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La República de Platon

Alain Badiou

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"Podemos, debemos escribir para nuestros contemporá-
neos obras como La república o El banquete", declaraba
Badiou en Condiciones (1992), después de haber afirmado,
al menos desde los años ochenta y á contracorriente de su
época, su filiación platónica. A ese imperativo responde
su República de Platón, que es una recreación, tanto fi-
losófica como literaria, del famoso diálogo, poblada de
referencias que van desde la antigua Grecia hasta nuestros
días y nos instalan, súbitamente, en un teatro-ágora donde
el pensamiento se despliega a través de un lenguaje tan
sutil como vivaz.
Asistimos en él a una suerte de "enfrentamiento fra-
terno" entre el filósofo griego y su innovador discípulo,
tal vez el sello de la mayor fidelidad en una relación de
maestría. Sobre el pilar de una sólida conceptualización,
Badiou sostiene y reformula con brío las ideas primordia-
les de Platón, así como objeta otras por boca de los perso-
najes (entre ellos, la esplendente Amaranta) o por medio
de la parodia y el humor que escanden la puesta en escena.
"Nunca es triste el canto del concepto", dice aquí un Sócra-
tes que conjuga la elaboración de un comunismo por venir
con la anábasis del Sujeto que, liberado de la caverna de
un cine cósmico, nace a los primeros destellos de luz.
La República de Platón es también una invitación a
la polémica, y quien asista a este teatro-ágora en que se
invoca a una multitud de personajes (Sófocles, Freud, Cal-
derón, Mao Tse-Tung, Mallarmé, Lacan y tantos otros) se
verá tentado de ser partícipe y testigo de un debate filo-
sófico que ha sabido franquear, si no diluir, las fronteras
del tiempo.
Alain Badiou, filósofo, dramaturgo y narrador, pone
aquí en juego su vehemencia y su peculiar inventiva para
transmitirles a los lectores - a todos por igual- ese deseo.
"En eso consiste - n o s dice- la eternidad de un texto."

M A R Í A DEL C A R M E N RODRÍGUEZ

ISBN 978-950-557-983-9

9 /03UUJ U Í 3 0 0 3

Traducción de
M A R Í A DEL C A R M E N R O D R Í G U E Z

ALAIN BADIOU

LA REPUBLICA
DE PLATON
Diálogo en un prologo, dieciséis capítulos
y un epilogo

FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
M É X I C O - ARGENTINA - B R A S I L - C O L O M B I A - C H I L E - ESPAÑA

ESTADOS UNIDOS DE A M É R I C A - GUATEMALA - P E R Ú - V E N E Z U E L A

SECCIÓN DE O B R A S DE F I L O S O F Í A

LA R E P U B L I C A D E P L A T Ó N

Primera edición en francés, 2012
Primera edición en español, 2013

Badiou, Alain
La República de Platón : diálogo en un prólogo, dieciséis
capítulos y un epílogo . - la ed. - Buenos Aires : Fondo de
Cultura Económica, 2013.
4 4 8 p.; 23x16 cm.-(Filosofía)

Traducido por: María del Carmen Rodríguez
ISBN 978-950-557-983-9

1. Filosofía. I. María del Carmen Rodríguez, trad. 11. Título

CDD 190

Armado de tapa: Juan Pablo Fernández
Imagen de tapa: Luca della Robbia, Platone e Aristotele o La filosofia. Foto de Sailko

Título original: La République de Platon
ISBN de la edición original: 978-2-213-63813-3
© 2012, Librairie Arthème Fayard
Obra publicada bajo la dirección de Alain Badiou y Barbara Cassin.

D . R . © 2 0 1 3 , F O N D O DE C U L T U R A ECONÒMICA DE A R G E N T I N A , S . A .
EI Salvador 5665; C1414BQE Buenos Aires, Argentina
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Carr. Picacho Ajusco 227; 14738 México D.R

ISBN: 978-950-557-983-9

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sin autorización expresa de la editorial.

I M P R E S O EN A R G E N T I N A - PRINTED IN ARGENTINA
Hecho el depósito que marca la ley ! 1.723

1. Crítica de las cuatro políticas precomunistas. Génesis de la sociedad y del Estado (368d-3 76c) 95 IV. Conversación en la villa del puerto (327a-336b) 23 I. Preguntas apremiantes de los y las jóvenes (357a-368d) 73 III. Disciplinas del cuerpo: dietética. Cómo escribi este incierto libro 15 Personajes 21 Prólogo. De las matemáticas a la dialéctica (521c-541 b) 287 XIII. Critica de las cuatro politicas precomunistas. Disciplinas del espirita: literatura y música (376c-403c) 111 V. medicina y deporte (403c-412c) 133 VI. Mujeres y familias (449a-47 le) 197 IX. índice Sobre la traducción 9 Prefacio. ¿Qué es un filósofo? (47lc-487b) 215 X. Timocracia y oligarquía (541 b-555b) 311 XIV. Reducir al sofista al silencio (336h-357a) 39 II. Filosofa y politica (487b-502c) 241 XL ¿Qiié es una Idea? (502c-521c) 257 XII. 2. Democracia y tiranía (555h-573b) 331 7 . La justicia objetiva (412c-434d) 149 VIL La justicia subjetiva (434d-449a) 177 VIH.

439 Las indicaciones codificadas en cifras y letras (del tipo "327a") corresponden a una división del texto en secciones. Eternidad móvil de los Sujetos (608b-fin) 419 t índice de nombres.1 o LA REPUBLICA DE PLATON XV. Poesía y pensamiento (592b-608b) 395 Epílogo. tanto en el texto griego como en las traducciones disponibles que inser- tan esa localización en el texto francés. en general del tamaño de una decena de líneas. Justicia y felicidad (573b-592b) 365 XVI. división únicamente requerida por los procedimientos antiguos de edi- ción y de paginación. . Esto último es lo que no he hecho. pero que se volvió tradicional y permite localizar dónde se está.

Siete versiones. que es una recreación. a contracorriente de su época. poético. del famoso diálogo de Platón.a todos por igual. A ese imperativo responde el libro que aquí traducimos. cuando afirmó. En La República de Platón. y al menos desde los años ochenta. humorístico. ideológicas y estructurales que separan las versiones clásicas del texto que traducimos. es posible rastrear más de una declaración como la que leemos en un texto incluido en Condiciones (1992): "Podemos. muy lejos de los claustros universitarios. en el momento de su publicación. Söhre la traducción A LO LARGO DE la inmensa obra de Alain Badiou. con referen- cias que van desde la antigua Grecia hasta nuestros días y nos instalan. tres . en un tiempo tan poblado como indiscernible. sino también las variaciones de tono (paródico. variaciones tonales para las cuales te- níamos que buscar un equivalente en nuestra lengua. irónico. ante todo. en un teatro-ágora que está lejos. y tantos otros) que Badiou pone en juego en su en- frentamiento fraterno con Platón. Traducir un texto filosófico de características tan singulares supone transmitir. el espíritu que lo anima. tanto filosófica como literaria. alejarse del discurso univer- sitario y. y donde el pensamiento se despliega a través de un lenguaje tan sutil como vivaz. Dado que se trata de una recreación. hemos consultado más de una versión del diálogo platónico. aclarar los criterios que guia- ron la tarea.deseo- sos de convertirse en su "contemporáneo". para captar no sólo las distancias teóricas. el filósofo griego y los personajes que él supo inmortalizar salen de la "academia" para acercarse a todos los lectores . debemos escribir para nuestros contemporáneos obras como La república o El banquetd'. su filiación plató- nica.

Universidad Nacional Autónoma de México. 1997. ya sea de modo explícito. y con cambios de tono y de conte- nido similares a los que aplica en el diálogo. Esquilo y tantísimos otros). Alianza. Madrid. Fernández-Galiano). col. Garnier-Flammarion. Sabido es que en este diálogo en que Platón "destierra" a los poetas de la República. col. 2007.Diálogos LV. en medio de tal o cual réplica o parlamento. Biblioteca Gredos. traducido y anotado por ÉiTiile Chambry).La República (traducción y notas de José Manuel Pabón y Manuel Fer- nández-Galiano. traducción y notas de Conrado Eggers Lan. estudio prelimi- nar y notas de Luis Farré. introducción de M. México. Tel. 1982. Eudeba. 2004. . Hesíodo. Livres I à X (texto establecido. col. República (introducción.en abundancia. Buenos Aires. también de Corneille y de muchos otros . introducción y notas de Antonio Gómez Robledo). Los Fundamentales. .La République.La República (edición bilingüe. col. París. en versos alejandrinos (de doce silabas) o en decasílabos. Madrid. . sección Clásicos. citados literalmente. revisión técnica de Lucas Soares). El Libro de Bolsillo.República (traducción del griego de Antonio Camarero. ya de modo implícito. Gallimard. Pindaro. poniendo en boca de Sócrates o de otro personaje un fragmento poético (de Homero. A esos fragmentos poéticos se suman otros. 1966. nos acompañaron a lo largo de este tra- bajo (las citamos en este orden y. rimados a la perfección. otras veces consultando. Gredos. Garnier- Flammarion.La République (traducción y notas de Robert Baccou).1o LA REPUBLICA DE PLATON en francés y cuatro en español. . en cada lengua. 1971. 1992. introducción y notas de Georges Le- roux). . París. versión. los cita -como siempre lo hace. en el orden de año de publicación de la versión utilizada): . Somete al mismo tratamiento al clásico romano Ovi- dio o al francés Corneille. a veces a partir del diálogo platónico. esas obras tal como han lle- gado a nuestros días. y lo hace siguiendo las normas tradicionales de la poesía francesa: por lo general. . Bibliotheca Scriptorum Greecorum et Romanorum Mexicana. además. Badiou retoma la mayoría de estos fragmentos y los recrea.La République (traducción inédita. col. París.

por supuesto. Con el mismo criterio. que pululan en esta República de Platón y que hemos consultado. nos servimos de las versiones de las que dispom'amos. sólo aparece el nombre del autor. no damos las referencias (libro. cuando las citas son explícitas. en general -aunque no exclusivamente-. para el lector curioso que quiera buscar la referencia a partir de tal o cual verso en francés. Sí agregamos en notas al pie. a veces. que son los pilares a partir de los cuales reformula y actualiza de modo afirmativo las ideas principales de Platón. Desde el título del prefacio. por ejemplo). no responder al espíritu que lo anima. es frecuente que al- guno de los personajes se encargue de guiar al lector para que ubique el fragmento citado {Odisea. ya que eso hubiera implicado "academizar" el texto. ex- plícitas e implícitas. En el caso de los textos griegos y latinos toma- mos como referencia. para que acudan a esas notas los lectores que aprecian las traducciones bilingües. estén o no recrea- dos. así como refuta otras. del original. canto 20. Cuando se trata de la recrea- ción de los clásicos. Decidimos no completar las referencias en notas a pie de página. con el fin de captar tanto los cambios como el tono requerido. cuando se trata de los autores citados literal- mente. De haberlo hecho. sobreabundan alusiones y citas implí- citas que remiten a un amplio espectro literario. ya sea a través de los personajes de la obra (en espe- . o algún otro indicio. Para traducir las recreaciones de los fragmentos poéticos. E inverna nuevos poemas. las versio- nes de la colección de Clásicos de Credos (publicadas en España) y de la colección Griegos y Latinos de Losada (publicadas en Argentina). En cuanto a los textos franceses. el frag- mento original de Badiou que traducimos. para citarlas con precisión en nuestra lengua. además. es más bien excepcional que aparezca la referencia completa (con el número de hexámetros o de versos) y.) para ubicar las citas filosóficas (ni las psicoanalíticas. habríamos tenido que extendernos tam- bién en ios conceptos de Badiou. consulta- mos los originales. que traducimos siempre. algo que le sería más difícil a partir de la versión directa que proponemos. En el texto de Badiou. etc. La puesta en escena de La República de Platón es también una caja de resonancias intertextuales. ni las históricas). y asumir en verdad el papel que se cifra en la triste expresión "tra- duttore traditore". capítulo. Mallarmé o Pessoa. como De Vigny. SOBRE LA TRADUCCIÓN 11 poetas. por otra parte. en contrapartida. una vez más.

a nuestras preguntas. y a quienes les estamos muy agradecidos. pero uno de ellos. En cuanto a los juegos de len- guaje. españoles. en dife- rentes momentos. las que pudieran comprenderse de inmediato en todas las regiones y no produjeran contrasentidos en ninguna. chilenos. a su vez. ya por el cambio radical de algunas perspectivas. aun antes de comenzar la traduc- ción. Cuando no había acuerdo a propósito de una expresión o una palabra. Amaranta. nos decidimos por el ritmo. Con la misma espontaneidad la bautizamos. "circulan" entre nosotros gracias a los viajes. Precisamos en nota al pie algunas referencias culturales implícitas que no necesaria- mente posee el lector de habla hispana.1 o LA R E P U B L I C A DE PLATON cial. En cada caso. en nuestro trabajo. que respondieron. En lo que atañe al registro coloquial. mexicanos. nombre de raíz griega. lo que nos alentó en esta decisión fue la etimología. Cabe agregar una última aclaración. En la estructura teatral de este texto participan los mismos personajes que en el diálogo platónico. tratamos de encon- trar las que no fueran "puramente" locales (o aquellas que. el cine y las cancio- nes populares). ya por medio del juego paródico y del humor que escande toda esta puesta en escena en que la alegría y la vivacidad del pensamiento se ven escoltadas por un lenguaje a su medida. se transforma en mujer. en algu- nos pasajes. los libros. la sonoridad. El problema más álgido. la creatividad del amplio mundo hispanoparlante nos ofrecía una infinidad de variantes. el nombre de Amantha. a un color cercano al púrpura o al carmesí. sonoro. Sócrates). ya que Ama- . y sólo en el caso de algún juego con alcance teórico que se perdía en la traducción nos vimos obligados a explicarlo en una nota. ha consistido en hacer "pasar" -tal es el intento. otras equivalentes a las que nuestro DRAE califica de "vulga- res" o "malsonantes". que le da nombre. y el autor le dio a este personaje femenino. que incluye expresiones o palabras del argot francés y. ecuatorianos. que nos evocaba también la planta. Más allá de que Amantha es. Para ello consulta- mos a amigos (por orden alfabético) argentinos. peruanos y uruguayos. espontáneamente.esa vivacidad en nuestra lengua. buscamos siempre al- gún juego que provocara un efecto similar en nuestra lengua. proba- blemente. el fruto y la flor del amaranto. Adimanto. que se extienden a veces a un pasaje entero. una variante de Amarantha o una versión apocopada de Sa- mantha. siendo locales. o el contexto.

SOBRE LA T R A D U C C I Ó N 13 ranta proviene del adjetivo griego amárantos. en una larga travesía que va desde la antigua Gre- cia hasta nuestros días. Nada más apropiado para un personaje que. y por haber puesto este texto en nuestras manos. renace. es muy resistente y perdurable. MCR . c\uc significa "que no se marchita" o "que no puede marchitarse". No hemos hecho este cambio de nombre sin consultarlo con el autor que. para jugar un papel muy importante en La República de Platón. Por eso. respondió con generosidad y con calidez a todas las preguntas que le hemos formulado. convertido en mujer. todo nuestro agradeci- miento va hacia Alain Badiou. adjetivo formado a partir del pre- fijo privativo a. fresco como una flor.y del verbo inarcmein. "decaer" o "marchitarse". frecuente en las selvas de América del Sur. ciertas culturas la consideran como un símbolo de la inmortalidad. Y dado que la flor del amaranto -llamada también "amaranta"-. a lo largo de este proceso de traducción.

Prefacio
Cómo escribí este incierto libro

LLEVÓ seis años.
¿Pero por qué? ¿Por qué este trabajo casi maniático a partir de Platón? Es
que lo necesitamos prioritariamente a él, hoy en día, por una razón precisa:
dio el impulso inicial a la convicción de que gobernarnos en el mundo
supone que tengamos abierto algún acceso a lo absoluto. No porque un
Dios veraz se cierna sobre nosotros (Descartes), ni porque nosotros mismos
seamos figuras historiales del devenir-sujeto de ese Absoluto (tanto Hegel
como Heidegger), sino porque lo sensible que nos teje participa, más allá
de la corporeidad individual y de la retórica colectiva, de la construcción de
las verdades eternas.
Este motivo de la participación, que sabemos constituye un enigma,
nos permite ir más allá de las imposiciones de lo que llamé el "materia-
lismo democrático". O sea, la afirmación de que no existen más que indivi-
duos y comunidades, con la negociación, entre ellas, de algunos contratos
acerca de los cuales todo lo que los "filósofos" de hoy en día pretenden
hacernos esperar es que puedan ser equitativitos. Dado que tal "equidad"
no le ofrece al filósofo, en realidad, otro interés que el de constatar que se
realiza en el mundo y, cada vez más, bajo la forma de una intolerable injus-
ticia, es menester llegar a afirmar que, además de los cuerpos y los lengua-
jes, hay verdades eternas. Hay que llegar a pensar que cuerpos y lenguajes
participan, en el tiempo, en la elaboración combatiente de esa eternidad.
Algo que Platón no dejó de intentar hacerles oír a los sordos.
Entonces me dirigí a La República, obra central del Maestro, consa-
grada, precisamente, al problema de la justicia, para hacer brillar su po-
tencia contemporánea. Partí del texto griego de mi viejo ejemplar de la

15

1o LA REPUBLICA DE PLATON

colección bilingüe Budé (Les Belles Lettres, 1949), restituido por Émile
Chambry, sobre el que trabajaba ya con ardor hace 54 años, y que, en
consecuencia, se halla recubierto de considerables estratos de anotacio-
nes que vienen de épocas diversas. Me inspiré en La República, en efecto,
a lo largo de todas mis aventuras filosóficas.
Siempre me pareció aberrante la división en diez libros de ese texto
griego, división que sólo tenía sentido para los gramáticos de Alejandría.
Por eso volví a dividirlo, según lo que pienso es su verdadero ritmo, en un
prólogo, algunos capítulos y un epilogo. El número de capítulos fue va-
riando durante el trabajo: pasó de nueve a dieciséis, por razones de cohe-
rencia interna. Finalmente, "trato" dieciocho segmentos.
Por empezar, no los trato en orden. Para nada. Comienzo (en 2005)
por el prólogo, continúo con lo que terminó siendo el capítulo xvi, luego
vagabundeo, algunas veces más cerca del final, otras, más cerca del princi-
pio, hasta que, hacia el invierno de 2010-2011, sólo me queda por reducir
una suerte de centro compuesto por los capítulos vn y viii, que no son los
más fáciles ni los más divertidos. Guardé lo peor para el final.
¿Qué quiere decir "tratar" el texto?
Comienzo por intentar comprenderlo, totalmente, en su lengua. Estoy
pertrechado con mis queridos estudios clásicos, que incluyen mis lecturas
anteriores de muchos pasajes, con el diccionario Bailly (Hachette, decimo-
sexta edición, 1950), con la gramática de Allard y Feuillátre (Hachette,
edición de 1972) y con tres traducciones en francés fácilmente disponi-
bles: la de Émile Chambry, que ya he mencionado, la de Léon Robin (col.
Bibliothèque de la Plèiade, 1950) y la de Robert Baccou, en Garnier-Flam-
marion (1966). Me encarnizo, no dejo pasar nada, quiero que cada frase (y
Platón escribe a veces frases de una longitud y de una complejidad me-
morables) tenga sentido para mí. Este primer esfuerzo es un enfrenta-
miento entre el texto y yo. No escribo nada, sólo quiero que el texto me
hable sin guardar ningún irónico secreto en sus recovecos.
Luego escribo lo que libera en mí, en forma de pensamientos y de fra-
ses, la comprensión adquirida del fragmento de texto griego cuyo domi-
nio estimo haber alcanzado. El resultado, aun cuando no sea nunca un
olvido del texto original, ni siquiera de sus detalles, no es casi nunca una
"traducción" en el sentido usual del término. Platón está entonces omni-

PREFACIO 17

presente, aunque tal vez ni una sola de sus frases se halle restituida con
exactitud. Escribo esta primerisima versión en la página de la derecha de
un gran cuaderno de dibujo Cansón (utilizaré 57 de esos cuadernos). Es un
borrador extraordinariamente tachado. Después, en general al día siguien-
te, reviso ese primer esbozo, con la mayor calma posible, y transcribo esa
revisión en la página de la izquierda del cuaderno que está enfrente del
borrador. A menudo, me alejo un ápice más de la literalidad del texto ori-
ginal, pero sostengo que ese alejamiento es signo de una fidelidad filosófica
superior. Ese segundo estado manuscrito es transmitido a Isabelle Vodoz,
quien lo transforma en archivo informático y anota en rojo, en el cuerpo
del documento, lo que le parece oscuro o desacertado. Cuando se me trans-
mite el archivo, lo corrijo en función de las notas de Isabelle Vodoz y, a la
vez, de mis propias observaciones. De lo cual resulta un tercer estado, que
se puede llamar final, bajo reserva de la inevitable revisión terminal con el
fin de unificar el conjunto.
Rara vez di en capitular. Algunas frases griegas, por aquí o por allí, no
me inspiraron. Los eruditos las localizarán y alimentarán así el expediente
de mi proceso de apostasía. Es en el capítulo viii donde se encuentra la
más grave de esas capitulaciones: todo un pasaje es pura y simplemente
reemplazado por una improvisación de mi cosecha.
Poco a poco, mientras avanza ese tratamiento del texto, aparecen pro-
cedimientos más generales que serán aplicados y variados en la secuencia
del trabajo. Algunos ejemplos. Introducción de un personaje femenino:
Adimanto se transforma en Amaranta. Completa libertad de referencias: si
una tesis se sostiene mejor con una cita de Freud que con una alusión a
Hipócrates, se elegirá a Freud, al que se supondrá conocido por Sócrates,
lo cual es lo de menos. Modernización científica: lo que Platón dice, de
modo muy acertado, a partir de la teoría de los números irracionales, se
revelará también acertado si se habla de topología algebraica. Moderniza-
ción de las imágenes: la Caverna del famoso mito se parece tanto a un in-
menso cine que, sólo con describir ese cine y hacer que los prisioneros de
Platón se vuelvan espectadores-prisioneros de lo mediático contemporá-
neo, obtendremos lo mismo, pero mejorado. Sobrevuelo de la Historia:
¿por qué quedarse en las guerras, revoluciones y tiranías del mundo
griego, si son aún más convincentes la guerra de 1914-1918, la Comuna

1 o LA REPUBLICA DE PLATON

de Paris o Stalin? Mantenimiento constante de un verdadero diálogo, fuer-
temente teatralizado: ¿para qué conservar las interminables falsas pregun-
tas de Sócrates, a las que los jóvenes, página tras página, sólo responden
"sí", o "por supuesto", o "evidentemente"? Más vale aceptar un largo dis-
curso demostrativo sin interrupción, o bien confiar una parte del desarro-
llo a los interlocutores. Más vale también que, a veces, los interlocutores
de Sócrates se muestren reticentes. La tesis antipoética de Sócrates es tan
increíble que incluso él, uno lo siente bien, desearía que fuera falsa. Que
entonces uno de los jóvenes resista, que se declare de cabo a rabo no con-
vencido, y la división íntima que induce la poesía en la filosofía, división
cuyo presentimiento tuvo Platón, será restituida.
El lector descubrirá sin dificultades otros procedimientos de este
género.
Es evidente que mi propio pensamiento y, de modo más general, el
contexto filosófico contemporáneo, se infiltran en el tratamiento del texto
de Platón, tanto más, sin duda, cuando no soy consciente de ello. Sin em-
bargo, fue con plena conciencia como introduje, de modo axiomático, por
así decir, cambios notorios en la "traducción" de ciertos conceptos funda-
mentales. Cito dos de esas decisiones cuyo alcance es considerable, Cam-
bié la famosa "Idea del Bien" por "Idea de lo Verdadero", o incluso sencilla-
mente por "Verdad". Cambié, asimismo, "alma" por "Sujeto". Es así como,
en mi texto, se hablará de "la incorporación de un Sujeto a una Verdad" en
vez de "la ascensión del alma hacia el Bien", y de "las tres instancias del
Sujeto" en vez de "la tripartición del alma". Por lo demás, esas famosas tres
partes, a menudo llamadas "concupiscencia", "corazón" y "razón", serán
retomadas, en tanto instancias, como "Deseo", "Afecto" y "Pensamiento".
También me permití traducir "Dios" por "gran Otro", y a veces, incluso,
por "Otro" a secas.
Puede suceder que proponga deliberadamente muchas palabras fran-
cesas en resonancia con una sola palabra griega. Tal es el caso de la terrible
"Politela" que le da el título tradicional al libro de Platón. La traducción por
"República" no tiene ningún sentido hoy en día, si es que alguna vez lo
tuvo. En mi texto, empleo al menos cinco palabras, según el contexto, en
los diferentes pasajes en que me topo con "politela": país. Estado, sociedad,
ciudad, política. Para calificar la empresa misma de Platón, la "Ciudad

PREFACIO 19

ideal" que él propone, utilizo tres expresiones: política verdadera, comu-
nismo y quinta política. Otras veces introduzco de modo explícito una dis-
cusión, una vacilación, a propósito de la palabra adecuada. Es así como, en
el largo pasaje sobre la tiranía y el hombre tiránico, Sócrates emplea con
espontaneidad las palabras que provienen del texto griego (tiranía, tirano),
mientras que Amaranta sugiere con obstinación que se hable de fascismo
y de fascista. Espero haber logrado combinar, así, la proximidad constante
con el texto original y un alejamiento radical, pero al cual el texto, tal como
puede funcionar hoy en día, le confiere generosamente su legitúnidad.
En eso consiste, después de todo, la eternidad de un texto.

Prólogo
Conversación en la villa del 'puerto
(327a-336h)

EL DÍA en que toda esta inmensa historia comenzó, Sócrates volvía del
barrio del puerto, flanqueado por el hermano más joven de Platón, un
llamado Glaucón. Habían ido a darie unos besitos a la diosa de la Gente del
Norte -esos marinos borrachos- y nada se habían perdido de la fiesta en
su honor, ¡una gran -premiérei Tenía buena pinta, por lo demás, el desfile
de los nativos del puerto. Y las carrozas de la Gente del Norte, sobrecarga-
das de damas bien descubiertas, tampoco estaban nada mal.
Entre los innumerables tipos llamados "Polemarco", el que es hijo de
Cèfalo los vio de lejos y lanzó a un chico tras sus talones. "¡Espérenos!",
vociferó el muchachito, tirándole de la chaqueta a Sócrates. "¿Pero dónde
has dejado a tu patrón?", le preguntó éste. "Viene corriendo detrás, ¡espé-
renlo!". "Está bien", consintió el llamado Glaucón, el joven hermano de Pla-
tón. ¿Y quién llega unos minutos más tarde? ¡Toda una banda! Polemarco,
desde luego, el que es hijo de Cèfalo, pero también Nicérato, el que es hijo
de Nicias, y un montón de otros, que son hijos de montones de otros, sin
contar a... ¡A que no aciertan!... ¡La hermana de Platón, la preciosa Ama-
ranta! Toda esa gente, como Sócrates y Glaucón, vem'a de la fiesta.
Polemarco, el que etc., le hizo entonces saber a Sócrates que él solo,
para enfrentar a esa banda, no daba el peso, ni siquiera si lo sostenía el
llamado Glaucón, por más hermano de Platón que fuera. Así, debía acep-
tar la apremiante invitación, que todos venían a comunicarle, de ir a ce-
nar a la magnífica villa sobre el puerto en la que vivía papá Cèfalo. Sócra-
tes le objetó que podía también, en lugar de afrontar una trifulca sin
esperanzas, dialogar tranquilamente y convencer a toda la tropa de que él
tenía buenas razones para volver a su casa. Polemarco le replicó que to-

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con las que charlaremos hasta el alba. so- bre todo en un cortejo en que la joven Amaranta. con una corona atravesada en la cabeza. la vivaracha her- mana de Platón. exclama Sócrates. en secreto. capituló sin más de- mora.1 o LA REPUBLICA DE PLATON dos iban a taparse los oídos y que no iban a escuchar ninguno de sus melosos argumentos. Tengo que confesarle que si bien. las hermanas de Eutidemo acompañadas de Trasimaco. Pero dado el es- tado de mis piernas. literalmente. los armadores del puerto organizan una carrera de an- torchas a caballo? ¿Y ahora qué me dice?". Hicieron respetuosamente un círculo en torno a ese simpático dese- cho. melosa por dos. y Sócrates. "Y al final de la carrera. "¿Una ca- rrera de relevos a caballo? ¿Quiere decir que los equipos van a correr y ganar pasándose las antorchas entre ellos?" "iExactamente!". la municipalidad ofrece un gran baile nocturno. resplande- cía. Y por supuesto el viejo papá Cèfalo. como les he oído decir a algunos de los jóvenes que lo siguen por todas partes. y también el Cli- tofonte que es hijo de Aristónimo. Fue así como toda la banda desembarcó en lo de papá Cèfalo. dice Pole- marco-el-hijo-de. todas las amigas de Amaranta. como continuación de las fiestas consagradas a la turbia diosa de la Gente del Norte. Estaban Lisias. la susodicha Amaranta: "¿No sabe usted acaso que esta noche. Una masa de gente vagabundeaba ya en la villa del puerto. En ese momento crítico intervino. Si yo tuviera aún la fuerza para subir fácilmente al centro de la ciudad. ihabrá una muchedumbre! Innumerables jóve- nes beldades. bien deteriorado. ya que acababa de degollar un pollo en el patio en guisa de sacrificio a la sospechosa diosa de la Gente del Norte. iría a verlo. ¡Vamos! ¡Déjese llevar!" El joven hermano de Platón. el llamado Glaucón. Eu- tidemo. el que na- ció en Calcedonia. no valdría la pena que usted viniera hasta aquí. es necesario que usted venga con más frecuencia. visiblemente encantado por el brío de la muchacha. "ÍRayos y centellas!". poco a poco. Iremos después de cenar. el que nació en Peánia. estaba encantado de tener que seguirlo. arremetiendo en la brecha de las defensas de Sócrates. siento que languidecen los . Y he aquí que él amonesta a Sócrates: -Querido Sócrates. apoltronado en unos cojines. ¡no se puede decir que usted descienda a menudo a estas afueras portuarias para visitarme! Claro que sería "chévere". Carmántides.

es la causa. lo deseo. le respondió. todo eso. estimo. yo sufriría también sus efectos. Y te digo que antes era la buena vida. . sin tener que dejar por ello a esta encantadora juventud. ¿No le sería posible. Hay algunos que machacan con las vejaciones que sufren en la casa. "¡Es maravilloso para mí estar sustraído al deseo sexual. Casi todos los de mi edad se lamentan. los banquetes. ciuda- dano!". PRÓLOGO 25 placeres que se pueden obtener del cuerpo. a nuestro turno. siento que al mismo tiempo aumentan los que se obtienen de la conversación. como un huésped familiar de esta villa? Sócrates le responde con elegancia en un periquete: -Querido Cèfalo.bastante grosero: "Pero. ¿Es un trance penoso de la vida? Si no. que hace falta instruirse con ustedes acerca de la naturaleza exacta de esa última porción del camino de la vida en que nos preceden y que. Yo estaba un día en los parajes en que un periodista que había ido a entrevistarlo le pre- guntó. como un amigo. Pero en lo que a im' concierne. un bello edificio que la municipalidad construyó en el sur del puerto.. venir aquí a me- nudo. ¡por supuesto que puedo! En realidad. Es siempre un placer dialogar con venerables ancianos como usted. el alcohol. querido Sócrates. Se irritan contra el tiempo que pasa como si hubieran perdido for- tunas. Pero he conocido en persona a viejos con una disposición completamente dife- rente. de modo -debo decir. y te repito que hoy no es ni siquiera una vida digna de tal nombre. puesto que usted ha llegado al momento preciso del que hablan los poetas. Los jóvenes de su familia se aprovechan de su ancianidad. en efecto. ¿qué tal le va? ¿Está aún en estado de acostarse con una mu- jer?" El poeta le cerró el pico de manera soberbia: "¡Hablas en plata. Porque si fuera la vejez. sin excepción. voy a menudo a reuniones del Círculo de an- cianos. en eso del sexo. vamos. corroídos como están por el recuerdo de los placeres de la juventud. deberemos tomar. creo que no invocan la verdadera causa.. el sexo. Ese camino ¿es pedregoso y hostil? ¿O fácil y amistoso? Le pediría de buen grado su parecer. que han llegado a la misma edad. allí se evocan los buenos viejos tiempos. Un buen ejemplo es el inmenso poeta Sófocles. y conmigo todos aquellos. no hay más que burlas e insolencias. ese que ellos llaman "el umbral de la vejez". ¿cómo lo ve usted? —Vea. Sófocles. Evidentemente. Des- pués de lo cual insisten en los males de los que la vejez. según ellos.

mi querido Cè- falo. de las garras de un amo rabioso y salvaje!" Tuve el intenso sentimiento. entonces. nadie conocería mi nombre. nadie conocería el suyo". más que a la grandeza de su alma. atribu- yen esa serenidad suya. de la belleza de esa respuesta. abiertos. A fin de cuentas. un republicano furioso-. Señor. todas esas quejas de los viejos en cuanto a sus tribulaciones domésticas tienen una sola causa. Piensan que es menos duro envejecer cuando uno está sentado sobre un montón de oro. no afirmo que esa crítica no vale nada. to- das esas historias de sexo se recubren con una suerte de libertad pacifica- dora. Sócrates. muy calmo. sino las costumbres de los hombres. lo colma de injurias un quídam llegado de un pobla- cho perdido del norte. Para los que no son ni una cosa ni la otra. Un día. la juventud y la vejez son deplorables por igual. puede ser que un hombre lleno de sabiduría llegue difícilmente a enveje- cer con perfecta serenidad si está desprovisto. si yo fuera de Seriposa. en efecto. imagino que sus interlocutores no están de acuerdo. le dice entonces al energúmeno: "De acuerdo. de Seriposa. además. "Usted no tiene ningún mèrito pro- pio -grita el tipo. a la vez. y a sus consoladoras riquezas. Como la cortesía exigía que se aprobara este tipo de parlamento. sino que es menos decisiva de lo que ellos imaginan. ¿No tengo razón? Cèfalo caza la ocasión al vuelo y recomienza por un rodeo: . sale con una banalidad: -Cuando usted dice estas cosas sabias y magníficas. Cuando llega la vejez. claro está. que no es la vejez. o incluso desaparecen. . creo. la vejez no es real- mente penosa. Pero incluso si usted fuera de Atenas. y la sentencia de Sófocles se realiza por completo: uno se encuentra. Reducido a usted mismo.N o me creen. Podríamos inspirarnos en el Gran Almirante para res- ponderle a la gente de poca fortuna que soporta mal envejecer: "Por cierto. Por lo demás. con el único fin de darle de nuevo la palabra al viejo. liberado de una masa de amos tan locos como exigentes. de todo recurso. ino es más que un aborto! i Le debe todo a la potencia de Atenas y a la devo- ción de sus ciudadanos!" El Gran Almirante de la Flota.1 o LA REPUBLICA DE PLATON liberado. y su efecto sobre mí no ha disminuido en modo alguno hasta ahora. al fin. Los deseos se apaciguan. Pienso en la maravillosa historia que se cuenta a propósito del Gran Almirante de la Flota. Para aquellos que son disciplinados y. e in- cluso que se pidiera otro.

Es entonces presa de preocupaciones y temores respecto de ciertas cosas que antes le importaban poco. Ahora. lo insoportable? Según usted. Recuerda historias que se cuentan a propósito del In- fierno. . dividió por siete lo que había recibido de mi abuelo. Los self-made men están dos veces más apegados al dinero que los herederos. había un poco menos de dinero del que yo poseo actualmente. no tuvieron que hacer fortuna perso- nalmente. Como usted ve. o los padres. se pregunta si son verdaderas. se burlaba de esas fábulas. En menos que canta un gallo. aprecian la buena posición que les procuran. Tal es a menudo el caso de quienes.ésa es la pura verdad. Cèfalo. que allí se hace justicia por las injusticias cometidas aquí.M i pregunta -retoma Sócrates. un Cèfalo también. Mi padre. Heredó una fortuna comparable a la mia y la multiplicó por cinco. por la . ¿es usted un heredero o un self-made mani . además de que. querido Cèfalo. ¿qué decir entonces del dinero mismo? ¿No es el dinero. Dado que no soy ni mi abuelo ni mi padre. no será menos sombría". . en especial. en cuanto bon vivant. Lisanias. levanté cabeza. PRÓLOGO 27 pero es cierto que la vejez de un hombre desprovisto de toda sabiduría. cuando murió. de tal manera que. Sócrates aprovecha la oportunidad que él mismo suscitó: -Pero si los que hablan siempre de dinero son tan pesados. me contento con no dejarles a mis hijos ni mucho más ni menos que lo que heredé de mi padre. era un heredero hecho y derecho.viene de que no tengo la impresión de que usted adore el dinero. por más que esté forrado en oro. En otros tiempos. porque son su propia obra. "Un poco más": tal es mi divisa en todas las cosas. a sus hijos. Mi abuelo. ¿cuál es ese bien superior a cualquier otro que la opi- nión común discierne en la posesión de una enorme fortuna? -IDebo de ser casi el único que lo aprecia! Situémonos en el momento en que alguien comienza a pensar en serio que se va a morir. pero no tanto. los negociantes loman muy en serio los negocios. como cualquiera. más bien herederos que self-made men. De ahí que esa gente sea pesada en sociedad: sólo tiene el dinero en la boca. Así como los poetas adoran sus versos. en realidad.P o r desgracia -dice Cèfalo.N i una cosa ni la otra. en cuanto Sujeto. al fin. era un self- made man tipico. Sócrates quiere formalizar esta historia del humor de los ricos: -Dígame. Debilitado.

aterrorizado como un niño visitado por una pesadilla. [N. Usted debe de recordar. fiel compañera que le abriga el corazón. nuestro hombre. al imaginarse en el umbral del más allá. lo sabemos. sea más importante. Es evidente que es mucho más fácil ser equitativo cuando uno es un rico propietario. . ¿diremos que la hemos analizado a fondo con las dos propiedades que usted le reco- • En el original: "Nourrice du grand âge. la seule qui soulage / Le trop mortel penseur". Acosado por la descon- fianza y por el pavor. aquella a la que el poeta llama la "nodriza de la vejez". y ésa es una ventaja enorme. cuya importancia usted acaba de subrayar. se siente entonces ganado por una agradable esperanza. ni siquiera involuntariamente. pero si las examino una por una. de la T. la única que calma al tan mortal pensador. Pero en cuanto a esta virtud de la justicia.] . entonces. querido Sócrates.* ¡Píndaro tiene aquí una fuerza y una exactitud sobrecogedoras! Con estos versos en la cabeza. Si su examen de conciencia no revela nada injusto. se despierta bruscamente. Si encuentra que las hay en gran cantidad.¡ Q u é hermoso discurso! -exclama Sócrates-. En resumen: no tener ninguna razón por la cual temer la partida hacia el más allá. pasa revista a las injusticias que pudo haber cometido durante su vida. por la noche. pero no en general. / Elle est sa vraie compagne et lui chauffe le c œ u r / La suave espérance. y para él los días ya no son sino una espera envenenada. no veo ninguna que. ni con un hombre a quien se le deba dinero. respondo sin vacilar a la pregunta que usted me plan- tea: la riqueza del propietario es muy ventajosa. escucha con una atención aguda todos esos relatos fabulosos. La riqueza tiene muchas otras. sino para el hombre que sabe servirse de ella con el fin de dar pruebas de equi- dad. dulce esperanza. esos versos en los que Píndaro describe a aquel cuya existencia fue sólo justicia y piedad: Nodriza de la vejez. "Equidad" quiere decir aquí: no servirse nunca de la mentira ni de la apariencia.1 o LA REPUBLICA DE PLATON vejez. no tener ninguna deuda con quien sea. ni con un dios a quien se le deba un sacrificio. para un hombre plenamente capaz de pensar.

E n suma -bromea Sócrates-. -ÍAh. ¿cuál puede ser el sentido de lo que él cuenta sobre la justicia? ¿Lo sabe usted. Todavía tengo que organizar el sa- crificio de un chivo negro. Polemarco? Yo. otras.S i hay que confiar en el inmenso poeta que es Simónides. el here- dero de las réplicas. en todo caso. me parece. Y desaparece para siempre del debate que nos ocupa y que durará -los protagonistas no lo sospechan ni por asomo. es. PRÓLOGO 29 noce. en las palabras. no tengo ni la más mínima idea. con lodo. -Veo que no hemos salido del paso -retoma el viejo Cèfalo-.V e usted muy bien que con "decir la verdad" y "devolver lo que le han prestado" no logramos una definición de la justicia. Los dejo continuar con el hilo de la discusión. por el contrario.C u a n d o Simónides declara que es justo devolverle a cada quien lo que le es debido.Y bien -retoma Sócrates. ¿quién va a afirmar que es justo devolvérselas. me digo: ha hablado muy bien.que hay que devolverle. o incluso querer a toda costa decirle toda la verdad y nada más que la verdad a ese enfermo mental? . Sin embargo. la verdad. usted. ¡Polemarco hereda su conversación afortunada! -¡Eso es! -sonríe Cèfalo. vuelto hacia Polemarco-. injusta. una excelente definición.¡más de veinte horas! . díganos un poco por qué tiene en tan viva estima las palabras sobre la justicia de Simónides. Está claro. es que una acción conforme a estas dos propiedades puede ser algunas veces justa. la devolución de lo que le han prestado? La dificultad. sale bruscamente de su reserva: . la pistola que él le confió a alguien. es sin duda algo que se le debe. ¿no? . que aún no había dicho ni pío. . . ese Simónides! ¡Sabio.e s el contraejemplo que acabamos de citar.E n todo caso. el poeta. a un tipo loco por completo que la re- clama. . pero ese amigo se vuelve loco de atar y le reclama sus armas. Polemarco. inspirado! ¿Cómo no seguirlo? Dicho esto. iyo no! -dice Cèfalo. Tomo un ejemplo: alguien le ha pedido prestadas unas armas a un amigo con mu- cho sentido común. que él no afirma . y en la vida práctica.

-iVaya. el sentido de la frase de Simónides? -Exacto. en tu jerga. todo se aclara! Un prestatario que restituye a un prestador el dinero que éste le ha prestado no le devuelve verdaderamente al prestador lo que le es debido si esa restitución. que se volvió loco de atar. si usted prefiere? ¿En qué consiste ese don? . A los amigos se les hace el bien. Simónides transformó en un oscuro enigma la definición de la justicia. . Supongamos que el gran Otro le pregunta al poeta: "¡Simónides! El saber hacer que se llama 'medicina'.s e irrita Polemarco-.s i lo sigo bien a us- ted. ¿dónde está el problema? . por un malévolo azar. y ningún mal. lo que le es debido?". iUf! ¿Es entonces ése. .Y a los enemigos mismos. enloquecido. y si además prestador y prestatario están vinculados por la amistad. alimentos y bebidas. el sabio poeta. no es porque se la reclama su propietario. "lo que le es debido" . ¿hay que devolverles aquello que. o lo "debido".A este grado de profundidad poética. quiere decir entonces otra cosa que lo que dice cuando enuncia que es justo devolver lo que se debe.E n calidad de verdadero poeta. "Devolver" quiere decir que se les debe devolver a los amigos las pruebas de amistad que nos dan. son perjudiciales para el llamado pres- tador. por parte del prestatario. Simónides.que sería justo restituirle a cada quien lo que le conviene y que él llamó.E s obvio que lo que tiene en mente es otra cosa. . uno se encuentra en situación de deberles? . -¿A quién le da lo que le conviene. ¿a quién le restituye lo que le con- viene o. así como su aceptación por parte del prestador.Í Y cómo! ¡Lo que uno les debe.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -Sí. Sostiene . ¿Qué respondería nuestro poeta? -¡Simple como un cubo! Respondería que la medicina restituye a los cuerpos remedios. curiosamente.Y entonces .¿ Y el cocinero? -¿El cocinero? ¿Qué cocinero? -dice Polemarco. se diría. sólo el gran Otro puede sa- berlo. en la medida en que eso es lo que conviene a un enemigo. a su parecer. que hay que devolvérsela. es: iel mal! . -Estábamos de acuerdo en que si le han confiado a usted esa pistola. se lo devuelve! Y lo que se le debe a un enemigo.

según a quien se la aplique.¿ O sea que la justicia es útil en tiempos de paz? -Evidentemente.E s obvio: el piloto del navio. se ataca a los otros. tratándose de la pareja salud-enfermedad. enemigos también. -¡Pero no! ¡Es una conclusión absurda! .E s fácil: en la guerra. .Y si amigos y enemigos se embarcan en una larga travesía. dígame: hay amigos que están mal. Pero. PRÓLOGO 31 . de hacer- les bien a unos y mal a los otros? . si uno camina sobre tierra firme. Se defiende a unos. Sócrates. pactos que tienen reglas cuyo respeto la justicia asegura. coloca las piezas sobre el tablero en cierto orden. o el zapa- tero.E l cocinero le da a lo que cocina los condimentos apropiados.E s trivial: ¡el médico! . entonces. diremos: la justicia. ¿qué da y a quién se lo da? —Si alineamos la justicia con la cocina y la medicina. En este punto. la utilidad de la justi- cia en tiempos de paz? ¿Qué permite adquirir? -Permite comprometerse en. lo felicita: -¡Excelente! Y el saber hacerllamado "justicia". Si usted juega al ajedrez.. -¿Quiere decir convenciones acordadas con algún otro? -Sí. ¿Quién es más capaz. asegurar. a los amigos o a los enemigos. como acaba de . "justicia" y "justo" no tie- nen ningún sentido para quienes no están en guerra. Es una convención simbólica. consolidar relaciones simbólicas. y si somos fieles a Simónides. . ade- más.¿ Y el justo? ¿En qué circunstancias prácticas y a partir de qué trabajo es el más apto para servir a los amigos y perjudicar a los enemigos? . ¿quién puede. ¿Cuál es. Ahora. si lo sigo comprendiendo bien. entonces.L o son también la agricultura. -Veámoslo de cerca. para proveerse de zapatos. para obtener buenos frutos. perfecto. les da ventajas o calamidades. salvarlos o ahogarlos? . -¡Ahí estamos! Es claro como agua de roca: Simónides dice que la jus- ticia consiste en hacer bien a los amigos y mal a los enemigos. Perfecto. el médico es inútil.. en la tempestad. no va cargar con un capitán de corbeta. Polemarco está contento de sí mismo. -¡Queridísimo Polemarco! Si la salud de uno es un encanto.

la justicia es inútil en la acción y útil en la inacción. con toda seguridad. que no conoce nada de eso.E n suma. ¡es ahí donde la justicia es indispensa- ble! Porque si uno quiere tocar un concierto o matar un faisán. ¿para qué asuntos en que está en juego una regla simbólica es el justo mejor partenaire que el jugador. es útil el informático.C r e o que lo es en los asuntos de dinero. .M e temo que sí. para comprar un caballo. Para dispo- ner como corresponde. será el fino caballero.N o veo bien adónde quiere llegar. para Simónides y para usted. los ladrillos y las piedras. si hay que guardar en un rincón del desván un vio- lín polvoriento o un fusil oxidado. según las reglas. ¿Qué vale algo que no es útil sino en la medida en que es inútil? . . . vale más que se asocie con un marino que con un justo. . si uno vende un barco. -¿Qué asuntos de dinero? Si uno se sirve del dinero.1 o LA REPUBLICA DE PLATON decir. la justicia casi no tiene impor- tancia. si uno quiere servirse de él. ¿quién es más útil. amigo Polemarco? —se mofa Amaranta. vale más un violinista o un cazador. el experto ¿es el hombre justo o el jugador pro- fesional? Vamos con otro ejemplo: usted construye una casa. Se lo vuelvo a preguntar. sea cual fuere la práctica considerada. En- tonces. el albañil o el guitarrista? ..A lo siguiente: si seguimos al poeta Simónides. mejor que el justo para tocar las cuerdas de una guitarra según la convención que rige los acordes. el hombre de los símbolos eficaces. -¡Extraña conclusión! ¿Qué piensas de ella. el buen consejero.E n suma.. quién es el mejor: el hombre justo o el albañil? Vamos todavía con otro: el músico es. con insistencia: ¿en qué asuntos-en que hay que cobrar o gastar dinero será el justo más útil que los otros? -Pienso que cuando se quiere recuperar sin pérdida el dinero que se ha depositado o prestado. por ejemplo. ¿es cuando uno no tiene la intención de servirse del dinero y lo deja dormir? ¡Eso sí que es muy interesante! La justicia sirve en la me- dida misma en que el dinero no sirve para nada. pues. -Prosigamos en esta vía prometedora. la justicia es útil. Sócrates remacha el clavo: . Para esa colocación. Si uno quiere dejar enmohecer un ordenador en su armario.

Pero entonces. nos aparece de pronto como una especie de ladrón. . -¿No es eso. ¡Usted no deja piedra sin remover! ¡Es un delirio! ¿A qué vienen en todo esto la sífilis o el sida? -Permítame un úhimo ejemplo. que un boxeador pro- fesional cuyo golpe es temible sabe también guardarse de los golpes del adversario.. ¿no son un único y mismo hombre? -¡Sí. Glaucón y Ama- ranta cuentan los puntos: .. tal vez.l o interrumpe Polemarco. para Simónides y para usted. tal como usted lo ha definido. -¿Es allí adonde quería llegar el célebre Sócrates? El duelo Sócrates-Polemarco toma un sesgo reñido. querido Polemarco.a condición de que ese arte —continúa Sócrates.. el llamado Autólico. nuestro poeta nacio- nal adora al abuelito de Ulises. está igualmente dotado para robarlo. no le tenía miedo a nadie. si el justo está dotado para guardar el dinero que le han confiado. Robarles a los enemi- gos para darles a los amigos. PRÓLOGO 33 ¡Pero hay algo todavía peor! Usted adinite. y la idea es la siguiente: si alguien está dotado para la guardia. -¡Amigo Sócrates! . la justicia es el arte del ladrón. -¡Pero no! iPero para nada! .. Y creo que usted aprendió esa extraña doctrina en Homero. —.. en el fondo. también está dolado para el robo. Pero me mantengo con firmeza en un punto: la justicia consiste en bene- ficiar a los amigos y perjudicar a los enemigos. sí. . O bien.s e queja Polemarco-. El que se muestra como impecable defensor de un ejército en campaña y el que sabe hurtarle al enemigo sus proyectos y sus planes de acción.¡ P u e s sí! -replica Sócrates-.. una banalidad? -Tal vez.. en lo que se refiere al robo y al perjurio. ¿no es ésa su definición de la justicia? ¿O he comprendido mal? -Usted me parte la cabeza. En efecto. que aquel que sabe protegerse de una infección sexual transmisible es también el que sabe contaminar a su partenaire sin que éste o ésta tengan la m^s mínima sospecha. Ya no sé ni siquiera lo que quería decirle. sin perturbarse— beneficie a los amigos y perjudique a los enemigos. por supuesto! Sus ejemplos no hacen más que repetir la misma idea. supongo. . del que cuenta engo- losinado que.. De eso deduzco que para Homero.. . El justo.

desde el momento en que alguien se equivocó acerca de la verdadera naturaleza de la gente. que era: es justo hacer el bien a un amigo y el mal a un enemigo. los buenos son nuestros enemigos. debemos concluir que. -¿Pero qué me está diciendo? iSólo un canalla puede pensar así! -Entonces.1 o LA REPUBLICA DE PLATON . De la misma manera consi- deraremos el ser y el aparecer en el caso del enemigo. . El que parece serlo sin serlo no es un amigo. y canallas donde todo el mundo es honesto. puede ser que sea justo. nuestros amigos. parece y es un alma bella. -Desgraciadamente sí.que es justo beneficiar a los cana- llas y perjudicar a las almas bellas. en lo que le concierne. En . En tal caso. Hemos dicho que es amigo el que nos parece un alma bella.¿ Y a qué llama usted un amigo? ¿Al que le parece que es un buen tipo o al que es verdaderamente un alma bella. En consecuencia. perjudicar a sus amigos. contento. y los malos. Como las almas bellas son justas y nunca cometen injusticias. vemos -si aceptamos la definición de Homero. la de Simónides y la suya. el ene- migo. eso ocurre. según usted. que resultan ser canallas. y también justo beneficiar a sus enemigos. -¡Magnífico! El alma bella es entonces el amigo. y el canalla. es sólo su apariencia. como usted bien sabe.E s conveniente amar a aquellos a los que uno juzga que son almas bellas y detestar a los canallas. que nos equivoquemos: a veces vemos almas bellas allí donde no hay sino canallas. ¿no? Pero Polemarco no se deja torear: . Hay que decir: el amigo es aquel que. Eso es exactamente lo contrario del discurso que le atribuimos a Simónides.E s e bello razonamiento sólo muestra una cosa. Sócrates. Sócrates. se vuelve hacia los jóvenes: marcó un punto. a la vez. ¿es a los injustos a los que es justo perjudicar y a los justos a los que sería injusto no beneficiar? -¡Ah! ¡Eso sí que está mucho mejor! -Pero ahora. es justo perjudicar a quienes nunca son injustos. tenemos que transformar la definición de la justi- cia. es un hecho -concede Polemarco. -Siguiendo esta misma hipótesis. « -Pero puede ocurrir. incluso si no tiene esa apa- riencia? Y le hago la misma pregunta en cuanto al enemigo. y es que nuestra definición de los amigos y de los enemigos no es correcta. que son almas bellas.

desnaturaliza su virtud propia. no mejoran. -¿Ahora los perros? ¡Pero caracoles! ¡Buscamos a la justicia en un zoo! —No. Lo que es cierto es que.. aliviado por este acuerdo aparente. —Y a propósito de los perros.s e obstina Sócrates. s e dice . hay que decir: es justo hacer el bien al amigo que es un alma bella.. en lo que respecta a lo que es la virtud propia del caballo. -ÍES archiconocido! Maltratar a un caballo es convertido en un caballejo.l o digo de nuevo. examino. -Creo -dice Polemarco. No es cosa de perros llevar al acorazado con su espinillera. empeoran. su espinillera. la virtud propia del caballo no es la del perro.. Si uno maltrata a los caballos. con una sonrisa de costado: -iNo tan rápido! Una preguntita todavía. y el mal a un enemigo que es un canalla. .A propósito de los caballos. PRÓLOGO 35 realidad.que he- mos encontrado la solución del problema. Del caballo y del perro al hombre. ¿Por qué los caballos? ¡Ningún caballo fue nunca el canalla enemigo de nadie! . que consiste en galopar derechito llevando alegremente a su caballero. su lanza y su equipo completo. que no es ..que si se los maltrata. -¿Que es cierto qué. se vuelve o bien temeroso. en lo que respecta a su vir- tud propia? -¡Comprendí! ¡Usted introduce al hombre por el caballo! La conclu- sión me parece excelente. pero en todos los casos. sea quien fuere? —¡Por supuesto! Usted acaba de decirlo: hay que perjudicar a todos los canallas que son enemigos por añadidura. o bien feroz. ¿la consecuencia es buena? Si uno mal- trata a la especie humana. la coraza de su caballero. si uno los maltrata. muy malo en lo que respecta a su virtud propia de perro domés- tico. . ¡No es como galopar o ladrar! . -¿Los caballos? .la del caballo.. O sea que es cierto en el caso de los perros y en el de los caballos. Sócrates? Nos está atolondrando. . se dice.L a verdad es que. si uno maltrata a un perro. Pero Sócrates. sólo constato. en absoluto. La naturaleza del hombre justo ¿lo autoriza a perjudicar a su prójimo. . ¿no se vuelve peor. comparo. Habría que determinar aún cuál es la virtud propia del hombre. Desde luego.s e sobresalta Polemarco-.

incluso Homero. tanto como sostener que el efecto del calor es enfriar o el de la sequedad. por un tiempo. Porque. no son verdaderos. crear a un analfabeto musical.U n músico no puede. sólo por el efecto de su justicia. para todos aquellos en quie- nes la extensión del poder. Amén de eso. mucho más que a los poetas o a los pensadores. . pasando por Sade y tantos otros.T e m o que debo rendirme. . Alejandro. se haya sostenido lo contrario no nos impresionará más. provocó una suerte de embriaguez. y si su pensamiento subyacente es que el hombre justo debe perjudicar a sus enemigos y be- neficiar a sus amigos. -¡Espere! Hay algo que me falta aquí. sostiene que la justi- cia equivale a devolverle a cada uno lo que se le debe. O sea que es imposible que un justo maltrate a quien fuere. que la virtud de los buenos es lo que engendra a los ca- nallas? Es absurdo. Aturdido. Usted es demasiado fuerte para mí. Ésa es una propiedad del injusto que. . La ver- dad . sólo por su arte ecuestre. ni a usted ni a mí. . hacer a alguien más injusto de lo que es? ¿O. incluso Simónides. Que de Simónides a Nietzsche.S i alguien. si se maltrata a los hombres. sencillamente. se los hace más injustos de lo que eran. Napoleón o Hitler.q u e nos ha aparecido en todo su esplendor en el hilo del diá- l o g o .. por lo demás. No.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -¡Pero si es de eso de lo que hablamos desde el inicio de la tarde! ¡Afirmamos que la virtud propia de la especie humana es la justicial Be nuestra comparación resulta entonces que. Sócrates remata al interlocutor. Aníbal. no veo la lógica del razonamiento. no está en su naturaleza perjudicar a su amigo. a un ignorante total del caballo. como tampoco un caballero. sostendremos con arrojo que esos argumentos son indignos de un sabio. Y como el justo es un alma bella.es que nunca es justo perjudicar. sólo por el efecto de su música. él sí. es un canalla. ni. aunque éste fuera un canalla. no puede estar en la naturaleza de un alma bella perjudicar a quien fuere. perjudicar a quien sea. ¿Y sostendríamos que un justo puede. Polemarco capitula. la máxima "es justo perjudicar a sus enemigos y beneficiar a sus amigos" me parece apropiada para los Jer- jes. para abreviar. mojar.

¿qué puede ser? . -Entonces. Si la justicia no es lo que los poetas y los tiranos sostienen que es. conquistado: -¡Es a toda una visión del mundo a la que usted nos convoca! Estoy dispuesto a librar batalla a su lado. comencemos por el comienzo. PRÓLOGO 37 Y Polemarco.

.

el monstruo fusiló con la mirada a toda la asistencia y se puso a hablar con una voz a la que el alto techo de la sala. Pero sus vecinos se lo habían impedido. la noche cerrada sobre los veleros y el mundo entero parecían conferirle la potencia del trueno: . deja de hacer preguntas en el vacío y frotarte las manos cada vez que refutas lo que farfulla una oscura comparsa. Trasímaco sintió entonces que había llegado su hora. lo ventajoso. que es el deber. Esta vez. Sócrates y Polemarco. lo útil. agazapado como una fiera que está por sacar sus enormes garras. el provecho. por cierto. el interés. die- ron un salto hacia atrás. evadiéndose al fin de la calma que le habían impuesto. po- niendo en tensión todos sus músculos. responder lo es mu- cho menos.a la forma inicial de la pregunta. aprovechando el desconcierto que se- guía al retorno -singularmente brutal. Trasímaco se lanzó sobre Sócrates para hacerlo trizas y comérselo crudo. aterrorizados. Dinos con preci- sión y claridad lo que tienes que decir.¡ Q u é deplorable cháchara nos inflige Sócrates desde hace horas! ¿A qué vienen esas reverencias que se hacen el uno al otro bombardeándo- nos por turno con sus idioteces? Si quieres saber qué es la justicia. Preguntar es fácil. Una vez que llegó al centro de la habitación. durante la discusión. Porque yo no voy a hacer lo mismo que todos los figurantes de tu circo. I. Reducir al sofista al silencio (336h-357a) LA PREGUNTA de Sócrates había caído en un silencio pesado. no voy a soportar más tu garrulería. porque querían captar el encade- namiento de las réplicas. Más de una vez. los ventanales. Y no nos vengas con que la justicia es todo salvo la justicia. 39 . el violento deseo de entrometerse en ella lo había atormentado. Dinos de una buena vez. tú. cómo defines la justicia. y así sucesivamente.

en un cálculo. Ironizará en todos los sentidos y revolverá Roma con Santiago con tal de no responder a una pregunta precisa. En todo caso. Suponte que somos buscadores de oro. dicha en pocas palabras. no vengas a afirmar que es dos veces seis. Polemarco y yo. Tal como te conozco. que finge -¿o experimenta?. si le preguntas a alguien cómo se puede. amigo. ¡feroz retórico! ¡Estuve a punto de perder la voz! Pero ahora pienso tratar de ablandar al lobo que saltó sobre nuestra conversación como sobre una oveja jadeante. ni tres veces cuatro. llegar al número doce. él y yo. ¡por mis petardos! ¡He aquí la famosa ironía socrá- tica! Lo había dicho. y tú nos cree- rías capaces de irnos en cortesías infinitas en lugar de poner. como escribe ese pobre Kant. ¡No! Es imposible.40 LA R E P Ú B L I C A DE PLATÓN Ante estas palabras. con grandes sombreros y todo eso. ocho más cuatro o. ¡Por Hera- cles! ¡Se los había dicho! —Es que -puntualiza Sócrates— tú eres un gran sabio. con los pies en el agua y la criba en la mano. a un lobo que está por apun- tarnos con sus ojos crueles. como en un western. ni veinticuatro dividido por dos. a ti y a todos los hábiles de tu gé- nero: antes que demolernos. ¡Querido Trasímaco! ¡No te enojes con nosotros! Si nos equivocamos por completo. porque si no -dicen las viejas del campo-. se lo había predicho a mis vecinos: Sócrates no acep- tará nunca responder. como lo hacemos cuando encontramos.. Organizas tus predicciones con el más grande de los cuidados. Luego encadena. sabes bien que es involuntario. con una voz un poco temblorosa: -Felizmente. vas a agregar: "Sobre todo. Menos aún que es once más uno.Y o tenía razón. la mayor seriedad para hacer aparecer su Idea. nos volveríamos mudos. así y todo.una estupe- facción temerosa. fija un instante su mirada en Trasímaco. en el examen del problema. Y en tal caso te digo. ¡tengan piedad de nosotros! Al final de este parlamento. en una noche de nieve. buscamos la justicia. siete más cinco. arries- gándonos a no encontrar nada de nada? Ahora bien. Trasímaco estalla en una risa sardónica que hace que toda la asistencia se estremezca: . es a mí a quien has visto en primer lugar esta noche.. que somos incapaces de encontrar lo que buscamos. No me vengas con ninguna tontería de ese tipo". La mejor hipótesis es. vamos a per- dernos en reverencias y en "Pase usted primero. . Sócrates. estimado colega". que es mucho más importante que un montón de pepitas. ¿No vas a creer que.

son verdaderas. -Sales del apuro a buen precio . no quiere que el enfrentamiento que se prepara sea diferido por cuestiones de dinero. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 41 tú sabes muy bien que. -Cuando los tenga. con este tipo de prohibiciones.d i c e con risa burlona Trasimaco-. . . me darás un buen fajo de dólares. no haces más que cambiar de caballo cuando ves que va a perder la carrera. que es la palabra conveniente. ¿qué sentencia pro- nunciarías contra ti mismo? . ¿cuál es entonces tu oculta intención? ¿Que te diga otra cosa que la Verdad?".Y bueno. su- tilísimo Trasímaco? ¿Que no te dé ninguna de las respuestas que me pro- hibes dar? Pero si una de ellas. aprender de aquel que sabe. Sócrates. -ÍHay una relación! Mi doce y mi justicia son caballos de la misma caballeriza. "¿Cuál es exactamente tu objetivo. piensa que hay una. de lo conveniente. Para eso me bastaría con pensar. Pero supongamos que no hay ninguna relación. Trasímaco. de lo ven- tajoso! ¿Con esta chatarra quieres volver a taponar el bidón abierto de tu discurso? ¡Por mis ballestas! Si te demuestro. rico hijo de familia. Además de tu aprendizaje. luego. la que tiene que soportar el que no sabe. ¿Imaginas que si tu interlocutor.. si algún día los tengo. sin duda. va a cambiar la respuesta que cree verdadera únicamente porque tú se la has prohibido? -iPor mis pistolas! iVas a hacer lo mismo! ¡Vas a definir la justicia por una de las palabras que te prohibí emplear! -Podría ser. ¿Qué le responderías a este supuesto interlocutor? Trasímaco no se deja desorientar: . después de un sólido examen dialéctico.E s simple. primero. que existe una res- puesta en la que ni siquiera has pensado y.. -¡Toda esta trastería del deber. Por ejemplo. Me condeno a sufrir ese castigo. si lo que quiere es dinero. Pero sin embargo. tu interlocutor puede a su vez hacerte preguntas. nadie va a poder responder a tu pregunta. que esa respuesta echa por tierra todas las idioteces que aquí han removido. o incluso muchas. oh. ¡siga nomás! Todos nosotros vamos a hacer una co- lecta para Sócrates. ¿qué relación tiene todo esto con la cuestión de la justi- cia? Como siempre.T i e n e usted todo lo que precisa. por su parte. del interés. Pero Glaucón. Y usted.

en segundo lugar. en primer lugar. Es evidente que se muere de ganas. Cuando aduces que no agradezco nunca. respuesta que . te equivocas. suponiendo incluso que supiera y dijera que sé. el otro responde. seguro como está de las aclama- ciones que le valdrá su fulminante respuesta a la pregunta del día: "¿Qué es la justicia?". en particular tú mismo. apenas hayas respondido a nuestra pregunta. dado que. Ya vas a conocer de inmediato el ardor con el cual admiro a quien habla bien. quien debe hablar.que me instruyo con los otros. en ter- cer lugar. le suplican a Trasímaco que ceda. uno tritura lo que el otro dijo. haga su número habitual. dices que sabes. ni euros. ni yenes.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -¡Eso es! -chifla Trasimaco-. el silencio es impresionante. porque no tengo dólares. Pero en cuanto"a birlarles el saber a los otros. me ha prohibido de entrada que contestara la pre- gunta con cualquiera de las respuestas que considero apropiadas? Eres tú. De hecho. ¡y asunto concluido! . Trasímaco se lanza entonces. claro está. Glaucón y todos los otros hacen coro. y cierra los ojos como la Pitia en plena meditación. paso todo el tiempo diciendo que lo único que sé es que no sé. ¡siempre dice "presente" y nunca "gracias"! -Cuando dices -replica Sócrates. que sabes lo que dices. en segundo lugar. tie- nes toda la razón. . escuchen bien. soy muy rico en elogios. ni dracmas. capitula con este comentario: -Ejemplo típico de la "sabiduría" de Sócrates: proclama que él no es profesor de nadie. dado que. más bien. -Escuchen. No pago las lecciones. en primer lugar. pese a todo me quedaría mudo.P e r o mi tan querido -interviene tranquilamente Sócrates-. puesto que alguien que está en un nivel top. En cambio. Para que Sócrates. me complaces y muestras que no tratas con des- precio el deseo que tienen Glaucón y sus amigos de instruirse con el gran Trasímaco. ¿cómo puedo responder.m i intuición me dice. no sé. al final. bien derechito.va a sorprendernos a todos. lo refuta. ¡Vamos! ¡No te ha- gas rogar! Si hablas. uno no responde nunca. En el patio invadido por la sombra. a costa mía. y. Yo digo que lo que es justo no es ni puede ser otra cosa que el interés del más fuerte. Pero por un momento finge que sigue batiéndose para que Sócrates responda y.

Constatamos. te quedas más mudo que un poste. Pero el silencio se prolonga. y todo eso para ridiculizarme. Es dura y negra como el carbón. los aristócra- tas. leyes aristocráticas. lo castigan por violar la ley y . Eres en verdad un mal jugador. clava su mirada aplastarte en Sócrates. toma el aspecto de un perro a! que le proponen un trozo de zapallo. ¿Qué significa con exactitud este enunciado? Tomemos como ejemplo a un ciclista de competencia. y del mismo modo los demás. así. Veamos. aristocráticas o democráticas. . . Si un ciudadano desobedece. lo pegas sobre una anécdota asquerosa. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 43 Dicho esto. -¡El carbón! ¿Pero qué me estás diciendo? . En suma. Dices que "lo que es justo es el interés del más fuerte". ÍY proclamarse el más sabio de los hombres! ¡Chapó! -Perdóname. el gobierno tiene el monopolio de la fuerza. Haznos cocinar un poco tu sentencia en el caldo de su contexto. que lo que es justo para nosotros. Sabes que las constituciones de los diferentes países pueden ser monárquicas.N o veo venir tus famosos elogios. Nada contento está Trasímaco: . Sócrates! Tomas lo que te digo en sentido contrario.E n absoluto. en especial de la fuerza armada. Supongamos que su interés es el de doparse inyectán- dose erítropoyetina en las nalgas para correr aún más rápido y pulverizar todos los récords. ¿No vas a decirme. que todo gobierno hace leyes a favor de su propio interés: los demócratas hacen leyes democráticas. consiste en pincharnos el tra- sero sin piedad? —¡Eres sencillamente crapuloso. -Ya veo. bajito y barrigón. declaran legal y justo lo que es de su pro- pio interés. porque Sócrates. Por otra parte. para hablar como nuestros oradores modernos. Creo solamente que hace falta que aclares tu magnífica sentencia. con los ojos redondos y los brazos colgantes. con todo. pero es menester primero que esté seguro de compren- derte. en todos los países.. ese carbón del que se extraen los diamantes. los gobier- nos. Supongamos que es el más fuerte para escalar montañas en bici. que es el interés del más fuerte.. que disponen de la fuerza.. . incapaz por entero de saludar la victoria de tu adversario.

El rostro de Sócrates se aclara: . considera.E n consecuencia. . en todos los países: el interés del gobierno instalado.¡ H e comprendido lo que querías decir! Pero de inmediato se ensombrece: . lo hacen o bien como corresponde.1 o LA REPUBLICA DE PLATON cometer una injusticia. por el contrario. querido mío. Y Trasímaco recorre la asistencia con una mirada de vencedor. ¡Cree que escupo a los ángeles! -Dejemos para más tarde el examen de tus escupitajos. examina. en todas partes y siempre. sí. ¡pero el del más fuerte!". Lo que está absoluta- mente claro es que debemos examinar si es la verdad. ¿qué anuncia a toda trompeta? Que la justicia es el interés" Sin duda. ¿no? . lo que sale de tu boca. -¡Una precisión que es una nadería! . -¡Pero miren a este Sócrates! -dice Trasímaco. eso es algo que te concedo. lo que digo que es lo justo. desnuda y pura como un querubín. hilarante. de idéntica manera. He aquí.M e pareció entender que. Y diría incluso más: "¡Qué extraño! Trasímaco le prohibe formalmente a Sócrates que diga que la justicia es el interés y. Que haya que agregar "el Sujeto que es el más fuerte". -¡Obvio! .P o r desgracia. Y dado que es ese gobierno el que tiene el monopolio de la fuerza.y Sócrates imita a un actor que habla gangoso-: "¡Qué extraño! ¡Qué extraño!". lo justo es. vuelto hacia la asistencia-. cuando se ponen a promulgar leyes. ¡Te conoce- mos. que esos dirigentes no son infalibles sino que. dos minutos después.s e burla Trasímaco. -Mira. Por lo pronto. el interés del más fuerte. para ti. no estoy para nada seguro de que eso sea verdad. son falibles.N o queda todavía claro si es importante o no. sopesa. y chicanea. alguien que te haya escuchado podría decir . Que lo que es justo competa al interés de un Sujeto. yo le objetaría a ese res- friado: "¡Atención. Sócrates. atención! El interés. señor. no sé nada de eso. la conse- cuencia que de ello extrae cualquiera que razona correctamente es que. Por otra parte admites. uniformemente. vamos! . o bien al revés. supongo. pero hay que mirarlo de cerca. es justo obedecer a los dirigentes del Estado.

S i n duda. ¡Qué cansancio! ¡Sí y sí! -Has admitido entonces que es justo ir contra el interés de los dirigen- tes.. ¿Sí o no? .. hacer lo que va contra el interés del más fuerte es lo que el más fuerte ordena que haga el más débil. a tu enten- der.E s o es -susurra Clitofonte.C a e de su peso. De ello se sigue con implacable rigor que es justo hacer exactamente lo contrario de lo que dices. o sea los más fuertes.H a y que romperse la crisma para encomrar una observación tan chata y desprovista de todo interés. Pero si uno te sigue.lo contrario: lo que va contra el interés del más fuerte.l o has dicho y repetido. hacer cosas malas para ellos.C o n las consecuencias inevitables de tu definición. sin duda.T e lo he dicho y repetido.P o r lo tanto.Y que haya que hacer lo que los dirigentes decidieron. cuando esos dirigentes ordenan. que hasta has juzgado trivial: cuando los dirigentes les imponen a los dirigidos que hagan esto o aque- llo. si uno adopta tu definición de la justicia. en el caso que nos ocupa. . . e inade- cuadas. Trasímaco debe hacerio? . Vayamos más lento. -¡Pero con qué nos vienes! -grita Trasímaco. ¿Porque Polemarco lo ha dicho. de modo invo- luntario. sí y sí! . sigue siendo invariablemente justo que los dirigidos hagan a pie juntillas lo que los dirigentes les ordenan hacer. Amaranta se manosea nerviosamente la oreja iz- quierda. puesto que es justo . dirá que. Estábamos de acuerdo en un punto. En la asamblea. Polemarco se despierta sobresaltado. Glaucón patalea. Es Polemarco el que se tira al agua: -¡Creo que Trasímaco tiene que poner pies en polvorosa! . de nuevo páhdo como la misma muerte-. promulgar leyes adecuadas es servir a su propio interés. ¿De acuerdo? . . el pálido Clitofonte enro- jece. puede con- cluir que es justo no sólo hacer lo que es del interés del más fuerte. para un diri- gente. la agitación producida por este parlamento es consi- derable. aunque los dirigentes puedan equivocarse en cuanto a lo que es su verdadero interés. ¿es justo? -IMira que machacas! ¡Sí. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 45 . sino también . puesto que.hacer todo lo que prescriben los susodichos dirigentes.e s o sí que es admirable. no servirle.

se equivocan a veces en cuanto a lo que es su propio interés. -¡Poco importa! -interrumpe Sócrates-. molesto. blanco como el y e s o . es justo. no uno solo. se trata de un fenómeno subjetivo: lo que el más fuerte estima que es su interés.E n materia de argumentación racional. para Trasímaco.N o es para nada lo que dijo -masculla Polemarco. de pronto rojo como sangre de vaca-. Es eso lo que el más débil tiene la obligación de hacer y es eso lo que. ¿era ésa tu definición de la justicia: lo que el más fuerte imagina que es el interés del más fuerte. sea o no sea su interés? ¿Podemos decir que tal era el sen- tido auténtico de tu discurso? -iNo.r e - plica Polemarco-. ¡Convino en que los dirigentes ordenan a veces hacer lo que se opone a su propio interés y en que es justo que los dirigidos lo hagan! -Trasímaco -protesta Clitofonte. independientemente de que. no eres más que un sicofante.A fe mía. De donde resulta que la justicia es tanto el interés del más fuerte como lo que va contra ese interés.planteó un solo principio: es justo hacer lo que los dirigentes ordenan. . Es como si llamaras "médico" al que se equivoca acerca del ori- gen de los sufrimientos de un enfermo en el momento mismo en que se . en segundo lugar. Después de haber validado así un principio de interés y un principio de obediencia. En primer lugar. noble Trasímaco. O lo que piensa pensar. ¿Me imputarías la idea ridicula según la cual el más fuerte es el que se equivoca en el momento mismo en que se equivoca? . -Pero -chilla Clitofonte. que no son infalibles. Va- mos. la justicia es el interés del más fuerte. en lo real. va a decirnos lo que piensa.d i c e en seco Trasimaco-. creí que era eso lo que sostenías cuando me concediste que los dirigentes. los más fuertes. -Trasímaco —se exaspera Polemarco— planteó dos principios. tuvo que admitir que puede suceder que los más fuertes les ordenen a los más débiles y a los dominados hacer lo que va contra el interés de ellos. . en absoluto! .1 o LA REPUBLICA DE PLATON -¡Es el mismo Trasímaco el que se enredó en su propia madeja! . Sócrates. Si Trasímaco piensa ahora lo que no ha dicho. es justo obedecer a los dirigentes. cuan- do Trasímaco habla del interés del más fuerte.

Sócrates. Eres incapaz de esconderme tu juego y frente a alguien que. una vez más y siempre. a mi modo de ver. Luego: . la verdad pura y dura se enuncia en cuatro tiempos. eh? ¿A tu modo de ver? -iPardiez! iEs claro como agua de roca! iSon bien conocidas las trapa- cerías de Sócrates! Pero. un creador o un artista se equi- voca desde el momento en que actúa en conformidad con el predicado que lo identifica. ¿soy un sicofante? A tu modo de ver. A mi modo de ver. nunca un artesano. es eso lo que el gobernado. y ninguna otra cosa. o que el matemático se equivoca. Y en cuarto término. una vez más a mi modo de ver y para ser preciso . REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 47 equivoca. a mi modo de ver absolutamente del todo preciso. ninguno de ellos se equivoca en la medida en que su ser. tengas a bien querer comprender mis respuestas anterio- res a la luz de estas observaciones de sentido común. siempre a mi modo de ver. En segundo término. mueve lar- gamente la cabeza. aquel al que el jefe comanda. corresponde al nombre que le damos. cuando dejó de ser el artesano. que Sócrates fingió no ver que destrozaba toda su garrulería: la justicia consiste en que toda práctica tiene por ley el interés del más fuerte. cuando decimos que el médico se equivoca. A mi modo de ver. Y para ser lo que se llama del todo preciso. ninguno de aquellos a los que llamamos artesano. el que se equivoca no se equivoca sino en la medida en que su saber lo abandona y. Sócrates. Concluyo de ello que. ¿es para perjudicarte que te formulé preguntas como lo he hecho. como embargado por la gravedad del momento. en tanto no se equivoca. no son ésas más que palabras vacías. en tanto jefe. por lo tanto. no se equivoca. debe ha- cer. En tercer tér-- mino. O "matemático" al que comete un error grosero de cálculo en el momento mismo en que lo hace. el especialista. ve claro en tu juego. . En primer término. Te ruego. o más bien su acto. sales vencido. En efecto. sabio o jefe de Estado se equivoca en tanto uno de esos nombres le conviene. De tal suerte que. no puedes lograr de viva fuerza un triunfo en la discusión. como yo. el jefe de Estado.A tu modo de ver. un especialista. y eso aun cuando todo el mundo repite tontamente que el médico se equivocó o que el dirigente se equivocó. decide lo que es lo mejor para sí mismo.y a que Sócrates presume de preci- sión-. volvemos a mi comienzo. el creador o el artista que suponíamos que era. o que el gramá- tico se equivoca.

o sea el más fuerte. en la famosa fórmula que acabas de repetir: "La justicia. más que un marino? . ¿seria yo suficientemente loco como para intentar ser el sicofante de un Trasímaco. o de manera vaga y general? A tu modo de ver. navegue solitariamente en una vulgar barcaza no tiene. . ¿cuál es su verdadera meta? ¿Ganar dinero o curar a los enfermos? Responde sólo a propósito del médico cuya acción está en conformidad con el nombre genérico "médico". Trata de perjudicarme a cuento de todo eso. hablo del gobernante y de todo lo demás. por casualidad.E s en el sentido más riguroso posible de las palabras que. . ninguna influencia. es obvio! . endeble peluquero! -Dejemos de lado las metáforas cabelludas. -¡Curar a los enfermos. ¡acabas de intentarlo.¿ Y el almirante? El almirante adecuado a su nombre. .D e acuerdo. debe hacer"? ¿Tomas estas palabras y estas expresiones en el sentido preciso que pueden tener para nosotros. así te doy el gusto. una vez más.Q u e un almirante. Volvamos a nuestras difi- cultades actuales. ¿eso incumbe al decir o al por así decir? . Pero nos haces perder el tiempo con esas fruslerías marítimas. Porque no es en la medida en que navega así o de otro modo que se lo llama "al- mirante". en cuanto a la apelación "almirante de la flota".A tu modo de ver. aquel del que hablabas hace un instante. él mismo. y eso no conduce a llamarlo "simple marino". bienaventurado hablador! Pero. a mi modo de ver. ¿De acuerdo.¡ C ó m o me fastidias! Es el jefe de los marinos: eso es. ¿es el jefe de los marinos o no es. a tu modo de ver. que es tanto como decir para cortar con finas tijeras la melena de un león que galopa? —Con todo. En lo concerniente al médico en el sentido preciso de la palabra. que es el más débil.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -¡Ni se me ocurre siquiera. es lo que el gobernado. con el fin de no darles ningiín pretexto a mis trapacerías. ¿podrías decirnos en qué sentido tomas las palabras "jefe de Estado" o "gobierno" y también la ex- presión "el más fuerte". sino en razón de su saber hacer y del poder que tiene sobre los marinos. ¡haz de sicofante! No tienes los medios para hacerlo. que es el interés del jefe de Estado. con tus propios ojos? .

pero pesado. por su parte. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 49 .. por las mismas razones. Se puede entonces. Preguntémo- nos ahora si. permanece intacto y completo todo el tiempo que. Es evidente que un saber hacer tomado en sí mismo no tiene otro interés propio que su perfección posi- ble. -Voy a ser claro como agua de la fuente. ¿Qué es esta historia del interés de un saber hacer cuyo único interés. Y el saber hacer que es el suyo tiende a buscar. puede ser que tenga necesidad de otro saber hacer para servir a sus intereses y procurar lo que le falta. . ¿Es nece- sario seguir? ¿Es necesario admitir que ese segundo saber hacer necesita. tres posibilidades. El saber hacer mé- dico se desarrolló y se organizó para servir a los intereses del cuerpo". En efecto. Y la tercera posibilidad es que un saber hacer no requiere un saber hacer segundo ni se requiere a sí mismo para obtener lo que le falta. él mismo. él mismo. en tanto saber hacer real. de remediar sus imperfecciones. para satisfacer sus faltas.exige. -Para aprobar ese tipo de truismo. está claro que el médico y el almirante tienen un inte- rés que les es propio. y así sucesivamente hasta el infinito? Si esta recurrencia interminable parece extraña. por otra parte. pues. Tenemos. Trasímaco se ríe con sarcasmo y se suena ruidosamente la nariz.E n todo caso. tal como conozco al leal Trasímaco. dado que no comporta. una técnica de esa técnica. el saber hacer médico está. en el mismo sentido que el cuerpo. y así hasta el infinito.. es el interés del que posee ese saber hacer? Veo venir una jugarreta a la Sócrates. Te respondería: "¡Seguro que le falta algo! Es sin duda por eso que se inventó el saber ha- cer médico tal como lo conocemos hoy en día. luego a procurar a cada uno ese interés. te alcanzaría con un idiota. observamos que un saber hacer no busca sino el interés de aquello a lo que se aplica y. El cuerpo está a menudo en mal estado y no se puede contentar con lo que es. Dos: toda técnica . a su vez. podemos volver al punto de partida y suponer que el saber hacer médico se encarga. Supongamos que me pre- guntas si el cuerpo se basta a sí mismo o si algo le falta. Uno: cada "técnica". Si es así. -INo tan rápido! -corta Trasimaco-. Y. como se traduce a veces tekhne-"sd- ber hacer" es mucho más exacto. ni falta ni error. aprobará mi respuesta.O sea que apruebas -puntualiza con calma Sócrates-. en mal estado. en el sentido estricto de la expresión "saber hacer". si es auténtico. sigue siendo por entero lo que es. un tercero.

A mi modo de ver. por lo demás. cuya salud de- sean. y es que huele la trampa. el almirante es el jefe de los marinos. De este modo. He aquí mi pre- gunta: un saber hacer obtiene de aquello a lo que se aplica los efectos que busca. por mi parte. de la tercera hipótesis. desde luego. a tu modo de ver. A una técnica no le importa para nada su propio interés . examina estas tres posibilidades y dinos cuál de ellas. ¿Pero cómo evi- tarla? Elige la bravura: .N o haces más que repetir la elección que he hecho. es la buena. prescribe el interés de aquellos a los que co- manda o gobierna y para los cuales ejerce su saber hacer. ¿no? Trasímaco frunce el ceño. Mi querido Trasímaco. Sin em- bargo.N o creo. de jefe. sino al interés de aquello que es más débil. de aquello que ellos mismos gobiernan: el cuerpo. no es un saber hacer. Finalmente. -¡Magnífico! O sea que la medicina no se ocupa del interés de la me- dicina sino únicamente de los intereses del cuerpo. no es más que la técnica de nada. ningún saber técnico propone ni ordena el inte- rés del más fuerte. La medicina gobierna al cuerpo. de aquello a lo cual se aplica el saber hacer que la define. que se pueda decir lo contrario. . -Luego. ¿no? Si no. ¡Siempre esa garrulería socrática! . como lo has admitido sin la más mínima vacilación. ninguno-. en suma. Y es con la mira . Tres: a una técnica considerada en sí y para sí no le falta nada. el médico y el almirante son los más fuertes. que ejerce su poder sobre esa cosa. -¡Obvio! ¡Tus "largos desvíos" son de una ingenuidad! -Pero aquello que obtiene de alguna cosa los efectos que espera es en verdad aquello que comanda.n o tiene. la técnica está en posición de gobernante. Por el contrario. respecto de su objeto. los marinos. la técnica hípica no se preocupa en absoluto del hipismo sino sólo del caballo. ningún gobierno considerado como jefe propone ni ordena lo que conviene a su propio interés. de los cuales desean que logren navegar como es con- veniente. por lo tanto. apta para satisfacer sus propias faltas. vemos que ningún jefe.E s para que no me acuses de tenderte una celada. .50 LA REPÚBUCA DE PLATON es inmediatamente técnica de sí misma y. a mi modo de ver. no sirven en modo alguno a su propio interés. En lo que concierne a los cuerpos que sufren y a los marinos que reman. sino únicamente el interés de su objeto. ciertamente la tercera.

De donde se sigue que lo que pertenece al dominado o al servidor es únicamente. como un verdadero amo dice lo que dice y hace lo que hace. de hecho. ¿Imaginas que son diferen- tes de los propietarios de rebaños? ¿Tienes la ingenuidad de pensar que se ocupan de otra cosa que de sacar una enorme ventaja personal de la masa de los dominados? Te crees en la vanguardia de las cuestiones que giran en torno a lo justo y a lo injusto. "movimientos diversos". mientras que ignoras. Es grotesco. como prefieras. por cierto. los gobernados. como di- . Unos somíen. ¿estás bien escoltado? ¿Tienes a tu nodriza a la derecha y a tu pre- ceptor a la izquierda? -LA qué viene eso? . los dominados. cuyos ojos chispean de pronto de ale- gría-. como se dice en los resúmenes de asamblea. cuando al fin llega. Sería más conveniente que me respondieras en vez de decir sandeces. Hay que decir que. a mi modo de ver. ^ Hay en ese momento. Todo el mundo tiene conciencia de un giro en la discusión: la definición de la justicia propuesta por Trasímaco ha sido lisa y llanamente vuelta en su contrario. No compren- des que "justicia" y "justo" nombran un bien que pertenece a otro: el inte- rés. Lo hacen sólo para que su amo.d i c e un Sócrates a ojos vista desestabilizado-. . el jefe. su abecé. saque de eso un enorme provecho. esperan su réplica sin creer demasiado en que la habrá. los remadores de la vida. . o a la justicia y a la injusticia. mi pobre amigo. los sufrientes. el propietario de esas boni- tas bestias cornudas y lanudas.D i m e -pregunta Trasímaco. itu nodriza debería limpiarte mejor! Y tu preceptor debería ense- ñarte la diferencia entre un carnero y un pastor. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 51 puesta en esa gente. el más fuerte. Lo miran con un dejo de mi- sericordia. si tu trasero está tan merdoso como tu discurso. otros toman un aire de importancia o de agobio.P e r o -pregunta Sócrates cada vez más perplejo. otros murmuran. ¿Qué decir entonces de aquellos que están en el poder en un Estado? Quiero hablar de los que ejercen de verdad el poder. pero el de ese otro.E s que. suscita un intenso asombro: . que es sólo para complacer a las seño- ras ovejas y a los señores toros que los ceban y los cuidan.¿de qué me estás hablando? -Pareces creer que pastores y boyeros sólo tienen ojos para el bienes- tar de los ovinos y de los bovinos.

el daño que se le hace. Tú te em- barras en la más crasa ignorancia en lo concerniente a toda una serie de evidencias empíricas. pierde todas las veces? Suponte. que montan juntos un negocio y firman contratos por los cuales se compro- meten uno con el otro. claro está. por ejemplo. dado que es justo. Hay que observarlo a él si quieres medir la distancia entre los goces del in- justo en el secreto de su vida privada y la lastimosa mediocridad del justo que vive a plena luz. Del otro lado. a falta de poder consagrarles el tiempo necesario. A igualdad de ingresos. ¿Cómo no ves que un justo. en un infortunio horrible y sin esperan- zas. aquella que dispensa la felicidad suprema a los canallas más temibles y sumerge a sus víctimas. Ese pobre tipo se hace odiar por su parentela y sus familiares porque -¡siempre la justicia!. mien- tras que el injusto se alza con el paquete. confron- tado con un injusto. en el fondo. del injusto auténtico. ¿qué le sucede entonces al justo? En el mejor de los casos . Tendrás el perfecto saber de esta distancia si te vuel- ves hacia la injusticia perfecta. ¿qué le sucede al injusto? Exacta- mente lo contrario de estas calamidades. De un lado. constatas invariablemente que el justo dejó hasta su camisa en la aven- tura y que el injusto se alzó con todos los fondos. el justo paga siem- pre más impuestos que el injusto y no recibe un pepino del Estado. Toma el caso de los impuestos y las retribuciones. cuando hay disolución de la sociedad.l a mayoría de las veces es mucho peor-. luego al injusto. es tu increíble ingenuidad. Hablo. que los dominados sólo actúan bajo la ley de hierro del interés del más fuerte y. al hacerlo. contribuyen a la feli- cidad de éste y en modo alguno a la suya propia. "Injusticia" quiere decir todo lo contrario. Lo que me asombra. aquel que trata con el mayor desprecio a los subalternos. Es el nombre de una acción que obliga a la obediencia y al servilismo a aquellos que son justos y creen tener que actuar en toda circunstancia de acuerdo con las leyes morales. dirigentes de la Dirección de un servicio del Estado. Por ejemplo. sus ne- gocios personales se van a pique. por una parte.se rehusa ca- tegóricamente a recomendarlos para que trepen a toda marcha los esca- lones del funcionariado. Supongamos ahora que nom- bran al justo. cuya conciencia se rehúsa a todo encanallamiento. por otra. Esta forma pura de la injusticia no es otra que la tiranía. ¡El tirano no . se prohibe tomar aunque más no fuere un céntimo de las cajas públicas. Y bien.1 o LA REPUBLICA DE PLATON ría mí amigo Jean-François Lyotard.

Sócrates echa su cuarto a espadas: -¡Querido Trasímaco! ¡Genio de las bellas frases! Después de arrojar- nos un gigantesco discurso. -¿Parezco un tosco que ignora la importancia de aquello de lo que habla? -dice con amargura Trasímaco. el enorme balde de su discurso en los oídos del público pasmado. más soberana que lo que puede serlo la justicia. en su esen- cia. no tienes más que una idea en la cabeza: huir sin haber demostrado suficientemente tu punto de vista ni aprendido de los otros si las cosas son como tú dices o de otro modo. hemos demostrado que la injusticia. como un bombero sobre el fuego. el imperativo gracias al cual podemos esperar vivir la más fecunda de las vidas. si un quídam cualquiera no logra encubrir una injusticia de tal calibre. Observarás que. sin hacer diferencia entre lo público y lo privado. el interés del más fuerte. sino tan sólo de sufrirla. Así. desde el momento en que se la lleva tan lejos como sea posible. Se alza con todo. según el tipo de vilezas en las que haya participado: ¡Vendedor de carne humana! ¡Sacrilego! ¡Violador de cajas fuertes! ¡Salteador de caminos! ¡Ratero! ¡Qué contraste con nuestro tirano que. Tal como he dicho desde el principio. se lo castiga con severidad y se lo cubre de ver- güenza. más intrínsecamente libre. . ¿Crees. Pero sucede que la asistencia no está de acuerdo. lo llaman "hombre feliz" o "bendecido por los dioses" Y no son sólo sus compatriotas los que le lustran los zapatos. la justicia es. querido Sócrates. que te has ocupado de una bagatela? ¡Vamos! Intentabas definir la regla de la existencia entera. los redujo a ellos mismos a la esclavitud! En lugar de cubrirlo de injurias. Quiere forzarlo a permanecer y a despejar con más claridad el nudo racional de lo que acaba de decir. en tanto vencedor indiscutible del combate de los retóricos. además de robar los bienes de sus compatriotas. Trasí- maco piensa retirarse colmado de aplausos. Habiendo derramado de este modo. como tampoco entre lo profano y lo sa- grado. entonces. Porque los crí- ticos que critican la injusticia no tienen miedo de cometerla. Y el injusto se paga a sí mismo los intereses del capital que él representa. es más potente. Le llueven todos los nombres injuriosos. Lo hacen también todos los que conocen las infames infamias que lo hicieron famoso. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 53 es de injusticia mezquina! A gran escala arrebata los bienes de otro va- liéndose de artimañas y violencia.

Que todo quede claro. en su verdad. corre el riesgo de inplinarse del lado de lo peor. Estoy persuadido de que otros. queridísimo mío! ¡Un buen movi- miento! ¡Transmítenos ese saber! No te parecerá tan mal hacernos bien a todos nosotros. de modo coherente. en esta sala. una posibilidad ilimitada. Pero luego.E n todo caso. tanto en secreto como por la fuerza de las armas.1 o LA REPUBLICA DE PLATON . ¡Conviértenos. No creo que la injusticia le reporte al Sujeto más que la justicia. pesada en las balanzas del bien y del mal. Para impulsarte. tu público. A falta de conocer lo que afirmas saber. el pastor dejó de ser el que cuida del bienestar del rebaño para transformarse en todo lo que se quiera -el convidado a un festín que sólo piensa en deleitarse con un cuscús de cordero. no! ¡Qué horror! ¡Eso no! Comienza. querido amigo. nuestra vida. Suponemos que él dispone de la posibilidad de ser injusto. por mantener con firmeza tus posiciones. ni siquiera en las condiciones límite que nos has descripto con virtuosismo: la injus- ticia está de algún modo autorizada. él también. tal como es. no estoy convencido en modo alguno de que este hombre saque más provecho de su injusticia que el que hu- biera sacado de la más estricta observancia de los principios de la justicia. Te doy un ejemplo de este tipo de metamorfosis incongruente que. Y bien. formidable retórico! Danos razones decisivas para reconocer que nos equivocamos miserablemente cuando ponemos a la justicia por encima de la injusticia. no veo qué más se puede hacer. la identidad del pastor pensado. . en lugar de inducirnos al error porque las modi- ficas todo el tiempo sin decir agua va. com- parten mi convicción. cuando de lo que se trataba era del pas- tor. En el hilo de tu discurso. ¡Vamos. además. en el elemento de la verdad. o un especulador que le . nos lleva otra vez al punto de par- tida de nuestra discusión. Primero definiste al médico. y nada obstaculiza los deseos que dan lugar a sus artimañas. Te importa un bledo lo que pueda sucedemos.¿ Y cómo convencerte? ¿Puedes decírmelo? Si mi implacable razona- miento no logró hacerlo. Y no creo ser el único. Voy a ser franco contigo: no me convenciste. ¿O tengo que transportar personalmente mi argumentación al interior de tu cerebro? -¡Ah. antes bien. Supone- mos la existencia de un hombre injusto. no te preocupas en lo más mínimo de nosotros. que hacemos un círculo a tu alrededor. no te sentiste obligado a conservar de cabo a rabo. ¡finges de manera admirable ser ese tosco! O bien. voy a decirte lo que pienso.

de las comisiones. de los presidentes de adorno.¿crees que lo hacen voluntariamente? -¡Por mis petardos! -exclama Trasimaco-. ya opere a escala del Estado o a escala de la familia.d i c e Amaranta.Y a sea público o privado -precisa Glaucón.L o cual quiere decir —interviene Amaranta— mientras continúe me- reciendo ese nombre.L o cual me lleva -continúa Sócrates. clavando sus ojos penetrantes en Trasímaco. hasta hace poco. . es otra porque su función propia es otra función que la de las otras? . de los gabinetes ministe- riales. ¿No decimos que. Por las mismas razones. -Exacto. nadie quiere hacerse cargo gratuitamente. . de los despachos y de las oficinas.. Aquellos que dirigen los Esta- dos .Y bien . la noble sociología. Y que eso era verdadero para todo po- der.s e r la técnica del cuidado de los rebaños- siga siendo tal. nada es más apropiado para la técnica del pastor que dispensar los mejores cuidados a su objeto propio: el rebaño. Ahora. mientras su identidad . no de los fantoches. te en- seña también que. tratándose de la mayoría de los puestos gubernamen- tales. . exige un salario. lo sé. es evidente que esta técnica estará provista de ella. no se pierda en el laberinto de lo que es diferente de lo otro porque cada uno de los otros es diferente de él. creía que tú y yo nos veíamos forzados a convenir en que un poder. de los subsecretariados de esto o aquello. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 55 vende a la Bolsa toneladas de carne sin haber metido nunca los pies en un establo-. Desde el momento en que al- guien no va a retirar de ese pequeño trozo de poder ventajas personales y tiene que ocuparse de los administrados. . sólo considera. vuelta sobre Trasímaco-. en materia de bien. itodo.político o doméstico.L a ciencia es algo sagrado..y hablo aquí de los que los dirigen realmente.Y o diría más bien -rectifica Amaranta. salvo un pastor! Sin embargo. un muy buen salario. No lo creo. pensado en su esencia. de los comités. Pero la ciencia. retomemos las cosas de más lejos. Porque. cada vez que cada una de las técnicas es diferente de las otras. de los fundados en el poder del Capital ni de los "representantes" trajeados. . . en cuanto a lo que determina de manera puramente in- terna su cualidad. por esencia.a plantearte una pregunta. el de la gente de la cual se ocupa y so- bre la cual se ejerce su autoridad.

se llama "salariado". ¿Podemos entonces. Si -tal es la regla que nos impones tú. Desde luego. no tiene otra función propia más que la de proporcionar un salario. es porque agregó a la técnica de la que es especialista esta otra técnica. cuando todos los hilos se juntan y todo se aclara. En resumen. om- nipresente. Es por su función. Escucha bien mi pregunta: ¿vas a confun- dir la medicina con el salariado arguyendo que.M i respuesta -declara Trasimaco.H a s reconocido que cada técnica. que hemos lia- . y todo lo demás por el estilo. no confundes nunca a un mé- dico con un piloto de línea. están en su mejor forma.tenemos que definir todas las palabras con el ri- gor más extremo. dopados por el aire marino. el faná- tico del bello lenguaje. distinto de aquel que nos brinda otra técnica. que una técnica difiere de otra. la técnica cuyo nombre antiguo era "mercenariado". En el caso de la medicina. voy a encontrar otra durante la noche. cuando cura a la gente. La aplicación de ese principio es simple en el caso que nos ocupa: cuando un técnico cobra un salario. sin la más mínima duda. es la salud. en el del pilo- taje de un avión. nunca llamaremos "médico" al capitán de un navio con el pretexto de que los pasajeros. desde el momento en que el asalariado está mejor porque cobró su salario? —¿Pero adónde quieres llegar con estas cuchufletas? -refunfuña Trasímaco.nos brinda un servicio en todo y por todo particular. Por lo tanto.es clara y neta. llamar "médico" a cual- quier salariado. más general.. . no sin cierta pompa. -Llego al momento crucial de mi argumentación.1 o LA REPUBLICA DE PLATON .Y cada técnica -prosigue Sócrates. ¡Oh! Decididamente. ¿Sí o no? -ISí! Te lo remacho en los oídos. está claro que ese servicio resulta de un elemento común que se agrega a la función propia de cada una de las técnicas con- sideradas. el médico cobra un salario? -Sería grotesco. te pregunto. si muchas técnicas diferentes nos brin- dan el mismo servicio.Y la técnica. . nos brinda un servicio. es la rapidez y la seguridad de un viaje.. y que ese servicio es particular. tomada en sí misma. y que hoy en día. ¡Sí! . me provoca horror esta traduc- ción de tekhne-.

Porque. pone en prác- tica una técnica de manera eficaz y bien afinada. al observar que Trasímaco. cobrará su salario en forma de castigo. sólo tiene en miras el interés de la gente dominada. si se trata de una técnica. -Tendrás que tragarte entonces las consecuencias. estima que es su deber alimentar la discusión: -¡Sócrates! ¿Qué nos está diciendo exactamente? Entiendo bien que al salariado corresponde un salario diferente de aquel que es apropiado para las técnicas como la medicina o la dirección de un gran cuerpo del Estado. su ejecución técnica no se anula por ello. Glaucón. de aquí en más queda establecido que ninguna técnica ni ninguna posición dominante tiene por meta o función su propio interés. casi siempre. puesto que domina una técnica que el otro ignora. Toma las cosas como un gran señor y. prepara una retirada estratégica. hay que considerar el interés del más débil. de por sí. totalmente exterior al salario. aunque sin embargo es superior a él. sólo tiene en vistas y prescribe. por no brindar ningún servicio. Sigue siendo lo que es y permanece. lo diremos también. salario abonado en forma de dinero y de honores varios. mi querido Trasí- maco. lo que concierne al interés de aquello que es su objeto y su sustancia. hay que garanti- zarle un muy buen salario a quien acepta un puesto de más alta jerar- quía. Sócrates. no merece ningún salario. y rrienos aún comprometerse gratuitamente a tratar y curar los males de otro. He aquí por qué yo decía hace poco. Y si no cobra ningún salario. al servicio de un cliente. ¡eso es algo que me sobrepasa! . REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 57 mado el salariado. Tal como hemos dicho. El resultado es que todo el mundo reclama un sala- rio. Y si se trata de una posición dominante. Es para reparar esta aparente paradoja -el superior al servicio del inferior. ¡Evidentemente! Aquel que. Sólo se ocupa de los bienes de aquel para quien trabaja. En cuanto a aquel que lo rechaza con obstinación. hastiado. en su ser.que. en ese tipo de situación.pueda hacer las veces de salario para al- guien que rechaza un puesto y que. con un tono irónico: —Si tú lo dices. Trasímaco siente que las mandíbulas del argumento amenazan con triturarlo. que nadie deseaba. En efecto. dirigir lo que fuere. y no el del más fuerte. no tiene nunca en vis- tas ni prescribe su propio bien. Pero que un castigo -¿y cuál?.

En el punto culminante de la Revolución cultural. ¿qué puede ser.que partici- par por voluntad propia en el poder de Estado tal como existe. nunca ha servido . si mal no recuerdo. o al menos tan buenos como ellos. Era más o menos en el momento en que a su querido Alcibiades le daban una paliza en la batalla de Notio. filósofos de la nueva generación. ya que no es la ambición lo que nos anima. cada tanto. Una abnegación que. -¡Espere. realmente lo son. sin estar obligado a ello por circunstancias excepcionales. Tampoco se trata de correr tras los honores. todos no- sotros pensamos -nosotros. hay gente honorable que se ocupa en el más alto nivel de los asuntos del Estado. un muy buen filósofo. es ajeno por completo a nuestros principios políticos. no se trataba del gusto por el poder ni por lo que éste reporta. por lo demás.A decir verdad. lo más insoportable? Ser gobernado por crápulas tan sólo porque hemos rechazado el poder. por ejemplo. ¿Y entonces? -Usted mismo -encadena Amaranta-. reavivas aquí un recuerdo en extremo penoso. Ahora bien. aceptó ser presidente del Consejo en Atenas. vista la imposibilidad. como puedes figurarte. Usted está hablando del compromiso paradójico de gente honesta en un Estado medianamente podrido. no tenemos la idea de ser tratados como asalariados que exigen el salario de su compromiso. para los puestos que van a ocupar. de encontrar mejores candidatos. El temor a este castigo es la única razón por la cual. en este tipo de situación. ¿Cuál fue su salario? -Hija mía. ni como ladrones que extraen de ese compromiso provechos secretos.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -Pregúntate cuál puede ser el salario de uno de nuestros mejores par- tidarios. En todo caso. Mao Tse-Tung lanzó la directiva: "Ocúpense de los asuntos del Estado" Cuando obedece- mos esta directiva. en las adversidades por las que pasa el Estado. Es entonces inevitable que sólo nos obligue a ello la perspectiva de un castigo interior aún más grave que la vergüenza que experimentaríamos si corriéramos tras los puestos y los créditos. vicios? . para él. De hecho. a veces. los aprovechado- res y los demagogos. Y bien se ve que no lo hacen por interés personal ni por su placer. sino por- que creen que es necesario. a aceptar una función importante en el Estado? ¿No sabes que carrerismo y codicia de ganancia son. ¿No sabes por qué razón va a resignarse. espere! -interrumpe Amaranta-. en el que dominan de ordinario los carreristas.

lo estoy sintiendo! -declara Amaranta. de modo unánime. no le concedo nada en absoluto a Trasímaco: lo que es justo no es y no puede ser el interés del más fuerte. se organizarían allí competencias para no estar en el poder.Demostrar direc- tamente que A es superior a B es otra cosa que demostrar que no es ver- dadero que B pueda ser superior a A. discursos .El hemianito sabe demasiado bien lo que usted quiere que diga. sino únicamente el del pueblo entero. Trasímaco alega que la vida del injusto es mucho mejor que la del justo. . ¿Qué es.D é j a m e decir ese punto. Glaucón. -¡Todos nuestros parabienes para el lógico! . Seguimos empantanados en la negación. Y a la masa de los habitantes le parecería más tranquilo y más agradable confiar su destino personal a gente de confianza en vez de que se les confíe a ellos personalmente el destino de inmensas multitu- des. Y tú.han escuchado a Trasí- maco detallar las ventajas inauditas de la vida injusta.estar afirmativamente convencida de la superioridad del justo.S i tal Estado llegara a existir.P o r una vez. me contento con no estar con- vencida de la del injusto. -Pero usted no nos ha dado la contrapartida positiva de su refutación al sofista -gruñe Amaranta-. Porque. Podemos proceder por vastas antítesis. . hay un punto que me in- quieta en lo que ha dicho Trasímaco. Por el momento.e x c l a m a Sócrates-. Por el momento.s e burla Glaucón. tal como se orgarfizan hoy en día para estar en él. compuesto por mujeres y hombres libres. . ¿qué vida elegirías? ¿Qué hay de verdadero en esta jerarquía? -¡Bah! -dice Amaranta. Pero hay que elegir el método. y lo voy a decir en su lugar: la vida del justo ¡es lo máximo! -Tanto uno como el otro -insiste Sócrates. -¡Va a cambiar de caballo. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 59 para gran cosa. y dominado por la máxima igualitaria. .U n o se jactaría de haber sido elegido al fin para no ocupar ningún puesto. ella tiene razón -confirma Glaucón. el país consideraría. ¿y todavía no están convencidos? -Preferiría -resiste Amaranta. la justicia? -Veremos eso más tarde. que el ver- dadero dirigente no tiene en vistas su propio interés. a fin de cuentas. -¡Elecciones negativas! ¡Increíble! . Por lo tanto. Me pregunto qué pasaría en un Estado ideal. sometido a principios justos.

1 o LA REPUBLICA DE PLATON contra discursos. -Veamos un poco. lo que se haya dicho de un lado y del otro. vulgar. a la vez. apenas si habla con la punta de los la- bios y con el tono de hastío propio de aquel que "en peores plazas ha to- reado". "virtuoso" a la justicia y "vicioso" a la injusticia. los que argumentan y los que juzgan. ¿Sostienes que. que se retrepó a medias en un sillón y. -¡Vamos. luego. Sin duda. -¿Alegas entonces que es la justicia la que es viciosa? -No. y ya les he dicho por qué. como todo el mundo.la injusticia es. . Por turno. . tú aplicas a la pareja real justicia-injusti- cia la pareja predicativa vicioso-virtuoso. medir. Sócrates se vuelve entonces hacia Trasímaco. . con la cara sombría. Y literalmente chilla: -¿Quieres reírte? ¿Quieres hacerme una vez más la jugada de la ironía socrática? ¡El que ríe último ríe mejor. de una noble inocencia. Trasímaco. Y necesitaremos justas exteriores para zanjar el litigio. bajo el látigo de la suposición socrática. los de la injusticia. viejo zorro! Ya he demostrado que la injusticia es umversalmente ventajosa para el hombre injusto. . De pronto. Trasímaco aban- dona su pose de escéptico fatigado. más bien.D e tal suerte que -puntualiza Sócrates. comparada con la perfecta injusticia. a quien "no se la juegan" y que "ya no cree en nada". tanto los unos como los otros somos. no exactamente viciosa -matiza un Trasímaco contento de sí mismo-. mientras que la justicia es umversalmente perjudicial para el hombre justo. Es muestra. de modo tal que no se requiera un tercero exterior. en suma. La otra manera de hacerlo es proceder según el modelo del inicio de esta velada: a través de un juego ceñido a preguntas y respuestas construimos un acuerdo entre las dos partes. por su parte.D e ningún modo. ánimo! Retomemos las cosas desde el principio. la justicia perfecta se revela infinitamente menos ventajosa? . Habrá que enumerar esos benefi- cios en cada discurso.L o sostengo -desliza con desgano Trasímaco-. Es muestra de una evaluación exacta de las cir- cunstancias y de lo que se puede ganar con ella. Exponemos en bloque todos los beneficios de la justicia y Trasimaco.E s mucho mejor así -aprueba Glaucón. Y supongo que le atribuyes.

querido amigo. no vamos a bajar los brazos por ello. claro está. que te diga lo que pienso "verdaderamente" o no? Conténtate con refutar mi argu- mento explícito si eres capaz de hacerlo. Si plantearas que la injus- ticia es muy ventajosa pero a la vez admitieras.d i c e con calma Sócrates-. cuyo retrato les he pintado hace un momento. al menos mientras estemos en dere- cho de suponer que dices lo que piensas.Y bien . A condición de que se trate. . hombre dichoso. y a la justicia del lado opuesto? -Perfecto. Parece que creyeras que te hablo de carteristas que les birlan la billetera a los pasajeros en el me- tro. a la que con gran audacia intelectual has elevado al rango de la virtud y la justicia. Pero está claro que vas a sostener que la injusticia es tan noble y magnifica como ventajosa. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 61 En este punto. Entonces. como casi todo el mundo. -Adivinas a la perfección las verdades que animan mis discursos. que no estás bromeando. ¡y encantadísimo de asombrar a Sócrates! El llamado Sócrates se rasca de nuevo la nuca con un aire soñador: . perdonando la expresión. Se rasca la nuca y. de gente capaz de esclavi- zar a una ciudad entera e incluso a todo un país. muy fuerte. Todas las cualidades que le atri- buimos a la justicia se las vas a atribuir a la injusticia. Pero ni siquiera vale la pena hablar de ellos si lo que tenemos en vistas son las injusticias en gran formato de los tiranos. No niego el interés de esos pequeños rateros. en consecuencia. ¿clasificas sin dudar a la injusticia del lado de la virtud y la sabiduría. y no pierdas el tiempo en hurgar en las vacías bolsas de basura de lo que pienso "ver- daderamente". Por el momento. luego: -¿Es tu convicción. Porque efectivamente me pa- rece. no veo qué se le puede objetar. Pero cada vez que vuelves a decirlo en público me sorprendo tanto como si nunca te hubiera oído perorar. podríamos responderte apoyándonos en la opinión dominante.N o ignoro lo que tienes en mente -observa Sócrates-. -¿Pero qué cuernos te importa. algo de lo que dudo. Hay que seguir argumentando. . que es viciosa y repugnante. ¡Como si se pensara "verdaderamente"! . que los injustos son gente pru- dente que conoce a fondo la verdad de las situaciones? -Si. y que con la mayor natu- ralidad nos revelas la verdad tal como la concibes.H a y que reconocer que tu posición es. Sócrates da signos de perplejidad. mientras no se dejen atrapar.

Un poco de formalismo no vendría nada mal. Glaucón. el justo creería justo aventajar al injusto. Trasímaco: a tu entender. ¿deseará también el injusto aventajar al injusto y neu- tralizar por su propia acción toda acción injusta exterior. A partir de allí. y no con floretes abotonados. de manera tal de asegurar su poder sobre todo? -Nada que repetir. Perdóname por haber pensado verdaderamente que pensabas verdaderamente. ¡Cómo me cansas! —O sea que estamos de acuerdo acerca de la relación que mantienen el justo y el injusto tanto con sus semejantes como con sus contrarios.S o y prudente.C o m o buen pánfilo que es. . ¡No tan rápido! El argumento comen- zó como para ser retorcido. Así y todo. mi tan querido. Avanzo paso a paso en la construcción de un pensa- miento que tú y yo deberemos compartir. Sócrates. Pasemos al hombre injusto. y por la misma razón. . Amaranta. tiene el deseo de dominar al in- justo y juzga que ese deseo es totalmente digno de sí mismo. -¿Desearía que una acción justa le permitiera dominar a otros justos? -Por cierto que no. ¿Pretende él aventajar al justo y actuar de manera tal de neutralizar toda acción justa? -¡Es evidente! El deseo propio del injusto es la dominación universal. ¿quiere el hombre justo afirmar su superioridad sobre otro hombre justo? -¡Jamás! Si tuviera esa ambición. lo que comienza verdaderamente es un duelo. que recapitulo así: el justo no estima en modo alguno digno de sí mismo aventajar al justo y no siente el deseo de hacerlo. entonces? ¿Tendría el justo ese deseo? Y en cuanto a ese deseo. intenta responder algunas preguntas. . ¿lo consideraría él justo o injusto? . . el primero en desenvainar. —¡Eh. Polemarco y todos los otros cuentan los toques.Q u e sea capaz o incapaz de hacerlo no es nuestro problema. eh! —interviene Glaucón—. . Te pido tan sólo. que precises tu pensamiento. si quisiera aplastar a un rival en el terreno de la justicia. pero sería incapaz de hacerlo.P o r lo tanto. esgrime. Por el contrario.¿ Y aventajar a un injusto. ¿De acuerdo? " —No haces más que repetir mi respuesta. no sería el inocente bien educado al que me he referido.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -Tienes razón. -Dime.

que condensa las ideas de "analfabeto" y de "atontado" en las fórmulas desplegadas por Glaucón en lo subsiguiente. Anoto como "igual" en matemática la relación "no aventajar a" o "ser se- mejante o idéntico a" Por ejemplo. . Anoto la relación "aventajar a" como se hace en matemática en el caso de desigual. excelentísimo Trasímaco. .Lo cual for- maliza que. ya verás. Pasemos a las verdaderas dificultades. -Entonces puedo escribir en dos fórmulas. Es una simple notación. Hemos sacrificado este matiz de precisión para conservar la inicial. -¿Diremos entonces que el injusto es semejante a todo hombre cuya determinación subjetiva es saber y sensatez? . = J2) y (1 > I)].B u e n o -dice Amaranta-.s e mofa Trasímaco. mientras que el justo es analfabetismo y atontamiento?* -Hablas por mi boca . dos justos no tienen que aventajarse uno al otro. "abrutissement'. " En el original. contentísimo de poder ubicar sus fórmu- las-. > Ij) y (I > J)]: el injusto tiene que aventajar tanto a cualquier otro injusto como a cualquier justo.¿ Y entonces? -comenta Amaranta con acritud. Llamo I al injusto en general. Sería más preciso traducir este sustantivo por "em- brutecimiento".d i c e Glaucón.. en la forma y en el fondo. tenemos: [(}. -Veamos . A tu entender. serán J j y Jj. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 63 -Pero no te incomodes . Del lado del justo.E s trivial. [N. ¿Para qué sirve todo esto? -Ya verás -dice Glaucón. iUn hombre que tiene cualidades se parece al que también las tiene y difiere del que no las tiene! He aquí lo que el gran Sócrates acaba de descubrir. Ij e Ij. tenemos: [(I.d i c e Sócrates-. "a"..E n todo caso -retoma Sócrates-. Es sencillísimo. es exactamente lo que Trasímaco y Sócra- tes han dicho. eh. henos aquí todos de acuerdo. de la T ] . eres tú el lógico. y si hay que hacer distinciones. que aparece luego. para un justo. por el momento no es una verdad. Por ejemplo. en qué punto estamos. por "embrutecido" y no por "atontado". ¿el injusto es saber y sensatez. . J > I quiere decir que el justo domina al in- justo. con aire enigmático-. y si hay que distinguir entre dos justos. que es la versión aquí propuesta. Llamo J al justo en general. = J j quiere decir que dos justos son semejantes. y el adjetivo "abruti''. con toda claridad. pero que un justo debe aventajar a un injusto.]. Del lado del injusto.

¿qué resulta de esto? . y Mj. da: I = S. insensible al sarcasmo.. . que la música! —bromea Sócrates-. . -¡Hombre. Creo que es también evidente que no será la idea príncipal del médico. la posición de Trasímaco se escribe J = A.S i A designa al hombre analfabeto y atontado . N. . el de llegar a un re- sultado que cualquier otro músico competente estimaría correcto? .¿ Y qué dice el lógico? —Si M designa al músico en general -dice Glaucón. Trasímaco dixit.d i c e Sócrates-. es tu segunda hipótesis la buena.)y(M>N)].E n suma .S i S designa al hombre sabio y sensato. dado que el justo es analfabeto y atontado. un poquitín pe- dante-.Y por supuesto . el músico es sensato y sabio.. .d i c e Trasímaco con amargura-. ¿piensas que cuando un músico afina un piano es su deseo aventajar a otro músico en materia de aumento o disminución de la tensión de las cuerdas? ¿O no lo es.¿ Q u é piensa de esto el lógico? -pregunta Sócrates. antes bien. el médico es sensato y sabio. —¡No vayamos más rápido. -¡Perfecto! Ahora hablemos de música y de medicina. ¡no dejemos piedra sin remover! -Pero no. se parecerá al hombre ejemplarmente atontado y analfabeto por completo. Glaucó^.=M.. ¿no? .1 o LA REPUBLICA DE PLATON .C o m o hay una sola posición correcta de la cuerda. —Excelente amigo.N o me rehusaría a darte el gusto de verme aprobar semejante puerilidad. tenemos: [(M. si son sólo analogías. cómo se parece a las fórmulas del justo! -observa Amaranta. la posición de Trasímaco. al menos .¿ A dónde quieres llegar? —se impacienta Trasímaco. Del mismo modo en que. Respecto de la música. . a músicos diferentes. y el que no sabe leer una nota no es ni una cosa ni la otra. al nulo en música. y los otros no lo son.P o r el contrario. En términos lógicos.d i c e Glaucón-. y M. nuestro afinador tendrá sin duda la idea de hacerlo mejor que un quídam que apenas si sabe lo que es un piano. en lo que atañe a la salud pública.. salta sobre la ocasión: . con las notaciones precedentes.

según nos propone Glau- cón: J = A. Por el contrario.E s muy posible —dice Trasímaco. ParaS. agregaste dos enunciados suplementarios a lo que te permitía concluir que el injusto aventaja a todo el mundo: que el injusto es sensato y sabio y que el justo es analfabeto y . De manera general. aventajará a un quidam que no sabe distinguir una rubeola de un golpe de calor. -¿Qué sucedió entre tanto? Sencillamente. anotado A. que si el injusto es sensato y sabio. pues no está en condicio- nes de distinguir los unos de los otros. sostenías también que el justo. el S del joven Glaucón. > A. desde luego. bien amado Trasímaco.. = S2)y(S>A)l Para A.) y (A >S)] -¡Exactamente como hace un rato para J e I! -exclama Amaranta. aspira a hacer las cosas tan bien como sus semejantes y a aventajar al que no sabe nada en la materia. al pretencioso que no conoce nada en la materia. a tu entender. tomando las decisiones que discute y comparte con sus colegas. si tiene la arrogancia escandalosa de meterse en lo que ignora. y que sólo aventaja al que es analfabeto y atontado. lo cual se puede anotar. En cambio. o sea al justo. aventajar a otro médico. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 65 no como idea propiamente médica.Y sí -aprueba Sócrates-. debe de creer que iguala a todo sensato y sabio. después de nuestros ejemplos y estas fór- mulas. como es analfabeto y atontado. Y. fingiendo indiferencia. Mientras que el justo. y por lo tanto que Glaucón debía escribir I = S.[(S. has afirmado con violencia hace un rato -y Glaucón formalizó tu convicción. a los sabios y a los ignorantes mezclados. el que no es ni sensato ni sabio. debe de tener la pretensión de aventa- jar a todo el mundo. sus opiniones respectivas. Tii has alegado que el injusto era sensato y sabio. y si anoto A en el caso del "analfabeto" y "atontado". [(A. declarará que aventaja a todo el mundo. Ahora bien. o sea. Puedes comparar las fórmulas. el que es sensato y sabio en un dominio determinado.S i retomo S para anotar al que es sensato y sabio. ¿Qué dice de todo esto el lógico? . o sea a todo injusto. formalizando. no era ni sabio ni sensato. sino analfabeto y atontado. aventaja a todo el mundo. Pero ahora ves bien. .. en tanto contrario del injusto. anotado S. Su idea será curar al enfermo.que era exactamente lo contrario: es el injusto el que. . obtendría.

la brisa del mar refresca la habitación. Sócrates quiere meter el dedo en la llaga: . en la noche de la ignorancia. arengo a las multitudes. planteo preguntas. o bien. y mucho más sobre lo que has dicho que yo debía decir. hay que abandonar esos enunciados suplementarios. Y suda la gota gorda a pesar de que. Como eso te lleva al foso fangoso de una contradicción. y el injusto es analfabeto y atontado. ¡continúa! ¡Interroga! Yo voy a hacer como si escuchara a una vieja que no para de relatar cuentos chinos: mur- muraré "¡sea!" con un aire ausente y moviendo la cabeza. si te apegas a tus supuestos "diálogos" como a la niña de tus ojos. plantea sin descanso y des- cansaremos luego —se burla Trasímaco. Los asistentes afirman incluso haber visto lo que nunca nadie hubiera creído posible ver: ¡Trasimaco ruborizándose! Así y todo. —También debes dejar por sentado.que debemos plantear: J = S e I = A. Haz según tu deseo. que el justo está en la verdad del saber. . ¿Qué más quieres? -Nada en absoluto. en lugar de dialogar contigo. Pero hay otro punto que me interesa. No obs- tante. -Hemos demostrado por el absurdo -anuncia con solemnidad Glau- c ó n . vista la fuerza de una demostra- ción cuyas etapas has ratificado en su totalidad. que la injusticia es más fuerte que la justicia. —Hagan lo que quieran -dice Trasímaco. ¿te acuerdas de eso? . -¡No digas "sí" con la cabeza si tu íntima convicción es "no"! -Haré lo que más te guste. tenemos que in- vertir las cualidades: es el justo el que es sensato y sabio. Trasímaco acuerda en este punto a duras penas y con desgano. no sé cuál de entre nosotros. Alguien ha dicho. y el injusto. si tomo la palabra. ¡Para nada! Y yo tendría mucho que decir sobre lo que has di- cho.M e acuerdo -masculla Trasimaco-. sé muy bien que vas a aducir que. Yo. en realidad. Pero lo que acabas de decir no me gusta. -Puesto que nos impones tus planteos. puesto que me prohibes hablar. en el corazón de la noche. Mi conclusión es clara y neta: o bien me dejas hablar como quiero.1 o LA REPUBLICA DE PLATON atontado. por mi parte.Q u e la justicia es sensatez y saber es de aquí en más tan verdadero para ti como para mí.

la que es sensatez y sabiduría es la injus- ticia. en adelante. para que la discusión no pierda su unidad: ¿qué puede ser la justicia confrontada con la injusticia? Alguien ha dicho. toda dominación durable requiere una suerte de justicia. ven y verán a Estados injustos esclavizar injustamente a otros Estados. sino to- mar las cosas por otro sesgo. . -¡Es una buena idea la de darme el gusto! Dame entonces el gusto de seguir respondiéndome. lo cual quiere decir aquel cuya injusti- cia es más resplandeciente. Ahora que sabemos que la justicia es sabiduría y virtud. Tengo así la prueba de que no soy una vieja que chochea. ¿Aceptarías decir que el pasado. el presente y el futuro vieron. Si. ¿Puede organizar su dominación sin recurrir en modo alguno a cierta representación de lo que es la justicia? ¿O hace falta que entre en escena. dado que la injusticia no es más que ignorancia. oprimirlos por largo tiempo bajo sus botas o intentar hacerlo? -¡Por cierto! Y el mejor Estado. querído Trasímaco.la misma pregunta que quedó planteada hace un rato. y hasta en una tropa de bandoleros o de ladrones que se supone están comprometidos en una acción injusta. por las buenas o por las malas. Tus respuestas son totalmente cor- teses. ¿es compatible con el reino desencadenado de la injusticia en el interior del grupo concernido? Pienso en un partido político. en un ejército. . es muy fácil concluir que es ella la más fuerte. incluso injusta por completo. se esforzará en ello mejor que cualquier otro. e incluso la injusti- cia absoluta. A tu entender. -Es sólo para darte el gusto. el triunfo de una acción colectiva. que la injusticia era más fuerte y le abría a la vida más posibilidades que la justicia.S i partimos de la premisa que tú nos impones. una dominación racional y eficaz exige la injusticia. por más ilusoria que sea? Trasímaco evita con habilidad la trampa de una respuesta unívoca: . ninguno puede descono- cer.E s -continúa pacientemente Sócrates. ya no sé cuándo. no es mi deseo aventajar por medios tan sencOlos. Sin embargo. que la justicia es sensatez y sabiduría. Pero aislemos el punto siguiente: supongamos que un Estado se vuelve más poderoso que otro. a saber.E n todo caso. tranquilo. —Ya sé -^responde Sócrates. me alegra que no te contentes con menear la cabeza para decir "sí" o "no".que tal es tu posición. Éste es un punto que. tal como yo lo sostengo. una norma de ese género. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 67 .

Y sientes bien. vamos. Que uno sea libre o esté esclavizado no cambia nada: la injusticia con- duce a que todo el mundo deteste a todo el mundo. Constatamos que. —¿Y por qué. ¿lo lograrían mejor? . de todos aquellos que se le oponen por el hecho de per- severar. Luego vuelve a ese grupo enemigo de sí mismo y. puesto que está en su natu- raleza producirlos. y se odiarán una a la otra tanto como odian a la gente justa. finalmente. por su parte. -Eres demasiado bueno. Al final. hay odio. en la justicia.E s una pregunta muy sencilla: ¿no son los dioses justos? -Adivino que deseas que lo sean. a la vez.E s claro -dice Trasímaco. entonces? ¿No será que la injusticia excita en todos los grupos las divisiones brutales. será el enemigo encarnizado tanto de su pro- pia persona como de todos aquellos a los que la justicia anima. Sócrates! Ya no quiero debatir contigo. .Y si renunciaran a esa injusticia interna. Una pregunta más toda- vía. con tono desabrido. por todas partes. Se instale donde se instale. mientras que de la jus- ticia procede una amistosa convergencia de los sentimientos y de los pensamientos? -¡Vamos. ejército o una comunidad cualquiera. la impotencia para actuar del grupo concernido. no lograrán su mala jugada si se pasan todo el tiempo po- niéndoles palos en las ruedas a sus queridos colegas. . . se dividirán. partido. apenas hay injusticia. Es el triunfo de las divisiones más feroces y de la imposibilidad de hacer todos juntos lo que fuere.68 LA REPÚBUCA DE PLATON . mi querido amigo. excelentísimo Trasímaco. ciudad. por la exacerbación de las escisiones y los conflictos. eminente retórico? -Puedes tanto como no puedes -dice a modo de enigma Trasímaco. nación. hostiles. Incluso si se asienta en un solo indivi- duo. Incluso si no hay más que dos personas.S i n duda. la injusticia acarrea de inmediato. producirá en él efectos del mismo orden. . los odios y las riñas. ¿Pero puedo aún hacerte una pregunta. ¿no seguirá siendo implacable esta propiedad de la injusticia? ¿No se dividirá la per- sona en cuestión contra sí misma? -Siento que quieres que así sea. no hay más que una sola persona. Y si. Lo volverá incapaz de actuar porque provocará su división íntima y la imposibilidad de toda convergencia amistosa entre él mismo y él mismo.

No obstante. ya que se deriva de inmediato de todo lo que aca- bamos de decir. la del jabato o la de la boa cons- trictor. en todo caso. Por- que los que están corrompidos por entero y practican la injusticia sin el más mínimo residuo de justicia son incapaces de hacer lo que fuere. mirémoslo más de cerca. pequeño camarada.M e pareces corroído por la ironía. .Y adivinas bien. No se trata de una simple astucia retórica. cualidades subjetivas y capacidades prácticas que los injustos. En cuanto'a saber si la vida del justo es mejor y más feliz que la del injusto. y toda su empresa habría fracasado. Me servirás tu parte de golosinas respon- diendo a mis preguntas. Hemos demostrado que los justos aparecen en las arenas del mundo dotados de más sabiduría. Se- guro que no voy a contradecirte. que son incapaces. Algunos aducen que. se puede decir que ahora conocemos su respuesta. pregunta que nos habíamos prometido plantear- nos. para no per- judicarse los unos a los otros en el momento mismo en que todos juntos perjudicaban a sus enemigos. acércate. Está claro que Ies quedaba un chiquitín de justicia. Es así como suceden las cosas. lo hicieron sólo corrompidos a medias por la injusticia. sino de la regla según la cual importa vivir. Esos "algunos" meten la pata hasta la coronilla. Sócrates. Dime más bien: a tu entender.Y la función . a pesar de su injusti- cia patente. Cuando se embarcaron en la injusticia. . no se habrían socorrido los unos a los otros.es lo que sólo se puede hacer con ese animal. la suficiente. Sí.y a sea la del caballo. entonces. y de ningún modo como has afirmado hace un rato que sucedían.S i quieres mirarlo más de cerca —puntualiza Trasímaco—. . ciertos personajes llegaron a actuar en común con vivacidad y éxito. De eso se sigue que el injusto será también enemigo de esos dioses de los que el justo es amigo. REDUCIR AL SOFISTA AL SILENCIO 69 . -Vamos adelante. Si los supuestos per- sonajes hubieran sido absolutamente injustos. O al menos lo que se hace lo más perfectamente posible con él. vamos! Sigamos ahora con tu dialéctica caba- lluna. de unirse para hacer lo que fuere. -Trágate con apetito tus propios discursos azucarados. Tienes a toda tu claque'contigo. e incluso que esa respuesta es evidente. ¿tiene el caballo una función propia? -¡Admirable Sócrates. por su parte. Fue esa pequeña dosis subsistente de justi- cia la que les permitió actuar como actuaron. ¿No es cierto? . el caballo tiene usos particulares.

Te pregunto tan sólo si es a partir de su cualidad propia que los existentes hacen funcionar la fundón que les es asignable. caramba! Te propongo otro. los ojos o los oídos tie- nen una función definida -ver u oír. sí"! iTe aplaudo! En eso eres buenísimo: Sócrates. hace mejor que las otras. en todo caso. -¡Te digo "sí.i Que sí! i Ya lo creo! Como decía el poeta: Para podar la cepa empúñese el hocino. O sea que ésas son sus fundones. sí. realizado preci- samente para podar la viña. que sierra. -¿Quieres dedr la ceguera en lugar de la potenda de ver? -Aquello que es la cualidad propia de un órgano o lo que es el defecto contrario a tal cualidad compete a la fisiología y no es aquí nuestro pro- blema.70 LA REPÚBUCA DE PLATÓN -Es derto. hache et cou- teau ne valent pas tripette". un hacha pequeña o una larga sierra. ¿Estás de acuerdo? -ITe veo como si estuviera alh'! iSócrates cubierto de aserrín ase- rrando la cepa con su silbernte sierra! -Pero el mejor instrumento es un hocino de viñador.. Sólo se puede ver con los ojos y oír con los oídos. sea o no constrictor.gracias a la disposición particular de esos órganos. a la cualidad de esa disposición. Si los órganos tuvieran la cualidad contraria.] . . Pero lo que tiene una función debe tener también una cualidad que le es propia. • En el original: "Pour entailler le cep empoignez la serpette / Car scie. si es cuando operan según el defecto opuesto a tal cualidad que la función disfunciona. hacha y cuchillo no valen un comino. Así. me dirás al oído cuál es exaaamente la función del jabato y la de la boa. Otra cosa: se podría podar la viña con un gran cuchillo. gracias a la cual la fundón es efectiva. Y cuando hayas terminado tu demostración. —Tu "IHurra!" admite que la función de una cosa consiste en lo que únicamente hace ella o en lo que. -iTe burlas de mis ejemplos. podar la viña es la función del hocino. de la T.' -iÉse sí que es un verdadero bucólico! En todo caso. (N.. el gran filósofo serpentino del hodno.

En cambio. dejemos. ¿no es una función propiamente subjetiva? -Sí. o "tener la intención de". -iUna razón tan buena como cualquier otra! Y de la cual resulta una conclusión definitiva: el individuo que participa en el devenir de un Su- jeto justo tendrá una vida digna de ese nombre. y el injusto. aquel en que encontramos la pista que nos llevará a la meta -dice Sócrates. -¿No hemos declarado de común acuerdo que la justicia es la cuali- dad esencial del Sujeto. un Sujetofiel. que el Sujeto tiene una cualidad propia.en conformidad con sus propios principios. -Te concedo todos los cuentos morales que quieras. o "aplicar principios". en su sentido más profundo. ¡Y pretendes hacemos creer que es el resultado de tu razonamiento! ¡Pasémoslo por alto! . y que la injusticia es su vicio capital? -Era para darte el gusto. ese. -¡Ahí estamos! La dialéctica de Sócrates da vueltas como una ardilla IMI su jaula. sabe cumplir de un modo totalmente correcto sus obligaciones. -Deberás admitir también las consecuencias lógicas de esta primera admisión. sin la cual no podría cumplir con sus funciones. ¿No hay una función propia del Sujeto que ningún otro existente puede asumir y que se llama "prestar atención a".U n Sujeto viciado. su virtud singular. -¿Pero es o no cierto? . dejemos eso -dice con negligencia Trasimaco. una vida lamentable. -¿Cuáles? . -Se sigue de ello. Porque tu enunciado. no sin cierta solemnidad-.s e irrita Sócrates. por ende. reactivo u oscuro se orienta mal o sólo tiene inten- ciones pervertidas. -Es el momento decisivo. -Admitamos esta virtuosa cualidad -dice Trasimaco. una virtud singular. "el justo tiene una buena vida" es . REDUCIR AL SOnSTA AL SILENCIO 71 -Están hablando un poco en jerga -murmura Amaranta. -Es cierto para todo existente que es definible por su función -inter- viene Glaucón. y así sucesivamente? ¿Podríamos atribuir esas fundones a otra cosa que a un Sujeto? ¿Y no se requiere decir que le son propias? Incluso el hecho de vivir. inclinándose como ante un prefeao de provincia.sencillamente tu convicción inicial.

Puedo al fin afirmarlo categórica- mente: no es verdadero. estoy muy cansado. A mi entender. o sabiduría y virtud? Y he aquí que otra pregunta vino de través: ¿es la injusticia más ventajosa que la justicia? Dejé de irunediato el tema precedente para tratar ese otro temita. profesor Trasimaco. Porque si no sé qué es la justicia.72 LA REPÚBUCA DE PLATÓN -Aquel cuya vida es una verdadera vida es feliz. dejando de lado tus grandes aires y tus discursos de plomo.. Sócrates se dirige a él: -Eres el covencedor de la justa. después de la fiesta de la Venus del puerto. Aunque sin mirarlo. no es ventajoso ser infeliz. Luego: -Perdónenme. Trasimaco toma un sillón en el rincón más sombrío de la habitación. Al principio. jóvenes. El re- sultado de todo nuestro diálogo es que no sé nada. Ha habido olea- das de palabras y no sabemos más que cuando caminábamos medio borra- chos. por largo tiempo. no puedo menos que cerrar el pico. y sí lo es ser feliz. Trasimaco. amigos. y mucho menos aún si aquel que es justo es feliz o infeliz. querido Trasimaco. infeliz. inmóvil por completo. Actué como esos golosos que se precipitan sobre la fuente que se acaba de servir en la mesa sin haber sa- boreado en verdad la precedente. ¡Pero no por eso dejo de pensar! Dicho esto. que la injusticia es más ven- tajosa que la justicia. el festín intelectual no ha sido muy nutritivo. Aquel cuya vida es indigna es infeliz. Ahora bien. Del mismo modo que Trasimaco. Pero es por mi culpa y no por la tuya. el injusto. -iAl profesor Sócrates no le queda más que fiestear hasta la mañana! Y yo. Sócrates se hunde en su sillón y se enjuga la frente. e incluso bienaven- turado. Así llegamos al fin a este enunciado crucial: el justo es feliz. Antes de haberla encontrado. se sienta y cierra los ojos. Ya es tarde. me lancé a examinar una pregunta derivada a propósito de los predicados que convienen a la justicia: ¿es vicio e ignorancia. en la ruta de Atenas. sabré menos aún si merece o no ser llamada virtud. Me has respon- dido casi amablemente. Van a ver lo que es el silencio de un virtuoso de los discursos. . buscábamos una sólida de- finición de la justicia.. Sé comportarme. pero al otro lado del salón. Va a permanecer así.

Pero había prohibido que se aceptara que la justicia coincide con el reino de la fuerza. Está primero el bien que no buscamos con vistas a sus efectos. a la vez.. 11. Por cierto. el justo es superior al injusto. Yo veo al menos tres. revelándose aún más combativo que lo que lo era su hermano mayor (conocido en su círculo con el sobrenombre Platón-el-trapisondista). Debería comenzar por clasificar las diferentes especies de lo que usted llama uniformemente "el bien". Entonces. tener buena salud.y hace como si nos hubiera convencido-. a fin de cuentas.A una verdad. desde luego -protesta Sócrates-. cuando el joven Glaucón. había admitido que. a aquel que es su sujeto no le ocurre nada más que el puro hecho de regocijarse con ellos. . Lo que está en juego en toda esta justa intelectual es saber si. desaprobó la capitulación del sofista y se lanzó en una verdadera diatriba: -Querido maestro. pensar. por los efectos que de él dependen. excitadísimo por poder tomar el timón del diálogo—. Preguntas apremiantes de los y las jóvenes (357a-368d) DESPUÉS DE SU espectacular victoria . Está luego el bien que amamos por sí mismo y. sino porque lo queremos en su ser. Queremos a 73 . seamos serios. reducido al silencio-. los placeres inocentes por los cuales. -¡Lejos está de ese objetivo! -dice Glaucón. al menos si puedo. Por ejemplo. en toda circunstancia. Sócrates pensaba que podía reposar sobre sus laureles.. ver. Muy pronto comprendió que sólo estaba en su preludio. por ejemplo. había fracasado en definir la justicia. en el tiempo. o una cosa o la otra: o bien usted se contenta con la apariencia .y con Trasímaco amohinado en su rincón sombrío. Creía entonces haber llegado al término de su esfuerzo. o bien lo que desea es convocamos a una verdad. el hecho mismo de regoci- jarse.

escúcheme.d i c e Glaucón. Las historias de salario y de efectos colaterales me importan un bledo. no sin preguntarle al joven a dónde quiere llegar. Comprendo rápido sólo si me explican por largo rato. Creo que Trasímaco. Retomando de al- gún modo el rol de Trasímaco. la segunda! En la de los bienes que hay que amar. en to- das partes y siempre. hasta tal punto son penosos. capituló mucho antes de lo que era necesario. Visto lo que esos bienes son en sí mismos. al menos tal como la ve la opinión dominante. He aquí mi plan. y a usted se lo someto. que son penosos y que nos son titiles. por el salario o para proteger su reputación con- tra las opiniones insidiosas. pese a ello. que no está usted en el campo mayoritario! La mayoría de la gente clasifica a la justicia en la tercera categoría. Sócrates. -iDebo decirle. si uno quiere llegar a la felicidad. Trasimaco. la medicina misma. -Entonces . Acaso esté usted de acuerdo. Sócrates aprueba la clasificación. la de los bienes cuya forma intrínseca no es sino disgusto y que uno está. Hay. a la vez en si mismos y por los efectos que producen. A mi juicio. querido maestro.1 o LA REPUBLICA DE PLATON los bienes de esta especie por ese doble motivo. . entrenarse en gimnasia.S é muy bien -retoma Sócrates. de modo más general. por los efectos que acarrean. al mismo tiempo. hay que huir de ellos. Deseo comprender qué son intrínsecamente justicia e injusticia. forzado a practicar. no estamos aún en el punto en que la de- mostración de una u otra tesis procede según el pensamiento auténtico. Primer punto: re- capitulación de la esencia y de la proveniencia de la justicia. Glaucón: -¿En qué categoría coloca usted a la justicia? . contentísimo de ubicar un parlamento más-. finalmente. una ter- cera forma del bien. nos lo remachó en los oí- dos: "ÍAlabemos a la injusticia! ¡Sancionemos a la justicia!".l E n la más bella de las tres.que se piensa así como dices. por lo demás. No los deseamos por sí mismos. Entonces. o toda otra práctica lucrativa. y cuál es su acción natural inmanente en un sujeto en el que se supone residen. por ejemplo. hip- notizado por usted como por una serpiente. curarse de una enfermedad. sino tan sólo por el salario que re- portan o. Segundo punto: mostrar que todos aquellos que reglan su acción según la idea de justicia lo hacen contra su . Pero yo mar- cho a mi ritmo. desarrollaré tres puntos. Y de esos bienes se puede decir.

c o m e n t a Glaucón con aspereza. . y en modo alguno porque ella es un bien. no digo a nadie sostener. que me siento un poco molesto en lo que respecta a esta cuestión. es todavía peor sufrirla que lo bueno que es cometerla. Sócrates. Escúchemiie los dos. la vida del injusto es infinitamente superior a la del justo. a fuerza de ver esas innumera- bles injusticias cometidas o sufridas. al ver que se viene una exposición masiva. ¿qué es? La justicia. sin embargo. ¿qué piensas? La filosofía no es como esos debates "democráticos" en los que uno examina con amabi- lidad las opiniones de los otros y se inclina ante las mayorías de circuns- tancia. Por un lado. mientras que es malo su- frida. Querría. Tercer punto: tienen razón al actuar así.d i c e Glaucón. Voy a esforzarme pues. ¿de dónde viene? Sócrates. y creo que es sobre todo a usted. según ellos. Amaranta y los otros espectadores de este torneo mental. des- pués de lo cual le indicaré en qué sentido querría escucharlo condenar la injusticia y elogiar la justicia. ¿Le conviene este plan? -iPor completo! No veo cuestiones cuya discusión sea más urgente que las que me sometes. que se glorificara a la justicia en sí. En todo caso. Pero tú. como yo quisiera.. a quien le corresponde hacerlo. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS J Ó V E N E S 75 íntimo deseo. de batallo- nes enteros de rudos sofistas. si uno deja que las cosas pasen con naturalidad. por mi parte. Voy a tomar el toro por las astas. "todos aquellos que" y otros "según ellos". activas . Pero no tienen ninguna chance de intimi- dar a Glaucón: .. ¡Usted sabe bien que no pienso como Trasímaco! Confieso. de las que las mismas personas. se estiran ruidosamente y se ex- tienden sobre los almohadones. La justicia. zumban en mis oídos los potentes discursos de ese Trasímaco y. -¡Sócrates! . la tesis de la superioridad de la justicia sobre la injusticia. corremos el riesgo de la verdad. bajo el imperio de la necesidad.¡ M u y gracioso! . para un Sujeto que piensa. Glaucón. como quien no aprecia las bromas anacrónicas-. en elogiar la vida del injusto.C a s i todo el mundo dice que. No obstante. espantado-. en efecto. según su propio ser.¡ Y luego existe! -dice Amaranta con una risa contenida. es bueno cometer una injusticia. . por el otro. Sócrates parece entonces impacientarse: . La consecuencia de tal disimetría es que. Entre nosotros.N o s inundas con "según la opinión dominante". detrás de él. puesto que.

aquellos que no tienen la fuerza ni de evitar sufrir ni de imponer su voluntad se persuaden de que lo mejor es firmar todos juntos un contrato gracias al cual nadie cometerá ni sufrirá una injusticia. La leyenda dice que encuentra entonces incomparables tesoros. Como mucho. se abre una enorme grieta y Giges. estupefacto pero valiente. desciende al agujero. en medio de los cuales un extraordinario caballo de bronce hueco y provisto de ventanitas. uno la honra por debili- dad. nadie ama a la justicia como se ama a un bien verdadero. acerca de la naturaleza intrínseca de la justicia y de su pro- veniencia natural. el deseo: sor- prenderemos entonces al justo en flagrante delito de injusticia. Llego entonces a la pregunta decisiva: ¿es a pesar de ellos. a uno y al otro. Porque aquel que es capaz de injusticia y es un hombre de verdad Ise guardará bien de firmar un contrato que impida cometerla! ¡Tendría que estar loco! Así. Hace algunos siglos. De hecho. sin duda. un pastor llamado Giges cuidaba los corderos merinos del rey de Thule. he dicho todo. es sólo bajo la obligación de la ley. Los mandamientos de la ley son entonces declarados "legales" y "justos". Si obedece a una norma igualitaria. He aquí. Tal es el origen de la institución de las leyes y de los tratados. que es sufrir. incapaz como es de cometer la injusticia. una suerte de ficción racional. que este término medio de la justicia suscita muy poco el entusiasmo. la génesis de la justicia.1 o LA REPUBLICA DE PLATON y luego pasivas. La experiencia ficticia que me viene a la mente es la de dar al justo y al injusto el poder mágico del anillo de Giges. que es cometer la injusticia sin que jamás se haga justicia. hacen a su turno la experiencia. Ustedes conocen esta histo- ria. y del mal radical. Giges introduce la cabeza en una de esas aberturas y ¿qué ve en el vientre del caballo? El cadáver de un . Concedámosles al hombre justo y al hombre injusto la licencia de hacer exactamente lo que quieren y observemos a dónde los conduce. según la opinión común. queridos amigos. una tormenta sacude el campo en que pacían las bestias. que tantos obedecen a los imperativos de la justicia? Lo mejor es que les represente las cosas contándoles una fábula. Ustedes piensan. Un día. ¿Por qué? Porque lo que encuentra bien el movimiento natural del animal humano es exigir siempre más de lo que tiene. he aquí su es- tructura: a media distancia del bien supremo. por la sen- cilla razón de que no tienen la fuerza de ser injustos.la injusticia sin poder vengarse.

ella se enloquece con él y deviene de ahí en más su cómplice: ambos le tienden una trampa al rey y lo matan. es visible. se adueña del poder. Actúa a su gusto y. oye a sus colegas. y Giges se enoja en serio. entrar por la noche a la casa de sus vecinos para violar allí lo que mejor le parezca. Entonces constatamos . se lo es sólo obligado y for- zado. no hay nadie cuyo acero mental sea de tal temple que se atenga a la estricta justicia y se imponga no tocar los bienes ajenos cuando puede. Si uno vuelve el engarce hacia el interior. vuelve el engarce del anillo hacia la palma de la mano. ninguna duda: el anillo tiene un poder mágico. a veces absolutamente invisible. gracias al anillo mágico. tanto en un caso como en el otro. Como siempre. Repite más de una vez la experiencia. Algunos días más tarde tiene lugar la reunión mensual de los pastores.e s una evidencia. es invisible. y creo que tendríamos una prueba decisiva del punto que nos ocupa: nadie es justo por su propia voluntad. antes de que las circunstancias le permitieran ser injusto. ahora. tomar todo lo que quiera en el mercado. Giges. El pastor Giges. hay parlanchines incorregibles que obs- truyen la reunión. En- tonces Giges se hace elegir delegado de los pastores ante el rey. Maquinalmente. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS J Ó V E N E S 77 gigante. en la que preparan un in- forme sobre el estado de los rebaños y los stocks de lana merino para sometérselo al rey de Thule. hacia la parte superior de la mano y ¡upa! Es de nuevo visible. en resu- men: actuar entre los hombres como el igual de un dios. quedaría claro que no hay ninguna diferencia entre nuestros dos tipos humanos. asesinar a los amos y liberar a los esclavos. En . puesto que un individuo no ha imaginado. y al volverlo hacia el exterior. Ser justo nunca es considerado como un valor intrínseco que ilu- mina la vida privada. sin reflexionar. que él es injusto. Va al pala- cio. a veces a descubierto. el justo y el injusto. Vuelve el engarce en sentido inverso. uno y otro orientados por igual en la existencia. roba el anillo y huye. sin correr ningún riesgo. con su anillo como única arma. hablar de él como de un ausente.que. ¡Milagro! ¡Giges es invisible! Atónito. nuestra experiencia crucial: tenemos dos anillos como el de Giges y ponemos uno en el dedo del justo y otro en el del in- justo. Giges está allí. Desde ese mo- mento. salvo que en su mano reluce un anillo de oro. con el anillo en el dedo. sentados a su lado. Y he aquí. desnudo por completo. en medio de los otros. se acuesta con la reina.

no comprenderemos ni jota. haga como los técnicos superiores: un eminente médico o un excelente piloto saben con precisión de qué los hace capaces su saber hacer y qué no les permite llevar a cabo. Pasemos ahora al juicio que concierne a la calidad de vida de nues- tros dos tipos humanos. ¡Que sea en el momento mismo en que es más in- justo cuando la opinión general le acuerde el título de campeón del mundo de la justicia! Y si por casualidad desacierta en sus bajas intrigas. con pruebas en mano. con- vencer a la muchedumbre de que está en su buen derecho y volverla a su . saben rectificar el tiro. Esto es todo en cuanto a un aspecto de la cuestión. si quiere ser un auténtico injusto. con su elocuencia capciosa. si se denuncia. si uno le cree a Trasímaco y a sus consortes. Se obstinan si la situación corresponde al pri- mer caso. En público. lo elogiarían con palabras melosas. Por ejemplo. por ejemplo. Si no. si alguien que dispone de los poderes del anillo de Giges no soportara ser injusto y no diera libre curso al deseo violento de apoderarse de aquello con lo que los otros gozan. respectivamenté. ¿Cómo organizar esta diferencia máxima? Ya se trate del hombre justo o del hom- bre injusto.1 o LA REPUBLICA DE PLATON efecto. injusticia en el del otro. El hombre injusto debe tam- bién. no les quitemos la más mínima parcela de su determinación propia. justicia en el caso de uno. por supuesto. de cuyo dis- curso nutro en este momento mi discurso. todo animal humano se representa la injusticia como infinitamente más ventajosa para los intereses privados que la justicia. to- dos los que estuvieran al corriente lo considerarían como un loco desdi- chado. que sea capaz de rectificar el tiro. Que el injusto. pero con la única esperanza de engañar a su mundo. Concedámosle al injusto perfecto esta forma perfecta de la injusticia sin quitarle la más mí- nima parcela de ella. ¡Injusto de mala estofa el que se deja atrapar! Porque el grado supremo de la injusticia consiste en parecer justo en el momento mismo en que no se lo es. una de sus injusticias. al supremo grado de justicia y al supremo grado de injusticia. él sabrá. Planteemos que cada uno representa la perfección de su tipo. alguna injusticia feroz. aterrorizados como esta- rían por la idea de sufrir. Si por ven- tura se equivocan. Y sin lugar a du- das es cierto. Sólo seremos capaces de tomar la decisión co- rrecta si los llevamos. y abandonan la partida si corresponde al segundo. ellos. mantener en el más grande de los secretos las injusticias que no deja de cometer.

hagamos el retrato del justo. con el fin de que. no es demasiado difícil prever qué vida les espera. cuál de los dos es el más feliz. del gé- nero de aquellos de los que Esquilo dice: No es con el parecer sino con el ser del Bien que mensura tal hombre lo que le corresponde. si hay que llegar a las manos. Será entonces imposible saber si nuestro hombre es como es porque es realmente justo o para gozar de esos honores y de esos presentes. pasará por la fuerza. INos muestras a esos dos mocetones como un escuhor que hiciera relucir. o por sus cómplices y su dinero. para una exposición. nuestros dos tipos humanos se presentarán con toda claridad a nuestro juicio y podremos saber. sin riesgo de error. un hombre tan simple como noble. siempre inocente. Para que difiera absolutamente del injusto.' Quitémosle entonces toda apariencia de virtud. tenga a bien decirse que no soy más que el portavoz de todos aquellos para quie- nes. no • En el original: "Ce n'est pas au semblant. nuestro hombre seguirá siendo fiel a su máxima in- terior hasta la muerte. si le parezco prosaico. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS JÓVENES 79 favor. al límite extremo del justo y del injusto. Si no. si hay que co- rromper y reducir al silencio la acusación. sino la ver- dadera justicia! Que aparezca -él. gracias a su valentía y su vigor. expongámoslo en su completa desnudez moral: inada. parece justo. Querido Sócrates. Si. Tal como son nuestros dos mocetones -como usted los llama-. los honores y los presentes irán a esa apariencia. Frente a este tipo de hombre. la justicia. comparada con la injusticia. confrontada con el infortunio de ese cruel juicio público y de las terribles consecuencias que de allí se deri- van. mais à l'être du Bien / Qu'un tel h o m m e mesure tout ce qui lui revient". [N. de la T.d i c e Glaucón-. perdóneme la expresión. así. Habiendo llegado. el bronce de sus dos bellísimas estatuas! -iMe aplico! . y voy a empeñarme en eso. -iCaramba! -exclama Sócrates-. su justicia inmanente se revele en el hecho de que no cede en su de- seo: aunque sometido a la tortura de aparecer siempre injusto mientras que es siempre justo.] . en efecto.como culpable de las más infames injusticias.

de la T. De tal modo se granjea los favores de aquellos a quienes necesita para su carrera. Con el cinismo como única arma. el que se ocupa de lo que existe realmente. tal como lo hemos descripto. le ocurrirá todo lo que el marqués de Sade le hace sufrir a su heroína. vale más desear la apariencia que lo real. Ve usted que llegan hasta sostener que es cierta. en efecto. Poco le importa. Se le abren todos los grupos socia- les. los argumentos de los que afirman que al in- justo le está prometida una vida muy superior a la del justo. ¿Y por qué? Porque es injusto sin vacilación ni remordimiento. afirmarán. en todos los casos. empalado y confesando en su es- pantosa agonía que. Como Anfiaraos en Los siete contra Tebas: Antes bien que la apariencia quiere lo intenso del ser. enceguecido por el hierro candente. la justa Justine: secues- trado. ya que su deseo es ser injusto.* Experto en lo aparente. en vez de vivir en la apariencia. He aquí. día tras día. Hace que sus hijas contraigan matrimonio con jóvenes de elevada posición.se ajus- taría más al injusto que al justo. algo que el justo. También puede ofrecerles a los poderosos. se adueña del poder en su país enarbolando la bandera de una justicia ficticia. es muy verosíinil que los dioses mismos. y puede libremente consentir a sus amigos y perjudicar a sus enemigos.] . y sus hijos se casan con ricas herederas. De hecho. Toda esa gente va a aducir que a un hombre justo.1 o LA REPUBLICA DE PLATON vale un pedo de pato. termi- nará sus días. sin duda. en materia de justicia. la apariencia de la injusticia. la inocente. azotado. de los verdaderos asuntos. lo prefieran al desdichado justo. aun los de los dioses. después de mil suplicios. Toma mujer del linaje que él codicia. tanto para las voluptuosidades como para las artimañas. mies del pensamiento que ve sus designios florecer. La cita de Esquilo -dirán los de la secta de la injusticia. querido Sócrates. es inca- paz de hacer. así corrompidos. toda suerte de espléndidos regalos. Porque es el injusto. descuaitizado. [N. incluyendo a los dio- ses. El resultado es que se enriquece. la virtuosa. ya ' En el original: "Plutôt que l'apparence il veut le vif de l'être / Moisson de la pensée où germent ses desseins". esa superioridad. triunfa sobre sus rivales con la misma facilidad en la compe- tencia sexual y en los conflictos políticos.

pero Amaranta. fundada o no. en efecto. Sin embargo. Puede convocar en su favor. Que una opinión versátil declare "justo" a un quídam y ¡upa! ¡Para él las voces en las elecciones. Que vengan a atestiguar bajo la fe del juramento los ardientes partidarios de la justicia. de hombre ínte- gro y justo. jovencita! ¡Sácalo del atolladero! En lo que a mí respecta. me clavó en el suelo. querido maestro. Vere- mos entonces más claro en las intervenciones de mi querido hermano. de esa gente a la que le suscita un santo horror la injusticia. a pesar de su amplitud abru- madora. que este parlamento de mi hermano re- suelve la cuestión? -ÍA fe mía! Iba a decir que. después de semejante esfuerzo. en efecto. Sócrates se dispone a responder. y es preciso que me escuchen. No se preocupan en modo alguno de verdad o de moral. y más gene- ralmente los responsables del devenir de los niños. podríamos irnos a acostar. con todo. el alegato a favor de las opiniones de este tipo puede ir mucho más lejos. para ellos. son palabras al viento. ¡adelante. Lo que cuenta. con los ojos brillan- tes. Digamos todos a coro: "iQue la hermana ayude al hermano!". ha desdeñado un matiz capital. la sola masa de sus palabras me derribó. ¿Hacen ese elogio de la justicia en nombre de su superioridad intrínseca? En absoluto. a partir de la buena reputación de la . es la buena reputación que los chicos y las chicas -sobre todo las chicas. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS JÓVENES 81 sea que la decisión en cuanto al sentido de la vida les corresponda a los hombres o les corresponda a los dioses. a los dioses mismos. es de una perfecta exactitud. -Todo eso. Estamos obligados. me volvió incapaz de acudir en auxilio de la justicia. Co- mencemos por un punto muy importante. a examinar hasta en sus ínfimos de- talles los argumentos que se oponen a los que acaba de recitar mi hemiano. Los padres de familia. se le adelanta: -¿No cree usted. las buenas ubicaciones y los casamientos jugosos! Todo lo que Glaucón ha dicho sobre las ventajas que se sacan de una reputación. Si el discurso de Glaucón.ganan con esa famosa "justicia". -¿Acostarnos cuando el punto en discusión no ha sido ni siquiera abordado? -IDiablos! Démosle su figura femenina al famoso dicho: "¡Que el her- mano sostenga al hermano!". les martillean los oídos con que hay que ser justo. su única referencia es la vida en sociedad.

[N. de la T. el fruto delicioso. vía la Naturaleza.] . El hombre justo y fiel . l'océan les poissons". [N. las ovejas. Otros poetas. l'arbre le fruit délicieux. de parte de los dioses. después de su muerte. Los dioses. Luego de lo cual todos esos famosos justos están constantemente borrachos. el árbol. Y el siguiente: "Fléchissent les brebis sous le poids de leur laine". los peces. a * En el original. Su colega Homero va todavía más lejos cuando. esas bellezas. los corderos. en el canto 19 de 1 « Odisea. Hesíodo declara " que es para los justos que los dioses quisieron que las encinas t Se cubran en lo alto de bellotas.* Y hay además. para quien el suelo fértil produce el trigo. cette merveille. obsequian a los justos con benefi- cios aún más excepcionéiles. son decididamente grandiosos.] " En el original: "L'irréprochable roi. compara al justo con El irreprochable rey.deja detrás de sí.. según Hesíodo. de la T. Y para los justos también que: Bajo el peso de su lana se dobleguen las ovejas. de los dioses temeroso. toda suerte de otros dones de este tipo que. les meten una corona de flores en la cabeza.** Museo y su hijo. y en el medio de su tronco de la obra de las abejas. a su imagen. / Les brebis les agneaux. sentados a la mesa en el Hades. Así lo estiman el simpá- tico Hesíodo y su colega Homero. el océano. redoutant tous les dieux / Soutien du juste droit. cuando se trata del salario divino que cobran los muertos salvados por su reputación. recompen- san la piedad del justo con innumerables beneficios. sostén del justo derecho. dicen algunos. Los imaginan. como si el mirífico salario de la virtud fuera una ebriedad eterna.1 o LA REPUBLICA DE PLATON que un mortal llega a gozar ante ellos. los dos primeros versos: "Se couvrent tout en haut des glands. les co- cinan un suculento banquete. / Et au milieu du tronc du produit des abeilles".. pour qui le sol fécond / Porte le blé. los dioses les hacen a los justos. En Los trabajos y los días.d i c e n .

[N. tomo 2! . "molinete" o "torni- quete". el vicio y la injusticia son ' En el original.C o n todo. He notado que es siempre con este estilo pomposo como se inciensa a la justicia. es cierto. Épodes et Tripodef. son también bastante penosas. Todos esos señoras-y-señores entonan al unísono grandes cantilenas para celebrar la templanza y la justicia. por "pagodas". [N. así y todo. Y en cuanto a su vida en la tierra. ¡y asunto concluido! Confiese que. sin cambiar una iota. el destino de los verdaderos injustos. Quiero. querido Sócrates.] . ¡atención! Si creemos en las Odas. ¡hay que ver cómo los sazo- nan los poetas! Los hacen chapotear en los albañales repugnantes del In- fierno.. ¡Qué magníficas son esas virtudes! Pero pronto se oye que más de uno suelta un gallo en ese coro pleno de ímpetu. deberías. de todo lo que mi querido hermano contó so- bre la punición de los justos considerados por una opinión descarriada como injustos. ya que puede significar. los hacen transportar toneladas de agua en coladores por toda una eternidad.** Firmado Amaranta.. "les Odes. Las virtudes. Epodas y Pagodas* de nuestros Maestros. Es una idea que se escucha tanto entre la gente. de la T. Si pasamos a los impíos y a los injustos. en el transcurso de una comi- lona bien rociada. la vida de los injustos casi no vale más que su muerte. ¡Y no le digo qué molestas! Por el con- trario . espera! Aún no he terminado. "trípode". toda una descendencia infinita. de la X ] •* En el original: "L'éloge lumineux et le ténébreux b l â m e / Tombant à pic sur la qua- lité de leurs âmes". de gatos despellejados y de jiro- nes de cadáveres podridos. para restituir la tríada en rima. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS JÓVENES 83 SUS liijos. a los hijos de sus hijos. \ Ohras postumas. Dado que tripode no remite a ninguna forma poética. magm'ficas. -intenta deslizar Glaucón. La opi- nión pública los vomita y. según el contexto. -¡Espera. nuestros poetas hacen. en medio de cagarrutas de perro. exa- minar con usted otra idea a propósito de la justicia y de la injusticia. O bien.h a y que tener la honestidad de decirlo-. Es así y no de otro modo como distribuyen. cambiamos el término. como en las rimbombantes declaraciones de los poetas. a la justicia y a su contrario -permítame poetizar como ellos-: El luminoso elogio y la condena tan aciaga cayendo a pique sobre la cualidad de sus almas.

uno ve charlatanes. a todo el mundo le importa un reverendo cuerno. en realidad. los coristas del Bien. se abandonaron más de una vez. Por ejemplo..s e arriesga Glaucón-. rinden mucho más. en asun- tos de negocios o de sexo. de buenos tipos. los charlatanes pa- ralizan a su enemigo a golpe de melosos sortilegios y de cadenas invisi- bles. tanto entre amigotes como en grandes recepciones. con un ritmo cada vez más trepidante.i No me interrumpas todo el tiempo. si uno de esos canallas. Si otro tipo quiere que uno de sus rivales. adivinos miserables. . ni en esta vida ni en la otra. incluso si nuestros can- tantes del Rock de la Injusticia confiesan en secreto que esas "mierdas" son moralmente superiores a los canallas. ¿no podrías. allí donde hormiguean los ricos canallas. Después de todo. a un tipo verdaderamente bien. les arrancaron a los dioses poderes excepcionales. al elo- gio de los méritos de los ricos canallas bien introducidos entre los podero- sos. que las injus- ticias. Y bueno. de manera repugnante pero rentable. quede fuera de competencia por un buen tiempo. hay nueve chances entre diez de que los dioses les endosen un montón de embrollos y de que sean los canallas los que se alcen con el envite de la vida. ellos mismos. "Usted no corre ningún riesgo a causa de esa historia.? . Por otra parte. Además. con gran cantidad de sacrificios y de trucos de magia. que asedian en las villas del borde del mar. para condenarlos.1 o LA REPUBLICA DE PLATON muy gratas y de muy fácil acceso.. por favor! Hay otra cosa que quiero decir. en esa historia. . dicen. en divisas fuertes. los de arriba consideran como pura mierda-. no hay mucho más que la opinión vulgar y la latosa ley. cometió una injusticia atroz. justos. perdóneme la expre- sión. i si la hubiera!" Bastará con pagarle en mano al piojoso adivino. los charlatanes van a purificarlo para siempre. a una tipa supersimpática. y a echar pestes. Y he aquí que la can- tilena virtuosa cambia de tonalidad: la gente de mundo y los poetas se ponen todos a cantar. Tome usted. tratándolos desde amba. Lo que es pasmoso. quién es justo y quién es injusto. pero débiles y pobres -esa especie de tipo que. Observe que en cuanto a saber. sin duda. Todos esos impostores dicen que se metieron a los dioses en el bolsillo. Esos decrépitos cuentan que. es la idea que se hace toda esa gente de la relación entre los dioses y la virtud. casi siempre. no hay ningún problema: por unas monedas. o uno de sus ancestros.M i querida hermana . algu- nos festejos relajados.

. Tomemos la Uiada. Facile! / La route est bien tracée.? -Estoy harta de tus interrupciones -persiste Amaranta-. c'est sueurs et grand tour. Mas la virtud es sudor y viaje largo./ Par des libations.E s realmente mágico. por ejemplo. dicen nuestros charlatanes..". lo citamos a comparecer como testigo en apoyo de una influencia de los hombres so- bre los dioses.. cuando Fénix habla con Aquiles: Nunca son puramente inflexibles los dioses.. ¡Qué fácil! El camino es corto. C'est bien plus qu'un battement de vos cils". ofrendas. Citan a Hesíodo. votos. Más largo aún que un trazo con su lápiz.. la ruta de un trazo.transgressant trop de lois. cómo roer la ira de los Inmortales saben para volver a ser del dios furioso el hijo. / Mais la vertu. des sacrifices. Aún no he dicho lo más importante. [N. ¿Qué es lo que.. -iNo me extraña! —exclama Sócrates. eh! ¿Adónde vas? -interviene Glaucón-. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS JÓVENES 85 -ÍEh. sacrificios.** • En el original. de la T ] . / Savent c o m m e n t des Immortels le c o u r r o u x s'use / Si bien qu'on redevient du dieu furieux le fils". Y es que esos charlatanes en cuestión se escon- den detrás del testimonio de los poetas. de la T ] ** En el original: "Jamais les dieux ne sont purement inflexibles. ¡Has improvisado airosamente un verdadero endecasílabo! . le chemin court.. primero el terceto: "Le vice en foule on y parvient. Cuando temen volverse su blanco los hombres -transgresores de leyes. coupables sans e x c u s e s . Y yo completo en mi propia vena poética: . des vœux.. [N. con libaciones...* -¡Querida Amaranta! —dice Sócrates—. sin excusas culpables-. que elogia la fa- cilidad con la que uno se vuelve vicioso: Al vicio en masa se llega..Í Y Homero! También a él. Y luego el verso agregado por Amaranta: ". / Les h o m m e s redou- tant de devenir leur cible / .

y cómo lo elogian hombres y dioses? ¿Qué efecto va a tener todo eso en el Sujeto que deseamos devenir? Si somos capaces de deducir de toda esa jerga la ruta a seguir para tener la mejor vida posible. à de Justice les durs avis?". si uno no está iniciado. de la T ] . de que uno puede ser lavado y purificado de los crímenes más horrorosos con sacrificios y ceremonias ridiculas. vamos a concluir como el viejo Píndaro: Para llegar a la cima de la altura de la vida y construir allí el fuerte donde proteger mis días. todas las flores de la retórica. se arriesga a los más espantosos tormentos. ya tenemos las orejas machacadas por todos estos discursos y todos estos poemas. Con todo eso persua- den a más de un simple quídam. tanto en esta vida como en la otra. Apenas estamos aquí. o sea que tenemos curiosidad por todo. ¿debo preferir entonces los infinitos desvíos del embustero a las duras pautas de la Justicia?* . como abejas. querido Só- crates.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -ÍA fe mía -sonríe Sócrates-. Sócrates! Si es porque soy una mujer. pero también a veces a los gobiernos. [N. Nuestros impostores citan también un montón de libros misteriosos de Museo y de Orfeo. -iChicanea sobre los detalles sin escucharme. a fuerza de escuchar ese galimatías sobre el vicio y la virtud. Entonces. has transformado curiosamente a nuestro Homero! -Pero no se trata sólo de Homero y de Hesíodo. Sócrates. No sabemos nada. los jóvenes. le digo. ¿Y qué vamos a creer. que se supone nos protegen de los ma- les que nos esperan después de la muerte. de quienes se dice son hijos de la Luna y de las Musas. para obtener un hexadecasílabo chapucero -observa Sócrates. Lla- man a estas fruslerías "iniciaciones". nosotros. Vociferan que. los jóvenes. que llegamos a la sociedad bien orientados sólo por nuestra naturaleza. Libamos sin orden. ¡dígalo enseguida y me voy! • En el original: "Pour venir au sommet des hauteurs de la vie / Et y bâtir le fort où protéger mes jours / Faut-il donc préférer les infinis détours / Du trompeur. imagine lo que podemos pensar nosotros.H a y que decir "Jus-ti-ci-a" cuatro silabas.

Y yo te respondería: nada de lo que es importante es fácil.d i c e Glaucón. sin titubear. sería muy razonable de su parte. ¿Vas a arriesgarte? . ésta es la lección que nos dan a nosotros. saldremos vencedores sin que jamás se haga justicia.E n todo caso. . si uno es verdaderamente malo.T e voy a decir una cosa. voy a tener que sopor- tar serios engorros.¿ Y los dioses? -insiste Glaucón-. una imagen fantasmagórica de la justicia. no le es siempre fácil ocultarlo. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS J Ó V E N E S 87 -¡Paz! -interviene Glaucón-. todo lo que podemos hacer es seguir la pista que abren esos discursos. Bien preparados. Si soy justa sin llegar a parecerlo. como bien lo ves. . . voy a trazar alrededor de mí. preocupado por probar su buena volun- tad de auditor. la joven. Es tan imposible sustraerse a su mirada como refrenarlos. volverme en bloque hacia ese lado. pero podría ser que existieran. si soy injusta con todas las apariencias de la justicia. eh? ¿Qué me dices de la mala pasada que su inexistencia le jugaría a la justicia? .te podrían decir que. pero lo que hacen los hombres no les importa un bledo? Algo que. como ya les he recordado. esos mismos mitólogos y poetas dicen que uno puede apaciguar muy bien a los dioses y tenerlos como aliados si manipula como corres- . que la apariencia prevalece siempre sobre la verdad.S í . di- bujo o fachada. Todos conocemos profesores de hipocresía que nos transmitirán los trucos del orador y las triquiñuelas del abogado. sencillamente. Más astuta que el Zorro de las fábulas. -Pero -interrumpe Glaucón. después de todo.¿ Y si no existieran. esos famosos dioses. ¿Cómo sabemos que existen los dioses? O más bien. Ahora bien. tendré una vida genialmente divina. los jóvenes. Entonces me digo: dado que los vie- jos sabios me muestran a mí. cada vez más plácido-. . mentiremos a coro.d i c e Glaucón. debo.S í . por todas partes. persuasivos cuando es posible y violentos cuando no lo es. Te escuchamos. .¿ Y si existen. ¿pero si les importan las historias humanas? ¿Cómo vas a salir del paso? . Si desea- mos la felicidad. ¿a quién se lo hemos escuchado decir? Sólo a los mitólogos y a los poetas que nos han contado su historia. plácido-. sin perder ni una de tus palabras. Nos ocultamos mejor entre muchos: nos organizaremos en torno a la apariencia.

seamos injustos. en vistas de todo esto. escucha y critica. —¡No renegaré jamás de usted. con el mismo impulso. recibimos esos beneficios y. los dioses existen. esos hijos de los dioses que nos prodigan los signos de lo que es. Habría que precisar. o lo serán.s e obstina plácidamente Glaucón-.P e r o . y consagrémosles a los sa- crificios y a las ofrendas. si eres justa.recapitular tu notable argumentación. así como tantos poetas y profetas. en el In- fierno. . lo que esperas de mí.s e encarniza Glaucón. a los que la ju- ventud. con todo. las plegarias bien sentidas y las ofrendas. Es. estás segura de no correr ningún riesgo ante los dioses. Nunca te escuché hablar durante tanto tiempo. y seremos castigados. los jó- . yo no soy más que uno de esos "viejos sabios" de los que hablabas. en todo caso. se diría que rivalizas con los célebres parlamentos de tu hermano.. Injustos. a los que quiere seguir y de los que quiere renegar. O bien uno no les cree a los poe- tas respecto de ninguno de los dos puntos.1 o LA REPUBLICA DE PLATON ponde los sacrificios.P e r o . jamás! Pero no hay que decepcio- narme. Eso es. en cambio. . o una cosa o la otra. con prudencia. sus cóleras contra los hom- bres se pueden neutralizar con facilidad. Entonces. los hijos de nues- tros hijos. -¡Simplicidad que pagas con una vida mezquina! Porque renuncias a los enormes beneficios de la injusticia. O bien uno les cree a los poetas respecto de los dos pun- tos: punto uno. —Querido hermano. se nos hará justicia por las injusticias que en este mundo hayamos cometido. punto dos: ino existen. punto dos. razona por una vez como un espíritu fuerte. de que no los tengan en cuenta y nos eviten todo castigo. lo que dicen tantos poderosos hombres de Estado. -Deberías -dice Sócrates. Después de todo. per- suadimos a los dioses. peor todavía. pero. ¡un verdadero libertino! La iniciación a los Misterios y a los dioses redentores tiene mucho poder en esos tribunales del Infierno. ¿Qué razones tenemos "nosotros". sin abandonar su placidez-. una parte de lo que la injusticia nos proporciona. en lo que concierne a nuestros extravíos y a nues- tras ignominias. con una buena cantidad de plegarias y de donaciones. lo cual arre- gla el problema! Por lo tanto.. la solución más simple. Lo cual da: punto uno. de Sócrates. es casi imposible apaciguar a los dioses. La pregunta es simple.

o viene de una familia de la jet-society. si usted en per- sona hace el elogio de la justicia. si alguien es un verdadero fortachón. ningún truco. prácticamente. para convencerlo de que respete la justicia. querido Sócrates. de inmediato. ¡y tanto como puede! Todo esto nos lleva a nuestro punto de partida: aquello que a mi hermano y a mí nos ha impulsado a embarcarnos. Es lo mismo que decir cuatro gatos locos. los viejos. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS J Ó V E N E S 89 venes. los que despotrican contra la injusticia son los cobardes. el primero al que se le da el poder de ser injusto lo emplea de inmediato. mi reflexión es que. ¡Eso es evidente! No hay más que ver que. o es muy inteli- gente. entre todos esos ora- dores enardecidos contra la injusticia. ise le reirá en la cara! Entonces puedo desembuchar a fondo. los lisiados. querido Sócrates! ¿Cómo es posible que nin- guno de vosotros. usted no en- contrará ninguna estratagema. los defensores confirmados de la justicia -desde esos héroes de antaño cuyas sentencias han llegado. nos dejen ir tranquila- mente adonde nos llevan nuestros deseos? Porque es eso lo que nos cuen- tan tanto la opinión vulgar como los popes del saber. Digo bien: ninguno. Para mantenerse a distancia de la injusticia. maravilloso amigo. Al escucharlos. por naturaleza. una interioridad di- vina. Supongamos que existe un tipo formidable . será de una inagotable indulgencia para con los injustos. hasta nosotros- hayáis logrado estigmatizar a la injusticia y poner por las nubes a la justi- cia de un modo que no apele a bajos motivos de opinión. en resumen. de gloria o de . Afirmo sin dudar que ese verdadero sabio. en la discusión que nos man- tiene despiertos. según las reglas del saber riguroso. Sócrates. todos aquellos que son demasiado débiles como para cometerla.capaz de afirmar en voz bien alta que todo lo que acabo de decir no se sostiene. o que disponen de una ciencia tan elevada que no puede ser com- partida. En el mundo tal como es. ya que sabe por experiencia que. aban- donando todo espíritu de cólera. algo así como: "¡Oh.p o r ejemplo usted. sólo están aquellos a quienes guía. o es riquísimo. en parte. Digo incluso que. nadie es justo por su propia voluntad. para preferir la justicia a la más cínica injusticia. si nos basta con disimular nuestra corrupción bajo la apariencia de un ropaje decoroso para que los hombres y los dioses. Yo tenía en mente una suerte de súplica que le hubiera destinado. la superioridad de la justicia. él mismo. y de establecer de manera indiscutible.

la injusticia es el peor de los males y la justicia. querida Amaranta. en el Sujeto del que se adueñan. algo a lo que mi hermano Glaucón ya lo ha exhortado. si. según su poten- cia efectiva en el Sujeto en que residen como en su lugar propio.1 o LA REPUBLICA DE PLATON recompensa? Lo que justicia e injusticia son en sí y para sí. defender de manera sublime las ideas contrarias. no sólo su bien supremo. mi Sócrates. Sócrates: que nos encontrára- mos armados interiormente. Si.¿ Y qué me pides tú. tanto a propósito del justo como del injusto.N o trampeemos más. Todo el resto no era más que lo que cualquier Trasímaco. a mi entender. tan pesimista y tan resuelta? ¿Qué puedo hacer por ti? . enredándose desde el principio. no estaría- mos vigilándonos los unos a los otros para que el prójimo. como ese que está ahí y hace como si durmiera. Quiero escuchar una descripción convincente de los efectos que una y otra producen. obsesionado por la opinión. Como resultado. sólo lo he hecho atenazada por el deseo de escucharlo al fin a usted. que elimine toda referencia a las opiniones y al juicio ajeno. en efecto. despro- vistas de todo aparecer exterior. enreda los hilos de las opi- . tan vigorosa y tan sutil. sino incluso su Verdad inmanente. si todos vosotros . se guardara de la injusticia. deseo con ardor que no se contente con probar que la justicia es supe- rior a la injusticia. en la madeja de las chicanas sobre la diferencia esencial entre las dos. para el Sujeto así investido. no elimina usted todas esas referencias exteriores. Sí. y que quede justificada la apelación de "Bien" para unos y la de "Mal" para los otros. de modo puramente inmanente. contra lo que nos corrompe en tanto Sujetos. Quiero comprender a fondo la naturaleza de esos efectos. iba a contar sobre la justicia y la injusticia. A cada uno de nosotros le co- rrespondería ser el guardián inflexible de sí mismo. Si me he embarcado a fondo en la defensa de ideas banales. Y sin embargo. . nadi^ ha podido demostrar por la sola fuerza de la razón que. de tal suerte que permanecen desaperci- bidas por los hombres y por los dioses: eso es lo que nadie ha esclarecido suficientemente.nos hubierais convencido de ese punto desde el principio y nos lo hubierais atornillado en la cabeza cuando éramos niños. Quiero. He aquí lo que hubiera sido mi súplica. al fin. por el temor que ten- dríamos de que la más mínima injusticia de nuestra parte atestiguara una suerte de cohabitación íntima con el peor de los males". Sócrates.l o s defensores confirmados de la justicia.

Propa- garé una pésima idea de su trabajo. obtiene siempre ventajas. Porque todo eso equivale a sostener que la justicia no tiene valor intrínseco. Usted nos ha ense- ñado que la justicia formaba parte del reino del Bien. Nos ha asegurado muchísimas veces que le es útil al Sujeto no sólo por sus consecuencias en la sociedad. confort. con la salud y con todos los bienes que legitima su verdadera naturaleza. que parece combatir a Trasimaco pero que. de hecho. seguridad y salario de empresarios. con la vista. O sea que lo que esperamos de usted es que al fin ocurra ese dichoso mila- gro: un elogio de la justicia que se apoye en la acción positiva que su esencia singular ejerce en el Sujeto que es su soporte. que en todos los casos sólo le es útil al más fuerte. y no el juego de las opiniones. probables. y que ella no perjudica sino al que es más débil que uno. no voy a malgastar mi indignación por un quídam cualquiera al que se ve glorificar la justicia con la voz temblorosa y de- nunciar la injusticia sollozando sobre las víctimas. le pro- pone al que es injusto que lo oculte. se lo digo de manera rotunda. -¡Maldición! -exclama Sócrates-. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS J Ó V E N E S 91 niones casi verdaderas. En cuanto a los beneficios ma- teriales o de sociedad. una condena de la injusticia cuya fuerza radique únicamente en el daño considerable que acarrea en el devenir de ese mismo Sujeto. ¡Vas a perseguirme por las calles como una Erinia filosófica! ¡Identificarme con Trasímaco! ¡Qué castigo espantoso! -¡Chito! —se sobresalta Glaucón. sino su apariencia. uno practica la injusticia. explicaré por todas partes que no es al justo a quien usted enaltece.¡Que no está lejos! ¡No lo despierte! . que usted también. con el oído. está en la misma línea que él. Un tipo así está podrido por la buena conciencia. falsas-pero-no-es-seguro. sino ante todo por sí misma y en sí misma.E s también culpa suya -prosigue Amaranta-. inciertas. "objetivamente" -como decía Stalin en el momento de los procesos de Moscú-. de moralidad y de compasión está representado por el pequeñoburgués de las . cree firmemente que el modelo insuperable de humanidad. siguiendo su querido método de los modelos concretos. en cambio. a la buena o mala reputación. ¡arroje todo eso a la basura! Por supuesto. que no es al injusto a quien usted denigra. dada la alienación general y la propaganda mediática. sino su aparien- cia. a las opiniones. Que si. y todo lo que arrastra la apariencia. pero del que se com- prende enseguida que no tiene en la cabeza más que reputación. con el intelecto. A tal título la ha comparado.

incluso Glaucón. Para que todo quede bien claro entre nosotros. ¡no insistamos más! Pero en cuanto a usted.ilumina la mirada de Sócrates. En cuanto a ese tipo. Amantha! Le vin / Coule a u x exploits de vos pensées si capitales / Que les mots pour le dire stupéfient le Divin". Amaranta! Fluye raudo el vino con vuestros pensamientos. de pronto despierto.y se debe a sí mismo. Queda excluido que se contente. —¡Ah. ni siquiera si me lo or- denara. que una com- pete al Bien y la otra compete al Mal. con mostrarnos que la justicia es superior a la injusti- cia.establecer. algo así como: ¡Más luminosos son que la cúpula astral los de vuestro linaje. veras hazañas. por el exclusivo examen de los efectos inmanentes de una y de la otra en el Sujeto. hecho polvo. Cuando el jaleo se calma. demasiado borracho como para compren- der. yo no podría soportar. en esta noche decisiva.* * En el original: "Ils sont plus lumineux que la coupole astrale / Ceux de votre lignée. tan capitales que al volcarse en palabras pasman a lo Divino. el hecho de que el proceso subjetivo de la jus- ticia sea visible desde afuera para los hombres o para los dioses no im- porta en modo alguno. Sócrates toma la palabra de innrediato. juventud! ¡Juventud que se eleva eternamente sobre el mundo cansado! Merecerías que Píndaro revisado por Amaranta escribiera en es- pecial para ti una Oda triunfal.1 o LA REPUBLICA DE PLATON "democracias" occidentales. que se comprometiera un solo segundo con esta visión de las co- sas.] . agrego lo siguiente. incluso Trasímaco. ¡Abajo la opinión! ¡Viva el pensa- miento! ¡Viva Sócrates! Todos aplauden de modo espontáneo. Nos debe . de la T. de lo más deshilvanada. en lo que concierne a la demostración que todos esperamos de usted. y nunca comprenderá nada de la justicia. Sócrates. Glauque. Usted se pasó la vida entera presentando y examinando en todos los sentidos la cuestión de la justicia. Glaucón. Glaucón. [N. Y concluyo. incluso Polemarco. está perdido. a pesar de sus celos al ver el resplandor de su her- mana y el visible encantamiento con que su prosa -según él.

Es entonces cuando todos. siguen sin estar con- vencidos. Hay que zanjar. se acuesta. ¿Renunciar? ¿No lanzarme a la pelea? No y no. -Tiene razón nuestro Trasímaco: la aporia me devora. volar en auxilio de la justicia en la medida en que mis medios me lo permitan. después de haber hablado con una energía tan poco común de las innumerables ventajas de la injusticia. de lo que veo de su existencia. no me encontraron muy brillante que digamos. Si se tratara sólo de sus discursos. puesto que. se- gún creen. Un signo de esta incapacidad es que. no dice nada más. Y cuanta más confianza les tengo. desaparece en su propia apariencia. Por un lado. salta en dirección de Sócrates. como si estuviera solo en la noche solitaria. y en la aprehensión en verdad de lo que los opone. algo de divino. . al final de la dis- puta con Trasímaco. y de ponerse a roncar. Pero esos me- dios. -Es muy tarde . con todo. hay que retomar todo de cero. hace un momento. Ahora constato que ustedes. rodean a Sócrates y le suplican que encuen- tre en sí mismo todos los recursos necesarios para una demostración vic- toriosa centrada en la esencia de lo justo y de lo injusto. verdaderamente. antes de caer sobre las baldosas.m u g e Trasímaco ante la sorpresa general-. -¡Ah! . Luego encadena: -Sin embargo. de que valga más que la justicia. más me hundo en una suerte de aporia. Lo mejor es. No obstante. se derrumba. Planteo la hi- pótesis de este "verdaderamente" sobre todo a partir de su comportamiento real. ¡Ahí está! ¡La apo- ria socrática volvió al asalto! Trasímaco se abalanza. Polemarco y Trasí- maco -de nuevo resucitado-. los jóvenes. se ausenta. Me parece que soy in- capaz de hacerlo. creía haber demostrado sin dudas que la justicia vale más que la injusticia. no sé cómo hacer para acudir en auxilio de la justicia. PREGUNTAS APREMIANTES DE LOS Y LAS J Ó V E N E S 93 Todos estallan de risa. Sócrates. Corremos el riesgo de la derrota. les digo. Amaranta. los jóvenes. abatido de nuevo por el simple embrutecimiento. son mediocres. No mientras todavía respire y pueda tomar la palabra. no puedo no acudir en auxilio de la justicia. Pero. y Sócrates en primer lugar. Glaucón. No hacer nada cuando se la difama en mi presencia sería blasfemar contra mi propia existencia. ¡des- confiaría! Pero les tengo confianza. puesto que.g r u ñ e Trasímaco. con los brazos en cruz. es muy cierto que hay en ustedes. por otro lado.

.

pero tienen la misma forma. -¿Qué es eso? -pregunta Amaranta. -Si dos realidades tienen exactamente las mismas relaciones internas. Pero sentía también. Que esos jóvenes de hoy le suplicaran que fuera su guía en ese laberinto lo emocionaba intensamente. o incluso. qué es un hombre justo? ¿Era él. intentemos proceder por analogía. acosado por sus interlocutores para que la discusión continuara. la legibilidad. que se había esparcido por todas partes. para no perderse en ella. en esa suerte de desierto poblado de sombras abatidas en el que algunos testigos -Amaranta. mismo o igual. una suerte de desaliento. jalonada por las lámparas. una intuición intelectual muy segura. para decirlo todo. la forma. por isomorfismo. ¿Sabía él. .¿ Y qué puede ser isomorfo al hombre justo? -pregunta Glaucón. si tenemos suerte. la misma estructura. y es necesario además. permaneció silencioso por largo tiempo. que expuso de inmediato a su escaso público: -Dado que no somos capaces. Polemarco y Trasímaco. tan bien. puesto entre la espada y la pared. cuando tuvo una idea. Nuestras dos realidades son exis- tencialmente distintas. retrepado en su sillón. -¡Atención! No es sólo el isomorfismo lo que nos interesa. Ves bien las raíces griegas: isos. Génesis de la sociedad y del Estado (368d-376c) EN LA N O C H E AZUL. Después de todo. sino también la evidencia. Sócrates. la pregunta "¿qué es la justicia?" es de una seriedad abrumadora. se dice que son isomorfas.sobrevivían solos al desengaiío moroso en el que se abisman las fiestas. IH. y morphé. Glaucón. un hombre justo? Cavilaba sobre todo esto. que roncaba en el suelo. Es necesario que la realidad isomorfa al hombre 95 . en realidad. de definir al hombre jus- to.

Agregue- mos. el Estado. que el hombre justo mismo. es porque pudo leer esas peque- ñas letras. ponen cara larga. Ahora bien. la comunidad política. Entonces. con una sonrisa de costado-. podemos esperar descubrir lo que buscamos. Si consideramos racionalmente la génesis de las comunidades políticas.1 o LA REPUBLICA DE PLATON justo sea más fácil de descifrar. La mira de nuestro examen será la de descubrir aquello que. Sócrates: -¡Bueno! ¡Al ojo también le gusta que lo engañen! Veamos. -¿Por qué? -Porque si vio que el texto escrito en grandes letras era el mismo que el que estaba escrito en pequeñas letras. de hecho. ¿Cómo demostrar el isomorfismo de dos realidades si no se entiende nada de la estructura de una de ellas? Por desgracia. mi método de los isomorfismos no es más que lo que los artistas llaman un trompe-l'ceil. ¿píen- . Pero hay un Sócrates. Allí reside todo el problema. contaremos con la posibilidad de recurrir a la historia de los países.E s posible entonces que. tendremos al mismo tiempo la génesis de la justicia y de la injusticia.d i c e Glaucón. sí! -exclama Amaranta. iTodo el mundo comprende! ¡Todo el mundo aplaude a Sócrates! -iBravo! -puntualiza Sócrates. ¡mucho más grandes! . Además. Glaucón y Amaranta. esas realidades colectivas son más grandes que el individuo aislado. así y todo. es iso- morfo a lo que hemos constatado en el más grande. Si no. que tu Sócrates de los bizcos es menos bizco que los otros. en una gran pizarra.. muy cerca. ¿no? -Desde luego . la justi- cia sea más fácil de comprender. el país. existe también para la colectividad.. como quieran llamarlo. Entonces. amargamente decepcionados. no va a servirnos para nada. No comprenden nada. Por tal razón examinaremos primero el Estado y sólo después al individuo. Creo que tengo una comparación verdaderamente súper: se le muestra a gente un poco bizca un texto escrito en letras pequeñas en una pequeña pizarra ubicada bien lejos. que vuelve a animarse-. entre los bizcos. con entusiasmo-. -iSi. en cuanto a su estructura. que les señala que el mismo texto está escrito en grandes letras. en el esquema formal de lo más pequeño. situada en este conjunto más vasto. Si la justi- cia existe para el individuo. Procediendo de este modo.

Tal vez la pala- bra "sociedad" sea. cinturones. -Reflexión hecha -dice Amaranta-. sombreros. Uno será agricultor.. Primer punto: no veo qué principio emplear. guantes. Es- tado. permítame aplicar a la cuestión de la co- municación universal una observación del gran Marcel Mauss: cuando don y contradón se suceden. aficionado a las ciencias humanas. botones. Habrá que organizar la produc- ción. Y en cuanto a los accesorios. en el estadio en que nos encontramos. es la palabra conveniente. Ciudad. la más esencial de nuestras necesidades porque de ella depende la perpetua- ción de la vida. para proveer los alimentos. broches.y a que usted dice que. para ocuparse de la ves- timenta. en segundo lugar. Para sobrevivir. nos hará falta un buen zapatero. si no es la imposibilidad de una autarquía individual. y en tercer lugar. en el princi- pio de la comunidad política cuya génesis acabamos de explicar racional- mente.. interviene: -Dado que sociologizamos. La multitud de las necesidades diferentes lleva al mismo territorio a una multitud de hombres reunidos por las leyes de asociación y de ayuda mutua. La cuestión es. albaml. para construir viviendas. saber cómo la sociedad . la alimentación. ahora. etc. GENESIS DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO 97 san que vale la pena intentarlo? iReflexionen bien! Les aseguro que no es menuda tarea.T u pregunta -dice con tono paternal Sócrates. y así sucesivamente. la más apropiada. cada uno requiere una multitud de cosas. según los contextos. sastre o modisto. cada uno supone que el intercambio le es favorable. luego aun con otro que ese otro por otra necesidad. Tal es el caso a menudo en sociología. ¡Vamos! ¡Guerra sin cuartel! -Los deseos de Amaranta son órdenes para mi -puntualiza Sócrates- Comienzo.. ¿no hay que decir con toda sencillez que. la habitación. comunidad política. proceso colectivo. Es a esta cohabita- ción dispar a la que le damos por nombre país. y otro más. Entonces. bufandas. la vesti- menta y sus accesorios: zapatos. medias. De tal modo que nuestra sociedad tendrá al menos ¡cuatro miembros! Y ya . de modo provisorio. gorros. Uno va con tal otro para satisfacer tal necesidad.podrá satisfacer tantas demandas diferentes. Porque más que filosofía. queridos amigos. se encuentran nuestras necesidades? Por "necesidades" entiendo las que son elementales para la supervivencia: primero. para esclarecer la aparición de las comunidades políticas. ¡por el momento hacemos sociología! Entonces Glaucón. . tal otro.contiene la respuesta.

e intercambia ese trigo por los sólidos zapatos. cada uno en su rincón. en vez de dispersarse en muchas. ¿Sobre qué fundar la división social de las tareas productivas? -Detrás de la división del trabajo. y pasara los otros tres cuar- tos construyendo las paredes de su casa en zigzag. cortando vestiment-as demasiado pequeñas y cosiendo zapatos deformes. la que se con- formará a nuestra idea de justicia. bien . el albañil y el sastre.Y bien . la hermosa casa y las vestimentas a medida que fabricaron. el zapatero. -Bien.dice usted "en apa- riencia"? ¿La división del trabajo no sería tan racional como parece? -¡Ay! -sonríe Sócrates-. Por el momento. Pero veremos que no puede servir como principio para la sociedad futura. tanto para los otros como para él mismo. en conformidad con el orden natural de . tanto cuantitativa como cualitativamente. se dice. En ella. para tal otro. sin preocuparse por la de los otros tres. Uno. continue- mos en los caminos de la realidad. -¿Por qué —pregunta Amaranta. en parcelas ridiculas.1 o LA REPUBLICA DE PLATON puede ponerse en juego lo que llamaremos la división del trabajo. ¡Me hice atrapar! La división del trabajo es- clarece. La segunda es que es preferible que un indivi- duo que domina una técnica particular se consagre a ella a tiempo completo. el zapatero. Durante ese tiempo. que el agricultor utilizara un cuarto de su tiempo de trabajo para producir tan sólo el trigo que requiere su supervivencia per- sonal. un trigo incomible. que existe desde hace muchos mi- lenios. todo el mundo tendrá que po- der hacer todo. la génesis de las sociedades reales. se hallan dos convicciones tan dudosas como bien enraizadas.d i c e el prosaico Glaucón-. sin duda alguna. todo marcha mejor. para beneficio de la sociedad por entero. Sería absurdo. consagrando a ello tam- bién todo su tiempo.es la especialización: el agricultor se pasa todo el tiempo produciendo un excelente trigo. la muy astuta. si un individuo. en efecto. o casi todo. el otro. está naturalmente dotado para tal tra- bajo. el sastre y el albañil se empeñarían en hacer crecer. vas a encon- trarla solo.a l menos en apariencia. La primera es que a los individuos no les ha atribuido la naturaleza las mis- mas competencias. a costa de una ínfima eficacia en cada una. . Mucho más racio- nal . En cuanto a la conclusión que aquí se impone.d i c e Glaucón-.

y. los armado- res. pastores y ganaderos que. financieros. incluso rudimentaria.C o n todo. transportistas. labradores. propondremos otra cosa. para importar. Este comienzo de comercio tiene efectos de retorno sobre la producción. los marinos. lo que podemos retener sobre esta base empírica. albañiles. no hace más que un trabajo y se empeña en él sin preocu- parse por lo que hacen o no hacen los otros. un minero. -Cuestión de hecho. Por lo tanto. hay que exportar. ¡Y esto continúa! La capital del país debe importar. -Sin contar . Sin contar que el zapatero quiere pieles bien curtidas para sus cueros. habrá que agre- gar a nuestra sociedad ficticia un herrero. -¡Miserable visión! -declara Amaranta. Nos hacen falta ganaderos y pastores para que el campesino tenga un buey que tire de su carro y el albañil. En todo caso. su cuero y sus innumerables instrumentos. Porque el negociante no puede llegar con las manos vacías al país en el que cuenta comprar aquello que nece- sita su propio país. es la que ha prevalecido a lo largo de la historia humana hasta nuestros días -replica Sócrates. zapateros y otros obreros. por otra parte. o histórica. por lo demás. Para comprar.E s cierto -concede Sócrates-. Sobre esta base.. los cargadores y descargadores. revendedores. GENESIS DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO 99 las aptitudes. . El agricultor no tendrá tiempo ni competencia para hacer un carro. es que hará falta mucha más gente de la que imaginábamos para componer una totalidad social. incluyendo la agrícola. sólidas y plácidas muías que tiren de su carreta. hay que vender. De allí la necesidad de producir más trigo. exaltado por esta fulminante expansión económica— los barcos para el gran comercio internacional. deben alo- jarse y disponer de los instrumentos necesarios. todo lo necesario para su desarrollo: he aquí que llegan transportistas y negociantes.. . como tampoco el alba- ñil podrá hacer su trulla o sus ladrillos. de necesidad transitoria. vino o cabras de lo que nuestras necesidades locales exigen. evidentemente. Pero no podríamos quedarnos ahí. . De allí un nuevo contin- gente de herreros. y que no prueba nada en cuanto al valor del procedimiento.d i c e Glaucón. De allí un flujo de nuevos culti- vadores. representantes. un montador y tan- tísimos otros obreros calificados.. ni el tejedor ni el zapatero su lana.. el comercio prospera: flujo de comisionados.

¿en qué punto se trata de justicia y de injusticia? .¡ M u y bien visto! Por eso tenemos que agregar aún a nuestra socie- dad primitiva toda suerte de intermediarios entre productores y consumi- dores. . nos hace falta un mercado. esperando la llegada de un cliente y dejando así abandonados sus cultivos o su taller? Las operaciones de venta. y una moneda que sea el signo abstracto de todo lo que circula en los intercambios. eso que se llama salario. y su rol consiste en intercambiar dinero por productos puestos en venta. Observen que. entonces. de los negociantes. Durante ese tiempo. entran en contradicción con lo que usted ha dicho acerca de la necesaria continuidad del tiempo de trabajo. incluso para las grandes obras. la manutención.. el remolque. . ¿se va a que- dar sentado en la plaza durante horas. así. o hasta días enteros. nada más. se compra el trabajo del mismo modo en que se compran las otras mercaderías que se necesitan. Una multitud de gente.c o n c l u y e Glaucón. que se arriesgan a em- barcarse en largos viajes al extranjero y activan de ese modo los intercam- bios internacionales.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -¡Claro que sí! -sonríe Sócrates-. que frecuentan los mercados nacionales y son hombres de dinero. en efecto. con la cabeza echada en el respaldo del sillón y los brazos colgando a ambos lados. está inflamado de entusiasmo: -Pero dígame. Por lo tanto. Razón por la cuaPconstituyen la masa de asalariados. la descarga. Todos esos muchachos fortachones que venden día tras día su fuerza de trabajo por dinero. en cambio. Glaucón. Distinguiremos a los co- merciantes profesionales. Esa gente pasa'todo el tiempo en el mercado o en oficinas de co- mercio. —Más o menos. Sócrates: admitamos que un campesino o un obrero viene a vender al mercado un par de bueyes o instrumentos de jardinería.que hemos examinado todo en lo concerniente a las funciones y a los hombres requeridos para que una so- ciedad exista. Si no hay ningún comprador interesado por esos productos..M e parece . ¡Amaranta! ¿Duermes? Amaranta no reacciona. Ahora podemos volver a lo único que nos importa: en una sociedad primitiva de este género. así como también productos comprados por dinero. el productor directo vuelve al trabajo. Se diría que muy poco la apasiona la economía. Duerme.

Sin duda alguna. Así se pasan la vida en la serenidad y en la Gran Salud. Coronados de flores y bebiendo vino claro. las tortas de esos supuestos salvajes! Son de una nobleza culinaria mejor garantizada que muchos de nuestros penosos pâ- tés de cabrito con oporto y jengibre. en invierno se visten y se calzan según el frío que esté haciendo. en todo caso. queso y cebollas. aceitunas. aquí no veo ni jota —confiesa Glaucón—. habas. primero. -¿Y qué comen esos subdesarrollados? -interroga Glaucón.. Podemos in- cluso añadir algunos postres: higos. -Principalmente harina. Entonces Glaucón no aguanta más: -¡Caracoles! ¡Usted convida a esos hombres al banquete del pan seco! -Mil veces perdón. cómo vive la gente en lo que tú llamas "comunidades primitivas". créeme. fresca como una lecliuga. Y preguntémonos. ¡Ah. ¿La justi- cia? ¿En un nivel tan débil de las fuerzas productivas? ¿Puede ser que exista en los intercambios entre los miembros de esas pequeñas comuni- dades primitivas? . Desde luego. Mezclados con las mujeres y con los niños. ¡tienes razón! Olvidaba los condimentos. acompañadas con un vaso de vino ligero. ¡Y los panecillos! Se sirve todo eso sobre cañas frescamente cortadas y alfombras de puros follajes. Es así como mezclan sus vidas indistintas bajo el signo de la felici- dad. vestimentas y calzados. No es por avaricia ni por egoísmo que practican el control de la natalidad en función de sus recursos. es un tantín tarde! . garbanzos. esos "primitivos" pro- ducen trigo.s e despierta Amaranta. Son muy viejos cuando desaparecen diciendo apaciblemente: .E s una hipótesis que vale como cualquier otra. amasada y secada si es de trigo. los viejos y los jóvenes se deleitan. Y así como en verano trabajan casi siempre desnudos y sin calzado. le cantan a la gloria del Otro. Están esas legumbres hervidas que hoy en día comen por lo común nuestros campesinos. Cocida al horno si es de cebada. y construyen casas. Tus "subdesarro- llados" preparan bajo las cenizas bayas de mirto y bellotas. GENESIS DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO 101 -¡Ali. -Yo. hay sal. eso que Jean-Jacques Rousseau denomina "estado de naturaleza".. Los comensales están acostados en camas hechas de ramajes de tejo y de mirto en ramillas. Examinemos el pro- blema sin desanimarnos. es para no aventurarse ni a la extrema miseria ni a la guerra. vino.

Mantengo que la auténtica comu- nidad política es la que acabamos de describir y a la que representé como la salud misma de la vida colectiva. sentados en sillas verdaderas frente a mesas verdaderas. por más natural que sea. Glaucón está furioso de veras: -¿Nos habría convocado usted a esta reunión nocturna para fundar el Estado de los cerdos? Sólo nos queda ponemos a cuatro patas para comer sus bellotas y sus papas hervidas.1 o LA REPUBLICA DE PLATON "¡Vejez. no le podría bastar. no. en dos palabras. En un mundo tal. por su decisión de no alejarse demasiado de la parte animal de su destino? -Usted podría. lo abigarrado de los objetos que se exponen. ¡allí va- mos! En efecto. ino sería un lujo! -Veo lo que quieres decir. ya que se agrega a eso: la pintura. . Tu método podría permitirnos comprender en qué momento preciso y en qué condiciones la justicia y la injusticia parecen surgir de modo natural en los Estados. caviar del Báltico. no es cierto que "cosas necesarias" -las cosas que hay que procurarse sí o si- quiere decir: casas. si ustedes quieren absoluta- mente que examinemos una comunidad política enferma y febril. No parece gran cosa. incienso encendido en copas de plata. muy sereno. tengo la impresión de que. ante todo. Tal vez tengas razón. querido Glau- cón. pero es un cambio completo de método. como no podría bastade el género de vida que va bien con ella. Ya no se trata de estudiar. Ahora. platos cocinados por chefs tres estrellas. henos aquí!". vestimenta. mesas. repostería oriental de primera selección. el iridio. al menos. el oro. si no justamente por la proximidad que han sabido conservar con su ser natural. servirles carne en las comidas y pasteles con crema de postre. Querrán tener camas. calzado. toda la paleta de los materiales preciosos. el marfil. el origen de la sociedad y del Estado. a ejemplo tuyo. Aun así.. -Pero -responde Sócrates. acostados en camas verdaderas.¿qué otra cosa quieres darie a esa gente? ¿Cómo explicar su tranquila felicidad. todo un mobiliario flamante. existe un montón de gente a la que esta especie de comunidad simple. perfumes de marca. Y les legan a sus herederos una vida semejante a la suya en todos los aspectos. prostitutas voluptuosas.. sino lo que sociedad y Estado devienen en las con- diciones de la abundancia y de las supuestas delicias de la vida moderna. toda la variedad de productos raros e inútiles.

. de jabalíes. y los que utüizan la música y las palabras. los poetas. productores. last but not least.los de la moda masculina. de faisanes... a decir verdad. pienso. Así tendríamos suficientes tierras para la agricultura extensiva y . sin contar a los cocineros y a los criadores de crustáceos. los composi- tores. -Pero entonces. cantantes melódicos. ganado a porrillo. Y todas las especies de imitadores: los que se sirven de las figuras y los colores. y con la cuenta nos quedamos cortos. profesores de piano para los adolescentes granujientos. Con lo cual. peluqueros para desenredar los rodetes. camareras para los hoteles de lujo. en el punto en que estamos. Hay que completarla con una verdadera multitud de gente que no tiene ninguna relación con lo que es estrictamente necesario para la vida en co- mún. Tendremos. grupos de rock. Porque el país. ya que los habitantes de este tipo de sociedad se han vuelto carnívoros. los creadores y los artesanos de la moda femenina. De allí la idea de que no estaría mal penetrar en el territorio del vecino. los pintores. bailarines.. todas las especies de cazadores: cazadores de conejos. de perdigones. por ejemplo. se vuelve muy pequeño y ya no puede nutrir a una población en pleno cre- cimiento. Habrá que crear. nos hace falta toda esta gente y además. hasta aquí autosuficiente en materia alimentaria. -¡Cantidades de médicos! Y no solamente civiles. por lo demás. músicos de orquesta. nos hará falta. GENESIS DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO 103 -¡Por fin estamos en un mundo civilizado! -aprueba Glaucón. Nuestra sociedad "primitiva" en perpetua buena salud no puede bas- tar. Es infi- nito. nodrizas para los bebés cuya madre elegante no quiere arruinarse los senos. no había nada de todo esto.. distribui- dores. de cabritos. como también -calaña que se desarrolla desde hace poco. de lo que no se hacía ningún uso. y los que corren detrás: rapsodas. veamos.. actores. ¡Amaranta! ¡Querida hija durmiente! ¿Nos hará falta qué? -Médicos —dice Amaranta. Agreguemos a los que limpian las porquerizas. hay que imaginar el país en que establecemos nuestra ficción teórica mucho más grande que lo que lo hemos hecho hasta el pre- sente. sino también milita- res. lúgubre. dado un régimen alimenticio tan decadente. una cantidad de empleos en los servicios de proximidad: gente que les dé cursos de matemática o de griego antiguo a los chicuelos con pocas dotes. Pero. de tango o de rap. además. En nuestra primera sociedad. Vean también a los que corren detrás de los que ya corren detrás: los fabricantes de productos de belleza y.

En todas partes donde ese instinto del propietario se adueña de los espíritus. aquellas de las que nos hemos apoderado recientemente por la fuerza. junto con nuestras posiciones antiguas. Saben que eso se llama comunismo. se abandone.. Sólo quiero subrayar lo siguiente: hemos encontrado el origen de la guerra en esa te- rrible pasión de adquirir. y para combatir sin piedad contra los invasores.que los efectos de la guerra son necesariamente catastróficos. de formular sobre bases incontestables un programa de abolición de la pro- piedad privada. inmobiliario (las casas).N o ha llegado aún el tiempo de concluir sobre ese punto. franqueando. decepcionada. ¡Y no un poco! Porque necesitamos un ejército en pie de guerra. es decir. -medita Sócrates en voz alta. y volveremos sobre este punto. tanto colectivos como privados.. de la aparición de las guerras? -pregunta Amaranta.1 o LA REPUBLICA DE PLATON para el ganado. como lo hemos hecho. tesis de los pacifistas y de los no violentos? ¿O hay que considerar que hay guerras útiles. hija mía. No seguimos las líneas de fuerza del crecimiento de las sociedades sino para aprehender el mo- mento en que justicia e injusticia se confrontan. al infinito deseo de poseer. -Sí.. ¿Y a dónde lleva esta identidad fronteriza de los deseos? . Pero tenemos que ser metódicos. la guerra.. cada vez más lúgubre. el nuestro. ya sea financiero (el dinero y los títulos). . . ese deseo sin fin de aumentar el propio patrimo- nio. Gran tema para el filósofo. -¿Podría usted demostrarnos -retoma Amaranta.M u y sencillamente.. para quien la guerra es el momento dialéctico obligado de la revelación subje- tiva de una nación. Con tal que el vecino en cuestión. como noso- tros. Esta cuestión me inquieta desde hace mucho. los límites de la simple necesidad. y tam- bién la mayoría de los revolucionarios? Está también el padre Hegel. que nos es preciso agrandar aún nues- tra visión del país. entonces. mo- biliario (los objetos preciosos) o de bienes raíces (las tierras). él es la fuente de los males más funestos. llegará a las mismas conclusiones: pene- trar en el territorio del vecino. en el punto en que nos encontramos.¿ Q u é saca usted en claro.. listo para defender. . incluso gue- rras justas.A la guerra -dice Amaranta. como lo han sostenido numerosos pensadores clásicos. Sólo que no estamos en condiciones. .

en que. . según declara la visión tradicional de las cosas. . o un fusil y una cartuchera.no puede. dominar seriamente muchas técnicas dife- rentes.¿no son capaces de hacerlo los miembros de esta supuesta comunidad política? Con todo.s e enoja Sócrates. de todo el movimiento histórico real. ¿Acaso creen que. hemos dicho: el zapatero no puede. le otor- gas mucha más importancia a un zapatero que a un soldado. ¡como si el he- cho y el valor fueran idénticos! -¡En el contexto. por el momento. con sólo descolgar de la pared un escudo y un sable. pilotear un avión de caza. servirse con eficacia de un arma. por una vez mi querido hermano no se equivoca. zapatero seguirá siendo. tanto tú como los otros. uno se vuelve de inmediato un nota- ble combatiente que hará huir a los enemigos como conejos apenas se .. informático o campesino. -iPor ejemplo! —se sobresalta Amaranta-. de la división del tra- bajo como supuesta necesidad objetiva! ¡tínicamente! Ahí sí.o asimismo una mujer. ¡pueden tomar las armas! Se puede decretar la movilización general. Ahora bien. por lo tanto no debe".En el contexto de la división social del trabajo tal como resulta. desde el pu- ñal hasta la bazuca. destruir un carro de asal- to enemigo ¿es entonces tanto más fácil que volver a coser la suela de un borceguí? Hasta para jugar a la taba hay que entrenarse desde muy niño. Alguien me prohibe juicios de valor y se permite un "no puede. ¿Se puede excluir el oficio de soldado de este tipo de consideraciones? Partir en campaña. Hacer un buen calzado es sin duda más digno de interés y más esencial que matar al vecino en debida forma. dominar la táctica y la estrategia..U n a vez más vuelcas en la cuneta en lugar de seguir el camino que nos prescribe el método. Zapa- tero es. desde el fondo de tu cuneta. hay que decir: el zapatero no debe ser tejedor. y en consecuencia no debe. sea cual fuere. con el fin de lograr la perfección en el único oficio que es el suyo. -¡Este tipo de juicios de valor no tiene nada que hacer aquí! . Todos hemos convenido. que nuestro método asume. en el estadio en que se encuentra nuestro estudio de la génesis de las sociedades.Y bien —dice Amaranta-. todo aquello que concierne a la guerra ¿no define una técnica? Tengo la impresión de que. GENESIS DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO 105 -Pero -objeta Glaucón. el principio sigue siendo el de una rigurosa división del trabajo. Un hombre .

¿hacia dónde miro? ¿Qué considero? Y tú. que por otra parte son matemáticos. Recordemos que nuestro business mental del momento es el concepto de justicia. de rapacidad asesina.d i c e Sócrates con las manos en alto. capitulo.d i c e Sócrates.Y bien . . Excluimos de nuestro campo la voluntad de conquista y de rapiña. bueno .t o d o el mundo. si nos instalamos prematuramente en la hipótesis comunista. ¡y es mucho más inte- resante que una historia de zapatones! .A mí también me parece que podríamos examinar las cualidades de un soldado sin confinar este examen en la cajonera de una clasificación de empleos. eso se ha visto innumerables veces. luchen como leones contra un in- vasor fascista. vendedores de cacahuetes u obreros con máquinas-instrumentos. Que tantos ciudadanos. todo soldado es un ciudadano que defiende una Idea . para resguardar a la patria. estudiemos el de soldado en sí y para sí. ¿qué piensas? . objetivos y subjetivos. Glaucón.N o monte a sus grandes caballos -interviene Amaranta-. que hay que desarrollar en aquellos .106 LA R E P Ú B L I C A DE P L A T O N muestre en primera línea? ¡Pero vaya! ¡Han resultado ustedes unos increí- bles matamoros! . Una vez más cambiamos de método. "el padre Hegel". con los ojos como un dos de oro-. —Bueno. no sé en verdad por qué.S í -dice Amaranta-. En espera del con- cepto de justicia.a los que las circunstancias obligan a devenir soldados para resguardar a la patria. Comencemos por el comienzo: los rasgos. -Porque —insiste Ainaranta. El solda- do del que hablamos está obligado a devenir tal para defender la justicia pe- nosamente establecida en su país. para hablar como aquel a quien Amaranta llama. El soldado es una exigencia. En su libro El nuevo ejército. es un prin- cipio militante. Podemos estudiar a la perfección lo que la guerra exige de los hombres fuera del contexto imbécil de la división del trabajo. Estamos en la estela de Jean Jaurés. no define un oficio sino en el estadio del imperialismo putres- cente. una movilización del Sujeto por las cir- cunstancias. Ni usted mismo cree por un segundo que esta comparación entre el zapatero y el soldado tenga la más mínima solidez. como quien se rinde-. no la diferencia de salarios entre el zapatero y el coronel de caballería. No es una historia de sociólogos.ser soldado. El soldado concentra una subjetivi- dad nacional. en un país libre.

no basta con ser objetivamente fortachón. -¡Algo de eso sé! —se ríe Amaranta—. me parece que para combatir bien . Sí. a la que podríamos llamar energía. lo persigo y lo aniquilo". Hagamos una fenomenolo- gía del guardián.con esos pe- rros a los que llamamos justamente perros guardianes. como el perro. en marcha! Es Glaucón el que se aplica: -¿Cuáles son los rasgos por los que se reconoce a un buen soldado? . detrás de todo esto. Y si retrocede. Sócrates. ¡látigo. Un Sujeto animado por la energía de la que hablo ig- nora el temor y no tiene en vista ceder. ni siquiera una pulgada.U n buen guardián de la justicia -precisa Amaranta. Todos sabemos que hay algo de indomable y de casi in- vencible en la cólera. hace falta también ser subjetiva- mente valeroso. velocidad. la primera pregunta. en él. jóvenes míos. la cobardía. el guardián debe ser sensible. yo retrocedo. Me parece que. cochero. contraataco. llamemos "guardián" a este género de soldado. De lo más lejos posible: de la naturaleza. veloz. -iPor supuesto! Que sea sensible. Sensible para descubrir dónde se disimula una amenaza.d i c e Sócrates de modo flemático-. potente y valeroso: he aquí. -Desconfía: "Si el enemigo avanza. veloz para perseguirla desde que la descubre. -Asimismo. GENESIS DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO 107 aún más que un tenitorio. físicas y psicoló- gicas de nuestro guardián ideal son: sensibilidad. "Guardián" será el término medio entre "soldado" y "militante político". Y después. potencia y valor. Pero me parece que. ¡Pero recapitulemos! Las cualidades objetivas. . planteen. el que cedió terreno. veloz y potente. -Partamos de más lejos . metas precisas en cuanto a la formación de un guardián. se encuentra una suerte de instancia del Sujeto. Lo que puede hacer de eso un Sujeto es la energía. potente para combatirla desde que la alcanza. o incluso esa virtualidad colérica que bloquea. en todo caso. Pero si se detiene. . Hace un ra tito. yo había mon- tado un poco en cólera y resultó ser usted.E s o no está nada mal -opina Glaucón-.d i c e G l a u c ó n . -¿Quién dijo eso? -Mao. y que es un mixto de arre- bato y de bravura. Permítanme comparar al animal hu- mano convocado a una guerra defensiva -nuestro guardián. -Dado que toman las riendas de la discusión.

de hecho. los visitantes pacíficos! Se re- vuelcan patas arriba. Pero. . de una ejemplar cortesía.E l perro cuyo elogio hace Amaranta es en realidad un perro filósofo. no es más que ternura y amistad. perdido. los viejos. no es en verdad ése. -¡Para nada. una mala inten- ción. con todo. muy cansado. que esperaba que ya hubieran terminado. . Acuérdate de la compa- ración de Sócrates. nuestros guardianes deben ser con nuestro pueblo en general. Lo que me pasa todo el tiempo es que me enojo violentamente con una mujer tan sólo porque veo que va a hacerme frente. -¿Cuál? . bobalicón! -replica Amaranta-.1 o LA REPUBLICA DE PLATON . . ¡Uno los conoce! Sí. -¿Los perros? ¿Qué perros? —dice Glaucón. Es como cuando los perros guardianes ven en la calle a otro perro guardián. y muestra los dientes. ¡Ojo con los mordiscos! Es mejor abozalados. acuérdate de los perros. dulzura y dureza? Si admitimos banalmente que la dureza y la dulzura se excluyen. los miran con cariño y soportan con gracia sus tiro- nes de orejas.U n buen perro guardián discierne una amenaza. los amigos de la familia. e incluso con los soldados enemigos prisioneros o heridos. se deriva de la observación de Amaranta.S i n embargo.. Es que hemos olvidado una cualidad esencial de los guardianes que. Feroces con los enemigos en el fragor de la guerra. llegado de afuera. no encontraremos un solo guardián conveniente. -Henos aquí en un callejón sin salida -suspira Glaucón. ¿Cómo crear entre nuestros compatrio- tas una disposición que pueda articular ferocidad y cortesía. la dialéctica de la dulzura y la dureza es un asunto de conocimiento y reco- nocimiento. -Pero —bromea Glaucón. Lo que cuenta es la fineza con la cual se distingue entre aque- llo que. ¡Mira a esos bravos perritos con los niños. respecto de todo lo que "es familiar o dé- bil.E s o es amar a los animales -sonríe Sócrates-. Mi problema. hay que resolver este problema dialéctico -interviene Sócrates-.E l problema con los coléricos -objeta Amaranta— es que tienden a ser feroces cuando encuentran a otra persona de su tipo. con los otros guar- dianes en particular.d i c e Glaucón. pone en peligro el proceso colectivo. sin embargo. y aquello que lo estimula.ino podemos ponerles un bozal a nuestros guardianes para que no se muerdan los unos a los otros! . ..

D e allí -concluye Amaranta. de su ener- gía gozosa: dar brincos y mendigar caricias. No está ávido de poder. y filósofo. . por el contrario. sabemos lo que todo habitante de esta sociedad -puesto que todos son llamados a ser guardianes. GENESIS DE LA SOCIEDAD Y DEL ESTADO 109 -¿Un perro filósofo? ¿Qué es eso? —El perro distingue entre lo que es bueno. vale- roso. O sea que el perro guardián cabal somete la energía subjetiva a la idea del Bien. Es ese reconocimiento el que gobierna el empleo de su energía colérica: mostrar los dientes y atacar. el auténtico guardián acuerda la dialéctica íntima -ferocidad y cortesía. sino preocupado por el saber. veloz. Hay que decirlo una y otra vez: ¡qué programa! . el deseo de saber Y como el guardián concentra en sus determina- ciones propias a la sociedad cuya génesis hemos descripto.E n todo caso. potente.s e entusiasma Glaucón-. -¡Qué programa! .con los efectos de un deseo su- perior.la definición del guardián: ¡es un buen perro! . Es un filósofo perfecto. lo que es amenazante y lo que es inofensivo. enérgico. o. como el perro guardián.tiene que esforzarse por ser: sensible.

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virtualmente. el que nos ocupa desde el principio: ¿cuáles son las modalidades de aparición de la justicia y de la injusticia en el cuerpo político? Es ahí donde tenemos que concen- trarnos para no dejar de lado un argumento significativo ni plantearnos. el poder de formar a la juventud. -Amigos míos. podemos preguntarnos si responderla. Disciplinas del espiritu: literatura y música (376c-403c) SÓCRATES se frotaba las manos. digna de los mitos con que se deleitan nuestros poe- tas: por la sola razón. tampoco. nos ayuda a resolver el único verdadero problema. preguntas vanas por completo. . ¿Pero cómo diablos educar a tal per- sonaje? ¿Cómo domar en él la eterna infancia? La pregunta es difícil. lo cual es siempre signo. por ende. artísticas y literarias para el espíritu? ¿Y cómo rechazar la idea de que tenemos que comenzar por las 111 . -¡Lo adoro como fabulista! . con lo que ignoran. es decir -puesto que deve- nir soldado es un riesgo para todos-. suponiendo que podamos ha- cerlo.un notable retrato. hemos hecho del guardián . con lo que desean o abominan. las disciplinas científicas. de todo el mundo. con lo que ellos saben. y. con su infancia y su educación? -¡Muy bien! Hagamos el desvío. Amaranta se agita y suelta: -¿Cómo no ligar el problema de la autoridad política con las ideas de los que la encarnan. IV.s e ríe Amaranta. Ade- más.e s decir. por más largo que sea. de una in- tensa satisfacción.Y lo que es más: como fabulista incapaz de inventar. el deporte para el cuerpo. en él. somos nosotros los que tenemos el poder de definir el programa escolar de los futuros guardianes. Porque ¿cómo imaginar mejor educación que la que viene desde el fondo de los tiempos. Contémonos una hermosa historia.

lo más importante es el comienzo. de su esencia y de su organización. ni tú ni yo somos poetas. Pero la prioridad la tendrán los discursos falsos. a nuestro entender.. se lo elige.escribir nosotros mis- mos los nuevos mitos que la educación de los niños requiere hoy en día? .E n todas las cosas. procedamos metódicamente. fábulas. desorientado. -¿Qué hacer entonces? -dice Glaucón. los que son verdade- ros y los que son falsos. de tal suerte que el espíritu de los niños se forme con el murmullo de las fábulas aún me- jor que lo que se forman sus cuerpos con la caricia de las manos. tienes la palabra. ¿es razona- ble dejar que los niños sean presa de no sé qué mitos inventados por no sé quién? Eso seria abrir su espíritu a opiniones exactamente contrarias a las que. hay que vigilar ante todo a los que cuentan historias. . Se les dirá luego a las nodrizas. argumentos. -¿Pero no podríamos -interviene Amaranta. Esta regla se aplica en especial a ese inicio de la vida que es la infancia. todo lo que es falso! ¡Se está burlando de nosotros! -¿Pero cómo? Si es lo que se ve todos los días. sabemos que existen dos especies de discursos. Pero por el mo- mento. Uno comienza la edu- cación de los más pequeños contándoles historias. Tanto en las artes y en las letras como en las ciencias hay enunciados. frases. Ahora bien. ¿No es el mo- mento más favorable para conformar a un individuo particular según el tipo humano que se desea que encarne? Y en consecuencia. -iEs grotesco! . deben tener cuando crecen. iEnseñarles a los futuros miem- bros de la comunidad política. y bien. esas fábulas no son sino mentiras mezcladas con unas escasas verdades.d i c e Glaucón. en los albores de su vida. iNo tengo ni la más mínima idea! -Bueno. a las madres y a los padres que quieran implicarse en ello que sólo les cuenten a los niños historias seleccionadas.1 o LA REPUBLICA DE PLATON artes y las letras? De modo tal que hemos dado con el inicio de nuestro de- bate: ¿qué formación literaria y artística es conveniente para nuestros futu- ros compatriotas? Glaucón. discursos. A tal título. . lo que importa es que .T u hermano Platón escribió algunos muy bellos. armado de coraje-. Nos ocupamos de la génesis de los Esta- dos. al que las hace malas. A aquel que las hace buenas.. se lo desecha.Y bien . Por ende. Planteo que esas dos especies entrarán en nuestro programa educativo.s e indigna Amaranta-. ¿no? Y bien.

podemos declararle nuestra hostilidad a la utilización de tipos a todas lu- ces inadecuados. y abrigar y proteger así lo falso en nosotros mismos es. a la vez. para defenderse de la acusación de haber ingerido productos dopantes en un Tour de France.r e t o m a Amaranta. según el contexto) y "de mon plein gré" ("de buen grado". íntimamente. no tener ni si- quiera conciencia de ello. . -¡Deja de creer que sólo pronuncio sentencias sagradas! Digo algo muy simple: ser engañado. en tanto Sujeto. "à mon insu" ("sin saberlo yo". a fin de cuentas? . En última instancia. [N.N o lo veo todavía muy claro -confiesa Glaucón. -¿No nos aventuramos en una pendiente muy resbaladiza . —¿Por qué justamente la mentira? -Porque nadie desea. una ignorancia real: la ignorancia propia del indivi- duo engañado en el momento mismo en que cree devenir interiormente el Sujeto que es capaz de devenir. La falsedad proveniente de la reflexión y pro- clamada a conciencia es enemiga tanto de los dioses como de los hombres. El discurso mentiroso no hace más que • En el original. Tememos más que nada ser invadidos así. comprendo! ¡Y comprenderé siempre! -Para mayor precisión. Pero no nos corresponde poetizar. en lo que respecta a lo que son las realidades en sí mismas. variante de una expresión popularizada por los medios de comunicación a partir de una suerte de "lapsus" del ciclista Richard Virenque. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 113 conozcamos los tipos de fábulas apropiados para la creación poética en su relación con la formación de los habitantes del país. de hecho. La expresión. cuando por fin nos percatamos de que así ha sido.si pretendemos censurar a los poetas confesando. "sin mi co- nocimiento". El lapsus condensa dos expresiones autónomas.* ser enga- ñado sobre uno de los puntos decisivos en circunstancias para él decisivas. que no somos para nada poetas? ¿Y qué va a prohibir usted. quien.L a verdadera mentira. -¡Ya caí. sue- le utilizarse hoy en Francia incluso para dar la idea de "involuntariamente". estancarse en esa falsedad. con muchísimas variantes. y variantes similares. dijo en 1 9 9 8 que lo había h e c h o "à l'insu de mon plein gré". lo más difí- cil de soportar. de la T ] . por la falsedad. de son plein gré". "à son insu. ni siquiera sin saberlo de buen grado. hay que decir que lo que llamo "verdadera mentira" es. La traduci- mos conservando la ambigüedad porque la variante utilizada en este pasaje "separa" los dos términos de la contradicción con una coma. Ese descubrimiento de nuestros propios errores invetera- dos provoca en nosotros el odio a la mentira. de modo consciente y voluntario).

a "nombre de pila". al mentir. esa copia inexacta de la verdadera mentira. • En el original. Como ignoramos. Sólo la "verdadera mentira". gracias. ¡absolutamente nada! . en el re- gistro familiar de la lengua francesa. -Comprendí todo. "el pequeño nombre del gran Otro". llevados por el delirio o por algún malen- tendido gravísimo. Le petit nom equivale. Hay circunstancias en que. merece ser sublimado-. es el de los mitos. Ciertas palabras mentirosas pueden actuar en tales casos como un remedio para modificar sus intenciones sospechosas. -¿Seguro? -pregunta Glaucón. es decir. en nuestra lengua. [N. a partir de ella. garante de toda palabra. llegan a traicionarnos o a jugarnos una mala pasada. a prénom o a nom de baptême ("nombre de bautis- mo"). por tratarse de tiempos muy remotos.1 o LA REPUBLICA DE PLATON imitar esta afección subjetiva real para producir. del que hablá- bamos hace un rato. obsesionado por las historias frivolas de infidelidad sexual que abundan en la mitología-. que sería. Otro ejemplo.o sea. Nada de lo que usted dice autoriza a los dioses a mentir. a diferencia de la ver- dadera mentira. escapa al odio. no es más que el nombre de pila del gran Otro* .o b j e t a Amaranta. -Queda por tratar el caso del discurso mentiroso. "Dios". "k petit nom du grand Autre". y de tal modo hacer. tal como se lo en- cuentra por azar.i n - terrumpe Amaranta. que no es exactamente una mentira en estado puro. -Tienes toda la razón. ¿No hay entonces nada a propósito de lo cual los dioses puedan mentir? . -Pero . En esas condiciones.delirio e ignorancia son afecciones pura- mente humanas. Si al menos entendemos por "dios" el símbolo de una humanidad que ha alcanzado su infinita perfección. como me he acostumbrado a decirlo después de Jacques Lacan. las verdaderas circunstancias. podemos decir que ningún poeta mentiroso frecuenta a la divinidad. podemos inventar le- yendas en que esas circunstancias son lo más semejantes posible a su ver- dad velada. una obra útil. vista como una enfermedad del Sujeto. literalmente. de la T ] . una ima- gen derivada. cuando se dirige a los enemi- gos.S i Dios es el Otro. en todo otro. juego que se pierde en español. y también el de los hombres. Por ejemplo. atrae el odio de los dioses. o a presuntos amigos que. la reunión de todo aquello que. severa.

Por tal razón. compete a su esencia espiritual y divina así concebida permanece ajeno a la mentira -agrega Sócrates-. lui. luego mata a mi hijo. ¡no estaremos contentos! No les recomendaremos su poema a los profesores encargados de la instrucción de nuestros ciudadanos. los dioses de amor transidos crearían la vida noble que mi coraje incendia. c'est lui. / Ma science est que jamais le mensonge ne peut / Procéder d'Apollon. de la T. de sa divine bouche. presente en su boda: Me anunciaba sonriendo gozosos natalicios amados niños libres de enfermedades negras. louche. lui d o n t le c h a n t m e touche. Ni en la vigilia ni en el sueño. palabras capciosas o signos falsificados. asesino. [N. / La vie que. Sólo se puede llamar "Dios". / Les dieux d'amour transis créant pour moi. la pura esencia del Otro . prometiendo un porvenir radiante. tanto en los actos como en las palabras. fourbe. Apolo. / Or. feliz. bientôt. es incoherente hacer que se metamorfoseen como magos vulgares o aseverar que nos extravían por medio de palabras mentirosas o de acciones vergonzosas y trucadas. Mi ciencia es que no podría jamás la mentira de Apolo proceder. cuando se cuentan historias o se componen poemas en los que figuran dioses.q u e exista o no es otro asunto-. que no se metamorfogea ni extravía a los otros por medio de artificios tales como fantasmas. turbio. et le disant radieux.] . / Meurtrier. heureuse. él que estaba allí. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 115 -Aquello que.G l a u c ó n mismo debe reconocer que. o de lo divino inmanente al Sujeto. predecía. que para mí. * En el original: "M'annonçait en souriant des naissances joyeuses / Enfants chéris gardés des noires maladies. no podríamos aprobar el pa- saje de su tragedia El juicio de las amas en el que Tetis dice que Apolo. / Lui qui se tenait là. de su divina boca. mon courage incendie. el criminal que.* Si un poeta habla así de los dioses. Pero es él. -¡Bien lo ves! . . a un ser simbólico totalmente sirîîple y verdadero. y cuyo canto me toca. qui tue mon enfant. / Promettant l'avenir.l e comenta Amaranta a un Glaucón desconcertado. assassin. pérfido. relevé. en un Sujeto. además. aunque admiremos a Esquilo. Apollon. ¡dios!. o sea. dieu!".

S i uno de nuestros profesores ve mentir a: Un joven que aniiela ser proletario de veras. por el contrario. . Me parece imposi- ble divinizar la mentira. despierta en primavera. la chica que con iniciarse en la magia sueña. au printemps réagit. ¿Piensa usted que la mentira es un mal. poeta. o que un enfermo que. poète. En regla general. / La fdle dont le songe est d'entrer en magie.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -¿Le daría usted la razón a Kant? -dice Glaucón-. para nada. un particular le miente a la comunidad sólo para su provecho personal. disimula ante el profesor de gimnasia que tiene pie plano. "olvida" describirle al médico sus síntomas más graves. de la mentira necesaria. conside- raremos que nuestros jóvenes tienen que decir lo que hacen apenas se lo •preguntemos. los dirigentes políticos del momento deben asumir solos la responsabilidad. pero reconozco que. . Si. o que un marino que.* * En el original: "Jeune h o m m e désireux d'être un vrai prolétaire.. / Ou celui qui se voit en laboureur des terres. / Tout comme un qui. Y deberán dar cuenta públicamente de ello cuando el peligro se haya alejado. o el que ve su futuro de labrador de tierra. [N. pero nada fácil de obtener. puede ser necesario mentir. cediendo a la ver- güenza..M u y bien dicho -observa Amaranta-.N o soy un paladín de la moral formal. sea cual fuere su contexto? ¿Un Mal absoluto? ¿Tro- naría como él contra Benjamín Constant. de la T ] . como otro que.. empíricamente. para no tener que trabajar como un galeote en la bodega. defensor de lo que Kant llama un "presunto derecho a mentir"? . aterrorizado de antemano por el diagnóstico.". que sigue siendo infame. será a nues- tros ojos mucho más culpable que un alumno que. -Cuando la potencia de un enemigo exige de nosotros el empleo de la astucia y de las trampas. no le da parte al capitán del recalentamiento de los motores. Pero incluso entonces.. -¿En qué circunstancias? ¿Bajo qué condiciones? —pregunta con seve- ridad Amaranta.

al perjudicar el pacto en que'se funda el lenguaje.. aprobaremos a Homero cuando le hace decir a Diomedes.."' esta descripción! " En el original: "Asseyez-vous. de Gustave Frison. de la T. dirigiéndose a Esténelo: Siéntese bien mudito para escuchar mis órdenes. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 117 -Odisea. la mode- ración que es producto de la reflexión." Y Amaranta: -¡Un poco coronel-protestón. en argot francés. con todos esos adolescentes camo- rristas y esas chicas sobreabundantes de vida? -¡Escuchen a este viejo sabio! .. la discreción. de la X] En el original.' Estaremos igualmente contentos con su descripción del ejército griego: Llenos de coraje marchan los griegos en silencio. debilita gravemente a la comunidad política. icón salsa de quita y pon! -¡Bravo! -dice Sócrates. o ronchoHot. Son los imperativos de la tem- planza para los guardianes de la Ciudad.] " En el original: "Silencieusement les Grecs pleins de courage / Marchaient. "colonel-ronchonno". ¿Qué vamos a hacer por la templanza. muy contento-. Se puede preconizar la obediencia a las órdenes porque se ha comprendido su valor.. De esa época datan los primeros números de les Aventures du Colonel Ronchonot. la imprevisible tormenta de los jefes temiendo. craignant des chefs l'imprévisible orage. la sobriedad. sexo. de la T] . se aplica. -¡Ah! Él tiene razón. [N. muet.porque desorgani- zan fácilmente el pensamiento y la acción. [N.s e burla Amaranta. [N. el adjetivo ronchonnot. Y bien. a quien tiene por costumbre protestar (ronchonner) y al oficial meticuloso que también lo hace. pour écouter mes ordres". -Eso está claro en lo que concierne a la mentira -concluye Glaucón-. Por una vez. Desde fines del siglo xix.".. ¡no es fácil! —dice Sócrates—. historieta en fascículos de apari- ción semanal que llegó a tener unos dos mil números y que dio lugar al "tipo humano" al que aquí se hace referencia. canto 17 -interrumpe Amaranta-. el docente le dirá al pe- queño mentiroso lo que ha hecho y le demostrará en público que toda men- tira. droga. y el domi- nio de los deseos violentos -alcohol. etc.

. Al ver a Hera.** • En el original: "Une table écroulée sous la viande et le pain / Pendant qu'en l'or des coupes on nous verse le vin".] .] " En el original: "Se frappant la poitrine. Debemos impregnamos absolutamente de versos como: Golpeándose el pecho. de la T. corazón desfalleciente! Ríete de este peligro presente. el mismo Homero derrapa cuando le hace decir a su héroe. al principio del canto 9 de la Odisea. es también bastante salada -completa Amaranta.d i c e Glaucón-.N o obstante -corrige Sócrates-. ni siquiera cuando. en el canto 14 de la llíada. encadenados por Hefesto en lo más intenso de la acción. Es. [N. pues soportar has podido peores desgracias. deja que se apodere de él súbitamente un deseo tan lúbrico que le hace olvidar el ob- jeto de su meditación. que no hay nada más magnífico que Una mesa que con tanta carne y panes se. la historia de Ares y Afrodita completa- mente desnudos. se habían acos- tado juntos "a escondidas de sus padres". creo. . il querelle son c œ u r : / Tiens bon.desploma mientras nos escancian vino en el oro de las copas* No es este género de cancioncillas el que llevará a las chicas y a los chicos a la templanza. Homero cuenta la historia en que Zeus. de la T. Mientras la sigue hurgando. pensativo y solitario en medio del sueño universal de los hombres y de los dioses. le murmura que jamás la deseó hasta ese punto. no tiene ni siquiera la paciencia de ir con ella a la habitación: le arranca el camisón. c œ u r défail- lant! Ris du péril de l'heure! / Tu as pu supporter de bien pires malheurs". a su corazón regaña: ¡Resiste. [N. que se había despertado. -¡Pero hay algo peor! .E n el canto 8 de la Odisea. la tira al suelo toda desnuda y se hunde en ella sin la más mínima caricia preliminar. Homero sabe también hacerle justi- cia a la firmeza de algunos hombres ilustres en las circunstancias más di- fíciles.1 o LA REPUBLICA DE PLATON -¡Cómo se ve que no has estado en la guerra! En todo caso. siendo muy jóvenes.

¿no? .que se hable un poco de la corrup- ción. tuvo o tendrá lugar. ¿qué es eso exactamente? . de las riquezas. -Entonces. ¿No hay que poner en guardia a nues- tros militantes contra todo eso? . jóvenes dioses y viejos reyes.c o n - cede Sócrates-. voy a hacer exactamente lo que me dices. tous il faut qu'ils se rendent". cuando Grises. -Partamos de dos constataciones elementales. de las imágenes. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 119 -La Odisea. Y bueno. Uno: el decir de los poetas. del ritmo. se impone como relato de lo que tiene.E n ese caso..] . di- recto -lo cual quiere decir mimètico. con el viejo Hesíodo: Ante sutiles ofrendas.d i c e Glaucón. Hablemos del estilo. usted no dice nada de la forma.a n o t a Glaucón..N o tiene más que salir del paso como lo hacen los malos profes: en lugar de explicar la idea general. sería más o menos parecido..* -Sí. Dos: el relato es indirecto.M e gustaría -dice Amaranta. ¿Qué más sobre !a templanza? . de la T. Así habremos enlazado el problema de la educación de los jóvenes tanto con el fondo como con la forma de las obras literarias que pondremos en el programa. no hay nadie que se resista. Si habláramos de un noticiero de la tele.me quedé colgada. Pero es un poco latoso todo este espulgue mo- ral de los viejos poetas. -"Forma" "estilo".. no hay que decir. desde el momento en que son autores de fábulas. Además. -iAy! ¿Me ves como un maestro ridículo? ¿Como un pedante abstruso? . es preciso que se rindan.o mixto. contento de marcar un punto cultural contra su hermana-. sí —gruñe Amaranta—. -Ahí -anuncia Amaranta. en el canto 20. [N. de los regalos. un tan- tín provocador. le pide a ' En el original: "Nul ne peut résister a u x subtiles offrandes / J e u n e s dieux et vieux rois. el sacerdote de Apolo. nos da un ejemplo un poco tonto iy listo! -Veo que tienes en aha estima mis capacidades pedagógicas. dejemos de lado el contenido moral de las fábulas . Suponte que conoces de memo- ria el principio de la Uiada.

juega el rol de papá. intenta persuadirnos de que no es él.E s la evidencia misma. ¿no es imitar a aquel a quien uno busca así parecerse? . Homero y sus sucesores utilizan la mimesis. Ése es el estilo directo. o mimètico: Homero es como un actor que. a otro que no es uno mismo. ¿no? . las palabras pronunciadas por unos y otros. -¿No es necesario. tous les soldats. quien habla.¿ Y la imitación? —Si alguien se expresa como si él mismo pronunciara las palabras de los otros. como Homero redactó casi todos los relatos de lo que sucedió en Troya o en ítaca. El estilo es indirecto. .H a y relato cuando alguien refiere objetivamente. como se su- pone hablan todos aquellos de los que anuncia va a tomar la palabra. a los Atridas que tienen de los pueblos el mandato. en la medida de lo posible. Pero en los versos que siguen.' Ves que el poeta no pretende hacer creer que es otro. Entonces el otro. el poeta habla como si fuera Grises. / Les Atrides qui ont des peuples le mandat". Expone las palabras de Grises como si fuera un testigo que cuenta lo que vio u oyó. con todo -sugiere Amaranta-. le pide al dios que le haga dura la vida a los griegos. y no él.D e ello se sigue entonces que. a todos los soldados. . Y es así. el relato poético no le daría * En el original: "Et Chrysès suppliait les Grecs.] .¿ Y es eso el arte mimètico? -Volverse semejante. [N. así como todo lo que sucede en el intervalo entre esas palabras. atribuyéndole el decir a un locutor que se supone distinto del poeta. Sin duda. mortificado.1 o LA REPUBLICA DE PLATON Agamenón que le devuelva a su hija. el que habla. Si el poeta no disimulara nunca que todo lo que es dicho depende de su propio decir. sino el viejo sacerdote. va a esforzarse por hablar. en el registro de la voz o de la actitud. y lo manda a paseo. hasta en sus relatos. de la T. Agamenón monta en cólera. Homero. una cólera terrible. poner un poco de orden en los conceptos? ¿Qué es lo que caracteriza con precisión al relato? . Toma los dos versos: Y Grises suplicaba a los griegos. de algún modo desde el exterior. en verso.

porque no soy poeta. .. Los griegos estaban emocionados y convencidos. mi monín aduanero de las rutas. Y si había apreciado los pollos cebados. Les pidió que los griegos pudie- ran tomar Troya. Les suplicó que le devolvieran a su hija. Si siguiera es- cribiendo en estilo indirecto. Que le dijo a Grises que sus colgantes de cura no lo protegerían. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 121 ningún lugar a la imitación. Luego se volvió hacia los reyes griegos. Y que en Argos su hija le abriría la cama muchas veces al susodicho rey bar- budo. "El sacerdote llegó.. mi hermano Platón. Rogó a los dioses. las vacas gordas y los chivos apestosos que se habían degollado para Él. Sin dejar ahí el pellejo. Y se largó.. Agregó Agamenón rizándose el bigote. . Terminó su discurso.. los versos 12 a 42 del canto 1 de la Uiada-. de la que él. A cambio de un buen rescate. En todo caso. habría sólo un re- lato simple. ¿No se- ría usted una suerte de poeta en prosa? -iVoy a mostrarte al poeta en prosa! He aquí en qué se convertirían bajo mi férula. la ECIL. y no Grises. sin disimular que el que se expresa es Ho- mero. Pero una vez perdido de vista paró a los griegos. El viejo cura no pidió más explicaciones. Que agregó que su hija envejecería en Argos. Y Agamenón concluyó diciéndole a Grises que se largara.N o es tan seguro —insinúa Amaranta—. Y que dejara de hacerle subir la mostaza a las narices. . puestos en prosa y en estilo indirecto. IHabría que ir a echar un vistazo debajo de su colchón! Y usted mismo nos cuenta a menudo mitos espléndidos. invocó a Apolo. su discípulo preferido. Que se enojó.n o respeto la métrica. Se tendría algo de este género . Salvo Agamenón. Homero cuenta allí que Grises llega para suplicarles a los dioses griegos que le devuelvan a su hija a cambio de un rescate. Y por respeto a los dioses. era rey. De rodillas bajo una palmera. mi quesillo dorado. escribió tragedias. ique quemó! -Eso es lo que él dice. no habría la más mínima imitación. Esplendorosa . Volvió a decir todos los nombres y apodos del dios: mi endeble sol tierno. . Le preguntó si habían sido de su gusto los templos edificados por su sacerdote querido.. el llamado Grises. voy a volver a mi ejemplo favorito: el canto 1 de la Uiada. En todo caso si quería volver a su casa entero. Para que no me digan más que no compren- den nada de esto. el rey barbudo que avanza. A todo escape.

. en nombre del idealismo y de la autoridad del glorioso futuro? ¿O bien la imitación de los únicos modelos instructivos. de la T ] . Comprendí bien sus distinciones. y también de la comedia. Tal es el caso.? . -Salvo en las didascalias -observa una Amaranta de pronto pedante.T ú lo has dicho.1 o LA REPUBLICA DE PLATON Circunferencia Inflada y Luminosa* Si la respuesta era 'si. Crises. .E n resumen -completa Amaranta. aquel en el que sólo hay discurso directo. en otros tiempos en los ditirambos o en la poesía elegiaca.. una vez más exasperado por su her- mana-.N o se puede decir . Pasemos ahora de la descripción a la prescripción. derramaba por la suerte desastrosa de su hija". -Exacto.D e acuerdo -suelta Glaucón. hoy en día. La tercera posibilidad es una mixtura de las otras dos: es tanto la epopeya como su hija ingrata. la gran novela clásica. . [N.que sea bonito bonito. —¿Será que prefieres el estilo absolutamente opuesto. en la novela "objetiva" o en la autobiográfica. He aquí. Poemas y ficciones pueden ser imitativos de parte a parte. como en el caso de las comedias y las tragedias. nada más que "héroes positivos". Crises' dijo Cri- ses.. queridos amigos.. l'Éclatante Circonférence Enflée et Lumineuse". lo que es un relato en estilo indirecto. Y que vengara así en la sangre las lágrimas que él. • En el original: "1'ECEL. allí donde el poeta sólo escribe en estilo directo. con un tono agudo-. La segunda posibilidad es que todo esté en estilo indirecto: la obra se presenta como un relato hecho por el autor.s e tranquiliza Glaucón-. útiles. -Ahora todo me queda claro .y Amaranta pone mala c a r a . heroicos. en nombre del realismo? ¿Prohibición total de la imitación. ¿Qué vamos a decirles a los escritores desde el punto de vista de la política? ¿Libertad total de imitar lo que quieran.. porque se ha suprimido por completo todo lo que dice el poeta entre dos intervenciones de los personajes? -Habla usted de la tragedia -observa Glaucón. sim- ple y sin imitación. le pediría a Apolo que atravesara con sus flechas de fuego la panza de los reyes griegos. de la es- tructura a la norma.

como hacen los griegos? ¿Se lo prohibe. Aristófanes no es Sófocles.. con su Partido que siempre tiene razón y su jefe genial. como un soplo. Molière no es Racine. ser expertos en imita- ción. tanto nuestra idea genèrica de la Humanidad como el trabajo colectivo para realizar su potencia desplazarán todos estos límites. con una pregunta.reside la cuestión de un arte revolu- cionario nuevo. saber copiar un modelo o. El mismo hombre no puede. -¿Qué concluir de todo esto? -pregunta Glaucón.es que la imitación aca- rrea la especialización.M e parece -interviene Amaranta. aun los rudos bar- budos barrigones.E s o s que fusilaron a Meyerhold.. logran encarnar toda la gama de las figuras humanas. el padrecito de los pueblos. En una larga travesía. reproducir lo que es? . tragedias y comedias. desorientado.L a dificultad —dice con gravedad Sócrates. Feydeau no es Ibsen. Pero es preciso que vayamos a todas partes adonde nuestro decir racional. Los hombres. sutiles vola- dores y glotones enérgicos. no hacen el papel de notables príncipes elegia- cos quebrantados por el Destino. -Vemos bien -medita Sócrates. Ya el autor de imitaciones cómicas no puede escribir con eficacia una tragedia. sean quienes fueren. nos conduzca.que la cuestión es muy difícil. preocupada por calmar su propio furor.que hay que volver a la formulación más general del problema: ¿les importa o no a los dirigentes. Todas las mujeres sabrán introdu- . más generalmente. podrán remedar con virtuosismo a unas jóvenes coque- tas con escote vertiginoso o a unas viejas que están injuriando a su marido en una lengua venenosa y pintoresca.s e indigna Amaranta. líos muy cerdos! . DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 123 . imitar convenientemente cosas de- masiado diferentes de sí mismo. precisa: ¿se autoriza oficialmente el teatro.E n todo esto -aprueba Glaucón. o demasiado diferentes entre ellas. "patria del socialismo". como en los Estados socialistas? . en la especie de finitud que nos imponen las condiciones del presente. Stalin. esos especialistas de la imitación. como lo hacía la Iglesia cristiana? ¿O se lo vigila de cerca. Hemos visto las desgracias que acarrea una imita- ción mecánica y servil cuando los países comunistas del siglo x x se inspi- raron en un único modelo: la Unión Soviética. Ni siquiera los actores. -Hay que distinguir en el tiempo. Los grandes Arlequines. . al final.

imitar. se calla. tratándose de los futuros dirigentes de nuestro país. Complacerse en la imitación -in- cluso irónica.Y en ese trabajo obrero del pensamiento activo. me parece indicar que. Hay que investigar. Bebe un vaso de vino blanco seco. la panadera. la concentración del pen- samiento. de imitar nada.de todo lenguaje puramente mimètico. No hay nada de sorpren- dente en esto: entre nosotros. y la capaci- dad que tienen de ser abyectos o feroces. por el real en el que se inspiran las imágenes que él prodiga. crear. o en el de un celoso llorón que se revuelca a los pies de su amante infiel. reflexiona. ar- quitecto. no se trata. La política verdadera excluye toda representación. aferrado a la barra de un bar derriba las murallas y rivaliza con los dioses. según las circunstancias y los sorteos. al menos en el campo de la política. el desinterés del espíritu libre. Conocemos esas virtudes: el valor. . Pero para todo eso no se requiere representar. y luego retoma. ¿qué deben devenir tan rápido como sea posible todos los habitantes del país? He aquí la defi- nición que propongo: deben ser los obreros de la libertad del país. el za- patero será también ministro. si se requie- ren elementos imitativos. como lo hace a menudo. .1 o LA REPUBLICA DE PLATON cirse en el personaje de un matamoros que.S u rechazo -¿provisorio?. y la cajera del supermercado. a la larga. menos aún hacer todo lo que esa locura de los hombres puede dictarles a los espíritus desorientados de nuestros contemporáneos. . la creación de una orientación y la decisión de su puesta en práctica. Por ende. en gene- ral. agente secreto o diplomática. ¡Los torbellinos identitarios tendrán una base sólida en el juego social! -¿Pero enseguida? ¿Mañana? ¿Cómo hacer? Sócrates. sólo pueden darse a partir de ejemplos que vie- nen de la infancia y apoyan las virtudes que exigen la indagación con la gente. ¡"los obreros de la libertad del país"! . el albañil.de la canallada expone al riesgo de que el imitador se co- rrompa. es presentación pura. decidir.. por cierto. Hay que conocer. un poco al costado de la pregunta. visiblemente en aprietos. -¿Qué deben ser nuestros dirigentes? Es decir. Y será muy diferente de esta especie de desbarajuste "democrático" que vemos hoy en día. la sobriedad. jefa de ejército..E s lindo eso -murmura Amaranta-. habrá formas bien definidas que se im- pongan a lo que ellos quieran expresar o contar. la locura de los hombres.

acciones arriesgadas en nombre de principios claros. Digamos: pen. de finas aceleraciones y de breves suspensiones. maullar. no du- dará en contorsionarse ni en desfigurar su voz para imitar a cualquiera o cualquier cosa. Le parecerá formidable ladrar.. . nuestro futuro ciudadano. Hará el ruido del trueno tirándose pedos.E n suma. Se opondrá así. sil- bando. chasqueando la lengua contra el paladar.. o hasta la cobardía de un individuo expuesto a la enfermedad. y cuyo ritmo esté hecho de regularidades. el estilo indirecto. mi querido Glaucón. o relato simple asu- mido como tal. La mala elocuencia exige. rechinando los dientes. apretándose la nariz. lo que se impone es una armo- nía simple. el granizo. la debilidad. puesto que para nosotros. a nuestra manera de hablar. Habrá que pensar muy bien. Allí se impone un estilo indirecto frío. rebuznar. si debe contar lo que ha visto. todos los mo- tores. por entero.* samientos nuevos.E s exacto. cuanto más abuse el tipo que no es de nuestro género de las imitaciones. de las parodias y de los pastiches. el estilo directo y el estilo indirecto. Porque. Combinará en proporciones variables la imitación y el relato simple. Dar por medio de la imitación más fuerza persuasiva a aquello de lo que se ha sido testigo se impone desde el momento en que se trata de acciones cuya verdad puede servir de ejemplo. formas inéditas de resistencia a la opresión y a la estupidez. No obstante. dominará en las conversaciones y aún más en los discur- sos públicos. El sentido de la medida exigirá que aquel o aquella que debe hacer el relato de una intervención oral o de una acción sepa cuándo y cómo el pasaje al estilo directo es aceptable. Glaucón sale entonces con una de esas "síntesis" cuyo secreto guarda: . en función de aquello de lo que se trata. llena de matices. antes de imitar la vacilación. o hasta requerido.. roncando. a los tormen- tos de los celos amorosos o a los peligros de la guerra. el viento. que privile- giamos la narración y el discurso indirecto. los ejes y las poleas. al no ver nada que sea indigno de su elocuencia. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 125 . más severamente lo juz- garemos. balar. hará uso de una fuerza narrativa mixta.. en cambio. dado que las verdades son menos frecuen- tes que las flaquezas ordinarias. el oboe o el clarinete. ¿Por qué empeñarse en la imitación de esas figuras individuales en las que ningún Sujeto puede advenir? Finalmente. Se volverá un fuego de artificio de imitaciones en las que apenas si cabrán algunos fragmentos de relato. mugir.

porque. en el torbellino de las metáforas. a la unidad de su ser. se reconoce que ninguna diversidad práctica altera la potencia de este pen- samiento. preocupada-. Por cierto. un completo abigarramiento barroco de los ritmos. Porque al pensamiento de lo que es no es la imitación de su diversidad. en la variedad misma de las ocupaciones. En nuestro país. siempre sorprendente. de toda la belleza infinita- mente diversa y magníficamente cambiante del mundo en que vivimos? . de las imágenes y de las figuras de retórica. zapatero y piloto de línea. sólo ellas capaces de hacernos acceder a un pensamiento unificado de lo visible. desde luego. hábil en seducirnos por la constante me- tamorfosis de las fórmulas de lenguaje. lo es en verdad. el tendero no imita a un coronel. Que cada quien pueda hacer todo lo que se propone a la acción de los hombres exige. Declararemos sin vacilar que es un ser sagrado y maravilloso.o b j e t a Sócrates-. ante todo. se presenta en el umbral de nues- tro país. uno puede ser. para lograr poner en forma sus imitaciones innumerables y. en la sociedad que construi- mos.S i n embargo . La posi- bilidad de estas diversidades reales reposa en la circulación universal de un pensamiento compartido. Nos contentaremos con el relato simple que se pliega a la imitación sólo cuando se trata de la virtud. . -Pero entonces -pregunta Amaranta. cuando es coronel. a sus maes- tros y. a decir verdad. ¿qué haremos con todos esos grandes poetas que nos encantan por la sinuosa captación que operan. co- ronel y tendero. entre nosotros.1 o LA REPUBLICA DE PLATON por el contrario. Sin duda piensas que no concuerda con nuestra concepción de lo que es común. un encantador de la existen- . se repudiarán esos amaneramientos y ese ba- rroco sin principio. agricultor y juez en la Corte Suprema. con la marea entrante. Seremos. Pero hay que comprender que. Por la mediación de un lenguaje común. de las sonoridades. le rendiremos un vibrante homenaje público. por la tarde. sino el acceso. esa simplicidad esencial de la lengua que reconocemos ya en las matemáticas. el estilo bastardo y colorido al que te opones es agradable y seduce muy en especial a los niños. clásicos. e incluso a la brisa de la mañana o a la resaca de la espuma en la arena.S i un poeta de ese género. o público. De allí la urgencia de una lengua lo más adecuada posible a esa unidad. hacer hablar a todos los tipos humanos. a todos los animales. precisamente. tal un ventrílocuo. por- que la unidad subjetiva se impone. a la gran mayoría de la gente.

conformándola con el proyecto general que es el nuestro y con la educación que a él se ajusta.d i c e Amaranta-. les confío a ustedes el cuidado de ve- lar en persona por mi expulsión. La orientación artística nunca es reducti- ble a la técnica.L o cual sólo prueba -replica Sócrates. esta visión del poeta echado de la ciudad! -¡Ah. la armonía y el ritmo. Quedan la armonía y el ritmo. es a la vez rápida y controvertida. iSe volverá famosa. además. Verteremos sobré su cabeza todos los perfumes de Arabia y lo corona- remos con laureles.que he propuesto una ima- gen.N o hemos dicho casi nada sobre la música. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 127 da. La melodía se ajusta a la letra: es la justicia que la música le hace a la poesía. No obstante. Ésas son cuestiones técnicas cuya evolución. Lo que me importa es bastante claro: un modo musical debe poder formalizar las situaciones en las cuales un Sujeto está compro- metido. pero el poeta de lenguaje turbio e imágenes seductoras es en- tonces usted! . y hasta a las matemáticas. Glaucón vela por la seriedad de las cosas: . Porque nosotros hemos creado una poesía más austera y menos seductora en lo inmediato. tradicionales. -Partamos de lo más simple —encadena Sócrates con calma-. más cercana a la prosa. Después de lo cual lo volveremos a conducir en cor- tejo a la frontera explicándole que no hay. iUn aduanero comunista es un oxímoron lamentable! . y que no puede haberlos. que he hablado de manera metafórica. usted lo sabe muy bien. Los proletarios no tienen patria. Tratándose de la letra. Todos estallan de risa. ¡pero nuestro país no tendrá umbral ni frontera! Deberá realizar un proyecto puramente inter- nacionalista. Nos gustan . valorizando de manera dialéctica las capacidades nuevas de las que él puede dar pruebas más allá de las rutinas y de la desidia. créeme. Los ele- mentos constitutivos de una canción son cuatro: la letra.Y bueno -concluye Sócrates-. la melodía. entre nosotros. hombres de su especie. ¿Armonía to- nal o atonal? ¿Ritmos regulares o irregulares? ¿Y los timbres? ¿Instrumen- tos antiguos. tan importante para nuestros jóvenes. se le pedirá lo mismo que a los poemas. modernos? ¿Simulaciones electroacústicas? Todo debe permanecer abierto. -Todo esto es muy bonito .

necesita- mos: los del valor y los de la paciencia. no estimábamos conocer bien los signos escritos sino a partir del momento en que reconocíamos sus ele- mentos literales. de la armonía y del ritmo procede de una suerte de simplicidad subjetiva. tanto en lo que concierne a la expresión como a la subjetividad estética subyacente. No la simplicidad del tonto o del ig- norante.E l principio -completa Sócrates. en la arquitectura o en el diseño. desde la in- fancia misma se odiará el vicio y la fealdad. de la melodía. si esas músi- cas son apropiadas para una educación tal como la nuestra. se aplican también a las otras artes. Queda claro. . por lo demás poco numerosos. pero deseamos también que existan músicas del valor. Él prosigue. La oposi- ción entre la simplicidad subjetiva. se validarán sus juicios con entusiasmo y ternura si es la verdadera música la que nutrió las sensaciones más vi- vas de nuestros años jóvenes. sino esa simplicidad creativa que apunta.E n suma -recapitula Glaucón-. y cuya mira es limitar la di- mensión imitativa o representativa de los poemas y de las obras musica- les. por su sola voluntad o con la ayuda de apoyos amistosos.se aplica a todas las artes. La insistencia que hemos puesto en hablar sobre todo de poesía y música proviene de que las bellas melo- días con ritmo sostenido y orquestación suntuosa tienen más poder sobre la interioridad de un Sujeto que toda otra forma. De allí que. en todo cago. En todas partes la medida expresiva es la regla. que crea la gracia de los gestos o de las palabras.E n tiempos en que estudiábamos. sin siquiera la intervención de la razón. Que la música "imite" la subjetividad de quien. Íes algo muy bueno! Tales son las armonías y los ritmos que. a lo verdadero y a lo bello. en consecuencia. debe superar rudas pruebas y lo hace con tenacidad y sin vanidad charlatana. que las reglas que sentamos. en todas las combinado- . Todo el mundo está impresionado por el tono casi ceremonioso de Sócrates. y pondremos aquello que pretenda no te- nerlo en cuenta del lado de la vulgaridad. y la deformidad vanidosa de los esfuerzos que se hacen para causar sensación entre los ignorantes se ve también en la pintura.1 o LA REPUBLICA DE PLATON las músicas de la emoción personal. . usted nos dice que en un canto la excelencia de la letra. con los ojos cerrados y el rostro inexpresivo: . por un movimiento in- telectual único. en la tapicería o en el bordado. Y cuando ésta dé la voz.

del valor. que preocuparse sólo por el placer. así como las ¡deas de los vicios con los cuales las virtudes están apareadas. por supuesto -dice Glaucón. Podíamos reconocer los signos a partir de sus reflejos en el agua o en los espejos sólo si. si hay en esta combinación un verda- dero defecto. en particular. en que se las en- cuentra. Pensábamos que era así como uno deviene un verdadero lec- tor. . o amas aún. El placer nos extravía tanto como el dolor. Sin embargo. es una prueba de sobriedad? -No. IDebes hablar con conocimiento de causa! Has debido amar. No hay ninguna duda de que serán amados por los poetas. Tendrán que discernirlas en todas partes. Los guardianes deberán recono- cer esas ideas. más bien penosamente-.. de la libertad de espíritu y de todas las virtudes que son como los elementos li- terales de una vida digna de tal nombre. -ÍAh! -sonríe Sócrates-. DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 129 nes en las que figuran. ¿Pero no dirás. Y deberán saber que la ciencia de las ideas. -Por las mismas razones. previamente. hasta el punto de discernirlos en todas partes. lo más bello que se pueda ver. el amor se debilitará. La ciencia de las imágenes es idéntica a la ciencia de lo real de lo que la imagen es imagen. no funcionará. que si una joven o un joven reúnen una interioridad subjetiva que organiza un bello carácter y un as- pecto exterior que depende del mismo modelo notable. grandes o pequeños. habíamos aprendido a reconocerlos a ellos mismos tal como son. Pero un pequeño defecto del lado del cuerpo no siempre impide el amor. los músicos y toda la gente cuha. afirmo que ni nosotros ni los futuros guar- dianes de nuestro país seremos verdaderos miisicos-poetas antes de saber distinguir las ideas de la sobriedad. ruborizándose. ¿no? -Es decir -balbucea Glaucón. serán. con todo. en amor. sean cuales fueran los conjuntos. sean cuales fueren las circunstancias.. De donde resulta.que si hay un grave defecto del lado del carácter. en todas las combinaciones vitales en las que figuran. a ellas o a sus imágenes. grandes o pequeñas. en que estos elementos se utilizan. para aque- llos que tienen la suerte de encontrarlos. -¿Adónde va así? —murmura Amaranta. a un muchacho que no es un Adonis. de la grandeza de alma. la de las ideas contra- rias o la de las imágenes de todo eso no forman sino una única y misma ciencia.

antes bien.E l placer puede tener algo de violento y de excesivo. Debe permanecer al abrigo de la locura y del desenfreno. las figuras adquiridas de la razón. hemos terminado con la literatura y la música. Entre el viejo maestro y el joven dis- cípulo o la joven discípula. o incluso eterna. Freud lo llama amor de trans- ferencia.d i c e Glaucón. ¿no? .1 o LA REPUBLICA DE PLATON . -¿Puedes citarme un placer más sostenido y. según el modelo de la sobria mú- sica de la que hablábamos. que se aman con un amor verdadero que el compartir la Idea. . En el país cuya Idea construimos. pero sí a menudo.. Serán como un padre y una madre cuya meta es transmitir a sus hijos lo mejor que hay en el mundo: el secreto de una vida verdadera. pero en absoluto de las incomparables voluptuosidades del sexo. todo el mundo admitirá que los cuerpos no son ajenos al devenir de lo verdadero. a la vez.O al menos -matiza Sócrates. éstas permanecen en segundo plano. O. poco a poco. por aquello cuya idea misma es belleza? -Así lo creo. Hay que amar a quienes se instruye y amar a quien instruye. será en el elemento de una pasión amorosa singular. los besen.E n todo caso . les hablen. envuelve. más intenso que el placer sexual? .. .N o siempre.N o lo hay. con los ojitos iluminados y reidores-. La prohibición sexual no irá hasta proscribir que la relación didáctica pueda tener una dimensión sen- sible. se acerquen a los jóvenes. de la que el encuentro maestro-alumno o alunma no ha- brá sido más que la ocasión. por ejemplo. porque circula del cuerpo hacia la Idea. se trata sin duda del cuerpo. de un maestro a su joven discípulo. —¡Esa famosa ocasión —interrumpe Amaranta— que hace al ladrón! . satisfecho-. ¿no debe ser un amor orientado. El ejercicio de la maestría implica el cuerpo y la voz de aquel o de aquella que enseña. durable. si lo hacen. los frecuenten. -Pero no se acostarán con sus alumnos -dice brutalmente Amaranta. El sexo es un verdadero furor de los cuerpos. -Pero el amor. los toquen. . No será escandaloso que los maestros. de algún modo didáctico. como una energía invisible de la que el pensamiento extrae la fuerza de acceder a lo sublime de la Idea. sea cual fuere su sexo.A ese amor. ese que sirve para transmitir de un viviente a otro.

Afuera. dijo el poeta.Y para eso hizo faha . .nada menos que el amor. la noche es gobernada.c o m e n t a Amaranta. b a j i t o . DISCIPLINAS DEL ESPIRITU: LITERATURA Y MÚSICA 131 . Todos permanecen silenciosos por un momento.

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siempre dispuesta a las vanas trifulcas. los escucho.M e temo que después de la literatura y de la música se ponga usted a hablar del deporte. el cuerpo no puede decidir que el individuo cuya existencia sostiene se consagre a lo Verdadero y se con- vierta asi en un Sujeto. Un tipo que guarda 133 . Es. por el contrario. es decir. Y. medicina y deporte (403c-412c) AMARANTA bosteza ruidosamente. -¡Ciertamente! . pueden ser fastidiosos. la tarea de precisar lo que le conviene al cuerpo. sin hacer que se interese por el deporte? -¡Cuestión de gallos. reconozco. haríamos bien en confiarle al pensamiento analítico.d i c e Glaucón. nuestros guardia- nes.no deben ponerse borrachos como una cuba. de gansos. ¿Cómo disciplinar a la juventud po- pular. querida Amaranta que ya te estás durmiendo.la que le confiere al cuerpo la virtud de la que es capaz. nuestros dirigentes -todo esto quiere decir lo mismo. como tú. después de haberle dispensado los cuidados que él exige. Por más adiestrado que esté. Luego: . de morron- gos. la incorporación subjetiva a lo Verdadero -aquí la palabra "incorporación" merece ser subrayada. conciliador-. de sementales. continúen. ¡Los jóvenes machos estúpidos! Pero continúen. Pienso. Entonces. de carneros y de chivos hediondos! -replica Amaranta-.d i c e Glaucón-. de becerros. de verracos. -Quisiera convencerte . Disciplinas del cuerpo: dietética. todo el mundo. en el colmo de la seriedad-: es sobre el alcohol. Nuestros militantes.d i c e Sócrates. que el cuerpo desnudo y separado no requiere nunca del pensamiento educativo. contentándonos con los encabezados de capítulos para no perdernos en los detalles que. -Veo una primera regla muy importante .

Además de su ligereza y su sobria riqueza. La guerra. ¿Va- mos a adoptar el régimen alimenticio de los atletas? -iSólo faltaba eso! -ruge Glaucón. Homero no los alimenta ni con pescado . se dan con cocaína y otras porquerías. El menú es. Tampoco de mayo- nesa. Re- cuerda lo que comen los héroes de la Ilíada cuando están en campaña. -¿La guerra? ¿Guiarnos? ¿Pero cómo? -dice una Amaranta incrédula. aquí. ver.es que no estaría bien tener que guardar a los guardianes. oír y nombrar todo lo singular que sucede allí donde estén. Aunque la acción pueda imponerles cambios bruscos -las aguas. ese ré- gimen es fácil de seguir para los soldados. tienen que estar sobrealimentados. quesos..Como se pasan la vida durmiendo y entrenándose. Pode- mos comparar a nuestros militantes con atletas de competición en un punto: corren el riesgo de tener que enfrentarse en duros combates. -Pues bien.. Basta con encender fuego de leña y cocer la carne sobre las brasas. -Antes de pensar en beber.1 o LA REPUBLICA DE PLATON a SUS compatriotas dormidos no tiene en absoluto derecho a vomitar por el suelo y zigzaguear sin saber dónde se encuentra. y mueren jóvenes. En cuanto a los guisos de cordero sicilianos y a los civets de liebre franceses. releamos a Homero. los atletas! -Prescribiremos entonces un régimen más simple y. comida y ejercicios físicos deben obedecer a las mismas reglas que hemos despejado en lo que concierne a la cultura litera- ria y musical: simplicidad.d i c e Amaranta. . iChapó. deben conservar una forma física impecable. uno puede arreglarse sin ellos. hay que comer -retoma Sócrates-. todo. -Salvo cuando vale más que todos los otros poetas reunidos. matiz.. a la vez. con espuma en la boca. Porque nuestras jóvenes y nuestros jóvenes deben estar siempre aler- tas. . Pode- mos concluir que bebida. la carne de caza. ketchup u otras salsas indigestas. sin que nadie se atreva a decir por qué.ni con carnes hervidas. medida. más refi- nado. en campaña. puede ser diferente de aquello a lo que se está habituado-. ensaladas.a u n cuando acampan al borde del mar.L o que es seguro . las costumbres. —Yo creía que no valía nada. aunque tengan que soportar el sol del desierto y las nieves del Gran Norte. puede guiamos. invariablemente: carnes asa- das. Ninguna necesidad de esas enormes marmitas cuyo transporte agobia a los regimientos.

Ahí Sócrates se embala. sólo porque nosotros mismos somos incapaces de dirigirla. orientales o no retrogradables. a quienes erigimos así como déspotas de nuestra alma. Asimismo. cuestión sobriedad .. sólo se verán florecer. MEDICINA Y DEPORTE 135 -Tampoco creo.N i tampoco atiborrarse -continúa Amaranta-. El principio general es el de una variedad sim- ple. estima perfectamente normal vanagloriarse de ser un experto en injusticia! ¡Vergüenza a aquel que se pavonea porque es capaz de insi- nuarse en las sinuosidades del sentido. La necesidad endiablada de médicos y abogados es el signo más seguro de una enseñanza pública declinante y vulgar. DISCIPLINAS DEL CUERPO: DIETETICA. en términos de ins- tituciones. no! . como yo. -Es cierto -aprueba Sócrates-. mezclar todo en un plato gigantesco que se traga a toda veloci- dad. -¡Oh. alónales o seria- les.d i c e Amaranta con un aire de inocencia-.S e puede llevar más lejos el paralelismo —dice Glaucón— La desme- sura anárquica en la cultura del espíritu produce una desorientación co- lectiva. Por eso esa necesidad termina por afectar a todos los sectores de la sociedad. Amaranta! . Incluso la gente inteligente y de buena salud se precipita allí.. uno puede comer de todo razonablemente. tribunales y hospitales. sí. de pasteles orientales con miel. como los yanquis glotones. tan sigiloso en los trasfondos de los embates .s e ruboriza Glaucón. pero sin querer mezclarlos siempre de modo arbitrario. los ritmos regulares. La desmesura anárquica en el cuidado del cuerpo produce la pro- liferación de enfermedades imaginarias. obeso. ya como querellante. Su tono enfebrecido deja atónita a la asistencia: -¡Vergüenza a aquel que no solamente pasa lo esencial de su vida en los tribunales. . y sin querer. de deportarse a buen puerto por las puertas que importan. es una vergüenza. que sea necesario en absoluto mantener a fuerza de dólares a una amante ucraniana con la pelambre rubia y el coño afeitado. y la prueba decisiva de una au- sencia de educación. ya como acusado. sino que. En música. Si reflexionamos bien. hay que conocer las posibilidades tonales. que lo que es justo para uno mismo sólo pueda ser fijado por otros. pero con mesura. Y si desorientación y enfermedades mentales se esparcen en un país. colmo de vulgaridad. -Dejémoslo ahí -sofiríe Sócrates. Nuestra consigna será: ¡refinado. -Dejémoslo también.

. -iPor todos los dioses. Desde luego. Es todo eso lo que a los sutiles descen- dientes de Charcot. nuestros humores pantanosos. si uno resulta herido en un accidente. que son el símbolo de nuestra fascina- ción por lo que descompone a los sujetos. tiene que hacerse tratar. -IAh! -exclama Sócrates-.1 o LA REPUBLICA DE PLATON que veloz evitará se haga justicia! Y todo eso por asuntos insignificantes.N o hay más que ver -agrega Amaranta. ¿No es éste un panorama erudito de la vergüenza moderna? . todo el mundo está encantado con él. si un cromo- soma mal formado le eclipsa el cerebro. de Lacan. de Freud. tiene mucha razón en echarse en el diván de un analista. En Homero. de üna voracidad que disimula la inapetencia por toda verdad. se diría que un remedio de ese tipo no puede sino aumentar la fiebre. para curarlo. Pero muy a menudo se trata. histeria. les impone clasificar. mediante la ciencia de los nombres complicados. de una melancolía depresiva inducida por nuestra cobar- día política. síndrome de abandono. . creo. En el canto 11 de la Ilíada. neu- rosis de angustia. desprovistos de todo valor.otro tanto diré de aquellos que siempre están metidos en el consultorio de su médico.. qué diatriba! -puntualiza Amaranta. mirándolo bien de cerca.el paquete de filmes gores y sórdidos donde pululan los locos.d i c e Glaucón-. fobia. y singularmente en el de sus "psi". los vapores de nuestras noches macilentas: psicosis maniaco-depresiva.S í . una mujer le da un remedio inventado por Patroclo: vino de Pramno espolvo- reado con harina y queso rallado. paranoia. de la impotencia neurótica en la que nos sumerge la infecta aceptación del mundo tal como es. sin que haga falta recurrir a un juez indiferente que ronca y vaticina. lo cual obstaculiza su devenir-Sujeto. depresión severa. con sólo oír esos nombres ya soñamos con una Noche de vampiros. Eurípilo está herido y. de nuestra pereza. Y aquel cuya organización simbóHca está infectada por un drama originario. ¡incluso el enfermo! . si una epidemia lo clava en la cama con una fiebre caballuna. astenia psíquica. Hoy en día. neurosis obsesiva... incluso antes de Hipócrates! Esa medicina campechana que se ve en Homero. . desde luego. porque nuestro hombre ignora que la vida ver- dadera se ordena según la belleza de su verdad inmanente.Y -retoma Sócrates. iVolver a los tiempos de Asclepio.

pero con una raíz triturada. creó esa mezcla de ejercicios corporales y de medicina con plantas tan de moda en nuestros días. Cuando se volvió depresivo y comenzó a estar enfermo constantemente. En realidad. por cierto. no para sí mismo. Degusta pétalos de amapola en polvo. Pero acordémonos del fundador de esta disciplina. cosas por el estilo. Era un gran deportista. de seguir paso a paso la evolución objetiva del paciente y de determinar el régimen que se adapta a ella. terminó por morir de eso. había renunciado a todo para curarse. -Poco importa.durante mucho tiempo. se- gún creía. MEDICINA Y DEPORTE 137 -¡Sócrates! -interviene Amaranta-. y no a Eurípilo. equipada con aparatos para medir la presión. es a Macaón al que le dan ese vino con queso. de un "cáncer especial" de evolución lenta. la respiración. Heródico de Megara. en fin. un perezoso. Saluda de rodillas el amanecer. ¿qué le pasó? -pregunta Glaucón. de su "cáncer especial".l o cual es justo.c o - menta Amaranta. Me gusta esa medicina atenta y campesina. -Antes de embrutecer a sus discípulos. . su invención dietética lo ator- mentó a él mismo .Y a Heródico. .¡ Y bien! ¡He aquí una vida y una muerte plenamente dietéticas! . Padecía. estuvo atenazado sin cesar por la angustia. era un melancólico y. porque no había hecho el número de pasos requeridos en puntitas de pie o porque había comido en sus ensaladillas de diente de león. Y es verdad que en otro pasaje Patroclo cura a Éurípüo. -Heródico no comprendió que lo que permite superar la melancolía es hacer lo que uno sabe debe hacer. DISCIPLINAS DEL CUERPO: DIETETICA. . una pe- queña babosa. Ésos son los descendientes de nuestro Heródico.E s muy agradable -bromea Glaucón.siempre que uno no se muera con ella. Pero durante su larga vida. . la sudoración y los latidos del corazón. encima. un régimen vegetariano que pri- vilegiaba la ensalada de diente de león sin aceite y cataplasmas de barro de las Indias. Bebe agua mineral garantizada sin pesticida. Tengo que regañarlo: ¡está mez- clando todo! En el texto de Homero. Cuando todavía era joven. Ustedes conocen a esa gente con ropa deportiva azul pálido que corre resoplando como un buey a lo largo de las calles. sino bajo la conmina- .L a dietética actual tiene la ventaja. Por más que combinó la marcha en puntas de pie con el sueño en pleno día. por inadvertencia. y no con vino enharinado.

está siempre metida en las clínicas. se le podrían citar estos versos. Por eso tiende a decirle al médico: "No se ocupe de mí. antiinflamatorios. desde que está enfermo. cuya presunta felicidad todo el mundo envidia. -iNo creo que piense en gran cosa! Ni en el trabajo que no hace. hay que ser un pensador. duchas a cada momento y terapias de grupo en las que se vocifera el grito primal del recién nacido. non une tête en l'air". Para él.explica usted esta extravagancia? -Cuando un obrero está enfermo. Nuestro obrero no se aviene a una dietética inter- minable y emoliente acompañada por sermones psicológicos y morales. bajo una cofia de lana garantizada "bio". le pide al médico que lo cure -anti- bióticos. tiene mucha razón. -¿Por qué "en tanto obrero"? ¿Crees que la medicina tradicional tenga que considerar la clase social del enfermo? . al que hay que volver.* ' En el original: "Quand on a les moyens de vivre sans rien faire / On doit être un penseur. -¿Pero cómo -pregunta Glaucón. en volver al trabajo.138 LA REPÚBLICA DE P U T Ó N ción de la Idea de lo Verdadero. operación si es necesaria. de la T. bien conocidos en otros tiempos: Cuando los medios permiten el vivir sin hacer nada. Usted está aquí para curarme y no para meter mano en mi existencia. ni en ningún compromiso bajo el imperativo de una Idea.Y en tanto obrero -dice Glaucón-. Evidentemente.] . algo de lo cual se abs- tiene con gran cuidado. a curar terrores nocturnos o parálisis inexplicables. ocúpese de mi enfermedad.y que firme un per- miso de enfermedad que cubra el tiempo en que la debilidad del cuerpo impide manipular el pico en una obra en construcción. pero la gente rica. o multiplicar mecá- nicamente los gestos en una cadena de montaje bajo el estrépito de las cha- pas y de los compresores.E s que el tipo que vive de sus inversiones en la Bolsa no piensa. . [N. uno comprende que es absurdo pasarse la vida enfermán- dose y^cuidándose. Cualquier obrero lo comprende. Desde el momento en que esta exigencia se apodera de uno. Tiene que actuar de modo tal que yo no tenga más necesidad de usted". la medicina está en dialéctica con el tra- bajo. No ve ninguna sabiduría en una vida consa- grada. no una mente despistada.

ahí sí. si le ha- bla de pintura. usted responde "dolor de cabeza". debía vivir lo más cerca posible de su vida común y co- niente. hacer mucha pompa en sus despachos. DISCIPLINAS DEL CUERPO: DIETETICA. en todo caso. -Sobre todo si se es pobre -rectifica Sócrates-. incluso si se es pobre. Se los ve resoplar en el te- rús. MEDICINA Y DEPORTE 139 -¿Quién hizo esos versos de morondanga? -pregunta Amaranta. Había leído a Nietzsche: la vida es velocidad. enumera sus heridas y sus chichones. No los puedo tragar. Nada debía demo- rarse. un llamado Focílides. . la muerte era el resultado de una instalación indebida en la . aprender de memoria poemas o revisar las matemáticas que olvidaron desde la época en que sudaban sobre las ecuaciones diferenciales para pasar el exa- men de ingreso a la "elite" Y harían mejor aún en indagar modesta y aten- tamente acerca de lo que es la vida de la inmensa mayoría de sus conciu- dadanos. -Además —dice Glaucón—. Si había que dar remedios u operar órganos en carne viva. inexplica- blemente. ¡nos silbarían! Es cierto. Son ésas. que la mayor parte de los ricos no cree en modo alguno que pensa- miento y justicia deban ocupar su inmenso tiempo libre. . incluso las más anodinas. hay que intentar pensar. ise despacha con una epopeya de diarreas y lumbagos! -iHe visto tipos así! -aprueba Amaranta-. de rascarse la pantorrilla. decía. En tanto médico. como la criatura de Frankenstein.U n tipo muy olvidado. Tienen más bien la manía de ocuparse por adelantado de todas las enfermedades que se arriesgarían a contraer y se aterrorizan desde que tienen ganas. no es sino una excepción localizada y provisoria en la salud general. sólo le gustaba la gente de buena constitución. Acicalarse el cuerpo. Una enfermedad. Ese fetichismo del cuerpo y esa obsesión por la salud obstaculizan en todas partes la incorporacióñ a las verdades. escandalizada. ejercitarse en el golf en sus terrazas y hacerse remodelar el rostro. lo hacía rápido y bien. Para él. estar "en forma".¡ M u y justo! . decía. acciones locales sobre un fondo de Gran Salud. leer verdaderos libros. ése es el credo de las clases superiores. .E l legendario Asclepio no los tragaba más que tú. Pero no vamos a em- barcamos en una querella con Focílides. El en- fermo. Si alguien le habla de filosofía. según él.s e embala Glaucón-. -Harían mejor en estudiar filosofía. por los popes de la cirugía estética. y si pasa a la música serial.

en el canto 4 de la Jlíada. es una parodia! Y como casi siempre. y en realidad profundas. que As- clepio era hijo de Apolo.1 o LA REPUBLICA DE PLATON enfermedad. -iPero también un político! Inventó una visión del mundo apropiada para los Estados militares de nuestros ancestros. del que haremos uno de los iconos de la medicina comunista. primero. —Era una suerte de filósofo. sus referencias son falsas. admirativo-. En el canto 4 es Macaón. en apariencia.M i querida profesora. sólo porque la familia le había pagado por anticipado una suma enorme. Si no estuviera el Tiempo. ese Asclepio veía lejos. beben de ella la sangre infectada e impura y le vierten encima ligeras drogas duras. el que hace todo eso. utíHzando los medios más internos posibles de su potencia nativa. para los discípulos de Asclepio. y hasta el viejo Píndaro afirman. absurdas. Mantener las enfermedades imaginarias de un viejo y rico rentista o consagrarse a la puesta en forma de un joven ejecutivo agobiado por el estrés. [N. sabiendo que ya estaba clínicamente muerto.* -iOh. No todo el mundo está de acuer- do. está cansado por el tiempo que pasa. "La muerte no tiene nada que ver con el cuerpo. cuando uno es viejo. Incluso dicen • En el original: "De leurs bouches avides ils sucent la blessure / Ils en boivent le sang infecté et impur / Puis versent sur la plaie de douces drogues dures". . Eurípides.d i c e Glaucón. -Querido mío. Entonces valoriza el sueño y la enfermedad en vez de la acción y la salud". y no "todos" los griegos. "Eso es porque. Un dia dijo estas palabras. qué jerigonza! -gruñe Amaranta-. curar a un guerrero era ponerlo en pie para el combate. Sócrates. él solo. A un tipo que le objetaba que todo el mundo termina por morir le respondió. ¡muy poco para ellos! . . Con sus ávidas bocas le succionan la herida. en todo caso. ¿Te acuerdas. hablamos de nuestro Asclepio. todos seríamos inmortales". que un día se comprometió a curar a un rico viejísimo. ¡No es una cita. Lo cierto es que. y luego. la enfermedad y todo eso. cuando Pándaro hiere a Menelao? Todos se precipitan y.Y bien . acepte mi contrición por estas imitaciones fa- laces. de la T] . Esquilo.

Si Asclepio es el hijo de Apolo. a saber. ¡Felicitaciones. Zeus lo fulminó con un rayo. para hablar . iniciados desde su más tierna juventud en el dominio científico de su arte. Y si es un mé- dico corrupto y mentiroso. Considerando lo que hemos dicho sobre la significación de los dioses. -Yo también pensé en eso -dice Glaucón. para castigarlo por su rapacidad desfachatada. no podemos validar al mismo tiempo las dos anécdotas de Píndaro y de los otros. y que no sean como aquellos a los que les repele el sufrimiento de los otros porque ellos mismos. a saber. no puede ser el hijo de un dios. todos los estados patológicos. Un buen juez es aquel que ha visto las mil y una. Pero un país bajo la regla de nuestra política necesita verdaderos médicos. Lo que vale para los jueces debe valer para los médicos. -Demostración impecable -celebra Sócrates-. después de un tiempo de reflexión— que aplicas la misma grilla lógica a dos problemas muy diferentes. En Glaucón. tienen además la experiencia de la mayor variedad posible de cuerpos en mal estado. pasando por todos los grandes y pequeños granu- jas. Comence- mos por los médicos. in- cluso el que les es propio: es muy útil que hayan contraído personalmente enfermedades graves y numerosas.E s muy bonito este culto de Asclepio. Si solamente "curó" a militares que rebosan de salud. DISCIPLINAS DEL CUERPO: DIETETICA. la política: . desde el joven proletario al que detienen y golpéan tan sólo porque fuma un porro en la puerta de su edi- ficio hasta el asesino serial surgido del gran mundo al que desermiascaran en el ocaso de su vida. no puede ser un médico corrupto y mentiroso. yo no le tendría confianza. es el lógico el que se adelanta: . no valdrá gran cosa. amigo mío! Amaranta.E s o no se tiene en pie. Si no encontró más que pequeñoburgueses inocentes y atemorizados. M E D I C I N A Y DEPORTE 141 que. .M e parece —dice Sócrates. pero también todas las enfermedades. que son los nombres poéticos de la autoridad inmanente de lo Verdadero. saltando al tren en mar- cha-. ok. ¿no? Y un verdadero mé- dico debe tener experiencia. Debe conocer los resortes ocultos del bienes- tar corporal. que comienza a aburrirse a lo grande. Los mejores son aquellos que. quiere que vuelvan a lo que en todo esto la apasiona.

tienen una suerte de simplicidad que los expone a las artimañas de la gente injusta: no encuentran en sí mismos los afectos típicos que animan a los corruptos. Es por eso. Definá- moslo. "rebosan de salud". Y es cierto que esa potencia intelectual. todo lo que comparece ante la norma de la justicia. En el fondo. De manera científica. que las jóve- nes y los jóvenes cuya rectitud es evidente. sólo desde el punto de su cualidad subjetiva propia. en lo fundamental. Si el juez. en tanto futuro Sujeto. El juez es un caso diferente por completo. construyó su pensamiento en lo que concierne a la naturaleza exacta de ese mal. que diagnostica las enfermedades de sus clientes a partir de lo que aprendió de las suyas. Si fuera el cuerpo del médico el que curara el cuerpo del enfermo. si se puede decir. como un mal instalado en otros. sino que la ha estudiado. poco a poco. tiene que haber estado lo más alejado posible de las formas corrientes de la corrupción. sólo frecuentó a espíritus corruptos y cometió con ellos todos los delitos posibles no tiene ninguna chance de volverse capaz de evaluar como corresponde las accio- nes criminales del prójimo. Forma un vivo contraste con ese género de individuo taimado y descon- fiado que se empapó mucho en asuntos turbios y se ve a sí mismo como particularmente hábil y experimentado. cuando llega a saber lo que es la injusticia. Tiene. -¿Quiere usted decir -resume Amaranta. un buen juez no debe ser un joven. querida Ama- ranta y querido Glaucón. la rectitud del Sujeto que él debe devenir. El juez es. además. sino del pensamiento. Es más bien tarde. contrariamente al médico. de modo provisorio. sería inepta para toda terapéu- tica del cuerpo si estuviera aquejada por una enfermedad. como ustedes. en su juventud. Pero es la potencia inte- lectual del médico la que cura el cuerpo del enfermo. que compete al Sujeto. Cuando un tipo así está tramando . no del cuerpo. Un Sujeto que. y no empírica. debe discernir de manera imparcial. y no de una introspección fundada en una experiencia personal? —Lo dices mejor que yo. como un Sujeto que pretende evaluar las ac- ciones de un individuo. le estaría prohibido al médico tener una constitución frágil y enfermarse todo el tiempo.1 o LA REPUBLICA DE PLATON como Amaranta. No la conoció como un mal alojado en la intimidad de su subjetividad propia.que el juez perfecto extrae su ciencia de una suerte de intuición intelectual que lo relaciona con un objeto exterior. al borde de la vejez. de una absoluta rectitud.

M E D I C I N A Y DEPORTE 143 algo con sus semejantes. la medicina y el apa- rato jurídico deben conformarse al modelo que hemos presentado suma- riamente. y nuevas luces de sus espíritus. llegar a una verdadera ciencia. los corruptos. -Estoy convencido de que todo "campo" es una idea detestable. sólo porque actúa según los modelos de comportamiento que encuentra en sí mismo y que reflejan a los de sus interlocutores y cómplices.d i c e Amaranta. La corrupción no puede producir un saber que se refiera al mismo tiempo a sí misma y a la virtud. puede. frunciendo el c e ñ o . y no el corrupto. a falta de encontrar ese modelo en sí mismo. nos encarnizaremos. Resultará de ello que la gran masa de gente verá sus posibilida- des físicas y morales llevadas al máximo. -Habla usted. Es entonces el virtuoso. Eso tomará el tiempo que haga falta. los perezosos. los achacosos. en nuestro país. Tomaremos a aquel del que hablá- bamos para comenzar. como frecuenta mucho más a menudo a los canallas que a la gente honesta. por el contrario. no los abandonare- mos. pero con un tiempo de este tipo nunca seremos avaros. Se ve que es desconfiado sin ra- zón válida y que ignora por completo lo que es un carácter bien templado. apuntalada por una naturaleza que la educación consolida.. se muestra astuto y circunspecto. el que adquiere una competencia universal. o vana. Pero cuando se en- frenta a gente de cierta edad y de probada rectitud. su reputación es mucho más la de un gran conocedor de la vida real que la del perfecto ignorante que es en verdad. Dicho esto. de una práctica que no tiene buena reputación entre los demócratas occi- dentales. ¿Pero cómo prescindir de la idea de reeducación? Cuando . al menos si la norma de esta función es un mixto de sabiduría y competencia. los enfermos crónicos. -Pero —se inquieta Glaucón— ¿qué consecuencias para nuestro pro- grama educativo? . con el tiempo. No vamos a elegir a este género de individuo para que ocupe la función de juez.lo que se descubre es la profunda necedad de ese falso astuto. o criminal. DISCIPLINAS DEL CUERPO: DIETETICA. En cuanto a los otros.N o tienes más que declarar que. la de los "campos de reeducación" que florecieron en los Estados socialistas del siglo xx. en que puedan extraer gestos desconocidos y útiles de sus cuerpos. me parece . mientras que la virtud. a aquel que participa de la cualidad propia de un Sujeto. tanto de la corrupción como de sí misma.

la bruta- lidad de los deportistas procede de una energía afectiva que. -¿Piensa usted . no es simple. La noche es de un negro de ébano y. literaria y poé- tica. Nuestro ideal no es el atleta común y corriente.144 LA REPÚBLICA DE P U T Ó N se ve lo que la educación dominante produce en la actualidad de reaccio- nario. ¿Has notado que los puros deportistas. están.Y sí. bien reblandecidos? -Sí. son brutales y groseros. bien orien- . que un joven que combina esa cultura con los ejercicios físicos adecuados tampoco tendrá ninguna necesidad de la medicina y de los médicos con frecuencia? -Podría ser. favorece una existencia hecha de entusiasmo y de medida. A mi entender. En primer lugar. por otra parte. ¿y entonces? -Sin embargo. El problema consiste en dosificar como es debido. con todo. podríamos argumentarlo así.N o se pondrán en la situación de tener que vérselas con la justicia ni con los jueces si están impregnados de esa cultura musical. la cultura literaria. de un lado. he visto eso. en el deporte y en todo lo que de- manda un esfuerzo físico. que. . el deporte. y del otro. y que los fanáticos de la música. esos que escuchan todos los días baladas fumando porros. los que van todos los días a las salas de musculación. de puramente conservador o incluso de nulo por completo. Trasímaco parece hundirse en su propio silencio.que una educación fundada. Siempre inmóvil en su sillón. de lo que se trata es de la fuerza subjetiva y no de la fuerza corporal. es más necesario poner la mira en estimular la forma de energía propia del Sujeto que en preocuparse por el vigor del cuerpo. de modo semejante. apunta a formar el espíritu y el cuerpo por separado? -Pues no. como envuelta en ese manto opaco.¿ Y los jóvenes. Para nosotros. ¿No se puede decir. simple y densa a la vez. Amaranta se acuesta directamente en las baldosas y se duerme de inmediato. como un dios egipcio. Es al devenir-Sujeto del individuo a lo que las dos discipli- nas deben consagrarse. y. que se ejercita en trabajos violentos y observa un régimen sólo para desarrollar su fuerza bruta. en el deporte. . Sócrates hace una pausa.s e lanza Glaucón. entonces? -pregunta Glaucón. por una parte. ¿qué otra cosa hacer sino reeducar? . tal como hemos dicho. en la poesía y en la música.

o de equilibrío de las disciplinas. demasiado disten- dida. Son como un hierro reblandecido por un fuego melódico. no es más que dureza informe.d i c e Sócrates-. en ellos. bien oríentada. más que "combatientes exangües".s e asombra Glaucón. entre tus amigas y tus amigos. Si. con los auriculares atornillados en el estrecho conducto de los oídos. el que pierde todo nervio y. pero que. civilizados. pasan a parecerse. -Entre tus amiguitas y tus amiguitos . por cierto infi- nitamente suave. pero que tensionada al extremo por la repetición de los ejercicios. -¿Todo es cuestión de dosificación.. lo admito de buen grado. de lobos inutilizables que eran. al fin. hemos dicho que nuestros guardianes. Hay que confesar que. Son los que. el individuo se revela cobarde y brutal. que le da al Sujeto constancia y tem- planza. es el Sujeto. ya no son. por el contrario. recuér- dalo. la tranquilidad insulsa del fanático de poemas musica- lizados procede de una naturaleza-contemplativa propicia a la filosofía que. a conejos de angora. dejando de lado la música culta. con los apéndi- ces cornudos de sus auriculares! ¡Es como si viera a mi amiga Penèlope! -Pero hay también. DISCIPLINAS DEL CUERPO: DIETETICA. para verter allí el tam-tam hipnótico de sus músicas preferidas. Al hacerlo. ¿a qué te suena todo esto? -LA qué me suena? ¿Cómo? . como el principio del valor termina por desaparecer. Pero si continúan disolviendo su vida en esa capa sonora. cuando la guerra estalla o hay que afrontar una dura represión. si puedo preguntártelo. como Homero dice a pro- pósito de Menelao. Porque. para no hablar siquiera de la política o de la filosofía. como si fueran embudos. M E D I C I N A Y DEPORTE 145 tada. sólo abandonan el estadio o la sala de musculación para seguir un régimen especial de "puesta en forma". nuestros ciudadanos comu- nistas. entonces? -Digamos de medida. en un bello valor. Y. afelpados como peluches. adormecen en ellos la pulsión colérica que constituye la se- gunda instancia del Sujeto. -¡Los describe usted como si los estuviéramos viendo.. se transformaría en valor. debían combinar un valor real en el orden del afecto con una autén- tica naturaleza filosófica en el orden del espíritu. hay discordancia. se abisma en una inaceptable desidia'. transformados así en fortacho- . tiernos. Todo el problema consiste en la armonización de ambas cosas. conozco a al- gunos que deambulan día y noche. sería calma y precisa. otros de una espe- cie por completo diferente. En segundo lugar. y así.

-¡Pero si es la infancia del arte! Tú misma sabías de antemano que quien adapta a las exigencias del devenir-Sujeto. según proporciones ade- cuadas. el que es hijo del tan cono- cido Cratilo! . su deseo inte- lectual contrae una astenia irremediable: es como sordo y ciego. infinitamente torpe. de repente despierta-. tanto frente a los invasores como frente a la policía de los reaccionarios de siete suelas que se resguardan detrás de las palabras "democracia" o "repú- blica". in- cultos y enemigos del lenguaje racional. pueden dar pruebas de un valor ejemplar. el valor y la filosofía. sean cuales fueren las circunstancias. cuando sea su turno. Lo hizo para que el grado de tensión. suponiendo in- cluso que en tanto Sujetos desean aprender. -¡Ahí sí! ¡Me deja usted hecha una pieza! -grita Amaranta. Se estancan en una vida separada de todo conocimiento y. tal vez. pudiera dosificarse exactamente en función de las circunstancias. y no tienen ninguna práctica de la discusión argumentada ni de nada que competa a la cultura general. como ignoran lo que es un saber o una investigación. Se vuelven. ineptos para servirse de argumen- tos cuando hay que aliarse a los otros o criticar a los adversarios.E n todo caso. Como animales furiosos. ¡y mucho mejor conocedor de las armonías más suti- les que un afinador de pianos de cola! . por ende. Sin embargo. pero es usted quien lo dice. quienquiera que ejerza. casi indefectiblemente. de las dos cualidades cruciales. el deporte de un lado y las artes del otro. La falta de entrenamiento los hace incapaces de estimular y mantener sensaciones que estén en verdad diferenciadas. funciones dirigentes en el dominio de la edu- . creo poder concluir que no lo hizo a partir de una distinción estereotipada entre el Sujeto y el cuerpo.1 o LA REPUBLICA DE PLATON nes y seguros de sí mismos. en el Sujeto. privados de todo acceso a las artes. en nuestro futuro país comunista. -¡Es el vivo retrato de mi amigo Cratilo. Vuelve a poner los pies en el suelo filosófico después de una admirable pirueta. . lo sabía —masculla Amaranta-.L o sabia. es mediante la violencia como buscan apoderarse de aquello que desean.S i el Gran Otro le propuso a la especie humana dos tipos fundamen- tales de ejercicios. la cultura física y la cultura poético-musical es como el músico supremo de su alma.

por un corto instante. -¿Pero qué diremos -prosigue Glaucón. la. tose y parece. aficionado siempre a las lis- tas completas y a los programas acabados. . nada de nada! -interrumpe Sócrates-. las apuestas de fútbol..? -¡Nada de nada. y luego veremos.en lo concerniente a los con- cursos de gimnasia. ganado por el más extraño y el más intenso de los desconciertos. las carreras de Fórmula 1. los Juegos Olímpicos. la caza de montería.. DISCIPLINAS DEL CUERPO: DIETETICA. MEDICINA Y DEPORTE 147 cación deberá velar por esta armom'a afectiva si quiere que nuestra quinta política esté a salvo. la danza acrobática. amigo mío. En ese punto. Aplicaremos nuestros principios a todo ese desbarajuste. Sócrates se detiene como un despertador roto.

.

medicina.. Reduplicamos el "sí" por cuestiones rítmicas. Todo eso en las entrañas de la noche.. Sócrates insiste: -¿Los viejos. y la entrecomillamos para que guarde su unidad nominal. a un Trasímaco empacado? Sócrates decidió ir a lo esencial. sistemáticamente. se trata de una clara alusión a la estructura del diálogo platónico. La justicia objetiva (412c-434d) YA EL CANSANCIO se hacía sentir. y que se aplica a aquellos que dicen incondicionalmen- te "sí". con Sócrates. VI. Algo que ver tenía con eso la abundancia de detalles: citas de Simónides o de Píndaro. los mejores! ¿Y qué es eso. a un Polemarco acostado. teniendo en cuenta todos los contextos en que aparece. Suele utilizarse de modo peyorativo con el sentido de "persona servil". la difundida expresión "sí. "béni-oui-oui". modos musicales. En español. de la X] 149 . En el texto de Badiou. en el que los personajes están de acuerdo. finalmente? . por los argelinos (a partir de beni. plural de ben. los mejores. los militares? ¿Los políti- cos profesionales. los ciudadanos cualesquiera? ¿Quién comanda enton- ces? ¿Quién. Aniaranta ¿no se había vuelto a dormir? ¿No teníamos a un Glaucón inatento. Los mejores. ni idea. Todos se sobresaltan. [N. -¿Pero quién comanda entonces? -pregunta con una voz sombría y potente. dietética. en política? El mejor téc- nico automotriz es el que sabe ocuparse del motor y reparar todas las averías. refutación de Homero. los jóvenes? ¿Los intelectuales. dife- rentes tipos de gimnasia. sí. "hijo"). -iAh.. expresión creada. señor" defme a este tipo de personajes.. locuras del deseo. pienso. señor":* • En el original.Y bien —dice Glaucón con una voz pastosa-. ¿no? Glaucón se aplica en el papel de "sí. en la época colonial.

1 o LA REPUBLICA DE PLATON

-Ahí no es demasiado difícil aprobarlo.
-Entonces, los mejores, considerando lo que está en juego en nuestra
discusión, son los que hacen avanzar el proceso político y saben, cuando
es preciso, sobreponerse a las dificuhades o salir de los atolladeros. Para
eso, imagino que deben ser capaces, estar esclarecidos y, sobre todo,
preocupados por el bien público. Pero aquello de lo que uno se p r e o c u p a
es esencialmente lo que uno ama. Y lo que uno ama por sobre todo es
aquello cuyos intereses identifica con los intereses propios y cuyo destino,
afortunado o desafortunado, cree compartir. ¿No?
- S í -dice Glaucón, resignado.
- D e la masa de individuos que se incorporen al proceso político esco-
geremos a aquellos que, considerando bien todos los aspectos, han mos-
trado a lo largo de su existencia un celo excepcional en la activación de
ese proceso y en el rechazo categórico a contrariar su devenir.
- C o n toda seguridad -puntualiza Glaucón-, ésa es la gente que nos
hace falta.
- E s interesante seguirlos en todas las edades de la vida, para observar
cómo se mantienen fieles a las máximas de nuestra política sin traicionar-
las ni abandonarlas. Incluso cuando las circunstancias les proponen la
ebriedad de la corrupción o les imponen la violencia desnuda, ¿cómo se
arreglan para perseverar en su orientación subjetiva, que se resume así:
hacer lo que asegura lo mejor posible la continuidad del proceso político?
-¿Qué entiende usted exactamente por abandono dé un principio? -pre-
gunta Amaranta-. "Traicionar", comprendo. ¿Pero "abandonar"?
-Buena pregunta... Me parece que nuestro entendimiento abandona
una opinión ya sea voluntariamente, ya, involuntariamente. Voluntaria-
mente, cuando comprendemos que es falsa. Involuntariamente, cuando
es verdadera.
Amaranta se queda perpleja:
- E l caso del abandono voluntario de una opinión falsa es trivial. Pero
no comprendo qué puede significar el abandono involuntario de una opi-
nión verdadera.
-¿Pero cómo? ¿Acaso no estás bien persuadida de que es de modo in-
voluntario como nos privamos de lo que nos es querido, y de modo vo-
luntario como nos deshacemos de lo que nos desagrada? Ahora bien, ¿no

LA JUSTICLA SUBJETIVA 151

es con toda evidencia algo detestable, para nosotros, desviarse lejos de lo
Verdadero, y algo muy precioso estar incorporado a una verdad? Me
asombraría mucho si pensaras que sostener opiniones adecuadas al ser no
es, justamente, una forma de irmianencia a lo Verdadero.
- L o es -concede Amaranta-. Su argumento es válido: es sólo de modo
involuntario como puede llegar a faltamos una opinión verdadera.
- Y soportamos esa pérdida bajo el efecto de un desvanecimiento, de
un encantamiento o de una violencia.
-lAhí me descuelgo! -interviene Glaucón-. ¿Qué son esas distinciones?
-¡Válganme los dioses! - r u g e Sócrates-. ¿Será que me pongo a hablar
como los poetas trágicos? Seamos entonces llanos: digo, en primer lugar,
que una opinión verdadera se desvanece en aquellos a los que un pensa-
miento engañoso persuade de que es falsa, o, sencillamente, en aquellos
que la olvidan. En efecto, víctima de un discurso capcioso, o bajo el efecto
de usura del tiempo, esa opinión desaparece por sí misma. En segundo
lugar, digo que una opinión verdadera es anulada por violencia cuando el
dolor, físico o moral, acarrea un trastorno de las convicciones. Y, en tercer
lugar, digo que es por encantamiento que una opinión verdadera se di-
suelve cuando lo que opera es el hechizo de las voluptuosidades o los os-
curos tormentos del miedo.
- D e acuerdo con mi experiencia -aprueba Amaranta-, es cierto que
los hechizos y los tormentos nos encantan.
-Querida Amaranta, ¡he aquí un serio refuerzo! En lo que concierne a
la densidad de la más mínima experiencia de vida, ¿quién se atrevería
a rivalizar con una jovencita? Pero extraigamos las consecuencias de nues-
tro acuerdo momentáneo. Entre los actores del proceso político, buscare-
mos frecuentar a aquellos que se mantienen firmes en su máxima esen-
cial: lo que hay que hacer es siempre aquello que uno piensa es apropiado
para reforzar el proceso. Los dirigentes podrían, por lo demás, organizar
sobre este punto una suerte de pruebas de subjetivación política, y esto,
por qué no, desde la infancia. Imaginemos, por ejemplo, que recluíamos
jóvenes en situaciones particularmente propicias para el olvido o los en-
cantamientos. Entonces veremos bien quién recuerda las máximas de la
acción y no se deja corromper, y quién prefiere las agradables oportunida-
des a la continuación del proceso de lo Verdadero. Podemos, también.

1 o LA REPUBLICA DE PLATON

confrontar a esos jóvenes con labores, sufrimientos y combates, y hacer
constataciones del mismo orden. Podemos, al fin, exponerlos a la errancia,
al error o a la ilusión, y ver cómo se las arreglan.
-Podemos hacer algo mejor, o peor - s e inflama Glaucón-. Pienso en
esos jóvenes caballos a los que uno echa en los torbellinos del furor y el
estrépito para poner a prueba su valor. ¿Por qué no llevar a nuestros jóve-
nes, chicas y chicos mezclados, alli donde suceden cosas absolutamente
espantosas, y exponerlos luego, de pronto, a la seducción de las más envol-
ventes voluptuosidades? Veremos bien entonces si atraviesan impertérritos
terrores y tentaciones. Dado que están destinados a guardar la intensidad
creadora del proceso político, que sean al menos buenos guardianes de sí
mismos y de la fonnación artística que ha sido la suya desde la infancia: que
su existencia se despliegue en un buen ritmo y una exacta amtom'a, y que no
haya así ninguna distinción entre el servicio que se prestan a sí mismos y el
que le prestan a la comunidad política. Sobre la base de este género de
pruebas, distribuidas desde la infancia hasta la vejez, ¡se revelarán por sí
mismos, unánimemente reconocidos, como los más aptos para crear para
todos los otros las condiciones exaltantes del nuevo comunismo!
En ese punto, Amaranta;
-¡Qué entusiasmo, querido hermano! ¡Se diria que nos preparan uste-
des una ciudad ideal en la que el Bien triunfa de manera irresistible!
- A costa, sin embargo, de duras pruebas y áridas contradicciones - o b -
serva Sócrates-. Hay un famoso emperádor filósofo, Marco Aurelio, que
leyó la versión de tu hermano Platón, en el diálogo titulado Politeia, de lo
que estamos discutiendo. ¡No pensaba nada bueno, ese Marco Aurelio,
acerca de nuestras ideas! Por algo escribió con todas las letras: "No esperes
nada de la Giudad de Sócrates". ¡Es una prohibición verdaderamente impe-
rial! Pero guardamos, contra él, esta esperanza, ¡sí! Deseamos la nueva po-
lítica, el comunismo. Y es, y será, mucho más que un deseo.
-Esta esperanza es magnífica -insiste Ainaranta-. No obstante, temo
que contenga una fuerte dosis de mentira.
-¿No hay en toda representación política - d i c e Sócrates, de pronto
henchido de gravedad- algo así como una mentira útil, una mentira ne-
cesaria, una mentira verdadera? Pienso en una historia que, hace mucho
tiempo, me contó un marino fenicio. "En muchos países -decía-, la socie-

LA JUSTICLA SUBJETIVA 153

dad está repartida, de modo riguroso, en tres clases sociales que casi ni se
frecuentan. Están primero los financieros, los grandes propietarios, los al-
tos magistrados, los jefes militares, los presidentes de consejos de admi-
nistración, los políticos y los amos de la comunicación, prensa, radio yT:e-
levisión. Luego hay una multitud de profesiones intermedias: empleados
de oficina, enfermeras, pequeños ejecutivos, profesores, animadores cul-
turales, inciertos intelectuales, representantes de comercio, psicólogos,
plumíferos, vendedores calificados, ingenieros de pequeñas empresas, sin-
dicalistas provinciales, floristas, aseguradores independientes, institutores,
garajistas de las afueras de las ciudades, y nos quedamos cortos. Están, por
último, los productores directos: campesinos, obreros y, en especial, esos
proletarios recién llegados que arriban hoy en multitud del continente ne-
gro. Nuestra mitología, la que nos es propia, la de los fenicios, consiste en
decir que ese reparto es natural e inevitable. Es como si un dios hubiera
formado a los habitantes de nuestro país a partir de una mezcla de tierra y
metal. Por un lado, como todos están hechos de la misma tierra, todos son
del mismo país, todos fenicios, todos obligatoriamente patriotas. Pero por
otro lado, el aporte metálico los diferencia. Los que tienen oro en el cuerpo
están hechos para dominar; los que tienen plata, para ser de la clase me-
dia. En cuanto a los de abajo, el dios los mezcló groseramente con chata-
rra. Sólo que el mito, según algunos, no se detiene ahí. Un día, dicen esos
predicadores subversivos, llegará una suerte de contradiós, cuya forma,
hasta el momento, nos es desconocida. ¿Un solo hombre? ¿Una mujer de
belleza radiante? ¿Un equipo? ¿Una idea, chispa que prende fuego en la
llanura en pleno? Imposible saberlo. Lo cierto es que ese contradiós hará
fundir a todos los fenicios, tal vez a la humanidad entera, y los volverá a
formar de tal suerte que todos, sin excepción, estén compuestos de ahí en
más por una mezcla indistinta de tierra, hierro, oro y plata; entonces ten-
drán que vivir indivisos, ya que todos dependerán de una idéntica perte-
nencia a la igualdad del destino."

-¡He aquí, en efecto, una hermosa mentira! - e x c l a m a Glaucón.
-Pero la formación de nuestra política y la educación que la acompaña ¿no
son como el contradiós del fenicio? Dejemos ahora que esta ficción haga su
camino como mejor le plazca al devenir de la vida anónima. En cuanto a noso-
tros, preguntémonos de entrada qué deviene la sociedad si suponemos que no

154 LA r e p ú b l i c a DE PLATON

hay más oro, ni plata, ni chatarra, ni arriba, ni abajo, sino solamente i g u a l e s
para los cuales no existen tareas que haya que reservar para tal o cual grupo
inferior, sino solamente lo que todos deben hacer en provecho de todos.
Amaranta no está convencida:
-¿Pero cómo vamos a organizar la vigilancia de aquellos que o c u p a n ,
por un momento, puestos de responsabilidad? Sería vergonzoso, con todo,
hacer como esos malos pastores que adiestran en ferocidad, para proteger
a sus rebaños, a unos perros que, al final, hambrientos y de carácter vi-
cioso, embisten a los corderos y, de perros guardianes que eran, pasan a
ser aquello mismo de lo que debían defendernos: lobos.
Glaucón refuerza:
-¡Bien dicho, querida hermana! Con todos los medios disponibles,
hay que impedirles a aquellos que han llegado a su turno a ocupar fun-
ciones militares que nos hagan jugarretas de ese tipo. Porque podrían
muy bien, so pretexto de que disponen de la fuerza, sustituir su supuesta
función de benévolos protectores de todos los habitantes del país por
aquella otra, mucho más seductora, de déspotas ávidos y crueles.
- E l mejor recurso -observa Sócrates-, la precaución suprema, es dade
a todo el mundo la educación adecuada. La idea comunista debe coman-
dar a los fusiles.
-¿Acaso no han recibido esa educación en nuestro plan? - s e asombra
Glaucón.
-Nada de eso sabemos todavía, amigo mío. Sólo podemos decir que,
para que esos dirigentes militares provisorios manifiesten, tanto en los
rangos del ejército como respecto de aquellos a los que el llamado ejército
protege, el desinterés más completo y la afabilidad más sutil, es preciso
que hayan tenido la oportunidad de recibir una auténtica educación, sea
cual fuere este concepto.
-Pero -insiste Glaucón- ¿no hay que controlar también su riqueza,
que no posean palacios, rebaños, automóviles de lujo, jarros antiguos,
mujeres arrobadoras, perfumes o joyas? Si los tienen, todo eso los apasio-
nará y los preocupará hasta tal punto que el poder los hará tan desconfia-
dos como arrogantes.
- E l problema se sitúa a una escala mucho más vasta, y la decisión
política, ahí, no puede ser sino absolutamente radical. Hay que abolir la

LA JUSTICLA SUBJETIVA 155

propiedad privada. Ninguno de los miembros de nuestra comunidad polí-
tica poseerá una vivienda propia, menos aún un taller o un depósito de
mercaderías. Todo será colectivizado.
- ¿ Y las mujeres, los niños? -interroga Amaranta.
-Entre amigos, todo se comparte. El alimento requerido para los traba-
jadores, hombres o mujeres, que son también militantes de lo colectivo,
incluso soldados llamados a defenderlo, será distribuido igualitariamente
sobre una base semanal. Se velará por que, respecto de los deseos, nada les
falte, lo cual los exasperaría, ni les sobre, lo cual mitigaría su valor. Se fo-
mentará que las comidas, singularmente las del mediodía, se hagan en co-
mún. De manera general, se facilitarán todos los proyectos de organiza-
ción colectiva de esa parte del tiempo que las simples necesidades de
supervivencia tejen. Se tratará por etapas el difícil problema de la supre-
sión de la moneda. El argumento principal que impone esta medida es que
todo Sujeto dispone de la capacidad, idéntica en él y en el Otro, de partici-
par aquí abajo en la construcción de algunas verdades eternas. Se puede
así hablar de una moneda de lo Absoluto, que vuelve vana a la moneda
contable. Está demostrado que el dinero, en su sentido usual, es la causa
de la mayor parte de los crímenes cometidos tanto por los individuos
como por los Estados, mientras que en todo Sujeto reside una luz inco-
miptible. Se organizará entonces la vida material de tal suerte que se res-
trinja poco a poco la circulación de los capitales y que cada vez haya me-
nos ocasiones de manipular dinero, ya sea bajo la forma inmediata del oro
o la forma intermedia de las monedas y los billetes, que a la larga se retira-
rán de la circulación, ya bajo la forma inmaterial de las letras de cambio,
las órdenes de pago y otros soportes informatizados cuya utilización espe-
culativa estará proscrita. Ésas son decisiones inevitables para quien quiere
asegurar la salvación de nuestra comunidad política. Porque, desde el mo-
mento en que ciertos individuos o grupos se apropian de los terrenos, los
edificios, los talleres, las minas, los capitales, no siguen más que su propio
interés, se vuelven avaros y egoístas y, de militantes y defensores de la co-
munidad que eran, pasan a comportarse en adelante como una oligarquía
que pretende ejercer un poder exclusivo. Como odian a la comunidad y
son odiados por sus miembros, persecutores a los que les llegará el turno
de ser perseguidos, y se pasan la vida entera temiendo más a los rivales del

1 o LA REPUBLICA DE PLATON

interior que a los enemigos del exterior, ellos conducen a la perdición, sin
duda, a su propio grupo de advenedizos, pero también acarrean en ese
desastre, la mayoría de las veces, a la comunidad política entera,
Glaucón siente que ha llegado el momento de ubicar t i n a de esas
arengas cuyo secreto guarda con celo. Arranca a todo vapor;
-¿Qué va a responder usted, Sócrates, si se le llega a decir que los ciu-
dadanos de su comunidad política, y especialmente aquellos que a su
turno ejerzan funciones dirigentes civiles o militares, serán el rigor de las
desdichas? ¿Y lo que es más, desdichas que ellos mismos causan, en el
más completo asentimiento a una condición abyecta? iPero cómo! IHe
aquí a esta gente que uno puede identificar con la comunidad misma,
considerada según su verdad, y que no saca de esa posición ninguna ven-
taja! Qué contraste con nuestros jefes habituales, grandes propietarios de
tierras, constructores de villas soberbias con muebles, piscina, jardines
floridos o cuadros que no dejamos de admirar, introducidos en los mun-
dos de los negocios, íntimos de los productores de televisión, en pleno
control de los flujos financieros.,. En suma, esos jefes que disponen de
una sóhda posición en la sociedad. Los suyos, Sócrates, apenas si están
alimentados y, si he comprendido bien, cobran una verdadera miseria. No
tienen ninguna posibilidad de hacer un crucero por los países del sur en
el yate de un amigo, ni de pagarse putas de lujo, ni de echar el dinero por
la ventana por su solo placer, ni siquiera de corromper a sus adversarios,
como lo hacen todos aquellos a los que la opinión les envidia el lujo, el
poder y la fehcidad. ¡Francamente! iSe diría que todo el mundo, en nues-
tra comunidad, no tiene otra finalidad en la existencia que la de cumplir
lo mejor posible con su deber!
-¡Magnífico! -aplaude Sócrates-. Podrías citar, para concluir, al poeta
francés Alfred de Vigny:

Con energía haz tu larga y pesada tarea
en la vía a la que la suerte te quiso llamar,
y sufre y muere luego, como yo, sin hablar.*

" En el original: "Fais énergiquement ta longue et lourde tâche / Dans la voie où le
Sort a voulu t'appeler, / Puis après, comme moi, souffre et meurs sans parler", [N. de la T.]

LA JUSTICLA SUBJETIVA 157

Las cosas no están lejos de parecerse a tu descripción. ¿Y sabes qué le res-
pondería al que me hablara como acabas de hacerlo?
-Yo, en todo caso, no diría esta boca es rm'a.
- Í Y bien, vas a ver! Voy a ser aún más parlanchín que tú. Primero, le
diría que, si hubiera seguido el camino de pensamiento que es el nuestro
desde el anochecer, encontraría sin dificultades una respuesta a todas sus
preguntas. Por cierto, no habría nada de sorprendente en que nuestra
gente, bajo la regla comunista, fuera, en definitiva, particularmente feliz.
Sin embargo, no tenemos en mira, cuando explicitamos esta regla, la feli-
cidad de una clase social particular, sino la de toda la comunidad sin ex-
cepción. Nuestro método, desde el principio, equivale a pensar que es en
este tipo de estar-juntos donde encontraremos lo que es la justicia, así
como encontraremos la injusticia en las comunidades envilecidas por una
política deplorable. Ahora bien, diría Shakespeare, "justo o injusto, ésa es
la cuestión". Dado que, por el momento, buscamos la forma feliz de la co-
munidad, nos rehusamos categóricamente a seleccionar en ella una estre-
cha minoría de privilegiados. Queremos tener una visión de conjunto.
Nos ocuparemos luego, de imnediato, de las formas que se oponen a esos
principios.
Señor contradictor, agregaría, permítame una comparación. Imagine
que estamos pintando una estatua y que le pasamos con cuidado en los
ojos un fondo negro. Un quídam se acerca y nos critica violentamente:
"¡Pero cómo! ¿Le pintan de negro los ojos, esas supremas joyas de la faz
humana? ¡Es el púrpura real el que se impone! Deberían saber que para
las partes más bellas del ser viviente se reservan los más bellos tintes". No
tendríamos razón en retrucarle, con calma, lo siguiente: "¡Admirable se-
ñor! No crea que nuestra intención es la de pintar los ojos de una estatua
de manera tan puramente ornamental que de los ojos no quede, al final,
más que el nombre. ídem en cuanto a las otras partes del cuerpo. Nuestra
meta es la perfección del todo y, para lograrlo, debemos atribuirle a cada
parte el tinte que le corresponde". Acto seguido, pasaría del cuerpo hu-
mano al cuerpo político. "No se esfuerce, querido contradictor, en distri-
buirles a los dirigentes provisorios de nuestro país comunista goces que
harían de ellos todo lo que se quiera, salvo dirigentes. Después de todo,
se podría imaginar también que, cuando una mujer va a trabajar al campo

hay que examinar con cuidado si la elección de los dirigentes se lleva a cabo con el objeto de otorgaries. zapatos con tacones aguja. y que sube a su t r a c t o r sólo para pavonearse por las calles de los pueblos cuando se le antoja. persuada a aquellos que a su turno son dirigentes. lo que deseamos. es muy desagradable. los que teman una ocasión excepcional de reglar aún mejor la organiza- ción colectiva con la mira puesta en la felicidad de todos. un artesanado inexistente y una industria arruinada. siguiendo el ejemplo de una producción agrícola saboteada. fuman porros. y no se ocupan de la arcilla y del tomo sino cuando su propia charla los fatiga. de .158 LA REPÚBLICA DE P U T Ó N -como todo el mundo debe hacerlo regularmente-. y sólo ellos. en todos los niveles. cineviola. una corona de oro. de grado o por fuerza. pero no es todavía un desastre para el país. y por ende de la comunidad po- lítica por entero. si a alguien se le llega a ocurrir que deben ser campesinos entonados o fiesteros perpetuos. o si tenemos en mira la felicidad a escala del país por entero. entre nosotros. lleva un magm'fico traje largo. surgidos de las masas populares. ciertamente. que aquellos que tienen. O que los tipos que están en su semana de artesanado se recuestan cerca del fuego. ninguna de las prácticas de las que resuka la comunidad ten- dría ya la más mínima existencia. en un momento dado. no sería más que goce! Y bien. cachondeo. cuando eran justamente ellos. por no haber respetado su forma aque- llos que se comprometieron a hacerío. ¡Por una vez la sociedad. los goces más inten- sos posibles. En política. Que unos zapateros de ocasión hagan muy malos zapatos. O sea que. beben whisky. con el poder." Agreguemos. y que no pueden en ningún caso perjudicar a nuestra política. En cambio. En esta segunda hipótesis. que el argumento no es tan fuerte cuando se trata de prácticas productivas como lo es cuando se considera la prác- tica política propiamente dicha. corrompidos como están hasta el punto de ser sólo en apariencia zapateros. Formamos ver- daderos dirigentes. asuman esas funciones dirigentes sólo en apariencia y de ningún modo en lo real de sus acciones es algo que amenaza con acarrear la ruina total de la comunidad. Porque el resultado sería que. Y todos los otros harían lo mismo: festichola. le diremos: "¡Alto ahí! ¡No es de política de lo que hablas!". no es eso. desde la A hasta la Z. la guardia de las prescripciones comunistas. ganduleo. o que no deben residir en el corazón del país sino en vagas comisiones par- lamentarias. hace falta que el pueblo.

.T ú lo has dicho. verá cómo sus diversos componentes. pues en un país comunista nadie puede alegar que no es responsable de nada.IA la postre viene el postre! IHuelo el aroma de agua de rosas que se expande por doquier! ¿Qué son esos "componentes" de la comunidad política de los que no hemos oído hablar hasta el momento? -¡Eh. al disponer de una organi- zación política de primer orden. sin embargo. cubre una de las necesidades más apremiantes de la comunidad. -Exacto. sean quienes fueren. pacificado. -iHombre! -exclama Amaranta.M e parece que debemos fundar nuestra sociedad comunista más allá de la contradicción entre riqueza y pobreza. ¿Crees que de buena gana va a seguir vigilando el vaciado del hormigón y excavando la tierra con su pala por un salario miserable? Supo- niendo que se lo fuerce a ello. Pero simétricamente. por lo de- más.s e asombra Glaucón. Así debe ser también. en el caso de todos los miembros de la comunidad política. -¿Qué calamidades? -pregunta Amaranta. si su salario es tan bajo que no puede ni siquiera comprarse vestimentas cálidas y buenos zapatos mientras se congela en la obra en construcción. en suma. . su celo va a flaquear y no tendrá la más mínima gana de trasmitirles a sus hijos el gusto por este género de trabajo que. LA JUSTICLA SUBJETIVA 159 que sean excelentes obreros en esa tarea. -Y. Lo que se requiere entonces de los dirigentes . Ahí me perdí. el país. ¿qué hay de ellos en su hermosa construcción? . agrandado. se- gún su deseo propio. ¿no se hará día tras día más propenso a sabo- tear el trabajo o a abstenerse de él invocando misteriosas enfemedades? . con los pelos desgreña- dos-. una vez más. -Supongamos que un obrero de la construcción se vuelve de pronto muy rico. se vuelve un mal obrero. ¿No has oído hablar de los ricos y de los pobres? -Justamente. participan de la felicidad general.S e volverá un mal obrero. En esas condiciones. jovencita! -sonríe Sócrates-. es que eviten estas dos calamidades. -¿Cómo? .e s una parte importante de su visión igualitaria del mundo-. Una y otra corrompen a los ciudadanos.

. //.. ¿No crees que será ca- paz de enfrentarse a tres adversarios gordos. -Puede fingir que huye. abatir al siguiente. irse otra vez.... tan fuerte para cada uno.L a riqueza en ausencia de todo trabajo y la pobreza cuando se tra- baja duro. / Trop faible pour eux tous. —Pues sí. -Pero —exclama Amaranta.. . Pero hay un punto que me intriga. Si a nuestro país ideal. trop fort pour c h a c u n d'eux. Y Amaranta prosigue.* • En el original. Tito Livio y Gorneille se acordaron de mí: Solo contra tres.. et lui seul sans blessure. pero en este evento.U n a pequeña fábula para levantarte el ánimo. "Resté seul contre trois.1 o LA REPUBLICA DE PLATON . volver vivaz como el rayo.. huye para pelear mejor. et cette prompte ruse / Divise adroitement trois frères qu'elle abuse" [N.. de la T. Imagínate a un boxea- dor flaco y rápido.] ... mais en cette aventure / Tous trois étant blessés. extraordinariamente dotado para defenderse y para pro- pinar golpes tan violentos como inesperados. este pasaje de Corneille a dos voces.D e acuerdo -dice Glaucón. Suponte que ese campeón se somete a un entrenamiento cotidiano muy intenso. ignorantes y mal entrenados? -¿Los tres a la vez? Difícil. dominado por la política comunista. con un tono docto-. / Il fuit pour mieux combattre. tan débil para los tres. Presto sabe salir de un paso tan riesgoso. se le prohibe toda acumulación de capitales privados.¡eso es historia romana! Es el último de los Horacios cuando mata a los tres Curiacios por separado al cabo de una carrera-persecución. Il sait bien se tirer d'un pas si dangereux. estocar al que lo sigue más de cerca y ya se sofoca. y esta pronta artimaña hábilmente divide a los tres hermanos que engaña. estando los tres heridos y sólo él ileso. volverse. ¿cómo podrá defenderse contra un Estado rico y poderoso que hace que las grandes fortunas del país financien a bandas de mercenarios dotados de armas ultramodernas? . encantada: ..

A propósito. esas cuestiones ideológicas". desconcertada. . financiar un ejército enorme. -¿Y eso por qué? -pregunta Amaranta. no piensan más que en eso" Luego. Finalmente. que se entrena en tenis y cuida su forma corriendo en los bosques. -Podríamos también practicar una diplomacia oscilante -interviene Glaucón-. no pedi- mos nada en absoluto". —¡Qué va! -interviene Amaranta—. como "país". pero hoy en día. agrandar desmesuradamente su territorio. Desde el punto de vista de la política. -Porque para los Estados ordinarios nos hace falta un nombre que se relacione con su multiplicidad.. Un nombre que apunta a una unidad. contra unos corderos gordos y debilitados. por-el contrario. tu memoria está bien entrenada. uno de nuestros vecinos va a acumular a expensas de los otros todas las riquezas. esté lista para partir a la guerra y para dejarse acribillar por la Patria y la Virtud? -¿Esos tipos? ¡Jamás! En otros tiempos. está prohi- bido acumular riquezas y tesoros. ya que contienen por lo menos dos conjun- tos enemigos entre sí: el de los ricos y el de los pobres. va a vol- verse un país hegemónico y se nos va a echar encima para destruirnos sin la más mínima vacilación. Supongamos que tenemos en nuestras fronteras dos Estados potencialmente peligrosos. antes que emprender solos una guerra incierta con- tra lobos determinados a combatir y a los que no hay nada que robarles. hacemos una hábil transición: "Dejemos de lado.son para ustedes. hubieran sido oficiales de re- serva. sólo merece el nombre de "país" aquel cuya organización intentamos definir. no les conviene. por el momento. Le enviamos al que nos parece más débil una embajada solemne en la que figuran todos nuestros dirigentes del mo- mento. Ustedes. los lobos ascéticos y flacos. LA JUSTICLA SUBJETIVA 161 -iBravo! -sonríe Sócrates-. todos los bienes del enemigo -el tercer ladrón de este asunto. ¿crees que la juventud dorada de los barrios ricos. -Pienso entonces que la juventud de nuestro país comunista se man- tendrá firme frente a los mercenarios de las oligarcjuías decadentes. -Hija querida. eres muy buena al llamar "país" a semejante aparato de riquezas y de violencia. Con ese jueguito. Comenzamos por decirles una verdad: "Entre nosotros. develamos nuestro pensamiento: "Si firman un pacto con nosotros.. nuestros interlocutores preferi- rán aliarse con nosotros. Sin lugar a duda.

en cambio. en un lugar determinado. por más pequeño que sea en apariencia. no se encontrará ningún otro que pueda superarlo. incluso si comenzamos. tendremos siempre muchos aliados y pocos enemigos. Eso huele a pacto germano- soviético. -Toda esta "diplomacia" me parece de un cinismo asqueroso -dice con cara de asco. ni en la tierra entera. pensamos esas potencias como multiplicidades. Aunque no tenga ni si- quiera cien mil soldados en pie. . como una potencia separada de todos. . en realidad. por fin! -exclama Sócrates-. ieso huele a Stalin! -¡Ah. que se subdivi- den a su vez en una multitud de subgrupos. nos estrellaríamos contra la pared. Se casan entre gente del mismo grupo. He aquí por qué es importante que nuestros futuros di- plomáticos no traten a las otras potencias como si cada una constituyera un país. a otros la riqueza. se ignora todo de la vida de los otros. Si la juventud releva a aquellos que van a partir al término de un proceso educativo libre y disciplinado. -Instruir y educar. Lo cual prueba que en todos esos "países" hay. Con esa visión de las cosas. Si. ¡Creí que iban a dejar que me hun- diera en el realismo gagà! ¡Por supuesto que no se puede razonar así! Por eso la escala de nuestra construcción sólo puede ser. resolverá sin dificul- tad todos esos problemas de detalle.¿ Y la clase media? -objeta Glaucón.D e todos modos -observa Glaucón-. y el Estado planea por encima de todo eso. dos conjuntos. si nos desliza- mos en sus conflictos internos y les prometemos a unos el poder. en apariencia. efectivamente. la presunta "clase media". ni en su vecindad. Amaranta-.¿ Y que es? -pregunta un Sócrates lleno de curiosidad. en realidad. o más bien sufi- ciente. la única. sobre todo en las demo- cracias.1 o LA REPUBLICA DE PLATON . constituye la base de masa del poder de los ricos. todos esos reglamentos que inventamos no tienen que ocukar la gran idea. -Salvo en momentos de episodios revolucionarios extraordinarios y limitados en el tiempo. en manos de los ricos y de sus vasallos. a otros aun la libertad. Dado que en nuestro país brillan la justicia y el impulso del pensamiento. que hay detrás. en realidad. el uni- verso entero de los hombres. inclusive aquellos de los que no he- . Esos "países" son marquete- rías de guetos. será considerado en todas partes como el más grande de todos. como siempre.

como se dice. ya que serán conscientes tanto de sus imperfecciones como de su valor. sexualidad. [N. Cuando se conoce la importancia decisiva que tienen. desde el principio de la Odisea. la preocupación mayor de los dirigentes debe consistir en no dejar que el sistema educativo se corrompa o se venga abajo.] . para los adolescentes. dejar todo eso al abandono. -Tienes mucha razón. a su vez. . todo sucederá según el modelo de un círculo que se dilata. Para nosotros. a dos voces: "Des aèdes le chant n'a rien de ce qui vaut / Si tous ne jugent pas qu'il est le plus nouveau // Ce 'tous' me paraît être un ensemble de veaux". -Viéndonos tan pimpantes y superiores. Homero. declara: De los aedas el canto nada tiene de bueno si no lo consideran todos como el más nuevo. "tout ce bouge « í rouge". los dife- rentes tipos de ritmos.* y es falso que en el arte la "novedad" es en sí misma un criterio de juicio. LA JUSTICLA SUBJETIVA 163 mos dicho gran cosa. la mejorarán de paso. herencia. etcétera. de la T. Ese desinterés cínico se adapta bien al mundo del mercado capitalista.] " En el original. como todo lo concerniente a la intimidad familiar: casamiento. preocupados por transmitirles a sus hijos la educación que han recibido. y no desear para ella la fuerza subjetiva y el valor del pensamiento. fuera de toda reflexión y de toda incitación narrativa. [N. En la traducción se pierde la rima interna. cuya única preocupación es inundar a la juventud con nuevos "productos". los habitantes de nuestro país. de la T. hijos. es un absurdo.** • En el original. -Sin embargo -interrumpe una Amaranta regocijada—. . de danzas y de canciones. El resultado será que cada generación superará a las precedentes. una de las consignas de Mayo del 6 8 y del cine militante francés que prosiguió u n o s años más. Y. Si desplegamos desde el comienzo una política realmente fundada e s principios. Una educación adecuada formará la buena natura- leza de todos.E n resumen.Y bien -retruca Sócrates-: Me parece ese "todos" un grupo de terneros. es falso en política que "todo lo que se mueve es rojo". ¡a los viejos les van a dar por el trasero! -bromea Amaranta.

a mi maestro en música. una vez más. -¿Qué quieres decir? —Y bueno.1 o LA REPUBLICA DE PLATON La aparición de nuevos géneros en la música es. se repite. escuchar a los profes con un mínimo de atención y de respeto. El nuevo ritmo se introduce en la vida cotidiana y se refuerza en ella. hmpiarse las uñas.. ocuparse de los padres enfermos. . inevitable y deseable. los políticos. . cortarse el pelo. A estas músicas debemos confiarles la etapa. hacen bailar a los sones de la nueva música. ésta marcará con su huella toda su vida adulta.. como si recitara una lección. a su manera. -iPerfecto! -rezonga Sócrates-. . Se canturrea. de la adolescencia. el grandísimo Damón! Él dijo algo que ustedes tienen que atornillarse en la cabeza: todo cambio masivo de las músicas de moda expresa un cambio en las disposiciones más importantes del Estado. chicos y chicas: callarse cuando hablan los mayores. compartir la comida familiar en lugar de atracarse de pizzas. brutalidad. En ese punto yo seguiría. Precisamente por eso tenemos que desear y sostener las músicas creadoras y profundas que. . ¿Leyes es- critas sobre el largo del pelo y el color de la cera de los zapatos? i Qué dis- parate! Si un individuo recibe de su educación una orientación decisiva.. -Por "insinuación simple".a las relaciones o a los contratos que vinculan a los particulares. apoltronados frente a la tele. iEl grande. el gran Damón. -Sería propiamente estúpido legislar sobre esas fruslerías. esa relación extraña? -pregunta Glaucón.. sin duda. me atrevo a decirlo. se escucha. lus- trarse los zapatos. ilustren. cederies el asiento en el autobús. que fue alumno de Pitoclides de Ceos e inventor del modo lidio dis- tendido -dice Amaranta con una voz infantil. arreglar la habitación.. negligencia. Pero no se podría ser testigo de ella como si se tratara de un im- placable destino. siempre un poco melancólica.¿ Y cómo se da eso. Una influencia de este or- . -Pero no entra usted en los detalles -lamenta Glaucón. tan juerguistas e irresponsables como los adolescentes en la humareda ensordecedora de una toffe nocturna. la po- tencia de la Idea tal como se da en la visitación pasajera del abigarra- miento sonoro. por su belleza y por la emoción que de ellas se desprende. Pasa -rapidez. todo el saber hacer que hay que inculcarles a los jóvenes. Pasa y avanza al final hasta las leyes y los principios que.

duermen siem- pre con un ojo abierto se despiertan: .S i todo el país hiciera lo mismo que esos "enfermos". al mismo tiempo que pasa por un muy buen tipo. o el des- cuento de una parte de la plusvalía sobre las transacciones inmobiliarias que hace el Tesoro público? ¿No hacen falta leyes precisas sobre todo eso? —Mi querido amigo. ¿Pero no es exactamente lo que hacen los Estados que. siguen tomando todos los comprimidos cuya eficacia les elogió algún "amigo". Y si no lo es. encontrará el reglamento conveniente de común acuerdo. no dejan por ello de prohibirles a los ciudadanos. Los que se pasan la vida haciendo y rehaciendo una multitud de proyectos de ley sobre estas cuestiones imaginan que van a llegar a un orden jurídico perfecto. parar de fumar enormes cigarros apestosos y dejar de tragar platazos de carne grasicnta y de brócolis salteados con crema.S i n embargo. muy mal gobernados. de las fac- turas de los proveedores. origen verdadero de su tormento. . organizará el fraude a gran escala y corromperá a los elegidos para que voten leyes que le sirvan. de la reglamentación de los productos derivados y de la fijación de la tasa de cambio? Y en otro orden de ideas. un verdadero sabio al que hay que colmar de honores. de la extensión de los poderes de un tribunal. Entonces el jurista y el economista que. No hacen más que agravar los síntomas y. —¡Vaya que sí! ¡A más de uno he visto! —arroja Glaucón—. la organización del fondeo de los barcos de recreo. buena o mala. de los con- tenciosos entre vecinos? ¿Y los impuestos. ¿qué de las que- jas por injurias. a pesar de eso. la tasación de las actividades portuarias. de la . no estarías muy complacido. Son como esos enfermos un poco deprimidos que buscan todos los días un nuevo medicamento milagroso en vez de carnbiar su estilo de vida. ¿Qué lo- grarían en tal caso los reglamentos puntillosos y los decretos intermina- bles? iNada de nada! La ley debe sellar el devenir real de las cosas y no imaginarse que lo define. en Glaucón. bajo pena de muerte. modificar en lo más mínimo las instituciones y las leyes estableci- das. LA JUSTICLA SUBJETIVA 165 den. si la gente es honesta. Piensan que su peor enemigo es aquel que les aconseja no beber tanto. aquel que halaga a los habitantes de ese deplorable Estado. ¿qué dirá usted de los contratos comerciales. lo cual es ridículo. termina por alcanzar el fin que le es propio. adivina sus deseos y se esfuerza por satisfacerlos.

Hasta siendo enanos. que son muy anteriores a las leyes. sea cual fuere. de la incierta fidelidad que . ¿cuál puede ser nuestro programa en materia de legislación? . se tomarían a sí mismos por gigantes si todo el mundo les afirmara que miden más de dos metros. sencillamente. Porque se trata de los principios.1 o LA REPUBLICA DE PLATON manera más servil posible. No se dan cuenta ni por un instante de que no hacen otra cosa que cortar la cabeza de la hidra.¿ Q u é dirás de la multitud de gente que acepta consagrar sus cuida- dos a un Estado de esta especie y se pone a su servicio con ardor? ¿No son valerosos? ¿No están llenos de buena voluntad? Pero Glaucón es muy poco sensible a la ironía. conocemos a ese género de demagogos.¿ Y de qué nos va a hablar -dice la provocante Amaranta.D e l templo interior que cada uno. o bien es una consecuencia automática de las disposiciones establecidas. con la esperanza nunca perdida de fijar un límite a las malversaciones financieras en los contratos y en todos los asuntos fango- sos que evocábamos hace un rato.ese Apolo racional? . en- tre nosotros. la que va a ponerse a trabajar. los codicilos y los decre- tos de aplicación. es inútil. por esa manía que tienen de legislar y de multiplicar las ermiiendas. si está admirablemente gobernado. los principios tienen algo de divino. Es la Razón universal. si las leyes son humanas. las leyes más elementales de la cantidad. Son sobre todo cómicos. Entonces. un verdadero legislador no tiene por qué devanarse los sesos con ese tipo de reglamen- tación: si el Estado está deplorablemente gobernado. . en tanto Sujeto. o bien cada quien sabe lo que hay que hacer.S í -acuerda Glaucón-. cuya imagen. eso no aporta ninguna mejora. . con la mira puesta no en el servicio público. en la cual cuenta sin duda ser candidato? . es Apolo. . -Usted quiere decir que en un Estado. sino en la próxima elección.i C o n todo! No vamos a disculpar a los que se dejan engañar por las opiniones de la multitud hasta el punto de considerarse como grandes políticos tan sólo porque hay lacayos que los adulan en la televisión y mentecatos que los aplauden en los mítines. construye para albergar las verdades a las cuales se incorpora. No los inculpes. de modo tal que podemos decir que. ahora. -iQué despiadado eres! Tal vez esa gente ignore.N o tenemos nada que hacer.

es el pensamiento de lo genérico. de obrero de la construcción. en qué se di- ferencian y a cuál de las dos debe uno consagrarle la vida para ser feliz. LA JUSTICLA SUBJETIVA 167 nos vincula a esas verdades. lo ayudaremos. o la Razón universal. . Sobre todos estos puntos. valerosa. incluso y sobre todo si fue traba- jando de mandadero. y sobre la cual no hemos avanzado ni una iota: ¿dónde está la justicia? Procúrate un potente pro- yector. despierta y llama en tu ayuda a Polemarco. Pero ustedes forman parte del equipo. guiar nuestros esfuerzos. de mucama. la que debe. La justicia es como un espeleólogo perdido en el abismo de nuestro discurso. bajo la dirección de Amaranta. tanto cuando está oculto en su soledad como cuando está expuesto a la mirada de los hombres y de los dioses. -¡Caray! . -¿Cuál? . sin duda -atempera Sócrates—. de los demonios y los genios maléficos que propagan los simulacros de lo Verdadero. dónde se disimula la injusticia.nuestro nuevo país recibe el sello de su fundación. de obrero del campo o de cajera como dieron muestras de lo que eran capaces. a Trasí- maco y a toda la tropa. entonces! Si nuestra justicia concuerda con ese real cuyo concepto hemos dispuesto. ¡Lo había olvidado! Es verdad lo que dices. insta- lada por nosotros en el centro de nuestro universo.S i n duda. y yo tengo que dirigir las operaciones de sal- vataje.d i c e Sócrates golpeándose las manos-. Declaró incluso que no sería más que un filósofo renegado si no acudía en auxilio de la justicia a viva fuerza y por todos los medios. Supo- . sobria y justa. luego. . con una excepcional gravedad. -¡Habla usted para no decir nada! —exclama Amaranta-. -Así -dice Amaranta. a decir verdad. caso por caso. Ayer por la noche nos había prometido comprometerse personalmente en esa bús- queda. de los honores que hay que rendirles a quie- nes fueron los héroes de tal fidelidad. esclarezcan todos los recovecos de nuestra interminable discusión para descubrir allí dónde se esconde la justicia.s e asombra Glaucón. de las ceremonias fúnebres en las que se habla de esos héroes con fervor. será reflexionada. animan la traición y desaniman a los militantes. querido amigo. -¡Allí vamos. Sólo nos queda una pe- queña cuestión por solucionar. ¿no? -Sí. sí -sonríe Amaranta-.L a única que nos importa.

la ignorancia y la retórica no tienen ningún valor. la capacidad de deliberar exige una forma de saber ra- cional. casi de modo mecánico-.s e asombra Amaranta-. y nos detenemos. . o el pintor de edificios cuya ciencia de los colores lisos y brillantes . -¡Lo seguimos! -chacotea Amaranta. Pero si no es una de esas tres cartas. sabemos que son los cuatro ases.s e inclina Sócrates-. por una vez nada usted en el sentido de la corriente. Si el as de corazón es una de las tres primeras cartas vokeadas. ¿Quién va a contradecir ese género de truismo? Sócrates hace como si nada hubiera escuchado y. será preciso que las otras sean las que aún no hemos descubierto.S i n embargo. -Pero hay un montón de saberes racionales. todos necesarios para el país. está bien. En las reuniones de la verdadera política. sigue por su camino: . Su capacidad para depurar una computadora o encontrar lo que contiene su disco rígido ¿hará de él un militante político avisado? . Veo allí incluso una suerte de extrañeza. Nos explica que en política hay que hacer lo que hace falta. Tratemos a nuestras cuatro virtu- des como a tus cuatro ases. o sabio. como una muía terca. -¡Formidable! . Hay cuatro cartas sobre la mesa.Q u é cosa rara debe de ser para que le parezca extraña .Y el diseñador industrial que traza un plan impecable de una má- quina.. es inútil voltear la cuarta: les él! Mo- raleja: aunque hay cuatro cartas. por ejemplo.N o -responde Glaucón. . Un buen informático. en el peor de los casos ganamos en tres vuehas.s e burla Glaucón-. Sócrates -interviene Glaucón-.o sabia.. Volteo la primera carta y reconozco a primera vista lo que es reflexionado. . o bien pensada.significa que en las reuniones a que convoca deliberan de tal modo que lo que allí sé decide es justamente lo que la situación exige. Un Sócrates impresionado. ¿no? -Aquí. y buscamos el as de corazón. ¡me gustaría verlo! .Q u e una política sea reflexionada . eso hace de él so- lamente un informático avisado. o bien pensado.1 o LA REPUBLICA DE PLATON niendo que descubrimos en ella una de esas virtudes. Volteamos las cartas una por una.E s como un juego de cartas un poco idiota .

a la que le corresponde ese saber. y no la de algu- nos. sino en todo espíritu que responde a las condiciones generales de nuestro comunismo y sabe que es parte interesada en nues- tro destino colectivo. envuelva absoluta- mente a todo otro saber. son sólo buenos en su especialidad. Que los que se quedan atrás sean cobardes o corruptos no in- fluye mucho en el hecho de que el Estado sea una cosa o la otra. . ¿es su saber racional el requerido para una verda- dera reunión política? -No. único en su género. jovencito! ¡Todo el mundo se equivoca. que merece el nombre de sabiduría política y gobierna tanto la delibera- ción como las decisiones que de ella resultan. Y el saber político será aquel que. Luego. Y la competencia en la materia es a priori la de todos. en un momento dado. no en algunos ciudadanos especial- mente formados.¿ Y el valor. En política. y que lo requerido es que todo el mundo participe en la defensa del país frente a toda agresión injustificada. . no los habrá.O sea que . risueño. De tal suerte que la sabiduría de las deliberaciones y de las decisio- nes es una virtud que debe residir.c o n c l u y e Glaucón. entonces? -Puede parecemos que descubrir dónde se esconde el valor en la so- ciedad no es difícil. en efecto. Eso es al menos lo que todo el mundo piensa y dice: el valor del ejército es el único que da la medida del valor de un Estado. sino sobre todas las situaciones con las que se confrontan todos los habitantes del país.¡no habrá políticos entre nosotros! -No. que en nuestra visión política no hay ejército separado. Primero. Para saber si un Estado es cobarde o valeroso. Es a la población por entero. todo el mundo tiene razón . por el número de aquellos que de él disponen.s e entusiasma Amaranta. basta con considerar la parte de ese Estado que se ha enrolado en las grandes guerras. -Y. y tú también! Sencillamente. por una vez. has olvidado dos cosas. -¡Caíste en la trampa. -ÍAh! ¡Has soltado la palabra! La política no es ru puede ser una espe- cialidad. técnico o especializado. no se delibera sobre un objeto particular. que nuestro valor consiste mucho más en desear el fin de las gue- . LA JUSTICLA SUBJETIVA 169 deja a todos admirados.

"imágenes" que. imaginen que. que tiene una función conservadora. "En primer lugar.. tanto en la alegría como en la pena. sea uno presa del deseo o del miedo. -¡Todo esto está bastante embrollado! -protesta Amaranta-. si quieres. el valor debe pertenecer a todos. desconcertado. a su entender. co- mienza por elegir en el arco iris de los colores un tejido tramado sólo con blanco. prescribien- do las cosas y las circunstancias que es lícito temer. para la púrpura de nuestros . jovencita! Imaginemos un tintorero. Cuando un tintorero quiere que su lana sea púrpura. estupefacto. . con el fin de que pueda absorber el brillo más vivo. el brillo de la tintura permanece imborrable. incluso con jabón. y es sólo después de haberlo preparado con mucho esmero. no pueda sus- traerse a la buena ley. pero también sobre aquello que es posible espe- rar más allá de la firme resistencia que se opone a todo lo que pretenda contrariar esta esperanza. saben lo que sucede. -¿Pero qué conserva el valor? -interroga Glaucón. ahora. paradójicamente. ¿Podría usted aclararnos esta historia de opinión que es una ley educativa y. ade- más.res- pecto de todo lo que la educación logró cambiar en una ley. Ima- ginen. En tal sentido. -¡Tus deseos son órdenes. que nuestro trabajo educativo. que apunta a que todos los habitantes del país puedan ser guardianes de nuestra política. -¿Un tintorero? ¿Pero a cuento de qué? -dice Glaucón. no le tenemos miedo". El valor asegura a largo plazo la custodia de esta opinión haciendo que. Se puede decir. -Perfecto. es del mismo género que el del tintorero. no nos gusta la guerra. y si uno la lava con mucha agua. pero mal preparado. -Vas a ver.u n a opinión recta. y estar siempre listos para resistir si un Estado quiere destruirnos. indestructible? Pásenos una de esas imágenes cuyo secreto tan bien guarda. no imitan nada ni a nadie. .1 o LA REPUBLICA DE PLATON rras y en comprometemos sin reticencias en un proyecto de paz perpetua. Se trata de una opinión verdadera sobre aquello que es importante temer. la tintura es indeleble. cuando nuestro hombre lo impregna de tintura púrpura. Cuando se ha teñido de tal manera una tela. en segundo lugar.U n a buena relación subjetiva . Si se procede de otro modo. todo se borra con el prmier lavado y uno se pone en ridículo de veras. sea el soporte blanco o de color. Y eso quiere decir que la clave intelectual del valor reside en todo el cuerpo político.C o m o decía Mao -interrumpe Amaranta-..

que se puede decir que el valor es una virtud política. y que impide que las peripecias de la existencia terminen por aguar su brillo. sea el tumo de la justicia. . en dirección de la juventud. se necesitan Sujetos bien preparados. a partir de su buen fondo natural y de su educación. más eficaz que las cenizas o el cepillo para limpiar al Sujeto de todo lo que contribuye a su valor-. ¿Te parece conveniente. y no sabemos cuál es "justicia". no puedo proponer ninguna otra. Por el momento.L a sobriedad . opinión que no borrarán ni ese temible jabón capaz de lavar todo -quiero decir el goce ciego. Imagino que el sa- ber instintivo que tienen los animales o los idiotas acerca de aquello que los amenaza. el miedo y el deseo egoísta. esta definición? .s e la llama también "templanza". las car- tas "sabiduría" y "valor". una opinión in- quebrantable sobre aquello que hay que temer y. es demasiado limitado. "medida". Llamo "valor" a esa espe- cie de potencia que tiene a su custodia. Me gustaría que usted voheara "sobriedad" y que luego. -Pero . amigo Glaucón. Para esta preparación nos sirven. y para que adquie- ran.se parece más que las dos primeras virtudes -sabiduría y valor. para merecer el nombre de valor. los tres componentes de la fórmula química de un terrible detergente. declara en todos los tonos que el ser humano es un "animal político" Dis- cutir estos puntos exigiría una exposición aparte. a una suerte de consonancia subje- . un muchacho brillante pero al que tan poco aprecio.E n todo caso. Aristóteles. Planteemos entonces que los principios fundamentales í e nuestra política son una tintura para el alma.o b j e t a Glaucón. sean cuales fueren las circunstan- cias. Nos quedan dos. a su entender. de modo tal que sea indeleble. -Imaginas bien. Es por eso. en este juego. y que la meta del protocolo educativo que hemos propuesto es sólo la de preparar a los jóvenes para que tomen el color de los principios. al no estar vinculado a ninguna determinación educativa. en el sentido en que ese alumno de tu hermano Platón. ni tampoco el trio del dolor. sobre todas las cuestiones importantes. a un acorde. además. la música y las ma- temáticas como la historia de las revoluciones o los deportes de combate. por obligación.a una relación armoniosa. la opinión recta y legítima sobre aquello que hay que temer o no te- mer. finalmente.sólo hemos volteado. "modera- ción". LA JUSTICLA SUBJETIVA 171 principios. inten- temos volver a nuestra preocupación primordial: la justicia. tanto la literatura.

dos partes: una mejor. ya que responde a tu pri- mer caso: es dueño de sí mismo porque. pretenciosas.172 ^ LA REPÚBLICA DE PLATÓN tiva. o esas jóvenes parejas bien instaladas. y el que es do- minado. bajo la influencia de una educa- ción mediocre y de dudosas compañías. ¿Cómo podría el mismo ser. más generalmente. la que tiene por norma las pulsiones individuales. sólo podemos imaginar a partir de aquello de lo cual tenemos experiencia. y otra menos buena. se dice entonces que el Sujeto concernido. se declara que él no se domina a sí mismo y que está des- provisto de toda sobriedad real. Sócrates. -¡Imagino. . en este tipo de frase hecha. merece tal apela- ción todo aquello en lo cual la mejor parte prevalece sobre la mala. aunque más no fuere entre los ni- ños que siempre tienen caprichos. que domina la atracción ejer- cida por el deseo de los goces breves. imagínate un país modelado por nuestra política y verás que hay que elogiarlo. y. considerado como Sujeto. en todo caso. se desaprueba al Sujeto concernido. se domina.P u e s bien -masculla Sócrates-. y eso es un elogio. tales como "dominarse" o "ser dueño de sí mismo".la expresión "ser dueño de sí mismo" no se aplica verdaderamente al mismo ser. asimismo. -¿Por qué dice usted que la expresión "dominarse" es incomprensi- ble? -interviene Amaranta-. Cuando la que es mejor por natura- leza domina a la menos buena. a tu entender. los adolescentes que vagabundean fu- mando sus cigarrejos. puesto que de lo que se habla. Es una organización eficaz del Sujeto. en lo que el lenguaje guarda como huellas de esta virtud particular. se domina. ya que supone la división del • Sujeto. la que se incorpora a una verdad. Hay en el ser humano. a veces hasta se lo injuria y. Cuando. Es lo que se sobreentiende en expre- siones más o menos incomprensibles. que no hablan más que de sus vacaciones en Persia. imagino! No obstante.s e obstina Amaranta. En su país milagroso. amo y esclavo? -Pero . se encontrarán sin duda deseos de goce. . en la medida en que domina la parte estrictamente individual que hay en él. especial- mente él mismo. la mejor parte se debilita hasta el punto en que la pasión por lo Verdadero se inclina ante el instinto de muerte. en el mismo instante y en lo relativo al mismo ser. iYo la comprendo muy bien! -¡Es ridicula! El que se domina es a su vez dominado. es de un individuo idéntico a sí mismo. ser a la vez dominante y dominado.

teníamos razón en decir que esa sobriedad era una armom'a. ya se trate del individuo o del Estado. ganada por el entu- siasmo— que nuestra visión política es la que pennite que la colectividad sea dueña de sus pulsiones y de la obsesión amenazante de los goces breves! . . poéticos o matemáticos. -Observen —agrega Sócrates.N o s subestimas. . la domestica- ción de las energías colectivas por parte del Capital fomenta en todas par- tes las pulsiones egoístas y su infame esterilidad. Casi todo el mundo. sino también la de los dirigidos. a saber: "¿Quién debe mandar?"... intelectuales o físicos..que la sociedad que edificaremos asumirá la más calma y la más afirmativa sobriedad. Amaranta.. al contradecir a las pulsiones egoístas. tan sólo porque tienen en sí mismos la exacta medida de su valor creador. Subestimas la felicidad incomparable que induce el pleno ejercicio de la inteligencia cuando la acción está a su altura. Nosotros obramos para que se organicen y se vuelvan ampliamente mayoritarios esos deseos vin- culados al pensamiento que. de exactitud o de invención. y que así -interrumpe Sócrates. da toda su vitalidad al acuerdo entre todos en cuanto a la dominación que ejerce lo mejor de lo mejor sobre lo que tiene menos valor. se puede decir que la sobriedad no es sólo la virtud de los dirigentes. añadirá a la secreta bondad natural propia de los humanos lo que de ella esclarece una educación refinada. Les daremos derecho a esos deseos sin objeto limitado. Se extiende de manera abso- luta por el país entero y estimula el acuerdo de todos los que allí viven. son privativos de un círculo combatiente minoritario. a esos de- seos infinitos que son simples.. y que son compatibles con las opiniones verdaderas y el pensamiento puro. en apariencia.Y podríamos decir también -refuerza Glaucón. -Pero entonces —observa Glaucón—. -¡Hay que decir entonces -exclama Amaranta. La sobrie- dad. y. en- tre nosotros. en el mundo actual. . LA JUSTICLA SUBJETIVA 173 . . una consonancia. de prestancia o de habüidad. sean cuales fueren las funciones que ocupen en un momento dado y los talentos particulares que les son propios. que no quiere ser menos— que es en esa misma sociedad. en la que cada quien ejerce a su turno responsabilidades gubernamentales o militares. cuando no la guerra civil. Hoy en día. donde el acuerdo entre dirigentes y dirigi- dos está constantemente garantizado gracias a la pura y simple supresión de la pregunta que siempre y en todas partes engendra la demagogia.

sino hacia un horizonte vago y alejado.¡ E s duro de tragar! . eso es todo de lo que soy capaz. real y no metafóricamente. -Entonces. como si les hubiera entregado su pantalón. -Pero por desgracia es cierto. incluso desde el inicio de nuestra discusión. . y tii si- gues mis huellas. Tal vez la reconozca si usted me la muestra. rodeemos la espesura y em- peñémonos en no dejar que la justicia huya.¡ Q u é más quisiera yo!. tres de las virtudes cardinales: la sabiduría. Avancemos paso a paso. tan cerca de nosotros. Ofrecíamos el espec- táculo grotesco de esa gente que busca por todos lados la llave cuando la tiene en la mano.. queridos amigos. -¡Vale. Éramos nosotros los que no la percibíamos. po- bre cierva aterrorizada por nuestros conceptos que bien sabe afilados en la muela de la lógica. ¡Adelántate.. pase adelante! . Tengo la impresión de que ha- blábamos de la justicia sin llegar a descifrar con claridad aquello que. Hemos reconocido y definido.174 LA r e p ú b l i c a DE PLATÓN -¡Buen trabajo! -apunta Glaucón-. ¡Ah.P o r más que miro mis pies —objeta Glaucón. en que es- taba la justicia. querido mío. Como temibles cazadores. Por el momento. nuestro cuarto as es sin duda alguna la justicia. ¡hazme una señal! . -Piensa en nuestra larga conversación. éramos nosotros unos perfec- tos idiotas. Ningún camino trazado. ale!". Nuestra cuarta carta..Y en muy buena forma. es el momento de hacer sonar el cuerno y de gritar: "¡Ale. No sea cosa que desaparezca en la humareda de la incertidumbre. en nuestro futuro país.. me rasguño con las zarzas. -Bueno. La justicia se escondía sólo para nuestra mirada perdida en el sueño romántico de las lejam'as. Cierto es que está en los parajes. Glaucón mío! ¡Intenta desemboscarla! Si la ves. el valor y la sobriedad. . pese . a las ortigas. en tono de lamento- sigo sin ver nada. ¡La justicia es nuestra! -¿Dónde? ¿Cómo? ¿Todavía está viva? . Sombras espesas. Esta diablesa de justicia se revuelca a nues- tros pies desde hace un buen momento. Lianas y cactus por todos la- dos.. me lanzo bajo los árboles.E l lugar no es especialmente acogedor.. No mirábamos en esa dirección. Glaucón! Tengo la pista. no veo ni una sombra.g r u ñ e Glaucón.

nunca hemos definido la justicia en esos términos. de soldado(a) a médico(a). diciendo que sabíamos. En todo caso. Sócrates! En vez de compararla con una po- bre cierva. Pero estoy segura de que va a decírmelo. Hemos dicho. en suma.s i n duda te acuerdas de eso. según creo. todo lo que está dicho. lo que tem'a para nosotros valor de principio concernía a las obliga- ciones subjetivas que se revelaban más fuertes que la modificación de las situaciones. para devenir lo que Marx llamaba un "trabajador polimorfo". siempre sin decirlo.E n la serie de las virtudes. nosotros mismos decíamos de ella. lo que hemos establecido entonces y hemos recordado muchas veces . a la justicia. o al menos una forma parti- cular de esta obligación. Amaranta. Ahora bien. no deja fuera de su campo de acción ninguna de las posibilidades que la época le propone. no soporta más. -¿Sabes por qué pienso que es evidente? -No. ¿Qué cuernos es este laberinto de lo que hemos dicho sin saber que lo decíamos. sin que eso impli- que que se lo desanime a seguir el camino que él imagina es el más apro- piado para sus cualidades naturales. aunque más no fuera en la forma de lo no dicho de nuestro decir. .es que todo individuo debe adquirir la capacidad de ocupar cualquier función en la sociedad. . con la misma intensi- dad. LA JUSTICLA SUBJETIVA 175 a todo. Cuando hemos comenzado a examinar los fundamentos de nuestra política. la justicia llega en cierto modo como el más-uno de las otras tres. terrible damisela! Eres tú la que va a decirme si tengo razón. diga de la justicia lo que tiene por decir. que mientras se pronunciaban estas últimas réplicas se ti- roneaba ferozmente las mechas enredadas. al valor (la ciencia de lo que conviene temer) y a la sobriedad (el . define. Ella les prodiga a la sabiduría (lo que se piensa bien). . querida Amaranta.N o hemos dicho nada de eso -protesta Amaranta-. Esta suerte de obligación general. de doméstico(a) a poeta o poetisa. de mecánico(a) a arquitecto(a). mal dicho o no di- cho en lo que ha sido dicho y vuelto a decir? Sócrates alza los brazos al cielo: -¡No te enojes. un ani- mal humano que.¡ S e anda con remilgos. de albañil(a) a matemático(a). que la justicia consiste en lo siguiente: cada uno puede perfeccionar las aptitudes particu- lares que reconoce en sí mismo y prepararse a la vez.

Y en consecuencia . injusticia por ex- ceso de esa misma homogeneidad -dice Amaranta.S e dirá entonces -interviene una Amaranta muy concentrada. arrebatado por el lirismo de las abstracciones: .n o t a Sócrates-. lugar en que esas virtudes. Y Sócrates. -Injusticia por defecto de homogeneidad colectiva. capacidades singulares.O también: injusticia según la igualdad. en prohibir que todos puedan también cultivar lo que les pa- rece son. sólo el vínculo dialéctico entre la localización y la apertura asegura a una disposición subjetiva.E l crimen contra los derechos de lo Mismo no podría hacer olvidar el crimen contra los derechos de lo Otro.¡ E inversamente! -sonríe Glaucón. . -Doble crimen -concluye Glaucón-: que todos no puedan ser como todos los otros. Pero estamos seguros de que. o bien en impedir la competencia universal de todos. continuando en su vena un poco pedante: . capacidad combinada en cada quien con el libre perfecciona- miento de los talentos particulares. o bien. . con el ceño fruncido. Luego. es el proceso real de ese mismo vínculo dialéctico el que tiene por nombre "justicia". por una vez el más jovial de todos. decidir cuál de las cuatro virtudes es la más importante para asegurar l a perfección de nuestro país comunista nos pondría en s e r i a s dificultades. sin la capacidad de cada uno para reemplazar de manera creadora y eficaz a cualquier otro en cual- quier tarea. . paradójicamente unida al desarrollo de su hexis. o que todos no puedan ser diferentes de todos los otros. las otras virtudes no tendrán localiza- ción precisa ni apertura universal.1 o LA REPUBLICA DE PLATON control de las pulsiones) la potencia real y el lugar de esa potencia. en ellos. en nombre de esa uni- versalidad. sea cual fuere. o disposición propia. injusticia según la libertad. En el fondo. Ciertamente. Ahora bien. la injusticia consistirá. una vez activadas. rea- liza el ideal de la relación de ese individuo con la totalidad social. . desarrollan su eficacia subjetiva. su vitalidad social o colectiva.que la disponibilidad de un individuo para toda praxis.

. Tal vez así. Admitamos. sería más fácil saber. frotándolos uno contra el 177 . sin examen suplementario. Estamos lejos de la meta. una forma provisoria. allí donde todo está en conformidad con una verdad política.E l famoso método del isomorfismo -observa Amaranta. Si algo diferente aparece en el término mínimo.U n isomorfismo no se constata. luego. habíamos reunido nuestras fuerzas para definir la mejor política que pueda poner en práctica la población de un país. una suerte de idea de la justicia. al principio de nuestra indagación? Que. al aclarar la intuición de lo que es la justicia en el más vasto de los conjuntos que la contienen. allí se encuentra forzosamente la justicia. se prueba. podremos concluir que nuestra indagación ha lle- gado a buen término. al menos. extrañamente enervado-. por medio de un ir y venir entre los dos términos. ¿Cuál era nuestra esperanza.N o PERDAMOS TIEMPO -dice Sócrates. Si hay una flagrante similitud. lo que es la justicia en el más pequeño de esos conjuntos. Si se verifica que se puede trasponer esta forma al individuo considerado en sí mismo como unidad. VIL La justicia subjetiva (434d-449a) . Y como nos parecía que eso "más vasto" era un país. país e individuo. y si convenimos en que también allí el nombre de justicia es el adecuado. Tal vez debamos conten- tarnos con una similitud. volvamos al término máximo para prose- guir allí nuestra labor de pensamiento. que todo país en que la vida de la gente está reglada por lo que acabamos de decir merece ser proclamado justo. . Tenemos ahí. es perfecto. en especial el individuo. convencidos de que. idea apropiada para la vida colectiva. Traspongamos lo que hemos puesto en evidencia en ese vasto conjunto que es un país a ese elemento más pequeño de la existencia que es el individuo.

Si de dos cosas se afirma que son idénticas aunque una sea más grande y la otra más pequeña..¡ C o n mucha razón! .que usted ya ha definido el método y que no nos queda más que conformarnos a él. Sócra- tes-.. defensa y dirección. . . . como un militar choca los talones.r u g e Glaucón. . . creo que no. en su proceso. en posición de firme.está o no compuesto. ¡todo es fácil ahora! Nos basta con saber si un Sujeto . la so- briedad. activadas por los mismos afectos. ..P e r o hemos establecido que una politica es justa cuando hace posi- ble que cualquiera sea capaz de ocupar cualquiera de las tres grandes funciones por las cuales un país continúa existiendo: producción. orientarse. las mismas disposiciones formales. lo cual exige que esa política unifique. por las tres instancias que hemos articulado a nivel colectivo a partir de las tres fun- ciones fundamentales: producir. . ¿son desemejantes en r a z ó n de lo que justifica que se las declare idénticas sin tener en cuenta su dife- rencia de tamaño. en todo lo que compete a la Idea de justicia.es mucho más sublime: "Omnia praeclara tam difficilia quam rara sunt". hagamos surgir la chispa de la justicia y este- mos en estado de utilizar su claridad para nuestros propios fines.Y por ende.P u e s bien. defender.E n latín -interrumpe Amaranta. considerado provisoria- mente como Sujeto.N o sé si las cosas que tengo por decir son "praeclara" sonús. hasta .a nivel individual. ¿con razón le atribuiremos los mismos nombres que aquellos que nos ha parecido le convenían a nuestro país comunista? . ¿no? -iSí! -clama Glaucón.1 o LA REPUBLICA DE PLATON otro como a dos pedernales. ¿no diferirá en nada un individuo justo de una justa colectividad. como el lugar político. será totalmente se- mejante a ella? -Totalmente -puntualiza Glaucón.M e parece -pontifica Glaucón. Con los métodos que son los nuestros. Es más bien el mo- mento de citar a Spinoza. fácil. -Sigúeme bien. el valor y la sabiduria. No creo para nada que sea fácil..O sea que si descubrimos en el individuo. En verdad. virtudes requeridas a diversos títulos para las tres funciones. -Fácil. o hay que decir más bien que son semejantes? -¡Semejantes! -responde Glaucón.

sea cual fuere su objeto -alimento. hacia el norte. adoptemos la vía más corta y la más despejada. si ustedes quieren. en la discusión de esta noche. los fenicios y los egipcios. saber muchas cosas.D e acuerdo -concede Sócrates-. que cada individuo lleve en sí las mismas disposiciones formales. sin duda demasiado fácil: es necesario. Segunda hipótesis: cada vez que se nos requiere para una ac- tividad. es el sujeto por entero. Pero tal vez sea necesario que nos contentemos. los barcos llenos de ánforas de vino o aceitunas y las estatuas talladas en marfil". sexo. amigos míos. toda esa gente de los países de allí arriba. LA JUSTICLA SUBJETIVA 179 ahora. los stocks de trigo. todo el mundo lo sabe. no hay más gusto que por el oro. distintas y especia- lizadas. y en cierta forma indi- . no llegaremos a una precisión sufi- ciente. que aquellos que se observan en el país del que él es ciudadano. o si tenemos allí una prueba empírica de la existencia de tres instancias subjetivas.-. con toda seguridad. Es seguro que todo esto. son coléricos y violentos. discutir. bueno —se repliega Sócrates—. Porque ¿de dónde pueden provenir esas disposiciones. etc. la plata. el gusto por el solaz intelectual de los atenienses y la valerosa ferocidad de los escitas proceden de la misma fuente. pro- viene del temperamento de la gente y se transformó en una característica nacional. poco importa cuál. y diferente también de esas dos vías es el camino del deseo. ni demasiado al norte ni demasiado al sur. primera hipótesis: el saber nos llega por una vía dife- rente de la que toma el empecinamiento colérico. Veremos bien cuándo se impone pasar a la velocidad su- perior. Más hacia nosotros. El camino que lleva a la meta es más largo y más sinuoso. Y entre los meridio- nales.E s más que suficiente -suspira Glaucón-. -iPuaj! -arroja Amaranta-. por el momento. ¡No vamos a retomar ahora los argumen- tos de los borregos racistas! -Bueno. . Vamos a buscar algo más fino. La dificultad consiste en saber si la insaciable codicia de los fenicios. es un gusto charlar. los mismos caracteres. con debates pre- liminares e investigaciones introductorias. Primero hay una argumentación empírica bastante fácil. los escitas. si no de los individuos? Hablemos un instante como se habla en la barra de los bares: "Los que habitan entre los tracios. lEstos argumentos retorci- dos me agotan! . En suma.

se puede decir que la peonza está irmióvil desde el punto de vista de su eje y se mueve con un movimiento circular desde el punto de vista de su borde. Pongamos. Construir una argumentación riguro- sa que fuerce a elegir una de estas posibilidades es un verdadero desafío un reto. con los medios de lo mismo y con miras a lo mismo.s e exalta Amaranta. permanece fijo. Si un adversario. ¿qué le responderías. Si el eje está recto. ya que un punto cercano al eje realiza al mismo tiempo un camino mucho más pequeño que un punto situado en el borde de la peonza. Se observa además que cuanto más se acerca uno al eje. que es sólo un punto sin extensión. . por supuesto! . -Verifiquemos paso a paso que estamos de acuerdo. . partidario de la dialéctica de las apa- riencias. fiel Glaucón? -IMuy fácil! Es lo que les digo siempre a mis amigos apasionados por Heráclito: el tipo en cuestión mueve ciertas partes de su cuerpo y deja las otras en reposo. puramente idéntico a sí mismo. Se puede decir que la peonza combina un principio . ese tipo que está ahí. Es tan cierto que lo Uno como tal. No hay ahí nada que se parezca a una contradicción. -¡Pero no! Hay que distinguir en la peonza el eje y la circunferencia. no puede hacer y soportar cosas contra- rias de modo simukáneo. bien plantado sobre sus piernas. Por lo tanto. más lento es el movimiento circular. que si observamos tal simuhaneidad sabremos que no se trata de lo Uno. y ella gira sobre sí misma en totalidad. por cierto. -Observa que tu argumento pasa de la pareja movimiento-reposo a la pareja Uno-múltiple.1 o LA REPUBLICA DE PLATON viso. para no contra- decirnos al avanzar. ¡una peonza! Está toda entera y al mismo tiempo en reposo y en movimiento cuando su centro. sino de una multiplicidad. llegara a decirnos: "Fíjese. en la acera de enfrente. está a la vez en reposo y en movimiento". esté en el mismo instante y en la totalidad de sí misma en reposo y en movimiento? -No. pero dice 'sí' con la cabeza y se rasca la barriga. Tu contradictor podría entonces buscar y encontrar un contraejemplo mejor. la misma que ella misma. -¿Es posible que una cosa una.U n ejemplo no estaría de más -pide con timidez Glaucón.H a y que partir de bastante lejos. el que se compromete en ella.l Y usted va a levantar el guante. . está inmóvil.

En todo eso. el brillante alumno de mi hermano Platón.de que una vulgar peonza de niños alcance para probar esta variante del principio de no contradicción. por la mediación de lo mismo y con miras a lo mismo. Decir sí y decir no. si quiero que me suministren droga. desear y desdeñar. . definir bien los contextos en los cuales es válido. la sed. parejas de términos contrarios? -Desde luego -dice Glaucón. o atrae a sí el objeto de su deseo. LA JUSTICLA SUBJETIVA 181 de movimiento con un principio de inmovilidad. y así sucesivamente. encontramos siempre las dos parejas de contra- . y también la volun- tad. sobre todo. Si deseo algo. cosas contrarias. ya se trate de la acción o de la pasión. le parecería esto muy ligero. -Sin embargo. encogiéndose de hombros-. será preciso que me diga brutalmente no a mí mismo antes de enviar a paseo al tentador. me digo sí a mí mismo incluso antes de que el traficante me haya hecho la pregunta. en todo caso. tan impa- ciente estoy de que satisfaga mi deseo. -¡Bien forzados! -bromea Amaranta.d u d a Amaranta. Pero si deseo abstenerme. no nos deja- remos desestabilizar y no admitiremos jamás que una cosa una y la misma que ella misma pueda simultáneamente. convendremos en que todas las consecuencias que de él he- mos sacado son nulas y sin valor. alumno Glaucón! Sean cuales fueren las apariencias de contradicción que extraemos de nuestra experiencia sensible. y que éstos permanecen distintos sin que la unidad de la peonza se vea amenazada. Perderíamos muchísimo tiempo. atraer y rechazar. no estás equivocada. como dicen los políticos y los periodistas desde el momento en que se les habla de igualdad y de verdad. todos los deseos. Por ejemplo. ser o soportar. -¡Excelente. se revela que es falso. es que el Sujeto que soy va hacia lo que desea. Admitamos que el principio de no contradicción es verdadero y avancemos. -Volvamos a lo "concreto". o el anhelo. hacer. El hambre. esperar que no. en el mismo instante. no querer. Habría que refutar aquí todas las objeciones posibles para asegurar el principio y. -Sabes que no me gusta ese Aristóteles. apartar lejos de sí. ¡Ah! ¡Él hará su camino! Pero a mí no me gusta.N o estoy segura . forman parejas de contrarios con no desear. ¿son éstas. en un momento cualquiera de nuestro camino. A Aristóteles. Si. Es como de- sear y no desear.

d i c e Sócrates. Cada deseo. -Intentemos. o bien todo eso no es más que un conjunto de causas exteriores sin relación esencial con la sed como deseo? Si hace calor. sino un excelente omdette de champiñones. que aca- bas de nombrar.viene a decirte al oído: "Mi pequeño Glaucón. por sí misma. ¿Constituye para el Sujeto un deseo más variable de lo que creemos.D e acuerdo -dice Glaucón. si estoy en reposo.1 o LA REPUBLICA DE PLATON nos más importantes: la actividad y la pasividad en la acción. y lo que nos calma el hambre no es tampoco el Alimento. dos dedos en un vaso bastarán. ese muchacho que dice por todas partes. lo que se desea no es nunca la Bebida con una B mayúscula.d i c e Glaucón. querido amigo. desde el principio? ¿Desea uno una bebida más bien fría o más bien ca- liente.t ú sabes. . a la sed se agregará el deseo de mucha agua. sí o no en el lenguaje. el de calor. Toma un deseo bien clásico. pen- sado en sí mismo. a la sed se agre- gará desde afuera el deseo de frescura. . un deseo cuyas variaciones habría que fijar. y lo mismo sucede con todo lo que merece el bello nombre de 'deseo'". contra la presunta "teoría de las Ideas" de tu hermano Platón. -Tal vez corras el riesgo. sino un gran vaso de vino blanco. Si la sed es un deseo. con el ceño fruncido-. de ver cómo se desmorona tu hermosa certeza si un amigo de Diógenes . -Confieso que me pondría en aprietos . el deseo violento de cierto paté de liebre. Porque deseamos naturalmente las buenas cosas. Si estoy ex- tenuado y sudando. del mismo modo en que el hambre en sí es el deseo de alimento y no. si hace frío. ¿la sed es sed de una bebida deter- minada. o determinar. más clásico imposible: la sed. beber mucho o poco? En suma. con el índice apuntando al aire-. penosamente. así y todo. que él conoce bien el caballo pero en modo alguno la caballidad. mantenemos firmes en el principio siguiente: hablar de la determinación de lo que es tal como es en su relación con otra cosa no es admisible sino en la medida en que esa otra cosa está ella .¡ P o n mucha atención! . Pero la sed en cuanto tal no será otra cosa que el deseo de su correlato natural. es el deseo de un licor delicioso y no de un bol de aguachirle. y no los infames pistos. la bebida en cuanto tal. sólo tiene relación con la generalidad de su objeto na- tural y sólo se revela como deseo de un objeto determinado bajo el efecto de circunstancias exteriores.

jovencita. con el más lento. en el futuro.Y un existente mucho más grande no es tal sino en relación con otro que es.Y el más caliente con el más frío -interrumpe Amaranta. de una inferioridad? Amaranta se enardece: -¿Va a seguir así por mucho tiempo? Sócrates no se desmoraliza. Pero Sócrates. por su parte. de igual modo. Insiste. cada vez más calmo bajo la tormenta.¿ Y aquello que. si quie- . Sócrates persevera en el sarcasmo: . más pequeño? Amaranta se contenta con mover la cabeza con un aire de abati- miento. el más pesado. pero aquello que es tal como es por sí mismo no tiene relación con otra cosa sino en la medida en que esa otra cosa es tam- bién por sí misma tal como es. y lo mismo se dirá de todas las parejas con- ceptuales de ese género. de dirección. del mismo modo en que. fue más grande.. con sutileza. para que no le falte salero a esta ensalada. en el pasado. o. con la mitad. aquello que advenga a una superioridad no podrá hacerlo sino en relación con el advenir. .. cambia de pronto. no lo fue sino en rela- ción con lo que era más pequeño que él. por su parte. . -Veamos. ¿De ese otro existente se dirá entonces que es. así como el vinagre más ácido con el aceite más dulce. mucho más pequeño.Ésa es jerga pla- tónica en estado puro. ¿No has comprendido que un existente del que se dice es "más grande" no es declarado tal sino respecto de otro existente? -¿Me toma usted por una imbécil? . el más rápido.E s lamentable.¿ Y el saber. Sócrates cala aún más: . remedando a Sócrates-. con gran placidez: . -lAhora sí que no pesco una! -protesta Amaranta. que el más no es tal sino en relación con el menos. entonces? ¿No es la misma dialéctica? ¿Esa a la que tú llamas ensalada? El saber en sí es saber de lo que se conoce en sí. ¿De acuerdo? Por todo comentario. Amaranta suelta: . con el más liviano. fuera de él.D e ningún modo.LA JUSTICLA SUBJETIVA 183 misma determinada.S e dirá. el doble.

con un tono un poco más débil: -iPero si ya ha dicho usted todo eso! Si sé. está exclusivamente. . comprendimos! . ¡sí. lo cual no contradice de ninguna ma- nera que.l o "sabido" en sí. -Veo. un verdadero saber hacer cuyo objeto era la construcción de edificios. de pronto intimidada. se le debe dar de ma- . y de que se explique. o tam- bién "es bueno y malo el supuesto saber sobre el Bien y el Mal"-. que cuando un saber. un "objeto = x" -diría mi colega Kant-.t a l sería el caso si se dijeran. en tanto uno y considerado según ese Uno.H a c e un rato declarabas no comprender nada. es a todas luces el saber de una pareja determinada de términos contrarios. de aquello de lo cual se plantea que es aquello cuyo saber es el s a b e r Pero ese saber particular lo es de aquello que es particularmente conocido o de aquello de lo cual se plantea que es el objeto determinado del cual ese saber es saber.es en todo diferente. en tanto saber. útil y perjudicial". autodeterminado. Amaranta se pregunta en qué trampa va a caer y replica. por ejemplo. . cuyo objeto . y creo comprender . Cuan- do surgió. tomo un ejemplo indiscutible. a condición. esté él mismo sobredeter- minado. supongamos la me- dicina. Y esta vez. ¿no fue para distinguirlo de los otros saberes que hizo falta darle el nombre de arquitectura? .E s e saber estaba determinado en su diferencia respecto de los otros. en particular la salud y la enfermedad. cosas absurdas del tipo "el saber de lo que es útil o perjudicial para la salud es por eso mismo.c o n c e d e Amaranta. y que por eso mismo es imposible identificarla con el saber en sí. con precisión. Recapitulemos por última vez. en relación con algo determinado. o lo "cognoscible" en s í . Un existente en relación con algo en general.P o r cierto . sé lo que sé. de que no se entienda por "sobrede- terminado" que el existente en cuestión asume las determinaciones de aquel con el cual está en relación .M e gusta repetirme. él mismo determinado.1 o LA REPUBLICA DE PLATON res. El mismo principio permitió la clasifi- cación general de los saberes y de los saber hacer a medida que fueron apareciendo en la historia. con el que los otros saberes no tenían que relacionarse para ser identificados. en la historia de los grupos humanos. desde luego. en la inedida en que esa determinación lo definía como saber de un ob- jeto.d i c e Amaranta.

nos inclinamos.. en efecto. bien estúpido. -Sí. hacia eso se dirige. -¿Cuántas veces nos va a repetir eso? . Amaranta prosigue en tono vindicativo: -Sí. que es un saber determinado. en efecto. mien- tras que la sed pensada en sí misma no es sed de una bebida abundante o limitada. no el simple nombre de "saber" sino. de modo inmanente. pero como hemos dicho. es. y por lo tanto com- pleto. se trata forzosamente de la acción. que sin duda alguna forma parte de ese género del ser en que lo que es no es tal sino porque está en relación con algo. La sed. Si algo contraría. cuando uno piensa la sed como relación con una bebida determinada. -¡Eh! -desliza Amaranta-. . que estigmatiza a aquellos que "no comprenden el acuerdo profundo de lo que está en conflicto consigo mismo". de bebida -completa Glaucón. de acuerdo. por supuesto. considerado como Sujeto. interna al Sujeto. es sed. está claro. contentísimo. en una palabra. LA JUSTICLA SUBJETIVA 185 nera absoluta a ese saber. Alega que el arquero rechaza y atrae el arco en el . Se pa- rece al estribillo de una canción triste. el que tiene sed sólo desea beber: a eso tiende.N u n c a es triste el canto del concepto. que ninguna cosa puede pro- ducir en el mismo momento. Seguro que tiene usted razón. en relación con el objeto determinado que se agrega al puro saber. sino. Hemos admitido. Ya lo ha condenado a usted Heráclito.. . -¡Siempre me sales con Heráclito! ¿Es tu preferido Heráclito? El ejem- plo que él da del "acuerdo de los movimientos opuestos". .s e indigna Amaranta-. . buena o mala. aprobamos. ¿A dónde quiere llegar con todo esto? —Estamos ahí. efectos contrarios. justamente.. Así pues. de "saber médico". de algo distinto de esa pulsión que lleva al sediento hacia el beber como si fuera un animal. Amaranta se enjuga la frente y suspira: -Abandono. el nombre sobredeterminado. es ella misma una sed determinada. la pulsión del Sujeto sediento. con todo. el tiro al arco. de manera exclusiva y según su naturaleza intrínseca. -¡Te dio sed! Volvamos a la sed. Sed de la Be- bida en sí. comprendimos. sed de una bebida determinada. en la misma parte de sí misma y con miras al mismo objeto.

subjetivamente. hay en todo Sujeto. de lo Dos. mientras que la otra tira la cuerda y la flecha hacia atrás. la audacia. esta historia de lo Uno. -Esas prohibiciones. sin embargo. la sed y los otros deseos. a nuestro sediento. . se rehúsan a beber en lo inmediato? -Los he visto a montones -opina Glaucón. ieso no existe! .¡ A h ! -refunfuña Amaranta-.N o obstante . el apetito.o b j e t a Glaucón-. si admitimos las consideraciones lógicas que desarrollaba usted hace un instante. Heráclito. Llamemos "racional" a la primera. Volvamos. y finalmente de la negación. No es lo Uno lo que produce en sí mismo el despliegue contradic- torio de lo Dos.1 o LA REPUBLICA DE PLATON mismo movimiento.que hay algunos que. Queda por examinar el caso de los afectos no pulsionales. La unidad de los contrarios. y "pulsional" a la segunda. ya del cuerpo. activa en la sexualidad. para ver claro en todo esto. . como siempre. su fusión. toma la combinación de dos operaciones separadas por una contradicción única. voy a retor- cerle el pescuezo! -¿Admitirán -prosigue Sócrates. dos instancias distintas. coexistan en ellos la pulsión de beber y la prohibición que bloquea esa satisfacción in- mediata. claramente separada del pensamiento puro y vin- culada a toda la gama de satisfacciones y voluptuosidades. mientras que pulsiones y adicciones proceden. cuando se manifiestan. Es preciso también que la prohibición sea diferente de la pulsión y más potente que ella. sin duda alguna. como el ardor. —¿Qué pensar de ellos? Es preciso que. el arquero unifica bien los dos movimientos. —ILo hace sólo porque tiene dos manos! El dos está dado y se impone al uno. es muy sutil. en un mo- mento dado. IPero no! Una de sus manos empuja la madera del arco hacia adelante. tienen sed y. Como ven. Por lo tanto. y que implicaban la anteriori- dad estructural de lo Dos desde el momento en que hay apariencia de contradicción. activa en nuestros razona- mientos. ¡Si ése tiene todavía sed.S í . no sería irrazonable sostener que identificamos ahí dos fuerzas subjetivas distintas. ya de inflexiones patológicas del psiquismo? Si tal es el caso. ¿no proceden de un agente racional. más bien. .c o n c e d e Glaucón-.

pobres supliciados ensangrentados! ¡Mírenme bien! ¡Soy yo el que les ofrece ahora el más lamentable de los espectáculos!". de los argumentos racionales. ya sea en nosotros mismos. con los brazos arrancados. el Sujeto se vitupera a sí mismo y se rebela contra aquello que. Algunos de los muertos estaban en vías de descomposición. Es una suerte de guerra civil interna: el Afecto toma partido por el Pensamiento contra el Deseo. ¿con cuál de las otras dos hay que identificarlos? -¿Con la pulsional. el Afecto se pone del lado del Pensamiento. ¿Forman una tercera instancia? Si no. Leon- cio se transforma en el teatro de un conflicto trágico. . termina por abrir los ojos bien grandes y. ya en los otros. corriendo hacia los horribles pedazos humanos que cubren el suelo. es raro que observemos lo con- trario. En ese sentido. en su propia subjetividad. y he aquí que. y el Afecto que no sabe muy bien a quién servir? -Así y todo -comenta Glaucón-. lo violenta de tal modo. En cambio. como apestados. Una pulsión mór- bida lo empuja a mirar de cerca la espantosa escena... hijo de Aglayón. lucha contra sí mismo y logra cubrirse el rostro con su abrigo. en él. Por un momento. entre ese muro y el que va a Palero. tal vez? -arriesga Glaucón. o con la garganta abierta embadur- nada de sangre. Fíjate en lo que sucede cuando . se ve que Leoncio está en cólera por haber cedido a un deseo mórbido. otros tenían huellas de tortura.Y es eso lo que se observa a menudo. como lo hicimos nosotros ayer. que me contaron hace algunos años? Ese tipo volvía del Pí- reo por el muro del norte. ve un montón de cadáveres: estaba bordeando el lugar de los suplicios. -¿Qué contrario? -dice Glaucón. incluso si no pudo impedir su derrota. grita: "¡Mí- renme. Pero. . -¿Cómo interpretarías entonces la historia del llamado Leoncio.Q u e uno se ponga en cólera contra sí mismo porque el Pensamiento se opone a la furia de un deseo y la vence es algo que no se corresponde prácticamente con ninguna experiencia. Entonces. otros estaban mutilados. ven- cido por su deseo. ¿No es esta anécdota una verdadera puesta en escena de las tres instancias? ¿El De- seo que prevalece sobre el Pensamiento. con los ojos bien redondos. Cuando los deseos se burlan. Unas grandes moscas azules devoraban los ojos fijos de esos desdichados dejados sin sepuhura. LA JUSTICLA SUBJETIVA 187 la indignación.

el frío. . se rebela. como nos pareció que era diferente del Deseo. un poco tambaleante. si es cierto. porque sabe que para vencer a la injusti- cia hay que saber fracasar y extraer las lecciones naturales de los fracasos sucesivos.s e entusiasma Glaucón. siguiendo con la analogía. otras con los perros fieles. lo cual llevaría a la estructura del Sujeto a una contradicción sim- ple. el Afecto es una dependencia del Pensa- miento. está persuadido de que actuó mal: no logra indignarse por tener hambre. Pensábamos que el Afecto era una dependencia del Deseo. o por tener que so- portar grandes dolores. como consecuencia. por el contrario. entre las tres funciones de una política y la organización in- terna del Sujeto. y esta vez no porque el sentimiento de culpabilidad le haga pensar que los merece. helo aquí listo para enfrentar todos los reveses. O si. pero también puede.hemos comparado algunas veces con los pastores. encontrar el sosiego de un repliegue provisorio donde meditar las conminaciones racionales de su pensamiento. los tormentos de todo tipo. -Opto por la estructura de tres términos . por el contrario. Si. . Queda por saber si. el Afecto toma las armas a favor del Pensamiento. frío. como aca- bamos de afirmar. si no se pudrió del todo por un sistema educativo de chicha y nabo. Puede comprometerse con gran heroísmo en la alternativa en- tre victoria o muerte. sí. porque piensa que. a los que tienen por fun- ción la guardia de nuestro país comunista. llamándose a sí mismo como el pastor llama al perro. sostiene más al Pensamiento que al Deseo. Pensamiento versus Deseo.que el Afecto es diferente del Pensamiento. -Así es. soporta el hambre. es él quien sufre la injusticia. helo aquí que se enardece.1 o LA REPUBLICA DE PLATON alguien.H a y que probar todavía -interviene con prudencia Sócrates. considerando su propia indig- nidad. sino. -Cambió usted de dirección. ese inasible Afecto que. pero henos aquí en el extremo opuesto de lo que sosteníamos hace un momento. Ya no es en modo alguno nuestra posición. todo eso no es más que un castigo merecido. antes de volver a partir al combate armado con ideas nuevas. -Nosotros mismos -aprueba Glaucón. que se supone no se corrompió del todo. que toda vez que el Sujeto está en insurrección interna. plantea usted que hay realmente una tercera instancia subjetiva. em- prende el combate por sus convicciones. en efecto -constata Amaranta-.

entonces. de la T.. con un aire triunfal-: los chi- quillos. los gallos. conciliador-. Protesto de manera solemne contra esa antigualla dogmática que trata a los niños como animales. corren por todas partes. Eso es plato- nismo vulgar. Gritan de cólera. aunque lo irrita intensamente esa me- moria saturada de poemas que tiene Amaranta: . LA JUSTICLA SUBJETIVA 189 -Tengo una prueba -anuncia Glaucón. el viejo Homero nos dice con toda claridad que hay dos instancias diferentes. esta vez. los toros. se parten de risa. para darte el gusto.Y bien -dice Sócrates. y la que no es más que cólera ciega. -¡Bravo! -concluye Amaranta-. -¡Muy bien visto! -exclama Sócrates-. ¡a la basura! . y que una se subleva contra la otra: aquella que. -¡Protesto! -grita Amaranta-. tienen un afecto tremendo. considerados uno por uno en tanto Sujetos.] . no son los más listos: lo son más bien los mo- nos. Sócrates guarda su sangre fría. e incluso los lobos. Ulises apostrofaba a su cólera humana con palabras del más fino espíritu cargadas. Podías también pensar en los ani- males. los loros o los zorros.. mientras que el pensamiento es aún en ellos muy enclenque. se en- rojecen de rabia. Odisea. aquellos cuyo afecto está muy desarrollado." En este pasaje. Los más feroces. señores. [N. opera la distinción entre lo mejor y lo peor. -. voy a citar a Homero: El pecho golpeándose con sus toscas manazas. sazonado al socrático modo -comenta Amaranta. Tenemos.. como funciones ' En el original: "Se frappant la poitrine avec ses grosses mains / Ulysse apostrophait sa colère d'humain / Par des mots tout chargés de l'esprit le plus fin".¡ N o fue fácil! -resopla Sócrates-. con sutileza. ¡Tuve que sudar la gota gorda! Pero henos aquí más o menos de acuerdo: hay tantas instancias en los individuos.E n este pasaje. el Pensamiento contra el Afecto. Una vez más me pilló usted de lo lindo. canto 20.. ¡Bravo! .

de poesía. Así como se dice que la política de un país es sabia . -INo.i Q u é agradable es así el sentimiento de existir! .Y -copia Glaucón. finalmente.o verdadera- mente pensada-.s e regocija Sócrates-.N o hemos olvidado -prosigue Sócrates— que una política es justa en la medida en que la articulación que establece entre las tres funciones prin- cipales -producir. proteger.vale para todo lo que implica la palabra "virtud" tomada en su sentido de "determinación plenamente positiva". y hay una suerte de similitud entre esas instancias y esas fun- ciones.y debe ser- un fiel lugarteniente. un país.s e despierta Polemarco. seremos justos. poder hacer. . .d i c e Amaranta. de miísica y de ejercicios físicos. la educación de base. Así educadas. por las mismas razones. en tales condiciones. dirigir. . radiante. podemos decir que un individuo es justo de la misma manera que lo es una política. como hemos visto.E n estas condiciones . alimentando la ten- sión de uno con espléndidos discursos y profundos saberes. el Afecto sólo puede ser . -¡Tal es la meta que perseguía usted desde hace horas! . que un individuo es sa- bio. .autoriza a cada quien a aspirar a todas. estas dos instancias sa- . -Así. organiza precisamente el acuerdo entre Pensamiento y Afecto. puesto que su virtud propia.decir que un individuo es valeroso remite a las mismas causas y a las mismas circunstancias que hacen que se atribuya esta cualidad a la política de un país. . . en esa tarea. hecha de literatura.Y el paralelismo -concluye Amaranta. cualidad que designará las mismas determinaciones que cuando se trata de la política. ya que haremos todo lo que nos co- rresponde hacer y nos complace. y apaciguando al otro por medio del ritmo y la armonía de los poemas más densos y las creaciones musicales más elevadas. la sabiduría. por cierto! -exclama Glaucón.L a instancia racional.1 o LA REPUBLICA DE PLATON en un país. le impone cuidar del Sujeto por entero y. deberá dominar -conti- mia Sócrates-. Ahora bien. y hasta un Estado. cuando cada una de las tres instancias cuya articulación nos constituye como Sujetos tienda a hacernos capaces de todo aquello que le da sentido a la vida. se dirá.

que usted redujo todo a los conflictos interiores del Sujeto. Y en esa armonía. no se refuerce sin medida ni pre- tenda. Sin embargo. templanza. la instancia más importante. ¿no es la alianza entre el Pensamiento y el Afecto lo decisivo? El primero analiza la situación y evalúa el riesgo. LA JUSTICLA SUBJETIVA 191 brán cuál es su verdadera función y controlarán. eso está claro. abando- nado a su suerte en el mundo tal cual es. orgulloso de su a l u m n o . a la vez.M e parece . . por ende. en la medida de lo posi- ble. como lo hace el Afecto. procede de forma directa del Pensamiento. por intermedio de las instrucciones que le da al Afecto y. hay también enemigos exteriores. someter a las otras dos instancias y tomar el poder sobre el Sujeto por en- tero. finalmente. aceptará. que es la potencia real más importante. que su energía sea orientada por la alianza entre el Pensamiento y el Afecto. habiendo olvidado su virtud propia y toda la economía subjetiva. con todo. sólo se orienta hacia el dinero y la propiedad concebidos como recyrsos universales de todos los goces. pero también contra los invasores. Y habrá. Es asimismo esa Alianza la que justifica que se diga de alguien que es valeroso. a la vez local -por la adecuación de cada instancia a su función subjetiva propia- . El Afecto le hace atravesar sin debilitarse las circunstancias. que si se quiere impugnar la función dirigente del Pensamiento se expone al Sujeto por entero a la ruina de su organización interior.. Pensamiento y Afecto vigilarán al Deseo para que éste. al Deseo. ya que el Deseo no tiene en realidad los recursos para ejercer tal poder. por el saber que dis- pensa en cuanto a lo que es conveniente tanto para cada instancia consi- derada en sí misma como para la estructura que compone la triplicidad de estas instancias. porque obe- dece a las instrucciones del Pensamiento en cuanto a lo que hay que te- mer o no temer. La sabiduría. El Deseo reconocerá. lo cual provoca en la vida de todos irreparables desastres. por su parte. -Tienes toda la razón -exclama Sócrates. y habrá sobriedad. sean agradables o penosas. Un país debe defenderse contra su dislocación en irracionales guerras civiles. por el hecho de que el Deseo. el segundo permite respuestas enérgicas.o b j e t a Glaucón. por más débil que sea su potencia aparente. obsesionado por la repetición de los placeres inmediatos. Pero incluso en ese caso. en todo Sujeto. y hasta combates sin piedad. que es sin duda la fuerza motriz de la actividad subjetiva y. pero que. El Afecto ma- terializa las decisiones del Pensamiento.

creando una disciplina sub- jetiva en ejercicio de la cual aprende cómo se vuelve uno amigo de sí mismo.e l Deseo-. Pero he aquí que Sócrates. amigos míos. -Deja tranquilo a Freud. por el contrario. haciendo sonar las tres instancias como lo haría en el piano un . lejos de autorizar a alguna de dichas instancias a hacer localmente lo que es manifiesto compete a otra. en el corazón de la noche.192 LA REPÚBUCA DE PLATÓN y global -por la perennidad de la estructura gracias a la cual la dirección del Pensamiento. la dirección mental -el Pensamiento.y la mediación activa . Esto nos ha permitido disponer de una imagen conveniente de lo que es la justicia en general: una rela- ción reglada entre tres instancias subjetivas que representan. sino a aquellas que pueden llamarse en verdad interiores. a escala del país entero. porque conciernen al Sujeto y a sus tres instancias constitutivas. cuando dicho Sujeto. dirigir. -Sí.e l Afecto-. el Superyó y el Ello. tiene las mismas características. se exalta. Pensamiento. cuando el chapoteo de las aguas del puerto y el ruido del viento en los mástiles nos escoltaban. el esbozo de lo que podría ser un país animado por una verdadera política. ¿no reco- nocemos por fin la definición. proteger. aunque más antigua. la energía vital . orienta al Deseo-. materializada por el Afecto. uno no se refiere a acciones que se pueden observar desde afuera. organizándose él mismo. en este úl- timo caso. era que se unlversalizara de modo coherente la aptitud para las tres funciones que toda vida colec- tiva requiere: producir. -¿Un sueño que es la realización de qué deseo? -pregunta Amaranta con malicia. Mi tópica es mejor. a su vez. respectiva- mente. Hemos com- prendido que la norma. queridos amigos. hemos realizado el sueño que nos ha llevado a presentar. de la justicia? -¡Hemos llegado ahí! -dice Glaucón. Afecto y Deseo. lo preconsciente y lo inconsciente. ni el Yo. o a trastornar globalmente la estructura tripartita.L a verdadera justicia. como alguien a quien su propia victoria deja estupefacto. y se lanza en uno de' esos períodos elocuentes que tememos tanto más cuanto que nos perde- mos en su sintaxis con una suerte de voluptuosidad: . Afecto y Deseo no son lo cons- ciente. sostiene. su propia economía. ya se trate de la vida colectiva o de la vida personal. salvo que. Pensamiento. para un Sujeto.

. ya sea en el dominio de la producción material o en el de los cuidados del cuerpo. a la vez en el indivi- duo justo y en la justa política comunista. podríamos decir que muy lejos estamos de que se nos pueda acusar de mentir. tan sobrio como armonioso. política. en efecto -responde Sócrates en el mismo tono—. relanza: -Sólo nos queda. con el do grave del Pensamiento. ya en uno de los cuatro procedimientos genéricos. esa cuestión es bastante complicada. Pero eso no esclarece a Glaucón. -Al juego oscuro de las conclusiones indivisas -responde Sócrates. de la multiplicidad que él es. el mi medio del Afecto.N i que decir tiene -sonríe Amaranta. . se tratara de afirmar que hemos descubierto lo que es la justicia. de tal suerte que. arte. es "sabiduría". por Zeus -replica Sócrates-. con coraje. lo Uno que él es capaz de ser. Sujeto músico de sí mismo. al mismo tiempo que localizará y nombrará injusto al tipo de acción que no hace oír sino discordancias informes y cuyo segundo nombre.a n u n c i a enigmática- mente Amaranta. Pero es también sencillísima desde el momento en que uno se ubica en un nivel suficientemente gene- ral para definir en él la injusticia como una suerte de sedición en la dispo- sición subjetiva. que vincula a todos sus compo- nentes entre dios y hace surgir así. definir la injusticia. vinculado a las opiniones que en él presiden. . -Entonces. -Si. LA JUSTICLA SUBJETIVA 193 acorde perfecto.E n su detalle. ¡afirmémoslo! -Estoy con usted -dice la jovencita-: ¡afirmémoslo! -¿A qué están jugando? . ya que si bien la justicia es una. la re- vuelta de una instancia particular contra la estructura global del Sujeto con el fin de controlarlo. haga lo que haga. una dispersión mal reglada. en suma. ciencia o amor.S i esa frase dice algo. es "ignorancia". sí. Así y todo. una confusión funesta. localice y nombre justo y bello al tipo de acción que hace resonar una vez más en él el acorde de esa música subjetiva cuyo otro nombre. la injusticia es multiforme. ya en las relaciones amistosas con particula- res. vincu- lado al saber que preside las acciones de este género. cuyas luces titilan como si fueran a apagarse. dice algo verdadero . el sol dominante del Deseo y el do agudo de la Justicia que envuelve al conjunto.s e inquieta Glaucón. y todo esto de un modo por completo aventu- .

el hipertiroidismo o la insuficiencia res- piratoria. de los sistemas hormonales o de los conglome- rados celulares. de ignorancia. Del mismo modo. .S e puede ser más preciso -interviene Glaucón. por Zeus.d i c e Amaranta. La salud no es otra cosa que el resultado de prácticas sanas. de comportamiento vi- ciado. inclinándose ante Sócrates-. Y la injusticia es o bien una confu- . —En todo caso . la justicia. en el cuerpo. ni por un segundo he pensado en reprochárselo. se puede afirmar que. -Esta vez . declaramos que hemos definido de manera irreprochable la dü'e- rencia entre las acciones justas y las acciones injustas. del mismo modo que la justicia lo es de prácticas justas. en resumen. ya que es sabido que una acción a la vez eficaz y legítima s u p o n e una disciplina rigurosa en cuanto a la delimitación y al reparto de las fun- ciones dirigentes. como se ve en la proliferación celular cancerosa. y las prácticas injustas engendran la injusticia como lo que es tóxico engen- dra la enfermedad. de modo tal que hablamos de injusticia. ya se trate de las gran- des funciones fisiológicas. de cobardía. con un tono quién sabe si de admiración o de crítica-. -Si. Me parece que la pareja justicia-injusticia no difiere en nada de la pareja sa- lud-enfermedad. de una rela- ción ordenada entre sus elementos constitutivos.194 LA REPÚBLICA DE P U T Ó N rero. ¡Avancemos. él también con un tono entre chicha y limonada-. con un tono severo- La salud no es otra cosa que el mantenimiento. si esta frase define unívocamente algo es preciso que sea la injusticia.S e me ocurre una idea con gran poder didáctico -dice Sócrates-. no es otra cosa que el mantenimiento de las relaciones consonantes y efica- ces entre las tres instancias del Sujeto. ¡declarémoslo! —Absolutamente —aprueba Amaranta—: ¡declarémoslo! .N o recomiencen el juego -gime Glaucón-. como usted lo ha demostrado. si no es por el hecho de que la primera es al Sujeto lo que la segunda es al cuerpo. -Entonces.d i c e Amaranta. que hemos dispuesto a la luz de la evidencia lo que significan las expresiones "ser justo" o "ser in- justo". avancemos! . muy poco se nos podrá reprochar no haber tenido en cuenta en modo alguno conceptos subyacentes a las palabras "justicia" e "injusticia". en efecto -retruca Sócrates. de disfunciona- miento. cuando el Sujeto no es más que turbación oscura y carrera errante. Uiia enfermedad trastorna esas relaciones.

incluso teniendo un libre acceso a los más grandes goces -tales como bebi- das. y asimismo sabe a la perfección. y eso aun cuando uno pudiera hacer todo lo que quisiera. los que merecen que nos detengamos en ellos. precisamente. también. con sus desviaciones propias. riquezas ilimitadas. incluso si se está seguro de poder serlo impunemente. ordenar. pero preferí el espectáculo filosófico. no es el momento de abandonar. Y hay que pensar en eso: es necesario nombrar. LA JUSTICL\ SUBJETIVA 195 sión funcional local que descalifica tal o cual instancia en provecho de otra. si contamos núes- . -¿Quién dijo que había que abandonar? —se ofusca Glaucón. poder absoluto- nadie puede soportar vivir cuando su cuerpo está estropeado por completo. Ya que hemos llegado al punto en que es absoluta- mente evidente que las cosas son tal como decimos. aquello que nos librara del vicio y de la injusticia. Por lo tanto. en medio de la infinidad de los vicios posi- bles. -¿Cuatro? ¿Por qué cuatro? . según veo. dado que sus definiciones de la justicia y de la injusticia hacen de ello una ley. veo que hay una multiplicidad de vicios. mientras que la salud es la justicia del cuerpo. que ser injusto. Todo el mundo aplaude esta espléndida intervención. Pero Glaucón. -Frente a la única forma en que se piensa la virtud. alimentos. mi querido Sócrates. mujeres voluptuosas. Sócrates intenta retomar la conducción de las operaciones: -Sólo nos queda examinar si es más ventajoso ser justo. que es todavía más imposible soportar la existencia cuando aquello que está en el principio del Sujeto es errante y corrupto. Cuando vuelve la calma. incluso si nadie lo percibe. -Tantas políticas bien definidas. que alguien como usted plantee esta cuestión. cla- sificar. son cuatro. -Tenía vocación de actor cómico -conviene Sócrates—. de refutaciones sonoras y lar- gos períodos retóricos: . tantos Sujetos en correspondencia con ellas.s e asombra Glaucón. cuando sabe con toda pertinencia que.M e parece sencillamente cómico. o bien una subversión global que destruye toda posibilidad de orien- tar el Deseo en la vía de una verdadera creación subjetiva. A primera vista. ¿no? Ahora bien. salvo. quiere mostrar que algo entiende. impulsado por el éxito de su conclusión aprobadora. se puede concluir que la justicia es la salud del Sujeto.

sería más bien como una aristocracia universal. El director de teatro francés Antoine Vitez propuso la fórmula "de elite para todos" Yo intenté otra. En ese sentido. Como lo es el Sujeto que se constituye en ella.¿ Y cuáles son los nombres de esas desviaciones? . ninguna importancia. comunismo. y el Sujeto que de ellas re- sulta es un Sujeto mal formado. entonces. Que haya uno o varios dirigentes no tiene. En todos los casos. esta quinta polí- tica es buena y verdadera. hay en total cinco grandes formas políticas. Las otras cuatro políticas son formas fallidas. . porque todo está orientado por el pensamiento más refinado y más amplio. Universal. porque cual- quiera puede y debe ser el portador de ese pensamiento. . "aristocratismo popular".E n lo que se refiere a la que nosotros deseamos.196 LA REPÚBUCA DE PLATON tra política. puesto que todo el mundo puede ser llamado para cumplir todas las funciones. por lo demás. . -Denos. el nombre inmortal es. los nombres de esas políticas. en ese caso. cuatro mal forma- das y una sola excelente.s e impacienta Glaucón. Aristocracia.

Y una y otra vez se vuelve usted alu- sivo y elusivo. 197 . no sé ni siquiera lo que quiere decir esta frase: ¿qué es lo que se trata exactamente de "compartir"? Hace mucho tiempo que lo acosamos para que nos ex- ponga su parecer sobre la diferencia de los sexos. ¿Cree que puede salir del apuro soltando así. la procreación y la edu- cación de los niños más pequeños. ique nos tome por pánfilos! -ÍDiablos! ¿Pero qué he hecho? -Nos trata con una imperdonable ligereza. en tanto mujer.A usted -dice Amaranta—. luego comprende que su vecino sólo quiere atraer su atención. Se acerca y él le murmura al oído: -¿Vamos a dejarlo franquear el obstáculo como si ni siquiera lo hu- biera visto? ."que en- tre amigos se comparte todo"? -Pero querida Amaranta.A menos que se trate de una cochinada. que tra- tándose de las mujeres y de los niños es evidente -cito su fórmula. yo. La dura jovencita se crispa. vili. permítame que se lo diga -responde una Amaranta muy enérgica—.H a y que impedírselo por todos los medios -repUca Amaranta.s e vuelve Sócrates. cuando Polemarco le toca el hom- bro desnudo a Amaranta. Por aquí y por allí. las cuatro políticas insuficientes. Sócrates se apresta a enumerar. las lámparas de aceite inscri- ben cortos círculos en los que combate una luz íluctuante. . en el rodeo de una conversación. ¿no es cierto? . -¿A quién hay que impedirle que haga qué? . Pasa por encima de una cuestión de la más alta importancia tan sólo para no tener que mojarse. en el orden lógico e histórico que regla su interdepen- dencia. Mujeres y familias (449a-471c) ESTÁ CADA V E Z más oscuro.

-Confieso . -Tratándose del sexo. ¡vamos a pasar ahí los dos días que vienen! . amigos? ¿Qué argucias ponen en marcha. No juegues al filósofo constipado. hasta tal punto apasiona a todo el mundo. Responde a nuestras pre- guntas. y que así se contentarían ustedes con mis breves alusiones igualitarias. no recules cuando hay que hablar de desnudarse y de echar un polvo. querido amigo -responde Trasímaco. .¿ Y qué? . "Soy como el viejo Tolstoi. una vez. -Pero .198 LA REPÚBLICA DE PLATON -Tiene razón -interviene Polemarco-. esas cuestiones sexuales. triunfante-. sin duda porque escuchó la palabra "sexo" y. No te pongas en nuestro lugar. totalmente despierto y totalmente sarcàs- tico-. La vida entera no alcanza para agotar el tema. cada vez más vehemente.s e defiende Sócrates. en los límites más tenebrosos de la vida colectiva? Creía que había esquivado con astucia. por una vez. lo que es más. y expón tu doctrina sobre la educación de las muje- res. bien de- cidido a poner el dedo en la llaga-. cuando nos dijo. Y he aquí que hasta el mismo Trasímaco resucita. debes explicarnos tu teoría sexual y sanseacabó. respondía que sólo iba a soltar la última palabra sobre las mujeres ¡en el momento en que le pusie- ran la tapa al féretro!". una vez más. ¿Crees que pasamos la noche en esta villa para roncar a nuestras anchas o para escuchar lugares comunes? Si el sexo está en el orden del día. Cuando se lo interrogaba sobre lo que pensaba de todo eso. a lo ancho y a través todo lo que está ligado con el sexo -continúa Amaranta. Sócrates -dice. Si alborotan ese avispero. nuestro héroe pone cara de suplicante: -¿Pero qué hacen.d i c e Glaucón. Dinos tam- . Si hasta casi se burló de noso- tros. como siempre he dicho.que yo tampoco lo dejaría hacer caso omiso de esta cuestión fundamental sin decir agua va. Cuando se llega finalmente a las cuestiones concretas.d i c e Trasímaco. Despiertan a un enjambre de avispas. ¡Sócrates escurre el bulto! Apremiado así por todas partes.la discusión sobre este tipo de temas es siempre desmesurada. incluyendo el sexo.N o va a pasar al estudio de las cuatro políticas no comunistas sin habernos explicado a lo largo. en efecto. en boca de una mujer: -Ahora sí que estás metido en un lío. no hay mesura que se sostenga.

no. o bien conoces en serio algunas verdades a propósito de los temas importantes y cercanos a tus preocupaciones más preciadas.E s cierto que. tu aliento me vendría de perillas. lo que es más. en materia de vida colectiva. o bien hablas sin disponer de la más mínima cer- teza y elaborando más preguntas que respuestas. porque podría ser que estuvieras no sólo desviándote lejos. a los ojos del Otro. incluso si su discurso nos exilia del país de la verdad. según nuestras leyes. muy lejos de la verdad. Por eso no está bien que me acorralen. pero no haces más que aumentar mi angustia. ¿no es así? . Sucederá lo mismo conmigo si me absuelven del delito de engaño. y por lo tanto puedes hablar de manera a la vez tranquila y audaz. sería mejor tener que vérselas con enemigos que con amigos. no está bien. no ridicula . Con el riesgo de exponerse a esta segunda falta. del delito de engaño. en la misma sentencia. ma- tar a alguien sin querer hacerlo es una falta menos grave que engañar a la gente sobre aquello que. que es mi manera de hacerio. juez eminente de las cosas del sexo. Hable sin miedo de tener que beber la fatal cicuta. Luego se distiende y. como ustedes de- sean que lo haga. es noble. bueno y justo. -Tiene razón.é s e sería un sentimiento pueril-. sino también arrastrando a tus amigos a seguirte y. sino arriesgada e inestable. Sabemos bien que. MUJERES Y FAMILIAS 199 bién lo que hay que hacer con el tremendo incordio que representan los bebés y los pequeñines. lo absolveremos del delito de homicidio y. Deje de lado sus sospechas y sus temoíes. todo aquel que es absuelto de asesinato vuelve a encontrarse en estado de completa inocencia. Glaucón saluda este pariamento con un franco estallido de risa: . -Crees tranquilizarme y alentarme al decirme esto. y están dispuestos a aceptar las novedades más revolucionarias. Ya verás nuestras reacciones. y te encuentras entonces en una situación.M i querido Sócrates. me arrodillo tembloroso ante el gran Otro. Los auditores que tiene esta noche son instruidos. con el rostro inmóvil e inescrutable. Si tuviera una completa confianza en mí mismo en cuanto al saber real subyacente a lo que digo. con una gran sonrisa: . en cuestiones a propó- sito de las cuales este género de desvío cuesta muy caro. Sócrates -confinna Glaucón-. Sócrates impresiona entonces a su público con un largo silencio. abiertos de espíritu. Ante un auditorio amistoso y competente. A razón de lo que quieren forzarme a decir.

. es pre- ciso que pase.. por el contrario. si piensas que las mujeres pueden trabajar como los hombres. jovencita. .. ¿es en verdad eso lo que usted piensa? . no tanto! Después de todo. más tarde. funcionar.d e allí salen los "guardianes". de allí se desprenden-.. en cuanto al des- tino de la colectividad. Si esperamos de las mujeres.M e veo obligado. nuestro pensa- miento acerca del desarrollo. debe- mos darles la misma educación de base. ¡Será bueno para todo el mundo! -¿Pasarán también por la preparación militar? . los mismos servicios que de los hombres.N o he dicho eso. si ese princi- pio puede. a los roles femeninos. para que la obra pueda ser puesta en escena.¡ N o tanto así. . en realidad. y no hay ninguna razón para cambiar ese programa con el pretexto de que se dirige a las mujeres. de la enseñanza superior. que les atribuimos a las mujeres una naturaleza y maneras de ser más o menos semejantes a las de los hombres. luego. arriesgándonos a ver. .. ¡eres un zoquete! . ¿no debes alimentarlas.s e subleva Amaranta-. ¿no es cierto? -ironiza Aniaranta.A l final. en especial de las matemáticas y de la dialéctica.200 LA REPÚBLICA DE PLATON -Desde luego -aprueba Glaucón-. ¿Acaso piensas que las hembras sólo son buenas para gestar cachorros y que las funciones de protección y de orientación deben reservarse a los hombres? . queridito. en la literatura. pero. -¡Ay de mí! Director de teatro filosófico con roles masculinos.H a y que verlo de cerca. en efecto -gruñe Glaucón. la música y los ejercicios físicos. lo cual quiere decir la de todos nuestros ciudadanos. -Entonces. en cada uno. Ya no tiene ninguna razón para callarse. Y así será también cuando hablemos. . Compara a los dirigentes provisorios de nuestro país comunista con sutiles y fieles pe- rros guardianes del apacible rebaño compuesto por ciudadanos comu- nes y corrientes . de las capacidades dirigentes no tiene ninguna relación con el sexo. Supone. Hemos fundado la de nuestros "guardianes".Y es muy diferente.. entrenarlas y educarlas exac- tamente como a los hombres? -Sócrates -implora Glaucón-.

pesados. viejos. Cada individuo superará como pueda. varones. nos defenderemos. biliosos. jóvenes. -Siempre lo hemos dicho. en Lisístrata? Si no os mantenéis firmes. la di- ferencia de los sexos. todos los cuerpos posibles tan mezclados como dife- rentes. ¿Ve usted a unas hermosas jovencitas desnudas en me- dio de esas bandas de chacoteros? Sócrates adopta un tono entre severo y soñador: . todo eso. Van a afilar los cuchillos esas beldades para cortarnos sin miramientos los huevecillos. ducharse en los vestuarios haciendo chistes más o menos verdes.. y a transportar a casa mierda a baldes para llenarnos con eso los calzoncillos. Habrá sin duda. . cuerpos cuya desnudez eventual sólo será signo de que comparten los mismos ejercicios que exigen la desnudez -exigencia. livianos.s e obstina Glaucón-.M i querido Glaucón. así y todo! . bizcos y jorobados. radiantes. las diferencias particulares de tal o cual ejercicio en común. sabed que en sus nudas manos llevarán el germen de la más sucia insurrección. no habrá jamás entre nosotros algu- nas mujeres desnudas en medio de un rebaño de varones. . negros. no habrá. a mi entender. existirá el amor entre una mujer y un hombre. a la monstruosi- dad de esas carnicerías que se llaman "guerras". rarísima-. para siempre. encontraría con qué robustecer el discurso fu- rioso de su corifeo. Esperamos ponerle fin.. el deseo. MUJERES Y FAMILIAS 201 -Desde luego. Fuera de lo cual estará la humanidad por entero. blancos. Es entonces cuando Amaranta recuerda sus lecturas secretas: . virilmente. mujeres. -iPero vamos.S i nuestro querido Aristófanes viera uno de esos "rarísimos" ejerci- cios mixtos al desnudo.C o n las mujeres en el primer rango -aprueba Amaranta. Pero si nos atacan. Están el pudor. en el abrigo de su vida privada. y a esas musarañas les dais motivación. pero con un idéntico en- tusiasmo. amarillos. ¿Se acuerdan. Es muy común ver a los hombres entre- narse a pelo.

ces beautés.E s e tipo de charlatán es en general un facho ignorante de serlo -dice Amaranta. y cabalgar así a su posesor. nuestros submarinos nucleares. Y. • En el original: "Si mâle mâlement vous ne tenez pas ferme / Et donnez prise à ces guenons / C'est sûr qu'elles vont de leurs mains nues porter le germe / De la plus sale insurrection. esconder o mostrar tal o cual parte del cuerpo sólo depende de la contingencia de las costumbres. Sólo a los cabezas huecas les parece risible o escandaloso lo que no es más que una costumbre diferente de la suya. Pero no es Aristófanes quien nos va a impedir afirmar que las mujeres pueden y de- ben. comandar nuestras divisiones de carro de asalto o regentear bajo las olas. para eso.] . alimenta designios totalmente opuestos al Bien que procede de las verdades disponibles. de la T. pero no lo es menos establecer. // Qui ne l'a jamais vue s'enfonçant droit la trique / Et chevauchant son possesseur / Reste ignorant de quoi son épouse électrique / Est capable en fait de noirceur". pilotear nues- tros aviones de caza. o nin- guno. ignora de qué es capaz su esposa eléctrica en su tan pérfida intención* I —Y bien -bromea Sócrates—. . a secas. podemos con- vocar a un interlocutor que las discuta. con la intención de saber si la rama hembra de la especie humana es capaz de compartir todos los trabajos de la rama macho. Hay que sospechar que aquel que manifiesta de modo terminante que uno debe indignarse por futilidades de este género. y no por lo que es insensato o perjudicial de veras. En verdad. veo que tu repertorio es extenso. // Elles vont. y en qué grupo de trabajos hay que poner todo lo relacionado con la guerra. desnudas si la rareza de las circunstancias así lo exige. [N. -Pero lo que nos importa a nosotros es ponernos de acuerdo sobre un punto: si nuestras ideas son o no practicables. Es estúpido subirse al techo porque una mujer muestra sus piernas. furtivamente.202 LA REPÚBLICA DE PLATON Quien no la vio nunca envainársela erecta. como lo hacen los franceses. alegre como un cascabel o serio como un papa. affûter des couteaux / Pour nous les couper sans façons / Et transporter chez nous de la merde par seaux / Pour en remplir nos caleçons. o sólo algunos. leyes que prohiben que una mujer se cubra el cabello con un velo islámico.

-Ciertamente no hasta el punto de hacer caso omiso de una diferen- cia natural y simbólica tan crucial como la diferencia de los sexos . tan bien se contradicen ustedes mismos. para salir de él. el tipo que piensa que. por una parte. esta inconsecuencia? -Así.D e buen grado. la eterna abandonada. para todos nosotros.. de esa diferencia? .r e - toma Amaranta. de abandonar esta discusión? .N i por asomo -arroja Glaucón—.. hemos rectificado nuestro análisis en un sentido comunista: todo el mundo debe poder ocuparse de todo. que en todo eso se puede pasar totalmente por alto la dife- rencia. por mi parte. . Que- rido hermano. -Entonces. Es absurdo sostener. de improviso. -Además le hizo falta una mujer. ¿Comprenden por qué es- toy tentado. por otra parte. por así decir.¿ Y usted. MUJERES Y FAMILIAS 203 .C o n un método tan nuevo y tan sutil -sonríe Amaranta. Al resumir la verdadera naturaleza de un país y de su Estado. y.o b j e t a Sócrates-. estamos seguros de llegar a una conclusión magnífica. .P o r cierto . . señores. Haznos más bien el papel del interlocu- tor pertinaz.¿Negarán. entre los hombres y las mujeres. .. querido Glaucón. a ese tipo Teseo. pero. -¡Búrlate! -retruca Sócrates-. socarrona-. pedante por dos. Las mujeres y los tipos no tienen casi nada en común. señores.. el carácter ontolò- gico.P u e s sí. a menudo por ti aguijoneados. tanto objetiva como subjetiva. ¿puedes aclarar. no lo veo muy claro. Sócrates? -Les repito desde el principio que la cuestión de los sexos es un labe- rinto peor que el del Minotauro. con él. Ariadna. vamos a tirar la toalla. que hace falta que el Estado esté dirigido de la manera más apropiada posible a su única naturaleza. el cordón de la contradicción les aprieta el argu- mento y estrangula su vitalidad. Y Amaranta imita la voz aflautada de un profesor de derecho: -Querido Sócrates. y que para lograrlo se debe formar a un personal tan homo- géneo como competente que provenga de las grandes masas de trabajadores. no es en absoluto necesario que otros discutan sus conclusiones. han ante- puesto la división del trabajo y han reconocido que el gusto por tal o cual profesión dependía de las disposiciones naturales de cada uno.

un delfín nos lleve sobre su lomo y nos deposite sanos y salvos en el peñón del cabo Ténaro. una aventura salvaje. ¿pero qué relación con nuestras historias sexuales? -También nosotros corremos el gran riesgo de ser víctimas involunta- rias de ciertas seudocontradicciones. un poder fenomenal. para un hombre. los hom- bres y las mujeres tienen. sin siquiera que- rerlo.L a falsa dialéctica... bien -protesta Amaranta-.. tiene. como lo hemos hecho. -lÁnimo. el proceso que consiste en contradecir a un interlocutor es puramente verbal. Ahora bien.S i me lo ordenas. educados idénticamente. Fundándonos en la supuesta eviden- cia de las palabras "hombre" y "mujer". mientras que no hacen sino querellarse.. Echémonos al agua y esperemos que. y no veo para nada cómo vamos a salir de este apuro. es poco probable que convengan idénticamente para tareas idénticas. Veamos.M u c h o s se precipitan en este género de disputa. los hombres y las mujeres cumplirán con idéntica eficacia idénticas tareas dirigentes. -ÍQué aventura! -bromea Amaranta. no puede hacer otra cosa que nadar. -Bien. que naturalezas tan diferentes no podrían . -¡Ah. naturalezas diferentes. con un entusiasmo sospechoso. caiga uno en el charco de los patos o en el océano Pacífico.204 LA r e p ú b l i c a DE PLATON -Pero no lo hará -afirma Amaranta. . en efecto. ¿Es eso? -Exacto -responde Glaucón-. Para ellos. -¿Pero de qué habla? . recapitulemos la dificultad. Si unos se- res vivientes tienen naturalezas en verdad diferentes. como al poeta Arión de la le- yenda. y se imaginan que dialectizan de veras. . que. me conoces demasiado bien! Después de todo. a no dudarlo.s e asombra Glaucón. ¿Por qué? Porque son incapaces de resolver un problema a partir de la multiplicidad inmanente de las ideas que contiene. O sea que todas las mujeres a la vez. la que se reduce a la hábil manipulación de las contradicciones. no podemos concluir. de modo tal que la discusión por entero depende de la sofística querellosa y no de la dialéctica. Por ende. nos objetamos a nosotros mismos.U n a sola mujer es ya. Sócrates! iAfronte a esos monstruos! . .

ni qué tipo de relación tenemos en mente cuando atribuimos a naturalezas dife- rentes funciones diferentes. hay que precisar respecto de qué saber hacer. pero insignificante cuando se trata de pesca con caña.N o estoy muy segura de que eso alcance para cerrarle el pico a to- dos los burdos machos para quienes las mujeres sólo sirven para coser. -¿Puede darnos otros ejemplos en lugar del de los hombres y las mu- jeres? —pregunta Glaucón. Luego. Si resulta que los sexos sólo difieren en lo que concierne al pro- ceso material de la reproducción -las hembras gestan al niño y lo paren. o constituyen dos conjuntos contradictorios.D e ningún modo. o de qué función. pensamos esa diferencia. e idénticas a las idénticas. . en la humanidad tomada como un todo. por ejemplo. Si decimos que alguien está naturalmente dotado para la medicina y tal otro para el tiro al arco. eso no quiere decir que sean dife- rentes en todo. -iNos está tomando el pelo! . . Es muy posible que ambos tengan las mismas dotes para las matemáticas. de la dirección de los asuntos del país. que "calvo" o "cabelludo" constituye una diferencia significativa respecto de la cuali- dad "Chente de un peluquero". un poco perdido. Cuando afirmamos que. que no se trata casi nunca de una diferencia absoluta. y mantendremos nuestro punto de vista: los "guardianes" encargados. tenemos que considerar enseguida. sin haber examinado con antelación qué idea nos hacemos tanto de esa diferencia como de esa identidad. una vez constatado que su diferencia es bien real. los machos se contentan con descargar su semen en el vientre de la hem- bra-. —Pregúntate primero si entre los machos de la especie humana los calvos y los cabelludos tienen la misma naturaleza. pueden asimismo ser guardianas. Quiero subrayar lo siguiente: cuando determina- mos una diferencia entre la gente. en un momento dado. Esa diferencia es tal en relación con las funciones respecto de las cuales planteamos que tiene importancia. el subconjunto de las mujeres difiere del de los hombres. MUJERES Y FAMILIAS 205 convenir para funciones idénticas. no veremos ahí nada que pueda convencernos de que hombre y mujer difieren en cuanto al saber hacer político. para atribuirle luego el monopolio de dicha función a uno u otro sexo. con mucha atención. saca la conclusión de que hay que prohibiries a los calvos la pesca con caña si se ve que muchos cabelludos se destacan en eso. Es indudable.

¡se pasa de castaño oscuro.s e lamenta Amaranta. roguémosle que nos siga en los meandros de la demostración por medio de la cual vamos a establecer que. -Entonces . conciliador-. le pone obstáculos? -¡Sócrates! ¡Nos estás mareando la perdiz en la maraña! ¿Qué cosa es tu "inteligencia"? ¿Qué haces con tu inteligencia? ¡En el catre hay que po- nerla dura. Espero. después de estudios interminables. el cuerpo está al servicio de la inteligencia. ¿en dónde interviene el sexo? . no inteligir duro! -Pero en todo esto de lo que estamos hablando. mientras que. en el caso del otro. pidámosle una vez más a nuestro contradictor. y las mujeres no tienen ningún don natural.Y bien.d i c e Sócrates. lastimosamente. es el intelectual el que se agranda con creces. lo juro! . que la cuestión es delicada y que así. no llega ni siquiera a recor- dar lo que le han inculcado? -Pero este tipo Sócrates está acabado. como Glaucón hace un rato.206 LA REPÚBUCA DE PLATÓN cocinar. . -¡Adelante! Yo hago de reaccionaria -dice Amaranta con hilaridad. en lo que concierne a la administración de un país. no entiende un cuerno? . después de breves estu- dios. sólo convienen los hombres. mientras que el imbécil. Va a decir gimoteando. —Guando dices que alguien está dotado en un dominio determinado y que otro no lo está. mi querido mara- ñero. lavar a los crios. mientras que el otro. en el orden político. no existe ninguna función que haya que reservar a un sexo particular. justamente. . ¿no quieres decir que el primero comprende aquello de lo que se trata con facilidad.¿ Y qué otra cosa pero que otra cosa estaría diciendo? .¿ Y también que el que está dotado es capaz. de improviso. si el imbécil es imbécil. no puede responder. Un tipo al que lo único que se le ocurre decir es que. limpiar.¿ S e puede decir también que. . de inventar mucho más allá de lo que le han enseñado. discípulo de Aristófanes y de toda la camarilla reaccionaria. que nos indique el saber hacer o la función para la cual.V a a pirárselas -gruñe Amaranta-. pasar el aspirador ¡y abrir las piernas! -protesta Amaranta. en el caso de uno.

que hay muje- res dotadas para la medicina y otras menos. . se ve con nitidez que. hay nu- merosas mujeres que son mejores que muchos hombres. mujeres a las que les gusta la música y otras a las que les gusta muy poco.S i n embargo. mujeres realmente tentadas por el arte de la guerra y otras a las que les repele. Con los cri- terios que utilizamos. De modo tal que no se puede concluir nada. Tanto en los hombres como en las mujeres hay una natu- raleza apropiada para la defensa del país.. tuvieron influencia en la educación de las chicas en detrimento de la igualdad entre los sexos. así como los hombres. Las dis- posiciones naturales han sido repartidas de manera uniforme entre los dos sexos y. . las mujeres son naturalmente aptas para todas las funciones. a su turno. es porque han organizado deliberadamente en ellas la atrofia de tal naturaleza por medio de brutales segregaciones educativas e insidiosas propagandas sobre la presunta "de- bilidad" del sexo femenino. con la mayor sencillez del mundo. general en jefe -intenta de manera asaz mediocre Amaranta. en muchos dominios. -Pero es manifiesto que esas diferencias provienen de prejuicios que. que vuelve a ser ella misma. Diremos. uno ve a un montón de tipas nulas para la matemá- tica. MUJERES Y FAMILIAS 207 -Está dicho desde hace mucho: pensar está bien. qué sé yo. por tal razón. a lo largo de los siglos. plan- tearemos que toda función es accesible tanto para las mujeres como para los hombres. pero que hay asimismo numerosos hombres que son superiores a muchas mujeres. De allí que el sexo esté ipor todas partes! -Eso es lo mismo que decir que no está en ninguna parte. mujeres valerosas y mujeres temerosas. tal vez incluso ninguna. -Mientras que todo el mundo constata que somos más resistentes que los hombres -triunfa Amaranta. esa na- turaleza pareció más débil en las mujeres. una fun- ción dirigente. del inismo modo que los hombres. Nuestra conclusión imperativa será que nada debe impedirle a ninguna mujer ocupar. y si. por mucho tiempo. en su rol de misógino acorralado. mujeres filósofas y otras que prefieren la sofística. salvo que. En cuanto a nosotros. pero echar un polvo es mejor. y muy pocas. que sea. no podría haber tareas propias de las muje- res en tanto mujeres o propias de los hombres en tanto hombres. en lo que concierne a la administración de un país..

no sólo la igual- dad absoluta entre hombres y mujeres es. Ahora bien. . diremos de ellos. para nosotros. [N. esta vez. como Píndaro.H e aquí lo que cierra este capítulo. por la literatura. con el pre- texto ridículo de que una mujer también lo hace. En este punto. avant qu'il ne soit mûr / Que du doux fruit du rire ils éveillent l'enflure". No hay nada mejor en política que el compromiso de todas esas mujeres tan resistentes como notables. . a mi entender. desde la infancia. antes de que esté maduro.] .de que la utili- dad de un ejercicio pueda encontrar su emblema en la desnudez feme- nina. nos pongamos desnudas como los varones -dice Amaranta. una cuestión de principios. no piensa que el legislador comunista haya vencido aún todos los obstáculos: -Queda una segunda ola que podría.208 LA REPÚBLICA DE PLATON . . todo aquello cuyo uso hemos esbozado en nuestro programa escolar. -¿Cuál? • En el original: "C'est des journées trop tôt.L o cual implica que. que ha sido desde siempre un icono de la belleza.Y alegrarse silenciosamente -completa Amaranta. Sócrates no contradirá a la jovencita. Pero Glaucón. En cuanto a los hombres que estuvieran tentados de hacer entonces chistes obscenos. por su parte. ahogarnos de veras. Más les valdría atenerse al proverbio: "Lo útil es tan hermoso como feo es lo nocivo".* Esos machos se ríen tontamente de lo mismo que ellos hacen. se ufanan de saborear de la risa el dulce fruto. no sin coquetería. la poesía.E s muy cierto. la música y los ejercicios físicos. La ola levantada por esta vieja historia del rol de las mujeres y de su educación no nos ha sumergido en modo alguno. sino que además estamos en condiciones de probar que es lo más útil que puede haber para la colectividad por entero.E s evidente. Desde este punto de vista. que: Demasiado temprano. . Una mujer que se ve forzada a desnudarse porque tal o cual tarea al servicio de la comunidad así lo exige tendrá su virtud mili- tante como vestimenta. si es necesario. de la T. esa exce- lencia femenina será realzada.

bosques.. al mismo tiempo. las odio!". a grandes rasgos. agreguemos: ¿qué pasará con la igualdad entre las mujeres. sobre todo. Se enjuga la frente. ¿Qué podría hacernos vacilar ante este ídolo reaccionario que es la familia? Es necesario prever su absoluta desaparición. Me parece que la familia es absolutamente necesaria para la educación de los niños pero. en efecto. cada unb a su turno. de herencia. ¿Qué tiene usted para decir de esta paradoja. de sangre.. casi entre dientes: . de heredad. Ese "origen" es común a los tres términos y determina el triunfo opresivo más sólido de toda la histo- ria de la humanidad. es el pilar del orden desigualita- rio y también. de superioridad por nacimiento. que paren con dolor. permanece sentado. en su construcción. con esa unidad primordial de la so- ciedad que es la familia? ¿Quién va a ocuparse de los niños? En ese con- texto. es cierto. Platón. de desigualdades in- evitables. que en toda esta historia no hicieron más que echar un polvo y gozar? Pero. que alimentan al feto con su propia sangre. por añadidura. creyó poder hablar en mi nombre sobre este extraño y casi intratable tema que es la familia. La familia es lo que da cuerpo a las ideas propiamente obscenas de patrimonio. la propiedad privada y el Estado. bancos. Hemos decidido abolir la apropiación privada de todo lo que posee un uso y un valor para la comunidad por entero. que amamantan al bebé. de raza. Gide tiene razón cuando exclama: "lEamilias. a herederos privados y no a la comuni- dad entera. edificios.. incluso cuando se trata de fábricas. Sócrates. MUJERES Y FAMILIAS 209 -¿Qué pasará.E l hermano mayor de ustedes dos. El origen de la familia. de algunas imprudencias verbales por mí cometidas y me hace de- cir. lo que cito aquí de memoria: "Las mujeres serán co- . de manera sin duda indebida. Sócrates termina por murmurar. Parte. el fetiche de todas las políticas reaccionarias sin excepción. ¿no dice ni una palabra? Sócrates. He- mos decidido disolver el Estado en el ejercicio polivalente de todas las funciones públicas por parte de todos y todas. como ausente. preocupados. en su construcción.. no se atreven a romperlo. ¿qué pasará. Sócrates? —Recordemos -agrega Amaranta. es el lugar donde se concentran las riquezas y donde éstas se trans- miten. con la familia? La familia.el bello libro de Engels. y los hombres. que ges- tan al niño por nacer en su vientre. Y bien. como es sabido. El silencio se prolonga y los jóvenes. al ser solidaria de la propiedad privada en lo que tiene de peor. tesoros artísticos.

no se lo promueve a héroe nacional. Los casamientos son decididos por el Estado. que organiza un sorteo trucado. ¿qué es lo que organiza el encuentro amoroso. Sí. [N. A eso alude la com- paración de Amaranta en la réplica siguiente.205 LA REPÚBLICA DE PLATON muñes a todos. sucede lo mismo que en el caso de los objetivos fijados por los pla- nes quinquenales de la Unión Soviética: se investiga. Si no se lo al- canza. El incesto hermano-hermana es legal. y la familia siguió siendo suficientemente fuerte como para que los hijos de los cuadros de Partido fueran privilegiados he- reditarios. ¿Qué pasó después? En la Unión Soviética abolieron la propiedad privada pero reforzaron el Estado. Todo eso para estar seguros de obtener "niños her- mosos".] . pero entonces. son asesinados con discreción por la policía. y hasta recomendado. Y según el Sócrates de tu hermano. como se hace en el caso de los perros de raza o en el de los bueyes de labranza. se encuentra a los culpables y se los castiga. Con mucha justeza has citado a Engels. el orden simbólico de la filiación? La respuesta que Platón me atribuye es: el Estado. Y si uno supera lo fijado por la norma. Por lo demás. a lo que es preciso lla- mar horrores. hay que abolir la propiedad privada y la familia. que debía debilitarse. de la T. los niños no son como el carbón. de modo tal que se ponen en pareja las más hermosas bestias humanas. se llega. A partir del axioma según el cual los hijos pertenecen a la comunidad entera.* También es castigado. siempre el Estado. -Después de todo -dice Amaranta-. los recién nacidos en los cuales se observa una disca- pacidad. Los hijos también serán comunes. en la línea de este antifamiliarismo platónico. incluso pequeña. y una vez más el Estado. en la demasiado famosa "Ciudad ideal". querida mía. pero de esas aboliciones resulta un Estado dotado de poderes exorbitantes. el vínculo sexual. El padre no conocerá a su hijo ni el hijo a su padre". como sucedió con el minero Stajánov en tiem- pos de Stalin. ya que se espera de la consanguinidad entre dos adultos hermosos e inteligentes que así sea su descendencia. ¿Es absolutamente necesario decorar a un campeón semental o a una mu- jer que está preñada cada diez meses? • Alekséi Stajánov fue un célebre minero soviético promovido a héroe nacional por la inusitada cantidad de carbón que podía extraer en tiempo récord. Ninguna vivirá particularmente con ningún hombre. El número de hijos es fijado por el Estado.

Pero es cierto que hay allí algo monstruoso y que no tiene la más mínima chance de durar. Recordemos que. Era así. Pero no puedo desear las consecuencias de ahí en más conocidas de esta visión. y no había nada más moral que consentir en él. jóvenes valerosos que querían aliar a la revolución a los proletarios blancos de Chicago y que. Que los hijos denuncien a su padre como "con- trarrevolucionario" sabiendo que lo van a ejecutar.s e subleva Sócrates. llegaron a poner bombas por aquí y por allá antes de terminar su vida en prisión. A veces envidio esa época. No. sino en la exaltación del deber político. sí. hiiagínense que. se destri- pa. puedo comprender que se lo desee.N o es gracioso . . los viejos tienen un derecho prácticamente ilimitado de golpear a los jóvenes. MUJERES Y FAMILIAS 211 . . en esa Ciudad ideal. y que lo hagan no por miedo. Ciertos grupos revolucionarios preconizaban una vida enteramente colectiva en apartamentos comunitarios. sin considerar en lo más mínimo la identidad del partenaire del momento. Que la fraternidad militante en el Partido sea más importante que las solidaridades familiares. puedo ver en ello una suerte de terrible estética del nuevo mundo. con una sexua- lidad abierta. sin exclusividad. entre los Weathermen estadounidenses. Platón afirma que hay que llevarlos desde la edad de 5 años al corazón de la batalla. El deseo tenía razón por sí mismo. -Sin embargo. irritado por esa especie de resisten- cia de la familia a todo celo revolucionario. Eran todos hermanos y hermanas y se encamaban ciegamente. dijo que la Ciudad ideal se parecía "a un criadero de caballos bien mantenido". se ha vuelto a ver eso en los años sesenta del siglo xx -recuerda Amaranta-. al menos al principio.y Glaucón está orgu- lloso de disponer de esta referencia—. pero siempre en voz baja y con el rostro inmóvil-. ¿Está de acuerdo con él? -Puedo comprender que Platón. nada de eso es gracioso. que era sin embargo un gran admi- rador tanto de Platón como de usted. para adiestrar a los niños al servicio del Estado. desespera- dos por el fracaso de sus tentativas. con el fin de que se acostumbren a la impasibilidad cuando se degüella. llegue a los extremos y no vea otra salida que la estatización casi integral de los vínculos privados y la desaparición de lo íntimo. una visión paroxística del "hombre nuevo". pública.E l genial psicoanalista francés Jacques Lacan . se decapita y se chapotea en la sangre pisoteando cadáveres desmem- brados.

Pero esta cuestión del retiro. porque el amor. No. al fin y al cabo. Pero es asimismo activa en los países en que el dinero está en el puesto de comando: la se- creta gratuidad del amor exaspera a los capitalistas que gobiernan en el momento y que prefieren de lejos los jugosos provechos públicos de la pornografía. un silencio. Y de este amor dotado de un refugio se deriva también que se reciba a los niños. cuando nacen. pretenda suprimir toda distinción entre la vida púbhca y la vida privada. .d i c e Sócrates-. y los hombres políticos muestran a plena luz sus amoríos. Todo eso es funesto. no lleva a nada. Eso ya sería algo.s e angustia Glaucón-. Sócrates. en ambos casos. me sublevo aquí solemnemente contra la interpreta- ción que hace de mi pensamiento el hermano de ustedes dos. No pode- mos introducirnos en el camino que. tiene a la vida familiar. le encanta también la "transpa- rencia". ¡No y no! Aprovechando la ocasión que me concede Badiou.¿ Y entonces qué? . exige que se le acuerde una parte de invisibilidad. Lo que se recusa. desde los orígenes de la humanidad.N o tienes razón . después de todo. Es también cierto. en el caso del artista o en el del matemá- tico. Por otra parte. verdad. que es por su parte. todo aquello que lo merece vol- verá a la propiedad colectiva. Por eso. en nombre de la tan real carga reac- cionaria que es la vida familiar. La voluntad de terminar con los secretos creadores del amor era flagrante en los países en que se declaraba que la política estaba "en el puesto de comando" y que debía llevarse todo con ella. y no expuestos sin piedad al tumulto de la indiferencia pública. ¿Estamos en un callejón sin salida? -Siempre se puede comenzar por limitar de modo drástico la herencia. de la separación entre vida privada y vida pública. exige el retiro. Queridos amigos. también. admitámoslo. la amenaza no está sólo del lado de los proyectos comunistas. yo. Ni siquiera los grandes enamorados pueden esca- par a la necesidad de crear esa forma de abrigo para su intimidad. no pagaré ese precio por la n e c e s a r i a disolución de la familia tal cual es. como forma dominante. esta cuestión de la familia y de la dialéctica entre lo íntimo y lo público es la cruz del comunismo. un refugio separado. Platón. la supresión de . En cuanto a lo demás.212 LA REPÚBLICA DE PLATON . en el don de una intimidad. que es el régi- men político del capitalismo crepuscular. En pocas generaciones. es que haga falta para todas las verdades no políticas un retiro. A la democracia corrupta. y hasta sus orgías.

Llevemos esta cruz. jóvenes. hay que callarlo". a la máxima de Wittgenstein: "Aquello de lo que no se puede hablar. llevaremos esta cruz. la idea que nos falta. podamos al fin pensar que aquello de lo que no se puede hablar. tratándose de la familia. . la potencia íntima del amor nos conduce. -Antes bien. digamos que esperamos el día en que. hay que hacerlo. a la vez. . y no la tengamos en cuenta.E n suma -dice Amaranta con irom'a-. MUJERES Y FAMILIAS 213 la familia es necesaria y. tratándose de la familia en su vínculo tan oscuro con el amor y la infancia. extraordinariamente difícil. sobre este punto. Mientras el movimiento real no suscite.

.

demasiado ebrios. como un espía experimentado. tal vez. bien mirado: Polemarco estaba aún ahí. con los ojos cerrados. a algunos metros. pero con los ojos abiertos de par en par. se había acostado en un diván. Todos los invitados de Cèfalo habían vuelto a sus casas. Después del fracaso de Sócrates acerca de lo que podía ser una concepción comu- nista de la familia. para lanzarse en esos detalles sobre las mujeres y la familia. Que no alcancemos a tratar puntos como el casamiento. con ritmo cansino. con las manos detrás de la cabeza. la he- 215 . pese a todo. muy temprano. de modo tal que se hacía imposible saber si dormía o si. como si la discu- sión hubiera terminado. ¿Qué es un filósofo? (471c-487b) LA N O C H E estaba en su segundo momento. cuando el silencio de la tierra adquiere el espesor de un tapiz. de su espesa boca de adolescente: . salvo algunos. registraba toda la discusión sin parecer hacerlo.S i continuamos sumergiéndonos en una exposición sistemática de todos los reglamentos conformes a lo que usted llamó la quinta política y Amaranta designó. Amaranta. Glaucón iba y venía a paso lento. Amaranta y Glaucón sobrevivían a la potencia de esas horas abandonadas que compo- nen el vestíbulo de la mañana. después de su salida nostálgica sobre las comunidades políticas y sexuales. Tan sólo Sócrates. tan silencioso como atento. nadie parecía querer tomar la palabra. IX. Y en un sillón de cuero. Aunque. Sócrates mismo bebía de á traguitos una copa de vino blanco de las islas. con el término de comunismo. que dormían directa- mente sobre las baldosas azules del patio. un tanto ociosos. y que no nos llevaron a nada im- portante. hace un buen rato. Hasta que algunas palabras comenzaron a salir. Trasímaco. olvida- remos decididamente la pregunta esencial cuyo examen ha diferido us- ted. velaba: bajaba la cabeza.

las mujeres participaran en el combate. ¡hable! . no hable- mos más de eso. todos los habitantes del país puedan. vuelve a posar su vaso. sino de proceder. ¿cuáles son los recursos para hacerla efectiva? Es evidente que. "padre" o "hijo" tienen en las fa- milias. nos volveríamos sencillamente invencibles. centremos toda la argumentación en los dos problemas no resuekos. me concederás por completo las circunstancias ate- nuantes. por otra parte. ya como reserva en caso de adversidad. Sócrates. saborear mil goces de los que usted no ha dicho ni pío.216 LA REPÚBLICA DE PLATON renda y la sexualidad plantea una pregunta mucho más vasta. se derivarán de ella. cuándo y cómo? Sócrates. sorprendido. escapé por escaso margen a los efectos devasta- dores de una tempestad teórica en lo que atañe a mi feminismo. -iCaramba! En verdad le asestas a mi discurso un brusco ataque. si suponemos que la política comunista es real. Uno: ¿es esta política posible? Dos. ya sea detrás de las tropas de asalto. -Cuanto más intente zafar de este modo. Que en sus casas. y he aquí que -sin ser consciente de ello. no sólo de enunciar una idea violentamente paradójica.¡ahora desencadenas contra mí la más enorme y la más peligrosa de todas las tempestades de este género! Cuando hayas sido testigo de ello. mi miedo. En adelante. ya que la fraternidad política y el hábito de las accio- nes colectivas hacen que la palabra "camarada" tenga para todos la misma fuerza que las viejas palabras "hermano". Si además. quiero creer. ya sea incluso en primera línea. para espantar al ene- migo. ¿No le concedes nunca a quien vacila circunstancias atenuantes? Desde el ini- cio de nuestra discusión. ¿dónde. por añadidura. el valor de los soldados implicados en una batalla se vería allí sostenido por la certeza de no ser abandonados. si tal es el caso. a su com- pleta justificación. bajo condición de tal po- lítica. Por ejemplo. eso es algo que también veo. ¿es posible esta quinta política? Y si es posible. puesto que lo descargo de su in- forme sobre las infinitas superioridades de nuestro comunismo. a saber. menos estaremos dispues- tos a tolerar que no nos diga cómo puede advenir nuestra quinta política en lo real. ventajas considerables. Entonces. No nos haga perder el tiempo. comprenderás mis dudas. Veo in- cluso algunas que usted no ha mencionado. me aho- gué en otra en lo que atañe a la familia. para el país. tal como usted lo ha propuesto.

como creemos. Esperábamos que. No teníamos como meta probar que esos tipos humanos pueden existir en el mundo empírico. por medio de la exacta consideración de esos dos tipos humanos y de su apa- riencia viviente en cuanto a la felicidad y a su opuesto. Para comenzar.. .s e apresura a interrumpir Sócrates-. un apremio racional: tener que reconocer que.N o sé muy bien.A ver. Imaginemos a un pintor famoso. tenemos que recordar que hemos llegado a este punto fatal porque indagábamos acerca de lo que pueden ser la justi- cia y la injusticia. en el orden del concepto. un paradigma de la verdadera comunidad política .. -¿Qué relación con mi pregunta? -Ninguna.. capaz de crear en la tela un verdadero paradigma de la humani- dad. en nosotros y a propósito de nosotros mismos. —Es que hemos conducido nuestra indagación sobre lo que es la justi- cia. con el solo propósito de construir un paradigma de todo esto. No creo. sobre lo que sería el justo acabado si por ventura existiera.... o también sobre lo que es la injusticia y el más injusto de los hombres. se ejerciera.. ninguna.Y o adoptaría más bien la segunda posición. ¿Disminuiría la grandeza artística de ese pintor si le fuera imposible probar que tal hombre paradigmático puede existir en el mundo real? Glaucón se huele una trampa: . Pero admitamos que hemos descubierto efecti- vamente. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 217 -Veo. -Nosotros hemos propuesto. qué es la justicia. ¿Piensas que plantearíamos como un axioma que el hombre justo no debe diferir en nada de esa justi- cia esencial y debe ser en todo tal como es ella? ¿O bien nos contentaría- mos con una proximidad máxima con ella. ¿Piensas que esa propuesta perdería su valor so pretexto de que somos incapaces de probar que se puede establecer en el mundo un orden polí- tico conforme a lo que decimos? . de tal suerte que de ese justo se pudiera decir que participa de la esencia de la justicia más que los otros hombres? . Me parece que... más se parecería nuestro destino al suyo. veamos. pero. de pensar y de representar a la perfección los componentes del más admirable de los hombres.. cuanto más nos pareciéramos a ellos.

S o s t e n g o que no es posible hacer exactamente lo que se dice.Y o lo estaría también . mostrar lo que disfunciona en los países que no están organizados según nuestros principios.218 LA REPÚBLICA DE PLATON .d i c e Glaucón. por supuesto. En todo caso.d i c e Glaucón. sobre todo. no deben tener ninguna importancia aparente.E s la verdad. que encuentra este preámbulo tan largo como cauteloso. te pe- diré que admitas. Pero tú ¿admites este axioma? . considerados en la perspectiva del orden esta- blecido en que los identificamos. a los ojos del Estado que deseamos revolucio- nar. el mismo tipo de eviden- cia que ya te he señalado. considera entonces que hemos pro- bado. como condición de esa prueba. Primero. Lo ideal sería que ese cambio se limitara a un punto.N o me obligues entonces a sostener que lo que hago exi. . preocupado sobre todo por que no de- more una vez más la argumentación de Sócrates sobre la posibilidad de! comunismo. por así decir.¿ Q u é evidencia? -desconfía Glaucón. . debo esfor- zarme por probar que nuestra quinta política es practicable -indicando los recursos adecuados y la medida exacta de tal practicabilidad-. el criterio elegido es la participación en la idea de lo Verdadero-. . pero cuyo efecto consista en reconfigurar toda la comuni- dad política sometida a nuestro examen y en volverla conforme a nuestro paradigma comunista. Se puede tener una opinión opuesta. tal como lo pides. -Después de lo cual -continúa Sócrates. sólo para darte el gusto. . esos puntos deben ser lo menos nume- rosos posible. Y.stir como proposición en el lenguaje puede también existir íntegramente como obra en la realidad empírica. el punto de aplicación del cambio no existe. En todo caso.me parece que podríamos dedicarnos a un serio trabajo de investigación en dos etapas. a dos como máximo.S i n duda . yo estaría muy contento con una demostración de este género. Pero si. Es ajeno por . Diría incluso que. la practicabilidad de esas proposiciones. un cambio en sí mismo insignificante. y punto. Mi convicción es que la naturaleza le impone a la acción tales inercias y resis- tencias que permanece siempre inferior al discurso -si. Si somos capaces de encontrar los medios concre- tos para fundar una comunidad política que se acerque tanto como es posi- ble a nuestras proposiciones políticas. caso por caso. Luego descubrir.

sin embargo. es preciso que converjan. y es eso lo que nos va a servir. .. . en lugar de atolon- drarnos con ese gran acompañamiento de metáforas acuáticas encargadas de convencernos del terrible peligro que corre al hablarnos! Peligro que. a echar los dados. que todos ellos. en efecto.H e m e aquí convocado al lugar en que rompe lo que hemos llamado la ola más enorme capaz de sacudir y hacer volcar nuestro barco lanzado sin precauciones en el océano de los discursos racionales. ¡Ah! No es ni fácil ni rápido identificar y tra- tar ese punto. no habrá ninguna tregua. no creo que sea capaz de hacer retroceder a un mosquito. todo el mundo. la totalidad del Estado concer- nido cambia absolutamente. -¡Pero dígalo. devenga filó- sofo.s e impacienta Amaranta-. haciendo advenir la ver- dad del cuerpo político. la capacidad política y la filosofía. Tengan cuidado con lo que voy a decir. a la inversa. que se cree positiva. Sin una lucha encarnizada contra la ten- dencia natural a separar por completo la función del movimiento político. los que ejer- zan las funciones dirigentes. de la filosofía. según nuestros principios comu- nistas. entonces.a la humanidad por entero. -¿De qué habla. cuya identificación y cuyo relevo van a cambiar todo. es necesario que aquellos que son llamados a ejercer las funciones dirigentes. al fin . sino -estoy convencido. hermosa jovencita colérica. . todo el mundo. para ser precisos? -pregunta un Glaucón desorientado. y por ende nega- tiva. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 219 completo a sus preocupaciones corrientes. ¡Sí! Cambiemos ese solo punto en las lindes de la nada y podremos demostrar que. incluso si por mi torpeza quedo expuesto a que la ola rei- dora de las bromas y los ronquidos del desprecio me empape hasta los huesos. de la función aparentemente crítica..M e fuerzas. en los ma- les que agobian no sólo a tal o cual pueblo.E s decir -interrumpe Amaranta-. O. ni de ver la luz del día en un país . en la medida en que lo requiera la ac- ción política.. Es necesario que sean los filósofos. en el mismo Sujeto. Lo que nos hace falta es un punto inexistente y único. . es decir. francamente. queridos amigos. Pero es posible. Y lo que es más: la comunidad política cuya racio- nalidad intrínseca estamos estableciendo no tiene ninguna chance de mostrarse posible de modo empírico. pero real. . Y aquí van. en todos los países. Es menester hablar. . Que lo haga auténticamente. En suma...

Sé que usted es muy afecto a la felicidad. -iMira que vas lejos! . Y créame. incomprensible.l a verdad. mis enhorabue- nas. Tendrá mis mejores votos. va a lograr que lo linchen en los media. que debe ser más feliz que el injusto. para la filosofía. antigualla. a la felici- dad del justo. en nuestro proyecto político. Y menos aún en lo que conlleva de representación de la felicidad. utópica. cualquier obrero debe poder partici- par en la dirección del país.-. puramente destructora. no voy a abandonarlo.220 LA r e p ú b l i c a DE PLATÓN determinado. hasta el punto de hacer muy difícil que se pudiera creer. por el proceso subjetivo . rastreadora de la quinta pata del gato.I E s entonces eso . ¿cuál es. mi aliento. . en la primera vuelta. . A mí eso.s e divierte Sócrates.que el punto delicado sea esta historia de la felicidad. Me someteré a su terrible interrogatorio socrático con la mejor volun- . etc. y dado que quienquiera participe en la direc- ción del país debe fusionar el pensamiento político con la Idea filosófica. Para asociar la felicidad casi con cualquiera. reemplazante de la religión por algo peor. usted postula que cualquiera puede devenir un profundo filósofo. la felicidad es creada. asunto concluido. me pareció siempre un poco embrollado.en que participa. Haré por usted todo lo que pueda. comunismo obliga. sencillamente.i Pero son ustedes dos -protesta Sócrates-. y todo lo demás. Porque. mientras no se haya experimentado esta articulación -in- manente a la acción colectiva.Y el punto delicado. o bien que lo arrumben como vejete arcaico. separada de las reahdades. perdóneme. —No me parece —chicanea Amaranta.e x c l a m a Glaucón. queridos amigos. dogmática.entre la política como pensamiento prác- tico y la filosofía como formalización de una Idea. Lo cual es difícil de enten- der cuando se es un ciudadano común. los que me han empujado a decir el fondo de mi pensamiento! -¡Tanto mejor! —confirma Glaucón-. Si uno dice "la felicidad es la Idea".lo que durante tanto tiempo vaciló en decir! -Veía bien que iba contra la opinión dominante. no es difícil "probar" que la Idea es la felicidad. como lo hace mi querida hermana. totalitaria. entonces? —Dado que. Vista la reputación de la filosofía -abstracta. íy hop!. en todo individuo. basta con cambiar su definición.

-iAh. exasperado. ino vacile! ¡Muéstreles a los escépti- cos. termino por encontrar el camino. Una vez clarificado este punto. con un tono poco afable. puesto que me propones una suerte de gran alianza. del que aduci- mos debe convenir a quienquiera acceda a funciones dirigentes. Los dos jóvenes parecen estupefactos. Confirmaremos esta demostración por medio de su correlato negativo: si alguien recusa a la filosofía en nombre de la política. de modo muy abrupto: -¿Hace falta que les recuerde aquello cuya reminiscencia debería es- tar. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 221 tad del mundo. académica y partidaria que Amaranta predice va a hacerme'trizas.Tne parece necesario. Van a ver si. Es Amaranta quien se hace cargo de expresar su desorientación: -¡Querido Sócrates! ¿Qué relación entre esta excursión por el lado del amor y la definición del filósofo? -¡Ah. ese parlanchín! -responde Sócrates. Y yo les digo. ¡Vaya derecho a la meta! Sócrates permanece en silencio unos buenos minutos. densifica el tiempo. Para comenzar. he aquí a nuestras jóvenes enamoradas! Incapaces de reconocer que.escribió lo si- guiente: "Hay que recordar también al que olvida adónde lleva el camino". síganme. con quién se las están viendo! -Voy a intentarlo. La espera es perceptible. extremadamente viva? Cuando hablamos de un objeto de amor. "el amor es un pensamiento". jóvenes: quien no comienza por el amor no sabrá jamás lo que es la filosofía. si queremos encontrar los recursos para escapar a la jauría mediática. y en especial a esta Amaranta del diablo. No ad- mitimos que su amor selecciona una parte de ese objeto y rechaza otra. . . Luego. en ustedes.Hubiera he- cho mejor en callarse. podremos defendernos mostrando la adecuación de la filosofía a lo que un verdadero proceso político exige de cada uno.E s o sí que merece al menos ser explicado —gruñe Amaranta. Con semejante apoyo. definir el predicado "filósofo". -Heráclito -dice Amaranta. como dijo el gran poeta portugués Fernando Pessoa. es porque la política de la que habla no es la verdadera política. errando por aquí y por allá. .Y bien. -¡Nada de querellas laterales! -interviene Glaucón-. planteamos que el amante ama a ese objeto en su totalidad.

es de una sensibilidad erótica.p o r ejemplo.? . ¿No dijo Lacan que todo objeto de deseo es precisa- mente un objeto parcial. que co- . deberían saber que todo lo que conmueve y seduce a quienquiera de un joven . lo hará feliz ser lugarteniente y comandar a treinta. que es ocioso como un dios. la mirada.. Hablan incluso de una tez macilenta como de una "tez de miel". acepto.222 LA REPÚBLICA DE PLATON -Admitamos . dicen que es viril como un mosquetero. Un borracho hace como ustedes. ¿No es así como se conducen ustedes. la caca. jovencitas y joven- citos que recorren el mundo bajo el aguijoneo del deseo. un trozo del cuerpo del otro.d i c e Glaucón-el-prudente. Pero piensen más bien en su propia experiencia. el pene. . iimperial! Y si esa nariz. de águila. sea cual fuere su sexo. finalmente. y si es blanco como la leche. con la totalidad que soporta esta parcia- lidad. Que el objeto sea parcial no excluye en modo alguno que deseo y amor se relacionen. ¿Tiene la na- riz chata? Dirán que eso le confiere un aspecto tierno y gracioso. ¿Y el que tiene la pasión de los honores? Si no puede ser general y comandar a diez mil hombres. Y el deseo no es el amor. ¿no? Encuentra toda suerte de pretextos para soplarse un litro de un infame tintorro. esa historia de objeto no es simple. ¿La tiene ganchuda? La llamarán nariz real. ni chata ni ganchuda. y lo convence de que tal objeto es digno en totalidad de su aten- ción y de su ternura.É s o s son los objetos de la pulsión. los jóvenes enamorados.l a n z a Amaranta. con los chicos agraciados? Los defectos parciales no les impiden de ningún modo embalarse por el jovencito entero.Así y todo. como el seno.. no del deseo. le encontrará inmensas virtudes al grado de cabo. Si el efebo tiene la piel curtida por el sol.E n t o n c e s -interviene Sócrates-. sólo para que nuestra discusión avance. mis queridos discutidorzuelos. es porque el joven pre- sumido tiene proporciones perfectas. -¡Hipócrita! . Todos los pretextos son buenos y uste- des movilizan todos los recursos del lenguaje para que ninguno de esos jóvenes amados les escape. no le llama la atención a nadie.¡Si no piensas más que en eso! . Estas astucias verbales son propias de un amante que encuentra palabras complacientes para elogiar a un paliducho desde el momento en que éste le gusta. Si no pue- de ser oficial. cambiemos de tema. Expertos en amor.S i me recluta como conquistador profesional -dice Glaucón-.

¿ Y la filo en todo eso? . los aficionados al cine de gran público. Su- pongamos que "él o ella". según juran. que se siente con toda claridad atraído por el saber y se ejercita en él insaciablemente. En la vida civil. sino de su forma entera. lo que nos da un verdadero conocimiento del mundo con- temporáneo. se contentará con que sus subordinados del despacho o la oficina. "hambrón" o "glotón" al que no tiene ningún gusto por la comida. Primero. Y si ni siquiera eso sucede. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 223 manda a cinco soldados. todos los grandes filmes hollywoodenses y todos los pequeños mamarrachos fran- ceses pretenciosos que acaban de salir. . Ellos también juran que al menos ahí aprenden. si ningún personaje importante le presta la más mínima atención. ¿no es hacerie justicia llamarlo "filósofo"? Glaucón siente entonces que se apodera de él el deseo irresistible de formular una objeción que considera irrefutable: -ILos habrá. en cam- bio. como tampoco llamaremos "comilón". personas insignificantes que apenas si conoce. que se ajusten a su definición! Y gente que uno no esperaría encontrar allí. se cultivan. visto el ímpetu que ponen en ver todo lo que es tiuevo. le soben el lomo. gozará todas las mañanas del humilde saludo pedigüeño del mendigo de la esquina. corre a los festivales. y muchos. como simple soldado. no tiene ningún gusto por los saberes teóricos. se lo concedo. Si. de reprimir con aires marciales a unos chiquillos que juegan frente al cuartel. "Anoréxico" le iría mejor. como dicen los anglófonos. que no está todavía en posesión de los principios a partir de los cuales distinguir entre lo que importa y lo que no tiene ningún valor. No lo llamaremos ni "científico" ni "filó- sofo". un chico o una chica. en verano. ¿Me concedes que decir de alguien que desea algo es vincu- lar su deseo a la forma entera de la cosa y no solamente a una parte.O sea que si decimos que el filósofo es aquel que desea la sabiduría. que- dando el resto excluido del campo del deseo? -Sí. Observemos ahora a un joven. Luego. y están en las . no se tratará de una elección entre diferentes componentes de esa sabidu- ría. vemos a un joven que quiere sin duda alguna degustar todas las cien- cias. de todos modos estará encantado. Y si nadie lo quiere como cabo. toda la gente que. . -Ahí voy.s e arriesga Glaucón. y que son con las series de la tele.

en cuanto a la pasión por nuevos conocimientos. y de una sala de subprefectura a las ruinas de un teatro antiguo. pero debería darnos algunos detalles. Es más bien extraño otorgarle a toda esa gente el grado de filósofo. Pero es también múltiple. —Tienes razón. son los detalles los que cuentan en filosofía.P o r el momento -observa Glaucón-.N o desprecies así a aquellos que sienten oscuramente que no hay que sustraerse a la potencia del arte.¡ E s la petulancia de un intelectual pequeñoburgués. por el hecho de que. Contigo. cada Forma es una.L o mismo sucede con las parejas justo-injusto. ¡Se diría que les alquilaron sus oídos a todos los organismos culturales de provincia! ¿Vamos a llamar "filósofos" a todos esos maniáticos del divertimento vacacional. en el orden del aparecer. . Es gracias a todo el dispositivo de mi teoría de las . es lo contrario de lo feo. las cosas irán más rápido. en el orden del ser. Comencemos por un gran clásico: la teoría de las oposiciones binarias. pero son ellos también los que le confieren un aspecto enmarañado e impenetra- ble. Sin duda.S o n aquellos que tienen pasión por un solo espectáculo: el que les ofrece la llegada de las verdades en el mundo. . evidentemente. . con los cuer- pos y con otras Formas. No obstante. por lo tanto. . Considerada en sí misma. No se trata más que de una vaga semejanza. . conciertos de órgano. mi querido Glaucón. no llamaremos filósofos a tus veraneantes. -Vamos. ¡calma! Dicho esto. Es una posición totalmente antifilosófica.224 I-A REPÚBLICA DE PLATON delicias de la Idea musical. sí! -eructa Amaranta. cuar- tetos. bueno-malo. no se propondrían como voluntarios para se- guir una argumentación como la nuestra. por ejemplo.¿ Y cómo va usted a identificar a los verdaderos filósofos? -insiste Glaucón.E s o es muy bello. chicos. o incluso poetas que se acompañan con la guitarra. pianistas. Hay ahí. y la idea de pasarse toda la noche en esto Tos haría huir a todo galope. con tal de que se escuchen ahí óperas. y final- mente con todo lo que compete a lo que tu hermana y tú aprendieron a llamar Formas. se la ve universalmente mezclada con las acciones. ¡vaya si la tienen! Galopan de una iglesia romana de campo a un castillo perdido en las colinas. es trivial. dos nociones distintas. a todos esos aficionados de temporada a los saber hacer menores? . . Lo bello.

vertido tradicionalmente. -¿Cómo procede usted . . ¿Crees ' En el original. y metamorfosear así su opinión empírica en pensamiento racional. nunca las agregamos. a los cuadros o a las competencias deportivas gozan de un agudo pianissimo de una can- tante. como "ce qui. como meta y resultado de un proceso de pensamiento. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 225 Formas. Supongamos que ese mismo alguien es incapaz de seguir a un amigo que.E l goce. "ce qui de l'être s'expose à la pensée".d i c e Amaranta de modo agresivo-. los fans de las cantantes.* o de lo esencial.S e le podría objetar: ¿cuál es la importancia? . Dado que tienen el goce. En el texto francés. el ser-bello de esas cosas.y aquellos cuya definición buscamos en este mo- mento. segtín las posibilidades o las exigencias gramaticales del contexto. los únicos que merecen el nombre de filósofos. que puedo propo- ner una distinción nítida entre aquellos de los que acabas de hablar -los festivaleros impenitentes. [N. es decir. como "esencia". querida amiga? ¿La verdadera vida de la que habla Rimbaud? ¿Aquella de la cual proclama está ausente? ¿La tie- nen ellos. por "aquello que del ser se expone al pensamiento" o "lo que del ser se expone ai pensa- miento". de la T ] . o de las Ideas. los que corren de ex- posición en exposición y también los que se apresuran para ver las finales de los torneos de tenis. de todo lo que está trabajado y es seductor en lo que se les propone a sus facultades sensibles.. de un bello cuerpo atlètico en plena acción. o del ser-en-verdad. que es muy importante en el texto. de la sutileza de un croquis. Traducimos esta expresión. de la suntuosidad de un colorido.. en más de una ocasión. esa verdadera vida? Imagina que alguien admite la existencia de cosas bellas. tal vez.s e excita de pronto Amaranta. comprometido en el proceso. hasta su término. fraternalmente. pero no puede admitir que existe. que es una suerte de paráfrasis en la que Badiou despliega el sentido del término griego ousia.para pasar de la teoría metafísica de las Formas a la definición del filósofo? -Los aficionados a los espectáculos. Dado que ninguna necesidad gramatical ni prosódica nos impone esas comas en nuestra lengua. a los conciertos. . Pero esa experiencia empírica no le permite a su en- tendimiento concebir la verdadera destinación del pensamiento. de un vibrato de un violonchelo. de l'être. la expresión aparece en otros contextos. se propone llevarlo con él. Preferimos guardar la unidad de la expresión. o de las verdades. en el caso de los diálogos platónicos. con el agregado de dos comas. ¿Pero la vida. o de aquello que del ser se expone al pensamiento. s'expose à la pensée".

sino la cosa misma. con gesto humilde y desprendido.A h í . de su aite enemigo. Mientras que al entendimiento del soñador.. o Pirandello un poco en todos lados. Aquel que no confunde las cosas bellas que existen con su ser-bello. "[.j le poète pur a pour geste h u m b l e et large / De l'interdire au rêve. que el entendimiento de nuestro antisoñador. representada. ¿Qué es el sueño. De ese antiso- ñador. pero podría ser que fuera tanto poeta como filósofo. e n n e m i de sa charge". . la verdadera vida? ¿No crees más bien que su vida es sólo un sueño? .] . ¿no diremos que vive en plena vigilia y no sumido en el sueño? . le daremos el nombre de opinión. una opinión. Acaso no dice Mallarmé que: [. en la medida en que conoce el ser de lo que existe. distinguir el sueño de la realidad.. Un antisoñador es aquel que admite la existencia del ser-bello como tal. ni el ser-bello con las cosas existentes que. -Exacto.. Calderón en -justamente.E s e redondeo. -¡Atención! Citas a tres autores de teatro. falaz.. despierto. merece el nombre de pensamiento puro.hemos redondeado todo. .226 l A REPÚBLICA DE PLATON que ese alguien vive. por ser bellas. Sócra- ' En el original. [N. Todavía no sabemos qué es. Aquel que es capaz de contemplar esa belleza esencial que hace que se califiquen como "bellas" las cosas que participan de ella. en la medida en que se atiene a la sola existen- cia de lo que aparece.S í . a tres especialistas de la vida actuada. en todo caso. realmente. le impide el paso al sueño.La vida es sueño.] el poeta puro.o b j e t a Amaranta-.* -Aceptemos esta alianza -suspira Sócrates-. ¡Nosotros mismos no tenemos más que una opinión sobre la opinión! "Dialectizar" es su consigna. Luego: . participan de ese ser.N o es tan fácil .d i c e Glaucón. a tu entender. ¡te lo voy a aguar! -protesta Amaranta-. como lo han visto Shakespeare en Hamlet. de la T. que uno duerma o que no duerma? Amaranta reflexiona por algunos segundos. Yo diría.E s creer que lo que se parece a algo no es algo aparente.

¿no? Ahora bien. es absolutamente conocible. con los ojos brillantes. es obvio . IA la manera de Aristóteles.Todo lo que va en el sentido del "dialectizar" me conviene. Lo mejor que podemos hacer es plantearte preguntas a ese tipo que hemos ofendido. Un tipo como tú. queta roja "conocimiento". Allora. nadie buscará minimizar ese saber. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 227 tes. ¿conoce algo o nada? -Algo. y que lo que no existe no lo es de ninguna manera? -Claro de cabo a rabo. se diría! Si alguien se enoja con nosotros y nos trata de "dogmáticos podridos" o de "totalitarios agu- sanados" porque le hemos pegado la etiqueta caqui "opinión".que mi hermanito jugara el rol del tipo ofendido. si una cosa es de naturaleza tal que. es y no es. sean cuales fue- ren las circunstancias. -¿Que existe o que no existe? . Por el contrario. Sócrates abre el fuego.¿ Y por qué no? -retruca con coraje Glaucón. Sócrates. ¿Cómo diablos se podría conocer algo que no existe? -¿Te parece entonces establecido con claridad que. IEs nuestro deber ser capaces de hacerlo! Nues- tro colega chino llama a eso "la justa resolución de las contradicciones en el seno del pueblo". al mismo tiempo. ¿tendremos con qué apaciguarlo y convencerlo sin que se imagine que lo consideramos a priori como un lacayo del impe- rialismo norteamericano? -ÍAh! -dice Sócrates-. joven que pretende tener conocimientos reales. -Nuestro acuerdo sobre este punto es crucial. Le garantizaremos que. . todos estaremos encantados de frecuentar a alguien que sabe algo. lÁnimo. si tiene un saber real. y no dialécticos. que conoce.d i c e un Glaucón lleno de soberbia. o absoluta. los contextos o las perspectivas. Usted le plantearía las preguntas y tendríamos el diálogo jen vivo y en directo! . y no la eti. adelante! Sigue un intercambio denso e intenso cuyas peripecias registra en su totalidad Amaranta.Q u e existe. hemos definido la opinión sin discutir de manera inmanente una orientación diferente de la nuestra. . -Sería súper -dice acerbamente Amaranta. aquello cuya exis- tencia es indiscutible. ¿no estará en una suerte de término medio entre la existencia pura y la inexistencia absoluta? -La palabra "medio" me conviene. Hemos sido analíticos.D i m e entonces.

que comienza a sufrir. con toda necesidad. tendremos que buscarlo en alguna parte en- tre la ciencia y la ignorancia. no hay que chicanear sobre los nombres .. y de lo que es capaz cualquiera que tenga las mismas capacida- des que yo. . el nombre de opinión? .S i hay que relacionar el pensamiento puro con el ser y. si su existencia está verificada. . que una cosa como esa de la que hablamos. Tengo que dialectizar primero. diferentes? —Pero veamos.d i c e Glaucón. ¿es idéntica a la ciencia? -Acabamos de decir que no. desde luego. con tu ayuda. si existe. Sostengo. -¿Son los objetos del saber y la opinión. en consecuencia. .. ¡pero atención! La ciencia se relaciona por naturaleza con lo exis- tente. una diferencia. -¿Es razonable entonces darle a ese "medio" cognitivo suspendido en- tre pensamiento y no-pensamiento.E n t r e las cosas que existen. ¿Conoces per- fectamente. Suponiendo. ¡cómo tarda! Salteemos las preguntas triviales. está entre la absolutidad plena del ser y la pureza vacía de la nada. —Sí. orgulloso de su fórmula. . -¿Cuál? -pregunta Glaucón. .C u a n d o una definición es clara. por derivación. supongo.¡ N o he dado mi aval a la ligera! -protesta Glaucón-.E s a "opinión". entre ciencia e igno- rancia. No es ni saber ni ignorancia. Gracias a ellas soy capaz de aquello de lo que soy capaz. Sócrates. ¡Mecachis! Esta vez me salteé un eslabón importante. —No veo dónde buscarlo en otra parte. que tal "medio" existe. o.228 LA r e p ú b l i c a DE PLATON -Repara bien en el contenido de nuestra unidad de pensamiento en este punto de nuestro dialectizar: esa cosa de la que hablamos está en al- guna parte entre el mínimum y el máximum de existencia. las hay de un género especial: son las que llamamos facultades. sólo podremos relacionar con nuestro "medio" ontològico un "medio cognitivo" entre pensamiento y no-pensamiento. A título de ejemplo. Hemos hablado a menudo de eso. como usted. Está en el medio. citemos la vista o el oído. con el fin de conocer el ser de ese existente. la Forma a la cual refiero la palabra "facultades"? -Desde luego -suspira Glaucón-. En suma. el no-pensamiento con la nada.

A las facultades que se relacionan con la misma cosa y que organizan el mismo proceso. en lo que el soldado Ca- member* llamaba "el fuerte de mi interior".free. Les facéties. literalmente. en eso consiste justamente la opinión. ¿cómo haces? -Igual —murmura Glaucón. que el lector comprenderá de inmediato. sino la más impor- tante de todas. Según esos dos criterios. Algunas de sus escenas o de sus frases (hilarantes por demás) perduran en la lengua francesa actual. ¿dices que es una facultad. y así sucesivamente. el término "zapador" (militar perteneciente o encuadrado en unidades básicas del arma de ingenieros) es muy poco frecuente en la lengua cotidiana.. que apareció a principios del siglo xx en forma de folletín y estaba destinada. a tus ojos. -Entonces. es seguro una facultad: tener la capacidad de opinar. si prefie- res. fr/chr^camjnt. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 229 -Sí. la ciencia o. ya que "kfort de mon intérieur" es la deformación de la expresión "dans mon for intérieur". no sólo una facultad. las declaro idénticas. ¿dónde la metes? -Reconozco en la ciencia —dice Glaucón. Y tú. no tengo que considerar sino dos propiedades: aquello con lo cual se relacionan y el proceso que permi- ten se lleve a cabo. La ciencia. cuyo sobrenombre es Christophe. volvamos a nuestro asunto. con todo. No tengo más que servirme de ellos para concluir de inmediato. Nos permitimos traducirlo como "soldado" porque. que esos objetos son diferentes unos de otros. [N. ni por nada de ese tipo. en español. equivalente. una dificultad: no puedo identificar una facultad ni por su color. para identificar a una de ellas entre las otras. hoy también está disponible en línea: <http://aulas. y porque lo importante. y fue reeditada en formato libro en la década de 1960.. para un montón de objetos. "k sapeur Camember". la ciencia? ¿O la clasificas de otro modo? Y a la opinión. no es lo mismo que la opinión? Glaucón está animado de los pies a la cabeza: • En el original. mi tan querido. pero hay ahí. "el zapador Camember". el saber. ni por su contorno. a "en mi fuero íntimo" (o "interior"). cuyo nombre más general es "saber". "oído". Pero eso no funciona en el caso de las facultades. contrariamente a su par francés. Esos criterios valen. de la T.html>. sin embargo. en este contexto. Gracias al trabajo de Pierre Aulas. En cuanto a la opinión. que sería. y diferentes si no son los mismos el objeto ni el proceso. como otras historietas del autor. es una historieta de Geor- ges Colomb. Porque.pierre. son las singulares características del lenguaje del protagonista de Les fa- céties su sapeur Camember. a grandes y pe- queños. se las ha llamado "vista".] . -¿Acabas de confirmar además que. "tacto". retomando ánimo—.

-¡Eso es! . categórico e imperial: -Imposible. es a la ignorancia y no a la opinión a la que le hemos asignado como objeto el no-ser. no es otro que el no-ser. les extraño! -exclama Glaucón-. Sócrates! IReflexione! El que opina relaciona su opinión con algo. Si cada facultad singular se relaciona por naturaleza con un objeto diferente del de toda otra facultad. aquello a propósito de lo cual se opina es otra cosa que lo existente. hay que con- cluir que el objeto de la opinión. INo se podría opinar el no-ser. No podría opinar no opinando nada. de una gran perplejidad (real o fingida)-.s- ciende la oposición pensamiento puro-ignorancia en uno de sus bordes? ¿Que es más clara que el pensamiento. Lo es a partir de eso mismo en lo que nos hemos puesto de acuerdo. El opinador opina sobre una cosa claramente contada como una. y por lo tanto deben diferir también por aquello con lo que se reláfcionan.E s a s dos facultades difieren. —Recibido alto y claro. . en efecto. sino rúng-una. o más oscura que la ignorancia? . se relaciona con lo existente y lo conoce en su ser. si sólo es sabido lo existente. se sigue de ello que lo sabido y lo opinado no pueden ser idénticos. sólo sabemos que organiza el opinar. ¿Diremos entonces que tra. mientras que la opinión afirma su objeto. después de haberle asignado el ser al pensamiento. y si opi- nión y saber son facultades diferentes.U n ser pensante no puede sostener que son idénticas la infalibilidad y la errancia. Hemos demos- trado que la opinión. por sus procesos. al no relacionarse ni con el ser ni con el no-ser. . al final. no es ni un saber ni una ignorancia. ¿Pero cuál es su objeto propio? ¿El mismo que el del saber? ¿Es posible que aquello que es sabido sea idéntico a aquello a propósito de lo cual no se hace más que opinar? -IEs imposible! -exclama Glaucón-. Y hemos podido hacerlo sólo porque la ignorancia es una facultad puramente negativa.A s í y todo.E n consecuencia. . Por lo demás. Ahora bien. lo cual es signo. encantado-.E n esas condiciones -prosigue Sócrates rascándose el mentón. está claro. En cuanto a la opinión. El saber absoluto difiere necesariamente de la opinión versátil. El saber. —Es exacto. . Y Glaucón. que es la parte del ser de aquello que se sustrae a la existencia.d i c e Sócrates.230 LA R E P Ú B U C A DE PLATÓN . en él. el no-ser no es una cosa.

al ocupar una posición me- diana entre el ser puro y la absoluta nada. Si encontramos esa famosa "cosa". tal como lo hemos dicho. a ninguno de los dos.Y hemos agregado que. a la facultad intennedia: la opinión. ¿hay una sola de la que se pueda decir que no tiene absolutamente ningún de- . Está. sabemos ahora que ese entre-dos es lo que llamamos "opinión". . El tipo que sólo cree en las bellezas variables y multiformes. con todo rigor. .todavía no han encontrado esa cosa que sería el objeto de la opinión. Todo está atrn en condi- cional. esa cosa. .P o r supuesto.M i muy querido. el aficionado a las ilusio- nes espectaculares. entre las múltiples bellezas que alegas. . el que se rebela desde que se le habla de la unidad de lo bello. aún indeterminado. entre los dos. si encontráramos una cosa cuyo aparecer fuera el de ser aun cuando no sea.s e jacta Glaucón. que es la Forma de aquello con lo cual se relaciona la opinión. pensamiento puro e ignorancia total. conciliador-. a las facultades extremas. . diremos pues. Y bien. -¡Estoy listo! . y el término intermedio.d i c e Glaucón encogiéndose de hombros. el hombre que se rehúsa categóricamente a admitir la existencia de lo bello en sí o de algo que se parezca a una Idea de lo bello en sí. -Salvo que -rechina Amaranta. en resumen. que no se deja reducir. ser y nada. sino a lo que está entre los dos. Asignaremos los extremos.S i comprendo bien tu gesto. a justo título. -Para ir más lejos. ¡Muéstrenmela! -Tienes razón . de lo justo. de todo lo que una Forma realza y afirma. no competería ni al saber ni a la ignorancia.d i c e Sócrates. que Glaucón asuma de nuevo los andrajos de nuestro querido contradictor.H e aquí una cuestión reglada -dice Glaucón. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 231 -¡No rae diga! .S e trata entonces de una clasificación puramente formal -subraya Amaranta. entre el ser y el no-ser. ¡Adelante. Yo quiero ver esa "cosa". En el medio. Glaucón! Juega para nosotros el rol de ese tipo que niega que pueda aparecer una verdad de la belleza tal que permanece idéntica a sí misma una vez advenida a su propia eternidad. lleno de entusiasmo. consideras como evidente que la opi- nión es más oscura que el pensamiento y más clara que la ignorancia. .

No es posible decidir con certeza. según todo in- dica.a d m i r a Sócrates. ¿no? .E s evidente que no. en el caso de ninguna de ellas. dado que cada cosa participa siempre de las dos determinaciones opuestas. o lo que a primera vista es grande.d i c e bruscamente Amaranta-.P i e n s o .c o n c l u y e G l a u c ó n . -Asimismo. Consideremos a aquellos para quienes las cosas bellas no son más que un obstáculo más allá del cual no se muestra nada que pueda llamarse lo bello-en-verdad. . aparecer luego mi- núsculo. y lo mismo en cuanto a todo el resto. ésos son juegos de niños. el cual. al ver sin verlo a un pájaro que no es un pájaro posado sobre un trozo de madera que no es de madera. pero que .232 LA r e p ú b l i c a DE PLATÓN fecto? La misma pregunta en cuanto a las decisiones justas o las acciones loables. . eso me recuerda la adivinanza del hombre que no es un hombre. Porque no son lo bastante oscuras como para que se las pueda declarar más inexistentes que la nada. . Porque es a la facultad mediana a la que le corresponde captar lo que erra en las regiones media- nas de lo existente. si tal es el aparecer de una cosa.S í . es cuestión de punto de vista. tenemos que relacio- narla con la opinión y no con el pensamiento puro. Todas esas cua- lidades sensibles son equívocas. tú y yo he- mos asumido que. O sea que podemos concluir. Siempre es posible encontrarle un pequeño de- fecto a las obras bellas. o que ni es ni no es. ser visto como una mitad. lo que es doble puede. Sin embargo. Aquellos para quienes muchas acciones son justas.P u e s sí -sonríe Sócrates-.i A h ! . Toda determinación de este género puede invertirse en su con- trario. o que es y no es. que es o que no es. desde qierto ángulo. Aquellos que son incapaces de seguir a alguien que quiere indicarles el camino de las verdades. que las numerosas ideas que se hace la gran mayoría en cuanto a lo bello y a las otras cosas de este género aparecen en el intervalo inmenso que separa al no-ser de lo que es absolutamente. ¡le lanza sin lanzársela una piedra que no es una piedra! . ni lo bastante claras como para que se las llame más existentes que el ser.Hemos descubierto.que hay que disponer esas nociones equívocas entre aquello que del ser se expone al pensamiento y la abso- luta nada. -¡Perfecto! . o de escala.

el colorido de los empapelados de lujo. ¿Cometeríamos un error si llamáramos a esos dóxicos "amigos de la opinión" en vez de amigos de la sabiduría? . con la mano izquierda. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 233 no tienen la más mínima idea de lo que es la justicia. De los otros.d i c e en tono de sentencia Glaucón. querida Amaranta.a los aficionados a un espectácu- lo diferente por completo. -Vuelve a decir a las mil maravillas todo lo que ya fue dicho -desliza Amaranta. que únicamente se preocupan por la opinión. que aman aquello con lo cual se relaciona el pensamiento puro. pero que no soportan que lo bello-en-verdad sea absolutamente real. el tornasol de los ópalos en los dedos de las jóvenes elegantes. De aquellos que participan de tal espectáculo diremos. pero ningún conocimiento de aque- llo a propósito de lo cual opinan. el gesto de cazar una mosca. -Consideremos ahora . abrazan y aman el timbre suave de las cantantes.Y "amigos de la sabiduría" es la etimología de "filósofos" .D e esos "bienaventurados". diremos que tiene. atraviesan los avatares del aparecer en la permanente reafirmación de esa singularidad.D e esos no-filósofos -agrega Amaranta-. sino que saben. . -ILos bienaventurados! -exclama Amaranta. en suma. a todos aquellos que se abandonan a la casuística de los hechos sin remontarse jamás al principio. les haría observar que a nadie le está permitido irritarse contra lo Verdadero. pensadas según la singularidad de su ser. . Ya hemos dicho que estos últimos -llamémoslos "dóxicos" puesto que la palabra "opinión" es la que se utiliza para traducir la palabra griega doxa. Sócrates hace. Sócrates la mira con malos ojos.e n c a d e n a . De esa gente. no que opinan. al que llamaremos el espectáculo esencial: las cosas. Si se pusieran fu- riosos. sobre lo que aparece en el mundo. supongo. luego: -¿Se pondrían furiosos los dóxicos si los llamáramos "amigos de la opinión"? -"Filodoxos" versus "filósofos" -resume Glaucón-. los teléfonos móviles de platino iridiado. opiniones. afirmamos que abra- zan. . haremos un proverbio: "Todo lo que sólo es dóxico es tóxico". Consideremos.

. se impone que demostremos que la definición del filósofo mantiene una relación racional con la acción política. esta cuestión en sí misma supone que hagamos un enorme desvío por el problema del Estado y de la política comunista. algo que además juzga inútil. ¿Cómo probar. tal como ustedes lo entienden. al privarse de los recursos del pensamiento puro. para montar la guardia junto a la Idea. con un aire de preocupación. Es una elección forzada. Comprendí muy bien que.234 LA REPÚBUCA DE PLATON -Pero he aquí lo esencial -retoma Sócrates-: a aquellos que aman en cada cosa su ser propio hay que llamarlos filósofos. que la determina- ción colectiva de nuestra quinta política exige que la masa de los huma- nos esté del lado de la filosofía? —Te respondería lo siguiente: entre el filósofo. y el filodoxo. Al final. mi desafío. También comprendí que el filodoxo es incapaz de aprehender eso. entre un ciego y un vidente. Amaranta no está satisfecha. un filósofo es capaz de alcanzar la universalidad de lo que permanece idéntico a sí mismo hasta en el proceso de su propia variación. explota: -¿Creen haber llegado a destino. clava sus grandes ojos en Sócrates y prosigue: . señores? ¿Creen que hemos avan- zado mucho con su definición? ¡Cuántos razonamientos retorcidos para distinguir a los filósofos de los que no lo son!. Amaranta deja de dar vueltas. ya que escapan a la tentación de ser simples filodoxos.H e aquí mi pedido. la decisión está tomada antes de cualquier discusión.. tironeando su me- lena en desorden.C u a n d o presenta las cosas así -protesta Amaranta-. Resplandeciente. Da una y otra vuelta. -¿Acaso mi comparación te molesta? ¿Pero qué diferencia puedes ver entre los ciegos y aquellos que. hombre de la errancia sin mesura entre el ser y la nada. ¿queda un lugar para la duda? . Y dado que. para us- ted. incluso perjudicial. ahora. in- . ¿cuál de los dos es el más apto para mantenerse firme en los principios comunistas y proteger las instituciones en las que se encarnan esos principios? Cuando hay que elegir. hombre de la universa- lidad inmanente a lo que permanece más allá de su propio devenir. no pueden tener acceso al ser de los existentes? Estos últimos. Pero les digo: ¡no hemos salido del túnel! Es necesario aún que relacionen todo eso con nuestra cuestión inicial: la diferencia entre la vida justa y la vida injusta.

el amor por todo saber instalado en el claro de esa parte eterna del ser que se expone al pensamiento puro y que. será a aquellos cuyo pensamiento puro accede al ser-verdadero de cada existente.. dirigentes. -Quieres decir: ser a la vez filósofo de la Idea y oficial de la acción colectiva. sin duda alguna.. y que nada se opone a que cualquier trabajador común y corriente.P e r o -pregunta Glaucón. como a los grandes pintores. justo o bueno. formado así. cada uno a su turno.A s í y todo . . contemplar lo que compete absolutamente a lo Verdadero. a la guardia de los principios y de las instituciones. Además.d i c e Glaucón. esos obreros son gente de experiencia que. nuestros visionarios tendrán que asegurar su permanencia y su salvación mediante una guardia intelectual indefectible. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 235 eluso si son susceptibles de devenir Sujetos. por eso mismo. Algo de lo que son incapaces. es un verda- dero problema saber cómo el simple obrero. a quienes estableceremos como guardianes. -Desde luego. nuestros "ciegos" entregados a la opinión. Para alumbrarte un poco en este punto. como es evidente. Por ende.por un enésimo retrato com- pleto del filósofo! —¡No te burles! Para la filosofía es un problema crucial llegar a definir qué es la naturaleza filosófica. súbitamente preocupado-. . no disponen al comienzo de ningún paradigma claro que les permita. Veremos entonces que es com- patible con el saber hacer militante. sea capaz de establecer o de guardar las instituciones en las que se encarnan nuestros principios. aventajan de lejos a los ineptos charlatanes del show televisivo. incluso en el nivel de la pragmática coti- diana. podrá combinar el pensamiento puro con el saber hacer empírico. transformado en guardián de nuestro comunismo. Esa naturaleza comporta. trabajadores comunes asignados. -¡Vayamos pues -sonríe Amaranta. tomarlo como referencia constante y tener de ello la visión más exacta posible. militantes. permanece ajena a . y no a los tenores mediáticos de la opinión. con el fin de establecer en nuestro mundo tal como es los principios creadores de todo lo que es bello. -Asimismo trabajadores comunes y corrientes -insiste Amaranta.¿si esos principios ya han sido estableci- dos por algunos pensadores del pasado? -Entonces. creo que es preciso vol- ver sobre lo que es la naturaleza filosófica.

en términos rigurosos. en cuanto a lo que importa en verdad. la psicología. como tensión hacia las verdades.L a psicología.. .. El maestro prosigue con el mismo impulso: .cuyos deseos tienen por objeto las verdades y todo lo que se relaciona con ellas se vuelva hacia los placeres más puramente subjetivos.P e r o -interroga Glaucón-. como un torrente cuyo curso.. O sea que es imposible. se puede decir que el filósofo es. suponer que aquel.c o n c e d e Sócrates. del fanático de los honores y del obsesionado por las satisfacciones iimiediatas. Es en eso en lo que difiere el fi- lósofo.. que la naturaleza filosófica se complazca en lo falso. Sabemos también que la filosofía obe- dece a las leyes del amor: amamos por entero a esa parte del ser que se revela idéntica al pensamiento que nos formamos de ella. por cierto.S a b e m o s que quien tiene deseos férreamente dependientes de un único objeto está menos predispuesto a desear otros. La vehemencia de Sócrates deja a Amaranta y a Glaucón boquiabier- tos. . . . sean cuales fueren. iNo es asunto mío! Sin embargo. canalizado en una sola dirección.. la naturaleza filosófica se construye.O aquella .¿ C ó m o que eso "parece" o "bastante coherente"? La más implacable necesidad impone que aquel que tiene una naturaleza amorosa ame todo lo que toca de cerca al ser amado. . sea su valor considerable o mínimo. se precipita con toda su fu- ria en ella.. La conclu- sión de todo esto es que. Para él. —Eso me parece bastante coherente. . Es lógico. y que no puede incluir en su discurso ni duplici- dades ni mentiras. de una absoluta sinceridad. . por ende. Ningún filósofo auténtico puede renunciar a la más mínima parcela de lo que así le es revelado.. gracias a la potencia de un auténtico amor por el saber. aparte de ese rasgo esencial que con- cierne al saber.236 LA R E P Ú B U C A DE PLATON la dialéctica del nacer y del morir. ¿no hay otras características más psicológicas del filósofo? . sea esta importante o minús- cula. ¿hay algo más cercano a la sabiduría filosófica y más seductor para ella que las verdades que brillan por aquí y por acullá en el monótono te- jido de las opiniones? No. porque ella misma es una Forma. como hemos visto. ¡o aquella! -observa Amaranta. desde la juventud. Ahora bien. todo lo que lo rodea y le place.

. logra dominar el simple flujo temporal y contemplar esa parte del ser que se expone al pensamiento. Porque la pulsión vueka hacia el enriquecimiento y los gastos sun- tuarios es la última que se debe fomentar en el filósofo. el miedo a la muerte. sean éstas humildemente na- turales o pertenezcan a las más sublimes construcciones del espíritu. el desinterés. al menos un matiz? Me parece que se puede llegar a la misma conclu- sión a partir de premisas menos moralizantes. A la inversa. por el hecho de residir a veces en la magnificencia de la inteligencia activa.s e precipita a agregar. . ¿Pero por qué? Creo que es porque el filósofo busca la lógica general de las cosas. celoso. -¿Me permite. que .. ¡O para ella! -observa una vez más Amaranta. -iPues sí! —admira Sócrates—. un cobarde atenazado por ese miedo no puede participar de la verdadera naturaleza filosófica. -Entiendo por ello un tipo humano fundamentalmente desintere- sado. si no una crí- tica. envi- dioso o carrerista.sean filósofos auténticos. incluso los placeres del cuerpo deben tener una suerte de resonancia intelectual. ¿Sería coherente pensar que un individuo transfigurado así por los poderes de un Sujeto estima aún como esencial su simple supervivencia animal? .S u ejemplo nos enseña que no -dice con gravedad Glaucón. -¿Podría decir algo más a propósito de esa autenticidad? -pregunta una Amaranta un tantín provocante. y no filósofos aca- démicos.U n a mujer y un hombre de ese género habrán superado. Agregaría un argumento más: conside- remos a una mujer o a un hombre que. la capacidad para emitir sobre sí mismo un juicio sin complacencia. . Se puede agre- gar que la armom'a interior. filósofos de salón o filósofos de televisión. entonces. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 237 . Siempre que ese joven o esa joven . Ella corrompe de modo inevitable el movimiento propio del pensamiento y es un obstáculo para toda incorporación a un proceso de verdad. querido maestro -interviene Amaranta-.O para ella -admite Sócrates-. Esta búsqueda está bloqueada por completo si uno es mezquino. Estoy de acuerdo en que no hay nada más opuesto a una subjetividad fi- losófica que la pequeñez de espíritu. . el valor. el amor por la libertad. Es cierto que se debe supo- ner en la naturaleza filosófica una menor exposición que en cualquier otra a aquello que es incompatible con la esencia libre del pensamiento.

s e empecina Amaranta-.el tema capital de la mesura. . No inscribiremos a las almas olvidadizas en el registro en que figuran los verdaderos filósofos. muy temprano tendremos que prestar atención. -iPor supuesto. estaría casi sustraído a toda crítica alguien dotado de esa naturaleza filosófica que postulara su candidatura para una función que exige. . si queremos discernir lo que es un Sujeto filósofo. a la relación contradictoria entre justicia y arri- bismo social. aborrecerás eso mismo que te propusiste hacer.¿ A tu entender.A s í y todo . un rival a de- rribar. Pero les digo: de la mesura la verdad es pariente. facilidad para apren- . precisamente. alguien que no tiene ningún encanto? .s e inquieta Glaucón. Se ve así que todas las cualidades que hemos requerido para identificar la naturaleza filosófica están estrechamente vinculadas unas con otras. en realidad. Es casi imposible esperar que alguien se entusiasme por una práctica que lo aburre y en la cual sus grandes esfuerzos sólo son recompensados por progresos minúsculos. -¿Pero nada del lado del saber? .es entonces un espíritu racional lleno de mesura y de elegancia. que acepta acompañar el devenir natural de una Idea adecuada a lo real que sostiene su existencia. o si olvidas todo el tiempo lo esencial. Lá gente de la que hablas está. entonces.r e g a ñ a Sócrates-. o entre juicio argumentado y énfasis retórico. Así vas a desanimarte y.238 LA REPÚBLICA DE PLATON todo eso le cierra el paso tanto a la injusticia como al vil espíritu de com- petencia que hace del otro. Por eso.A h í tocas -responde Sócrates. si no retienes nada de lo que apren- des. en el examen que hacemos de un individuo cualquiera. y lo sin-mesura le es ajeno. sobre todo si es superior a uno. vas a quedar vacía de todo co- nocimiento positivo. finalmente. ¿Puede un fi- lósofo ser un personaje grosero. . por supuesto! Buscaremos desarrollar la cualidad de base. una buena memoria. desprovista de todo sentido de la me- sura.S u filósofo -recapitula Glaucón. . Ése es mi punto débil: la memoria. aquella de la que está provisto en abundancia cualquier niño: la fa- cilidad para aprender. y que son todas necesarias para un Sujeto que define su participación plena y completa en el movimiento por el cual el ser se expone al pensamiento. .¿ Y las cualidades estéticas? .¿ Y la memoria? -interroga Amaranta-.

una cierta elegancia.s e burla Amaranta. ¿QUÉ ES UN FILÓSOl'O? 239 der. . -¿Que todos sean filósofos? -Todos. bajo el signo de la quinta política. un gran valor y no poca sobriedad? -iUn candidato ideal! . sólo a ellos. a los que hay que confiarles las tareas requeridas para la organiza- ción de una vida colectiva al fin liberada.d i c e Sócrates en voz baja-. un gusto por las verdades y por la justicia. nuestros amigos del vasto pueblo. " -¿Pero no deseamos que todos los habitantes del país cuyo destino estamos imaginando. sin excepción . tengan este for- mato? ¿Que todos tengan todas las cualidades de la naturaleza filosófica? Porque es a ellos. Sí. a todos ellos. sin ninguna excepción. al fin digna de la Idea que la humanidad puede hacerse de sí misma más allá de las simples obligacio- nes de su supervivencia. altura de miras.

.

se jactan de mos- trar que hay hechos reales que bien podrían darles la razón. En absoluto. aquellos para quienes la filosofía no es una disciplina acadé- mica que uno abandona después de haberla rozado en su juventud. Pero no crea que concluyen de ello que la verdad está de su lado. nadie tiene nada que oponer a sus ar- gumentos. También sus auditores terminan por sentirse paralizados. -Querido Sócrates -comienza-. por largo tiempo ocultado en el desarrollo de las jugadas. Por- que. Por otra parte. en el que se percibía más obstinación extenuada que vanagloria. en lugar de jugarse con piezas de madera. se juega con argumentos. ras- cándose el muslo izquierdo con un tenedor. ¿Pero alguna vez se preguntó qué sienten aquellos que no se atreven a decir nada más una vez que su maravillosa sutileza los arrinconó en alguna aporia? Están convencidos de que. 241 . son tan inexperimentados que la acu- mulación de pequeñas desviaciones discursivas los arrastra al fin a errores enormes. X Filosofía y politica (487h-502c) EL " ¡ T O D O S F I L Ó S O F O S ! " de Sócrates había atravesado la sombra como un llamado ahogado. lo que les ocurre a aquellos cuyo compromiso filosó- fico es serio. dicen. incapaces de decir lo que fuere. sorprende al final. Se sien- ten como un mediocre ajedrecista al que el ataque del adversario. boquiabierto. de modo tal que ya no sabe dónde meter su rey y sólo le queda acostarlo para mani- festar su derrota. el de las preguntas-respuestas. Glaucón no pudo más y quiso sondear hasta dónde llegaba la incertidum- bre de su maestro. él permanecía allí. Al cabo de unos minutos. cuando se trata de su juego fa- vorito. silencioso. si bien sucumben al juego simbólico de los argumentos. al término de esta partida de ajedrez que. totalmente contrarios a la convicción que teman al inicio. Todo el mundo puede constatar.

Tal vez no toda la verdad.¿ C ó m o no? Dicen la verdad. querido Glaucón? -sonríe Sócrates-. Y la pequeña minoría que guarda ' el sentido de la mesura sólo obtiene de este ejercicio intelectual. Había un agujero en la bodega. Así estarás más a tus anchas para reírte de mi mediocridad poética. Ahí reconozco bien a mi Amaranta. nada más que la verdad.S ó l o puedo responder a tu pregunta. Nos prue- ba por a b que los países sólo saldrán de su infortunio si todos sus habi- tantes devienen filósofos. ¡Ah!. su quinta política? . ¿Piensas que se equivo- can cuando dicen todo eso a mis espaldas. por medio de una imagen. mi muy querida. furioso. Vista su impericia. entonces. desconfianza! -¡Déjalo hablar. y después. -LY tú. de modo tal que el barco dejaba tras de sí una gran estela de fueloil. .242 LA REPÚBLICA DE PLATON .H a y dos posibilidades. aunque nin- guno de ellos sabía pilotear un navio. Había una vez un barco petrolero cuyo capitán era un tipo robusto. un detalle más: sus conocimientos en materia de navegación eran tan débiles como tenue era su vista. de golpe y porrazo.¿ Y qué les ocurre? . escucha primero mi pequeño discurso figurado. .¡ B a h ! . . —¡Siga. con los ojos brillantes. por no decir perversas. un buen hombre. . Pero.P u e s no sé qué responder.d i c e Sócrates-. inos larga que los filósofos son políticamente inútiles! ¿Cómo funciona. los marinos no dejaban de disputarse para saber quién iba a llevar el timón. que lo tiene a usted como gran defensor. Discu- .d i c e Sócrates. por fin! —se indigna Glaucón. una evidente incapacidad para mez- clarse en política y ocupar funciones dirigentes en el Estado. cuyo único defecto consistía en ser sordo como una tapia y miope como un topo. Yo digo: ¡desconfianza. querida mía. Me plan- tea una pregunta engorrosa y se burla de mí por añadidura. cuando están rumiando su de- rrota en el ajedrez? ¿O que tienen razón? . La mayoría de esos "filósofos" se convierten en perso- nas extravagantes.C o n frecuencia me hace esa jugada. no tenga en cuenta a mi hermana! —dice Glaucón. . Me gustaría saber lo que piensa usted. —¡Eso sí que es fenomenal! —explota de pronto Amaranta—.E s sólo una pequeña aventura marítima. según aducen sus interlocutores cuando ha- blan a sus espaldas.

uno de ellos logró convencer al capitán y tomó su lugar. en comedero y en lupanar. Supongamos ahora que. una camarilla de marinos particularmente brutal y organizada se echó sobre el viejo capitán. a bordo. Y todo el mundo acosaba al capitán vociferando su opi- nión . Para tal oca- sión. incluso! He aquí mi historia. sobre lo que se tenía que hacer para taponar la filtración. los vientos. "IQué grandes marinos!" . aspirar coca o soplarse unas buenas botellas de vo- dka.y era la mejor. para dirigir el curso de un gran navio. surge un verdadero capitán. pensaban que tener el asentimiento de una mayoría de marinos era más que suficiente. privado de toda dirección competente. el barco petrolero se transformaría en fumadero. iPerjudicial. El resultado era que ni se sabía ni se hacía. queridos amigos. En cuanto al nuevo. Inútil tener ideas. sin llegar a nada.s e decía-. zigzagueaba como el barco ebrio de Rimbaud. "¡Qué pilotos sensacionales!" Si hasta cuando el na- vio terminó por encallar en una bahía roñosa. FILOSOFIA Y POLÍTICA 243 tían desde hacía días. No. Alguien que sepa dirigirse a los marinos de la manera apropiada y con- vencerlos de que tienen que organizarse para que el barco sea reparado. los fondos. Acto seguido. por juicio unánime. los astros. Un día. la opinión general era.con el fin de que el pobre hombre les confiara el timón y les encar- gara taponar el agujero. las radiocomunicaciones. Después de lo cual birlaron todo lo que pudieron de las cabinas y decidieron vender el cargamento de fueloil en el primer puerto que en- contraran.. Por otra parte. se reventó su casco y el fueloil viscoso' envenenó a millares de pájaros en toda la costa. los mapas marítimos. luego realmente animado y orientado hacia el destino que se le ha ele- . Lo cual no le impedía en modo alguno al partido vencedor adular a todos los que se aliaban a él o lo ayudaban a consolidar su poder. la de aquel que vociferaba me- jor. que no había ninguna necesidad de saber qué hacer para hacerlo. para dividirse el dinero y darse a la buena vida. ¿Pero cómo dirigirse hacia un puerto? El petrolero. seguían ufanándose de ser navegantes de primer orden. lo molió a golpes y lo encerró en la cala. cierto saber en lo que atañe a las estaciones. ni de hacerlo para aprender poco a poco qué hacer. lo redujeron a la impotencia ofre- ciéndole fumar opio. en el que se unen la visión intelec- tual de lo que es la navegación con una experiencia práctica prolongada. No tenían la más mínima idea de que fuera necesario. en tal contexto..

que tu amigo les eche la culpa a los dirigentes que son incapaces de emplearlos. Si alguien se asombra de que el filósofo. de idea- lista demodé y de ideólogo arcaico? —Es probable. los que están en el poder se * En el original: "À la porte des riches stationnent tous Ies sages". el que tiene que tocarle el timbre al médico. no es el capitán el que tiene que suplicarles a los marinos que tengan a bien aceptar su autoridad.244 LA R E P Ú B L I C A DE PLATON gido. . ¿Cómo creen que va a tratarlo la camarilla anárquica que está en el poder? ¿No van a descalificarlo tratándolo de intelectual confuso. como asevera un falso poeta y verdadero mentiroso. Es absurdo ver a un dirigente capaz suplicarles a quienes. Y que es el que está perdido en el laberinto de la vida el que tiene que escuchar al que sabe orientarse en él. lo que sería en verdad asombroso. Porque. lo necesitan.Y que tu amigo de las opiniones vulgares no nos fastidie más con ese lugar común según el cual la gente versada en filosofía es inútil para las amplias masas populares. rico o pobre. si son inútiles. y no a los filósofos mismos. tal como deseamos que todo el mundo llegue a ser. de la T j . en nuestra situa- ción.T a l es entonces la imagen de la suerte que el estado actual de la opi- nión y de aquellos que la gobiernan le reserva al verdadero filósofo. volviéndose hacia Glaucón: . [N. cuéntenle la historia del petrolero y comprenderá que. en medio de una situación de- sastrosa.* La verdad es que es el enfermo. diría incluso francamente extra- vagante. si uno ve cómo lo tratan a usted en la prensa y en la televisión. que En la puerta de los ricos todos los sabios estacionan. sí —dice Amaranta-. En las "democracias" parlamentarias. ¡he aquí un petrolero que no sólo sirve para reponer la gasolina de los cascajos! -¿Tienes algo contra los petroleros del espíritu? -reacciona Sócrates. Después de todo. Luego. ¡es que pusieran en el pináculo a esos pocos filósofos nuestros que soportan bien la tormenta! —Y bien —susurra Amaranta—. sea tan poco honrado por la opinión dominante. que consientan en poner esa situación en sus ma- nos. Del mismo modo que no es razonable.

aquel cuyo combate espiritual se orienta hacia lo real del ser. al menos. del que dijo que. Usted relacionó todo eso con el concepto de verdad. de intelectuales y de "gente separada de la realidad" son. entre la variedad de las opiniones y el movimiento de las apariencias. si se los escuchara. ¡No por nada es usted hijo de una partera! . -Absolutamente -confirma Sócrates-. va a continuar su camino. habría que mostrar que todo eso no compromete la responsabilidad de la verdadera filosofía.me parece que la causa del reproche más vio- lento que le hacen a la filosofía no reside tanto en que los ignorantes dejen a un lado a los verdaderos filósofos. una especie de charlatanes mediáticos. da nacimiento . sin que desfallezcan su voluntad ni su amor. retomar lo que ya ha sido dicho del verda- dero filósofo —protesta Amaranta—. justamente. -Pero -objeta Glaucón. Porque al hacerlo. FILOSOFIA Y POLÍTICA 245 parecen a los marinos ebrios de nuestro petrolero. al dejar de ser presa de los solos dolores de la concepción.é l y otros con él. no podría interesarse en las innumerables particularidades cuya existencia sólo está testificada por el vínculo. -¡Ah. sino en la impresión dudosa que pro- ducen aquellos que se llaman "nuevos filósofos". -¡Tremendo programa! -Pero podemos. de un espíritu riguroso y de una sólida alergia a to- das las formas de corrupción.a una verdad nueva. Lo que habría que explicar es esta perversión del título "filósofo" Y. si el llamado filósofo no lo toma como guía en el conjunto de su experiencia. y puede gozar de ese punto en que la verdadera vida y el verdadero conoci- miento son indiscernibles. los que podrían ser. hasta dominar la naturaleza efectiva de aquello hacia lo cual ha vuelto su pensamiento y a lo cual se ha incorporado en tanto Sujeto. separado para siempre de la filosofía verdadera. Son ellos los que les hacen decir a unos cuantos amigos míos que los filósofos son tipos sin fe ni ley. y aquellos a los que esos marinos tratan de inútiles. como usted lo exige. ver- daderos capitanes. sobre todo. del filósofo dotado. Nos defenderemos asumiendo • que el auténtico amante de los saberes. es sólo un impostor. él mismo íluctuante. a los que uno ve perorar en la televisión y hacerse fotografiar en las revistas. Sócrates! -admira Amaranta-. En todo caso. Antes bien.

reme- dando una manera de ser y de pensar de la que es indigna y que está fuera de su alcance. impiden que la naturaleza fi- losófica llegue a su madurez. hay dos casos diferentes. enfrentar esta acusación. tanto uno como el otro. todo eso conspira para corromper a la filosofía que. Sí.' . y es por eso que volvemos a repetir este retrato del verda- dero filósofo: se trata de distinguirlo de los impostores perjudiciales. la holgura. en especial en lo que concierne a la política. la aceptación de las disciplinas del saber. tal como le he explicado. que hemos citado el valor. por ende. sin embargo. veíamos bien que la mayoría de los que se declaran filósofos son corruptos notorios. ¿Por qué? Porque las cualidades mismas que exige. La naturaleza filosófica existe. requiere y organiza esas cualidades.L o comprendí muy bien . el trabajo de la memoria. Sucede que. tolere la hipocre- sía o la mentira? ¿Se puede imaginar que.d i c e Glaucón-. Ustedes re- cuerdan. la aceptación de las disciplinas del saber. querido amigo! Hay que comenzar por una temible paradoja. para decirlo con franqueza —rezonga Amaranta—. queridos míos. en todo el mundo. ¿Cuál es el tipo subjetivo de esa gente que. Estaba en ese punto cuando Glaucón objetó que. una sociedad con una política .. por eso mismo. se volvieron inútiles por com- pleto. la salud. la templanza. en las discusiones importantes. Pero en casi todos está corrompida. aun teniendo yo razón. ¿Se puede imaginar que tal hombre. la belleza. —Ahí sí. se comporta en todas las circunstancias de tal manera que produce en la opinión ese descrédito casi universal que se atribuye a la filosofía propiamente dicha? -¡Ah. Pero están también aquellos que imitan con toda deliberación la naturaleza filosófica para usurpar sus poderes.246 LA REPÚBLICA DE PLATON -Pero -continúa Sócrates. Están aquellos cuya naturaleza filosó- fica fue corrompida y que. El valor. si pasábamos del discurso a lo real..todo lo demás se deriva de ello. ¡estamos en las calmas ecuatoriales! —Y voy a agravar mi caso: todo lo que se considera por lo común como bienes. Debemos. es para dirigir la procesión de las ignominias? ¿No es más bien el cori- feo de todos aquellos en quienes la rectitud y la sobriedad le impiden el paso a la corrupción? Pero no es necesario que describamos una vez más el sistema de las cualidades propias a la naturaleza filosófica. si se desarrollan sin vinculación entre ellas. al principio. la grandeza de alma. cuando la verdad abre la mar- cha.

en el azar de los cami- nos. iDesde luego! Admitamos que todos los individuos sin excepción tienen al principio. insurrección política. des- pués de todo. qué sé yo. ¡No. como diría nuestro colega Gilles Deleuze. sabido es que. virtualmente. estará conde- nada a tener todos los defectos que acarrea una desorientación profunda. a un maestro como usted. tiene su fuente en el conjunto de la situación. en última instancia. la misma excelente capacidad filosófica. conmoción artística. sufren tanto más de esas privaciones cuanto más naturalmente vigorosos hayan sido al princi- pio. no son más que mercaderes de retórica. es seguro que se orientará en la existencia de manera afirmativa. -Veo a dónde quiere llegar . encuentra un entorno educativo adecuado. a su tema recurrente. Por- que el mal es global. sem- brada en una tierra ingrata y cultivada de cualquier modo. No hay que creer que los jóvenes se corrompen porque desafortunadamente se han topado con malos maestros. los . ni el lugar ni la estaciónIjue les convienen. esa excelencia se va a tornar en su contrario. Una excelencia originaria mal tratada se vuelve peor que una mediocridad sometida a las mismas condiciones. la educación. La naturaleza misma esclarece esta paradoja. En el caso contrario. Si el medio ideológico y educativo que les pro- pone el Estado es detestable. -INo alcanzará! Es preciso también que un acontecimiento lo cautive: pasión amorosa. tal como la hemos definido. Es una evidencia dialéctica: el mal es más contrario al bien que a lo no tan bien. -Lees en mí como en un libro. es al menos incapaz de grandes ruinda- des. todo eso contribuye a mortificar y a debilitar la natura- leza filosófica. Todo esto para decir que si la naturaleza filosófica. salvando algunos matices. aun cuando un temperamento moderado no triunfe de un modo muy brillante del lado del bien. con los ojos semicerra- dos-. y los mejores serán los peores: el matiz de superioridad intelectual se vol- verá una exageración casi ilimitada de la infamia. . Después de todo. los más grandes sofistas. FILOSOFIA Y POLÍTICA 247 bien organizada.d i c e Amaranta. con sofistas empedernidos que. no! Los mora- listas patentados que deploran en la televisión esos malos encuentros y los políticos que denuncian en sus mítines la acción de esos llamados filó- sofos son ellos mismos. Observen las semillas de las plantas o los retoños de los animales. Si no encuentran el alimento.A menos que encuentre -sonríe Amaranta-.

¿qué vemos? ¿Qué oímos? Todo el mundo censura o aplaude declaraciones.M u y poco cree en nuestras capacidades de resistencia -gruñe Amaranta. un partidario encarnizado de la "libertad de opinión". difundido por todas partes. de moda o demodé? ¿No termina- rán por echar su balde de agua en el caudal enlodado. amistosamente oprimente. En la televisión. cuándo. -¿Pero dónde. en la ciudad. las grandes superficies vitreas de los edificios le hacen eco al mismo rumor. ¡tenga cuidado! Habrá leyes infames para impedirle hacer esto o aquello. amigablemente im- placable. en todo caso. ¿Qué puede devenir. en efecto. hecho de todas esas opiniones tan brutalmente contrastantes que ninguna aventaja a la otra. ¡se los va a tratar como es debido! Si no es usted un demócrata consensual. por antici- pación. en el libre torbellino de los juicios anónimos? ¿No llegarán los jóvenes a juzgar como lo hace la opinión dominante cuando se trata de lo que es bello o feo. de decir cualquier cosa". . en los diarios. lo arrastrarán por el barro. cómo? -pregunta Glaucón. Y es ese "cualquier cosa" el que acaba con la natu- raleza filosófica. sino aquella que prescribe: "Soy libre. afa- blemente aterrorizante. al que llaman "libertad de opinión".E n ese rumor constante. Se diría que por todas partes.248 LA REPÚBUCA DE PLATON que organizan en permanencia el escándalo propagandista encargado de desorientar a la juventud y de condenarla a la miseria del nihilismo. listo para pelearse en el acto contra el ejército de corruptores. cuyo símbolo es Internet. en los tea- tros. crearán comisarías y prisiones . moral o inmoral. en apariencia conflictivo. en realidad consensual. en las reuniones electorales. cotidiano. de las informaciones incontrolables y de las apreciaciones sin fundamento? . —A aquellos que resistan. e incluso cuando uno se reúne con amigos y amigas para tomar una copa y conversar. Hay una gozosa y siniestra exageración vagamente colérica tanto de los abucheos como de los aplausos. acciones. cuando los intelectuales oficiales lanzan sus peroratas. guerras o filmes en un desorden privado de todo principio racional con valor uni- versal. ideas. el pensamiento de un joven o de una joven frente a la potencia del rumor heteróclito que lleva lejos y desintegra toda idea de verdad? ¿Qué puede hacer contra eso una enseñanza escolar que es ella misma heteróclita y se adquirió.

la muerte. cuando la situación se ponga tensa. existe local- mente. ¿no se puede oponer a esa tira- ra'a de la opinión la transmisión. en los Estados corrompidos por el disfraz democrático del po- der de los ricos y de los arribistas. Nadie cambió ni cambiará con simples lecciones de moral un carácter fijado por las opiniones domi- nantes.P e r o así y todo -pregunta Glaucón-. FILOSOFIA Y POLÍTICA 249 para castigar la rebelión de la juventud. Cuando la acción real. y en el horizonte puede haber. si algún acontecimiento quiebra la rutina consensual. la que ordenan los principios y no las opiniones. Sabe interpretar sus gri- tos y modular su propia voz de modo tal que la bestia que lo escucha se calme o se ponga furiosa. . clandestina si es necesario. eso no puede alcanzar. el surgimiento de una consigna y de una organización colectiva que nada dejaba prever en el rumor heterogé- neo de las opiniones y de su supuesta libertad. e incluso un "pensamiento". ¿cuál es el destino de la naturaleza filosófica que no tiene la suerte de encontrar su acontecimiento-dios? -Infórmate acudiendo a los filósofos mercenarios o a los discurseros mediáticos. —¿Y cuál es ese dios oculto providencial? —pregunta con brutalidad Amaranta. que enseña en la Universidad como si . de la filosofía de las verdades? . Su "filosofía" adula lo que existe y reina.E l acontecimiento imprevisible. entonces la idea filosófica puede despejar su valor universal. Imagínate a un hombre que tiene por profesión alimentar a un ani- mal grandote con pelambre espesa y dientes muy largos. Todo aquello que. puede salvar al pensamiento y a la justi- cia depende de un dios secreto. Sus reglas de acción. si alguna iniciativa organi- zada muestra lo que es ser irreductible a la "democracia" ambiente. a las que llaman de buena gana un "sa- ber". Nuestro hombre le da a esta observación empí- rica el nombre de "ciencia de la vida". Aprende a acer- cársele y a tocarlo sin correr demasiados riesgos.P e r o entonces. Escribe sobre la marcha un gran tratado de esa llamada "ciencia". La fñosofía es activa sólo si la divina política lo es primero. Observa con atención sus comportamientos instintivos y sus apetitos. como aquella que algunos predicen me infligirán. no hacen más que sintetizar el estado circunstancial del rumor dominante. . .Y a te lo he dicho.

cuando sale y se pone. sencillamente porque confunde lo justo y lo bello con las necesidades fisiológicas de la supervivencia. o que un sociólogo que le confía a una mayoría de telespectadores el derecho de evaluar un poema? En todos los casos. Lo único que tiene importancia para él es el equivalente de las opiniones. ponen en porcentajes la música o la pintura para evaluar su calidad. ¿vale más que nuestro domador de osos. es algo que le importa un rábano. esa gente sólo sirve para confirmar en el espíritu público que una opinión mayoritaria es. sus gruñidos o sus reacciones. y que lo mejor es sumarse a ella. a falta de proponer críticas argumentadas y de ir al fondo de las cosas.e x c l a m a Glaucón.P e r o ese profesor de "ciencia de la vida" ¿es en verdad diferente de aquellos que llaman "ciencia política" al conocimiento empírico de los apetitos indiferenciados de una población sometida a la dictadura de las opiniones versátiles? Conocen a esa gente que hace sondeos para saber lo que posee un valor político. Si le hubieran confiado a la ley de las opiniones mayoritarias la cues- tión del movimiento de los planetas. porque ignora la diferencia esencial en- tre necesidad y verdad. La verdad íntima. partidarios de la "ciencia esté- tica". los comportamientos repetitivos y las reacciones estereotipadas de la gran bestia. es decir. muy contento- cuando quiero explicarle a un compañero la oposición entre una verdad y una opinión. es incapaz de justificar esos nombres. bella y buena. Nuestro pro- fesor en ciencia de la vida llama "buenas" a las cosas que parecen causarle placer a esa bestia y "malas" a las que la enojan. Ahora bien. Su "ciencia" no es más que sofística. todavía hoy se creería que es el Sol. Por más profesor que sea. . en sus hábitos. un profesor de ciencia política que somete a la ley del número una cosa tan delicada como un gran proyecto de servi- cio público. como otros. Ignora en absoluto lo que en los deseos del animal. Un hombre de esta especie. merece ser llamado "justo" o "injusto".É s e es mi ejemplo favorito -puntualiza Glaucón. por el solo hecho de ser mayori- taria. el que gira alrededor de la Tierra. ¿Piensan que ese personaje puede ser un precep- tor útil para la verdadera vida que intentamos definir? -iClaro que no! . la interioridad de su co- bayo.250 LA REPÚBLICA DE PLATON fuera el nec plus ultra de la modernidad. . ustedes y yo podemos probar sin muchas dificultades que esa conclusión es ridi- cula. .

mientras todo ese trabajo no se haya lle- vado a cabo? . para que todo el mundo admita que lo que opera la síntesis entre la creación y la eternidad es la belleza nueva. Lo que estiman en él es su futuro poderío.d i c e Amaranta moviendo la c a b e z a . es muy grande el peligro de que la corrupción de sus cualidades nativas lo impulse. . a menudo. quedan impresionados por algunos minu- tos. A menudo lo han considerado como un niño excepcional.ser filósofo en el sentido en que usted lo entiende. Van a persuadirlo de que invierta las cuahdades de la naturaleza filosófica -gusto por las disciplinas del saber. -¿Pero qué hacer.D e b e de ser duro . del mecanismo electoral mayoritario y del dogma de la "libertad de opinión"? -Confieso que. pero luego repiten que "con todo.E s que hará falta un gran trabajo. desviar a todos tus amigos del culto del número. y no la existencia de múltiples particularidades. Al final. Y. que sin embargo era mi amigo. FILOSOFIA Y POLÍTICA 251 -¿Pero logra ese argumento. y casi una mutación de la humani- dad. la democracia.en las sórdidas rivalidades del mundo de los negocios. nuestro joven bien nacido va a nutrir locas esperanzas. hija querida. Por tal motivo. entonces. ¿Cómo resistir a tales presiones? . valor. memoria. sus padres y todo su en- torno quieren incitarlo a seguir carreras brillantes y lucrativas. de aquellos que sólo creen en las opiniones dominantes o de los politiqueros demagogos que sólo quieren ser reelegidos. Y si por ventura nació ese joven prodigio en un Estado imperial rico y arrogante. de los media o de la política ordinaria. la libertad de decir lo que uno quiere. . se destaca entre los de su edad. es lo mejor que hay en el mundo moderno". grandeza de alma. tal como sucedió en el caso de Alci- bíades. hasta ima- ginar que puede reunir a todos los pueblos bajo su batuta e imponerie al mundo entero la ley de sus deseos. provengan de donde provengan. más generalmente. que es la matemá- tica del ser lo que importa. aun siendo muy fuerte. a servirse de él. Van a hala- garlo y a la vez. hacia la fascinación por el poder. no asombrarse de las críticas que se propagan contra los filósofos. Imagina a un joven visiblemente dotado de gusto intelectual por lo que vale la pena ser pen- sado y vivido.E n todo caso. .E s aún más difícil de lo que crees. y no la multiplicidad de los ob- jetos que la opinión declara bellos.

pese a todo. -iAh! . a quien sé bien quería. adulterado. tornado en su contrario es el hombre que. causa más estragos en la vida pijblica. un obrero valeroso.H a quedado usted marcado .P o r desgracia -responde Sócrates.c o n c l u y e Amaranta-. con un dejo de melancolía-. Nos queda una minoría que crecerá y prevalecerá. con verdaderos principios. ¿Dónde encontrarlos? Hay algo desesperante. inteligente. aunque todavía está compuesta por singularidades excéntri- cas. No obstante. se confabularon para que fuera arrastrado ante los tribunales.q u e estaba perdiendo la razón y que sólo podía reco- brarla consagrándose a ello de manera desinteresada y definitiva-.d i c e en voz baja Sócrates-. Sócrates. no podemos prescindir de los intelectuales para sostener en las amplias masas nuestro proyecto co- munista. Siempre lo pensé. Pero su entorno se horrorizaba ante la idea de perder las ventajas ligadas a sus triunfos políticos y militares. Esos parásitos que hormiguea- ban a su alrededor hicieron lo imposible para desviarlo de mi enseñanza.d i c e Glaucón-. Me tendieron trampas.i Q u é tristeza! iQué mala pata! -comenta Amaranta-. el ejemplo de Alcibiades es típico.d i c e Amaranta. me calumniaron. na- . gente común y corriente. Y en cuanto a mí. . Basta con que la opinión haga las veces de verdad y se haga brillar ante los ojos de los jó- venes el poder del dinero y de las relaciones bien situadas. Pero su embriaguez era tan grandiosa e incorregible que. Él sentía bien.por lo que le ocurrió al magnifico Alcibiades. cuando usted se le acercaba para mur- murarle la vel-dad . en el cui- dado que pone en describir la amplitud de la corrupción de los espíritus. Tiene más que razón en decir que las cualidades que hacen al filósofo se tornan en su contrario desde que son cautivas de un medio podrido. a fin de cuentas. Hay espíritus educados que han sido forzados por el exilio o las per- secuciones a permanecer fieles a la filosofía.E n suma . a él le costaba mucho tolerar esa intervención de su viejo maestro. —La desesperación no es lo mío. la fuer- za de mis argumentos. no repararon en medios para abatirme. vale más un trabajador común y corriente. -Ciertamente .252 LA r e p ú b l i c a DE PLATON . que un "filósofo" de este género. como es tan enérgico y talentoso. . iPue así como Alcibiades renunció poco a poco a devenir filósofo! . Había en él una secreta coimivencia con mi pensa- miento. El filósofo desviado.

siempre brusca: -¿Qué es eso de las dificultades? . la filosofía es una cuestión de adolescentes que la abandonan no bien llegan a las verdaderas dificultades. ya a dar peroratas en la radio. querida Amaranta. hay otros que. durante tantísimo tiempo. Haremos lo contrario de todo eso. una tropa que tiene el porvenir por delante. para esclare- cerse a sí mismos su experiencia dolorosa..imaginar un programa educativo que amplíe su extraña tropa a las dimensiones de la sociedad entera? . como bien saben. Yo mismo. aun.i l a dialéctica. a diferencia de nuestro buen viejo sol real. no he soste- nido mi compromiso crítico sino bajo la conminación de mi demonio inte- rior Todos juntos componemos. por el furor que les provocaba el hecho de haber sido consideradas. -¿No podríamos . de Víctor Hugo: "El sol estaba ahí muriendo en el abismo.s e impacienta Glaucón. o a especializarse en dominios puramente técnicos.. Creen hacer mucho cuando leen algunos ensayos sobre las opiniones del momento o cuando asisten a conferencias mundanas. sí. Cuando son viejos. Hoy en día.. logró aunar una experiencia política independiente con una formación intelec- tual de primer orden. hay chicas que se han precipitado con el más grande de los éxitos en la filosofía y en la política. Y.. no se reavivan. Entonces Amaranta.E n todo caso. de consagrarse a . han llegado a ser filósofos. FILOSOFIA Y POLÍTICA 253 cida en un pequeño país y que. en un mismo movi- miento. se apagan más rápido que el sol en el poema Elfin de Satán. En ciertos países. la dialéctica! Todos esos babiecas y esas babiecas se ponen ya a comerciar. se han rebelado y se han unido. sustraída a la seducción del poderío. pero con la condi- ción de llegar a la dialéctica lo más temprano posible. o a presentarse en las elecciones cantonales.". sin ninguna duda. hastiados de una profesión demasiado dependiente de las opi- niones establecidas. Hay obreros llegados de muy lejos que. La filosofía desde la infancia. o a escribir una tesis sobre el comercio de las pieles de cocodrilo en el siglo vii. rompamos con la visión dominante de las cosas. incapaces de destacarse en ellas. otros. a pequeños grupos activistas y a la meditación de los pensadores contemporáneos. que no habrían entrado jamás en el laberinto de la Idea comunista si una salud frágil no los hubiera desviado de las ca- rreras de moda.

siempre han escuchado bellas fra- ses que cultivan simetrías sutiles y consonancias verbales ingeniosas. Glaucón siente que el tono casi triunfante de Sócrates emnascara una inquietud o. Sea como fuere. como de aquello que les permitió ser ese que llegaron a ser y del que están. Se rehusa- rán absolutamente a tenerle confianza. pone el dedo en la llaga: . Haré todo lo que pueda para conven- cerlo. a él y a todos los otros. nacidos por segunda vez. Trasímaco en primer lugar. Con toda deliberación. no nos sorprendamos de que la opinión dominante se vea tan poco modificada por nuestros argumentos. Bajo el nombre de "socialismo".. de siglo en siglo. que diserta con una convicción que da gusto ver. con buenas razo- nes. En cuanto al tipo humano que estuviera en consonancia. más bien. participen por segunda vez. intentaré servirles para algo en esa otra vida en que. con las virtudes constitutivas de un sujeto-de-verdad. o hasta los que. y no desarrollos azarosos como estos en los que nos aventuramos. y todos los seres humanos podrán gozar de la existencia. La vida entera.. orgullosos.D e b o admitir. bueno! Digamos que la mayoría de la gente le hará frente con una convicción al menos tan inquebrantable como la suya. finalmente. La gente no ha visto aún aparecer. tomen conoci- miento de sus ideas en los diálogos de mi venerado hermano Platón. -¡Los envía a las famosas calendas griegas! . exasperada. -IAh. -ÍDeja de hacerte el actor! -dice Amaranta. una incertidumbre fundamental en cuanto al des- tino real de la filosofía y del filósofo. y que fuera de algún modo.254 LA REPÚBLICA DE PLATON ella en el corazón mismo de la práctica política. un tipo humano a . tanto por sus acciones como por sus declaraciones. Pero estoy convencido de que la inmensa mayoría de los que lo escuchan. querido Sócrates. nuestro Trasímaco! -replica Sócrates-. ¡Míralo cómo duerme! ¡Si parece un bebé grandote! No vayas a enemistarme con este nuevo amigo. del que además nunca fui enemigo. o incluso de los que. esta vez realmente. en un mundo material determinado. hasta la edad más avanzada. la Idea sobre la cual de- batimos.s e buria Amaranta. -iBueno. En todo caso. en discusiones dialécticas. se pondrá así bajo el signo de la Idea. como hoy. -Calendas que no son nada en comparación con la totalidad del tiempo.

aquellos que no se han de- jado corromper ni por las opiniones dominantes ni por los poderes. Y bien.. terminé por decir que ningún país. sino de lo siguiente.. Si se nos objeta que tal elevación de la conciencia pública no parece haberse producido en regio- nes lejanas. o hasta "peligrosos" Esta ampliación depende de una necesidad. a los em- pleados. que es en verdad fundamental: basta con poder pensar que el azar de algunas circunstancias mezcladas. es a causa de los falsos filóso- fos que tienen notoriedad y que. tome el valor de un principio de acción.N o seas tan severo para con la opinión. ella misma desplegada a partir del azar de un acontecimiento. políticos o mediáticos. Sin embargo. ponen toda una retórica al servicio de ese orden. no pueden imaginar un mundo donde con- formarse a ese tipo sea la regla general. y que ni siquiera la consideran como posible en el futuro los espíritus que se estima son los mejor informados. sometido a la verdad. sus injurias convencionales: ¡Utopía! ¡Antigualla! ¡Totalita- . a los campesinos. y sin duda violentas. y todos se verán conducidos a ella. claro está. de los únicos verdaderos filósofos. y final- mente para todos. "inútiles". FILOSOFIA Y POLÍTICA 255 quien confiarle la dirección de un país tal como aquel cuya existencia in- tentamos pensar. A fortiori. responderemos que la racionalidad de nuestra hipótesis no depende de la Historia ni de la pre- dicción científica. la gente no ha visto jamás un solo individuo conforme a ese tipo. . siervos del orden dominante. Por eso yo temía extenderme en estos problemas. las que son validadas por la filosofía en nombre de la Idea de comunismo. lo quieran o no. abre la posibilidad de una política conforme a la hipó- tesis comunista para que esta posibilidad sea la que para nosotros. sean éstos financieros. e incluso ningún individuo llegará a hacer todo aquello de lo que es capaz antes de que el grupo actualmente restrin- gido de filósofos no se amplíe a la dimensión del pueblo entero. ningún Estado. a los artistas y a los intelectuales sinceros les cuesta creer en la potencia de nuestra Idea. Hablo. Aquellos de los que se dice son "arcaicos".C o n muchísimas dificultades llegará usted a convencer de todo esto a una fracción de la opinión lo bastante amplia como para que cambie bruscamente la relación de fuerzas ideológicas en nuestras regiones democráticas. derramando sobre las políticas de emancipación. Glaucón permanece escéptico: . Si a los obreros.

"una bomba atómica espiritual". La expresión da en el blanco y todos hacen silencio. harán de ella. un silencio vi- brante. para retomar los términos de Mao. tal como lo estamos demostrando en el nivel de la filosofía. una pregunta difícil. incluso Trasímaco. que dormía. lle- gada del mar. apropiándose de la Idea. se agita y mira fijo a Só- crates. los pueblos ve- rán el porvenir con colores por completo diferentes. sino que además las ma- sas. . No sólo se convence- rán entonces sin esfuerzo de que nuestro proyecto es el mejor. la fidelidad de los filósofos a esa labor y algunas sacudidas imprevisibles que debilitan momentáneamente la organización propagandista y represiva de los Estados. sin decir una palabra. ¿Terror intelectual? ¿Convicción naciente? ¿Duda profunda? ¿Quién podría decidirlo en ese salón del Píreo que una mañana transparente. como si la bomba en cuestión fuera a explotar de un momento a otro. ilumina? En todo caso.256 LA REPÚBUCA DE PLATON rismo! ¡Idealismo criminal! Pero si la pasión de los individuos por devenir el Sujeto que son capaces de devenir es despertada por la conjunción en- tre la labor meditativa de los militantes. como si le planteara.

como nos lo va a recordar Amaranta. que por oportunismo no he dicho casi nada. sin abando- nar la sonrisa de quien no deja por ello de pensar. Ya hemos hablado sobre aquellos -sí. hay que retomar todo de cero. XL ¿Qué es una Idea? (502c-521c) DESPUÉS del largo e incierto alegato de Sócrates por la filosofía y los filóso- fos en su relación controvertida con la política. des- pués de pasar por el cuarto de baño.. en lo que concierne a la dirección política colectiva y a la forma- ción de la humanidad militante. de las cuestiones que incomodan. sí. que Amaranta. Incluso Trasímaco. más o menos todo el 257 . en particular. que. Admiti- rán que. reaparece muy pimpante. Cero. querida Amaranta. Dicho esto. Pero he aquí que Trasímaco vuelve a dormirse. desde el inicio de esta discusión.. había brindado alegremente con el pequeño grupo. no es nunca exactamente nada. de paso. sí. de la manera en que los militantes de nuestra política se insta- larán en el poder. que Glau- cón se frota las manos con impaciencia.d i c e de modo abrupto. luego habían bebido y comido algunas frutas. primero habían hecho si- lencio. el problema central . -Ahora. prácticamente todo el mundo. Debo confesar. los apoyos matemáticos y todos los ejercicios intelectuales que escanden la formación de aquellos que serán llamados a ocupar funciones dirigentes . se había despertado al oír hablar de "bomba atómica".l o cual quiere decir.y en fijar las etapas de esa formación. Sócrates comprende que hay que relanzar la acción. me doy cuenta de que mi oportunismo me ha hecho ganar sólo un poco de tiempo: no evitaremos tener que justifi- car una posición muy firme sobre todos estos puntos delicados.consiste en de- terminar las modalidades. a decir verdad. tal como hemos visto.

dirigentes políticos. de ese vigor generoso del pensamiento racional gracias al cual uno logra vivir en la calma y la firmeza de una disciplina. en el mismo movimiento. ¿no. lo sé. Esos filósofos surgidos de la masa de la gente co- mún no serán muy numerosos. Sócrates se vuelve entonces hacia Amaranta: . están en general separados.H e m o s dicho algo de este tipo. Exigiríamos de ellos una disposición natural compuesta por elementos que rara vez coexisten en el mismo Su- jeto y que. sino también medallas y honores públicos. otorgar a los que surgen de todas estas pruebas puros como el oro fundido en un crisol no sólo puestos de responsables. en circunstancias normales.s e mofa la bella Amaranta-. el pánico o un cambio brusco de las relaciones de fuerza. . . tienen buena memoria. Tenía miedo de ir al grano. Ya está. Me atreví. creo que sí. Hemos planteado el principio del vínculo fundamental entre la Idea filosófica y el pensamiento-práctica político. Ya hemos proclamado que debían manifestar su amor por la cosa pública en todas las circunstancias. a me- nudo. Sabes bien que. si sólo confia- mos en sus capacidades espontáneas. nativamente. . tanto durante la vida como después de la muerte. en cambio. iPero vamos! ¡Audacia! ¡Persistamos y firmemos! A título de dirigentes políticos exactamente apropiados para nuestros principios. sean éstas deliciosas o dolorosas. jovencita. —¿Cómo? —gruñe Amaranta-.E s el oportunismo del que hablaba. los que tienen todo lo que hace falta por ese lado están desprovistos. son viva- ces y perspicaces.N o te hagas la tonta que no eres. Pero me parece que usted estaba edulcorando en serio su pensamiento.que son llamados a devenir. que andaba con pies de plomo. y nunca ce- der en ese principio. ¿De qué habla? . señorita? Y Amaranta: .D e s p u é s de cuatro o cinco horas de discursos agotadores. por un tiempo. ¿a quiénes hay que es- tablecer? A los filósofos. ¡Pero estábamos al corriente! ¡Acabamos de hablar de eso durante casi dos horas! —Lo sé. que yo recuerde.¡ C o m o usted diga! . que había que formar todo el tiempo que fuera posible a los incapaces y. sea el pretexto para desertar la dureza del"trabajo. Pero todavía queda una dificultad. los que están dotados para el saber.258 LA REPÚBUCA DE PLATON m u n d o .

en la guerra. y toda firmeza los abandona. Pero sin embrago era posible. extrayendo nuestras demostraciones de lo que acababa de decirse. sin duda. el valor y la sabiduría. uno los cree embrutecidos por completo cuando los ve roncar y bostezar desde que tienen que hacer funcionar sus pequeñas células grises. están desprovistos de toda reacción y son unos zopencos ante las exigencias del saber. En este último caso. amedrentados por el esfuerzo físico. que fuéramos rápido. los jóvenes. mucho más largo. con el fin de daries una chance a todos los individuos.l a vivacidad y la firmeza-. Hay que someter a nuestros candidatos. No le fijamos ningún límite en el tiempo. como es debido. peligros apremiantes. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 259 Muy por el contrario. para llegar a conocer a fondo esas dispo- siciones subjetivas. aquellos cuyo carácter es firme y estable. la sobriedad. Simétricamente. Porque lo que deseamos cubrir de honores y de grados en cada individuo de nuestra comunidad política es. tiran la toalla al cabo de una vuelta de pista. prefirieron. Pero henos aquí forzados a hacer que se ejerciten también en numerosos saberes. Y que. hemos dado ra- zón de las virtudes cardinales que son la justicia. su vivacidad los conduce según el capricho de las vicisitudes de la existencia. he- mos dicho que la norma es realmente la de tener parte en esas dos dimen- siones de la verdadera vida . como aquellos que. y hasta indiferentes. agregué entonces. hay que intentar establecer. -¡Hermosa organización pedagógica! -puntualiza Amaranta-. aquellos en quienes más confia- mos y a los que el miedo. verás que también. El . mantiene estoicos en su puesto. desde luego. sin excepción. ¡ay!. Ustedes. existía otro circuito del pensamiento. y que una forma- ción política rigurosa y completa apunta a consolidar a un Sujeto dotado de ese equilibrio. Para esclarecer este punto hay que volver atrás. con el fin de juzgar si son capaces de soportar los saberes supremos o tienen miedo del pensamiento. adelantarse por el circuito corto. El problema es que se trata de un equilibrio difícil de evaluar. ¿Pero qué es eso de los "saberes supremos" de los que usted habla engolosinado? -¡Ah! —dice Sócrates—. cuyo recorrido desembocaba en un completo dominio de su evidencia. se debe proseguir aún con la formación. ese equili- brio. tentadoras vo- luptuosidades. Ahora bien. Ya les había dicho que. a las pruebas de las que hablá- bamos hace un rato: duros trabajos. Cuando hemos distinguido las tres instancias del Sujeto. por cierto.

querida Amaranta. de la manera más clara y exacta posible. y merece- ríamos la suerte que Aristófanes nos inflige en la obra Las nubes -allí fi- guro como un charlatán grotesco. -Entonces -retoma Sócrates-. Lo inacabado no es medida de nada. cuestiones de pensamiento minúsculas. algo que ahora me van a desmentir o confirmar. no sólo del enürenamiento físico. queridos amigos. como lo hemos hecho hasta ahora. En este tipo de indagación. hay algunos que estiman que es suficiente y que no hay ninguna razón para ir más lejos. Pero yo estoy menos contento que tú. Vuelvo a decirles: lo inacabado no es medida de nada. declaremos que es de esta laxa inclina- ción de la que debe guardarse en particular el dirigente político o el militante que tiene principios. -Gracias. siente las cosas como usted dice.a p r u e b a Glaucón-. ni a renunciar a lograr el más completo acabamiento. a veces. de la sabiduría y de la sobriedad? . que no sean la cuestión su- prema del pensamiento no nos autoriza en modo alguno a contentarnos con la contemplación de un esbozo. una medida que no aprehende por entero el ser de aquello de lo que se trata es siempre mediocre. no llegarán jamás al dominio de ese saber del que yo su- brayaba que es a la vez el más elevado y el más adecuado a lo que ellos son. o deberían ser. muy por encima. Sin embargo.si tensáramos todos nuestros múscu- los para tratar. hará falta que tanto uno como el otro tomen el circuito largo y que afronten las dificultades y las pe- nas. tratáramos las cuestiones más elevadas como si nada. y. apenas comenzada la indagación. Pero incluso en lo que concierne a las virtudes cardinales. Seríamos personajes cómicos. del valor. Por lo tanto. incluso si para ustedes era más bien satis- factorio.d i c e Sócrates con gravedad-. por simple pereza.260 LA REPÚBUCA DE PLATON resultado fue que lo que les conté sobre esas virtudes carecía seriamente de precisión a mis propios ojos. al mismo tiempo. -lYa lo creo! . Hay mucha gente que. sino también de la entera comprensión intelectual. sí. Si no. . Glaucón marca cierta sorpresa: -¿Cómo? ¿No son las virtudes cardinales las virtudes supremas? ¿Algo se eleva por encima de la justicia. —Todo el mundo lo encontró formidable.S í .

exceptuado lo Verdadero. usted nos dice algo del tipo "lo que es lo más importante es más importante que lo que es menos importante". Por otra. agrego hoy una con- tradicción enigmática. señor". Por una parte. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 261 Pero Glaucón no suelta su presa así corno así: -¡Formidable! Para resumir. Sócrates. por cierto!" o "¡Con toda seguri- dad!"? ¿O bien prefiere "¡Pero por supuesto!"? Están también: "¿Cómo no?". a faka de la idea de lo Verdadero. que el saber supremo concierne a la idea de lo Verdadero. conocemos imperfectamente la idea de lo Verdadero. todos "sí. o el conocimiento de todo. desestabilizar a tu viejo maestro.N o creo nada de nada . si no la conociéramos. o bien. Hoy. en múltiples ocasiones. el Sujeto no conocería del universo nada que se pudiera declarar segura y verdaderamente bello o bueno.¡No tienes más que interrogarme! -¡Pero es exactamente lo que hago! -Es lo que simulas hacer. Todos ustedes me han oído decir aquí. le reporte al Su- jeto una ganancia verdadera la adquisición de todo. . sí. que monta en cólera. como se te ocurre a veces.d i c e Sócrates. Pero para no machacar. el taimado camarada Glaucón sabe bien lo que va a pasar: voy a repetir estas convicciones. para tu gran satisfacción. o bien has olvidado todo. que va- mos a contentarnos con ese género de lugares comunes metodológicos? ¿Cree que va a poder continuar en ese tono sin decirnos qué es ese saber supremo del que habla con palabras encubiertas y cuyo objeto ignoramos? . a ojos de ustedes. explicarme sobre ese punto. te he calado a fondo. aun suponiendo que de todo lo demás tenemos la ciencia más perfecta. como cada vez más parecen creer que hago. el jovenzuelo? ¿Debo decir "¡Sí. "¡Es justo!". a excepción de lo Verda- dero. muchas veces. Porque entonces. He aquí una tautología soberbia. Pero no me embaucarás. ¿Y cómo debo saludarla. Sin la Idea no tenemos nada. yo. buscas chicanas que puedan. Y en el momento en que estamos. Porque me has oído. seria para nosotros como nulo. el discípulo. o de esto no pesco nada. "¡Absolutamente!". y unas cuantas otras más. Todos saben a la perfección que la justicia y las otras virtudes cardinales sólo le son útiles al despliegue del Sujeto en la medida en que están racionalmente vinculadas a esta idea suprema. No imagino que. "¡Nada más seguro!". Pero por una vez yo voy a plantearle una verdadera pregunta: ¿cree usted. ¿Leyó usted las memorias de los diálogos redactadas por mi hermano Platón? Allí todos los jóvenes hablan así.

releguemos a las dos camarillas espalda contra espalda . Lo más gracioso es que esos esnobs. ciertas voluptuosidades que son a la vez verdaderas y falsas. eso es lo único verdadero!". o la fuente de lo verdadero. como si le hablaran a gente que comprende al instante de qué se trata desde que oye las palabras "verdadero" o "verdad". Desde luego. . tienen que cargar con la paradoja de cosas precisas. ¡que supone que sabemos todo de la verdad! Nos fastidian con su sentencia pomposa. . falsas porque los efectos desastrosos de esa potencia permane- cen invisibles durante mucho tiempo. por ejemplo. . Mientras que un minuto antes nos acusaban de no entender ni jota de eso. Terminan por decir que la inteligencia es la inteligencia. Porque se ven obli- gados a conceder que hay placeres falaces.262 LA REPÚBUCA DE PLATON -¡Triste vida sería la vida sin esta Idea! -opina Amaranta. si la llamáramos lisa y llanamente "la Verdad" . algunos esnobs afirman que nuestra verdadera fuente.C o m o ustedes saben. no hemos avanzado ni una pulgada en cuanto a nuestra famosa "idea de lo Verdadero". la gente de la otra camarilla.. Pero Sócrates se ha lanzado y ya no escucha a nadie: . divagan tanto como la pequeña banda de esnobs.c o n c e d e Glaucón-. "toda inteligencia es inteligencia de lo verdadero". incluso hoy en día. por otra parte. sin la sombra de una duda. de lo Verdadero.N o s divierten . para pasarnos luego su "definición" de la inteligencia. además. mucho después de la muerte de su más ardiente defensor.D e acuerdo. la mayoría de la gente dice: "iEl placer. De tal modo que..D i c h o esto. Dicho esto. cuya situación creo que simplificaríamos. es la inteligencia. Es por eso. . Verdaderas por el hecho de que experimentamos. por más que sean mayorita- rios.d i c e Glaucón con una risa ahogada. a fin de cuen- tas. No salen del círculo vicioso. que esta historia del placer que es lo verdadero y el bien de los Sujetos da lugar a intemiina- bles discusiones. que definen la verdad a partir de la inteli- gencia. su potencia subjetiva. los que limitan al placer el dominio de lo verdadero y de lo auténtico.Y tanto más cuando nos desprecian por no saber qué es la verdad. son incapaces de explicar qué es la inteligencia.i E s para revolcarse de risa! . el temible Demócrito.

Si se mantiene a los existentes justos y bellos separados de aquello por lo cual existen tam- bién en verdad.. profetizo que todas las virtudes cardinales serán ampliamente desconocidas mientras su vínculo con la Verdad no se haya esclarecido. incluso para aquellos que tendrán en sus manos. querido Sócrates. Sin la idea de lo Verdadero. porque es incapaz de clarificar qué es ella en lo esencial. al ignorar el vínculo in- manente de la justicia y la belleza con la idea de lo Verdadero. todo el mundo se pone a des- preciar a la opinión. en efecto. el que tiene esa responsabilidad. Entonces Amaranta. ya nadie más confía en las apariencias. siempre impetuosa. Pero apenas si puede adivinar. Se busca lo real de lo que es y. de modo muy general. Después de un silencio. Como un adivino-filó- sofo -si un personaje de este género puede existir-.. tú que amas la luz.N o temas.s u e ñ a Sócrates. . Pero desde que se trata de la Verdad.Y sin embargo. La Verdad inflige al Sujeto el tormento de una aporía especulativa. y usted pa- rece resignarse a eso. en todo caso. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 263 . o incluso de referirse a ella por me- dio de una creencia sólida. y como si se despertara: -Partamos de lo que vemos todos los días. será incapaz de garantizar tanto su duración como sus efectos. Por otra parte. Tienes toda la razón. la suerte material y espiritual del país entero? Sócrates pone con ternura su mano derecha en el hombro de la jovencita: . Nuestra concepción política -núes- . de ahí en más. que permanezca para el Sujeto casi indiscernible y. envuelta en una sombra espesa. fieles a nuestra quinta política. la mayor parte de la gente se contenta con las apariencias. privado de una relación clara con la Verdad. sus deseos y sus maneras de ser. estalla: . Volvemos a encontrar nuestra contradicción inicial: todo Sujeto persigue esta Verdad o hace de ella el principio de su acción. Que esas apariencias sean sólo nada no les impide en modo alguno ajustar a ellas sus acciones. el Sujeto no puede ni siquiera distinguir. en la inmensa extensión de lo visi- ble. ¿es razonable. como la que le da 'acceso a todo el resto. qué es. Desde que se trata de justi- cia o de elegancia moral. tiene las cualidades y los innumerables efectos que usted le atribuye. las cosas que le son auténticamente útiles.S i esta idea de lo Verdadero. el Sujeto tampoco tiene un uso reglado de ese resto.

¡son to- das miserables! Las mejores son ciegas.¿te parecería justo que se hablara de lo que no se sabe como si se lo supiera? .264 LA REPÚBLICA DE PLATON tra "quinta politica". creen algo que es verdadero? ¿Te obstinas en querer contemplar personalmente cosas miserables. nuestro comunismo. Pedi que tu- viera a bien hablar de lo que usted cree como alguien que lo cree. . Glaucón. ¿Es un saber? ¿Es la experiencia íntima de la alegría? ¿O algo que ni siquiera imagino? -¡Ah. aun a riesgo de decep- cionarlos.sólo encontrará su forma orga- nizada y definitiva si la gente posee el saber de este esclarecimiento. Sócrates! ¡No capitule como si se le hubiera acabado la cuerda! Ya ha esclarecido ideas tan difíciles como las de la jus- ticia. jovencita! Ya sospechaba yo que. les propongo abandonar por el momento la idea de lo Verda- dero concebida como cuestión ontològica. salta al escenario: . sino de usted.É s a es mi preocupación -insiste Amaranta-. En tal materia. Es que una verdad en sí misma es un problema tan dificultoso que el intenso impulso intelectual que es el nuestro esta noche no nos llevará hasta la representación que me hago .N o creo ser capaz de eso. . la armom'a subjetiva y otras virtudes cardinales. Por eso. lo cual agrava su caso.¡ P o r todos los truenos. ¡se lo suplico! . no logro saber lo que piensa usted.P e r o -replica Sócrates. en lugar de escuchar de la boca de otro cosas plenas de esplendor y de belleza? Amaranta. . no responde. desligadas del saber. No me parece justo que sepa explicarme a la perfección los dog- mas de los otros y que se quede con la boca cerrada cuando uno le pide que explique los suyos.¡ D e j e de hacer tiempo. -¡Vamos! Sabes bien que las creencias. un celo indecente e impo- tente se presta a la risa. No dije "como si se lo supiera". Porque sobre esta idea de lo Verdadero. usted se ocupa de esta historia de Ver- dad desde hace un tiempo infinito. por azar. decepcionada. irritado. Haga lo mismo con la idea de lo Verdadero. Se enfurruña en su rincón Después de un tiempo de silencio. Sócrates. queridos amigos. las opiniones de los otros no te bastarían.O t r a distracción más. Sócrates! No es de mí de quien se trata. Además. ¿Ves una diferencia sensible entre ciegos que caminan derechito por azar y creyentes que. ciegas y disformes. sobre esta famosa Verdad de la que todo depende. tratándose de un problema crucial.

como tantas veces en el pasado. Para ser agradable con ustedes.i N o le sacaremos los ojos de encima! —exclama Glaucón—. Observamos entonces que ese obrero se aplicó mucho más al servicio de la potencia del ver y del ser-visto que a las otras disposiciones sensibles. afirmamos también el ser de lo bello en sí. se ex- pone en su ser al pensar y no sólo al ver. como hoy.P o n mucha atención: ¿les hace falta al oído y a la voz un suplemento de otro género para que uno oiga y la otra se haga oír. . sobre cuya unicidad in- sistimos y a la que llamamos aquello-que-es. y otros a veces llaman "esencia" . que un obrero hubiera creado nuestros senti- dos.S e r á preciso que nos contentemos con ello -masculla Glaucón-. de modo involuntario. ha- blarles del hijo de lo Verdadero. Si eso no les alcanza. No querría que fuera nece- sario eternamente. las identificamos a to- das por medio del pensamiento racional. y asimismo lo hacemos en el caso de todo aquello cuyo ser-múltiple hemos planteado. -¡No tan rápido! Pongámonos de acuerdo en el método de exposición y acuérdense de aquello que al principio de esta noche. -Deseemos que pueda un día devolverles ese capital paterno y que ustedes sean capaces de hacer buen uso de él. mien- tras que llamamos "idea". Reciban. Veamos esas cuentas. en ausencia de ese tercer término. lo audible por el oído. esos intereses. uno no oirá y la otra no será oída? . no obstante. contentarnos con intereses filiales. -Nunca noté nada por el estilo -dice Glaucón. de lo verdadero en sí. de aquel que más se le parece. Nos pagará otra vez su deuda hablándonos del padre. de esas multiplicidades mismas. quisiera. de muchas verdades y de tantas otras multiplicidades. y las otras multiplicidades inmediatas por los sentidos apropiados. dejémoslo. hemos sostenido. Afirmamos el ser de muchas cosas bellas. Para hacerio. así y todo. Pero tengan cui- dado de que no los engañe yo en cuanto a su valor. de tal suerte que. para abreviar. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 265 de SU solución. Subsumimos ese ser-múltiple bajo la única idea que le corresponde.u n a palabra que muy poco me gusta. ese hijo de lo Verdadero-en-sí. . Supon- gamos ahora.a aquello que. . Sostenemos también que las multiplicidades inmediatas están expuestas al ver pero no al pensar. Añadamos a esta escueta evoca- ción una trivialidad: percibimos lo visible por la vista. entregándoles cuentas falsificadas.

además del oído y la voz. a la que conjunta a los otros sentidos en su dominio propio. en efecto. si no se agrega a eso un término de un tercer género.d i c e Glaucón. La vista en sí misma no es idéntica al sol.de esa sutil media- ción gracias a la cual.261 LA REPÚBLICA DE PLATON . . ite equivocas! La vista y lo visible exigen un suplemento. el ojo es el más solar de los órganos de los sentidos.a vivir en una eterna penumbra? .¿ Y quién nos dispensa. .L a vista reside en los ojos. al que llamamos ojo.N o noté que -repite Glaucón-. pues.¿cuál es entonces ese misterioso tercer término? —Tú lo llamas la luz.s e desmoraliza Glaucón.Y bien. Constata- . muchas otras sensacio- nes tampoco requieren ese suplemento. Tal vez todas. indica que la relación entre la sen- sación del ver y la potencia de lo visible es superior. desesperado. ¿Ves alguna excepción? . ¿A me- nos que ustedes desprecien la luz? -¿Quién puede resignarse -sonríe Amaranta. .N o noto ninguna . Pode- mos creer. . . -iSí. incluso. "luz". si puedo ex- presarme así. de la manera más perfecta posible. como tampoco lo es su órgano. puedan prescindir de él. expresamente destinado a que la percepción visual exista. la vista no verá nada y los colores permanece- rán invisibles. No obstante.L a grandeza de esa palabra. en términos cualita- tivos. del mismo modo que el oído. la vista puede ver y lo visible es visto? -¿No estará usted hablándonos del sol . haga falta aun otra cosa para oír o ser oído. ¿de acuerdo? La presencia del color marca los objetos visibles. por supuesto! —interviene Amaranta.g i m e Glaucón.M e parece que. esa luz infinitamente preciosa? ¿Quién es el amo -entre todos los otros que disimula el cielo. que la potencia del ver es dispensada por nuestro dios sol cuando le envía al ojo una suerte de fluido luminoso.P e r o .d i c e Glaucón-. -Pero no veo cuál . regente natu- ral de lo visible? -iEs evidente! Pero prestemos atención a la naturaleza exacta del vínculo entre la vista y ese dios-sol. ¿de acuerdo? Sin embargo.

P o r cierto. Si es hacia aquello que el sol impregna con su esplendor que uno se vuelve. Cuando. ¡he aquí a ese hijo de lo Verdadero cuya llegada les anun- ciaba! Es el sol. pasemos sin detenemos del individuo en tanto ve al Sujeto en tanto piensa. perdóneme que se lo diga. sino sólo en los res- plandores errantes de la noche.. -Todo eso es indiscutible. hacía lo que no es más que generación y cormpción. . ¡Lo que tu hermano Platón llama mis "largos desvíos"!. es evidente esta vez que participan de una vista totalmente pura. . Pero yo quisiera saber. y que la vista está privada de toda pureza. entonces los ojos ven distintamente y. al que la Verdad engendra como su símbolo preferido. riéndose a carcajadas. pero que sin embargo la vista lo ve. aun cuando sean los mismos que durante la noche. Sabes que si uno se vuelve hacia aquello cuyos colores ya no están inmersos en la franca luz del día. en cambio. piensa y sabe todo lo que está en ese claro.E l problema . los ojos ven entonces tan turbio que se los puede llamar ciegos.d i c e Glaucón. respecto del pensamiento y de lo que el pensamiento piensa. Tomemos el atajo de la analogía. Porque la plaza que ocupa la Verdad en el lugar eterno de lo pensable. debatiéndose en todos los sentidos por esas opiniones inconsistentes. como usted dice. por el momento. jovencita! . y con to- dos los detalles. . entre el sol y la idea de lo Verdadero. hacia la acalorada vida inmediata más que hacia la estrella atrapada en las redes del cálculo. ¿Y entonces? -Entonces. la vista. hasta tal punto que. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 267 raos también que el sol no es la vista.Y usted. cómo funciona esa analogía. es exacta- mente la misma que la del sol en el lugar empírico de lo visible respecto de la vista y de lo que la vista ve.es que. Pero tienes razón. puesto que es una de sus causas. Imagino que va a propo- nernos. ¡bien lento! -¡Ah! -sonríe Sócrates-. lo pensable y la Verdad. por cierto -rezonga Amaranta-. y él mismo está en el esplendor del pensamiento. ¡no estoy seguro de ver lo que usted piensa! -Escúchame bien. Por el otro. lo visible y el sol. se vuelve presa de las opiniones inesclarecidas. una analogía. se vuelve hacia lo que está mezclado con sombra.. —¡Eres bien impaciente. Por un lado. Cuando un Sujeto se vuelve hacia el claro recíproco entre el Ser y la Verdad. o un "isomor- fismo". el pensamiento.

ese conocimiento y esa exactitud. el sol. excepción luminosa que hace todo nuestro cielo diurno. Pero es también a la Verdad a la que le debe. por sublimes que sean. no lo es identificarlas con el sol mismo.268 LA REPÚBLICA DE PLATON se diría que el poder de pensar lo abandona y que ya no es tanto un Sujeto como un animal humano en una situación desesperada. dona a los seres cognoscentes la potencia de tal saber. Amaranta está extasiada: -Para usted. Porque lo que corresponde atribuirle a la cualidad propia de la Verdad es una función más general. pero realmente en absoluto. Hemos dicho: si bien es totalmente justo considerar que la luz y la vista copertenecen a la forma del sol.E l sol le dona a lo visible no sólo la potencia pasiva de ser visto. diremos: es justo considerar que la ciencia y el saber verídico copertenecen a la Verdad. no sólo ser conocido en su ser. el empuje de la savia o el alimento.V e o bien que su valor supremo no es en absoluto. es. no es sino en la medida en que lo conocible lo es en verdad que se puede decir de él que es conocido en su ser. sino también esas determinaciones activas que son el devenir. sin duda alguna. Aun cuando él. en efecto. -IQué desastre! . desde que el entendimiento accede a ella. idéntico al placer. . el valor de la Verdad. y habla lenta y suavemente. es sólo planteando la idea de lo Verdadero como distinta y aún más sublime como podemos evaluarla. sino además su ser-conocido mismo. es propiamente incalculable. Pero Sócrates prosigue como en un sueño especulativo: -Aquello que dona a los seres conocidos un saber verídico y. no sea nada de todo eso. no lo es identificarlos con la Verdad misma. Sin embargo. al mismo tiempo. con los ojos cerrados. de su ser. estén seguros de eso.s e espanta Glaucón.s e ríe con sarcasmo Amaranta-. si produce la cien- cia y todos los saberes exactos. la idea de lo Verdadero. como un murmullo en la mañana de las luces. Asimismo. -¡Pedazo de burro! . a partir de la cual puede haber cien- cia y exactitud. Asimismo. ¡y si además ella misma se sitúa en un rango aún más elevado! Y Glaucón: . sólo puede llamarse "ser" en la medida en que está expuesto al . o sea aquello que. ¡Sócrates tiró por la borda desde ayer esa identificación! ¿Los oye Sócrates? Se ha levantado.

. . Pero les prevengo: ¡no más parlamentos líricos! Esquemas. apaciguante—. tanto segtrn la anterioridad como según la potencia. el más oscuro de todos. o más bien esas dos formas: lo visible y lo pensable. sin embargo. en suma.. de acuerdo . La parte CB. y se le confiere así una función distinta.tenemos AC/CB = Vr. voy a intentar que pongamos todas nuestras luces para dilucidar este punto. la luz en el caso de una. en lo rela- tivo al mismo ser . y en cierto sentido redobla.Y bien. -Henos aquí prevenidos -suspira Amaranta.? Pero poco importa. ¿Por qué haberme forzado a explicitar mis convic- ciones sobre este punto? -Continúe. . No preste atención a las bromas de mi hermano.S e a un segmento AB. lo que de él se expone al pensamiento. la dignidad de lo que de él se expone al pensaniiento es el doble de la que se vincula a su apari- ción sensible. . AC y CB. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 269 pensamiento. Me represento a la per- fección esas dos declinaciones del ser.c o m e n t a Amaranta. uno en el género y el lugar de lo visible. pero pasémoslo por alto.u n a multiplicidad cualquiera-. Convendremos en que . querido Sócrates . Es mucho más complicado. pero eficaz.aquello que de un ser se expone al pensamiento envuelve. la Verdad en el de la otra? ..S e afirma que tu hermano Platón resume así mi doctrina. con una gran sonrisa: -¡Qué divina trascendencia! Sócrates parece entonces despertarse: -¿Trascendencia? ¿A eso reduces.e s una elección simbólica arbitraria. ¿Pero cómo se articulan esas formas desde que se las dispone en su elemento genérico. lo que de él se da en la inmediatez de lo visible. Y Glaucón.E s que . La parte AC representa aquello que del ser se dispone en lo visible. que un punto c divide en dos partes desigua- les. no es del orden de lo que se expone al pensamiento. Son ustedes culpables de todo esto. La Verdad misma.d i c e Amaranta. conti- núe. ya que es el relevo de ese orden.c e d e Sócrates-. Y como quiere a toda costa relanzar la máquina-Sócrates: -Decía usted que el Sol y Verdad reinan. otro en el género y el lugar de lo pensable. . proposiciones: matemática.L o sensible y lo inteligible.

Sea el punto E situado entre c y B de tal suerte que CE/EB = V2. en la traducción. en fran- cés. es decir que utiliza el término en un sentido literal. lo que se experimenta. los espejos y todos los cuerpos pulidos y brillantes. que no se refiere a las palabras. a su vez. en español. lo que está ahí. En la segunda sección. los vivientes. . de las que sir- ven como imágenes de la Diagonal o el Cuadrado en sí. [N. "o con imágenes". o con imágenes.270 LA REPÚBUCA DE PLATON -¿Por qué no? Pero continuemos. EB. se ve obligado a con- ducir su investigación a partir de hipótesis y a concluir sin alcanzar el prin- cipio de su conclusión.Y desde luego -puntualiza Glaucón-.] . -"Sin dificultad" -sonríe Glaucón.' de los objetos reales de la sección precedente. un punto D divide el segmento AC . etc. el segmento de lo pensa- ble. no tenemos un adjetivo que incluya la idea de "imagen". el Sujeto alcanza el princi- pio anhipotético.les mucho decir! —Lo veremos más claro dividiendo.). que es el término requerido en este razonamiento. "comnte d'appuis images".l o visible. Ad- mitirán sin dificultad que aquí opera una división fundada en la verdad o su ausencia. al lenguaje o al estilo. Por ende.L o s objetos visibles del mundo. ¿Pero qué representa DC? . cuyo principio es que la relación entre una cosa-que-se-ase- meja-a-otra y esa otra a la que se asemeja es igual a la relación que. sostiene la opinión que de él se tiene con el sa- ber que de él se construye. un cuadrado. Primero todo lo que nos atañe a nosotros. de la T. porque Badiou utiliza aquí el término refiriéndose a las figuras que trazan los matemáticos (una diagonal. "figurado" Agregamos. por ejemplo. dado un contenido cualquiera. Según el criterio de lo claro y de lo oscuro. El adjetivo suele aplicarse. por ejemplo. El segmento AD representa las imágenes. Aunque hablamos. ciertamente a partir de una hipótesis. El Sujeto se des- pliega allí sirviéndose de algo así como apoyos figurados. y un sinónimo posible es el adjetivo figuré. un lenguaje imagé es un lenguaje en el que abundan las me- táforas. de un lenguaje "con imágenes". que AD no sea más que la mi- tad de DC significa la poca dignidad ontològica de esas copias fantasmáti- cas. La sec- ción CE representa lo que llamo el pensamiento analítico. pasando por los reflejos en el agua. pero también las plantas y la categoría completa de los instrumentos.en dos partes cuya relación es de nuevo igual a 'A. Entiendo por ello lo que va de las sombras a nuestras grandes pantallas de cine. pero sin tener ne- * En el original.

si uno los adopta como hipótesis iniciales. ¡Nosotros también hemos practicado matemáticas! . ¿Cómo operan los que se ocupan de geome- tría o de aritmética? Suponen la existencia de la sucesión de los números enteros. De todas esas figuras. al resultado que tem'an en vista.N o comprendo nada . ni a uno mismo ni a los otros. el Sujeto es aún tribu- tario de lo visible y de la relación de semejanza que es su ley. en efecto. hombre! . a su vez. y sólo a ellas. -Porque se sirve todavía. -¿Por qué? . modeladas en el espacio o trazadas en superficies visibles. bien! . Utilizan todo ese material como si se tratara de datos bien conocidos y suficientemente claros para que. o con imágenes. tienen sus oscuras imágenes en la primera sección. aquellos que.O sea que tú también te has servido de formas visibles y has argu- mentado a propósito de ellas. por vía de consecuencia. puesto que su método compromete a las Formas. Luego. —Retomemos. o a la Diagonal en sí. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 271 cesidad de apoyos figurados. y no a la diagonal que has dibujado con torpeza. La demostración matemática concierne. entonces. aunque establecido en el pensamiento. se ve obligado a servirse de hipótesis sin poder alcanzar el principio. por su parte. de los objetos reales que hemos puesto en la segunda sección de lo visi- ble. Así. expHcitan todo lo que se deriva de ellos de manera inma- nente y llegan. aun cuando tu pensamiento no apuntara a ellas sino a otras. partiendo de esos datos. es todo eso lo que la primera sección del ser-pensable representa. se sirven los matemáticos como si fueran imágenes a partir de las cuales se puede llegar a la intuición de esos seres que.d e j a escapar Glaucón.s e inquieta Amaranta. -¡Está hablando mal de los matemáticos. puramente pensables. cuando se aplica a ese pensamiento. y de las que pueden existir sombras o re- flejos en el agua. incapaz como es de elevarse por encima de las hipótesis. . como de apoyos figurados. sólo se dejan aprehender por el pensamiento analítico. no esté en modo alguno obligado a explicárselos. al Cuadrado en sí. a las que los esquemas visibles no hacen más que asemejarse. -iBien. de las figuras planas. El Sujeto. de los valores angulares y de muchas otras cosas vinculadas al problema que es el suyo.d i c e Amaranta-.

que tratan las hipótesis como principios. mis hipótesis no son tratadas como principios. retomado en la luz del principio..) . Pode- mos ver y nombrar las cosas así. no le parece a usted que tengan el pensamiento de aquello de lo que hacen teoría. diferencia que es como de uno a cuatro. que la sección EC. Pero como su intui- cionar queda suspendido a las hipótesis y no se abre ningún acceso al princi- pio. Vivo contraste con la diferencia entre la sec- ción AD.. Me parece que usted llama pen- samiento analítico al procedimiento de los geómetras y de sus semejantes. se propone poner en forma (nunca mejor dicho) su comprensión del discurso del Maestro. El cálculo muestra también. y que lo distingue del pensamiento dialéctico. con un trozo de carbón. a su vez formales. Cuando se llega allí. están obli- gados a proceder discursivamente. a la cual correspon- den los objetos de la opinión. ES por eso. que sirven de apoyos y de grados con el fin de llegar a alcanzar un principio universal anhipotético. Entonces Glaucón. EB. sin embargo. el des- pliegue discursivo se invierte en movimiento descendente. Por cierto. -Afirma usted que hacer teoría del ser aprehendido en su exposición al pensamiento por los recursos del saber que posee el dialectizar es más apro- piado que atenerse a las técnicas científicas cuyo modelo es la geometría.272 LA REPÚBLICA DE PLATON . (Sócrates traza entonces sobre el mantel de la gran mesa. para concluir al fin en una Forma.M a l ¡en el interior del mayor bien! Pero aprendan ahora lo que llamo la segunda sección del ser en tanto se expone al pensamiento puro. acordada a la sección suprema EB. y no empíricamente. que.. Sitúa este pensamiento ana- lítico en alguna parte entre la opinión. acordada a la sección AD.. que recorre todas las consecuencias del principio hasta la conclusión sin servirse ja- más de nada sensible. los matemáticos. y la sección de la dialéctica. además. el esquema completo de las disposiciones del ser tal como llega al aparecer y tal como en él puede constituirse un Sujeto. compete sin duda a un pensamiento integral del ser. excelente resumen! -interrumpe Sócrates-. y el pensa- miento puro o intelección dialéctica. -¡Hermosa técnica. sino como siendo y perma- neciendo hipótesis. a la que corresponde este pensamiento analítico. tiene una longitud igual a la de la sección CD. a la que se consagran las imágenes. El ca- mino del razonamiento se funda aquí en la sola potencia del dialectizar. sino pasando de una Forma a otra por mediaciones. como lo hace a menudo.

"suposición". DC. a su vez. Este orden también puede enunciarse así: cuanto . emplearemos pensamiento discursivo. Pero estamos segu- ros de la universalidad de los principios ideales a los que nos conduce el pensamiento dialéctico. de intelección o. ¿QUÉ ES U N A IDEA? 273 A Imágenes D El ser expuesto a lo visible Objetos Idealidades analíticas El ser expuesto £il pensamiento Idealidades dialécticas . Para la que viene luego. digamos "certeza". entendimiento o.A las cuatro secciones. En el caso de la más considerable. y estamos seguros de que los objetos reales existen. La existencia de las idealidades matemá- ticas es supuesta. mejor aún. háganles corresponder los cuatro estados que ar- ticulan su llegada para un Sujeto. CE. Suponemos. en efecto. EB. pensamiento analítico. y para la última. en el pensamiento analítico. mejor aún. que una imagen remite a algún referente real. AD. de pensa- miento dialéctico. hablamos de pensamiento puro. Para la ter- cera.

P u e s se nos parecen. . de la sala y de las escenas grotescas de la pasarela.d i c e Glaucón. a la altura de las cabezas. . animadores culturales. ci- güeñas. militares en armas. En la pantalla se ven las sombras que los proyectores recortan en ese incierto carnaval. los espectadores están aprisionados en su asiento.s u e ñ a en voz alta Amaranta.¡ M e pones un poco demasiado del lado de Descartes! Pero ya que hablas de la luz. otros hablan. .verdad objetiva y claridad subjetiva son dos dimensiones del mismo proceso. con sombras y luces mezcladas. que sube hasta el techo -pero es tan alto que todo eso se pierde en la sombra-. tórtolas. Y la muchedumbre in- móvil oye. maríonetas. Detrás de esas dé- cenas de millares de personas clavadas a sus butacas. Adelante. hay. mujeres desnudas. ¡más extra- ños aún los espectadores! . -Después del matema.. enormes proyectores inundan la pantalla con una luz blanca casi insoportable. ..274 LA REPÚBLICA DE PLATON más se da un ser en el elemento de la Verdad. Por la pasarela circulan toda suerte de autómatas.s e burla Glaucón. bandas de jóvenes de las afueras. sostenidos y animados por invisibles titiriteros o dirigidos por control remoto. Extraño espectáculo. Desde que existen. camilleros. Detrás aun. Así pasan una y otra vez animales. más lo piensa el Sujeto en su propia claridad. la pan- talla. ¿Ven ellos de sí mismos. a través de los auriculares. otra cosa que las sombras proyectadas en la pantalla por el torrente de las luces? ¿Oyen otra cosa que lo que les emite su casco? ... siluetas de cartón. de sus vecinos. le corta el paso a toda visión de otra cosa que no sea ella misma.¡ Q u é lugar tan raro! . voy a intentar pintarles un cuadro. La sala está colmada. Unos gritan. -ÍMi Dios! -puntualiza Amaranta-. una vasta pasarela de madera. automóviles. con los ojos fijos en la pantalla y la cabeza sos- tenida por auriculares rígidos que les cubren los oídos.N o mucho más que nuestra Tierra. otros tocan el cornetín de pistón o el bandoneón. gente cualquiera. -¿Por qué no? Imaginen una gigantesca sala de cine. guadañeros. ¡retorno al poema! . muñecas. otros no hacen más que apurarse en silencio. paralela a la pantalla en toda su lon- gitud. gritos y palabras.D e tal suerte que .

. contemplaba con tranquilidad. a volver la cabeza hacia la derecha y hacia la iz- quierda. de tal suerte que su visión es al fin susceptible de ser exacta. . le atribuirán necesariamente el mismo nombre a la som- bra que ven y al objeto. más verdaderas que todo lo que se le muestra. y que es ahora cuando está cerca de lo que es. Imaginemos que se desata a un espectador. a fuerza de preguntas. y si. ¿No se quedaría atónito? ¿No se sentiría molesto? Será mucho peor si se le muestra. que se lo fuerza de pronto a levantarse. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 275 -Ciertamente nada . Porque es seguro que las sombras anteriores serán aun. No tienen entonces ninguna otra percepción de lo visible que la mediación de las sombras. es ya él mismo una copia. los fantoches y las marione- tas. rotas las cadenas y curada la alienación. .e x c l a m a Glaucón-. en la pasarela.S i n contar -agrega Amaranta. Por su- puesto. que no ven. . de las charlatanerías. Si se supone.Y en cierto sentido -observa Amaranta. que' inventan recursos para dis- cutir entre ellos.Y tal es el caso. para él. en el mundo de la nada. Deslumhrado por los flotes luminosos. incluso. no puede discernir todo aquello cuyas sombras. el desfile de los robots.¡ Y sí! Esos espectadores cautivos no tienen ningún modo de concluir que la materia de lo Verdadero es otra cosa que la sombra de un simula- cro. su situa- ción cambiara de todo en todo? ¡Atención! Nuestra fábula toma un cariz muy diferente. an- tes de esta conversión forzada. cuando puede enfrentarse a lo que es. del cual esa sombra es la sombra. —Y —completa Glaucón— que no oyen más que la copia digital de una copia física de las voces humanas. va a sufrir por todos estos gestos inhabituales. Se podría decir que no ven más que la sombra de una sombra. a mirar la luz que emana de los proyectores. tapados por los auriculares. las muñecas.que el objeto en la pasarela. Suponga- mos que se le explica que su antigua situación sólo le permitía ver el equi- valente. y ninguna otra de lo que se dice que la de las ondas. se le intenta hacer decir qué es todo aque- llo. robot o marioneta. a caminar. ¿Pero qué pasaría si.lo son: ¿una sombra que valida una experiencia repetida no es más "real" que una repentina mu- ñeca cuya proveniencia se ignora? . si su cabeza está inmovili- zada desde siempre sólo en dirección a la pantalla y sus oídos.

una mañana. en los flancos iluminados de una montaña en prima- vera. Supongamos que se obliga a nuestro cobayo a mirar con fijeza los proyectores. y allí lo-abandonan los guardias. antes de concluir en cuanto a lo real. De allí pasa a los objetos mismos. es mucho más seguro que los objetos que se le muestran. el recorte negro de las hojas. expuesto! ¡Cómo odia a nuestros mercenarios! Poco a poco. Al levantar los ojos hacia el cielo. sin embargo. unos rudos mocetones a quienes les hemos pagado lo sacan sin mira- mientos de las filas de la sala. no obstante. en su propio lugar. Primero se enceguece por el esplendor de cada cosa y no ve nada de todo aquello de lo que decimos comúnmente: "Eso existe. en el centro de un paisaje ilimitado. habituarse a la luz. En un charco al pie de un peñasco alcanza a percibir el reflejo de las flores y de las hierbas. esas sombras cuyo ser. no en las aguas modificables.276 LA REPÚBLICA DE PLATON Inmóvil. Enton- ces. Lo mira. el mundo resplandeciente. termina por discernir el trazo de sombra del tronco. "das isr. Deslumhrado. está en verdad ahí". Después de muchos esfuerzos. ¡cada vez más alto! ¡Más alto aún! Llegan a la cumbre. sumido en la beatitud de que sea tal cual es. maltratado. Poco a poco. tan incómodo como maravillado. Sócrates mira fijamente a Amaranta con sus ojos en silencio. con un tono desprecia- tivo. hacia las crestas. con una oveja solitaria. Sentado rígido sobre un viejo tronco. cada vez más brillante. que le recuerdan la pantalla de su antiguo mundo. en sí y para sí. nuestros agentes lo empujan en la pendiente escarpada. se va maravillando con los bosquecillos. ¡Venus! Al fin. lo con- templa. Eso le hace atrozmente mal a los ojos. eso sólo es. ¡Y cómo sufre por haber sido así arrastrado. Lo echan en un túnel mugriento por el cual se de- semboca. Helo aquí solo. No es él quien podría decir como Hegel ante la Jungfrau. quiere huir. . Cae la noche. hacia los valles. sino el sol mismo. bajo un árbol aislado. Luego: —Hay que ir hasta el final de la fábula. por largo tiempo. declina y se abisma a su vez. al aire libre. Ella emerge de los últimos rayos y. en pleno sol. que descienden de la montaña y desaparecen. con los pi- nos. se cubre los ojos con mano débil. sin duda. trata de mirar. es el sol. quiere volver a encontrar lo que soporta ver. ni según su reflejo exte- rior. Le hacen pasar una pequeña puerta lateral disimulada hasta aquí. ve la luna y las constelaciones. y aun alzarse a Venus. espía a la radiante. El exceso de luz devasta su conciencia. Intenta. según estima.

sus compañeros de impostura-. en una suntuosidad puramente ilusoria? -iOh.¿ Y si -interrumpe Glaucón. nuestro evadido involuntario se regocija de haber sido echado de allí y siente piedad por todos aquellos que se quedaron clavados en su butaca de visionarios ciegos. soy griego -murmura Sócrates. de tal modo. las que pasaban agrupadas o siempre solitarias-. de modo tal que se puede decir: sí. en la caverna de lo apa- rente. iQué ascensión nos describe! iQué conversión! -Gracias. el proyector. por más grandes que sean? ¿No sería más bien como Aquiles en la llíada. las que raramente se veían. aplicando su pensamiento a lo que ve. -Rara vez la piedad —objeta Amaranta— es buena consejera. serán esta vez las tinieblas las que. no ven sino la sombra de una sombra. los espectadores de la gran sala cerrada. las imágenes artificiales. . Sócrates! Lo veo a usted también. extasiado. estaría celoso de esos adi- vinos del juego de las sombras? ¿Que envidiaría su superioridad y desea- ría gozar de las ventajas que de ella sacan.imagináramos que nuestro evadido desciende realmente a la cavema? -Estará forzado a ello . En todo caso. que teme una querella. fijando en ella sus pequeños ojos negros y duros-. como lo hacía. después de . en suma. para percibir lo que iba a sobrevenir en la superficie apremiante de lo visible? ¿Creen que nuestro evadido. si regresa a su lugar. a la defensiva.d i c e Sócrates con un aire grave—. Volvamos pues al pensamiento puro. aquel que era el más apto. ¿quién tenía entonces el primer rol? ¿Quién podía vanagloriarse de aventajar a los otros. demuestra que de la po- sición aparente del sol dependen las horas y las estaciones y que. el sol es el regente de todos los objetos de los que nues- tros antiguos vecinos. ¿Harías tú lo mismo que él? Porque él. que prefería cien veces ser un siervo atado a la gleba y a la carreta en lugar de vivir. -iAh! -responde Sócrates. eres sin duda una jovencita: violenta y sin piedad. sino aquel cuyo ojo penetrante y cuya memoria sen- sible registraban las sombras pasajeras -localizando las que volvían a me- nudo. nuestro anónimo. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 277 -iAh! -grita Amaranta-. jovencita. En el reino de los artificios. después de haber contemplado el sol. el ser-ahí de lo visible está suspendido a ese astro. -Después de todo. esconderse detrás de Homero —se burla Amaranta. Al evocar así su primera morada -la panta- lla.

bebe un vaso de agua y se lanza con ímpetu: . Se callan y. habitado por el deseo de compartir con ellos la Idea del sol. Es sólo . identificaremos la luz de los proyectores con la potencia del sol. será sin duda alguna el cómico de la fila. como él. Una suerte de melancolía se apodera de ellos bruscamente. o más precisamente geométrica. Y si.d i c e Glaucón. entra en competencia con sus antiguos vecinos. son conformes a lo que yo espero y ustedes tanto desean conocer. intenta desatarlos y conducirlos para que.con la presenta- ción simbólica. incluso antes de que sus ojos hayan vuelto a acostumbrarse a la sombra. que hemos propuesto hace una hora. o tal vez sea el viento que se alza. Luego. porque aún a los 70 años me obstinaré en preguntar dónde está la salida de este mundo oscuro. como si viniera de muy lejos.N o es moco de pavo -observa Glaucón-.l a historia del que se evade del gran cine cósmico. Se murmurará por todas partes que sólo salió y subió tan alto para volver miope y esttipido. Sócrates tose. desde la imagen hasta la idea dialéctica. para anticipar el deve- nir de lo que se proyecta en la pantalla. la Idea de lo Verdadero visible. Tenemos dos mundos de un lado y cuatro procedimientos del otro. dónde está el verdadero día.278 LA REPÚBLICA DE PLATON la iluminación solar. Estas comparaciones. se oye el ruido del mar. Só- crates.P e r o ese cuatro está dividido en dos: lo perceptible y lo pensable. . queridos amigos. . compararemos primero lo que se des- pliega visiblemente como apariencia con las sombras que perciben los pri- sioneros del cine. creo que lo atra- parán y lo matarán. a saber. planteemos que es la ascensión del Sujeto hacia el lugar del pensamiento. En cuanto a la anábasis del evadido en la montaña y la contemplación de las cimas. Consecuencia inmediata: ya nadie tendrá la más mínima gana de imitarlo. es absolutamente claro: unificar la presentación imaginaria con la que acabamos de deleitar- nos . A grandes. lo cieguen de pronto.E s que uno de esos adivinos despreciables de los que se burlaba ayer por la tarde tu hermana me lo ha anunciado: me matarán.L o que debemos hacer ahora. a muy grandes rasgos. . la línea en la que están marcados por segmentos desiguales los cuatro tipos de relación con lo real. Y si. a mí. pasando por la opinión y la idea analítica. mis jóvenes amigos. sepan qué es el nuevo día. -ISe le va la mano! . que nunca dejaron su butaca.

como ya les he dicho. con la lle- gada. y no del individuo -esa pobre cosa. ¿no? -iSí! -declara Glaucón. según la idea de lo Verdadero. nos vemos obligados a concluir que es según esta "idea" que todo lo que es se expone al esplendor de lo que tiene de exactitud y de belleza. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 279 desde el punto del Otro. en todo caso. -IAh! -replica Sócrates. —Que nadie se asombre. Sin embargo. dado que la Verdad sostiene la idealidad de toda Idea. no puede ser ella misma una Idea como las otras. con inesperado alborozo-. cuya insatisfacción es visible: . Y si prose- guimos con nuestras comparaciones. tetanizado. "Falsamente" porque. no tienen ninguna gana de mezclarse con los negocios fangosos de los hombres. después de todo. -Pero -dice Amaranta. con el ceño fruncido. Sólo puedo afirmar que toda vez que algo me apareció. de que aquel que pasa brutalmente de una contemplación a la altura del Otro a las pequeñas . si lo logramos. está lo que llamo falsamente la Idea de la Verdad. en tales condiciones. sea el contexto de su acción público o privado? Es Glaucón el que responde en lugar de Amaranta. se dispom'a según un único principio de aparición. es sólo plegán- dose a las conminaciones de la Verdad como un individuo puede actuar de modo racional. más allá de esta discordancia. desde donde se decide si mi esperanza está fundada. construir su concepto. casi fuera de su campo. que una eterna estancia. hio se puede decir lo contrario! —También acordarás sin resistencia ni asombro en que los evadidos del cine cósmico. es- tán en correspondencia exacta. Lo cual es normal. allí arriba. aunque fuera Sócrates-. no desean más. diremos que la donación de luz y la acción del señor de la luz. si nuestra alegoría cinematográfica expresa bien lo real de todo ese proceso. además. el suyo. En el extremo límite del saber. sean cuales fueran el tiempo y el lugar de esa experiencia.la comparación cojea. tal como las experimentamos en lo visible. tanto de las verdades particulares como del pensamiento que se corresponde con ellas. Incorporados a un Sujeto-de-verdad.E n cuanto a eso. ¿No habría nunca un acuerdo posible entre una imagen geométrica y una imagen poética? ¿Acordarás cormiigo en que. los que alcanzaron la cumbre de la montaña y contem- plaron allí el sol. en el registro de lo inteligible. Por eso es tan difícil.

Y tal vez. en materia de justicia. helo aquí obligado a deferiderse ante los tribunales u otras instancias del Estado. querido maestro! . Entonces. sonriente. querida mía. . con un tono picado-. pero si se te pasara por la cabeza la idea cruel de reírte de él.i M e arrepiento. Primero. a la siguiente: la educación no es lo que algunos aseveran. En el segundo caso. Pienso en todos esos psicólogos y pedagogos que están seguros de introducir el saber allí donde no está . Imaginemos un ojo que sólo puede volverse desde la . arrojado bruscamente fuera de una existencia bien ex- puesta a su propia luz. Si te comprometieras de manera más racional con nuestro problema. al pasar de una ignorancia te- nebrosa a un poco más de luz. por el contrario. Le costará mucho rivalizar. o a lo sumo de los objetos artificiales que una luz facticia proyecta en la pantalla del mundo.e n un Sujeto que se supone virgen de toda dispo- sición cognitiva-. -Ausencia de asombro no vale prueba -dice Amaranta. O si. según se pase de la luz a la sombra o de la sombra a la luz. Mal habituado a la sombra en la que está sumergido de nuevo. devanándote los sesos. sino de su sombra. no está simplemente enceguecido por su inexpe- riencia de la sombra. lugares donde no es cuestión. con aquellos que se especializan en ellas porque no tuvieron jamás la intuición de la justicia en sí. no está deslumhrado por ese insoportable esplendor.280 LA REPÚBLICA DE PLATON historias de la vida humana tenga un aire extraviado y un tanto ridículo. en lo concerniente a esas imágenes. . sino que te preguntarias si el llamado Sujeto. En el primer caso.s e inclina Amaranta. cuando vieras a uno tan confuso que es incapaz de compren- der una noción usual. recor- darías que la vista se perturba de dos maneras diferentes por dos causas diferentes.Q u e tu arrepentimiento abra tu espíritu a las conclusiones esenciales. llegarías a la conclusión de que estas observa- ciones acerca de la luz se aphcan del mismo modo al Sujeto. exactamente como si se trasplantara la potencia de ver en un ojo ciego. no te reirías así como así. deberías más bien compadecerte del desdichado. sabrías que te las estás viendo con alguien cuyos afectos y cuya vida entera pertenecen a la felicidad. tu risa sería menos risible que si la hubiera suscitado el que viene de la altura luminosa. -¿Ahora hablas con enigmas? -dice Sócrates. lo que acabamos de comprender y de decir es que en todo Sujeto reside la potencia de conocer y el aparato que permite activar esa potencia. Ahora bien.

pero astutos. sólo depende de la orientación de esa potencia. pero que. Entonces. no es para nada ciego. sino de orientación. a despecho o a causa de su subje- tividad miserable. Po- dremos entonces representarnos que es sólo a costa del impulso total del Sujeto como uno se despega de las complejidades del devenir. -¡Qué "impulso total".. una técnica de conversión. no las tiene. el pensamiento no puede perder su po- tencia propia. Pero la facultad que llamamos "pensamiento" hace excepción a todo paralelismo entre el Sujeto y su soporte corporal.E s a conversión -retoma Amaranta-. Lo único importante es encontrar el recurso más simple y más eficaz para que se opere ese cam- bio total del Sujeto. No se trata en modo alguno de imponerle la vista: ya la tiene. diría. -¡Pues sí! -aprueba Sócrates-. mal orientado.que la mayor parte de las funciones que llamamos "facultades subjetivas" tengan un aire de familia con las cualidades del cuerpo: uno puede hacer que existan en aquel que. -Puede ser -retoma Sócrates. Pero como está mal dirigida y no se vuelve hacia las realidades adecuadas. tienen la vista penetrante y disciernen con la más ex- trema fineza tanto los objetivos abyectos de su acción como los obstácu- los que los separan de ella. las téc- nicas que organizan esa reorientación? . He observado que. en efecto! -murmura Amaranta. inútil y perjudicial. De modo que tenemos la paradoja si- guiente: cuanto más claro ve esa gente. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 281 sombra hacia lo que brilla gracias a un movimiento del cuerpo entero. . hay que reorientarla a toda costa.L a educación no es entonces una cuestión de imposición. en el caso de esa gente. Me gusta que Sócrates intente sustraerla a su destino religioso. Dado que compete al registro del Otro. que sea útil y benéfico o. está obligado a servir al mal. . más perversa es. por el contrario. -¿Pero cómo? -pregunta Glaucón-.e s o mismo de lo que decimos que es la Verdad-. -Usted me aclara algo que siempre me ha llamado la atención -inter- viene Glaucón-. ¿Cuáles son los ejercicios. Usted nos explica que el ojo del Sujeto. Es a propósito de aquellos de los que se dice que son malos. en un principio. IVÍe gusta esa palabra: "conver- sión".. hasta que sea soportable la intuición indivisa del ser y de lo que él tiene de esplendor inmanente . el ejercicio. Es. utilizando todos los recursos de la repetición: el hábito.

. muñecas infla- bles que remedan a mujeres desnudas. Primero.reorientar la visión subjetiva en la buena dirección. -Tal es el fundamento igualitario de nuestro comunismo -puntualiza Glaucón. aquellos que. descontento-. y de que así tenemos el derecho de suponer. solitarios. toda su vida al estudio. con el simple y pasivo devenir. .282 LA REPÚBLICA DE PLATON -¿Pero entonces cómo .ineptos para las funciones dirigentes. el mismo ojo puede ver esas verdades con la misma nitidez que lo dirige hoy hacia la nada de las cosas malas.d i c e Glaucón. En cuanto a los segundos.s e inquieta Glaucón. una preparación de la que puedo darte una imagen. Si se desviara así el ojo subjetivo de las visiones cautivas que le proponen los objetos del mer- cado mundial. sin duda. que se creen transportados ya en vida a las islas afortunadas. una igual y positiva potencia del pensamiento. en resumen.o . si.P o r cierto. —¡Avancemos paso a paso. entonces nos daríamos cuenta de que. automóviles galvanizados por to- das partes. se rehusarán rotundamente a ocuparse de política. sustraídos al carrusel social. en las nefastas condiciones presentes. aquellos en quienes la ausencia total de for- mación y el abandono en que los han dejado producen una suerte de indi- ferencia cínica a las verdades. consagran.Y es mucho más subjetivo que económico -agrega Amaranta. son. . chicos! —exclama Sócrates-. esa que usted llama a veces "incorpora- ción a una verdad"? -Para ello hace falta. por cierto . en todos los in- dividuos sin excepción. se lo dirigiera por el contrario hacia las verdades. ordenadores para multiconversaciones imbéciles. para que las vea. Una conse- cuencia ineluctable de lo que acabamos de decir es que dos tipos de indivi- duos serían . esas masas de plomo que son todo lo que se complace. todo lo que dirige a ese ojo hacia la bajeza y la insignificancia. Luego. una vez operada esa ablación quirúrgica. en nosotros. Pero será nece- sario que un día sea ambas cosas. como se hace para liberar un globo aerostá- tico y acelerar su despegue. tales como embalajes brillantes de galletitas. A los primeros les falta la norma unificada a la que podrían ajustar sus acciones públicas o priva- das. en los mismos individuos de los que hablas. y se incitara de inmediato al individuo entero a incorporarse al Sujeto que las orienta. Suponte que desde la infancia se opera la naturaleza humana de los individuos cortándole.

los pioneros de la Idea comunista. en ciertas circunstancias históricas. que. preocupado-. IQue todo el mundo. Habrá que compar- tir con ellos. aquel que orienta la visión de lo Verdadero. los simples soldados. salga de la caverna! IQue la aná- basis hacia la cima soleada sea la de todos! Y si sólo una aristocracia mi- noritaria llega a la cumbre y goza allí de la Idea de lo Verdadero. -¿No has oído hablar de pequeñas elites. Habrá que volver a descender cerca de aquellos que no pudieron salir o que flaquearon durante la ascensión.E s o depende de nuestro trabajo. Debemos crear las condiciones -pues- to que sabemos que el pensamiento de cualquiera puede valer el de cual- quiera. no permi- tiremos lo que casi siempre se le ha permitido. una . organizadas en partidos po- líticos comunistas. ni tampoco "sacrifi- cio" pertenecen en verdad a nuestro vocabulario. en el elemento innovador de la Idea. -¿Pues qué? -pregunta un Glaucón febril. Si surge. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 283 . para romper con el encierro opresivo? -Querido Glaucón. para vivir con ellos y.para que las amplias masas se dirijan hacia ese saber que hemos declarado fundamental. ni "victoria". Lo esencial es que todos se apliquen a comunicarles a los otros el balance de su experiencia y lo que de ella puede extraerse de útil para la acción general. ni "recompensa". como decía Mao. los campesinos. quiero de- cir. "ligarse a las masas"? No toleraremos ese goce separado del nuevo mundo. ¿no habrá nadie para animar nuestra quinta política? . por más me- ritoria que sea. Nuestro principio no consiste en asegurar a un grupo particular de gente del país. sin volverse nunca hacia los obreros. de grado o por la fuerza. Para nosotros. los trabajos y las medio- cridades transitorias. Queremos unir en torno a ese principio a la abrumadora mayoría de la gente privile- giando la discusión y el acuerdo.P e r o entonces -pregunta Glaucón. una vida excepcionalmente satisfactoria. Cuando digo "nosotros". -Pero .o b j e t a Glaucón— ¿no es injusto privar de una vida un poco mejor a esos revolucionarios que pagaron un pesado tributo para vencer. se instalaron en la cumbre del Estado sin preocuparse más por quienes estaban abajo. se trata de que tal tipo de vida se expanda en el país entero. después de haber logrado a costa de grandes sa- crificios una victoria considerable. sin retroceder cuando es necesario em- plear la fuerza.

te digo. era la Idea comunista. por ese mismo hecho. nos debéis la capacidad de circular a vuestras anchas entre la Idea y la práctica. . Pero si sois filóso- fos en razón del contexto político nuevo que hemos sabido crear. en el honor militar. a secas-. .. porque nuestra brújula. de acuerdo. no es para que dirija su acción hacia lo que más le place. no a causa de un contexto político hostil en todos los casos a la Idea.y puede ser. Porque. . como una prosopopeya de la Justicia: "¡Oh. sometidos al yugo de una de las cuatro malas políticas -las que no se fundan en la Idea sino. sino para que se ponga al servicio de una forma superior de unidad popular.cuya disposición vital es la de estar orientados por una Idea. todo eso no representará la más mínima injusticia para con ellos. la riqueza. Entonces. Y el argumento decisivo puede tomar la forma siguiente. Y no he concluido. con cara de poco convencida. Es justo. debe ser a la larga. en el fondo -sostiene Glaucón. si. cualquiera. y menos aún a un Es- tado al que le importa un bledo su búsqueda de la Idea. y de habituaros a mirar las sombras. después de todo. por intentar vivir bajo el signo de la Idea. —La conversión -interrumpe Amaranta. que pueden oír.. para orientar la vida colectiva. que aquel que se ha formado solo y que. la libertad de las opiniones y el deseo de uno solo-.E s a Glaucón a quien le respondía -dice Sócrates. una .L a más exacta justicia. a sostener en ellos la reorien- tación de la existencia.284 LA REPÚBLICA DE PLATON vanguardia esclarecida. forzar a nuestros filósofos a preocuparse por aque- llos que aún no lo son. la conversión. te- néis entonces la obligación de volver a descender. vosotros que. sino a pesar de él. —Perfecto. amigos míos. Fue de modo personal y espontáneo como habéis adquirido la naturaleza filosófica. a vincularse con ellos. tampoco quiera reembolsárselo a quien sea.S í .. a nadie debe su ali- mento. Y bien.. en suma. respecti- vamente. muy poco os seduzca involucraros en los asuntos públicos. a la casa común. habéis desplegado vuestra subjetividad activa en condiciones más completas y más apropiadas que las que han tenido aquellos a quienes en otras partes llaman filósofos. merecéis el nombre de filósofos! Comprendemos que. si puedo decirlo así. cada uno a vuestro turno. -iQué cuadro espléndido! -dice Amaranta. si. Llamemos "filósofos" a todos aquellos .

como todo el mundo. en todos los Estados. Son las peores de to- das. como si fuera algo importante. Porque sólo llegarán al poder aquellos para quienes la riqueza no es el dinero.H e aquí -glosa Amaranta. vivirá un real despertar y no será de la estofa de los sueños. Si encontramos. os digo. En verdad. entonces tendremos la posibilidad de que exista una verdadera comunidad política.una conclusión muy fuerte. . querido amigo. los científicos. una vida muy superior a la que les propone ese poder. puesto que habréis tenido la intuición. gente convencida de que el poder favorece siempre la existencia y la ex- . Sin embargo. de lo que son. para aquellos a los que les ha llegado el turno de asegurar una parte del poder. los procedimientos artísticos creadores de belleza. como lo son hoy en día la mayoría de los Estados donde se pelean por sombras. de justicia. -¿Oyes a tu hermana. sino lo que la felicidad requiere: la verdadera vida. las comunidades donde gobierna gente ávida de poder". después de habernos escu- chado. Porque es a los justos a quienes les ordenamos cosas justas. Así. en cambio. esta comunidad política aún no constituida. cada uno a su turno. Lo que sacas a la luz es la esen- cia misma de la cuestión. en la frecuentación de las verdades puras? -Seguro que nadie querrá ni podrá escabullirse. quedando claro que la mayor parte del tiempo vivirán. pero que es ya la vuestra y la mía. en la vía del rezongo solitario y de la desobediencia? ¿Se rehusarán eternamente a tomar parte. ¿QUÉ ES UNA IDEA? 285 vez retomado ese hábito. ( creadores de exactitud. vosotros. Si se precipita a los asuntos públicos. gente hambrienta de ventajas personales. de modo tal que hay allí horrendas guerras civiles en que lo único que está en juego es el poder. querido Glaucón? ¿Estás convencido tú tam- bién? ¿Persistirán nuestros jóvenes filósofos. en cambio. y los políticos. IMenudo contraste hará eso con lo que se ve hoy en día. la comunidad política cuyos dirigentes tuvieran el menor deseo de ser dirigentes es la mejor y la mejor protegida contra las guerras civiles. plena de ricos pensamientos. es igualmente seguro que sólo irán al poder como un perro aporreado. vuestra visión será mil veces superior a la de la gente que aún no ha podido salir del cine cósmico. en el trabajo político. Tendréis el dominio de lo que son las imágenes y el de aquello a lo que se refieren. sin excepción! -Tienes toda la razón. en el elelnento de la Verdad. tan convin- cente como inesperada.

pero que sabe que existen muchos otros ho- nores que los que se obtienen en la frecuentación de los despachos del Es- tado. junto con los pretendientes a las funciones supremas. destruye. ¿conoces una vida capaz de engendrar el desprecio al poder y al Estado? . la vida de Sócrates! . y una vida sin duda preferible a la de los dirigentes políticos. Esa gente se pelea con ferocidad por el poder. —La verdadera vida —murmura Amaranta. O jamás por completo. no es posible ninguna comunidad polí- tica verdadera.L a verdadera vida -repite Sócrates-. He aquí por qué es necesario que se consagren a la guardia de la comunidad política. instintivamente instruida en lo que puede ser el servicio público. . tendríamos sólo la guerra de los pretendientes. al país entero.P e r o dime. y esa guerra.g i m e Glaucón.286 LA REPÚBLICA DE PLATON tensión de la propiedad privada. .N o exageremos nada -dice Sócrates. En ese caso. Demos por sentado que no tienen que llegar al poder los que están enamorados de él. en la que se mezclan pasiones privadas y poderío público. ¡La vida del verdadero filó- sofo. encantado-. .¡ D e s d e luego! -interviene Amaranta-. por tumo. todos los integrantes de esa inmensa masa de gente a los que no dudo en declarar filósofos: gente desinteresada. -¡Repugnante espectáculo! . Que jamás está ausente.

Tu interrogación equivale a pre- guntar qué saber tiene la potencia de abrir a tal reorientación del pensa- miento. hacia el ser en sí? Pero pienso en ello. . Sería contraproducente que la ciencia que buscamos fuera totalmente inútil para un soldado. lo que es nuevo debe consolidar los cono- cimientos adquiridos. ¿no habíamos dicho que nuestros fi- lósofos debían ser. medicina y deporte. esos soldados . ¿Pero cómo llevar a todos los jóvenes del país a conce- birla? ¿Cómo organizar su anábasis hacia la luz. como un eco debilitado de los otros dos-.L A V E R D A D E R A VIDA -dice Glaucón. De las matemáticas a la dialéctica (521c-54lb) .comenzaron sus estudios por las disciplinas del espíritu. apesadumbrado porque se ve venir otra digresión.N o es tan fácil como jugar a cara o ceca. que atrae al individuo. Desde luego. para decirlo de otro modo: ¿cuál es la ciencia. militantes. Ahora bien.E n un programa de estudios. al mismo tiempo que por las disciplinas del cuerpo. más allá de la impermanencia de todas las cosas. incor- porado a un Sujeto. al mantenimiento y al envejecimiento del cuerpo. según el modelo de esos ángeles caídos de los que se aduce lograron dejar las profundidades infer- nales y volver a elevarse hacia el cielo? . Se trata de hacer que. XII. Po- demos dejar de lado estas tres últimas. el individuo. y en modo alguno a las ver- dades eternas.o guar- dianes. Es a esta conversión a lo que llamamos filosofía. literatura y música. verdaderos soldados bien entrenados? -Sí. ¿y entonces? . todo lo que quieras. dirigentes. ciudadanos. que conciemen al crecimiento. O. al apartarse del día oscuro para orientarse hacia lo que es en verdad. dietética.d i c e Glaucón. queridos amigos. en su juventud. obtenga las claves de la verdadera vida. La ciencia que buscamos ¿sería la literatura o la música? 287 .

288 LA REPÚBLICA DE PLATON

-¡No, en absoluto! -estalla Amaranta-, Recuerde: hemos dicho que
esas disciplinas estaban allí sólo para hacerles contrapeso a los ejercicios
físicos. Sirven para que en cada uno se fijen hábitos útiles. Por ejemplo, las
armonías musicales valorizan y sostienen la armonía interior. Una caden-
cia sensible puede favorecer la regularidad del comportaniiento. Los poe-
mas, ya sean mitológicos o más realistas, transmiten rasgos de carácter, y
así sucesivamente: se busca adiestrar a los más jóvenes, inculcarles mane-
ras de ser. En cuanto a una ciencia que fuera hacia lo Verdadero, como la
que usted busca, no hay una sola huella en estas enseñanzas preliminares.
- N o s lo recuerdas con la mayor exactitud: no hay nada en todo eso
que pueda servirnos para ir más lejos. Pero entonces, mi excepcional Ama-
ranta, ¿en qué dirección debemos buscar? ¿Del lado de los saber hacer, de
las técnicas? Es el momento, creo, de declarar versos trágicos -dice Sócra-
tes. Y en este punto, marcando bien los pies del alejandrino y la acentua-
ción de la "a" que cierra el primero:

En tan gran infortunio, ¿qué nos queda? La-a-
ritméüca que se extiende a todo el ser-ahí.'

-¡Piedad! -grita Amaranta.
- E s Corneille retocado por nuestro maestro - c o m e n t a Glaucón, con-
tentísimo de haber aventajado a su hermana en la práctica de la erudición
poética.
- P i e n s o - r e t o m a Sócrates, un poco avergonzado de su chanza- en
ese saber en verdad común al que no pueden evitar recurrir las técnicas,
las disciplinas analíticas y las ciencias propiamente dichas, y que cual-
quiera debe aprender al inicio de sus estudios. Ese saber primitivo gracias
al cual sabemos contar hasta tres, e incluso un poco más lejos: la aritmé-
tica elemental y las tablas de cálculo, en especial la tabla de multiplica-
ción. ¿No es exacto que técnicas y ciencias están obligadas a suponer esos
conocimientos de base?
- ¡ E s evidente! - d i c e Glaucón encogiéndose de hombros.

' En el original: "Dans un si grand malheur, que nous reste-t-il? Ua- / Rithmétique
qui s'é-tend à tout l'étre-là". [N. de la T.)

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

-¿Hasta para guerrear hay que saber contar?
-iVaya pregunta! Por supuesto.
-Siguiendo este razonamiento, el Palamedes que nos presentan Es-
quilo, Sófocles y Eurípides...
- . . . por no decir nada de Gorgias -susurra Amaranta-, con su Apolo-
gía de Palamedes, que me parece muy brillante.
-Ya hablé bastante de Gorgias -interrumpe un Sócrates más bien rí-
gido-, y tu hermano Platón le consagró un diálogo entero. Dejémoslo ahí,
si quieres. Decía que, tanto para nuestros tres trágicos como para toda
una tradición, Palamedes es el inventor de la aritmética. Muy engreído a
causa de ese golpe de genio, alegaba haberles asignado su orden de bata-
lla a los regimientos griegos ante Troya, haber enumerado las naves, veri-
ficado los stocks de harina, evaluado las reservas de arcos y flechas, y así
de seguido. Hacía como si nadie antes que él hubiera sabido contar. Lo
cual, entre paréntesis, hace de Agamenón un lamentable general en jefe,
¡que no sabe siquiera cuántos pies tiene!
- U n general más de comedia que de tragedia -opina Glaucón—. Es
evidente que hasta un simple soldado sabe contar cuántos pares de me-
dias hay en su bolso.
- U n soldado, por supuesto, y finalmente un animal humano cual-
quiera. Nadie puede vivir como hombre e ignorar el Número. Pero hay
que pensar aún la aritmética en su verdad.
-¿Que es...? —dice Amaranta, un tantín insolente.
- M e temo que se trata de uno de los saberes que buscamos, esos sa-
beres cuya esencia consiste en introducirnos en el reino del pensamiento
puro o -para decirlo con más precisión-, en orientarnos hacia aquello que
del ser se expone al pensamiento puro. Hay que decir que casi nadie inter-
preta así la aritmética.
- A mí mismo rae cuesta seguirlo -confiesa Glaucón.
-Entonces, voy a intentar clarificar mi punto de vista. Te propongo que
operemos del siguiente modo: primero voy a separar en el orden del dis-
curso, yo solo, aquello que indica una orientación positiva de aquello que
nos desvía de ella. Una vez hecho esto, tú entrarás en escena y, habiendo
considerado esta primera división, la aprobarás o la desaprobarás. Así vere-
mos más claro en lo concerniente a la legitimidad de mis predicciones.

290 LA REPÚBLICA DE PLATON

-Hagámoslo así -suspira Glaucón, ya desanimado.
—He aquí mi primera división. Entre los objetos que nos son accesibles
por medio de la percepción, hay algunos que no requieren ningún exa-
men suplementario del pensamiento puro y otros que solicitan vivamente
este pensamiento. ¿Cuál es el principio de tal diferencia? En el primer
caso, la comprensión fundada sobre la sola percepción es suficiente, mien-
tras que en el segundo, la percepción no produce nada que permita pro-
nunciarse de modo aceptable sobre lo que es.
- V e o - d i c e Glaucón-. Es evidente que usted quiere hablar de los ob-
jetos vistos desde muy lejos, o de los dibujos trucados, como los trompe-
l'osíl que adornan ciertas fachadas modernas.
- N o has comprendido nada - d i c e con gentileza Sócrates- Los obje-
tos que no requieren el pensamiento puro son aquellos que no inducen al
mismo tiempo dos sensaciones opuestas. Clasifico a aquellos que inducen
esta oposición inmediata entre los objetos que movilizan el pensamiento
puro. La razón de ello es que, en tal caso, la percepción no esclarece en
modo alguno la cuestión de saber si el objeto cae bajo un predicado o
bajo el predicado contrario. Y eso no tiene nada que ver con la distancia a
la que se encuentra el objeto.
-¿No podría darme un ejemplo? -dice Glaucón, desbordado.
- I b a a hacerlo. IVIira bien los tres primeros dedos de mi mano derecha:
el pulgar, el índice y el mayor. Que cada uno de ellos aparezca como dedo, y
que entonces caiga bajo la palabra "dedo", no depende en nada de su posi-
ción, mediana o extrema. Y tampoco depende de su color claro o sombrío,
ni de su espesor, amorcillado o descarnado, ni de ninguna otra determina-
ción de ese género. En la red cefüda de estas diferencias secundarias, el Su-
jeto no se ve obligado a volverse hacia el pensamiento puro para pregun-
tarle qué es un dedo. ¿Y por qué? Porque la vista nunca le significó que un
dedo pudiera ser también, y al mismo tiempo, lo contrario de un dedo.
-Además - d i c e Amaranta-, hay que confesar que al pensamiento, in-
cluso puro, ¡le costaría mucho pronunciarse claramente sobre aquello que
es lo contrario de un dedo!
Sócrates, ignorando la perfidia:
- S i n embargo, cuando se trata del tamaño de los dedos, ¿tiene la vista
una visión adecuada? En todo caso, que un dedo esté en posición me-

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

diana o extrema no es para nada indiferente a la percepción. Lo mismo
sucede en el caso del tacto desde que se trata de parejas predicativas
como duro-blando o espeso-fino. De manera general, las facultades sensi-
bles -entiendo por esto el famoso quinteto: vista, oído, olfato, gusto,
tacto- no pueden apreciar correctamente este género de determinaciones.
Y es aquí donde volvemos a encontrar nuestro criterio de contrariedad.
Porque la facultad sensible que se encarga de evaluar, por ejemplo, la du-
reza de un objeto es también la que evalúa su blandura. Por lo tanto, esta
facultad le va a anunciar al Sujeto, a propósito del mismo objeto, que
"blandura" y "dureza" no son predicados distintos que una experiencia
sensible separa netamente, sino más bien grados situados en una suerte
de continuidad sensible. Y como ese continuo depende de una única fa-
cultad, se podrá decir también que un mismo objeto es percibido simultá-
neamente como duro y como blando. En tales condiciones, el Sujeto se
enfrenta a una aporía. He aquí una percepción que nos dice de un objeto
que es duro, pero que, al hacerlo, nos dice también que es blando. ¿Qué
significa esto? Igualmente en el caso de lo pesado y lo liviano. ¿Qué signi-
fica la distinción entre lo pesado y lo liviano si nuestras facultades sensiti-
vas nos anuncian que lo pesado es liviano y que lo liviano es pesado?

—Es Heráclito el que va a estar contento —interviene Amaranta—. Me
encanta su fórmula: "Vivir de muerte, morir de vida".
Pero Sócrates no pica ese anzuelo provocador. Prosigue sin perturbarse:
- E l Sujeto no puede sino apelar al auxilio del razonamiento y del pensa-
miento puro para intentar ver si esos anuncios perceptivos envuelven una
dualidad o una unidad. Si al pensamiento le parece que hay de hecho dos
objetos, es menester que cada uno de ellos sea uno, y otro que el otro. En la
medida en que cada uno de los objetos es uno y que es sólo con el otro que
hace dos, el Sujeto los pensará como separados. Porque inseparados no se-
rían pensables como dos, sino solamente como uno. Apliquemos estas ob-
servaciones abstractas al caso de la percepción visual. Hemos dicho que la
vista tenía de lo grande y de lo pequeño una visión que no los separa, sino
que los conjunta. Para esclarecer un poco todo esto, el pensamiento puro
está obligado a concebir lo grande y lo pequeño como disjuntos y no como
inseparados, y por ende a contradecir a la vista. Tenemos aquí una contradic-
ción patente entre ver y concebir. Es esta contradicción la que nos impulsa a

292 LA REPÚBLICA DE PLATON

investigar qué son realmente, en su ser, lo grande y lo pequeño. Por lo de-
más, acabamos de proceder así al hacer un "corte epistemologico", para ha-
blar como nuestro viejo amigo Bachelard, entre lo perceptible y lo pensable.
Esto es lo que quería decir cuando distinguía los objetos que estimulan el
entendimiento de aquellos que lo dejan en reposo. Defino como estimulan-
tes a aquellos que saturan la percepción por dos determinaciones contrarias,
y como intelectualmente átonos a aquellos cuya percepción es umVoca.
Glaucón parece a la vez aliviado y perplejo. Se explica;
- C r e o comprender al fin su definición. Lo que no veo, pero realmente
para nada, ¡es la relación con la aritmética!
- ¿ E n qué clase de objetos pones el número y la unidad?
- N i la más mínima pista.
-Puedes hacerte una idea a partir de lo que hemos dicho sobre el víncu-
lo entre percepción y contradicción. Si la vista o alguna otra facultad sensi-
ble permite una aprehensión adecuada de lo Uno tal como es en su ser, es
porque lo Uno no es susceptible de orientar nuestro deseo hacia aquello
que del ser se expone al pensamiento. Estamos en el caso del dedo del que
hablábamos. No obstante, podría ser que el caso de lo Uno no fuera justa-
mente el del dedo. Para establecer esta diferencia, hay que preguntarse si la
percepción de lo Uno, bajo la forma de un objeto, no induce siempre alguna
contradicción, hasta tal punto que no parece más uno que múltiple. La con-
secuencia de esto sería, como hemos visto, que el Sujeto, confrontado a una
aporia, debería, para zanjar el debate, emprender una investigación de tipo
totalmente diferente. Debería despertar en sí mismo el entendimiento y pre-
guntarse qué es lo Uno en sL Y, visto todo este proceso, podríamos concluir,
por nuestra parte, que el estudio de lo Uno es de aquellos que convierten a
los individuos a la visión en verdad de lo que es.
Habiendo escuchado este pariamento con una mueca escéptica, Ama-
ranta lanza:
- ¿ L a aritmética para que el individuo devenga Sujeto? Con todo, ¡es
bastante atrevido!
- E n todo caso -protesta Glaucón-, es seguro que la vista de un ob-
jeto, por más claramente uno que éste sea, está atiborrada de contradic-
ciones. Se desmigaja en partes a cada instante. Siempre vemos la misma
cosa como una y, a la vez, como infinita multiplicidad.

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

-Agreguemos -retoma Sócrates- que si es asi en el caso de lo Uno,
será lo mismo en el de cualquier número entero, que es una composición
de Unos. Ahora bien, la aritmética y el cálculo se refieren a los números.
Resulta de ello que esas ciencias se mueven hacia algunas verdades.
-¡Ya ves! -dice Glaucón a su hermana, muda y sonriente-. Espera un
poco el final de los razonamientos antes de meterte en camisa de once va-
ras. Hemos demostrado sin lugar a duda que la aritmética superior es una
de las ciencias que buscamos. Por una parte, es necesaria en casi todos los
dominios de la acción colectiva, por ejemplo, para combinar de la mejor
manera todas las fuerzas de un ejército en vistas de un ataque sorpresa. Por
otra parte, le es necesaria al filósofo que, para volverse experto en teoría de los
números, debe aprender a sobreponerse a la potencia del devenir con el fin de
aprehender lo que del ser se expone al pensamiento. Ahora bien, los guardia-
nes de nuestra comunidad poh'tica comunista -los militantes, los obreros, los
soldados, los dirigentes, todo el mundo- son a la vez hombres de acción y
filósofos. Por lo tanto, pienso que hay que declarar prácticamente que el
estudio de la aritmética superior, o hasta trascendente, es obligatorio. To-
dos los que quieren encontrar de veras un lugar en nuestra colectividad y
obtener su rango cuando, a su turno, ejerzan funciones dirígentes deberán
participar de este estudio y ejercitarse en él, no de modo superficial, para
retener sólo algunas recetas prácticas, sino hasta que logren, por medio del
pensamiento puro, una comprensión sintética de la naturaleza de los nú-
meros. Sí, cuanto más lo pienso, más veo hasta qué punto esta ciencia
forma parte integrante de nuestro proyecto político.
-¡Maravillosa exaltación de la juventud! —exclama Sócrates.
-Sin embargo, creo que hay condiciones -masculla Amaranta-. Des-
pués de todo, una gran cantidad de gente tiene, hoy en día, un verdadero
fetichismo del número. Miren las elecciones, los sondeos y, por supuesto,
la moneda: es el número el que está en el poder por todas partes. Descon-
fío, sí, es la palabra, desconfío mucho del culto de la aritmética. Los sier-
vos más rapaces del capitalismo, los operadores de mercado de los ban-
cos, son temibles aritméticos: con eso está todo dicho. Aquí estamos muy
lejos del comunismo, amigos míos.
- N o estás equivocada -puntualiza Sócrates-. Estamos en una linea
divisoria. A mi derecha, una pragmática del número, que lo coloca en el

294 LA REPÚBLICA DE PLATON

comercio, los bancos, la opinión servil, las estúpidas mayorías numéricas.
A mi izquierda, la ciencia formal del Número, que facilita la incorporación
del individuo a un Sujeto universal, cuya destinación es hacer ver en ver-
dad lo que del ser se expone al pensamiento. Tengo confianza en las ma-
temáticas. No desaparecerán en su avasallamiento monetario y mercantil.
Su estudio desinteresado da un impulso aéreo al Sujeto al forzado a dia-
lectízar a propósito del ser de los números sin aceptar nunca, en el movi-
miento de esta dialéctica, que los números remiten a cuerpos visibles y
palpables ni a símbolos sociales como la riqueza y la celebridad.
-¡Madre mía! -exclama Glaucón-. Usted sí que conoce a los matemáti-
cos. Sin ninguna duda, ¡los "números" de los que hablan no son los del co-
mercio! Son de una manipulación muy delicada. Si pretendemos, por ejem-
plo, haber encontrado un medio racional para dividir lo Uno, estallan de
risa y se niegan tajantemente a creernos. Si, de todos modos, hacemos
como si dividiéramos ese Uno, ellos lo multiplican otro tanto, para que ja-
más lo Uno se muestre bajo el aspecto, no de lo Uno que es, sino de una
multiplicidad de partes.
-¡Los describes maravillosamente! - s e regocija Sócrates-. Lo que te
recomiendo es que les plantees la pregunta siguiente: "Admirables sabios,
¿a propósito de qué números discuten, que sean tales que lo Uno de lo
que están constituidos sea absolutamente idéntico a todo otro Uno que
imaginamos y no pueda diferenciarse de él, ni aunque fuese por una dife-
rencia infinitesimal?". ¿Qué te responderían, a tu entender, nuestros queri-
dos matematicones?
- Q u e ellos hablan de números a los que no tenemos ningún acceso,
salvo por medio del pensamiento puro, y de los que es imposible servirse
en otra parte que no sea el lugar que tal pensamiento constituye.
Orgulloso, a ojos vistas, de su joven discípulo, esta vez Sócrates le pal-
mea el hombro:
-¡Impecable! Ves entonces que la aritmética superior nos es real-
mente necesaria. Nos fuerza, en tanto Sujetos orientados hacia lo verda-
dero, a servirnos del pensamiento puro.
- É s e es justo el efecto que me produce - d i c e Amaranta.
-Además - r e t o m a Glaucón-, los tipos que tienen disposición para las
matemáticas son excelentes muy rápido en las otras ciencias. Y en cuanto

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

a los palurdos, si uno los fuerza a encarnizarse en la demostración de los
teoremas y en los ejercicios, y bien, aun cuando en apariencia no les sirva
para nada, de todos modos se puede ver que tienen el espíritu mucho más
vivaz que antes.
-Perfecto. Por lo demás, el simple hecho de que la teoría de los núme-
ros aventaje en dificultad intelectual a todas las otras disciplinas, tanto
para aprenderla como para inventar nuevas soluciones, basta para que se
imponga que todo el mundo la frecuente. Sin esta ciencia, ninguna espe-
ranza de devenir un espíritu sutil.
-¡Lástima! —sonríe Amaranta.
-Asunto concluido - d i c e Sócrates frotándose las m a n o s - La teoría
de los números, ¡obligatoria para todos los jóvenes! Pasemos a la segunda
ciencia requerida en nuestro programa general de formación de la gente.
-Siempre es -gime Amaranta- la geometría.
-¡Diste en el blanco!
- L a geometría, desde luego —aprueba Glaucón-. ¡En la guerra es esen-
cial! Para hacer el plano de un campamento, sitiar plazas fuertes, desplegar
un ejército o cerrar sus filas, en resumen, para todas las maniobras com-
plejas que exigen las batallas y los desplazamientos, se ve enseguida la di-
ferencia entre el que es bueno en geometría y el que no lo es para nada.
Sócrates pone mala cara:
- C o n toda franqueza, para todo eso sólo hacen falta conocimientos
muy elementales en cálculo y en geometría. Hay que considerar más bien
la geometría en su totalidad, y en especial su parte más reciente y más di-
fícil, con el fin de determinar si puede servir a la meta fundamental que es
la nuestra: una aprehensión más fácil de la Idea de lo Verdadero. Porque,
les recuerdo, descubrir todo aquello que obliga al individuo, desde que se
incorpora a un Sujeto, a orientarse hacia el lugar donde está la parte del
ser que dispensa una felicidad esencial, parte a propósito de la cual el
único imperativo que pueda llamarse filosófico es el de tener al fin acceso
a ella, tal es nuestra mira propiamente filosófica.
- H e m o s vuelto aquí - d i c e Amaranta, con un dejo soñador- al mo-
tivo de la conversión.
-¡Claro que sí! ¡Exacto! Si la geometría nos fuerza a mirar de frente lo
que del ser se expone al pensamiento, nos conviene. Si de lo que se ocupa

296 LA REPÚBLICA DE PLATON

es sólo del devenir, no nos conviene. La perspectiva que tienen de la geo-
metría elemental muchos de aquellos que la utilizan oscurece esta cues-
tión. Los geómetras auténticos no me contradirán: la mayoría de las veces,
se propaga de esta ciencia una interpretación diametralmente opuesta a
lo que constituye su verdadera naturaleza. Se habla de ella en términos
en verdad ridículos, puesto que estrechamente dependientes de necesi-
dades empíricas. No se hace más que esgrimir palabras sonoras como
"duplicación", "puesta al cuadrado", "construcción a lo largo de una lí-
nea", "adición de superficies", y otras expresiones del mismo género, como
si la geometría fuera sólo un montón de recetas para manipular con ha-
bilidad figuras sobre una superficie plana. Ahora bien, nosotros no culti-
vamos la matemática sino con vistas al pensamiento puro. Digámoslo
incluso con más precisión: con vistas al pensamiento puro de aquello
que existe eternamente, y no de aquello que, circunstancialmente, nace
y desaparece.
- E s t á la fórmula de Goethe - d i c e con suavidad Amaranta-: "Todo lo
que nace merece perecer".
- P o r una vez un poeta -responde Sócrates-, alemán por añadidura,
habló bien, incluso si es al Diablo al que le atribuyó esta hermosa fórmula.
Sustraída a la maldición del nacimiento y, por ende, consagrada a la eterni-
dad, la geometría orienta al Sujeto hacia la Verdad y le da forma a la parte
analítica de la filosofía anunciando el movimiento por el cual volvemos
hacia lo alto aquello que comúmnente dejamos vegetar en lo bajo.
- L a conversión, siempre -murmura Amaranta.
- E n todo caso, insistiremos para que ninguno de los habitantes de
nuestro hermoso país comunista desatienda la geometría. Tiene además
ventajas secundarías nada desdeñables.
-¿Cuáles? -pregunta Amaranta, de modo un poco agresivo.
- L a s que enumeró Glaucón: la guerra y todo eso. Pero sobre todo,
cuando se consideran los progresos de los saberes, sean cuales fueren, se
constata una diferencia de todo en todo entre los científicos que estudia-
ron a fondo la geometría y los que la ignoran.
- P o r lo tanto, vamos a prescribirles a los jóvenes el estudio de esta
segunda ciencia, después de la aritmética -concluye Glaucón.
-Claro que sí -aprueba Sócrates-. Y la tercera es la astronomía, ¿no?

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

- S í - d i c e Glaucón con entusiasmo-. Porque es la astronomía la que
nos enseña en qué momento del mes y del año estamos, Y eso es sin duda
necesario para el labrador, para el marino y el general en campaña.
-iCómo me haces reír con tus justificaciones prácticas! Me recuerdas
a,esos diarios en los que uno descubre, en un rinconcito, una noticia
"científica": alguien ha encontrado la solución de un problema de aritmé-
tica superior que había resistido durante tres siglos a los esfuerzos de los
más grandes genios matemáticos,
- E s o lo sé -declara Amaranta, con los ojos como un dos de oro-. Es
el teorema de Fermât, demostrado por el inglés Wiles, Lo leí en Mujeres
de hoy.
—¡Una buena revista científica, sin duda! —sonríe Sócrates—, Tal vez
hayas notado que, en ese tipo de circunstancias, el o la periodista dice
invariablemente dos cosas. Uno: ni mi lector ni yo tenemos la más mí-
nima chance de comprender lo que fuere sobre esto. Dos: por desgracia,
no sirve para nada "en la vida concreta" ¡Como si el pensamiento crea-
tivo no fuera concreto! Es más concreto que cualquier otra cosa. Por eso,
querido Glaucón, no debes tener miedo de tu público. Si la astronomía
teórica no sirve para la cosecha de bananas o para mejorar los cambios de
velocidades de las bicicletas, nos resignaremos a eso. Las ciencias que es-
tamos seleccionando tienen una utilidad tan fundamental como difícil de
representarse: purifican y reavivan, en cada sujeto, un órgano corrom-
pido y oscurecido por nuestras preocupaciones ordinarias. Cuidar bien
de este órgano es mucho más importante que lo que sería mantener
abiertos día y noche los cien ojos del gigante Argos, si dispusiéramos de
ellos, ya que sólo con este órgano tenemos el poder de mirar de frente
una verdad. La gente que conoce la existencia de esta capacidad subje-
tiva no tiene necesidad de tus justificaciones prácticas. Los que ignoran
todo de ella se desinteresan por completo de las ciencias de las que no se
obtiene ninguna ventaja práctica. Es preciso, amigo Glaucón, que decidas
a quién te diriges: ¿a los paladines del pensamiento puro o a los pragmá-
ticos empedernidos?

- N i a unos ni a otros, a decir verdad. Que tanto unos como los otros
se las arreglen en cuanto al provecho que obtienen de tal o cual ciencia.
Yo hablo, interrogo o respondo primero para mí mismo.

298 LA REPÚBUCA DE PLATON

-¿Por qué no? Hagamos marcha atrás. No hemos seleccionado, des-
pués de la geometría, la buena ciencia.
" —¿No es la astronomía?
- N o de inmediato. Recuerda: hemos hablado de la geometría elemen-
tal, cuyos principales ejemplos escolares se extraen de la geometría plana:
triángulos, círculos, cuadrados, parábolas... Todas esas figuras tienen dos
dimensiones. Ahora bien, ¿qué son los cuerpos celestes estudiados por la
astronomía? Objetos del espacio de tres dimensiones. Además, están en
movimiento, de modo tal que se puede afirmar que tienen cuatro dimen-
siones, las tres del espacio y el tiempo que mide sus desplazamientos. Las
cosas, a decir verdad, son aún más complicadas. Porque hay muchos tipos
posibles de espacios, que pueden estudiarse en dimensiones cualesquiera,
y no sólo en dos (el plano), tres (el espacio) o cuatro (el espacio-tiempo).
Los matemáticos forjaron, para tratar estas cuestiones, conceptos muy ge-
nerales, como el de variedades a n dimensiones, creación del genial Rie-
mann. Se pueden citar también los espacios vectoriales topológicos, o los
espacios fibrados, o los grupos de Lie... A fin de cuentas, tienen ustedes
objetos más fascinantes que el planeta Neptuno o la constelación del
Cisne, objetos que asocian características topológicas, o de localización
(vecindad, abierto-cerrado, recubrimiento, punto, interior-exterior...), con
características métricas o de medida (distancia, tamaño...) y con caracte-
rísticas algebraicas o de cálculo (grupo fundamental, descomposición, iso-
morfismo...). Esos objetos son los más extraños y los más complicados de
la disciplina reina de las matemáticas contemporáneas: la topología alge-
braica. Allí se encuentran los nudos, las superficies agujereadas o plega-
das n veces, las hiperesferas, la banda de Möbius, la botella de Klein iy
tantas otras maravillas! A ese nivel hay que situar el aprendizaje de las
matemáticas para todos los ciudadanos sin excepción. La geometría del
triángulo y del círculo no puede bastarnos.

-¿Pero qué deviene, en medio de esas construcciones abstractas,
nuestra pobre astronomía?
- H a y algo que debes comprender bien: el único saber que eleva a un
individuo a la altura del Sujeto que él es capaz de devenir es el que se re-
fiere a esa parte del ser que mora en la invisibilidad de un retiro. La cien-
cia propiamente dicha es ajena a la simple particularidad sensible. Cierto

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

es que, para el poeta que reside en cada uno de nosotros, las constelacio-
nes que brillan en el firmamento, aunque tejidas en la materia sensible,
son, en su orden propio, lo más bello y lo más sublimemente regular que
hay. Sin embargo, sostendremos que no soportan la comparación con las
constelaciones esenciales, las verdaderas constelaciones subyacentes a
aquello que nos aparece, constelaciones cuya velocidad y cuya lentitud
son verdaderas y apropiadas para verdaderas figuras, constelaciones que
se mueven con exactitud, tanto según la relación que tienen entre ellas
como según la relación que las vincula a sí mismas. La dificultad radica en
que existe una aprehensión racional y analítica de todo eso, pero ningún
saber que se pueda obtener en forma directa de lo visible.
- E n ese caso, ¿para qué sirven las observaciones de los astrónomos,
los inmensos catalejos, los radiotelescopios, los satélites enviados a las lin-
des del sistema solar?
- L o s innumerables objetos del cielo deben servirnos de paradigmas
para acceder al saber de la invisible Idea. Suponte que uno encuentra en
las paredes de una gruta unos dibujos abstractos trazados con una mano
genial por algún artista de nuestra prehistoria. Un matemático de hoy en
día podría reconocer allí figuras de la topología algebraica y admirar su
ejecución. Pero no concluiría de ello que se hace avanzar la teoría general
de los espacios sólo con mirar esas obras maestras con la boca abierta. Del
mismo modo, el verdadero astrónomo puede extasiarse ante las maravi-
llas de nuestro universo sensible cuando descubre nuevas galaxias o
graba el ruido de fondo, la traza ínfima de la explosión primordial cuyas
consecuencias despliega con suntuosidad este universo desde hace miles
de millones de años. Pero no creerá que ese éxtasis contemplativo, ni la
adición de innumerables observaciones de este género, puedan equivaler
por un solo instante a una teoría consistente y completa de lo que es en
realidad este universo, tanto en su totalidad como en su detalle.
—Es Rousseau, mi querido Jean-Jacques, el que tiene razón, como
siempre -arroja Amaranta-. Para pensar con precisión, dice, "dejemos de
lado todos los hechos".
- P o r cierto, es planteando problemas, y no observando hechos, como
estudiaremos la astronomía, del mismo modo que lo hacemos en los ca-
sos de la aritmética superior, la geometría elemental o la topología alge-

300 LA REPÚBLICA DE PLATON

braica. Quedarse en los hechos visibles impide activar con utilidad aque-
llo que, en un Sujeto, merece el nombre de pensamiento.
- N o s está hablando usted - s e inquieta Glaucón- de un trabajo un
poco sublime.
- E l único que puede poner las ciencias al servicio del Sujeto-de-verdad.
-Pero de ese Sujeto sólo nos ha presentado un esbozo.
- E s que cada una de las ciencias que acabamos de identificar, consi-
derada en sí misma, puede producir verdades, y no por eso deja de ser in-
capaz de pronunciarse sobre el ser de esas verdades.
-Podríamos descubrir, con todo -replica Glaucón-, más allá del reco-
rrido sistemático de todas las ciencias, el elemento que les es común, lo
que las constituye a todas juntas como un género del pensamiento. Po-
dríamos poner en evidencia, mediante una demostración rigurosa, la mo-
rada en que residen todas las ciencias. Así habríamos avanzado de manera
significativa. Si no, habríamos hablado en vano.
—Sería un trabajo infinito y, en efecto, muy útil. Y sin embargo, que-
rido amigo, una vez acabado el trabajo, no estaríamos aún sino en el pre-
ludio de la música que la filosofía se propuso tocar. Sólo habríamos hecho
epistemología, lo cual no es gran cosa. Todo el problema radica en que los
matemáticos y los científicos, por más grandes que sean, no son aún ver-
daderos dialécticos. Si bien las ciencias -como las artes, la acción política
y la transferencia amorosa- son, sin duda alguna, necesarias, no son sufi-
cientes. Las verdades singulares son sólo el preludio de la filosofía. Sin
ellas, por cierto, nuestra partición no tendría ni una nota. Pero sólo puede
cantar el aire filosófico propiamente dicho aquel que es capaz de llevar a
buen término una discusión dialéctica.
- T e n g o la impresión de que volvemos a los parajes de nuestro cine
cósmico —observa Amaranta.
-¡Vie maravilla lo sensible que eres a las inflexiones de nuestro reco-
rrido. Sí, una vez más estamos en la cuestión de lo que es empírico y de lo
que se trata de pensar. La visión imita al pensamiento cuando, primero
cautiva de las sombras del lugar sometido, del cine totalitario de las imá-
genes, luego evadida bajo la dirección de quien vuelve de lo alto, co-
mienza -tanto la encandila el afuera- por no ver nada de nada. Va a ejer-
citarse en discernir primero, por la tarde, el reflejo de los árboles en el

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

espejo de un estanque, luego las estrellas en el fondo de la noche, luego,
al alba, los grandes pinos, los pájaros coloridos que vuelan, el azul del
cielo, ¡y al fin el sol! Asimismo, cuando intentamos, en el ejercicio del dia-
lectizar, sin la ayuda de las sensaciones, sólo recurriendo a los argumen-
tos racionales, orientarnos hacia el ser propio de todo lo que existe, y
cuando continuamos hasta el momento en que, por medio del pensa-
miento puro, hemos logrado construir un concepto de la Verdad, pode-
mos decir que hemos llegado a los limites de lo pensable como el evadido
de nuestra fábula llegaba a los límites de lo visible.
- ¿ Y es eso -pregunta Amaranta, ganada por el entusiasmo- lo que
usted llama el proceder dialéctico?
-¡Desde luego! ¿Por qué el estudio de las ciencias, y en especial el de
las matemáticas, constituye el preludio obligado de la dialéctica? Porque
nos muestra, sin recurrir a las "evidencias" falaces de la experiencia inme-
diata, que existen verdades. Esa existencia de las verdades es el punto de
apoyo necesario para construir un concepto de lo que son y en qué hacen
excepción al régimen general de lo que aparece en nuestro mundo. Esa
conciencia de la excepción-verdadera es el punto más alto al que puede
llegar el pensamiento filosófico.
Contrariamente a su hermana, Glaucón, cada vez que le parece que
"se recae en la metafísica" (tal es su expresión), vuelve a la resistencia ins-
tintiva de quien está tentado por el pragmatismo:
- M e éncantaría ver las cosas como usted. No obstante, a menudo me
parece que es casi imposible admitir su visión de lo que es. Al mismo
tiempo me digo que, visto desde otro ángulo, es imposible no admitirlo.
Por lo tanto, me fijo una moral provisoria: dado que no varaos a reglar esta
cuestión de inmediato, que tendremos que hablar de ello muchas veces
todavía, admitamos que tiene usted razón y pasemos del preludio al aire
mismo. Hablemos de él con la misma determinación y la misma precisión
que cuando se trataba solamente del preludio. Díganos en qué consiste la
naturaleza de su famoso "dialectizar", en cuántos géneros se divide y
cuántos son sus caminos. Porque son esos caminos los que nos llevarán al
término de nuestro esfuerzo viajero, allí donde se encuentra la culmina-
ción del viaje y por ende, para nosotros, después de veinticuatro horas
agobiantes, ¡el reposo!

302 LA REPÚBUCA DE PLATON

- E n esa dirección, querido Glaucón, ya no tendrías los recursos para
seguirme. Nada me faltaría de la obstinación requerida, ¿pero a ti? Sabe
bien que tu intuición no tendría ya por objeto una imagen de aquello de
lo que hablamos, sino lo Verdadero, tal cual... Al menos tal como me pa-
rece que es. No vamos a afirmar aquí, de manera dogmática, que el ser de
lo Verdadero es enteramente conforme a la representación que tengo de él.
Pero sostengo que se puede tener la intuición de que no es muy diferente
y con más firmeza aún, que sólo la potencia del dialectizar, excluyendo
todo otro proceder, puede persuadir de ello al especialista de ciencias del
que hemos hablado.
-iLe concedemos, querido Maestro, ese dogmatismo atemperado! -son-
ríe Amaranta.
- C o n todo, hay un punto que nadie nos vendrá a discutir. Es cuando de-
cimos que existe un proceso de pensamiento, irreductible a las matemáticas,
que, sea cual fuere el doiriinio propuesto, persiste en aprehender, al ténnino
de un proceso metódico, el ser propio de todo lo que existe en ese dominio.
- A s í y todo, independientemente de su dialéctica - o b j e t a Glaucón-
hay una seria diferencia entre las técnicas banales y las matemáticas
superiores.
-Digamos que las técnicas y los saberes corrientes son descriptivos o
empíricos en el sentido siguiente: o bien versan sobre las opiniones y los
deseos de los hombres, como en el caso de las presuntas "ciencias huma-
nas"; o bien sólo se ocupan del devenir y la estructura de las cosas visibles
-pienso en la geología, en la botánica o en la geología-; o bien sólo se
dedican a enseñar cómo alimentar al ganado, hacer crecer las plantas, o
incluso conocer las reglas de fabricación y de mantenimiento de los obje-
tos manufacturados, lo cual incumbe a la tecnología. Del lado de las cien-
cias verdaderas, la física y, sobre todo, las matemáticas, de las que hemos
dicho que aprehenden algo del ser en tanto ser, tenemos que advertir
también que, en cierto nivel, al desplegarse sin tener necesidad de un
pensamiento de su propio proceso, se parecen un poco al surgimiento de
la Verdad en un sueño más que a la Verdad misma. No echan sobre sus
propios resultados la verdadera luz, la luz del día. Se comprende la razón
de todo esto cuando se observa, como ya lo hemos hecho, que dichas
ciencias se contentan con hipótesis o con constataciones contingentes, a

DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91

las que se declara intocables, a falta de poder ofrecer una justificación ra-
cional diferente del muy precioso valor de sus consecuencias. Ahora bien,
si el valor intrínseco del principio es desconocido, y tanto el resuhado
como las mediaciones que a él conducen están, por eso mismo, tejidos de
ignorancia, ¿se podrá llamar "ciencia", con la tonali'dad de saber incondi-
cionado o absoluto que envuelve a esa palabra, al agenciamiento conven-
cional, aun cuando fuera coherente, de todo eso?
-Pero sin duda son ciencias -refunfuña Glaucón-. No son ni simples
descripciones ni observaciones dependientes de nuestra percepción sensi-
ble del mundo.
-¡Por cierto! Pero no por ello la filosofía, es decir, el dialectizar, deja de
tener una mira singular que, si bien supone las ciencias, la distingue abso-
lutamente de ellas. Es la única disciplina de pensamiento cuyo método
consiste en eliminar, una por una, las hipótesis, con el fin de llegar al prin-
cipio mismo y consolidar luego, por un movimiento descendente, la vali-
dez de esas hipótesis. Es la única que puede, en realidad, extirpar poco a
poco al Sujeto del lodazal individualista bárbaro en el que está sumido y
reorientarlo hacia su destino más alto. Y, por cierto, con vistas a esta difí-
cil conversión, el dialéctico se sirve, como sostén y como compañía, de
esas ciencias de las que hemos hablado. Pero la palabra "ciencia", tal como
se la emplea habitualmente, es equívoca si se la utiliza, a la vez, para las
matemáticas y para la dialéctica. Habría que encontrar una palabra que
implique más claridad que "opinión" y más oscuridad que "ciencia", si se
toma esta palabra en su sentido absoluto. Hace un rato, propuse abando-
nar "ciencia" y distinguir entre un "pensamiento analítico" - o matemá-
tico- y un "pensamiento dialéctico" - o filosófico-. Pero no creo que sea el
momento de discutir sobre las palabras, ya que tenemos que examinar
cuestiones especulativas que conciernen a las cosas en sí mismas.
- S o b r e todo - d i c e Amaranta, entornando los ojos con un aire de as-
tucia- si se admite, con Lacan, que "la palabra es la muerte de la cosa".
- L o cual -retruca Sócrates- puede decirse también así: "Una vez
puesta a la luz, la cosa es indiferente a sus nombres". En todo caso, man-
tengo mi clasificación. Hay dos grandes formas de actividad mental: la
opinión, que tiene por objeto los devenires en un mundo determinado, y
el pensamiento, que trata sobre el ser trasmundano. Cada una de esas for-

. de modo tal que la vida presente de semejante incapaz no es más que una somnolencia soñadora. en parti- cular. en la exacta medida en que no puede dar razón de lo que supone que piensa. . El ser en tanto ser es a las modificaciones en un mundo determinado lo que el pensamiento es a la opinión.¿ C ó m o podría no aceptar ese juicio? -"Sí. y si por ende nuestro hombre no sabe atra- vesar esas trampas verbales oponiéndoles una lógica implacable. nadie po- drá venir a afirmar que un tipo de este género conoce la Verdad en sí. ni a sí mismo ni a los demás? .¡ U n a frase más de nuestro Sócrates a la que nadie puede resistir! -ex- dama Amaranta. el núcleo racional de su exposición al pensamiento. sino en el del ser-en-sí. Sócrates hace caso omiso del sarcasmo. ni de abrirse camino. amigo Glaucón. También propuse relaciones entre todos estos términos. ¿aceptas. De modo inverso. sí. por otra parte. El pensamiento es a la opinión lo que el pensamiento dialéctico es a la certeza y lo que el pensamiento analítico es a la suposición. en el registro de lo aparente.d i c e Amaranta entre dientes. La opinion se divide en suposición y certeza mientras que el pensamiento es analítico o dialéctico. Aquel que no es capaz de definir la idea de la Verdad distinguiéndola de ma- nera racional de todas las demás. ¡vamos! . que declaremos que aquel que no es capaz de hacerlo no está en condiciones de pensar verdaderamente. sólo se trata de opinión y en modo alguno de pensamiento. sería demasiado largo. ni ninguna otra verdad. a cada instante. en verdad emocionada. señor". refutando esas "refutaciones" no como lo han hecho sus adversarios. a través de todas las sedicentes refutaciones. como un guerrero del concepto. si manipula una apariencia de lo verdadero. y que incluso antes de despertarse en este mundo se habrá encontrado en el mundo de los muertos para domiir allí eternamente. a las deducciones ontológicas que la sostienen. En cuanto a los detalles de esta construcción y.304 LA REPÚBLICA DE PLATON mas tiene dos subformas. Llamamos "dialéctico" al que aprehende. Concentrémonos en el acto mismo del dialectizar. fundadas en su inscripción ontolò- gica. ya sea analítico o dialéctico. Continúa: -Sucede exactamente lo mismo en lo que concierne a lo Verdadero. que percibió a la perfección. hemos hablado un poco y no vamos a volver a ello. se deberá incluso convenir en que.

se consagrarían ustedes a educar a sus hijos de modo tal que pudieran.D u r o de tragar sería tener que despreciarlos . que sabrían. ¿no? . en la raíz y antes de este género de catástrofes. que los alimentan y los educan. ¿Cómo hacer circular en la masa todos esos saberes. Lo cual quiere decir.. aquella cuyos principios. cuando un tipo y una tipa dis- cuten. Suponga- mos -IDios no lo quiera!. queridos míos. DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91 -Supongamos ahora.ipor- que amaríamos a esos embrutecidos. lejos de eso.que. de los que ustedes mismos dirán . como consecuencia de circunstancias ne- fastas. que tanto a uno como a la otra les llega el turno de tener hijos. ¡Me deja de una pieza! Encima no es nula. No pienso que acep- tarían ustedes que tales jóvenes llegaran a ser jefes de Estado y principales responsables de las decisiones más importantes. al menos. -¡Ésa sí que es una conclusión farailiarista con pelos y señales! . imposible discu- tir correctamente. Y con los chicos. en conformidad con las exigencias del pensamiento puro. en el sentido en que la comprendemos. creo que les buscaríamos un destino razonable. un trabajo Umitado.. Sócrates nos lo demuestra: la dialéctica es el secreto de la paz de las familias. hay que asumir y controlar los resultados de la educación general. Es así como llegamos al término de nuestra discusión en cuanto a lo que conviene enseñarle a la gente de nuestro país comunista si queremos que todos puedan ocupar. a nuestros hijos! Pero así y todo.que son totalmente irracionales. la que debe reglar el devenir del país.H e aquí por qué. e incluso algunos detalles. en tanto padres. incluyendo la dialéctica? -Para que toda la gente llegue a la convicción de que es la Idea. ¡Chapó! Podríamos. .a más justo título que cuando se lo dice de la dia- gonal del cuadrado. los argumentos vuelan muy bajo. Pero entre el programa abstracto y las realidades concretas hay un abismo. hemos determinado esta no- .d i c e Glaucón. cuando les llegue el turno. esos hijos se transforman en unos embrutecidos cabales. -¡Buehh! -interrumpe Glaucón-. Toda la gente que conozco se queja de que.d e - clara Amaranta-. interrogar y responder. sin duda. pero interesante. que la dialéctica es la corona- ción de todos los saberes y que no se puede poner ningún otro saber por encima de ella. en térmi- nos concretos. las más altas funciones dirigentes. sea cual fuere el tema.

¡ E s un punto capital! -aprueba Sócrates-. Supondremos adquiridas. la vir- tud principal. yo me preguntaba cómo superar las diferencias de memoria. ¡nadie debe caminar con una sola pierna! Quiero decir: activo para una cosa. sin excepción. nues- tro programa es muy simple: cualquiera. la que permite mantener hasta el final las exigencias del re- corrido. Conozco muchísimos. esa firmeza que hace que uno le tenga amor al trabajo en todas sus formas. de repa- rar una moto o de mantener un fusil. Para ese programa.S í . ¡Hay una caterva de cojos! Se podría decir. Sin lo cual. pero no les molesta para nada decir un montón de estupideces ni .306 LA REPÚBLICA DE PLATON che y esta mañana. les recuerdo. y cuya determinación filosófica no es más^que la síntesis. todas las cualida- des hacia las cuales orienta esta educación a las amplias masas.¡ E s lo mismo cuando se trata de la Verdad! -exclama Amaranta-. Si todo el mundo debe llegar a ser dialéctico. por lo demás. Sujetos del tipo "no tiene más que una pata". incluso. apasionada por los duros ejerci- cios de la caza y de la navegación a vela. lee las revistas culturales de izquierda y defiende. capaz de reemplazar una pata de la mesa o de hacer crecer hermosos tomates. . está abonada a la ópera. y también las desigualdades en materia de robustez personal. la pretensión universalista de la filosofía tiene muy poco sentido. para ver pasar en un minuto una carrera de bicicletas. Proclaman que odian la mentira. . Después de todo. los derechos de los obreros de origen ex- tranjero. a veces con valentía. Por otro lado.s e inquieta Glaucón-. pero es absolutamente incapaz de cavar una trinchera. puede y debe de- venir filósofo. pero que se quedan mudos como un poste cuando se tratan temas intelectuales. uno conoce gente dispuesta a caminar treinta kilómetros. francos y valerosos a su ma- nera. -Justamente . es el valor. no olvidemos que nos hemos propuesto abolir toda diferenciación social entre el trabajo manual y el trabajo intelectual. Hoy en día. si es preciso. No se puede unlversalizar la filoso- fía mientras persista esta cojera. uno conoce espe- cialistas de biología celular o gente invencible en una justa sobre el adje- tivo posesivo en la obra de Sófocles que habla de ello en abundancia con sus colegas. no van nunca al teatro y sólo leen el resultado de las carre- ras de caballos o el boletín meteorológico. por ende. . perezoso para la otra.d i c e Amaranta-.

Pero hay. para un estado dado del mundo. ¿Se puede ser li- bre de un lado y de pronto esclavo. tan sólo porque se está en edad de ir a la escuela? Cuando se fuerza a alguien a transportar día tras día piedras pesadas. No soportan la delación ni la vanidad.U n balance difícil -sonríe Sócrates-. -¡Bravo! —grita Amaranta.. -Jóvenes -prosigue Sócrates-. ¡estamos en la ruina! -Tienes razón. de la astronomía. Algo es seguro: hay que produ- cir lo más temprano posible los equilibrios necesarios entre todas las aptitu- des de los individuos. Incluso más.. tienen que llegar a estudiar porque les gusta tanto o más que subirse a los árboles. como lo desea Amaranta. Las lecciones que se hacen entrar por la fuerza en el indivi- duo no pueden modelar un sujeto.. es mejor.. indig- narse contra la injusticia. de la geometría. Sólo en ese clima de libertad activa encontrará cada uno el camino que le es más natural hacia la dialéctica. -Sobre eso tengo una idea -interrumpe Amaranta-: ¡Abajo el pensa- miento despótico! Eso es el cuartel. En cuanto a la forma de la enseñanza. DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91 repetir opiniones sacadas del fango. mirar a los cantan- tes en la tele o darse besitos en los rincones. con el fin . el aburrimiento y el blablablá. Que la educación sea tan libre y apasionante como los juegos. todos los niños. en la enseñanza de las ciencias y de las artes como preparación para la potencia de la Idea. una infinidad de caminos para construir una visión de conjunto de ese estado. saltar. de modo tal de abrirlos lo más pronto posible a la dialéctica. Les corresponde a los maestros encender en nuestros pequeños la chispa crea- dora que todos llevan en sí. sin excepción. leso está muy bien! Lo mejor es entonces cargar las tintas por el lado de la aritmética. sería mejor que mintieran un poco más y que ignoraran un poco menos. después de todo -admite Sócrates-. El padre Lacan tenía mucha razón en decir que la ignorancia no es una falta sino luna pasión! Después de todo. pelearse. Al cabo de cierto tiempo. Si no. . No se sirvan jamás de la violencia ha- cia los niños cuando se trata de los saberes. el modelo de los trabajos forzados? Es absurdo por completo. se habla de trabajos forzados: es un castigo horrible y vano. ¿Y se seguiría. Se complacen en su ignorancia como cerdos en el estiércol. Es dialéctico aquel cuyo pensamiento es capaz de una visión de conjunto. A los niños les gusta correr. La educación no es nada si no le da a cada uno los medios para elegir el camino más seguro para él.

que nos tientan y nos atraen. pero en lo esencial resistimos a ellas porque.M e comprometes a hacer uno de mis famosos desvíos. los "filósofos" de pacotilla. otras máximas de acción. Imagina a un niño adoptado por gente muy rica. opuestas por completo a los principios. . apacible y ociosa. prácticamente. el adolescente en que se ha convertido corre el gran riesgo de que lo se- duzcan. por supuesto. .s e asombra Amaranta. cuya vida. tenemos por ellos un verdadero respeto. Pero he aquí que se entera de la impostura parental.a s í como no obedecemos siempre a los padres-. la gente que c h a t e a por Internet y todo ese tipo' de desbarajustes ¿no establecen una sólida dictadura de la charlatanería y de la opinión? . ya no sabían qué hacer sólo para seguir viviendo con el niño en la más completa miseria. Supongamos. enfermos de gravedad y sin una moneda. convencido de que la ley aparente es una mentira. se desarro- lla en medio de una manada de aduladores y de parásitos. mal que bien. Mientras ignora esta mentira. a menudo mucho más seductoras. todo eso? La discusión generalizada sobre cualquier cosa. No confía demasiado en los jóve- nes aduladores cínicos que quieren aprovecharse de él. Esos principios son como padres. . devenga el dialéctico que en tanto individuo es capaz de devenir. desorientado.308 LA REPÚBLICA DE PLATON de que. su hijo. los que en general prevalecen. Hay también. -¿Pero qué relación con la corrupción de la dialéctica? . con la ayuda de las circunstancias y en tanto Sujeto. aun si estamos lejos de apli- carlos siempre . Sus padres adop- tivos le disimularon con mucho cuidado que sus padres biológicos eran pobres obreros a los que una pareja estéril de ricos burgueses les arrancó.P e r o -pregunta Amaranta. en el sentido en que nos instru- yen acerca de lo que es conveniente hacer y. a los que podemos lla- mar paternos. a aque- llos que cree son sus padres biológicos.¿no está corrompido el dialectizar por los seudodebates en I4 tele. se- parado demasiado tiempo de la verdad de sus orígenes como para definir una conducta racional. las máximas nihilistas del goce inme- diato y del no future propagadas por sus compañeros y compañeras. sin embargo.T e n e m o s desde la infancia algunos principios en lo que atañe a la justicia. al menos por un tiempo. son los principios primeros. cuando esos desdichados. con todo. al menos en las cosas esenciales. los sondeos. Resulta de ello que. el niño adoptado respeta.

pero al principio no eran tan malos. el respeto que tenían desde la infancia por principios firmes corre el gran peligro de hacerse trizas. . de una vez para siempre. . nadie. permítame que se lo diga —sermonea Glaucón. las malas políticas. que durará diez años. lo que es la vida cuando la Idea ilumina su destina- . leñador(a). de modo tal que poco a poco los fuerza a pensar que lo justo.E n suma. Después de la educación de base de la que hemos hablado. van a seguir las máximas seductoras de los adu- ladores y de los parásitos que los rodean. -¡Ah.L a convicción comunista es que el hombre es bueno y que son las patologías de la sociedad. la refuta de mil maneras. cajero(a). tal como ellos se lo representan. cuál es ese famoso Padre que se los enseñó. que todo es fluctuante y relativo en este mundo. ya no reconocerán el paren- tesco que sentían entre esos principios y su capacidad para devenir verda- deros Sujetos.e x - dama Amaranta-.Yo querría un programa educativo preciso. literatura. haremos que todos los jóvenes vuelvan a descender a lo que equivale a nuestro famoso cine subterráneo para que cumplan allí con todas las funciones posibles. incluyendo las más duras -peón(a). y para que todos comprendan. aritmé- tica elemental. a los extranjeros. -Todo esto es pura digresión. ¡usted disculpa a los falsos dialécticos de hoy en día! . con la úruca meta de sumar a nuestra política a los rezagados.. en el gran viento del mundo. -¡Eso suena igualito a Rousseau! -¡Así es! Por eso nuestros falsos filósofos nos provocan más piedad que horror. música.. y a confundir. para que nadie . las que lo corrompen. a los ignorantes. deporte. o a la tierna joven. que uno se burla de tal "paternidad". etc. Al no saber más a qué santo encomendarse.y digo bien.se es- tanque en el agujero de las imágenes. con buen humor-. Los desorientaron y los corrompieron. que aquello de lo que están persuadidos es verdadero bien podría ser falso. y que acosa al pobre joven. en resumen. DE LAS MATEMATICAS A LA DIALÉCTICA 2 91 que uno le pregunta con insistencia a un joven de dónde provienen sus principios de justicia.-. no es más justo que lo in- justo. y así sucesiva- mente. de la familia y del Estado. Entonces.. lenguas. mensajero(a). sol- dado(a). Toda su experiencia se volverá confusa. la dialéctica con la charlatanería y la opinión. pero por supuesto! -dice Sócrates.

ni clase so- cial.L a edad. . Nada de lo que decimos concierne más a los hombres que a las mujeres. -Dirigentes y dirigentas -corrige Sócrates-. hasta que dominen sus resultados más recientes. hacia aquello que. Orientados por esa luz afron- tan. en política. Amaranta pone mala cara: . durante cinco años. -¡Dirigentes ejemplares! -exclama Glaucón. ¿Una pequeña pausa. ni color.E n todo caso . ni ninguna determinación predicativa de ese género. Sólo aprovechan su lugar. Uno ya tiene 30 años cuando comienza a estar de guardia en el campo político. Seguirán siendo jóvenes obreros de l a Idea visible durante cinco años. No tienen en cuenta sino el bien público y no consideran esa actividad como un honor. Luego. por lo demás provisorio. una vez lle- gado su turno. astronomía. con todo -observa Glaucón-.310 LA REPÚBLICA DE PLATON ción y su fuerza. acuérdate de eso de una vez por todas.c o n c l u y e Sócrates-. Podrán alzar su mi- rada sobre todo lo que existe.N o serán muy jóvenes. con su ejemplo. ¡Ni tú ni yo seríamos aún juzgados capaces de eso! .E s así . cuando les llega su turno. Habrán llegado al final de lo que hace que un individuo tenga las mayores chances de incorporarse a uno o a varios procesos de verdad y devenir así un Sujeto. las dificultades que imponen. . sino como un deber indispensa- ble. durante diez años más. -Tendrán más o menos 3 0 años. serán empleados de la guardia suprema de la política co- munista. tal vez? Todo el mundo aprueba y comienza a beber en seco. . las funciones dirigentes. ejercerán su pensamiento analí- tico: matemáticas superiores.como la palabra "dirigente" designa funciones a las que todos los habitantes del país son llamados sin excep- ción. es como su luz latente. y como esa palabra no tiene entonces ni sexo.e n c a r e c e Amaranta. Entonces. aquellos que. al revelar el ser que sub- yace a esa existencia. física teórica. y todos serán filósofos. creo que ya hemos dicho lo sufi- ciente por el momento sobre la educación que conviene a nuestra quinta política y sobre el tipo humano que le corresponde. para reforzar aún. sean cuales fueren las circunstancias. la educación de sus sucesores. construirán en su espíritu la síntesis dialéctica de todo eso.

Sócrates. que los niños y. por ejemplo. con tanta más intensidad cuanto que hacen que se correspondan con el crecimiento y el esplendor del colec- tivo comunista. con ayuda de las bebidas y de algunas siestecillas. 311 . XIII. en permanencia cuando la guerra es inevitable. Crítica de las cuatro políticas precomunístas 1. en térmi- nos más generales. los rasgos de la quinta política: —Si se gobierna el país a partir de la perfección política tal como la hemos ideado. nuestros ciudadanos-solda- dos reciben del colectivo político lo que es indispensable para vivir con cierto confort y se consagran por entero a desarrollar sus talentos en to- dos los registros de la creación. Porque todas las cosas deben pertenecer a todos los humanos. Asimismo. Contrariamente a los atletas profesionales que son encumbrados en nuestros diarios y cobran primas fabulosas. con una taza de leche con miel en la mano. se ha sobrepuesto al cansancio ocasionado por los lar- gos desarrollos metañ'sicos o científicos y por la tensión constante de la construcción filosófica. pero con la ma- yor frecuencia posible en tiempos de paz. se podrá admitir. o sea. aquellos y aquellas que están en edad de combatir o de militar por nuestros ideales en tierras inhóspi- tas vivirán en casas del pueblo en las que no poseerán nada propio en absoluto. todo el mundo. aquello que atañe a la educación intelectual y física dependan de un colectivo mucho más amplio que la familia. todas las prácticas importantes serán desprivatizadas y asignadas a la existencia común. ya sean guerreras o pacíficas. Según nuestras reglas políticas. Timocracia y oligarquía (541h-555h) CUANDO TERMINA la pausa. recapitula los rasgos fundamentales de una colectivi- dad pública puesta bajo el signo de la justicia. En plena forma.

si me permite esta insolencia. con la seguridad de haber sido exhaustivos. eran las que todos conocemos. Y la cuarta es la dictadura caprichosa de un solo hombre que. cuando dirijas tan bien que mal una tropa de cinco niños. como si todavía estuviéra- mos atascados ahí! Usted acababa de decir que.¡ E s curioso.. se lo hace también respecto de las políticas que tienen menor valor. Recuerdo haberme dicho entonces que esas cuatro políticas. aquel del que nos hemos desviado entonces. Quisiera. o "timarquía" La segunda política valida la autoridad de un pequeño grupo de gente rica y se la llama "oligarquía" La tercera es la que reposa en las decisiones mayoritarias del pueblo reunido. algo así como "timocracia". y el método de exposición. decía. con todo! Resume usted en algunas frases límpidas aquello cuya primera exposición le tomó una noche entera de discursos. a las cuales usted opom'a la suya. más bien. que van de lo mediocre a lo malo. De esas políticas.O de una sola mujer -intermmpe Amaranta. su nombre es "democracia". ¿No debería haber co- menzado por lo que acaba de decir? —Mi querida Amaranta. que utilizo esta mañana y que sólo apunta a transmitir conclusiones ya demostradas. con tal de que haya alií filosofía. en efecto. Glaucón y tú de- berían. Sócrates. pensamos en un dominio en que se reconocen cinco posibi- lidades. es aquella en la que se ilustraron los imperios y cuyo princi- pio fundamental es el honor militar. recordanne en qué momento exacto de nuestra sesión he- mos tomado el camino que nos ha llevado al punto en que estamos. sabrás hacer la distinción entre el método de indagación. esta vez. con esta que estamos identificando.312 LA REPÚBLICA DE PLATON Amaranta toma la ocasión por el copete: . . existen cuatro formas. Glaucón.Recuerda que para Sócrates. hombre o mujer es lo mismo. La primera. ve allí la ocasión para calzar una de esas intervenciones un poco maniáticas cuyo secreto guarda: —¡Me acuerdo de esa encrucijada. . las clasificaciones y los dilemas. a veces embrollados. Después de lo cual podremos dormir. si se determina la excelen- cia de una política. continuando con tu trabajo. con gracia. retroceder hasta esa encrucijada para recorrer con ustedes. el otro camino. que adora los resúmenes. que utilizamos esta noche para construir y resolver un problema nuevo. Yo soñaba incluso con encontrarle el nombre abstracto que le falta.. la más famosa. De tal modo que en total.

los individuos singulares. uno después del otro. según su proveniencia. -Examinemos ahora los cuatro tipos subjetivos correlacionados con las otras cuatro políticas. nues- tro discurso llegó aquí donde está.] .e l aristocratismo igualitario-. Parta- mos de una observación de sentido común.C o n tu memoria de elefante. allí el Sujeto se obs- • En el original: "Dis-moi quelle est ta race et quelle est ta patrie. En todo caso. La tiranía es sin duda la última enferme- dad del cuerpo político. Polemarco y mi hermana se le echaron encima con una pregunta verda- deramente difícil.' Los lugares de donde provienen los Sujetos no son ni los árboles ni las piedras. pues ni roca ni encina te han dado la vida. Recuerdan que se le pre- gunta a Ulises.d i c e Sócrates-. Por ende. -Antes de que usted mismo expusiera la clasificación de las políticas. me pasas el balón exactamente al punto en que. los hijos y la familia. tiene que haber también cinco grandes tipos de organización subjetiva a las que pertenecen. el país. y eso llevó horas. Pero todavía no me has dicho dónde bifurcó el encadenamiento de nuestro diálogo. el nombre es "tiranía". en la noche. [N. Nada más —dice con gracia Amaranta—. de la T. / Car ni chêne ni roc ne t'ont donné la vie". pero nada menos. cambiamos de orientación. la comunidad política. Dime cuál es tu raza y cuál es tu patria. En lo que concierne al Sujeto que se origina en nues- tra política . si hay cinco grandes formas políticas. Para responderla. . Co- menzaremos por la que Glaucón bautizó "timarquía". Por ese motivo. Con mucha atención. IVIe ampararé en este punto en el poeta de los poetas. a cada comunidad política le corresponde un tipo humano particular. es justo-según-la-Idea. ya hemos escrutado su com- plexión y hemos desplegado todos los argumentos necesarios para su cali- ficación. -Según la Idea. CRÍTICA DE LAS CUATRO POLÍTICAS PRECOMUNISTAS 313 -¡Bah! -gruñe Glaucón-. Lo pillo al vuelo. pasó usted a otra cosa a propósito de las mujeres. nuestro Homero nacional. sino la patria. -iPerfecto! .

¡ B u e n a pregunta. Veremos cuál es el más injusto de los cuatro. Y lo mismo en el caso de los otros tres: nuestro pensamiento irá del lugar polí- tico formal al Sujeto que allí se constituye. hija! . Podremos concluir nuestra inmensa con- versación. Luego vendrán el Sujeto oligárquico. luego haremos el re- trato del individuo que se le asemeja.A s í . Entonces tendremos una visión acabada de la^re- laciones entre.o b s e r v a Amaranta. la pura justicia y la pura injusticia. el que merece ser identificado como la negación absoluta de nues- tro justo-según-la-Idea. sólo el acabamiento crea una nueva medida. Para eso hay una razón muy fuerte. en un proceso de pensamiento. si no reacia: -¿Pero por qué comenzar por la timocracia? ¡Es completamente arbitrario! . . interrogar las costumbres de las comunidades po- líticas antes de juzgar las de los individuos. Sócrates marca una pausa. como Trasímaco lo sostuvo ayer por la noche con su brío habitual. tiene prelación sobre las otras tres. y. Es su prime- rísima corrupción. -¡Pero no! Vamos a comenzar por tu timarquía. . el Su- jeto democrático y el Sujeto tiránico.e x c l a m a Sócrates-. seguir el ca- mino de la injusticia. por una parte. -¿Después se va de mal en peor? -Exacto. -¿No vamos a quedarnos dando vuehas? . el "timarquiano" o "timócrata". siempre curiosa. la felicidad y la infelicidad. por otra.s e inquieta Glaucón. Entonces Amaranta. o si es al de la justicia al que nos conducen los argu- mentos de esta mañana. .verificaremos el principio suyo según el cual. vamos a proceder como lo hemos hecho precedentemente: ver las cosas en grande antes de abordar las miniaturas. ya que tendremos los recursos para decidir si es preciso. pero difícil de comprender: es que la timocracia es la forma colectiva que surge directamente de nuestra quinta política.314 LA REPÚBLICA DE PLATON tina en el honor y la victoria. Luego: -Para poner de nuestro lado todas las chances de éxito en el proceso intelectual de creación de una nueva medida política. En consecuencia.i M e impresionas! Impresionado en verdad por la jovencita.

como hace poco ha dicho Amaranta. pero con la gravedad de los versos clásicos. muy excitado. como el viejo Homero al principio de la Ilíada. ino es tan fácil seducir a las Musas! . es porque el espí- ritu de guerra civil ganó y dividió a los dirigentes. todo lo que nace merece perecer.Y bien -replica Sócrates-. que es como decir el origen de la negación que habita a todo existente. por más perfecto que sea. mientras ten- gan la misma visión de las cosas. . nos vemos reducidos a suplicar a las Musas que nos confíen un gran secreto. o barrios. como si hablaran y jugaran con nosotros. historiadores mentiro- sos y bailarines pegados al suelo. y ha hecho que se enfrentaran unos con otros. -Escuchen. por más limitado que sea el grupo de los dirigentes reales. el cuerpo político permanece inquebran- table. —¿Pero cómo es posible? ¡Nuestros principios racionales imponen prác- ticamente la unidad de la visión política! -¡Así es! Nuestra discusión atraviesa un pasaje difícil. Por más extendido o. Un punto de partida muy simple consiste en reafirmar lo que uno de los nuestros llamó "la primacía de las causas intemas": un cuerpo político sólo se altera si una suerte de guerra civil opone a las facciones in- ternas de ese cuerpo unas a otras. ¿Cómo puede surgir la imperfección de lo que es conforme a la Idea? No lo veo en absoluto. no se priva de agravar el que están sobrellevando. . voy a suscitar a esas jovencitas melodio- sas. En consecuencia. incluyendo a los milita- res. sin embrago. cuando citó a Goethe. A partir de ahí. a quien le gustan los momentos difíciles. CRÍTICA DE LAS CUATRO POLÍTICAS PRECOMUNISTAS 315 -¡Esa génesis es bien misteriosa! -dice Glaucón en apoyo de su her- mana-. quebrarse. Ella tam- bién terminará por descomponerse. Pero. si una comunidad soldada por nuestra quinta política puede.L a teoría de las transiciones es siempre lo más difícil. El recuento de sus partes. jóvenes. intentemos. querido Glaucón. vivas en mi palabra. vuestra composición política no tendrá una duración indefinida.A juzgar por el número de poetas insípidos. el origen de las guerras civiles. por el contrario. ¿Por qué? Por razones de aritmética y de demografía. Amaranta. "Es difícil quebrar un cuerpo político como aquel cuya forma habéis compuesto. -¿Qué nos van a contar? -pregunta Glaucón. De todos mo- dos. en correlación con la . Creo que.

o sea. Seis vale en efecto. que. tal que su idea sea igual a! nú- mero total de los conjuntos nupciales que. es decir. es siempre superior a uno. el número de los conjuntos nupciales sea él también un múl- tiplo del número de base. un hombre y cuatro hijos. Sabemos. es conveniente. si la ley es igualitaria o comunista. Se atribuye a tales con- juntos un número nupcial que. su idea es n^ + 5n. .e l dos-. es divisible por seis. emblema de la producción o de la intuición creadora. son unida- des de seis miembros: dos padres y cuatro hijos. sino al que resulta de ese número. se desreglará poco a poco. ¡Interrumpes dos veces a las Musas! He aquí lo que ellas responden: "Sí. -¿Sea cual fuere el número ni -¡Glaucón! -sonríe Sócrates-. -Exactamente . tanto para los hom- bres como para los dioses. Por eso la figura perfecta de la fecundidad se compone de seis vivientes: una mujer. En el caso de los dioses.d i c e Glaucón. Se llama idea del número nupcial no a ese nú- mero mismo. es por ende el producto de la perfección masculina .316 LA REPúBLICA DE PLATON fecundidad de las parejas. Y su perfección ideal proviene del hecho de que es siempre divisible por seis.e l tres-. para la peren- nidad de vuestra comunidad política. Sin embargo. triplemente reiterado o elevado a la potencia tres. como un elemento de aquello de lo cual él es el número" . suponiendo que n es un número nupcial. tanto para las plantas como para los animales.S i lo sigo bien . en efecto que. dos veces tres. y de la perfección femenina . emblema de la separación o de la abstracción simbólica. el del cuerpo político que estáis formalizando las cosas son mucho más inciertas. el principio masculino y los cuatro hijos. Y además que haya un número nupcial particular. hay números que reglan el ciclo vital y la per- petuación de las figuras esenciales.c o m e n t a Sócrates-. para marcar el fin de toda soledad. tomado primero según su femineidad latente. todo está en espejo con un número infinito perfecto. Puedes. querido interruptor. en un barrio cualquiera de esa comunidad. que se llama el Iris del barrio. su idea. muy concentrado-. Porque todo número po- lítico debe presentarse también. el número de base. En cuanto a la especie humana en el caso más acabado. sea cual fuere el número nupcial n. seis. El número de base es el seis. digámoslo otra vez. demos- trarlo por recurrencia sobre n. lo cual da cinco veces el número". y luego según todo el resto del conjunto nupcial. n^ + 5n.

Las Musas suscitadas por Sócrates no se dejan interrumpir por esta justa observación y continúan con su discurso. así como lo es el cuadrado del número Iris más cinco. Pero si n es divisible por 6. por ejemplo. n = 6q. en los siglos de los siglos. se va a tener 6q (36q^ + 5) = 78. ¿qué va a ocurrir? El ba- rrio estará desprovisto de todo Iris. que es. Supongamos. y 5 es sin duda el nú- mero Iris del barrio. Entonces. que el riesgo de olvido es muy débil. lo cual también se puede escribir: n {n^ + 5) = N. sólo atribuyeron como núme- ros nupciales múltiplos de 6. divisible por 6. Luego. sim- plificando por 6. y su vínculo con los símbolos sexuales dos y tres tan evidente. Se dirigen en silencio ha- cia una pizarra negra gigantesca y salmodian. Porque. CRÍTICA DE LAS CUATRO POLÍTICAS PRECOMUNISTAS 317 . Otro ejemplo: los responsables fijaron de manera atolondrada el número aceptable de conjuntos nupciales del barrio a 78. O sea. ya que se tiene 78 = 6'13. o sea. llevados por el culto dogmático del 6. . La regla de la divisibilidad por seis es tan simple. escribiendo con tiza malva. es -i. se tiene n (n^ + 5) = 78.d i c e Glaucón-. son divisibles por seis. ¡bendecían así la fecundidad nupcial con el número esencial del sexo! ¿Pero qué ocurre? Si n? + 5n= 78. noto que los dos. vinculación representada por la Idea del número Iris. que el número de conjun- tos nupciales de un barrio es 150. o sea. q (36q^ + 5) = 13. olvi- darán: que el número de los conjuntos nupciales de un barrio y los núme- ros nupciales atribuidos a esos conjuntos deben ser tales que puedan realmente existir un número Iris y su Idea adecuada al todo. Es aquello por lo que los camaradas responsables de la extensión de los barrios deben preocu- parse con obstinación. Creían hacer bien las cosas. por cierto. las consideraciones siguientes: -"Si N es el número total de los conjuntos nupciales de un barrio. No sucede lo mismo con la sutil vinculación entre los números nupciales y el número total de los conjuntos que ellos nombran. la Idea del número 5.E n todo caso . y que. Pero imaginemos que los camaradas responsables no atribuyeron el número 5 como número nupcial. o sea. aquel cuya Idea se iguala al todo. lo cual requiere que n sea Iris. entonces + S/Í = N. un día u otro. lo que es totalmente imposible. 125 + 25 = 150. y si n es el número nupcial que es el Iris. el número total de los conjuntos nupciales y la idea del número nupcial que es el Iris del ba- rrio. que se supone nupcial.5-5. Resulta de ello que el número Iris n es un divisor del número total N.

con su voz corriente de barítono-bajo- inadie espera de ellas que charlen como cotorras! ." -IQué elocuencia dramática en estas Musas! -admira Amaranta. Por un lado. finalmente. en detrimento de todo lo que pertenece al pensamiento: ciencias de- ductivas y experimentales.. divisor de 13.d i c e Sócrates.. del deseo de que se instale la más abyecta desigualdad. acumulan. algo aún más monstruoso De tal suerte que el barrio estará privado de todo Iris. a las vanidades superficiales. la idolatría deportiva. lo que da 79. engendra umversalmente el odio y la guerra. ¿qué ocurrirá? -pregunta Glaucón. El conflicto estalla con toda claridad. Las nuevas generaciones se aficionarán al consumo inmediato. y. e intentan salvar la idea comunista y la organización civil que le corres- ponde.P o r cierto . en una larga travesía. están aquellos que conservan. objetos de arte. al culto amorfo del no-ser. jadeante. las desventuras sexuales de las estrellas. de la pequeña diferencia egocéntrica. . "Tales son. Sobre ese m. es igual a 1. amores intensos. más o menos en secreto. las omisiones y los errores que priva- rán a vuestra comunidad política del equilibrio astral cuya única garantía es la existencia. Pero el nervio mismo de esa lucha se distiende poco a poco. la unidad política del país se quiebra. . Son los inicios de una despiadada lucha de clases. Apo- yándose en un estado de cosas ya degradado en numerosos países veci- nos. o bien q.157 = 13. las emisiones de televisión para voyeurs analfabe- tos. barrio por barrio. acciones. dinero. lo que da 41 = 13..anti- 11o subjetivo crecerán las flores rutilantes y capciosas de la desemejanza reivindicada. pero sin gran energía. con grandes violencias. letras de cambio. de un número Iris. del desacuerdo a la vez furtivo y violento. la idea de que sólo hay verdadera riqueza del lado de aquello de lo que un sujeto es capaz. o bien q = 13. organización política iguali- taria. tal como lo demuestra la experiencia histórica. tierras. -Escuchemos un momento más el discurso de las Musas: "Ese deseo de desigualdad. El primer síntoma de la decadencia será la aparición de una vasta corriente de opinión que pri- vilegiará los juegos espectaculares. El cuerpo político tiende a escindirse. Opuestos a esos nuevos ricos.Y luego..3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN siendo 13 un número primo. desplazamiento artístico de la línea de división entre lo formal y lo informe. obligaciones. están aquellos que adoptan el provecho como norma.

Sobre esa base. al conservar el monopolio de la guerra y de las armas. la constitución de camarillas dirigentes. el reparto de las tierras. esos dirigentes de la nueva especie. Eso habla por sí solo. después de tanta solemnidad casi mística. contaminadas por la embriaguez de la autoridad y el culto de la fuerza brutal. Esa gente que toma entonces el poder y que consideraba a todos los otros. con su voz banal. se llega forzosamente a un compromiso funesto. Y sin embargo. Así nace una comunidad política de un nuevo gé- nero. ya no tiene en mente más que el mantenimiento de su dominación y el ava- sallamiento general de un pueblo al que trata como si sólo estuviera com- puesto por clientes o por servidores. en los tiempos del antiguo orden comunista. tanto los aparákhiki del Estado comunista como sus presuntos opositores se vol- vieron los riquísimos "oligarcas" del capitalismo poscomunista. de la propiedad privada. en apariencia enfrenta- das una con otra en la situación vista día a día. en provecho de arabas camarillas. y crean así una máquina de Estado apta para el combate pero sustraída a todo control popular. en Rusia o en China. de algún modo intermedio entre el comunismo y la oligarquía". Después de la caída de la Unión Soviética. y es- tando ya el pueblo agotado de esas interminables y sangrientas peripe- cias. es el nombre que se les da. compar- ten. en el fondo. Entonces las Musas se callan y. la restauración. La . -¿Es a ese régimen bastardo —pregunta Glaucón— al que usted llama "timocracia"? -¡Fuiste tú el que propuso ese vocablo hace un momento! Esa timo- cracia es un término medio entre el comunismo del que procede y la oli- garquía que la sucede. es eso lo que se habrá visto surgir hacia el fin de las tentativas comunistas burocratizadas. se es- tableció por largos minutos en la sala suavemente iluminada por la decli- nación de la mañana. en resumen. como libres amigos y militantes de la misma causa. la misma convicción desigualitaria. Al mismo tiempo. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 319 Porque la guerra civil acarrea en ambos lados. en el final de un siglo mal avenido. "Oligar- cas". Sócrates termina por amueblar el silencio que. -ILa quinta y la segunda política! ¡Comunismo y oligarquía! Es una extraña mixtura. pero que. so pretexto de necesidades militares. las casas y el dinero. insisto en ello. separan por entero ese monopolio de la vida colectiva común y corriente.

¿Por qué? Porque su educación no reposó en la persuasión. para nosotros. en un principio. Cu- brieron de honores al jogging. el Pensamiento. nacidos para la guerra y no para la paz. Ese punto debe de te- ner importantes consecuencias. a la desigualdad y a las intrigas del poder. el ping. En realidad. de una suerte de rectitud guerrera. en lugar de apli- carse a las artes y las ciencias.S e g ú n lo que usted dice -interviene Amaranta-. sino en la fuerza. bebi- das. el espíritu de emboscada. en suma. en quienes prevalece lo que llamé en medio de la noche la segunda instan- cia del Sujeto: ese enigmático "corazón" al que prefiero llamar "Afecto". Por un lado. y sobre todo en mujeres desnudas y servi- ciales. Y el hábito más apreciado es el de tener siempre armas en la mano. esos hombres rudos. son pródigos. . Aquellos. el box tailandés. músicas.d i c e Glaucón. el de los mongo- .T o d o eso . . Creyéndose así al abrigo de los rumores. Abandonaron a la Musa Verdad. se acostumbran al comando. el de la Turquía de los jenízaros. pero en las sombras. el Estado timocra- tico se construye sobre el monopolio de la guerra. asiento de la acción temeraria y brutal. el cyclo-cross. el fitness. drogas diversas. que no estaban desprovistos. bajo el látigo del deseo. a la jerarquía. Termi- nan por adorar ese fetiche monetario. el de la Roma imperial. del mismo modo que en los Estados oligárquicos. Por otro lado. El resuhado es que se vuelven ávidos de dinero. en banquetes. la de la argumentación racional y la de la filosofía. la gimnasia. Tienen desva- nes secretos y tesoros escondidos en villas ocultadas a los transeúntes por altos muros y repletas de cámaras de vigilancia. . sanguíneos simples. tienen una relación contradictoria con sus riquezas.320 LA REPÚBLICA DE PLATON cuestión difícil. primera producción de una larga decadencia. son avaros. los timócratas aprecian sobre todo las astucias de la guerra. En lo que concierne a la tercera instancia. las tácticas retorcidas.¡ P u e s sí! El clima de guerra civil y de degradación intelectual hace que el gusto dominante se incline por los espíritus enérgicos. es saber lo que es propio en exclusividad del régimen timocrático. ya que su veneración por los tesoros se acre- cienta desde que los poseen clandestinamente y no pueden utilizarlos sino a escondidas. el voleibol. el pong y hasta el sumo. hacen gastos increíbles en sus casas. Son como esos hijos que buscan escapar a la ley del padre. Al mismo tiempo.da sin duda gobiernos como el de Esparta.

-¡Me gustaría saber cuáles! -retruca Amaranta. Al timócrata le puede gustar la conversación. -¡Ya es suficientemente largo así! -aprueba Amaranta-la-pérfida. algunas pe- queñas diferencias entre el hombre timocrático y tu hermano.N o nos ha descrito su relación con el dinero. en todo este asunto. ¿y hasta el de la Alemania nazi? -Algunos de tus ejemplos son excesivos. pero su retórica es de las más débiles. . CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 321 les en su apogeo. tiene tenden- cia a rebajarse ante la flor y nata de su país. . tal vez. aunque fuere a costa de cierto ascetismo. incluso si es exagerado llamarlo inculto. como los atenienses adu- cen que son los espartanos. . dubitativa. En cambio. Por eso es. . De hecho. del amor por la gloria y los honores. -¿Podrías. Pero dado que nuestra única meta. sobre todo ante los mandama- ses del aparato de Estado. se parece como un her- mano a mi hermano Glaucón aquí presente. el de Japón después del período Meiji.es en él dominante. el rasgo que lo caracteriza proviene de que la rabia temeraria . Se trata de la ambición querellante. Pero hay. Es que le gustan el poder y los honores. Ese rasgo recapitula el origen y la naturaleza de ese tipo de comunidad política.E l timócrata es más arrogante que nuestro amigo. sin duda. un deportista inveterado y un cazador empedernido. convengo en ello. Es importante. sería vano y fastidioso pasar revista a los mínimos detalles de nuestras cinco políticas y de las formas subjetivas que les corresponden. con todo. -¡Muy fácil! Fierabrás. Es brutal con aquellos a quienes considera como inferiores. ya que lo que cuenta para él son sólo las hazañas guerre- ras y en términos más generales. sin embargo. su ambición no puede apoyarse en un talento de orador o en una superio- ridad intelectual. en lugar de despreciar esas historias de rango social. para nosotros.l a segunda instancia del Sujeto. que preconizamos la igualdad. ambicioso y gozador. como debe hacerlo la gente bien educada.N o es falso -sonríe Sócrates-.. No perdamos de vista que ese paradigma político mezcla el bien con el mal.. Es bastante esquemático. el de Estados Uni- dos en su crepúsculo. es pronun- ciarnos sobre lo justo y lo injusto. bosquejamos en un segundo el tettato del tipo hmnano que corresponde al régimen timocrático? -replica Sócrates. todo lo que se relaciona con la guerra. Empero. y mucho menos culto.

Decía gimiendo que él no movía ni un dedo para acumular los edificios. . Concluyó de todo eso que lo único que le ocupaba el espíritu.y a hablamos de ello. luego.N o veo la relación entre ese padre y el joven ambicioso del que hablamos. su se- creta pertenencia natural . . los cuadros de los maestros.L a razón.E s que hay que remontarse hasta los discursos de la madre. a ella. en su vida.A menudo. a él. . su nulidad cuando había que querellarse e injuriar al adversario en los tribunales o en la Asamblea del pueblo. ¿no? -Sí. Veamos.a ese tipo humano tan corriente. la'histérica que la habita. Me pregunto cómo ha sido fabricado. o incluso sencillamente existencial. Ese padre huye de los hombres. Puede ser el hijo de un buen hombre en un país sometido a una mala política. . y que no le tenía a ella. una vez suplementada por la cultura científica. era él mismo.. -¿Qué amo? -pregunta en Amaranta. porque su tensión virtuosa conoce eclipses. ¡La indiferencia hecha hombre! Entonces la indignación la sofoca. lo cual la hacía pasar.. vivamos escondidos". -lAh! Imaginemos. los caballos de Frisa. cuando joven. a él lo ves como si estuviera frente a ti. Pero al envejecer la desea cada vez más. los i-pod y los i-phones y los i-tunes.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN . sí. ¡nada! ¡Menos que nada! Denunciaba la blandura de su es- poso. Sólo ella guarda a salvo las virtudes del Sujeto al que se consagra una vida.. Es también lo menos people posible. de los procesos y de todo el trajín de los negocios. Prefiere el anonimato al lucimiento social. Su proverbio favorito es: "Para vivir felices. ante las otras mujeres de la buena sociedad. las acciones. .. artística. histórica. él. del Amo supremo. ese tipo de uhrajes con una paciencia angélica. de los puestos de poder.. los cu- pones.¡ U n amo bien impersonal! -lamenta Amaranta. -Pero a ese joven timócrata. las obligaciones. de caza. el timócrata desprecia la riqueza. de- bido a la falta.. literaria. los abrigos de piel de oso. los caballos. su mujer. por una menos que nada. Du- rante toda la infancia de nuestro timócrata. el Avaro. Lamentaba intensamente que soportara. los caballos de va- por. las vi- llas. se quejó de que su marido no tenía una buena situación en el Estado. ni verdadera estima ni desprecio pronun- ciado. y eso por dos razones: primero. golosa. de honor y de mando. imagen de la política cuyo nombre lleva.

al mismo tiempo. ningún proceso. tiránicos? Hay que exami- nar ahora las otras malas políticas. la instancia subjetiva racional. sale de la casa. los guardaespaldas. sino a la instancia intermedia. Menos que nada. Todo lo que a las mujeres les gusta contar en semejan- tes casos. ¡todos meten su cuchara! Vieron a alguien que le debía dinero a su padre. se los adula y se los cubre de elogios. -íEso es! ¡La culpa es de las mujeres! -dice Amaranta. y hace falta de veras que se lo diga: su padre no es un hombre. y lo compara con lo que dicen y hacen los otros. que habrá que emplear la manera fuerte.l e dicen a coro-. ¿Cómo salen de ese atolladero familiar los adolescentes demócratas.. oye de nuevo la misma cantilena: a la gente que se ocupa con tran- quilidad de lo que le importa. en él. Por un lado. es preciso que tú seas un hombre. ve de cerca cómo lleva su vida. . una gran suma. por su gloria: un timócrata. se la trata como idiota y se la tiene en muy poca estima. el fu- turo timócrata. furiosa. el Deseo ciego. A los que siguen la moda y se mezclan de modo anárquico en todo. a la que llamo Afecto. ante todo. El chofer. si se va a la ciudad. el jardinero. Como nuestro joven no tiene una inclinación natural por el mal. de ambición y de valentía colérica. la misma historia.. parte la diferencia: no confía la orientación de su exis- tencia ni al Pensamiento ni al Deseo. Dado que esta instancia está compuesta sobre todo. él escucha lo que dice su padre. si deambula por las ca- lles. la cocinera. Y todos le explican al joven amo que no habrá que imitar a ese papá. el Pensamiento. ese hijo -comenta Amaranta.P e r o no sólo de ellas -intenta negociar Sócrates-. ¡no como el viejo!" Y si nuestro joven. a ve- ces en secreto. Y bien. Por otro. como a una planta preciosa. oligarcas. . Tal es la experiencia del jo- vencito en el mundo. ninguna amenaza. uno verdadero. Pero. se transforma en un adulto lleno de soberbia y apasionado. es esto. Como dice Esquilo en Los siete contra . es demasiado afable. es aquello. Por eso está interiormente dividido. -Magnífico equilibrio dialéctico entre el Padre y la Madre. muchachito . "Sí. Nada. su padre no hizo nada. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 323 a la mamá.¿ Y los otros? -pregunta Glaucón-. cuando le cuenta todo eso a su querido hijito. su madre y la opinión pública exahan la instan- cia opuesta. su padre nutre y riega. ino sólo! Todos aquellos que giran en torno a un joven de buena familia le cuentan.

3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN Tebas (se siente que Glaucón está muy contento de probar esa cultura que Sócrates le acreditó): Adjunto a otro jefe. Porque la riqueza y la virtud di- fieren hasta tal punto que orientan la existencia del mismo individuo. a la arqueología y a la ciencia positiva-. Uno comienza por descubrir goces que cuestan muy caros y. de la T ] . Luego.d i c e con gentileza Sócrates-. las mujeres de la alta sociedad están a la van- guardia.¿ Y cómo se pasa -interpela Glaucón. temblando. Digamos que es la política fundada en la fortuna. Los ricos -los que pueden pagar el censo- toman la dirección del país. Y bueno. es la multitud entera la que se vuelve semejante a los pio- neros de los goces ruinosos. [N. grandes fortunas: eso es lo que co- rrompe al timócrata. amantes de la gloria y de la victoria. franchis une autre porte". más se debilita el de las virtudes cívicas. y no le dejan al pobre más que desesperación y vida yerma. . A partir de ese momento. cuando cada uno observa al otro y entra en rivalidad mi- mètica con él. en direcciones opuestas. pasemos a la oligarquía y al hombre oligárquico. in- variablemente. • En el original: "Adjoint d'un autre chef. se vuelven. ¿Cómo se instala la nueva forma de Estado? . Cuanto más se impone el cuho del dinero. a la antropología. Pronuncian una y otra vez el elogio del rico y lo en- cumbran en el poder.C u a n d o un deseo domina las opiniones. franquea otra puerta* . El voto es censual. se buscan por todas partes los objetos destinados a satisfacerla y se abandonan las acciones y dispo- siciones subjetivas cuya preeminencia aseguraban otras opiniones.M e apuran sin piedad .de la timocracia a la oligarquía? -¡Pequeño mío! ¡Hasta un ciego vería cómo sucede! Los grandes ban- cos en que uno deposita. siempre aficionado a la sociología. elude las leyes o las desobedece con descaro. al término de tal proceso. . Los ciudadanos de una timocracia. y se excluye de ella a los pobres. tan codicio- sos como sórdidos.¿ Q u é sucede entonces? -pregunta Glaucón. uno no tiene otra idea que la de enriquecerse. En esta vía. de ahí en más anticuadas. para poder abandonarse a ellos.

hacerle la guerra a un país enemigo. política. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 325 -¿Pero el Estado. o bien renuncia a ello. la ley.. en el campo de batalla. Un país oligárquico no puede. de . Cada campo se agota preparán- dole al otro malas jugadas. El país de los ricos y el país de los pobres están en el mismo territorio. -Quisiera más detalles -insiste Glaucón.C o m o decían los guardias rojos durante la Revolución cultural en China . prácticamente. y por debajo de esa cantidad uno está excluido de toda participación en el poder. por más dotado que esté. en efecto. es doble. se fija una cierta cantidad de riqueza. O bien. Barco. Estado. de defensa nacional.. el de su riqueza. En todo caso. poco más o menos. tanto más grande cuanto más poderosa es la oligarquía. Amaranta parece entonces interesarse en la discusión: -Van a hacer como ese tipo de no sé qué poblacho perdido al que Roma amenazaba. excitado hasta los tuétanos. Se hablaba de movilización. . hace falta un piloto". Pero además. todo régimen oligárquico está afectado de una enfermedad mor- tal. el gobierno de los ricos debe armar al pueblo de los pobres. -¡Seguro que nos arriesgaríamos a ver una sarta de aviones en el suelo! .e s evidente que pensaban en Mao-: "Para navegar en alta mar. y está siempre amenazado por la guerra civil. al fin y al cabo son lo mismo. Y eso no es todo. y que no le confiamos ningún aparato a un piloto pobre. avión. y son enton- ces cuatro gatos locos a los que. no Ies queda más que aplastarse debajo de sus inútiles bolsos de oro. radica en que es falso su principio mismo. Imaginemos que seleccionamos a los pilotos de un avión según un único criterio.S e legisla para determinar quién tiene derecho a la acción política en el-íLuevo orden oligárquico. Porque el país al que castiga con severidad no es más uno.S u principal defecto. este tipo de política sólo se instala en una atmósfera de miedo. La riqueza no es nada. y entonces tiene más miedo de éste que del enemigo. Sólo cuentan el talento y la confianza. la Constitución? -implora Glaucón.¿Cuál es la subjetividad dominante en ese contexto nuevo? ¿Y cuál es el principal defecto de tal política? . A menudo se imponen esas leyes por la fuerza de las armas. De hecho. son tan agarrados que no le pagarán armas a nadie.

soldados. ricos ociosos. -Examinemos tu problema de cerca. un rico. en la periferia de las grandes ciudades.propuso reducir el ejército a un solo soldado. sin poder ser.tienen alas. en el orden oligárquico. ni siquiera -lo cual es más grave. La concentración de las riquezas y las restricciones temerosas que se le ponen a la actividad productiva hacen que muchos se queden ahí. En cambio. ¡Haríamos así . una mujer . pero no aguijón.importantes economías! -Riqueza y traición van muchas veces juntas -aprueba Sócrates- Pero a eso se agrega que la pobreza. Siguen sin ser ni verdaderos dirigentes del Estado ni verdaderos servidores.E x a c t o .3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN todo eso. ¿Crees que porque están en el poder han cambiado? ¿Que en adelante le prestan grandes servicios al país? No son gobernantes sino en apariencia. . en el marco timocrárico. Y él . Y si es cierto que el zángano nace en la colmena en medio de las abejas para ser su parásito y su plaga. Son. ciudadanos. los zánganos de la colmena . . los llama el "lumpemproletariado" . que el gobierno oligárquico lo ayude a seguir siendo un oligarca.E l oligarca quiere. IVIarx. empleados de oficina.¿ C ó m o es posible -pregunta Glaucón. como por ejemplo un viejo que muere en la miseria.d e hecho. los zán- ganos bípedos.obreros. podemos decir que un rica- chón de este género es. desocupados. está asociada a menudo al tráfico. son de dos especies. en el dominio púbHco. no se vería un contraste tan terrible entre un puñado de gente riquísima y una masa desposeída por completo. desde luego. Su preocupación sigue siendo la de los afortunados y las fortunas. Por eso mismo rechazan categóricamente la idea de una mayor igualdad de las vidas materiales. apostado en la frontera y capaz de decir en latín: "Nos rendimos sin condiciones". pero tampoco comerciantes. Tienen el simple título de pobres. En los paí- ses musulmanes se los llama los "desheredados". los "fundados en el poder del Capital". en los tiempos en que sólo eran.a l e g ó . Los ricos. Sin embargo. como dice Marx. los de los regímenes oligárquicos.que los oligarcas no tomen contra todo esto ninguna medida? Porque si actuaran verdaderamente. a la corrupción y al bandidaje. Unos. no tenían otra preocupa- ción que la de gastar su fortuna. sobre todo -concluye Glaucón-. por su parte.e l Otro puso cuidado en e l l o . como un zángano: plaga del Estado y del país.

Les da entonces todo el poder sobre sí mismo al deseo insaciable y a la avari- cia ilimitada.E l hijo. le sigue las huellas. Primero. entonces. . -ÍQué descripción formidable! Pero el hombre oligárquico. ¡Su pobre padre! Un hombre que puso a disposición del Estado todo lo que posee.T ú lo has dicho. acopia con qué digerir en paz. ¿a qué se asemeja? . Como un perrito. un hombre investido de un poder considerable y. helo aquí arrastrado ante el tri- bunal. quebrado por el Estado como una nave por el rayo de Zeus. Pero los otros. un mutilado sobre sus muletas. forzado a elegir entre el exilio y la muerte. salvo la camarilla dirigente. se encuentran carteristas. los co- llares rituales y el sable sagrado. un vasto lumpem- proletaríado. estructurado por el complejo de Edipo. un hom- bre que fue general en jefe de los ejércitos. en especial en Esparta. pistoleros mañosos. Es un hecho que. Además. Es como un golpe de Estado en su alma. el Sujeto de esta política. una joven obligada por su amante a prostituirse. A esos grandes reyes de su alma les dona la diadema. ve la decadencia del padre.T o m a al hijo de un gran timócrata. la siente de modo ín- timo. los bandidos. deshonrado. tampoco tienen aguijón. a fuerza de reptacio- nes penosas y de sórdidas economías. atra- cadores de bancos. y que hace terrible- mente mal: son avispones. cambia de todo en todo. Pero un día ve a su padre. Como una serpiente antes del invierno. y es sólo a fuerza de redadas pohciales y de prisiones siniestras como el poder logra arreglárselas. él mismo está arruinado por completo. y con todos sus bienes subastados. insultado por los sicofantes. tienen uno. . en todos los países donde existe un gran contingente de pobres. de golpe y porrazo. .L e í en los diarios historias increíbles de este género -señala Glau- cón-. dado que todo el mundo es allí pobre. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 327 reducida a la mendicidad para criar a sus hijos. Él. . Los avispones dotados de aguijón son allí muy nu- merosos. rivaliza con su padre. que deseaba incorporarse a un Sujeto cuyo devenir fuera reglado por el honor y el valor. Está tan humillado por la miseria que el dinero se vuelve su único dios. Es presa del pánico. de desclasados.D e b e de haber un montón en los países oligárquicos. de pronto. su vida misma. . dealers.

A fin de cuentas. . Está así formateado por un ordenador oligárquico. En cuanto a la otra.E n cuanto a la potencia racional y a la facultad emotiva. un poquitín pedante— entre la más altiva ambición y la más sórdida avaricia. y en materia de gloria.que ese género de personaje no siguió con atención las enseñanzas literarias y filosóficas que dispensa el segundo ciclo de los liceos. Porque el deseo de acumular lo empuja a transformar todo en dinero. un "equivalente general".B a s c u l a —resume Glaucón. de los que ha- .S u p o n g o . espera el presupuesto del Estado. Es especialmente para él que la moneda se vuelve. Todo lo que le permite a la primera es calcular su fortuna y examinar los medios para aumentarla. hace que se prosternen a los pies de ese nuevo rey a ambos lados de su trono. Educado como corresponde. otra vez él. Es.I E s de veras un roñoso! . . Es que nuestro hombrecillo es víctima de lo que Marx. es también la suerte que. "Trabajo y Ahorro" Luego. los deseos de tipo "avispón". . .T ú lo has dicho. sólo deberá admirar y honrar la riqueza y a los ricos. Su diviíia es.b r o m e a Amaranta.328 LA REPÚBLICA DE PLATON -iAtención. como dice nuestro viejo Marx. En particular.d i c e entonces G l a u c ó n . como viles esclavas. . Primero. nunca hubiera aceptado que sus deseos fueran dirigidos por ese dinero cuya estúpida ceguera él venera. por así decir. querido Sócrates! Pianto aquí el cartel "¡Peligro. no querer más que los tesoros acumulados y los me- dios para procurárselos cada vez más. pone a las riquezas por encima de todo. . in- corporado vivo al Capital. irritable inestable y valerosa. poesía!" . llama el "fetichismo de la mercancía" ¡Pero atención! Que el oligarca sea en general inculto tiene muchas otras consecuencias. traduciría así: sus pulsiones se adecúan a lo que el régimen político exige de los individuos que de él dependen. me- nos moderno que tú.s e indigna Amaranta. en este tipo de régimen. sociedad e indivi- duo no son más que componentes de la circulación monetaria. sólo consiente en satisfacer los mínimos deseos necesarios.¡ M u y bien dicho! -admira Sócrates-. trata a todos los otros como vanas invitaciones y se prohibe consagrarles el más mínimo gasto. .E n t r e m o s en los detalles de lo que tú llamas su "formateo" y yo.

Interiormente no es uno. Esos deseos. -¡Para nada. No obedeció más que a las turbias necesidades que el cinismo induce: temblaba de miedo por todos los bienes que. es un sujeto clivado. por el cuidado que pone en sus intereses bien comprendi- dos. Y hay que concederle que. Pero de la unidad y la armonía inmanente. Censuró en sí mismo.Y el ohgarca se vuelve así avispón por entero -concluye Glaucón. haga falta observarlo cuando está encargado de administrar la fortuna de un menor. ni siquiera con una templanza dictada por la razón. mediante el fraude o la rapiña. Entonces interviene Amaranta: -¿No podría concluir. que son la norma del Sujeto desde que adviene a sí mismo en el elemento de la Verdad. Temiendo . hecha de victorias porque la anima un agudo sentido del honor. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 329 blábamos hace algunos minutos. ivaya! ¡Toma vuelo en él. lo cual le valió adquirir la reputación de un hombre leal y justo. los buenos deseos prevalecen sobre los malos. Su subjetividad tiene por fórmula. para descubrir su potencia. por uno de esos retratos bre- ves y bien coloridos cuyo secreto guardaba en otros tiempos? Sócrates ignora la perfidia: . de compartir con ellos una amplia visión de la vida. En la lengua de Jacques La- can. sino dos. de un viejo o de un enfermo mental. entonces sí. pero la violencia íntima que utihzó a tal efecto no tiene nada que ver con la convicción de que es ése el camino del Bien. en general sólo son contenidos. en la mayoría de los casos. mendigos y maléficos. De allí que. Pero si se trata de gastar el dinero de los otros. Por eso tiene mejor aspecto que muchos otros tipos humanos. surgen en lo oscuro de su alma. y él se cree al abrigo de toda imputación. hijo mío! Este género de hombre no puede evitar la guerra civü íntima. nuestro hombre permanecerá siempre muy alejado. los malos deseos. por cierto. con la turbia satisfacción que procura siempre el espectáculo de un desastre. en efecto: de- seo contra deseo. todo el enjambre de los deseos de tipo avispón! . en el hom- bre oligárquico. querido Sócrates. Se com- prende entonces lo que pudo haber sucedido cuando este género de tipo se vio impulsado a respetar escrupulosamente algunos contratos. ya había acumulado. sin que ya nada lo obstaculice.L a avaricia del oligarca lo vuelve incapaz de rivalizar en público con sus conciudadanos.

prefiere. al poner en su lucha sólo una magra parte de sus recur- sos.E n todo caso -agrega Glaucón-. vencido y deshonrado. se rehúsa a gastar dinero por combates en los que sólo su gloria está en juego. la suerte de quien. Así. aquel en que sólo la riqueza es medida del poderío. -Tal vez ya se haya dicho lo suficiente sobre este género de hombre- cillo -concluye Amaranta. oligarca típico. con una cómica mueca de repugnancia. no está mal! -opina Amaranta. -INo está mal. es cierto que tal hombre es estricta- mente isomorfo al tipo de régimen político del que es a la vez causa y efecto. .330 LA REPÚBLICA DE PLATON sobre todo tener que despertar. para vencer a sus rivales. no deja por ello de estar contento por el solo hecho de permanecer sentado sobre su pila de oro. deseos dispen- diosos. .

Democracia y tiranía (555h-573b) . están en el poder es su inmensa fortuna. y luego. cómo se pasa históricamente de la oligarquía a la democracia. Se va de la oligarquía a la democracia cuando el impera- tivo del goce. Explíquenos pri- mero.L a única razón por la que los dirigentes de un Estado oligárquico. Pero las consecuencias no se hacen esperar. sea cual fuere. deviene un imperativo general cuya determinación no es garantizada por ningún límite. ¿cómo sucede? . es imposible que la gente idolatre el parné y pueda.d i c e el demonio empirista de Glaucón-.E l resorte de esta transición no es otro que el deseo infinito tal como lo suscita el único objeto que. cuando los hayan dejado casi en la mina. se identifica con el Bien: el dinero. su esencia y el tipo humano que le corresponde.M E PARECE —encadena Glaucón— que podemos pasar a la democracia. ¿Por qué ese laxismo? Porque los viejos oligarcas en el poder tienen la clara intención de volver a comprar muy barato los bienes que esos jóvenes van a tener que malvender para pagar sus deudas. que dilapida el patrimonio familiar en las salas de juego. en el mismo 331 . Crítica de las cuatro políticas precomunístas 2. las carreras de caballos. de prestarles dinero a ta- sas de usura. En un Estado. lo cual obligará a esos jóvenes a hipotecar lo poco que les queda. los desfiles de los grandes diseñadores de moda. Por ende.P e r o en concreto . siguiendo el modelo del "¡Enriquézcanse!" de un ministro francés del siglo xix. . su origen. querido Sócrates. . los ricos dirigentes se volverán riquísi- mos. en un régimen oligárquico. la cocaína o los burdeles de lujo. XIV. Gracias a esos tejemanejes. no quieren que una ley severa reprima a esa fracción de la juventud llamada la "juventud dorada".

lentamente pauperizada. e incluso de una inteligencia excepcional. a las fortunas extraordinarias.¡ Y cómo! . se llega a reducir a la miseria a jóvenes sin duda frágiles pero dota- dos. está dis- puesta a abandonarse al aventurerismo político.d i c e Glaucón-el-serio. se encarniza.d i c e Glaucón. ¿no es así? . ésas son cosas que gente de la envergadura de Tolstoi o de Rimbaud conocieron en su juventud. busca en todas las direcciones. Rim- baud. Pero no me imagino a Sócrates haciendo de Rimbaud el paradigma de la vida filosófica. -Nada es peor . sí. las deudas y hasta la prisión. Agraviada por la ostentación del "parné fácil" y la publicidad que se les hace en todas partes. va hasta el fondo de cada experiencia. En el caso de la oligarquía. Y al final se salva: tra- bajo. íes el ejemplo exacto! Rimbaud encarna el deseo violento de una vida según la Idea. el nihi- lismo. a los dirigentes de fondos especulativos y a los presidentes multimillonarios pavonearse en la televi- sión como si fueran los grandes bienhechores de una sociedad liberal los pone en el colmo del furor. lo que sucede es que. dedicación y anonimato. contra toda la clase dirigente. al final. el burdel. Hay que sacrificar absolutamente una cosa o la otra. Ver a los banqueros. —Es que ya tienes de mí una imagen escolar y estereotipada. día tras día. sentencioso. más allá. y todos sabiendo que ya no tienen nada que perder. esos pequeñoburgueses venidos a menos no son más que deseo de revolución. otros deshonrados. En pocas palabras. .que un régimen oligár- quico deja en la calle a una masa de individuos inteligentes que se han vuelto agresivos como sus famosos avispones. -¡Ah.332 LA REPÚBLICA DE PLATON movimiento.d i c e Amaranta-. Com- plota en las sombras contra aquellos que se apoderaron de sus bienes y. juzgada cómplice de esas rapiñas. concentración. El gasto ostentatorio. están armados hasta los dientes.que confiar su vida a las delicias liberales del Mercado y no encontrar allí. ¡Un perfecto socrático! ¿Pero dónde diablos estábamos? -Usted observaba . toda la clase media. adquirir la sobriedad necesaria para una vida colectiva un tantín inteligente. sino un fastidio tan insidioso como constante. sí! Esa gente odia al régimen establecido que la arruinó. unos acribillados de deudas. Como es muy joven. a fuerza de laxismo intere- sado.

Por ejemplo: el voto de una ley que suprima los excesos especulativos de las finanzas modernas. el otorgamiento de créditos a gente notoriamente insolvente. proponemos desde siempre: la apro- piación colectiva de todos los bienes privados. los títulos sofisticados. -Pero —objeta Amaranta—. Con todo. Se podría impedir. se preocupan por la virtud menos que el más piojoso de los bandidos.. a los losers. Para eso. son incapaces de esfuerzos intelectuales. con el ceño fruncido. No obstante. pero apenas si valen algo más en deporte. eso va de suyo. Considera a los pobres. En cuanto a los pa- dres. Los hijos de papá viven siguiendo la corriente. —.. despreocupados de todo excepto de las acciones.. no adquieren ninguna disciplina. las cuentas. ni siquiera la del placer. las OPAS y el curso de las materias primas. la clase dirigente rechaza en abso- luto todos los medios para apagarlo. por no decir nada de la que imponen las adversidades y los conflictos. . las obligaciones. sería necesario que los préstamos se hicieran también por cuenta y riesgo de los prestamistas. inadmisible —inteiTumpe Amaranta—. a los dominados.y por lo tanto. En tales condiciones. uno pensaría dos ve- ces antes de enriquecerse arruinando todas las posibilidades de una suerte de armonía social. a nuestros ojos. ¿Cómo puede esperar constre- ñirlos por una ley? -Así y todo. como -permí- tanme la expresión. usted lo ha dicho: el apetito de la ganancia y el furor del dinero son deseos ilimitados. Pero tampoco acepta las reformas que. no hace más que prosperar en un boato inútil y vulgar. . y no sólo por los del prestatario. son compatibles con el sistema oligárquico. se pueden imaginar leyes que introduzcan ciertos límites en las aberraciones de la circulación financiera. Pero -prosigue— me parece que usted acepta la hipótesis de un mercado fi- nanciero'virtuoso.N o veo todavía -persiste Amaranta. leso es hablar de un círculo cuadrado! . CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 333 .. Y en cuanto a ella. Es evidente que no quiere saber nada del método que nosotros. aunque ésta fuese desigualitaria.D e b o confesar que la oligarquía no quiere oír nada acerca de mis re- formas. comunistas.pura mierda. Se llama a eso una "regu- lación" del mercado. sin embargo. por ejemplo.E l mal está entonces en el país como un incendio invisible que se propaga por todas partes.cómo se hace con todo eso la transición entre oligarquía y democracia. Tan arrogantes como perezosos.

Muy a menudo. incluso. la revolución está a la orden del día.d i c e Amaranta-. la democracia surge cuando las clases inferiores. Cada campo les pide auxilio a potencias extranjeras. el capricho de la batalla pone a un pobre diablo flaco y oscurilo cerca de un ricachón con tez delicada y ba- rriga prominente. se vea atacado de gravedad.S a c a las consecuencias de lo que acabamos de decir. como sabemos.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN . —¡Tú lo has dicho! Basta con una leve influencia exterior para que un organismo vivo. En el peligro se observan. A veces. a las democracias.d i c e Glaucón-.S í . se comparte con los que quedan los cargos del poder y de la administración. .Y entonces . o cualquier otra situación de ese género: una embajada lejana. . de la corrupción mental que impide la organización victoriosa de los campesinos. Examina los casos en que los dirigentes y la masa de los dominados participan en la misma acción colectiva. se expulsa a otros. salen finalmente victoriosas. Es exacta- mente lo contrario. ¿no es cierto? Y nunca son los ricos los que desprecian a los pobres. En sí mismos ¡no son nada!". De modo tal que. al abrigo de los oídos del alto mando. si es frágil. esos car- . ¿Y qué ve el simple soldado? Que el otro está sofocado por completo. abatido. A veces. Un Estado como el que acabamos de describir también se enferma y desencadena en su seno la guerra civil por pretextos fútiles. una expedición militar. la re- vuelta se impone con fuego y con sangre sin la más mínima intervención exterior. cuando oficiales y soldados se embarcan en el mismo barco o combaten codo a codo. en suma. los oligarcas. en el gran crepúsculo en que acaba toda batalla. y los demócratas. de los empleados y de sus aliados intelectuales. Se dice entonces que esa gente sólo guarda el poder a causa de la cobardía de las clases dominadas. cuando los soldados de rango se reencuentran. incluso. Se mata a algunos oligarcas. que es incapaz de continuar el combate. . de los obreros. Por lo demás. a las oligarquías.S i comprendo bien .¿ U n viaje? ¿Una migración? . por todas partes se murmura más o menos lo siguiente: "¡Esa gente que creíamos poderosa está a nuestra merced! Ob- tiene su existencia sólo de nuestra debilidad. entra en conflicto mórbido consigo mismo sin que ninguna acción haya llegado de afuera. del odio de clase. conducidas por los jefes políticos de las clases medias en vías de pauperización.

en realidad. nuestras queridas potencias occidentales -comenta Amaranta con un tono acerbo-. ¿no son los pobres. Para comenzar. Pero en ese proceso. que usted lo llamará. En cuanto al tipo humano que le corresponde.N o hacen más que propalar lo que nos repite hasta el cansancio la propaganda de los Estados "democráticos". En un Estado democrático.. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 335 gos terminan por sortearse. -¿Hablas de ti en plural. al fin y al cabo. huyan. Uno es "libre". . -Paz. de hacer negocios y de volverse multimillonario a costa de los pobres de todo el planeta. empero.E s justo lo que tenemos la intención de hacer -declara Glaucón. con un tono de importancia. Pero hay que mirar esto un poco más de cerca. en un país cuyo Estado es democrático.cómo se organizan esos demócratas y cuál es la medida exacta de esa famosa política democrática. incluso los que se habían aliado al principio. gente cuya apariencia exterior varía de modo extraordinario. hay práctícamente una única palabra que cuenta en la boca de nuestros demócratas: es la palabra "libertad". uno es libre de decir y de hacer lo que quiere. .É s a es otra historia. como se ins- tala la democracia: por una violencia originaria.P o r cierto —se divierte Sócrates-. en todo caso. En todo caso. -Ahora habría que examinar de cerca -interviene Glaucón. un poqui- tín pedante. observemos que. embaucados por los semirricos? . "el hombre democrático". Las grandes ciudades. luego por una suerte de terror latente que hace que los viejos dirigentes.a l menos en teoría. creo. que esta forma de Estado presenta toda suerte de encantos. . cada individuo elige el modelo de vida que más le place e intenta que su existencia sea conforme a ese mo- delo. . en todas partes donde se tiene el derecho . digamos.de hacer más o menos todo lo que se quiere. ahora? -pregunta Amaranta. se asemejan a un traje multicolor que expone a la vista de los ex- . querido Sócrates. Vamos a encontrar entonces. ..L o cual -masculla Amaranta. Es cierto. Saben. aseveran. de modo socarrón. es así.no les impide parecerse extrañamente entre ellos y hablar como loros desde que se abordan las verdaderas cuestiones.N o vayamos tan rápido. chicos -interrumpe Sócrates-. colmadas de mer- cancías.

a la guerra. y con tal otro. hicluso. con tal modo de escrutinio. ¡Pero es ahí donde está la famosa libertad! Si alguien tiene . -¿Pero cómo funciona eso? ¿Quién toma las decisiones en todos esos procedimientos embarañados? . los países democráticos tienen un costadito "feria de las Constituciones". a los grandes grupos financieros o in- dustriales. tomadas en reuniones que la Constitu- ción no prevé y de las que el público no tiene conocimiento. en la medida en que la variedad ex- cita su d e s e o . el ca- lentamiento climático. En resumen. se distrae al auditorio con intensos "debates" sobre puntos secundarios. Además. a una o dos vuel- tas. los tratados internacionales. aquellas que conciernen a la policía. Éste puede ser federal o centralizado. a la primera minoría o a la mayoría relativa. comportar dos cámaras legislati- vas. Y podría ser que la mayoría de la gente -comenzando por los que se parecen a los niños y a las coquetas. reyes y reinas: "democracia" y "república" no son de ninguna manera si- nónimos. directamente nacional o acotado a minúsculas circunscripciones. tener o no un Tribunal constitucional que juzgue las leyes mismas sin consultarlo con nadie. Es muy sencillo: resulta muy fácil demostrar que. a las alianzas. la libertad de la que se jactan los demócratas se extiende a muchos aspectos de la estructura constitucional del Estado.336 LA REPÚBLICA DE PLATON tranjeros boquiabiertos todos los matices sensibles posibles e imaginables.considere al Estado democrático como el más bello y el más deseable. mayoritario o pro- porcional. o hasta tres. También se pueden hacer referéndums "populares" so- bre la Constitución. Por otra parte. Hay un número extraordinario de métodos jjara organizar lo que es el rito fundamental de este género de política: las elecciones de diputados. además de un presidente del Tribunal con sus ministros. de lista o individual. o una sola. sin que el número de votos obtenido por uno o por otro haya cambiado. la escuela laica.. Uno tiene entonces tendencia a exclamar: "¡Qué magnífica es la democra- cia!". como el casamiento de los sacerdotes homosexuales o la protección de las ballenas azules. es tal partido el que triunfa.L a mayoría de las decisiones importantes.. pero además sobre la tenencia y el porte de un revólver en el cinturón o el olor de los excrementos de cerdo esparcidos por el llano. El escrutinio puede ser directo o indirecto. el partido adverso. son decisiones secretas. se pueden encontrar allí.

tales son las ventajas de esta forma de Estado. Es que la justicia es de geometría variable. paciente. tan vertiginosa que linda con el vacío. por las calles de su ciudad provincial. y tanto más si está abajo en la escala so- cial. Tratándose de los saberes y del pensamiento puro. que para devenir un ciudadano esclarecido o un "guardián". cuál es su experiencia del mundo y de las verdades. y para quien cuenta con dinero. recuerdan. —Para aquel al que sólo le importa el instante que pasa. íes otra historia! La policía lo controla a cada momento y carga con tres años de prisión por bagatelas. y que normalmente no podrían escapar a la prisión sino exilián- dose. rico y vinculado con la mayoría establecida. o in- cluso aparecen en los bancos de la Asamblea nacional o del Senado como si se hubieran vuelto héroes invisibles. Si la ley le prohibe a uno ser diputado o sena- dor. muy tranquilos. es otra historia. Los inculpados. es bastante delicioso vivir de esa manera . Además de esta libertad. llegará de todos modos. también se es libre a la perfección. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 337 capacidades reales para dirigir. Hemos sostenido. si uno es pobre y tiene la tez un poco oscura. cualquiera tiene todas las chances en las elecciones. A largo plazo. pasean. y los otros se lavan las manos. de nuestro país comunista. Con declararse amigo de todo el mundo. Uno ve cómo muchos de ellos. lo cual no cuesta caro. Tenemos allí un poder cuya apariencia es anárquica y multicolor. Desde luego. como tampoco a obedecer. puede ser que no esté demasiado mal. susceptibles de ser condenados a la pena máxima. incluso si la mayoría de la gente desea la paz. El demócrata es una suerte de pequeño dios. En nuestras democracias. no está en modo alguno obligado a ha- cerlo. En todo caso. una suerte de mercenarios. como lo llamamos. Sólo hacen la guerra los enrolados voluntarios. Si un pequeño grupo poderoso considera que la guerra es de su interés.d i c e Glau- cón-. -Así y todo. todo eso les importa un co- mino. en particular por co- rrupción. era nece- sario haber estado sumergido desde los juegos de la infancia en la alta cultura y que el espíritu de los niños estuviera como ocupado por lo que en verdad importa. si uno quiere vivir según una Idea. la guerra tiene bue- nas chances de desatarse. se pegan la vida padre. a condición de ser enérgico. hay una . si pertenecen a la clase politica o a la elite finan- ciera o mediática. si no quiere. no se preguntan siquiera lo que sabe o ignora un dirigente.

Como su papá.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN suerte de igualdad puramente formal que. no sea pacato con el pretexto de que.d i c e Amaranta-. bien agarrado a sus céntimos. al orden simbólico? -¡Ah.N o me queda más que plantearle mi sempiterna pregunta -dice Glaucón-.D e acuerdo.ampliar la definición? Podría- mos sostener. no es obligatoria. del vientre de la oligarquía? . pone en la m i s m a bolsa la igualdad y la desigualdad. por cierto. por más agradable que pueda ser. o artificial. por una vez.E s una historia larga y apasionante. un de- seo necesario para la continuación de la especie concernida. bien -responde Sócrates. por ejemplo. -Entonces .S í . sin que eso sea por fuerza obligatorio. el hijo hace grandes es- fuerzos para dominar en sí mismo el gusto por el placer que ofrecen las grandes ciudades. . El deseo de copular es. En la medida en que la satisfacción .¿ Y eso qué es? . placeres tanto más costosos cuanto que son menos natu- rales.L a tendencia de todo individuo viviente a perseverar en su ser. ¿cómo diablos sale. ¡Pase en cuanto el orden simbólico! Tomemos.d i c e Amaranta-. A propósito. ¿quieren que distingamos. me atrevo a decir. si su satisfacción. en suma. hay una joven que parti- cipa en la discusión.¿ N o podemos -interviene Glaucón. los deseos necesarios de los que no lo son? . . sencillamente. Tomemos a un hijo de oligarca Su papá.s e sobresaha Amaranta. . ni tam- poco útil. -Bien. ¿Qué retrato hace usted del hombre que corresponde a esta política paradójica? Y primero. para lo que mi colega Spinoza llama el conatus. aun cuando se trate de la noble especie humana. Partamos de las evidencias: se dirá que un deseo es necesario si hay que satisfa- cerlo. . para seguir viviendo. para no dejar en la sombra una gran parte de la explicación. ¿un deseo es artificial si no está directa- mente implicado por la espontaneidad vital? ¿Si pertenece. que un deseo es necesario si en realidad le es útil al ser viviente satisfacerlo. de todos modos. lo educó según los principios que va sabemos: enriquecerse y ahorrar. con una risita sospechosa-. un ejemplo en los parajes de Freud. Digamos que un deseo es no necesario. . este Lacan! Muchas mujeres adoran a Lacan. Y puesto que debe de tratarse de los deseos. me pregunto por qué. de hecho.

Es el gusto por este género de cosas. pasando por la música psicodélica. que me azote sin piedad. tacto del sexo y otras preciosidades. por ejemplo. . -Pero si. ruborizándose.M e parece que sí -dice Glaucón. que trague mi esperma. Volvamos a nuestro chico educado por su papá en el gusto del provecho pecuniario y en la ignorancia de los vicios costosos.s e sofoca Glaucón. carísimo. Si uno va a satisfacerlo con profesionales. puede costar muy caro. la naranjada con vodka. Sin embargo. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 339 del deseo de algunos miraitos laterales. más ávidos están de él. el papá no está solo. después que me la chupe y. las co- rridas en Ford Mustang.E n absoluto. contribuya a poner en marcha a los dos partenaires de la copulación. nefasto para el alma y. incluso por procuración. dudo que se pueda calificar ese deseo de necesario. los bailes de disfraces. caricia en los se- nos. el poder puede cambiar bruscamente de manos si una de las . He aquí que el adolescente comienza a frecuentar bandas de jóvenes "avispones". le pido a una mujer que se vista con un corsé negro y botas. artificial y desligado de toda necesidad sea un placer.. -Gierta dama.m u c h o más "simbó- licas"-. incluso por cosas mucho más complicadas . En dos palabras. además. ¿Se acuerdan de los "avispones" de los que hemos hablado? En un mundo oligárquico. especialistas aranceladas del "orden simbólico". me ordenó que no fuera pacato. Es entonces cuando comienza la metamorfosis democrática de su oligarca superyó. porque el papá-agarrado-a-sus-céntimos le dijo que todo eso era perjudicial para el cuerpo. también puede ser llamado necesario por procuración. cuan- do gozo en su boca. si adoptamos la definición amplia de nuestro querido Glaucón. desde la coca hasta las orgías. ¿No es cierto? . ese tipo de deseo perte- nece probablemente a lo que la dama en cuestión llama el orden simbó- lico.. esos insectos ardientes y venenosos capaces de iniciarlo en los placeres más diversos. beso en la boca. Del mismo modo que. lo que el hijo del papá oligarca intenta reprimir en sí mismo desde la infancia. Obedezco siempre a las damas. que veo no dice ni pío. -IOh! . durante una larga guerra civil.¿ N o estamos perdiendo la pista de la formación del tipo humano demócrata? . les ésa la gente que adora el orden simbólico! Cuanto más sofisticado.

una suerte de culpabilidad atormenta la conciencia de nuestro joven héroe y permite que el viejo orden vuelva a imperar en él. en sí mismo. Esos nuevos deseos lo enrolan en una suerte de consentimiento a todo lo que la rica Ciudad le propone: objetos inútiles y cautivantes. después de esta primera derrota de los deseos artificiales. es como si los jóvenes habitaran en un mundo de bandidos cuya única máxima es la de tener los . de la infinidad de los pequeños goces. viajes a las antípodas. residencias y canes en boga. se declara una guerra contra sí mismo. la re- vuelta democrática. el joven puede cambiar de carácter cuando fuertes deseos inconscientes. otros desaparecen. respecto de la norma familiar. ¿Qué puede hacer contra las tentaciones capitalistas un Sujeto vacío de saberes y de ejercicios útiles. puede haber un contraataque de las costumbres oligárquicas si aliados exteriores de este partido llegan en auxilio de lo que sigue ligado a ellas en nuestro joven. multiformes y vi- gorosos. Algunos de los deseos inconscientes que salieron a la luz se reprimen.. au- tos flamantes y drogas. A partir de entonces. Al final. chucherías tecnológicas. otros deseos de la misma especie. o incluso elimina. Desde luego. . esas pulsiones comerciales toman por asalto la cindadela de principios que hacían del joven o de la joven un Sujeto. surgen. aprovechando una suerte de impotencia del nombre del Padre. fulares fluidos y vestidos bruñidos. Es que la resistencia era imposible. de las reservas inagotables del inconsciente.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN facciones recibe la ayuda de aliados exteriores que comparten su orienta- ción política.¡ Y precaria! Porque a menudo. Hay casos en que triunfa la con- trarrevolución. Pueden ser los amargos repro- ches y las altaneras lecciones de su padre o de otros familiares. La vida se vuelve una suerte de travesía. por un terrible combate ín- timo entre revuelta y conservadurismo. El resul- tado es que. hasta ese momento equilibrados por la presión familiar reciben la ayuda de deseos exteriores emparentados con los que le son propios. y que está dividido. frecuentemente clandestina.. alimentos suculentos. -¡Vergonzosa victoria! —juzga Amaranta. si no descom- ponerse y disolverse en los individuos que son sus soportes vivientes? En tales condiciones. El principio conservador limita. un Sujeto para el cual el camino de las verdades está en adelante bloqueado. razonamientos tramposos y opiniones falsas invadieron con toda seguridad la plaza.

Exaltar las desigualdades monstruosas. las puertas de la muralla real del alma.L a seducción comercial y monetaria tiene el poder de vaciar a un Sujeto de sus virtudes y de dejarlo desnudo y solitario. El carre- risrno más salvaje toma el nombre afable de "éxito social". tan poco mediáticos como cabos de vela apagados. Pero la impTís- mra retórica cierra. desde luego. Se asiste a veces. a contraofensivas subjetivas que provienen de sus familias o de al- gunos de sus amigos. La reserva. Sócrates! IPoeta fulminante! -dice Amaranta. gana la batalla. el temperamento reflexivo y la argumentación racional son considerados por los bocazas de moda como formas de cobardía y por los tenores de la pantalla chica. de los obreros. Desembrazarse de todo principio en lo tocante a la vida colectiva se llama "libertad individual". ni los consejos avisados. en ellos. Son los misterios de Eleusis al revés: así "purificado". que prodigan los más viejos. de prodigalidad avara. en medio de un cortejo infernal en que se vocife- ran los úhimos temas exitosos de la radio que hacen "pum-pum-pum". Todas esas magníficas disposiciones avanzan. nutridos de experiencia histórica. el Sujeto es luego colmado hasta el tope de insolencia fútil. de anarquía autoritaria. El discurso sobre la "realización individual". Ya no pueden entrar allí ni el auxilio de un pensamiento que sostenga desde afuera los principios desfallecientes. con la corona en la cabeza. emocionada. Preocuparse. Las palabras cam- bian las cosas. la violen- cia de todo eso es la bandada de deseos inútiles suscitados por los stocks inagotables de objetos desparramados en el mercado. El partido ecónomo y digno que dominaba el mundo oligárquico hace oír su voz en sus deliberaciones interiores. como dicen los sofistas de servicio. la competencia de todos contra todos y la re- . En cuanto a la moderación de los gastos y al rechazo de vivir a crédito. de impudencia mediocre. Se considera al pudor como el colmo de la estupidez. no son más que pamplinas de aldeanuchos. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 341 recursos para consumir lo que les venga en gana. se persigue a las mu- jeres que cubren su cabello o a las que no les gustan las faldas al ras de la cola. aun cuando sean tan feos. . El desprecio de todo lo que no es la personita de uno se llama "autonoim'a del sujeto humano". como si la tierra temblara frente a semejante estrépito. En el fondo. -IAh. perjudiciales y estridentes como un vuelo de langostas. aunque más no sea un poco. los pequeños empleados y los campesinos es estigmatizado bajo el nombre de "populismo".

se inquietan enton- ces por su "equilibrio". un poco de trabajo-fami- lia y un poco de vacaciones a pelo en España. embriagador.N o está mal. a porrillo. Algunas de ellas termi- narán por pudrirse en el nihilismo. Van a reventar en la acera. Es la igualdad de todo. en el estilo moderno: las jóvenes de esos países van a invertir en las futilidades del look o del lujo tanto parné. sin duda demasiado estrecho en el que fue educado. Hablemos también de la relación de todos esos jóvenes con las verdades y c o n las argumentacio- nes racionales. La mayoría va a abandonar. salvo de lo que disgusta. y no las dejan entrar en la ciudadela de su alma. c o m o mínimo. y hay m u c h a s circunstancias en que la renuncia se impone". de los deseos inútiles.P u e d o más o menos continuar en su lugar . un sólido marido y algunos polvos apresurados en escondrijos. Supongamos que uno les dice: "Queridos amigos. y va a instalarse en la rutina de las pequeñas complacencias. existen alegrías que extraen su energía de deseos con valor universal. se debe privilegiar las prime- ras y reconocer. su superioridad. ¿Saben qué van a responder? . un joven pasa muy pronto del mundo de los deseos necesarios. amor teórico por los "otros" y odio práctico por las damas con fular islámico o con burka. Este género de cosas les repele. en todo caso. y placeres que sólo corresponden a nuestros apetitos egoístas. Y lo hago. evidentemente. renuncian a ello y pasan alegremente a la estupi- dez siguiente. de las elecciones conscientes. unos cuantos magacines people de moron- danga y un chiquitín de novelas que son el último grito. nada mal . van a hacer la limpieza de su cerebro. a aquel. Un poco de seguridad a la antigua y un poco de libertinaje.a p r e c i a Sócrates-. y para satisfacerlos está dispuesto a sacrificar todas las verdades urtiversales con- quistadas por el pensamiento desde el alba de los tiempos. Amparadas en su precioso "yo" femenino. De los segundos hay que desconfiar. .s e exalta Amaranta-. tanto tiempo y esfuerzo como en todo lo que es serio en la vida. En el nivel. con la edad. los riesgos más desaforados. una b u e n a dosis de carre- rismo y una pizca de protesta social. Siguiendo esta escuela. además. Esas tipas entre- gan su subjetividad a la primera estupidez que llega.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN presión policial de los más desposeídos se llama "coraje de partir de las realidades". . con el pelo lacio violeta. en medio de compañeros embrutecidos y de perros huraños.

—La inversión de la libertad.E l fascista. ¿no? -interrumpe Amaranta. -Tal vez podamos. se entiende-? . porque son mis deseos. La indi- ferencia a todo aquello que no sea oro y la ausencia de todo principio acarrean la ruina de ese régimen. ¿no es paradójica? —pregunta Glaucón. si quieres. . -¡Pues sí! El hombre del intercambio planetario y de la comunicación instantánea. ¡Qué hermoso carácter para un retratista bien dotado! -¿Pero de dónde viene que se pase de la democracia a ese género de tiranía? Mussolini.S i entiendo bien. in- cluso consentida. ¿Pero cuál es la norma de la democracia -en el sentido vulgar del término. recordar los mecanis- mos de la transición oligarquía-democracia. lle- vada a su exceso. -comienza Sócrates.o b - serva Glaucón. todos semejantes a eternos adolescentes. ¡Viva la igualdad de todo lo que está en mí!" -¡Eso es! . hombres y mujeres.. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 343 -¡Le van a dar duro! Los oigo desde aquí. Lo máximo es gozar de todo al mismo tiempo. no imaginen una polí- tica mejor que esta famosa democracia. Hitler o Salazar. .. La norma de la oligarquía. . en lo que él llama su incomparable. su irreemplazable individualidad. Todos están bien. y no los suyos. cien caracteres indecisos. . Este hombre reúne.E s buena la vida que lleva aquel para el que todo equivale a todo . ¿llegaron al poder en un contexto de- mocrático? ¿Después de las elecciones? .L a libertad -propone Glaucón.Y Pétain también -observa Amaranta. Y Amaranta se pone en el papel de la bribona agresiva: -"¡Sócrates! ¡No es usted más que un vejete! Todos nuestros deseos son formidables.E l tirano. ¡Qué hermoso y abigarrado es este individuo democrático! ¡Cómo se parece al Estado del mismo nombre! Es comprensible que un montón de gente. —El tirano fascista. para salir de esta dificultad. sólo le queda presentarnos la tiranía y el tipo hu- mano correspondiente. en esclavitud. incluso corrompida. es una implacable concentración de las riquezas.

Y el desencadenamiento competitivo del interés privado. eso es lo que arruina desde el interior a nuestra tercera política.son calificados de arcaicos. que es un pensamiento.vuelven demagogos vulgares que.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN -iPero no! -protesta Amaranta-. educación. desnuda. lo cual quiere decir la animalidad. Que los go- bernantes se ajusten a su propio interés -permanecer a toda costa en el poder. por simple estupi- dez. ban- cos. sondeos absur- dos. la democrática.D e manera progresiva. un poco perdido. se sienta angustiado. los dirigentes de países "democráticos" se . -¿Pero cómo? . ¿No es eso una libe- ración? Y mira también a los extranjeros. -¡Estás exagerando! Los padres. una vez que desaparece la vieja autoridad simbólica del padre. en teatro de sombras. terminan a menudo por tener miedo de sus hijos. a los métodos modernos de-producción y de intercambio. medios de transporte. agua potable. cuentos y chismes-. La "liber- tad" reducida a la satisfacción obligatoria de los deseos individuales por intermedio de los objetos disponibles en el mercado. de he- cho. verdaderos déspotas en otros tiem- pos. beneficiarse con la corrupción am- biente. La norma es. Quienquiera pretenda ponerle un freno a la extensión de esos apetitos y al "valor" absoluto de su satisfacción es tratado de comunista. es libre: hace lo que quiere. a la que se sustituye tal o cual variante de la cuarta: una tiranía fascistizante. fuentes de energía.y que los gobernados no tengan otra relación con los gobernantes que la envidia y la curiosidad -fotos de magacines people. incluyendo cualquier principio y hasta cualquier verdad. so capa de "libertad". la indiferencia a todo lo demás. -IPero así y todo se tiene la libertad! . ¿no son libres? Si tienen dinero.d i c e Sócrates-.d i c e Glaucón. he aquí con qué aniquilar el espíritu público y transformar la política. . . -Salvo que no quiere nada -interrumpe Amaranta. Aun cuando el hijo. Incluso en las familias. No la libertad así. Porque la esencia de esa libertad individual sin norma es sencillamente el interés privado. de totalitario y de enemigo de las libertades. ser reelegidos indefinidamente. . la "libertad" sin norma. Aquellos que reclaman la colecti- vización de los bienes que competen al interés público -medicamentos. de gente que se opone. aniquilan toda re- ferencia a cualquier norma que no sea la del salvajismo de los apetitos privados.D e acuerdo .s e obstina Glaucón-.

¡Algo de eso sé! Muchos proles están aco- jonados por los alumnos. en teoría. sí! -grita Amaranta-. Pero en demo- cracia las cosas no son como en la oligarquía hereditaria. al menos por el momento. -¿Pero cómo? . -Desde luego . tipos más grandes. -¡Te lo crees! -dice Amaranta con un desprecio soberano. No valen un pepino. las hormigas. es cierto que en ese género de de- mocracia. además.. ¡Si hasta vi a algunos que cantaban rock o rap pataleando sobre su escritorio! -¡Ves todo negro! -protesta Glaucón. se volvieron tan sólo iguales a nosotras. además.. Sólo piensan en triunfar arrasando a los hombres y a las compañeras. no son ni más ni menos libres que el pobre diablo de la esquina. -Sí. Ni los padres. quien dice esto? ¿Después de decenios de feminismo? . por ejemplo. Y si son pobres. hace falta una buena mano férrea. uno ve a ciertos maestros. -Pero . que tienen un aura súper.s e obstina Glaucón. como decía nuestro viejo Marx.Hay proles formidables. ¿Eres tú. Tratan de tú y de ti a los proles que. entonces les pasan la mano por el lomo y sólo les hacen leer o estudiar las sandeces de moda. sobre todo esto.E s justamente porque conozco a las mujeres. . ¡Y encima quieren que se compadezcan de ellas. en la democracia. son tan libres como los ciudadanos. ni los profes. están al abrigo de la corrupción por el dinero. todas las relaciones de autori- dad se disuelven "en las aguas heladas del cálculo egoísta". y el respeto murió porque. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 345 en todo caso.s e escandaliza Glaucón-. las chicas.d i c e Amaranta. Incluso en los lugares que. El que es pobre siempre tiene la libertad de hacerse rico algún día. Yo tengo una idea. una mujer. en especial a las de hoy en día. encogiéndose de hombros. A los alunmos les importa un bledo. como en las escuelas. las termitas! ¡Un horror! -Tengo la impresión de que Amaranta nos está provocando -arbitra Só- crates-. hacen bromas grotescas. las pobrecitas! ¡El mundo entregado a las mujeres es el enjambre. pero escasean. Dejemos esta cuestión candente de lado. para no ser abu- cheados.¿He di- cho lo contrario? . -¡Ah.E n todo caso -retoma Sócrates-.habíamos convenido en la igualdad en- tre hombres y mujeres en el comunismo. los jueces o los presidentes tienen ya ningún valor. o si no. ni siquiera los gendarmes.

atropellando a los transeúntes que les corta- ran el paso. un animal doméstico es tan libre como sus amos Y además. ine- luctablemente. apiladas y arbi- trarias. se protesta. Tanto ese desorden legislativo y policial como la ausencia. Se votan leyes gene- rales para "proteger a las víctimas" a partir de noticias policiales que la te- levisión transformó en escándalos de opinión. La dialéctica en su sentido vulgar nos enseña que una ac- ción excesiva en una dirección determinada acarrea una violenta reacción en el sentido opuesto. ¿De dónde viene que.L o que es cierto es que la guerra de los intereses individuales hace que cada uno se vuelva irritable y esté agotado. con la cabeza en alto. ¿cómo se refuerzan? . ante la más mínima obligación.s e ríe Amaranta. de toda convicción política fuerte crean el con- texto en que van a prosperar los fascistas. A altas dosis. sólo le sirven a la policía. extendida de modo patológico a todos los dominios del bien pú- blico. Sócrates piensa que hay que guardar.s e inquieta Glaucón-. en el pueblo.E n democracia .N o te comprendo -confiesa Glaucón. . come mejor que un africano.Y ellos. Esas leyes. . si todavía los hubiera. si permanece exterior a toda verdad. Parece que también se verifica en lo que atañe a la organización política de un país. a los hombres. socarrona. lleguen a tomar el poder? . desligadas de todo principio. desconcertado.s o n r í e Sócrates-. se delata o se presenta una denuncia. En democracia. no les toca mejor suerte con los ani- males. . con todo. y para perseguir a los más débiles. Asimismo. . ¡tiene alimento de lujo! Los ca- ballos y los asnos. caminarían con orgullo por las calles. agobiado. sólo puede invertirse en servidumbre. en ciertas circunstancias. que ya tienen sufi- cientes problemas con las mujeres. la obsesión por el libre arbitrio indivi- dual. su ruina. Se ha observado este fenómeno a propósito del clima.E n todo caso . el sometimiento de la democracia. Ante el más mínimo obs- táculo. Todos son víctimas de todos.d i c e Glaucón. de la vegetación y de todos los organismos vivientes. de manera a la vez violenta e insidiosa. se llora. un poco de seriedad: . -¡Cualquier cosa! .H e m o s visto que una patología interna a la oligarquía acarrea.los caballos relinchan y los asnos rebuznan que son libres. la libertad individual.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN . provoca.

Por lo demás. . Volvamos a los métodos analíticos. en Mussolini. al ilustrar el he- cho de que la libertad refinada pero sin principio ni concepto se invierte en servidumbre salvaje.. proliferan en los países "democráticos" al menos tanto como han proliferado en las viejas oligarquías feudales. termine encadenado? -Es.L o cierto es que actúan en el cuerpo colectivo como lo hace un agente infeccioso en el cuerpo individual. que impide que tales avispones aparezcan en la colmena. Pensemos en Cé- sar y en Augusto. -Ésa es una evidencia histórica -acuerda Glaucón-. los caudillos o los führers tienen aguijones . . -Exacto.¿ Y eso por qué? -protesta Amaranta. que marchan adelante. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 347 .M e parece -observa Amaranta. que hace que todo el mundo. -Tienes razón. esos parásitos que. Los habíamos lla- mado -¿recuerdas?. -iCaray. deben vigilar con mucha atención a ese grupo social parasitario. La primera es la de los avispones malhechores. los parásitos. -Pero sólo los líderes. en Hitler. Se puede pensar también en un apicultor avi- sado. el poderoso ascenso del grupo de gente gastadora y pere- zosa a la vez. Hay entre ellos algunos gritones. Los buenos dirigentes.los avispones de una población política. los destruye sin piedad y echa al fuego los alvéolos de cera en los cuales se resguardan. gracias a la combinación entre el liberalismo económico y la pereza que les es propia. común a la demo- cracia y a la oligarquía. en Salazar.. Podemos dividir un país de nuestro Occidente liberal en tres clases. Pero era otra la pregunta que yo tem'a en mente: ¿cuál es esa patología. y la tropa de los cobardes los sigue. helo aquí transformado en un hombre del Terror! -exclama Amaranta. este grupo pa- rasitario es mucho más activo en el nuevo contexto que lo que lo era en el contexto oligárquico. De donde resulta que tiranías y fascismos. finalmente.r e - cuerda Glaucón. creo. que si- guen la escuela de los buenos médicos. en suma. Si ve a al- •gunos.que esa inversión dialéctica afecta tanto a los individuos como a las colectividades. nazcan siempre en un contexto que se declara a sí mismo democrático o republicano. . me embalo: es una facilidad.

¿Y la tercera clase? .Í E s evidente! Y aunque no tengan los medios. son los cabecillas violentos y los hábiles retóricos los que no paran de hablar ni un segundo.o b s e r v a G l a u c ó n . de pequeños funcionarios. que son también. los capitalistas que. Los dirigentes autoproclamados "populares" le re- distribuyen a una fracción del pueblo laborioso .. Así.los que complotan contra el pueblo. En esas condiciones.N o van a ir a buscaría en los panales de los que no tienen nada . .rara vez lo hacen. de paso. se rehusarán categórica- mente a ser asimiladas a los trabajadores más expuestos y a los más po- bres... de c a m p e s i n o s . mientras que en democracia su campo de acción es. guardándose para ellos. Los avispones les prometen en secreto proteger las fortu- nas establecidas. . Serían los más poderosos si se reunieran bajo el signo de una Idea. .S i n contar que los capitalistas también van a defenderse -interviene G l a u c ó n . mientras que los di- putados de base y los notables provinciales permanecen sentados alrede- dor y no hacen más que aplaudir. imbuido de sus tradiciones. se va a hacer correr el rumor de que son ellos . los que más desean reunirse bajo el signo de una nueva política igualitaria.S e les impide hacerío por todos los medios.. Van a crear partidos.y no los avispones.s e burla Amaranta-. Y primero se los divide mediante la corrupción. de empleados. un buen paquete. de derribar el orden establecido. obstinados en conservar y aumentar el patrimonio. despre- cia a esos arribistas y no les confía ningún puesto de poder. . ilimitado. las grandes masas de obreros. No constituyen una fuerza política organizada.P e r o . por así decir.¿ Y cuáles son las otras dos clases? -pregunta el impaciente Glaucón -Primero.E s el pueblo laborioso. y extraen de ellos su miel más provechosa. En las asam- bleas de las campañas electorales. se mantienen al margen del tumulto y de los riesgos del com- promiso político. van a lanzarse a la corrupción a gran escala.a la que llaman "clase media". .P o r q u e el régimen oligárquico. comprar a los díanos. .3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN .. . preocupadas ante todo por guardar ese confort mal adquirido. casi todos los asuntos caen en manos de algunas camarillas de intrigantes. por todas partes y siempre. ni tampoco la inten- ción.lo que lograron estafaríe a los ríeos. las llamadas "clases medias".

Es una ley rigurosa que semejante hom- . cuando entra en escena un jefe carismàtico? . grupos de choque. reforzar la tiación. de la policía. ya no va a poder abstenerse de probar entrañas sangran- tes de los suyos. y aspiran. Hitler hizo masacrar a toda el ala de su propio partido que creía en una verdadera "revolución" popular fascista. Fíjense cómo.E s el hombre de la situación. Se entra entonces en un período de disturbios. con procesos. Prueba con avidez. La metamorfosis me recuerda una historia contada por Pausanias: si uno prueba entrañas humanas cortadas en trozos y mezcla- das con tripas de toro. de becerra y de chivo. tan sólo un año después de haber tomado el poder. a los que exilia o asesina. contra la moderación conservadora. Con el pretexto de reducir la deuda.Y sin duda están forzados a hacerlo -completa Glaucón-. manifestaciones gigantes. complots de todo tipo. pero sobre todo contra toda organización independiente del pueblo que tenga como mira desplegar su capacidad política y reunificar a sus masas dispersas. Es siempre así. a una revolución conser- vadora.. so- bre un fondo de disturbios y de miedo. La amalgama heteróclita de las clases medias corrompidas y del pueblo enceguecido pone a la cabeza a un quí- dam salido de la nada. como creo. Nombra tribunales especiales en que los denunciantes. las SA de su viejo compa- ñero Rohm. la sangre de sus pa- rientes. Cuando el "protector de la Nación" ve a las mukitudes fascinadas por su discurso. Guando ven que se vuelven contra ellos la clase media corrompida. -¿Y es entonces. cierta- mente. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 349 . división del ejército. se transforma en lobo de in- mediato. con su gran lengua de lobo voraz. el jefe fascista entrega a los torturadores de la policía a todos aquellos de su propio campo que le disgustan o le hacen sombra. al que fue a insultar y a humillar en su prisión antes de que lo fusilaran.el que se transforma en tirano o en jefe fascista? -Siempre.. cuyo poder se constituye sólo por esa alianza. por una paga. recobran sus viejos reflejos de oligarcas. hacen condenar a inocentes. Esa criatura circunstancial va a proclamarse "protector de la Nación" y va a entablar el combate. -¿Es ese "protector" -pregunta Amaranta. del clero y de la magistratura. de feudales. los demagogos populistas y la fracción más ignorante del pueblo trabajador. con la ayuda del ejér- cito. someter a los banqueros. lu- chas de facciones. suprimir el desempleo.

hará bien en seguir el oráculo que. Pro- clama a voz en cuello su horror a la dictadura y multiplica promesas.c o m p l e t a Sócrates. en el carro del Estado y. más lentas.350 LA REPÚBUCA DE PLATON bre perezca bajo los golpes de sus innumerables enemigos.o b j e t a Amaranta-. ni por un segundo. solitario.no pocos burgueses reacios a este tipo de régimen. helo aquí montado. los árabes. al inicio de su reino.. de la T.P a r a eso le va a hacer falta -observa Amaranta. como un enorme yacente. Si se sospecha que un poseedor de algunas riquezas es un enemigo de los fascistas. los comerciantes chinos. confisca algunos dominios abandonados y les da la ' En el original: "sa grandeur gisait là. .E incluso . amigo mío.Í N o de inmediato! . o bien cons- truya un poder tiránico incompartible. La construcción de su poder y la exhibición de su felicidad sangrienta son. una policía secreta omnipresente.si los autoriza a desvalijar a tal o cual categoría de la población. . [N. Anuncia una mo- ratoria de las deudas.E s muy cierto que. se deshace en sonrisas ante todo el m u n d o y no deja de inclinarse ante todo aquel que encuentra.j .* Por el contrario. una vez abandonados sus hábitos de "protector". telle un Uès grand gisant". como dijo nuestro viejo Homero.. que yacía ahí su cuerpo ingente.C r e o que siempre encontrará suficientes maleantes de la peor ralea -responde G l a u c ó n . que tus pies delicados no te impidan huir a lo largo del pedregoso Hermo sin temer. los comunistas. los gitanos. según He- ródoto. nacionaliza algunas fábricas y les confía su direc- ción a sus allegados.una guardia perso- nal inmensa y servil. Los primeros días. "Dado que un mulo devino rey de los medos. tanto a su entorno c o m o en las declaraciones públicas. pasar por cobarde".S i n ninguna duda. una dictadura fascista despiadada . lo ahorcarán después de haberlo torturado c o n gran esmero. los judíos. Y del "protector de la Nación" no se dirá. . recibió Creso de la Pitia. . después de haber transformado a unos cuantos adversa- rios en yacentes. si los fachos lo atrapan. apareciendo en su ser de dic- tador fascista. . los armenios. a mi entender.

suscita gue- rras enseguida. quieran o no. abatiendo a los otros. De tal modo que al final no se encontrará. aunque más no fuere. si hay guerra. las dictaduras de este género necesitan promover guerras. Pero Sócrates. ¿Y luego? . los ciudadanos. pues sabe que.d i c e Glaucón. en declararie la guerra a toda esa gente de valor. una y otra vez. La "felicidad" prometida por los fascistas consiste inevita- blemente. entre la gente que le puso el pie en el es- tribo en la marcha al poder. que ya ha admirado lo suficiente la elocuencia de la hermosa Ainaranta. una onza de valor. ¿Y qué sucede luego? . ninguna personali- dad fuerte. con tono sardónico. entre ellos o incluso en su presencia. su política. en tenderies trampas hasta que el país se haya purgado de ellos por completo.S i sospecha que algunos tienen el espíritu demasiado libre para tole- rar su poder absoluto. empobrecidos.o b j e t a Sócrates. O sea que va a tener que eliminar a esa gente si quiere guardar el monopolio de las decisiones importantes.U n a purga para hacer reventar al enfermo . y se cree tranquilo por ese lado. .no van a hacerlo muy popular. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 351 tierra a los campesinos que lo sostuvieron.M e quitas las palabras de la boca.E s decir que el dictador y su grupo deben saber localizar a aquellos que tienen. muchos que dicen lo que piensan. corrompiendo a unos. -iSoberbio! -comenta un Sócrates embelesado-.C u a n d o terminó con^sus adversarios declarados. No es más que benevolencia y dulzura. ni en su campo ni en el de sus adversarios. o los en- trega sin más a los enemigos. . Será el reino universal de los mediocres y de los fracasados. Los más valerosos criticarán. Sócrates está maravillado: . . quiere retomar las cartas en el asunto: . Forzosamente habrá. el pueblo aceptará obedecer a un jefe. de inteligencia o de grandeza de alma. se ocuparán de la supervivencia cotidiana y no tendrán ni la energía ni el tiempo necesarios para compiotar contra él. Por todas estas razones. con franqueza. en su entorno inmediato. como la guerra exige impuestos muy elevados. allí donde tan pocas chances hay de salir indemne.P e r o todas esas artimañas . la guerra es un buen pretexto para eliminarlos: los envía el frénte. También sabe que. ¿Cómo puede continuar? -Va a tener que endurecer la represión.

Todos los avispones de ios que hablábamos verán ahí una buena ocasión de darse a la buena vida a expensas de la masa de la gente.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN . Sin embargo. Sófocles incluido. absoluto. podríamos tener alguna duda en lo que con- cierne a la sabiduría de los poetas.S i n contar a los mercenarios extranjeros atraídos por la paga.¡ P u e s sí! . Abnunado por tanta exactitud. Amaranta no estima estar fuera de carrera: . O bien se pasa la vida en medio de una pandilla de gente despreciable que. de la T.E n esas condiciones.] . lo odia. E in- cluso a ciertos obreros. su compañía rodeada por el odio de todos aquellos que no renunciaron a un mínimo de rectitud. a todo compromiso con el régimen. la corrupción y las prácticas infames del mercenariado. el fascista es cautivo de una magnífica necesidad. o bien lo asesinan. Amaranta no renuncia a ganarle la partida a Sócrates- . ya que en Áyax el locrio escribe que: Sabios son los tiranos que con tiranos más sabios se hicieron grandes amigos y supieron cómo usarlos. ade- más. El médico quita del cuerpo individual lo peor para salvar lo me- jor. el rechazo completo.* ' En el original: "Sages sont les tyrans qui des tyrans plus sages / Ont fait leurs amis chers et défini l'usage". arrancados de la fábrica y trasplantados al palacio de! fíihrer. cuanto más detestado es por sus c o n c i u d a d a - nos. Sócrates se resuelve a tomar el puesto de comando: . En el otro. [N.E n suma. numerosa y fiel Y pienso que no van a faltar candidatos surgidos de las capas sociales de- sestabilizadas por la crisis de la democracia.s o n r í e Sócrates-. tan deslumhrados que ya ni se les ocurre volver al trabajo. más necesario le es tener una policía a sus órdenes. Sócrates se regodea entonces con uno de sus principales caballitos de batalla: . El dictador fascista es lo contrario del médico. de lo cual él es regente. Ta- les son los nuevos camaradas del gran jefe. El fascista procede en sentido inverso con el cuerpo colectivo: erradi car lo mejor para salvar lo peor. En un extremo.S i lo que dices es cierto.

entonces? ¿Recuerdas? Y si de la justicia la ley hay que violar. Volvamos a la cuestión que nos preocupa: ¿cómo va a encontrar el dirigente fascista los fondos para mantener a su policía secreta. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 3 53 Amaranta vuelve al frente: -Eurípides. [N.Y a sé. sus residencias subterráneas y su ejército conquistador? ..S i el Estado posee reservas. tales como cuadros o esculturas sacadas de los museos. aún no vencida: . es por la tiranía y su violenta alegría que del injusto el empleo bien se puede desear. o la masa de objetos sagrados que se encuentran en las iglesias. Tampoco tendrá ningún escrú- pulo en venderle al mejor postor tesoros nacionales..] . cuando están cerca de los gobiernos realmente populares y que incorporan una Idea. en particular en forma de oro o de divi- sas extranjeras. despóticas. va a malvender todo eso. y sacando partido de sus bellas voces potentes y persuasivas. la arrastran hacia las formas de poder en apariencia democráticas y. irritado. ¡y sin aumentar los impuestos! • En el original: "Et si de la justice il faut violer les lois / C'est pour la tyrannie et sa violente joie / Que de l'injuste on peut désirer fort l'emploi". Ahora va a decirme que. Eso ya es algo para el presupuesto de la policía. En Las troyanas habla de "la tiranía que iguala a los hombres con los dioses". reúnen a la gente. querido Sócrates. en reali- dad. por supuesto. a su guar- dia personal. que reciben una paga nada desdeñable tanto de los tiranos como de los dirigentes parlamenta- rios. no le va a la zaga. desde que pueden benefi- ciarse de la indulgencia de los gobiernos.* y Amaranta. y que sólo les falta el aUento. los poetas se precipitan. ya sé. Pero créame: nuestros grandes poetas tienen suficiente espíritu para disculparle a usted esos furores especulativos que lo animan contra su inocencia artística. esto no es más que una digresión -retrocede Ama- ranta-. Y va a hacer valer.¿ Y en Las fenicias. Sócrates no se deja aventajar: . -¿Terminaste? -pregunta Sócrates. -Después de todo. de la T. de repente.

tendrá que mantener además a toda esa camarilla? . devenido adulto y catapultado al poder absoluto. y toda la pandilla de gente de baja calaña que lo rodea! ¡Volverse esclavo de los esclavos de su hijo. sus verdugos y sus bufones. o "civilizados". estará en seco. Habiendo querido evitar el humo asfixiante del despotismo oculto de los grandes burgueses.o b j e t a Amaranta-. sus delatores. sus consejeros secretos.que el pueblo que hizo posible. él con toda su camarilla. -¿Quieres decir . . el padre-pueblo. de aque- llos que se autoproclamaban "demócratas". Tenía los atolladeros y los señuelos de la libertad desorientada. ¡el pueblo se va rebelar! Muchísima gente se pondrá a decir que una criatura política del pueblo. Los polis sin parné y amargados comenzarán a compiotar entre bambalinas. el de quien es esclavo de otros esclavos.s a l t a Sócrates. O sea que le va a ordenar al usurpa- dor que salga del país. . sus putas.¡ Q u e intente. y ahora se ve vestido con la librea del servilismo más doloroso y amargo. —Pero vamos. que las bandas fascistas se apoderaran del Estado. el Guía. con todo. Ahora es demasiado tarde. sus amantes. como un padre echa de su casa al hijo ingrato y a todos los turbios parásitos que ese hijo instaló allí. pero cuando haya ven- dido todo. un hijo del pueblo.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN .e x c l a m a Sócrates-. por su desorientación y su pasividad. su policía. no puede ser ali- mentado indefinidamente por su padre-pueblo. sus favoritos.S e verá forzado a hacerlo. vivirá entonces a expensas de aquellos que lo pusieron en el trono. un padre! ¡Qué ho- rror! El pueblo quería deshacerse de la pesada tutela de los ricos. cayó en la marmita hirviente del despotismo de los pequeñoburgueses desenfrena- dos. El pueblo salió de Guatemala y se metió en Guatepeor. Ellos deberán pagar por su entorno.M u y bonito todo eso .¡ D i o s mío! . ¡encima con sus sirvien- tes. acarició y educó a semejante bebé. echar al dictador salido de sus entra- ñas! Comprenderá su desgracia. Lamentará el día en que engendró.lo que todo el mundo llama una tiram'a fascista. en suma. No deseaba ser saqueado por una mafia sanguinaria. —Ése no es un problema —responde Glaucón a su hermana-: el gran Jefe. Es él el más fuerte. . ¿Para ti el tirano es un parricida? ¿Degüella a sus viejos padres y pisotea su cadáver? —Es exactamente eso —y Glaucón está muy contento de tomar el timón de la discusión.

veamos: nos falta un instrumento conceptual.E s o es lo que son también los colonizados de los países de África.s e lamenta Glaucón-. si- guen siendo numerosos y poderosos.S í . llamándolos "cwuilles". • En francés. que prevé un inmenso desvío. .. cuando los pequeños blancos pobres llegados de la metrópolis los des- precian y los maltratan. la forma general de esta suerte de política. Decidimos dejarlos en francés porque toda traducción hubiera implicado cambiar la réplica por completo. -Ya hemos distinguido los placeres necesarios de aquellos que no lo son. "bicots". Creo que gracias a ustedes dos podemos jactarnos de haber descripto brillantemente el pasaje de la democracia a la tiranía fascista. por la ley.d i c e Glaucón. con un tono tristón: . escondidos en las profundidades del inconsciente. Vayamos más lejos: entre los placeres y los deseos que no son nece- sarios. delaT] . -Después de tantas horas de discusión . -Sólo que. Queda por examinar el tipo humano correspondiente. "négros". queridos míos -opina Sócrates—. y. se desmoraliza y. en parte. sobre la marcha. En ciertos individuos. algunos parecen estar con claridad sustraídos a toda ley.E l prototipo del tirano -aprueba Amaranta. [N. con los cuales mantiene una relación dialéctica. que a su vez está animada por los deseos. La tiranía es el punto en que la violencia política y la violencia libidinal se tornan indiscernibles.. prosiga. ¿Pero cuál? . CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 355 Amaranta no quiere desaparecer: . los términos racistas peyorativos 'crouilk" (o "avuUlaf) y "bicoCse apli- can a los magrebíes. "négros" y otras graciosidades* . Glaucón. esos de- seos fuera de la ley pueden volverse en gran parte inactivos.U n análisis riguroso de las diferentes suertes de deseos. nos faha un instrumento. En otros. Hannah Arendt lo vio muy bien: hay una continuidad histórica entre el salvajismo imperial ejer- cido por los "demócratas" y la crueldad fascista. y con la ayuda del pensamiento racional. -Bravo. Existen originariamente en todo individuo.E n tal caso. con tono sentencioso-. a los negros. Pero están reprimidos. sin importar su origen.

En ese estado pulsional. por transferencia. Como tan bien lo vio Freud. esa potencia irresistible. Sócrates. -ÍEh! —replica'Sócrates-. para preservar así la aptitud de esta última para in- . ya que son aquellos que se des- piertan cuando duermes. en el corazón de la noche. prostitutas. nos dormiríamos. Es entonces. bragas. Ante esas evocaciones abigarradas. ila ins- tancia del Sujeto llamada Deseo se atreve a todo! Rompe todos los víncu- los. era el ancestro de todos los psicoanalistas? Después de todo. nos entrega a las pulsiones? —Un buen psicoanálisis . más ca- paces de afirmación y de creación. —Los conoces. con toda suerte de cosas: hombres. cuando se encabrita la instancia animal. cabras. En una palabra. a fuerza de hablar. de modo tal que se calmara y que ni su tristeza ni su alegría llegaran a turbar a la ins- tancia Pensamiento. La instancia del Sujeto vinculada a la calma so- berana del pensamiento racional es precisamente aquella cuyo reposo asegura el sueño. Glaucón permanece por un momento pensativo y. la que exige con ferocidad su ración cotidiana de comida y bebida. incluso si no hubiéramos encontrado la constitución política ideal.s e burla Amaranta. se trans- forma en una pulsión agresiva que nada puede detener. Amaranta toma un aire irónico. y menos inclinados a los cortos goces perjudiciales. intelectualmente más ágiles. Ella rechaza el sueño y busca desplegar sus disposiciones propias que son las que se denominan pulsiones. ya sean los de la moralidad o los del pensamiento. dioses o niños. salvaje. la pulsión une un objeto flotante a una transgresión ilimitada. ese deseo es también el de matar al padre y. el deseo liberado del Sujeto es entonces el de acostarse con la madre y. como todo el mundo. habiendo to- mado el recaudo de no someterla instancia deseante a la pura abstinencia ni a la búsqueda devorante y vana de la satisfacción total.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN -¿Podría ser más preciso en cuanto a esos "deseos fuera de la ley"? —pregunta una Amaranta suspicaz. De manera simétrica. después de habernos ejercido así en la concentración mental. devenidos. luego: —¿Qué hacer —pregunta. portaligas. ¿No declaraba tu gran pensador Jacques La- can que yo. por transferencia de objeto. en cambio. armados con una instancia racional nutrida de be- llas demostraciones ilustradas con ejemplos convincentes.cuando el sueño.

de acuerdo -patalea Glaucón-. el presente disipa o el futuro oscurece. dotado de un natural más sólido que el de sus corruptores. salvajes.E s que trataba de decir las cosas como las veo: en la totalidad de sus relaciones inmanentes. Sirviéndose de uno y del otro -avaricia y prodigalidad. etc. prostitutas. fuera de la ley. en el umbral del sueño. y con el último subjuntivo. respeto e in- solencia. pudiéramos abandonarnos al verdadero reposo. disciplina familiar y relajo. fue contraeducado por la banda de jóvenes con la cual. entre nosotros. En todo caso. tal como lo prueban sus sueños. lujos. se imaginó que actuaba con . movido en realidad por un odio bien comprensible a la avaricia de su padre. el Pensamiento. cuando al fin los sueños dejaran de vehicular sólo deseos prohibidos tra- vestidos en imágenes enigmáticas y tuviéramos entonces la suerte de atravesar la noche en dirección de nuestra verdad. habiéndole dado un vigoroso impulso a la tercera ins- tancia. eligió la vía intermedia entre dos modos de existencia por sí mismos inconcilia- bles. se volvió el teatro de un conflicto interior implacable. ¿Pero la política. dejé de respirar. Sus compañeros. No obstante. . uno cree refinados y subversivos. adoraban los deseos que. al llegar la adolescencia. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 357 tentar sola. todo ello en el mismo movimiento por el cual habríamos apaci- guado lo suficiente a la instancia del Afecto. nuestro joven se abandonó a todos los excesos. se aglutinó.-. habiendo contenido la dimensión pulsional a la que están expuestos el Deseo y el Afecto. ya corrompidos. a esa edad. Educado en la infancia por un padre oligarca más bien amarrete que de- testaba los deseos superfinos del tipo fiestas. Aquellos que. no están más protegidos de esos deseos que los otros. por no habernos irritado contra nadie.. En esa escuela.D e acuerdo. . juegos. y por sus propios recursos.Í Y bien! -exclama Amaranta-. a fin de cuentas. el difícil examen de aquello que aún no conoce en lo que el pasado borra. etc. en todo esto? -Acuérdate ahora de lo que hemos dicho del hombre democrático. de tal manera que. Retengamos sólo lo que va a servirnos: en cada uno de nosotros yacen deseos pasmosos. htienuda frase hemos atravesado nosotros! Con el primer "incluso si". imaginan que pertenecen al pequeño número de los espíritus mesurados. Icreí que iba a perecer asfixiada! . Tironeado en direcciones opuestas.

por cierto. primero. lo mejor que hay. va a clavarse en lo más vivo de la carne de los jóvenes demócratas.a d m i t e Sócrates.Y entonces volvemos a la tiram'a. Es eso la democracia: ni chicha ni limonada. llevada hasta el punto en que. Al crecer.. Tiene hijos y. tal como lo era su padre. . Fue así como de oligarca. Y. contra esa máxima paterna. Supongamos ahora que nues- tro joven demócrata envejece. las músicas embrutecedoras. sean hijos o hijas. que son retoños de la democracia. pasó a ser demócrata. Pero recordemos que no es lo peor que hay. los educa según su máxima del justo me- dio. Simple comparsa. para que ese deseo. Los corruptores van a recurrir esta vez a una suerte de pasión erótica irreconocible. Comienzan.. el odio racista.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN mesura. como siempre. . esto no pero tampoco aquello. cuyos ob- jetos son cada vez más monstruosos. al fascismo. de los otros de- seos. de- fendida con uñas y dientes por sus corruptores bajo los nombres de "li- bertad". de hecho. "rebelión" o "nihilismo".S i n duda. la facción de los deseos ilimita- dos y mortíferos va a tener una ventaja considerable. avispón en jefe. sin duda . orientada por una suerte de pulsión negra absoluta.E s o es -verraquea Amaranta-.. Van a abandonarse. Pero su defensa interior es mucho más débil que la de un hijo de oligarca. acarree en consecuencia el gusto por el saqueo. a una vida caótica.. por cierto. esos hijos van a rebelarse. . fiel a su frágil compromiso existencial. muy cerca de los estados de ánimo de la futura clientela de las bandas fascistas. . el justo medio. por fin. su vida no era ni absolutamente disipada ni absolu- tamente servil. es entonces presa de una verdadera locura.Si tenemos en mente la idea comunista. como es natural.. Pero poco a poco el aguijón del deseo ilimitado. por for- mas banales de la corrupción. si encuentran en sí . la tortura y el asesinato.. el erótico del que hablo zumbará entre las nubes de incienso. Su individualidad. las enca- madas improvisadas. los juegos de dinero dopa- dos con cerveza y vodka. El medio. Por más que el viejo demócrata quiera fomentar en ellos los deseos medios y predique la noble "sensatez" abiga- rrada del demócrata común y corriente. ese género de democracia no es. y de lo que éste exige en cuanto al poder absoluto sobre los otros y a los recursos siempre disponibles para su satisfacción irmiediata. la brutalidad y. . el humo del hachís. los coros emborrachados y ridículos.. .

se vuelve pulsional. en el comedor de un gran hotel. cuyos efectos intento describir. . se cubre con un guiñapo militar blindado con condecoraciones y hace ta- conear sobre el parquet unas grandes botas negras bien brillantes. o en la demencia colé- rica. se pavonea en slip. del führer. echa polvos de lo lindo. gasta todo su parné. para llegar poco a poco al retrato del gran Jefe. Y por eso podemos ahora describir la vida intima del tipo humano tiránico o fascista. maltrata a sus cortesanos. que preside siempre los destinos de un Estado entregado a este género de política. Pero esta alienación se encuentra también en la embriaguez. Pero un buen día está en seco de veras.c o n c l u y e Glaucón-. cuando uno se imagina que es capaz de comandar a los dioses. sobre la marcha. bebe. un joven adulto como yo está predis- puesto a entrar en la clientela de un tirano o de un jefe fascista cuando. al apuntalarse mutuamente su disposición natural y la corrupción ocasional. . de mañanita. despre- cia a las mujeres. a falta de tener poder sobre sí mismo. -¿Puedo intentarlo? Es Amaranta quien hace la pregunta y quien. Pide prestado. se encuentran purgados de toda norma aceptable.¿ N o están hablando. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 359 mismos opiniones o deseos que se consideran en general sensatos y pi- den un resto de reserva o de compostura personal.S e puede llamar a la pulsión literalmente pornográfica. mañosos y delatores. en definitiva -observa Amaranta-. A ese tren. vende. Pero después. Quiere el poder sobre todos y todas. fuma. -¡Qué intenso retrato del joven fascista! —admira Amaranta. humilla a sus conocidos. de lo que Freud llama la pulsión de muerte? ¿No es ella la que triunfa en la subjeti- vidad fascista? —Exacto. hace que se la chupen en los pasillos. el tirano del sujeto. co- mienza el retrato sin esperar que se lo soliciten: -"Banquetea. Donde abunda el dinero. de imnediato. el alcohol y las drogas.A s í . adictivo y violento. Entonces lo asalta una acritud agresiva de pequeñoburgués . sujetos consagrados en lo sucesivo al culto de la muerte. lo cual deja en ellos todo el lugar libre para una locyra llegada de otro lado. sobreabundan putas. . los exterminan y los expulsan de su intimidad psíquica hasta que. Manda a la mierda a sus servidores.

la horda de la Muerte. ¿no está tentado. las que escoltan al instinto de muerte. de su obediencia. la angustia y el dolor Sus padres tampoco se salvan. golpear. la censura ejercida sobre su espíritu consciente por la ley del pa- dre. a las agresiones contra los viejos y los discapacitados. ¡Dinero! ¡Dinero! ¡Y poder! Si no vuelven a él. han muerto en él de forma definitiva. el padre y la madre ya no tienen más dinero. Esas nuevas ideas. bloqueaba a la pulsión de muerte los caminos de la conciencia vi- gilante. el fas- cista convencido: es. a pesar de su mediocridad. He aquí con toda exactitud lo que es el hombre tiránico. ¡Lo que resta para él. las ideas que permi- ten distinguir qué es honorable y qué es abyecto. Las nuevas ideas. mientras que el enjambre de deseos-avispones. de arrancarle la cartera a una vieja-dama en la calle o de vender en los rincones sombríos heroína adulterada? El resultado es que las viejas ideas que en otros tiempos le parecían justas. a ese paso. una noche." -¡Sí. ame- nazar con echarse por la ventana ante sus ojos? ¿Qué vale una madre marchita y lacrimosa frente a una apetitosa top-model con las piernas des- nudas. El enjambre de deseos que cobija bajo la autoridad de Tánatos el gran avispón. de romper un distribuidor de billetes. de sus miradas cómplices y ate- rrorizadas a la vez. an- tes. de su culto del justo medio. los senos discretamente siliconados y un coño jugoso? ¿Qué vale un padre calvo y doblado en dos por el reumatismo frente a un joven monín despechugado. lo que era a . cuando el dormir levantaba. como si fue- ran cosas que van de suyo. zumba más que nunca.360 LA REPÚBLICA DE PLATON arruinado. por algu- nas horas. a los chanchullos más sórdidos. en estado de vigilia y constantemente. al chantaje. si es para continuar gozando del miedo de los otros. con la voz de la muerte. si es para encamarse con unas tías complacientes y arruinarse. A faha de otra cosa. logran en él una victoria decisiva. ¿Dilapidó su parte de los bienes familiares' Poco importa. en la ruleta del casino. de grado o por la fuerza! ¿Reducir a nada a su padre y a su madre? ¿Y por qué no. Se acostumbra. en medio de escotes y de fracs? Si el viejo papi y la mami resisten. sí! -interrumpe un Sócrates entusiasmado-. ¿por qué no gritar. se manifestaban sólo en sueños. nuestro jo- ven héroe. cuando la democracia. lo empuja aquí y allá como a un loco furibundo que busca por todas partes a quién sacarle dinero.. aun cuando no se conformara a ellas.. con un culito que se menea y un miembro conside- rable? Sólo que.

Son sicofantes natos. inactivos. en un país. aquellos cuya subjetividad es de tipo fascista -tipo que acabamos de describir. . siendo joven demócrata. en la génesis de un Estado fascista . por su elección de vida. es probable que entren en la guardia pretoriana de un tirano extranjero o ayuden a una potencia impe- rial. CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 361 veces en el corazón de la noche.s e interroga Glaucón. a los que uno ve hacer descaradamente falsos testimonios a cambio de un sobre lleno de dólares. por ejemplo. . sólo pueden quedarse donde están para cometer allí un mon- tón de pequeñas fechorías repugnantes. ni guerra en la que dar libre curso a su pulsión de muerte.son poco numerosos. al darse cuenta de lo numerosos que son. y que poco a poco. es necesario que ese tipo humano haya proliferado. -Habría que ver cómo se articula todo eso.. como mercenarios. . y que todos los que pertenecen a él. no retrocede ante ninguna atrocidad y busca todos los goces. Si no encuentran ni país fas- cista dispuesto a acogerlos. a nivel de conjunto. incluso los más infames.S i .¿ D e qué tipo? -Pintarrajear los muros con inscripciones antisemitas.E s que todas esas fechorías. profanar tum- bas. A partir de allí. en su inconsciente. insultar a las mujeres. tanto los deseos que se instalaron en él por el espíritu de banda de su adolescencia como los que yacían. escribirle a la policía que su vecino es un obrero africano sin pa- peles. lleven al poder a aquel de entre ellos que exprese en sus dis- .. en sórdidas guerras. constituir comandos al servicio del Estado o de los patrones para romper huelgas. comparadas con el desastre que repre- senta la llegada al poder de los fascistas.¿ Y es eso lo que usted llama "pequeñas" fechorías? . ayudados por la inercia de las masas populares y la estupidez conservadora de los partidos llamados "de izquierda". Y para que ese desastre esté al orden del día. pueden parecer casi mezquinas. y si la opinión media no tiene ningún gusto por sus maquinaciones. atacar a los ne- gros y a los árabes a golpes de porra en rincones sombríos. vieron sus cadenas rotas y su energía maléfica liberada. Les encanta también la delación. reunidos. La pulsión que vive en él y anima una anarquía opresiva orienta al desdichado Como el tirano dirige al Estado: se atreve a todo para satisfacer los deseos obscenos de su subjetividad co- rrompida. en sus pesadi- llas.

los cretenses-. se vuelve hacia Glaucón y parece hablar sólo para él: —¿No se puede decir que es absolutamente imposible tenerle con- fianza a esa gente sobre lo que fuere? -"Absolutamente" es la palabra que conviene.¿ Y que llevan la injusticia a su colmo? -Considerando nuestro acuerdo sobre lo que es la justicia. como dicen. mercenarios extranjeros de la misma estofa que él. y rara vez. feroz y/o sumiso. no tiene en cuenta los estados de ánimo de la jovencita. lúgubre. . maltrató sin dudar a sus padres. es indudable. Un fascista nunca disfrutará la libertad ni la amistad. Pero Sócrates. tenemos más ejemplos de la segunda posibilidad que de la primera . es menester que.s u "matria". idénticos a lo que son cuando ejercen el poder. apenas obtuvieran lo que querían. por parti- darios de una política nueva compatible con la idea de comunismo. tal vez de modo más preciso. . si tuvieron necesidad de obtener un favor de alguien. si es necesario. despierto y siem- pre. Hacen de él un tirano. . O bien se rodearon de aduladores prestos a servir a su infamia hasta el final. haya llegado. o bien el tirano. ahoga la revueha en sangre y castiga sin piedad a su patria .O b s e r v a que los de ese tipo fueron. encabezada. en otros tiem- pos.d i c e Glaucón. De hecho. por el momento. colándose en la familiaridad de aquel de quien dependía el fa- vor para jugar todos los roles del fiel servil. es lo que el hombre de bien es sólo en sueños. o bien. A partir de ese momento. y reservándose la posibilidad de desaparecer y comportarse como perfectos extranjeros. fueron ellos los que se hicieron los perros sumisos.P o r desgracia.362 LA REPÚBLICA DE PLATON cursos la más completa convicción.r e s u m e Amaranta. habiendo perte- necido desde muy temprano al grupo fascista. o bien la revuelta popular. —Resumamos. a fuerza de . . introduciendo. del mismo modo en que. ya que son siempre tiranos o esclavos. en su vida privada. si es posible. Para que alguien caiga en ese estado miserable. o hasta como enemigos despiadados. que considera esto un poco largo- una vida de perro.E n suma . barre al tirano con sus esbirros. Por eso aque- llos de ese tipo no aman ni son amados a lo largo de su vida. El peor de los hombres es aquel que.

así. La tiranía es la soledad de quien ha perdido el poder de amar y sólo ejerce. Y cuanto más dura y aumenta esa soledad. más devora al Sujeto la corrupción tiránica que lo habita. . CFA'TICA DE LAS CUATRO POLITICAS PRECOMUNISTAS 363 intrigas y de violencias. y de consagrar a los otros. al ejercicio solitario del poder. el vano poder de consagrarse. a la muerte.

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¡ M e propones escalar en muletas. Está sentado. ¿no es cierto? 365 .H e aquí la ocasión. porque sé muy bien que la opi- nión. en aparente pleno día. Xl^ Justicia y felicidad (573h-592h) SÓCRATES parece herido por sus propias palabras. maestro. es muy versátil.esta relación entre injusticia objetiva y derelicción subjetiva? Quiero decir: si examinamos esta relación en el elemento de la Verdad. y sin que el camino esté trazado. ¡Te lo habrás buscado! -Sí. querido Sócrates. anun- cia la tarde todavía lejana con una suerte de palidez límpida. ¿Acaso piensa que lo que acaba de decir acerca del tirano -que una larga soledad lo clava a su sustancia. en lo más recóndito de su alma. silencioso. ¿Podemos generalizai. Soy toda oídos. de volver a la difícil cuestión de la felicidad. en lo que concierne a la felicidad de los ricos y de los poderosos. una temible montaña! Te voy a interrogar a ti. como si la descubriera en la cabecera de su cama en el momento del despertar: . ¡No hay más que ver los magacines people! Sócrates mira a la jovencita con curiosidad. tanto más el ejercicio de un poder absoluto exacerba esa infelicidad oculta. en esa extraña luz que. —Hemos convenido en que existía una suerte de isomorfismo entre la forma de un régimen político y el tipo de individuo que en él prospera.se aplica también al filósofo? ¿No sale la filosofía del escep- ticismo como la tiranía de la democracia? Es Amaranta la que relanza la acción: . si aún le quedan fuerzas. Su descripción sobrecogedora de la vida del tirano parece indicar que su ferocidad solitaria induce. Y que. con los ojos cerrados. una especie de indecible infelicidad. cuanto más pasa el tiempo.

en definitiva.E n suma -dice Amaranta-. lo consideremos en su .Oligarca >f Democracia — > Demócrata 1r Tiranía -> Tirano Y este diagrama es conmutativo -agrega. Y no dejarse deslumhrar al ver a un tirano. -¡Eres demasiado fuerte para mí! En todo caso. Desde el momento en que se trata de la felicidad y de la infelicidad. ni a la pequeña camarilla que lo rodea. los principios no bastan. de la inmanencia a la Idea de lo Verda- dero. . y por ende. el diagrama siguiente (lo dibuja directa- mente sobre la mesa). -Exactamente. pone en evidencia un paralelismo estructural. puesto que hemos definido con precisión nuestro comunismo según la norma de lo Verda- dero. -Podemos también sostener que lo que un régimen político es a otro régimen político. ¿cuál es la relación entre la política tiránica y la política comunista tal como la hemos descripto de modo sumario? . Es menester que penetremos en el interior del país.V e o bien el problema. y no es más que un ejemplo. Cuando se trata de la felici- dad o de la infelicidad. Una es la peor de las políticas. el individuo que corresponde al primero lo es al indivi- duo que corresponde al segundo. hija. Oligarquía >.U n a relación de contrariedad. que no es más que una soledad entre otras. estoy seguro de que puedes responder a la siguiente pregunta: desde el punto de vista de la Virtud. las cosas se complican de otro modo.D e acuerdo. . que la pregunta era dema- siado fácil! La relación de la que hablas es evidente.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN -Absolutamente. la mejor. . ¡Pero me confesarás. querido maestro. la otra. Hay que llevar a cabo una indagación empírica.

¿Pero tiene usted. de viaje. vamos! Y respondamos así a nuestras propias preguntas. en efecto. como un niño que no ve sino el aspecto exterior de las cosas. . JUSTICIA Y FELICIDAD 367 conjunto y. ¡Noches viscosas. no yo. -Entonces . -Eres tú quien lo dice. cuando deja. Nuestro espía ve lo que está detrás del decorado. Como Shakespeare cuando consagraba su teatro a la angustia de los re- yes. el que sabe entrar por la sola inteligencia deductiva en la estructura que co- manda la psicología de alguien. un espía de ese calibre? -Sí. por toda la parafernalia-que despliega el tirano para uso de los ton- tos. fue testigo de lo que su- cede en su intimidad. sino de los individuos. Demasiado de cerca. entres sus amigos y conocidos. en materia de felicidad colectiva.s e entusiasma Amaranta-. cuando toman forman los complots mortales. . en este momento. -¡Pero sí. y que ninguno podría. y lo conoces bien: tu hermano Platón.. sus máscaras de trágico. Un verdadero espía al servicio de la Idea no se deja engañar. ¿Quién. Lo que planteo es un poco diferente. Él vio muy de cerca a Dio- nisio I y a Dionisio II. —Estoy segura de que un espía de ese género llegaría a la conclusión de que ningún país está más desolado ni es más miserable que el some- tido a un tirano. Compartió la vida del tirano. Amaranta! —se indigna Glaucón. rivalizar con un país impulsado por una auténtica política comunista. Pero tu hermano está. Es a él a quien todos debemos escuchar. venenos y pesadillas! El que vio todo eso puede decirnos qué hay de la beatitud o del infortunio del tirano comparado con otras figuras de la individualidad. nos internemos en su corazón más se- creto antes de poder concluir.. por un instante. como si hubiéramos estado en los banque- tes de esos tiranos y nos hubiéramos acostado con ellos. nuestro espía estudió las reacciones del tirano en los momentos en que la amenaza se precisa. tiranos sucesivos de Siracusa. hagamos como si nosotros mismos fuéramos esos espías. como espías de la Idea.. —¡Oh. observó su comportamiento en el círculo estrecho de sus familiares. incluso. Pienso que habría que recurrir al mismo tipo de espionaje intelectual cuando no se trata ya de los políticos. puñales invisibles..S i n ninguna duda.. Jamás es víctima de las confusiones urdidas entre el ser y el aparecer.. es capaz de pronunciarse sobre quién es quién? A mi entender.

-iBravo! .que hemos identificado. De un indivi- duo cuya forma subjetiva está así alterada. pero en él desatada: los deseos más bajos. En el individuo adap- tado a la tiranía. tanto en el individuo como en el Estado. Casi todo el mundo .y singular- mente aquellos cuyas convicciones obedecen a una norma racional. si se admite que un país sometido a un tirano es un país esclavo. Incluso en un país cuyo Estado es despótico se encuentran individuos que se dicen libres por el hecho de que presentan todo el aspecto exterior de la figura del amo. tenemos que poder demostrar que la misma estructura organiza la interioridad de ambos.e l Pensamiento. reducido a la esclavitud. y tiene conciencia de ello. ningún Estado fas- cista alcanza sus objetivos proclamados: el Reich de los mil años. tanto en el tiempo histórico como en el tiempo p r i v a d o -Primero .T u inciso sobre la racionalidad es muy precioso. Pero sé más precisa. subjetiva e inte- riormente. . las ínfulas demen- tes de la satisfacción que produce pisotear a los más débiles. muy tarde. diremos que no es en modo alguno libre.está hundido en una esclavitud abyecta. ayer por la noche. en lugar de la posible grandeza de un Sujeto.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN -Perfecto -sonríe Sócrates-. dime lo que uno y el otro sobrellevan.d i c e con timidez Amaranta-. ¡He aquí por fin e! retrato del facho! Es un calco perfecto de él. me parece que. la delación. el Afecto y el Deseo.e x c l a m a Sócrates-.Y bien. sólo hay bajeza y ausencia de libertad. sino que cayó en la figura paradójica de quien es esclavo de sí mismo. si partimos de la similitud entre Estado e individuo. De hecho.s e entusiasma Amaranta-. a una medida. ¿no? -Sí. debe de estar él mismo. Lo cual quiere decir que. Circulando con libertad de uno al otro. y hasta la sostiene. un individuo que to- lera la tiram'a. Recuerda que el Estado y el individuo se asemejan. . ¿Qué te permite sacar a la luz a propósito de la relación de isomorfismo entre Estado e individuo? . pero son muy poco numerosos. la Italia . la instancia del Pensamiento se encuentra dominada por esa pequeña parte de la instancia "Deseo" comúnmente sumisa. la envidia. debemos referirnos a las tres instancias del Sujeto . -¡Dialéctica diabólica! .Y para completar la analogía -insiste Sócrates-.

tiene la desgracia de que las circunstan- cias convulsivas de la política fascista. nacido en ese orden. avergonzado de haber errado con la salida.S e puede suponer. Las máquinas de guerra petar- deantes de las que el facho es siervo caen en la miseria material y mental y no hacen más que oxidarse después del desastre. digamos cincuenta.C o m o identificas "tiranía" y "fascismo". -¡Vas demasiado rápido! -protesta Sócrates-. Bajo ningún otro régimen político se registran tantos lamentos ahogados. desde luego -dice Glaucón. al menos en un punto: ejercen una autoridad absoluta sobre muchas perso- . en efecto. arrancándolo de una vida sin duda deplorable. so- bre todo si se habla de fascismo. si prefieren.d i c e Glaucón. porque se trata de la más importante que puede haber: ¿cómo distinguir la vida según lo Verdadero de la vida condenada? -Ah. . se parecen a lo que son los tiranos a escala del Estado. Es una acumulación de do- lores que sólo el miedo disimula. El facho se ve en secreto como un frustrado y se pasa la vida intentando superar. que es mucho peor -dice Glaucón sin convicción. A escala de la familia y de la propiedad. pero anónima. ¡No se debe suponer nada! No estamos aquí for- tificando creencias. Toma a uno de esos terratenientes que poseen un gran número de esclavos.. hay que insistir en el miedo que asuela al país y a sus habitantes. quejas de supliciados que el secreto de los calabozos vuelve inaudibles. -Suponer. gemidos contenidos. Está aquel que. ya podemos concluir que es el más infeliz de los hombres.Y para esclarecer la amplitud del problema. JUSTICIA Y FELICIDAD 369 imperial y todas esas ínfulas milenaristas. Pero funciona bastante bien. que no aguanta más callarse-. Y es lo mismo en el caso del individuo tiranizado por sus deseos más abyectos: tiene siempre el sentimiento de fracasar. . . o fascista. suponer. Hay algo mucho peor que el individuo sometido al orden tiránico. Me parece que. sin lograrlo. . eso te lleva a tomar las cosas por el lado de Nietzsche. la pareja fatal del resenti- miento y la culpabilidad. o incluso más. Debemos tratar esta pregunta con medios puramente racionales.. lo propulsen a la cumbre del Estado. voy a utilizar una com- paración.Y si el individuo es presa de los mismos males que el país .

370 LA REPÚBLICA DE P U T Ó N nas.N u e s t r o hombre estaría entonces como aprisionado por sus vecinos. esa gente no tolera que un individuo se eleve por encima de los otros y pretenda dirigirlos. matan mujeres. en general.c o n f i r m a Glaucón-. Enclaus- . En nombre de los "derechos del hombre". niños. por los esclavos? -Temblaría día y noche .que es porque saben que. todos sus s¡rvientes y esclavos.e n t e n d a m o s por hombre "libre" un propietario de esclavos-.c o m o desea todo pequeñoburgués. Cualitativamente es lo mismo. en un desierto donde no puede contar con el apoyo de n¡ngún otro hombre "libre" . con su mujer y sus hijos. todos feroces demócratas. lo hacen torturar y asesinar en prisiones secretas. organizan contra el "dictador" una expedición militar devastadora. es sin embargo el único de su país que no puede viajar ni . . dominada por el carrusel de los miedos y de las pulsiones. Lo instala a él con su familia. con todos sus bie- nes. que están armados y organizados en milicias. Y si lo capturan. servidores y animales domésticos.disfrutar de los espectáculos con perfumes de misterio que se venden en las regiones exóticas. bombardean su casa. en caso de disturbios. Sólo cuantitativamente lo aventaja el tirano. Si tal es el caso. . siempre apasionado por la sociolo- g í a . . a uno de esos que tienen cincuenta esclavos o más. pueden contar con todos los otros propietarios de la región. se vería obligado a transformarse en el lameculos de aquellos servidores que están dispuestos a colaborar. haciéndoles mil promesas. Sólo podría arreglárse- las corrompiendo mediante la adulación a ciertos esclavos.r e s p o n d e Glaucón. lo que se constata es que. ¿Imaginas la extensión y la intensidad del terror en que se encontraría de ser simple y llanamente masacrado.P e o r sería si el genio maligno instalara en torno de su dominio a una muchedumbre de vecinos. ¿Sabes por qué? -¡Vie parece . y. Para dividir a sus enemigos de clase.¡ E s o es! Supongamos ahora que un genio maligno arranca de su país y de su Estado a uno de esos ricos propietarios. . decretando de modo arbitrario que va a libertar a unos po- cos. esos propietarios viven en sus dominios con toda seguridad. con la potencia militar del Estado central. De una naturaleza ávida y curiosa por todas las sensaciones desconoc¡das. si no alcanza. sin obsesionarse por el temor de una revuelta de los esclavos. Ahora bien.¿ P e r o no vive el tirano en una prisión de este género? Hemos des- crito su psicología singular.

Incapaz de satisfacer sus deseos. en tirano. El terrible tirano como ama de casa. Se transformó. de hecho. Sócrates se encoge de hombros y encadena: -Tales son los males a los cuales está expuesto el tipo humano cuya orientación subjetiva es aberrante. que el tirano real no es sino un real esclavo. . se ve obligado a pasarse la vida afrontando en la calle a bandas de jóvenes for- tachones y combatiendo en las arenas de los gladiadores bien entrenados. es absolutamente verdadero.T ú lo has dicho. y su existencia es aún peor que la que tú juzgabas como la peor de todas: la existencia del simple particular acechado por las pul- siones fascistas. delación. so- ledad amarga. Alguien siempre enfermo . su realidad psíquica se asemeja al Es- tado que él dirige: pobreza. se priva de todo lo que tiene un verdadero valor y. pero su llegada al poder los activa: celos. los del tipo humano tiránico. Se pasa todo el tiempo adulando a gente de la peor calaña. y todas las formas de corrupción interior que él . helo aquí ahora amo de los otros. Y también podemos atribuirle los males de los que ya hemos hablado. incluso si la opinión do- minante afirma lo contrario. como Macbeth o Boris Godunov. JUSTICIA Y FELICIDAD 371 trado en su palacio como una mujer en el gineceo. en lugar de seguir siendo un ciudadano privado. grosería. se revuelca por el suelo atormen- tado por horripilantes visiones.d i c e Glaucón-. en lugar de quedarse con tranquilidad en su casa bebiendo tisanas. basta con que. El sufrimiento de este hombre es entonces indecible. envidia a la gente co- mún que puede salir cuando le da la gana y ver cosas pintorescas o raras. injusticia. Glaucón le atribuyó el título del más desgraciado de los vivientes: el hom- bre tiránico. Su vida es un abismo de bajeza y de servilismo. aquel a quien. Aunque sea incapaz de dominar sus propias pulsiones.E n el fondo . Así. deslealtad. -IPero qué bonito! -concede Amaranta-. es evidente que el tirano es un pobre tipo cuya vida se hunde en el terror de lo que va a ocurrir y que. Para que todos estos desastres lo abrumen. se vea forzado por el des- tino a tomar el poder en persona y devenir tirano. ieso sí que es fuerte! Como no sabe muy bien si el tono de la joven es admirativo o burlón. cuyo cuerpo está muy debilitado y que. hace un momento.s e diría-. . de manera virtual. para cualquiera que ob- serve en tanto Sujeto-de-Verdad las apariencias. Estaban en él. estupidez y terror.

que no sólo es el de los hom- bres. merece el primer premio de felicidad. el peor y el más injusto es también el más infeliz. la identidad entre justicia y felici- dad es absoluta y no está subordinada al punto de vista -variable y de- pendiente de lo que ellos saben o ignoran. el timocrático. a los cinco tipos humanos que corres- ponden a las cinco especies de política: el comunista. como es soberano de sí mismo. el fascista. a tu entender. .¡ N o recargue más las tintas! -ironiza Amaranta. amigo mío. la política comunista. como reque- teúltimo. Agrego a esta proclama que nuestro juicio está fundado en lo que existe realmente y que. y lo identificamos con el tirano fas- cista que reduce a su pueblo a la esclavitud y no es él mismo sino el es- clavo de los medios innobles utilizados para establecer y mantener esa esclavitud. tal vez vagamente irónico: -Ahora. —Concentrémonos sólo en los casos extremos —propone un Sócrates apaciguador-. el comu- nista. luego el democrático. Entonces Sócrates. el timocrático. que es el que usted acaba de recordar. y lo identificamos con aquel cuyo país está dominado por nuestra quinta política. en el orden mismo en que los hemos examinado. De donde resulta que su suerte es la más detestable que pueda haber y que transforma en miserables de su especie a todos aque- llos que se le acercan. el oligárquico y. .3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN abriga y nutre. por ende. a imagen del juez supremo de los grandes con- cursos de interpretación musical. a más justo título. según esa relación.que las democracias con- temporáneas no fueran más que oligarquías disfrazadas. se vuelve hacia Glaucón y. -Salvo que podría ser -retruca Glaucón. Y clasifica en fin. con un tono solemne. —No voy a romperme la cabeza: los declaro decrecientes en cuanto a la felicidad. Él es el soberano de las situaciones. como un sacerdote. proclamo lo que nos une a los tres: el mejor y el más justo de los hombres es tam- bién el más feliz. alza los brazos al cielo. el democrático y el tiránico. . devélale a toda nuestra asamblea quién. y quién el segundo. Simétricamente. sino también el de los dioses. Sin la ayuda de un heraldo que toque la trompa. en efecto —protesta Amaranta—. el oligárquico. proponer la clasificación siguiente: primero.N o te cansas demasiado. Se podría.

y la llamamos Pensamiento. es deseo de provecho pecuniario. . . sencillamente. Se puede sostener que el Deseo. La tercera es tan multi- forme que no hemos encontrado. Y bueno. Dado que hay tres instancias del Su- jeto. Quisiera insistir sobre este punto. ya que los deseos de los que hablamos casi nunca pueden satisfacerse sin dinero. transportada en particular por la preci- sión final. ¡Querida Amaranta! iVIás de una vez te has burlado de mi ardor para defender la convicción paradójica que es la mía. tal como se ve en la experiencia de lo que toca a la alimentación. . Será a la vez justificado y práctico. . hemos convenido en que la palabra "Deseo" concordaba con lo más importante y lo más constante que hay en esta tercera instancia. Recuerdo lo que son esas tres instancias. ya que es esencial en la argu- mentación subsiguiente.c o n s t a t a Amaranta.N o veo para nada cómo se puede ir de la tripartición del Sujeto a la felicidad del justo. -Vas a decirme qué valor tienen. ¿pero qué hay de la felicidad del justo en todo esto? . a la indignación. en lo que sigue.N o es más que una primera escaramuza. y asimismo tres tipos de deseos y tres tipos de imperati- vos. La primera se funda en lo que he- mos establecido hace muchísimo tiempo: así como un Estado se define por tres funciones distintas. JUSTICIA Y FELICIDAD 373 -¡Bravo! -exclama Amaranta. un nombre único. También hemos retenido la expresión "pasión por el dinero". para designarla. de acuerdo. vincular la tercera instancia con la fórmula "pasión por el provecho". Sin embargo. la segunda es la que anima a la cólera. el Sujeto está clivado en tres instancias.E s eso lo que voy a mostrarles. voy a darte una nueva ocasión: he reservado dos demostraciones suplementarias sobre este punto. -¿Cuáles? -pregunta Glaucón con voracidad. que sólo el justo es feliz.L a palabra moderna para designar a un tío que está bajo la ley de esta instancia sería. . "capitalista" . a saber. a la bebida o al sexo.s e irrita Glaucón. -Sí. al entusiasmo. que es el recurso universal de su satisfacción. tomado en abs- tracto. esa parte ener- gética del Sujeto a la que propuse llamar Afecto. podemos suponer que hay tres tipos de placeres que son propios de cada una de ellas. La primera es la que le per- mite al hombre acceder al saber.

entonces? . Glaucón? . .E s . no es más que una confusa sonsera. esa ins- tancia irritable y susceptible. ¿No sería más apropiado llamarla "pasión por el saber" o "pasión por la sabiduría"? . . preguntémonos cuáles son los tres placeres propios de esos tres tipos hu- manos. tranquilízate. En todo caso. de las tres instancias. amigo. Volveremos a ello. La pala- bra justo. . no es más que pura paparrucha. y que el que se obtiene del saber. decepcionada. ¿Qué piensas de esto. .a p r u e b a S ó c r a t e s . aquel cuya energía política gloriosa está al servicio de la pasión por lo Verdadero.i n t e r r u m p e Glaucón. o sea.¿ Y el filósofo. Por el momento.U n a palabra.¿ H a y que entender que la felicidad es de la estofa en que se teje la grandeza? -¡Paciencia. para no mencionar el placer de aprender. Es la pasión por ser vencedor y estar cubierto de honores. contentísimo.¿ Y el comunista? .3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN -¡Paciencia. la victoria y la gloria. en griego. .. iphilósophos. visto que no atrae la atención de nadie. filósofo! . paciencia! En lo que concierne al Afecto. de donde resulta que. llamada a tener un gran porve- nir . . los ambiciosos. no se preocupa ni por el provecho ni por la visibilidad social del éxito.. para quienes ese objeto es la gloria. diría. los capita- listas.. . . me atrevo a afirmarlo. El ambicioso dirá que el placer de acumular dinero es vulgar.p r e g u n t a Amaranta. su deseo propio es el del poder. El capitalista dirá que. si se entiende por "sabiduría" el estado en que nos pone el movi- miento de una verdad en nosotros. . el placer de que se hable de uno en la tele.M e parece que es la posición más difícil de formalizar. cuyo objeto es el provecho. es "amor por la sabiduría". la instancia del conocer. al ser esencialmente desinteresada. el Pensamiento se mueve por entero y siempre hacia el saber de la verdad tal como es en sí misma. está claro: cada uno va a sostener que la vida más agradable es la suya. te digo! Al fin.E n cuanto a los dos primeros. henos aquí capaces de distinguir tres clases de seres humanos: los filósofos. es la única que. cuyo objeto causa del deseo es una verdad.N o s lo enseñó usted hace mucho -interviene Amaranta-. o sea. respecto del pro- vecho..

mediante el movimiento del pensa- miento. de sabiduría y de potencia racional. ¿Diremos que la experiencia que tiene entonces del placer que procura ese saber es superior a la que puede tener el filósofo de las voluptuosidades del provecho y del consumo? . como siempre.N o sé muy bien . En ese punto. tenemos que determinar cuál de nuestros tres mocetones . i Amaranta! ¿Cómo procederías? . ¡pero pasé- moslo por alto!. JUSTICIA Y FELICIDAD 375 . Sólo verá en ellos pura necesidad. la menos expuesta a los pesares. -lExcelente! ¡Magnífico! . como nadie dice esta boca es mía. Nuestro problema es el de la vida más feliz.s e entusiasma Sócrates-.M e parece que podríamos partir de uno de sus caballitos de batalla.si está usted haciendo una de- mostración o una pura petición de principios.que el capitalista cae por azar en el saber de lo que es una verdad tal como permanece en sí misma. ya que no echaría de menos esos placeres si no fueran requeridos por la simple obligación infligida al vi- viente de tener que perseverar en su ser. Y la dificuhad suplementaria es que evaluamos la vida de unos y de otros en relación con las diferentes espe- cies de placer. en todo caso. usted responde. .E s cierto que no hacemos más que repetir la posición nativa de nuestros tres especímenes humanos. justamente. cuál es la mejor o la peor vida. Pero no sé qué más decir. de modo tal que nuestro problema no consiste eu saber cuál es la vida más digna o la más vergonzosa. en comparación con la alegría que se experimenta cuando se identifica lo Verdadero tal como permanece en sí mismo y cuando se construye. de modo más general. . ni siquiera. A menudo usted pregunta: "LA quién confiarie la tarea de juzgar lo que debe ser sometido al más severo de los juicios?". ¿Cuál de nuestros tres zorros tiene más experiencia en lo concerniente a los placeres de los que acabamos de hablar? Supongamos . Y. el ambicioso o el filósofo. la sabiduría y el razonamiento". los otros placeres casi no tienen brillo.se acerca más a la verdad cuando se jacta de su propia forma de vida. O sea que se podría medir el valor de nuestros tres hombrecillos en términos de experiencia.e l capitalista. El filósofo los juzgará demasiado alejados del placer autén- tico. a su propia pregunta: "Hay tres jueces posibles: la experiencia.N o obstante. una suerte de eternidad de esa alegría. podemos suponer que.o b j e t a Amaranta.l o cual es absurdo.

s e enfurruña Amaranta-.. el de la posesión y el del orgullo. excitadisimo-.s e lanza Glaucón-. Por eso tienen los tres la experiencia de lo que es el placer de ser recono- cido y admirado. anda! -¡Los honores. chicos. Se quedará frío como el mármol y. El rico. el instrumento requerido para llegar a jui- cios fundados no está a disposición ni del capitalista ni del ambicioso. Pero nues- tros tres tipos humanos reciben esa gratificación desde el momento en que triunfan.c o m e n t a Amaranta-. Glaucón. En cambio.O sea que en lo que respecta al sabor empírico. -hesita Amaranta. si se topa por azar con un saber de lo que existe verda- deramente. su. ¡Vamos.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN . es el único que añade al saber empírico una buena dosis de pensamiento puro. De hecho. Sócrates.¿ D e qué instrumento habla? .E n cambio . por lo de- más. esa indiferencia es lo que bloquea en él todo deseo de de implicarse en un proceso de verdad. obtenga de ello una experiencia auténtica de los placeres que se ligan a ese tipo de saber. a la experiencia vi- vida. Estamos de acuerdo en un primer punto: el filósofo aventaja al capitalista en cuanto a la experiencia que tiene de las dos especies de placeres que no son el suyo propio. al amigo de los poderes y de los honores. . ihay una evidente necesidad de que me quites la palabra! -Guardemos la calma. Sólo el filósofo dispone de él. el alboroto mediático! . .A decir verdad. una experiencia de las otras dos especies de placer. que la experiencia que puede tener el filósofo de placeres que dependen de los ho- nores y del éxito es menor que la que puede tener el ambicioso de los place- res que se obtienen de una vida bajo el signo de la Idea? . por lo tanto.Y o paso . no hay ninguna necesidad de que el capitalista. el héroe y el sabio son aplaudidos por la mayoría. Pasemos al ambicioso. querida Amaranta.¡ E s diferente en un todo! -interrumpe Glaucón. aunque más no fuere de modo inconsciente. EI fi- lósofo tiene la misma infancia que todo el mundo y. Pero tratándose del placer de la contemplación. . es impo- sible que lo deguste otro que no sea el filósofo. es el filósofo quien tiene el juicio más fino. ¿Diremos.. es obli- gatorio que adquiera en esas edades anónimas. . -¡Ya lo creo! -Además.

. el pendenciero ambicioso. . JUSTICIA Y FELICIDAD 377 —De las demostraciones y.H e n o s aquí en el retorno -murmura Amaranta.Y ése es el caso en nuestros países occidentales y democráticos . . Sócrates considera a Amaranta con ternura. De los tres placeres que hemos distinguido.E insisto -responde Sócrates. aquello que el filósofo raciona- lista declara verdadero es. en lo que concierne a los placeres de la existencia.Y por ende -concluye Sócrates-. Tengo mucha razón en decir "la verdadera vida" en vez de tan sólo "la vida más agradable".de la verdadera vida. . con alegría-. Así como no creemos que el arribista. lo que tiene más posibilidades de serio. .D e todos modos.N o s asombrará siempre -sonríe Amaranta. ¡Lo que dice el capitalista está bien dicho! -¡Pero nosotros no pensamos eso! -corrige Sócrates-.i n - crementa Amaranta. -Dado que el único criterio de juicio se articula entre experiencia. el hombre del espectáculo social. Tal es por excelencia el instrumento de los filósofos. de lo verdadero y del bien. -¿Pero quién tendrá el segundo premio? . pueda hacer del éxito y de los honores el criterio infalible de lo bello. Por lo tanto. el último. de la argumenta- ción racional. al menos por su valentía. en efecto. que el here- dero sentado sobre su montón de oro. está más cerca de la verdadera vida. He aquí entonces dos demos- . Con todo. ¡capitalista y gente de los medios da lo mismo! .s e inquieta Glaucón-. en términos más generales. Porque el que acepta pensar examina como exa- minador competente la candidatura de su propia vida al premio de exce- lencia de la vida feliz. pen- samiento puro y argumentación racional.r e - zonga Anraranta-. iVIe parece que debería ser el carrerista. será el capitalista. Impresionado por esta observación. Es por eso que aquellos de entre nosotros en quienes esta instancia domina tie- nen la vida más agradable. aquel que es inherente a la instancia del Sujeto de la que depende que seamos capaces de pensar es el más agradable. . podemos concluir: si la riqueza y el provecho fueran auténticos crite- rios de juicio. lo que el capitalista declara bueno o malo sería inmediata- mente juzgado como tal por todos.

. no son más que el vago esbozo de una sombra. ¡Continúe. ¿goza. y después del Hijo. eso podría significar la ruina final e irreversible del injusto. Los otros dos tipos de placeres. en materia de felicidad. ¡Glaucón. si el Espíritu tiene razón. suspicaz. ni dolor ni placer? -Sí. tan esencial que bien podría o c u p a r .r e - truca con acritud Glaucón-. Hay todavía una tercera. en la mitología trinitaria de los cristianos. sostenme! ¡Tu hermana me vili- pendia! Responde sin interrupción y con la mayor brevedad posible mis preguntas sucesivas.A f i r m a que sólo el placer del que se abandona al pensamiento es puro y plenamente real. la victoria del justo sobre el injusto. Pregunta 1 : ¿es el dolor lo contrario del placer? -Sí. . de una suerte de reposo? -Sí. obtenidos por la riqueza o por el alboroto mediático. o no.iUsted nos anunciaba una tercera demostración y ahora nos endosa poesía hermética! -lAyuda! . a igual distancia tanto del placer como del dolor. . sí. señor" que encontramos en los presuntos "diálogos" de mi hermano Platón! —Respondo sí porque pienso que es sí. habíamos jurado no jugar el papel de los jó- venes "sí.P r e g u n t a 2: ¿existe algún estado subjetivo en el que no se experi- menta ninguno de los términos de esta contradicción. y no por "siseñorismo" . el lugar del Espíritu.g r i t a Sócrates-. Es al menos en tal sentido como interpreto las oscuras sen- tencias de uno de nuestros filósofos arcaicos del que podemos imaginar que transcribía las declaraciones del Espíritu. querido Sócrates! . que nos dice la superiori- dad del deseo de verdad sobre todos los otros. El Espíritu como saben.3 26 LA REPÚBLICA DE PLATÓN traciones que aseguran. Entonces Amaranta explota: .e x c l a m a Amaranta. toma la palabra después del Padre.i E l Espíritu tiene buenas espaldas! .P r e g u n t a 3: cuando el sujeto está en ese estado subjetivo neutro.¡ H a b í a m o s prometido. En todo caso. .¿ Y qué nos dice esta ficción de una tercera persona? -pregunta Ama- ranta. . que nos dice que el filósofo conoce mejor que todos los otros lo que es un placer auténtico.

es un placer. convincente por completo.E s cierto. parecer un placer. no lo es. sino el cese del sufrimiento y el reposo que le sigue? . Amaranta permanece escéptica: -Habría que convencerme de que existen. por ejemplo. mientras que el reposo que sigue al cese de un placer es un dolor.¿ Y entonces dirías también. Ahora bien. . y no movimiento. le infunden movimientos interiores violentos. comparado con un dolor.es tal vez porque el reposo ya no está vinculado a un estado intermedio neutro.S u demostración es. —Sin embargo. el cese de un placer. Y la aparien- cia de dolor que induce. —¿Crees posible que lo que no es ni un término ni su contrario. sea capaz de transfor- marse ya en uno. y placer. placeres que no siguen a ningún dolor: de inmediato dejarás de imaginar que placer y dolor son. en especial en la enfermedad. no está dotada de ningún ser-dolor verdadero. la gente que sufre pondera como lo más agradable que pueda haber no el placer. Vemos muy bien que la tesis según la cual la ausencia de dolor. cuando cesa el dolor. intrínsecamente. ¿no? —Ésa es la impresión que tengo. esos placeres desligados de todo dolor. uno la negación del otro. Se convierte decididamente en un placer. . debo decirlo. el estado en que no se siente ni dolor ni placer es reposo. es irrazonable e infundada. Pero -agrega Glaucón. en tanto reposo. Aun cuando el estado neutro pueda. en cuanto al estado neutro. que el cese del placer y el re- poso que le sigue componen un dolor? Glaucón siente que hay algo que no cierra: . -Podemos reforzarla con observaciones empíricas. ya en el otro? Agrego que. Considera. Esas similitudes no hacen más que mistificar al Sujeto. en numerosas circunstancias. como el reposo subjetivo respecto del placer y del dolor. JUSTICIA Y FELICIDAD 379 -Pregunta 4: ¿es verdadero o falso que. cuando dolor o placer surgen en un Sujeto. .N o sé muy bien si esta simetría entre dolor y placer funciona. echando un vistazo prudente a su hermana. pareces sostener que el reposo que existe a media dis- tancia entre el placer y el dolor se vuelve dolor cuando cesa el placer. supongo.

Sin que lo haya precedido ningún dolor.. -Propongo una imagen geométrica.. al borde de los mares del sur. Con el blanco en el medio. su p e r f u m e nos inunda con una intensidad extraordinaria y. no exageremos tanto: los placeres que proceden sólo de la actividad del cuerpo. que está en lo alto? Luego. si- guiendo opiniones desorientadas. y llamémoslas sencillamente lo Bajo. Piensa en la explosión floral de las mimosas. Sócrates intenta escapar a las invectivas de la joven: —Si alguien -reducido a un simple punto de la superficie dotado de algunos destellos de reflexión. . en febrero. a propósito de casi todo. por ejemplo. pero su manera de estar allí es desorientada.N o entremos en los detalles topológicos. Pero cuando pasa del dolor a la re- . si se encuentra em- pujado por el viento hacia lo bajo.pasa de lo bajo a lo medio.¡ H a y un montón! Piensa. esté en lo incierto en lo concerniente al placer. —Lo cual exige —dice el vanidoso Glaucón— que nuestra superhcie esté orientada.E s la bandera tricolor francesa -protesta Amaranta-.. de tal suerte que recae allí. .380 LA REPÚBUCA DE PLATON . en una superficie. con toda naturalidad. y que "Medio" sea el nombre de aquella que es conexa a las otras dos. -¡Gloria a la primavera! -sonríe Amaranta. Cuando está en la región de los dolores. Y todo eso porque no tiene un verdadero conocimiento del orden espacial que ordena lo Bajo. se parecen a menudo al cese de una suerte de inercia morosa o de tensión dolorosa. . tres regiones distintas tales que una sola de las tres es fronteriza de las otras dos. A ver veamos. al dolor y a lo que está entre los dos. es evidente que tendrá el sentimiento de haber caído de lo alto a lo bajo..los placeres y los dolores vincu- lados a la espera del porvenir y a las anticipaciones que intentan calmar esa espera. lo Medio y lo Alto: está en la superficie.A s í y todo. No debe asombrarnos que tanta gente. ¿no va a imagi- narse. es muy cierto que sufre. que se mantiene a distancia de lo Verdadero y sólo se conduce. placeres intensos y variados. lo Alto y lo Medio. Supongamos que podemos defi- nir. en los aromas suaves. ese maldito centro donde pacen todos los terneros. ningún dolor nos afecta. cuando nos alejamos del árbol y sólo subsiste en nosotros la alegría. -Están también -agrega Amaranta.

. de ese tipo. Ahora tenemos dolores debidamente situados y coloridos. respecto del vacío concernido. se convence.L a pregunta es simple y fundamental a la vez. los restaurantes tres estrellas? ¿O antepon- dremos. Amaranta: -Aquello que. Luego. el modo de existir que incluye el champán. opone el debilitamiento del dolor al dolor. ¿qué es lo que lo colma con más perfección? Como sienten que la discusión puede bascular. pertenece al tipo que esas determinaciones prescriben e intima a un Sujeto que se incorpora a ello a depender. el saber racional. JUSTICIA Y FELICIDAD 3 83 gión intermedia. a su vez. -¡Perfecto! Pero cuando hay un vacío. los dos jóvenes re- flexionan. de modo más general. ¿de qué modalidades existenciales podemos afirmar que participan de modo incondicionado de aquello que del ser se expone al pensamiento? ¿Citaremos. ya aprendiendo mil cosas y movili- zando el pensamiento. las cosas de ese género. de pronto. la ignorancia y la absurdidad son vacíos prescritos por cierto estado del Sujeto. aquel en que figuran la opinión verdadera. más bien. en un tono un poco solemne: .. de lo inmortal y de lo verdadero. a falta de conocer el placer. sea cual fuere. de cambiar de tema: .Y se pueden colmar esos vacíos -añade Amaranta-. ¿no son vacíos prescritos por cierto estado del cuerpo? . en el campo común y corriente del ser-ahí. al ignorar el blanco. ya sea atracán- dose y bebiendo como un cosaco.E n tal caso . de lo idéntico a sí mismo. Sócrates cabecea y parece deseoso. Luego. hiciera del gris el opuesto del negro. de modo más general. . ¿se puede decir que es en un sentido más esencial que en el que se lo puede decir de aquello que. de que está en el colmo de la voluptuosidad. de inmediato. Como si.d i c e Glaucón-. el pensamiento puro y. Sócrates se embarca entonces en una interrogación apasionada: —Si consideramos el campo entero del ser-ahí. la langosta a la ameri- cana y. a tal tí- tulo. -Alto y Bajo. Negro y Blanco. Tal ÍS SU error. no . -comenta Amaranta-. De aquello que. las capacidades intelectuales? Sócrates marca una pausa.E l hambre y la sed. tiene más realidad. al participar de la universalidad.

en consecuencia. y por ende llenarse de manera menos verda- dera y menos efectiva. es su pregunta la que "prescribe" -empleo su jerga. en definitiva. . se limita al mantenimiento repetitivo de los cuerpos. es lo siguiente: el llenado de un vacío cuyo ser es el que está más asegu- rado.s e burla Amaranta.382 LA REPÚBLICA DE PLATÓN es nunca idéntico a sí mismo. muy inferior. el cuerpo de lo Verdadero. sólo nace para perecer y por eso p e r t e n e c e así como todo individuo que se despliega allí. para usted. es me- nos verdadero que aquello que se incorpora a un Sujeto. -iPero por supuesto! iEsta frase es la evidencia misma! . . . Lo que podemos decir. . entonces un llenado cuyo ser está más asegurado con cosas cuyo ser. está más asegurado. en todo caso. en un mundo. .¿ Y qué más? . sólo un sem- blante del ser-verdadero. de modo tal que el placer es más dudoso y la parti- cipación en lo Verdadero. síntoma del ser puro.P a r a darle el gusto a nuestra Amaranta. tal como sabemos desde hace mucho. la movilidad perpetua es síntoma de aquello que.di- ciendo: los cuerpos dependen menos de la Idea de lo Verdadero que lo que el Sujeto puede depender de ella? -Faltaría preguntarse qué puede ser. a su vez.C o m o suele suceder —protesta Amaranta—. Sócrates no tiene en cuenta la puntualización y persiste: . Digamos que aquello que. definirá un placer más ase- gurado y más verdadero que el que induce participar de aquello cuyo ser está menormente asegurado. es. cambiemos entonces de len- guaje -concluye Sócrates-. al tipo que prescriben esas determinaciones negativas? . más acá del saber racional. y que llenan entes cuyo ser está también mejor asegurado. Pero ésa es otra historia. la identidad consigo es. en un mundo dado.¿ N o se puede simplificar aún más todo eso -propone Glaucón.su respuesta.M i querida hermana -interviene Glaucón. participa menos de aquello que del ser se expone al pensamiento y. por ende.S i llamamos "placer" al hecho de llenarse de lo que pertenece a nuestra naturaleza. Y. está más asegurado que lo que lo está el llenado con entes cuyo ser está menos ase- gurado de un vacío cuyo ser está también menos asegurado.quiere decir que.

] . sin orientarse nunca según este último ni llegar siquiera a alzar los ojos hacia lo Alto verdadero. los vemos. una suerte de esbozos siempre imbricados unos en los otros y cuya fuerza aparente no se debe sino a comparaciones exteriores. tascar de mesa en mesa. se van a las manos. se pelean a cuernazos y a coces con cascos herrados. encadeno: es entonces necesario que esa gente tenga sólo placeres mezclados con penas. si seguimos a Estesí- coro cuando escribe: Ignorantes de la verdad. de la T. atracarse y fornicar a cual mejor. Escúchame bien: los que no han tenido ningún acceso al pensamiento puro. o como se peleaba bajo los muros de Troya.s e divierte Sócrates-.* ' En el original: "Grecs et Troyens n'avaient pour provoquer la haine / Faute de vérité que le semblant d'Hélène". para provocar la inquina.c o m e n t a Glaucón-. Escuchen bien. y sólo piensan en darse una buena comilona. copias malas de placeres verdaderos. están de algún modo asignados a lo Bajo. de lo cual resulta que. se matan unos a otros con armas cada vez más sofisticadas. -¡Formidable! . [N. con el morro bajo. en ir a ver a las jóvenes prostitutas de Tailandia o en aplaudir frenéticamente un partido de fút- bol trucado. sólo el semblante de Helena griegos y troyanos tenían. JUSTICIA Y FELICIDAD 3 83 . patalean. todo eso porque no llenaron de seres reales ni su pro- pio ser. ni el lugar donde mora ese ser. embarcados en una feroz competencia en cuanto a quién gozará más. mirar hacia el suelo como lo hace el ganado. insaciables. ni a la virtud. Voy a construir una así de larga. luego suben a ve- ces hacia lo Medio y erran toda la vida de lo uno a lo otro sin franquear nunca el límite entre lo Medio y lo Alto. razón por la cual. de tal suerte que la ausencia de pensamiento verdadero los arroja a pulsiones eróti- cas violentas en nombre de las cuales se pelean como perros por un hueso. incapaces como son de abrevar en las fuentes del ser tal como es en sí mismo y de degustar así un placer denso-y puro.¡ H e aquí una frase —persiste a su turno Amaranta— de la que pode- mos decir que es rimbombante! -¡Intento otra todavía peor! .

del mismo orden de lo que sucede en el caso del Deseo? Una vez activada. y que com- pete a la instancia Pensamiento. te chiflaré. por necesidad. la del De- seo o la del Afecto. sucede que cada una de las tres instan- cias deviene un órgano activo del proceso de lo Verdadero. o sea de los mejores placeres. será una verdad la que oriente su existencia. de modo tal que cada una goza de los placeres apro- piados para su función singular. de modo tal .¡ Y bien. y eso en oposición completa con lo que sucede cuando es una de esas instancias. sin escisión neurótica íntima. sencillamente porque. hazlo mejor! .384 LA REPÚBLICA DE PLATON .d i c e Glaucón. sin que por ello la instancia dominante alcance su placer propio. de victoria y de furor. pueden servir para degustar los placeres hacia los cuales los orienta un espíritu reflexivo. encima.¡ N o sólo inventas dos miserables versos que Estesícoro no se hubiera atrevido a escribir -grita Amaranta-. se pone bajo la jurisdicción de lo que la filosofía llama una "verdad".C u a n d o el Sujeto por entero. Amaranta no aguanta más. y por ende un auxiliar de la justicia. tu frase no es ver- daderamente ni larga ni útil! . Lo que sucede en los individuos del lado del Afecto. violentos por vanaglo- ria y coléricos: tan inestable es su humor. tendrán acceso entonces a los place- res más verdaderos. sólo queda una demanda desesperada de honores. Al cabo de lo cual. -Cuando quiera hacerlo. Y añado incluso que se tratará de los placeres que mejor se ajustan a su ser propio. esta ins- tancia los vuelve envidiosos a fuerza de ambición. lastimado de veras. ¿no es. los más verdaderos entre todos aquellos que pueda pretender. de allí en más. Sostengo que esos placeres. Afirmaremos entonces que si los deseos -incluyendo los que competen al interés privado o los que el espíritu de competición inflama. Avancemos. la que toma el poder y fuerza a las otras dos a perse- guir un deseo ajeno a su naturaleza y desligado de toda verdad. sino que. hijos míos.se pliegan a la jurisdicción del saber ra- cional y de la argumentación coherente. dudosos en su origen. -iPaz. paz! -arbitra Sócrates-. y no a una generalidad vacía. es preciso que ubique la larga frase que va a humillar a su hermano: . si es cierto que lo que constituye la cualidad de un Sujeto no es otra cosa que lo que identifica su existencia como apropiada a una verdad particular. desprovista de toda razón y ajena a todo pensamiento.

en cuánto sobrepasa con exactitud la me- jor vida a la peor vida? . según el concepto que de ella hemos construido. Después de este momento de emo- ción.D e acuerdo. el de lo Aho. puesto que. tal como los hemos definido. Sólo hay tres instancias del Sujeto y sólo tres tipos de placer. se une a la pequeña claque. sin saber todavía si puede encontrar su real en la historia ator- mentada de los países y de los Estados. ¿y entonces? -Entonces nada. .N o veo siquiera cómo darle senrido a su pregunta . en cambio. luego besa a su hermana que se ruboriza. y los menos alejados de ese placer son aquellas o aquellos que participan en el proceso de la política adecuada a la Idea comunista. por su lado.¿ C ó m o que nada? -prosigue Glaucón. para decirlo aun con más sencillez. sabemos de fuente segura que la vida más siniestra es la del tirano fascista. el de lo Medio y el de lo Bajo. es también lo más apto para producir efectos de desapropiación y de devaluación del placer. puesto que lo que está más alejado de la argumentación racional es aquello que es ajeno a todo principio y a todo orden universales. los que ani- man tales principios. JUSTICIA Y FELICIDAD 3 83 que podemos decir con toda seguridad que aquello que. con cierta brutalidad. sonriendo de un modo un poco mefistofèlico. Ahora bien. Glaucón. -¿Saben. Amaranta se queda sin aliento.de placer. Sócrates. retoma el poder en el diálogo. Sócrates aplaude con vehemencia. se aleja más de lo que el filósofo y la argumentación racional designan como el devenir-Sujeto de ese individuo. queridos amigos. los deseos tiránicos y fascistizantes son lo más indiferente que hay a los prin- cipios universales. y por fin puesto que.d i c e Glaucón. . . tres veces tres es igual a nueve. en apariencia. y la vida más alegre. o. como si una hermosa actriz acabara de inflamar un parlamento de Sófo- cles. ése es todo el problema. . evidentemente. muy simples. por incorporación al devenir de una verdad. buen jugador. desconcertado. certitud de la cual se infiere que. la del ciu- dadano comunista.L o s datos aritméticos de base son. son los deseos consti- tutivos de un Sujeto comunista. tenemos como consecuencia infalible de todo esto que el más alejado del placer verdadero y propio del ser humano es el ti- rano fascista. en un individuo.

en el orden descendente: comunismo. se puede decir que el placer vinculado a una política es infe- rior al placer de la política comunista por tantos grados como el número que mide esa misma inferioridad respecto del placer comunista de la polí- tica de rango inmediatamente superior a la que se considera.P o r q u e 6 es el primer número perfecto. Bajo los ojos irritados de su hermana. multiplicado por el rango de esta última. —O sea que la política tiránico-fascista se aleja cinco grados de la comunista. democracia y tiranía. más de una vez. du- rante el cual Amaranta. en efecto. ' . —Le creo. podemos saber que esa intensidad es medida por el nú- mero 6. acepta una vez más el papel del interlocutor com- placiente. oligarquía. .H a y cinco tipos de política . . Hay que abordar el problema de otro modo. . y es el que más lejos vive de lo Alto. Glaucón. -Exacto: ' ' ' —Se puede decir que cada una se aleja de la primera por tantos grados como implica su distancia de ésta. . —De acuerdo.N a d a . pero no sé por qué. . como lo demuestra que 6 = 3 -t. Pero reside en su lugar con s e m e j a n t e es- colta de placeres degradantes que decir que es nueve veces menos feliz que el ciudadano comunista parece realmente demasiado fácil.A h o r a . .D e hecho. . timocracia.E l tirano fascista franqueó el límite entre lo Medio y lo Bajo. . Comienza entonces un largo diálogo entre él y Sócrates. . llamada también fascismo.É s e es sin duda un signo de perfección. o sea un número que es igual a la suma de sus divisores que no son él mismo.E s razonable.2 + L . está a punto a dormirse. . .3 86 LA REPÚBUCA DE PLATON .d i c e Sócrates.¿ C ó m o hacer? . .P e r o eso no nos dice nada si ignoramos la intensidad propia de los placeres inherentes al comunismo. . demasiado i n t r i g a d o como para reaccionar.

)xi Ves bien que. ^ -¿Por qué 1? ¿Por qué 2? -Porque el grado de inferioridad de la política comunista respetto de sí misma es el número que mide la identidad. Aplicamos la segunda regla y obtenemos: o y = D(r2) x 3 = 2 x 3 = 6 . JUSTICIA Y FELICIDAD 3 83 -Confieso no entender nada. El grado de inferioridad de su propio placer respecto del placer co- munista. Las reglas nos muestran que. La fórmula es simple. dado que hay cinco políticas. Tenemos entonces dos reglas que definen un cálculo por recu- rrencia del número D(r¡): 1. -iDe ningún modo. 1 s i < 5. -iComprendí todo! El grado de inferioridad de la tiranía es.) x 2 = 1 x 2 = 2 -iDeme otro ejemplo. hay que conocer Dítj). por ejemplo. será entonces 1 x 2 = 2. D(r. por lo tanto. Glaucón. por piedad! -Tomemos la democracia. en el caso de la timocracia.) = D{r. para calcular D(rJ.) = 1 2.D(r. situado justo por encima. tenemos: D(r2) = D(r. de ningún modo! Hay que mukiplicar el rango de una política por el grado de inferioridad respecto del comunismo de la política situada en el rango inmediatamente superior.. y no directa- mente respecto del 1 asignado al comunismo. Y porque la timo- cracia ocupa el segundo rango. .. o sea 1.Y bien. con. que ocupa el segundo rango. 1 x 5 = 5. que es de rango 4. la timocracia viene justo después del comu- nismo. Sea r¡ el rango de una política. Sabemos que Dlr^) = 2. Sea D(rJ el grado de inferioridad del placer asociado a la política de rango i en comparación con el placer asociado a la política comunista que ocupa el rango 1.

tienes buena memoria. la regla 2 va a darnos D(r4). un día.)x5 = 2 4 x 5 = 120 El placer asociado a la vida fascista es ciento veinte veces inferior al que.H e m o s dicho que la perfección del placer asociado a la futura vida comunista valía 6. Veamos. e n l a "liberación" de . anuncian períodos de disturbios. . . a veces incierto o inexistente.¡ Q u é número extraordinario! . Porque las liberaciones de este género. sea el ré- gimen despótico. es el que procura el desmoronamiento de ese régimen. .P e r o usted nos ha enseñado que la esencia del placer no puede ser el cese del dolor. La fórmula es: D(rJ = D(r3) x 4 = 6 x 4 = 24 ¡El pacer democrático es veinticuatro veces inferior al placer comunista! -¡Bravo. peor aún..¿ C ó m o es eso posible? . Si el placer de la vida fascista es 120 veces inferior. estará asociado a la vida comunista. En este caso. -Dado que tenemos D(r3). en un sentido.¡ S é hacerlo! -grita Glaucón.3 388 LA REPÚBUCA DE PLATÓN El placer oligárquico es seis veces inferior al placer comunista. contentísimo-. está a menudo el placer de una liberación. ¡Lo Alto no es la negación de lo Bajo! . por más grande que pueda ser ese placer. No obstante..¡ N o es muy grande el placer que se obtiene viviendo en un país tiranizado! .E s justo como una pequeña inyección de satisfacción. el único gran placer que se puede sentir cuya causa. De hecho. o sea 0. . es frágil.M i querido Glaucón. muchacho! Pasamos entonces sin dificultad a la tiranía fas- cista. y sólo en este caso. cuando cesan por fin los infinitos dolores que él provocaba. vale 6 dividido por 120.05.S e conoce la medida exacta de su intensidad. Piensa en la liberación de Francia por las tropas angloamericanas en 1944-1945 o.stoy de acuerdo con el cálculo. -E. Tenemos: D(r5)=D(r. sobre todo si vienen de afuera. .

.. arcilla. siempre que sepa persuadir a la opinión dominante de que él es alguien perfectamente justo. a saber. —Veamos eso —se ablanda Amaranta. mientras que la tiranía ejercida por Saddam Hussein era feroz.¿ Q u é "nuevos" recursos? Ya nos hemos deslomado a lo grande para cerrarles el pico. como el cordero o el conejo doméstico. Una imagen tan fuerte como las de esos bellos mons- truos de los que nos hablan los mitos: el Minotauro. . desde el más monstruoso o feroz. como el pulpo.E n todo caso. Si mal no recuerdo. he aquí una cuestión reglada. JUSTICIA Y FELICIDAD 3 83 Iraq por las tropas angloamericanas en 2002. cartón. .. -Imaginemos primero que un hábil escultor de la escuela contempo- ránea modela en los materiales más diversos. Después de lo cual el más virtuoso de los es- . el tiburón o el buitre. un excelente escultor de la época barroca realiza en el bronce la forma de un magnífico león. tal o cual de los animales existentes. la definición de la justicia y la cuestión de la vida justa. una forma que se puede considerar que representa. volvámonos hacia esos defensores de las ventajas de la vida in- justa y busquemos nuevos recursos para convencerlos de que están en el error.nos saca siempre una imagen cuando está en dificultades! —Pero no cualquiera —responde un Sócrates impasible—.s e despierta de pronto Amaranta. interpretado a las mil maravillas por Glaucón. sostenía la tesis siguiente: la injusticia re- porta grandes beneficios a aquel que la lleva a su perfección. madera o chatarra. —Nos hace falta.A h o r a que hemos esclarecido la cuestión y que tú y yo estamos de acuerdo. la Esfinge. una imagen bella y fuerte.S í -aprueba Glaucón-.i El enamorado de las Ideas . Una imagen integral del Sujeto. para recapitular nuestros argumentos. según los ángulos de vista o las iluminaciones. Luego. El "placer" del pueblo iraquí fue nulo. en quien la curiosidad prevalece siempre sobre el sarcasmo. Cerbero. hasta el más corriente y apacible. nuestro interlocutor. . ¿Es eso? . es eso.E s precisamente por eso que tenemos^ue volver al punto estraté- gico de nuestra discusión. . la Medusa.

. hacer de la nobleza del león su aliado. el defensor de la injusticia? -pre- gunta Glaucón. .390 LA REPÚBLICA DE PLATON cultores clásicos extrae de un mármol con vetas blancas y amarillas u n a forma humana tan sutil que no se puede distinguir si se trata de un hombre o de una mujer. Admitir un principio de justicia equivale a pensar que hay que decir y hacer únicamente aquello que tiene por efecto darle a la forma humana interior los recursos para orientar la forma humana global. rascándose la cabeza. péro aún más esti- lizada. logre hacerlos actuar en buena inteligencia. en primer lugar. A usted le pa- rece bien. En lugar de velar por la armonía entre los tres componentes. para la forma humana tal como ha sido esbozada en el gran lienzo. para la naturaleza humana tal como se presenta en el mundo. un artista anónimo. Es evidente que nuestra propia tesis es más razonable. mordiéndose y devo- rándose los unos a los otros. desea usted que ellos sacudan el lienzo humano. león y ser humano en un gran lienzo al que le da también forma humana. al animal compuesto y al potente león. Finalmente. . en se- gundo lugar. en una estridencia sanguinaria.D e s d e afuera no se ve nada de las formas que se hallan en el inte- rior. en el interior de su forma. seducida. y hacer padecer hambre y debilitar a la figura humana que es el tercer término de ese interior.c o m o lo hace un campesino cuando alimenta y domestica a las especies pacíficas mientras bloquea el crecimiento de las bestias feroces y perjudiciales-. Aquel que no tiene ninguna posibilidad de agujerear el lienzo piensa que no hay allí más que una sola forma. recursos gracias a los cuales ese hombre interior podrá. que en su interior lleven la voz cantante el desorden animal y la cólera de la fiera. cebar. la que se ve de afuera. —Le diremos lo siguiente: "Querido defensor de la injusticia. que n o viene de n i n g u n a época en particular y no se preocupa en absolutq por la imitación -me gusta a tal título-. su posi- ción equivale a afirmar que es ventajoso. y que hagan lo que quieran del hombre interior. la de un ser humano. y. vaga e indecidible que la que está debajo del lienzo. envuelve a ese animal compuesto. en el interior. ocuparse de la forma animal compuesta . de tal suerte que. tanto entre ellos.d i c e Amaranta.i Q u é trabajo más raro! . al repartir sus cuidados entre todos los habitantes del lienzo humano. .¿ Q u é diablos de comentario podemos hacer con todo este enlienzado para uso de nuestro enemigo íntimo.

L o reconozco muy bien en eso.C o n toda evidencia .s e enternece Ama- ranta-. ya que en sí misma. intenta reforzar su posición: —Si la opinión más corriente ha censurado siempre y en todas partes la total anarquía existencial. ¿no concuerdan la costum- bre y la ley en la distinción entre lo que es vergonzoso y lo que es estimable? Actuamos de manera estimable cuando la parte puramente animal de nuestra naturaleza está sometida a aquello que. Casi podríamos decir: sometida a la chispa divina. querido Sócrates . JUSTICIA Y FELICIDAD 3 83 como con ese 'sí mismo' que no es sino el exterior total de esa interioridad multiforme". . la consideración de la que se goza o la uti- lidad. usted va a explicarle con su santa paciencia que es porque ignoraba dónde está la Verdad. Le diremos: "Querido amigo. es porque aquel que se abandona a ella le da el poder. y sea cual fuere el modo en que consideremos el problema. maestro! —saluda Amaranta... tal vez sensible a esta discreta advertencia. cuando se haya tragado eso. es cierto. ¿No se verá obligado a estar de acuerdo? . atestigua la dimensión propiamente humana. porque se equivoca de modo involuntario. confiese. es de lo más enigmática. Y persisto. Sócrates. lis con delicadeza y paciencia como desengañaremos a quien se aferra a la injusticia. mucho más de lo necesario. . mientras que el que denigra a la justicia no sólo habla de un modo detes- table. Se adopte como criterio el placer.s e apresura a aprobar Glaucón. un poco picado—. iBravo. como sim- ple imagen. sino que además ignora todo de aquello mismo que denigra. mientras que aquel que pronuncia un elogio de la injusticia se equivoca de todo en todo. en todo caso.M á s de una vez he dado pruebas de la justeza de este punto de vista -dice Sócrates. Actuamos de manera ver- gonzosa cuando nuestra interioridad serena cae bajo el yugo de nuestro sal- vajismo latente". todo lo demás deberá se- guir su curso -murmura Amaranta. a la bestia grande y terrible del De- .H e aquí al menos una imagen cuya comprensión sólo puede ser es- clarecida por la función didáctica. . o a la parte de eternidad que nuestra acción envuelve.E n todo caso. Si alguien ha degollado a su propio hijo. . que quien pronuncia un elogio de la justicia dice verdad. -Imagen o no -continúa con tranquilidad Sócrates-. en nosotros. el que está del lado de la justicia está también del lado de la verdad.

se trata de tal debilitamiento del león que el resultado es una inadmisible cobardía. . por lo tanto. ronca en plena calma chicha sin oírnos-.N o veo bien cómo sustraerse al peligro que todos esos vicios nom- bran —dice Glaucón.¿ E s entonces su tesis -pregunta Amaranta. de una capacidad suprahumana? . dicho sea de paso. . apalearlos. que debe ser. en se- creto. Nada. de hecho.392 LA REPÚBLICA DE PLATÓN seo con mil formas. Si la adulación y el servilismo son mal vistos. y que de ello resuhen una fuerza política y un valor tanto más amenazantes para el poder de los ricos cuanto que estos últimos son. por amor ilimitado a las riquezas. divina. arrestarlos. corruptos y cobardes. en el hombre. sin vacilar en tratarlos de "bárbaros" o de "mal integrados a la civflización". en hacer leyes criminales en su contra. transforma al león en mono. ani- mado por la pura humanidad de la Idea.T e n s a s un poco las cosas. aquel que es capaz de verdad y. jovencita. . tienes razón. le es más ventajoso. si tiende toda su energía hacia la disciplina a la que hay que avenirse desde el momento en que esta esta- blece el poder. a imagen del hombre in- terior. . se muestra capaz de verdad. de modo alegórico. en detrimento del individuo. en realidad. a grandes rasgos. el león del Afecto obrero someta a las cobardías de la bestia. enamorada como estás. por el contrario. ¿Y por qué. aquello que. finalmente. es porque. se reprueba la arrogancia y el mal humor de quien ha dejado al león del Afecto crecer y reforzarse en sí mismo de manera anormal. como piensa Trasímaco . en el orden político . o hasta fusilarlos desde que hacen como si se sublevaran? Es porque los ri- cos y sus partidos parlamentarios tienen un miedo terrible de que. Si se atacan los gastos de aparato y la ostenta- ción improductiva de los ricos ociosos.que se dirá de un ser humano que piensa verdaderamente. Pero. despre- cian los ricos a los obreros pobres.q u e . ya sea en el terreno de su compro- miso político o en el de su vida privada. Hasta tal punto que la regla vale también para la forma exterior del poder. bastante confuso. el colectivo comunista. Esa obediencia no opera.y contrariamente a todo grupo social que persiga sólo sus intereses-. de la trascendencia. es porque someten a ese mismo león del Afecto a la bestia multiforme del Deseo que. en confinarlos en lugares infectos y controlarlos. Del mismo modo. está habitado por una llama que se puede declarar.E l individuo empírico debe someterse al hombre interior.

. los músicos de nues- tra armom'a subjetiva. Guardemos también el sentido de la armo- nía en la cuestión tan apremiante y difícil del dinero y de los gastos. no en el Estado -por el contrario. Lo mejor sería no preocuparse por la salud y no acordarle importancia al hecho de ser bello y fuerte sino en la medida en que sean eventuales recursos para adquirir un sólido sentido común.E s una hermosa fórmula.que seamos. No creo que haya de él un ejemplo consumado en ningún lugar. Actuaremos del mismo modo en lo que concierne al reconocimiento público: aceptaremos de buen grado el reconocimiento que pensamos va hacia lo mejor que tenemos. . no sin melancolía. la alimentación. No nos dejemos deslumhrar por lo que la opinión. Pero no a nivel de las funcio- nes oficiales. -Desea usted -concluye Amaranta. ¿no es eso? Porque ese orden sólo existe por el momento en nuestros discursos. -ÍNo. a distancia del Estado-. -Circunstancias que establecieran un orden político co