Está en la página 1de 3

entrevist

Texto: José Ignacio de la Serna


Fotos: Cano

“Fui
torero
para
escapar
del
hambre”
Cumplió trece años el día que, recién
terminada la Guerra Civil, ordenaron
fusilar a su padre. “Esa fue la mayor
tragedia de mi vida. Aún recuerdo sus
lágrimas de la despedida”. Su madre,
castellana de pura cepa y analfabeta,
trajo a este mundo a doce hijos, sin
más recursos económicos que el
humilde e ingrato trabajo de todos los
días. Entonces, el maestro pensó que
la única forma de escapar de aquella
miseria era siendo torero. Y “además,
–dice– no tenía otro camino: torero o
albañil”. Con el tiempo llegarían sus
diez puertas grandes de la plaza de
toros Monumental de Las Ventas.

Pregunta | ¿Sin afición?


Respuesta | Lo de la afición vino después,
pero al principio fue la necesidad. En aquel
tiempo tenía un hermano que era torero
cómico, y para que fuera aprendiendo el
oficio, me llevaba con él en la parte seria.
Entonces no se lidiaba un becerro como
ahora, sino vacas en puntas, grandes y
fuertes.
P | También anduvo por las capeas de
Castilla.
R | Aquello era ‘la guerra’. Apenas tenía ofi-
cio y me pegaban unas palizas tremendas.

Gregorio
Sánchez
22
Además, echaban unos toros de imponen- hice con vestidos, capotes y muletas alqui- algunas novilladas sin caballos, y como
te trapío, a veces, incluso toreados. Costaba lados. Hoy cualquier chaval tiene en su tenía cierto ambiente por la zona, nos die-
un mundo estar delante de ellos. armario varios vestidos de torear. Tampoco ron la posibilidad de debutar. Recuerdo que
P | ¿Tenía alguna referencia de lo que hacía campo y nunca maté un toro a puerta la novillada era más grande que la corrida
era el toreo? cerrada. Los tiempos han cambiado. de toros del día siguiente. La maté sin más;
R | Pocas. A mí me enseñó a torear un P | Para ser torero hay que ser un tío muy y de ahí a Vista Alegre, donde tampoco pasó
banderillero de Algeciras que se llamaba especial… nada importante, porque me faltaba oficio.
Adolfo Gómez Aranda, ‘Molinilla’. En los R | Lo que hay que tener es una gran nece- Pero luego fui a Barcelona y entonces cam-
inicios, todos hemos tenido cerca a alguien sidad. Ese es el motor para luchar y mirar biaron las cosas.
que nos ha enseñado los secretos de esta hacia adelante. Además, yo no tenía otro P | ¿Qué ocurrió?
profesión. Ahora, incluso se han atrevido camino. Era el toro o el andamio. R | Pues que esa tarde toreaba con El Turia
a decir que de las escuelas taurinas salen P | Insisto, ¿sin tener afición? y con Chamaco, y a éste le tocó en suerte
todos iguales. Y eso no es cierto. Cada cha- R | No, no. Para aguantar aquella lucha tan un novillo de Carlos Núñez que estaba
val tiene su sello, su forma de sentir e inter- dura había que tener una gran afición. Sin tuerto. Su apoderado, Pepe Camará le dijo
pretar el toreo, pero la técnica la tienes que a Juanito Ramos que si le cambiábamos

C
aprender de alguien. el novillo, nos repetiría en Barcelona. La
P | Sigamos… idea me pareció fantástica y dijimos que
R | Cuando empezó la Guerra Civil me vine
con mi familia a vivir a Madrid. Como he uando era joven sí. Como si quería que le matara los dos.
Oye, ¡y lo que son las cosas! Ése fue el único
dicho, trabajaba de albañil, pero cuando
llegaba a casa cogía la muleta y el capote
estaba fuerte novillo de la tarde que embistió, y le corté
una oreja. En la repetición di dos vueltas al
y me ponía a entrenar. Estaba fuerte como como un toro y ruedo en mi primero y al segundo le corté
un roble y fumaba como un carretero.
P | ¿Mucho? fumaba como un las dos orejas. Ahí fue cuando arrancó mi
carrera como novillero.
R | ¡Hombre! No sé si tanto como Antoñete,
pero mucho. Fumaba dos cajetillas de taba-
carretero” P | Y después, Madrid.
R | Así es. La tarde de mi presentación estu-
co rubio al día. ve valiente, pero no corté orejas. Ni en esa
P | ¡Un buen cóctel: capeas y tabaco! vocación y sin afición no se puede ser nada ni en las siguientes, pero como veían que
R | (Risas) Aprendí a fuerza de golpes y de en esta vida. Tenía el toro metido en la de verdad quería ser torero y que me que-
porrazos. Pero aprendí. Y conseguí abrir- cabeza, y, si por ejemplo un día iba al cine, daba quieto, me volvían a poner. En Las
me camino. Ahora los chavales salen de cuando salía, aunque fuera de noche, me Ventas toreé diez novilladas antes de tomar
las escuelas taurinas hechos unos verdade- ponía a torear de salón. la alternativa. Sólo en la última pude salir
ros matadores de toros, con el oficio bien P | Maestro, ¿al cine iba solo o acompa- por la Puerta Grande. Fue el 11 de marzo
aprendido. ñado? de 1956.
P | ¿Eso es bueno o malo? R | (Risas con cierta ironía) ¡Solo como la una! P | Siendo de Toledo, y habiendo toreado
R | A veces es malo, porque algunos chicos En aquella época no tenía tiempo para pen- tanto en Las Ventas, tomó la alternativa
no le dan importancia a unas facilidades y sar en chavalas… en Sevilla.
a unas oportunidades que otros no hemos P | Debutó con picadores con 22 años, en R | Ocurrió que en Sevilla le corté dos orejas
tenido. Las diez novilladas que toreé en Guadalajara, en 1952. a un novillo que me pegó hasta doce vol-
Madrid antes de tomar la alternativa, lo R | Había tenido suerte en esa plaza, en teretas. Aquella tarde estuve valiente de

23
entrevist

tes que la pierna se estiraba sola. Cuando es el dinero.


veía aparecer por la puerta al pobre Arturo, P | Pues no tiene usted fama de haber sido
que era quien me trataba, me cagaba en ‘blando de remos’. ¿Por qué no terminó
su padre. con aquella relación?
P | Aquel ‘martirio’ hizo su efecto y a los R | ¡Y yo qué sé! Cosas que pasan en la vida…
dos meses, el 5 de julio, salió por primera Lo mejor es no acordarse. Cada vez que liqui-
vez como matador de toros por la Puerta dábamos cuentas me ponía enfermo.
Grande de Las Ventas. P | ¿Le gustaba que le compararan con
R | Esa ha sido la tarde más feliz de mi vida. Domingo Ortega?
A lo largo de mi carrera he abierto esa puer- R | Pues claro. Ortega ha sido un torero gran-
ta en diez ocasiones. Pero aquella tarde tuvo dioso, poderoso, sobrio y templado. Decían
un acento y un sabor especial. que nos parecíamos hasta físicamente. Yo
P | Cuéntenos… también fui un torero poderoso y domina-
R | Con mi primer toro pegué un sainete dor. Y me quedaba muy quieto. En toda mi
muy gordo. Me vine abajo y Madrid, con vida sólo he escuchado tres avisos. Eso sí, si
todo su peso, se me vino encima. Hasta que

A
salió mi segundo le di mil vueltas a la cabe-
za, y me di cuenta de que si no lo arreglaba
no tendría más remedio que volver a los
albañiles. Fueron momentos amargos, por- prendí a fuerza
que por nada del mundo quería volver al
andamio. de golpes y de
P | ¿Y qué hizo para remontar?
R | Pues no lo sé, pero cuando me vine a dar
porrazos”
cuenta ya le había pegado cuarenta natura-
les de categoría y lo maté por el hoyo de las alguna virtud tuve como torero fue que ense-
agujas. Cayó sin puntilla, patas arriba. Salí guida ‘enganchaba’ a la gente en la faena.
de la plaza en hombros, con las dos orejas, P | ¿Qué toro le amargó la vida?
y llorando de emoción. R | Uno de Fermín Bohórquez, en Málaga.
P | La tarde del 19 de junio de 1960, en la Cuando cogí la muleta me temblaron las
corrida del Montepío, marcó un hito en piernas de miedo. No sé qué me pasó.
su carrera. P | Nunca escondió sus ideales políticos,
R | Fue una tarde histórica. Me quedé sólo de izquierdas.
en el cartel porque del original se cayeron R | Es que no podía ser de otra manera. El 8 de
Antonio Bienvenida, que se había lesionado mayo de 1940 los nacionales fusilaron a mi
días antes en su intentona de matar doce padre. Yo entonces tenía trece años y nunca
toros en solitario, y Fermín Murillo, que olvidaré la expresión de su cara cuando nos
estaba herido. Así que cuando me lo propu- vimos por última vez. Cuando se lo llevaron
verdad y la gente se quedó impresionada. sieron dije que pa´lante. para siempre… Le caían dos lagrimones así
Así que, como nos la ofrecieron, pensé que P | ¿Es cierto que antes de la corrida se de gordos. Después, también detuvieron
La Maestranza era el marco perfecto para fumó una cajetilla y media de tabaco? a mi madre por que dijeron que la habían
hacerme matador de toros. R | (Carcajadas) ¿Cuántas? Eso me lo fumaba visto con la bandera republicana. ¡Vaya imbe-
P | El primero de su lote le infirió una un día cualquiera. Y luego, si hacía falta, cilidad! La pobre no sabía leer, ni escribir;
grave cornada en el glúteo. un puro. Para eso era un fenómeno. Ese día sólo trabajar, y había traído al mundo doce
R | No pude matar el toro de Joaquín me fumaría varios paquetes de tabaco. Lo hijos de los que murieron siete. Pero la vida
Buendía. Pero como mi padrino, Antonio importante es que fue un triunfo apoteó- sigue…
Bienvenida, me había cedido los trastos, ya sico. Corté nada menos que siete orejas en P | Maestro, se nos acaba el tiempo y
era matador de toros. Tenía 28 años y había una hora y veinte minutos. hemos llegado al final de esta entrevista.
recorrido un duro y largo camino hasta lle- P | Dicen las malas lenguas que despa- Me gustaría saber si tiene alguna espina
gar ahí. chó la corrida en un tiempo record para clavada en su viejo corazón de torero.
P | Aquel percance le trajo por la calle de poder asistir al Bernabéu, donde esa R | Sí, una muy grande. Que el día que me
la amargura. noche se jugaba la final de la Copa entre despedí de Madrid matando seis toros de
R | ¡Las pasé canutas! Cuando reaparecí en el Real Madrid y el Athletic de Bilbao. Aleas, la afición no permitió que mi hijo me
la feria de abril un toro de Miura me pegó R | Con la paliza que traía de la plaza, como cortara la coleta. Y todo por una mala tarde
otra cornada. No podía con la pierna. Tenía para ir al fútbol. Eso son habladurías de la de toros. Aquello fue injusto.
el nervio ciático afectado y había perdido gente… Lo que sí es cierto es que soy del P | ¿Y cómo llenó el vació de la retirada?
masa muscular. Y como en ese estado no Real Madrid hasta la muerte. R | Toreando festivales, y cuando ya no quise
podía torear, el doctor Antonio Castaño me P | Y a partir de ahí, figura del toreo. o no pude, con la Escuela Taurina de Madrid.
aconsejó que me sometiera a un proceso R | Pero fui muy mal administrado. Los Allí he sido completamente feliz, viendo a los
de rehabilitación que resultó durísimo. Fue esfuerzos delante del toro y los triunfos no chavales que sueñan con ser toreros. Tengo
como un martirio chino. los veía recompensados con dinero. Durante ochenta años y sigo yendo a la escuela con la
P | ¿De qué se trataba? años me apoderó Emilio Fernández, un ilusión de un niño.
R | De unas sesiones con descargas eléctri- hombre que no me dio a valer y con el que P | ¿Ha sido feliz con el toro?
cas sobre la zona afectada, para fortalecer y no gané un duro. Ni miraba las corridas en R | ¡Inmensamente feliz! Con todo lo que he
recuperar el músculo. ¡Pero, joder, no veas el campo, ni estaba pendiente de nada. Fue pasado, no me cambio por nadie.
que sacudidas daba aquello! Eran tan fuer- un desastre total. Y aquí lo que te da valor Maestro, prefiero quedarme con eso.

24

También podría gustarte