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ARGENTINA Y LA ECONOMÍA ATLÁNTICA EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX.

Jorge Fodor y Arturo O’Connell.1

La Argentina ocupaba una posición extremadamente peculiar, en el mapa de la economía mundial. Y
esto tuvo que ver con el inmenso mercado para productos alimenticios que proporcionó Gran Bretaña.
Esta fue la fuerza impulsora detrás de la extraordinaria expansión de fines del siglo XIX y comienzos del
XX, de las actividades agrícolas y ganaderas de la zona templada argentina, así como también del Norte
de América y Australia. Gran Bretaña se convirtió en el mayor mercado mundial de productos
alimenticios. Por lo tanto, no resulta sorprendente que desde principios del siglo XX, al originarse en
Argentina un significativo excedente exportable de carnes y cereales, Gran Bretaña se constituyera en su
principal cliente.
Estados Unidos, por otra parte, se convirtió en un importante exportador de manufactura a comienzos
del siglo XX. Su producción era particularmente adecuada, debido a las similitudes geográficas y
económicas entre el oeste medio de EE.UU y la Pampa argentina; a la vez que habían logrado una ventaja
inicial en la producción de maquinaria para el reemplazo de mano de obra, así como de bienes de
consumo opulento masivo que hallaban un mercado de consumo propicio en la Argentina. La
consecuencia de este cambio en el origen de las importaciones fue una dilución del nexo casi bilateral que
ligaba a la Argentina con Gran Bretaña en los años previos a la Primera Guerra Mundial.
Los Estados Unidos, sin embargo, continuaron siendo simultáneamente productores importantes de los
mismos rubros de la agricultura que constituían la casi totalidad de las exportaciones argentinas. Como
consecuencia, las exportaciones argentinas a Estados Unidos no se incrementaron de la misma medida
que sus importaciones desde ese país.
El nexo Gran Bretaña – Argentina no fue reemplazado, por lo tanto, por un nuevo bilaterismo Estados
Unidos – Argentina sino por un triángulo comercial entre los tres países.
Además, a lo largo de este triángulo las corrientes comerciales tendieron a adquirir un sentido
netamente unidireccional. Visto desde el ángulo argentino, a lo largo de un lado los productos se dirigían
predominantemente hacia Gran Bretaña, mientras que a lo largo del otro se dirigían desde los Estados
Unidos hacia la Argentina. En el caso de ambos lados, las corrientes del sentido inverso eran de una
magnitud mucho menor. Y no era posible trasformar esas corrientes unidireccionales en corrientes de
doble sentido, básicamente porque Estados Unidos se resistía a aceptar los productos argentinos, que
competían con su propia producción; y, por otro lado, Gran Bretaña no podía satisfacer las necesidades
del nuevo mercado argentino. Paralelamente, el comercio entre Estados Unidos y Gran Bretaña era fuerte
y creciente.
El triángulo Argentina – Gran Bretaña – Estados Unidos, por lo tanto, no implicaba una equilibrada
compensación trilateral. Al contrario, la Argentina, al vender a Gran Bretaña y comprar a los Estados
Unidos, agravaba la situación, acrecentando el déficit de Gran Bretaña para con Estados Unidos.

Ya antes de la Primera Guerra Mundial los Estados Unidos se habían convertido en inversores en la
Argentina y, de acuerdo con su nuevo papel mundial, llegaron a ser el principal inversor después de la
guerra. El mercado de capital de Londres, en cambio, quedó prácticamente agotado como consecuencia
de los problemas de balanza de pagos de Gran Bretaña. No obstante, las tenencias de capital británico en
la Argentina siguieron siendo importantes hasta fines de la Segunda Guerra Mundial.

Gran Bretaña era el mejor cliente de la Argentina (un 30% de sus exportaciones se destinaban allí). En
especial por las grandes compras de carne, trigo y maíz. De los tres productos, es la carne el que en un
enorme porcentaje – 76 % - se exportaba a Gran Bretaña. La dependencia era enorme, entonces, en el
mercado de la carne. Pero ese mercado de la carne, su procesamiento y transporte, estaba controlado por
un puñado de firmas navieras y frigoríficos predominantemente extranjeros. Éstos, tendían a vincularse
directamente con los estancieros y propietarios, que terminaban formando sociedades con los frigoríficos.
Pero quedando atados a un producto que tenía como principal y casi único comprador, a Gran Bretaña.

1
Adaptación.

después de la Guerra las inversiones se movieron hacia otros países centrales debilitados por el conflicto bélico. La transformación de la economía mundial. fruto de la guerra. Si con anterioridad a la misma. al mismo tiempo que el crecimiento poblacional se veía detenido. bancos). que hacia finales de la década del ’20 comenzaron a comprar las debilitadas empresas británicas. la ‘relación especial’ era un estorbo para un ulterior desarrollo o al menos había dejado de ser la clave para ello. automotriz. Por su parte. como fuente de ganancia. la cual amenazaba las posiciones de las exportaciones textiles británicas. eran la columna vertebral de la posición británica en la Argentina. al fabricarse los productos en el país no había impuesto de aduana alguno. Tanto en préstamos públicos. La demanda de dichos productos aumentó notablemente en la Europa en guerra. fruto de las mejoras tecnológicas incorporadas. por ser empresas de capital extranjero. Los principales productores exportados por Estados Unidos fueron: automotores. los que sólo realizaron inversiones en los países periféricos para pequeñas obras públicas o producciones sin importancia estructural. En consecuencia. Europa fue. En el mismo sentido influían las restricciones a la importación. De esta manera. como ocurrió con empresas de energía y telefónicas. La Guerra también marcó una diferencia en relación con las inversiones de capital (créditos) que los países centrales realizaban. Al mismo tiempo. de los Estados Unidos. Otro aspecto de la relación con Gran Bretaña es el de sus inversiones de capital en el país. provienen. de transporte). muchos países producían un alimento. frigoríficos. muchos productos británicos carecían de competencia en la Argentina. La dependencia de la Argentina con respecto a Gran Bretaña era. A la vez. cementera. para Gran Bretaña la Argentina se convertía en un socio menos interesante a medida que la crisis agrícola y la competencia de los automotores socavaban la posición de los ferrocarriles. condujo finalmente a una posición en la cual tanto desde la perspectiva argentina como de la británica. ferrocarriles y otros servicios públicos (buques. recuperando sus niveles de producción primaria. pero sí se podía conservar la ganancia. así como la cantidad de producción de cada uno. que habían conducido al desarrollo de una industria local. lograban quebrar los aranceles aduaneros. petrolera. como los capitales británicos dominaban la gran mayoría de las empresas de servicios públicos. por lo tanto. Los ferrocarriles británicos. en especial alimento. y consecuentemente. que pocos necesitaban comprar. camiones. de hecho. no sólo la maquinaria. Este obstáculo fue salvado rápidamente por los estadounidenses. al contrario de Gran Bretaña. Desde 1925. De esta forma (por la inversión directa). También exportaban maquinaria para la industria textil y el calzado. la cantidad de países productores de materia prima. neumáticos y sus cámaras. el rol de la Argentina como país periférico se vio más complicados por factores exógenos a la nación. lentamente. pero una vez finalizada la misma. El resultado de los excedentes agrícolas crónicos fue una tendencia depresiva en los niveles de precios. Estas últimas inversiones. en su gran mayoría. sino también sus empresas vinculadas con la industria textil. farmacéutica. los Estados Unidos se convirtió en el mayor proveedor de la Argentina y conservaron esa primacía hasta la Depresión. por lo tanto. principalmente la dependencia de los grandes productores de ganado del mercado de carnes británico. . la demanda cayó. como todo lo vinculado con el mantenimiento y estructura de los ferrocarriles. pocas eran los productos que Estados Unidos podía exportar para las mismas. reducían su potencial como fuente de beneficios y como mercado obligado de exportaciones. maquinaria agrícola. la cual afectó directamente los niveles de ingreso de los productores. que se ocupaba de la venta de productos terminados. En los años previos a la Primera Guerra Mundial. Como consecuencia de todos estos factores. Los estadounidenses instalaron. aumentó notablemente. estas inversiones se destinaban a elementos estructurales (servicios públicos.