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Diario Penal Nro 138 – 17.02.

2017

El “derecho de indulto” del ofendido en los procedimientos por delitos de acción privada,
¿resulta aplicable (y con qué alcances) a los casos de “conversión”?
Por Juan Lucas Finkelstein Nappi1

1. La pregunta que da título a estas breves líneas es una de las tantas que plantea el llamado
“sistema de conversión de la acción pública en privada” previsto en el reformado artículo 73 del
Código Penal (texto según ley 27.147).
La situación es bien conocida por todos: el régimen jurídico que disciplina el ejercicio de las
acciones penales en el derecho argentino (representativo de una definición casi universal al
respecto; síntesis de un compromiso principista entre modelos –históricos– inquisitoriales y
acusatorios de enjuiciamiento) prevé, como regla general, la oficialidad y la obligatoriedad de la
acción penal. También es sabido que la propia legislación de fondo contiene algunas excepciones
al respecto. Tanto la “instancia privada” –verdadero impedimento procesal que debe ser removido
(venia) para el inicio de una persecución penal que luego quedará sometida a las reglas generales
de la persecución pública (artículos 71 y 72 CP)– como, y sobre todas las cosas, aquellos
presuntos delitos perseguibles única y exclusivamente a instancia del presunto ofendido mediante
querella (autonomía de la voluntad) constituyen, como ya se sabe, excepciones al principio general
de persecución penal pública y oficial.
También se conoce de memoria que los presuntos delitos enumerados en el artículo 73 del CP sólo
pueden ser perseguidos (y habilitarse una respuesta respecto del valor de verdad de la imputación
que constituye su objeto) si el pretendido ofendido se querella y mantiene esa voluntad
persecutoria a lo largo de todo el procedimiento de persecución penal. Como nota característica de
este modelo el Código Penal argentino prevé que la renuncia a la acción penal privada extingue la
persecución (artículo 59 inciso 4, CP) y, junto con ello, también establece que, en caso de
condenación, el perdón del ofendido extingue la pena (artículo 69, CP. Por lo demás, un verdadero
derecho de gracia o indulto puesto en manos de un particular).
2. Primero en ciertas legislaciones procesales penales de nuestro país y luego en la
legislación de fondo que tradicionalmente ha regulado la cuestión vinculada con el ejercicio de las
acciones penales, se ha abierto paso el llamado sistema de “conversión de la acción pública en
privada”, particularmente en aquellos casos en los cuales el persecutor oficial decide prescindir de
ella al amparo de algún criterio de oportunidad y conveniencia (principio de oportunidad). Según
lo dispuesto en el remozado –con la peor técnica legislativa inimaginable– artículo 73 del CP, esos
casos pueden reconvertirse si la presunta víctima lo desea en uno de aquellos sometidos a una
persecución penal privada, regida por reglas diferenciadas que la apartan del procedimiento
común.
Dado ello, se impone la pregunta mediante la cual se han titulado estas breves líneas: si los delitos
de acción pública reconvertidos ahora en unos de acción privada quedan sometidos a las reglas
que disciplinan sus estructuras materiales y procesales, ¿rige también respecto de ellos el derecho
a “perdonar” del ofendido (indulto particular) como causal extintiva de la pena ya aplicada?
A mi juicio y más allá de cualquier crítica política a su respecto, la respuesta debe ser
afirmativa, dado que si esa reconversión presupone la aplicación de las reglas referidas a los

1
Docente de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.

Maier.9. en Pensar Jusbaires. Nº 1. Julio B. tiempo después de haber logrado la condena de su agresor. mientras que esta última norma. el último párrafo del artículo 73 citado anteriormente). en su parte pertinente. 14/31. y (d) aquellos otros en los cuales el reglamento procesal penal sí haya previsto reglas de “conversión” y en los que haya recaído sentencia condenatoria firme. Una última cuestión en la que resulta importante detenerse. CP) podría ser aplicada en forma inmediata y sin sujeción a regla procesal alguna que condicione el tipo de casos en los que procede2. En efecto. J. el artículo 69 del Código Penal establece explícitamente que “el perdón de la parte ofendida extinguirá la pena impuesta por delitos de los enumerados en el artículo 73”. no prevé reglas formales de “conversión”. (b) aquellos procedimientos ya iniciados pero no fenecidos cuyo reglamento procesal penal aplicable sea la ley 23. enteramente aplicables a los casos en los cuales la persecución penal haya sido desarrollada bajo las reglas formales de la “conversión” pero también en aquellos supuestos en los que la persecución penal haya sido monopolizada “de facto” por el presunto ofendido aún sin regla procesal penal alguna que lo habilitara (v. se muestra como imprevisible. ¿Qué sucedería si el acusador privado que interviniera en algunos de los casos mencionados en el párrafo anterior. Pastor ya ha desarrollado en este espacio las razones por las cuales “la reparación del daño” como causal extintiva de la persecución penal (prevista ahora en el inciso 6 del artículo 59. 2 Cf. en particular. . cuyo resultado. año 1. en por lo menos cuatro tipos de casos: (a) aquellos en los cuales haya recaído sentencia condenatoria firme antes de la entrada en vigencia de la regla legal de “conversión” y cuya persecución penal haya sido reconvertida “de facto” en una de acción privada (sui generis) con arreglo a la jurisprudencia contra legem pero pretendidamente per constitutionem que le reconoce a la presunta víctima autonomía en el procedimiento.2015. 3.. Esas palabras resultan. La introducción de la reparación del daño como causa de exclusión de la punibilidad en el derecho penal argentino. Nolite Iudicare. Diario Dpi. surgen de la conversión de la acción pública en privada o de la prosecución de la acción penal por parte de la víctima (…)”. dispone que “(…) son acciones privadas las que de conformidad con lo dispuesto por las leyes procesales correspondientes. como bien se sabe. Pienso. 3 Sobre esas y otras tantas contradicciones de los discursos que proclaman la autonomía absoluta del pretendido ofendido en los procedimientos de persecución penal pública cf.984 que.delitos de acción privada (tanto materiales como procesales). pp. decidiera perdonarlo y con ello extinguir la pena que le fue aplicada a su petición? ¿Estarían dispuestos los “autonomistas” a tolerarlo? Una nueva oportunidad para poner a prueba la tradicional hipocresía de los discursos “victimocráticos”3. Víctima y sistema penal. por el momento. a mi juicio. (c) aquellos procedimientos de competencia ordinaria provincial cuyo Código Procesal Penal aplicable tampoco establezca regla de “conversión” alguna. no existiría razón alguna para excluir aquellas referidas a las causales de extinción de la pena aplicada. agosto de 2014. de fecha 11.