Está en la página 1de 11
SECCIÓN CONDUCTAS ADICTIVAS CUADERNOS DE COMPORTAMENTALES MEDICINA PSICOSOMÁTICA Y PSIQUIATRÍA DE ENLACE REVISTA IBEROAMERICANA DE PSICOSOMÁTICA Perfil psicopatológico de pacientes con Dependencia Emocional Psychopatological Profile of Affective Dependence patients Juan José Santamaría1, Laura Merino1, Elena Montero1, Marga Cano1,2, Teresa Fernández12, Pere Cubero1,3, Olatz López4 y Vega González-Bueso1 Recibido: 06/03/2015 Aceptado: 30/ 06/2015 Resumen Diversos autores defienden la Dependencia Emocional como una categoría diagnóstica pro- pia. El perfil psicopatológico de las personas afectadas por este trastorno ha sido expuesto a nivel teórico o basado en observaciones clínicas. Con este estudio se pretende determinar el perfil psicopatológico de una muestra de pacientes que presentaban problemas de Dependencia Emocional, desadaptativa, así como estudiar la relación entre autoestima y síntomas psicopato- lógicos. Se analiza el perfil sintomático a través de los resultados del Symptom CheckList-90 items-Revised (SCL-90-R) y el nivel de autoestima medido a través del Rosenberg Self-Esteem Scale (RSES) de una muestra de 33 pacientes de género femenino admitidos consecutivamente, que consultaron por problemas de dependencia emocional. Las pacientes presentaban elevada puntuación en las escalas obsesión-compulsión, sensibilidad interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, ideación paranoide, psicoticismo (medidas a través del SCL-90-R) comparados con baremos normativos de población psiquiátrica española y una autoestima baja (medida a través del RSES). En la muestra la autoestima correlaciona de manera negativa con somatización, obsesión-compulsión, depresión y hostilidad. Se discuten las características y perfiles de esta muestra clínica. Pal abras Cl av e: Dependencia emocional, dependencia afectiva, trastornos adictivos no relaciona- dos a sustancias, perfil psicopatológico, autoestima. 1 AIS-PRO JUVENTUD Atención e Investigación de Socioadicciones. Barcelona. España. 2 Consorci Sanitari del Maresme, Hospital de Mataró, CAD, Salut Mental i Adiccions. Mataró. España. 3 Hospital 12 de Octubre, Servicio de Psiquiatría. Madrid. España. 4 Universidad Católica de Lovaina, sector de Ciencias Humanas, Insti - tuto de Investigación de ciencias psicológicas. Lovaina. Belgica. Co rres po ndenci a: Vega González Bueso AIS (Atención e Investigación de Socioadicciones) C/ Forn, 7-9 Local 08014, Barcelona, España E-mail: vgonzalez@ais-info.org 36 C. Med. Psicosom, Nº 116 - 2015 Summary Several authors defend that Affective Dependence is a diagnostic category. The psychopatho- logical profile of these patients has been explained from a theoretical point of view or based on clinical observations. In that study we want to determinate the pathological profile of a sample of patients with problems of affective dependence, and to study the relationship between their self-esteem and their psychopathological symptoms. We analyzed the symptomatic profile of a sample of 33 female consecutive patients consulting for affective dependence, measured trough the Symptom CheckList-90 items-Revised (SCL-90-R) and the Rosenberg Self-Esteem Scale (RSES). Patients present high obsessive-compulsive, interpersonal sensitivity, depression, anxiety, hostility, paranoid ideation, psychoticism (measured by the SCL- 90-R) compared with compared with normative scores of Spanish psychiatric population, and low self-esteem (measu- red by the RSES). In these subjects the self- esteem showed negative correlation with somatiza- tion, obsessive-compulsive, depression and hostility. These characteristics and profiles are dis- cussed. Key Wo rds : Affective dependence, behavioral addictions, psychopathological profile, self- esteem. En los últimos años la comunidad científica dependencia emocional de manera similar. Por está reconociendo que las adicciones no se limitan ejemplo, de la Villa y Sirvent (2009) definen el a las conductas generadas por el consumo descon- comportamiento de estas personas como adictivo trolado de sustancias, sino que existen hábitos de a las relaciones interpersonales, basado en un rol conducta aparentemente inofensivos que, en deter- asimétrico y en una actitud dependiente cuando se minadas circunstancias, pueden convertirse en adic- relacionan con el sujeto del que dependen. Por su tivos e interferir gravemente en la vida cotidiana parte, Castelló (2000) la define como un patrón de las personas afectadas (Echeburúa y Corral, 2010; persistente de necesidades emocionales insatisfe- Griffiths, 2000). chas que se intentan cubrir desadaptativamente Debido a la evidencia creciente que sugiere la con otras personas. Así como ocurre en otros tras- existencia de este tipo de adicciones comportamen- tornos, la dependencia emocional se sitúa en el tales, en el DSM-5 (APA, 2013) se ha propuesto extremo de un continuo basado en un rasgo adap- una nueva categoría denominada Trastornos adic- tativo, que en este caso es la vinculación interper- tivos y relacionados con sustancias, en la que se sonal. incluye el apartado Trastornos adictivos no rela- Se han descrito una serie de características co- cionados con sustancias. Actualmente, esta catego- mo componentes del trastorno, que en la mayoría ría incluye únicamente el trastorno Gambling Di- de los casos se han basado en conceptos teóricos sorder o Trastorno de Juego, anteriormente llama- u observaciones a nivel clínico. Según diversos do Juego Patológico (F63.0), aun así esto supone autores (Castelló, 2000, 2005; Schaeffer, 1998; un paso adelante en el reconocimiento de este ti - González-Bueso, 2011), los pacientes con depen- po de patologías. dencia emocional se caracterizan por: tener una Aunque la dependencia emocional se ha estu- necesidad excesiva de la aprobación de los demás, diado indirectamente enmarcada o como síntoma gusto por las relaciones exclusivas y demanda de de otros trastornos, algunos profesionales defien- disponibilidad continua de la presencia de la otra den la existencia de una categoría diagnóstica pro- persona, euforia excesiva y expectativas irreales pia (Castelló, 2005), incluyendo este tipo de tras- sobre las relaciones de pareja, además de someti- torno dentro de la categoría de adicciones no rela- miento o subordinación a la pareja (llegando a cionadas con sustancias (Castelló, 2000; de la Villa soportar desprecios y humillaciones), relacionado y Sirvent, 2009). Varios autores han definido la con el miedo a perder la relación. C. Med. Psicosom, Nº 116 - 2015 37 Respecto a los antecedentes socio-familiares lentine, 2001), ansiedad (Fickova, 1999; Newbegin de este tipo de sujetos, la literatura muestra que y Owens, 1996) e ideación paranoide (Ellett, Lopes, pueden sufrir o haber sufrido en el seno familiar y Chadwick, 2003). maltrato emocional y/o físico, tanto por parte de Sin embargo, a pesar de que se trata de un pro- familiares directos como de parejas sentimentales blema frecuente y de graves consecuencias, toda- (Castelló, 2000; de la Villa y Sirvent, 2009). vía son escasas las evidencias empíricas al respec- Aunque tradicionalmente se cree que este tipo to. Por ello, los objetivos que se plantearon en es- de problemática es más propia del género femeni- te estudio fueron los siguientes: (1) determinar las no, y el número de consultas clínicas, así parece características, perfil y frecuencia de los síntomas indicarlo, un estudio reciente de González-Jiménez psiquiátricos de una muestra de pacientes ambula- y Hernández-Romera (2014), encuentra que en torios diagnosticados de dependencia afectiva; (2) población estudiantil de secundaria es un fenómeno comparar los resultados obtenidos en psicopatolo- presente en la misma proporción en ambos sexos. gía medida a través del SCL-90-R, con los bare- Por otro lado, aunque la mayoría de los estu- mos normativos de la validación española de este dios sobre la psicopatología asociada a este tras- instrumento, para población general y psiquiátri- torno son a nivel teórico –y por lo tanto no termi- ca ambulatoria; y (3) estudiar la relación entre auto- nan de ser concluyentes–, parece que existe un per- estima y síntomas psicopatológicos en dichos pa- fil psicopatológico asociado a este tipo de pacientes. cientes. Concretamente, Castelló en 2005 habla de depre- El objetivo último sería tratar de identificar fac- sión y de ansiedad comórbidas al trastorno, que tores diferenciales para poder diseñar programas normalmente están relacionados con el miedo a la terapéuticos más eficaces. separación o a la perdida de la relación y la sole- dad, y en menor medida los trastornos de persona- MÉTODO lidad y el consumo de sustancias, como las comor- bilidades más frecuentes en este tipo de pacientes. Muestra Otros autores explican que los comportamientos como la ansiedad por separación y la búsqueda cons- La muestra está constituida por una serie de tante de expresión afectiva de la pareja llevan a 33 pacientes admitidos consecutivamente, de gé- estas personas a presentar ansiedad elevada y sen- nero femenino, asistidos desde 2009 hasta 2013 timientos de inferioridad (Lemos y Londoño, 2006). en la unidad de atención psicológica de la Aso- Villa y Sirvent (2008; 2009) nos muestran a ciación AIS-PRO JUVENTUD (Atención e In- estas personas como pacientes con miedo a la vestigación en Socioadicciones) (AIS). AIS es una soledad, baja tolerancia a la frustración y al abu- entidad privada, independiente, sin ánimo de lucro rrimiento, así como un vacío emocional junto a y declarada de utilidad pública. Actualmente for- deseos de autodestrucción e ideación o intentos de ma parte, como proveedor, de la “Xarxa Pública suicidio. Todos los autores suelen destacar la baja de Salut Mental i Addiccions de la Generalitat de autoestima y el autoconcepto negativo hacia ellos Catalunya”. Todas las participantes fueron evalua- mismos no ajustado a la realidad como uno de los das por psicólogos expertos en adicciones no rela- aspectos clave en este trastorno (Castelló, 2005; cionadas con sustancias y manipulación psicoló- de la Villa y Sirvent, 2008, 2009; González-Jimé- gica, usando una entrevista semiestructurada adap- nez y Hernández-Romera, 2014; Schaeffer, 1998). tada de la entrevista SCID-I destinada a evaluar Las correlaciones entre autoestima y salud mental los diagnósticos más importantes del eje I del DSM- son frecuentes en la literatura (Yuang, 2000). Con- IV (First et al., 1996) y varias pruebas psicométri- cretamente, se han encontrado correlaciones inver- cas. Los criterios de exclusión fueron ser hombre y sas entre autoestima y síntomas psicosomáticos (Var- tener un trastorno psiquiátrico o neurológico prima- ni et al., 1996), psicoticismo (Heaven, 1991), hos- rio (p.ej., trastorno psicótico, trastorno bipolar, depre- tilidad (Crocker y Luhtanen, 2003), síntomas ob- sión mayor, trastorno de abuso de substancias, etc.). sesivo-compulsivos (Biby, 1998; Watson, 1998), La Tabla 1 muestra características sociodemo- depresión (Plutchik, Botsis, y Van Praag, 1995; Va- gráficas y clínicas de la muestra. La edad media fue 38 C. Med. Psicosom, Nº 116- 2015 de 39,67 años (DT = 9,56); un 84,8 % estaban (Sivert y de la Villa, 2005), test autoaplicado que activos laboralmente en el momento de la evalua- evalúa los diferentes tipos de dependencia sentimen- ción. Un 27,2 % de la muestra había superado el tal existentes. El cuestionario discrimina entre 4 nivel de estudios primarios. En el momento de la tipos de dependencia sentimental: Relacional, Afec- entrevista un 52,5 % de las pacientes tenían pareja, tiva, Co-dependencia y Bi-dependencia; centrándo- habían tenido una media de 2,6 parejas a lo largo de se nuestro interés investigador en la Dependencia su vida (DT = 1,19) y la mayoría reportaban haber Afectiva. Según la estructura factorial está integra- sufrido algún tipo de maltrato (físico o psicológico) do por 7 dimensiones o macrofactores (tríada depen- durante alguna de sus relaciones sentimentales. diente, acomodación, autoengaño, sentimientos ne- gativos, identidad y fuerza del ego, antecedentes per- Tabl a 1 sonales y tríada codependiente) y 23 factores sin- Caracterí s ti cas s o ci o demo g ráfi cas y tomáticos (Dependencia pura vs. antidependencia, s o ci o eco nó mi cas de l a mues tra de paci entes búsqueda de sensaciones, craving/abstinencia. Aco- ambul ato ri o s modación. Autoengaño, manipulación, reiteración, mecanismos de negación y no afrontamiento, sen- Muestra Total (N=33) timientos de soledad, vacío emocional, culpabilidad/ Edad (años); media (DT) 39,67 (9,56) autodestrucción, inescapabilidad/recreación de sen- Situación laboral (empleado); % 84,8 timientos negativos, Identidad/identificación, fuer- Nivel educativo; % Primaria o menos 27,2 za del yo: límites débiles y/o rígidos, egoísmo/ego- Situación sentimental; % Sin centrismo, control y dominio/juegos de poder, an- pareja actual 48,5 tecedentes personales, orientación rescatadora, so- Nº de relaciones de pareja; media brecontrol y focalización en el otro). Esta escala (DT) 2,6 (1,19) está validada en España con buenas propiedades Maltrato por parte de alguna psicométricas, presentando una elevada fiabilidad pareja; % Sí 80 con un indicador alpha de Cronbach de 0,985. En Maltrato en la infancia; % Sí 38,7 este artículo se ha priorizado el análisis de los Intentos autolíticos; % Sí 11,1 factores sintomáticos debido al objeto de estudio. Symptom CheckList-90 items-Revised (SCL- Procedimiento 90-R) (Derogatis, 1990), cuestionario ampliamen- Este estudio fue llevado a cabo de acuerdo con te utilizado para medir el estado psicopatológico la última versión de la Declaración de Helsinki. actual. Consiste en 90 ítems con formato tipo Para su realización, se obtuvo un consentimiento Lickert (5 puntos) que representan diversos grados informado escrito de todos los participantes. de intensidad del síntoma en cuestión. Da lugar a La evaluación se realizó de forma transversal 9 dimensiones sintomáticas primarias: Somatiza- antes de iniciar el tratamiento y se trataba de una ción, Obsesivo-Compulsiva, Sensibilidad Interper- sola sesión (con una duración media de 90 minu- sonal, Hostilidad, Depresión, Ansiedad, Ansiedad tos), durante la cual se aplicó una batería de prue- Fóbica, Psicoticismo e Ideación Paranoide. Esta es- bas que se expone en el siguiente apartado por psi- cala está validada en España con buenas propieda- cólogos entrenados. Además de esta batería, las pa- des psicométricas (Derogatis, 2002), obteniendo cientes fueron exploradas mediante entrevista semi- una media de consistencia interna de 0,75 (coefi- estructurada, cara a cara, referente a su dependen- ciente alpha de Cronbach). cia afectiva, síntomas psicopatológicos y rasgos The Rosenberg Self-Esteem Scale (RSES) (Ro- de personalidad. Esa misma entrevista también re- senberg, 1989) es una escala utilizada para valo- cogía datos sociodemográficos (educación, ocupación, rar el nivel de autoestima (Test de Rosenberg). La estado civil,...) e información clínica. prueba consta de 10 preguntas, puntuables entre 1 y 4 puntos, lo que permite obtener una puntua- Evaluación ción mínima de 10 y máxima de 40. El autor del Test de Dependencias Sentimentales (TDS-100) cuestionario no estableció un punto de corte para C. Med. Psicosom, Nº 116 - 2015 39 los resultados, aunque diversos investigadores mues- Tabl a 2 tran que en población española, tanto psiquiátrica Facto res Si nto máti co s del TDS-1 0 0 de l a como no psiquiátrica, una puntuación menor de 26 mues tra de paci entes ambul ato ri o s sería indicadora de una autoestima baja (Martín- Albo, Núñez, Navarro, y Grijalvo, 2007; Vázquez- Factores sintomáticos Media; Desviación Morejón, Jiménez, y Bellido-Zanin, 2013). Esta Típica escala está validada en España con buenas propie- dades psicométricas, obteniendo una media de con- Muestra Total sistencia interna de 0,86 (coeficiente alpha de TDS-100 (N=33) Cronbach) (Vázquez-Morejón, García-Bóveda, y Dependencia 2,33; 0,7 Jiménez, 2004; Vázquez-Morejón et al., 2013). Búsqueda de sensaciones 2,75; 0,82 Mediante una entrevista clínica semiestructu- Crav ing/Abstinencia 2,51; 0,77 rada, se tomaron variables demográficas, clínicas, Acomodación 2,75; 0,79 educativas y socio-familiares adicionales relacio- Autoengaño 2,19; 0,51 nadas con la dependencia afectiva. Manipulación 3,54; 0,93 Reiteración 2,34; 0,83 Análisis Estadístico Mecanismos de negación 2,23; 0,7 Se creó una base de datos utilizando los datos Sentimientos de soledad 2,09; 0,93 recogidos en los cuestionarios y entrevista, que Vacío emocional 1,75; 0,67 posteriormente fue procesada a través del paquete Inculpación/Exculpación 2,22; 0,7 estadístico SPSS versión 19 para Windows. Se Autodestrucción 2,22; 0,88 llevó a cabo un análisis descriptivo determinando Inescapabilidad emocional 1,8; 0,65 para las variables cualitativas la frecuencia y el Sentimientos Negativos 2; 1,17 porcentaje, y para las cuantitativas indicadores de Identidad/Identificación 2,7; 0,9 tendencia central (media -M) y dispersión (desvia- Yo débil 2,32; 0,61 ción típica –DT) tanto para las variables sociode- Yo rígido 2,93; 1,09 mográficas como clínicas. Finalmente, se realizó Egoísmo/Egotismo/ un análisis de correlación lineal a través del coefi- Egocentrismo 3,64; 0,99 ciente de correlación de Pearson para definir la in- Control y dominio 2,73; 0,67 terrelación entre las variables clínicas (puntuacio- Antecedentes personales 2,63; 0,93 nes totales SCL-90-R y RSES). Orientación rescatadora 2,52; 0,73 Sobrecontrol 2,47; 0,63 RESULTADOS Focalización en el otro/ Autodescuido 2,09; 0,57 Los resultados del TDS-100 confirmaron la pre- sencia de dependencia afectiva en las pacientes, ob- teniendo una puntuación media de 2,22 (DT: 0,47) nal durante la validación del cuestionario (Sivert y en esta escala, siendo la puntuación media para pa- de la Villa, 2005), las pacientes del estudio mues- cientes con dependencia emocional de 2,42 (a me- tran un perfil diferencial caracterizado por una de- nor puntuación mayor presencia) en la validación pendencia pura, referida a una manera de depender española dada por los autores (Sivert y de la Villa, de una persona de forma subordinada, son pacien- 2005). tes buscadoras de sensaciones; no tienen concien- En la tabla 2 se ofrece un análisis descriptivo cia de problema, lo que les impide darse cuenta de (puntuaciones medias y desviaciones estándar) de los efectos negativos de sus relaciones sentimen- los factores sintomáticos obtenidos mediante el tales (factor autoengaño); tienden a no aprender de TDS-100. los errores y cometer los mismos fallos o inten- Según las puntuaciones obtenidas, y en com- tar las mismas soluciones que no han dado resul- paración con las puntuaciones medias obtenidas por tado para resolver sus problemas (factor reiteración); los autores para pacientes con dependencia emocio- son pacientes que sufren sentimientos de miedo a 40 C. Med. Psicosom, Nº 116- 2015 la soledad, vacío emocional y sentimientos negati- vos (tristeza, abatimiento, desánimo, culpa, etc.), junto a deseos de autodestrucción y sensación de inescapabilidad emocional (sensación de no poder escapar de sus relaciones); su identidad se ve afec- tada presentando conflictos de identidad; presentan una fuerte focalización en el otro, llegando incluso a descuidar sus propias necesidades (factor focali- zación en el otro y autonegligencia); intentan asu- mir excesivamente las responsabilidades (sobre- control) y, finalmente, experimentan una gran orien- tación rescatadora, esto es, sienten la necesidad de ayudar al sujeto del que se depende intentando in- Fi g ura 1 cluso resolver a toda costa sus problemas. Perfil sintomático (SCL-90-R) de pacientes con La tabla 3 muestra las puntuaciones medias ob- Dependencia Afectiva en comparación con pobla- tenidas por las pacientes en los índices de las dife- ción general y población psiquiátrica ambulatoria rentes dimensiones sintomáticas del SCL-90-R y Tabl a 3 siedad, hostilidad, ideación paranoide y psicoticis- Reg i s tro s medi o s en l o s í ndi ces s i nto máti co s mo. Las puntuaciones del RSES tuvieron una me- y g l o bal es del SCL-9 0 -r y en l a RSES de l a dia de 25.69 (DT: 4.01), es decir, las pacientes mues- mues tra de paci entes ambul ato ri o s tran una autoestima baja. La tabla 4 muestra un análisis de correlación Media; Desviación Típica de Pearson entre las variables sintomatológicas medidas con el SCL-90-R y la autoestima medida Muestra Total con el RSES. Se halló que las variables clínicas: (N=33) somatización (r = -0,38; p < 0,05), obsesión- Puntuaciones SCL-90-R compulsión (r = -0,37; p < 0,05), depresión (r = - Somatización 1,29; 0,65 0,43; p < 0,05) y hostilidad (r = -0,38; p < 0.05) Obsesión-compulsión 1,82; 0,74 correlacionan de forma negativa con la variable Sensibilidad Interpersonal 1,79; 0,69 autoestima. Depresión 2,25; 0,80 Ansiedad 1,70; 0,89 Hostilidad 1,69; 1,06 DISCUSIÓN Ansiedad Fóbica 0,71; 0,85 En el presente estudio se analiza una muestra Ideación paranoide 1,62; 0,93 de mujeres con problemas de dependencia afectiva, Psicoticismo 1,06; 0,78 que demandaron tratamiento psicológico para esta GSI 1,56; 0,82 problemática con el objetivo de explorar las prin- Puntuaci o nes RSES cipales características socio-demográficas, psico- Puntuación Total 25,69; 4,01 lógicas y psicopatológicas de este tipo de pacien- tes. Aunque es un trastorno poco estudiado, a tra- de la RSES. La figura 1 muestra los resultados del vés de la atención psicopatológica se ha evidenciado SCL-90-R en comparación con resultados norma- que puede llegar a tener grandes afectaciones sobre tivos para población general y población psiquiá- la vida de las personas que lo sufren. trica ambulatoria (Derogatis, 2002). Las pacien- Según nuestra muestra, este tipo de pacientes tes de la muestra obtuvieron puntuaciones por presenta puntuaciones elevadas en casi todas las encima de la población psiquiátrica ambulatoria escalas psicopatológicas medidas por el SCL-90- en las dimensiones sintomáticas de obsesión-com- R, las puntuaciones medias de la mayoría de las pulsión, sensibilidad interpersonal, depresión, an- escalas están por encima de las puntuaciones nor- C. Med. Psicosom, Nº 116 - 2015 41 Tabl a 4 Matri z de co rrel aci ó n de Pears o n entre s i nto mato l o g í a medi da co n SCL-9 0 -R y auto es ti ma medi da co n RSES. * p < 0 . 0 5 Total Autoestima Escalas SCL-90-R de Rosenberg Somatización Correlación de Pearson -0,38* Sig. (bilateral) 0,04 Obsesión-compulsión Correlación de Pearson -0,37* Sig. (bilateral) 0,04 Sensibilidad Interpersonal Correlación de Pearson -0,17 Sig. (bilateral) 0,39 Depresión Correlación de Pearson -0,43* Sig. (bilateral) 0,02 Ansiedad Correlación de Pearson -0,24 Sig. (bilateral) 0,20 Hostilidad Correlación de Pearson -0,38* Sig. (bilateral) 0,04 Ansiedad Fóbica Correlación de Pearson -0,18 Sig. (bilateral) 0,36 Ideación paranoide Correlación de Pearson -0,21 Sig. (bilateral) 0,28 Psicoticismo Correlación de Pearson -0,02 Sig. (bilateral) 0,93 males de población psiquiátrica ambulatoria (Dero- encontrándose relación entre dependencia emocio- gatis, 2002). Esto sugiere elevados niveles de psi- nal y sintomatología ansioso-depresiva. Esta pre- copatología en mujeres con problemas de Dependen- valencia de síntomas ansiosos en el espectro depresivo, cia Emocional. es un hecho frecuente (Rickels, Downing, y Stein, En general, y en la línea de otros estudios teóri- 1979), por ejemplo, Cloninger y cols. (1981) regis- cos (de la Villa y Sirvent, 2008, 2009; Lemos y Lon- traron en pacientes deprimidos una elevada presen- doño, 2006), encontramos que estas pacientes (en cia (71 %) de ataques de pánico. el momento de consulta) presentan puntuaciones Finalmente, la sensibilidad interpersonal puede mayores que la población psiquiátrica normativa estar relacionada con la baja autovaloración, que en las escalas obsesión-compulsión, sensibilidad diversos autores han observado en este tipo de pa- interpersonal, depresión, ansiedad, hostilidad, idea- cientes (Castelló, 2005; de la Villa y Sirvent, 2008, ción paranoide y psicoticismo. 2009; González-Jiménez y Hernández-Romera, 2014; Hipotetizamos que en el mismo sentido que otros Schaeffer, 1998). Aunque en nuestros resultados autores (Castelló, 2005), las elevadas puntuacio- esta escala no correlaciona significativamente con nes en las dimensiones obsesión-compulsión, idea- las puntuaciones de autoestima obtenidas en el ción paranoide, psicoticismo y hostilidad ponen RSES, en la literatura se han hallado relaciones de manifiesto la frecuente presencia de pensamien- negativas entre ambas variables (Fan y Fu, 2001; tos relacionados con la búsqueda, mantenimiento Jackson y Cochran, 1991; Kim, 2003). o pérdida de la relación sentimental deseada. En este sentido, parece confirmarse la baja auto- Con respecto a los resultados obtenidos en las estima, medida a través del RSES, de las personas dimensiones sintomáticas de depresión y ansiedad afectadas por esta alteración teorizada por otros parecen coincidir con lo teorizado por Castelló (2005), autores (Castelló, 2005; de la Villa y Sirvent, 2008, 42 C. Med. Psicosom, Nº 116- 2015 2009; González-Jiménez y Hernández-Romera, Algunas limitaciones de este estudio son: los 2014; Schaeffer, 1998). Esta medida correlaciona resultados de este estudio se basan en una pequeña negativamente de manera significativa con las muestra por conveniencia, lo que dificulta su ge- escalas psicopatológicas de somatización, obse- neralización; aunque pueden ser de valor para per- sión-compulsión, depresión y hostilidad. Varios es- files de mujeres similares, es decir, que solicitan tudios han encontrado correlaciones similares de tratamiento relacionado con sus relaciones senti- autoestima baja en distintos tipos de población psi- mentales. En relación al tamaño de la muestra, quiátrica y general con depresión (Alfeld y Sigel- considerando que se trata de una muestra clínica, man, 1998; Fan y Fu, 2001; Hoffmann, Baldwin, es suficiente para obtener hallazgos preliminares y Cerbone, 2003; Kim, 2003; Valentine, 2001; que puedan confirmarse en futuros estudios. Final- Whitley y Gridley, 1993), hostilidad (Crocker y mente, para la obtención de las medidas utilizadas Luhtanen, 2003) y obsesión compulsión (Biby, en el estudio, se utilizaron medidas autoadminis- 1998; Watson, 1998). La baja autoestima también tradas en el caso de los tests, aunque debe tenerse en parece ser un factor presente en otros tipos de adic- cuenta que, en todo caso, las pacientes fueron super- ción no relacionados con el consumo de substan- visadas por profesionales entrenados para garanti- cias (Ehrenberg, Juckes, White, y Walsh, 2008; zar la mayor calidad en la recogida de datos. Por Hanley y Wilhelm, 1992; Niemz, Griffiths, y Ban- todo ello, este estudio aporta evidencia clínica de yard, 2005). la Dependencia Emocional. La autoestima ha mostrado tener una continui- dad sustancial a lo largo del tiempo, comparable RECONOCIMIENTOS con la estabilidad encontrada en los rasgos de per- sonalidad. Trzesniewski (2003) en un estudio lon- Apoyo financiero parcial fue recibido del Departa- gitudinal analizó una amplia muestra durante ocho ment de Salut (7827829310), del Institut Català de años y encontró que, aunque la estabilidad de esta les Dones (PS-205/14), del Departament de Benes- característica bajaba durante la vejez, la autoes- tar Social i Familia, del Departament d’Acció So- tima poseía una alta continuidad a lo largo de la cial i Ciutadania - ICASS – (288/3/2014) i Dire- vida. Esta estabilidad no variaba según el género, cció General de Juventut (2014/00138) de la Ge- la etnia o el estatus socioeconómico. Aun así, un neralitat de Catalunya, del Àrea de Qualitat de Vida, tratamiento psicológico de orientación cognitivo Igualtat i Esports (14S01411-001), de la Regido- conductual ha demostrado ser eficaz a la hora de ria d’Adolescència i Joventut (14S01546-001) del aumentar este rasgo en varios trastornos (Hall y Ta- Ajuntament de Barcelona y del Ministerio de Sa- rrier, 2003; Taylor y Montgomery, 2007). Algunos nidad, Servicios Sociales e Igualdad (560/IRPF 2013). autores han mostrado que una autoestima elevada es un factor protector contra síntomas depresivos (Ta- DECLARACIÓN DE CONFLICTO DE kakura y Sakihara, 2001), y que a la inversa, una INTERESES autoestima baja es un factor predictivo para la depre- sión (Braithwaite, 2004; Dowd, 2002) y la ideación Los autores declaran no tener ningún conflicto de suicida (Jin y Zhang, 1998; Plutchik et al., 1995). intereses. Creemos que los resultados de este trabajo pue- den ayudar a conceptualizar la Dependencia Emocio- BIBLIOGRAFÍA nal y a diseñar programas de tratamientos más efi- caces para este tipo de pacientes. Incluir en el dise- 1. Al fel d, L. C. , y Si g el man, C. K. (1998). Sex differences in self-concept and symptoms of ño de los tratamientos, técnicas psicológicas y es- depression during the transition to college. Jour- trategias orientadas a reducir la sintomatología ex- nal of Youth and Adolescence, 27: 219–244. puesta y a regular emociones negativas, podría ser 2. APA. (2013). Diagnostic and Statistical Manual crucial para mejorar los resultados terapéuticos. In- of Mental Disorders, 5th. Edition (DSM-5). (Ame- vestigaciones futuras sobre la efectividad de nue- rican Psychiatric Association, Ed.). Washington, vas herramientas dirigidas a tratar a estos pacien- DC. tes serían de gran interés científico. 3. B i b y , E. L. (1998). The relationship between C. Med. Psicosom, Nº 116 - 2015 43 body dysmorphic disorder and depression, self- havior and Society, 11(6): 739–41. doi:10.1089/ esteem, somatization, and obsessive-compul- cpb.2008.0030. sive disorder. Journal of Clinical Psychology, 15. El l ett, L. , Lo pes , B. y Chadwi ck, P. (2003). 54(4): 489–99. Retrieved from http://www.ncbi. Paranoia in a nonclinical population of college nlm.nih.gov/pubmed/9623753. students. The Journal of Nervous and Mental 4. Brai thwai te, K. (2004). Predictors of depressi - Disease, 191(7): 425–30. doi:10.1097/01.NMD. ve symptomatology among black college women. 0000081646.33030.EF. Dissertation Abstracts International: Section B: 16. Fan, F. y Fu, J. (2001). Self-concept and mental The Sciences and Engineering, 64(12-B), 6322. health of college students. Chinese Mental Health 5. Cas t e l l ó , J. (2000). Análisis del concepto Journal, 15: 76–77. “dependencia emocional.” I Congreso Virtual de 17. Fi c k o v a, E. (1999). Personality dimensions Psiquiatría 1 de Febrero - 15 de Marzo; Confe- and self-esteem indicators relationships. Studia rencia 6-CI-A: [52 Pantallas]. Retrieved from Psychologica, 41: 323–328. http://www.psiquiatria.com/congreso/mesas/me 18. First, M. , Gibbon, M. , Spitzer, R. , Williams, sa6/conferencias/6_ci_a.htm. J. (1996). Users Guide for the Structured 6. Cas tel l ó , J. (2005). Dependencia emocional: Clinical Interview for DSM IV Axis I Disorders características y tratamiento. (Alianza, Ed.). Ma- — Research Version (SCID-I, Version 2.0). New drid, España. York, NY: New York State Psychiatric Institute. 7. Cro cker, J. y Luhtanen, R. K. (2003). Level 19. Go nzál ez-Ji ménez, A. J. , y Hernández-Ro - of self-esteem and contingencies of self-worth: mera, M. del M. (2014). Emotional Dependen - unique effects on academic, social, and financial cy Based on the Gender of Young Adolescents in problems in college students. Personality y Almería, Spain. Procedia - Social and Behavio - Social Psychology Bulletin, 29(6): 701–12. ral Sciences, 132: 527–532. doi:10.1016/j.sbs- doi:10.1177/0146167203029006003. pro.2014.04.348. 8. De l a Vi l l a, M. y S i rv e n t , C. (2008). De- 20. Go nzál ez-Bues o , V. (2011). Dependencia Emo - pendencias sentimentales o afectivas: etiología, cional. En ICSA International Conference, Psy - clasificación y evaluación. Revista Española de chological, Manipulation, Cultic Groups, Social Drogodependencias, 33(2): 150–167. Retrieved Addictions and Harm. Barcelona España. from http://roderic.uv.es/handle/10550/22382. 21. Gri ffi ths , M. (2000). Does Internet and Com- 9. De l a Vi l l a, M. y S i rv e n t , C. (2009). De- puter “Addiction” Exist? Some Case Study Evi - pendencia Afectiva y Género: Perfil Sintomático dence. CyberPsychology y Behavior, 3(2): 211– Diferencial en Dependientes Afectivos Españo - 218. doi:10.1089/109493100316067. les. Interamerican Journal of Psychology, 43(2): 22. Hal l , P. L. y Tarri e r, N. (2003). The cogni- 230–240. Retrieved from http://www. redalyc. tive-behavioural treatment of low self-esteem in org/resumen.oa?id=28412891004. psychotic patients: a pilot study. Behaviour 10. Dero g ati s , L. R. (1990). SCL-90-R. Adminis - Research and Therapy, 41(3): 317–332. tration, scoring and procedures manual. Balti - doi:10.1016/S0005-7967(02)00013-X. more, MD. 23. Hanl ey, A. y Wi l hel m, M. S. (1992). Com- 11. Dero g ati s , L. R. (2002). SCL-90-R. Cuestio - pulsive buying: An exploration into self-esteem nario de 90 síntomas-Manual. [Questionnaire of and money attitudes. Journal of Economic Psy - the 90 symptoms-manual]. Madrid. chology, 13(1): 5–18. doi:10.1016/0167- 4870 12. Do wd, S . A. (2002). Internalizing symptoms (92)90049-D. in adolescents: Assessment and relationship to 24. He av e n , P. C. L. (1991). Personality correla- self-concept. Issertation Abstract International tes of functional and dysfunctional impulsive- Section B: The Sciences and Engineering, 62(8- ness. Personality and Individual Differences, 12 B): 3796. (11): 1213–1217. doi:10.1016/0191- 8869(91) 13. Echeburúa, E. y Co rral , P. (2010). Adicción a 90087-R. las nuevas tecnologías y a las redes sociales. 25. Ho ffmann, J. P. , Bal dwi n, S. A. y Cerbo ne, Adicciones, 22: 91–96. F. G. (2003). Onset of major depressive disorder 14. Ehrenberg , A. , Juckes , S. , Whi te, K. M. y among adolescents. Journal of the American Aca- Wal s h, S. P. (2008). Personality and self-esteem demy of Child and Adolescent Psychiatry, 42(2): as predictors of young people’s technology use. 217–24. doi:10. 1097/00004583-200302000- Cyberpsychology y Behavior: The Impact of the 00016. Internet, Multimedia and Virtual Reality on Be- 26. Jacks o n, J. , y Co chran, S. D. (1991). Lone- 44 C. Med. Psicosom, Nº 116- 2015 liness and psychological distress. The Journal 37. Si v ert, C. y de l a Vi l l a, M. (2005). Test de of Psychology, 125(3): 257–62. doi:10. 1080/ Dependencias Sentimentales TDS-100. (F. I. 00223980.1991.10543289. Spiral., Ed.). Oviedo, España. 27. Ji n, S. y Zhang , J. (1998). The effects of phy - 38. Takakura, M. y Saki hara, S. (2001). Psycho - sical and psychological well-being on suicidal social correlates of depressive symptoms among ideation. Journal of Clinical Psychology, 54(4): Japanese high school students. The Journal of 401–13. Retrieved from http://www. ncbi. nlm. Adolescent Health: Official Publication of the nih.gov/pubmed/9623745. Society for Adolescent Medicine, 28(1): 82–9. 28. Ki m, Y. H. (2003). Correlation of mental health Retrieved from http://www. ncbi. nlm. nih. gov/ problems with psychological constructs in ado- pubmed/11137910. lescence: final results from a 2-year study. In - 39. Tay l o r, T. L. y Mo ntg o mery, P. (2007). Can ternational Journal of Nursing Studies, 40(2): cognitive-behavioral therapy increase self-esteem 115–124. doi:10.1016/S0020-7489(02)00037-8. among depressed adolescents? A systematic re- 29. Lemo s , M. y Lo ndo ño , N. H. (2006). Cons - view. Children and Youth Services Review. trucción y validación del cuestionario de depen- 40. Trz e s n i e ws k i , K. H. F. (2003). A Cohort- dencia emocional en población colombiana. sequential Study of Self-esteem from Age 25-96. Acta Colombiana de Psicología. Universidad (D. University of California, Ed. ). California. Católica de Colombia. Retrieved from http:// Retrieved from http://books.google.es/books/ dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=226 about/A_Cohort_sequential_Study_of_Self_est 3254yinfo=resumenyidioma=SPA. eem.html?id= TbEnuAAACAAJypgis=1. 30. Martí n-Al bo , J. , Núñez, J. L. , Nav arro , J. G. 41. Val enti ne, I. S. (2001). The relationship bet- y Gri j al v o , F. (2007). The Rosenberg Self- ween depression, self-esteem, trauma, and psy- Esteem Scale: Translation and Validation in Uni - chopathy in understanding conduct disordered versity Students. The Spanish Journal of Psycho - adolescents. In ETD Collection for Pace Univer- logy. Retrieved from http://www.gi.ulpgc.es/gem/ sity. Paper AAI9991038. Retrieved from http:// i n dex . p h p / p ub l i caci o n es / art i cul o s / 1 8 -t h e- digitalcommons.pace.edu/dissertations/AAI999 rosenberg-self- esteem-scale-translation-and- 1038. validation-in-university-students. 42. Varni , J. W. , Rapo ff, M. A. , Wal dro n, S. A. , 31. Newbeg i n, I. y Owens , A. (1996). Self-esteem Grag g , R. A. , Berns tei n, B. H. y Li nds l ey, and anxiety in secondary school achievement. C. B . (1996). Chronic pain and emotional dis- Journal of Social Behavior & Personality, 11(3): tress in children and adolescents. Journal of De- 521-530. velopmental and Behavioral Pediatrics: JDBP, 32. Ni e mz , K. , Gri f f i t h s , M. y B an y ard, P. 17(3): 154–61. Retrieved from http://www.ncbi. (2005). Prevalence of pathological Internet use nlm.nih.gov/pubmed/8783061. among university students and correlations with 43. Vázquez-Mo rejó n, A. , Garcí a-Bó v eda, R. self-esteem, the General Health Questionnaire y Ji ménez, R. (2004). Escala de autoestima de (GHQ), and disinhibition. Cyberpsychology y Be- Rosenberg: fiabilidad y validez en población havior : The Impact of the Internet, Multimedia clínica española. APUNTES DE PSICOLOGÍA. and Virtual Reality on Behavior and Society, Retrieved from http://www. apuntesdepsicolo- 8(6), 562–70. doi:10.1089/cpb.2005.8.562. gia.es/index.php/revista/article/view/53. 33. Plutchik, R. , Botsis, A. J. y Van Praag, H. M. 44. Vázquez-Mo rejó n, A. , Ji ménez, R. , y Be - (1995). Psychopathology, self-esteem, sexual l l i do -Zani n, G. (2013). Fiabilidad y validez de and ego functions as correlates of suicide and vio - la Escala de Autoestima de Rosenberg (EAR) en lence risk. Archives of Suicide Research, 1(1): pacientes con diagnóstico de psicosis. APUNTES 27–38. doi:10.1080/13811119508258972. DE PSICOLOGÍA. Retrieved from http://www. 34. Ri ckel s , K. , Do wni ng , R. W. y Stei n, M. apuntesdepsicologia.es/index.php/revista/arti- (1979). The differentiation between neurotic cle/view/296. depression and anxiety and drug treatment». In 45. Wats o n, D. C. (1998). The relationship of self- S. et Al. (Ed.), Neuropharmacology (Pergamon). esteem, locus of control, and dimensional models Oxford. to personality disorders. Journal of Social Be- 35. Ro s enberg , M. (1989). Society and the adoles- havior y Personality, 13(3): 399–420. cent self-image. (C. W. U. P. R, Ed.). Middleton. 46. Whi tl ey, B. E. y Gri dl ey, B. E. (1993). Sex 36. Schaeffer, B. (1998). ¿Es Amor o es adicción?. Role Orientation, Self-Esteem, and Depression: (Apóstrofe, Ed.). Barcelona. A Latent Variables Analysis. Personality and So - C. Med. Psicosom, Nº 116 - 2015 45 cial Psychology Bulletin, 19(4): 363–369. esteem and mental health of secondary normal doi:10.1177/0146167293194001. school students. Chinese Journal of Clinical 47. Yuan g , X. (2000). Correlation between self- Psychology, 8: 102–103. 46 C. Med. Psicosom, Nº 116- 2015