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"Amada mía

":
cartas de amor de
grandes personajes
de la historia
Hombres y mujeres célebres abrieron su corazón en cartas confesando
amores a primera vista, pasiones no correspondidas, ansias secretas y
deseos imposibles. Muchas fueron contestadas pero otras no siempre
llegaron al amado. Leé un puñado de esos ardientes textos privados.

por Patricia Rodón@patriciarodnOpiná

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org) "Mujer leyendo". Perón tuvo en Evita su “tesoro adorado“. Sólo el amor puede despertar emociones tan extremas como la pasión y el odio. . Enrique VIII enloqueció por Ana Bolena antes de ordenar su muerte. Napoleón sufrió por el desdén de Josefina. de Pieter Janssens. (Foto pintura. de Jan Vermeer de Delft (1669) (detalle).aut."La carta de amor".

Gabriela Mistral puso por escrito su pasión por el poeta Manuel Magallanes Moure en sus misivas. cualquiera sea su origen. Manual para escribir cartas de amor Verona. edad o condición social. Pablo Neruda le envió centenares de arrebatadas epístolas a Matilde mezclando besos con encargos de comida y tabaco. El texto. alberga el libro más antiguo sobre cartas de amor. "Más que los besos.Simón Bolívar le escribía a su amante Manuela Sáez mientras entre batalla y batalla. los protagonistas de la historia han volcado por igual sus sentimientos. que ocupan todo el cuarto capítulo. y contiene consejos para todo tipo de cartas. está en escrito en latín y sobre pergamino. un códice del siglo XII escrito por un clérigo llamado Guido. escribió John Donne en el siglo XVI. son las cartas las que unen las almas". llamado Modi dictaminum. no siempre correspondidos. En diferentes épocas y escenarios. Dichas recomendaciones van desde alabar la belleza de la amada comparándola con piedras preciosas hasta hacer referencia a versiones . entre ellas las de amor. Sigmund Freud le envió más de 900 cartas a Martha Bernays. de Sir Lawrence Alma-Tadema (1888). la ciudad de Romeo y Julieta. "El poeta favorito". a través de cartas que demuestran que sólo el amor es capaz de desnudar el alma de hombres y mujeres.

un noble de quien sólo se conoce que su nombre empezaba por "G" escribe a su mujer. En ella. Se enseña de esta forma tanto la manera en que la mujer debe escribir al marido como el modo en que deben hacerlo los amantes. sino que se alude también al amor físico: besos. "vuestra dulzura conoce" y "ya es conocido a vuestra nobleza" o hablar de los momentos felices con expresiones como "el ánimo no soporta tanta felicidad" son otros de los consejos del manual. desde la ciudad de Pisa. sabe que por el perfume de tu amor no me negaría a escalar montes o a atravesar a nado mares.mitológicas de la pareja de enamorados. referirse a la amada diciendo que "vuestra belleza sabe". En la misiva G. amiga mía dulcísima. se dirige así a su esposa: "Tu afecto. abrazos y deseo. como Paris y Helena de Troya. Para ilustrar sus enseñanzas. la primera carta medieval de amor de que se tiene constancia. entre ellos los de una epístola que podría ser. Imilde. cómo presentarse a la amada y cómo despedirse. ni aunque todos los miembros de mi cuerpo pudieran hablar". Despedirse con "tantos saludos como peces hay en el mar" o "como flores trae el verano". e incluso afrontar peligros de muerte". según los estudiosos. El autor aconseja también figuras retóricas que indiquen la incapacidad para expresar lo que se siente. el clérigo utiliza ejemplos. como: "Cuán profundamente te amo no podría expresarlo con palabras. . Pero no todo en él es puramente platónico.

Más tarde le escribe: "Es imposible estar más débil y degradado. cartas que hablan de amores a primera vista. escribió el emperador en agosto 1796. no amas a tu marido“. ámame. de Gerard Ter Borch (1680). ocho años antes de que ordenara encerrar a su esposa en la Torre de Londres y decapitarla. Un tono muy distinto al utilizado apenas un par de meses después: “No te amo. te detesto. Los campeones del verso Seleccionamos fragmentos de algunas cartas de amor cautivantes que se han escrito a través de la historia. Entre batalla y batalla. amores no correspondidos. Nunca me escribes. Napoleón Bonaparte volcó su vena romántica en sus cartas a Josefina. . desgarran mi alma". por el contrario. que estés bien y pienses muy a menudo en mí“. Vuestros pensamientos envenenan mi vida. amores imposibles. torpe y tonta. "Mi corazón y mi persona se rinden ante ti suplicándote que sigas favoreciéndome con tu amor". “Mi dulce Josefina. eres una Cenicienta malvada. incluso. amores secretos. escribió Enrique VIII a Ana Bolena en 1528."Hombre leyendo una carta". cartas sin terminar y cartas que. no siempre llegaron. en absoluto. se lamentaba.

el 9 de julio de 1843. el autor de Los miserablesescribió un texto más elaborado para otra amante. expresó Alejandro II. en ella puede leerse: "Te quiero. ante todo y después de todo. "El hombre que escribe una carta". y necesito . te quiero más que a la vida y tu adorable carta de anoche. te quiero. no deseo más que a usted“. te quiero. de Gerard Ter Borch (1659). te quiero". Algo similar sugiere la misiva que un domingo de 1868 escribió el poderoso zar Alejandro II de Rusia a Katia. expresó Victor Hugo. "¡Oh! ¡Piensa en mí! ¡Quiéreme! Sueña con el último minuto cuando nos vimos y el primer minuto cuando volveremos a vernos". me volvió loco". a quien en una breve y arrebatada carta Napoleón confiesa: “No he visto más que a usted. no he admirado más que a usted. que vengo de recibir y de leer con pasión y con felicidad.Quizá el desdén de Josefina le arrojó en brazos de María Walewska. En cambio. su amante y futura esposa. La carta que Juliette Drovet dirigió a Victor Hugo es directa y simple. Léonie d´Aunet. "Hola mi ángel. Y agregó: "¡Oh Dios mío! ¡Que es largo.

de palabra y obra. a quien confiesa un “amor apasionado“ y en cuyas manos pone su destino con la promesa de que “nunca dejaré de amarte“.verte! Ángel dulce. donde la llamaba "princesita". Freud la vio seis veces en cuatro años. Las promesas de Lord Byron se desvanecieron rápidamente a juzgar por su correspondencia con la joven Teresa Guiccioli. fija tus ojos adorables sobre mí. que es y será el más sagrado para ti. ¡oh qué largo es!". comienza una de sus cartas a lord Alfred Douglas. Te quiero. “es una maravilla que esos labios de pétalo de rosa rojos tuyos sirvan igual para la música del canto que para la locura del besar“. . pero le escribió más de novecientas cartas de amor. Se enamoró a los 25 años de Martha Bernays. De aquí los sentiré. ocupará jamás el lugar en mi afecto. Pero si de pasión se trata. una dama de la alta sociedad pero casada con otro: “Prometo y juro que ninguna otra. Esto me recalentará el alma. una amiga de su hermana y llevó un romance victoriano. Él era muy tímido y no tenía experiencias sexuales. ¡Eres mi vida! Hasta el jueves. hasta que yo sea nada“. No menos arrebatado parece Lord Byron en su relación con Caroline Lamb. Oscar Wilde superó a Byron: “Niño mío“.

Te quiero y te amo y te necesito Las cartas que Antoine de Saint-Exupéry dirigió a su último gran amor son desgarradoras. casada y embarazada. agrega. rosal. ninguna. cuyo nombre fue mantenido en reserva. escribió. No fui prudente ni pensé que arriesgara pena. La mujer."Mujer leyendo". pero me lastimé en el rosal cogiendo una rosa. Estoy resentido con usted por estropearlo". hoy día ni jamás. nunca correspondió la pasión de Saint-Exupéry. . una joven de 23 años. Adiós rosal". El Principito está muerto o se volvió totalmente escéptico. quien desesperado por los desaires le envió un sombrío último texto en mayo de 1944. No más vida. en una misión de reconocimiento durante la Segunda Guerra Mundial. "No hay más Principito. teléfono ni señal. Nada importa en la vida. Dos meses después de escribir esto. Saint-Exupéry desapareció misteriosamente para siempre cuando pilotaba un avión sobre Francia. "No habrá más cartas. El rosal preguntará: ¿Qué importancia tenía para usted? Ninguna. de Henri Emile Benoit Matisse (1894). Un Principito escéptico no es más un Principito.

Soy tu niño y debes ser severa conmigo. no tengo nada. me gustaría que me dieras una bofetada. mi amor. ni capacidad. tú me posees enteramente. Besos de tinta En un estilo más directo y simple. sería una pobre mujer como hay miles y miles. que me azotases incluso". Y es por eso que si te perdiera me perdería a mí misma y ya no sería entonces Gala. porque sin ti sería como un sobre vacío". le escribió Gala a Paul Eluard. Y si me amas cuidarás preciosamente tu vida. casi las mismas palabras que luego le dirá a Dalí."Te amo únicamente a ti. Sálvame y ampárame. que apenas dice: "Yo también. Es terrible. madrecita mía. como lo hace en un telegrama Nathalie Paley al poeta y dramaturgo Jean Cocteau. nada. de Balthasar Klossowski de Rola (Balthus). también se puede declarar el amor. en todas partes y siempre". . su esposo.Tienes que comprender que no tengo nada mío. "Katia Lisant". ni inteligencia. tengo el amor. James Joyce le aseguraba a Nora Barnacle: "No volveré a separarme de ti nunca. nada. Castígame cuando gustes. No sólo deseo tu cuerpo (como sabes) también deseo tu compañía.

y aunque no tenga sino tu silencio qué me importa. el de Matilde Urrutia fue quizá el más intenso y prolongado. De todos los amores de Pablo Neruda. Tu Tuyo“. y todo me trae noticias tuyas. (“) sé que eres mía y que soy tuyo y las cartas y las noticias sobran. Y mientras en una carta de octubre de 1951 le dice: “Yo pienso en ti día y noche. y no sé si te quiero pero te quiero. de Pablo Ruiz Picasso (1935). en diciembre de ese mismo año la increpa: “Yo confío en tí. . y cada cosa te hablará de mí a toda hora. no seas perra. le escribe Gabriela Mistral al poeta chileno Manuel Magallanes Moure destinatario de sus ardientes cartas donde la Nobel desnuda su corazón y su alma. nuestro amor llena todo. Eres mía y te beso“. "Mujer leyendo". dulce mía. amor mío. noche y día. Te quiero mi amor. cotidiana y doméstica al final. El tumultuoso poeta no se priva de nada al escribirle a su “Chascona“. a su “cochina Patoja“."Te adoro. Todo mi vivir se concentra en este pensamiento y en este deseo: el beso que puedo darte y recibir de ti". Manuel. Una pasión encendida y secreta al principio. espérame.

¡Para siempre!“. ni ideas. y por siempre jamás“. No tengo reflejos. es una locura e inquietante!". Truman Capote comparte con Newton Arvin sus emociones durante una estancia en Grecia. En el lugar de mi corazón existe una angustia. el boxeador Marcel Cerdan. Las cartas que intercambió la cantante Edith Piaf con su amante. "Es raro. de Edward Hopper (1931). recibe un abrazo“. en 1958. y que aquí estoy para cualquier cosa que necesites. son emocionantes. te he sembrado entera. de tu totalidad. sino exigencia de tu plenitud. te he abierto y cerrado. . cuando Cerdan preparaba una pelea en Nueva York contra Jake La Motta. amor. Piaf le envió una carta de amor desde París. Capote recrimina a su amante su falta de interés y sustituye el “por siempre jamás“ por un simple “con todo mi afecto. Sólo quiero que sepas que pienso constantemente en ti. ¡Mi amorcito. Poco después. escribió. Ahora ya te he arado entera.En otra misiva grita amorosamente: “No eran celos. Me parezco a alguien que espera un acontecimiento. Más comedido. sin firmar para evitar que su manager la confiscara. sin embargo. "Habitación de hotel". querido Sige. ahora eres mía. Como siempre. nada. pero no quiere presionarle: “No te molestes en contestar mis cartas. En 1949. mi amorcito cómo te quiero. una pena.

“Sí. de ese corazón sin modelo“. o mandame llevar. Muy diferentes son las cartas de Perón a Eva Duarte. También los políticos han dejado testimonio de sus cuitas con muy distintos estilos. porque a la hora que empieces a querer alguna inglesa adiós Mariquita“. y este cuerpo sin alma no puede vivir y si quieres que viva venite pronto. de Gabriela Mistral. No me consuela otra cosa más que cuando me acuerdo las promesas que me hiciste los últimos días antes de la salida. son bebidos por los fantasmas por el camino". de no olvidarte de mí. su “tesoro adorado“ y su “chinita querida“. Fuentes: 108 cartas de amor. pero siempre desde el apasionamiento. Cartas de amor y desamor. que promete a su “Juancito“ amor eterno y adoración desde el cielo porque “yo vivo en ti. de Valeria Cipolla. de Pablo Neruda. de quererme siempre. Simón Bolívar es capaz de olvidarse de la política. le escribe en 1825. de serme fiel.Más allá de la política Aunque no sólo reyes. En su abundante correspondencia amorosa con Manuela Sáez. te idolatro hoy más que nunca jamás. de tratar de volver pronto. siento por ti y pienso por ti“. Al arrancarme de tu amor y de tu posesión se me ha multiplicado el sentimiento de todos los encantos de tu alma y de tu corazón divino. Breve . Un sentimiento plenamente correspondido por Evita. Las ingenuas cartas de María Guadalupe de la Cuenca a su esposo Mariano Moreno tuvieron la dolorosa particularidad de que él nunca las leyó porque el revolucionario murió en alta mar mientras ella las escribía: “Ay Moreno de mi corazón: No tengo vida sin vos. Cartas de amor. Franz Kafka le escribe a Milena una bellísima frase que bien sirve para cerrar esta nota: "Las cartas de amor son una relación con fantasmas: los besos escritos no llegan a destino. emperadores y escritores han llorado por amor. se fue mi alma.

Antología del amor apasionado. de Alberto Manguel.99 cartas de amor. Patricia Rodón . de Varios Autores.tratado de la pasión. de Varios Autores.

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