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Ingeniería de ríos

.j Acompañado de fotografías; figuras, numerosos ejercicios y problemas extraídos de la realidad profesional, incluyendo algunas de sus soluciones .

., Presenta los fundamentos de la morfología e hidráulica de los ríos: geometría, caudal dominante, deltas y estuarios, granulometría, transporte de sedimentos, formas de fondo, ríos de arena y grava, sedimentación.

; Brinda una amplia panorámica sobre los encauzamientos, desde su concepción,

hasta los materiales y métodos para su

proyecto, cálculo y dimensionamientos, construcción y ejecución.

, Analiza la hidráulica de los puentes: emplazamiento, altura y ancho libre, diques de guía, erosiones en pilas y estribos, cimentación y protección de pilas.

EL AUTOR:

Juan Pedro Martín Vide es profesor titular de Ingeniería Hidráulica en la Escota Técnica Superior d'Enginyers de Camins, Canals i Ports de Barcelona (ETSECCPB) de la UPC. Ha impartido cursos sobre mecánica de fluidos, hidráulica e hidrología, obras hidráulicas e ingeniería fluvial. En el campo de la investigación ha experi­ mentado con problemas de canales abiertos y desde 1990 en trabajos de escorrentía y arrastre sólido en ramblas, erosión local en pilas de puente, traviesas contra la erosión de cauces, etc. Ha realizado diversos estudios de encauza­ mientos y puentes en ríos de Catalunya.

UNIVERSIDAD POPULAR DE LA CHONTALPA

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CARDENAS, TABASCO, MEXICO ENERO 2004

A Alfaomega Grupo Editor

ISBN 970-15-0819-X

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Ingeniería de ríos

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Ingeniería de ríos

Juan P. Martín Vide

Í1.Alfaomega

Ingeniería

de ríos

Juan P. Martín Vide

ISBN 84­8301­563­3, edición original publicada por e Edicions UPC, S.L. Universitat Politécnica de Catalunya, Barcelona, España

La presente obra fue galardonada en el octavo concurso "Ajuts a l'elaboració de material docent" convocado por la UPC.

© 2003 ALFAOMEGA GRUPO EDITOR, S. A. de C. V. Pitágoras 1139, Col. Del Valle, 03100 México, D.F.

Miembro de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana Registro No. 2317

Internet: http://www.alfaomega.com.mx Email: ventas1@alfaomega.com.mx

ISBN 970­15­0819­X

Derechos reservados. Esta obra es propiedad intelectual de sus autores y los derechos de publicación en lengua española han sido legalmente transferidos al editor. Prohibida su reproduc­ ción parcial o total por cualquier medio sin permiso por escrito del propietario de los derechos del copyright.

Edición autorizada para su venta en el continente americano Prohibida su venta en España.

Impreso en México­ Printed in Mexico

Prólogo

Desde 1994 Edicions UPC ha venido desarrollando un extenso catálogo de obras de prominente va- lor didáctico, como respuesta a la existencia de una importante dinámica científico-técnica de alta calidad generada en la Universitat Politécnica de Catalunya (UPC), concebidas por reconocidos aca- démicos. Estas obras son un meritorio aporte para la comunidad universitaria. Los autores de los libros, en su mayoría profesores titulares de la materia sobre la cual escriben, tienen un alto nivel profesional y estudios de postgrado en importantes universidades de Europa y Estados Unidos.

Por otra parte, Alfaomega Grupo Editor, cuya misión como empresa es la de editores comprometidos con una mejor formación científica y tecnológica en los países Hispanoamericanos, busca permanen- temente los materiales que mejor respondan a las necesidades de nuestro tiempo, que de preferencia hayan sido concebidos en nuestra propia lengua, acordes a las necesidades de los centros de educa- ción superior de este continente.

Nos complace presentar un convenio suscrito entre Edicions UPC y Alfaomega Grupo Editor para coeditar una serie de títulos seleccionados de esa prestigiosa institución, que permitirá a través de la cadena de distribución de Alfaomega, ofrecer estos libros a un amplio universo de profesores y estu- diantes de toda Hispanoamérica.

Los editores

UttlVERSlOÁD PC?ULAR CE LA CtlONTALPA

BtSUOTECA CENTRAL

H. Cát.:len;s, Y!lbasto, t.ié:tico

Presentación

Los ríos son un don de la naturaleza para el hombre, por lo que las primeras civilizaciones se asentaron en sus vegas; baste recordar los nombres de ríos como Ganges, Bramaputra, Tigris, Eufrates y Nilo, y otros que sin ser caudalosos sus nombres figuran en la historia como Eurotas, Escamandro y Meandro.

Para aprovecharlos, el hombre ha tenido que construir grandes y pequeñas obras hidráulícas y para cruzarlos se ha visto en la necesidad de erigir puentes de todos tamaños. Sin embargo, el éxito de esas obras, su permanencia y su utilidad dependen del "respeto" que tengamos a esas vías, y del conocinúento disponible de su comportamiento, de sus características, de sus cualidades y de su "personalidad propia".

7

En el siglo pasado se lograron avances significativos en Hidráulica fluvial, así como en Ingeniería de ríos o Ingeniería fluvial. Sin embargo, nuestro saber acerca de los ríos es eminentemente empírico y aún falta mucho para conocer las leyes fundamentales del comportamiento completo de los cauces naturales y acerca de la interacción entre las obras que construimos en ellos y que los afectan, y la respuesta veraz sobre los efectos que los ríos ocasionan en esas obras con el paso del tiempo.

En apariencia los ríos producen grandes daños eventualmente, pero ello se debe a que no respetamos sus llanuras de inundación, construimos puentes estrechos que no permiten que las aguas fluyan libremente, y cuando se desbordan, el agua ve interrumpido su paso con caminos, vías férreas, canales e incluso cou nuestras viviendas y edificaciones industriales. Muchas de las pérdidas materiales y humanas que ocasionan los ríos durante las épocas de crecientes se podrían evitar si respetáramos a esos cauces naturales, y en caso de modificarlos lo baremos permitiendo que las aguas y los sedimentos fluyan libremente.

En lo general en la literatura técnica no existen muchos libros sobre los ríos, y en lo particular en castellano brillan por su ausencia. En este idioma hay unos cuantos sobre los fundamentos de Hidráulica Fluvial que cubren los temas clásicos de inicio del movimiento de las partículas, la resistencia al flujo cuando existe transporte de sedimentos y la cuantificación de las diversas formas de ese transporte. Sin embargo, en el tema de Ingeniería de ríos o Ingeniería fluvial creo que el único es el que usted, amable lector, ahora tiene en sus manos.

No voy a comentar los temas que en él se tratan ya que se describen con detalle en el prólogo del autor, pero no puedo dejar de indicar mi impresión general. En el libro se habla con respeto de los ríos, podría añadir que con cariño. En él se describe una gran variedad de fenómenos que encontrará

PRESENTACIÓN

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7t

todo aquel que diseñe, construya o conserve obras en ellos para un aprovechamiento racional del líquido que conducen y de la energía disponible para producir electricidad, así como para controlar tanto los caudales como los sedimentos que transportan.

Este libro nos conduce a un mayor y mejor conocimiento del comportamiento de los ríos, de sus necesidades y de la forma racional como podemos intentar controlarlos para disminuir esos efectos que para nosotros pueden ser en ocasiones catastróficos. Asimismo, se le da importancia a los factores que deben ser considerados en el diseño de puentes, que son una de las obras con mayor índice de falla, muchas de las cuales podrían haberse evitado con un conocimiento, aún poco profundo, de la forma en que los ríos actúan. A la gran variedad de los temas tratados en el libro de forma clara y didáctica, se añade un valor de gran utilidad para todos aquéllos que desean adquirir conocimientos de Ingeniería tluvial: la presentación de numerosos y variados problemas.

Aunque esta obra ha sido resultado de la actividad docente del autor y es utilizada como libro de texto, es también una obra de gran utilidad práctica para los profesionales que de una u otra forma crucen sus vidas con la de los ríos. Además, en los países de habla hispana ya ha sido, con su primera edición, una obra de consulta obligada y lo será aún más en esta nueva edición.

México, D.F. mayo de 2001

8 Prof. José Antonio Maza-Álvarez División de Estudios de Posgrado Facultad de Ingeniería Universidad Nacional Autónoma de México

Prólogo

Este libro es una segunda edición de Ingeniería Fluvial aparecido en Barcelona en 1997 (:y reeditado en Bogotá el año 2000). Excepto algunas pocas erratas corregidas, todo el contenido de aquél se encuentra también en este Ingeniería de Ríos.

La segunda edición mantiene la estructura de capítulos de la primera. Se sigue tratando en lo fundamental de encauzamientos y puentes, con elementos de hidráulica y morfología fluvial al principio (aunque con el orden cambiado) y de modelos reducidos al final.

Sin embargo, el contenido de todos los capítulos se amplía notablemente. El primer objetivo de la ampliación ha sido incluir más aplicaciones. Por ello el número de cuestiones y problemas, tomados de casos reales, prácticamente se duplica, con la esperanza de estimular el trabajo personal del 9 estudiante y la curiosidad del ingeniero. Se incluye la solución a algunos ejercicios.

También se ha ampliado la "teoría" de cada capítulo. Gracias al uso del libro en la enseñanza de grado y postgrado se han elaborado con más espacio algunos conceptos y razonamientos importantes. El contacto con nuevos problemas se refleja en muchos aspectos que sería largo enumerar, entre ellos lo relativo al medio ambiente. Aun así, el índice está lejos de haber agotado los temas de la disciplina. Se hacen explícitas en un apéndice final las fuentes de información en cada asunto. El epílogo se amplía como si fuera un pequeño ensayo de antropología cultural.

Para el lector latinoamericano hay que hacer dos observaciones. La visión de los problemas fluviales y del modo de abordarlos se ha gestado en el contexto español, un país más bien árido, de ríos pequeños y sometidos a una fuerte demanda. En segundo lugar, se usan los términos técnicos habituales en España, citando en ocasiones otros términos equivalentes. Para el lector avisado esto no debe significar mayor contratiempo.

EL profesor Marcelo H. García de la University of Illinois en Urbana-Champaign me ofreció mucha información de interés en una estancia de ampliación de estudios en los EE.UU. durante el año 1999. Más tarde, los profesores y becarios de la nueva Escuela de Ingenieros de Caminos de Ciudad Real, Gonzalo Simarro, Susana López y Pedro Martín, han colaborado en la resolución de problemas, así como Fabio Spaliviero y Marta Roca en discusiones. Gracias a todos ellos y a mi familia por su paciencia.

Barcelona, 9 de agosto de 2001

1t

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PRÓLOGO A LA PRIMERA EDICIÓN

Prólogo a la primeraedición

Este libro se ha escrito como material docente de la asignatura Obras Hidráulicas II en los estudíos de Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos de la Escuela de Barcelona, con el estímulo moral y la ayuda material de la Uníversitat Polítecníca de Catalunya.

La asignatura, que se dicta en el cuatrimestre de primavera, de febrero a mayo, a razón de cuatro horas por semana, se dedica monográficamente a la ingeniería fluvial. Es cursada por alumnos de especialidad, después de haber seguido un curso general y obligatorio de Obras Hidráulicas.

La ingeniería fluvial parece la rama cenicienta de la ingeniería hidráulica. No puede competir en altura tecnológica con las presas o los saltos hidroeléctricos, por ejemplo. Puesta en un curso de obras hidráulicas queda relegada al final del temario y resulta desconcertante qué poco hay que l 1 explicar.

Lo singular de la ingeniería fluvial es no tratar con objetos o procesos creados por el hombre sino con elementos de la naturaleza (los ríos) que por ello son todos distintos, como las personas. Quizá esto explique que la tradición de la ingeniería fluvial sea de un enorme empirismo; todavía hoy es a menudo una ingeniería ad hoc, basada en la observación in situ y fácilmente arrastrada por la costumbre, de la que es difícil abstraer conocimiento generalizable. Por eso hay tan poca tecnología que explicar sino sólo casos particulares, aparentemente.

Ahora bien dirigiendo la atención hacia los ríos quizá se despierte en el curioso la pasión del conocimiento. ¿No es interesante el dinamismo "vital" de los ríos, cuando evolucionan o reaccionan ante la intervención bwnana?; ¿no es estimulante que el mérito o la calidad de un encauzamiento sea algo sutil, matizado, manifestado a largo plazo, en lugar de poderse juzgar por ejemplo con criterios de producción? Añadamos la expectativa social sobre los ríos levantada por la "ola del medio ambiente" y quizá nos parezca la ingeniería tluvial la rama más brillante de la ingeniería hidráulica.

El curioso volverá la mirada hacia el conocimiento científico. Encontrará una disciplina floreciente:

la hidráulica fluvial, hija de la mecánica de fluidos. Estudia en profundidad la mecánica del transporte de agua y sedimentos, pero necesita idealizar los problemas para poder usar la experimentación y las matemáticas. En consecuencia, hay grandes dificultades para aplicarla a la práctica. Colocados frente a los ríos con la ingeniería fluvial tradicional (empírica) y esta hidráulica fluvial, es como si tuviéramos los remedios caseros y la bioquímica celular pero nos faltara una medicina racional para tratar a las personas.

PRÓIOC.OA

LA PRIMERA

EOIClÓN

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La asignatura tiene dos temas principales: uno mayor, desarrollado en tres capítulos, titulado "Encauzamientos" en sentido amplio y otro menor en un capítulo titulado "Hidráulica de puentes". El resto son capítulos auxiliares que prestan un servicio a los anteriores: nociones de hidráulica fluvial y nociones de morfología fluvial, al principio, y modelos reducidos al final del temario. A lo largo de este programa se hace un esfuerzo en varias direcciones. En primer lugar, hay un empeño de racionalización porque el campo del conocimiento está muy desorganizado. En segundo lugar, una síntesis o compilación de experiencia práctica que se encuentra en fuentes escritas dispersas. En tercer lugar, un intento de simplificar y trasladar a la práctica conocímíentos "teóricos" de hidráulica fluvial.

Lógicamente este libro se puede llamar libro de texto. Toma como punto de partida lo que sabe un alumno de quinto curso (las matemáticas, la mecánica racional y la hidráulica son conocimientos previos necesarios) y desarrolla un programa con la profundidad y extensión apropiadas al aprendizaje durante un cuatrimestre de especialización. Nos sentiríamos satisfechos con cumplir ese objetivo y que las futuras promociones de ingenieros tuvieran una base sólida de ingeniería fluvial como de cualquier otra rama. "normal" de sus estudios. El libro puede servir para estudiar: en las clases los conceptos penetran más intuitivamente, aunque no quedan quizá arraigados por igual. Como libro de texto tiene cuestiones y problemas para afianzar el trabajo personal. Los problemas se inspiran en casos reales con sus verdaderas magnitudes y así sirven también de ejemplo de aplicación y, pensamos, de estimulo al estudio.

Una vez completado el aprendizaje, el libro resultará en seguida insuficiente, como es lógico, para personas con mayor inquietud. Algunas cuestiones o ejercicios de tipo teórico dejan planteadas líneas

12 para profundizar. La bibliografía comentada, al final del libro, es la puerta abierta para seguir estudiando. En las notas de cada capítulo se hacen otras referencias bibliográficas de aspectos más parciales, junto a ejemplos, precisiones, ampliaciones y curiosidades.

Para el profesional el libro puede ser también interesante. Quien esté alejado de la materia deberá refrescar las bases. Como libro de consulta de ingeniería quizá los aspectos aplicados de cálculo y proyecto puedan ser útiles. El especialista en ingeniería fluvial, aunque tiene poco que aprender, puede comparar sus puntos de vista con los del autor.

La selección de los temas y el enfoque en su desarrollo están en el contexto de nuestro país. En un país más húmedo o en uno tropical, en un país más rico o en uno más pobre, puede cambiar el acento e incluso el objeto de la atención. Curiosamente el contexto penetra también en los mismos

conceptos de la ingeniería tluvial.

·

En honor a la verdad hay que mencionar igualmente el contexto personal para dar razón de la materia y la forma del libro. Desde 1990 el autor se dedica a la ingeniería tluvial. Las lineas de investigación en marcha (erosión local, traviesas, ramblas y ríos torrenciales) y diversos estudios concretos en ríos de Cataluña, a propósito de encauzamientos y puentes, con trabajo de campo y laboratorio, han dejado su huella en estas páginas. La otra actividad con repercusión en el libro y una ele las más gratificantes, es la lectura y estudio de todo tipo de fuentes.

La asignatura ha ido tomando la forma actual en los últimos años desde 1993. El tema de modelos reducidos, el más cartesiano, fue el primero en estar concluido en las notas; siguió, también en notas y fichas, la hidráulica de puentes y la hidráulica y morfología fluvial. Los encauzamíeatcs se han

1t

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PRÓLOGO A LA PRIMEAAEDICIÓN

desarrollado con toda la extensión que merecen en este curso 1996. Los estudiantes han resuelto cuestiones y problemas. Gracias a sus dudas y preguntas se han mejorado partes del texto.

Hay dos actividades importantes de la asignatura que no se pueden verter en el libro. Una son las prácticas de laboratorio y otra son las sesiones de diapositivas con ejemplos ilustrativos, datos y discusiones. El espíritu de estas sesiones está sin embargo en los problemas.

Con estos antecedentes el autor no puede pretender haber concluido o culminado la tarea. Evidentemente aparecerán deficiencias en el texto. Si Dios quiere seguirá investigando, trabajando, leyendo y enseñando y así mejorará su compresión de algunos temas o se hará evidente la importancia de otros. El lector puede ayudarnos en esta tarea.

Debo agradecer a la Universitat Politecnica de Catalunya la ayuda concedida para elaborar el material. Algunos contenidos del texto se han perfilado en discusiones con personas del Departamento de Ingeniería Hidráulica, entre las que he de señalar con agradecimiento a James Ruff, Emest Bladé (que ha dado clases en la asignatura) y Allen Bateman. Otros profesores y otras muchas personas han contribuido a este libro. Mi agradecimiento a los estudiantes del ejemplar curso de 1996.

vide(g)eluna.upc.es

jpmartin@ccp-cr.uclm.es

Juan P. Martín Vide Barcelona, 9 de Agosto de 1996

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14

PRÓWGOA

Nota

LAPRIMF.RA

EDICIÓN

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A lo largo del texto las llamadas a notas desde un capítulo se hacen por su número entre paréntesis como exponente, por ejemplo 0 >. Las llamadas a la bibliograña del final del libro por su número entre corchetes, por ejemplo [1] . En la misma posición un asterisco, por ejemplo *, significa una llamada a una referencia o una llamada bibliográfica que remite al apéndice de Fuentes, en donde se relacionan por el número de página. Las .llamadas a cuestiones relacionadas con el texto se hacen con la letra e seguida del número dd capítulo y del número de orden del ejercicio, por ejemplo c.4.1 y del mismo modo con respecto a los problemas: p, por ejemplo p.5.3. Las llamadas a otros apartados o capítulos del texto se hacen con el símbolo cf seguido del número de capítulo o apartado, por ejemplo cf.4.3 es una invitación a consultar el apartado 4.3 (apartado tercero del capítulo cuarto). Las llamadas a figuras se hacen con la abreviatura fig. seguida del número de la figura, el cual sigue la misma lógica de numeración que los apartados, por ejemplo fig.4.3. Las llamadas a ecuaciones, finalmente, se hacen con el número entre paréntesis y a veces la abreviatura ec., por ejemplo

ec.(l).

,

Indice

1. Introducción: los ríos · . 21 2. de morfología fluvial Nociones . 25 2.1.
1. Introducción:
los ríos
·
.
21
2. de morfología fluvial
Nociones
.
25
2.1.
Introducción
.
25
2.2.
Clasificación
básica de los ríos
.
25
2.3.
Hidrología
fluvial
.
26
2.4. Morfología
t1uvial: formas
en planta
27
2.5. Geometría hidráulica
de un río
.
29
2.6.
Caudal
dominante
.
31
2.7. Papel morfológico
de la vegetación
.
32
2.8. Características
de los
torrentes
y las ramblas
.
33
2.9. Morfología
de llanuras
de inundación
.
34
2.10. Morfologías
de desembocadura:
deltas y estuarios
.
35
2.11. Equilibrio
del fondo
.
37
2.12. Leyes de Fargue
.
39
2.13. La corriente
del río
:
.
41
2.14. Descripción
del ecosistema
fluvial
.
43
Cuestiones
,.
.
45
Problemas
'.
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
· ·:
·
·
·
·
·
·
49
Notas
.
51
3. Nociones
de hidráulica
fluvial
.
55
3. l.
Introducción
55
3.
2. Granulometría
.
55
3.3.
Umbral
o principio
del movimiento
:
.
57
3.
4. Acorazamiento
.
59
3.
5. Clasificación
del transporte
de sedimentos
.
60
3.6.
Técnicas
de muestreo
y medida
:
.
62
3.
7. Caudal
sólido
:
.
63
3.8. Formas de fondo:
mesoformas
.
64
3.9. Formas de fondo de gran escala
.
66
3 .10. Ríos de arena
y ríos de grava
~
.
68
3.11. Nociones
de mecánica
del transporte
de sedimentos
:
.
69
3.12. Ecuaciones
de transporte
de fondo
72
3 .12. l. Ecuación
de Meycr-Peter
y Müller
.
73

15

iNDICF.

1t

3.12.2. Ecuación de Einstein-Brown y revisión de la analogía

16

de la balanza . . . . . . . . . . . .
de la balanza
.
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74
3.12.3.
Ecuación de Parker
.
.
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.
75
3.13.
Bases de modelos matemáticos
.
.
.
.
.
.
75
3.14.
Tránsito de avenidas
77
3.15.
Conceptos sobre erosión
.
.
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78
3.16.
Introducción a la hidráulica torrencial
81
3. 17.
Flujo en curvas
.
.
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83
3.18.
Indeterminación en hidráulica
fluvial
85
3 .19. Nociones de sedimentación
.
.
.
.
86
Cuestiones
.
.
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87
Problemas
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.
.
90
Notas
:
93
4. Encauzanúentos:
concepción y proyecto
.
97
4.1. Introducción
97
4.2.
Objetivos de un encauzamiento
.
97
4.3.
Efectos de un encauzamiento
.
99
4.4.
Condicionantes de un cauce estable: aguas bajas, aguas altas y avenidas
.
101
4.5.
Condicionantes de
un cauce estable:
sinuosidad
103
4.6.
Modificación de la sinuosidad: cortas
.
104
4.7.
Consideraciones de trazado de un encauzamiento
106
4. 7. l. Trazado de la planta de un cauce principal
106
4.7.2. Otras características del cauce principal
108
4.7.3. Trazado de los cauces de aguas altas y avenidas
.
109
4.8.
Caudal de proyecto: consideraciones económicas
.
112
4.9.
114
4.10.
Caudal de proyecto e inundación: consideraciones legales
Otros efectos de los diques de avenida o inundación
Análisis del riesgo en llanura de inundación
4.12. Otras medidas de lucha contra la inundación
4.13. Encauzamiento de un río trenzado: reunión de brazos
4.14. Uso de espigones en el encauzamiento de ríos
Defensa de márgenes
115
4.11.
.
117
.
119
.
120
.
122
4.15.
.
124
4.16. Comportamiento de los cauces estrechos o estrechados
.
127
4.17. Encauzamiento de ramblas y ríos de montaña
.
129
4.18. Ingeniería torrencial: diques transversales
.
130
4.19. El papel de las traviesas en los encauzamientos
132
4.19. l Protección frente a
la erosión general
.
132
4.19.2 Corrección de la pendiente y otras funciones
134
4.20. El problema de las desembocaduras
136
4.21. Ingeniería fluvial en estuarios y en la salida al mar
137
4.22. Conceptos de restauración
.
138
4.23. Encauzamientos con diversidad de hábitats
.
139
4.24. Impacto ambiental de los encauzamientos
141
4.25. Valoración del paisaje
fluvial
141
4.26. Sobre encauzamientos urbanos
.
142
4.27. Conclusión: algunas ideas finales de ingeniería fluvial
.
144

1t

---------------------------------

ÍNDICE

Cuestiones

 

:

.

146

Ejercicios para programar

 

.

149

Problemas

.

151

Notas

:

.

158

5. Encauzamientos:cálculo

.

165

5. 1. Introducción

.

165

5.2. Distribución de tensiones en una sección

.

165

5.3. Distribución

de

velocidades

en una sección

.

168

5.4. Tensiones críticas y sección no erosionable

.

169

5.5. Secciones anchas y secciones en curva

 

171

5.6. Conceptos de teoría del régimen

 

.

172

5.7. Aplicación de la teoría del régimen

.

174

5.8. Cálculo del caudal ecológico

.

175

5. 9. Cálculo

de la capacidad

.

176

5.10.

Resistencia al

flujo en un fondo granular

.

178

5.11.

Influencia del

transporte sólido en el calado

.

179

5.12.

Estimación de los coeficientes de rugosidad de Manning

.

180

5.13.

Cálculo de una sección compuesta

.

182

5.14.

Cálculo de niveles de agua

.

183

5.15.

Cálculo de propagación de avenidas por el método de Muskingum

.

186

5.16.

Estimación de la erosión potencial

.

187

5 .17.

Criterio

de erosión

.

187

5.18.

Erosión general transitoria

.

188

5.19.

Erosión

general

a largo plazo

.

190

5.20.

Erosión

en curvas

.

191

5.2L

Combinación de erosiones

.

192

5.22.

Erosión local

en

caídas, espigones y confluencias

.

193

5.23.

Balance sedimentario en un tramo fluvial: aterramiento y erosión

.

194

5.24. Cálculo del volumen total de transporte sólido

 

.

195

5.25.

Introducción a la modelación matemática

.

196

5.26.

Dimensionamiento de una obra de escollera

.

198

Cuestiones

·

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199

Problemas

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202

Notas

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212

6. Encauzamientos:

materiales y métodos

.

215

6.1. Introducción

 

215

6.2.

Escollera

.

215

6.3. Gaviones

 

.

218

6.4. Motas de materiales sueltos

.

220

6.5. Emergencia, fallo y rotura controlada de motas

.

222

6.6. Nota sobre obras lineales

.

225

6.7. Vegetación

.

226

6.8. Materiales prefabricados flexibles

.

228

6.9. Otros materiales

.

229

6.10. Formación del cauce por el río

.

231

17

18

ÍNDICE­.­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­

 

6.

11. Obras de dragado

 

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231

Cuestiones

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233

Problemas

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234

Notas

 

235

7.

Hidráulica

de puentes

 

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237

 

7 .1. Introducción

 

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237

7.2.

Problemas

 

hidráulicos

 

de los puentes

 

237

7.3.

7.4.

Consideraciones

Alineación

sobre el emplazamiento

.

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del puente

 

de un puente .

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238

239

7.5.

Dimensionamiento

 

del vano: altura libre

 

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240

7.6.

Economía

 

y efectos de la anchura

 

libre del vano

 

242

7. 7.

Vano en el caso de llanura

 

de inundación

 

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244

7.8.

Análisis económico

 

conjunto

 

de altura y anchura

 

245

7.9.

Obras

de encauzamiento

 

y diques de guía

 

247

7

.10. Puentes

 

sobre ríos efímeros

 

(ramblas)

 

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248

7.

11. Cálculo

hidráulico

 

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249

7

.12. Estudio

de las erosiones

 

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250

7.13.

El fenómeno

 

de la erosión

 

local en pilas

 

.

252

7.

14. Cálculo

 

de la erosión

 

local

en pilas

 

.

254

7

.15.

Cálculo

de la erosión

local

en estribos

 

.

255

7

.16.

Cimentación

 

y protección

 

de pilas frente a la erosión

 

.

256

7

.17. Otras

acciones hidráulicas

 

.

259

Cuestiones

 

.

260

Problemas

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263

Práctica

de laboratorio

 

.

268

Notas

 

269

8.

Modelos

reducidos

en ingeniería

 

fluvial

 

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273

 

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8.2. de los modelos

8.1. Introducción

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Utilidad

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. reducidos

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273

273

8.3. de

Análisis

 

la semejanza

 

de un modelo en lámina

 

libre

 

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274

8.4. Modelos

 

distorsionados

 

y no distorsionados

 

276

8.5. de semejanza

Escalas

 

en un modelo distorsionado

 

de lecho

 

fijo

 

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277

8.6. de semejanza

Criterios

 

respecto

 

al transporte

 

de sedimentos

 

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278

8.7. fluviales

Modelos

 

con material

 

distorsionado

 

280

8.8. para el estudio de la erosión local

Modelos

 

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281

8.9. Colofón

 

282

Cuestiones

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283

Problemas

 

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285

Notas

 

286

Apéndice

sobre teoría de la semejanza

 

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289

Bibliografía

para seguir estudiando

 

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295

fXDlCI:

Epílogo

299

Fuentes

307

Soluciones

a algunos ejercicios

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313

Cronología

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319

Índice alfabético

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321

Índice geográfico

.

329

19

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l. Introducción:los ríos

INTRODUCCIÓN:

LOSRios

Los conocimientos necesarios para aprovechar este curso de Ingeniería de Ríos son las asignaturas de Hidráulica e Hidrología y de Obras Hidráulicas. En la primera se aprende a aplicar los principios de la mecánica de fluidos a los dos modos de transporte fundamental del agua: en tubería a presión y en canal en lámina libre. En la segunda se aprende el funcionamiento de los sistemas para aprovechar los recursos hidráulicos.

La ingeniería fluvial trata de las intervenciones humanas en los ríos para su adecuación al aprovechamiento de los recursos o a la reducción de los riesgos de daño. Pero el río no es en sí mismo objeto de la ingeniería civil, como pueden ser una carretera o un ferrocarril. El río es un elemento natural que recoge las aguas de una cuenca y las transporta en lámina libre hasta su desembocadura.

El antecedente o punto de referencia más directo en los estudios de ingeniería civil para entender un río es la hidráulica del régimen en lámina libre y las obras hidráulicas para transporte en lámina libre: los canales. La hidráulica proporciona una base de análisis de ciertos problemas fluviales, pero pensar que la hidráulica fluvial es meramente una extensión de la hidráulica de lámina libre es un grave error. Así también pensar en una obra de encauzamiento como si fuera un canal ha llevado a un tipo de ingeniería fluvial justamente criticada. En este primer capítulo del Curso de Ingeniería Fluvial vamos a aprovechar la comparación entre canales y ríos para resaltar las características específicas y nuevas de los ríos, que nos obligan a un cambio de mentalidad.

Lo que tienen en común ríos y canales es transportar agua en lámina libre. Las diferencias arrancan de las preguntas más básicas como ¿cuánta agua?, ¿cuándo la transportan?, ¿por dónde la transportan?, ¿sobre qué material", ¿con qué características hidráulicas?, ¿qué más transportan?, etc. Cuando nos referimos a un canal, que es una obra de ingeniería civil como otras infraestructuras, las preguntas se responden mediante un proyecto en el que se elige el caudal de diseño (cuánto), el régimen de explotación (cuándo), el trazado (por dónde), el revestimiento (sobre qué), la sección tipo (cálculo hidráulico) y se proyectan quizá medidas para evitar la entrada de sedimento o su decantación en un desarenador. Para un río por el contrario no hay determinaciones previas, sino que las respuestas son en todo caso objeto de estudio de la hidrología, la geomorfología o la hidráulica fluvial.

El caudal de un canal suele ser constante. En los ríos el caudal es siempre variable, según el régimen hidrológico de la cuenca, en una escala de tiempos estacional o bien restringida a un episodio meteorológico. Ciertos caudales infrecuentes pero no extraordinarios son importantes para

ING~1'1ERillDERiOS -------------------------------

1t

el río en el sentido de que le conforman el cauce, y además existen las avenidas extraordinarias, las cuales pueden transformar radicalmente la naturaleza o el curso del río (por ejemplo atajando un meandro). No hay que olvidar los caudales menores pero duraderos. Se siente siempre resignación cuando para abordar un problema fluvial no hay más remedio que seguir un método de razonamiento o de cálculo que utiliza un solo caudal (caudal permanente).

El recorrido o la planta del cauce de un río no es fijo como el de un canal trazado por et hombre, sino que puede cambiar, de forma aguda en sucesos extraordinarios o de manera lenta y gradual a lo largo del tiempo. En los cambios, el río hace uso de un grado de libertad relativo a la planta, buscando un cierto acomodo (o equilibrio) que siempre se concreta en una u otra sinuosidad, no en alineaciones rectas, corno son proyectados los canales.

La pregunta "¿por dónde?" tiene una implicación más. El canal surca el territorio con una escasísima interacción con el medio. No tiene relación con el nivel freático si es revestido, a no ser incidentalmente (filtraciones), no crece apenas vegetación y las aguas a veces van demasiado rápido y son demasiado hondas para formas de vida acuáticas. Se lucha contra las filtraciones y contra la vegetación porque van contra la función de transporte del canal. El río mantiene un "diálogo" con el medio, con los niveles freáticos, etc., y a su alrededor se forma un ecosistema húmedo. El cauce y la circulación de las aguas son apropiados para la vida vegetal y animal.

El río transporta eI agua sobre el material del valle, acarreado por el propio río. Este material puede ser movido y arrastrado por el agua. Los contornos del flujo son fijos en un canal pero no en un río,

22 cuyo fondo y orillas pueden presentar acreción por sedimentación o regresión por arrastre de partículas (erosión). Estos cambios de las secciones del río, agudos o graduales, son efecto de las variables hidrológicas, hidráulicas (velocidad) y del propio transporte del material (caudal sólido,

). Con estos ingredientes el río busca un acomodo usando un segundo grado

de libertad. Las secciones que forma son generalmente más anchas y someras que las proyectadas para los canales. El tercer grado de libertad de la hidráulica fluvial, compartido éste con los canales, es la posición de la superficie libre en el régimen de lámina libre. La morfología fluvial da cuenta de las formas de la planta y sección de un río.

tamaño del material,

Las libertades que hemos atribuido al río son las que él trata de hacer valer cuando una intervención modifica los equilibrios anteriores. En este sentido hablamos del comportamiento "dinámico" de los ríos, lo cual es difícil de hacer sin personificar, como en la frase anterior. La ingeniería fluvial debe calibrar los equilibrios preexistentes, y adivinar los efectos de una intervención. Para algunos ingenieros, la actitud intelectual en este trato con el río es una mezcla de ciencia y arte a la que llaman Fluviomaquia (etimológicamente lucha con el río). Si fuera una ciencia exacta, acaso habría tenido más éxito la denominación de Potamología como la ciencia de los ríos.

Un río es un medio con un flujo bifásico de agua y sedimento (procedente del cauce o de la cuenca). Cuando este flujo no presenta ningún cambio espacial o temporal, simplemente el río da una aportación de agua y una de sedimentos. La importancia de la primera es evidente; la de la segunda no puede olvidarse en problemas que tocan al ingeniero civil como la sedimentación y pérdida de capacidad de los embalses, la regresión de los deltas o la explotación de áridos admisible en las graveras. Sólo por ello sería interesante conocer algo más del transporte de sedimentos. Pero además, un desequilibrio temporal o espacial implica variaciones de la cota del fondo que pueden ser graves para las obras

1t

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INTRODUCCIÓN:LOS RÍO.~

cimentadas en el río o cerca de él, ya sean obras viarias (puentes,

fluviales (encauzamientos,

las espaciales erosiones en una curva o en una caída. En un canal revestido, en cambio, se trata de

evitar la entrada de sedimento porque su depósito resta sección útil de transporte.

). Las variaciones temporales pueden ser erosiones durante una avenida y

) como obras específicamente

Con respecto al transporte del agua (hidráulica del régimen en lámina libre), pocas veces nos percatamos de que un canal es prismático y definido por una sección tipo, mientras no se diga lo contrario. De un río puede decirse lo opuesto: que es no prismático y que no existe sección tipo mientras no se diga Jo contrario. La diferencia entre ambas cosas es muy importante: por ejemplo, la superficie libre o línea de agua nunca tiene la forma suave de una curva de remanso corno las obtenidas en canales. Por otro lado, en un cauce no prismático se presenta el incómodo problema de cómo considerar las pérdidas de carga localizadas.

Una diferencia aún más radical se refiere al régimen hidráulico. Hay buenas razones para creer que el régimen rápido no existe en cauces naturales, sólo en los canales rectos, prismáticos y en fondo rígido hechos por el hombre. La propensión al cambio de régimen ante cualquier falta de regularidad es una de ellas, bien visible en experimentos. El fondo de un río responde con erosión a las altas velocidades, de manera que fondo y régimen hidráulico pueden acomodarse a una sucesión · de régimen lento (pozos) y régimen rápido (rápidos), como muestra la naturaleza, en lugar de un régimen rápido de larga extensión.

La rugosidad en un canal es un parámetro bien definido y determinante de su capacidad. En un río, el caudal circulante y la altura del agua están relacionados de manera mucho más compleja. Mientras el agua está contenida en el cauce principal, existe una resistencia al flujo por el tamaño del grano del material de fondo y otra añadida por las formas del fondo granular (dunas, etc.). Cuando el río crece por encima de su nivel habitual e inunda orillas o llanuras donde crece la vegetación, el problema de la resistencia al flujo se hace aún más complejo.

23

Para terminar la comparación, los ríos experimentan up. fenómeno extraordinario al que se sustraen los canales: las avenidas. Durante el curso se utiliza la noción de avenida muchas veces, como aquella situación que crea las mayores solicitaciones: pone a prueba la estabilidad de un cauce, causa las mayores erosiones, provoca el desbordamiento o inunda, etc. En los ríos grandes las avenidas son aumentos del caudal y subidas del nivel de las aguas, incluso graves, pero no son W1 fenómeno "independiente". Para muchos conceptos y cálculos de este curso es preciso mantener esta noción de avenida. Ahora bien, el contexto de nuestro país nos obliga a tener presente el fenómeno de las avenidas torrenciales. En estos sucesos se conjugan factores hidrológicos (el tamaño pequeño de las cuencas), hidráulicos (la pendiente alta de los cauces) y del transporte de sedimentos (de gran magnitud). La avenida se puede presentar como una pared rugiente de agua y material sólido. Estos fenómenos son muy desconocidos todavía,

La diversidad de los ríos es tan grande como la diversidad geográfica del mundo. El clima, el relieve, la geología, la ecología dan lugar a ríos muy distintos entre sí: de montaña o de llanura, grandes o pequeños, de país seco o húmedo, de arenas o de gravas. La ingeniería fluvial sufre los inconvenientes de su tradición empírica y particularista. Pero también de la falta de interés en la

documentación, información e investigación de nuestros ríos: su transporte sólido, las erosiones, la granulometría de sus lechos. La ingeniería fluvial ha de colaborar con otras disciplinas (geograña,

geología, biología,

) si quiere seguir influyendo en las decisiones que se tomen sobre los ríos.

1t

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NOCIONESDE MORFOLOGÍ¡\!'LUVIAL

2. Nociones de morfología fluvial

2.1 Introducción

El objetivo de este capítulo es proporcionar un conocimiento de las características físicas de los ríos que son de utilidad para el análisis de las intervenciones en ellos. La diversidad de los ríos es virtuahnente infinita porque no existen dos lugares iguales en clima, relieve, geología, hidrología, etc. Sin embargo, algunas características morfológicas frecuentes e importantes merecen la atención del ingeniero. Este capítulo tiene un carácter descriptivo que lo emparenta con la geografía física (geomorfología), a diferencia del capítulo siguiente que tendrá un énfasis mecánico o analítico.

2.2 Clasificación básica de los ríos

25

En primer lugar los ríos tienen un régimen hidrológico determinado por las características de. la cuenca y de las precipitaciones (lluvia y nieve). Estamos acostumbrados a relacionar el caudal de un río con las lluvias inmediatamente precedentes y así pensamos en la escorrentía directa de la cuenca como la realidad hidrológica más importante. Conviene señalar que en otros casos la fusión de las nieves explica el régimen del río. En grandes ríos de climas tropicales el régimen hidrológico tiene una fuerte y regular estacionalidad, es decir hay un largo periodo de aguas altas que puede esperarse cada año. Las aguas subterráneas explican la permanencia de un caudal base de un río durante un periodo seco y a la inversa la infiltración a través de un cauce permeable explica que los ríos se sequen.

A este respecto se llaman ríos efímeros, por oposición a ríos perennes, aquellos que sólo llevan agua

en episodios de fuertes precipitaciones, mientras que se mantienen secos el resto del tiempo. Son típicos de climas áridos y semiáridos. Las ramblas, barrancos y algunas rieras mediterráneas son un

ejemplo de este tipo especial de ríos.

Se llaman ríos aluviales aquellos que discurren por materiales sedimentarios modernos, generalmente aportados por el propio río. El lecho de estos ríos tiene un cierto espesor de material granular prácticamente suelto. Asimismo, es muy común que los materiales aluviales ocupen mucha más extensión horizontal que la del cauce actual, formando unas llanuras ocasionalmente inundables llamadas llanuras de inundación. Estos ríos pueden evolucionar a través de estas llanuras y causar cambios importantes de los cauces. Los problemas más importantes que afronta la ingeniería fluvial

se refieren a ríos de estas características, porque frecuentemente en sus valles aluviales se asienta la

INGF.NIERÍA DllR!OO

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1t

mayor densidad de actividades humanas. Por contra, los ríos de lecho rocoso o cohesivo suelen ser ríos encajados o incisos en los valles, desde et punto de vista morfológico, y con menos interacción con los asentamientos de población.

La pendiente de un río establece la diferencia más importante en cuanto al régimen hidráulico. Se llaman ríos torrenciales= los que tienen una pendiente mayor del 1,5% y torrentes los cursos de agua de pendiente mayor que el 6%. La llamada hidráulica torrencial estudia el flujo de los torrentes (cf.3.16). Se usan mucho los términos río de montaña y río de llanura para aludir al contexto geográfico y a la pendiente del río, aunque sin una definición precisa. Según la composición del material aluvial se diferencia entre ríos de grava y ríos de arena (cf.3.10}.

El papel geológico de un río es, a muy grandes rasgos, la erosión en la cabecera de la cuenca donde la pendiente es mayor y el material del cauce más grueso, el transporte en el tramo medio y la sedimentación en el tramo bajo donde la pendiente es menor y el material del cauce más fino. Esto da un perfil longitudinal típicamente cóncavo y una distribución del tamaño del material granular menguante en la dirección de aguas abajo.

2.3 Hídrelogía fluvial

Podemos entender por hidrología fluvial el estudio de la secuencia en que se presentan los caudales

de un río y hablamos de régimen hidrológico (pluvial, nival, pluvio-nival, tropical, monzónico,

26 para referirnos a explicaciones causales de las regularidades. Una idea implícita en el estudio de los ríos es que las regularidades se pueden estudiar en la escala temporal del año. Así, con los datos diarios de un año se caracteriza el régimen hidrológico de un río, más o menos permanente, mientras años de aguas abundantes o escasas son irregularidades en una secuencia interamial (secuencias formadas con un dato de aportación total por año). Ordenando de mayor a menor los caudales medios diarios anuales se forma la curva de caudales clasificados o de frecuencia de caudales, cuya área es la aportación anual (ñg. 2.1). Esta curva contiene los primeros datos fundamentales para caracterizar un río.

}

O

n días

365 !dios

O

n/365

1

Fig. 2.1 Curva de caudales clasificados (izquierda) y características de un hidrograma (derecha)

Además del régimen anual, los ríos experimentan fenómenos de crecida o avenida de carácter extraordinario. En las avenidas la atención se fija en primer lugar en el caudal máximo ínstamáneo Q, mayor que el medio diario correspondiente. Estos valores son extraños a la curva de caudales

1t

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NOC!ONl::S DF. MORFOLOGÍ/1 FLt:VIAL

clasificados porque no significan lo mismo: su inclusión en la curva implicaría que esos caudales se producen necesariamente. Por el contrario, con los valores máximos instantáneos de cada año se forma una secuencia que se estudia estadísticamente para caracterizar la probabilidad de ocurrencia. Un caudal Q tiene periodo de retorno T si la probabilidad de ser superado en un año es 1/T.

La forma del hidrograma de avenida es también importante en el estudio de un río. La duración de caudales elevados cercanos al máximo o la pendiente de las curvas de ascenso o descenso (esta última más suave generalmente) influyen en la acción del agua sobre el cauce. Los fenómenos transitorios de erosión del cauce están relacionados con la forma del hidrograma. Otros fenómenos de erosión importantes en ingeniería fluvial son acumulativos, o sea están influidos por la duración. Asimismo el volumen de inundación y la duración de una inundación son variables importantes en el daño ocasionado por las aguas desbordadas de un río. Ambas variables se encuentran representadas en el hidrograma de la crecida (fig. 2.1). La forma de la cuenca y de su red de drenaje determinan la forma del hidrograma. Así también, los afluentes suman su hidrograma al del río de modo que pueden coincidir sus fases de ascenso y descenso ("amplificación" del hidrograma) o bien no coincidir {hidrogramas "desfasados").

2.4 Morfología fluvial: formas en planta

En· la naturaleza es muy raro encontrar cauces rectos y regulares. En cambio, se distinguen dos morfologías fluviales típicas. La primera es el cauce trenzado (o con anastomosis, un término originario de la anatomía", fig. 2.2). Es un cauce muy ancho, compuesto por una multiplicidad de cauces menores entrelazados o trenzados, que dejan islas (sumergibles) entre sí al unirse y separarse. Son cauces inestables en el sentido de que una crecida puede cambiarlos considerablemente. De este modo se llaman "divagantes" porque un brazo principal puede encontrarse tan pronto en un lugar como en otro. Su presencia se asocia a una gran capacidad de transporte sólido. Dicho de otro modo, una corriente muy cargada de sedimentos es propensa a formar un cauce trenzado. Esto ocurre, por ejemplo, en cauces de montaña con pendiente alta y sedimento grueso. También es frecuente encontrar cauces trenzados en las llamadas áreas de piedemonte, donde los ríos abandonan sus cursos de montaña perdiendo pendiente y depositando su carga sólida.

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A

A'

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27

Fig.2.2 Planta y sección transversal de un cauce trenzado.

La segunda morfología típica es la de un cauce sinuoso o con meandros (meandriforme, meandrizante o mcándrico, fig.2.3). El cauce es único pero forma curvas. Se ha observado en laboratorio que una corriente de agua y sedimento circulando sobre un cauce aluvial recto da lugar a meandros a partir de La más mínima imperfección de la alineación recta o por una causa externa accídental'". La ondulación en planta se acompaña de una asimetría en las secciones transversales, ya que el calado es mayor junto a la orilla cóncava o exterior y menor junto a la orilla convexa o

INGENlllRÍADERiOS

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interior. El lugar geométrico de los puntos de mayor profundidad se llama thalweg (del alemán, "camino por el valle"). En la orilla interior se depositan materiales que emergen en forma de playas, llamadas barras alternadas (cf.3.9). Los meandros son una morfología dinámica en el sentido de que presentan una evolución. Aunque la evolución es compleja, podría decirse que es la combinación de dos movimientos: una progresión o desplazamiento en dirección aguas abajo y una profundización a costa de las orillas, en dirección perpendicular a la anterior (fig. 2.3).

Fig, 2.3

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1'

2

Cauce meandriforme: motfologia (planta y secciones transversales vistas en el sentido de la corriente) y evolución ideal (derecha).

El ritmo de la evolución de los meandros depende de la resistencia de las orillas a la erosión. En el caso de ríos que discurren por llanos aluviales poco resistentes, donde no existe restricción a la "libertad" de esta evolución, los meandros se mueven grandes distancias. Los meandros pueden ser

28 regulares o bien irregulares, es decir "deformados", debido especialmente a la heterogeneidad en la resistencia de las orillas. También pueden ser simples si sólo presentan una frecuencia o longitud de onda dominante, o bien compuestos, con más de una frecuencia dominante (fig. 2.4). El punto final de la evolución "libre" de un meandro es su estrangulamiento, es decir el encuentro en el "cuello" para formar un atajo y el abandono de los lóbulos que quedan como lagos?' (fig. 2.5).

Fig. 2.4 Meandros regulares, irregulares, simples y compuestos.

Fig. 2.5 Estrangulamiento o corte natural de un meandro y formación de lagos.

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------------------------~--

NOCIONES DE MORFOLOGÍA FLUVIAi.

2.5 Geometría hidráulica de un río

Si se le permiten todos sus grados de libertad, un río es una corriente de agua que forma su cauce ajustando libremente la anchura, el calado y la planta (cf. l). El problema de predecir o deducir esta geometría del río ha ocupado a muchos investigadores en geomorfología. Se cuenta con observaciones relativamente sencillas de las características geométricas de los ríos que sugieren relaciones empíricas entre ellas. Dando un paso más, la pregunta de por qué adopta el río tales formas permanece todavía sin contestación completa. Este es el caso del porqué de los meandros.

La primera relación empírica de interés es en qué condiciones un río forma un cauce trenzado o un cauce único meandriforme. La .relacíón= i·Qº·44=0.0116, donde i es la pendiente y Q el caudal (m3/s), establece una frontera entre una y otra morfología. Si i·Qº·44>0.0l l6 el río es trenzado y en caso contrario meandrifonne. De todos modos, esta frontera no distingue nítidamente sino que se traza dentro de una considerable dispersión. De hecho, muchos ríos son trenzados y sinuosos al mismo tiempo (fig. 2.6) y así la clasificación es también más difusa. El carácter trenzado y el meándríco pueden verse como dos ingredientes presentes en distintas proporciones en un río real. Es frecuente que un río sea trenzado en su tramo alto y luego pase a ser meandrifonnc aguas abajo, donde la pendiente es menor aunque el caudal es mayor.

Fig.2.6 Río trenzado y

sinuoso.

29

En los ríos de meandros se aceptan como significativas, pese a la lógica dispersión de los datos de campo, algunas relaciones empíricas entre la longitud de onda de la formal (fig.2.7), su amplitud a, el caudal Q y la anchura del cauce (en la superficie libre) B. La longitud A. es de 7 a 11 veces la anchura del río B (la proporción más común es l O; entre "' y B se propone una relación potencial pero el exponente de B resulta prácticamente la unidad) y la amplitud a es unas tres veces la anchura B, aunque esta última relación tiene menos fundamento, debido a que cambia más durante la evolución de un meandro, mientras que por el contrario A. puede permanecer invariable (fig.2.3).

os

Finalmente ) es proporcional a Q

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03

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Fig. 2. 7 Parámetros de una planta sinuosa.

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Otro parámetro geométrico de un río rneandriformc es la sinuosidad s, cociente de la longitud 1 a lo largo del valle y la longitud de onda A (ftg. 2. 7). La geometría en planta de un meandro regular y simple parece describirse bien mediante la ecuación* : e =9o sen (2TI sil) , donde e es el ángulo del eje con la dirección del valle y ses la coordenada arco (fig. 2.7). Con esta ecuación se pueden dibujar meandros en cualquier grado de desarrollo, incluso al límite de su estrangulamiento

(c.4.24).

Por otra

parte,

examinando las dimensiones de

las secciones transversales

de

los ríos

se

ha

encontrado que la anchura B es proporcional a la raíz cuadrada del caudal (a tt Qº~), es decir, que

un río cuatro veces más caudaloso que otro tendrá una anchura aproximadamente doble. Obsérvese que esta relación es consistente con las del párrafo anterior (A-<-+Qns y anteriormente ABB ). Estas relaciones cualitativas se pueden concretar en expresiones de cálculo a través de la teoría del régimen, que se estudiará en el capítulo 5.

Un hecho claro en el movimiento del agua en lámina libre es que la velocidad media es mayor cuanto mayor es el tamaño de la sección, más concretamente cuanto mayor es su dimensión vertical, profundidad, tirante o calado y (debe recordarse la fórmula de Manning, cf.5.9, en la que v H y 213 en un cauce ancho). Como el producto B · y · ves el caudal Q y como BttQas, se desprende que el calado y crecerá con el caudal más suavemente que la anchura B, al igual que la velocidad (c.2.1). Por lo tanto, el cociente B/y, llamado relación de forma de la sección, crecerá, aunque suavemente, con el caudal. es decir, un río más caudaloso da un cauce más ancho y profundo pero es aún más ancho, proporcionalmente a su profundidad, que un río menos caudaloso (fig. 2.8).
30

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B

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(B/y)1 > (B/y)2

2

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B

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­/

1

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Fig, 2.8 Comparación de las relaciones deforma o anchuras relativas

de un

río grande y uno pequeño.

Las relaciones anteriores muestran que el caudal Q determina la anchura B y la longitud de onda A. de tal modo que existe una semejanza geométrica entre la planta de los ríos meandriformes grandes y la de los pequeños. En cambio, sus secciones transversales no guardan semejanza geométrica sino que existe una "distorsión" entre dimensión vertical y horizontal. Los mismos hechos sirven para pronosticar que el aumento de caudal de un río tenderá a hacerlo más ancho, más profundo (aunque el aumento de profundidad es proporcionalmente menor que el aumento de anchura), de mayor longitud de onda, pero de la misma sinuosidad.

Otra relación empírica indica que el cociente B/y es mayor cuanto menor es el contenido de material fino en el cauce, es decir, con material más grueso se tienen cauces más anchos (fig.2.9). El mismo efecto de aumentar B/y ocurre cuanto mayor es el transporte sólido del río (el tamaño del material aluvial y el caudal de dicho material transportado tienen el mismo efecto morfológico en la sección transversal). Otra consecuencia observada del aumento del transporte sólido es la disminución de la

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NOClONl::Slll:: MO!U'OLOGÍAfLUVIAl.

sinuosidad, es decir el cauce se hace más recto. Siguiendo con este razonamiento de un aumento del tansporte sólido o de su tamaño característico, la sección puede hacerse tan ancha y tan somera, y la planta del cauce tan poco curva, que el río pase de hecho de ser meandriforme a ser trenzado. Esto puede ocurrir cuando se producen aportaciones grandes de material C4> , procedente por ejemplo de las orillas (cf.2.11).

Fig. 2.9 Formas de sección transversal con material grueso (1), medio (2) y fino (3) si se conservan iguales las restantes condiciones.

2.6 Caudaldominante

En las relaciones geométricas anteriores no se ha especificado qué caudal debe emplearse. Esta es una pregunta pertinente dado que un río transporta un caudal siempre variable. La respuesta, que puede parecer trivial o elusiva, sería la siguiente: debe emplearse el caudal que da lugar a la geometría hidráulica que se estudia. Esto significa reconocer que Ia geometría es consecuencia del caudal y, más concretamente, que si una geometría es permanente se debe a que ciertos caudales, por su magnitud, por su frecuencia o por una combinación de ambas cosas, se convierten en los caudales determinantes.

Esta noción tiene un referente claro en geomorfología fluvial. Muchos ríos tienen un cauce, Jecho, madre o álveo diferenciado, más o menos hondo y ancho, y limitado por unas orillas que lo separan

de las llanuras de inundación (fig.2.10).

Lo llamamos también cauce principal.

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31

Fig, 2.10 Ilustración del concepto de caudal dominante. A la derecha gráfico de variación de la tensión tangencial enfunción del caudal circulante.

Imaginemos un llano perfecto por donde comenzara a discurrir un río: los caudales normales empezarían por abrir un reguero en el llano, al principio pequeño, que iría creciendo. Por su parte, las aguas altas desbordarían con frecuencia y harían crecer rápidamente las llanuras por efecto de la sedimentación. Esta subida de las llanuras y el aumento de tamaño del cauce poco a poco harían más infrecuente el desbordamiento. Este proceso tendería asintóticamente a un equilibrio, con un cauce principal que contendría las aguas la mayor parte del tiempo excepto unos pocos sucesos (avenidas) que excederían su capacidad. Esta es una explicación evolutiva de la existencia del cauce principal.

INGF.NIERÍA DE RÍOS -----------------------------,---

1t

El río desborda de su cauce, sale de su madre, alguna que otra vez. El caudal que llena a rebosar el cauce es especialmente importante porque es el principal responsable de la forma y las dimensiones del cauce. Esto es así porque mientras el agua está contenida en el cauce, circula con cierta velocidad, en tanto que cuando desborda levemente, el incremento de caudal simplemente anega las llanuras adyacentes y deposita sedimento en ellas, pero no cambia sustancialmente el flujo en el cauce principal.

El caudal que llena el cauce principal desarrolla la mayor o más importante acción modeladora sobre el cauce (en términos de velocidad v o de tensión tangencial r -fuerza por unidad de superficie-), puesto que un caudal mayor es menos frecuente y sobretodo apenas incrementa la acción (v o r) (fig. 2.10). Por eso este caudal de cauce lleno se conoce también como caudal formativo, dominante o efectivo. Según algunos autores* es un caudal que se da 2 veces al año como promedio o bien, según otros, un caudal con un periodo de retorno de 1,4 años. Para la hidrología irregular de nuestro país, se ha encontrado" mejor correspondencia con un periodo de retorno de 1,5 a 7 años, más cerca de la cifra más alta cuanto mayor es la irregularidad hidrológica (área mediterránea) (p.2.1). El caudal formativo sería el determinante de la geometría hidráulica.

2. 7 Papel morfológico de la vegetación

Hasta aquí podría parecer que las formas y dimensiones de los cauces fluviales son exclusivamente el

más modernamente se

32 ha reconocido la importancia de un tercer factor: la vegetación. El modo en que el agua se presenta es materia de la hidrología; el modo en que se mueve el material sólido es materia de Ja hidráulica fluvial; el lugar, tiempo y modo en que se presenta la vegetación pertenece a una nueva esfera: la de los seres vivos.

resultado de la interacción del agua con los materiales sólidos del cauce

Pero

El papel morfológico de la vegetación se explica por su acción directa sobre el suelo. Las raíces de las plantas fijan el material suelto, por ejemplo las arenas sueltas (como en la dunas litorales). Esta acción de fijación ocurre en lugares corno las orillas del cauce principal, las barras en el interior del cauce o las llanuras de inundación. Las secciones fluviales resultan de la interacción del agua, los sólidos y la resistencia ofrecida por la vegetación, tanto en el sentido de resistencia al flujo (rugosidad) como en el de resistencia frente al arrastre del material aluvial. El papel morfológico de la vegetación es lógicamente más importante en los ríos pequeños que en los grandes, porque la vegetación no guarda proporción con el tamaño del río.

La vegetación se desarrolla en función de factores físicos, climáticos e bídricos. De estos últimos, tres son destacables: la humedad en la zona de las raíces determinada por los niveles ordinarios del río, la acción mecánica de las aguas altas y avenidas, y la calidad (o inversamente la contaminación) del agua. Los cambios de estas condiciones hídricas llevan a alteraciones del desarrollo "normal" de las poblaciones, por ejemplo al marchitamiento de la vegetación por un bajo nivel freático, a su proliferación por un alto nivel freático, a la sustitución de especies al perder calidad el agra o a una pérdida de frecuencia del arrastre y arranque de plantas en crecidas. Estos cambios en la vegetación repercuten en la forma y dimensión del cauce".

Una particularidad de la vegetación es que las especies y sus poblaciones tienen unos ciclos vegetativos temporales, ligados a las estaciones. Por ello, no sólo los cambios cuantitativos de estas

1t

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NOCIONESDE MORFOLOGÍAFLUVIAL

variables hídricas afectan a la vegetación sino que también la afectan los cambios temporales, por ejemplo cuándo ocurre un nivel o un caudal determinado y cuánto dura. La distribución anual de caudales representada en la curva de caudales clasificados (fig.2.1) puede presentarse en la realidad de muchos modos: según un régimen temporal "natural" o bien según regímenes alterados o incluso invertidos en el tiempo por obras de regulación hidrológica; si bien esta alteración o inversión sería indiferente en cuanto al agua y a los sólidos, con tal que las cantidades (los caudales) sean las mismas, no ocurre lo mismo respecto a las plantas.

La vegetación cumple otro papel al favorecer la sedimentación de partículas transportadas por el agua y así acelerar los procesos de acreción fluvial, por ejemplo en las llanuras de inundación.

2.8 Características de los torrentes y las ramblas

Un torrente se diferencia de un río por su morfología, su hidrología y su régimen hidráulico. Morfológícamente un torrente es el conjunto de tres partes (fig 2.11): una cuenca de recepción con distintos afluentes y donde domina la erosión, un cauce de desagüe (torrente ya formado) donde lo dominante es el transporte del material sólido, y un cono de deyección o abanico aluvial donde domina la sedimentación. En la cuenca de recepción los problemas son sobre todo ambientales (pérdida de suelo, procesos de acarcavamiento, etc.), mientras en el cauce de desagüe y en el cono de deyección son ingenieriles (erosión del lecho y las orillas, aterramiento del cauce e inundación, etc.).

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Fig. 2.11 Morjologia de un torrente y un río torrencial (perspectiva).

Hidrológicamente un torrente se diferencia de un río por la velocidad de crecimiento del caudal (la pendiente del hidrograma), que es muy elevada. Hidráulicamente, la gran pendiente del torrente implica una gran capacidad de transporte sólido. El suministro de los sólidos gruesos transportados es irregular en el tiempo y localizado en el espacio (por ejemplo un desprendimiento hacia el cauce o el cono de