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Un Ejercicio de Humildad

Primero lea en voz alta Juan 13: 1-18 y luego haga las siguientes preguntas:
• ¿Por qué fue tan significativo que Jesús le lavara los pies a los discípulos?
• ¿Por qué la gente se lavaba los pies unos a otros?
• ¿Por qué era una costumbre de esos días?
• ¿Cómo se sentiría si Jesús nos lavara los pies?

Después de una breve discusión usando preguntas similares a las de arriba, divida el
grupo en grupos de 4 ó 5. Asigne a una persona para que llene un recipiente con
aproximadamnete dos pulgadas de agua. Tomen turnos lavandose los pies los unos a
los otros. Séquense con toallas de papel. Todo el lavammiemto debe hacerse en
silencio, tratando expresar el amor que Cristo mostró a sus discípulos. Cinco minutos
después, cuando todo haya terminado, discuta otra vez el pasaje en Juan, preguntando
esta vez: "¿Como te sientes?" Las reacciones serán diferentes, pero intensamente
personales. Resume la discusión con el pensamiento de que Cristo está en cada uno de
nosotros y que simbólicamente podemos lavarnos los pies unos a otros con nuetsras
acciones diarias.