ANDRÉS CAICEDO y su “FILOSOFÍA URBANA”

(Analizando los Pensamientos Urbanos de AC)
<Valido para las nuevas juventudes que absorben la experiencia de Vida>
*se recomienda leerlo escuchando los ♪♪ tunes ♪♪ de su gusto*

Elegida de entre sus Pensares -para adolescentes desencantados- desde algunas frases de su libro: Que
Viva la Música, donde en muchas de ellas, AC se cuestiona o cuestiona al lector con preguntas directas
sutiles y profundas. No se angula estas observaciones con el lado cinéfilo, ni el emocional teatral o sensual;
solo se toca lo urbano y lo suicida –visto desde el ojo callejero de un viajero del tiempo empotrado en esta
dimensión temporal de tiempo-espacio… Asociando eso con los géneros ♪♪ de su gusto y algunos paralelos
siglo XXI… Su fascinación a los Rolling Stones, música y estilo de vida que empezó a gustarle desde su
adolescencia, entre el Calicalabozo de los años 60, donde se bailaba salsa y se escuchaba rock con similar
intensidad. El rockero conocía la salsa, por la obligación de vivir entre las calles y los barrios de Cali… y
viceversa.

“Yo había sido un niño muy deseado.”

-Idea Inspirada en la comunidad FB: usuario: LUIS ANDRÉS
CAICEDO de donde alguien salió con la tarea, de todos
escribir cada día una frase de AC, en la plataforma -antes de
los 40 años de su muerte, para terminar en los conversatorios
de su hermana Rosario Caicedo.-…exposición…

Mecanografiado y Recopilado por: artbyflow

2017

-Otras informaciones, seleccionadas de una investigación realizada hace años… entrevistando a unos pocos
personajes, (sus pocos buenos amigos) allegados a AC desde su temprana juventud, antes de lanzarse el
autor a escribir el guion para audiovisual: “Ahora que camino entre muertos-vivos”

<Entre paréntesis: comentarios del autor, generando diversidad de observación.>
-Lo urbano de AC, bucea embellecido entre lo poético y su figura literaria.-
Nadie sabe lo que son los huecos de la Cultura… (sobre leyendo “El
Capital”): Tres mañanas fueron, las de las reuniones, y yo les juro que lo
comprendí todo, íntegro, la cultura de mi tierra. <Según AC: “marxista al que un
día se le dijo que cada acto de la vida iría encaminado a combatir el imperialismo”.
Los criticaba, a lo mejor sentía que a los Imperios no se les combate, se los
cambia desde adentro, con nuevas ideas, así, lo que impera se vuelve obsoleto.
En relación con la “cultura de mi tierra”: AC inserta en ella también a los marxistas
universitarios que debió haber conocido en la UV, como nos ha pasado a muchos.
AC adhiere un grito de protesta “izquierdista”, cuando dice: “¡abajo la penetración
cultural yanky!”, pero eso sucede solamente en la parte cuando la Siempreviva
comienza a dar pasos dentro de la cultura salsa de Cali, donde la música era para
ella más clara, en castellano cristalino y conciso, sin la neblina que traía ella del
Rock: “Es que eso del Rock and Roll le mete a uno muchas cosas raras en la
cabeza. Mucho chirrido, mucho coro bien cantado, mucha perfección técnica, y
luego ese silencio, y el encierro…” El rock era más que todo para escuchar, y
entre esta acción: cavilar. (Rock and Roll le mete a uno muchas cosas raras en
la cabeza)… Y la salsa, para bailar, para el goce material. Entre estos dos, se
encrucija: lo macondiano y (como no se tiene una palabra que lo describa) el acido
urbano (lo Colino)… el Yin y el Yan caleño: la cultura de mi tierra. No siento que
la escritura de AC fue como la anti-tesis del realismo mágico macondiano ,como
afirman otros; por el contrario: veo que a ese realismo mágico, le sale una rama
que nace transformada en un realismo urbano-mágico de avanzada- por lo tanto:
“incomprensible” literariamente para el lector cerrado en creencias estáticas y
propias. Ese árbol de la literatura colombiana, vive transformándose
constantemente; sale uno a la calle y con la música que sale de los lugares
públicos y los barrios, hacen brotar virtualmente otros géneros literarios que
vuelven y transforman lo mágico, las escenas urbanas… como cumpliendo con
esa ambigüedad binaria.>

<En los años 60, explotó globalmente en algunas áreas del planeta, la Generación
de las Flores… brota y trae entre ella, este genero musical único y original, que da
la impresión de que avanzaba, con su generación, entre el camino de la evolución
hasta una plataforma nueva de lanzamiento, para rellenar esos huecos de la
cultura. Se escuchaba lo urbanamente cósmico, con Amor y Psicodelia. Entre las
olas de una Paz y hermandad no antes sentida…>

<Ese termino Rock como cultura urbana de cavilamiento, y expandido en armonía,
puede contener ahora: blues, R&R, rock: (en Español, Ingles, Alemán, Italiano,
Francés, Vikingo, portugués, etcétera), punk, heavy, country, industrial, hardcore,
metal, new wave, gótico y algo urbano como rap y hip-hop, etc. Y el termino Salsa
como cultura urbana de goce y baile, expandida y en armonía, podría incluir ahora:
todo lo “tropical”, desde el mapalé, la cumbia y todo eso, hasta champeta, el
choque y lo del pacifico, incluyendo el paseadito que no le gustaba a AC, y lo que
incluye el nuevo sonido urbano de goce como el regetón y esas otras variedades.>

<Pero ajustando ideas, AC, no pudo soportar más tiempo vivir dentro del mundo
del Rock. Da a sugerir –me atrevo a afirmar con respeto, por la lectura del libro,
que le hechizaba el ritmo y su enigma, pero había una falta de entendimiento total,
o la no identificación con el idioma original (no entre lo que le gustaba y que leía o
veía traducido al castellano) …(o podría haber sido una falta de sentir o
identificarse con la lengua inglesa como expresión cultural, entre un ambiente
latinoamericano urbano discordante)… (Después vendría mi viaje a USA, a Los
Ángeles, para intentar vender dos guiones de horror: cuando me di cuenta todo el
problema de lenguaje que había de por medio desistí y me dediqué únicamente a
ver cine, mientras me durara la plata… Hollywood no existe.)… escuchen lo que
dice su amigo y traductor oficial al francés: Bernard Cohen, respecto de la lengua
inglesa: “ Ambos soñábamos con publicar pronto nuestro primer libro;
admirábamos y saboreábamos la cultura anglosajona —su cine, literatura
y música— con más intensidad que la anquilosada cultura colombiana” (lo
Macondiano). La forma y la sustancia derramada en el aire… en como era cantada
la canción rock, junto con aquello de su pensamiento con formato de escritor, le
creaba un contraste a veces demasiado acido al mezclar su humanidad en las
calles del Cali setentero entre una “chibchombiada” (anquilosada cultura
colombiana) urbanísticamente-pensante-diferente… que era el común de aquella
época antípoda a la generación de Las Flores: “Empezar a renegar por la poca
gente bella o interesante, enjuiciaba el tamaño mediano de las personas y lo
oscuro y anónimo de los ojos”)… aunque de todos modos, los Hijos de las Flores,
al ser halados al mismo tiempo por el remolino de la autodestrucción inconsciente,
entre la ola del medio ambiente donde se mantenían surfeando, y al no saberla
ondear, ellos terminaron siendo ESFUMADOS. La combinación le terminaba
creando inconscientemente un bache mental socio-cultural de adaptación urbana
observativa (sin animo de asimilación) desde su identidad (identificación) personal,
entre su forma de vida original y rebelde autentica (escogida desde muy temprano)
y con causa consciente: “Considero que realizo un acto de rebeldía”; entre el
contenido como estilo de vida del rock -que lo identificaba… y la salsa, aunque
este primero lo abandona al final, arrojándole en su pensadera un completo
silencio interior entre entendimientos y sabores, que termina es acorralándolo en
un encierro mental… al sumársele la bohemia del rock, la locura fría o la
demencia de su generación de amigos de rumba salsomana…Siento que AC no
percibió la idea de poder usar ese silencio interior para mejores: como entre una
Creatividad con Consecutivos; y en su caso contrario, al no saber aprovecharlo, le
atormentaba tenazmente el interno de su pensamiento, moviéndole: Todo lo
sensible.>
<Si estuviera vivo AC en este siglo XXI, estaría ahora musicalmente igual que sus
amigos de antaño: nadando entre la belleza de esa filosofía urbana que regalan
las letras de la salsa y el rock de su época, y con ese aire “heavy” que le pinta la
edad a los “locos”, pero sin la altivez (que tienen algunos de sus coterráneos
ahora), y menos los MIEDOS, ni la pretensión de “intelectualidad” de sus paisanos
de época. AC nunca creyó en esa intelectualidad burguesa de su época, se puede
leer: (yo estaba contento con mi pose silvestre porque así desconcertaba a los
intelectuales de profesión, a los que he detestado siempre y bastante es el mal,
con pullas indirectas, que me han hecho), esto solo lo podía decir alguien que
como él, era un intelectual silvestre y original por naturaleza; y en esta casta, se le
adelanto a todos ellos... que no lo veían –o ven- así, por la ínfula pretensiosa.>

<Y caminó así, hacia fuera de esa loca apatía selectiva llena de pre-concebidas
ideas que le ahogaba y le tenía mamado, -además, que AC ya presentía
inconscientemente que su generación rockera, se venia resquebrajando en
decadencia y alejando de la idea inicial- y fue cuando descubrió por accidente
social y de coordenadas, la salsa de los años sesentas en los barrios del sur de
Cali, con RR, HL y otros cantantes que venían por esas épocas a la Feria
decembrina, que traían otro tipo de locura amamantada por otro estilo de
demencia con una gran diferencia de sabor urbano y de contenido, en lo referente
a lo latinoamericano; aunque siendo bombeada por similar inspiración (lo que los
unió) que les brindaba en aquel entonces las drogas y el “polvo loco”.>

<Y allí lo demuestra claramente cuando divide su libro Que Viva la Música en
dos… + un final grandioso. Hablando de finales, aunque consumidos por los
excesos de los deseos insaciables de la Siempreviva que la sumergen entre lo
oscuro y melancólico: “…¿en este cuarto con closet y espejo en el que vivo?...”
(espejo donde a diario podía contemplar la Mona, con una melancolía insana, la
forma en como su hermosa cabellera se iba transformando en tiznados recuerdos,
por tanta cosa que se le pegó entre tanta experiencia extrema. Temor aterrador
para AC visionando su propio futuro, como sintiendo a donde lo empujaba ese
terror, pensando que si no se cortaba la vida de un tajo, dado lo vulgar de esa vida
–para él- en donde se estaba sumergiendo… no iba a poder aguantársela al ver
en un espejo esa visión del ocaso por causación de sus albedríos. …me voy a
volver una sombra de melancolía y de allí al tango no hay sino un paso… les
repito en el oído toda la letra de los boleros, malos y buenos, porque les marco
hasta lo que no se entiende, el menor giro, la menor llamada al animo para la
música pesada (salsa pesada)… y cada viernes estropeo a un hombre, esos
gordos que se aventuran por semejantes calles. Y a los pelados que han oído de
mi los dejo siempre con su rasguñito… que además de mi trabajo, de donde es
que saco tanta plata… observen ustedes lo bajo que puede llegar la burguesía.
Que bajo pero que rico, no me importa servir de chivo expiatorio, yo estoy más
allá de todo juicio y salgo divina…tu enrumbate y después derrumbate… Hay
fuego en el 23.” (viviendo en la calle 15. También como dejando mucho consejo
autodestructivo y violento para los culimbos.)>

<En esa segunda parte –que me la imagino: comienza cuando voltea su mirada
hacia la montaña, los cerros que en principio cuando se quemaban, él veía
piernas… Y descubre esas casitas, a la altura del barrio Mortiñal (donde vivían
algunos de los jibaros), encima, en la montaña de Miraflores; y dice algo como:
“No era sino cuestión de dejarme ir, abrí los brazos, todo es mío, todo me
ayudaba, toma y dame”… donde en una visión anterior advierte: “...veía dos
ventanas y una puerta abierta y rasgos de vestidos que iban del amarillo profundo
para arriba, de allí al zapote y del zapote al rojo, al morado, al lila.”, allí le aparece
por primera vez los colores intensos en la visión interna de la Siempreviva. Ella al
fin sale de ese “encierro” que la venía sofocando… Del B&N del Rock caleño, que
aunque era psicodélico: los acompañantes que ella conocía: apáticos amigos
cercanos y amantes -para su propio sentido de percepción, no le alcanzaban a
explotar al extremo su locura en movimiento, aún vibrando entre los tan variados
colores “demenciales y psicodélicos” que experimentaba… entonces sale
despedida hacia una puerta misteriosa y desconocida, para una burguesita como
ella que le comenzaba a gustar arrejuntarse con lo “guabaloso” del nuevo
ambiente que entraba a saborearlo con dulzura y demencia… Se abría total!...
emprendía el desconocido pero tan esperado viaje real interno (en ficción literaria)
… se desprendía definitivamente dentro de AC algo nuevo, aprendía a tomar vuelo
esa Phoenix interior violenta que descubre empollando desde su niñez, “ahora
siento lo mismo que sentía cuando pequeño: un sol inmenso que se pone,
dentro de mí, en el horizonte, y que era presagio de grandes aventuras en
contra de mis semejantes y hoy es signo de cagadas por venir, como no hay
nada más que hacer en esta vida pues entonces conformémonos con las
travesuras que pueda realizar, las acciones neutras, las acciones que producen
sufrimientos en los otros, las malas vidas, la sequedad de los corazones, la luz
del sol, (era la Luz del Sol que sentía se ponía en el atardecer de su horizonte) el
reverberar la apatía de ahora que escribo”… que en la vida diaria normalizada
dentro del rock, a ese interior lo estaba llevando en modo: reprimido… solo era (o
se sentía) en verdad libre dentro de su literatura (llena de ese aire libre y urbano
que descubría en las calles, entre el cemento, alrededor de los barrios y sus
arboles y su gente)… ese su ser cerebralmente rebelde, que se daba el lujo de
promover algo como: que a un rockero colombiano, también le puede pujar la
sangre, la marea solar musical de la salsa inteligente y golpeadora de pisos… y
entre la infinita ficción de su libre albedrio, se desahoga total: yendo hasta el acto
de poder sentir en la sangre y en los dedos, el sabor agridulce y las sensaciones
de disfrute macabro de lo que significaba asesinar a alguien, con fundamentos y a
sangre fría… sin miedo, con un salvajismo mágico lleno de llamas, de un modo de:
horror, al estilo “Natural Born Killers”, mientras era perseguido –o acompañado-
por Allan Poe …(y ¿que llevaban AC y Poe en común que lo admiraba tanto?: los
marcaba la muerte sobre los hombros, lo oscuro, la tragedia, lo cínico. AC llevaba
la tragedia por dentro. Poe por fuera. El mismo Gusano Conquistador los
perseguía a los dos. Lo urbano en las historias de Poe que tenían finales
resueltos. Escribir todo el día y leer toda la noche mientras la enfermedad perdure
–Poe-. El teorema de la experiencia de lo que es dar el paso “empujado” (tirarse)
hacia un intento de suicidio, como: solución. La mujer como máxima inspiración
para un poeta –Poe-, que solo a medias pudo disfrutar en vida él, saboreando las
esencias del amor solo por cortos periodos, porque a Poe, todas sus mujeres se le
morían en las manos al corto tiempo de estar junto a ellas: madres, amantes,
esposas, amigas. Mientras que a AC le seguían de cerca las sombras de sus 3
Marías. Aunque la forma peculiar como este manejó su relación con Patricia:
pensando que ella le copiaría la locura o sus permisivas en toda la amplitud
sensual; eso la asustó tanto, que la acorraló entre frustrantes dolores irritables y
sensaciones de abandono de pareja, hasta alejarla del nido, dejándola confusa y
buscando cariños ajenos, que a lo ultimo al él caer en la crisis definitiva y suicida,
(a lo mejor todas estas líneas sean en vano y que ya mi amor no tenga nadie
que lo reciba) y al él ir expirando este ultimo grito de aliento y “esperanza” tardía
para ver quien le recibía su Amor, ninguna estuvo presente: -de acuerdo a esa
ultima carta que escribió desde la oscuridad del apartamento en la Sexta –o
diríamos ficcionadamente: ¿desde la pieza en la calle 15?; …que de todos modos
nadie pudo responder rápidamente al llamado, o, ni se dieron cuenta, como para
hacer algo amoroso que le hiciera reflexionar en esos momentos, o que le hiciera
sentir la sensación temporal de estar en cobijo.>

<Y así, los dos poetas mueren en soledad y abandonados, por andar cultivando o
arrastrando entre sus existencias: un exceso de apego a la tristeza interna: Poe y
AC. Y me impulso a recordar algo lejano: que al Nazareno, entre su ultimo grito de
aliento y agonía, lo acompañaban sus Marías… Unos se quitan la Vida (entre las
rajaduras del muro de un frio déspota y calculado Sistema Social controlado y
manipulado por la Elite del “Nuevo Orden Mundial”) y a otros, les quitan la Vida
(ese mismo Sistema Social cuando siente que el “elemento” lleva una carga
explosiva entre el Ser, y así es fusilado, en el mismo muro… muro de Pink Floyd
cargado de historia, injusticias y reflexiones que duelen dentro de cada ladrillo del
edificio social: Poems everybody!!! Money gets back/ I am alright Jack/ keep your
hands off my stack)).> <…y queda el eco, del sonido de esa canción martillando>
<Mientras su interna Mona salvaje y vengativa, la tenía clara con su amante y
socio entre la salsa, con una gran tendencia para hacerle daño brutal solo a
gringos (¿desencanto con lo de Leo?)… el antagonismo contra algo que
representaba ese: “¡abajo la penetración cultural yanky!”, paralelo a algo que le
dice Mickey en la Película de Stone y escrita por Tarantino, al representante de la
Mediática: “This is not about you, egomaniac, I kind of like you. But if we let you
go, we’d be just like everybody else. Killing you… and what you represent… is a
statement.”.>

<Al fin y al cabo, ella pudo experienciar el amor entre sabanas y entre las
aventuras y los sueños con los mejores exponentes varones -de esas dos cultural
musicales, en la Sucursal del Cielo: como amantes y como amistades de
identificación de cultura, chicos estos que eran representativos de su ♫. A AC no le
atraía de a mucho la musicalidad nacional cultural… Eran entre otros distractores
para él: los marxistas, la música nacional y los pseudo intelectuales. Recordemos
que la salsa de esa época, venía de NY y Puerto Rico: “Cali es una ciudad de que
se compara con lo de afuera”: Hugo Candelario.
Amó de todas formas la Monalisa, la diferencia Cultural entre Salsa y Rock, que
solo se daba en Cali, y no en el resto de Colombia -por aquello de la variedad
multi-cultural del país. Géneros estos que no se contradicen para nada cuando se
viene lo poético-urbano, y sino pregúntenle a los alfiles cinéfilos caleños del Grupo
de Cali, que saben lo que significa exactamente esa vaina, como Ospina y sobre
todo al embajador de los Rollings en Colombia, al señor: Romero Rey, o a unos de
los “pocos buenos amigos” de AC: Guillermito Lemos y Clarisolcita. Hablando de
ellos, pillen: “No tenía mujer, ni me interesaba. Tomaba mucha cerveza y me la
pasaba contento en Cali, mucho más después de que me hice muy amigo de
Clarisol y Guillermo Lemos, dos niños súper precoces y súper perversos y fui
dando la imagen del niño que no ha crecido o se niega a crecer: ellos me
hicieron probar los hongos y el Daprisal, y yo estaba contento con mi pose
silvestre porque así desconcertaba a los intelectuales de profesión, a los que
he detestado siempre y bastante es el mal, con pullas indirectas, que me han
hecho. Pero como todo el mundo deseaba y admiraba a Clarisol, no se podían
meter conmigo, pensaban “ése va a acabar mal”, pero no decían nada.“> Visiten
ahora el…Link de Guillermo Lemos en RUTAS de AC.

¿Y para qué ser joven otra vez? <Argumento desanimado al querer separarse de
la vida… AC era un tipo literario excelente, como lo describe Cohen: “Me encanta
su manera de escribir, su libertad con las palabras, su rebeldía”… y ahora ya
saben porque un tipo qué ha traducido a Norman Mailer ,Hunter Thompson o Tom
Wolfe estaba interesado en traducir al Siemprevivo…  “hay una sinceridad
tremenda en su estilo, en sus exploraciones de la literatura, del cine y de la vida”.
Aún con esa visión tan “corta” AC de lo que pudiera su vida alcanzar a
establecerse en larga duración, en Long Play –para él-: …para qué ser joven. Ser
joven, representaba, tirarse a un ruedo crudamente sucio, era una pesadilla total
que reconocía desde niño… por ello lo de su talento consciente tempranero>

Yo no soy como los hombres, que se caen. A lo mucho terminaré toda
desgreñada, lo que me ha dado aires de andar solita en el mundo, por estas
calles. Y antes de cerrar los ojos se lo juro que pienso: “esto es vida”. Y duermo
bien. Pero viene el día que me dice (yo creo que es el sol anormal de los
últimos meses): “cambia de vida”. <mezclas de devenires poéticos y sentires
rebeldes dentro del sabor urbano de la Salsa que ya había experimentado a su
sazón AC para cuando escribe esta idea en borrador, aplicados a un momento
musical vivencial entre el Rock que lo empujaba al cambio radical de vida. (El
femenino y el masculino interno de AC tratando de salir a flote en cada línea del
libro, para expresarse, para dejar obra entre un recuerdo, para dominar el
escenario musical que sentía AC por entre la sangre.) Porque me atrevo a sentir
ahora, que uno escribe estas cosas, es por aquel enamoramiento literario e
utópicamente puro con el que lo empapa AC al lector con su Monalisa interna
urbana: la Siempreviva. Como lo coloca Cohen: “ “Yo tuve la sensación de que
estábamos unidos a pesar de la muerte, que ahora éramos amigos , éramos
hermanos en la literatura. En cierta forma los dos estábamos enamorados de la
heroína. De la Mona”… AC amaba más a su femenino interno que a su masculino
del lado derecho del cerebro; su femenino pudo perdurar entre la novela, mientras
que su masculino… tres metros bajo tierra. Cohen fue como el parcero literario
para AC, con el que podía entablar conversaciones no solo de autores del cine,
sino del arte y la literatura.>

Yo creo que sí, que es el sol el que no va conmigo. He probado no salir, quedarme
haciendo pensamientos en el cuarto. <un talento natural en AC, era poder
fácilmente detenerse un momento entre la pendiente de sus preocupaciones o
ansiedades, para sumergirse en caída libre dentro del mar de la fabrica del devenir
de sus pensares, y que más tarde los traducía al lector: en poesía literaria urbana.
(Daba la impresión de que se empujaba para salir a la “rumba” -había ese algo
dentro de él que lo instaba a hacerlo, y terminaba encontrando motivos o razones
explicativas para darse el empujón). Parece también que lo que hizo la
Siempreviva durante todo el transcurso tiempo-espacio en su libro (la parte de la
rumba), era el desahogo a algo que él no pudo hacer en vida con la misma
intensidad: (“Pero me aburrió el snobismo y la vulgaridad de la rumba” “…
impidiendo toda clase de rumba, convencido, como dice la canción, que las
rumbas no son buenas, que hacen daño y que dan penas. Además ese ambiente
ya estaba para mí completamente pasado de moda. Hará unos tres años yo fui un
muchacho súper rumbero, tanto que escribí una novela sobre todo eso.”)… pero
que expresó entre su figura literaria claramente al materializarlo de cerca con otros
personajes; por algo podía sentir muy bien esos aromas, los colores y el sabor…
hasta acariciar el éxtasis de lo “vulgar” y los extremos sexuales (que son
realmente una parte privada de AC que no toco). Veía y sentía él de todos modos:
todo, al estar cerca de las chicas, y especialmente de tener entre sus amigas
cercanas, a una como Clarisolcita, la musa de su inspiración urbana en el libro.>

Desearía que el estimado lector se pusiera a mi velocidad, que es energética.
<Que era la velocidad a la que iban sus amigas de confianza, y su femenino…
Porque él, en lo referente a bailar, y sentir esas energías que se mueven dentro
del interno femenino cuando se transforma mientras baila, como lo sentía
Mariángela (la amiga que observaba fascinado AC, aunque lejano de ella): Nada.
AC no sentía el baile: dice Alberto Fuguet en la introducción de ¡Que viva la
música! —Caicedo no bailaba salsa; quería, pero no podía.>

(La Siempreviva, 15 días antes de entrar al colegio): …y yo, sabiéndome como
son las cosas, pues estudiaba El Capital con estos amigos míos, hombre, pues
era, a no dudarlo, una nueva etapa, tal vez la definitiva de esta vida que ahora
me la dicen triste, que me la dicen pálida, que se pasea de arriba abajo y me
encuentran mis amigas y dele que dele a que estas i-rrecono-ci-ble. Yo les digo:
“olvidate”. <Irreconocible es la palabra para describir en como lo ven los
antagonistas a AC, los que lo envidiaban (aún ahora), como dice Cohen: “Hay
muchas mentes resentidas que se ofuscan del impacto de Andrés, que dicen : Por
favor, es solamente matándose que alcanzó este estatus de genio. Son unos
resentidos, repito. En su corta vida Andrés escribió como todos nosotros
deberíamos hacerlo, sin pensar mientras lo hacía: ¿Esto va a venderse bien?”.
Que es exactamente lo que hacen y piensan ellos aún ahora>

“Eres adorable”. Y yo qué fue lo que no hice al oír semejantes alabanzas: me tiré
vestida, clavé los brazos, no dejé de ver el césped de la espuma que producían
mis embriagados movimientos chapoteantes. Era el Rio Pance de los tiempos
pacíficos. <observación de AC futurista y profética sobre el Pance mágico. >

Él no sabía, entonces, que la noche, que fue profunda, fue toda, mía, que
cuando el noventa por ciento de los otros estaba con el genio ido y con los ojos en
la nuca, yo descollé por mi vestido de colores y por mi inagotable energía. Así
hablo yo. < AC se encuentra con su vida -como la Monalisa, de una manera
acelerada y atrevida pero de alguna forma: Maravillosa… pero termina fundido,
como dice Cohen: “Igual que la escritura de Andrés, la Mona está a la vez
anclada en su entorno cultural y dispuesta al alcance universal . Es una
chica tímida y atrevida, que se inicia a la vida y que la vida quema, como
las hay en todas partes del planeta…” “Pero terminé mal, la pura verdad.”, …
profunda como la noche.>

(Algo sobre Mariángela): Quería yo tener ese filo que tenía ella cuando miraba de
medio costado, en las noches que bailaba sola y nadie que se le acercara, quién
con esa furia que se le iba metiendo hasta que ya no era ella la que seguía la
música: yo la llegué a ver totalmente desgonzada con los ojos idos, pero con una
fuerza en el vientre que la sacudía. Era la furia que tenía adentro la que
respondía al ritmo.

“¿Si no me bañara ni hiciera higiene y saliera a dar escandalo con mi facha?”

Tal resolución necesitaba de una tregua. <un ejemplo de resolución con tregua:
podría ser su decisión de escoger la opción del suicidio como escape o salida de
entre los argumentos encontrados sobre los varios aspectos (altibajos) de sus
capacidades o limitaciones como escritor, como amante o artista integral que él iba
descubriendo con la edad y también entre el movimiento algo telúrico de su vida
pensante (tregua mientras lo cavilaba)… Andrés tenía claro qué había sucedido
con Jim Morrison, con Janis Joplin —escribe Fuguet—Sabía que James
Dean ya estaba muerto para el estreno de Rebelde sin causa. “Un actor debe
saberlo todo, acerca de todo” (J.Dean). Pero como el cantante de Punk Darby
Crash, llevaba adentro como una Pantera negra que rugía.>

(Sobre unos discos que le iba a prestar Silvio): “se los presto para que aprenda a
oír música”… Pero Silvio era sincero y se interesaba por mí, por mi cultura. <este
fondo de la palabra “cultura”, aparece con connotación formativa urbana.>

Esto de ver rodillas donde hay montañas, lo supondrá el lector, es porque la
muchachita ha probado ya sus drogas… <aparte que corrobora con la expresión
mental y escrita de AC, al describir súper bien apartes literarias en su libro cuando
quería hacerlo; o al expandirse en colorear pensares, cuando se desparramaba
entre frases cortas filosófica-urbana y ocultas que extraía de sus momentos
cuando se dedicaba a pensar. Pero que usaba el termino: la muchachita ha
probado ya sus drogas, para camuflar su talento poético descriptivo >

Y ya dije que yo no tenía cultura, pero podía sentir cada sonido, cada ramillete de
maravillas. <Podía darse el lujo de sentir más allá de la definición de cultura,
porque sentía algunos, sino todos, los ingredientes de ella… iba más allá de todo
el mundo, sabía bien lo que significaba: Cultura, y todos sus aspectos.>

No era problema de que no me cupiera más comida, yo como con la voracidad de
un jabalí, era que no me gustaba ese silencio en la mesa. <otra vez la bruma del
silencio que lo perseguía… al sentir la otra cara, entre los silencios que se dan
cuando no encuentra (ni tiene) que decir a la otra persona>

…acostarme de 2 a 4 a pensar, porque ese día no iba a poder leer. <la lectura,
que le alimentaba los argumentos que le abortaban sus pensamientos nuevos, al
acostarse por horas, a que creen: a Pensar. Allí estaba presente AC, cuando se
quedaba afuera de las actividades que por fuera del hogar hacía la Monalisa.
Aunque tenemos que admitir, que no solo divagaba la vida a su alrededor y la
traducía al nivel expresivo literario de lo poético; sino que se sumergía además a
cavilar la nota de ese su sufrimiento interno y las opciones que divisaba. La
mezcla de ese todo licuado que salía de la licuadora de sus pensamientos, era la
esencia de AC en su total entrega hacia su personalidad formativa.>

Entró en mi cuarto siguiendo el rumbo de mi blusa y de mis calzoncitos blancos
sobre el piso. Supe que la visión lo refrescó…

...y la luz que entraba libre… le daba como una facha imponente a su
preocupación constante… con esa camisa verde profundo y lila, plenamente
psicodélica… si bajaba la veneciana le pintaría sombras horizontales a su
cuerpo… y que ambos éramos, allí, en ese cuarto de una casa perdida en una
ciudad desolada y ardiente, nada menos que el principio de Psicosis, esa
película que no me he querido volver a ver, para no olvidarla. <con sentido de
grabación interno necesitaba solo ver una vez una peli “para no olvidarla”, en otros
casos, hay personas que necesitamos ver una peli hasta 100 veces o más, hasta
que infinitamente nos queda grabada, y aún así, se sigue viendo… a diferencia de
él, si se ve una sola vez, se recuerda, se mantiene fresca y virgen; mientras la
ansiedad de necesitar alimentar el niño cinéfilo interior, es aterradoramente
insatisfactoriamente infinito para otros.
Una “cualidad” urbana de solitud cinéfila y que comparto con AC -pues me sucedió
algo similar muchas de las veces que vivía en Los Ángeles y en Cali, era el
meterme a un teatro de cine, de esos baratos donde ponían 3 o 5 películas
variadas y volvían y las repetían todo el día, y quedarme ahí metido, como si fuera
el plan cinéfilo solitario rellenador por excelencia de energías y alimentador de
condimentos y argumentos para satisfacer a un director de cine interno en
proyecto de formación. Era como estudiando cine en vivo y entre las venas.>

Y yo aproveche su silencio para darle la espalda y para divertirlo… me saqué la
toalla del cuerpo en un solo movimiento, la deje caer cerca de él…

(un toque sobre la canción: Vanidad): …cuando la oigo ahora me sume en una
cosa rica e inútil como toda tristeza, y si quiero no salgo, y si salgo hundo la
cabeza y no miro a nadie hasta que el viento de esta ciudad me despierta de
mi propósito de no importarme nadie, de siempre vivir sola… <deseos…>

Tener en cuenta que eran todos muchachos psicodélicos, que unos llegaban a la
cita ya bajando, pretendiendo que la compañía de la gente bella les hiciera
menos hiriente el cese de velocidad, ese peso en el estomago que a la vez va
subiendo…
Reían con prevención. Cruzaban unas diez veces la Sexta, pendientes del menor
gesto que les indicara una posibilidad de nuevo vinculo, de nuevo arranque.

(En y alrededor del parche de Oasis con los “cuervos” y sobre los “caballos”): No
es lo mismo ver pasar y desearle suerte a una hermana (alcohólica), a un
compañero de generación que no participa de esa cultura, a un profesor marxista
al que un día se le dijo que cada acto de la vida iría encaminado a combatir el
imperialismo, que al droguito fácil que viene con buenas nuevas… se estaba allí,
se semi-habitaba allí… <el potencial de saber vivir en el Ahora> La hermana, el
diferente, el marxista, tenían que saber eso. ¿Qué hacían ellos, entonces para
no ser despreciados o para devolver el desprecio en movimientos de
volibol? <movimiento antropológico entre diferencias culturales con los
“estáticos”> Oponían a esos solitarios ejemplares de cabalidad y lucidez, su
unión, su numero, su música (que no era suya), los restos de su belleza. Todo el
mundo iba allí, el mundo por allí pasaba. El de consciencia social <el
lleno de prejuicios> tenia que atravesar el sector bajando la mirada, yendo a
hundirse en sus libros y a la cama temprano. Ellos <los jóvenes con el niño interior
despierto>, en ese como dulce y permanente movimiento de moscas, envolvían y
polarizaban cualquier ofensa. Algunos, los más inquietos, les reprochaban su
falta de talento para apreciar la noche, para tomársela, como decíamos, lo que
significaba entonces que eran viejos<lo obsoleto>, y otros, aun inteligentes, no
salían de la certeza de que cuando se llegara la hora de evaluar la época
<OJO>, ellos, los drogos, iban a ser los testigos, los con derecho al habla, no los
otros, los que pensaban parejo y de la vida no sabían nada, para no hablar
del intelectual que se permitía noches de alcohol y cocaína hasta la papa en la
boca, el vomito y el color verde, como si se tratara de una licencia poética, la
saliva no-gramatical necesaria para pulir un verso. No, nosotros éramos
imposibles de ignorar, la ola ultima, la más intensa, la que lleva del bulto
bordeando la noche.

Cada vida depende del rumbo que se escogió en un momento dado, privilegiado.
…esta perdedera nocturna <sabía AC que aquellas cosas que él y su libre
albedrío alimentaba dentro de esa rebeldía con la que nació su generación (sin
rumbo fijo), los quemaría en un momento dado.>desde donde narro, desclasada
<sin poder identificarse en ninguna clase o estrato social (salsomana o rockera),
por aquello de lo disímil como nació la generación de las flores… deslingada y
halando hacia universos paralelos totalmente diferentes (incomprendidos aún por
ellos mismos).>, despojada de las malas costumbres con las que crecí. Sé, no me
queda la menor duda, que yo voy a servir de ejemplo. Felicidad y paz en mi tierra.
<si la generación Woodstock, El Pedregal o Ancón, hubiera sabido
conscientemente lo que estaban haciendo, o a la tarea a que habían sido
predestinados desde el Olimpo de los dioses, hubieran sido capaces de haber
contribuido positivamente en la película de cambiar totalmente el mundo, pero
como las trampas que les puso el status quo a propósito, como las drogas y la
“atractiva” trampa de inmersión en la piscina ilusoria del consumismo capitalista
desde el manipuleo mediático… pues ni modo: sucumbieron lentamente y de a
poquitos. No se piense que se quemó la apariencia física solamente, sino el jugo
en la pensadera y el corazón que traían desde los más allá invisibles… perdidos
ahora en un recuerdo, en una añoranza... entre las cenizas de la misma noche
que bordearon llevando del bulto ahora… igual camaleonados en negocios donde
juegan y participan de lo que es ese mismo capitalismo al que se enfrentaron.>

También recuerdo que entré como un perro que olfatea, y que eran totalmente
lisas las paredes de esa casa, sin un cuadro, y que me lance a bailar en un intento
de enredarme en algo, no resbalar hacia el abismo <el abismo de los siempre
durmientes> en semejante lisura, paredes que eran como témpanos de hielo, mi
baile es enredadera nocturna, llana y puente y acto solitario, pues baile solita,
pues todo el mundo estaba era sentado… <fragilidades solitarias, necesidades
cósmicas desatendidas, anhelos de supervivencia, deseos de sueños grupales…
que terminan, al no darse las cosas: en soledades… ingrediente para el armazón
de un suicidio premeditado>:
“yo intenté suicidarme por primera vez, cortándome las venas después de tomar
25 blues, como le decimos nosotros al Valium de 10 mgs. Me despertó el mismo
ruido de mi sangre goteando sobre el piso de madera, y minutos después
cicatrizaría. Pero como no me hicieron lavado de estómago estuve todo pepo
como 15 días. Después, quedé muy propenso al llanto, por todo lloraba como un
niño, y hablaba imitando a Patricia. Estaba, creo yo, a un paso de la locura.” La
frescura como interpreta el tratar de suicidarse, sin temor alguno, SIN MIEDO, sin
titubeos ni ínfulas ni remordimientos. Aunque sobre la locura en él dice: “Yo no
estoy loco —le escribe Caicedo en carta a Luis Ospina en 1971—. Yo duermo
normalmente, jamás he intentado acto grave contra la normalidad, yo pago en
pesos colombianos cuando se debe pagar, yo espero pacientemente, estudio, me
olvido, aprendo”, solo intentó un solo acto grave contra la normalidad>

Supe que no iba a encontrar nunca, nunca, tanta reunión y tanta armonía.
Sabiendo amigos en todas partes aún no los reconocía a todos, y de cualquier
manera supe que nunca iba a estar así de protegida. <vuelve a la necesidad
psicológica de experimentar de forma no permanente y no duradera el sentir de lo
grupal que le duraba tan poco. Por aquella incapacidad de la Monalisa a
permanecer entre los silencios y la soledad, lo que la arrinconaba en encierros.>

…es un hueco en mi memoria. Supongo que ahora lo tengo en la mitad del coco.

“¡Pero si no tengo pasado!. ¡Mi pasado es lo que haré este día!” <el Ahora suyo,
que se iba deslizando circularmente y no de forma lineal, a una velocidad tan
potencial, que solo percibía el ahora del presente actuado por ella misma.>

…y como encuentra consuelo el que duda sino es capaz de leer, de seguir una
conversación sencilla sin encontrar maldad… <observando a sus mas cercanos,,,
-aún extraños, que no alcanzaban a permanecer entre una comunicación sencilla
por esa falta de leer, de buscar ascenso, de aprendizaje de cultura.>
…mientras narro: este pelo tiene más historia. <las gotas de vida húmeda que se
quedaban anexadas viviendo entre su melena, creándole sus experiencias>

…”tendré una muerte indigna, es la suerte más simbólica para una hija de la ultima
mitad del siglo” <Mas afirmaciones a su destino premeditado, porque él pensaba
que a la muerte había que ponerle cita. Aunque siento que eran contradicciones,
divagantes entre un resultado aceptable y otro que lo atracaba enormemente.>

Pero, oh, no he sido dotada para alcanzar a describir el conjunto de dichas…
<desde las distancias del porvenir que narra Nietzsche, hasta los presentes
temporales de las generaciones en turno, existe siempre un conjunto de dichas
que se palpan en el aire, que son recordadas en Cali, por ejemplo, a los
protagonistas del momento, por el viento suave y refrescante de 4 de la tarde… y
son tantas esas “dichas” mentales observativas, que no alcanza la capacidad
descriptiva de los participantes como la Monalisa a anunciarlas, quedándose esa
generación como observadora de aquellos momentos valiosísimos que pueden o
podrían haber ayudado a afianzar una personalidad o una cultura grupal, si se
hubiesen destapado sus contenidos de felicidad sutiles, aún complejos, pero
vitales para esa conservación de la psicodelia ambiental que sentían.>

Fui hasta él escoltada de colores, los que más me gustaban: el verde, que es la
envidia del mundo ante mi dicha; el negro, que es el mar, al que temo; el amarillo
que es el verano de los países más al Norte, que no veré nunca porque ya
pertenezco con cadenas a esta tierra. <la magia de su poesía a colores, aunque
presintiendo ese temor a: una vida con luz negra,>

Todo estaba innovado cuando aparecimos. No fue difícil, entonces, averiguar que
nuestra misión era no retroceder por el camino hollado, jamás evitar un reto, que
nuestra actividad, como la de las hormigas, llegara a minar cada uno de los
cimientos de esta sociedad, hasta los cimientos que aún excavan los que hablan
de construir una sociedad nueva sobre las ruinas que nosotros dejemos.
<confirmación clara caicediana a todo este análisis pseudo urbano filosófico
cultural, futurista en veces, por el que hemos estado divagando de forma
altamente audaz y especulativa, pero con identificación plausible. Hoy 2017, se
comienzan a escuchar los ecos de lo que él sentía que se venía, el minar de los
cimientos de esta sociedad, que después de 40 años de la desaparición de la
generación de las flores, hoy comienzan a escucharse los ecos del
resquebramiento del Sistema… la actividad de hormigas han hecho su trabajo.>

Pero nosotros no nos íbamos a morir tan rápido. <ansias de vivir eternamente,
aunque las cuentas por pagar en la Tierra se amontonaban> Nadie se preocupaba
de comparar inteligencia o profundidad de pensamiento. <la conversación
siempreviva de su femenino y su masculino internos> Yo siempre me supe dotada
de espíritu para la rumba y nada más, y además no me explico a quien se lo
saque. Mi poderosísima energía no frustra a los hombres que no me tienen,
porque de tanto mirarme les llega la consciencia de exactamente porque no me
merecen. <se encuentran las dos formas identificativas de la posición de AC: una
con respecto a la profundidad del pensamiento que él dominaba desde su
perspectiva urbana, al sentarse a pensar escuchando rock; y lo que no pudo hacer
en forma vibrante, que hacia su heroína en el libro a cada frase, a cada
movimiento, a cada enredo de baile salsa en que se metía: el espíritu de rumba.>

Somos, hombre, seres misteriosos. Y solo encontré correspondencia en esos
jovencitos que ya casi no veo, los que día tras día se raspaban el cerebro. “No
duele –me decían, Es como pasarse un peine y enredar las fibras del opinadero.”
<AC encuentra entre todas sus amistades y conocidos, la diferencia entre los unos
que andan por entre: los que pensaban parejo y de la vida no sabían nada, y los
otros como él: Somos seres misteriosos. Solamente encontraba receptividad y
correspondencia entre él y las nueva generación que lo sucedía: los inadaptados
niños que cavilaban y casi no veía ya, entre el atardecer de su viaje ultimo…>
Yo pensé contradiciéndolo: “no hace frio. Lo que si hay es amplitud inmensa”
<porque no todos los que se pintaban de “misteriosos” o de “escogidos”, eran de
verdad parte esencial de los: que llevan las riendas del universo que irían a
contar más tarde la historia de esa época. La mayoría, solo estaba siguiendo una
tendencia actual que satisfacía una rebeldía asumida por conveniencia temporal.>

Uno es una trayectoria que yerra tratando de recoger las migajas de lo que
un día fueron nuestras fuerzas, dejadas por allí de la manera más vil, quien
sabe en donde, o recomendadas (y nunca volver por ellas) a quien no merecía
tenerlas. La música es la labor de un espíritu generoso que (con esfuerzo o no)
reúne nuestras fuerzas primitivas y nos las ofrece, no para que las recobremos:
para dejarnos constancia de que allí todavía andan, las pobrecitas, y que yo les
hago falta. Yo soy la fragmentación. La música es cada uno de esos pedacitos que
antes tuve en mi y los fui desprendiendo al azar. Yo estoy ante una cosa y
pienso en miles. La música es la solución a lo que yo no enfrento, mientras
pierdo el tiempo mirando la cosa: un libro (en los que ya no puedo avanzar dos
pagina), el sesgo de una falda, de una reja. La música es también, recobrado, el
tiempo que yo pierdo. Me lo señalan ellos, los músicos, cuanto tiempo y como y
donde. Yo, inocente y desnuda, soy simple y amable escucha. Ellos llevan las
riendas del universo. A mí, con gentileza. Una canción que no envejece es la
decisión universal de que mis errores han sido perdonados. <la Siempreviva
tenía clarito los concepto sensibles sutiles que la música hace en el humano
perceptible cuando este explota en miles de pedacitos volátiles por el desamor o
por cierto tipo de demencia existencialista; la música, es el fondo estable que lo
mantiene unido, dándole sentido a su existencia. Aun en la transcendencia que
probablemente esta música puede hacer en el largo e inevitable viaje de lo
porvenir, que esta ligado en muchas formas a lo universal y lo cósmico.>

Los labios son carne floja, yo lo sé, gusanos lisos enredados entre los dientes, que
son, ya lo sé, un error de la naturaleza <¿?>. Pero aquel fue le primer beso que
me gusto en la vida. Me abrazó, y mi pelo se anudo al de él… con lo cual no
quiero hacer una figura literaria sino describir fielmente la abundancia de
nuestras fuerzas. <la diferencia de que las frases “sublimes” en su literatura
pueden ser definidas de dos formas: una haciendo figuras literarias (a lo que ven
los ojos) porque es su forma de describir las escenas, y la otra filosofando
urbanamente: al describir fielmente algo que no ven los ojos, como la abundancia
de las fuerzas… la mescolanza: Una novela Caicediana.>

Cuestionario del paciente No. 02, X 26
HOSPITAL PSIQUIÁTRICO “SAN ISIDRO”, CALI <lugares discordantes donde
enclaustra lentamente el Sistema de forma decente a los que no pueden
balancear la presión que ejerce el formato frio, entre esos seres susceptibles a
cosas invisibles como los cambios que residen afuera de las faces del miedo. Me
atrevo a afirmar con todo respeto de su voluntad, que él no tenia planeado de a
mucho, o no muy a la cercanía, el proyecto de suicidio. Lean esto escrito por AC,
ya muy cerca de los meses en que se suicido, donde se pueden leer proyectos
que no llegó a realizar o concluir: “Ahora, pasado ya un mes de estar en esta
clínica, tengo planes urgentes para el futuro inmediato; sacar un número 5 de
Ojo al Cine que sea mejor que los anteriores, gestionar la publicación de mi novela
Que viva la música con las dos editoriales que me la han comprado y arreglar la
publicación de un libro de cuentos con Eduardo Agudelo, el dueño de la editorial
que me saca la revista; asimismo, comenzar dándole forma al libro que tengo
planeado sobre los Rolling Stones”, parece que el libro lo tenía planeado antes
que Romero Rey>

Llegó aquí para darse cuenta que una mera sensación de bienestar no alcanza
para triunfar en la vida: hacía falta ambición y empeño…

(En análisis de la gente de la época en Cali): …no era sino dar un paso en el
anden y empezar a renegar por la poca gente bella o interesante, enjuiciaba el
tamaño mediano de las personas y lo oscuro y anónimo de los ojos.
Así que me les cruzaba en el camino y les metía mi recuerdo a plazos, para que
en sus noches azarosas, en la cadena de medias vueltas del que, tirado vestido
en la cama con dolor de garganta y un hormiguero en la cabeza, no puede con los
recuerdos de la niñez, cuando ganaba 6 diplomas y era objeto de augurios para
una brillantísima carrera, fundieran mi imagen con la vana resolución de que
mañana por la mañana dejarían todos los miriñaques, si, asirse a mi bella
imagen para alcanzar el sueño. <bella analogía a los que viven entre el MIEDO,
entre las inseguridades de sus potenciales… soñando ilusiones inconclusas.>

…afuera el chasquido del polvo sobre los arboles, la columna vertebral de cada
hoja relampagueando ante el azote del viento.

Nostalgia de la agonía. Ayayay, me sacudí el abismo de mi espíritu y me zampé
una sonrisa, preparada a todo. <¿como se puede sacudir uno el abismo de su
propio espíritu?, ¿existía un abismo en su espíritu?, ¿que parte del crecimiento de
su espíritu estaba AC visualizando?... si pretendo emprender un viaje dentro de mi
espíritu, tal vez me encuentre con que mi espíritu NO esta dependiendo de los
avances o patraciadas de mi propio carácter, que es el mismo que forma parte de
MI personalidad… si me atrevo a suponer, no sería que era más bien: el abismo
de lo que forma el punto de congruencia entre el Sentir y el Pensar?, ¿entre los
deseos de lo sensual y las ideas locas que estos nos llevan a pensar por dentro?,
¿sería que le invadían pensamientos llenos de tanta oscuridad, que le tocaba
evadirlos… y zamparse una sonrisa, para estar preparado a: TODO?... Porque tal
vez ese “Todo” que ella visualizaba allá adelante, estaba repleto de Agonías, de
Nostalgias, de abismos… o de grandes placeres que llevarían indiscutiblemente
hacia el mar de las agonías?, o, divisaba el oscuro panorama de lo porvenir, que le
tocaba enfrentarlo o dejarlo llegar, para recibirlo con una sonrisa: zampada.?
Alguien también puede asegurar, que todo eso es solo pegarse una palmadita en
el cachete para evadir un mal momento, ponerse alegre y continuar con la vida.
De seguro diría que si, si él no se hubiera SUICIDADO.>
…ese aire de refinamiento que invade el pecho, delicadeza para cada
sentimiento, pasión devoradora, inmediata paz ficticia, corazón como caballo
desbocado, supersufrimiento digno solamente –piensa uno- de las personas
grandiosas, memorables. <refinado, delicado, apasionado, digno, memorable…
profundo, claro, inteligente, lector de si mismo, intenso, ardiente, extremadamente
sensible, conocedor de su dark side, intuitivo de lo falso, soñador, épico adolorido,
sencillo, dejado a irse con lo que viniera con el viento de la tarde, desconcertado,
contradictorio, palpitante, grandioso, pillador, talentoso adelantado.>

Es que eso del Rock and Roll le mete a uno muchas cosas raras en la cabeza.
Mucho chirrido, mucho coro bien cantado, mucha perfección técnica, y luego ese
silencio, y el encierro… <… >

Yo me quedo callada y no hablo más. Todos pertenecemos a lo mismo, todos
hemos tenido las mismas oportunidades, qué le vamos a hacer si nos tocó la
época en la que somos eternos seducidos y luego abandonados, las moscas
no nos buscan… pensando y pensando fue que se me ocurrió que no fue
derrota el acto de Mariángela, que cuando se tiró supo que llevaba todas las de
ganar. <otra vez con argumentos para fortalecer su plan de suicidio, argumentado:
“La segunda vez que me intenté suicidar está rodeada de circunstancias más allá
de mi memoria. Según parece me tomé 125 pepas y discutí mucho con ella
(Patricia). A los varios cinco o seis días me vine a despertar en “Cuidados
Intensivos” creyendo, por la calefacción, que estaba en Cali. Me llegaba el
recuerdo de Patricia como el de un ángel guardián y experimentaba ráfagas de
felicidad indefinida e inconclusa.” “Y lo que lo acaba a uno no es la droga sino los
sustos.><las épocas nos van depilando la pensadera. Nace uno en medio de
familias que tampoco tuvieron en su tiempo un Catalogo para Principiantes… en
como ser “padres conscientes”, y se encuentra uno con los primeros muros en su
hogar, que lo van acunando suavemente y -consintiéndolo o no, lo empujan hacia
lo que el Status Quo lo vuelve –en muchos casos: un monstruo violento, un
depravado, un puto genio, o un chico plástico sin nada en el alma, o a los
agraciados los mata de forma salvaje y asesina como al Nazareno. Y ahí estamos
todos entre las aguas de ese mar tumultuoso… Y terminan así los mejores
talentos creativos dentro la evolución artística y pensante del ser humano:
muertos, suicidados, cortadas sus venas, (yo intenté suicidarme por primera vez,
cortándome las venas después de tomar 25 blues)(depresión + tristeza) porque la
sangre es lo que cae sobre la Tierra seca, así como de la cruz cayeron las gotas
que exigían justicia y un avance en la evolución desde las experiencias que dejo
como ejemplo el Nazareno a sus amigos; pero que solo pudieron los “ellos” de los
sistemas sociales, convertir en religión dogmática, porque es el único aspecto que
puede germinar con el pasar de los siglos: desde que practicaban el miedo a los
espíritus, hasta que esos temores los volvieron cultos y estos se convirtieron en
reuniones de temerosos que buscaban a un espíritu superior al que le temían, que
en verdad no sabían ni saben quien es en realidad y al que solo le ladran cuando
están en el borde de una catástrofe natural o al filo de un peligro social. Perdonen
estas inserciones, pero es que mueren los suicidas acorralados por muros
mentales y emocionales, totalmente desbalanceados, donde son hostigados por
inexactitudes, y en este caso: de tratar de saber como puede uno sobrevivir entre
los silencios, entre los encierros forzados y entre divisiones... lo que me recuerda
una canción de Kris Kristofferson: Casey’s Last Ride. …("I can see your soul at the
edges of your eyes...") que con tanta lagrima entre los ojos y los miedos que se
sienten en el estomago, termina uno no aguantando más y se lanza a: no fue
derrota el acto de Mariángela, que cuando se tiró supo que llevaba todas las de
ganar. Quedando solamente en pie después del tsunami, los valientes luchadores
que entre los muros del sistema y las barreras internas de la mente y el corazón,
encuentran algún sostén desde el equilibrio para que los mantenga cuerdos.>…
Yo me quedo callada y no hablo más.

Gigantesca luna y un viento de las montañas, profundo, acompañó la comprensión
total del momento: que todo en esta vida son letras. <filosofía urbana sencilla>
“Más me gustaría verla caminar por los lados del Rio, corrientes contrarias”.
<posible lugar por donde camina él ahora cuando le da por ser espíritu, (broma).>

<Aquí me imagino se corta el libro en dos y comienza el otro lado

urbano, se hace la separación, para que el lector pueda observar la
diferencia de pensamientos: los unos influenciados por el Rock y los otros
por la Salsa, no se tuvieron en cuenta las liricas, por ser de otros.>

“¡abajo la penetración cultural yanky!” <se le despertaban las lecturas del Capital>

Hay quien dice que el día es la unidad perfecta y el cuerpo humano el mecanismo
que lo comprueba. <el baile se despertaba>

“Yo, tonto. Acabo de descubrirle la salsa a la astilla. Hay que sabotear el Rock
para seguir vivos” <conflictos culturales ♬♬♬ del escritor mientras divagaba>

Parece que hubiera cruzado montañas. <que es lo que en apariencia rítmica,
pareciera que separa los dos géneros ♬♬♬>

Pero eran difíciles los acuerdos. Nadie parecía vivir con el interés constante de
la música. <por aquello que el salsero baila y el rockero escucha, va profundo>

No, me gustan las cosas que me atan con grilletes a esta dura realidad, no las
que me saquen de aquí para meterme a otro hueco. <la Siempreviva, nacida dual
de formas culturales que se anteponían a lo que ella sentía en cada ahora; la
salsa la anclaba, el rock la sumergía en huecos.>

La luna le causaba hinchazones como de pus al cielo. <poesía urbana>
…metió la cabeza entre el último par de rodillas y de muslos y de nalgas; entonces
le fue transmitido, por puro contacto, todo el sentimiento de la rumba, la
nostalgia de la tierra, imaginó ardores que se darían kilómetros más allá y en otros
días… mientras afuera se extiende, implacable, la ciudad carcomida por la
desolación del domingo. <adentro, en la intimidad, se transmitían los sentimientos
de la rumba… en la lejanía, la desolación del resto del mundo, ardor existencial.
Dentro de una sensualidad que producía nostalgias. Y visiones del porvenir.>

…como una estrella errante, le había venido una pizca de recuerdo: un trapo rojo
que ondeaba a la luz reclamando otra canción. <comparación literal de una semilla
de polvo de estrellas que se siente que él fue… buscando la Luz… reclamando un
sonido nuevo con el caer de su sangre… entre el palpitar de un recuerdo que trajo
tal vez de otras vidas… de otros pasados desconocidos.>

Crecería mi espíritu como un campo de margaritas en el césped negro de la
rumba salvaje, terreno prohibido; el que arrancara una de mis flores para
alimentarse y cobrar vigor en la bomba terrible, llevaría bulto, a la fija. <Juliana
que mala eres, Hay fuego en el 23, Pronto llegara el día de mi muerte dentro del
embute del césped negro donde me revolcaba… la gran Bomba Terrible!>

…y los niños participando en ese aire limpio, pensando que ellos no habían tenido
infancia (antes de los 10 les vino la música y la droga y la confusión y la dejazón y
la desconfianza y la falta de amor) pero que nuestra juventud iba a ser eterna…
inmortales en el ocio… <los niños que alimentados por la psicodelia de los
ejemplos y la rumba tempranera de las drogas y el alcohol, se precipitaban
lentamente por entre las rajaduras del muro, para ser los cantores del futuro,
cuando les preguntaran a la ciega los que no ven nada: para que describieran la
época esa. Profetas de las infancias desaparecidas… del des-AMOR y las
consecuencias de ese frio en el alma… empedernidos buscando la ETERNIDAD,
la INMORTALIDAD dejaba en el ADN como herencia de los dioses creadores.>
…gringos rubios, pero no del color como el mío, no: lo mío es mango maduro, lo
de ellos trigo que secó el sol y hebra desteñida. <lo latinoamericano representado
por un fresco mango comido con ganas, entre los colores de la tierra que lo
bendicen. Lo gringo por la hebra desteñida y seca de los excesos martillados.>

Uno es como un nido abandonado en donde busca refugio el pajarito
merodeador de la tristeza. <alto sentimiento poético de melancolía… asiduo
seguidor y amante de la tristeza como Poe. Abandonados por ellos mismos.>

Habíamos aparecido como una prolongación más del espacio. <los surcos
dejados al azar por las generaciones de los pasados idos de los muertos, donde
se sembraban ahora las semillas de un futuro tempranero que germinará como la
Nueva Verdad del porvenir profetizado por Nietzsche. Prolongación de
pensamientos espaciales que podrían venir acompañados de sonatas de otros
futuros, de tal vez: otras densidades… entre esa generación que divisa lo
ignorado. Haciendo que lo viejo, se torne OBSOLETO.>

Entonces, resumamos nuestro destino. Si me acercaba a ese cuerpo desnudo y
lo recorría con caricias, si besaba y chupaba su piel, depresiones y montículos,
convexidades y concavidades, ¿entonces, cada uno de esos movimientos no
produciría su contraparte, su negativo terrible en ese otro cuerpo feo, incapaz de
lucha, tendido a nuestros pies? Pero, ¿pensaba aquel cuerpo? ¿Sentía el dolor?
Era como si ya no. <resumamos nuestro destino… la contraparte… el negativo
“terrible” para el sistema social… >… Yo me quedo callada y no hablo más.

Tu, haz aún más intensos los años de niñez recargándolos con la experiencia del
adulto. Liga la corrupción a tu frescura de niño. Atraviesa verticalmente todas las
posibilidades de precocidad. Ya pagaras el precio: a los 19 años no tendrás sino
cansancio en la mirada, agotada de capacidad de emoción y disminuida la fuerza
de trabajo. Entonces bienvenida sea la dulce muerte fijada de antemano.
Adelantate a la muerte, precisale una cita. Nadie quiere a los niños envejecidos.
Solo tu comprendes que enredaste los años para malgastar y los años de la
reflexión en una sola torcida actividad intensa. Viviste al mismo tiempo el avance y
la reversa. <la intensidad extrema de una vida experienciada. Aconsejando al niño
interno que era el único sobreviviente del tsunami de la psicodelia y la rumba.>

Vivimos el momento de más significado en la historia de la humanidad, y es
primera vez que se ha exigido tanto de los culimbos… Somos la nota melosa
que gimió el violín… <es realmente en SERIO lo que sentía, sabia que así era la
realidad de su generación. Es realmente en SERIO lo que sucedió en su época.
Eran los trampolines del desconocido y esperado futuro, la nota melosa que gimió
el violín eléctrico de la evolución en la raza humana.> …Yo me quedo callada.

…ni esperes que el amor te traiga paz. <el amor de pareja, no el fraterno>

<En lo musicalmente hablado, me identifico con AC en lo referente a sus gustos
por las bandas de rock (entre algunas) que le llamaban la atención, en su época.
En cuanto a la salsa –siendo rockero, me gusta más Yuri Buenaventura, tiene un
feeling de sentires apasionadamente expresados de forma sublime, entre y sobre
la idiosincrasia sentimental de un ser humano que ha pasado por las difíciles y las
maduras, tan cercanas como saber que es comer mierda. También a Fiol, al poeta
Blades y Willi…
Musicalmente la salsa que raspa la baldosa y la golpea a lo Siempreviva, cuando
iba por las calles zapatiandola buscando identificadores callejeros, es también
sublime en lo referente a la época y al power que traía urbanamente y
tropicalmente hablando.
Como musicólogo uno NO rechaza un genero, sino que deja que, cuando se
presente y toca a la puerta, que entre para sentirlo y analizarlo. Luego de un par
de canciones, se da uno cuenta qué tiene el cantante para ofrecer o qué es lo que
honestamente entrega con su ritmo. Y allí es cuando se ve cuanto volumen de
información musical puede uno aceptar o sostener de un genero. Regularmente
solo unas cuantas canciones de un genero musical que no es el rock, puedo
aguantar de seguido. Así que cuando las bajo y las guardo en iTunes, -esas otras
músicas, las clasifico entre un grupo mezclado bajo el nombre: “URbaN” que viene
a incluir: hip-hop, tango eléctrico, reggae, cumbia, la nueva urbana, salsa,
vallenato, pop, boleros y otros; para así, entre la mezcla y el mestizaje no me
aburran, sino que me distraiga la variedad multicolor de los ritmos diferentes que
puedo escuchar así con agrado y de seguido. >

“DEDICADO con un grande e inmenso Amor Kósmico a los amigos, a los
conocidos. o a los compañeros de encuentro entre alguna u otra aventura en una
época vecina pero igualmente convulsionada por similares tsunamis muy
generacionales. Gente con los que se compartieron en esos días algunos
momentos fugaces pero mágicos. Los que estén vivos aún, que se perpetúen, los
que se enterraron, pues nada, los suicidas, pues menos… estamos como dice
Andrés: “evaluando la época”. Entre los que pueda recordar, a: Pichula, Paloma,
la gallada de los calvos de Santa Mónica, Carrasca, Enzo, Calderón, Jota, el primo
Carlos, Grone Girón, Toñin, Parche Nortiche poluto de la 39N, Barra de la
Calavera del parque de la 40N con 3F, Jaimito y Luz Ángela y el combo que viajo a
Ladrilleros con el sueño de buscar una vida “diferente” (sin saber como), a Juanca
Arango, Tao, Don Bobo y Sonia, Mikki, el combo de Santa Rita, Expreso del
Oeste, el Loco y la Sucia, Patty Restrepo, la Peppi, Gabi, el parche de Arquitectura
de Univalle, los loquitos callejeros de Oasis como el Milo, Conejo, Jimi Hendrix, el
Paisa Thiego, la Yerit, el Loro, la flaca Moya, Diana la cazadora, Joseto, Baenita,
Huber, Manchola, Elsa y Poncho, Chia y Pilar, Velorio, Miguelito, la Cuca, Nicholls,
Diego y Silvia, Ramirez, los Patas, Machado y los otros…”

Extractos de las cartas que le envió AC antes del suicidio a M. Marías y a Patricia,
que pueden adornar informaciones en este ensayo:
“Te respondo a vuelta de correo, y con una prisa demente…
y yo no le voy a trabajar gratis a los millonarios. Tampoco lo lamento mucho.
Considero que realizo un acto de rebeldía.
Finalmente he recorrido la Sexta de arriba abajo, el centro, y partes de la Quince.
Oigo sonido de llaves…
que le vas a decir a tu mamá lo degenerado que soy…
créeme, el acto, los movimientos, los gestos que yo hice con H.A. Tenorio no
fueron de homosexualismo, yo no soy homosexual. Fue que se me fue
contagiando la locura de él, y lo que hice fue para probarle que yo podía hacer
cosas mucho más chifladas, mucho más incoherentes, quería pasmarlo y
confundirlo, y de hecho lo logré, y así me sentí bien…
Ahora me ha entrado, no sé, cierta apatía, cierta no tanto inexplicable como
inmovilizadora tristeza, cauda también de que a lo mejor todas estas líneas
sean en vano y que ya mi amor no tenga nadie que lo reciba… De todos modos
no lo sé. <los primeros síntomas previos a que la tregua para tomar la resolución
final de dar el paso hacia la desesperación de irse por la senda más “fácil” -para
él, le estaban llegando indiscutiblemente a la pensadera de AC. Aunque me atrevo
a sostener, que esas cosas del destino, las fabrican los hechos que uno mismo
escoge con su libre albedrio. Porque si se hubiera decidido por mantener una
cordura (imposible para él) entre sus emociones sensuales o estados de animo; y
sostenido un amor a si mismo incondicional, hubiera superado la soledad o el
silencio después de la crisis de sus relaciones amorosas para aprovechar esa
energía en dirección hacia su creatividad.> Me deprime también la posición tan
inestable mía en este apartamento. Si tú te vas yo me iré, claro, al lado de mi
mamá, a intentar crear de nuevo un mecanismo de soledad que sea casi
perfecto…
Cuántos trasteos, cuántos cambios, cuántos altibajos de estados de ánimo…
Ahora vino H.A Tenorio con la idea de sacar una revista trimestral sobre arte en
general y quiere que yo colabore y yo claro que con mucho gusto…
<respuesta inconsciente a un deseo normal de querer continuar con la Vida, pero
entre sus contradicciones inestables mentales…> llevaré, supongo, una especie
de anti-vida, de vida en reverso, de negativo de la felicidad, una vida con luz
negra… <y chao, el tiempo de la tregua pasó factura… la reflexión había quedado
sin fundamentos solidos para perseverar… la gravedad pesada de su propio
destino que fabricó, descendió sobre los escombros que sentía entre sus
pensamientos, y entre el negativo de su sonrisa, escogió la luz negra, la anti-vida,
no la luz del sol que a continuación menciona, entre un oculto amanecer que no
llegó…>

“Yo me reí hasta que los ojos se me aguaron, y ahora siento lo mismo que sentía
cuando pequeño: un sol inmenso que se pone, dentro de mí, en el horizonte, y
que era presagio de grandes aventuras en contra de mis semejantes y hoy es
signo de cagadas por venir, como no hay nada más que hacer en esta vida
pues entonces conformémonos con las travesuras que pueda realizar, las
acciones neutras, las acciones que producen sufrimientos en los otros, las malas
vidas, la sequedad de los corazones, la luz del sol, el reverberar la apatía de
ahora que escribo automáticamente pues no puedo avanzar en este relato (...).”

Yo me quedo callada y no hablo más.
FIN

FilosofíaKósmicaNo.1