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Todos estos motivos se entrecru- zan y a veces se apoyan mutuamente. En la historia de la filosofía (d) apa- rece como el motivo predominante; nos hemos referido también a este punto al examinar en el artículo Pe- rifilosofía (VÍASE) varias concepcio- nes llamadas organicistas. Agreguemos que siguiendo las su- gestiones del sistema del idealismo empírico bosquejado por E. A. Sin- ger, Jr., Milton C. Nahm (nac. 1903) ha aplicado la distinción entre lo te- leológico y lo ateleológico a su doc- trina de la experiencia estética. Hay, en efecto, según Nahm, dos grupos básicos de teorías estéticas. El primer grupo es el de las teorías ateleoló- gicas, las cuales se basan en el su- puesto de que los objetos o aconte- cimientos seleccionados son absolu- tamente bellos, sin referencia al pro- pósito perseguido o al fin por el cual puedan ser definidos. El segundo gru- po es el de las teorías teleológicas, las cuales se basan en el supuesto de que los objetos o acontecimientos se- leccionados poseen un valor estético en virtud del propósito o propósitos perseguidos y del fin o fines que los definan. Entre las teorías estéticas ateleológicas figuran: la teoría de la forma ateleológica trascendental; la teoría de la forma ateleológica en el arte y en la Naturaleza, y la teoría ateleológica de la forma "concreta"

en

den darse ejemplos bien delimitados

de los representantes de cada una de estas teorías, pues algunos de los grandes filósofos (como Platón) tie- nen en sus obras tesis que corres- ponden a varias de ellas. Sin embar- go, puede indicarse que la primera teoría se encuentra en los pasajes más realistas de Platón, Plotino, San Agus- tín y Santo Tomás; la segunda, en los pasajes más formales de Platón

el arte y en la Naturaleza. No pue-

formales de Platón el arte y en la Naturaleza. No pue- y en la hipótesis no

y

en la hipótesis no matemática de

la

forma abstracta de Kant; la ter-

cera, en los pasajes menos formales de Platón y en las hipótesis kantiana

y

temática. Entre las teorías estéticas teleológicas figuran: la teoría basada en las intenciones (e intereses) del artista; la teoría que explica la gé-

nesis del arte como una actitud fun- damental humana, y la teoría que explica la génesis del arte como un juego. El entrecruzamiento de los ejemplo es el mismo que en el caso

postkantiana de la forma no ma-

es el mismo que en el caso postkantiana de la forma no ma- TEL de las

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de las teorías ateleológicas, pero pue- de indicarse que la primera teoría se encuentra en algunos pasajes de la República, de Platón; la segunda, en Aristóteles; la tercera, en Schiller. Como las teorías estéticas están do-

minadas por la experiencia estética, la distinción entre lo ateleológico y lo teleológico se aplica también —y muy especialmente— a esta última. Es lo que ocurre con el sentimiento, que Nahm ha analizado, partiendo del citado punto de vista, como ima- ginación reproductiva (ateleológica) y como imaginación productiva (teleo- lógica). Sobre mecanicismo y teleología, causalidad y teleología, explicación teleológica, etc.: F. Erhardt, Mecha- nismus und Téleologie, 1890. — Paul Nikolaus Cossmann, Elemente der em- pirischen Téleologie, 1897. — Gustav Wolff, Mechanismus und Vitalismus,

1902. — M. Adler, Kausalitat und

Téleologie im Streite um die Wissen- schaften, 1904. — E. Bünning, Me-

chanismus, Vitalismus und Téleologie,

— F. Dessauer, Die Téleologie

in der Natur, 1949. — N. Hartmann, Teleologisches Denken, 1955 (trad, esp. en Ontología, V. Teoría especial

de las categorías, 1963) (Cfr. W. Baumann, Das Problem der Finali-

tat im Organischen bel N. Hartmann,

1955. — Bêla von Brandenstein, Te-

leologisches Denke Betrachtungen zu dem gleichnahmigon Buche N. Hart- mann, 1960. — R. B. Braithwaite, Scientific Explanatíon, 1953. — H. Ertel, Kausalitat, Téleologie und Wil- lensfreiheit ais Problemkomplex der Naturphilosophie, 1954.—Hans Voigt, Dos Gesetz der Finalitüt, 1961. — Véase también bibliografía de FIN. —• Sobre teleología empírica, P. N. Coss- mann, op. cit. supra. — A. Olzelt-Ne- win, Téleologie ais empirísche Díszi- plin, 1918.—Sobre historia de la teleo- logía: P. Ragnisco, La teleología netta filosofía greca e moderna, 1884. — W. Theiler, Zur Geschichte der teleologi- schen Ñaturbetrachtung bis auf Artsío-

teles, 1924 {Dis.). — A. M. Issigonis,

auf Artsío- teles, 1924 {Dis.). — A. M. Issigonis, 1932. 'H TeXeoXoftxn) X«T' AptaroteXir) exSoxT]
auf Artsío- teles, 1924 {Dis.). — A. M. Issigonis, 1932. 'H TeXeoXoftxn) X«T' AptaroteXir) exSoxT]
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1932.

Artsío- teles, 1924 {Dis.). — A. M. Issigonis, 1932. 'H TeXeoXoftxn) X«T' AptaroteXir) exSoxT] TOO
Artsío- teles, 1924 {Dis.). — A. M. Issigonis, 1932. 'H TeXeoXoftxn) X«T' AptaroteXir) exSoxT] TOO
Artsío- teles, 1924 {Dis.). — A. M. Issigonis, 1932. 'H TeXeoXoftxn) X«T' AptaroteXir) exSoxT] TOO
Artsío- teles, 1924 {Dis.). — A. M. Issigonis, 1932. 'H TeXeoXoftxn) X«T' AptaroteXir) exSoxT] TOO

'H TeXeoXoftxn) X«T' AptaroteXir) exSoxT] TOOVux'xou,1951. —Z. Diesendruck, Die Téleologie bei Maimonides, 1928 [sobretiro de Hebretv Union Collège

Annual, V]. — C. Pekelharing, Kants Téleologie, 1916. — Para el teleolo- gismo (y ateleologismo) en el arte:

M. C. Nahm, Aesthetic Expérience and Its Presupposítions, 1946.

TELEOLÓGICA (PRUEBA). Esta prueba es una de las pruebas clási- cas de la existencia de Dios (VÉASE) y ha sido aceptada por mayor nú- mero de filósofos y teólogos que la

clási- cas de la existencia de Dios (VÉASE) y ha sido aceptada por mayor nú- mero
clási- cas de la existencia de Dios (VÉASE) y ha sido aceptada por mayor nú- mero

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