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Kate Steele Tentar a un lobo

TENTAR A UN LOBO
Kate Steele
Los lobos de Whispering Springs - 2

Comunidad Shifter 1

Kate Steele Tentar a un lobo

Resumen

Hay lobos en Whispering Spring. En su primera noche allí, Hayley Royden
se encuentra cara a cara con uno. Un hermoso lobo negro con unos sorprende-
dentes ojos azul verdosos. En su segundo día se encuentra con un lobo de dos
patas, de nombre Jace McKenna. Él también tiene unos hermosos ojos azul ver-
dosos y un encanto que acelera el corazón de Hayley. Aunque se siente instan-
táneamente atraída hacia él, las bromas de Jace hacen que Hayley esté insegura
de si quiere besarle o darle una patada en el trasero. Cuando las cosas se calien-
tan entre ellos, Hayley aprende una cosa. Hay más en Jace de lo que se ve. Este
despreocupado chico malo está escondiendo un secreto.
Jace McKenna ha encontrado a su compañera. Para este hombre lobo alfa,
libre y sin ningún compromiso, el pensamiento es un poco desconcertante, pero
Hayley es una tentación que no puede resistir. Por desgracia, el camino del
amor verdadero está lejos de ser un camino de rosas. Unos problemas inespera-
dos asoman la cabeza en la forma de un zarrapastroso matón rencoroso y cierto
accidente que amenaza con separarles.
El resultado de todo será que siempre hay un precio que pagar por tentar a
un lobo.

Comunidad Shifter 2

Kate Steele Tentar a un lobo

Prólogo ..................................................................................................................... 4
Capítulo Uno ........................................................................................................... 7
Capítulo Dos .......................................................................................................... 19
Capítulo Tres ......................................................................................................... 24
Capítulo Cuatro .................................................................................................... 32
Capítulo Cinco ...................................................................................................... 46
Capítulo Seis .......................................................................................................... 60
Capítulo Siete ........................................................................................................ 72
Capítulo Ocho ....................................................................................................... 97
Capítulo Nueve ................................................................................................... 109
Capítulo Diez ...................................................................................................... 121
Capítulo Once ..................................................................................................... 135

Comunidad Shifter 3

Estaba calien- te. Eso.Kate Steele Tentar a un lobo Prólogo Hayley estaba agitada. Mientras seguía el camino escuchó el chapoteo suave del agua en la distancia. hasta que entró en un claro. Una sonrisa iluminó su rostro mientras caminaba al bor- de del estanque. decidiendo que un poco de romance e intriga era justo lo que necesitaba. a pocos días de ser llena. Su sonrisa era algo triste mientras pensaba en su propia falta de vida amorosa. descendió las escale- ras y avanzó a través de la casa a oscuras. y se encontraba a gusto en mitad de la naturaleza. Hayley recogió el libro. Cuando salió exhaló un suspiro de alivio y alegría. ¿Por qué no podía encontrar nunca al tipo co- rrecto? Se concentró en el libro. y el hecho de encontrarse en una cama que no la era familiar. contemplándolo distraídamente mientras su mente reflexionaba sobre Bryn y Logan. luego se había despertado bruscamente. Hizo una pausa y oyó un ruido de ras- guños y una risa sorda que avanzaba por el pasillo. cabalgaba alta en el cielo. La cocina estaba justo delante y. y sintió que su espíritu se elevaba mientras se alejaba de la casa y se adentraba en los bosques circundantes. sintiéndose al instante totalmente despejada. Al descubrir el destello reflejado de la luz de la luna siguió hacia delante. Se había ido a la cama y permanecido totalmente in- consciente a la realidad que la rodeaba durante un par de horas. si recordaba correctamente. había causado que se despertara. El aire de la noche era frío y tranquilo. Tras decidir arriesgarse. Se vistió silenciosamente y caminó suavemente por el pasillo. comenzó rápidamente a despojarse de su ropa y. entró en el agua acogedora. Hayley caminaba lentamente. donde un riachuelo de cauce suave alimentaba una charca poco profunda. El pro- blema era que funcionaba como un ave nocturna. Se arrodilló y deslizó los dedos por el agua clara. sin ningún destino en mente. Fue a por el libro que había guardado en una de sus bolsas. No vio el par de ojos que brillaban con una incandescencia verde azulada. con la ayuda de la pequeña linterna que siempre llevaba en su llavero. Siempre había tenido un buen sentido de la dirección. La luna. Le dirigió una mirada especulativa y luego comprobó el área circundante. había una puerta que conducía al patio trasero. y no estaba acostumbrada a irse a la cama tan temprano. des- nuda. Aparentemente Bryn y Lo- gan estaban yéndose en esos mismos momentos a la cama. Comunidad Shifter 4 . Cuando cruzaba la habitación una tabla crujió bajo sus pies. hasta darse cuenta de que no funcionaría. facilitándole el ver el camino que serpenteaba entre los árboles.

sus curvas eran plenas y firmes. especialmente los machos. Sus piernas eran largas y curvilíneas. Hayley se quedó helada por la sorpresa. lo que así hizo. Debajo de un vientre ligeramente redondeado. Su piel era espesa y lustrosa. Los pechos generosos estaban coronados por pezones rosados que se habían endurecido por el frío aire nocturno. desde lo alto de sus muslos proporcionados a sus pies delgados y arqueados. haciéndola temblar. con un aire tranquilo y majestuoso. Un ligero escalofrío de miedo contrajo su vientre. El sonido de un leve crujido captó su atención y buscó en la oscuridad hasta que sus ojos encontraron al lobo. el nido de rizos que adornaba su montículo era pálido y relucía con el agua del estanque. Parecía enorme. Con intención de recoger su ropa. Yo no tengo pelo. a no más de seis metros. y lo dejaba pálido y brillante bajo la luz de la luna. Hayley se esforzó en relajar sus tensos músculos mientras admiraba al lobo. pero tengo que moverme.Kate Steele Tentar a un lobo mientras la observaban hundirse en el estanque. hasta que recordó todas las cosas que había leído sobre los lobos. El agua era lo suficientemente profunda como para que pudiera nadar. Como no estaba segura de qué color tenían normalmente los ojos los lobos. Y sus ojos… ¿Estaban brillando? Seguramente era un reflejo de la luz de la luna en el agua. dando unas pocas vueltas a su circunferencia. admirando el claro cielo nocturno con su luna y sus innumerables estrellas que brillaban tan alegremente. mientras los estaba estudiando. se tumbó sobre la espalda y flotó. Cansada de ese ejer- cicio. encontró el verde y azul completamente notables. Comunidad Shifter 5 . aparentemente estudiándola mientras ella les estudiaba a ellos. principalmente negra. Una investigadora en particular había dicho que los lobos normalmente no ata- caban a la gente y que. Estaba parado. Con un suspiro avanzó dando patadas hasta el borde del estanque y se puso en pie. saliendo del agua. Su cabello. reflexionó ella. aunque no tenía nada con que com- pararlo al no haber visto nunca antes un lobo. ¿sabes?. los lobos. Su cuerpo estaba tan relajado que sofocó un bostezo mientras se encontraba echando de menos la cama que había abandonado no hacía mucho. Como respuesta el lobo ladeó la cabeza y luego se sentó. habían sentido curiosidad por ella y a menudo habían pasado horas en su cercanía. aclarándose hacia el pecho. y hace un poco de frío aquí sin ropa. el bajo vientre y las patas. —Espero que no te importe —le dijo al lobo suavemente—. Una cintura esbelta acentuaba su generoso contorno y la curva impecable de sus firmes nalgas. Un jirón de aire nocturno sopló en su piel. Alta y ágil. se inclinó para recuperar su camisa y co- menzó a secarse. Hayley era ajena a la imagen que presentaba cuando el agua se deslizaba de su cuerpo. revelaba los rasgos puros y encantadores de su rostro. contemplándola expectante. echa- do hacia atrás.

y luego admitió—: Pero muy hermoso. Ella retrocedió unos pocos pasos. Pero tengo que irme. con movimientos tranquilos y pausados. fue un placer conocerte —expresó ella—. se volvió y siguió el rastro de vuel- ta a la casa. se cambió rápidamente y se deslizó de vuelta a la cama. Segura. Espero que hayas disfrutado del espectáculo. Antes había oído regresar a Hayley de su paseo a la luz de la luna. —¿Qué está haciendo? —preguntó Bryn con un bostezo somnoliento. Logan permaneció despierto y escuchó un segundo aullido agitado. —¿Te ha dicho alguien alguna vez que eres un poco extraño? —preguntó. Escuchó el sonido con temor mientras por la espina dorsal le bajaba un escalo- frío. solo para ver si había alguna objeción. Cuando el lobo no hizo ningún movimiento. Tras ponerse los zapatos se puso de frente al lobo. Tras deslizarse silenciosamente en la cocina. Logan la abrazó. especulando sobre las posibilidades… Comunidad Shifter 6 . —Probablemente solo salió a correr. —Mmm —murmuró Bryn mientras se acurrucaba contra él y se dormía.Kate Steele Tentar a un lobo —Supongo que eso significa que está bien —refunfuñó Hayley mientras se vestía cuidadosamente. cerró con llave y se arrastró escaleras arriba a su habitación. Un ceño suspicaz cruzó el rostro de Hayley. Se quedó tumbado silenciosamente. Gracias por hacerme compañía. Todo el tiempo el lobo la miraba con interés. tanto Logan como Bryn escucharon el aullido. cálida y agradablemente soñolienta. —Jace —identificó Logan. la boca del lobo se abrió y su lengua quedó colgando en una gran sonrisa canina. Como respuesta. Hayley comenzó a dejarse lle- var hasta que el aullido evocador de un lobo perforó la quietud de la noche. Justo al final del pasillo. —Bueno. Tal vez nos encontremos alguna vez.

mientras Hayley. —Se giró para incluir a Logan. ordenando a las chicas que permanecieran sentadas. acompañadas de tostadas. incluso se ofreció para recogerlo todo. que se había dado la vuelta para escuchar—. más que pasables. Bryn. pues el señor Perfecto ha resultado tener unos cuantos defectos que no se podían dejar pasar. —¡Oh. Después. escuchó su relajada conversación. Steve tiene una hija de un matrimonio anterior. —Bryn. ¿estás embarazada? Bryn alzó la vista con rapidez. hermanita. este es uno de los muchos motivos por los que rompí con él. mientras permanecía sentada con la vis- ta clavada en la mesa y frotaba distraídamente su vientre. Hayley la miró con creciente sospecha y una gran sonrisa extendiéndose por su cara. Dejaba la decisión en manos de Bryn. por supuesto. sentados en unas sillas alrededor de la zona para co- mer. fruta fresca. la abandona con sus padres en cuanto puede. que has descubierto un tesoro. Mientras trabajaba. excelentes tortillas. Es maravilloso. Estos están encantados de quedarse con su nieta. —Sí. —¿Cómo es posible que alguien pueda abandonar a su propio hijo de tal manera? —preguntó Bryn con tristeza. Dios mío! —gritó Hayley —. Steve no levantaría ni un solo dedo para ayudar en la cocina. Logan se giró para mostrar una sonrisa burlona hacia Hayley. Logan se había ofrecido para cocinar unas. Cuanto lo siento. —Sí —confesó. Bryn y Logan disfrutaban de un desayuno informal. Con gesto disgustado. acompañada de un guiño—. Su expresión resultó inexpresivamente neutral. —La abrazó con fuerza Comunidad Shifter 7 . para encontrar la expectante mirada de Hay- ley y después buscó la mirada de Logan. Logan continuó con la limpieza de la encimera. café y zu- mo. —En el fregade- ro. Hay. Creí haberte oído de- cir que era el tipo perfecto para ti. Hayley observó como una lenta sonrisa se extendía por el rostro de su her- mana. —Tengo que decirte. pero hasta la madre de Steve admite que no pasa suficiente tiempo con ella. me enteré de que era un pésimo padre. pero en realidad no la quiere. en la isleta central.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Uno Las risas sonaron en la cocina. —Está bien. —¿Has roto con Steve? —preguntó Bryn incrédula—. Incluido el hecho de que no quería más hijos. —Oh no.

con los ojos brillantes por las lágrimas no derramadas. Después de Comunidad Shifter 8 . La sonrisa de Hayley se amplió. Vamos Logan. el bebé no nacerá hasta dentro de ocho meses. y creo que voy a comenzar desde este mismo momento. —Os amáis el uno al otro —contestó—. besándole ruidosamente en la mejilla. Hayley no estaba segura de cuál era exactamente su profesión. Hayley rió. a la vez que saltaba de su silla y se acercaba a Logan—. y puedo asegurarte que me quitarán de su punto de mira —confesó. tipo grande —le avisó y echó sus brazos alrededor del cuello de Logan. Te estoy batiendo como a una coctelera. riéndose ante el entusiasmo que demostraba. Logan le devolvió el abrazo. —No obstante. Se pasan el tiempo lanzándome sutiles indirectas sobre lo bueno que sería tener un nieto. te quedarás sentada. era un trabajo independiente. y tú.Kate Steele Tentar a un lobo mientras la mecía entusiasmada. Observó como Logan cubría los hombros de Bryn con el brazo y la acercaba para plantar un dulce beso en su sien. Logan entró en su despacho para realizar al- gunas llamadas telefónicas referentes a su trabajo. no me dejes hacerlo —la regañó. Hayley sabía que había algo más. Esta era una de las ventajas de haber conocido a alguien durante toda una vida. querida hermana. mostrando una clara alegría en su tono. Esta- rán en el séptimo cielo con su primer nieto. Es tan dulce que estoy estupefacta. ***** Después de terminar la limpieza. Te voy a dar un abrazo. A pesar de la deliberada imprecisión de Bryn. Bryn le ha- bía explicado vagamente de qué se trataba. —¿Estás bien? —la preguntó Bryn. —¡Mamá y Papá van a alucinar! —declaró mientras volvía a su silla—. cuando Logan regresó a su asiento—. —También estás chiflada —la acusó Bryn con cariño. No la presionó. —Me alegro de que lo apruebes —replicó con voz grave. algo así como que estaba especializado en algún tipo de mediación. hasta que se percató de lo que estaba hacien- do—. no vayas a creer que voy a empezar a tomármelo con calma desde el principio. emocionada por el insulto de su hermana—. —Eso también —admitió Hayley alegremente. Sus ojos brillaban con lágrimas de felicidad. tengo la intención de echar a perder a mi sobrino o sobrina. —Hayley —se quejó Bryn—. sabiendo que se lo contarían en su momento. te ayudaré a terminar de limpiar.

organizaron una ruidosa y alegre reunión. Bryn se quedó mirando fijamente a Hayley. envol- viéndola en un abrazo. donde ella y Clare. buscando algún signo de que hablaba en broma. Habla en serio. —¿Sabéis? —dijo con voz claramente audible—. —Su mira- da regresó con incredulidad hacia Hayley—. se dirigió al frente de la librería y se detuvo delante de la sección de novedades. la mejor amiga de Bryn y socia de su negocio. —Hablas en serio.Kate Steele Tentar a un lobo un rato. con una gran carga erótica. Comunidad Shifter 9 . —¿Y de qué sería el libro. El día pasó rápidamente entre el trabajo y la charla amena. Hayley quedó impre- sionada con la librería y resultó evidente que los clientes también lo estaban. moviendo las cejas de manera insi- nuante. Después de que el último de los clientes se marchara. y mientras estaban ocupadas ordenando. —El de suspense romántico. y las tres pasaron la mayor parte de su cre- cimiento juntas. —¡Ow! —se quejó—. mi libro quedaría estupen- do aquí. También consi- gue anotarse algún tanto. junto con un vengativo pellizco en el brazo. ¿Hablas en serio? Ante su gesto afirmativo. ¿Ya ha averiguado Logan que te encanta pellizcar? —Sí —contestó complacida—. mientras la daba otro abrazo. La amistad de Bryn con Clare se ha- bía ampliado para incluir a Hayley. con la que se fueron poniendo al corriente de las noticias de cada una. Hay? —preguntó Bryn con indulgencia. Bryn se ruborizó mientras Hayley y Clare intentaban contener las risas. Pero no te preocupes por él. —Bryn se giró hacia Clare—. Cuando la tarde llegó a su fin. ¿por qué no nos lo dijiste? —repitió a su vez Bryn. sabías cosas de ellos por el simple hecho de haber compartido tanto tiempo. Bryn y Clare se precipitaron sobre ella. que escribí y que fue aceptado para su publicación hace unas semanas. —¿Por qué no nos contaste que estabas escribiendo un libro? —preguntó Clare. Hayley decidió compartir una pequeña in- formación que se había guardado. dado el gran número de ellos que entraron y salieron en el transcurso de las horas. —Puedo imaginármelo —dijo Clare. —Sí. No apreció ninguno. Hayley acompañó a Bryn a su librería. Una vez que Logan se dirigió hacia su trabajo.

¿querrías alquilarme tu casa? Quiero decir. por lo que le dejé de lado. tras- ladarse aquí. se me ocurrió la idea de escribir un libro. estaría… bien. así que lo intenté de nuevo —explicó entusiasmada.Kate Steele Tentar a un lobo —Bueno —las amonestó—. Y he pensado que —se lanzó jadeante—. desenterré el material que ya tenía escrito y lo leí por encima. Por lo tanto. —Bien. El año pasado sentí de nuevo la necesidad. Decidí no comen- tar nada hasta haberlo terminado y que lo hubiera visto un editor. ahora que te has ido a vivir con Logan. ¿verdad? —Hermanita. Hayley sentía que su vida estaba a las puertas de un cambio radical y. mostrando cierta agitación en su voz. a Whispering Springs. para el disfrute de los clientes. ya sé que me dejarías quedarme con vosotros. Necesitaba la aprobación de Bryn. Pero ya sabes que eres bienvenida si prefieres que- darte con Logan y conmigo. continuaba con esa necesidad. Hayley sonrió ampliamente y encogió los hombros con cierta timidez. si estás segura de que es lo que quieres. y se sentaron sobre un cómodo sofá—. Se dirigieron hacia uno de los rincones de relax dispersados por la librería. deseo hacer esto y tengo mucho dinero ahorrado. he guardado en bolsas todo mi trabajo en Sistema de Datos Davis y me voy a dedicar a la escritura con dedicación ex- clusiva. ¿verdad? Hayley hizo un gesto afirmativo con gran seriedad. —Bryn hizo un gesto afirmativo y Hayley continuó—. Explícate hermanita. para quizá intentarlo un par de años más tarde. por si lo nece- sito. ¡Era malísimo! »Sin embargo. Hayley observó atentamente a Bryn para captar su reacción. Ya sabes lo tacaña que soy. de alguna manera. Lo último que quería era alterar a su hermana. —¿Estás bien? —preguntó Hayley. De hecho. —No me lo rechazaron. con los ojos brillantes—. sobre todo en su estado actual. pero esto era muy importante para ella. Hayley frunció la nariz ante el tono de hermana mayor de Bryn. Bryn. —Hace unos años. y pensé que algunas ideas eran realmente buenas. Realmente has pensado todo esto. Me has tomado por sorpre- sa. —Estoy bien. reconociendo una mirada algo aturdida. —Bryn tomó la mano de su hermana—. Si era recha- zado. pero es lo úl- Comunidad Shifter 10 . ¿Podéis dejarlo ya? —Fijó su mirada en Hay- ley—. Escribí media docena de capítulos y perdí el interés. Solo necesito sentarme un momento —contestó. —Se rió—. la casa es tuya. me entregué totalmente a ello. lo mantendría enterrado. si no tienes ningún plan para ella. Ya sabes lo que me gusta leer. —¿Dejas el trabajo? —Sí.

estaban situadas en jar- dineras sobre los alfeizares de las ventanas y formaban pasillos en la zona pea- tonal. También disponía de pequeños barrios donde las casas no eran reproducciones unas de otras. —Oprimió la mano de Bryn—. Los patios estaban limpios y muy bien cuidados. con los ojos muy abiertos mostrando gran apasionamiento. con una zona comercial in- teresante. con un visible temblor en su labio inferior. ¿Me puedes firmar un autógrafo? —preguntó con fingido entusiasmo. —Ahora no os echéis a llorar las dos —ordenó Clare. —¿Alguna vez has tenido ganas de darle una bofetada? —le preguntó Hay- ley a su hermana mientras le dirigía una mirada enfurruñada a Clare. además. —No estás loca —negó Bryn. ¡Esto merece una celebración! La hermanita pe- queña va a ser una escritora famosa y. rompiendo la tensión del momento. Esta retrocedió con fingido horror y las tres se rieron. —Podríamos ir en coche hacía la casa —les dijo—. Flores de diferentes tipos crecían alineadas e incluso daban forma a los jardines.Kate Steele Tentar a un lobo timo que necesitas en estos momentos. Esta llevó a Hayley como pasajera. No necesitas a una hermana me- dio loca conviviendo contigo. Mientras recorrían la ciudad en dirección a la zona periférica donde se ha- llaba la casa de Bryn. para poder irse di- rectamente a su casa cuando hubieran terminado. Bryn esbozó otra acuosa sonrisa. se viene a vivir a nuestra ciu- dad. Si mal no recuerdo. Había una sensación de tranquilidad y solidez en el lugar que la llegó Fruto seco muy similar a la nuez tradicional. Logan y tú acabáis de empezar una nue- va vida juntos. Grandes árboles atestiguaban el hecho de que el lugar tenía profundas raí- ces y no se podía clasificar como una urbanización aparecida de la noche a la mañana. Podríamos hacer algo con él. Clare las siguió en su propio coche. había helado de mantequilla de pacana en el congelador — dijo con una sonrisa—. captando la gran car- ga emocional del ambiente—. Hayley le dirigió una acuosa sonrisa burlona. y se encontraban lo sufi- cientemente alejadas como para permitir cierto aislamiento a los residentes. ya que estamos de celebra- ción y todo eso. Con un coro de ansioso consenso se dirigieron a la casa de Bryn. Whispering Springs era una de esas pintorescas y tranquilas ciudades. Comunidad Shifter 11 . Hayley se dedicó a admirar el paisaje. Tengo que recoger algu- nas cosas y así puedes ver la zona para cerciorarte de qué es lo que quieres. Con los ojos húmedos por las lágrimas. diversa y no muy grande.

Cuando entraban en el camino de acceso a la casa de Bryn. totalmente relajado. mien- Comunidad Shifter 12 . —¿Jace? —Aquí —llegó la respuesta.Kate Steele Tentar a un lobo a los huesos. Un metro y ochenta y cinco centímetros de altura llenaban sus vaqueros y su camiseta de tal manera que llamaban la atención de una mu- jer. Sus oscuras cejas enmarcaban unos brillantes ojos azules-verdosos. mientras que una recta na- riz señalaba el camino a unos labios invocadores de calientes pensamientos y noches repletas de sensuales besos. se apoyaba contra el fregadero mientras terminaba su helado. Hayley vio que ya estaba aparcada allí una camioneta. Salieron del coche y. Delante del fregadero. mientras una onda de anticipada tensión la recorría. como una espesa y bri- llante capa. corto a los lados y mucho más largo en la parte superior que. No estaba cerra- do y dio un paso al interior. Raspando los últi- mos restos del helado en el envase. haciendo que se sintiera inmediatamente como en casa. Sintió como el estómago se estremecía cuando él capturó su involuntaria y fascinada mirada de admiración. se encontraba el ejemplar más magnífico de belleza masculina que ella hubiera visto jamás. —¿Qué es lo que hará Jace aquí? —preguntó Bryn en voz alta. Duro. relucía bajo la luz del sol que penetraba a través de la ventana de la cocina. musculoso y fuerte en los lugares correctos. pro- tegidos del sol gracias a unas abundantes pestañas. de un tono oliváceo. —¿Quién es Jace? —Jace McKenna. caminaron hacia el porche que daba paso a la puerta de entrada. Llevaba un logo en el lateral que anun- ciaba Diseños McKenna. pensó. Su curiosidad creció bruscamente. ligeramente apagada. estaba bronceada por el sol. La sensación no resultó desagradable y le desconcertó sentirse afectada por alguien a quien todavía no había visto. Hayley sintió como un involuntario temblor se deslizaba por su espalda. «Señor ¿Es que todos los hombres de esta ciudad eran unos portentos físicos?» Parece que había llegado al lugar ideal. Jace pasó su vista de Bryn a Clare de manera amistosa antes de detenerse ostensiblemente sobre Hayley. cuando Clare se las unió. Su cálida piel. tomando la última cucharada del helado de mante- quilla de pacana. Clare y ella siguieron a Bryn hacia la cocina. Jace McKenna. Su hermosa pero severa cara estaba enmarcada por un cabello negro. Es el mejor amigo de Logan. Jace fijó en Hayley toda su atención. Bryn probó el picaporte. Algo en aquella voz profunda y potente golpeó un punto desconocido de su interior.

—Tiró el cartón y aclaró la cuchara—. muy complacido. Son mis ho- norarios. Va a ser un traba- jo muy interesante. —Acaba de recibir un maravilloso y enorme cheque de su carcamal. sin tomar en cuenta las miradas intrigadas de Bryn y Clare. levantó la barbilla y le dirigió una mirada furiosa. Cuando terminó el proceso de divorcio. El hombre estaba demasiado seguro de sí mismo. Era el preferido entre la población femenina local y no tan local. su imagen valía más que mil palabras. Hayley sintió como una ola de calor se esparcía por su pecho. Enderezó la espalda. Jace le dio a la cuchara un último y sensual lametón antes de sonreír. Estaba decidida a demostrarle que no era nin- guna virgen influenciable. Irritada y mortificada por la facilidad con la que Jace había conseguido tal reacción en ella. el fuego de sus venas cargó hacia el norte. Hola Clare.Kate Steele Tentar a un lobo tras se concentraba en limpiar la cuchara con la boca. Cosas que desencadenaron un fogonazo de calor por sus venas. indicando el cartón vacío—. Esta fue una lenta. Mientras to- da la humedad de su cuerpo viajaba hacia el sur. Comunidad Shifter 13 . ¿Conoces a Gracie Stevens? Clare hizo un gesto afirmativo. ya que has caído hasta tener que sustituir ventanas a cambio de un helado? —Me gusta regresar a lo básico de vez en cuando —rió— El negocio va ex- celentemente. —Jace —devolvió el saludo—. El resultado fue una humedad instantánea en sus bragas. Un acaloramiento que comenzó en su vientre y fluyó hacia abajo como cera caliente. Su lengua realizó cosas malvadas y maravillosas en aquel trozo de inanimado y desagradecido metal. me alegra volver a verte. Estaba bien enterada de la reputación de Jace. —¿Honorarios por qué? —preguntó con una sonrisa desconcertada. Parece que sospechaba que la estaba engañando y contrató a un detective privado para sorprenderlo in fraganti. garganta y mejillas. ¿Cómo va tu negocio de arquitecto? ¿O quizá no debería preguntar. ¿está pensando solo en la renovación de la casa o tiene en mente alguna otra renovación más personal? —preguntó Clare en broma. Me ofrecí para sustituirla. Y un montón de dinero en efectivo. Está pensando en realizar alguna renovación en aquel mausoleo donde vive. Hayley se sintió instantáneamente insultada. como si fuera conocedor del efecto producido y estuviera muy. malvada y provocadora sonrisa. —Logan me mencionó que tenías una ventana rajada en la sala de estar. —Hmmm. Jace la lanzó una obstinada sonrisa y devolvió su atención a Bryn —Espero que no te importe —dijo.

encantada de conocerle. que había observado el intercambio entre Clare y Jace con involun- tario interés. —Llámame Jace. por cómo la miraba Jace en esos momentos. se sintió disgustada por sus proezas con las mujeres. deliberadamente. Se quedó perpleja ante el reconocimiento inexplicable y el calor que reflejaban sus ojos. Entornó los ojos de manera sensual. —Su tono de voz fue cortante y frío—. tomando su mano. Hayley Royden. La sensación era parecida a sumergirse en una cálida y acogedora bañera. Si el señor McKenna decide disfrutar de aventuras amorosas con sus clientes. —Su voz transmitía una suave advertencia. Bryn. pero. había conocido a hombres que la habían desnudado con los ojos. Incluso se puede llegar a disfrutar de algo que al principio pudo parecer antipatía. La irritación que sentía era sobre sí misma. —Tienes razón. Hayley no pudo negar la carga eléctrica que hizo que su piel se erizara donde sus manos se habían tocado. Una repentina imagen de Jace desnudo se presentó ante ella para su propia inspección por una imagi- nación demasiado activa. «¿Por qué demonios debería importarme lo que hace?» Se preguntó antes de decir en voz alta: —No seas tonta. Hay cosas que una mujer no podría tolerar — agregó con frialdad.Kate Steele Tentar a un lobo —Imagino que de ambas cosas —contestó Jace. Tal como estoy seguro que no lo haces tú. Bryn carraspeó. es asunto suyo. Hayley. una mirada que sin duda había seduci- do a muchas mujeres imprudentes. El calor que fluía de las yemas de sus dedos barrió como una ola por su brazo. es que un hombre no siempre acepta lo que le ofrecen. retiraba la mano de la de él—. ¿Puedo llamarte Hayley? —Ante su gesto afirmativo. Hayley se indignó. él aplicó un suave masaje al presionar su mano—. Hayley no se dejaría capturar tan fácilmen- Comunidad Shifter 14 . Jace —concordó dulcemente. —Ahora no estoy tan segura de querer presentarte a mi hermana. Con gran esfuerzo Hayley conservó la calma. llegando a todo su cuerpo y haciendo que su temperatura se elevara un poco más. A pesar de su irritación. Hayley. —La experiencia me ha enseñado que una persona puede adquirir gran cantidad de tolerancia —afirmó Jace en un ronco gruñido mientras daba un pa- so para acercarse—. mientras. Lo que tienes que tener en cuenta. mante- niendo su expresión neutral. lanzándola un malvado guiño. En el pasado. Jace trasladó su mirada turquesa a la amplia sonrisa de Hayley. Este hecho le produjo una oleada de carne de gallina por toda su piel. se podría pensar que este hombre en realidad ya la había visto desnuda. —Le ofreció la mano—.

divertían. y dio un paso hacia atrás. Jace era un hombre que utilizaba claramente su físico para las conquistas fáciles. ¿Si es algo que no quieres. —La obse- quió con una mirada que quemaba por su intensidad—. pero tenía cere- bro e ingenio para dirigir aquellas devastadoras miradas. El cálido y almizcleño aroma masculino la atrajo y tentó. Bien podía imaginarse algunas de las cosas que haría para mejorar la flexibilidad de una mujer. Estaba determinada a no caer víctima de este hombre tan peligrosa- mente seductor.Kate Steele Tentar a un lobo te. eso no significa que automáticamente sea algo bueno para ti. —Sí. Comunidad Shifter 15 . ¿No estás de acuerdo? Hayley se relajó un poco. flexibilidad. que recorrió su piel y le acarició hasta las puntas de sus nervios. haciendo que su deseo se elevara repentina- mente de manera rápida e insistente. Su irritación se convirtió rápidamente en diversión. Hayley! —Jace sacudió la cabeza con fingida tristeza—. El tono de Jace había tomado un timbre caliente e invitador. qué razón tiene intentarlo? —A veces una persona no siempre está segura de lo que quiere. es cierto. Aplastando las provocativas imágenes que inundaban su mente. El suave y sutil olor de Jace invadió sus fosas nasales. mientras una sonrisa renuente aparecía en sus la- bios. al mismo tiempo que se humedecía aun más su sexo. y se requie- re de alguien más que les lleve hacia una experiencia que muy fácilmente po- dría cambiar su vida —insistió Jace. sino que. Resultó ser un error. —Quizá algunas personas no seamos tan flexibles —logró decir. alejándose e inspirando profundamente para in- tentar tranquilizarse. Eso es algo sobre lo que se puede trabajar. Esto último podría resultar muy. —¿Y qué pasa si esa persona esta totalmente satisfecha con la vida que lle- va? —¡Oh. A pesar de eso. entrecerró los ojos y enderezó la espalda. muy malo. Elevó la frente de manera orgullosa y le dirigió una mirada de considera- ción. además. primero hay que querer lograr- lo. Sus bromas no solo estimulaban sexualmente. No hay nada como agitar las cosas e intentar algo nuevo. Obviamente Jace era un hombre que usaba su atractivo sexual para sus conquistas. —Oh bien. —Aunque esté de acuerdo en que no hay nada malo en probar algo nuevo. tras despe- gar la lengua de su paladar. Creo que siempre hay tiempo para un cambio en la vida de las personas. pero para lograr un objetivo. No ayudó que se percatara del sensible abultamiento que apareció en la parte frontal de sus vaqueros. Hayley sintió como se le secaba la boca. creo que hasta la satisfacción más perfecta puede ser mejorable.

No. Hayley había abierto la boca para contestar cuando Clare estalló en carcaja- das. Muy bien. —Oh. gracias por el arreglo. Jace. —Esto hace que haya valido la pena que nos quedáramos sin el helado de mantequilla de pacana —rió Clare—. manteniendo un ojo vigilante sobre Jace y Hay- ley. ha sido un estupendo detalle. ¡Oh. pero a menudo la gente se lamenta cuando retorna la serenidad. El brillo en los ojos de Jace Comunidad Shifter 16 . mientras Clare se giraba para intentar acallar sus risas—. —Por mí muy bien. con el asombro reflejado en sus ojos. —Tú solamen… —¡Alto! —gritó Bryn—. Necesitaba recoger algunas cosas y. —¿Y qué pasa si tu instinto te dice que corras antes de que sea demasiado tarde? —En realidad correr también podría estar bien. no es que yo lo diga. va a alquilar la casa. Hayley miró a Jace. además. Hayley quería ver el barrio. —Eso es cierto. —He descubierto que hay ciertas cosas sobre las que el intelecto no debería influenciar. dulzura. Me estáis mareando.Kate Steele Tentar a un lobo —Y para algunas personas lo malo puede ser estimulante. Ser imprudente y salvaje puede resultar atractivo. —Estoy de acuerdo si él lo está —ofreció. Estamos en mi casa. Algunas veces es mejor dejar actuar al instinto. —¿Diga? —contestó Bryn. tengo muy buenas noticias! Hayley ha decidi- do venirse a vivir aquí. ¿has terminado con la ventana? —Él hizo un gesto afirmativo—. Bryn les miraba fijamente. preguntándose si era posible que sus ojos pudieran provocarle esas sensaciones. Se giró para descubrir que Clare y Bryn observaban el claro intercambio de insinuaciones. ¡Hayley. Un escalofrío de incer- tidumbre encogió su estómago y frunció el ceño. Vete a casa. mientras sus ojos relucían con un brillo intenso y salvaje. te amordazo! Sus palabras de protesta quedaron amortiguadas por el sonido del teléfono móvil de Bryn. todo está bien. —Si tú lo dices —resopló Hayley. Jace inclinó la cabeza como aceptación. No hay nada como la emo- ción de una buena persecución. captando el leve brillo de sus ojos. si dices una palabra más. Tal vez deberíais dejarlo en empate. Hola cariño. Hayley observó la lenta y depredadora sonrisa que curvó los labios de Jace. teniendo en cuenta que yo tenía la mejor mano.

el hombre sabía moverse». No es precisamente un tipo común. Mien- tras hablaba con Logan. De mala gana. pensó y des- pués ahogó un gemido cuando se agachó para recoger sus herramientas disper- sas. decidió que debió ser cosa de la luz que entraba por la ventana. Hayley sonrió a Clare —aprovechando la ausencia de él—. aún tenía una sonrisa satisfecha por la con- tienda. Bryn enfrontó a Hayley. Caliente. creo que más te vale alejarte de él. —¿Qué pasa contigo? —le preguntó. Estoy estupendamente de temperatura. Otro rubor se deslizó a lo largo de todo su cuerpo y Hayley se obligó a permanecer derecha. abanicándose. Y para tu información. —No soy ninguna virgen inexperta. Jace está aquí.Kate Steele Tentar a un lobo fue tan fugaz que dudaba de haberlo visto de verdad. Sí. —Escuchó un momento y Hayley sonrió cuando observó co- mo el rubor cubría las mejillas de su hermana—. le vio irse. Bryn. para ir directa hacia los hechos más calientes de la situación. Aún así. Puedo cuidar de mí misma. Jace tomó el teléfono que Bryn le ofrecía y se retiró a la sala de estar. —Le devolvió el teléfono a Bryn. puede ahorrarse su calor —les aseguró—. Ha sido algo muy dulce que te acordaras. —A propósito. sin mostrar ningún tipo de reacción. —¿Qué? ¡No soy yo. —Bueno. Bien. La visión de aquel pequeño y firme trasero. De mala gana trasladó su atención a la conversa- ción entre Bryn y Logan. —Estoy de acuerdo con eso —interrumpió Jace—. ¿Viste la manera en que te miró? Sentí cómo el calor lo inundaba todo —dijo. la dejó cierta sensación de inquietud. es él! —Empezaste tú. está aquí mismo. Arregló la ventana. No le dio oportunidad de contestarle que no se hiciera ilusiones. Jace trasladó su atención a Bryn. A escondidas. que se despidió de Logan. Ardían con un suave tono tur- quesa. —Incluso si lo fueras. «Maldición. Comunidad Shifter 17 . cubierto por unos estrechos vaqueros. Oh bien…Ya pensaré en eso — contestó Bryn con un leve ronroneo en la voz—. Los ojos de Jace capturaron los de Hayley. Sin decir más. Brillo o no. un claro y sutil resplandor que prometía convertirse en un rugiente in- fierno si se le alimentaba adecuadamente. ¿Ja- ce? Logan quiere hablar contigo. le hizo la boca agua. se giró y se dirigió hacia la sala de estar para recoger la caja de herramien- tas. estoy segura de que Jace sería feliz de ayudarte con eso —dijo Clare sarcásticamente—.

—De acuerdo —contestó y. Comunidad Shifter 18 . Mañana traeré algunos hombres para comenzar con el trabajo. o se repare —le dijo—. Te pasaré una lista con las cosas que creo deberías revisar. quiere que esté en perfectas condiciones. —Bien. Entonces regresaremos mañana para recoger el resto de mis pertenencias.Kate Steele Tentar a un lobo —Logan me ha pedido que haga una minuciosa inspección de la casa. Reconociendo claramente la atracción que sentía por Jace. me quedaré con la llave que me dio Logan. Señoras. Jace. Jace soltó una carcajada y continuó hasta la puerta. Dado que tú hermana va a quedarse aquí. Hayley. estaba segura de que una relación con él sería muy probablemente de lo más peligroso. recogiendo su caja de herramientas. Algo en aquellos endiablados ojos le resultaba terriblemente familiar. —Eso suena muy bien. Si te parece bien. ha sido un placer. —Le lanzó a Hay- ley una intensa mirada que le dijo todo—. Te veré mañana. Jace sería un dolor que terminaría por padecer. con un ceño fruncido desfigurando su cara. Dijo que me avisarías si hay algo en particular que necesites que se haga. como siempre. no quiera Dios que mañana sea un buen día para mí —contestó sar- cástica. se dirigió hacia la puerta—. Hayley le vio salir.

¿Se lo has dicho a Logan? Jace negó con la cabeza. Una mueca facilota apareció en la cara de Jace. Lo dice todo tal y como es. —Me gusta tu hermana pequeña. pero nadie más debe saberlo hasta que este arreglado. —Eh. pero ante todo es mi hermana. La gran Comunidad Shifter 19 . ¡Oh Dios mío!. —¿Estas seguro? —preguntó incrédula. sabes que no resultará fácil. —Luego echó un vistazo por la puerta abierta—. La ca- mioneta de Jace ya estaba aparcada en la entrada del garaje y podía ver el mo- vimiento a través de las ventanas de la sala de estar. Subió los escalones del porche y caminó hasta la puerta principal que permanecía abierta. tiene el derecho de ser informado. Viéndola entrar. Bryn.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Dos Bryn se detuvo en su casa y salió del coche con la lista en la mano. —Jace. di- jo que eras un grano en el culo y que se quedaba en casa para poder terminar algo de trabajo. —Jace. Bryn se rió entre dientes. la verdad sea dicha. Voy a discutirlo con Cade. Es mía. Bryn. Por ahora. has traído la lista. pues la verdad es que no hubo prácticamente ninguna opción. esto es tan inesperado. tomando nota sobre diversos aspectos del estado de la casa. —No estoy jugando. Veo que Hayley decidió que una retirada era la mejor solución. Como mi beta. La sonrisa de Bryn decayó. —¿Logan estuvo seguro en cuanto a ti? —Supongo que esa es una pregunta tonta. No juegues con ella. —Eres la primera y tienes mi permiso para contárselo. Es distinto al hecho de que Logan esco- giera a una compañera humana. genial. —Frunció el entrecejo y se mor- dió el labio—. —Me dijo que le provocaste dolor de cabeza. Hayley es adulta y puede hacer lo que quiera. Bryn asintió. Un pequeño temblor recorrió el estómago de Bryn. le dio la bienvenida con una sonrisa y envió a sus hombres a hacer sus encargos. no me voy a entrome- ter. Bueno. Jace estaba hablando con dos de sus hombres. aunque supongo que escoger no es la palabra idónea.

No es algo que se pueda decidir. A propósito. Eres un buen hombre. por otro lado. sus ojos brillaban—. —Eso va a ser muy divertido — se rió Bryn—. Por supuesto. pero. como ya te he dicho. eres el alfa de Torre de Hierro. Me he percatado de que Hayley no es ninguna cobarde. No es muy probable que a todos les encante aceptarla como tu hembra alfa. ayer tuvisteis un estupendo comienzo. —Miró con aprecio a Jace. Tú. Bryn. cuidaré de ella. Es un secreto a voces que algunas esperan ganar esa posición. ¿mencioné que necesitas un nuevo teja- do? Comunidad Shifter 20 . —No eres solo la imagen de soltero despreocupado que proyectas. —No creas que no he pensado en todos estos problemas. Lo prometo. —Un brillo sardónico iluminó los ojos de Jace. —Gracias. ¿Sabes que si la hieres no tendrás que en- frentarte solo con Logan. que les incita a luchar debido a sus carencias y necesidades. frotándola contra su piel antes de besar sus nudillos. protector. Hayley es mi compañera. —Tengo muchos talentos —contestó Jace con un guiño. creo que tuvimos un gran comienzo. Cualquier ex- pectativa que pueda tener algún otro miembro de mi manada. —Sonrió. Yo… yo no… Alzando su mano le acarició su mejilla. pero Bryn. fiable. y su voluntad es firme. —Pobre hermanita. hermano. —No sabía que fueras un psicólogo aficionado. es una reacción subconsciente de los dos involucrados. tienes mi permiso para darme unos cuantos puntapiés en el trasero. —Si la hiriera. Jace. eso no va a suceder. sobre todo para algunas de las otras mujeres. La reco- nocí en cuanto olfateé su olor. hermanita. en esto no tengo otra opción. sino también conmigo. Tie- nes mi consentimiento para cortejar a mi hermana y puede que los dos disfru- téis de la persecución. No tengo ninguna duda de que podrá ocuparse del resto. Su sonrisa iluminó la habitación. será solucionada en su momento. Las buenas relaciones empiezan siempre con un buen conflicto. Solo tengo que mostrarle mi verdadera personalidad y con- vencerla de que soy el hombre de sus sueños. es una situación que tiene lugar debido a un reconocimiento físico y emocional.Kate Steele Tentar a un lobo diferencia es que él no es alfa de una manada. pero luego su mirada se tor- nó repentina y mortalmente seria—. —Es verdad. verdad? Jace le cogió la mano y la atrajo hasta su mejilla. fuerte. Bryn suspiró y puso los ojos en blanco.

Kate Steele Tentar a un lobo
—¿Qué?
—Tienes suerte, a la familia solo le facturo el coste de los materiales.
*****
Sus muslos se abrieron ampliamente, arqueándose hacia abajo para dar facilidad a los
sensuales golpes de la diestra lengua que exploraba su tembloroso sexo. El sudor perlaba
su piel, y la suave brisa que llegaba del ventilador del techo hacía que sus pezones fueran
meros puntos prietos. Estiró la mano para alcanzar su duro pico y gimió cuando una
mano grande se deslizó por toda la longitud de su cuerpo y se moldeó contra el otro pe-
cho, copiando sus propios movimientos con los dedos.
Gimió de nuevo y empujó hacia abajo cuando él chupó su clítoris, su lengua acari-
ciaba despacio por encima del sensibilizado brote, muy suavemente.
—¡Oh, fóllame! James, James, por favor —imploro ella—. ¡Fóllame, Jace!
—¿Jace? —exclamó Hayley dando al botón de retroceso rápidamente y
agregando el nombre correcto.
Aliviada después de borrar toda evidencia suspiró, se estiró y apagó el or-
denador portátil. Estaba contenta por haber conseguido escribir un gran núme-
ro de páginas para su último libro, a pesar de su tendencia a distraerse pensan-
do en Jace. Sumergirse en las vidas de sus protagonistas la ayudaba a eliminar
durante un tiempo todo tipo de realidades, pero el problema con la realidad era
que siempre reaparecía.
Lo cierto era que estaba preparada para admitir que este espécimen llama-
do Jace McKenna había dejado una impresión bastante contundente en ella. Le
fascinaba la imagen de muchacho-malo, y su cuerpo reaccionaba en cierto mo-
do ante este hecho, y vaya que no podía negarlo. Lo deseaba. Hayley se retorció
en la silla. Las escenas de sexo que estaba escribiendo siempre conseguían au-
mentar su deseo, pero el meter a Jace en la ecuación hacía que se quemara por
dentro.
—Demonios —susurró—. ¡Quiero algo más que eso!
El sentimiento era tan intenso que su pecho se comprimió y las lágrimas re-
lucieron en sus ojos. Barriéndolas con una mano, se sostuvo la barbilla para mi-
rar fijamente por la ventana. «Vaya mierda», pensó. Definitivamente no era el
tipo que estaba buscando una esposa, hijos y estabilidad. «Seguro que ni me esco-
gería».
Hayley se sentó y pensó durante algún tiempo, sin ser capaz de obtener una
solución a su dilema. La queja brusca de su estómago la hizo salir de su letargo.
Decidió ir abajo a buscar algo para comer. Allí encontró a Logan.
—Eh, hermano, ¿que estas cocinando? —dijo en tono de broma.
—Llegas justo a tiempo, hermanita —soltó con una mueca—. Bryn regresa a

Comunidad Shifter 21

Kate Steele Tentar a un lobo
casa con costillas para hacer a la parrilla y estoy preparando una ensalada para
acompañarlas. Hazme un favor y saca la barra de pan del horno.
Hayley obedeció y luego se sentó en la isleta, para observar como Logan
preparaba eficazmente la ensalada.
—Logan —empezó, pero entonces se detuvo, no muy segura de cómo con-
tinuar.
—¿Qué te ronda por la cabeza?
—Jace McKenna —dijo bruscamente, después se movió inquieta en la silla,
con el rubor cubriendo sus mejillas.
—Ya veo. Bryn me dijo que le conociste ayer.
—Sí.
—¿Te gusta?
—No sé si ésa es la palabra que utilizaría. No estoy segura de cómo me
siento. Solamente sé que agitó algo en mi interior y no tengo ni idea de cómo
reaccionar.
Logan sonrió y se lavó las manos antes de tomar asiento a su lado.
—Permíteme que te cuente un pequeño detalle acerca de Jace. Su padre mu-
rió cuando tenía once años. Su madre lo tomó muy mal y Jace tuvo que crecer
más rápido que cualquier otro niño de esa edad. Se esforzó por ser el cabeza de
familia. Tuvo éxito. Cuidó de su madre y sus hermanas. Esto hizo de él una
persona segura de sí misma y muy responsable.
Hayley asintió, fascinada ante la inesperada visualización de Jace.
—Cuando tenía diecinueve años, su madre conoció a un hombre, se enamo-
ró y volvió a casarse. Ella y las chicas se mudaron a dos estados de distancia,
para estar con él. Jace decidió quedarse aquí. Por primera vez en ocho años no
tenía que ser responsable de nadie más salvo de sí mismo. No creo que deba
entrar en demasiados detalles cuando digo que, como cualquier hombre joven y
libre, Jace tuvo una buena cuota de buenos momentos.
Hayley sacudió la cabeza y le dirigió una pesarosa sonrisa.
—Compensó de sobra aquellos años perdidos de su juventud pero, al mis-
mo tiempo, estudió duro e hizo algo de sí mismo. Tuvo éxito y consiguió ser un
arquitecto que sabe valorar la responsabilidad y la formalidad. Sí, tiene cierta
vena salvaje, pero cuando quiere algo lo persigue, lo cuida e incluso lo alimenta.
—Es duro de creer que todo eso esté bajo la superficie. Parece ser el típico
muchacho alocado que simplemente quiere pasar un buen rato.
Logan sonrió.

Comunidad Shifter 22

Kate Steele Tentar a un lobo
—Lo sé. Temo que parece el típico hombre. Nos gusta aparentar que solo
nos preocupa divertirnos y no necesitamos ningún tipo de estabilidad en nues-
tras vidas. Pero tengo que decirte, Hayley, que esa clase de vida la valoramos
muchísimo.
—Eh, ¿eso quien lo dice, la voz de la experiencia?
—¡Oh sí! No tienes ni idea de lo feliz que fui al encontrar a Bryn. Ha cam-
biado mi vida de maneras que solo podía imaginar. No podría estar más con-
tento.
—¿Crees que Jace podría estar buscando lo mismo?
—Nunca lo admitiría, pero sí, creo que lo hace.
—Sería bueno saberlo, estoy indecisa… bueno… asustada, de hacer cual-
quier tipo de movimiento. Quiero decir, ¿y si me pongo en plan seria y a él no le
interesa?
Logan sonrió abiertamente.
—Bueno, pues ahí es donde tienes ventaja.
Hayley frunció el entrecejo.
—No te sigo.
—Jace sabe que si te engaña y te hiere, va a tener que responder ante Bryn
y, sobre todo, ante mí. Si le dejas saber que estás interesada y no siente nada por
ti, te evitará para no tener ningún conflicto con nosotros. Pero si siente que hay
algo especial entre vosotros, nada podrá mantenerle lejos.
La comprensión despejó la mirada de Hayley y se rió entre dientes.
—Podría llegar a ser divertido.
Logan levantó una ceja.
—¿Por qué tengo la sensación que a mi mejor amigo le va a caer un proble-
ma de los gordos?
—Pero, Logan —Hayley le fastidió un poco más—. ¿Por qué crees que le
causaría algún problema a tú amigo?
La examinó, notando el destello diabólico en sus ojos.
—Oh sí, ya lo creo que está en problemas.
Los dos rompieron a reír al tiempo que Bryn entraba por la puerta de la co-
cina.
—Vaya, ¿qué me he perdido?

Comunidad Shifter 23

Odiaba la idea de que él no pudiera sentir nada salvo deseo y. Eso solía eliminar la espontaneidad en el romance. Se alegraron al saber que sus hijas estarían juntas en la misma localidad y que po- drían cuidarse mutuamente. se imaginaba cómo se sentiría si tuviera que acomodar a su hermana cuando empezaba una nueva vida con el hombre que amaba. tenían sus dudas sobre que hubiera dejado su trabajo pero. Hayley puso su ordenador en el sofá y atravesó la cocina. Cerró la puerta con llave e instaló su ordenador cuidadosamente en el asiento del pasajero. pensó con una mueca. avanzó unos pasos y subió al porche. pero quería darles espacio. la verdad. Aparcó su coche al lado. admirando la vista y permitiendo que la anticipación tomara las riendas. la imagen de la camioneta de Jace en la entrada del garaje hizo que se tensara. de una manera u otra. Comunidad Shifter 24 . tras telefonearles para comunicarles su decisión de mudarse a Whispering Springs. que estaría en la casa trabajando en el nuevo tejado y decidió que era hora de empezar a llevar sus cosas. La primera cosa que notó fue el sonido del golpeteo. le dieron todo su apoyo. No habría ningún encuentro ar- doroso delante del hogar o en la mesa de la cocina si la hermana de una podía entrar en cualquier momento. Habiendo dejado para el final su precioso ordenador portátil último mode- lo. antes de si- tuarse detrás del volante. Hayley se preparó para el siguiente encuentro con Jace. Hayley se dirigió hacia la casa con parsimonia.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Tres El tiempo había sido desapacible durante unos días. Logan y Bryn habían estado ausentes todo el día. preguntándose cual sería el siguiente movimiento por parte de Jace. saliendo por la puerta trasera que estaba abierta. se alegraba de que. Usando su llave entró por la puerta delantera. dado que había terminado con las reparaciones del interior. pero sin nadie a la vista. como de costumbre. relajada. Bryn y Logan la habían instado intensamente para que se quedara. Tomando su ordenador portátil. en los próximos minutos lo sabría con toda seguridad. estaba en ascuas. si es que hacía alguno. eso sería una gran desilusión. Al acercarse a la casa. Hayley cogió el estuche que le guardaba e hizo el último viaje a la planta baja. hasta que por fin ama- neció luminoso y despejado. Siguiendo los rítmicos sonidos del martillo. Después del desayuno pasó algún tiempo cargando el coche con las cajas que sus padres la remitieron. Después de su charla con Logan. gracias a Bryn. Igual que Bryn. «Eso sería una situación bastante desagradable». En conclusión. intentando tranquilizarse. Sabía.

Nunca se sabe lo que podría entrar entre esos la- bios tan deliciosos que tienes. De repente le vio como un depredador listo para la caza y Hayley deseó ser la presa. mientras automáticamente concedía el primer punto a Jace. En cuanto sus pies golpearon el suelo caminó hacia ella. los músculos se tensaban con cada movimiento y. —¡Eh!. hasta que se detuvo delante de ella. —¡Yuju! —le gritó. En deferencia al calor. Hayley esperó paciente- mente mientras nivelaba los tableros y colocaba el clavo. Su mirada se fijó en la suya y extendió la mano. la única cosa manifiestamente masculina. ¿a que hace un día estupendo? —¡Oh sí! —contestó ella solícitamente. Un escalofrío invo- luntario la atravesó. Su torso brillaba lustroso con una ligera capa de sudor. cariño. Jace se había quitado la camisa. se encontraba Jace. Permaneció de pie fascinada. después de martillar con bastante facilidad cruzó el maltrecho tejado hacia la escalera de mano que reposaba a un lado. pudo ver los esculpidos músculos. como si conociera la razón de su vehemencia. era una verga dura y gruesa. la espalda y el valle de su pecho. dán- dose la orden de respirar profundamente para poder llamarle la atención. golpeando con un martillo un clavo en una tabla. una vez que estuvo algo aleja- da de la casa se volvió para levantar los ojos hacia el tejado. La parte superior de su pecho esta- ba recubierta por una alfombra oscura de vello. mis padres me enviaron algunas cajas y tengo un par de maletas. —¿Te dispones a instalarte en tu nueva casa? —Sí. Comunidad Shifter 25 . No pudo negarse el goce que recibía al mirarlo. mientras colocaba un dedo bajo su barbilla y la alzaba suavemente. en una competición de la que ni siquiera era consciente. Encaramado sobre él. Jace sonrió ampliamente. ¡Oh esto sí que no era justo!. —Espera un segundo y te echaré una mano para trasladar todo. Jace bajo sin vacilar y pudo admirar sus movimientos segu- ros y firmes. pensó. —Mejor ciérrala.Kate Steele Tentar a un lobo bajó por la parte trasera del camino y el cercado. Para ella. que hizo que los dedos de Hay- ley sintieran la necesidad de tocarlos. Con esfuerzo mantuvo la mandíbula encajada. cuando ajustó su posición volviéndose ligeramente. El corazón de Hayley brincó sobresaltado y la mandíbula se le descolgó. aparte del vello del pe- cho. trabajando duro y aparentemente indiferente a la altura. Jace volvió su cabeza y sonrió cuando la vio.

su brazo rozó accidentalmente un lateral de su pecho. Y eso la hizo sentirse mucho me- jor. Estaba perdiendo rápidamente el terreno. Aparentemente no era la única que disfrutaba de la buena vista. «Si alguna vez me toca en un intento de seducción. Estuvieron pasando uno al lado del otro durante un tiempo indefinido. es muy probable que termine desmayándome». En cada una de las ocasiones en las que Jace se acercaba a Hayley. Al llegar al coche. hacía que esta fuera extremadamente consciente de él. En todo lo que necesites. Reafirmando sus defensas. Cuando se retiró y Jace se acercó para tomar la primera caja. Comunidad Shifter 26 . hizo desaparecer la sonrisa mostrándose seria y abrió el maletero. Cuando le guió hacia el coche. Son- rió para sí cuando escuchó una profunda inspiración. osciló un poco más sus caderas. y recogió la caja para llevarla al inte- rior de la casa. ¿dónde están esas cajas? Hayley se volvió y regresó hacia la casa. —Sin ningún problema. —¿Te importa? Es que estoy sediento. Jace sonrió. —No ha pasado nada —reconoció débilmente y se apoyó un momento con- tra el coche para respirar. sintiendo como si la hubiera recorrido un rayo. sus ojos centelleaban de diversión. murmuró ultrajada. Solamente para darle más material. Por delante de él. Hayley puso los ojos en blanco y silenciosamente se riñó. Suspiró de alivio cuando todo acabó y noto que Jace se frotaba el cogote. consiguiendo relajarse cuando le siguió a la cocina. comprendió que no era la única en padecer aquella tensión. si quieres ayudarme. decidió que llegaría el momento en el que cambiaría su suerte. Jace abrió uno de los armarios y sacó un vaso. pudo sentir su silencioso escrutinio a su es- palda.Kate Steele Tentar a un lobo Hayley se ruborizó furiosamente e hizo un ruidito cuando la cerró brusca- mente. De repente. con sus músculos tensándose hasta hacer que se sintiera como si caminara sobre un campo de minas. Al momento Hayley contuvo la respiración. El despliegue sexy e imperturbable de Jace la había convertido en un esponjoso bollo con abundante crema y rodi- llas de gelatina. —Así que. antes de abrir la puerta trasera del coche para sacar una de sus maletas. estoy aquí para ayudar. —En el maletero de mi coche. Con familiaridad. has- ta que finalmente descargaron el coche. —Lo siento —se disculpó secamente. esperando la primera explosión.

Puedes quedarte deshidratado si trabajas bajo el sol. —¿Estas bien? —preguntó Jace con preocupación—. Me gustaría que hicieras algo por mí. con el vaso lleno de agua en la mano. Jace se lo acercó a los la- bios y bebió. si quieres claro. —Ya veo. —Estaba sedienta —se defendió débilmente. mientras le daba suaves golpecitos en la espalda—. La mayoría de las cosas saben mejor cuando se toman con calma. Hayley soltó un jadeo final y le miró a través de sus ojos llenos de lágrimas. Hayley miró con extasiada fascinación como seguían su camino por el espeso bosque de seda negra de su vello. Comunidad Shifter 27 . Allí se balanceó jugue- tonamente. Alzó una mano des- cuidadamente para frotar las zonas húmedas de su pecho y las gotas errantes de más abajo.Kate Steele Tentar a un lobo —Claro que no me importa. hay más agua de donde salió esa —bromeó él. la última gota de agua que bebió Hayley se le fue por mal sitio y empezó a toser compulsivamente. ¿qué infiernos te pasa? ¡Está realmente interesado y te estas con- virtiendo en algún tipo de payasa! ¡Ahora mismo contrólate antes de que consigas pare- cer la idiota más grande y lo eches todo a perder¡» El ver a través de la ventana cómo regresaba Jace con una botella en su mano. Regresaré ahora mismo. puso el vaso vacío en el fregadero y movió la cabeza pesarosa. Me parece que podrías aprovechar algo de agua para ti misma. No hay necesidad de te- ner prisa. después tosió para cubrir su exa- brupto. no pudo ver la encantadora mueca que se for- mó en la cara de Jace cuando este se alejaba. hizo que se enderezara de donde estaba apoyada en el mostrador. «Hayley Royden. —Tómatelo con calma cariño. ¿Llevas algún protector solar? Volviéndose. Con cuidadosa deliberación. Afortunadamente para ella. Rellenó el vaso y se lo dio. Hayley terminó el contenido en tiempo record. Una gota intrépida resbaló por encima de su redondeado pectoral y se posó en la punta de su pezón. Claras gotas de agua gotearon del vaso. Este entró por la puerta y le sostuvo la botella. Cuando las diminutas protuberancias castañas de sus pezones se endurecieron bajo su toque. mientras Jace permanecía delante con una ceja levantada. El hombre era un experto en soltar indirectas al tiempo que las hacía parecer absolutamente inocentes. yendo a parar a su pecho. —Oh joder —suspiró con brusquedad. antes de caer y aterrizar en un muslo vestido con unos vaqueros que cubrían una espectacular pierna.

cariño. —Bueno. «Puedo hacer esto. vale. ***** Comunidad Shifter 28 . —Ahora vamos a ver quien gana en el segundo asalto —murmuró y fue al dormitorio para cambiarse. Jace. Jace. en su cara se formó una mueca. Riéndose entre dientes salió por la puerta. —Vale. con una sonrisa en sus labios. había resultado el ga- nador en esta ronda. Hayley continuó sonriendo mientras le observaba irse. En vez de sentir incomodidad al tocar a Jace. ¿crees que podrías encargarte? Hayley se volvió. pero me las vi negras para la parte de atrás. Sabes. pero no hace falta ser cruel. Abrió el bote y apretó. calentándola antes de extenderla sobre Jace. Los músculos de la espalda eran sólidos y sus dedos trazaron fácilmente los delineados bultos mientras sus manos se deslizaron por encima. Pudo sentir la mirada de Jace y supo el momento justo en el que se movió. definitivamente. Hayley inspiró profundamente y se perdió en el ritmo de su masaje. Una conexión fácil y abierta se formó entre ellos. gracias por recordármelo. Hayley miró fijamente toda esa ancha extensión de carne masculina que te- nía ante ella. Hayley se echó hacia atrás. mientras le daba el bote y se daba la vuelta. resultó co- mo si fuera lo más normal del mundo. luego colocó el bote en el suelo y se frotó las manos con ella. Él dejó escapar un pequeño hum de placer cuando sus manos empezaron a masajear la crema en su espalda. pero inspiró hondo. Su piel era tan cálida y suave como parecía. masajeando los múscu- los allí presentes. —Gracias. pensó mientras le contestaba enérgicamente: —Anda pues claro. pero la lucha simplemente había empezado. —Vete a trabajar. Estas se movieron por sus hombros. Sus ojos se estrecha- ron al tiempo que ideaba un plan. puedo hacerlo». hasta que un gemido ronco de placer por parte de Jace rompió el hechizo que los arrastraba. Seguramente me he dejado zonas sin protección. masajeas muy bien. Hayley. así que… ¿te importaría? —preguntó inocentemen- te. hasta que ambos se sintieron capturados por el ritmo de las caricias de aquellas manos.Kate Steele Tentar a un lobo —Protector solar. creo que ya estas bien protegido —dijo jadeante y dio otro paso hasta el fregadero para lavarse las manos. Escuchó su voz a su lado cuando la habló con suavidad. haciendo que saliera una gran cantidad de blanca crema sobre su mano. de vez en cuando ten- go un dolorcillo aquí atrás. Me puse un poco por delante hace tiempo. me encantaría ayudarte.

Hayley se dio la vuelta. Había permanecido tranquilo y confiado. evitando que le dijera lo que quería y lo que ella significaba para él. Lo mejor que podía hacer era aparecer por allí a todas horas. dejando que su rostro adoptase la mueca que no pudo reprimir ni un momento más. más profunda era la necesi- dad primitiva que tenía en su interior. Cuando los pantaloncillos cortos se subieron para revelar la carne cremosa que había debajo. ocultando únicamente los pezones. Su propia calma casi se había venido abajo. sacudió la toalla y se inclino para extenderla sobre el suelo. Mientras la observaba. Cuanto más tiempo estaba en contacto con ella. yéndosele de la cabeza y llenando su verga. Descalza. el ritmo cardiaco de Jace aumentó. esta se detuvo. si es que se podía llamar así. Hayley era suya y le respondía sin ningún tipo de duda. no quería arriesgarse y echarlo todo por la borda. Llevaba puestos unos pantalones sumamente cortos. Solo su fuerza de voluntad le mantenía alejado de Hayley. El siguiente golpe del martillo encontró su dedo pulgar en lugar de la punta del clavo que estaba apuntando y la sangre que había llenado su verga de sopetón retrocedió y se fue por donde había ve- nido. Comunidad Shifter 29 . miró hacia abajo para en- contrarse a Hayley saliendo hacia el césped. —¡Hijo de puta! —gritó. ocurrieron dos cosas. y así Hayley tardaría menos en ser suya. La primera. ya que apenas la cubría. Esta se centraba directamente en el lugar que albergaba a su lobo y sus instintos alimentaban la necesidad. tras rozar su pecho accidentalmente mientras la ayudaba a sacar las cajas del maletero de su coche. y esta se alzó al instante. llevaba una toalla grande bajo un brazo y se había cambiado de ropa.Kate Steele Tentar a un lobo Jace regresó al tejado. y era ahí precisamente donde la quería tener. mientras Hayley estaba claramente alterada. Pudo apre- ciar un lazo colgando por su espalda desnuda y otro atado a la parte posterior de su cuello. al tiempo que se ponía de pie y agitaba el dedo maltratado antes de acunarlo en su otra mano. mareándose cuando su sangre reinvirtió de nuevo la dirección. Los ojos de Jace se agrandaron apreciativos. Captando un movimiento por el rabillo del ojo. Era un tejido rojo-cereza que solo cubría el centro de sus lujuriosos pechos. El encanto del antiguo McKenna estaba dejando huella. No fue el único afectado en ese incidente. —¡Hijo de puta! —gimió impresionado. La camisa que llevaba. Rememoró el encuentro con satisfacción. pensó con aire satisfecho mientras volvía a poner los travesaños en el tejado y los clavaba. pero se había recuperado con rapidez. la sangre que recorría velozmente sus venas se agolpó repentinamen- te en su verga. Acunaba genero- samente esa carne firme. Pero sabía que era demasiado pronto. mientras dejaba una buena porción de la parte superior de sus pechos expuesta. y ahí Jace consiguió su segunda sorpresa.

—Ahora no seas grosero. Son preciosos. Jace gruñó. luego subiré hacia arriba a tu pecho. Entonces sí que empezaré a extenderte la crema. completamente disgustado consigo mismo. Hayley. Voy a ver si tomo un poco de sol. me aseguraré de seguirlo de ahora en adelante. Hayley gritó cuando Jace se agitó para recobrar el equilibrio. si no te importa. No deberías bromear con esas cosas. Comunidad Shifter 30 . no me voy a limitar a extender la crema por tu espalda. No es culpa mía que seas un poco torpe. Esa minúscula camisa que llevas será la primera cosa que salga disparada —la informó. muy bien —gruñó a través de los dientes apretados. —¡No soy torpe! —Lo que tú digas. no será por mucho tiempo —prometió—. su cuerpo electrizado por cada una de la palabra que Jace pronunciaba. Hayley se irguió conmocionada y silenciosa. y si llevas bragas. Jace puso los ojos en blanco. —Estoy bien. Luego serán esos pantaloncillos los que desaparecerán. lográndolo apenas. Ése puede ser un juego muy peligroso. Tengo la intención de hacer que disfrutes mientras lamo y succiono tus pezo- nes. Al pronunciar la palabra «pezones». La verdad. Hayley. —Es un buen consejo. —¿Qué quieres decir? —Si bajo ahí y te pongo las manos encima. mientras sus ojos se transformaron en ascuas ar- dientes—. ¿te molestaría bajar y ponerme algo de crema en la espalda? Jace la dirigió una mirada larga. estos reaccionaron y un escalofrío in- voluntario recorrió toda su piel. —¿Por qué debía importarme? —Por nada en absoluto. —Me alegro. claramente preocupada. ya sabes. —No me tientes. pensé que te ibas a caer.Kate Steele Tentar a un lobo Perdió pie. no existe otra palabra mejor para describir el sonido que retum- bó de su pecho. El primer lugar al que mis manos irán será a ese dulce y escultural culito. y terminó sentado en el tejado con un duro golpe. —No puedo esperar a sostener tus pechos en mis manos. un verdadero tesoro. y estoy deseoso de mostrarte cuánto los admiro. silenciosa y muy penetrante. Se endurecieron y empujaron atrevidamente contra el tejido que los ocultaba. —¿Estas bien? —gritó ella. Ya que has interrumpido tu trabajo.

Su respiración se había convertido en un entrecortado jadeo. En el interior de la casa. mientras se decía que. cuando una ola de puro vértigo la recorrió por entero. no es así? —¡Vale ya! —gritó. Comunidad Shifter 31 . se dejó caer so- bre la cama y soltó una risita. mojado e hinchado sexo. ¿Vuelves a estar mojada. Silbando regresó a su trabajo. Hayley se dirigió a su dormitorio. ¿De acuerdo? ¡Tú ganas! Entro en la casa. —Nunca tientes a un lobo. —Mientras los succiono. cariño. Hayley. cariño. —Jace. —Oh sí. Permaneció allí de pie. bastardo ul- tra competitivo. había merecido la pena si así había podido observar la mirada que re- flejaba la cara de Hayley. —Entre la crema y tus dulces y calientes jugos.Kate Steele Tentar a un lobo —Eso es. mis manos tendrán plena libertad para dirigirse hacia tu caliente. simplemente piensa en lo bien que te vas a sentir cuando te saboree. aun a pesar de todo lo sufrido. Jace sonrió y murmuró para sí. —Hayley se largó agitada. podré resbalar un par de dedos dentro —¡Para ya! Tú ganas. me quiere. detente —murmuró sin fuerzas. haciendo muecas debido a su maltratado pulgar y frotándose el golpeado trasero.

Ahora dejemos este tema tan serio a un lado. La mayoría de las veces. Después de tomar una ducha rápida y secarse el pelo. que conjuntaría con un top de algodón rojo. Hayley colgó el teléfono y se dirigió al dormitorio para desenterrar sus va- queros favoritos.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Cuatro Un par de días más tarde. ya sabes que en estos momentos no estoy interesada en los tríos — bromeó. un lugar verdaderamente tranquilo. El dueño no permite ningún tipo de altercado. querida hermana —contestó Bryn con un resopli- do—. Me puedo permitir una noche libre. —Me alegro profundamente por ti. un peine. Si te interesa. ¿verdad? —Tengo que conseguir cierta estabilidad. Bryn. —Me lo imaginé. Es una de las tabernas de la localidad. —Tienes razón. —No tienes tanta suerte. se puso un sujetador de encaje rojo y unas bragas a juego. —Estaré lista. Esa no es una motivación suficiente co- mo para que el trabajo me satisfaga. se guardó en los bolsillos su permiso de condu- cir. Una vez vestida. ¿Pero escribir? Es divertido. Hayley. Logan nos espera allí a la siete. Bry. Le cogió. Logan nos invita a salir. las llaves de su casa y un lápiz de labios. Comunidad Shifter 32 . podemos encontrarnos con él en Morgan’s. Estoy totalmente decidida a tener éxito en esto. —Ya sabes que me alegra verte tan profundamente interesada en algo. —Adiós. Te veo en un momento. dijeron: —¿Estas preparada para divertirte? Se rió al escuchar la voz de su hermana. ¿Qué te parece? —Parece divertido. ¿En cuanto al vestuario? —Estrictamente informal. una ligera base con un poco de rimel. te recogeré a las seis cuarenta y cinco. Siempre he tenido la impresión de que no llegabas a ser totalmente feliz con ninguno de los trabajos que realizabas. algo de efectivo. Con un par de vaqueros es suficiente. sonó el teléfono. Se aplicó el maquillaje con mano experta. mientras estaba sentada ante su ordenador. —Eso es fácil. la única razón para aceptar un tra- bajo era por el dinero que conseguiría. Me satis- face de una manera que no sabía que necesitara. pero antes de poder preguntar nada. Te has empleado a fondo. —Bryn.

Era bastante espacioso. por las dos manadas de hombres lobos de la localidad. Y los chismes de la pequeña ciudad ya habían dado la noticia de la llegada de su hermana Hayley. —Justo a tiempo —comentó con una sonrisa y se dirigió a la puerta de la ca- lle. este es David Morgan. y con el desconocimiento de Hayley. Co- mo no querían perder sus privilegios. No se permitía ningún tipo de disputa. Morgan’s estaba situada a las afueras de la ciudad. sobre todo. re- convertida en una tienda de veinticuatro horas. Hayley observó el lugar. debería llegar de un momento a otro. Estaba flanqueada a un lado por una gasolinera. cuando escuchó el claxon de Bryn en el camino de entrada. me alegro mucho de verte. David les mostró el camino hasta uno de los reservados más grandes. David. el aparcamiento estaba medianamente libre. Hayley. —Bryn. El viaje fue corto y llegaron a los diez minutos. —Lo mismo digo —contestó devolviéndole la sonrisa. con reservados y mesas grandes a una distancia prudente. Al ser temprano. Es el dueño de este estu- pendo local. Hayley. se aseguró de cerrar bien con llave y se unió a su hermana en el coche. —Encantado de conocerte. Incluso Comunidad Shifter 33 . Hayley. me gustaría presentarte a mi hermana. Morgan’s era un lugar muy frecuentado. si alguien rompía las normas. Salió. la mayoría de los clientes encontraban la manera de mantener la paz. ¿Va a venir Logan? —Sí. David amplió su sonrisa. y después de que se sentaran tomó nota de lo que querían beber.Kate Steele Tentar a un lobo Se calzó un par de sandalias. y al otro por una bolera. manejaba y controlaba el lugar de manera muy diplomática. para que los clientes no se sintieran hacinados. Las dos hermanas atrajeron muchas miradas de admiración cuando atrave- saron la puerta. La gente del lugar conocía a Bryn y sabían que era la compañe- ra de Logan Sutherland. por si llegaba a refrescar. además de ser la copropietaria de la Librería Whispe- ring Springs. —Síganme señoras. miembro de Torre de Hierro. el dueño. quedaba expulsado sin ningún tipo de rodeo y no se le volvía a permitir la entrada. después de que Hayley pidiera una cerveza suave. —Para mí solamente coca cola —dijo Bryn. mientras movía el pie al ritmo que marcaba la alta música ambiental. David Morgan. Tengo un reservado vacío esperando por vosotras. y acababa de coger una cazadora de ante color rojo intenso. David captó su llegada desde detrás de la barra y la rodeó para acercarse y saludarlas con una sonrisa de bienvenida.

—Hey. Sonrió y tomó un sor- bo de su cerveza. Estoy esperando a mi pareja. Vamos. pequeña. Estaría lleno de chicas de salón y rudos mineros gastándose el oro en busca de un buen revolcón. vendrá. tu pareja. por lo que se sintió instantáneamente molesta. Sus ojos desprendían una expectante arrogancia. —No toques a mi hermana —le ordenó aparentemente tranquila. una sombra cayó sobre la mesa. ¿Por qué no vuelves a tú mesa? Comunidad Shifter 34 . Extendió la mano con la intención de coger el brazo de Bryn. —Llega tarde. —Estoy segura de que lo está. No te preocupes. hermanita. El hombre era alto y de constitución fuerte. Hayley estaba segura de que probablemente el hombre se creía atractivo. está bien que le esperes. En su imaginación. Al fondo se divisaba un desván al que se llegaba mediante unas escaleras laterales. Hayley pudo imaginarse este lugar como una típica es- cena de Alaska durante la fiebre del oro. Siguieron charlando y tomando sus bebidas mientras los minutos pasaban. —Yo también lo veo —aceptó Bryn. Habían colocado unas mesas para quien quisiera una vista panorámica de la planta baja o un poco más de priva- cidad. Bryn miró su reloj. ¿te hace un baile? —No. Le liberó y a escondidas se limpió la mano en el panta- lón—. Estaba pensando en lo bien que quedaría como escenario en un libro. para aquellos inclinados a realizar un poco de ejercicio. Por esto y por el hecho de que su ropa descui- dada y el olor que desprendía indicaban una carencia total de higiene personal. Pero estoy seguro de que no le importará que bailes mientras lo haces. en su conjunto. pero en cambio encontraron a un extraño de pie ante ellas. Ambas levantaron la vista es- perando ver a Logan. era todo un recordatorio de las cabañas rústicas. con unos toscos rasgos bajo una abundante barba. —Oooh. —Es precioso —contestó—. espero que todo esté bien.Kate Steele Tentar a un lobo había una pequeña pista de baile delante de la máquina de discos. El lugar. Al momento. sujetó su muñeca mientras se alzaba. —¿Te gusta? —preguntó Bryn. te gustará estar con un hombre de verdad. levantándose del reservado y obligándole a dar un paso atrás. con una mirada dura y directa. gracias —contestó Bryn fríamente—. Él dirigió su atención hacia Bryn. Te ha dicho que está esperando a alguien. Hayley le gol- peó como un relámpago.

em- pujando. le había roto la costura del hombro. Cuando le pedí educadamente que se marchase. esta vez dirigiéndola hacia el pecho de Hayley. intentó agarrarme —explicó Hayley. —¿Qué demonios pasa aquí? —exigió Jace. la sala se descongeló y un zumbido de conversaciones barrió la muche- dumbre. David pasó la mirada de Logan a Jace y vio como surgían gemelas tormen- tas. cada uno de un brazo. Durante una fracción de segundo. vuestra palabra es la ley y la respeto. barrió los pies del camo- rrista. era la mismísima imagen de una vengativa Amazona. —Me ocuparé de esto —les dijo. —Está bien. Esta mierda no merece los problemas que una lección privada de modales podría traer. No les dio ni una sola posibilidad para oponer- se—. Es obvio que esos tres no conocían las reglas —se disculpó David. Hayley. son mis reglas y no hay ninguna excepción. Hizo una seña a dos de sus camareros. entraban justo a tiempo de verla en acción. frotán- dose obscenamente—. Ahí fuera. Hayley se mantuvo de pie sobre el hombre. Todas las bebidas que toméis esta tarde van a cuenta de la casa. Cuidad de vuestras señoras. siento lo sucedido. con la cara ruborizada y la mitad de su sujetador visible a través de su cazadora rasgada. ella le sujetó el brazo. Mientras caía. Tan rápidamente como se había conge- lado. mi hermana es algo así como una maestra ninja —les comunicó Bryn Comunidad Shifter 35 . debido a que todavía estaba sujeto a su cazadora. Sentaos. Sin ningún tipo de vacilación. no ha sido culpa tuya. David. enviándole estruendosamente al suelo. ¿Quién quiere ser la primera en probarla? De nuevo extendió la mano. dio un paso al lado y con un movimiento totalmente inesperado y armonioso. la puerta de la calle se había abierto y Logan. Todo ocurrió demasiado deprisa. Incluso despeinada. Unos minutos más tarde se escuchó el sonido de tres motos alejándose del aparcamiento. acompañado de Jace. y marcharon hacia la puerta. Otros dos hombres se levantaron de su mesa y siguieron a su desafortunado amigo hacia el exterior. Tengo en abun- dancia para las dos —la miró con lascivia y se agarró de la entrepierna. —Bryn. dejándolo suelto. esto no es algo que ocurra a menudo. Lo que no sabía era que en el mismo momento que lanzaba al hombre al suelo. Pero esta es mi casa. —Este imbécil intentó propasarse con Bryn. El único sonido era el continuo rum-rum del tocadiscos. la sala entera se congeló.Kate Steele Tentar a un lobo —Bueno. no hay ninguna necesidad de que estés celosa. se escuchó un rui- doso rasgón. Ellos sujetaron al hombre. se abrían camino entre la gente. mientras se formaban en sus bocas coléri- cas protestas dirigidas hacia él. David Morgan apareció. Por suerte. en el mismo momento que Logan y Jace.

—Estás sangrando —comentó Jace quedamente. —Jace habló con frases entrecortadas y roncas por la emoción. Un leve jadeo escapó de sus labios cuando él trasladó su atención hacia ella. estoy bien. e hizo el gesto de levantarse. Hayley frunció el ceño y miró de Jace a Logan y de nuevo a Jace. —Aquí. De veras que lo estoy. Hayley siseó ante el gentil contacto de su toque. junto con los refrescos que habían pedido Bryn y Hay- ley. Los ojos de Jace estaban iluminados. La hizo daño. Amablemente. mientras luchaba por controlarse. —No puedo verlo —se quejó. Estaba ocurriendo algo. Estirando el cuello. Su expre- sión declaraba evidentemente que ella tenía que hacer algo al respecto. No vas a ir a buscar a ese tipo —le ordenó Logan. claramente dirigida hacia Jace. —Jace. pero no tenía ni la menor idea de qué podía ser. Jace se calló. mientras la limpiaba el ras- guñó y lo secaba con suaves golpecitos. que hizo un gesto afirmativo como estímulo. con un movimiento que la hizo temblar.Kate Steele Tentar a un lobo con una amplia sonrisa. gírate un poco. Encogiéndose de hombros. —Ya está. —La tocó. —Tonterías —se ruborizó Hayley. de hecho. Giró su mirada hacia Bryn. Logan y Bryn tomaron sus sitios frente a ellos. —La voz de Lo- gan era apaciguadora y la orden fue pronunciada suavemente. No había ningún Comunidad Shifter 36 . se volvió en su asiento para encararle. La mirada de Logan estaba llena de preocupación. Jace tomó una servilleta y la mojó en una de las copas de agua que les ha- bían llevado a la mesa. tal vez debería hacerlo ahora —se ofreció. metió su hombrera rota bajo la tira de su sujetador. siéntate. sus ojos color turquesa estaban tempestuosos mostrando su protesta. Su mano cubrió el hombro de Hayley y limpió suavemente el enrojecido arañazo que estropeaba la cremosa piel de su garganta. pero al instante se tensó ligeramente cuando Jace se situó a su lado. no sangrará más. No había ninguna duda. —Lo sé. dile a Jace que estás bien. pero mas vale que te pongas alguna pomada antibacteriana cuando llegues a casa. Se deslizó en el reservado y se sentó con un suspiro. Hayley intentó ver de qué hablaba. —Jace. pero está bien. Hayley. y las cervezas para Logan y él mismo. te compraré una en la tienda que hay al lado. con la voz vibrante por la cólera suprimida y la frustración. Si no tienes una.

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rayo de sol o luz de una vela o de una lámpara que pudiera causar aquel fuego
interior. Fascinada, se inclinó hacia delante, acercando la mano a la mejilla de él.
Inmediatamente capturó su mano y giró la palma para acercarla a su nariz,
inhalando profundamente su olor. Cerró los ojos en lo que pareció un compla-
cido éxtasis y su lengua se deslizó sensualmente hasta tocar la palma de su
mano.
Hayley tembló mientras su aliento se aceleraba. Cuando Jace abrió los ojos,
el brillo había desaparecido.
—¿Estás segura de que te encuentras bien, cariño? —preguntó suavemente,
con su acariciante voz envolviéndola con calor.
Como se había quedado sin habla, solo pudo afirmar con la cabeza, aturdi-
da por la intensa preocupación de Jace por ella.
La tensión desapareció en él. Pudo ver cómo su cuerpo tomaba una postura
más relajada.
—Bien. —Liberó su mano, cogió una de las cervezas y tomó varios tragos—.
Ahora es cuando me cuentas donde aprendiste ese pequeño truco que usaste
con aquel tipo.
Ella parpadeó. De repente todo había vuelto a la normalidad. Era casi como
si hubiera hecho un mini-viaje a otra dimensión y de repente estuviera de vuel-
ta a la realidad. Nadie comentó el extraño comportamiento de Jace o el increíble
hecho de que sus ojos se habían iluminado como linternas chinas. Logan y Bryn
les miraban con complaciente aprobación, sin el menor desconcierto por lo que
había sucedido momentos antes.
—Lo hago si me cuentas por qué te brillaban los ojos hace un momento.
—Ah, eso —rió Jace—. Eso es algo que solamente me pasa cuando estoy al-
terado. Eso es una… bueno… es algo que forma parte de mí. Te lo explicaré más
detalladamente un día, pero no ahora, ¿de acuerdo?
Motivada por una inesperada súplica en su voz, hizo un gesto afirmativo.
—Tu turno.
—Um, me apunté a algunas clases de defensa personal. Pensé que podría
serme útil, ya sabes.
—Ciertamente ha sido útil esta noche —comentó Logan—. Gracias por cui-
dar de Bryn.
Hayley rió avergonzada y se encogió de hombros.
—Es mi hermana, siempre nos cuidamos la una a la otra.
—Sí, es cierto —dijo Bryn con una sonrisa—. ¿Te acuerdas de cuando éra-
mos pequeñas y Johnny Tebbits intento robarnos el dinero del bocadillo? Era un

Comunidad Shifter 37

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matón de primaria, estudiaba en un curso por delante de mí y dos cursos por
delante de Hayley —les dijo a los chicos—. Pensó que iba a ser fácil aterrorizar
a un par de muchachas. —Se rió con ganas—. Hayley y yo brincamos sobre él.
¡No nos volvió a molestar!
—Logan, creo que nos hemos sentado con un par de atrevidas y espabiladas
mujeres. Deberías tener cuidado, compañero.
—Oh, yo no lo necesito. Bryn ya me tiene donde quiere. Creo que eres tú el
que debería tener cuidado. Hayley nos acaba de mostrar cómo maneja a los
hombres que no saben comportarse.
Jace hizo una pausa, con una mirada pensativa y especulativa en su cara.
—Es cierto, pero a mí me gusta luchar con mis compañeras.
—Yo no lucho, y en las clases nos enseñaron que el mejor método para so-
meter a un macho recalcitrante era ir directamente a sus testículos.
—Ouch. —Jace se retorció en su asiento—. Creo que te concederé este asal-
to. —Levantó su copa en un brindis, mientras Logan y Bryn se reían entre dien-
tes y Hayley le dirigía una sonrisa satisfecha.
Pasaron el resto de la tarde disfrutando de la agradable atmósfera, las bebi-
das y la conversación. Cuando no jugaba a «ser todo un hombre», Hayley en-
contraba que Jace era bastante inteligente. Estaba muy bien informado sobre las
últimas noticias y daba sus opiniones con una meticulosidad que daba muestras
de que había algo más en su cabeza aparte de las medidas corporales de las mu-
jeres. A pesar de que las bebidas eran gratis, se limitó a dos cervezas, igual que
Logan. Tenía que admirarles por eso. La mayor parte de los hombres se hubie-
ran aprovechado de esa oportunidad.
—¿Te apetece un baile?
—¿Hmm? —contestó Hayley, comprendiendo que se había perdido en sus
pensamientos, sin prestar atención a la conversación que seguía a su alrededor.
—¿Bailar? —repitió Jace.
—Oh, bueno…
—Ve, Hayley. A ti te gusta bailar —la animó Bryn con una pícara sonrisa.
Hayley entrecerró los ojos y lanzó una mueca en su dirección. Pensar en
bailar con Jace, o tener cualquier tipo de contacto físico con él, hizo que sintiera
las rodillas débiles.
Jace se deslizó fuera del reservado y extendió la mano.
—Vamos, cariño. Sé que no eres ninguna cobarde.
Incapaz de pensar en una excusa viable, tomó su mano, se deslizó a través
del asiento y le dejó conducirla hasta la pequeña pista de baile, delante del to-

Comunidad Shifter 38

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cadiscos. Varias parejas ocupaban ya parte del espacio, cosa que agradeció. Al
menos no se sentiría observada por ser la única pareja de baile. La selección del
tocadiscos eligió aquel momento para, con un chasquido, cambiar a una canción
lenta y de ritmo sensual. Jace la tomó expertamente en sus brazos y comenzó a
moverse.
Hayley siguió automáticamente sus movimientos, su cuerpo captó su ritmo,
acomodándose a él. Le miró fascinada, observando como el vibrante turquesa
se transformaba en resplandeciente fuego. Sus ojos reflejaban sus emociones
con absoluta claridad. Además de su inequívoco deseo, se veía florecer algo
más, algo que provocó que una descontrolada esperanza creciera en ella, de la
misma manera que lo hizo el temor. Incapaz de mantener el contacto visual,
Hayley giró la cabeza y la apoyó en su hombro. Jace suspiró y la acercó un poco
más, hasta que no hubo ningún espacio entre ellos.
Enterró la cara en su pelo y Hayley pudo sentir el movimiento de su pecho
cuando inhaló profundamente.
—Hueles endiabladamente bien —gruñó—. Me haces sentir cosas. Nunca
me había pasado antes. —Su voz estaba cargada de asombro.
Hayley tembló ante el tono ronco y se acercó más, sintiendo la inequívoca
dureza de su erección sobre el vientre. Lejos de ofenderse, se deleitó ante su
propio poder como mujer. Sus mismos deseos aumentaron en la misma propor-
ción y Hayley les dio la bienvenida, reconociéndolos como verdaderos, apro-
piados y naturales —como una respuesta a ese hombre que le hacía un lugar en
su vida.
Bailaron juntos en un mundo propio, lleno de calor y necesidad, atempera-
do por la paciencia, el anhelo y la esperanza, junto con la comprensión del ca-
mino que emprendían. Cuando la música terminó, se hicieron a un lado y se
sonrieron el uno al otro. Cada uno de ellos sabía, sin necesidad de preguntas,
que el otro comprendía exactamente lo que sucedería. Jace posó un suave beso
sobre su mejilla y empujó su trasero en dirección a la mesa.
Hayley tomó asiento y se giró hacia Jace mientras este se deslizaba a su la-
do.
—A propósito, ¿qué haces aquí? Nadie me dijo que vendrías.
Jace se rió.
—Más o menos me invité cuando Logan me dijo que había quedado con
Bryn y contigo.
—Ya veo —contestó—. ¿Por alguna razón en particular?
—¿Preguntas con alguna intención, cariño?
—Solamente por curiosidad.

Comunidad Shifter 39

Se inclinó sobre ella. se despidieron en el aparcamiento. No estaba segura de lo que sucede- ría. ¿Necesitas que te explique detalladamente por qué estoy aquí? —Jace le dirigió una mirada que derritió sus entrañas hasta dejarlas como la mantequilla. Jace sintonizó la radio en una emisora de música suave y. —Déjame ver. a pesar del hecho de que no hablaron durante el viaje. Hayley se encogió de hombros tímidamente. —Creo que tu mirada me dice todo lo que tengo que saber. Ha sido una tarde muy interesante. Las yemas de sus dedos pasaron suavemente por la zona exterior del rasguño. Recostó la cabeza en el asiento de cuero y cerró brevemente los ojos. Como todos estuvieron de acuerdo con la distribución. Se instaló y sujetó su cinturón de seguridad mientras él daba la vuelta por la parte delantera de la camioneta y se situaba a su lado. —Es cierto —concordó y apagó el motor. —Un poco. la ayudó a levantarse. Hayley tragó con fuerza. —¿Estás cansada? —preguntó Jace suavemente cuando dirigió la camioneta hacia la entrada de su casa. Si estás de acuerdo —la preguntó. y suspiró cuando Logan se inclinó para posar un suave beso sobre sus labios. girándose para poder verlo. Jace condujo a Hayley hacia su camioneta y abrió la puerta del pasajero para que entrara. pero al mismo tiempo se sentía inexplicablemente segura a su lado. Hayley hizo un gesto afirmativo. colocó un brazo por encima de sus hombros y la acercó a su lado. Era muy atento con ella. con una expresión que le decía claramente «Ya te lo dije». sintiendo como una única mariposa pro- vocaba una leve agitación en su estómago. Jace ya se había levantado y ella se deslizó fuera del reservado para encon- trarse con su mirada y una solemne expresión en sus ojos. dejando encendida la radio—. pero estaba satisfecha. Él se giró hacia Lo- gan. Comunidad Shifter 40 . Cuando la tarde llegaba a su fin. Al otro lado del reservado Logan resopló con una sonrisa y le lanzó un gui- ño a Hayley. Hayley pudo relajarse. Hayley vio la líquida calidez que iluminaba los ojos de Bryn cuando alzó la vista hacia él. ¿Cómo está el rasguño? —Escuece un poco.Kate Steele Tentar a un lobo —Uh-huh. —¿Por qué no llevas a Bryn a casa en su coche? Yo podría llevar a Hayley. Bryn comenzó a bostezar y Logan declaró que era hora de irse.

hasta que sus senos quedaron presionados contra su pecho. Su mano trazó ligeramente. La tomó en sus brazos y buscó su boca. Ella terminó medio sentada en su regazo. no digas nada por ahora. Lo suficientemente conscien- te como para comprender hacia donde se dirigía él. descubriendo su mirada interrogativa. to- do ello unido a una voluntad de hierro. Hayley se estremeció ante la profunda emoción que mostraban sus ojos. hizo una profunda inspira- ción. Odio el hecho de que te hiciera daño. que debería haber estado allí para proteger- te. La mirada de sus ojos transmitía un increíble calor. Déjame que te cure —suspiró.Kate Steele Tentar a un lobo —Ha sangrado otra vez. Sin comprender lo que pretendía. —No puedes imaginarte lo intrigado que estoy por esta pequeña y delicada cosa que llevas. Hayley. con las piernas estira- das sobre el asiento del pasajero. en ningún momento interrumpió el contacto con su boca mientras arrastraba a Hayley con él. Sus manos se deslizaron lentamente arriba y abajo. cariño. No volverá a pasar. Jace retiró uno de los brazos de su espalda y se movió hacia el frente de su blusa. hacia abajo. —Jace… yo —Shh. Jace se retiró ligeramente. Limítate a sentir. pasión y necesidad. tirando de la tela rota que había metido bajo la tira de su sostén. ¿Tus bragas también son de encaje rojo? Hayley se sonrojó. Sus brazos le rodearon los hombros. acercándola más. sus ojos relucían con la brillante luz. mientras que él estrechaba fuertemente su espalda. la roja tira de su sujetador. Expulsó el aliento con leves jadeos y gimió suavemente cuando repitió el gesto una y otra vez. Hayley abrió la boca cuando la pasión explotó entre ellos. La lengua de Jace se adentró en ella y la recibió con atrevidas e insistentes caricias. —¿Te sientes mejor? Ella hizo un gesto afirmativo. incapaz de hablar. ahora tan familiar. Siguieron explorando las cálidas y húmedas bocas del otro. Te prome- to que nadie volverá a hacerte daño. —Me sentí verdaderamente alterado cuando te vi lanzar al suelo a aquel ti- po. Me pareció que te había fallado. Hayley se quedó sin aliento cuando él acercó su boca a su piel y su lengua se deslizó húmeda y lentamente a lo largo de todo el arañazo. Comunidad Shifter 41 . que extrajeron un gemido desde lo más profundo de su garganta. Sin ningún tipo de pensamiento o vacilación. Jace se recostó.

que extrajeron cada gramo de placer. déjate llevar por las sensa- ciones. Hayley se abrió a él. Voy a extender estos deliciosos muslos y hundir mi miembro profundamente en tu interior. Comunidad Shifter 42 . Con un gemido se corrió. Tranquila. Ha sido hermoso mirarte. tras unos minutos. Un día. Di- rectamente aquí. Jace se inclinó sobre ella para apoderarse con la boca. lo son. para mí. simplemente hermoso. —Eso es. sus caderas se cimbrearon con una serie de movimientos entre lentos y rápidos. envió vibraciones a través de sus terminaciones nerviosas—. Toda la tensión que se había acumulado en su cuerpo durante la tarde desapareció mientras se recostaba sobre él. cariño. voy a tenerte en mi cama. —Oh. Cuando esto ocurrió. Jace ascendió un poco más. Jodiéndote hasta que grites. haciendo que él deslizara la mano por su torso hasta llegar a sus muslos ligeramente abiertos. Con la lengua moviéndose sobre el suave sujetador comenzó a succionar. Hayley se sintió ascender con una intensidad insoportable de placer. gracias al seguro toque de Jace. amoldando la mano a él. Jace. por favor. Con un movimiento que hizo que su estomago se tensase y vibrara de necesidad. Exhaló profundas y estremecidas inspiraciones que. empujándose contra él. Su espalda se arqueó. Una vez más colocó la boca contra su gar- ganta. cariño. a mí también me gustan esas cosas tan bonitas. —Su mano continuó el recorrido hasta que se de- tuvo sobre un seno. volvieron a la normalidad. la realidad se abrió paso de golpe y se tensó en sus brazos. cuando liberó su pezón con un punzante pellizco. llenaron el habitáculo. descendiendo lentamente del pináculo al que la había subido. lamió el sensible hueco bajo su oído antes de ejercer una suave succión. que pro- vocó una creciente oleada de calor. Hayley se tensó. —Jace acentuó sus palabras aumentando la presión entre los muslos de Hayley—. Sobre todo me gusta quien las lleva puestas. Hayley gimió y se acercó más para aumentar la presión de su tacto—. muy pronto. y sus caderas comenzaron a moverse con un ritmo que mostró su creciente necesidad. Hayley. Perdida en el sensual fuego y buscando el orgasmo que rápidamente se formaba en su interior.Kate Steele Tentar a un lobo —La verdad es que me gusta bastante ese color… y sí. de la pequeña rigidez de su pezón que se apretaba contra el sostén. dulzura. Su respiración jadeante. cariño. —El enronquecido tono de su voz. junto con sus desesperados gemidos. Directamente aquí. ofreciéndole aun más. utilizando los labios y la lengua de tal manera que la hicieron temblar. Se arqueó contra él. —Esto ha estado bien —murmuró él—. —Mmm. Tan buena y tan salvaje. Un gemido animal reverberó en ella cuando la mano de Jace comenzó una firme y acariciante fricción. jadeando.

—Buenas noches —murmuró y le observó dirigirse a la camioneta. Solo estoy listo para esto. Al abrir la puerta. aún enmarañada por el sueño. pero no lo espero. tampoco yo estoy listo. afectada por su sensibilidad. No debería haberlo hecho. Hayley? —Me gusta pensar que lo soy —contestó suavemente. —Se rió entre dientes—. Iluminó una zona del porche y lanzó su suave brillo sobre ellos. perpleja ante la pre- gunta. echando la llave desde el interior. lo siento. —Es bueno saberlo —reconoció Jace y se inclinó para besarla. por mucho que lamente admitirlo. ¿vale? Hayley hizo un gesto afirmativo. cargado con un amortiguado fuego y promesas—. Cuando salió. Él extendió la mano y acarició su mejilla. Todavía no estás lista y. —La ayudó a sentarse en su sitio y a arreglarse la ropa—. le advirtió que debería haber estirado sus músculos después de tumbar a aquel bastardo camorrista en Morgan’s. No pudo evitar la sonrisa que curvó sus labios cuando le escuchó refunfu- ñar y reajustarse disimuladamente los pantalones. Anduvieron hasta el porche y Jace esperó pa- cientemente a que buscara en el bolsillo las llaves de su casa. ella se despidió agitando las manos y cerró la puerta. Fue un beso suave y dulce. Se puso de pie balanceándose ligeramente y su mente. Pero ahora mismo voy a acompañarte hasta la puerta de tu casa y darte un beso de buenas noches.Kate Steele Tentar a un lobo Ella se relajó ligeramente. Sé que querrías que yo… te lo devolviera. Hay algunas cosas que deberías saber sobre mí. pero hay algo más entre nosotros. Cuando brincó en su camio- neta. Al menos no para algo más allá de lo físico. Estoy tan listo que me duele. la débil luz de la lámpara que descansaba sobre la mesa del pasillo se derramó hacia el exterior. cosas que son… complicadas. Con una murmurada maldición y medio atontada arrastró los pies Comunidad Shifter 43 . pero no pudo detener la ola de turbación y la multitud de emociones que la recorrieron. —Lo puedo querer. aquella noche. y tú y yo necesitamos tiempo. pero… Jace la hizo callar con un suave beso. amor. Hayley se despertó debido a diversos dolores musculares. Buenas no- ches. —¿Eres una mujer de mentalidad abierta. Gimió y se giró saliendo de la cama. La expresión en las facciones de Jace era grave. Esperó mien- tras él salía de la camioneta. Más tarde. le pasó un brazo por su cintura y ella le dio la bienvenida al calor y la seguridad que la transmitió. observándole dar la vuelta para abrir su puerta. —Jace.

Se percibía en ellos un aire de anticipación y Hayley supo que la estaban esperando. se lanzó de nuevo a la cama. La estaban esperando y su sitio estaba con ellos. La opalescente luz. había una manada de lobos. observó el cielo claro y la luna brillante a través de un espacio que de- jaban las ramas de los árboles. como si no estuviera a gusto con su propia piel. Hayley depositó la taza de café y cerró los ojos. En ningún momento se preguntó sobre el hecho de ser capaz de ver con perfecta claridad en la total oscuridad de su dormitorio. Tiraba de ella. Recordó que había andado buscando algo o a alguien. abriéndose a las imágenes de su mente. No había nada que distrajera su atención del recuerdo. No tenía miedo de estar sola. Cuando levantó la vista. Frunciendo el ceño. buscando continuamente algo que le mostrase el camino. combinada con la suave bri- sa.Kate Steele Tentar a un lobo hasta el baño. —¿Ellos? —susurró Hayley temblorosa. hasta podría convertirse ella misma en una sombra si lo quisiera. Aceleró el paso. Algo en este sueño le hacía parecer casi real. Hayley se sintió extrañamente molesta. deslizándose bajo las mantas e inmediatamente se quedó dormida. En el sueño aparecían más cosas de las que había pensado y lentamente estaban re- gresando. poniéndola intranquila e incómoda. suspiró y se relajó. ***** Al día siguiente. Estaba oscuro y se hallaba fuera. hasta que se abrió paso entre la poblada maleza. pero Hayley sintió una extraña mezcla de paz y alegría. Un olor que rozó sus fosas nasales. Uno particularmente vívido se sobreponía al resto y se quedó pensativa mientras bebía relajadamen- te una taza de café en la mesa de la cocina. Debería haber resultado atemorizante. Una parte de ella sabía con firme certeza que en aquellas som- bras no había nada que pudiera dañarla. Pertenecía a aquel lugar. Eran «ellos». Extraños pero convin- centes sueños habían poblado su mente durante la noche. Era extraño. llenó un vaso de agua y engulló un par de las pastillas más fuer- tes que tenía para el dolor. Todavía medio dormida. De vez en cuando inquietantes sensaciones parecían recorrer su cuerpo. Era donde ella pertenecía. provocándola. Jace había llamado a primera hora para decirle que tenía una reunión con un cliente. misteriosamente tranquila y silenciosa. Reunida allí. Lo encontró. caminando por el bosque. dejaban ver unas extrañas y amenazantes sombras bailando entre la maleza. que se revelaban ante ella. Manteniendo los ojos cerrados. Comunidad Shifter 44 . pero de una ma- nera extrañamente familiar. pero sentía que algo no estaba bien. adentrándose en un espacioso claro.

Hayley rompió su aturdimiento. pero es uno totalmente humano —murmuró. Sus propios ojos se dilataron cuando los de él cobraron un suave resplandor. Hasta que no se encontró a solo unos pocos metros de distancia no com- prendió algo extraño. —Jace. Lentamente comenzó a relajarse. consiguió trasladar sus ojos hacia la luz del sol que entraba por la ventana de la cocina. aunque algo le dijera que no era natural en los lobos. los lobos se movieron. ni a él ni a cualquiera de los otros lobos. Lentamente. Comunidad Shifter 45 . entró en su coche y se dirigió hacia la librería y hacia Bryn. rojizo y marfil. la manada se di- vidió para dejar un sendero entre Hayley y el lobo que había entrado en el claro frente a ella. Con el corazón acelerado. pero vamos. ya sé que tengo una imaginación muy activa. Luchó por apartar toda dis- tracción y permanecer en el sueño. Inspiró profundamente y. desde el gris al negro. llevó su taza al fregadero y vertió el café frío por el desagüe. Patas grandes. Al otro lado del claro.Kate Steele Tentar a un lobo Hayley se percató de que jadeaba ligeramente. Los lobos eran hermosos. Por alguna razón no se sorprendió al ver también diferentes matices de verde y azul. Donde deberían haber estado los pies solo había patas. Satisfecha ante la idea de que era su subconsciente el que creaba aquellos cuentos dejó la casa. No estaba mirando hacia abajo. Levantándose de la silla. La observaban con ojos de un amarillo pálido. fascinada. Sus ojos estaban al mismo nivel que los de ellos. Ya había visto a ese lobo. Jace puede que sea un lobo. Estar sola simplemente le parecía… malo. lustrosos y ágiles bajo sus pelajes. Era el lobo negro que se le apareció en el lago la primera noche que paso en Whispering Springs. El reconocimiento la traspasó. caminó hacía él a través del pasillo dejado por los lobos. Hayley. La cabeza del lobo comenzó a desdibujarse y los rasgos de un hombre aparecieron sobre aquel hocico cubierto de pelo. Unos ojos color turquesa estaban concentrados en los suyos. Con ese suave murmullo. cubiertas por pelos y largas uñas. Hayley alzó de nuevo la cabeza. Hayley abandonó la cocina y se preparó para salir. parecidas a unas negras garras. Se sentó tensa en la silla. Por alguna razón se encontró impaciente por tener compañía. Se detuvo y miró hacia abajo. pasando por una variedad de colores que iba de los dorados oscuros a los marrones. con una estremecida exhalación. Sus ojos turquesa atrajeron su atención. —Demonios. parpadeando y observando fijamente la mesa. que se exten- dían en diferentes matices.

quedando de acuerdo. Los dos se habían propuesto de manera muy clara edificar los cimientos pa- ra un compromiso. Hayley estaba en la librería esperando para almorzar con Bryn. pero por el otro. Hayley sabía que se estaba abriendo. Sabían que solo era cuestión de tiempo que esta tregua se rompiera y. No se le ocurrió que la persistente sonrisa que llevaba puesta era de lo más delatora. El sonido de la campanilla de la puerta anunció la entrada de otro cliente y Hayley salió de su distraído ensueño ante el sonido de la voz de Bryn. pues es maravilloso que me lo pregunte. al mismo tiempo que se adentraban en la fase de agradable compa- ñerismo que incluía hacerse bromas mutuamente y un obvio aumento de su afecto. No fue usted demasiado amistosa la otra noche. Sentada en uno de los rincones donde se podían relajar los clientes. —¿En qué le puedo ayudar? —Bueno. muestras dulces y apasionadas que solo hacían que su deseo se encendiera y la chamuscara por dentro. Jace no ocultó el hecho de que tenía su total y lujuriosa atención puesta en Hay- ley. Una tarde. Comunidad Shifter 46 . para contarle cosas sobre sí mismo. Bryn había pasado toda la mañana cont{ndole a Clare su aventura en Morgan’s y lo que parecía una inci- piente relación entre su hermana y Jace.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Cinco Los siguientes días pasaron sin ningún problema. Sus ligeras caricias y besos eran. Bryn y Clare llevaban todo el día dándose codazos e intercambiando sonrisitas ante la muy obvia distracción de Hayley. pero que ante todo tenía una paciencia llevada hasta límites extremos. varios días después del incidente en Morgan’s. Por un lado quería gritarlo a los cuatro vientos. No podía negar que este hecho la intrigada. Por los indicios que la daba. aunque solo fuera por un corto pe- riodo de tiempo. y cómo progresaba su relación. El habi- tual tono de bienvenida resultó ser en este caso una fría pregunta. disfrutando de su mu- tua compañía sin ninguna presión y permitiendo que la relación fuera a su rit- mo. Jace continuó trabajando en el tejado. pero a su manera. pero también se encontró que estaba siendo extraordinariamente pa- ciente. No se volvió a repetir esa intensa sesión que tuvo lugar en la camioneta. la verdad. pero en lo más recóndito de su interior seguían burbujeando sus sentimientos. los dos parecían determinados a dis- frutar de la tensión que crecía con cada momento. En la superficie parecían tranquilos. en controlar el deseo que les consumía. empezó a pensar cuánto le encantaría com- partir con Bryn lo que estaba ocurriendo entre ella y Jace. en cierto modo. quería abrazar esta trémula alegría para sí.

Ya he llamado al 911. putita? El insulto del hombre atrajo la atención de Hayley y Clare. Si pasa algo más. y siempre pago mis deudas. sobre ese almuerzo. —Eso te lo debo. —No pero. que se acercaron para defender a Bryn. —Maldiciéndolas fer- vorosamente. Bryn frunció el entrecejo. —No hay necesidad de llegar a ese extremo —dijo Clare. —¿Y si no lo hacemos?—desafió el líder. ¿Realmente llamaste al 911?—preguntó Hayley. ¿no deberíamos hacerlo? Quizá no sería tan mala idea que lo no- tificásemos a la policía. —Ahora. —¿Eres demasiado finolis para ese tipo de lectura. hmm? ¿Tienes revistas porno? —No vendemos esa clase de literatura en este establecimiento. Cada una le flanqueó un costado. si estos tipos continúan con sus intenciones. —Alzó la mano. mientras enseñaba el teléfono en su mano—. —No quiero remover más el problema. No me hagas repetirlo —amenazó Hay- ley. eh. Ese tipo y sus compañeros podrían ser peligrosos. le sugiero que salga. llamaremos a la comisaría y lo informaremos. Está intentando recuperar el terreno perdido —contestó Bryn. ¿te parece bien que pidamos algo y lo comamos aquí o lo dejamos para otro día? No creo que regresen. ¿De acuerdo? Clare estuvo de acuerdo de mala gana. perra. el hombre hizo una seña a sus compañeros y salieron. pero decidida a poner cara de valiente. —Me encargué de ti la otra noche. Hayley. le recuerdo que este es un establecimiento comercial. —Largaros ahora mismo —ordenó Clare fríamente. no me siento lo sufi- Comunidad Shifter 47 . —¿Ese fue el tipo que Hayley sacó la otra noche de Morgan’s? —preguntó Clare con os ojos desorbitados por la preocupación. —¿Alguna lectura. Y no quiero que Logan se entere de esto. Si no hay ninguna lectura que le atraiga. presentando un frente unido contra los tres hombres que enfrentaban a Bryn en el mostrador. —Su ego salió mal parado la otra noche y ahora está intentando demostrar algo. El líder se quedó mirando fijamente a Hayley. sacudida por el miedo.Kate Steele Tentar a un lobo —Señor. pero no me gustaría dejar sola a Clare. —¿Qué le pasa a ese tipo? —preguntó Hayley. —Sabéis. —Sí. intentando calmar la protesta de Clare—.

notando que las ventanas estaban oscurecidas. Jace extendió la mano. tapada con su manta eléctrica. El día había amanecido fresco y nublado. —¿No estarás enfadada porque estoy utilizando la cocina. no notó el coche que la seguía a una distancia prudencial. Lo único que deseaba en ese momento era hacerse un ovillo en la cama. Aun en su estado actual estaba estupendo. abrió la puerta y entró en la cocina para encontrarse a Jace de pie enfrente del fogón. el coche continuó lentamente su camino. He intentado ignorarlo. Mientras conducía hacia su casa. pero este pequeño episodio me ha dejado más tensa. Creo que me dañé algo cuando tiré al tipo la otra noche. Cuando aparcó en la entrada de su garaje. así puedes almorzar conmigo. Los ojos de Jace se ensombrecieron con una expresión que nunca había visto. —¿Y eso? —Debo de tener algún músculo dañado. le dirigió una mirada distraída. —Ha habido cambio de planes —contestó brevemente. solo para echar un vistazo rápido hacia el tejado. podría herirle. pensé que estabas almorzando con Bryn.Kate Steele Tentar a un lobo cientemente fuerte como para defendernos —confesó Hayley. Hay- ley salió con una sonrisa en su cara ligeramente ruborizada. Supo instintiva- mente que en este momento. Comunidad Shifter 48 . Hayley em- pezó a caminar alejándose de él. Atraída por el movimiento. removiendo algo en una cacerola. y le dieron una serie de consejos para conseguir algún alivio. Mordiéndose la lengua y luchando por permanecer civilizada. y era algo que no quería hacer. la de la vulnerabilidad. al lado de la camioneta de Jace. pero descartó cualquier extrañeza mientras se giraba hacia la casa. Se dirigió hacia la parte de atrás. La idea que propuso Clare de que se diera un buen baño caliente preparado por Jace produjo un coro de carcajadas. —Eh. pero no había señales de Jace. Una irracional irritación consigo misma se manifestó al verle. con la guardia baja. salvo la escalera de mano que todavía permanecía apoyada contra la casa. tomó su brazo y la atrajo. La ropa sucia evidenciaba el duro trabajo que había realizado y una mancha indefinible estropeaba su varonil mandíbula. —Mejor. Subiendo las escaleras posteriores. —No tengo hambre. verdad? Su réplica mordaz murió al instante. y Hayley fue muy consciente de la cruda masculinidad que proyectaba. cariño. por lo que Jace estaba totalmente vestido. Su confesión atrajo un coro de ahhs compasivos.

Luego se dirigió a un lado de la cama y se inclino para desenrollar el cordón y así po- der enchufarla en la toma que había en la pared al lado del cabecero. mirando como lo abría y dejaba caer dos pastillas en la palma de la mano. Los cambió por una camiseta de color lavanda claro y un pantaloncito a juego. Jace. por favor. por eso. Desearía tener dos como esta —murmuró—. Hayley? —No. —¿Estas bien. Estaré bien. sin darse cuenta de que la fuente de agua más cercana estaba en el cuarto de baño. como si un dolor in- definido escogiera ese momento para hacer que se retorcieran sus entrañas. si no te importa. —No estoy enfadada contigo. estaba tapándose con la manta. —Gracias —dijo con un suspiro. Le dio el vaso de agua y Hayley se las tragó. —¿Te ayudaría si te doy un masaje? Hayley volvió su cabeza y le miro en silencio. me voy a acostar. mientras la seguía hacia su dormitorio. —Casi cualquier cosa —contestó haciendo una mueca. Mi espalda me está matando. ¿Por favor? Jace le acercó el frasco. Hayley aprovechó su ausencia para quitarse rápidamente los pantalones vaqueros y la camisa. Comunidad Shifter 49 . ¿de acuerdo? —Sus últimas palabras fueron una súplica. tumbándose de lado y dándole la espal- da—. ¿Te molestaría traerme un vaso de agua? —Muy bien —dijo y se apresuró a salir de la habitación. —¿Cualquier cosa? —preguntó con ojos centelleantes y manteniendo una expresión de broma. No me importa que utilices la cocina. —¿Hay algo que pueda hacer? Quizá deberías ver a un médico. Agachán- dose un poco más se quito los zapatos. —Supongo que forcé algunos músculos la otra noche. nada más. Puedes hacer lo que quieras. vuelve a la cocina y come o trabaja o haz cualquier cosa. Hayley no pudo evitar que una sonrisa se formara en sus labios. Hayley revolvió en el armario hasta que encontró su manta eléctrica. —Podrías acercarme un frasco de ibuprofeno del botiquín. —¿Qué es lo que te ocurre? —preguntó Jace preocupado. La preocupación encendía sus ojos. Cuando Jace volvió con el agua. —No necesito ningún médico.Kate Steele Tentar a un lobo Inspiró profunda y tranquilizadoramente.

ahora solo tienes que relajarte.Kate Steele Tentar a un lobo —Quizá. Jace. Cade. pero sus movimientos resultaban suaves. pero sin jugar. Su beta. Esa idea agitó algo en su interior. rítmicos e hipnóti- cos. mientras arrugaba la parte delantera para darle mejor acceso. Siempre les había observado con divertida tolerancia. Hayley se movió ligeramente. realmente no me siento muy bien. —De acuerdo. Poniendo las manos en su espalda empezó a darle un suave masaje. —¡Oh sí. sonriendo ante el gemido de placer de Hayley. enseñándoles cierta educación. Te voy a levantar la camiseta. Su olor había cambiado. Hizo que sus dedos se arrastraran hacia arriba. hasta de- tenerse por completo. sino que además estaba ovulando. después de que su padre muriera. vibran- temente maduro y apremiante. Se sentó a su lado silenciosamente. —Un poco más arriba. Había crecido con dos hermanas y. Hijos. Era más fuerte. el deseo de tener lo que realmente no ha- bía pensado nunca. comprendió que sus fuertes reacciones de las noches anteriores no solo se habían debido al hecho de que Hayley fuera su compañera. ¿vale? —Sin ningún tipo de juego —prometió y se sentó en la cama. tardó un buen rato en percibir que esta había flotado hasta llegar al mundo de los sueños. Su contacto era firme. —Ahí. Tiró de su camiseta hacia abajo y con cuidado la cubrió con la manta. Continuó con su ligero masaje. —¿Dónde te duele? ¿Aquí? — Tocó la parte central de su espalda. educaba a los jóvenes de la manada. Pensando en eso. permi- tiendo que la otra mano vagara hasta ubicarse en sus hombros y en la nuca. permitiendo que sus ojos va- garan por su durmiente perfil. aliviándola con su suave contacto. buenos modales y lo que significaba ser parte de la manada. Podía sentir como la tensión de sus músculos iba desapareciendo mientras los trabajaba. Jace dobló la manta. Con una mano continuaba su masaje en el área maltratada. ahora mismo estaría llevan- do a su hijo. Disfrutando de la percepción del cuerpo de Hayley bajo sus manos. alzó la parte de atrás de la camiseta. Nunca había tenido mucho contacto con los niños. pasó Comunidad Shifter 50 . Si la otra noche hubieran tenido sexo sin algún tipo de protección. esto es tan bueeeeno! —Me alegro de que te guste —comentó mientras continuaba masajeando su espalda. Después de avisarla. exponiendo la larga línea de su espalda. exponiendo su tersa y pálida piel.

Quizá fuera por eso que nunca pensó en la paternidad. su verga empezó a alzarse. Jace había estado cocinando algo. Una cálida ola de anticipación y satisfacción le atravesó. lo suficientemente duro y fuerte. había tomado precauciones. diciéndoles de esa manera que solo estaba pasando el tiempo con ellas por pura diversión y entretenimiento. Inesperadamente.Kate Steele Tentar a un lobo años sintiéndose responsable de su comodidad. duerme —la susurró. Nada serio. Podía oír el débil murmullo de la televisión. Comunidad Shifter 51 . Siempre usaba condones. Centró su mirada en Hayley y se la imaginó embarazada. Cuando su madre volvió a casarse. llevando a su hijo. siendo un hombre adulto. cariño. Aunque le resultaba imposible engendrar un hijo con una mu- jer que no fuera su verdadera compañera. Se agachó y la besó suavemente en la sien. Inspirando pro- fundamente sonrió. buscaba las responsabilidades de las que una vez había escapado. Jace todavía estaba en la casa. y cuando ocurriera estaría listo. a pesar de que le creara un pequeño grado de inquietud. muchacho. Era líder por naturaleza. Pudo oler su distintivo y masculino aroma cuando inspiró profundamente de nuevo y mantuvo el aire en su interior durante un momento. se irguió y muy silenciosamente salió de la habitación. pensó él. «Abajo. había crecido con la comprensión de que tener ciertas respon- sabilidades traía sus propias recompensas. y sin ninguna ex- pectativa. Un ligero ceño estropeó su frente. Estaría listo para Hayley y para todo lo que conllevaría tenerla en su vida. la responsabilidad familiar cayó sobre otro. junto con un delicioso olor que llenaba la habitación. Y nadie podría ostentar este cargo sin asumir un extenso manto de responsabilidades. Fue tremendamente cuidadoso con todas las aventuras que había tenido con las mujeres. todavía no ha llegado tu momento». Ahora. Esta situación cerraba el círculo. Comprendió que ese momento llegaría. Debía de ser la esencia que permanecía desde que estuvo antes en su dormitorio. ¿Cómo era posible que pudiera percibir su olor a esta distan- cia? Dejó esa pregunta a un lado. Durante mucho tiempo no había querido que nadie dependiera de él. antes de permitirse exhalar. mascullando. Obviamente. ***** Hayley se estiró y bostezó mientras se despertaba lentamente. Había pasado de ser un muchacho dema- siado cargado de responsabilidades a ser un hombre joven dedicado a desfo- garse todo lo que podía. Fue libre para comportarse como el resto de los jóve- nes. —Shh. Por supuesto. y lo hizo con bastaste intensidad. Ella se revolvió.

lo troceo y lo pongo en la cazuela. le echo brócoli. La cena está lista. de los que se veía un botón blanco por de- bajo de su remetida camisa. pero sus dolores habían des- aparecido. Obviamente se había ido a casa para cambiarse. —Oí que te levantabas. —No creí que tuvieras ganas de cocinar. —Fantástico. los saco a los veinte minutos. —¿Algo? —Es mi cazuela rápida. Apagó la manta eléctrica y la dejó a un lado. Jace —le felicitó Hayley cuan- do tomó asiento. la cara y pasarse un cepillo por el pelo. Inclusive un mantel limpio y una vela encendida colocada en el centro. Comunidad Shifter 52 . cariño. y como te perdiste el almuerzo pensé que lo mejor sería alimentarte antes de irme. y unas zapatillas de deporte blancas. —Y lo está —afirmó resueltamente—. Ya había puesto la mesa con los platos. cariño. me hiciste sentir mejor. ¿De verdad cocinaste? —Algo. Hayley bajó los ojos al sentirse repentinamente algo avergonzada. —Quería agradecerte lo de antes. cena preparada —explicó orgullosamente. —Muy diestro —se rió entre dientes—. atenta a cualquier señal que pudieran emitir sus doloridos músculos. después lo meto en el horno junto con algunos panecillos. Un suspiro de alivio brotó de sus labios. La mancha de suciedad de su cara había desaparecido. Con una floritura. —Estoy famélica. y chachan.Kate Steele Tentar a un lobo Su estómago protestó cuando rodó por la cama y se sentó. Se puso una bata corta. ¿Tienes hambre? —preguntó con una sonrisa curiosa. —¿Qué es eso? —Compro un pollo asado en la tienda de comida preparada. Te ves muy pálida. esto te ha quedado estupendo. Jace la introdujo en la cocina y retiro una silla para ella. caminó hacia el baño para lavarse las manos. Estaba afeitado y llevaba puestos un par de vaqueros limpios. salió al pasillo y entró en la sala al mismo tiempo que Jace salía de la cocina. Ya lo verás. queso rallado y caldo de arroz. Jace puso en el plato una porción del contenido de la ca- zuela que ya había llevado a la mesa y agregó el cesto cubierto que contenía el pan. Permaneció de pie un segundo. Hayley sonrió. la vajilla de plata y las copas. Huele deliciosamente.

Tampoco he querido otras Comunidad Shifter 53 . —Hizo una pausa y frunció el entrecejo como si buscara las palabras idóneas—. Nunca he tocado a una mujer con la sim- ple finalidad de aliviar su dolor. llevó una pequeña cantidad a su boca y la masticó precavidamente. Ahora venga. Me la gané. —¿Con Gracie Stevens? —dijo Hayley bruscamente y. Había algo doméstico y acogedor en la forma de comportarse de ambos. Nunca he querido hacer el amor con una mujer. Jace miró su reloj. deseó haberse mordido la lengua al ver la expresión en la cara de Jace. Hayley le preguntó a Jace sobre su trabajo y al revés. Nunca he cocinado para otra persona. —No mentiste al decir que estaba bueno. Tengo que irme dentro de un rato. al rojo vivo. —Sé qué tipo de reputación tengo. Este se puso de pie y recogió los platos vacíos silenciosamente. lo sé. pruébalo.Kate Steele Tentar a un lobo —De nada —contestó—. Quiero hacer el amor con- tigo. —Jace se giró para encararla—. Estamos diseñando unos planos para ampliar la biblioteca. A propósito. Disfrutaron de una comida rela- jada y charlaron amigablemente. la cita que tengo es por un asunto del municipio. pues claro. —No. Untaron la man- tequilla en los panecillos. ¿sabes que roncas? —¡No ronco! Jace se rió. de cualquier forma y manera en la que podamos tener sexo. y Hayley le confesó que era su verdura favorita. El tiempo pasó agradablemente y más rápidamente de lo que creían posi- ble. —Anda. Hayley cogió su tenedor. He quedado esta noche para una reunión de negocios. Luego sonrió. Cuando he estado con una mujer. Jace llenó sus copas de limonada helada y luego se sentó. Pero no me malinterpretes. Sexo. Rápido. mien- tras se mantenía de espaldas a ella. No lo niego. Abrió el grifo del agua y llenó el fregadero antes de volver a hablar. pero quiero algo más. y lo disfrutaron inmensamente. Hayley. también quiero sexo contigo. También había calentado maíz tierno en conserva. —Solamente era una broma. —Voy a ir recogiendo todo esto. a continuación. poniéndolos en el fregadero. siempre ha sido con una meta en la mente. Le miro con el ceño fruncido cuando se percató de la gran porción que ha- bía servido en su plato. lento. húmedo. Cuando se giró le dirigió una mirada firme.

Esto es importante y no encuentro las palabras adecuadas para expresarlo. luego el segundo. agitada ante su vehemencia. Hayley? —gruñó. abrazándole fuerte- mente. Estaba obviamente tenso. colocó su boca sobre su nuca. el aire entraba agitadamente en sus pulmones y las lágrimas le escocían en los ojos. se giró entre sus brazos. Con la relajación llegó la aceptación. No quiero sexo ocasional. Las yemas de sus dedos encontraron y acariciaron los endurecidos puntos de sus pezones y Jace gimió. Una mano se dedico a excitar uno de sus duros pezones. el afecto y la necesidad de hacer que se sintiera tan tranquilo como ella. —Cosas de las que todavía es pronto para hablar —contestó suavemente—. hasta llegar al botón de sus vaqueros. —¿Qué cosas? —susurró Hayley. por encima de sus costillas. Sus dedos des- abrocharon el primer botón hábilmente. las colo- có sobre sus hombros y sintió cómo se tensaba bajo las yemas de sus dedos. Sentía el tronar del placer vibrar a través de los dos. Comunidad Shifter 54 . Sujetándola.Kate Steele Tentar a un lobo cosas. Sonriendo satis- fecha. —¿Qué estás haciendo. Pero quiero que sepas que voy en serio. Las palabras de Jace la emocionaron tan profundamente que estaba muy cerca de sentirse tan abrumada como él. y con una sonrisa alzó su mejilla para descansarla contra sus omoplatos. los músculos de sus hombros se abultaban con cada uno de los movimientos que hacía al lavar la vajilla. el corazón le latía velozmente. hasta ro- dear su cuerpo. y entonces ciñó su propio cuerpo al de él. Elevándose sobre las puntas de los pies. ¡Joder! —Se giró hacia el fregadero y empezó a lavar la vajilla con movimientos bruscos—. Se obligó a calmarse y permitir que su mirada se deslizara por todo su cuerpo. Y me parece que has encontrado las palabras perfectas para ex- presarlo. notó como em- pezaba a respirar con dificultad y como sus pulmones aceleraban su trabajo. Sintiendo que la sacu- dida de la declaración de Jace menguaba. —Lo siento —se disculpó suavemente y empezó a masajear sus músculos agarrotados—. Hayley deslizó las manos hacia abajo. vagó con las manos por su pecho. atormentándole con besos ar- dientes. Jace. Levantando las manos. y estaba alcanzando ya el tercero cuando la mano de Jace se cerró sobre la suya. ¡Es- toy haciéndolo todo al revés! Hayley permaneció sentada en silencio durante unos momentos. Se levantó y anduvo hasta colocarse tras él. permitiendo que la otra fuera hacia abajo. Un tipo diferente de tensión se formó en el cuerpo de Jace. Hayley se permitió a si misma relajar- se.

pero este es uno de esos momentos serios. en lo único en lo que puedo pensar es en lo dulce y sexy que eres. Continuando con el beso. Si tuviera que hacerlo no sería tan divertido. Abrió el tejido para exponer su pecho e introdujo los dedos entre el sedoso y oscuro vello que encontró allí. ¿Me dejas hacerlo. cariño —gimió. soy tuyo». desabotonó su camisa y la sacó del cinturón y sus vaqueros. —Muy serio. mientras acariciaba los duros músculos que se agolpaban bajo su camisa. Y ahora mismo. Las manos de Hayley se deslizaron hacia sus hombros y brazos. me pareció delicioso que me dieras un masaje y que me hicieras sentir mejor.. pero ahora lo sé —contestó suavemente. contra el aparador—. —Eres una contradicción. —No tienes por qué hacerlo. em- pezó por arriba. —Anda. —Si estás haciendo esto por lo que acabo de decirte. ¿Tienes idea de lo condenadamente sexy que estabas? —murmuró contra sus labios. Es como si me estuvieras premiando por ser un buen chico —refunfuñó. entonces le empujó hacia atrás. Maldición. Ahora escúchame. no quiero que lo hagas.. emulan- do sus lentos y sinuosos movimientos. Jace McKenna. ¿verdad? Hayley sonrió abiertamente y rió entre dientes. Sí. siento algo por ti. Esta será la señal de salida —murmuró e inició su asalto con un beso húmedo. Sí. Comunidad Shifter 55 . Me molestas y haces que mi corazón lata más rápi- do. Jace gimió y se abrió para ella.Kate Steele Tentar a un lobo —Acariciándote —ronroneó. Pero es algo más que todo esto. y que ne- cesito tocarte. me encanta que cocines para mí. algunas veces desearía darte una patada en el trasero y en cambio otras simplemente te daría besos hasta volverte loco. mientras las yemas de los dedos rozaban toda su superficie pectoral. mientras la boca de ella se movía para morder ligeramente los diminutos pezones—. que cubría su boca con los lánguidos movimientos de su lengua. yo. Hayley suspiró. movió sus manos sobre su pecho. —No lo sabía. Sí. por favor? Percibió el movimiento de la garganta de Jace al tragar y un destello brillan- te llenó sus ojos hasta trasformarse en una luz abrasadora. —Echó un vistazo alrededor como si considerara todas las po- sibilidades. me gustó lo que me dijiste. eso ya lo sé —contestó como si hablara a un tontaina—. en este momen- to. propagándose por sus profundidades. —He querido hacer esto desde el primer día que te vi sin la camisa. —Te diría «tómame. saliendo al encuentro de su lengua.

asegurán- dose de conseguir una buena cantidad de esos tentadores músculos. Cuando tocas los míos. Rompió el beso para arrastrar sus labios a lo largo de su mandíbula. aceptado ansiosamente por Haley. la verga estaba totalmente erecta. Empezó a besarle de nuevo mientras sus manos se ocupaban de desaboto- nar los últimos botones de sus vaqueros.Kate Steele Tentar a un lobo —Mmm. Los músculos del estómago de Jace se tensaron bajo su ligera caricia y su respira- ción empezó a ser más trabajosa. me gusta que tus pezones sean tan sensibles. —Bueno. perfecto —murmuró Hayley. —Oh Dios mío. hasta terminar posándolas sobre las tensos glúteos. encontrando la senda que guiaba a su tesoro y siguiéndola. presionándose. colocándose entre sus muslos. La verga de Jace se irguió completamente y con alturas inimaginables. —Súbete a la encimera —le pidió. Cuando rompió el beso su boca bajó. quiero saber todo lo que te hace sentir bien. llevando su mano a la cre- ciente protuberancia entre sus piernas. Comunidad Shifter 56 . Deslizó las manos alrededor de su cuerpo y empujó los vaqueros y calzonci- llos hacia abajo. Hayley enganchó la cinturilla de sus calzoncillos con ambas manos y los ba- jó. siguiendo el sedoso camino de su vello que guiaba hacia su ávido miembro. Su bo- ca encontró de nuevo la de él y los besos se intensificaron hasta alcanzar tempe- raturas extremas. ¿Lo sientes aquí? —preguntó. observando su audaz acercamiento. —Aquí esta el premio gordo —suspiró y sonrió ante la risita jadeante e in- voluntaria de Jace. ahora sé por qué lo llaman «la senda hacia el tesoro» — comentó reverentemente. desató sus zapatos y se los quitó. le mordió y miró hacia abajo para ver su res- puesta. rogando por su liberación. Agachán- dose. revelando la gruesa e hinchada longitud de Jace. mientras las puntas de sus dedos flotaban hacia abajo. Claramente visible a través de sus calzoncillos. dejando al descubierto sus deslumbrantes calzoncillos. la danza de las lenguas nubló las mentes y tornó el deseo en un febril caos. Jace se agachó para darle un beso. parece como si pequeñas descargas me recorrieran hasta llegar a mi vagi- na —susurró ella—. —¡Oh sí! —gimió y empujó hacia su mano. buscando conseguir su premio. después colocó toda la ropa sobre la silla más cercana. —Mmm. Hayley sonrió descaradamente ante ese despliegue masculino. Hayley tiró de sus vaque- ros y calzoncillos retirándolos totalmente de su cuerpo. Jace arqueó una ceja pero obedeció sin preguntar. Luego los empujó hacia abajo.

Sus manos se deslizaron más agresivamente por sus muslos al tiempo que su lengua se deleitó largamente en sus cargados testículos. entreabriendo los labios para dejar escapar sutiles jadeos y pe- queñas expresiones de placer. se encontró con su mirada caliente y hambrienta. mojándola y deslizando su lengua por en- cima y alrededor de toda el área. Hayley lo tomó en su interior y gimió. Tomó el otro dentro de su boca y repitió el mismo procedimiento. Sus caderas ondularon rítmicamente. Extendiendo la mano. brincó sobresaltado y se apoyó hacia atrás. Acarició toda la extensión de arriba abajo para luego soltarla y deslizar la lengua con premura hacia la parte inferior. —Por favor —contestó Jace. Hayley se retiró y se enderezó. palpó la parte poste- rior de su cabeza. sus muslos se tensaban instintivamente mientas sus caderas se alzaban en busca de su diestra boca.Kate Steele Tentar a un lobo Humedeció sus labios y se inclinó hasta encontrar la gran cabeza en forma de hongo. y con él su olor. golpeándose la cabeza con el armario que había a su espalda. —Estoy bien —contestó. reemplazó la boca por la mano manteniendo un ritmo constante y acariciante. un contraste afilado con la dura columna de hierro que cubría. exhalando un profundo gemido de lo mas recóndito de su pecho. Su cara era la desespera- ción personificada al intentar mantener a raya el placer. lamerlo y soltarlo. di- recta a su escroto. ¿puedo continuar con lo que estaba haciendo? —le dijo bro- meando. Zumbidos de placer atra- vesaban su lengua y su boca al percibir los sabores y texturas de Jace. Jace gemía como un poseso. Jace gimió. La percepción de él era increíble. para luego chuparlo. en un beso abrasador. Deslizándo- lo completamente fuera. cariño? —preguntó. al elevar los ojos. —Entonces. Sus lenguas se encontraron y aparearon. Su cuerpo exudaba calor. mientras le daba un ligero masaje en el cuero cabelludo. para así poder acercar sus labios a los de él. Su piel era suave satén. con voz grave y ronca. la beso prolongadamente. antes de abrir la boca y tomarla en su interior. permitién- dole resbalar su verga al interior de su boca a la velocidad deseada. Hayley apenas pudo refrenar su sonrisa cuando se agachó y tomó de nuevo la verga en su boca. antes de tomar uno en su boca haciéndolo rodar. retorciéndose en un baile Comunidad Shifter 57 . Podía no- tar las nudosas venas que envolvían su longitud y sentir el latir de su corazón en la sangre que lo llenaba. —¿Estas bien. mostrando la desesperación en su voz. El aroma intoxicante hizo que su cabeza diera vueltas y su vagina se con- vulsionara con fuerza. Hayley enterró la cara entre sus muslos y respiró profundamente la abrumadora mezcla de almizcle y testoste- rona. De nuevo deslizó la lengua por la larga longitud de su verga y.

Le gustó que no le importara saborearse a sí mismo y se acurrucó contra él. ¿y tú?. buscando el contacto con su boca. de hecho. ¿te encuentras bien? Ella asintió. Pero. —Huh. aplicó una serie de golpecitos con su lengua para que terminara. Jace se apartó y se movió con esfuerzo lanzando un suspiro saciado. sostenién- dose. Tragó la primera dulzura salada que la llenó y después los sucesivos borbotones que fueron entrando en su boca. luego. cariño. Jace se es- tremecía y gemía perdido en el placer. antes de que la primera descarga de su caliente y cremoso semen tocara su lengua. —No. y Hayley tragó el sonido an- tes de soltar sus labios. Hayley gimió suavemente ante el placer de sentir su lengua explorándola mientras buscaba y saboreaba. me voy a correr —dijo mordisqueándola con dureza.Kate Steele Tentar a un lobo húmedo y sensual. Sintió co- mo se engrosaba aún más. Jace la abrazó fuertemente. vistiéndose febrilmente y cal- zándose los zapatos. devolviéndole el abrazo y mirando la hora en el reloj que estaba sobre la nevera. dándole gustosamente todo lo que quería. pero se recuperó rápidamente. Hayley le miró. abrió los ojos y se encontró con los suyos. con una sonrisa divertida curvando sus labios. entrecerrando los ojos y Comunidad Shifter 58 . Hayley se inclinó con ansiedad y engullo la palpitante punta roja. Sus ojos estaban cerrados. acari- ciándola y lamiendo la muy sensibilizada parte inferior de su verga. Hayley vio como sus ojos se abrían un poco más sorprendidos. Sabiendo cómo de sensible esta- ría después de correrse. Con los ojos todavía ce- rrados. sus manos sujetaban su pelo. Jace dejo que sus manos cayeran flojas y Hayley se alzó para mirarle la cara. ha estado malditamente bien. extendió una mano y tiro de ella. sus dedos la apretaban y soltaban convulsivamente. le soltó. —¿A qué hora era la reunión? —A las ocho. Un profundo gemido gutural vibró entre ellos. su intensa expre- sión se relajaba paulatinamente hasta la normalidad. Hayley lo sostuvo suavemente en su boca. lentamente. —Pues te quedan diez minutos para llegar allí. —¡Mierda! Jace la echó a un lado y saltó de la encimera. —¿Me he pasado? —preguntó ella. ¿crees que esto es gracioso? —le preguntó. —Hayley.

un pequeño escalofrío de ansiedad subió por su es- palda. Jace retrocedió. Se alzó. antes de salir disparado hacia la puerta. la tomó entre sus brazos y la besó con dureza. Hayley cerró con llave cuando se marchó y se mordió el labio. —Cuando te la devuelva vas a querer ir al infierno. pero consiguió esconderlo y sonreír. Hizo una pausa antes de salir y se dio la vuelta para mirarla—. Yo… ¡Demonios! Mañana tendremos una charla bastante seria. Hayley. pensando qué sería lo que ocupaba la mente de ese hombre. —Sí —confesó con una risita. ¿vale? Ella hizo un gesto afirmativo. —Le dio un gol- pecito en la espalda y se dirigió hacia la puerta.Kate Steele Tentar a un lobo mirándola mientras se ataba el último de los cordones. —Ya sabes dónde encontrarme. y sabiendo que estaría intranquila hasta que se lo revelara. cariño. dándola un beso rápido y furiosamente posesivo. Comunidad Shifter 59 . y percibió una mezcla entre excitación y preo- cupación en los ojos de él.

se acercó a Logan y Jace. clavó durante unos momentos los ojos en la casa y arrancó el motor para dirigirse hacia la reunión. Jace puso los ojos en blanco. Su estómago se tenso ante ese pensamiento. Logan sonrió ampliamente. llenándole de júbilo. —Bromas aparte. —Es lo mismo que me dice Bryn. Demonios. Instantáneamente Logan se puso serio. —¿Después de la reunión? —Sí. Dios. y sin ningún preliminar les soltó. Este repentino giro de los acontecimientos le había sacudido. —Tenemos un problema. tengo un problema sobre el que necesito hablar contigo. Implica a Hayley. Brian Harrelson. ¿debo asumir que también has caído? —Te has equivocado de profesión. —Llegas tarde —comentó Logan en un murmullo cuando comenzó la reunión. pero al mismo tiempo amenazándole con el hundimiento total si Hayley no aceptaba lo que tenía que contarla. La reunión fue rápida. Cada uno de ellos se alegró de llegar a un acuerdo tan tempranero y unánime. Comunidad Shifter 60 . no dejes que me rechace. percatándose de que era el último en hacer acto de presencia. Se alegraba de que Logan también estuviera allí. Todos los presentes le saludaron mientras tomaba asiento junto a Logan. el marido de Clare. Llegó al ayuntamiento y se dirigió hacia la oficina del concejal de urbanis- mo. puesto que estaban en las etapas finales de aprobación del proyecto. No hubo más tiempo para charlas cuando Jace se inclinó hacia delante para revisar los proyectos y explicar detalladamente las renovaciones planeadas para la biblioteca. ¿cómo diablos ha ocurrido esto? —murmuró.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Seis Jace se sentó tras el volante de su camioneta. —Ha ocurrido algo inesperado. —Puesto que no estás nada contento. —Por favor. Deberías haber sido cómico —comentó Jace ácidamente. Cuando la reunión terminó. Tendré que pensármelo.

Se giró para encontrar la mirada penetrante que le dirigía Logan—. Jace sonrió ampliamente al notar el brillo en los ojos de Logan. ¿Cuándo fue la última vez que comencé algo que te vieras obligado a arreglar? —Fue hace mucho. Se metió con las chicas. Bryn no me ha dicho ni una palabra. Os conozco. quiero estar presente. la cólera y la alarma le dominaban tan profunda- mente que no podía hablar. —Clare no quería contármelo. le dijo que tenía una deuda con ella y que siempre pagaba sus deudas. asumiendo que era un tema de la reunión. Comunidad Shifter 61 . Jace hizo una mueca. Habían llegado al aparcamiento y los ojos de Logan relucían claramente en la oscuridad. Creo que deberíamos comentárselo al jefe de policía para que tenga un ojo en esos chicos. No sigo mi primera reacción. pero me di cuenta de que algo la preocupaba en cuanto llegó a casa. —Logan elevó la mano anticipando la protesta de Jace—. —Caray. —Ya sabes que mi primera reacción ha sido arrancarle la cabeza a ese tipo. ya sabes que intento mantener el control. para ver si podemos localizar donde paran. Brian. y no creas que no lo aprecio. Pero eso no significa que no poda- mos asustarlos a muerte —sugirió con una malvada sonrisa. Esto le recordó su actual problema. —De acuerdo. pero tenemos que mante- ner nuestras cabezas despejadas. —Logan echaba humo. —Solamente una cosa más —añadió Brian antes de irse—. a diferencia de algunos exaltados alfas que conozco. una mano por el pelo. Jace permaneció callado. ya sabes la clase de problemas que esto acarrearía. Jace encontró la voz. pasándose. reavivado por su entusiasmo. Creo que es hora de mostrarles lo inoportuno de su presencia en Whispering Springs. —Inspiró profundamente y las llamas de sus ojos se transformaron en vacilan- tes rescoldos—. ¿podrías ocuparte de eso? Mientras tanto. inquieto. Si encuentras a esos tipos. Logan. —Comprendido —aceptó Jace y le dio una palmada en la espalda. —Hijo de puta. ¿Qué pasa? No me digas que no quieres arrancarles algo. A pesar de que me gustaría propinarles algún tipo de daño. Pero esa es la razón de que sea el enlace entre las manadas. sé que esto no os gusta más de lo que me gusta a mí. Amenazó a Hayley. voy a pedir algunos favores. —El tipo que les dio problemas a Bryn y a Hayley en el local de Morgan's se ha presentado esta mañana en la librería con un par de amigos.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Qué pasa? —preguntó Logan.

Logan aulló y dio una fuerte palmada a Jace en la espalda. va a odiarme. cuando le hicieron aquel arañazo en la garganta. y cuando terminamos. en Morgan's. sin decirla que es mi compañera. dirigiendo una incómoda mirada a Logan—. esto no tiene sentido. ¡La cambié sin su permiso! Sin siquiera decirla quién y qué soy. nada de eso. Todavía no nos hemos apareado —confesó Jace. —¿Quieres a Hayley? —Desde luego. ¿Cómo me puedes preguntar eso? Ahora lo es todo para mí. un poco sonrojado ante su sorprendida mirada—. Ahora me doy cuenta de que podría haber estado ovulan- do. Al llevarla a casa. también hemos hecho alguna que otra cosa oral. No se lo he dicho a Hayley. dejando de lado el hecho de que necesitaba conse- guir el coraje suficiente para decirla que era un hombre lobo—. En algún momento. ¿de qué tipo de diversión estamos hablando? ¿De una re- lación sexual? —No. divirtiéndo- nos. —Se está transformando en una de los nuestros. Le he dado un tiempo para que me conozca —explicó. Simplemente reaccioné ante la herida. No sé cómo pasó. —Miró hacia Logan con creciente horror—.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Y acerca del problema que tengo con Hayley? —Continúa. pero nada que implicara mordiscos ni acoplamientos. Dios mío! —susurró cuando el recuerdo apareció ante sus ojos—. Nos hemos be- sado. últimamente. Estábamos. Lamí la heri- da para limpiársela. —Aclaremos algo. ni nada más. los ojos de Hayley estaban iluminados. Aquella noche. Comunidad Shifter 62 . mientras Hayley estaba ovulando. Me sobresal- tó endiabladamente. hum. Logan permaneció silencioso durante un momento pensando su respuesta. Quise hacerla sentir mejor. tocado y. ¡Cristo. No pensé en ello. después colocó una mano sobre el hombro de Jace y le dio un apretón antes de liberarle. noté que había comenzado a sangrar de nuevo. Jace se sintió como si hubiera sido golpeado por un rayo. ¿Se lo has dicho a Bryn? —Ese es justo el problema —contestó. —¿Qué? ¿Qué diablos significa eso? ¿Cuándo piensas contárselo? ¿La trans- formaste sin decirla ni una sola palabra? —¡No! No es nada de eso. De repente. —¡Oh. Recuerdo pensar que podía ser la causa de mi fuerte reacción aquella noche. —Felicidades. tu saliva ha tomado contacto con su corriente sanguínea. Logan. Logan! ¿Qué he hecho? Si no acepta esto. —Jace.

Jace no se sentía cobarde. Jace. —Lo sé. Lucha por ella. pero casi lo podría hacer ahora. Tú la amas. Mientras conducía de nuevo hacia la casa de Hayley. Ahora no solo tenía que tratar con las consecuencias de su indecisión — Comunidad Shifter 63 . —Bueno. ni esposa ni niños. he estado trabajando en eso. Temía pensar en contarle a Hayley la verdad sobre su naturaleza y la reacción que provocaría. Jace. —Su co-conspiradora también se ha ganado algún castigo. Logan se rió entre dientes y le dio una palmada en la espalda. —Deseo con todas mis fuerzas que tengas razón. la ansiedad y la cólera. pero lo primero que tienes que hacer es decírselo. Logan. lo difícil que es. su amor por ti debería hacerlo. estoy jodido. Ese sentimiento de inseguridad le tenía muy pertur- bado. Jace le dirigió una sonrisa poco entusiasta. por lo tanto haz lo que mejor se te da. Logan hizo un gesto negativo. Que se resuelva mal. Había hecho frente a cada situación difícil que se le había presentado. Sintió un creciente enojo consigo mismo. —Lo sé. en su mente se arremolinaban la confusión. subieron a sus respectivos coches y partieron. Escucha. ella comienza a amar- te. Si eso no la persuade. —Entonces todavía no usemos la pistola.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Qué crees que siente por ti? Jace pensó un momento antes de contestar. Nada de aman- tes. Muestra toda la magia que supone ser uno de nosotros. Nunca en mi vida he lamentado ser un hombre lobo. ya sabes cómo localizarme. Podría vivir sin los niños. Tengo una compañera a la que reprender muy seriamente por guardar secretos. me voy a casa. —Gracias. Buenas noches. Logan asintió con la cabeza. hasta llegar a esta. Si hay algo que pueda hacer por ti. por experiencia perso- nal. Si rechaza mi otra naturaleza. —Es por lo que estoy preocupado. pero ya sabes. Los dos amigos se separaron. —Se resolverá. eso no va a ocurrir. —Buenas noches. pero no quiero vivir sin Hay- ley —confesó—. —Estoy bastante seguro de que siente algo parecido. Dale una oportunidad para que funcione. Jace repasó los aconteci- mientos de esa tarde.

Jace entró y muy deliberadamente cerró la puerta. Como había oído la llegada de la camioneta. Hayley estaba ya en la puerta. tenía que tratar con un va- gón de culpa. Logan no va a aguantar que su compañera le oculte se- cretos y puedo decir lo mismo. de acuerdo —dijo mordiendo las palabras. no estaba seguro de cómo afrontarlo. —¿Enterarte de qué? —De que tuviste compañía en la librería. reconoció el hecho de que no estaban en esa etapa en la que Hayley debía saber que podía confiar en él para que la protegiera. Secretos que podrían poner en peligro su vida. De mala gana.Kate Steele Tentar a un lobo después de. accidentalmente. —Estás en lo cierto. Aquella línea de pensamientos se afianzó en sus enmarañadas emociones. Hayley frunció el ceño. Saliendo de la camioneta. Comunidad Shifter 64 . con sus propios ojos co- menzando a arder—. se sintió como si ella descon- fiara de su capacidad para hacerlo. Su negativa a acudir a él le hizo sentir como si le hubiera juzgado inadecuado para manejar la situación. Hayley? —Vale. para cuando llegó a la casa de Hay- ley. Hayley frunció el ceño. Supongo que Logan le estará ha- ciendo el tercer grado a Bryn en estos mismos momentos. pero se recuperó con rapi- dez. aumentando su cólera hasta tal punto que. —¿No tiene importancia? ¿No tiene importancia? ¿Ese hombre tiene toda la intención de hacerte daño y piensas que no es importante? —Jace le dirigió una desconfiada mirada—. amigo —bromeó cuando abrió para dejarle pasar. ¿Por qué no me dices la verdadera razón por la que no querías que lo supiera. —¡Eh! Mantén la calma con la puerta. —¡Oh eso! No tiene importancia. transformar a Hayley. Y a la cabeza de todo estaba el que mantuviera secretos. alcanzó la puerta y aporreó duramente aquel tembloroso panel. —¿Creíste realmente que no me enteraría? —preguntó ásperamente. Bryn y yo sabíamos que Logan y tú reaccionaríais de ma- nera exagerada. —¿Qué quieres decir con eso de compañera? El enfado de Jace se detuvo momentáneamente. irrazonablemente. Con gesto serio. Aún así. subió a grandes zancadas las escaleras del porche. con los ojos brillando como lava ardiente. justo como lo estás haciendo. Estaba endemoniadamente enfadado y listo para una pelea.

se dirigió hacia el cuarto de baño mostrando un leve indicio de cojera. en realidad. —Bueno. Al llegar a su camioneta saltó dentro. Dave? Dave se rió entre dientes. —¡Sal de aquí! —le ordenó. juro que voy a despellejarlos vivos. otro término para nombrar a la esposa o la amante. antes de coger el enjuague bucal y darle un trago. es nuestro alfa. utilizó el inodo- ro. La sujetó por el brazo. Liberando su brazo. desnudo. Te presentas aquí. —Con mucho gusto —contestó Jace amargamente. ***** —Las jodidas dos y cuarenta y tres de la mañana —gruñó Cade D´jorlin cuando miró el reloj al lado de su cama—. cerrando el espacio que les separaba. Tus sentidos deben de estar fatal. furioso e indignado. para hacerme creer que he hecho algo mal. Una ola de furia barrió toda la sensatez de la cabeza de Jace. Si uno de esos cachorros ha vuelto a meterse en problemas. —Cogió el estruendoso telé- fono—. soy David Morgan. —¿Jace? —Es a él al que le pasa. giró sobre sus talones y abrió la puerta. Creí que eras un hombre y no un adolescente. se lavó las manos y se salpicó la cara con el agua. cerrándola con un golpe tras él. cariño. La verdadera razón de que no me hablases del hombre que te ha amenazado es porque no confías en mí. arrancó el motor y aceleró antes de soltar el freno de mano. cuando lo único que quieres es que complazca tu ego. respirando con temblorosos jadeos. Se dirigió directa- mente a Morgan's. si no puedes decir que fue a un hombre al que chupaste. Hayley. ¿Qué pasa esta vez. Hizo unas gárgaras.Kate Steele Tentar a un lobo —Solamente es una palabra. —¿Qué? Eso es una tontería y lo sabes. levantando una polvareda en el camino de entrada. Cómodo en la oscuridad. Jace McKenna. después lo escupió en el lavabo y Comunidad Shifter 65 . Tú y yo sabemos que no tenías miedo de que reaccionara exageradamente. No crees que sea suficientemente hombre como para manejarlo por ti. No creo eso de ti. —Hijo de puta. —Lo único que quería que complacieras tuvo ya ese beneficio hace unas ho- ras. —Ya voy. —Cade. Cade rodó fuera de la cama y. No intentes distraerme. La cara de Hayley palideció. D´jorlin.

concentrado en algu- nas facturas. —No hay problema. al lado de la cama. Al menos suponía que era una canción.Kate Steele Tentar a un lobo abrió el agua para limpiarlo. Sabiendo que estaban limpios se los puso sin ropa inte- rior. y sonrió ante los crujidos que hasta ahora le habían pasado desaperci- bidos. Cade subió la escalera. Me alegro de que estés aquí. Cierra cuando os marchéis. Comunidad Shifter 66 . Dave. le dio una amistosa palmada en la espalda a Dave. Era la primera vez que lo hacía sin el aullido del to- cadiscos. cerrando la puerta tras él. cubriendo su musculoso torso. ¿de acuer- do? —Hecho. No me lo ha dicho. —Hey. y no perdió tiempo en sentarse tras el volante. Aparcó junto a la camioneta y salió. pues le gustaba sentir la tela de los vaqueros contra su piel. y podía espe- rar a que se le hubiesen pasado) sino porque hay algo que le preocupa. notó que la camioneta de Jace y el coche de Dave eran los únicos vehículos presentes. Cade hizo el viaje en quince minutos. al acercarse. pero creo que necesita hablar y. Un Cor- vette rojo y negro modelo de 1982 le esperaba. al ver que no había nadie por los alrededores. Sus oídos también captaron el suave sonido de una canción. le dio un par de pasadas a su ru- bio y corto cabello —no necesitaba peinarlo mucho. Regresó al dormitorio y cogió los vaqueros que había dejado caer en el sue- lo. —Ya me ocupo yo. se detuvo de nuevo para ponerse los zapatos y después continuó su marcha hasta el garaje. Gracias. —Al menos obtengo algún placer después de que me levanten de la cama en mitad de la noche —refunfuñó mientras cogía la dirección que llevaba a Morgan’s. Una vez allí. El asiento se ajustaba como un guante. Suspiró con placer. ¿quién mejor que Logan o tú para hacerlo? Cade le siguió hasta que se detuvieron delante de la escalera. Dave estaba allí solo. Tomó las llaves del aparador y atravesó la casa. se dirigió a la oficina situada en la parte de atrás. Solo entonces encendió la luz e hizo un alto para poder admirar el brillo de su bebé. Suficientemente familiarizado con Morgan’s. Cade mantenía el pelo corto debido a un hábito inculcado en sus tiempos como marine. fue al armario y sacó una cazadora verde y una camiseta que se pasó por la ca- beza. Cade. —Se levantó y le condujo ha- cia el frente del local—. No estaba tan preocupado porque condujera (ya sabes lo rápido que desaparecen los efectos del alcohol entre nosotros. Se enderezó. Me voy a casa. Cogió su cepillo. entró y. ¿dónde está? —Arriba.

Con los ojos enturbiados. ¿cómo estás? —Jodido y. es la simple verdad. la has metido hasta el fondo. Había pensado que le llevaría un rato conseguir sonsacárse- lo. —¡Eh. Tengo para elegir. —¡Eh. por Dios. Pero esta vez has metido la pata. Es cierto. reco- rriendo con la mirada las botellas vacías. de hecho. Cade!. »Me parece recordar que ella también te dijo algunas palabras bastante du- ras. al principio su explicación resultó algo confusa. ¡Demonios!. Cade se acercó al reservado y retiró algunas botellas antes de tomar asiento frente a Jace. tomándolo directamente de la botella. lo jodí del todo. Cade rió entre dientes. Jace gimió. Mi compañera me odia. ¿No es cierto? Jace hizo un gesto afirmativo. jefe!. de varias bote- llas. Estás realmente enamorado. algo así como que «pensó que eras un hombre». —¿Por qué no me cuentas qué pasó? Jace comenzó. Jace dejó caer la cabeza encima. —Lo jodí.Kate Steele Tentar a un lobo El pequeño Jace estaba dando la nota. —Con eso no me ayudas. normalmente eres el arquetipo del señor Cariñoso —sonrió Cade—. La mesa estaba cubierta con los restos de servilletas y botellas vacías. mi querido camarada. —¿Cuál es el problema? La solución no es recurrir a esto —le indicó. sintiéndote endemoniadamente culpable y castigándote por hacerle daño a Hayley. —Soltó un eructo y una risita de borracho. —Bueno. Piensa en ello. Jace descubrió a Cade. —Con los brazos sobre la mesa. Llegó a la planta de arriba y le divisó repantingado en el reservado más le- jano. hundiendo los hombros. Siéntate hermano lobo y tómate algo. Estaba sorprendido de que Jace confesara tan fácilmente tener un problema. pero cuando terminó estaba mortalmente sobrio. pensó con una sonrisa irreverente. Pa- recía como si hubiera comenzado con cerveza y después hubiera continuado con el whisky. ha sido una pelea. ¿Qué te apuestas a que también se siente culpable? Comunidad Shifter 67 . Estás aquí. Le hice daño a Hayley y estoy seguro de que ahora me odia. Cuando se trata de mujeres. Cade. —Te diré algo. Cade alzó las cejas.

apostaría lo que quieras a que se siente tan mal como tú. Después de que Jace saliera. —Muy gracioso. ¿Estás preparado para regresar a casa? —Sí. la próxima vez que intentes cantarme algo. asegurándose de que quedaba bien cerrada. que esté determinada a culparte de todo. Y en ese caso. —Tendré que comentarlo con él. Una fresca brisa atrajo los aromas mañaneros hacia sus sentidos superdotados. El problema es que resultó ser una puta más dura que una barra de hierro. Repasó la discusión deta- lladamente. El sol comenzaba a elevarse cuando se dirigieron a sus respectivos vehículos. la abrió y se deslizó dentro. Introdujo la llave en la puerta de su coche. Analizan cada pa- labra y cada gesto. Logan y tú deberíais formar un equipo. jefe. Jace pensó unos momentos las palabras de Cade. Cade se rió. las mujeres. —¡Oh. Se obse- sionan hasta que están seguras de haber exprimido cada pequeño dato que pueden recordar. Cade tiró de la puerta. A propósito. haciendo planes. —No me lo has contado nunca. a diferencia de los hombres que salen corriendo y se emborrachan. Cade. para intentar comprender en qué se equivocaron. —No hay problema. avísame y te traeré un cubo. despejando los últimos restos que enmarañaban su cabeza. Jace gruñó. a no ser que sea una puta hecha de hierro y sin corazón. entonces la realidad le hi- zo mostrar una sonrisa. se sintió tan enfurecida que maldijo Comunidad Shifter 68 . Lamento haberte sacado de la cama tan temprano. —¿Cómo sabes tanto acerca de las mujeres? —En cierta ocasión estuve enamorado.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Eso crees? —preguntó Jace esperanzado. empiezan a pensar en lo que ha ocurrido. —Algunas cosas es mejor olvidarlas. Jace suspiró. sí! Mira. Con un gesto de despedida inició su camino. —Gracias. Jace se sentó en su camioneta y perma- neció unos momentos pensando en las palabras de Cade. Seríais un gran dúo de comediantes. Aunque dudo que eso ayude. Con una expresión esperanzada arrancó y se dirigió a casa. Ambos se deslizaron fuera del reservado y se dirigieron a la parte baja del local. ***** Hayley había estado haciendo lo predicho por Cade.

Lo que no termino de comprender es cómo puede haber pensado que yo no le creería lo suficiente hombre como para enfrentarse con cualquier cosa. —Cuando un hombre está enamorado no siempre se comporta de manera racional. Finalmente se preparó una taza de té. ¿Estás ocupada? Jace y yo hemos tenido una pelea. hasta que se sintió ma- reada. El proceso mental a veces se tuerce un poco —exclamó Logan. con los ojos muy abiertos. relatando los detalles más sórdidos de la discusión. Necesito hablar. una y otra vez. Montasteis un buen espectáculo. esta- ré allí en unos minutos. En ningún momento debí decir lo que dije. se obligó a sentarse en el sofá y reali- zó algunos ejercicios de respiración que había aprendido para aliviar la tensión. De acuerdo. De la misma manera que no podría olvidar un dolor de muelas. Cada vez que pensaba en el duro comentario que la lanzó sentía un dolor agudo en su interior. Mirándolo fríamente. Jace estaba alterado porque la habían amenazado y no se lo había contado. pero que él pensara que no le creía sufi- ciente hombre le parecía absurdo. y ella comenzaba a preguntarse por qué le sucedía eso. cogió el teléfono y marcó veloz- mente el número de su hermana. —Lo sé. Y no tienes que decirme que inicié una discusión que terminaría mal. y se sintió abatida ante el recuerdo de lo que le espetó. Su mente lo recorrió desde el principio hasta el fin. Una vez que se relajó y se concentró. Ahora me doy cuenta de que Jace estaba preocupado por mí. El hombre no estaba utilizando su inteligen- cia. Esa es la principal razón de su enojo. provo- cándole hasta degenerar en la actual situación. —¡Hey! —le dijo cuando Bryn descolgó—. —Maldición —murmuró. Veinte minutos más tarde se sentaba en la cocina de Bryn y Logan con una taza de café. Comunidad Shifter 69 . Empezaba a descubrir que nunca le haría daño de manera deliberada. Decidió que necesitaba hablar con alguien. Lo que la dijo fue como resultado de su descontrolada lengua. acer- ca de lo que era y lo que conocía de él. En lugar de centrar- se en el verdadero problema había soltado la primera tanda de insultos. era incapaz de olvidar el incidente. No solo eso. pudiendo pensar tranquilamente en lo sucedido. Después les miró expectante. Bryn y Hayley giraron hacia él sus miradas. supuso que se podía interpretar como que no confiaba en él para que la ayudara a solucionarlo. también pudo pensar en Jace.Kate Steele Tentar a un lobo cada pelo de su cabeza. pudo aclarar sus ideas. —Escuchó un momento—. —Bueno —dijo Bryn—.

—Notó la mirada que cruzaron Bryn y Logan—. fue una equivocación —añadió considerando su incisiva mirada. Espero que sea un incidente del que ambos aprendáis. yo no te he dicho nada de esto. Dijo. mostrando su preocupación. —Eso no es a lo que me refiero. Llegas tú. reconozco. Es listo y sensato. pero me dio la impresión de que lo decía con otro significado. y de repente actúa como un idiota. creo que es bastante obvio. —Antes de que esto degenere en algún tipo de celebración —comentó Hay- ley con una sonrisa—. Cuando tengáis algún problema. Algunas personas se dirigen a su esposo como compañero. «Logan no va a aguantar que su compañera le oculte secretos y puedo decir lo mismo». tengo una pregunta más. regañándose a si misma. ¿Qué quiso decir con eso? —Que no debería haberle ocultado a Logan lo que nos ocurrió —dijo Bryn—. —No dejas de asombrarme —le dijo suavemente—. co- mo si fuera algo más trascendente. Hayley hizo un gesto afirmativo. mientras Bryn miraba a Logan. mostrando con total claridad el orgullo y el amor que la em- bargaban. —Es una expresión muy común. es un tipo que se muestra seguro y se hace cargo de cualquier situación. Comunidad Shifter 70 . —Los ojos de Hayley se cubrieron de lágrimas—. Jace hizo un extraño comentario durante nuestra discusión. y de paso. Más aún cuando hay una mujer implicada. y cito textualmente. pro- siguió—. —Tras captar su atención. Vas a ser un padre ma- ravilloso. no insultándoos el uno al otro. —Lo sé. —En realidad necesitas oírlo de Jace. Solo te lo he dicho porque creo que en estos momentos necesitáis un poco de ayuda. Lo cual. tenéis que hablarlo y tratarlo de manera coherente. Me molesta ver que os hacéis da- ño el uno al otro. ¿Qué te hace pensar que está ena- morado? —Aparte del hecho de que me lo contó. Estoy hablando de la palabra «compañera». La sonrisa de Logan resultó casi tímida. Especialmente si tenemos en cuenta que no estamos casados. —¿De verdad dijo que me ama? Logan fijó la mirada en Hayley.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Enamorado? —preguntó Hayley—. —Lo espero con verdadera ansia. —Hayley sonrió y Bryn rió entre dientes—. El amor es el único capaz de hacerle esto a un hombre.

Acunándola en sus brazos. presionando sensualmente contra el cre- ciente bulto de sus vaqueros. despidién- dose de ella mientras la veían partir. Y hablando de conseguir estar unidos… —Se inclinó y acarició su cuello con la nariz. ¿No te parece. —Creo que han aprendido una lección muy importante. subió las es- caleras en dirección a su dormitorio. Al instante. ¿Qué tal si hacemos precisamente eso? Ella empujó su trasero contra él. —Me parece bien. Creo que Bryn y yo ya hemos interferido bastante. —¿Crees que esos dos conseguirán unirse? —preguntó Bryn. los únicos sonidos que se escucharon fueron suaves susurros. —De acuerdo. hablaré con Jace. —¡Qué hermana más perfecta tengo! —se burló Hayley mientras salía de la cocina y se dirigía a la puerta de la calle. La llave es la co- municación. cariño? —Sí.Kate Steele Tentar a un lobo Logan se levantó de su silla. Logan y Bryn la siguieron. Pasó un brazo alrededor de su cintura e hizo un frente unido juntó con él. no la reprimenda. Comunidad Shifter 71 . seré yo el que lo haga —murmuró contra su oído. Logan se apresuró. Después de que aclaremos las cosas. Gracias por escucharme e impedir que olvidara algún detalle. —Estoy en ello. Se levantó y les dio a cada uno un abrazo—. —Eso es algo que tienes que hablar con Jace. haciendo que Hayley captara la indirecta. —En realidad. Logan hizo que se girara y la cogió. —Ya sabes que siempre me ha hecho feliz poder mostrarte los errores de tu conducta —bromeó Bryn. llevó su taza al fregadero y mientras la aclaraba comentó. pero date prisa. alcanzando la planta de arriba y cruzó a grandes pasos el dormitorio. Bryn gimió. —le pasó la taza de café a Bryn que la aclaró y la puso junto a las otras. mordiendo ese lugar entre el cuello y su hombro que siempre la hacía temblar—. apoyando la espalda en el pecho de Logan. gemidos y el rítmico crujir de la cama. es cierto —concordó. antes de morder el lóbulo de su oreja. llevó su propia taza al fregadero y después de aclararla se apoyó en Logan.

cariño. pensan- do que podía ser Jace. Dos horas más tarde sonó el teléfono. sintió la profunda necesidad de hacer algo. margaritas blancas con el centro amarillo. blancas. Debe- ría haberte contado lo que sucedió. —Yo no debería haber ido a tu casa estando de ese humor. sintiéndose un poco emocionada. Allí sentada. pero me tenías preocupado. —¿Te llegaron mis flores? —Sí. lo hicieron. estoy desesperado por la necesidad que tengo de verte. estaría allí ahora mismo en lugar de llamarte por teléfono. El ramo era una bella mezcla de flores color pastel. Comunidad Shifter 72 . Cuando abrió la puerta. Sonrió mientras las miraba.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Siete A las nueve y de media de la mañana sonó un golpe en la puerta principal de Hayley. Si pudiera. —Sé por qué viniste y me hace sentir muy bien saber que te importo. cariño. Nunca debería haber dicho lo que te dije. sabía que ocurriría si poníamos un poco de interés. —Creo que tienes razón. Hayley lo recogió y dijo «hola». pálidos defi- nios rosados y alguna que otra pequeña flor de lavanda que le era poco fami- liar. crisantemos amarillos. ¿Te llegó mi planta? —Sí. ¿Quiere eso decir que estoy perdonado? —Sí. —Ves. hizo su propio pedido a la floristería. Lo más importante es saber que todo se ha solucionado entre nosotros. Esta se levantó de su escritorio con el estómago agarrotado. rosas rosadas. Tomó el sobre y leyó: «¿Me perdonas? Jace». Está completamente olvidado. Pero me encuentro en el trabajo y estoy en la etapa más complicada de mi proyecto. se encontró a un repartidor suje- tando un gran ramo de flores dentro de un florero de cristal. —Está bien. Aceptó las flores y después de cogerlas las llevó al interior. Hubo una pausa significativa y ambos se rieron. ¿Y tú me perdonas a mí? —No hay nada que perdonar. Cogiendo el teléfono. Ha- bía una pequeña tarjeta. —Hayley. empecé yo. Jace se había disculpado y ella también quería tener esa oportunidad. —Me parece que al final coincidimos en algo —comentó Hayley. —Jace. lo hizo. depositándolas sobre su escritorio.

Ahora dime tú. —Créeme. verdad cariño? —No. ahora que he conseguido reunir al cliente y a su esposa pa- ra aclarar algunas cosas. tengo que colgar. Comunidad Shifter 73 . —¿Diga? —¿Hayley? —¡Jace! Hola. y las noticias acababan de terminar. Adiós. Precisamente acababa de apagar la televisión. ¿Cómo te van las cosas? —Bastante bien. ***** Hayley apagó la televisión y se desperezó. creo que también podría hacer eso —bromeó Hayley con una son- risa complaciente curvando sus labios—. Es un poco difícil decidir cómo actuar cuando te tiran en dos direcciones diferentes. Levantó el móvil. ¿cómo estas? —Estoy bien. es imposible realizar algunos cambios. —Hayley pudo oír la conversación que tenía lugar entre Jace y otro hombre. »Cariño. Estaba debatiéndose entre escribir una nueva escena que tenía en mente para su siguiente libro o dejar de trabajar cuando sonó el telé- fono. Hayley colgó el teléfono y suspiró. Estaba sentada inten- tando decidir si debía trabajar un poco más o irme a la cama. He plantado en la parte delantera algunas flores de iris y un par de arbustos en flor. Me siento mucho mejor ahora. ¿No te he despertado. Espera un segundo. Las flores de iris se van a ver estu- pendas en la próxima primavera. Cuando el trabajo alcanza cierto punto. ¿vale? —Sí. —Hayley se reclinó en el sofá—. Hablaré contigo pron- to. Especialmente cuando quieren alterar los planes a mitad del trabajo. paciencia —se dijo a sí misma y volvió a trabajar. El número que aparecía le era desconocido. eso no suena nada bien. —Hola. —Paciencia. Había sido sincera cuando le dijo lo im- portante que era para ella que las cosas estuvieran bien entre ellos. no lo es. especialmen- te después de lo que le había dicho Logan la noche anterior.Kate Steele Tentar a un lobo —Entiendo lo que quieres decir. —Dios mío. pero aun así contestó. —¿Y si en cambio hablas conmigo? —Vaya. Eran las once y media. me están volviendo loco. Trabajando en el nuevo libro y perdiendo el tiempo en el jardín. chica.

Hubo una leve pausa en la voz de Jace. Estaba. lo estas consiguiendo. —¿Qué estas viendo? —Oh. me has pillado. preocupada por si tal vez había ido demasiado lejos. Y tú. Eres realmente dulce. Me parece excitante. Hayley soltó una carcajada. Cariño. Entonces.Kate Steele Tentar a un lobo —No tan bonitas como tú. —¿Es buena? —Bueno. —Gracias. hum. encantada ante la leve vergüenza que mostraba la voz de Jace. la verdad es que no. Creo que casi me he tragado la lengua. No es un material exactamente digno para un Oscar. tú sí que no eres nada tímida. —Lo sabía —alardeó Hayley—. estaba bien. —¿Y eso esta mal? —Hayley se mordió el labio. uhhh. ¿cómo es- tas? Pareces un poco cansado. —Si tratas de llegar a mi lado bueno. que hizo que la curiosidad de Hay- ley se revolviera. —Lo estoy un poco. —¿Qué? —Jace McKenna. te diré una cosa. luego quieres saber si me he corrido al observarla. ¿Está bien? —Hayley. Sí. —¿Y eso? ¿No me digas que te he avergonzado? —¿Quieres la verdad? ¡Sí! Primero me obligas a confesar que estaba viendo una película porno. —Está bien. viendo un poco la televisión. lo repito. Comunidad Shifter 74 . así es. ¿sabes? —Eso intento. Sin pensar mucho más en ello preguntó: —¿Has estado tocándote mientras la veías? La línea se quedó completamente silenciosa. es porno. ¿estás viendo una película porno? Hubo una leve pausa antes de que Jace contestase. Hayley se rió entre dientes. —Hmm. —No. simplemente una película. —Jace. — De repente se imaginó la película que Jace podía estar viendo. ¿estás ahí? —Un momento.

Entonces. si pudiese. y que él me follaba? —¡Infiernos no! Imaginé que era yo quien te follaba. me tienes alrededor solo con que muevas tu dedo meñique. Quiero de- cir. cariño. como has conseguido calentarme. En caso de que no te hayas dado cuenta. y el simple hecho de pensarlo me hace estar continuamente excitado. Nadie. —¿Que he conseguido calentarte? Eh. —Hayley se mordió el labio. —Sabes. ¿No te lo había dejado claro? —Pues sí. Me hace sentir como si me quisieras de verdad. ver la película y tocarse. pero al completo. ¿no deberías hacer algo por mí? —¿El qué? Comunidad Shifter 75 . pero es posible que me encuentre un poco insegura con esta si- tuación. —Jace. —¿Imaginaste que ella era yo. No soy capaz de olvidarlo. —Hayley. —¡Oh joder! —se quejó Jace. no tienes por qué sentirte insegura. atrave- saría la maldita línea telefónica hasta llegar a ti. ¿por qué? —¿Y la chica? ¿Es rubia? —Sí. Puse esta película con la intención de tener la cabeza ocupada y no darle más vueltas a lo que me hiciste en la cocina. Y no es solo sexo. ¿no debería ser al contrario? —Bueenoo. pero mientras tanto. Cariño. no quiero que estés alrededor de mi dedo. cariño. Su posesividad le envió a Hayley un temblor a lo largo de la columna ver- tebral y al centro de su lujuria. creo que sería justo que hicieras algo al respecto. Hayley. realmente tienes una veta muuuy posesiva. Ca- riño. ¿Te vale que lo haga tan pronto como llegue a casa? —Sí. Quiero que me rodees.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Estas seguro? A mí me parece que también es algo excitante. Pero de todas formas. aceptamos barco como animal acuático —habló Hayley arras- trando las palabras—. Es tan erótico. —Oh y ahora que puedo hacer. con la voz ronca—. Nadie más te va a to- car. —Oh. en la película. te quiero. saboreando la admisión de Jace—. Me tienes durísimo otra vez. Me gusta como suena eso —ronroneó Hayley—. humedeciendo su sexo. Nadie me ha hecho sentir de la forma en que tú lo haces —confesó Hayley. —Umm. cielo. ¿el tipo tiene el pelo tan oscuro como tu? —Sí. Ni siquiera en una fantasía —gruñó Jace.

—¡Eh!. por favor». Eso de tragarse la lengua se está volviendo con- tagioso. pero espera un momento. también desnudo? —¡Oh. No hables. —¿De qué? —De si te vas a desnudar y a jugar con tu dulce sexo para mí o no lo vas a hacer. Um. prefiero estar cómoda. más exactamente. eso no es justo. —Dos pueden jugar al mismo juego. Esta vez fue el turno de Jace para reírse. —¡Oh. Lo vas a pagar. tú también lo dijiste. —¿Eso es un sí o un no? —Depende. pensar que estas en la cama. Hayley se rió entre dientes cuando escuchó otro gemido. es un juego en el que absolutamente se requieren dos participantes. Jace gimió. deja que me prepare. ¿lo sabes. —¿Dónde estás? —Me dirijo al dormitorio y me voy a desnudar. —Jooo —exhaló Hayley—. Haremos muy buena pareja. —¿Que estoy jugando? Mira quién habla. ya sabes. —Mmm. después la sábana y se deslizó en la Comunidad Shifter 76 . que yo recuerde. sí! —Ummm. Retiró la colcha. soltó el teléfono y se desnudó rápidamente. Si vamos a llevar a cabo es- ta función. —¿Eso quiere decir que estás en la cama. no? —Mmm. De hecho. Señorita «mosquita muerta pero mastúrbate para mí. tengo la esperanza de que lo cumplas. —Completamente de acuerdo. eso no es justo.Kate Steele Tentar a un lobo —Correrte para mí. desnuda en la ca- ma. Estás jugando conmigo. La risa de Hayley fue suave y sensual. joder! —¿Qué? —Ahí está ese lenguaje de nuevo. —¡Oye! La mosquita muerta no es la única que dijo lo de masturbarse. Estoy tratando de quitarme la ropa.

llenó su mente. cariño? —¿Por qué lo preguntas? —preguntó ella a su vez —Porque de repente te has quedado callada. —¡Oye! Así es como ocurre en las películas. Imagina que soy yo quien lo hace. tengo la intención de trabajar en eso más tarde. ya estoy lista. ¿Por qué tuve que sugerir algo tan tonto? Ahora va a pensar que soy idiota». la verdad. Imagina que estoy tumbado a tu lado y cómo te sentirías si te tocase. Quiero que cierres los ojos y respires al mismo ritmo que yo. venga hazlo. Y. ya sabes… no suelo hacer este tipo de cosas a menudo. estoy un poco decepcionado. agarrando el teléfono. Habiendo alcanzado esta etapa. temblando ante la suavidad de la cari- cia. Sus labios se abrieron. Se movió inquieta. se lo colocó de nuevo en la oreja. En su cabeza podía ver a Jace haciendo algo muy similar. Un silencio preñado de anticipación cayó entre ellos. —No consigo averiguar qué es lo que llevas puesto. —¿Por qué?—preguntó ella cuidadosamente. La movió en círculos lentos. y repentinamente la quietud se convirtió en algo mayor. acariciándose la piel. su mano se deslizó lentamente por su propio torso.Kate Steele Tentar a un lobo cama. Una imagen de Jace. Hasta ahora solo había habido bromas entre ellos. Hayley cerró los ojos y se relajó. De hecho —la voz de Jace cayó un decibelio—. Hayley sintió como un gran peso caía sobre su estómago. El silencio cayó entre ellos. —Hayley tembló ante el tim- bre ronco de su voz—. —¿Estas nerviosa por mí. —Serás bobo. Hayley no estaba muy segura de cómo proceder. ¿me podrías hacer un favor? —¿Cual? —Simplemente relájate y no digas nada durante un momento. no muy segura de qué decir a continuación. Comunidad Shifter 77 . Se removió hasta ponerse cómoda y. —Te estoy escuchando. nada de carácter sensual. —Lo mismo digo. «Si odia esta serie de cosas. repantigado desnudo entre las suaves sabanas blancas. —Bueno. Una sonrisa de alivió curvó los labios de Hayley. ¿Eso no hace que desaparezca el morbo del asunto? —No. —Muy bien.

Es algo tan asombroso. Por favor hazlo para mí. Quiero sentirla crecer en mi mano. cielo!. que Hayley apenas podía respirar. Su gemido traspasó las millas que los separaban. Hazlo y siente cómo tus pezones se ponen duros —jadeó Hayley—. Y sabe deliciosa. La piel en tu pene es tan suave como terciopelo o raso. Sus dedos pasaron por encima de las crestas de sus pezones y los apretó suavemente. En ese mismísimo momento. Sería tan maravilloso sen- tir esa dureza contra mi lengua. —¡Oh. —Lo estoy haciendo. son tan sensitivos como los míos. Todo el tiempo que había hablado se había recorrido su propio cuerpo con la mano. que me embrujó. Me encantan tus pezones. Tócate la polla para mí. —Sube. ¿Te gusta eso? —¡Oh sí! —¿El pezón está duro? —Mmm-hmm. Comunidad Shifter 78 . Te deseaba desesperadamente. quedé aturdido. —He soñado en cómo tocarte. —La repentina necesidad fue tan aplastante. en eso te equivocas. El fuerte gemido de Jace hizo que se le agarrotara el estómago a Hayley. Cuando te sujeté en la boca pude sentir el latido de tu corazón en mi lengua. Me apoye en el mostrador para evitar caer de rodillas. Cariño. Quiero observar cómo tu suave verga se pone dura. —Un temblor atravesó la piel de Hayley después de admitir tal cosa. Me encantó sentirte en mi boca. La tuya es dulce. ¿No lo sabías? Cuando te corriste en mi boca el sabor fue bue- nísimo. —¿No sabes que quise lo mismo? Cuando te vi atravesar la puerta. Me gusta ver los cambios que se producen en tu cuerpo cuando te toco. cómo deslizar mis manos sobre tu piel. Todo calor y fuerza en esa dura barra. Jace. cariño —Jace estaba sin aliento. —El cuerpo de Hayley se tensó ante el gemido apenas audible de Jace—. En contraste con la dureza que hay debajo. lo estoy haciendo. Eres tan bella. tan bello. Jace. allí mismo. —¿Dónde? ¿Qué te estas tocando? —Mis manos están donde más calor tengo. por favor. un poco amargo y salado. y la tuya es magnífica. Solamente me estoy acariciando la piel. Hayley. Quería ser yo lo único que lamieras. Toca uno de tus pezones. No puedo explicar lo bueno que fue tenerte entre mis labios y mi lengua mientras la tomaba. en lo único que pude pensar fue en lo guapo que eras y cuánto me disgustaba que estuvieras lamiendo a esa conde- nada cuchara.Kate Steele Tentar a un lobo —Cuando te vi por primera vez. —Si estuviese allí contigo lo lamería. —Las pollas no son bellas. lo chuparía.

ante el incremento de su necesidad. amor. De la misma manera que cuando te quieres correr. ¿Acaso esta mal? Quiero sentir tu respiración sobre mi piel. Es- cúchame. ¿Estás húmeda? —Síiiiii. su mano ubica- da entre sus muslos. Pero por ahora. cariño. —Eso está bien. La risa ahogada de Jace la tensó. Imaginando que eres tú quien me toca. hizo lo que Jace le había pedido. —Hayley se movió sobre el colchón.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Qué me estás haciendo. —Imaginaba que te gustaría. voy pasar por lo menos una hora simplemente inhalando ese perfume. muy bien. muy pronto. Ahora desliza la punta de tu dedo hacia arriba y tócate el clítoris. arqueándose hacia atrás. Abriendo aun más los muslos. Comunidad Shifter 79 . Dime más. —Solo quiero que sepas lo que siento cuando estamos juntos. el interior de sus muslos se tensó cuando ella los abrió más am- pliamente. Ahora escúchame. Necesito tus manos y tu boca so- bre mí. Un escalofrió recorrió su columna ver- tebral. Así. —¡Joder! Me vas a volver loco. ¿Sabes cuánto me gusta como hueles? Cuando estábamos en la cocina. Hayley obedeció. —Estoy tocándome el pecho. podía olerte. Sola- mente pasa los dedos por encima. solo esto. Hayley? Habla conmigo. Quiero sentir tu calor y tu peso cuando te introduzcas con fuerza al follarme. cariño. ¿Te gusta? Hayley se contorsionó en la cama. Jace. Cuando por fin estemos juntos en la cama. se siente tan bien. Juega con tu clítoris un poco y luego regresa a la entrada. te lo prometo. Quiero que abras los la- bios hinchados de tu sexo y te toques con un dedo. su aliento cada vez más rápido. muy húmeda. Ve de un lado al otro. de la misma manera que lo haría mi polla si se deslizara en tu interior. El placer estaba aumentando. —¿Qué sientes? —Me hace cosquillas. Tener a Jace dirigiendo sus movimientos era salvajemente excitante. teniéndote en mi boca. Más. —Pronto. —Mmmm. Quiero que juegues con el vello. cariño. mientras chupo y lamo tus pelotas. frota alrededor de la entrada de tu sexo. —Extiende las piernas para mí. sus sentidos estaban sintiendo su exquisito toque. Con la punta del dedo. y lo exudas cuan- do estas excitado. cariño. Desliza la mano hasta tu sexo. solo esa zona. El perfume de tu piel es puro almizcle.

Ella gimió con fuerza ante el rápido y duro placer que la inundó. Inspiró lentamente y se estremeció. —¿Eso quiere decir que no tengo que preguntar si estuvo bien? —¿A ti que te parece? Jace soltó un bufido y le pregunto riendo: —¿Tú no me preguntas? Una perezosa sonrisa curvó sus labios. Voy a sepultar la cara entre tus muslos. La risa ahogada de Jace retumbó en su oreja. Parecía que iba a continuar hasta la eternidad. Perdió cual- quier noción de la realidad. Una primera culminación. Tengo restos hasta la barbilla. Poco a poco. Jace. me encantaría. ¡Oh Dios. e inevitablemente. Se percató de que todavía ja- deaba. es una sensación tan buena. —¿Para ti estuvo bien. Pero ahora quiero tu polla. —Eso es. por los orgasmos múltiples. se clavó como un arpón en Hayley. Córrete conmigo. pero extrañamente vigorizado.Kate Steele Tentar a un lobo —Síiiiii. Escuchó los pequeños gemidos que emitía su gar- ganta. todo volvió a la normalidad. una se- gunda y una tercera liberaron cada una de las sensaciones que su cuerpo era capaz de producir. cariño? —Ni que lo digas. situándola en algún lugar lejano. Y mientras lo haga deslizaré los dedos en tu sexo y te follaré. Comunidad Shifter 80 . —Gracias Dios mío. Ella sonrió ante el sonido y sumó una suave carcajada a la de él. Olas de puro pla- cer irradiaron a través de su cuerpo. cabalgándolas. aunque más despacio. ¿te estas tocando la polla? ¿Te acaricias? —Sí. como si cada uno de sus poros se abriera. Usaré la lengua como estás utilizando los dedos en estos mo- mentos. cariño. que no tenía nin- gún poder sobre la destructiva liberación que recorría todo su cuerpo. la lengua y tu po- lla. Jace! Es tan bueno. Lo que me hubiera gustado saborearlo si estuviese allí. ¡Oh joder! El gruñido bajo y gutural de Jace. Es increíble. Quiero que me poseas con los dedos. Voy a correrme. —Tengo la intención de saborearte dentro de poco. lo estoy haciendo. la envolvente nube de dicha se fue disipando muy lentamente. —Recuerdo la sensación y su sabor. Sintió el cuerpo completamente relajado. mientras sus caderas rebo- taban e hincaba los talones sobre el colchón. —Vaya por Dios. permitiendo que el aire la alcanzara. ¿Te gusta- ría eso? —Sí.

que lo sé. amorcito. —Huh. Regresó a su habitual ma- nera de ser y dejó claro su afecto por ella. —No creo que pueda. Estoy pensando que este par de días van a ser los más largos de mi vida. Buenas noches. —Convénceme de que un par días no son tan largos. es tal como dijiste. Su estado de ánimo vaciló entre el deseo casi doloroso de ver a Jace y el nerviosismo de pensar en estar realmente con él. Antes de que te des cuenta. por lo que Hayley se alegró enormemente de no haber expresado impulsivamente lo que sentía. Daba la impresión de que habían dado un paso atrás en su relación. —Mmm. su lengua lamió sus labios. tengo trabajo que hacer. —Esperó un momento para así escuchar la reacción de Jace. Comunidad Shifter 81 . ¿crees que sobreviviremos? —Lo haremos cariño. Jace se mostraba bastante reservado en sus conversaciones. simples llamadas rápidas para saludarla y contarle cómo progresaba su trabajo. No esperaba menos de ti.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Quieres que lo saboree en tu lugar? La boca de Hayley se abrió sorprendida. no había llegado la hora. Umm. pero no hizo ningún tipo de declara- ción de amor. —Así lo haré. me agotaste. No hubo ninguna repetición de sexo telefónico. lo estaré haciendo. —Para ti también. Jace. ¿Estas preparada para irte a dormir? —Mmm-hmm. Imaginarse el caliente semen de Jace en sus dedos hizo que Hayley se retor- ciera. —Oye. Un poco amargo y un poco salado. cielo. —Tápate muy bien con las mantas y piensa que soy yo abrazándote. Por mucho que lo quisiera. ***** Los siguientes dos días fueron los más largos que Hayley había sufrido en su vida. Había estado cerca de decir- le que le amaba. —Sí. La llamó por teléfono en varias ocasiones. Hayley colgó el teléfono y se mordió los labios. —¿Cuánto tiempo más vas a estar fuera? —Un par de días. —Me pasa lo mismo. —Hayley se desperezó y boste- zó—.

Kate Steele Tentar a un lobo
Tras pasar el día en la librería, Hayley estaba con un auténtico mal humor
cuando no encontró el único libro que le servía para su investigación, pues es-
taba agotado. Llamó por teléfono a la biblioteca del pueblo más cercano, Hib-
berd, y descubrió que lo tenían y que se lo guardarían. Había planeado acostar-
se pronto para madrugar y así hacer el viaje a primera hora, por lo que decidió
parar y comprar comida china para llevar.
Una vez que llegó a su casa, se acomodó y comió delante de la televisión,
observando un documental sobre la fauna salvaje. En cierto momento se encon-
tró con los ojos clavados en la pantalla, fascinada por cómo una manada de lo-
bos perseguía a un viejo ciervo. En lugar de estar horrorizada, sintió que sus
músculos se tensaban ante una extraña e irracional necesidad de estar allí. Ob-
servar a la manada alimentándose después de la matanza le hizo la boca agua.
Miró la caja de cartón de pollo agridulce con poco entusiasmo. El deseo repen-
tino de tener delante un bistec poco hecho hizo que su estómago gruñera.
Hayley negó con la cabeza y frunció el ceño. Cambió de canal para ver al-
guna comedia y acabó la comida con una disposición de ánimo menos carnal.
Cuando terminó, tiró a la basura las cajas de cartón y comprobó la puerta prin-
cipal y después la trasera, asegurándose de que ambas estaban bien cerradas.
Frunció el ceño con preocupación cuando comprobó que la puerta trasera
no permanecía cerrada. La posición del cierre indicaba que debería cerrar bien,
pero cuando tiraba de la puerta esta se abría sin problema alguno. Cogió la guía
telefónica de su escritorio y se sentó para buscar algún cerrajero. Marcó un telé-
fono. No hubo respuesta, algo que no la asombró dada la hora que era.
Suspirando molesta, marcó el número de Logan y Bryn, esperando que co-
nocieran a alguien que pudiera venir a arreglar el cerrojo. Contestó Bryn.
—Oye, hermanita, soy yo —dijo Hayley, intentando ocultar la irritación en
su voz.
—¿Qué pasa?
—El cerrojo de la puerta trasera está roto y no soy capaz de encontrar a un
cerrajero que trabaje a estas horas.
—Pues vaya, eso no está nada bien.
—Oye, que no es una broma. Supongo que podría encajar una silla bajo el
picaporte de la puerta.
—¿Como hiciste cuando mama y papá nos dejaron solas por primera vez?
Hayley bufó.
—Vaya, ¿nunca me vas a dejar que olvide eso?
—No. Pero no te preocupes por eso. No le diré a nadie que eres una gallina.

Comunidad Shifter 82

Kate Steele Tentar a un lobo
—Córcholis, gracias. ¿Supongo que no conocerás a alguien que pueda venir
a arreglarlo esta noche?
—Este es tu día de suerte, hermanita. Da la casualidad de que conozco a un
tipo que es experto en estas chapuzas. Te lo enviaré ahora mismo.
—¡Oh genial, maravilloso! Mil gracias, Bryn. Te debo una.
—Me conformaré con una comida en O'Neils.
—Dalo por hecho.
Se despidieron y Hayley se dispuso a esperar a su salvador. No pasó mucho
tiempo antes de que le llegara el sonido de un vehículo entrando por el camino.
Miró por la ventana y quedó sorprendida, después desilusionada y por último
enojada al ver a Jace. Se preguntó por qué no le había dicho que estaba de re-
greso en la ciudad. Caminó hacia la puerta cuando escuchó su llamada, prepa-
rándose para la batalla. Abriéndola, se lo encontró allí de pie, con una gran son-
risa en la cara, presumido, arrogante y ¡oh, tan delicioso! Este hombre tenía to-
do lo que una mujer podría querer, al menos físicamente. «Y anda que no lo sabe»,
pensó ella.
—Oí que me necesitabas. —Sus palabras se referían tanto a sus necesidades
físicas como a la cerradura rota.
—Necesito un cerrajero. No te necesito a ti pero, ya que estás aquí, quiero
que...
—Ah, bueno, querer es casi tan bueno como necesitar. Tal vez incluso mejor.
Hayley le dirigió una penetrante mirada.
—Deja de interrumpirme. Me gustaría que te encargaras del cerrojo de la
puerta trasera.
Jace sonrió ante el cambio en la elección de sus palabras. Se dirigió hacia la
puerta, deliberadamente no le dio tiempo para que se retirara, a fin de poder
rozar su cuerpo con el de ella.
—¿Qué te pasa con el cerrojo? —preguntó bruscamente. Su contacto le ha-
bía provocado una brusca contracción en su interior, y su fragancia alcanzó su
nariz, una nube de ambrosía que le dejó famélico.
—Si lo supiese, lo habría arreglado yo sola.
Él se percató del delicado rubor que inundó sus mejillas y escuchó su tono
ligeramente jadeante. Inevitablemente, su polla comenzó a endurecerse. Sin
ningún preliminar, la tomó entre sus brazos y la besó suavemente.
—¿Por qué estas enfadada, cariño? —murmuró con ligereza.
—¿Cuándo has regresado? —preguntó ella, y Jace pudo escuchar un dimi-
nuto indicio de dolor.

Comunidad Shifter 83

Kate Steele Tentar a un lobo
—Hará como una hora. Tenía que discutir algunas cosas con Logan y des-
pués iba a venir a tu casa para darte una sorpresa. Estaba allí cuando llamaste a
Bryn y ella me contó lo de la cerradura de tu puerta. —Jace frotó delicadamente
su espalda—. ¿No creerías que iba a regresar a la ciudad y no iba a decirte nada,
verdad?
Hayley se encogió de hombros y Jace la enfrentó, tomando firmemente su
barbilla con la mano.
—¿Verdad? —preguntó de nuevo, buscando sus ojos.
—No —contestó tímidamente.
—Vale. Ahora arreglemos ese cerrojo. Hay algunas cosas de las que quiero
hablar contigo.
Sintiéndose inquieto y con los nervios de punta, se retiró y pasó por en me-
dio de la sala de estar hasta la cocina. Hayley le siguió y casi se tropezó inespe-
radamente con él cuando se detuvo abruptamente.
Un perfume asaltó sus fosas nasales y en ellas obtuvo la respuesta, e inme-
diatamente sus instintos más bajos se alzaron. Reconoció el aroma agrio del
hombre que había acosado a Bryn y Hayley en Morgan's. Una oleada de furia y
de incredulidad le recorrió de arriba abajo.
—¿Qué demonios estaba haciendo ese hombre aquí? —Su pregunta fue la-
cónica y acusadora cuando se dio la vuelta para encararla.
Hayley sintió cómo un temblor la recorría de pies a cabeza ante el resplan-
dor furioso y posesivo de sus ojos. A su vez, su cólera se alzó como respuesta a
tal agresión.
—¿Qué hombre? Si esta es tu idea de un chiste, no tiene gracia.
Jace dio un paso para aproximarse más a ella.
—No estoy bromeando. ¿Para qué ha venido, Hayley?
Le miró ceñudamente ante el tono mortalmente serio de su voz y sintió co-
mo su ira se aplacaba.
—Jace, te estoy diciendo la verdad. No ha venido nadie a casa, salvo tú.
¿Qué te hace pensar que ha habido alguien más?
Parpadeó ante la sinceridad y la perplejidad que se denotaban en su voz.
Ella realmente no lo sabía.
—Le estoy oliendo.
Elevó las cejas e inspiró profundamente. El asombro hizo que sus ojos se
abrieran sorprendidos.

Comunidad Shifter 84

—¡No me voy a ir a tu casa! Me quedo aquí —contestó alterada. o me quedo aquí. —No con algo tan serio —contestó y atravesó la cocina para examinar la ce- rradura de la puerta—. coloqué una silla bajo el picaporte de la puerta princi- pal. Era la prime- ra vez que nos dejaban solas y estaba muy emocionada. pero también me sentía un poco inquieta. —Se sintió inco- moda durante un momento. Comunidad Shifter 85 . ¿Qué te hace pensar que ha sido manipulada? —Estos arañazos son marcas de herramientas. ¿Cómo sabías que no funcionaba? Se ve normal. —Se encogió de hombros. lo que quiere decir que una de dos: O te vas a casa conmigo esta no- che. No importaba cuantas veces la cerrara. Alguien manipuló este cerro- jo para asegurarse de que no se cerrara completamente. sin gustarle la idea de que la echaran de su propia casa—. Que algo malo sucedería. y una vulnerabilidad claramente visible en sus ojos. Hayley miró a Jace. Si alguien estuvo en casa no desordenó nada. De cualquier manera. —No he notado nada. la preocupación estaba claramente impresa en sus ojos—. —En un momento pasó de la escalofriante alarma a una furia completamente helada que inundó todo su ser—. nuestros padres salieron de viaje durante un fin de semana. me acos- tumbré a comprobar las puertas después de cerrarlas y. Tuve una pesadilla la primera noche que estuvieron fuera. —Ella le dirigió una sonrisa sardónica—. Cuando era adoles- cente. Echó una ojeada a su reloj de pulsera. ¿Por qué no lo noté antes? Pensé que estabas bro- meando. con el ánimo totalmente por los suelos. Hayley se movió hasta quedar a su lado. al menos en apariencia. y por primera vez no esta- ban con nosotras. pero que volvía abrirse. En lo que se refiere a por qué no lo notaste. precisamente. no había manera de que per- maneciese cerrada. Me desperté y. Ver la preocupación en los ojos de ella le hizo sentir como si le hubieran dado una patada en pleno estómago. esta vez se abrió solita. puede que el olor de tu comida china lo camuflara. y por lo que Bryn había bromeado con ella hacía un rato—. Volví a la cama y dormí como un tronco. ¿Estás segura de que nadie ha revuelto entre tus cosas? ¿No has perdido nada? Sorprendida. No se lo dije a Bryn. —La ferretería está cerrada. Este cerro- jo ha sido manipulado. —Siempre compruebo las puertas una vez que las cierro. »Mamá y papá nos proporcionaban seguridad. Soñé que cerraba la puerta principal. Quién sabe lo que podrían hacer si yo no estuviera. —Miró a Hayley. pero decidió compartir lo que la había pasado.Kate Steele Tentar a un lobo —Yo también le huelo. como no podía dormir. y algo alarmada. No podré conseguir las cosas que necesito hasta mañana.

No podía decir nada. La indecisión que sentía entre lo que le decía su cabeza. Eso me induce a pensar que lo que verdaderamente quiere es cogerte por sor- presa en alguna ocasión en la que estés sola. No bajo estas circunstancias. Esto era demasiado importante para que Jace lo tomara a la ligera. Ese hombre te amenazó. lo importante es que esa persona no lo ha hecho para robarte nada. No te voy a dejar aquí sola. —Se apoyó sobre su cuerpo y le dio un apresurado beso en los labios. pe- ro ahora no. —Jace se adentró en el espacio personal de Hayley—. Jace todavía no había mencionado la palabra que empezaba por A. —Te traeré una almohada y una manta —contestó. Incluso antes de esa noche había tenido sue- ños de una decadente seducción y de cuerpos contorsionándose. Ella sintió cómo la recorría una cálida ola de amor. El sabor de Jace casi le hizo cambiar de opinión. Quedaban demasiadas preguntas sin responder. pero se man- tuvo firme. por supuesto. alguien ha roto el cerrojo de tu puerta. Si crees que voy a permanecer con los brazos cruzados y de- jar que eso ocurra. El estómago de Hayley se contrajo con fuerza y sintió una corriente de san- gre trasladarse hasta su sexo en respuesta a su contacto y su dulce admisión. el sofá parece cómodo. lo que quería su corazón y lo que su organismo exigía hacía que su cabeza le diera vueltas. Comunidad Shifter 86 . Simplemente el pensar en todo eso hizo que rompiera a sudar. —No recuerdo haberte pedido que compartieras mi cama —comentó al- zando arrogantemente la barbilla. y Hay- ley no estaba ansiosa por empezar otra relación que no fuera a ninguna parte. Pero se encontró con algo que no esperaba. Si este tipo aparece. no compartiré una ca- ma contigo. quiero atraparle y me distraerías. porque él no dijo nada más. en los cuales Jace ocupaba el papel principal. Por mucho que quiera. —Miró intensamente los azules ojos de Hayley—. —Creo que esa es una pregunta de la que nos ocuparemos muy pronto. Jace estaba verdadera- mente interesado en ella y no podía evitarlo. le encantaba ese pensamiento. porque su orgullo quería mantener el control y. Jace sonrió.Kate Steele Tentar a un lobo —Entonces me quedo contigo. piensa de nuevo guapa. Dio un paso hacia atrás e inconscientemente se re- lamió los labios. Y si vas a decirme que no hace falta que me quede. La dulce sonrisa de la cara de Jace dio paso rápidamente a una expresión to- talmente seria. Me creas o no. La idea de Jace en su cama trajo de vuelta a su cabeza lo ocurrido la otra noche y lo que compartieron al teléfono. cediendo de manera to- lerante. ahórrate la saliva.

En lugar de estar en reposo estaba dura y orgullo- samente erecta. Al sentir una pre- sión en el pecho por fin cedió a la verdad ante sí misma. ***** Jace no podía dormir. Con un molesto ceño fruncido en la cara Hayley le observó dirigirse hacia su coche. Olvidando ese tema. tomo una manta y una almoha- da extra para que pasara la noche. Una vez allí. Su polla no había menguado ni siquiera un poquito desde que se le endureciera la primera vez. aceptando definitiva y completamente sus sentimientos. Estaba enamorada de Jace McKenna. Escuchó correr el agua de la ducha. Sabía que había tenido algún que otro lío antes de empezar su relación. «Joder. así como el hecho de que ella hubiera tenido en el pasado una o dos. se encogió de hombros con resignación. No quiero pelearme contigo. —¿Ese conocimiento lo has adquirido después de todas esas aventuras amorosas que has tenido con las señoras de Whispering Springs? —Un caballero nunca comenta esas cuestiones —contestó él. con el Comunidad Shifter 87 . Con ropas o sin ellas podía atrapar al tipo fácilmente. entonces se dio la vuelta para regresar a la cocina. y le dirigió una sonrisa claramente impúdica. declarando su esplendor al mundo. Lo pri- mero que captó su atención fue el momento en que entró en el baño. solo quiero estar aquí cuando ese bastardo regrese. pues normalmente dormía desnudo. de esta manera. esperaba que dijeras eso. El sofá no estaba mal.Kate Steele Tentar a un lobo —Muy bien. pero decidió que no importaba si permane- cía o no vestido. Para atrapar al posible intruso habían decidido acostarse muy temprano y apagar todas las luces. El pensamiento de que él estuviera con otra persona era inquietante. Insistía en permanecer con el asta alzada hasta que el alivio le fuera ofrecido. La imagen de su cuerpo totalmente desnudo. ¡cómo si uno no quisiera!» No ayudó que pudiera oír a Hayley moviéndose por el dormitorio. quien pase por delante pensará que es- tas sola. y lo suficientemente largo co- mo para poder estirarse. y si nece- sitaba cambiar apresuradamente no tendría que preocuparse en desvestirse. —Abrió la puerta y salió un momento a la terraza situada en la parte trasera de la casa—. Era suficientemente cómodo para lo que necesitaba. Voy a aparcar mi camioneta en el garaje. Al principio vaciló pensando en que debería dejarse algo puesto. Le estaba vol- viendo loco. pasando por la sala de estar y yendo por el pasillo hasta su dormitorio. El problema era que la ligera manta y la almohada que Hayley le había proporcionado estaban impregnadas por su exquisito perfume. Después de varias horas sin incidentes Jace todavía permanecía completamente despierto. Como todo permanecía tranquilo se había despojado de sus ropas.

resbala- dizos por el espumoso jabón.Kate Steele Tentar a un lobo agua cayendo sobre su satinada piel. Su imaginación entró en la fase de describir cómo se daría ese placer. Jace arrojó hacia atrás la manta. Sin saltarse una pulsación. Ansiosa por saber si al- Comunidad Shifter 88 . Esta vez tumbada en su cama. le llevó de vuelta a la primera noche que la vio en su estanque. Se acariciaría el sexo y se dedicaría un buen rato a esa tarea. Sabía por qué estaba incomoda. Se removió nerviosa y trató de encontrar la posición para quedarse dormida. Cada vez que la oía moverse podía fingir que se retorcía del placer que experimentaba mientras se masturbaba en su imaginación. con los mus- los totalmente abiertos y sus expertos dedos tocando en cada uno de sus puntos más sensitivos. pero to- davía se sentía tensa y necesitada. se enderezó y puso los pies en el suelo. su imaginación cambió el escenario. Ya se le había imaginado quitándose la camisa an- tes de acostarse. y eso la hizo jadear. Hayley tenía un problema similar. deslizando por todo su sexo la cálida crema de su lubricación. Jace inspiró con fuerza y se retorció in- quieto cuando percibió el sonido que hizo Hayley al meterse en la cama. Había tomado una ducha caliente esperando que la relajase. Pensar que estaba en la ducha hizo que gimiera al imaginarse sus manos deambulando sobre su cuerpo mientras se enjabonaba. Su imaginación continuó el camino de sus manos mientras vagaban por su torso. Reclinándose. Su cama. y de nuevo aparecía Hayley dándose placer a sí misma. Podía imaginar con total claridad sus exuberantes pechos. normalmente confortable. se había convertido repentinamente en inhóspita y poco acogedora. Al borde de ceder ante los más malvados pensamientos que poblaban su cabeza. la cabeza de su polla le devolvía la mirada con su único ojo. ***** En la habitación. su vientre y llegaban a la zona inferior de su cuerpo. para luego deslizarlos hasta la punta enrojecida y vuelta a empezar. recorrió con la mirada cada parte de su cuerpo y silenciosamente contempló su gruesa longitud. Los labios de Jace se abrieron cuando su respiración se agitó al visuali- zar la imagen de sus manos deslizándose hasta sus muslos. sus dedos enjabonados frotarían muy hábilmente su clítoris. colocó los dedos alrededor de la base y presionó. Y era el hecho de que Jace estuviera a solo unas habitaciones de distancia y probablemente medio desnudo. Cediendo a lo inevitable. pero le era imposible. Saber que tenía que ma- drugar para ir a la librería de Hibberd a recoger el libro que necesitaba no la ayudaba. Al final se quedó con la mirada perdida en el techo. Solo pensar en eso hizo que rodara para cambiar a una nueva posición. Mascullando un juramento. El hecho de que estuviese inquieta solo ayudada a fomentar su imagina- ción. Hayley escucho un ruido y se quedó quieta. iluminada por la luna.

Había millones de hombres bien parecidos en el mundo. Por qué. haciéndola desearle ardientemente. que se movía con el ritmo agitado de su respiración. intrigada por este último. pasó la puerta y atravesó el pasi- llo. pero algún instinto le de- cía que lo hiciera así y no iba a discutirlo. Era gratificante y desconcertante al mismo tiempo. para luego bajar por un surco tentador hasta la parte inferior. Otro sonido apagado llegó a sus oídos y frunció el ceño. pero para Hayley. un gruñido profundo que puso su corazón a cien por hora. Devolviendo su atención a Jace. con esos magníficos pectorales delineados. Sus dedos la picaron ante el deseo de pasarlos por su espalda y por el sedoso pelo de su pe- cho. Se levantó y se deslizó fuera de la cama. al tiempo que se retorcía por la humedad que inundaba su sexo. Se veían apetitosos. acercándose silenciosamente a la puerta.Kate Steele Tentar a un lobo guien aparecía durante la noche había dejado entornada la puerta del dormito- rio. Nunca se había encontrado así de mojada en tan poco tiempo. Jace no solo estaba completamente desnudo. ¡se estaba mas- turbando! Con los ojos abiertos desorbitadamente. Ya había visto sus anchos hombros y sus musculosos brazos. Como necesitaba satisfacer su curiosidad. echó una ojeada desde la puerta y apenas pudo mantener la boca cerrada. y cerró los ojos en un es- fuerzo por abstenerse de gemir cuando Jace alzó un brazo para pellizcarse uno de los duros picos. oyó el sonido de una profunda respiración. era lo mejor que hubiera visto nunca. Apoyado descuidadamente contra el respaldo del sofá. especialmente cuando sintió una diminuta humedad mojar el interior de sus muslos. cubiertos por una pelusilla de vello oscuro. con las piernas lige- ramente abiertas. rodeados por aureolas de color cobre oscuro. Los pezones rígidos y masculinos. No sonaba a lucha. dividiéndose alrededor de su ombligo. y podía imaginarse recorriendo con su lengua aque- llos valles y musculosas colinas. Sus músculos estaban tensos y cincelados. estaban a la vista. Y su pecho. Su cuerpo era magnífico. no estaba segura. Se mantuvo cerca de la pared a fin de quedar fuera de la vista de quien es- tuviera en la sala de estar. donde se transformaba en un vello más tupido que rodeaba la base de Comunidad Shifter 89 . Él gimió. ninguno era como Jace. derritiéndola hasta formar un charco de cremo- sa humedad. Cuando alcanzó el final del pasillo se detuvo y escuchó un momento. Tenía algo evasivo que rezumaba por cada célula de su ser. se dio cuenta de que era la imagen más electrizante que alguna vez hubiera visto. Frunciendo el ceño. sus ojos siguieron la huella del vello oscuro de su pecho. y sintió como una ola de puro ardor se centro en su sexo. más bien era como si Jace tuviese una pesadilla o posiblemente hablara en sueños.

Era lo más bello que hubiera visto nunca. sus músculos se tensaron y flexionaron. Su respiración se hizo más rápida. Eran casi transparentes. dura y larga. eran clásicamente bellos. ha- cía que Hayley se quisiera frotar contra él como una gata en celo.Kate Steele Tentar a un lobo su miembro. Hayley respiraba con él. dejando una huella fresca de humedad. El vello os- curo de sus piernas y brazos iba a la par de la maravillosa piel de su pecho. pantorrillas y pies. Bajo la mano que utilizaba para acariciarse podía apreciar las hinchadas venas que la recorrían bajo la satinada piel rojo oscuro. y juró que su polla era aun más grande unos mo- mentos antes de que estallara en un abundante y blanco chorro de semen que se Comunidad Shifter 90 . Luego se percató de que habían sido los gemidos de placer de Jace los que la habían llevado a la sala de estar. Largos y ele- gantes. Él continuó el movimiento repetitivo de su mano y. especialmente cuando otro ronco gemido resonó en las profundidades de su pecho. recostado sobre el sofá con los ojos cerrados. hasta que un fiero y quebrado gruñido salió de su garganta. sus muslos. Su mano libre había llegado lentamente a la altura de su torso. su cuerpo entero resplandecía como oro puro. como si les hubiera dado forma un escultor. mientras su otra mano se paseaba lentamente por toda la longitud de su polla. Con una mirada de admiración recorrió el resto de su cuerpo. un momento más tarde. y de nuevo se pellizcó el brote rígido de su pezón. Su mano se ciñó con fuerza y realizó un pequeño golpe que causó que su miembro se endureciera aún más. Observó el rítmico acariciar de sus dedos sobre la gruesa columna que palpitaba en su puño. Aunque se lo había visto antes. su cuerpo pareció agarrotarse. pensó. y se estremeció de deseo al pensar en montar ese magnifico eje. todavía le quitaba el aliento. después su lengua se deslizó hacia el exterior para deslizarse sensualmente por su labio inferior. Parecía tan a gusto. No podía evitar estar maravillada por sus pies. «¡Y te agradezco Dios mío. Cada uno de los movimientos que le veía realizar hacía que Hayley estuvie- ra más cerca de gemir en voz alta. Jace era moreno. la longitud se alzaba fácilmente más allá de su ombli- go. Hayley tuvo problemas para seguir respirando cuando canalizó toda su atención en su sexo. Con la boca abierta. nuevas gotas de líquido preseminal apare- cieron por la abertura de la engrosada cabeza. la poca luz disponible la permitió ver cómo resbalaban. haber estado despierta para escucharlos!». concentrando el contacto cada vez más en la parte superior de su miembro. La cabeza gruesa y sedosa filtraba su semen y la hacía brillar suavemente. Cuando su puño regresó arriba se demoró en el tercio superior de su erec- ción. Fue acelerando el empuje paulatinamente. a la vez que sus caderas empujaban hacia arriba y su respiración se aceleraba. tuvo que cerrar momentáneamente sus labios. Gruesa.

temblando bajo su acalo- rado escrutinio—. Lo hiciste mucho más excitante —confesó Jace. Me gustó observarte. Se encontró caminando hacia él. Sus dedos se tocaron. cariño. la propia lengua de Hayley salió por entre sus labios deseando emularle. me alegro de que me observaras. La respiración de Hayley permanecía agitada. —¿Cómo sabías que te observaba? —Oí un movimiento en el pasillo. —¿Por qué no te detuviste? —No quería. Hayley? Se quedó sin aliento. pero todavía no has contestado mi pregunta. Jace habló en alto y ella pegó un brinco. La honradez innata le impidió mentirle. Muchísimo. la reacción de su cuerpo se estaba volviendo insoportable. y dio un paso al frente. su resplandor brillante hizo que Hayley temblara de nuevo.Kate Steele Tentar a un lobo derramó sobre su torso. Oí un ruido. «¡Oh mierda!» —Lo siento —tartamudeó. haciendo trabajar esforzada- mente a sus pulmones. Con la boca abierta. Hayley inclinó la cabeza afirmativamente. Se movió inquieta. Jace alargó una mano hacia ella. especialmente ahora que se percató de que Jace no tenía nada con que distraerse. Antes de que pudiese dar el primer paso. —Sí. enrojeciendo instantáneamente de mortificación al ser atrapada. dejándolos cubiertos con líneas y gotas de la caliente y aromá- tica semilla varonil. —¿Quieres un poco? —le preguntó con voz ronca. —¿Te ha gustado observarme. su mano tratando de alcanzarlo. —No te preocupes. Iba a tener que ser doblemente precavida para silenciar su regreso al dormitorio. sin poder negar la verdad. mientras con su dedo índice recorría el caliente semen que coloreaba su cuerpo. sus Comunidad Shifter 91 . —Ven aquí. observándole con arrobada fascinación. Varios borbotones volaron llamativamente hasta su pecho y vientre. ¿Te ha gustado observarme? La expresión en los ojos de Jace era apremiante. pero antes quería una respuesta. su lengua salió para probarlo antes de introducírselo y chuparlo. tierna pero claramente dominante. El cuerpo de Jace se fue relajando lentamente y exhaló lo que pareció un satisfecho suspiro. Recogió un poco con el dedo y se lo llevó a los labios. Su voz era grave y suave. En realidad no tenía la intención de espiarte.

Dejando la tentación de su pecho. Deslizó los de- dos por debajo. uno de sus diestros dedos sondeó y se deslizó profundamente entre la húmeda hendidura. manteniendo al invasor en su profundo interior. Ella abrió los muslos. y rápidamente introdujo un segundo dedo. Jace la urgió a sentarse en su regazo. tan intensamente!. Perdida en sus besos y en la exploración sensual de sus manos. cubriéndole la mano y sujetándola contra su muslo. dar y tomar. ¡oh. Parecía todo tan simple. soltando su mano. y Hayley contestó a su necesidad con la de ella. Jace deslizó su lengua en la boca de ella.Kate Steele Tentar a un lobo palmas se deslizaron juntas y sus dedos se entrelazaron. Nada impedía su avance. Su mano libre buscó su cara y la atrajo hacia su bo- ca. Jace deslizó su dedo dentro y fuera con facilidad en el resbaladizo y estrecho calor de su canal. Un estremecimiento de deseo la atravesó por completo y asintió. Dividiendo los labios henchidos de su sexo. No se había puesto los pantaloncitos cortos que iban a juego con la camisola. retorciéndose en su regazo y presionándose aún más contra los dedos que la recorrían. El calor de su piel quemaba contra su mano y trazó el irresisti- ble camino ascendente. haciéndola exhalar un gemido por los labios entreabiertos. Perdida en una niebla de deseo y hambre abrumadora. y era el único con el que deseaba aliviar tan ardorosa necesidad. y un gemido se precipitó por su garganta cuando Jace no desperdició ni un segundo para colocar su mano entre ellos. Hayley re- cobró el conocimiento con una sacudida de percepción. Le necesitaba. aliviándola. cuando su mano estaba a tan solo unos centímetros de su sexo. Ella se quedó sin aliento y apretó sus músculos. Hayley vio un profundo resplandor en sus ojos. buscando su febril centro. Clavó en él los ojos llenos de incertidumbre. Déjame dártelo. para que esto sea muuuuy bueno. El perlado pezón era un punto duro que se apretaba insolentemente en la palma de su mano. Hayley se quedó sin aliento. Él exploró. Sus largos dedos acariciaron el empapado vello púbico que protegía su montículo y emitió un suave gruñido que la llevó casi a la locura. hasta que sus lenguas se enredaron ansiosas la una con la otra. se movió sobre su abdomen y bajo por la longitud del muslo hasta encontrar el dobladillo de su camisola. —Ábrete para mí cariño. Su mano se deslizó de su cara a su garganta y bajó para moldear su hinchado pecho. A pesar del fuerte apretón. —Jace —susurró. Sin dejar pasar la oportunidad. necesitar y querer. Comunidad Shifter 92 . Hayley se dejó guiar voluntariamente. mientras él lo masajeaba con suavidad. y emitió su propio gemido cuando su sabor explotó dentro de su boca con una fuerza que le dejó mareado. —Me necesitas —gruñó suavemente—.

—¡Un momento! Hayley. Ella se revolvió para cambiar de lugar. Hayley se puso rígida y se estremeció. por favor!. Alzándose sobre sus rodillas. y se quedó sin aliento cuando la caliente y palpitante cabeza se abrió paso con rapidez. —No lo necesitamos. cariño. sus dedos envolvieron la hen- chida longitud. Hayley le observó con los ojos muy abiertos. Un día de estos me voy a dar un festín entre tus muslos —prometió mientras deslizaba su mano a su anterior posición. —Tan dulce —gruñó—. liberando sus controladas emociones. tirándola al suelo y lejos de ellos. Comunidad Shifter 93 . un momento —gimió Jace. Le dejó guiarse en su inte- rior y se sujetó con fuerza cuando la suave y gruesa cabeza se apoyó en su en- trada y empezó a introducirse en su interior. gimiendo cuando ella le acarició lentamente.Kate Steele Tentar a un lobo —Jace —murmuro Hayley entre gemidos. e impacientemente se quito la camisola por la cabeza. Jace retiró los dedos y delicadamente le silenció su gemido de decepción. —¿Qué necesitas? ¿Esto? —preguntó él. la mano de Jace apareció para tomar la suya y ella soltó su miembro. haciéndola amoldarse a su grosor. —El condón. por favor. Sabes tan dulce. Ella necesitaba montarle con dureza. sabo- reándola. necesito… —se quedó sin aliento y se contorsionó contra él. penetrando de nuevo en las profundidades de su tembloroso sexo—. hasta quedar montada a horcajadas sobre su regazo. temblando por el in- fierno que se erigía en los ojos de él. apoyando ambas manos en sus hombros. se sujetó con una mano mientras descendía sobre él. Levantó los dedos. mojados con su fragante rocío y se los llevó a la boca. Al instante. Pero por ahora. presionándose contra ella. —¡Por favor. Jace echó hacia atrás su cabeza. Una vez logrado esto. Miel y calor. Teniendo mayor libertad. su respiración se hizo más fuerte y rápida mientras Jace jugaba experta y apasionadamente entre sus deseosos muslos. estoy tomando la píldora —dijo sin aliento. Todos mezclados en un néctar dulce y salvaje. esparciendo su humedad mientras empujaba hacia abajo. pasión y deseo. solamente esto —susurró. cuando su pulgar encontró el clítoris. jadeando cuando las olas de pla- cer inundaron sus sentidos. —Nooo —gimió ella y se contorsionó contra él. —¡Sí!—admitió Hayley. Ella osciló las caderas. el resto de su miembro entró fácilmente cuan- do se sentó en su regazo. su polla estaba de nuevo enhiesta y dura. Necesitamos un condón.

Los dos respiraban pesa- damente. estimu- lando a un mismo tiempo la vagina y el henchido clítoris con breves empujes. deslizándose en su interior por completo. Hayley fue incapaz de hacer otra cosa que agarrarse. el sudor y los fluidos que resbalaban por entre sus muslos y que producían un sonido de suc- ción con cada uno de los empujes de la polla de Jace. por favor —imploró. —¡Ahora. un áspero vello que raspaba sus pezones. apretando los muslos alrededor de sus caderas. El dulce y especiado almizcle perfumaba el aire.Kate Steele Tentar a un lobo Sintió cómo se abrían sus músculos. Duro y rápido. maldita sea. Jace le permitió llevar el ritmo durante un tiempo. La cabeza de la verga golpeaba su matriz. Follemos en condiciones. mientras la enriquecedora fricción de sus cuerpos enviaba escalofríos por toda su columna. Rebotaba contra él con cada movimiento. —Jace. duros golpes que enviaban su gruesa polla dentro y fuera. le murmuró en el oído. saturado por el perfume de sus cuerpos. Jace le dirigió una sonrisa fiera y accedió. con una fuerza y un poder tan grande que la dejó sin aliento. —Así esta mejor. dando fe de su necesidad y animando su lascivo deseo para realizar un puro y descon- trolado apareamiento. y sintió un soplo abrasador unos momentos antes de que su boca en- gullera su pecho y comenzara a succionar la punta de su pezón. hasta que repentinamente su espalda entro en contacto con la pared. repleta de sua- ve piel y duro músculo. Sus gruñidos y gemidos de esfuerzo y placer se escuchaban acompañados por el tremendo golpe de sus Comunidad Shifter 94 . Hayley le rodeó el cuerpo con sus largas piernas y esperó mientras él caminaba con pasos cortos. mientras él empujaba una y otra vez. ahora! — exigió. Ella sintió como sus manos to- maban sus glúteos. El sudor perlaba la piel de ambos. enviando crecientes y deliciosas sen- saciones a través de todo su cuerpo. pero Jace se había detenido. haciéndola cabalgar más fuerte contra él y gemir ante las dulces sensaciones. se retorció sin conseguir nin- gún resultado. y se convirtió en un adictivo cóctel del deseo de un hombre y una mujer. cariño. hasta que emitió un gruñido frustrado. e hizo que su garganta emitiera un gemido jadeante. se levantó sin esfuerzo alguno. durante mucho tiem- po. El aire se caldeó a su alrededor. Clavando las uñas en los duros músculos de sus hombros. Con voz enronquecida por el deseo. Hayley gimió de placer. Sus caderas se ondularon contra las de él. Él se retiró y ella esperó su retorno. Hayley estaba ciega y pérdida en una niebla de sensaciones. hasta que sintió que perdería la razón debido al placer. Atrayéndola fuertemente hacia él.

envolviéndolo hasta que. Él se movió con un interminable y fluido ritmo. —Más que feliz. Lentamente fueron recobrando las fuerzas en las extremidades. hincó lo dientes en la piel de Jace y le mordió. con un rugido gutural. Su sexo se convulsionó con pulsos rápidos y abrasadores. Los brazos de Hayley comenzaron a temblar. Él se congeló en un abrir y cerrar de ojos. Ella intentó hacer un gesto afirmativo. Al mismo tiempo. Jace logró llegar al sofá medio tambaleante. mostrándole con total claridad el amor que impregnaba sus ojos. por el horizonte emergía la prime- ra promesa de la luz del día. cuando la presión que había creado se volvió cada vez más insoportable. que retorció sus tripas con una sensación muy cercana al dolor. envió una flecha de puro deseo desenfrenado a través de ella. y pasaron varios minu- tos hasta que lo consiguieron. Comunidad Shifter 95 . Hayley descansó encima de él con total abandono. Si bien fuera todavía permanecía oscuro. acariciando su cara y su pelo con la nariz. sus empujes se convirtieron en pe- queños y duros golpes armónicos que rápidamente tuvieron a Hayley sollozan- do con ansias de liberación. rápidamente transformado en un intenso aullido. Con los brazos alrededor de sus hombros y abrumada por el placer que rá- pidamente se transformaba en una explosión. El perfume intoxicante de sexo los envolvía. que causó que el vello de los brazos de Hayley se pusiera de punta. para dejarse caer con bastante exactitud. Se creó una nueva mezcla formada por el cálido y lechoso semen y la dulce crema de Hayley. y Jace comenzó un lento acariciar por la suave espalda de Hay- ley. —¿Feliz? —la preguntó. Le miró. atándolos con lazos invisibles. Su cuerpo se había tensado bajo el suyo y Hayley se alzó apoyándose en los tensos bultos de sus músculos. evitando así caer al suelo y quedando de este modo repantigados como un montón de exhaustos músculos. Largos borbotones de semen salieron expedidos a causa de los pulsantes estremecimientos del canal de Hayley. emitiendo un profundo gruñido. explotó y se vació en su interior. Ambos lucharon por recobrar el aliento. llevándo- la hasta el borde con un lastimero aullido. Se escucharon algunos gorjeos somnolientos pro- venientes de entre los árboles que sombreaban la casa.Kate Steele Tentar a un lobo cuerpos cuando estos se unían con fuerza. que se deslizó entre ellos hasta alcanzar su vello pú- bico. La ciñó entre sus brazos. Jace reaccionó con salvaje intensidad. La alarma inicial de Jace se convirtió en comprensión cuando escuchó su risa satisfecha. ordeñando la gruesa longitud.

Hayley frunció el ceño.Kate Steele Tentar a un lobo —Tus ojos resplandecen —le dijo. viendo la satisfacción y la pura alegría re- flejadas allí. —Así como los tuyos —contestó él suavemente. —¿Qué quieres decir? Comunidad Shifter 96 . con una confusa sonrisa en su cara.

Se giró. Lo que quería decir es que estabas. lanzándose en sus brazos.. Cruzó el porche y estaba atravesando el patio trasero cuan- do la detuvo bruscamente la voz de él que la llamaba. con la voz tensa de ansiedad. Hayley jadeó y sintió que su corazón se detenía. Hayley no paraba de pensar. Estaba a punto de preguntarle de nuevo cuando Jace maldijo y la hizo a un lado. Dijiste que me explicarías eso. Hayley entrecerró los ojos. Después de explicarle la situación al operador y darle su dirección. Ya sabes. sea cuál sea esta. pero se levantó. colgó y agarró la linterna que había colocado en la esquina de la encimera de la cocina para las emergencias. Se levantó del sofá y corrió hacia la puerta trasera. Lo que me recuerda. escuchando cualquier so- nido que le diera una pista de en qué dirección se había ido cuando sonó un disparo. Decidida a saber qué secretos le estaba ocul- tando. Cogió su camiseta del suelo y corrió tras él. como al atardecer. se apartó de él y exigió: —¿Qué quieres decir? ¿Cómo pueden estar brillando mis ojos? Yo no estoy en tu situación médica. temí que tú… Jace la abrazó fuertemente. con indignación—. se le encontró viniendo hacia ella por el costado de la casa y corrió a su encuentro. —¿Estás bien? —preguntó ansiosamente. ¡Cómo se atrevía a decirle que se callara! Defini- tivamente aquí había algo mal. Hayley se quedó mi- rando por donde se había ido con profunda sorpresa. Jace ya había desa- parecido de la vista. por qué estaba él allí. estabas reluciendo. con la cabeza incli- nada como si estuviera escuchado. El bas- tardo tenía alguien esperándole con un coche. Se fue. en primer lugar. Estaba decidida a encontrar a Jace. hasta de que repente le asaltó una idea.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Ocho Jace abrió la boca para explicarlo y se quedó congelado. Ni siquiera pude quedarme con el número de matrícula. hum. sin fijarse en la forma en que iba vestida. No la estaba mirando. pero al mismo tiempo no parecía estar poniendo mucho esfuerzo en ello. —Lo haré. y parecía preocupado por algo.. —Jace —dejó escapar en un susurro afligido. Ahora. Ella estaba parada en el porche. —Llamé al 911. Obviamente Jace estaba intentando encubrir lo que había dicho originalmente. solo que no en este mismo instante —replicó Jace en un tono dis- traído—. —Muy bien —respondió él brevemente. se apresuró en busca del telé- fono de la cocina y marcó rápidamente el 911. Comunidad Shifter 97 . Oí el disparo y temí. cállate un minuto.

Él protestó. les tomó declaración y se marchó. Jace se negó a dejarla sola. Por eso no lo atrapé. enviando escalofríos por su espina dorsal. Tan pronto como intentó liberar su brazo cuidadosamente. Una vez en la cama. Él le dio otro fuerte abrazo. Estaba tumbada sobre su costado derecho. Estaban agotados. Sonrió somnolienta. así es que le arrastró a la cama. Él estaba sólida- mente acurrucado contra su espalda. Su voz estaba tan llena de indignación que Hayley se vio sorprendida por una risa nerviosa de alivio. con la pierna izquierda de ella entre las de él. inundada por la calidez y el afecto. diciendo que necesitaba arreglar la cerradura. Hayley sintió que sus pezones se tensaban mientras el pene de Jace se en- durecía contra ella. Era casi mediodía y se encontró en- redada con Jace. Tengo que ir a la biblioteca en Hibberd para recoger un libro. la agarró más fuertemente y olisqueó su cuello. —¿Hum. —¿Dónde crees que vas? —preguntó con una voz áspera. Hayley fue la primera en despertarse. emulando su arrumaco—. a pesar del hecho de que había pocas probabilidades de que el supuesto asaltante volviera pronto. profunda y ronca. —Lo sé querido —dijo sin aliento. —A la ducha —respondió ella acurrucándose contra él—. mientras comenza- ba el complicado proceso de desenredarse del posesivo abrazo de Jace. Ambos se quedaron dormidos. salvo descansar. pero Hayley insistió en que durmiera algo. Jace comenzó a besarle la nuca. No quiero hablar con el sheriff con mis ver- güenzas colgando. querida —murmuró. localizando ese hueco sensible detrás de su oído y acariciándolo sensualmente con la lengua. —Tenemos una biblioteca aquí en la ciudad. No llegó muy lejos.Kate Steele Tentar a un lobo —Estoy bien. Para cuando el sheriff llegó. nena. el sol estaba bien alto. un brazo firmemente colocado bajo sus senos y una pierna sobre las suyas. Pero no tienen el libro que necesito para una investigación que estoy haciendo. Tuve que zambu- llirme en el seto para evitar que me dispararan. Comunidad Shifter 98 . provo- cándola con su aliento un cosquilleo tenue y cálido. En ese momento Hayley vio pocas razones para mantenerlo en el sofá. no hubo ningún pensamiento de nada más. todo está bien. quieres que vaya contigo? —¿A Hibberd o a la ducha? —A cualquiera. Las dos cosas podrían ser divertidas —murmuró. —Pongámonos algo de ropa. a ambos.

ya ten- sos. —Alza los brazos —la ordenó con urgencia. tomó un pezón duro en su boca y comenzó a succionarlo. Las manos de Jace continuaron hacia arriba. Ha- bía mucho espacio para los dos. Se movieron sobre su cintura y su abdomen. sus dedos se enredaron en el cabello de él. Hayley obedeció y su camisa le pasó por la cabeza. sus de- dos acariciaron sus costados mientras sus pulgares comenzaban a seguir el ca- mino redondeado que subía por sus firmes y plenos senos. Sus manos se dirigieron hacia el dobladillo. Ella comenzó a quitarse la camisa que usaba para dormir. Hayley se rió y permitió que la arrastrara dentro del cuarto de baño. Antes de que estuviera completamente libre de ella. equi- pado con una gran ducha rodeada de una mampara de cristal esmerilado. mientras la boca y la lengua de él trabajaban diligentemente Comunidad Shifter 99 . y colocó el cepillo de dientes en la encimera. Jace se inclinó. y Jace abrió el agua mientras Hayley se cepilla- ba los dientes. arrancándole un gemido sin aliento cuando sus pulgares rozaron las puntas sensibilizadas. —Y algunas cosas son duras —bromeó él con un centelleo diabólico en sus ojos.Kate Steele Tentar a un lobo —Hum —gimió Hayley y tembló—. —Déjame ayudarte con eso —ofreció Jace. Ella inhaló bruscamente. —Tu piel es tan suave —comentó reverentemente. Hayley tembló cuando las puntas de sus pulgares rozaron su vello púbico. se irguieron fuertemente. Veamos lo sucios que podemos estar an- tes de limpiarnos. arras- trando la camisa con ellas. Sus pezones. y las manos de Hayley acunaron su cabeza. Se supone que me vas a arreglar la ce- rradura. —Jace —gimió. —Muy duras —estuvo de acuerdo ella. separándo- se de ella y forzándola a levantarse—. corazón —gruñó. duro como una piedra. —Imagino que eso deja solo la ducha. Hayley compuso una sonrisa y extendió una mano para recorrer con un dedo tembloroso la longitud de su pene. Gimió por la ola de deseo que la recorrió. donde descansaron contra sus muslos y comenzaron a deslizarse lentamente hacia arriba por su cuerpo. Vamos. —Igual que otras cosas —murmuró mientras su camisa subía más. él salió y Hayley le ofreció un cepillo de dientes. Tan pronto como la temperatura quedó fijada a su satisfacción. con un temblor de estómago. y su sonrisa se amplió con el pe- queño gruñido que emitió Jace.

Hayley? —Por supuesto —admitió ella sin aliento. —De hecho. Las cejas de Jace se alzaron ante la franca admisión y sonrió maliciosamen- te. amasando tierna- mente los sensibles globos—. podrías hacer una fortuna como peluquero. Trae aquí ese extraordinario cuerpo tuyo. Con eso terminado. Hizo una pausa para re- crearse en la excitante vista. Jace. no haría esto por nadie salvo por ti. que ahora voy yo. —Si alguna vez quieres cambiar de carrera. complacida y curiosa. Sonriendo ante el aturdimiento de ella. —Entra en la ducha. tomando la botella y exprimiendo parte de su con- tenido en su mano. pero de todos modos se movió más cerca y ronro- neó de placer cuando él le recorrió con sus manos los hombros y la espalda. —¿Oh? —preguntó Hayley. —Déjame —propuso él. Aclaremos tu pelo. Jace se enjabonó y se aclaró rápidamente su propio pe- lo. Estaba de pie bajo la alcachofa. —Ahora lo mejor —dijo él dirigiéndole una sonrisa malévola mientras se enjabonaba las manos con gel de ducha—. Además. Hayley murmuró su aprobación. ¿Alguna vez haces eso. —Ayer por la noche fantaseé con esto. inclinándose hacia su toque. —¿Y qué tal si me muestras lo que haces? Comunidad Shifter 100 . Jace la interceptó cuando iba a agarrar la botella de champú. eso es verdaderamente dulce! —Oye. —¡Ay. cariño. la giró en dirección a la ducha y le dio a su delicioso trasero una palmadita cariñosa. Las mujeres vendrían desde kilómetros por esto. Hayley obedeció y Jace se cepilló rápidamente los dientes antes de unirse a ella.Kate Steele Tentar a un lobo con su pezón. soy un chico dulce. cariño. —Eres un tonto —le dijo. en mi fantasía estabas sola en la ducha y comenzabas a darte placer. recordatorio de la primera vez que había visto a Hayley. —Deslizó sus manos para tomar en ellas sus senos. Hayley se rió por la forma en que él movía las cejas. Mientras él masajeaba con cuidado el champú en su cabello y su cuero cabe- lludo. con su cuerpo brillante y mojado por los chorros de agua que caían en torrente sobre ella. —¡Peluquero! Creo que no. nena.

Puedo sentir tu calor. mientras él se apretaba fuertemente contra su espalda. Hayley gimió su placer y luchó por echarse hacia atrás para presionarse contra él. cubrió sus dedos. Hayley arqueó su espalda cuando la yema de su dedo se deslizó sobre su clíto- ris. Su gruesa erección esta- ba comprimida entre sus cuerpos. El impulso salvaje de saborear un placer tan duro y pe- caminoso la inundó. nena —canturreó Jace suavemente. Con su mano sobre la de ella mantuvo sus dedos moviéndose en un ritmo lento y constante que lanzó una ráfaga de calor y necesidad entre los pliegues hinchados de su sexo.Kate Steele Tentar a un lobo —Tengo una idea mejor. Con unos pocos movimientos cimbreantes de sus caderas pudo encajar firmemente su pene entre ellas. alojada en la atractiva grieta que separaba sus nalgas. tomó su exigente pene en la mano y lo guió a los labios hinchados de su sexo. Jace continuaba el sensual tormento y deslizaba sus manos sobre su vientre curvo y más abajo. sus manos se movieron lentamente sobre la parte delantera del cuerpo de ella. Hayley deslizó su dedo a la izquierda mientras Jace deslizaba el suyo a la derecha. sí!. Una vez ahí comenzó un movimiento lento y ondulante que hizo que su pene se deslizara tiernamente sobre su sensible ca- pullo rosado. me gusta esa idea —dijo él con el fuego llameando en sus ojos—. Jace la giró para ponerla de cara a la pared de la ducha. Comunidad Shifter 101 . mientras la urgía a doblarse hacia delante. Es como sostener fuego líqui- do en mis manos. Hayley jadeó y empujó contra él. estoy ardiendo. mientras. tan húmedo. El movimiento removió su pene dentro de ella con in- crementos cortos y juguetones que entraban y salían. Nadie la había tocado nunca ahí. Pon tus manos aquí. —Jace. doblando sus rodillas. Tras encontrar su entrada empujó. Su cuerpo y la púa gruesa de su erección la clavaron en su lugar. —Pasa tu dedo sobre el lado izquierdo de tu clítoris. tan caliente. ¿por qué no me muestras tú tu fantasía? —¡Oh. Jace hizo rodar sus caderas. con las palmas con- tra los azulejos. dirigiendo sus movimientos. espesa y sedosa. Resbaladizas con jabón. por favor. —Lo sé. Márcame. Hayley se estremeció y gimió por la desacostumbrada sensación. y el olor delicado y almizcleño as- cendió como una súplica silenciosa. Jace guió las manos de Hayley para que tomara sus propios senos y colocó las suyas sobre las de ella. atrapando con eficacia su clítoris entre ellos. La impulsó a colocarse con las piernas más abiertas y luego guió sus manos derechas unidas entre sus muslos. lo sé. Su dul- ce crema. Hayley. Se colocó entre sus muslos y. dulzura.

realizó el viaje de vuelta a tra- vés de la tentadora hendidura de sus nalgas. Dios. cariño? Hayley asintió temblorosamente mientras su cuerpo seguía sobrellevando los temblores finales. Hayley se puso rígida y se estremeció contra él. Dime cómo se siente esto. temblando contra él. dulzura? ¿Así? —¡Sí! Jace descansó su barbilla en el hombro de ella con su boca contra su oído. ¡Por favor! Las palabras lascivas de Hayley lo electrificaron. Mientras la sujetaba fuertemente entre su cuerpo y la pared de la ducha. su cuerpo se rompió. Hayley. —¿Estás todavía conmigo. Tras separar los pliegues resbaladizos de su sexo. Atacado por tantos frentes. pronto —prometió. des- lizó su mano entre ellos. Tan grande. Tras untar sus dedos en la crema nacarada de Hayley. Encontró la grieta invitadora entre sus firmes nalgas y dejó que sus dedos se deslizaran sobre esa tentadora pista.Kate Steele Tentar a un lobo —¡Hum. Moviéndose hacia abajo. Su dedo encontró su tenso capullo. tan bueno —gimió ella—. Jace la envolvió con sus brazos. Respirando pesadamente. nena. nena. su dedo encontró su clítoris y manipuló con cuidado el brote henchido. Echando la parte superior de su cuerpo hacia atrás. Unos pequeños gemidos acompañaron cada electrificante Comunidad Shifter 102 . tan bueno. Sus rodillas se doblaron. duro y caliente. Jace. tocó la base de su pene donde desaparecía dentro del cuerpo de ella. ne- ne. Ni un solo nervio de su cuerpo se libró del placer ardiente que la quemaba. —Bueeeeno. Fóllame. Hayley se convulsionó y se agitó contra él. ha- llando su propia liberación profundamente introducido en la exigencia apreta- da y temblorosa de su lloroso sexo. mientras gritaba su liberación. No pares. Ja- ce soltó su otra cadera. ¡Oh. Solo la fuerza de Jace la mantuvo sobre sus pies mientras él completaba el ritual. Jace! Te sientes tan bien. tan bueno. Jace agarró sus caderas. Haz que me corra. y las suyas empujaron hacia delante y hacia atrás mientras su pene golpeaba ha- cia dentro y hacia fuera. Se apretó convulsivamente ante su toque y Hayley gimoteó. —Dime cómo se siente esto —susurró Jace mientras deslizaba su dedo den- tro del terciopelo caliente de su oscuro canal. —¿Es esto lo que quieres. —Hayley. —Su mano izquierda li- beró la cadera de ella para deslizarse entre sus muslos. necesito correrme! —Pronto.

—Si me lo pides de una manera verdaderamente amable. —Aquí estoy esperando que me des todo lo que te pida —murmuró él. —Sí.Kate Steele Tentar a un lobo cima hasta que sus estremecimientos se calmaron y cesaron. Se quedaron de pie. Incluso tengo un mapa. Jace tomó el mapa y lo extendió sobre la mesa. Sus ojos gris plateado fulguraban con calidez. juntos. Retozando como niños despreocupados. —Aquí estoy. ca- lor húmedo y amor no expresado. cariño —bromeó ella y luego retrocedió. Fue solo el enfriamiento del agua el que finalmente los hizo salir riendo. Eso es más que amable. Hayley agarró su monedero y sus llaves. Sus labios jugaron sobre su nuca y luego encontraron su oí- do. Tomó aire profun- da y temblorosamente. Juntos prepararon el almuerzo y lavaron los platos. se secaron. —De acuerdo —accedió ella. te enseñaré la ruta con el paisaje más bonito. mientras el agua caliente continuaba cayendo en cascada sobre sus cuerpos. dulzura. —Tú lo pediste. Como no encontró ninguna otra razón para retrasarse. especialmente ya que eran casi las dos de la tarde. Comunidad Shifter 103 . señor espabilado. Su mundo se redujo a un cubículo rodeado de cristal y lleno con vapor. aquí estoy. ¿Lo ves? —Lo agitó bajo su nariz. se vistieron y se arre- glaron. y toques que irradiaban un sentimiento intenso y una tierna pasión. —¿Sabes cómo ir a Hibberd? —bromeó Jace. silenciosos. Encontró su camino en miradas sinceras que no ocultaban nada. pasando su mano por su pecho. mientras escapaban de la fría rociada. Mudamente se liberó y derramó jabón en sus manos. Hayley se rió entre dientes. se separó y le rodeó. Si no paras. adorando su cuerpo con su toque. Lo lavó. se reclinó contra él frotando sus senos contra su espalda. Hayley dio una vuelta en torno a él. estaban líquidos por las lágrimas no derramadas. Tras colo- car ambas manos sobre sus hombros. —¿Es esto lo bastante amable? —susurró ella antes de tomar el lóbulo de su oreja en su boca para mordisquearlo y chuparlo. Le envolvió con sus brazos y plantó un suave beso sobre sus labios. alrededor de sus hombros y sobre su espalda. tu viaje se va a ver retrasado. Hayley se giró en los brazos de Jace y alzó la mirada hacia él. —Jace —susurró. —Hum —gruñó él—. cariño.

Su sonrisa se amplió.Kate Steele Tentar a un lobo Hayley sonrió y se situó a su lado. Comunidad Shifter 104 . Finalmente Jace la liberó. hay colinas. Es muy importante. Al ver las chispitas es sus ojos. —Es en serio. lleno de pala- bras y promesas no pronunciadas. balanceándose hacia delante y hacia atrás. Tú también —bromeó Hayley. Jace le dirigió un gesto de burla. Hay algunas cosas que necesito hablar contigo —le dijo con ojos solemnes y sinceros—. —Sí —admitió ella suavemente. —Deja de sonreírme así. —No dije que no lo fuera. —Es bueno saberlo. Tengo la sensación de que realmente te gustará. Durante algunos largos y silenciosos momentos permanecieron de pie jun- tos. —Ahora sabes cómo me siento. —¡Oh. ¿me oyes? —Lo tendré. Voy a arreglar la cerradura de tu puerta y ocuparme de alguna otra cosa. La besó. Jace le pasó un brazo por la cintura mientras señalaba su ruta favorita a Hibberd. Un beso lento y apacible. Hayley se relajó contra él. —De acuerdo. me encantan! Son tan pintorescos. Hayley asintió. —¿Hago volar mariposas en tu estómago? —le preguntó con una sonrisa complacida de chiquillo. Jace la acercó más y la sostuvo. ¿Está bien? Con una sonrisa caprichosa en su cara. Este es el plan —explicó Jace y la giró para mirarla de fren- te—. dejando que la alegría los envolviese en su cálido abrazo. —Eso suena divertido. —¿Por qué? —Hace cosas divertidas en mi estómago. —Te llevaré al festival del puente este otoño. cariño. —Vete y ten cuidado. —Si vas por este camino. Podía oír la sonrisa en la voz de él y cerró los ojos. bosques y un antiguo puente cubier- to. Es muy bueno saberlo. Suspiró. Haz lo que tengas que hacer y nos encontraremos aquí esta tarde. Hayley.

Se vio asaltado por una ola de maravilla e incertidumbre. Ella se dirigió hacia la puerta de atrás. bañándole con entusiasmo. mientras la seguía hasta la parte delantera. Comunidad Shifter 105 . La amaba. entró en su coche y retrocedió por el ca- mino de entrada. con anticipación y temor. Te recuerdo que el que me golpeara mi pulgar con el mar- tillo fue todo culpa tuya. incluso le ha- bía dicho a Logan que la amaba. le diría a Hayley que era un hombre lobo. —Hasta luego —respondió ella. —No. murmuró para sí mismo: —Amo a esa mujer. —Bueno —respondió Jace con una mirada lasciva—. —¿Es eso un sí? —dijo Jace a su espalda. Agitó la mano y se marchó. Jace sacudió la cabeza. El pen- samiento trajo un estremecimiento casi de pánico. Hayley sonrió y alzó una ceja burlonamente. sin importar las consecuencias. —Apuesto a que sí. Sonriendo. Esa es una oferta realmente buena. pobre nene! Cuando vuelva a casa te lo besaré para que se cure. —Me alegra que disfrutaras de mi dolor. —Tienes razón. riéndose mientras se iba. No lo siento. Aunque tengo algo más que puedes besar. Esta noche. Lo siento. pero solo cuando le dijera las palabras sería capaz de detener las náuseas que revolvían su vientre. Una pequeña sonrisa curvó los labios de ella. —Lo sé —admitió ella dirigiéndole una sonrisa de contrición—. Estaba bastante seguro de que ella sentía lo mismo. Esperaba la tarde que debía llegar. no lo sientes —la acusó él. Por alguna razón las palabras le produjeron un choque. pero mi pulgar ya está bien. Se derritieron por todo su ser y electrificaron cada nervio. pero esta era la primera vez que sentía real- mente el poder de las palabras. Sintió que le faltaba el alien- to. Me sentí halagada. —¡Ay. —Muy divertido. Tengo que hablar con Logan. Se detuvo bruscamente. Había aceptado la idea de que Hayley era su compañera. —¡Maldición! —refunfuñó—.Kate Steele Tentar a un lobo —¿Eso qué quiere decir? —Quiere decir que no te golpees ninguna parte importante de tu cuerpo mientras estoy fuera.

Has removido un nido de avispas al me- terte con esa tipa y su hermana en Morgan’s. Se llevó a Logan aparte cuando Bryn les precedió hacia la cocina. —Pete tiene razón —dijo Randal. Y ese novio suyo casi te atrapó la otra mañana. Jace había tenido razón. —Cobardes. seguro que irán tras nosotros. —¿Puedes creerte la suerte que hemos tenido? ¿Esa perra engreída. evitando la parcela grande que bordeaba la calle principal con su flujo de tráfico más pesado. Nos han es- tado buscando en Whispering Springs. —No sé. —¿Qué te hace pensar que no lo contará? —Cuando haya terminado con ella. Cuando llegó. que era el tercer hombre en Morgan’s esa noche—. El pai- saje a lo largo del camino era hermoso. con los ocupan- tes vestidos con sus tradicionales negro. su seudolíder. aquí en Hibberd? Y además totalmente sola. —¿Crees que debería estar aquí mientras hablamos? Logan le dirigió a su amigo una mirada tranquilizadora. tuvo la precaución de pedir indicaciones al bibliotecario. Encontró la biblioteca con pocos problemas y aparcó su coche en un pequeño solar del este. Se guardó las llaves en el bolsillo y agarró el bolso. Comunidad Shifter 106 . se quedó sorprendido al encon- trarse allí también a Bryn. Mientras entraba en la biblioteca no fue consciente de la mirada hostil que la seguía. Había bosques y prados abiertos. Logan invitó a Jace a comer. Mientras estaba en el camino habían pasado dos carros Amish. Jace arregló la cerradura de su puerta y luego llamó a Logan para pedirle una sesión de consejo cara a cara. Sabes lo que nos contó Harold. miró a sus colegas con disgusto. blanco y gris.Kate Steele Tentar a un lobo ***** Hayley realizó el viaje a Hibberd sin incidentes. Si algo le sucede. con un sonido que helaba los huesos y que hizo que Pete y Randal se miraran alarmados. ***** Mientras Hayley estaba ocupada con su investigación. cam- pos cultivados y varias granjas que obviamente pertenecían a familias Amish. Jim. Jim —dijo su amigo—. La ciudad de Hibberd era considerablemente más grande que Whispering Springs. Por suerte. —Jim se rió. No hay forma de que sepan que tuvimos algo que ver con lo que le ocurra a ella. Esta vez no se escapará. no le contará nada a nadie. sin molestarse en cerrar el coche.

—Si vosotros dos habéis dejado de hacer el tonto. pero también es aventurera e imaginativa. Jace asintió pensativamente. al final va a ser un golpe.Kate Steele Tentar a un lobo —Acabo de ajustar cuentas con Bryn por tener secretos conmigo. —Tienes razón. Todavía siento como si tuviera una piedra en la boca del estómago. Hayley es su hermana. En realidad —añadió con una sonrisa creciente—. de repente son demasiado reales. Comunidad Shifter 107 . ambos sonriendo. Además. discutieron la si- tuación en la que se encontraba Jace. creo que una vez que la conmoción desaparezca le va a encantar poder transformar- se. A ambos —añadió. Estoy hambrienta —se quejó Bryn. Es como caminar hasta un lugar ex- traño donde la realidad ha quedado suspendida. Estoy convencido de que podría ser de gran ayuda. ¿Piensas que voy a dejar sola a mi esposa con un hombre de tu reputación? —No le dejarás a esa mujer divertirse en absoluto. el nacer dentro de una manada y crecer con el conocimiento de quién y qué sois. —Así está mejor. Hayley siempre ha sido sensata. Una vez que se le disipó la conmoción de saber que Jace había convertido accidentalmente a Hayley. Logan retiró una silla para ella. Cosas que posiblemente pen- saste que no podían existir. Mientras se preparó. No voy a darle la espalda y hacer lo mismo. —Gracias. Piérdete. —Siéntate aquí corazón. chicos. Con una indulgente sonrisa. no importa cómo se lo digas. —Jace. ¿verdad? Los dos entraron en la cocina. ya —gruñó Logan—. Habéis sido una gran ayuda. es más pro- bable que Bryn sepa cómo podría reaccionar. ¿Pero para nosotras? ¡Ay Dios! — Bryn sacudió la cabeza ante el recuerdo—. Sinceramente. Jace asintió y se levantó de la silla. más de lo que yo nunca lo he sido. Creo que sobrellevará bien lo que le digas. ¿vale? —Sí. probablemente puede darte algunos consejos sobre cómo decírselo. Para voso- tros. comió la comida y se recogió todo. pero ya no rueda tanto. sentémonos en la mesa y comamos. Será un placer para nosotros servirte. Al haber estado en la misma si- tuación. es solo un hecho de la vida. no te ne- cesito en absoluto. concediéndoles igual reconocimiento a los dos—. Bryn se sentó y suspiró con placer. Al final todo se redujo a unos pocos y simples hechos. Bryn pudo darle algunos consejos que él podría encontrar provechosos.

—Veo que tengo que salir de aquí antes de que la cosa se ponga demasiado sentimental —comentó Jace y se dirigió a la puerta—. —Estará bien. Creo que te entrené lo suficientemente bien como para que puedas manejar esto. si no estoy demasiado ocupado —dijo con una sonrisa y meneando las cejas. Jace se rió y se marchó con un estado de ánimo mucho mejor que cuando había llegado. —Si yo puedo hacerlo tú puedes —estuvo de acuerdo Logan—. Comunidad Shifter 108 . Simplemente sé que lo estará. Te llamaré más tarde y te haré saber cómo fue. Compensan sus defectos —comentó Bryn dirigiéndole a Logan una sonrisa cariñosa que él devolvió. Jace puso los ojos en blanco. —¿Cómo aguantas a este perro arrogante? —Tiene unas cuantas cualidades que lo redimen. Es decir. —Mira quién llama a quién perro —se quejó Logan.Kate Steele Tentar a un lobo Bryn le dirigió una sonrisa y le dio un generoso abrazo.

Con una hora de camino por delante. Me daré prisa. Conduciendo dentro del límite de velo- cidad. Jace era un hombre realmente dulce y considerado. —Todavía estoy en Hibberd. Tras sentarse detrás del volante arrancó el coche y miró al reloj del salpica- dero. Te veo en una hora. Recogió sus cosas y el libro que había venido a pedir al principio y se dirigió hacia la puerta. Adiós.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Nueve Con un suspiro de extrema satisfacción Hayley cerró el cuaderno. Hayley colgó con un cálido sentimiento en su corazón y una sonrisa en su rostro. Sé que dije que nos veríamos esta noche. —¡Oh no! ¿Qué estás haciendo. En ese momento sonó su teléfono móvil. Las tres horas previas habían pasado con una velocidad que encontró asombrosa. Había mucho más en él de lo que sabía mucha gente. Había profundizado bastante en su investigación y estaba sumamente contenta con los resultados. Arrancó el coche y se dirigió a casa. ¿Qué te parece si pedimos una pizza de Antonias’s y nos la comemos en casa cuando llegues? —Hum. querida. nene? —Se echó a un lado de la carretera mientras perdía velocidad. Estaba muy contenta de estar entre los pocos a los que se les daba la oportunidad de conocer al hombre que estaba oculto en su interior. —¿Diga? —Hola preciosa. —No. Te tomarás tu tiempo y conducirás con cuidado. suena maravilloso. —Es una pena que el tiempo no pase así de rápido cuando estás haciendo algo que no disfrutas —musitó mientras caminaba hacia el coche. había recorrido más o menos tres cuartas partes del viaje sin incidentes cuando el coche comenzó a pegar tirones. el hombre que había llegado a amar. Lo siento. Encontré algunos libros geniales y perdí la noción del tiempo. —Nuestro objetivo es complacerte. Notó con cierta sorpresa que al sol le faltaba poco pa- ra desaparecer por el horizonte. Comunidad Shifter 109 . Eres un amor. —De acuerdo. serían casi las siete antes de que lle- gara a casa. no lo harás. ¿Dónde estás? Hayley sonrió. Gracias.

—La casa de Dixon. la llevó más y más dentro del bosque. asustada y enfadada. Hayley luchó por marcar el 911. Se están parando. —Hubo un silencio momentáneo—. temerosa inclu- so de reducir la velocidad. Estaba tratando de decidir si bus- car el teléfono cuando un sonido cercano captó su atención. siguió asida a la rama hasta que sus rodillas recobraron las fuerzas. Sé dónde estás. Cuando las manos se tendieron para agarrarse a una rama de árbol cercana. Hayley trató de arrancarlo de nue- vo pero no había nada más que un extraño sonido de carraspeo. Corrió. tan silenciosa como le era posible. Un único pensamiento se repetía continuamente en su mente. Detrás de ella escuchó el sonido de los gritos. y luego se volvió ante el sonido de un coche que se aproximaba—. Corre. Mi coche se ha parado. No arranca. Se tropezó con la rama baja de un árbol. Hayley. —¿Dónde estás? —Acabo de pasar la granja grande que tiene la veleta del caballo sobre el granero. ¿Me oyes. Viene un coche. Alcanzó su teléfono móvil y llamó a Jace. alentado por el pánico. Su vuelo. Acabo de llegar de darle a los Buell una estimación de una ampliación en su casa. Ocúltate en el bosque. Un ca- lambre de puro terror atenazó su estómago. —Hola —dijo cuando respondió él—. el rescate está en camino. su atención dividida le costó caro. hay una gran zona de bosque a la derecha. Aguan- ta nena. Como había logrado lle- varse su teléfono móvil. ¡Oh no. Estoy a unos quince minutos. Con un gruñido lloriqueante de frustración corrió. Hayley se tambaleó y apenas logró mantenerse en pie. Llegó al bosque y comenzó a escabullirse entre los árboles. Un rápido examen de las probabi- lidades fue todo lo que necesitó. No tengo ni idea de lo que le pasa. Jace. —Gracias a Dios —suspiró. el teléfono se fue volando entre la espesa maleza. Temblorosa. No había forma de que permitiera que Jace se enfrentara solo a estos tres hombres. es ese hombre! El que irrumpió en mi casa. Hayley? ¡Corre! Hayley se quedó congelada por un momento. Las maldiciones que le orde- naban que se parase no hicieron nada salvo animarla a correr más rápido. Temerosa de parar. nena. —¡Maldición! —maldijo con sentimiento. Consideró la posibi- lidad de enfrentarse a él hasta que sus dos amigos salieron del coche. Se agachó y trató de contener la respiración. Ya voy. Comunidad Shifter 110 .Kate Steele Tentar a un lobo El coche se frenó hasta pararse del todo. —¡Hijo de perra! —resopló él—. Corrió hasta que una punzada en el costado hizo que bajara la velocidad y se parara. con la mirada clavada en el hombre que había prometido hacerla pagar por humillarle.

Mientras sus oídos se esforzaban por captar cualquier sonido. se dio cuenta de lo que era ser la presa. Cuando él abrió el botón superior de sus mugrientos vaqueros. haciendo a un lado el dolor. sobrellevando el do- lor. Sin saber- lo ella.Kate Steele Tentar a un lobo En la distancia oyó el sonido de voces elevadas. y sus labios se retrajeron para mostrar un atisbo de dientes blancos. y nadie la humillaría. Hayley se tensó. aplastando la repentina necesidad de correr. arañando y pateando. Con cautela observó como se aproximaba. meciéndose hacia delante y hacia atrás. de jugar. No sería conquistada. Este era su lugar. Comunidad Shifter 111 . Hayley sintió que en su pecho se formaba un gru- ñido. y rodó sobre sus manos y rodillas. la depredadora. Hayley infligió instintivamente tanto daño como pudo. ¿Por qué estaba corriendo? Respiró pro- fundamente. de ca- zar. Su cuerpo comenzó a estremecerse. la hierba y las hojas llega- ba a sus fosas nasales. y su psique se rebeló ante ese pensamiento. Añoranza de perseguir. Un silencio ominoso. luchando por liberarse. Al principio pudo convencerse de que era la conmoción. Mordiendo. su mente un laberinto de miedo y confusión. Lentamente el dolor comenzó a cesar. —¿Pensaste que podías esconderte de mí. Suavemente dio alas al sonido. algo estaba surgiendo a la vida. ¡Esto estaba mal! ¡Esto estaba todo mal! Ella era la cazadora. Entonces se quedó helada. Hayley tembló. sus ojos comenzaron a brillar. El olor de la tierra. Tiempo para descansar. Sus sentidos estaban repentinamente abiertos. se arrojó completamente sobre la tierra y yació de costado. ella saltó. Vas a dar- me lo que me debes. como si se hubieran libe- rado de una capa amortiguadora. verdad? Su enemigo salió de detrás del tronco de un viejo roble. Un resplandor nuevo de dolor ardió en toda ella y gimió. Con el dolor llegó una deter- minación obstinada. —Te dije que iba a hacerte pagar. de irse tan rápido y tan lejos como pudiera. Era salvaje y libre. Tapándose la boca con una mano. Tomado por sorpresa. Las voces se hicieron más débiles hasta que se acallaron. No sabía por qué y no le importaba. cayó bajo su ataque. Casi parecía como si los hombres estuvieran discutiendo entre ellos. hasta que los músculos y los huesos comenzaron a estirarse de una forma que era extraña y atemorizante. tiempo para que Jace llegara allí. Quédate a cuatro patas. En su cabeza se estaban formando pensamientos e imágenes descono- cidos. Algo se movía dentro de ella. con sus manos trabajando para abrir la hebilla del cinturón. su territorio. Una ardilla había pasado recientemente sobre esta tierra y el pensamiento le produjo añoranza. incapaz de impe- dir que el sonido abandonara su garganta tensa. perra. Le daba más tiempo.

El lobo negro volvió su mirada hacia ella y ella jadeó. luchando por agarrar alguna parte del torbellino de furia que lo estaba desgarrando literalmente. por entenderle. Recuperando primero el aliento. Justo cuando apretaba el gatillo. Su cabeza se volcó hacia atrás. Lo- gró doblar su pierna y patear. jadeando en busca de aliento. —Hayley —dijo él con la voz ronca de emoción—. impactando con el bulto sólido del tronco del árbol. El azul verdoso de sus ojos llameó. Con un siseo generado por el aliento que se le escapaba. El lo- bo negro clavó sus dientes en el brazo del hombre. El hombre aulló y de nuevo fue lanzado al suelo. Hay- ley se dobló cuando el cambio insistente de músculos y huesos la sacudió de nuevo. una sombra enorme saltó entre ellos. haciendo crujir los huesos en sus poderosas mandíbulas. —Eres un lobo —respondió ella. —Eres una perra loca. Se aseguró que la pistola estuviera fuera del alcance de su atacante. pero las palabras le parecían casi ajenas. —Jace —susurró ella. Comunidad Shifter 112 . Metió la mano en la parte de atrás de la cinturilla de sus vaqueros y sacó una pistola. Hayley fue asaltada por un golpe de vértigo mientras se llevaba a cabo una transformación que era incomprensible para el ojo humano. Atontada. Se puso en pie totalmente inconsciente de sí mismo. El arma cayó de sus dedos sin nervios mientras golpeaba con una fuerza que lo hizo sonar contra un tronco caído. puedo convertirme en lo- bo. Yo voy a salir de aquí como sea. Todavía aturdida. El aire se hizo borroso alrededor de él. pillando a Hayley en el estómago. Jace le deslizó un brazo por los hombros. Antes de que pudiera replicar la recorrió un rápido latigazo de dolor.Kate Steele Tentar a un lobo El hombre estaba gritando. Jace le dirigió una sonrisa vacilante. Pero tú no. Hablaba suavemente. Toda una vida pasó en meros segundos mientras Hayley miraba fijamente llena de conmoción y sorpresa. pero sí. Donde había estado el lobo estaba agachado Jace. Su mag- nífico cuerpo estaba desnudo. el hombre luchó por ponerse en pie. sus gritos cesaron cuando se golpeó y quedó inconsciente. por si recobraba la conciencia y se movió rápidamente a su lado. las palabras salieron ja- deantes. Ella se esforzó por oírle. rodando sobre el suelo. Hayley reconoció al hombre del inte- rior. la envió volando y aterrizó con un golpe sólido contra un tronco de árbol cercano. apuntó el arma hacia ella. —El término apropiado es hombre lobo. Él vive en mí. yació allí. Bruscamente. ¿Estás bien? —Él tendió la mano y le tocó la cara con cuidado. Lleno de rasguños y sangrando.

Lo siento tanto. —No estás respondiendo a mi pregunta. Comunidad Shifter 113 . Bryn se arrodilló al lado de Hayley. —Ese es Logan. nena. Logan. La incredulidad. Sobre mí. Jace la miró a los ojos. Fue un accidente. ¿Qué cambio? —Te estás convirtiendo en una mujer loba. mírame —ordenó ella. —Jace. Jadeando. Todo va a estar bien. primitivos e incomprensibles. Hayley alzó la vista ante la orden en la voz de Bryn. —¿Sabes de esto? —susurró Hayley. Ella atrajo la mirada de Hayley al lobo. sus pensamientos mezclarse.Kate Steele Tentar a un lobo Cuando por fin el dolor retrocedió lo suficiente como para permitirle pen- sar. No puedo creer esto. dulzura. —¿Qué me está pasando? Apagado. duele tanto. Hayley estaba sacudiendo la cabeza para negarlo. Tranquilamente. la conmoción. qué sentir. Como yo —admitió él. —¡Oh. Hayley le gruñó. qué hacer. Esto es parte de lo que he estado queriendo decirte. —Tienes que dejar que Jace te ayude —le dijo Bryn firmemente. Necesitas relajarte. le miró con la sospecha y la acusación claramente escritas en su mirada. Duele. otros desconocidos. hermanita. —¡No! No le quiero. —Todo está bien. Hayley. Por eso duele. llegó Bryn con un lobo a su lado. —Es el cambio. sobre este otro lado de mí. —¿Qué cambio? —Su voz se alzó por el pánico. el miedo y la rabia repentina. Bryn! —se estremeció Hayley—. Antes de que pudiera encontrar sentido a todo ello y hablar. No sé qué de- cir. ¡Haz que se vaya! Un silencio atónito llenó el pequeño claro. Su mente pareció fragmentarse. Él me hizo esto. la recorrieron salvajemente. —¿Estás bien? Hayley. Bryn asintió. ¿Nos daríais algo de intimidad? Y llevaos eso con vosotros. —Tienes que calmarte. No lu- ches. Nunca te habría hecho esto sin tu permiso. Al- gunos eran claros. —Lo siento. Bryn rompió el silencio.

Ahora hazlo. Respira lenta y profundamente. —Suenas como un vampiro. lo sé! Ahora no piensas eso. Tus sentidos están vi- vos. Quiero que te sientes y te relajes. eso es justo lo que le dije a Logan! Y no. —Entonces escúchame. En lugar de estar cara a cara con Bryn. vio al lobo en los ojos de su hermana. El mismo aire guarda secretos. Él y Jace pusieron en pie al hombre y lo apartaron arrastrándole. Pero con el tiempo lo harás. cuando de nuevo su cuerpo procuraba convertirse en aquello para lo que no había nacido. estremeciéndose. Esforzándose en dejar de lado su miedo. —Genial —respondió Hayley y la sonrisa de Bryn se amplió. Muy profundamente. pero todos serán tuyos solo con inspirar profundamente. ahora tenía los ojos al nivel de los muslos de Bryn. Se asustó. —Lo primero de todo —sonrió Bryn—. inundándola con un sentimiento de paz y bienestar. créeme. Te ha sido dado un don. Le devolvió la mirada. Bryn conti- núo—. No se parece a nada que puedas experimentar nunca. Hay- ley sintió que su pánico retrocedía. dándole la bienvenida. Co- rrer tan rápidamente que sientes como si pudieras volar. En cualquier momento que quieras puedes convertirte en lobo. —Ahora mírame a los ojos. —¿Te he mentido alguna vez? —No —admitió Hayley con una voz temblorosa. Su cuerpo abandonó los remanentes del do- lor.Kate Steele Tentar a un lobo por favor —añadió señalando al hombre que permanecía inmóvil y silencioso en el suelo. El calor rieló sobre su cuerpo y Hayley se estremeció de placer ante las sensaciones fundidas que fluían sobre ella. Hayley respiró profundamente. Dos pares de ojos grises plateados se encontraron. ¡Oh. —Bryn utilizó su voz para aplacar y calmar—. Controlas el cambio. Ayudó a Hayley a ponerse en pie y a quitarse la ropa. retrocedió mientras alzaba la Comunidad Shifter 114 . invitándola a unirse en la gracia y el misterio de su ser. verdad? —¡Anda. Casi inmediatamente. Bryn sonrió—. —Cuando Hayley hizo lo que le había pedido. No es como en las películas. La calidez la envolvió. Hayley. —Ante la mirada de incredulidad de Hayley. ¿No vas a morderme. reclamándola. no voy a morderte. No te conviertes en una criatura irracional y asesina con la salida de la luna. Se sacudió y luego se congeló por la conmoción. Tienes que quitarte la ropa. —¿Cómo? —susurró Hayley. Logan se transformó. Bryn se volvió de nuevo a Hayley.

con su mirada enfocada en el punto donde Hayley había desaparecido. Sé que no tengo ningún derecho a decirte esto ahora pero.. Su pata delantera conectó con el pecho de Jace. —Habla con él. cólera —se mezclaron y confundieron en un revoltijo incomprensible. Bryn —ordenó Logan suavemente—. Logan. nena. Tras echar una mirada en su dirección. necesidad. —Jace tra- gó saliva fuertemente—. Ante la mención del nombre de Jace. Bryn lanzó una mirada preocupada en dirección a Jace. con las mandíbulas a unos centímetros de su garganta. Jace y yo arreglaremos todo este lío. Bryn bajó la mirada hacia ella con una sonrisa. añoran- za de su toque y necesidad de devolver dolor por dolor recorrieron su mente mientras miraba hacia abajo. Añoranza. El horror por sus propias acciones la arrolló como una ola. —Ve tras ella. Tenemos que arreglarlo —insistió Bryn. al hombre a su merced. Lentamente se relajó.Kate Steele Tentar a un lobo mirada y luego se sentó bruscamente. pero su humanidad le re- cordó el amor que sentía. te amo. luego otro. Vamos a divertirnos mucho co- rriendo juntas. —¡Hayley! —gritó Bryn. Aquí estaba el autor de su dolor. Elevó su hocico al cielo y aulló su pena y ver- güenza. Tanto Bryn como Logan gritaron: —¡No! Avanzando y retrocediendo. Oyó que Bryn los llamaba y vio aparecer a los dos hombres. habló el lobo. sus ojos mostraban una resig- nación triste y cansada. Pensamientos de amor. Retrocedió un paso. las mitades humana y lobuna de Hayley dis- cutieron en su interior. Creo que es hora de que les mostremos a Jace y Logan tu nuevo yo. Nunca quise hacerte daño. tirán- dole al suelo. Yo. —Eres una hermosa loba. Comunidad Shifter 115 . Se había sentado pero permanecía en el suelo. —Hayley. hermana mía. Llévala a casa. gratitud. un laberinto de emociones la asalta- ron. Aterrizó con un ruido sordo sobre su espalda y ella se elevó sobre él. dolor. retándole a moverse. con una voz en la que había algo semejante al pánico... se giró y corrió. Su mirada se clavó directamente en Jace y atacó. mientras miraba cómo una lágrima cristalina se deslizaba desde el rabillo del ojo de Jace. Tenía la expresión en blanco. Esto no puede terminar así.. permitiendo que disminuyeran los gruñidos. lo siento tanto. confusión. traición. La loba se congeló. Con los dientes descubier- tos le gruñó como advertencia.

—Bueno. Jace asintió. Logan se movió para ponerse cerca de Jace. Ve tras Hayley.. Te amo. Si no hubiera sido tan cobarde.. Si es en esto en lo que estás basando tu idea de cobardía. —¿Por qué no vas a por nuestras ropas y yo llevo a este tipo a mi camione- ta? Logan echó una mirada al rostro de Jace. Rápidamente se deshizo de sus ropas y se las tendió a Logan—. Y él se va conmigo a la Comunidad Shifter 116 . El hombre inconsciente gruñó y comenzó a moverse. lo sé. —Ten cuidado —insistió Logan dándole un beso ardiente—. Te veré en casa. —Lo sé. —No habrá terminado hasta que estés muerto —replicó Logan sin rodeos. corazón. pero muy en su interior se sentía perdido. Jace asió su mano y per- mitió que Logan le ayudara a ponerse en pie—. ¿Podría haber expresado más claramente sus sentimientos? Cerró los ojos y alzó una mano a su frente como si tratara de borrar físicamente el recuerdo. Y esa mirada en sus ojos antes de escapar.Kate Steele Tentar a un lobo Logan la envolvió en sus brazos. Jace McKenna. Lo primero es lo primero. Dale ese tiempo. Hayley fue asaltada y enfrentada a una información que era más que suavemente sobrecogedora. Se transformó y siguió el olor de Hayley en el bosque. seamos realistas. —Yo también te amo —respondió Bryn con una sonrisa y unos ojos nubla- dos. ¿Solo porque querías estar seguro de los sentimientos de Hayley? ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Unos pocos días? Vamos. Todo estará bien. Ahora deja de sentir pena por ti mismo y ayúdame con este bastardo. puedes dejar esa mierda ya mismo. No eres un cobarde. sin decir nada. Jace. Tú vas a por las ropas. Vamos. —Espero que tengas razón —replicó Bryn fervientemente. Yo le llevo. Los ojos de Jace tomaron un brillo feroz cuando su atención recayó en el atacante de Hayley. Cuida de ella. no tienes dónde agarrarte. atrayendo la mirada de Jace hacia él—. ¿Cómo podría llegar a perdonarle? —Logan. —Creo que no. Yo me ocuparé de Jace. Aquí han pasado muchas cosas en un período muy breve de tiempo —le dijo Logan—. Va a necesitar algo de tiempo. El dolor que la había causado. hermano lobo —extendió la mano hacia Jace. El primer acto de Hayley como una loba fue atacarle. ¿cómo he podido joderlo de tan mala manera? Debería habérselo dicho esa primera noche en la que me percaté de su cambio. Sin alzar la mirada Jace mur- muró: —Ha terminado. A mí me parece que estás muy vivo.

Lanzó un suspiro y giró la cabeza para ver a Bryn y Logan. Se despertaba gritando. No había na- da más que pudiera hacer. yo no con- fiaría en mí mismo. Vergüenza por la forma en que casi le había herido. Si este tipo hubiera atacado a Bryn. —Chico listo. Tienes una cita con el sheriff. No después de lo que le había hecho. lo que había sentido. una emoción que nunca volvería. —Parece como si no confiaras en mí. cómo estaba. veo que pensáis que ha llegado la hora de la charla. Se movió para hacerles sitio en el banco de piedra. Pero no se atrevía. pero aun así inadecuada. y lue- go se transformó. observando a los peces realizar sus vueltas perezosas pero llenas de gracia. eran mínimos. Su testimonio. ¿tú confiarías en mí para estar a solas con él? Jace miró a Logan por un momento. Los pensamientos sobre su atacante. Sus pensamientos se mo- vían en círculos lentos que emulaban sus movimientos. Para lo que va a servir. ***** Hayley permanecía con la mirada fija en el estanque koi. podéis ahorraros el aliento —les dijo sin alzar la vista. junto con el de los dos amigos de él. Hayley estaba perdida. Vamos. —Digámoslo de esta forma. De vez en cuando sus pensamientos se transformaban en un barullo confu- so. Logan llevó al hombre desaliñado y sometido hacia el camino. Estaba esperando el juicio por los cargos de asalto y homicidio en grado de tentativa. Jace permaneció en forma humana hasta que estuvo fuera de la vista. Bryn y Logan habían insistido en que permaneciera con ellos durante un tiempo. que se aproximaban por el césped. Si ese hubiese sido el caso.Kate Steele Tentar a un lobo oficina del sheriff. y la participación que había tenido en el incidente ocurrido en el bosque. Comunidad Shifter 117 . tenía a su asaltante enfriándose en la cárcel. —No tienes ni idea de lo afortunado que eres en este momento —gruñó—. —Por el aspecto de vuestros rostros. Cualquier paz que lograba era duramente ganada. salvo permanecer alejada. Logan arrastró al sinvergüenza hasta ponerlo en pie. Había transcurrido una semana desde que la atacaron. lo mucho que quería verle. Lo que más capturaba su atención era Jace. incapaz de hallar sentido en el laberinto de turbias emociones. Dónde estaba. —Iré a por nuestras ropas. La felicidad parecía una cosa del pasado. Mientras ellos parecían contentos con los giros. Hayley sentía miedo.

—¿No le has dado vueltas ya demasiado tiempo? —Creo que no —replicó Hayley con un deje de disgusto en su voz. Logan se frotó la frente. —¿Entonces no estás enfadada con Jace? —No. Temías que ese Jim te atacara. por supuesto que sí! Bryn y Logan se miraron el uno al otro. Habías sido herida. Le ataqué. cólera. gratitud. Bryn ex- tendió las manos y cubrió las de Hayley con las suyas. —Bryn —comenzó Hayley. Es hora de hablar. ¿Qué es- tá pasando por tu cabeza? ¿Has decidido que no amas a Jace? —Sí. —Cálmate —la instó Logan. y le pasó un brazo por los hombros. —¡Bueno. —Una pena —respondió Bryn—. ¡No! ¡Oh. Se arrodilló sobre la hierba a los pies de Hayley. no lo sé! —respondió Hayley violentamente—. —No. ¿cómo podría haber hecho eso? —Espera un minuto. Quiero saber cómo te sientes. había dos hombres en ese claro. —Bueno. ¡Estaba todo mezclado! —lloró. Hayley sonrió por primera vez en días. ¿Podría ser que algunas de las emociones estuvieran dirigidas a uno y otras al otro? Aun- que mantenemos la posesión de nuestras facultades cuando nos transformamos. Si Bryn puede manejarlo yo también. ¿Qué significa eso? Si verdaderamente le amara. La gratitud que sentías podía haber estado dirigida a Jace por el rescate. Comunidad Shifter 118 . »De la forma en que yo lo veo. Hayley frunció el ceño. ¿qué sentías cuando atacaste a Jace? —Dolor. gracias —replicó Bryn sarcásticamente. —De acuerdo. ¿Es eso lo que te tiene disgustada? —preguntó Logan. pongamos aquí un poco de lógica. con un poco de suerte. Hayley. el amor. Y. el lobo tiene cierta influencia —explicó Logan—.Kate Steele Tentar a un lobo —No seas tan sabelotodo —replicó Bryn con algo de aspereza. No lo sé. —Pensábamos que era todo eso de «ser un lobo». Viste lo que hice. —Aunque admito que me está costando un poco acostumbrarme. no lo veo como un verdadero problema. Logan se sentó en el banco a su lado. no quiero oír ninguna excusa. amor.

—Logan. Comunidad Shifter 119 . —Ve. te cambió sin tu permiso. Ahora. —¡Qué! —gritó Hayley—. Va a volver en un par de días. ¿te dije lo bonita que estás hoy? —Sus ojos adquirieron un suave brillo dorado. Ese idiota —susurró mientras las lágrimas llena- ban sus ojos—. —Hum. Lleva aparejado cierta canti- dad de manipulación —confesó Logan con una sonrisa. Jace está hablando de dejar la ciudad. —Lo haré. mencionó algo sobre marchar- se esta tarde. —Lo mencionó. La boca de Bryn se abrió por la conmoción y luego una sonrisa cubrió su ca- ra. no hiciste un verdadero daño a Jace. con tantas cosas sucediendo tan rápido. —¿Usaría yo la manipulación contigo? —preguntó Logan inocentemente—. Díselo. »Los lobos son criaturas inteligentes pero es posible que. Pero vamos. Hayley abrazó primero a Bryn y luego a Logan. Y por cierto. Hayley se fue corriendo. a los dos. quién dice que no se mereciera que le dieran un poco. De hecho. —¿No crees que deberías decirle todo esto? Ve y saca al hombre de su mise- ria. No le odio. Y Hayley. le quiero. —Eres diabólico. cierto. Por supuesto solo era por un trabajo. Un animal confundido a me- nudo se comporta con agresividad. todo se volviera confuso. Allí hay una tienda que vende muebles para bebé. —Eso fue un accidente —defendió Hayley. Te dije que quiero ir a Hibberd. Gracias.Kate Steele Tentar a un lobo Hayley le miró con la esperanza alboreando en sus ojos. —No soy Enlace de la Manada por casualidad. me consideraré advertida. —¡Logan! —Tanto Hayley como Bryn protestaron por su última frase. Y hablo en serio de miseria. Bryn apretó sus manos. A Cade y a mí se nos está acabando la cuerda. —Bryn se levantó y comenzó a andar hacia la casa. Logan se rió en silencio. —¿Realmente dijo que se iba de la ciudad? Logan la miró con los ojos muy abiertos y asintió. Después de todo. Bryn miró a Logan con un ceño de sospecha. Le diste una patada en el trasero.

Bryn… Comunidad Shifter 120 . amor mío. —Logan. —Puedes apostar a que sí —estuvo de acuerdo Logan y la llevó dentro de la casa. sus ojos eran dos estanques de plata fundida. —Chorradas —le acusó Bryn y salió corriendo. Una vez que te tengo en mis bra- zos. —Pero mañana vamos. plural. Estoy perfectamente dispuesto a ir. —Pero nena. sabes que no puedo evitarlo. profundo y lleno de pasión. Bryn aumentó su velocidad hacia la casa. —El beso que la dio fue largo.Kate Steele Tentar a un lobo —Lo sé. Logan la atrapó fácilmente y la alzó en brazos. —Lo sé. —Desde luego. tú eres todo en lo que puedo pensar. Bryn se separó jadeando en busca de aire. Solo pensaba que po- díamos retrasar el viaje una hora o algo así. —Maldito seas. lo digo en serio. —Logan alargó su zancada. —No sé. —Supongo que podemos ir a Hibberd mañana —concedió ella con gracia. Tu hora tiene tendencia a convertirse en horas. Es toda la verdad y nada más que la ver- dad. —Logan siguió sus pasos delibera- damente. —No son chorradas. corazón. —Vamos.

—Bueno. dijiste que la amabas. —¿La conoces? —preguntó Jace mientras ella se aproximaba. —Puedo entender cómo te sientes —se compadeció Cade. Vestía un conservador traje negro de chaqueta y falda a juego. —Nunca me dijiste qué pasó. —La amé una vez. Comunidad Shifter 121 . Caminó hacia ellos sobre unos zapatos negros de tacón. iba a pasártelo a ti pero necesito la distracción. En ese momento hizo su aparición un coche. Terminaron su paseo delante de la casa de Jace y ambos se sentaron en el borde del porche. La puerta se abrió y salió una mujer. —No es más que la verdad. con un cabello oscuro largo y ondulado. Jace suspiró. Algunas veces las cosas no funcionan de la forma en que esperamos que lo hagan. siguiendo lentamente el largo y retorcido camino. Cade dio un resoplido y se rió suavemente. La mujer era de altura media. ¿Asumo que esta mujer era importante para ti? —Supongo que podrías decir eso. Incluso desde esa distancia Jace podía ver el brillo zafiro en sus ojos. Cuando vuelva voy a tratar de verla. —¿La puta de hierro? —Sí. que acentuaba sus generosas curvas. No puedo soportar más esta situación. —¡Maldición! ¿Qué ocurre con las mujeres? Seguro que pueden volver a un hombre del revés. Jace sacudió la cabeza con agitación. Contemplaron silenciosos como se detenía un BMW depor- tivo negro. Pero ya hace una semana y está ma- tándome. que flotaba libremente sobre sus hombros y caía por su espalda. Jace oyó como Cade inspiraba profundamente y sintió como la tensión llenaba a su beta. Tengo que ocuparme del trabajo de Williams.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Diez —¿Entonces qué vas a hacer? —Cade hizo la pregunta mientras daban un paseo por los terrenos que rodeaban la casa de Jace en los bosques. No tengo nin- guna esperanza de que cambie esta situación. —Logan me dijo que le diera tiempo. Hace mucho tiempo —replicó Cade—.

Hubo un momento de silencio. No ha cambiado nada. este es mi alfa. Sr. Algunos están destinados a estar juntos. Estoy preparada para un tra- bajo duro. Del le devolvió la sonrisa. supongo que eso son buenas noticias. hum.Kate Steele Tentar a un lobo —Sí —respondió Cade con su voz cuidadosa y controlada—. Jace. —Sé que no lo vas a hacer. —Se volvió hacia Jace—. Jace y Delilah le vieron irse. Eres mi compañero. Del. —Delilah Christensen en carne y hueso —dijo arrastrando las palabras—. ¿Qué estás haciendo tú en el quinto pinto. Mientras otros no. Pero estás equivocado en que nada ha cambiado. Esa es la puta de hierro. Delilah Christensen —dijo él para presentarles— . que pase un buen día.. McKenna —dijo y se dirigió hacia su coche. Sr.. Quiero estar contigo. Jace McKenna. Por cierto. querida? —Sabes por qué estoy aquí. —Vete a casa. —¡Guau! —comentó Jace—. Bueno. Ella se sentó detrás del volante y bajó la ventanilla. —Demasiado tarde cariño. Cade entró en su Corvette y se alejó. Sin una mirada hacia atrás.. Jace. Hasta luego. —Se volvió hacia Del—. a mí me parece bastante suave. Ella empezó a dar golpecitos con el pie y luego musitó: —Si piensa que se va a escapar tan fácilmente. Pero parece como si tuviera por delante un gran reto. He comprado una casa en Whispering Springs.. McKenna. —No es que no lo supiera. ¿Qué se dice? ¿Que hay que esforzarse por cual- quier cosa que merezca la pena? —Ella suspiró—. Cade le dirigió una mirada represora y se alzó para saludarla. oportunidad hace cuatro años — respondió Cade. Jace sonrió. Su voz estaba llena de sarcasmo—. Estoy se- gura de que nos vamos a ver a menudo. Jace. las cosas se van a resolver entre Hayley y tú. Encantada de conocerle. No voy a dejar que tu padre me aplaste bajo su dedo. —Bueno. No importa lo que diga Cade. —Llámame Jace —le dijo él. me voy a quedar. Rechacé esa. Cade —replicó ella con una voz suave y culti- vada—. No voy a sucumbir ahora. Comunidad Shifter 122 . pero gracias por el ofrecimiento. ya puede ir cambiando de idea.

Pensé que lucharías por mí. Ella se desabrochó los vaqueros y se bajó la cremallera. —Agitó la mano como despedida y se marchó. Dijiste que era un juego peligroso. —Hayley. Dijiste que me amabas. ardiente. pero no te mentí en nada.Kate Steele Tentar a un lobo —Gracias. —Bueno. —No quiero oírlo. Admito que debería haberte contado antes todo so- bre mí. ¿Cómo eres capaz? —le acusó con sus ojos plateados llameando por la ira.. Delan- te de la chimenea comenzó a desabrocharse la camisa. —Pruébalo —le desafió. Justo cuando la abría apareció Hayley y. —Es cierto. Jace. hinchado y listo. sin esperar a ser invitada.. Echándose las manos a la espalda. yo. No puedo creer que te escapes sin más. —¿Qué demonios? —murmuró Jace y fue hacia la puerta principal. un coche entró a toda velocidad por el camino. Ella alzó la mano. —Nunca te he mentido. ¡Te amo. Se quedó mirando fijamente la male- ta que esperaba al final de la escalera. Los ojos de Hayley adquirieron un brillo plateado y salvaje y le dirigió una sonrisa cargada de invitación carnal mientras salía de los vaqueros. cruzó a su lado con paso airado y entró en la casa. Su pene estaba completamente erguido. si- guiendo la retirada de Cade. —Lo recuerdo. Con un meneo sen- sual los hizo pasar las caderas y deslizarse por las piernas. Te vas. Jace la siguió y le dijo con una voz áspera y ronca: —Cariño. Jace se abrió de un tirón la camisa. Hay- ley dejó vagar la mirada por su cuerpo musculoso y bruñido. ¿recuerdas lo que dije sobre tentar a un lobo? Ella se quitó la camisa con un encogimiento de hombros y la dejó caer al suelo. No estoy jugando. ¿Lo decías en serio o era una mentira? —Hayley le miró mientras el fuego y la cólera llenaban sus tor- mentosos ojos. Jace McKenna. Pocos minutos más tarde. Soy Del. ¿no es estupendo? —murmuró y se volvió para entrar en la casa. Sin molestarse con los botones. Jace la emuló y se libró no solo de los vaqueros sino también de los calzon- cillos. maldita sea! Hayley le dirigió una mirada arrogante y entró en el cuarto de estar. Se detuvo con un chirrido delante de la casa en medio de una nube de polvo. se desabrochó el sujetador y le hizo deslizarse por los bra- Comunidad Shifter 123 .

—Miel dulce y cálida. Tras arrastrar los dedos por el cuerpo de él. Ella obedeció con un gruñido ronco y femenino. Volviendo la vista hacia él le invitó: —Móntame. Hayley tuvo una duda momentánea. Jace echo la cabeza hacia atrás y aulló. ronco. Todo lo que recibió fueron unos pocos golpes de su lengua antes de que Jace se retirara. Sin el más mínimo esfuerzo le desgarró las bragas. Hayley estaba perdida. mante- niéndola justo donde la quería. Aliméntame —gruñó. Impulsos viejos como el tiempo tomaron el control antes de poder moverse. Gimió de frustración pero obedeció cuando la impulsó a separar aún más sus muslos. masajeando los senos llenos y carnosos mientras sus cade- Comunidad Shifter 124 . Se había colocado con su cara en la unión de sus muslos. Dios! —gimió Hayley y se bajó hacia él. hasta que ella estuvo gritando y retorciéndose sobre él. recibió una lengua impaciente. Al notar los movimientos de él esperó sentir su pene. con el cuerpo cubriendo el suyo. crudo y lleno de hambre. —¿Jace? —preguntó ella. abier- ta y esperando ser follada. Hayley se alzó sobre los codos y miró hacia abajo. Había prometido darse un banquete entre sus muslos y un banquete se dio. luego hume- deciéndolo rítmicamente. cruzando los antebrazos mientras se apoyaba sobre los codos. se colocó sensualmente sobre sus manos y sus rodillas so- bre la alfombra delante de la chimenea. lo rodeó. En vez del pene. —¡Oh. para encontrarse a Jace sobre su espalda y bajo ella. El sonido era profundo. separando los péta- los hinchados de su sexo. dándole la oportunidad a Jace de situarse sobre ella. jugueteando. El movimiento sinuoso de su lengua volvió a Hayley loca de necesidad. Alejándose de él.Kate Steele Tentar a un lobo zos. Dio unos pocos pasos hacia él con un contoneo sensual. atontada por sus acciones. —Mi compañero —murmuró ella con una voz sensual y gutural. Al sentir que el orgasmo de ella se aproximaba cambió de táctica y sumergió profundamente su lengua. pero quedó de nuevo sorprendida cuando le envolvió los muslos con sus brazos. Se apretaba inconscien- temente los pechos. Su lengua se deslizó sobre su clítoris palpitante. Ella saltó sobre él pero Jace la controló fácilmente. taladrando su canal húmedo y palpitante mientras se tragaba la crema que daba la bienvenida a sus maniobras sensuales. —Abajo —ordenó. Sus labios y su lengua se clavaron ansiosamente en ella. Hay- ley gritó y se estremeció bajo el ataque de su degustación. hasta que la recorrie- ron unos deseos y necesidades primitivos y antiguos. Se presentó con impaciencia ante él.

Espasmos duros contrajeron sus entrañas. Hayley jadeó y gimió ante su entrada. necesitando su clímax con un deseo tan fuerte que era imposible de ignorar. mía —gruñó contra su hombro y la mordió. no estaba listo ni dispuesto a dejar escapar tan rápidamente tal éxtasis. Golpearon dura y plenamente contra el monte acolchado de su sexo. Un estremecimiento creciente se deslizó por toda su espina dorsal. su- jetándola para dominarla. Sus caderas se movieron adelante y atrás. Comunidad Shifter 125 . su semen recorrió apresurado la longitud de su pene y estalló hacia la libertad. cerrándose sobre su clítoris con verdadera inten- ción. la cubrió. Decidido a desafiar los cantos de sirena de su cuerpo. Su lucha y sus gritos de pasión le inflamaban. Lloró y cayó hacia delante mientras su cuerpo se sacudía y se estremecía bajo el ataque de sensaciones. Su pene se impulsó dentro y fuera. las puntas de los dedos hallaron su clítoris. Su grueso pene se deslizó profundamente dentro de su canal to- davía tembloroso. Colocó la yema de uno contra la dura protuberancia y comenzó un movimiento rápido y vibrante. El gemido de libe- ración de Hayley arrancó de su pecho un gruñido agitado. Montó su cuerpo. Hayley corcoveaba bajo él. Agarró las caderas de ella. Gruñó y continuó empu- jando contra la presión de los músculos que le masajeaban y le animaban a libe- rarse. gruñendo ante la fuerza pura de placer que anudaba su vientre. La boca y la lengua de él se dedicaron a un juego maravilloso hasta que. Jace la liberó y salió de debajo de ella. Un placer que finalmente fue demasiado gran- de para negarlo. inundando el canal de Hayley. En una ola. calor. una y otra vez hasta que solo hubo carne. los músculos de su ano se apretaban con cada movimiento. Jace comenzó lentamente a bombear dentro y fuera. La presión convulsiva de la vagina húmeda y caliente de Hayley le exprimía. sudor y placer. Tras separar los suaves labios hinchados. buscando la liberación de ella. montándola. empujándole fuertemente contra Hayley con cada chorro de simiente que liberaba. Jace gruñó de nuevo mientras una roja neblina nublaba su visión. lo chupó entre sus labios. incapaz de hacer nada más que permitir que las furiosas olas de placer la recorrieran. El gusto fuerte y salado de su piel se tiñó con el sabor cobrizo de la sangre que llenaba su boca. —Mi mujer. Esos choques pequeños y electrificantes simple- mente se añadieron a su placer. La rodeó con un brazo y sus dedos encontraron su sexo.Kate Steele Tentar a un lobo ras se ondulaban asidas por Jace. Sus bo- las cargadas de simiente se prepararon. La jodió ciegamente. mi compañera. la abrazó. Se alzó y cubrió el cuerpo femenino con el propio. Su orgasmo estalló de manera salvaje. lleno y profundo.

Mis huesos se han conver- tido en papilla. —¿Quieres que pare. Ella le envolvió con los brazos y le atrajo más cerca. La sostuvo posesiva- mente y subió las escaleras con facilidad. El agua Comunidad Shifter 126 . Una sonrisa tierna curvó los labios de él. fuerte y rápido. Luego voy a ha- certe el amor —murmuró. —¡Oh. Esto va a ser lento y pausado. Luego iremos arriba para que pueda ocuparme de ti. —Creo que ya lo has hecho —replicó Hayley—. entre sus bra- zos. —Nunca. Algunas veces es simplemente demasiado. Apartándose un poco. Los debilitados estremecimientos de ella le urgieron a rodearla con los bra- zos. Su primera parada fue el baño. sin ninguna oposición. las cosas que me haces. con un sonido saciado y satisfecho. giró su cuerpo. Hayley? —preguntó él retirándole suavemente el pelo de la cara. —Descansa un minuto. Jace se puso en pie y acunó a Hayley en sus brazos. Un quejido aislado y apenas audible de Hayley hizo que Jace se alzara so- bre un codo. Mi dormitorio. —Nunca —prometió y se sentó arrastrándola con él. no! Eso fue un apareamiento. Como había prometido. inclinándose para hociquear su garganta. Hayley tembló. los puso a ambos en la ducha y la lavó tiernamente. Jace liberó el hombro de Hayley y jadeó contra su piel. Se derrumbaron en un lío de miembros lleno de gracia. —¿Estás bien? ¿No te hice daño. Unas lágrimas repentinas llenaron los ojos de ella. El olor de ella se derramó sobre él en una ola y la realidad regresó lentamente. —Jace —susurró—. para recostarse en silencio salvo por sus alientos jadeantes.Kate Steele Tentar a un lobo Los momentos pasaron y los espasmos se aliviaron. Primero voy a lavarte. solo para nosotros. —Pensé que acabábamos de hacerlo. Las cosas que me haces sentir. —No. ¿Qué hay arriba? —El cuarto de baño. verdad? —preguntó con un ceño preocu- pado y con una chispa renovada en sus ojos azul verdosos debido a su preocu- pación. no me has hecho daño —respondió aturdida y sin aliento. Ella suspi- ró. No pares nunca. para satisfacer al lobo.

Jace empezó a mecerse lentamente con un movimiento que hizo Comunidad Shifter 127 . Su toque encendió un ascua que llameó hasta convertirse en un fuego par- padeante y finalmente se convirtió en un infierno furioso. la abultada cabeza lloraba espesas lágrimas de cristal. Su mirada sostuvo la de ella mientras separaba sus pliegues delicados e hinchados y encajaba la cabeza de su pene sobre ella. Se tomó en la mano. Hayley gimoteó y tembló como reacción. Jace amó a Hayley lenta y pausadamente. le envolvieron.Kate Steele Tentar a un lobo estaba caliente y refrescante. Los labios de Hayley estaban separados. Bajó por su cuerpo y mordisqueó cuidadosamente los globos plenos de su trasero. Entró igual de lentamente. todos fueron explorados una y otra vez con igual profundidad. y la condujo al dormitorio. Moviéndose en su dirección. Sus manos grandes. La instó a separar sus muslos y se colocó entre ellos. trasero y torso. su boca encontró la parte trasera de su rodilla. Las piernas de Hayley se alza- ron. A un paso de que ella alcanzara el orgasmo la llevó fuera de la ducha. se deslizaron sobre ella. Jace le dio la vuelta de nuevo y se elevó sobre ella. Se acercó más y alzó ligeramente el trasero de ella hasta colocarlo sobre sus rodillas. gimiendo suavemente cuando sus dedos rozaron su piel y masa- jearon con cuidado los firmes músculos de debajo. La piel estaba tensa y enrojecida. Una eternidad más tarde había entrado completamente. Agarró las manos femeninas con las suyas y las elevó por encima de la cabeza de ella mientras se inclinaba hacia delante para descansar sobre los codos. una y otra vez. le urgieron a moverse más rápido. Hayley Royden —susurró y tomó los labios de ella con los suyos. don- de la secó y después a sí mismo. La volvió sobre su estómago. Las horas siguientes pasaron en una nube sensual. la acos- tó y se unió a ella en la cama. Yendo más lejos todavía. Acarició cada centímetro de su piel. terminó aferrada a sus hombros mientras él la recostaba contra la pared y dejaba que sus dedos jugaran entre sus muslos. be- sándola y lamiéndola con la lengua antes de chupar suavemente su piel. Hayley se deleitó en su atención. Sus labios se encontraron y fundieron mientras sus lenguas se exploraban lánguidamente. Recorrió con su cabeza palpitante la seda líquida. Satisfecho. muslos. Dejó que su boca vagara sobre su piel. ligeramente ásperas por el trabajo. hacia abajo por su entrada y luego de nuevo hasta su clítoris. Hayley se movió ha- cia su toque. y acarició su espalda y sus nalgas. —Te amo. La levantó. Sintió el calor delicado y sedoso de su canal abrirse para él mientras se introducía fácilmente. sonriendo ante su temblor. pero Jace estaba decidi- do. Caderas. sus jadeos de anticipación se hicieron más rápidos cuando él deslizó dentro ese pequeño pri- mer bocado. Su pene se había engordado hasta estar a punto de explotar.

***** Hayley despertó sola en la cama de Jace con el sonido de los rugidos de su pro- pio estómago. Puedo olerte —dijo. por favor —suplicó sacudiendo la cabeza sobre la almohada. las aureolas inflamadas por sus repetidas succiones. Con esas palabras incrementó el ritmo. Jace le devolvió la sonrisa. Jace la miró. —Eso es todo lo que necesito. —¡Sí! —Di las palabras. Sus pezones eran de un atractivo rojo. —Genial. Empujó más profundo. Su acto de amor siguió y siguió. El delicado rubor de sus mejillas. Jace se rió en voz alta y sus ojos brillaron con alegría. Con los cuerpos pesados y los brazos fuertemente sujetos. con los pies des- calzos y llevando encima solo un par de vaqueros. Se acercó a su espalda en silencio. en la salvaje caí- da libre del clímax. Eso es todo lo que necesitaré siempre. deslizándose pacíficamente en el sueño. y los envió a ambos en una espiral sobre el borde. —Jace. abrió la puerta del arma- rio del dormitorio de Jace. Al darse cuenta de que no tenía nada que ponerse. Comunidad Shifter 128 . más fuerte. Hayley. Te amo. estaba trabajando. —Te amo. hinchados. depositando el tenedor que estaba usando antes de volverse y tomarla en sus brazos. Sus labios estaban hinchados por sus besos. Por favor. Su len- gua lamió las curvas plenas cuando otro gemido suave escapó de su boca. Encontró una hilera impecable de camisas y sacó una azul oscura. —¿Me amas. Cada orgasmo diminuto hacía que se estremeciera. Sus empujes medidos y deliberados provocaban temblo- res constantes en Hayley. Hayley le sonrió con labios temblorosos. uno en los brazos del otro. Salió de la cama e hizo un viaje rápido al cuarto de baño para ocuparse de lo esencial. más rápido. el destello plateado de sus ojos. Hayley? —preguntó suavemente.Kate Steele Tentar a un lobo que su pene se deslizara adelante y atrás con un paso lento e infinito. cabalgaron el placer hasta su conclusión decreciente y luego descansaron jun- tos. Jace McKenna. di las palabras. El olor del café y el tocino llegó a sus fosas nasales. —Sé que estás ahí. Apesto —se quejó Hayley. provocando otro insistente estruendo. húmedos y rotundos. Siguiendo su nariz encontró la cocina donde Jace.

Me esta- ba cansando de estar en horizontal. Ya lo sabes. para evitar envenenarme. le gustaba la sensación doméstica de todo. —Lo sé. ¿Qué estás haciendo aquí abajo? Iba a servirte el desayuno en la cama. La mantequilla y el zumo están en el frigorífico y el sirope en el armario a mi izquierda —la instruyó. ¿quieres? Los platos y el resto de las cosas están en el armario de ahí arriba y la plata en el cajón que está justo debajo. Comunidad Shifter 129 . Ya había hecho tortitas y las tenía calentándose en el horno. Aprendí a cocinar en defensa propia. pon la mesa. Observó a Hayley dar su primer bocado. Pero antes de que te excites demasiado. esto. —Hueles tan condenadamente bien que no puedo tener suficiente — confesó en un gruñido ronco—. —Ya sabes que no podemos permanecer en la cama para siempre. Pero…. Ella se rió silenciosamente y le devolvió la sonrisa. Su acción envió un escalofrío por la espina dorsal de Hayley. estás lejos de apestar —proclamó hundiendo el rostro entre su cuello y su hombro mientras inhalaba profundamente. Hayley giró la cabeza y besó su mejilla. Hayley completó sus tareas y unos pocos minutos más tarde la comida es- taba lista y en la mesa. Jace alzó la cabeza y le dirigió una sonrisa procaz. —¡Hum! —murmuró ella mientras masticaba. —Puedo hacerlo en vertical. Puso la mesa mientras Jace preparaba la comida. necesito un poco de tiempo en vertical — bromeó ella. He vivido por mi cuen- ta desde los diecinueve años. Hayley sonrió y obedeció.Kate Steele Tentar a un lobo —Cariño. y tú ¿Sabes cocinar? Hayley le sonrió. Transfirió rápidamente el tocino a un plato cubierto con toallas de papel—. Jace sirvió café y zumo antes de sentarse en la silla al lado de ella. —No me importa —respondió él con una sonrisa—. —¡Oh. —Entonces revueltos. Tragó su primer bocado y luego le dijo—: ¿Te das cuenta de que es la segunda vez que cocinas para mí? Creo que estamos sentando un precedente. —¿Cómo te gustan los huevos? —Revueltos estaría bien. mierda! —exclamó Jace y la liberó. creo que es mejor que sal- ves tu tocino. Hayley.

corazón. Espera. hay muchas cosas que no sabemos el uno del otro. —En realidad hemos pasado bastante tiempo haciendo algo constructivo. —Suena bien. —¿Enlace de manadas? —Preguntó Hayley con una ceja alzada—. bueno. Hemos estado hablando. Hayley le dirigió una mirada llena de entendimiento. No. te amo. Comamos y hablemos luego.. Lo- gan dijo que la comunicación es la clave. Quiero que me digas todo lo que te preocupa. Guardo algunas recetas que me dio. —¡Ay. Creo que hemos atravesado algunas barreras bastante altas. Hayley se apiadó de su hermana y entró.Kate Steele Tentar a un lobo —Sé desenvolverme en la cocina. Logan y tú todavía no habéis salido — replicó Hayley con una sonrisa burlona. en el despacho de Logan. Señor! —gimió Hayley. —¿Estás preocupado por descubrir algo que no te guste? —No. pero mamá se aseguró que Bryn y yo conociéramos lo básico. Por eso es enlace de manadas. —Sabemos lo que quieres decir. —Jace. Jace. —Estaba empezando a preguntarme si alguna vez ibais a salir a tomar el ai- re —bromeó Bryn. —No sé por qué os lo preguntasteis.. vamos a tener una conversación interesante. Esto. —Es bastante bueno en esa clase de cosas. Hayley y Logan rompieron a reír y Logan atrajo a su compañera con un abrazo. —¿Y qué habéis estado haciendo? —preguntó Bryn inocentemente y luego se puso de un rojo encendido por sus palabras—. Jace asintió y le dirigió una sonrisa. cariño!. cómodos y relajados. ¿Como en una manada de lobos? —¡Oh. ***** Unos pocos días más tarde. más bien preocupado de que tú descubras algo que no te guste. se abalanzó sobre el alimento como un prisionero disfrutando su última comida. Hayley y Jace aparecieron en la casa de Logan y Bryn. Jace me ha Comunidad Shifter 130 . Hago una ternera mediana con fideos que está estupenda. No soy ningún gourmet. mierda. —Ante la ceja arqueada de Logan sonrió—. Los cuatro se sentaron. Quiero decir. y he aprendido la razón que tiene. Jace y Logan se rieron entre dientes de sus bromas fraternales. Sin decir otra palabra. sé lo que habéis estado haciendo. Ya ves.

Lo cual. —Pero eso no significa que me guste. Hayley le miró con una ceja arqueada por la sospecha—. aunque tenía algunas reservas sobre ser la compañera de un alfa. lo sé. Es agradable saber que mi hermana se va a casar con un tipo tan sensato. Hayley miró a Jace. —No lo hice. Él se detuvo inmediatamente. Bryn frunció el ceño ante el recuerdo. intentando avisarla que se callara. Comunidad Shifter 131 . —Hayley volvió su mirada a Jace por un momento. —Me dio una bofetada —respondió Jace con un brilló juguetón en sus ojos. Diri- gió la mirada a Jace y se lo encontró sacudiendo la cabeza. ¿Realmente tuviste que pelear por Logan? —le preguntó a Bryn con seriedad. por cierto. —Bryn. dirigiéndole una mirada apro- batoria. Bryn —comenzó Logan. —Bueno. ¿te ha llevado Jace ya de caza? —preguntó Bryn. —Eso es cierto —estuvo de acuerdo Logan. pienso que es ge- nial.. dirigiéndole una mirada de total inocencia. —No.. —Lo sé. ¿Cazar qué? Bryn no le dio tiempo para intentar salir de esa. —Sí. Ella extendió la mano para detenerlos. pero dos alfas prepotentes se metieron por medio. —Lo intenté. —Hablando de eso. —Algo me dice que tenemos muchas cosas más de las que hablar. —¡Oh. —Moza sanguinaria —bromeó Jace.Kate Steele Tentar a un lobo contado todo sobre las manadas de Torre de Hierro y los Pinos Gemelos y el hecho de que tú eres enlace de manadas. Todo el mundo sabe que son unos sabelotodos mandones —respondió ella con una sonrisa—. —¡Conejitos! —O ciervos o ardillas. Lillian me habría hecho pedazos y Reece necesitaba el enfren- tamiento con ella para ganarla como su compañera. nena —intervino Jace. Es natural para los lobos. Dios mío! No me digas que has estado cazando. —Conejitos —anunció ella con una sonrisa jocosa. —¿Y cómo te tomaste las noticias sobre la nueva realidad en la que has sido arrojada? —preguntó Logan con una ceja arqueada y expresión curiosa.

¿Qué pasa? —preguntó Hay- ley una vez que los chicos salieron. Él se inclinó para besarle en la cabeza. lo admito. Hayley le estudió por un momento. Cuando nos contaste lo de Steve su- frí por ti. —¡Oh. pero no sufrí ni de lejos el dolor que ese imbécil de tu ex te hizo pasar. Verte con Logan me da mucha alegría. —Ustedes. Todo conducía a Jace. Jace y yo prepararemos el café — dijo Logan mientras se levantaba. Una sonrisa agradecida curvó los labios de Jace. —Para ti cualquier cosa. Se alzó y se colocó al lado de Bryn. cariño? ¿Te gustaría algo en particular? —preguntó Jace a Hayley cautelosamente. Sacudió la cabeza. cariño. Mi hermana y yo necesi- tamos algo de intimidad —explicó gentilmente—. Solo que estoy realmente feliz. —Ya lo veo —declaró Hayley mientras su temperamento comenzaba a in- flamarse. —¿Quién quiere café? —interrumpió Logan. Bryn sorbió y los dos la miraron. —Eso es tan bonito. —Nada. Comunidad Shifter 132 . Sus ojos estaban brillantes por las lágrimas que brotaban. dando un descanso a su ami- go. Jace inmediatamente se agarró a la cuerda que Logan le había lanzado. —Pienso lo mismo. no cam- biaría nada. siéntense y descansen. —¿Galletas? —preguntó Bryn con una sonrisa esperanzada. Y respecto a mí. —Yo. chicos. y no podría ser más feliz. pasándo- le un brazo por los hombros. Steve fue una decepción. corazón. Bryn! —replicó Hayley verdaderamente conmovida—. —¿Qué hay de ti. Vamos. exactamente lo mismo. Hayley sacudió la cabeza y rió. señoras. —No más bonito que Logan y tú. —Tengo todo lo que necesito —respondió suavemente.Kate Steele Tentar a un lobo —No dije que lo hubiéramos cubierto todo —replicó Jace dirigiéndole una sonrisa de disculpa. y sintió que la pequeña ira que hubiera podido despertarse por la conversación se derretía.

Bryn estaba sacudiendo la cabeza. Una sonrisa burlona y encantada cubrió el rostro de Jace. no hace mucho debo añadir. —Danos un poco de tiempo. —¡Oh! Tres meses. Bryn —replicó Hayley con una sonrisa y un centelleo en sus ojos. Me gustaría mucho que fueras mi dama de honor. Logan y yo hemos decidido casarnos el tres de no- viembre. —Sí pero. Comunidad Shifter 133 . —Le dirigió una mirada especulativa a Bryn—. —Sería un privilegio. Si es que aceptas el trabajo —le preguntó Logan con una sonrisa esperanzada. Estoy segura de que llegaremos a eso. Jace y él habían regresado con café y las galletas que había pedido Bryn. Hablando de casarse. —¡Oh. La tarea de la boda —respondió Bryn dirigiendo una mira- da especulativa en su dirección. ¿Vais a venir. Hayley sonrió indulgentemente y sacudió la cabeza. ¿cuándo vais a cumplir Logan y tú con la tarea? —Pensé que ya lo habíamos hecho —interrumpió Logan antes de que Bryn pudiera responder.Kate Steele Tentar a un lobo Las dos se abrazaron y derramaron unas pocas lágrimas sentimentales an- tes de reírse la una de la otra. chicos? —anunció con un brillo bromista en los ojos. —Ved. hermanita. sí. porque eres mi padrino. —Debe de ser cosa de hombres esta falta de delicadeza. —Los dos rieron mientras Jace golpeaba a Logan en la espalda. ¿Quién era el que decía al- go. sobre chorrear demasiado azúcar? Creo que necesito unas botas de goma. mientras imitaba la formalidad de Bryn. —¡Demonios. —No esa tarea. —¡El tres de noviembre! —respondió Hayley. —Eso está bien. —Debe de ser una cosa de chicas —respondió Logan dirigiendo una sonrisa burlona a Jace. tío! Está atrapado —se lamentó Logan—. vamos a ir! —replicó Jace con un gruñido disgustado. —Ya era hora de que me lo pidieras. ¿sabes? Estoy empezando a apreciar algunas de estas cosas de chicas —replicó Jace con una cariñosa mirada fija en Hayley. El tres de noviembre. —¿Habéis hablado Jace y tú de matrimonio o de tener niños? —preguntó Bryn. bastardo. Hayley —se dirigió a su hermana con calma—. así es como se hacen correctamente las cosas —instruyó Bryn.

mientras Hayley le devolvía la sonrisa. Estaba to- talmente atrapado.Kate Steele Tentar a un lobo Jace se limitó a sonreír. Comunidad Shifter 134 .

en una fresca tarde de noviembre. no sería muy bonito que llamara más la atención que la novia. Hayley le envolvió con sus brazos. y de allí el pasillo. —Estás ovulando de nuevo. reflejándose en los grandes ventanales. Cuando rompió el beso los ojos de Jace ardían. despacio. —¿Qué quieres decir? —Hayley se tocó el estómago. cariño. brillaste más que el sol. Mientras el coche entraba lentamente en la vereda que llevaba a la casa. Ahora. después de que Hayley se instalara con Jace. Hayley. salió para abrirle la puerta en silencio. Listo para comerte.Kate Steele Tentar a un lobo Capítulo Once Tres meses después. Oye. ¿y que es eso de que solo casi? —preguntó Hayley con cierta nos- talgia. Una tenue luz iluminaba la sala de estar. Aparcó el coche y. Los padres de Bryn y Hayley llegaron tan solo con una semana de antelación. Quiero tener hijos contigo ya. —La voz de Hayley se estremeció emocionada. Eran un total reflejo de los de Hayley —Cásate conmigo. Hayley y Jace iban de regreso a su casa. Jace la ayudó y pasó un brazo alrededor de los hombros de Hayley. después de que la boda de Bryn y Logan hubiera salido a las mil maravillas. —Pues la verdad. Esta misma noche. Los padres de Logan habían regresado varias semanas antes. Jace la llevó en bra- zos y la besó. Te amo. Comunidad Shifter 135 . Jace. Hueles tan dulce y madura que me siento co- mo un lobo feroz. Hayley inspiró profundamente antes de contestar cuando un súbito olor provocó que el vello de la nuca se le pusiera de punta. y se alojaban en la antigua casa de Bryn. Es una lástima que su dama de honor casi la superara — dijo picándola. ya que esta había quedado libre y con muchas habi- taciones vacías. —Para mis ojos. los faros iluminaron toda la zona. Las hojas caídas por el frío otoñal se movían erráticamente por todo el césped. Posó la mano sobre su muslo y le dio un ligero apretón. guiándola hasta la entrada e instándola para que entrara con rapidez y así evitar el intenso frío. Bryn estaba magnifica —Sí que lo estaba. con el único propósito de conocer a su futura nuera y a su familia. necesi- dad contra necesidad y amor contra amor. —Oh. Muy pronto darían paso a las tormentas in- vernales. —Todo fue muy bien —dijo con un suspiro feliz—. absorbiendo su calor. y la hierba se doblaba bajo el intenso viento. y Hayley ya soñaba con las noches pasadas junto al fuego al lado de Jace.

vestido con ropa hospitalaria. y he consegui- do balas de plata para aquí mi amiga —dijo agitando el arma. —Los dos quietecitos ahí de pie — advirtió Beeman—. —Jim Beeman. con el único propósito de asustarme. Así que les hice creer que estaba loco. eso es lo bueno de que te crean loco. —No sería homicidio. así me dijo el doctor Henderson. »Nadie me creyó cuando les dije que eras un hombre lobo. Voy a dispararle a un lobo genuino —añadió orgullosamente—. —Se movió un poco para quedar enfrente de Hayley. Cuando tuve que golpearlo en la cabeza casi me dio lástima. como es mi forma habitual. ¿vale? —Jim giró el arma en la direc- ción de Hayley. —Eso sería homicidio. Pero no. pero esta no le hizo ni caso y se volvió a colocar a su lado. Pero no soy estúpido. Tuya y de esa repipi de tu her- mana. Y todavía tenía amigos fuera. Jace dio un paso hacia delante. Con eso te meterán entre rejas para siempre. dulzura.. dirigiéndole una mirada colérica. Hayley agarró el brazo de Jace. Jace en respuesta le envió una mirada exasperada y de advertencia. Todo que lo que teníais que hacer era comportaros como mujeres. —Hiérela y estás muerto. Pensaban que estaba loco. perra! Todo esto es por tu culpa. Su expresión se torno en una mascara de maldad—. —Ésa es la palabra —admitió Jim asintiendo feliz—. —Eso es ser muy generoso —dijo Hayley sarcásticamente. Señor Jace McKenna. cargada de sarcasmo.Kate Steele Tentar a un lobo —¡Vaya. Me trasladaron a un centro psi- qui{trico. Algún médico pensó que sufría de psi.. intentando dejar a Hayley detrás suyo. Ahora toma la forma de un perrito bueno. Les seguí la corriente. Espero que no esté muerto. que escena tan conmovedora! —Esta réplica vino desde la oscuri- dad. ¿O sim- plemente la tengo que disparar? Jace gruñó. —¿Cómo es que estas fuera de la cárcel. Comunidad Shifter 136 . Sé que eres un lobo. —No —susurró Hayley cuando el miedo se extendió a través de ella. se mostró ante la es- casa luz. Era el paciente ideal. ¡que se pu- dra en infierno!. psi… —¿Psicosis? —le ayudo Jace. —¡Cállate. En su mano portaba un arma—. —Jim negó con la cabeza—. Así que ahora vais a pagar las deudas de otra manera. Pa- gando vuestra deuda con el coño. Beeman? Pensaba que te habían en- cerrado. me contaba historias sobre lobos cuando era niño. no era demasiado bueno. es un lobo. Y respondiendo a tu pregunta. Mi padre. Aprendí todo sobre ti. Obediente y cooperativo.

—Espera. —¡Jace! ¡Oh Dios mío. El sonido fue un lloro escalofriante y de pura melancolía. A través de las ventanas rotas entró una manada de enfurecidos lobos. y su cuerpo se convulsionó cuando la bala dio en el blanco. Den- tro. —Eso puedo verlo. la herida todavía suelta humo. volvió su cabeza y aulló. incluyendo el del sheriff. Jim Beeman gritó y cayó muerto de miedo bajo una masa enfurecida y pe- luda de cuerpos. Su grito acabó bruscamente. La sangre empapaba rápidamente la parte delantera de la chaqueta de su esmoquin. La conmoción hizo que su voz sonara insegu- ra. —¡Qué no es para tanto! ¡Un maniático le disparó una bala de plata! —le gritó Hayley indignada. Hayley gritó. en la noche solo quedaron los gruñidos y la voz aterrorizada de Hayley. —Bueno. Un hombre al que nunca había visto. Logan se arrodilló en el suelo al lado de Hayley. el peso de Jace contra ella los envió al suelo. hermanita.Kate Steele Tentar a un lobo Jim movió la cabeza con tristeza. Un lobo. Jace saltó por delante de Hayley. algunos de los lobos habían tomado sus formas humanas y se estaban reuniendo alrededor de la pareja que estaba en el suelo. —Logan —murmuró Hayley. el infierno se desató. Jace! ¡No te mueras! ¡Que alguien nos ayude! — Acunó a Jace en sus brazos. no es para tanto —comentó. —Déjame pasar —ordenó una voz. Limpió la zona para mostrar el punto de entrada y descubrió que la bala había ido a parar en la parte carnosa del hombro de Jace. Afuera llegaron algunos vehículos llegaron. Su cara se había vuelto blanca y sus ojos se cerra- ron. Dejad que pase el doctor Maigrey —pidió a la multitud. jovencita —dijo. Espera. Comunidad Shifter 137 . envian- do los fragmentos sobre ellos. exponiendo la herida. En caso de que no me hubiera dado cuenta. todavía en forma animal. aliviado pero todavía con autoridad—. El doctor Maigrey cortó con unas tijeras medicas la chaqueta y camisa de Jace. —Veamos que es lo que a pasado aquí —dijo con tomo firme y serio. cayó de rodillas sobre el suelo a su la- do. Un segundo después. —Eso no está bien —dijo y apretó el gatillo. Ahora cállese y déjame sacar la bala antes de que haga algún daño irreversible. Las ventanas se hicieron añicos.

Un consuelo no solamente para Bryn sino también para Hayley—. Luego vertió más desinfectante en la heri- da de Jace. Jace empezó a gemir. —Solo por precaución. Después de una larga exploración. intentan- do librarse del agarre de Cade y Logan. pero sin dejar de impartir ordenes—. Ella esta sana y salva. Tu cuerpo ya está tratando de curarse. —¿Dónde esta Hayley? ¿Se encuentra bien?— Empezó a agitarse. »Ahora tienes que soltar a tu compañero. —Muy bien. que estaba volviendo lentamente en sí. — Luego él se volvió y Bryn tomó la mano de Hayley. Comunidad Shifter 138 . con cara de dolor. Bryn! —la llamó Hayley. Y por favor consíganme un poco de luz. pero a Jace le han disparado. —¿Es grave? Logan la miró. Jace. sujetándola con fuerza. Con esto Jace se calmó con un quejido. sujetadle los hombros. el doctor Maigrey extrajo la bala de la carne de Jace—. Cade. Quiero que esté ahí por lo menos media hora. ¿Me oyes? Nada de ejercicio vigoroso durante las próximas doce horas.Kate Steele Tentar a un lobo Trabajando con rápida eficiencia y firmeza vertió desinfectante sobre la he- rida. Se pondrá bien cuando el medico extraiga la bala. dejándola caer al suelo. —Se va a poner bien —les dijo Logan. hijo. —Hayley fue suavemente apartada. Otro coche se detuvo fuera y Bryn salió corriendo de el. —Resiste amigo —pidió Logan—. —¡Hayley! —¡Aquí estoy. Doc! Joder ¿Tenías que hacer eso? —se quejó Jace con los dientes apretados. el doctor Maigrey encontró la bala y em- pezó a sacarla. y una Bryn muy preocupada se de- jó caer de rodillas a su lado. Logan. —¡Serás hijo de puta. Todos parpadearon cuando las luces les deslumbraron. para que los dos hombres ocuparan su lugar sujetando a Jace. —¿Estás bien? —Estoy bien. come algo y bebe mucho líquido. causando una mueca y un quejido por parte de Jace. ¿Por qué no lo llevan a la sala de estar y lo colocan sobre el sofá? —El doctor Maigrey los siguió. solo por precaución. —Tan suavemente como fue posible. Aquí la tienes —dijo. hija —advirtió—. Dale tiempo al cuerpo para que recupere la pérdida de sangre.

Kate Steele Tentar a un lobo Sus órdenes se llevaron a cabo. Ninguno de ellos hablaba. —Cuando presentemos el caso se le sumarán los cargos de intento de asesi- nato. —Mandona. niña —ordenó Bryn. Jace permaneció tendido sobre el sofá. Estaré to- talmente curado como mucho en un par de horas. Hayley se incorporó agitando la cabeza. Logan. Sería devuelto al hospital psiquiátrico. agradeciéndoles la ayuda. —El doctor Maigrey dijo que Jace tenía que comer. No creo que su «psicosis» le ayude esta vez —les aseguró el sheriff antes de partir. Logan se despidió de los demás. —No tengo hambre —murmuró Hayley. —Puedo hacerlo yo —gruñó Jace—. El sheriff. Se alegraron cuando todo el ajetreo de su al- rededor decayó hasta que finalmente se hizo el silencio. después de asegurarse que su alfa estaba bien. se fueron. Logan dirigió todo el trabajo. apresó a un Jim Beeman inconsciente sin ningún peligro y se lo llevó en una ambulancia. Puso la bandeja sobre la mesa café. con la recomenda- ción de que lo ingresaran en uno de máxima seguridad. ayuda a Jace a incorporarse. Come. Los cargos ya estaban presentados contra él por escapar y por la agresión contra el doctor Henderson. ¿sabes?. Hayley estrujó una toalla húmeda. Comunidad Shifter 139 . en tanto Bryn les llevaba la sopa. los sándwiches y unos vasos de leche. vamos. Esta había posado la cabeza en su hombro y la mano sobre su pecho. Lo ayudó a quitarse el resto de la ropa y muy suavemente comenzó a lavarle la sangre. incorpórate. Después de unos minutos de espera para observar que estuviera bien. no saldrá durante mucho tiempo. —Venga. con su brazo ileso colocado alrede- dor de Hayley. Tú también tienes que comer. La mayoría de los miembros de la manada. que afortunadamente era miembro de la manada de los Pinos Gemelos. —Comamos. ponte derecha. Alegra esa cara. pero dirigiendo una débil sonrisa a Bryn. No soy un inválido. pero otros se quedaron para ayudar a recoger el es- tropicio. Ha sufrido una conmo- ción. por no mencionar allanamiento de morada y posesión ilegal de armas de fuego. Con un Jace instalado sin peligro sobre el sofá y con Hayley arrodillada junto a él. Ayuda a Jace con la comida. Los vidrios de las ventanas rotas fueron barridos y las taparon con ta- bleros de madera para guarecer el interior de las inclemencias climáticas. mientras Bryn se iba a la cocina para calentar un poco de sopa de tomate y sándwiches de queso fundido.

Hayley ayudó a Jace. Jace tomó su barbilla con su mano y la miró profundamente. para alivio de Logan. El sheriff llamó después de que voso- tros os hubierais ido. —¡Bryn!.Kate Steele Tentar a un lobo —Sí. lo sé. Hayley? —¿Yo? Eh. todos lo estábamos. cariño. Jace alzó sus cejas estilo Groucho. Bryn. Bryn levantó su cabeza desde donde la tenía escondida contra el hombro de Logan. si no a ti. Se sentaron en un sillón cercano al sofá. Ahora volvamos a la comida. pero Jace y Hay- ley la disuadieron. eso es parte de mi trabajo. Tratamos de llamaros. Bryn estaba muy preocupada. —Estoy bien. Tomando su cara con sus dos manos. todo esta bien —le dijo Logan dulcemente y la alzó en bra- zos. — Se levanto del regazo de Logan y se acerco a Jace. besó primero una mejilla y después la otra—. y doy gracias a Dios por ello. la acunó contra él al tiempo que le decía a Jace—. —Hey. Estoy famé- lico. Bryn ofreció cancelar su viaje de luna de miel. Tan pronto como la comida acabó los platos se llevaron al lavavajillas y luego Bryn y Logan se despidieron. ¿no te encuentras bien? —preguntó él suavemente. —Lo sé. Comunidad Shifter 140 . Con Bryn en su regazo. luego de repente se puso a llorar. capturó las manos que estaban en sus mejillas. Sonriéndole. Lamento que estuvierais preocupados. Estoy cansada y debes de estar cansado. —Ahora me quieres seducir. Entre sonrisas. Eres el hombre más fuerte del mundo y no tienes ninguna debilidad —le criticó Bryn. —Ha sido una noche muy larga. Solo tenía que desahogarme un poco. Es solo que… has estado demasiado silenciosa. Demonios. pero no hubo respuesta. Jace sonrió. Pero maldita sea. Gracias por mantener segura a Hayley. que no fui yo a la que la dispararon. Creo que la cama sería el mejor lugar para los dos en este momento. Los acompañaron a la puerta y les dijeron adiós. —No me molesté en traer el móvil y nos dimos una vuelta antes de dirigir- nos a casa —les explicó Jace—. estoy muy contento de que os presentarais cuando lo hicisteis. sí. todos atacaron la comida. ni aquí ni en el móvil. Después Jace cerró. —¿Estas bien. sí. dulzura. acercándole el sándwich de queso para que lo mordiera y el tazón con la sopa. Nos dijo que Beeman se había escapado y que había sido visto por esta zona.

—Eres incorregible. En silencio. Hayley estaba en el suelo. Hayley se río entre dientes. abriendo la puerta silenciosamente. ahora todo esta bien —murmuraba solícito. Hayley ahogó un sollozo que fácilmente se había convertido en una mezcla de risa e hipo. Regresaré en un minuto —respondió y se escabulló. Tenemos mucho que desear. —¿Dónde vas? —preguntó aturdido. Jace la sujetó fuerte y se meció. —Tengo que ir al baño. con una toalla sobre la boca para bloquear todo sonido y meciéndose de un lado para otro. —Esto del «casi» no cuenta. se acostaron juntos en la cama. ella le dirigió una sonrisa acuosa. Angustiado. En contestación. — Extendió la mano hacia arriba y acarició su mejilla sua- vemente—. subieron las escaleras con paso lento y cuida- doso. Pasando algo del bendito tiempo. —Cade dice que soy incapaz de entonar una melodía. Después de limpiarse a fondo y bastante rápido. cariño. Jace se despertó cuando Hayley trató de salir de la cama. estremeciéndose siguió llorando. cariñín! Debes calmarte. Casi te pierdo —dijo en un susurro afligido. Jace se colocó a su lado. llorando a lágrima viva. El doctor Maigrey dijo bien clarito que nada de ejercicio «vigoroso» durante doce horas —luego miró su reloj—.Kate Steele Tentar a un lobo —Ehhh. —Sabía que eso lo conseguiría —murmuró Jace contra su cabeza. entonces supongo que tendré que ir a dormir —masculló—. No podemos dejar que el «casi» nos deprima. Se acercó hacia el lado de Hayley para encontrarse que su espacio en la cama estaba vacío y las saba- nas carecían de su calor corporal. a dormir. Comunidad Shifter 141 . Cuando trató de cantar. Ante la insistencia de Hayley. se puso de pie y fue al baño. Jace se sentó en el suelo a su lado y la rodeó con sus brazos y piernas. murmurando palabras de con- suelo. Venga vamos. Jace dormitó hasta que un suave sonido lo despertó. —Tiene razón. nos quedan nueve horas y media. ¿Te vas a casar conmigo o no? —Claro que sí —afirmó suavemente. No pasó mucho tiempo antes de que se adentraran en el bendito sueño. acariciando la espalda de Hayley y con su brazo herido encima de ella. —¡Shh. Hayley dejó caer la toalla y apoyo la cabeza en su hombro. Hayley. mientras la mecía suavemente de una lado a otro. —Vaya. Así el tiempo pasará más rápido. Según mis cálculos. presionándola contra él.

mascullando algo sobre las rarezas de las mujeres. bostezó y después froto la mejilla contra él. —Cariño. —No. cariño. Lo sabes. sus cuerpos vibraban felices y despreocupa- dos. a Jace le despertaron un par de manos y unos labios que se demoraban haciéndole apetitosas y excitantes caricias por todo el cuerpo. —Esperaré. Hayley le dirigió una mirada intranquila. Pasó su brazo herido alrededor de sus hombros y la abrazó acercándola y colocando su cabeza sobre su pecho. vendré y te arrastraré —le advirtió alejándose. Vamos a ob- servar a nuestro hijo crecer aquí. Finalmente. Mientras la ayudaba a levantarse. Estás helada —dijo. —Y en pocas horas. —Eso es verdad —admitió mientras flotaba hacia el mundo de los sueños. Hayley se reunió con él en la cama. —¡Jace! —¡Muy bien! Te esperaré en la cama. Gimió cuando su erecto pene fue engullido por una Comunidad Shifter 142 . Vámonos a la cama. frotando sus brazos con las manos—. Un minuto después. Si tardas mucho. —¿Todo bien? Hayley empezó a reírse entre dientes cuando el pecho de Jace se agitó con alegría. su mano se depositó como una pluma sobre su estómago—. ¿verdad? —Entonces formamos una buena pareja. Y mejor será que llegues pronto. —Tardaré un minuto. dentro de ti —dijo suavemente. vamos a empezar a crear nuestra familia. tengo que sonarme y lavarme la cara. Jace la abrazó fuertemente y la siguió. ***** Aproximadamente doce horas después del tiroteo.Kate Steele Tentar a un lobo Jace sonrió radiantemente. Hayley inspiró profundamente y le dijo: —Estás loco. Hayley sonrío. colocando su brazo sobre su pecho. porque no soy el único que esta metido en el ajo. estoy aquí desnudo y eso no te molesta. Luego miró su reloj. Estaban tendidos juntos. Jace se echó sobre su espalda y ella se acurrucó contra él. Vamos. —¿Por qué no? —No quiero sonarme la nariz delante de ti.

porque no veo ninguna señal de peligro. empujando su redondeado trasero contra él. cariño? —Estaba sin aliento. Nunca lo olvides. Jace gruñó contra su oreja. ¿Cómo te sientes? —Como nuevo. dando y recibiendo placer. —Eso es. La cama tembló cuando sus cuerpos se movieron al unísono. disfrutando de la gratificante recompensa que había resul- tado de «tentar a un lobo». —Jace. —Dicen que es peligroso ju- gar con un lobo. luego le soltó. Hayley se encontró sobre sus rodillas con Jace cubriéndola por la espalda. Hayley y Jace se amaron. —Mi lobo —gimió Hayley. —Es mi turno para jugar —dijo cuando su pene encontró su entrada. —Hola —murmuró contra sus labios—. mientras in- tercambiaban palabras llenas de amor y deseo. llenando su resbala- diza funda con su duro y grueso pene. Sus caderas se agitaron. Jace se quedó sin aliento y se liberó. iniciando un ritmo que acompañaba los golpes de succión de la boca de Hayley Ella se lo trabajó unos minutos. ¿Pero que estás haciendo. —¿Te tengo que contestar? Hayley se rió suavemente entre dientes. ¿Lo es? Jace levantó una ceja. Hayley. ¿qué estás haciendo? —gimió ella.Kate Steele Tentar a un lobo afectuosa y húmeda boca. —Tentando al lobo —explicó razonablemente. —Estoy haciendo progresos. Comunidad Shifter 143 . por siempre jamás. sus manos sustituyeron la boca mientras se alzaba por su cuerpo y se inclinaba sobre él. apretando la gruesa erección que llenaba su mano. Sim- plemente veo a un animalito tendido esperando ser acariciado —le provocó. —Recordándole a mi compañera que soy un lobo de pura cepa y que es el único que manda en esta cama —y empujó hacia delante. Tu lobo. es- tremeciéndose de placer por las caricias de su experta mano. Antes de que pudiera decir otra pala- bra.

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