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LA PENA DE MUERTE EN EL PERÙ

L
a imposición de la pena capital en el Perú
ha obedecido casi siempre a situaciones
coyunturales y emocionales, antes que a
razones jurídicas. Eso es lo que dice la
historia de la condena a muerte en el país.

Las tres primeras Constituciones (1823, 1826 y
1828) incluyeron la aplicación de la pena máxima
"solo en los casos que exclusivamente lo merezcan", lo que permitía a las autoridades
gozar de un amplio margen de discreción.

Sin embargo en la Carta Magna de 1856 se abolió la condena a muerte,
declarando la inviolabilidad de la vida humana. Por ley no se podía cegar la existencia
de una persona. Sin embargo, pronto cambió esta figura.

La Constituyente de 1860 restableció la pena de muerte, aunque estuvo
restringida a los delitos de homicidio calificado y por traición a la patria. Fue en el
gobierno demócrata de Juan Manuel del Mar.

En 1867, la Constitución volvió a abolir la pena capital, lo que duró solo un año:
en 1868, Luis La Puerta Mendoza, jefe del Estado elegido por el Congreso, consagró
una nueva Carta Magna que restableció la condena a muerte. Nunca más volvió a ser
abolida, porque en las Constituciones de 1920, 1933, 1979 y 1993 se mantuvo, aunque
con algunas variantes.

La Constitución de 1920 contemplaba la ejecución de quien cometía homicidio
calificado y traición a la patria. Sin embargo, en 1924, una reforma cambió la pena de
muerte por la de carcelería indefinida para dichos delitos.

Sin embargo, una nueva Constitución, redactada durante un régimen
convulsionado por la violencia política, restableció las ejecuciones: la Constitución de
1933.

Se aprobó durante el régimen represivo del coronel Luis M. Sánchez Cerro. La
pena de muerte se hizo más extensiva: se aplicaba no solo para los delitos de homicidio
calificado y traición a la patria, sino también por espionaje, parricidio, violación de
menores de siete años, asesinato por lucro, por envenenamiento, fuego o explosión, así
como para los casos de robo que culminara con la muerte de la víctima.

En aplicación de la norma, en 1957 fue ejecutado Jorge Villanueva Torres 'El
monstruo de Armendáriz', por violar y asesinar a un niño de tres años. También fue
eliminado, en 1966, Guillermo Lavalle Vásquez (a) 'Pichuzo' por abusar y decapitar a
un niño.

a los casos de traición a la patria en tiempo de guerra. . en medio de la dictadura de Alberto Fujimori. Y en 1993. en la Constitución de ese año. se aprobó la restricción de la pena capital. Alejandro Lastra Villavicencio y Gerardo Pinto Sulcahuamán fueron ajusticiados por matar a un policía y a un empleado del banco durante un asalto. Durante el siglo XX. Luis Uscuvilca Patiño y Alfredo Benítez Caldas: los dos últimos mataron a un guardia civil durante un atraco a una agencia bancaria. un obrero de 25 años. por espionaje. el 20 de enero de 1979. lo mismo que Juan Machare Zapata. en especial contra los que mataban a miembros de las fuerzas del orden. fue sancionado por matar a un policía durante el asalto a una tienda. fue ejecutado por el asesinato de un detective policial. Durante la dictadura de los general EP Juan Velasco Alvarado y Francisco Morales Bermúdez (1968-1980). • Miguel Salazar Valdivia. • En ese periodo siete hombres fueron ejecutados. • El último ejecutado fue el suboficial FAP Julio Vargas Garayar. Pocos meses después. aumentaron las ejecuciones. de 21 años. José Murillo Andrade. solo los regímenes no democráticos impusieron la pena de muerte. se amplió al delito de terrorismo.