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Capítulo 2

LOS SUELOS

2. LOS SUELOS

2.1. Introducción

La naturaleza y la distribución del daño sísmico están muy influenciadas por la respuesta del suelo frente a cargas cíclicas. Dicha respuesta está controlada en gran medida por las propiedades del suelo. Por ejemplo, la susceptibilidad de un depósito de suelo para amplificar el movimiento depende de las propiedades dinámicas, siendo el módulo de corte, G, y el amortiguamiento, ξ, los principales parámetros para modelar la respuesta sísmica del suelo. Estos parámetros se relacionan con otras propiedades del suelo, de carácter más físico, como por ejemplo el índice de poros, la densidad relativa y la velocidad de las ondas de cizalla.

Se hace necesario, por lo tanto, revisar los conceptos más importantes relacionados con la caracterización sísmica de los suelos. En concreto, en este capítulo se presentan los conceptos geológicos, geotécnicos, sísmicos y geológicos relacionados con los suelos.

Un parámetro clave en estudios de evaluación de la respuesta sísmica de suelos es la velocidad de las ondas de corte (u ondas S). Normalmente su valor se deduce a partir de ensayos o técnicas de reconocimiento de suelos, por ejemplo, se han estudiado a lo largo del tiempo correlaciones con el valor del contaje N en el ensayo de penetración estándar (SPT) con la velocidad de corte. Por lo tanto, se han revisado los principales ensayos de laboratorio e in situ relacionados con este tema. Sin embargo, estos métodos sólo alcanzan una profundidad limitada y por lo tanto se requieren modelos que reduzcan la incertidumbre asociada a dichos valores con la profundidad .

El riesgo sísmico puede aumentar considerablemente por causa de la geología y/o la topografía de la zona que experimenta la sacudida, y por eso es conveniente que las normativas de diseño sismoresistente reflejen adecuadamente el peligro sísmico. Por este motivo también se han analizado las clasificaciones del suelo y los espectros de respuesta elástica presentados en las normativas de construcción sismoresistentes de varios países que, por su contexto tectónico regional, o sufren terremotos fuertes o nos son cercanos. Entre las primeras, se analiza las normativas de Estados Unidos de América y Japón. Entre las segundas, el Eurocódigo y la normativa de construcción sismoresistente española: la NCSE-02.

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2.2. Definiciones y conceptos

  • 2.2.1. Definición de suelo

Desde el punto de vista ingenieril, el material que constituye la corteza terrestre se divide en dos categorías: suelo y roca. Suelo es el agregado natural de granos minerales que pueden separarse mediante medios mecánicos, como por ejemplo la agitación en agua. En cambio, roca es el agregado natural de minerales que están conectados por fuerzas permanentes y cohesivas de carácter fuerte y permanente. Las dos definiciones difieren en los términos “fuerte” y “permanente”, que son muy subjetivos y por tanto están sujetos a interpretaciones diferentes.

Desde el punto de vista geológico, suelo es el material producido por los efectos de la meteorización o alteración sobre las rocas de la superficie de la tierra y está dividido en estratos u horizontes (concepto edafológico*). En cambio roca es el material constitutivo de la corteza terrestre, formado en general por una asociación de minerales y que presenta una cierta homogeneidad estadística; en general es dura y coherente pero a veces es plástica (por ejemplo, la arcilla) o móvil (como ejemplo, la arena).

En todas estas definiciones se observa que el concepto suelo describe algo que es dinámico, por lo que discernir muchas veces entre roca con un alto grado de meteorización o suelo es, al menos, discutible.

  • 2.2.2. Consistencia y límites de Atterberg

En geotecnia se dividen los suelos en función del contenido de humedad que se representa mediante los límites de Atterberg: límite de retracción, ω R , límite plástico, ω P , y límite líquido ω L . Estos valores separan las diferentes consistencias o apariencias del suelo. Así, distinguimos entre consistencia dura o sólida, consistencia friable (desmenuzable fácilmente) o semisólida, consistencia plástica y consistencia viscosa o fluida (fig. 2.1). De este modo, el límite de retracción, ω R , es el contenido de humedad del suelo en su apariencia sólida. El límite líquido del suelo, ω L , es el contenido de humedad en su apariencia líquida. Del mismo modo, el límite plástico o ω P es el contenido de humedad en el estado plástico del suelo. El contenido de humedad, P w y los límites de Atterberg se expresan en % de agua en peso de suelo seco.

Capítulo 2 LOS SUELOS 2.2. Definiciones y conceptos 2.2.1. Definición de suelo Desde el punto de

Figura 2.1. Consistencias del suelo en función del contenido de humedad, P w.

Edafologia*: Ciencia que trata sobre el estudio del suelo y que aparece a finales del siglo XIX. Su nombre viene del griego “edaphos”que significa superfície de la tierra en contraposición de “geos” que denomina al cuerpo cósmico. Aunque algunos autores han contrapuesto los conceptos “ciencia del suelo” y “edafología” con un carácter estático en la primera y dinámico en la segunda, en la actualidad ambas ciencias se confunden.

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  • 2.2.3. Índice de Plasticidad, IP

Se define índice de plasticidad como la diferencia entre el límite líquido y el límite plástico, es decir:

IP = ϖ

L

ϖ

P

Donde ω L y ω P se expresan en %.

(2.A)

Es un parámetro clave en estudios de respuesta sísmica ya que influye de forma notable en las propiedades dinámicas de los suelos.

  • 2.2.4. Porosidad e índice de poros

La porosidad, n, es la relación entre el volumen de huecos o poros (volumen de agua y volumen de aire en el suelo) respecto al volumen total de suelo:

n =

  • V p

  • V T

(2.B)

Es un parámetro adimensional y toma valores que varían entre 0 y 1.

El índice de poros, e, es la relación entre el volumen de huecos o poros y el volumen de sólido, es decir:

e =

V

p

V

S

(2.C)

Donde V P

es el volumen de

poros y

V S

parámetro adimensional.

es

el

volumen de

sólido.

El índice

de

poros es un

El índice de poros es un parámetro también adimensional que varía entre 0 e infinito.

  • 2.2.5. Peso específico natural y densidad relativa

El peso específico natural es la relación entre el peso total y el volumen total del suelo, es decir:

Se expresa en kN/m 3 .

ρ =

W

T

  • V T

(2.D)

A partir del índice de poros se define la densidad relativa D r como:

D

r

=

e

max

e

e

max

e

min

(2.E)

Donde e max , el índice de poros máximo que corresponde al estado más suelto del suelo y e min y el índice de poros mínimo corresponde al estado más compacto del mismo. e es el índice de poros determinado del suelo. Para determinar el índice de poros máximo se introduce el suelo, previamente secado al horno, a volteo en un recipiente de volumen conocido. Para determinar el índice de poros mínimo se introduce el suelo seco en el mismo recipiente pero por capas,

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varillando y vibrando enérgeticamente cada capa hasta observar que no adquiere mayor compacidad. Una vez enrasado el recipiente se calcula su e.

Este parámetro se utiliza para caracterizar materiales arenosos, de forma que una densidad relativa del 0 % equivaldría a una arena suelta y una del 100 % a una arena densa. Una arena con una densidad relativa del 90 % indica que la compactación a la que ha llegado el material es la máxima compactación que puede alcanzar.

La tabla 2.1 califica el estado de compactación del suelo en función de la densidad relativa, D r .

Dr (%)

0-15

15-30

30-50

50-80

>80

Estado de

         

compactación

Muy suelta

Suelta

Media

Densa

Muy Densa

Tabla 2.1. Densidades relativas y compactación asociada

  • 2.2.6. Grado de sobreconsolidación

Bajo el punto de vista geotécnico, distinguimos suelos no consolidados de los suelos sobreconsolidados. Los suelos normalmente consolidados son aquellos que ha soportado tensiones máximas históricas similares a las tensiones que soportan actualmente; corresponden a suelos que han sido cargados. En cambio los suelos sobreconsolidados son aquéllos que han sido cargados y descargados, es decir, las tensiones máximas históricas que han soportado han sido mayores que las actuales. Este concepto se expresa a través del grado de sobreconsolidación u OCR (Over Consolidation Ratio):

'

OCR =

p

max

'

p

act

(2.F)

Donde p’ max y p’ act son las tensiones máxima y actual a las que se ha sometido el suelo.

El valor de la razón de sobreconsolidación es igual a 1 para suelos normalmente consolidados y para suelos sobreconsolidados es mayor a 1.

  • 2.2.7. Resistencia al corte sin drenaje

Se define resistencia al corte sin drenaje (C u ) como la diferencia entre la tensión principal mayor y menor en rotura, es decir:

C

u

=

(

σ

1

σ

3

)

ROTURA

2

(2.G)

Donde σ 1 y σ 3 son, respectivamente, las tensiones principales mayor y menor en el momento de la rotura del suelo.

Este parámetro depende del tipo de material, del grado de confinamiento y de la historia de tensiones. Así, los suelos de índice de poros elevado presentan valores de C u menores, lo que implica menor resistencia del suelo. En cambio un suelo con índice de poros bajo es más compacto, está más confinado y por tanto presenta un valor de C u mayor, lo que implica mayor resistencia.

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2.3. Propiedades dinámicas de los suelos

La amplificación del movimiento en el suelo está determinada por las propiedades dinámicas del suelo. Entre éstas, la rigidez del suelo y el amortiguamiento son las propiedades claves para el estudio de la respuesta de sitio. Una buena aproximación a la rigidez del suelo se obtiene a partir del módulo de corte G que se calcula por medio de la velocidad de las ondas sísmicas. La razón de amortiguamiento, ξ, muestra la capacidad que tiene el suelo para disipar la energía. Otras propiedades dinámicas son la densidad ρ y el índice de Poisson ν, pero éstas tienen menor influencia.

En la figura 2.1 se muestra la caracterización de una columna litológica orientada a realizar un estudio de respuesta del suelo. Para cada estrato debe indicarse, al menos, su potencia, densidad y velocidad de las ondas sísmicas de cizalla. Información adicional sería el tipo de material, edad geológica, consistencia, límites de Atterberg, índice de plasticidad, humedad y profundidad del nivel freático, entre otros.

Profundidad Zona de [m] estudio 0 100 200 400 0 10 0 m
Profundidad
Zona de
[m]
estudio
0
100
200
400
0
10 0 m

Figura 2.1. Caracterización de una columna litológica en una zona donde se realiza un análisis de la respuesta de suelos. Para cada estrato debe indicarse potencia, densidad y velocidad de las ondas sísmicas S

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  • 2.3.1. Propiedades y módulos dinámicos

La sacudida provocada por un terremoto es una carga cíclica rápida que provoca en el suelo un comportamiento tenso-deformacional no lineal, como el descrito por en la figura 2.2, que corresponde a la curva de histéresis deformación de corte γ tensión de corte τ. Las propiedades dinámicas más importantes son el módulo de corte G y la razón de amortiguamiento ξ. El módulo de corte se define como la relación entre la tensión y la deformación de corte en un punto determinado de la curva de la figura 2.2 y es una medida de la dureza del material. Se obtiene calculando la pendiente de la curva tensión- deformación y en función de dónde se evalúa esta pendiente se distingue entre el módulo de corte tangente (G tan ), secante (G sec ) o máximo (G max ). En la figura 2.2 se ilustran dichos módulos: el módulo de corte máximo (G max ), calculado como el valor de la pendiente de la recta tangente en el punto incial de la curva, el módulo de corte tangente (G tan ) que es el valor de la pendiente en un punto de la curva y el módulo de corte secante (G sec ) que se calcula como la pendiente de la recta secante a la curva. El módulo de corte G está relacionado con el coeficiente de Poisson ν y el módulo de Young E según:

E = 2(1 + ν )G

(2.H)

Esta fórmula es válida para materiales que tienen un comportamiento isótropo. El coeficiente de Poisson ν también es un parámetro dinámico pero se considera que tiene una influencia menor. En la tabla 2.2 se muestran valores típicos de este parámetro para arcilla, arena y roca. En condiciones drenadas el valor típico de este parámetro es 0.3 y en condiciones no drenadas toma el valor de 0.5.

Capítulo 2 LOS SUELOS 2.3.1. Propiedades y módulos dinámicos La sacudida p rovocada p or un

Figura 2.2. Curva de histéresis deformación de corte γ-tensión de corte τ, y definición del módulo de corte máximo (G max ), tangente (G tan ) y secante (G sec ). La tensión τ se expresa en kPa y la deformación γ es adimensional y se expresa en%.

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Tipo de

Ratio de

material

Poisson ν

Arcilla

0.4-0.45

Arena

0.30-0.40

Roca

0.15-0.25

Tabla 2.2. Ratio de Poisson ν asociado a diferentes tipo de material.

La razón de amortiguamiento expresa la capacidad del material para disipar la energía. Se calcula según:

ξ =

W

D

1

A

lazo

=

4

W

π

S

2

π

G

2

γ

sec

c

(2.I)

Donde W D corresponde a la energía disipada, W S es la energía de deformación máxima y A lazo es el área del lazo del ciclo de histéresis.

Es habitual la representación normalizada del módulo de corte versus el módulo de corte máximo, conocida como curva de reducción de módulo (fig. 2.3) donde se observa que el módulo de corte disminuye a medida que aumenta el nivel de deformación. La razón de amortiguamiento también depende del nivel de deformación siendo mayor a medida que aumenta la deformación de corte (fig. 2.3).

1 30 25 0,8 20 0,6 Módulo de Corte Razón Amortiguamiento 15 0,4 10 0,2 5
1
30
25
0,8
20
0,6
Módulo de Corte
Razón Amortiguamiento
15
0,4
10
0,2
5
0
0
0,0001
0,001
0,01
0,1
1
10
G/G max
Razón amortiguamiento(%

Deformación de Corte (%)

Figura 2.3. Curva de reducción de módulo de corte y variación de la razón de amortiguación con el nivel de deformación de corte para una arcilla blanda [5].

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El comportamiento del suelo varía en función del rango de deformación de cizalla que existe en el terreno [6]. Por lo tanto, debe tenerse en cuenta este nivel de deformación para estudiar qué parámetros y modelos son los más adecuados para describir el comportamiento del suelo (fig.

2.4).

Capítulo 2 LOS SUELOS El comportamiento del suelo varía en función del rango de deformación de

Figura 2.4. Cambios en las propiedades del suelo con la deformación de corte y modelos correspondientes

[6].

Por ejemplo para deformaciones de corte del orden de 10 -5 % el comportamiento es elástico puro (es decir, la deformación producida en el suelo es recuperable). Se utilizan modelos elásticos y el parámetro más adecuado para caracterizar el suelo es G max que, en este nivel de deformación, se calcula como:

G

max

= ρ v

2

S

(2.J)

Donde ρ es la densidad natural del suelo (incluyendo partículas sólidas y agua) y v S es la velocidad de las ondas sísmicas de cizalla.

Las unidades de G max son masa por longitud -1 por tiempo -2 .

El uso de la velocidad de las ondas sísmicas S es uno de los medios más utilizados para medir in situ G max , aunque este método presenta limitaciones. Por ejemplo, en zonas donde las condiciones de esfuerzo son anisótropas la interpretación de la velocidad de las ondas sísmicas debe realizarse con cuidado porque la anisotropía puede causar variaciones en la velocidad de las ondas sísmicas de cizalla variando su dirección [7], [8] y [9]. En estos casos, G max se puede estimar a partir de los datos obtenidos en ensayos de laboratorio.

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  • 2.3.2. Factores que influyen en las propiedades dinámicas del suelo

Los factores clave que influyen en las propiedades dinámicas del suelo son la tensión efectiva de confinamiento, el nivel de tensiones en el suelo, el índice de poros y la plasticidad del suelo.

La tensión total efectiva vertical está definida como σV = ρz, donde ρ es el peso específico del suelo y z la profundidad desde la superfície. Por lo tanto la tensión efectiva vertical aumenta con la profundidad y el material está más confinado. Un incremento de tensión efectiva media provoca un aumento del límite de deformación elástica. En consecuencia, los suelos bajo tensiones de confinamiento altas se comportan como materiales más rígidos que suelos idénticos bajo tensiones de confinamiento menores (fig. 2.5). Se ha observado que para arcillas el aumento del índice de poros causa una disminución del módulo de corte y de la razón de amortiguamiento.

Capítulo 2 LOS SUELOS 2.3.2. Factores que influyen en las propiedades dinámicas del suelo Los factores

Figura 2.5. Variación del módulo de corte en función de la tensión de confinamiento, del índice de plasticidad y la deformación cíclica de corte [10].

La disminución del módulo de corte con el aumento de la deformación es menor cuando el índice de plasticidad del material aumenta (fig. 2.6). Se ha mostrado que dicho módulo en arcillas de alta plasticidad es elástico a altas deformaciones [11]. Para suelos ligeramente consolidados (OCR>1) con alto indice de plasticidad, G max aumenta. En cambio para suelos normalmente consolidados (OCR = 1) si el índice de plasticidad crece, G max permanece más o menos constante. Esta característica es muy importante ya que puede influir en la manera en que un depósito de suelo amplificará o atenuará los movimientos provocados por un terremoto.

Capítulo 2 LOS SUELOS 2.3.2. Factores que influyen en las propiedades dinámicas del suelo Los factores

Figura 2.6. Variación del módulo de corte en función del grado de sobreconsolicación del suelo y del índice de plasticidad y la deformación.

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En el mismo estudio se mostró que, para índices de plasticidad elevados, la razón de amortiguamiento disminuye con el aumento de la deformación (fig. 2.7).

Capítulo 2 LOS SUELOS En el mismo estudio se mostró que, para índices de plasticidad elevados,

Figura 2.7. Variación de la razón de amortiguamiento en función del índice de plasticidad, el grado de sobreconsolidación del suelo y la deformación.

Estos ensayos muestran que el módulo de deformación de corte máximo puede expresarse según:

G

max

=

625

F e OCR P

( )(

)

k

1 n a

( ' σ
(
'
σ

m

) n

(2.K)

Donde F(e) es una función que depende del índice de poros del suelo, OCR es la razón de sobreconsolidación del suelo, P a es la presión atmosférica, σm es la presión efectiva media [σm =σ1 +σ2 +σ3 ] y n = 0.5. El parámetro k depende del índice de plasticidad del suelo (tabla 2.3).

ÏNDICE DE PLASTICIDAD

K

0

0.00

20

0.18

40

0.30

60

0.41

80

0.48

>=100

0.50

Tabla 2.3 Relación entre el índice de plasticidad y el parámetro k [12]

Algunas de las propuestas para la función F (e) son:

( )

F e =

1

(

0.3

+

0.7 e

2

)

, [13]

( )

F e =

1

1.3

e

,

[14]

(2.L)

(2.M)

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También se han propuesto correlaciones empíricas del parámetro G max para tipos específicos de suelos. Por ejemplo para una arena:

G

max

=

1000

K

2 , max

( ' σ
(
'
σ

m

) 0.5

(2.N)

Donde K 2,max se calcula a partir del índice de poros e o de la densidad relativa de la arena, D r (tabla 2.4 ).

e

K 2,max

D

r (%)

K 2,max

0.4

70

 
  • 30 34

0.5

60

 
  • 40 40

0.6

51

 
  • 45 43

0.7

44

 
  • 60 52

0.8

39

 
  • 75 59

0.9

34

 
  • 90 70

Tabla 2.4. Relación e- K 2,max y D r (%)- K 2,max

[15].

Para deformaciones del orden entre 10 -5 % y 10 -3 % el comportamiento del suelo es elastoplástico y se utiliza el módulo de corte secante (G sec ) y la razón de amortiguamiento. Estos parámetros no varían con el número de ciclos de carga.

Para deformaciones superiores a 10 -3 % las propiedades del suelo varían en función de la deformación de corte y también del número de ciclos de carga, por lo que se ha de considerar la velocidad de carga. El módulo de corte y la razón de amortiguamiento varían en función de cómo varían las tensiones efectivas de confinamiento durante la historia de deformaciones de corte aplicadas sobre el suelo (que puede no ser uniforme). Cuando queda establecida esta ley de variaciones de las tensiones efectivas de confinamiento puede establecerse los lazos histeréticos que son compatibles con dicha ley.

En resumen, los factores que controlan el comportamiento de los suelos frente a carga cíclica son los factores de carga: deformación de corte, tipo de carga (uniforme o irregular) y frecuencia- velocidad de carga y los factores inherentes al suelo: índice de plasticidad, índice de poros, edad geológica, grado de cementación, razón de sobreconsolidación y estado tensional inicial del suelo.

2.4. Reconocimiento de los suelos

En los siguientes apartados se analizarán las diferentes técnicas de reconocimientos de los suelos encaminadas principalmente a definir una serie de parámetros que se pueden relacionar con varias propiedades de los suelos (módulos de deformabilidad, densidad relativa, grado de consolidación, consistencia y rigidez, etc). El objetivo final es establecer la clasificación del suelo.

Se ha distinguido entre métodos de laboratorio y los métodos de campo diferenciándose en estos últimos entre ensayos que suponen baja deformación y los que implican altas deformaciones.

Los ensayos de baja deformación implican niveles de deformación de corte inferiores a 0.001 % y el comportamiento tensión-deformación del suelo es lineal. Por este motivo el fundamento teórico de estos métodos se basa en teorías de propagación de ondas en materiales lineales y en la medida de las velocidades de las ondas sísmicas internas (P y S) al propagarse a través de éstos. Los datos obtenidos pueden relacionarse con el módulo de corte del material a bajas deformaciones.

Es más frecuente la medida de las velocidades de ondas sísmicas de cizalla (S) dado que, aunque las ondas longitudinales son más rápidas y se detectan con mayor facilidad, su velocidad depende

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de la temperatura y la salinidad del agua. Así, en suelos blandos y saturados se obtienen valores muy altos y esto no es indicativo de mayor rigidez del material.

Los ensayos que implican altas deformaciones se usan para medir parámetros tales como la resistencia del suelo y los resultados obtenidos se correlacionan con otras propiedades.

  • 2.4.1. Métodos de laboratorio

    • 2.4.1.1 Columna de resonancia

Es el ensayo de laboratorio que se utiliza usualmente para determinar las propiedades del suelo a deformaciones inferiores a 10 -4 %. Consiste en someter muestras cilíndricas de suelo, huecas o sólidas, a una carga harmónica torsional por medio de un sistema electromagnético. Este sistema normalmente aplica una carga harmónica de la que puede controlarse la amplitud y la frecuencia (fig. 2.8).

Capítulo 2 LOS SUELOS de la temperatura y la salinidad del agua. Así, en suelos blandos

Figura 2.8. Dispositivo tipo de un ensayo de columna de resonancia: (a) Vista superior del sistema de carga (b) Vista lateral del sistema de carga.

Tras la preparación de la muestra, se somete a una carga cíclica. Inicialmente la frecuencia de carga tiene un valor bajo y se aumenta progresivamente hasta que la amplitud de deformación alcanza un valor máximo. La frecuencia más baja para la cual la respuesta de la muestra es máxima se conoce como frecuencia fundamental y depende de la rigidez de la muestra, de su geometría y de las características del dispositivo de la columna de resonancia.

La frecuencia fundamental obtenida se correlaciona con el módulo de corte y la razón de amortiguamiento mediante el siguiente proceso. Si se considera una muestra de altura h cuya base no admite rotación y sometida a una carga torsional harmónica se puede relacionar el momento torsor T con el módulo de corte G y la rotación θ que experimenta la muestra según:

T GJ

=

θ

= G

I

θ

z

 

ρ

z

(2.O)

Donde J es el momento polar de inercia e I es la masa del momento polar de inercia de la muestra. Este momento torsor T debe ser igual al torsor inercial del sistema de carga, es decir:

T

= −

I h

0

2

θ

t

2

(2.P)

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Donde I 0 es la masa del momento polar de inercia de los elementos del sistrema de carga torsional conectados en la parte superior de la muestra. Suponiendo que la rotación también es harmónica se puede expresar:

θ () z , t

= Θ

( z )(C cos ωt

1

+

C

2

sin ωt )

(2.Q)

Donde Θ(z) = C 3 coskz + C 4 sinkz. Con la condición rotación en la base cero se obtiene C 3 = 0 e igualando las ecuaciones se obtiene la frecuencia fundamental ω n = k n v s .

I

ω

n

h

ω

n

h

=

tan

I

0

v

S

v

S

(2.R)

Los datos conocidos son h, I, I 0 y la frecuencia fundamental ω n se obtiene experimentalmente con este ensayo. A partir de la ecuación 2.27 se obtiene la velocidad v s que se correlaciona con el módulo de corte G por medio de la ecuación 2.19.

  • 2.4.1.2 Ensayo de corte cíclico de torsión

Es un ensayo de corte simple cíclico en el que los esfuerzos tangenciales en la probeta se imponen a través de un momento torsor (fig. 2.9). Se suele realizar este ensayo con probetas huecas e imponiendo presiones de confinamiento interiores y exteriores diferentes que permiten reproducir prácticamente cualquier trayectoria de tensiones en el material ensayado y determinar la influencia de la variación en la orientación de las tensiones principales en el comportamiento del material. Se utiliza para medir las características de rigidez y amortiguamiento del material en un amplio rango de deformaciones.

Capítulo 2 LOS SUELOS Donde I es la masa del momento polar de inercia de los

Figura 2.9. Ensayo de corte cíclico de torsión. La muestra está rodeada por una membrana exterior e interior que aplican presiones exterior e interior independientemente. La aplicación del momento torsor induce tensiones tangenciales en los planos horizontales.

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  • 2.4.2. Métodos de campo

    • 2.4.2.1 Ensayos de baja deformación

Análisis espectral de ondas superficiales

El dispositivo de este ensayo consiste en la instalación de dos receptores verticales separados una distancia d = d B – d A en la superfície del suelo y al lado de una fuente emisora de ruido, sobre una misma línea visual (fig. 2.10).

Capítulo 2 LOS SUELOS 2.4.2. Métodos de campo 2.4.2.1 Ensayos de baja deformación Análisis espectral de

Figura 2.10. Dispositivo del análisis espectral de ondas superficiales. Los receptores se colocan respecto a la fuente de modo que la distancia d A +d B es constante [16].

Los datos registrados son la diferencia de fase de las ondas RayLeigh. Estos datos se transforman al dominio de frecuencias mediante la transformada rápida de Fourier. Tras dicha transformación, la diferencia de fase se computa para cada frecuencia. De esta forma se puede obtener el tiempo de viaje de las ondas entre los dos receptores como:

t f

(

)

=

Φ

(

f

)

f

2π

(2.S)

Dado que la distancia entre los dos receptores es conocida d = d B – d A se puede calcular la velocidad y la longitud de onda como:

v

R

(

f

)

=

d

t f

(

)

λ

R

( f ) =

( f ) f

v

R

(2.T)

(2.U)

La representación de la velocidad de las ondas superficiales RayLeigh en función de la frecuencia (o de la longitud de onda) se conoce como curva de dispersión. Se ha demostrado que la forma de las curvas de dispersión en un lugar determinado está relacionada con la variación de la velocidad de las ondas internas con la profundidad (fig. 2.11).

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Capítulo 2 LOS SUELOS Figura 2.11. Curva de dispersión experimental obtenida a partir de un análisis

Figura 2.11. Curva de dispersión experimental obtenida a partir de un análisis espectral de ondas superficiales [16].

Los datos obtenidos con un solo espaciado entre receptores son buenos pero se recomienda utilizar varios espaciados manteniendo el punto central del mismo siempre a la misma distancia de la fuente de manera que d A +d B permanece constante.

Los resultados obtenidos sirven para determinar la potencia de los estratos superficiales así como las velocidades de las ondas S en estos niveles mediante la comparación de la curva de dispersión obtenida y una curva de dispersión teórica.

Los perfiles de velocidad obtenidos se ajustan bastante bien a otros perfiles de velocidad de otros ensayos (por ejemplo en el ensayo Cross-Hole [17]).

Este ensayo tiene una serie de ventajas sobre otros métodos de campo porque se ejecuta rápidamente y no requiere de sondeo, puede detectar niveles de baja velocidad de las ondas sísmicas y se puede utilizar para profundidades considerables (superiores a los 100 m). Además puede usarse en zonas donde la extracción de muestras y la realización de sondeos sea difícil de realizar. Los materiales donde se suele utilizar este ensayo son las gravas, depósitos debris-flow [18] y los vertederos de basuras [19].

Como limitaciones cabe destacar que requiere de equipos especiales y observadores experimentados y su aplicabilidad se restringe a zonas donde la curva de dispersión teórica es satisfactoria [20] y [21].

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Ensayo sísmico Cross- Hole

Este ensayo sísmico utiliza dos o más sondeos para medir la velocidad de las ondas sísmicas. El dispositivo consiste en dos sondeos, el primero con la fuente emisora de energía y el segundo con el receptor situados a la misma profundidad (fig. 2.12). De esta manera se miden la velocidad de propagación de las ondas a través del material situado entre ambos sondeos. Repitiendo el ensayo a distintas profundidades se obtiene un perfil de velocidades vs. la profundidad.

Capítulo 2 LOS SUELOS Ensayo sísmico Cross- Hole Este ensayo sísmico utiliza dos o más sondeos

Figura 2.12. Ensayo sísmico Cross-Hole. (a) Medida directa usando dos sondeos (b) Configuración de tres sondeos.

Se recomienda utilizar más de dos sondeos para minimizar los errores resultados de las medidas del tiempo de disparo, los efectos del material superficial e intersondeos y la anisotropía. Las velocidades de onda se calculan a partir de la diferencia en los tiempos de llegada en el par de sondeos. Los tiempos de llegada se determinan visulamente usando puntos de fase común (primera llegada, primer pico, etc). o por medio de técnicas de correlaciones cruzadas usadas habitualmente en exploración petrolera [22].

En función del tipo de fuente emisora utilizada en la generación de las ondas sísmicas, el contenido en ondas P y S es diferente. Por ejemplo para explosivos el contenido en ondas P es mayor [23] particularmente cuando se utilizan grandes cantidades y se detona cerca de la superfície del suelo.

Las fuentes de tipo mecánico son ensayos de penetración tipo SPT, impactos verticales y cargas torsionales en la base del sondeo. Los impactos verticales también tienen un contenido elevado en ondas P, por ello se recomienda utilizar impactos horizontales en la superficie del suelo que generan mayor contenido en ondas SH.

Las ventajas de este método son las siguientes. Permite obtener perfiles de velocidades a profundidades de 30 a 60 m utilizando fuentes emisoras mecánicas. Con fuentes emisoras tipo explosivo puede alcanzar profundidades mayores. Además detecta capas ciegas con mayor facilidad que otros métodos como por ejemplo la sísmica de refracción.

Y entre las limitaciones, las velocidades de las ondas sísmicas son sensibles a la distancia emisor- receptor. Esto requiere estudiar estas desviaciones, particularmente para sondeos de 15 a 20 m de profundidad. Además las velocidades pueden emmascararse si se atraviesan capas de alta velocidad. En estos casos se requieren otros métodos como la sísmica de refracción, la corrección de trayectorias de la curvatura del rayo sísmico en materiales que varían continuamente de velocidad, etc.

La velocidad de las ondas internas permite obtener la rigidez del material, los módulos de deformabilidad del suelo (E, G) y el índice de Poisson (ν). También se ha relacionado la atenuación de la amplitud de las ondas sísmicas con el amortiguamiento del material.

Capítulo 2

LOS SUELOS

Así los materiales más blandos tienen velocidades de propagación de la onda menores (y viceversa). La relación que existe entre los parámetros de deformabilidad, el índice de Poisson y la velocidad de las ondas P y S son los siguientes:

E (1 − υ ) v = P ρ (1 + υ )(1 − 2 υ
E (1
υ
)
v
=
P
ρ
(1
+
υ
)(1
2
υ
)
E
G
v
=
=
S
2
ρ
(1
+
υ
)
ρ
v
2(1
υ
)
P
=
v
1
2
υ
S
2
G
= ρ ⋅ v
max
S

(2.V)

(2.W)

(2.X)

(2.Y)

Las medidas de la atenuación de la amplitud en los datos obtenidos de estos ensayos se han utilizado para obtener la razón de amortiguamiento del suelo [24], [25] y [26]. El procedimiento requiere de receptores adecuadamente calibrados, orientados y sujetos a la pared del sondeo. Si se supone que existe un patrón de radiación conocido, los efectos de la atenuación geométrica se pueden separar de la atenuación medida para obtener la atenuación debida al amortiguamiento del material. La hipótesis utilizada limita la aplicabilidad de este método a zonas de geometría sencilla y de suelo homogéneo.

Ensayo sísmico Down- Hole (Up-Hole)

El dispositivo de este ensayo es similar al anterior pero sólo utiliza un sondeo y sitúa el receptor en la superfície del suelo (Up-Hole) o en el interior del sondeo (Down-Hole). El receptor se puede mover a distintas profundidades o bien colocar múltiples receptores a varias profundidades predeterminadas (fig. 2.13).

Capítulo 2 LOS SUELOS Así los materiales más blandos tienen velocidades de propagación de la onda

Figura 2.13. (a) Ensayo sísmico Up-Hole. (b) Ensayo sísmico Down-Hole.

El objetivo del ensayo es tomar medidas de los tiempos de viaje de las ondas sísmicas internas generadas a partir de la energía de la fuente emisora. Se recurre a la representación en una curva de los tiempos de llegada versus la profundidad; el valor inverso de la pendiente de esta curva representa la velocidad de propagación de la onda sísmica.

El ensayo Down-Hole genera ondas sísmicas de cizalla S con mayor facilidad que el ensayo Up- Hole y por lo tanto su uso es más frecuente. Con una fuente de ondas SH el ensayo Down-Hole mide las velocidades de onda similares a aquellas que transportaron mayor energía sísmica hacia la superfície del suelo.

Capítulo 2

LOS SUELOS

También se ha intentado medir la razón de amortiguamiento con este ensayo [26], [27] y [28].

Dado que las ondas pueden atravesar todos los materiales que existan entre la fuente emisora y el receptor el ensayo Down-Hole puede, además, detectar capas ciegas.

Las limitaciones del ensayo son el grado de alteración del suelo cuando se realiza el sondeo, posibles efectos de fluídos en el sondeo, excesivo o insuficiente impulso, efectos de ruido sísmico y efectos del nivel freático. La expansión geométrica y el amortiguamiento pueden influir en las longitudes de onda y por tanto las velocidades de las ondas S pueden tener una interpretación incorrecta para profundidades superiores a 30-60 m.

  • 2.4.2.2 Ensayos de alta deformación

Ensayo de Penetración Estándar (SPT)

Este ensayo es uno de los más antiguos y utilizados en ingeniería geotécnica y en algunas aplicaciones para ingeniería sísmica. El dispositivo del ensayo se muestra en la figura 2.14. Consiste en clavar una barra que incorpora una punta afilada en un sondeo dejando caer un martillo de 63.6 Kg desde una altura de 76 cm.

Capítulo 2 LOS SUELOS También se ha intentado medir la razón de amortiguamiento con este ensayo

Figura 2.14. Muestra del ensayo SPT

Se cuentan el número de golpes necesarios para clavar la punta 60 mm pero cada 15 mm, es decir, se realizan cuatro medidas y se toman los 30 mm centrales. Este valor, conocido como N SPT , se toma como la resistencia del terreno.

El valor N depende del tipo de suelo, la tensión de confinamiento y la densidad pero también está influenciado por el procedimiento de realización del ensayo y el equipo [29], [30] y [31].

El valor de resistencia N debe corregirse en función de la energía aplicada. La siguiente expresión corrige este valor al 60 % del ratio de energía:

Capítulo 2

LOS SUELOS

(

N

1

)

60

=

N C

m

N

E

m

0.60

E

ff

(2.Z)

Donde

(N 1 ) 60 es la resistencia corregida,

N m es la resistencia de penetración medida, C N es un

factor de corrección, E m es la energía del martillo y E ff es la energía teórica del martillo en caída

libre.

El valor (N 1 ) 60 se ha correlacionado con propiedades de los suelos de grano grueso, como por ejemplo la densidad relativa o el ángulo de fricción del suelo. Las correlaciones con los suelos de grano fino existen pero no son tan fiables.

Existen versiones de este ensayo para trabajar con suelos tipo grava (BPT “Becker Hammer Penetration”).

Se ha de tener en cuenta que los resultados obtenidos de este ensayo son producto de correlaciones empíricas. Algunas de dichas correlaciones entre N y V S para distintos tipos de suelo fueron obtenidas por [32] y se presentan en la tabla 2.5.

Tipo de material y edad

Correlación

Arena Holocena

V S = 87.8

N 0.292

Grava Holocena

V S = 75.4

N 0.351

Depósito de edad Pleistocena

V S = 138 N 0.246

Tabla 2.5. Correlaciones empíricas entre el valor N del ensayo de penetración estándar (SPT) y la velocidad de las ondas sísmicas de corte (m/s) para diferentes tipos de suelo y edades geológicas [32].

Cono de Penetración (CPT/CPTU)

El procedimiento del ensayo consiste en la penetración de una punta cónica en el terreno a una velocidad constante de 2 cm/s. El dispositivo incorpora, además, un manguito de fricción que está conectado a células de carga que miden la resistencia de punta q c , y la resistencia friccional del manguito, f s .

A partir de estos parámetros se obtiene el ratio de fricción, R f, como:

R

f

=

f

S

q

c

(2.AA)

El ratio de fricción sirve para clasificar el suelo (fig. 2.15) y es mayor en suelos cohesivos pero menor en suelos no cohesivos.

La resistencia de punta y la fricción lateral se correlacionan con el tipo de suelo y otras propiedades como la razón de sobreconsolidación, el grado de cementación, la edad y la sensitividad obteniéndose así una clasificación final (fig. 2.15). Discrimina entre suelos muy blandos a duros, entre arenas muy sueltas a muy densas, entre arenas y arcillas limosas, arcillas arenosas, arcillas inorgánicas insensitivas, arcillas orgánicas y turba (peat).

Capítulo 2

LOS SUELOS

Capítulo 2 LOS SUELOS Figura 2.15. Clasificación del suelo a partir de los resultados del cono

Figura 2.15. Clasificación del suelo a partir de los resultados del cono de penetración. El suelo se clasifica a partir de la ratio de fricción R f y de la resistencia de la punta cónica, q c [33].

Existe una variante del ensayo, el piezocono (CPTU) que puede medir la presión de agua en la punta por medio de una piedra porosa situada justo detrás de la punta y conectada a un transductor de presiones. La clasificación de suelo (fig. 2.17) en este caso se obtiene a partir de otro parámetro, B q , definido como:

B

q

=

u u

T

0

q

T

σ

v

0

(2.BB)

Donde u T es la presión de poros medida en la piedra porosa, σ v0 es la tensión vertical, u 0 es la presión de poros y q T es la tensión en la punta.

Capítulo 2

LOS SUELOS

La clasificación obtenida en la figura 2.16 permite saber si se trata de un suelo normalmente consolidados, o bien sobreconsolidado (aumento de OCR), de un suelo de mayor edad, o bien de un suelo con mayor grado de cementación.

Capítulo 2 LOS SUELOS La clasificación obtenida en la figura 2.16 permite saber si se trata

Figura 2.16. Clasificación del suelo a partir de los resultados del cono de penetración a partir del ratio de fricción normalizado y de la resistencia del cono

[34].

Capítulo 2

LOS SUELOS

Capítulo 2 LOS SUELOS Figura 2.17. Clasificación del suelo a partir de los resultados del cono

Figura 2.17. Clasificación del suelo a partir de los resultados del cono de penetración [35].

A partir de los resultados de estos ensayos (q c y f s ) se pueden obtener propiedades como la densidad relativa del suelo D r o el módulo de corte a bajas deformaciones G’ 0 mediante correlaciones:

G

'

0 =

q C

c

0

(

σ

'

oct

)

C

1

e

C D

2

r

(2.CC)

Donde C 0 C 1 y C 2 son parámetros empíricos, D r es la densidad relativa, e el índice de poros, q c es la resistencia de punta y σoct es la tensión octaédrica efectiva. Dado un sistema de referencia donde σ 1 , σ 2 y σ 3 son las tensiones principales se puede definir una recta donde σ 1 = σ 2 = σ 3 . Dicha recta se conoce como recta hidrostática y el plano perpendicular a ésta es la plano octaédrico. Entonces, la tensión octaédrica es la tensión normal a dicho plano.

Los factores que influyen en los resultados de este ensayo son los siguientes. La temperatura, ya que durante la penetración del cono y especialmente en arenas secas o en arcillas cuando se trabaja cerca de superfíe, se producen temperaturas elevadas debido a la fricción con el suelo que pueden afectar en gran medida a los resultados obtenidos. El ratio de penetración porque se ha comprobado que en limos y arcillas el ratio de penetración recomendado produce exceso de presión de poros y que en suelos de grano grueso si se excede este ratio de penetración recomendado se obtienen valores de resistencia de punta q c superiores a los esperados. La resolución del dispositivo ya que los dispositivos de este ensayo transmiten datos digitalmente lo que implica que las medidas son valores medios obtenidos a una profundidad determinada y debe tenerse en cuenta que la resolución del dispositivo disminuye a medida que aumenta la profundidad. La presión de poros porque dicha presión debe ajustarse especialmente en suelos de grano fino y en arcillas. Además, las presiones de poros medidas depende de la saturación mantenida en la piedra porosa y en el transductor. La rigidez del cono porque la resolución de las medidas realizadas depende del rango de tensiones totales para el cual se ha diseñado el dispositivo. Existe la tendencia a utilizar dispositivos únicos para materiales muy diferentes como por ejemplo arena o arcilla blanda. Esto conlleva disminuir la resolución en el rango de las bajas tensiones [36]. La alteración del terreno porque el ensayo CPT produce rotura en el suelo. Durante esta rotura se desarrollan presiones de poros en función de las propiedades del suelo y por tanto la fricción medida es la de un suelo alterado.

Capítulo 2

LOS SUELOS

Dilatómetro

Este dispositivo de medida in situ de las propiedades del suelo es relativamente reciente ya que fue introducido por Marchetti en 1975-1980. Consiste en un tubo que acaba en un punta y sobre el que se adapta una membrana lateral que se introduce en un sondeo realizado en la pared de 60 mm (fig. 2.18). La membrana se expande debido a la presión de aire y un sensor indica el movimiento del terreno cuando se ha producido un hinchamiento de membrana. Se realizan tres lecturas de la presión a la que está sometido el terreno: cuando la membrana se ha expandido 0.05 mm, 1.10 mm y 0.05 mm, respectivamente.

Capítulo 2 LOS SUELOS Dilatómetro Este dispositivo de medida in situ de las propiedades del suelo

Figura 2.18. Dispositivo del dilatómetro, visión frontal y lateral.

Los parámetros obtenidos a partir del dilatómetro son el módulo de rigidez, el aumento de la resistencia en el terreno necesario para que la membrana se expanda y la tensión horizontal que actúa sobre la misma. El módulo de rigidez, E D , se expresa como:

E

D

=

(

34.7 p

1

p

0

)

(2.DD)

Donde p 0 y p 1 son los valores de la presión corregidos. Si se tuviese en cuenta los efectos de la curvatura de la membrana el coeficiente 34.7 pasaría a 50.

La medida relativa del aumento de resistencia necesario para que la membrana se expanda, I D. Su valor aumenta con el aumento de tamaño de la partícula y de la permeabilidad del suelo.

I D

=

(

p p

1

0

)

(

p u

0

0

)

(2.EE)

Donde u 0 es la presión de poros antes de la instalación del dilatómetro.

La tensión horizontal que actúa sobre la membrana después de su instalación, K D. Aumenta con el aumento de la razón de sobreconsolidación, la densidad relativa y el ángulo de fricción del suelo.

Capítulo 2

LOS SUELOS

K =

D

(

p u

0

0

)

'

σ

  • v 0

(2.FF)

Donde σ V0 es la tensión vertival efectiva antes de la instalación del dilatómetro.

A partir de la combinación de E D , I D , K D , la tensión vertical total sobre el suelo y la presión de poros se obtienen correlaciones entre diferentes propiedades de los suelos como por ejemplo consistencia, resistencia, densidad y la clasificación del suelo (fig. 2.19 y 2.20).

En la figura 2.19 distingue claramente la arcilla de las arenas y los limos. Aparecen también suelos combinación como el limo arcilloso (silt clayey) o el limo arenoso (silt sandy), entre otros. En esta clasificación también se distingue entre apariencias o consistencias y densidades. En la figura 2.20 permite además distinguir entre los grados de sobreconsolidación del suelo (suelos normalmente consolidados o sobreconsolidados).

Capítulo 2 LOS SUELOS K = D ( p − u 0 0 ) ' σ

Figura 2.19. Clasificación del suelo a partir del módulo del dilatómetro y de la resistencia de su membrana

[37].

Capítulo 2

LOS SUELOS

Capítulo 2 LOS SUELOS Figura 2.20. Clasificación del suelo a partir del módulo del dilatómetro y

Figura 2.20. Clasificación del suelo a partir del módulo del dilatómetro y de la resistencia de su membrana

Presiómetros

[38].

Es el único ensayo in situ capaz de medir la tensión-deformación del suelo así como su resistencia. El dispositivo consiste en una membrana flexible cilíndrica situada en un sondeo que aplica una presión uniforme en la pared del sondeo (fig. 2.21). La deformación del suelo se puede calcular por el volumen de fluído inyectado en la membrana. Después de realizadas las correcciones sobre las medidas tomadas se obtiene la curva presión-volumen y a partir de ésta se deduce el comportamiento tensodeformacional del suelo (fig. 2.21).

Capítulo 2 LOS SUELOS Figura 2.20. Clasificación del suelo a partir del módulo del dilatómetro y

Figura 2.21. (a) Ensayo presiómetro (b) Curva presiométrica

Capítulo 2

LOS SUELOS

2.5. Clasificación simplificada de los suelos

  • 2.5.1. Geotécnica. Basada en la plasticidad y el contenido en agua.

La clasificación geotécnica representa los suelos mediante un diagrama donde se grafican el índice de plasticidad, IP, versus el límite líquido de la fracción más fina de los suelos (arcillas, limos y suelos orgánicos). El índice de plasticidad, IP, se calcula según la ecuación 2.A.

Los suelos toman el nombre de la inicial de la nomenclatura inglesa correspondiente, es decir, las arcillas o clays se nombran con la inicial C, los suelos orgánicos (organic soils) se conocen con la inicial O y son aquellos suelos que tienen aproximadamente más de un 20 % de material orgánico. Los limos (silt) se conocen especialmente con la inicial M.

Para realizar esta clasificación se distinguen dos líneas límite: la línea A y la línea B (fig. 2.22). La línea A separa suelos arcillosos (C ) de los suelos no arcillosos (limos M o suelos orgánicos O) y tiene por ecuación:

IP

= 0.73(

ω

L

) 20

(2.GG)

Así, por encima de esta línea siempre se sitúan iniciales C y por debajo de esta línea iniciales M y

O.

La línea B es vertical y separa materiales de alto límite líquido, ω L > 50%, y de bajo límite líquido, ω L <50 %. Tiene por ecuación :

ω

L

= 50

( 2.HH)

Se distinguen así suelos H de la palabra inglesa High y suelos L de la palabra inglesa Low. De esta forma se realizan las combinaciones entre tipo de suelo (C, M, O) y consistencia (límite líquido alto o bajo) obteniéndose suelos CH y CL que representan puntos por encima de la línea A o suelos OH, OL, MH y ML corresponden a puntos por debajo. Existe una franja situada entre los valores de IP 4 y 7, pero por encima de la línea A, en la cual se sitúan, sin distinción, suelos CL y ML.

Linea B

100 90 80 70 60 CH 50 40 30 CL 20 OH o 10 MH CL-ML
100
90
80
70
60
CH
50
40
30
CL
20
OH o
10
MH
CL-ML
OL
0
o
ML
ML
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
Límite líquido %
Indice de plasticidad

Linea A

Figura 2.22. Sistema de Clasificación unificado de los suelos.

Capítulo 2

LOS SUELOS

  • 2.5.2. Geológica. Basada en la edad.

En función de la edad geológica del material, se produce mayor o menor amplificación. Estudios realizados por [39] determinaron que la amplificación era mayor para depósitos recientes de edad Cuaternaria y que disminuía para depósitos más antiguos (tabla 2.6). La amplificación de los suelos Cuaternarios es mayor a baja frecuencia y menor a alta frecuencia. En definitiva, los efectos locales se producen en terrenos jóvenes. Esta información es relevante porque en el test de aplicación en suelos de la ciudad de Barcelona se trabaja con suelos de edad Cuaternaria. En concreto, se han seleccionado suelos de edad Holocena, característicos de la zona de costa y suelos de edad Pleistocena, más antiguos y característicos de la zona alta de la ciudad.

También es interesante definir algunos términos geológicos usados en las normativas sísmicas como son alluvium y diluvium. Alluvium es un término genérico para designar a los depósitos detrítcos resultado del flujo de toda clase de vías fluviales, incluyendo los materiales que sedimentan en el lecho de un arroyo, en llanuras fluviales, lagos, abanicos acumulados a los pies de una montaña y estuarios. El término diluvium se emplea para depósitos de suelo que han sido transportados gravitacionalmente acumulándose en las laderas.

     

ROCAS TIPO

AFLORAMIENTOS

ERA

SISTEMA

SERIE

(FACIES)

PRINCIPALES

   

HOLOCENO

Aluviales-Coluviales

Cursos fluviales

CUATERNARIO

PLEISTOCENO

SUP.

   
 

Márgenes de

MED.

Gravas, arenas y limos

cursos fluviales

Zonas costeras

INF.

CENOZOICO

   

PLIOCENO

Gravas cuarcítica

Depósitos

NEÓGENO

en matriz arcillosa

fluviales

MIOCENO

SUP.

Calizas, margas y yesos

 

MED.

Arcillas y margas

Depresiones

 

TERCIARIO

interiores

 

INF.

Areniscas

PALEÓGENO

OLIGOCENO

Conglomerados calcáreos, margas y yesos

Depresiones interiores

 

EOCENO

Areniscas y yesos Calizas y margas

Bordes o áreas marginales

PALEOCENO

Areniscas, Calizas

Ambientes proximales de abanicos fluviales

MESOZOICO

 

PALEOZOICO

PRECÁMBRICO

Tabla 2.6. Principales divisiones de los tiempos geológicos, rocas tipo y afloramientos principales. Las celdas de color verde corresponden a las edades estudiadas en este trabajo.

Capítulo 2

LOS SUELOS

  • 2.5.3. Los suelos en las normas sísmicas

Las condiciones locales influyen en el contenido frecuencial de los movimientos superficiales y por lo tanto en el espectro de respuesta que se produce (en el ANEXO I se describen los conceptos básicos referentes al tratamiento de las señales sísmicas y espectros de respuesta). La figura 2.23 muestra los espectros normalizados de respuesta de aceleración para cuatro categorías de material [40]: roca, suelos cohesivos a profundidades inferiores a 61 m, suelos no cohesivos a profundidades mayores a 76 m y finalmente, arcillas y arenas de consistencia blanda a media. Se observó que el tipo de material influye sobre la forma de los espectros de respuesta (fig. 2.23). Así, para períodos inferiores a 0.5 s, las mayores amplificaciones se dan en zonas caracterizadas geológicamente por suelos rígidos y en cambio la roca presenta menores amplificaciones. También se observó que para períodos superiores a 0.5 s, la amplificación aumenta a medida que decrece la rigidez del suelo. Los depósitos arcillosos blandos y los suelos no cohesivos son los que producen mayor proporción de movimiento de largo período. Este efecto puede ser muy significativo para estructuras de alto período, como por ejemplo, puentes o edificios altos, si estan cimentadas en este tipo de materiales. Estos resultados mostraron que el uso de un solo espectro de respuesta estándar para todas las condiciones de sitio no era apropiado y tuvo gran influencia en el desarrollo de los códigos sismoresistentes.

En definitiva, el terreno de cimentación de una estructura actúa como un filtro de frecuencias y cambia en gran medida la excitación que se transmite a la estructura. En general se conoce que los suelos rígidos amplifican las señales cuyas frecuencias predominantes son altas (períodos bajos) mientras que los suelos blandos lo hacen con señales de frecuencias predominantes bajas (períodos altos). Aparecen además otros fenómenos que puede alterar la respuesta de la estructura, por ejemplo la licuefacción que provoca la pérdida de capacidad portante del terreno.

Esto hace necesario que los espectros de respuesta reflejen el tipo de suelo. En este apartado se analiza la clasificación de los suelos en distintas normativas sísmicas. El objetivo principal de una normativa sísmica es proporcionar el espectro de respuesta en aceleraciones, es decir, la máxima aceleración de respuesta. Este objetivo se acomete, en la mayoría de las normativas, mediante el cálculo de una función de amplificación genérica válida para una región sísmica, la aceleración sísmica máxima en el suelo y un coeficiente que incluye otros criterios como sismicidad, peligrosidad sísmica, importancia socioeconómica y geología, entre otros, y que es empírico generalmente. En concreto, se mostrarán las clasificaciones de suelo utilizadas en la norma sísmica vigente en España, la NCSE-02, y el Eurocódigo y finalmente dos normativas de naciones con enorme tradición e historia sísmica: Japón y Estados Unidos.

Capítulo 2 LOS SUELOS 2.5.3. Los suelos en las normas sísmicas Las condiciones locales influyen en

Figura 2.23. Espectros normalizados de respuesta medios (5% de amortiguamiento) para diferentes condiciones locales [40].

Capítulo 2

LOS SUELOS

La NCSE-02

La norma de construcción sismoresistente española, NCSE-02 [41], clasifica los suelos en función del parámetro velocidad de propagación de las ondas transversales de cizalla u ondas secundarias (S). Distingue los tipos de terreno asignando un valor C de coeficiente del terreno (tabla 2.7). Se observa que el coeficiente del terreno aumenta para aquellos suelos más sueltos y menos cohesivos o más blandos. Para obtener el coeficiente C de cálculo se determinan los espesores e 1 , e 2 , e 3 y e 4 de los suelos tipo I, II, III y IV, respectivamente, existentes en los treinta primeros metros existentes bajo la superficie. Se adopta como valor de C el valor medio obtenido al ponderar los coeficientes C i de cada estrato con su espesor e i en metros mediante la siguiente ecuación:

 
  • C =

C e

i

i

 

30

(2.II)

TIPO

DESCRIPCIÓN

 

V

S

C

DE SUELO

 
 

Roca compacta,

     

I

suelo cementado

 

>750

1.0

 
 

o granular muy denso Roca muy fracturada,

   

II

suelos granulares densos o cohesivos duros

 

750-400

1.3

 

Suelo granular de compacidad media,

     

III

o suelo cohesivo de consistencia firme a muy firme

400-200

1.6

IV

Suelo granular suelto o suelo cohesivo blando.

 

<200

2.0

Tabla 2.7. Clasificación de suelos en la normativa sísmica española.

Además se establece un espectro normalizado de respuesta elástica en la superfície libre del terreno (fig. 2.25), para aceleraciones horizontales, correspondiente a un oscilador lineal simple con un amortiguamiento de referencia del 5% respecto al crítico, definido por los siguientes valores:

α

(

T

)

=

1

2

k

T

+

1 .5

Capítulo 2 LOS SUELOS La NCSE-02 La norma de construcción sismoresistente española, NCSE-02 [41], clasifica los

.5

C

T

A

T

Si

T < T

A

Si

T T < T

A

B

Si

T > T

B

(2.JJ)

Donde α(T) es el valor del espectro normalizado de respuesta elástica, T es el período propio del oscilador en segundos, k es el coeficiente de contribución, utilizado para describir la influencia que tiene sobre el terremoto de diseño el hecho de que los terremotos se originen en zonas con

Capítulo 2

LOS SUELOS

diferentes características sismológicas (fig. 2.24), C es el coeficiente del terreno de la tabla 2.7 y T A y T B son los períodos característicos del espectro de respuesta de valores:

T

A

=

K

C

10

T

B

=

K

C

2.5

(2.KK)

En la figura 2.24 se presenta el mapa sísmico de la normativa sismorresistente donde se grafica el coeficiente de distribución k:

Capítulo 2 LOS SUELOS diferentes características sismológicas (fig. 2.24), C es el coeficiente del terreno de

Figura 2.24. Mapa sísmico de la norma sismoresistente. Coeficiente de Distribución, k [41]

Capítulo 2

LOS SUELOS

Así los espectros de respuesta elástica para cada tipo de suelo son (fig. 2.25):

3 2,5 2 1,5 1 0,5 0
3
2,5
2
1,5
1
0,5
0
Suelo I Suelo II Suelo III Suelo IV
Suelo I
Suelo II
Suelo III
Suelo IV

012345

Figura 2.25. Espectro de respuesta elástica en función del tipo de terreno en la NCSE-02 para una aceleración sísmica básica de 0.04g y un coeficiente de contribución k = 1.

El espectro de respuesta elástica mostrado en las figura 2.25 es una simplificación del espectro de respuesta medio normalizado propuesto por [40], pero se observa la tendencia mostrada: para períodos cortos el suelo tipo I (el de más consistencia) presenta mayores amplificaciones que el resto de suelos y que para períodos mayores la amplificación crece a medida que disminuye la rigidez del suelo. Es decir, se observa como la banda de períodos amplificados deriva hacia períodos largos para terrenos blandos.

Para obtener el espectro de diseño es necesario multiplicar las ordenadas del espectro de respuesta elástica por el valor de la aceleración sísmica de cálculo, a c , definida como:

a

c

= S ρ a

b

(2.LL)

Donde a b es la aceleración sísmica básica, que se puede obtener directamente a partir de la figura 2.24 o en tablas facilitadas en la misma NCSE-02.

Donde ρ es el coeficiente adimensional de riesgo, que depende de la probabilidad aceptable que se exceda a c durante la vida útil de la estructura, es decir, ρ toma el valor de 1 para construcciones de importancia normal y el valor de 1.3 para construcciones de importancia especial.

Y donde S es el coeficiente de amplificación del terreno obtenido como:

S =

C

 1.25   C a b + ⋅ − 0.1 1 −
1.25
C
a
b
+
− 0.1
1 −

1.25

1

3.33

ρ

g

      

C

1.25

si

ρ

a

b

< 0.1

g

si

0.1

g

<

ρ

a

b

<

0.4

g

si

0.4

g

ρ

a

b

( 2.MM)

Capítulo 2

LOS SUELOS

Las limitaciones de la normativa son que el coeficiente del terreno no contempla fenómenos como la rotura del terreno bajo la estructura, el hundimiento de cavidades subterráneas, movimientos de ladera y licuefacción, que son los que causan mayor daño estructural. Además la descripción del suelo es muy dispersa y aplica a amplias tipologías.

El Eurocódigo 8

Para el diseño de estructuras sismoresistentes en la Unión Europea [42] y [43], la geología del subsuelo se clasifica en función de la velocidad de las ondas sísmicas S en los 30 primeros metros de la columna litológica, el valor N SPT y la resistencia al corte sin drenaje C U .

La velocidad de las ondas sísmicas en los treinta primeros metros, V s,30 , se define como:

  • V S , 30

=

30

N

i = 1

h

i

V

i

(2.NN)

Donde h i y V i son la potencia y velocidad en cada uno de los niveles i, respectivamente. N es el número de estratos considerados en los treinta primeros metros.

La clasificación de las condiciones del subsuelo se agrupa en:

TIPO

DESCRIPCIÓN

Vs,30

N SPT

Cu

DE SUELO

[m/s]

[kpa]

A

Roca u otra formación con al menos 5 m de material meteorizado en superfície

>800

-

-

B

Depósitos de arena densa, grava o arcilla muy dura de varios m de potencia caracterizada por un incremento de sus propiedades mecánicas en profundidad

360-800

>50

>250

 

Depósitos profundos de arena densa a

     

C

medio densa, grava o arcilla dura con potencias de varias decenas a centenares de m

180-360

15-50

70-250

 

Depósitos de suelos sueltos a medio cohesivos (con o sin niveles cohesivos

     

D

blandos) o bien suelos cohesivos blandos a duros predominantemente.

<180

<15

<70

E

Perfil de suelo que consiste en un nivel aluvial en la superfície con valores Vs,30 de la clase C o D y potencia variable entre 5 y 20 m situados sobre un material más duro de Vs,30>800 m/s

   

-

S1

Depósitos que consisten en arcillas o limos con un índice de plasticidad alto (>40) y un

   

10-20

S2

alto contenido en agua Depósitos formados por suelos licuables, arcillas sensitivas o cualquier otro tipo de perfil incluído en las clases A, E o S1

     

Tabla 2.8. Clasificación del suelo en el eurocódigo-8.

Capítulo 2

LOS SUELOS

Se indica además que para aquellos lugares caracterizados por las clases de subsuelo S1 y S2 son necesarios estudios especiales para la definición de la actividad sísmica y en el caso del tipo S2 se debe considerar la posible rotura en el suelo.

El movimiento del suelo está representado por el espectro elástico de respuesta:

(

S T

e

)

=

  T  a S (  1 + η ⋅ 2.5 − 1 )
T
a S
(
1
+
η
2.5
1
)
Si
g
T
B
a
S ⋅
η
2
.5
Si
g
 T
B
a
S ⋅
η
2
.5
Si
g
T
 T T
C D
 a
S ⋅
η
2
.5
g
2
T

0

T T

B

T T T

B

C

T T

C

T

D

Si T

D

T

(2.OO)

Donde S e (T) es la ordenada del espectro elástico de respuesta, T es el período de vibración de un sistema lineal de un solo grado de libertad, a g es la aceleración de diseño del suelo para un período de retorno de referencia, T B , T C son los límites del tramo horizontal, T D indica el inicio del rango de desplazamiento constante en el espectro.

Clase

S

T B

T C

T D

A

1.0

0.15

0.4

2.0

B

1.2

0.15

0.5

2.0

C

 
  • 1.15 0.2

0.6

2.0

D

 
  • 1.35 0.2

0.8

2.0

E

 
  • 1.4 0.5

0.15

 

2.0

Tabla 2.9. Valores de los parámetros que describen el espectro de respuesta elástico tipo 1

Clase

S

T B

T C

T D

A

 
  • 1.0 0.25

0.05

 

1.2

B

1.35

0.05

0.25

1.2

C

1.5

0.1

0.25

1.2

D

1.8

0.1

0.3

1.2

E

1.6

0.05

0.25

1.2

Tabla 2.10. Valores de los parámetros que describen el espectro de respuesta elástico tipo 2

S es un parámetro que depende del tipo de material (tablas 2.9 y 2.10) y η es el factor de corrección por amortiguamiento (de valor 1 para un 5% de amortiguamiento viscoso).

Capítulo 2

LOS SUELOS

Como se ha mostrado en las tablas 2.9 y 2.10, se introducen dos tipos de espectros (tipo 1 y tipo 2) cuya elección depende de la magnitud del terremoto representados en las figuras 2.26 y 2.27. Para magnitudes no superiores a 5.5 se recomienda el uso del espectro tipo 2.

6 5 4 3 2 1 0 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4
6
5
4
3
2
1
0
0
0,5
1
1,5
2
2,5
3
3,5
4
Se (T)

T(s)

Suelo A Suelo B Suelo C Suelo D Suelo E
Suelo A
Suelo B
Suelo C
Suelo D
Suelo E

Figura 2.26. Espectro de respuesta elástica tipo 1 para cada tipo de suelo en el eurocódigo, calculado para una a g = 0.16 g y una η = 1 correspondiente a un 5 % de amortiguamiento.

8 7 6 5 4 3 2 1 0 0 0,5 1 1,5 2 2,5 3
8
7
6
5
4
3
2
1
0
0
0,5
1
1,5
2
2,5
3
3,5
4
Se(T)

T(s)

Suelo A Suelo B Suelo C Suelo D Suelo E
Suelo A
Suelo B
Suelo C
Suelo D
Suelo E

Figura 2.27. Espectro de respuesta elástica tipo 2 para cada tipo de suelo en el eurocódigo, calculado para una a g = 0.16 g y una η = 1 correspondiente a un 5 % de amortiguamiento.

Capítulo 2

LOS SUELOS

La normativa japonesa

El diseño sismoresistente en Japón [44] aborda el comportamiento sísmico de distintas estructuras. Así, se contemplan métodos sismoresistentes específicos para las siguientes estructuras e infraestructuras: sistema de abastecimiento de agua, construcciones portuarias, puentes y presas, en la parte 1, edificación en la parte 2 y por último instalaciones de producción de gas a alta presión en la parte 3. El método de diseño sismoresistente utiliza mapas de zonación sísmica del país específicos para las construcciones portuarias, los puentes, los edificios y las instalaciones de producción de gas a alta presión, que consideran factores de suelo. Dichos factores son diferentes en función del tipo de estructura y tienen descripciones también específicas. A continuación se presenta la clasificación del suelo utilizada en el diseño sismoresistente de las citadas estructuras con el objetivo de poner de manifiesto la importancia que adquiere la clasificación del suelo en esta normativa.

Potencia del depósito Cuaternario

Grava

Arena o Arcilla

Suelo Blando

Menor que 5 m

Tipo 1

Tipo 1

Tipo 2

5-25 m

Tipo 1

Tipo 2

Tipo 3

Mayor que 25 m

Tipo 2

Tipo 3

Tipo 3

Tabla 2.11. Clasificación del suelo para construcciones portuarias.

Clasificación

Tipo 1

Tipo 2

Tipo 3

factor

0.8

1.0

1.2

Tabla 2.12. Factor de suelo para construcciones portuarias.

Para construcciones portuarias, el suelo se clasifica en función de la potencia del depósito Cuaternario y del tipo según sean gravas, arenas, arcillas o suelos blandos (tabla 2.11 ). A partir de esta clasificación se obtiene el factor de subsuelo (tabla 2.12).

Clase

 

T g (s)

I

 

T g <0.2

II

0.2

T

g

< 0.6

III

0.6 T

g

Tabla 2.13. Clasificación del subsuelo para puentes.

En puentes la clasificación del suelo se realiza en función del valor característico, T g. (tabla 2.13). El valor característico T g , se expresa en segundos y se calcula como:

T

g

=

n

4

i

=

1

H

i

V

si

(2.PP)

Donde H i es la potencia del estrato i-ésimo en metros y V si es la velocidad de las ondas simicas de cizalla en metros por segundo. Para suelos cohesivos dicha velocidad se calcula como:

V

s

=

100

N

1 / 3

i

para 1

N

i

25

(2.QQ)

41

Capítulo 2

LOS SUELOS

Y para suelos arenosos se calcula como:

V

s

=

80

N

1 / 3

i

para 1

N

i

50

(2.RR)

Donde N i es el valor N del ensayo de pentración estándar para el estrato i-ésimo.

El sustrato rocoso se supone que como estrato de suelo que tiene un valor N mayor que 25 para estratos de suelo cohesivos, mayor que 50 para estratos de suelo arenosos; o bien que tiene una velocidad de onda sismica de cizalla mayor que 300 m/s.

Finalmente, en edificación los suelos se clasifican en función del período crítico T c y de su consistencia dura, blanda o media (tabla 2.14), distinguiéndose tres tipos.

TIPO DE SUELO

CARACTERÍSTICAS

PERÍODO CRÍTICO DEL SUELO T C

Tipo 1 (Suelo duro)

Suelo que consiste en una roca, grava arenosa dura, etc de edad Terciaria o más antigua O bien, un suelo cuyo período estimado, ya sea por cálculos o bien otras investigaciones sea equivalente a

0,4

Tipo 2 (Suelo medio)

Serán de esta tipología aquellos suelos que sean diferentes de los de tipo 1 y 2

0,6

Tipo 3 (Suelo Blando)

Suelo aluvial consistente en depósitos blandos de típicos de zonas deltaicas,capas superficiales del suelo, lodo, o aquellos (incluyendo rellenos), cuya profundidad sea igual o superior a 30 m, tierras pantanosas, lodos del fondo del mar, etc, donde la tierra ganada sea igual o superior a 3 m y donde hayan pasado más de 30 años desde que se ganó la tierra al mar O bien, un suelo cuyo período estimado, ya sea por cálculos o bien otras investigaciones sea equivalente a

0,8

Tabla 2.14. Clasificación del suelo en edificación y en función del período crítico del suelo T c y su consistencia.

Finalmente, en instalaciones de producción de gas el suelo se clasifica en función de la edad y de su origen como alluvium o diluvium (tabla 2.15).

Tipo de suelo

1

2

3

4

Descripción

Suelo Terciario o de edad más antigua, roca*

Diluvium

Suelos no clasificados en las categorías 1,2 o 4

Suelo tipo relleno o capa de alluvium con una potencia mayor a 25 m

β 3

1.4

2.0

2.0

2.0

Tabla 2.15. Descripción del suelo para instalaciones de gas y valor del coeficiente de zonación β 3 asociado. En roca* se especifica que cuando se satisfagan determinadas condiciones, la descripción del suelo se aplicará a la base del suelo de las categorías 1 o 2 (véase explicación y condiciones en el texto).

42

Capítulo 2

LOS SUELOS

En roca* se especifica que cuando se satisfagan alguna de las siguientes condiciones, la descripción del suelo se aplicará no a la superfície del suelo de las categorías 3 o 4 sino a la base del suelo de las categorías 1 o 2:

  • 1. Estructura soportada con pilotes o cimentaciones rígidas y con una potencia superficial de suelo menor que ½ de la altura en el centro de gravedad de la estructura.

  • 2. La potencia superficial del suelo es menor que 1/5 de la altura en el centro de gravedad de la estructura.

La aceleración superficial del suelo horizontal se evalúa según:

α

H

= β

3

α

OH

(2.SS)

Donde α OH es la aceleración horizontal en el sustrato rocoso (en gal) para el movimiento del suelo de diseño básico y se calcula según:

α

OH

= 150 β

1

β

2

(2.TT)

β 1 , β 2 y β 3 son diferentes coeficientes que están definidos en las tablas , respectivamente:

Factor de importancia de la instalación

Ia

I

II

III

β 1

 
  • 1.0 0.8

0.65

0.50

Tabla 2.16. Definición del coeficiente β 1 en función de la importancia de la instalación. El factor de importancia califica el tipo de rotura de la instalación en función del daño que produce [44].

Zonación

S-A

A

B

C

β 2

 
  • 1.0 0.8

0.6

0.4

Tabla 2.17. Definción del coeficiente de zonación β 2 .

Si se comparan la clasificación de los suelos para puentes y edificación se observa que los valores se sitúan en el mismo rango de variabilidad. Sin embargo, la cota inferior utilizada en puentes es algo menor que en edificios

43

Capítulo 2

LOS SUELOS

Las recomendaciones en Estados Unidos de América

El diseño sismoresistente en Estados Unidos está basado en las recomendaciones de NEHRP (National Earthquake Hazards Reduction Program) [45] que establece los procedimientos recomendados para determinar los espectros de diseño basándose en mapas de peligro sísmico de aceleración espectral y en coeficientes de sitio determinados por las condiciones geológicas locales.

Se ajusta la aceleración espectral esperada en una roca de referencia basándose en las condiciones locales para aumentar o disminuir los movimientos del suelo esperados. Supone que la roca de referencia estás situada en el punto B (fig. 2.28). Los factores de sitio ajustan los movimientos de la roca estimados para tener en cuenta las condiciones del suelo en el punto A.

Capítulo 2 LOS SUELOS Las recomendaciones en Estados Unidos de América El diseño sismoresistente en Estados

Figura 2.28. Condiciones de sitio y propiedades del material [46].

La clasificación del material (tabla 2.18) está basada en las condiciones geológicas locales por medio de:

  • 1. La descripción física de los materiales subsuperficiales.

  • 2. Estimaciones de la velocidad de las ondas sísmicas de cizalla medias obtenidas a partir de correlaciones con ensayos de penetración SPT y teniendo en cuenta el valor de C U.

  • 3. Medidas directas de la velocidad sísmica de las ondas S en los treinta primeros metros. Esta profundidad de interés corresponde a auélla en que las resonancias con el depósito de suelo son mayores que 0.1 s [47].

La roca A es representativa de la zona centro del Este de Estados Unidos y presenta baja susceptibilidad a la amplificación. La roca B representa la zona Oeste y se trata de un material blando. El tipo E representa un depósito de suelo blando y profundo con potencial para amplificar el movimiento y para provocar la rotura del mismo. El tipo F es un material que requiere análisis específicos de sitio.

44

Capítulo 2

LOS SUELOS

TIPOLOGÍA

 

V S en los 30 m

DE

DESCRIPCIÓN

superiores

MATERIAL

(m/s)

A

Roca compacta

> 1500

B

Roca

760< V S 1500

C

Suelo muy denso y roca blanda

360< V S 760

D

Suelo rígido 15 N SPT 50 o 50 kPa C U 100 kPa

180 V S 730

E

Perfil con más de 3 m de arcilla blanda con IP>20 ω 40 % y C U < 25 kPa

<180

 

1. Suelos susceptibles de rotura o colapso bajo carga sísmica tales como suelos licuefractables, arcillas sensitivas o suelos

 

débilmente cementados

F

  • 2. Turba/ arcillas orgánicas de potencia mayor a 3 m

  • 3. Arcillas de plasticidad muy alta con una potencia mayor a 3

m y un IP>75

  • 4. Arcillas de rigidez blanda a media de potencia >36 m

Tabla 2.18. Clasificación del suelo NEHRP [45].

Comentarios finales

La filosofía del diseño sismoresistente se basa en evitar pérdidas de vidas humanas, la defensa de estructuras y propiedades así como el mantenimiento de la estabilidad social tras un terremoto. Pero la determinación del valor de la fuerza sísmica de diseño presenta dificultades debido a varias incertidumbres, como por ejemplo, la probabilidad de ocurrencia de un terremoto en el área de estudio, las características sismológicas del mecanismo fuente, la propagación de las ondas desde la fuente a la zona concreta y la respuesta del suelo y de la estructura a la sacudida.

Los movimientos del suelo de proyecto se pueden desarrollar por medio de dos vias: análisis específicos de la zona concreta y a través de las indicaciones de los códigos sísmicos. En concreto, los códigos sísmicos consiste en diseñar edificios de forma que resistan movimientos pequeños sin daño, movimientos moderados sin daño estructural y movimientos fuertes sin colapso. Actualmente, los códigos sísmicos contemplan los efectos locales pero se hace mediante grupos de suelo con perfiles similares y por ello las especificaciones aplican a amplios rangos de condiciones de suelo, tal y como se ha mostrado. Por tanto, las condiciones específicas de una zona se pueden sobreestimar. Por esta razón los movimientos del suelo de proyecto desarrollados a partir de códigos suelen ser más conservativos, es decir, corresponden a niveles de sacudida muy superiores que los desarrollados por medio de análisis específicos lo que supone diseños más caros.

Los análisis específicos de una zona reflejan detalladamente los efectos de las condiciones subsuperficiales de interés. El proceso habitual para desarrollar movimientos de suelo específicos de proyecto incluye análisis de peligro sísmico y análisis de la respuesta de suelo.

45

Capítulo 2

LOS SUELOS

2.6. Resumen y conclusión

En este capítulo se han revisado conceptos de relevancia en estudios de respuesta sísmica relacionados con las características de los suelos. En concreto se han revisado parámetros relacionados con la plasticidad, la compactación del material y su historia de tensiones. Se han definido las propiedades dinámicas del suelo y se han analizado los factores que pueden modificar las relaciones tensodeformacionales en el suelo. Se ha comprobado que existe una relación entre las propiedades físicas del suelo y sus propiedades dinámicas.

Posteriormente se han analizado algunos de los métodos de laboratorio y campo que se utilizan para obtener parámetros encaminados a caracterizar los suelos y clasificarlos. Finalmente se han mostrado las clasificaciones básicas del suelo en función de la plasticidad y contenido de agua, en función de la edad y en las normativas sísmicas.

Las principales conclusiones de este capítulo son:

  • 1. La susceptibilidad de un suelo para amplificar la señal sísmica está determinada por sus propiedades dinámicas. En concreto, el módulo de corte y el amortiguamiento son las propiedades dinámicas clave y dependen del nivel de deformación del suelo.

  • 2. Las propiedades dinámicas varían en función de las características físicas de un suelo. Es importante determinar la relación entre las propiedades dinámicas y otras características del suelo como la plasticidad, la historia de tensiones y el confinamiento.

  • 3. Los suelos que amplifican en mayor grado el movimiento sísmico corresponden a los de edad Cuaternaria.

  • 4. Los métodos de reconocimiento de los suelos tienen como objetivo principal clasificar los suelos en función de una serie de parámetros, entre los que destaca, por su común utilización en las normas sísmicas, el valor N del ensayo SPT. Sin embargo, la información obtenida a partir de los métodos de reconocimiento está limitada por la profundidad del sondeo y las alteraciones introducidas en el terreno por el sistema utilizado. Esto es importante debido a que la velocidad de las ondas sísmicas de cizalla, V S , utilizada en las normas sísmicas, se obtiene a partir de correlaciones con el valor N SPT .

  • 5. La clasificación de los suelos en las normativas sísmicas actuales parece que sobreestima el movimiento del suelo y por lo tanto se hace necesaria su revisión.

46