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Vol. 4 Nº4 JUNIO 2016. ALGUNAS NOTAS EPISTEMOLOGICAS A LA INTERRELACION ENTRE COSMOS Y PSIQUE

Vol. 4 Nº4 JUNIO 2016.

ALGUNAS NOTAS EPISTEMOLOGICAS A LA INTERRELACION ENTRE COSMOS Y PSIQUE DESDE LA ASTROLOGIA PSICOLOGICA

Por Juan Carlos Saumont. jsaumont@gmail.com

Resumen

Este artículo presenta algunas reflexiones, de índole epistemológico, sobre distintos enfoques que la astrología ha ido delimitando a lo largo del tiempo para pensar el principio hermético “así como es arriba, es abajo”, asumiendo que la relación del sujeto con el cosmos se presenta desde una exterioridad radical. Se van articulando a lo largo del texto distintas aproximaciones para pensar la relación entre la psique y los “fenómenos cósmicos”, estableciendo conexiones con la psicología analítica de Jung y la psicología transpersonal. Se presentan así los enfoques simbólico, holístico y energético para entender el mapa natal considerado como una propuesta energética y simbólica, en la cual los sujetos nos vamos desenvolviendo a lo largo de la vida, con el fin de desarrollar un proceso de individualización primero, para con posterioridad, intentar trascender esos límites hacia una dimensión transpersonal que articule de otra forma la psique y lo que entendemos por destino.

PALABRAS CLAVES: astrología, psique, cosmos, psicología transpersonal,Jung.

ABSTRACT

This article presents some reflections epistemological nature, on different approaches that astrology has been defining over time to think about the hermetic principle "as above, so below," assuming that the subject's relationship with the cosmos presents from a radical externality. They are articulated along the different text approximations to think the relationship between the psyche and the "cosmic phenomena", establishing connections with Jung's analytical psychology and transpersonal psychology. the

symbolic, holistic and energetic approaches thus have to understand the natal chart regarded as an

symbolic, holistic and energetic approaches thus have to understand the natal chart regarded as an energetic and symbolic proposal, which subjects we unwrapping us throughout life, in order to develop a process of individuation first, subsequently try to transcend those limits towards a transpersonal dimension that links otherwise the psyche and what we mean by destiny.

KEYWORDS: astrology, psique, cosmos, transpersonal psychology,Jung.

RECIBIDO: 9 de Mayo 2016.

ACEPTADO: 16 de Mayo 2016.

COMO CITAR ESTE ARTICULO:

Saumont, J, C (2016). Algunas notas epistemológicas a la interrelación entre cosmos y psique desde la astrología Visión posible recuperado el (día) de (mes) de (año) desde http://www.visionposible.cl.

Han existido distintas maneras a lo largo de la historia a través de las cuales el

sujeto ha ido aproximándose al misterio que expresa el cosmos. Mirar el cielo, sin

la contaminación lumínica a las cuales nos tiene acostumbradas nuestras ciudades,

es un fenómeno deslumbrante y que claramente nos supera por su inmensidad y

por su difícil aprehensión. Hay algo en esa sorpresa de nuestra mirada hacia el

cosmos que permite situar de entrada la relación que el sujeto establece con éste,

expresado como una exterioridad de los fenómenos celestes en relación al

hombre. Hay algo en el cosmos que excede las posibilidades de aprehensión por

parte del sujeto, en tanto manifiesta algo misterioso e incognoscible, haciendo aparecer a nuestro yo

parte del sujeto, en tanto manifiesta algo misterioso e incognoscible, haciendo

aparecer a nuestro yo como insignificante ante la vastedad de la bóveda celeste.

Considerar esta relación de exterioridad del sujeto con el cosmos, ya sea desde su

posición o desde su saber astrológico, supondrá según Deleuze(2007) asumir que:

“…la verdad de lo que pensamos se encuentra siempre más allá de lo que

pensamos y de lo que somos capaces de anticipar. Esta apertura del

pensamiento a lo nopensado, esta relación necesaria con la exterioridad

radical es lo que podemos llamar ‘experiencia trágica’. La experiencia es

siempre fruto de un encuentro con algo extraño que, desde su exterioridad,

nos modifica, nos apasiona en el sentido que nos hace padecer. Sólo

pensamos cuando somos provocados desde fuera de nuestro poder, de

nuestro saber, de nuestra identidad personal ”( p.186)

Junto con esta exterioridad, es importante señalar que la percepción del cielo

estrellado nos conectará con una dimensión trascendente en tanto su belleza e

inmensidad nos sobrecoge, no siendo casual que los antiguos griegos hayan

pensado a las estrellas y las constelaciones como dioses.

Uno de los aspectos más interesantes que pone en juego la astrología es la

articulación entre distintas dimensiones de la realidad que habitualmente, y desde

el sentido común, tendemos a percibir como separadas y sin conexión. Estas

dimensiones refieren a:lo interno y lo externo, lo individual y lo colectivo, el yo y

el otro. La astrología ha expresado esta íntima conexión a partir del principio

hermético “Así como es arriba, es abajo”, dando cuenta con esto que existe una

íntima y misteriosa relación entre el cielo natal de un sujeto y las experiencias que

íntima y misteriosa relación entre el cielo natal de un sujeto y las experiencias que

irá viviendo a lo largo de su vida. Y, a su vez, en la consideración de que aquello

que ‘le sucede’ a un sujeto, como si fuera un evento externo, está estrechamente

vinculado con lo que es (como potencialidad y a veces de manera inconsciente),

con el desarrollo

de

su

individualidad

y

con

transpersonales de la existencia.

la

irrupción de dimensiones

La astrología actual, de índole más psicológica, no está tan centrada en la

predicción sino que se aboca a estudiar las correspondencias y las interrelaciones

energéticas y simbólicas entre mundo interno y mundo externo o, en otras

palabras, entre cosmos y psique. Según Greene(1987):

“…una carta natal bien levantada es un mapa simbólico de la psique humana

individual.

Este

mapa es

como

una semilla,

porque contiene como

un

microcosmos los potenciales existentes en el individuo y los períodos de la

vida de éste en que esos potenciales tienen la probabilidad de actualizarse”

(p.19).

Desde esta perspectiva, la carta natal es una suerte de proyecto de todo lo

que, de manera potencial, pertenece a la personalidad de un sujeto, si alcanza a

desarrollarse plenamente y lograra ser plenamente consciente. La carta natal es

un modelo, expresado en términos simbólicos, de las diversas pautas de energías

o componentes psíquicos que constituyen al individuo.

La astrología psicológica actual, incorporando los aportes del psicoanálisis, psicología analítica jungiana y

La astrología psicológica actual, incorporando los aportes del psicoanálisis,

psicología analítica jungiana y psicología transpersonal, se presenta como un

verdadero modelo para pensar los procesos psíquicos de un modo más complejo a

como estábamos acostumbrados por la psicología tradicional. Las investigaciones

y teorizaciones realizadas por Grof(2015) en torno a estados holotrópicos de

conciencia expresan que la psicología y psiquiatría tradicionales usan un modelo

de psique que se reduce a la biología, la biografía postnatal y a la visión freudiana

del inconsciente individual. Se hace necesario, según Grof(2015), una nueva

cartografía de la psique que incorpore la espiritualidad y otros niveles de mayor

complejidad como los niveles perinatales y transpersonales.

“Las

observaciones de

los

estados holotrópicos desafían

seriamente

los

principios fundamentales del pensamiento materialista, la primacía otorgada a

la materia y la ausencia de dimensión espiritual en el telar que constituye la

existencia. Estas observaciones traen consigo la evidencia empírica y vivencial

directa de que la espiritualidad constituye un atributo crítico y legítimo de la

psique humana del plan universal de las cosas” (p.15)

Han existido a lo largo de la historia distintas maneras de aproximarnos a

pensar la relación entre los fenómenos celestes y los sucesos a nivel terrenal, lo

cual ha ido decantando distintos enfoques al interior de

la astrología, entendida

como una disciplina o un conjunto de saberes que estudian las correlaciones entre

determinados fenómenos planetarios y ciertos sucesos en la vida individual y/o

colectiva. Arroyo(2007) distinguirá 4 enfoques que, desde un mirada integrativa,

pueden pensarse como conteniéndose uno al otro para teorizar sobre el principio de correspondencia sobre

pueden pensarse como conteniéndose uno al otro para teorizar sobre el principio

de correspondencia sobre el cual nace y reflexiona el saber astrológico.

Un primer enfoque es el causal, esta perspectiva piensa que los fenómenos

celestes serían la causa de lo que sucede en la tierra. Este pensamiento resulta

claramente

determinista

ya

que

supone

una

relación

lineal

entre

causas(movimientos de los planetas) y efectos (lo que sucede a un sujeto a partir

de ese movimiento).

Una segunda perspectiva para pensar esa relación es el Enfoque Simbólico.

Este considera que los planetas y signos son símbolos de procesos cósmicos y

principios universales.

Desde esta perspectiva, se rompe ya la linealidad del

enfoque anterior, ya que los símbolos no son unívocos permitiendo expresar una

posibilidad variada de significados, algunos más convencionales y otros más

particulares.

Si

bien

el

medio

sociocultural

acuñará

lecturas

básicas

o

consensuales, cada símbolo posibilitará una línea abierta de asociaciones casi

inagotable que se enriquece con el contexto y la perspectiva del intérprete de esos

símbolos. Ebertin(1993) correlacionará el ritmo anual de las estaciones con los

signos del zodíaco. Así por ejemplo, el signo de Aries estará asociado a la época

de germinación, a la energía de desarrollo y es por eso que se lo tenderá vincular

simbólicamente con el impulso de actuar, la voluntad y la iniciativa. Desde esta

perspectiva los signos del zodíaco fueron analizados también simbólicamente con

respecto a su imagen de la constelación correspondiente(Cabra, Gemelos, Toro,

etc.)

Jung(2013) destacó a lo largo de su obra el carácter viviente del símbolo que se

Jung(2013) destacó a lo largo de su obra el carácter viviente del símbolo que

se manifiesta en su poder de evocar en cada sujeto una cantidad inagotable de

significados,

no quedando reducido a su carácter convencional. De esta forma,

un símbolo será la mejor representación de algo que nunca puede ser totalmente

conocido:

“Un símbolo sólo está vivo cuando el observador descubre a la vez en él la

mejor y más viable expresión posible de lo que en su fuero interno no es aún

más que mero presentimiento de una cosa todavía desconocida. En tales

circunstancias

el observador

se siente

inconscientemente

llamado

por

el

símbolo a participar, y éste tiene el efecto de comunicarle nueva vida y

reactivar lo que hasta ahora le animaba. Como decía también Fausto: “Este

signo, cuán diverso el efecto que ejerce ahora en mí(p.499 )

Desde esta mirada, la astrología puede considerarse como uno de los

lenguajes simbólicos más completos que existe. Pensar

los planetas y los

movimientos

celestes

como

símbolos

implica

aproximarnos

a

éstos

como

realidades vivas que son incognoscibles e inexpresables. Quizás el hombre nunca

podrá expresar plenamente en palabras las realidades trascendentes del cosmos,

sin embargo, podemos utilizar este lenguaje simbólico para aproximarnos a estas

realidades

ya

que

expresará

pautas,

principios

y

fuerzas

universales,

por

trascendentes que estas realidades sean. Es esto lo que Jung (2013) denomina

actitud simbólica:

“… es el resultado de una forma determina da de ver la realidad, que agrega

“… es el resultado de una forma determinada de ver la realidad, que agrega a

los hechos, grandes y pequeños, un significado, y otorga a éste un valor

relativamente mayor que la pura facticidad. A esta concepción se opone otra,

que subraya siempre lo puramente fáctico y subordina el significado a los

hechos. Para esta actitud carece por completo de sentido hablar de símbolos en

todos aquellos casos en que el simbolismo depende en exclusiva del prisma de

observación adoptado. En cambio, encuentra del todo legítimo hacerlo cuando

ellos mismos son los que invitan al observador a sospechar la presencia de un

significado oculto” (p.498 )

El acercamiento a interrelacionar “lo que está arriba” y “lo que está abajo”

desde este enfoque simbólico nos permitirá anunciar una tercera manera de

pensar esta relación. Eliade (2004) planteará que los símbolos son

“…son signos de una realidad trascendente(…) dejan de ser fragmentos

aislados para integrarse en un sistema; más aún, encarnan en sí, a despecho de

su precariedad y de su carácter fragmentario, todo el sistema en cuestión”

(p.404)

Desde esta afirmación, el concepto de símbolo, si bien se presenta como un

fragmento,

nos remite necesariamente a una totalidad mayor, a un sistema en su

totalidad.

Es así como se presenta otra manera de pensar la astrología entendida

desde un Enfoque Holístico. Esta perspectiva piensa que el universo es una

totalidad, en la cual están contenidos sistemas menores cuyas estructuras, pautas y

funciones

se

corresponden con

la

totalidad

mayor.

Este acercamiento

será

desarrollado principalmente por Rudhyar(1998), uno de los astrólogos contemporáneos más prominentes en cuanto a

desarrollado

principalmente

por

Rudhyar(1998),

uno

de

los

astrólogos

contemporáneos más prominentes en cuanto a refundar la astrología incorporando

aportes de la psicología contemporánea. En relación a la filosofía del holismo

aplicada a la astrología planteará:

“…Cuando

consideramos

atentamente

lo

que

la

astrología

es

capaz

de

interpretar y dar significado, aparece como un lenguaje simbólico en el que la

estructura en el espacio, y el tiempo de totalidades más vastas(como el sistema

solar) se relaciona con el desarrollo individual de totalidades menores(como

una persona individual). En realidad, la astrología es la aplicación práctica de

un enfoque filosófico holístico de la existencia. Según esta filosofía, cada

totalidad existencial está contenida dentro de una totalidad mayor que, a su

vez, está contenida dentro de una totalidad aún mayor. Un sistema organizado

de actividades existenciales es, por tanto, tanto el continente de totalidades

menores, y uno de los contenidos de un sistema mayor” (p.124)

Esta perspectiva supone la idea de totalidad y la existencia de sistemas

menores que interaccionan entre sí y están en relación con esta totalidad mayor,

en un movimiento que apunta temporalmente hacia la integración y hacia una

totalidad

más amplia y abarcante. Resulta interesante este enfoque ya que

permitirá

vincular

la

astrología

con

la

psicología

analítica

de

Jung

y

particularmente con el concepto de

mismo. El mapa natal, que es una

representación simbólica del cielo al momento del nacimiento, expresaría una

totalidad que estaría contenida y que se iría desplegando e integrando a lo largo de

la vida del sujeto, entendido como un proceso de desarrollo de la individualidad y autoactualización

la vida del sujeto, entendido como un proceso de desarrollo de la individualidad y

autoactualización de rasgos,

recursos y motivaciones que apuntarían a esa

totalidad

denominada

mismo.

En relación

a este concepto,

Jung

(2013)

señalará:

“Como concepto empírico el sí mismo denota el conjunto global de todos los

fenómenos psíquicos en el ser humano, siendo la expresión de la unidad y

totalidad de la personalidad global(…) Empíricamente se manifiesta en sueños,

mitos y cuentos en la figura de la “personalidad superior” del rey, el héroe, el

profeta, el salvador, etc. o de un símbolo de totalidad como el círculo, el

cuadrado, la cuadratura circuli, la cruz, etc. Si lo representado por él es una

complexio oppositorum, una confluencia de opuestos, puede aparecer también

como la unión de una dualidad, como las constituidas por ejemplo, por el Tao en

su sentido de acción combinada de yin y yang, por la pareja de hermanos gemelos

o por la pareja del héroe y su adversario (…) Puesto que un concepto semejante es

irrepresentable, por ese mismo motivo también es trascendente.( p.494)

La consideración de este enfoque holístico en astrología implicará por tanto

una incorporación del concepto de totalidad, como una unidad trascendente, que

está

ya

presente

en

los

fragmentos

o

partes

que

aparecen

como

descontextualizados de este “todo mayor” pero en intrínseca relación con él. A su

vez, supondrá pensar el movimiento temporal que apunta hacia la totalidad como

un proceso dinámico que implica una verdadera integración de los opuestos (luz y

sombra, elementos conscientes e inconscientes) en un despliegue en el cual la vida

del sujeto se pone en juego a través de su historia. Existe una relación de

del sujeto se pone en juego a través de su historia. Existe una relación de la parte

con el todo, que está contenido en éste, pero también existirá una tensión entre la

parte y el todo en este proceso dinámico de despliegue hacia la totalidad.

Rudhyar(1998)

expresará

esta

idea

como

macrocosmos y el microcosmos:

la

antigua

correlación

entre

el

“Como yo la veo, la astrología se ocupa esencialmente de los ciclos de

movimientos y ritmos cósmicos(o biocósmicos). Se ocupa de la “forma” o

gestalt de principios estructurales inherentes a todo sistema organizado de

actividades ;o sea, de cada totalidad. No es cuestión de influencia externa,

literal y directa, ejercida por algún cuerpo celeste sobre entidades que viven en

esta tierra. La astrología es un modo de estudiar y entender el ordenamiento o

la organización de unas pocas funciones y tendencias esenciales en cada

totalidad

organizada

de

actividad.

En

la

antigüedad,

este

concepto

se

expresaba como la correspondencia estructural entre el microcosmos y el

macrocosmos. Sólo más tarde, cuando el proceso de individualización humana

avanzó y las personas individuales emergieron de las matrices omnipresentes y

totalmente controladoras de las sociedades tribales, tales personas individuales

vinieron a ser consideradas como microcosmosun hecho que Jesús afirmó

potentemente cuando dijo: “El Reino de los cielos está dentro de vosotros”

(p.234)

Resulta interesante la tensión que se expresa desde este enfoque entre la

particularidad y la totalidad, ya que tanto para la astrología psicológica

como

para la psicología analítica de Jung un elemento importante a desarrollar será primeramente la individualidad.

para la psicología analítica de Jung un elemento importante a desarrollar será

primeramente la individualidad. Jung (2010) señalará que la frase :

“…“Muchos son los llamados, pocos los escogidos“ vale aquí más que en

cualquier otro lugar; pues el desarrollo de la personalidad a partir de sus

gérmenes hacia la consciencia plena es un carisma y al mismo tiempo una

maldición: su primera consecuencia es el alejamiento consciente e inevitable

del individuo respecto de la falta de diferencias y consciencia del rebaño. Esto

es aislamiento, y no se le puede llamar con una palabra más consoladora. De

esto no nos libera ni una adaptación exitosa ni un ajuste sin fricciones con al

entorno, ni la familia, ni la sociedad, ni la posición. El desarrollo de la

personalidad es una suerte que sale muy cara. Quien habla

mucho del

despliegue de la personalidad piensa poco en las consecuencias, que asustan a

los espíritus más débiles. El desarrollo de la personalidad es algo más que el

miedo a los engendros anormales o al aislamiento. También es lealtad a la ley

propia.(…) Y aquí queda claro que del trasfondo de nuestro problema emerge

un dilema muy grave: la personalidad no puede desplegarse si la persona no

elige conscientemente y con una decisión moral consciente el camino propio.

(p. 163)

Desde esta consideración, será necesario interpretar los símbolos astrológicos

desde el enfoque de un sujeto que intenta realizar, tanto como sea posible, las

potencialidades de su tema natal. En vez de interpretar esto, como la haría un

enfoque causalista, meramente como un condicionamiento en la propuesta natal,

es necesario hacerlo desde el punto de vista del desarrollo de su individualidad. Las particularidades

es necesario hacerlo desde el punto de vista del desarrollo de su individualidad.

Las particularidades de su propuesta natal deben ser leídas no como condiciones

limitantes(debilidades,

carencias

o

infortunios)

sino

que

utilizarse

conscientemente como elementos simbólicos a su disposición en el momento de

su nacimiento que pueden contribuir a la integración de su personalidad y al

desarrollo de un proceso de individuación. Una vez que la individualidad ya está

construida requerirá desde esta mirada holísticade una conexión con el todo,

con una totalidad mayor que la trasciende y que la invita a ir “más allá” de los

límites personales, como una integración de una dimensión transpersonal de la

existencia.

La construcción de individualidad es un momento necesario pero transitorio

desde una perspectiva que incorporará lo transpersonal como una conexión y

resonancia trascendente con dimensiones que van “más allá” de la construcción

egoica y del control consciente. Según Ruperti (1999):

“…en una vida transpersonal el todo mayor se expresa “a través” o “por medio

de” el individuo. El individuo llega a abrir su conciencia a un poder supra–

personal que lo transforma, y que, de esta manera, puede “a través” de él o

“por medio” de sus actividades creadoras, transformar a otras personas e

incluso a toda una colectividad(…) Cuando se estudia la vida de personas

verdaderamente individualizadas, se observa que ellas han contribuido, en un

dominio u otro a la transformación ya sea de otros individuos de una cultura o

incluso de toda la humanidad. Ellas expresan los valores humanos de una

forma particular, hacen resaltar ciertos valores particulares útiles para responder a las necesidades de su

forma

particular,

hacen

resaltar

ciertos

valores

particulares

útiles

para

responder a las necesidades de su época. En sus vidas el énfasis no está, tanto

en ellas como en las transformaciones posibles en las vidas de los demás,

individualmente o colectivamente, gracias a sus actos, a sus sentimientos y a

sus pensamientos, estas personas viven pues, una vida transpersonal. Ellas

persiguen un objetivo suprapersonal, transformador de ellas mismas y de los

otros.” (p. 18)

Una última perspectiva que permite pensar la relación entre los fenómenos

celestes y los sucesos terrenales es el Enfoque Energético. Este enfoque le

interesa profundizar en las energías y pautas energéticas que funcionan a través

de los individuos, siendo simbolizadas por los planetas y símbolos del horóscopo.

Este enfoque supondrá que toda la vida física y mental es una manifestación de la

energía entendida como patrones vibracionales que interactúan entre sí generando

formas de conciencia determinadas. Desde esta perspectiva, los cuatro elementos

de la astrología (Fuego, Tierra, Aire,Agua) serán los bloques de construcción de

todas las estructuras materiales y tonalidades orgánicas. Estos 4 elementos se

manifestarán en tres modalidades vibratorias:cardinal,fija y mutable. De allí que

cuando combinamos los cuatro elementos con las tres modalidades accedemos a

doce pautas primarias de energía que serán los signos zodiacales. Según Arroyo

(2007):

“La razón de que el horóscopo natal se dibuje para el momento exacto del

primer aliento es que sólo entonces el organismo humano recién nacido

empieza a intercambiar energía con el universo de un modo inmediato, sin ser influido por

empieza a intercambiar energía con el universo de un modo inmediato, sin ser

influido por las energías de la madre. En el momento del primer aliento, el

infante

empieza

su

propio

ritmo

de

vida;

establece

su

propia

sintonía

individual con las energías del universo. La astrología indica que ciertas

energías específicas y pautas energéticas se establecen al nacer y continúan

operando dentro y a través de una persona individual durante el curso de su

vida entera. Si puede decirse que, en astrología, algo está “destinado” o

predeterminado, es esta armonización inicial con las energías del cosmos, que

tiene lugar al nacer. Pero lo que cualquier individuo haga con estas energías y

cómo las dirigirá podrá determinarse solamente dentro de los límites de la

experiencia y la sutileza de la percepción del astrólogo” (p.343)

Es importante señalar que estas pautas primarias de energías expresadas en la

carta natal interaccionan entre sí, generando armonizaciones y disonancias,

siendo el individuo el que determine que hace con estas energías y como las

encauce. Existe un nivel primario que son las energías presentes en la carta natal

pero

el

sujeto

reaccionará

ante

esta

propuesta

identificándose

con

ciertas

energéticas, más fáciles de simbolizar, y rechazando otras, cuya intensidad o

vibración sea más difícil de asimilar por el sujeto. Según Carutti (2007):

La carta natal es un mapa de energías; y lo que le pasa a la persona es cómo

reacciona a las energías de las que está constituida. Y uno puede aprender a

responder a las energías en forma más integrada y en consecuencia suceden

cosas imprevisibles (…) pero la psiquis y la personalidad de la persona

reacciona a esta energía y en principio no la comprende, rechaza partes de sí mismo,

reacciona a esta energía y en principio no la comprende, rechaza partes de sí

mismo, se defiende del caudal energético del cual es portador, y entonces es

como si la persona se ubicara en una porción de su carta natal; como si

fragmentara la estructura energética y dijera "esto soy yo, y el resto de la carta

natal no soy yo", "esto soy yo y esto es lo que me pasa"; éste es el enfoque

habitual, que es fragmentario…” (p.123)

Tal como señalábamos desde el enfoque holístico, la propuesta natal es un

símbolo de totalidad, es decir, que lo que la

persona “es” en tanto totalidad no

está en ningún punto de la periferia de su carta natal, sino que en todos los

planetas, los signos, las casas y todos los aspectos organizados de una manera

singular en su propia carta natal. Sin embargo, los seres humanos tendemos a

identificarnos con un fragmento de esa totalidad, en una función planetaria

particular de nuestra carta natal, por ejemplo, el signo solar, lunar o en algún

agrupación de planetas, expresado psicológicamente.

Una vez que sucede esto se produce, desde la perspectiva de Carutti(2007),

un fenómeno de polarización. Como no podemos identificarnos con la totalidad

de la propuesta energética de base de la carta natal, se producirá un proceso de

identificación que tiende a marcar “adentros” y “afueras” con respecto a sí

mismo. El psiquismo(yo) crecerá entonces polarizado en relación a nuestro

campo energético(totalidad) al buscar cierta constancia de identidad: “soy esto y

no soy aquello”. Así, se irán incorporando dosis de mi propia energía, con las

cuales puedo identificarme, y más allá de esa cantidad empezaremos a vivenciar

esta energía propia diciendo “esto ya no soy yo”. Por lo tanto, desde lo psicológico

esta energía propia diciendo

“esto

ya

no

soy yo”.

Por lo tanto,

desde lo

psicológico no estamos en la totalidad de la propuesta energética expresada en la

carta natal, ya que sentimos que somos y construimos identidad cuando nos

identificamos sólo con algunos elementos fragmentarios de la periferia de la carta

(por ejemplo algunos planetas personales) y tendemos a rechazar otras energías(

expresadas por dimensiones transpersonales) con las cuales no nos sentimos

identificados e incluso las rechazamos aunque estén presentes en nuestro campo

energético de base. Así, se va construyendo a lo largo de la historia de un su jeto

una estructura psicológica que no se corresponderá con la estructura energética y

que incluso se articulará como una autoprotección(defensa) ante la propia energía

de base. La identidad que se va a ir generando pasará a ser así una idealización de

ciertos aspectos, una fascinación por otros elementos y un rechazo sistemático del

resto de la energía de mi mapa natal.

Ahora bien, desde el planteamiento de Carutti (2007) :

“… cuanto más se estabiliza la estructura en una cierta identidad, tanto más el

resto del campo energético reitera la vibración excluida que, entonces, aparece

como destino recurrente. Eso sucede así porque esa energía que es demasiado

potente y oscura para la conciencia

inmadura

tiene que estar

en mi

mundo(…) Es decir, cuanto más polarizado estoy, más presencia

masiva

necesito, a través de otros, de la energía que yo excluyo. Esta es la homeostasis

del sistema. Lo que aún no está reconocido e integrado en mí, tiene que estar

afectándome fuera de mí” (p.145)

Este enfoque energético para aproximarse a pensar la relación entre lo psíquico y lo cósmico

Este enfoque energético para aproximarse a pensar la relación entre

lo

psíquico y lo cósmico es relevante ya que, al igual que la psicología analítica de

Jung, considera que el psiquismo se autorregula. Es decir, si conscientemente nos

identificamos

muy

fuertemente

con

ciertos

aspectos,

por

un

proceso

de

compensación

se generará en el mundo circundante o como actitud temporal

posterior los elementos contrarios, en una suerte de antítesis. Esto es lo que

Jung(2007) denominará enantiodromía, entendida como un principio energético

que operará psíquicamente como una función reguladora de los opuestos:

“…Todo

lo

humano es relativo,

porque todas las cosas reposan

sobre

contradicciones internas, pues todo cuanto existe constituye un fenómeno

energético. La energía, sin embargo, descansa necesariamente sobre una

antítesis anterior, sin la cual no podría haber energía en absoluto. Lo alto y lo

profundo, lo caliente y lo frío, etc., tienen forzosamente que existir para que el

proceso de compensación, el cual no es otra cosa que energía, pueda tener

lugar” (p.85)

A modo de conclusión e integrando las distintas perspectivas desarrolladas en

este escrito que buscan interrelacionar los procesos psíquicos con los fenómenos

cósmicos , podemos señalar que la interpretación del cielo del momento del nacimiento,

expresado como una impronta energética y simbólica en la carta natal, da cuenta de una

lógica compleja y no lineal. Si bien el yo intentará pensar a la astrología desde la

previsión y el control de sus circunstancias para seguir manteniendo su dominio, la

interrelación de las distintas aproximaciones a la carta astral que hemos desarrollado en este texto

interrelación de las distintas aproximaciones a la carta astral que hemos desarrollado en

este texto expresan más bien, considerando los planteamientos Leveratto(2008):

“…un viaje en el que la conciencia aprende a reconocerse a sí misma en el

propósito que manifiesta su destino. Así el destino no queda presentado como una

amenaza externa de la que es necesario protegerse y que se debe controlar, sino

que refleja el proceso psíquico interno que va guiando a la conciencia en su

despliegue. Aquello que nos ocurre fuera (o en contra) de lo que deseamos es,

profundamente, un encuentro con la esencia de nuestro misterio, sorprendente en

su creatividad y abundante en paradojas que nos llevan a la perplejidad” (p.13)

La apertura a las dimensiones transpersonales de la existencia a partir de la

astrología implica el acceso a un estado en que la conciencia logra percibir el cosmos

como una totalidad no binaria, sin espacio y sin tiempo, en la cual no existen

fronteras entre lo “interior” y el “exterior”, entre “yo” y “los otros”, ni contrariedad

entre “mi voluntad” y “el destino”.

Referencias Arroyo, S.(2007) Astrología, Psicología y los cuatro elementos . Buenos Aires : Editorial Kier.

Referencias

Arroyo, S.(2007) Astrología, Psicología y los cuatro elementos. Buenos Aires:

Editorial Kier.

Carutti,E. (2007) Los ascendentes en astrología. Buenos Aires:Editorial Kier.

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Ebertin. R.(1993) La combinación de las influencias estelares.Buenos Aires:Editorial Kier.

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Greene, L.(1987) Relaciones Humanas.Buenos Aires: Editorial Urano.

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