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FUENTE: MEDARD KEHL, S.J.: "Y después del fin, cqué?”, DDB, Bilbao, 2003, pp. 55-88. Lectura para TEOLOGIA (20094): TEMA 3.- LAS GRANDES RELIGIONES >>> Reencarnacién y Resurrecci6n ... 3 iQUE SE CUECE ACTUALMENTE EN EL ENTORNO CULTURAL SENSIBLE A LAS CUESTIONES RELIGIOSAS? Junto al rechazo decidide de toda esperanza fandada que trans- Gena la muerte individual y el fin de toda existencia en muestra tierea, y junto a fa indecision eseptica y agndstica en relacién con esta cues- tin, la época presente ests siendo también testige de una cada ver or proliferacion de forraas de esperanza de orden “religioso-cultu- zal. Dichas formas estio compaestas por diversos Fagmentos de sen- {ido religiosos, psicolégico-terapéuticos, esotéricos o de otra naturale- za, Esta mezcla, que en gran medida discurre desvinculada de la tead- cidn de la Iglesia cristiana (aunque asuima 0 modifique a fa vez alguno de aus elementos), ha dado pruchos de una gran capacidad para adap- {arse a Gertos supuestos que nuestra cultura da por sobrecatendidos Ladoctrina de la reencamaci6n la tanatologia médica y psicologica, e expirtisme y dl ocultismo (es decir, lo que, segiin F: Tipler, serfan pro- niésticos sobre la inrmortalidad que se declararian fundamtentados en tx ciencia), las profectas sectarias sobre el fin de los tiempos, ete, arrojan tun abigurado espectra de modemas esperanzas religioso-culrurales relacionadas con of més alla y el fin de los tiempos. Puesto que el mihmero de personas que se sienten atrafdas por este tipa de propues- tas no ha cesado de aumentar, como cristianos estamos obligados a enfrentarbos s fondo con este Fenémeno, Para nosotros fo impostante ln este caso no extriba en tuna mera confrontacién, sine en una evida- dlosa “discriminacidn de espiritus” Por ello, las preguntas que debernos plantearnos son dos: édénde se encontrarfa et panto de partida de wn lidlogo sobre los intereses y motives comunes? {Donde se localizarian ss limites, es decir, fa Vinca 2 partir de fa cual la esperanza crstiana Si YDESPUPS Det bi, HUE eberin mostear charumente su recharo a seguir prestauda st asenti iniento a clerios aspeetos de esos posibles rasgos comunes? ¥ allo ne en virtue de un esprit, apotogeticn de canteadiceién, sino en interés cle esa fiuenanidad ce ke vic inclividual y socincultural que siempre cs necesario preservar, ana humanilad que los modelos de ponsamiente conducts del presente, en exceso plausibles, pueden ceultar com fiei- Tidad a oucstea vista, ¥ que, por clio. tiene ana gran nevesidad de: kr sabidhueia y has experiencias atesorachas por la tadici¢n crstiana’ A, La DOC THERA DP 1a REENCARNACION: PUNTO DE CRISRALIZACION, #2.8 RELIGIOSIDAD COTLAURAL MODERNA Me gustiria empezar por la doctrin che la reeneanmacign y, todavia u variants oxcidental. Dicha variante constitu auiénome, que no se supedita sino indirctamente a lis doetrnas de la eeencarnacién ovientales, ¥ centre aquellos que hoy di siguen todavia creyendlo en un existericia 6 en ConcFEIO, por ye. en efecto, un fessémcno religios posterior a fx muerte, incluidos los miemibres bautizados de las gran ales Iglesias, se hr convertide en una alternativa de peso frente a fa esperanza cristiana, Se ealeula que aprosiimadamente un 20 por cien (© de lt poblacién alemana comparte ena mayor 0 menor decision est experaiiza Por qué motive! Desde mi punto de vista of prineipal dle ellos residirin en el hecho que 1s dactsina ele fa reenearnacidin sea 1, *Bloveasn canta, ecees coms del eianiame en respect a fs end ‘ox culeales de by moderna! mp sie tiene soni cmeccueneta wi een ‘sinerDnica e impterdactiva eb la pe preste (le a ete alles seria ex bel, Phebe stave ue equi proc so ete lead ela ead ce nd Hp e esi athens aby Jos impale Jena on rine a ruses le una dpa que 91m est sega dest msn Cue me ede no se vuelve el sounddo inodeen tanto ana necesrin fe tora Mera a pes sont tents des propo Furie, defo estcher de org oun “husinent is wt” © ponce ex euestin Ie gaimsibl de We fieticn Es preciso eviensar logue enestionae fay er lo stpiestmeate lic ns tate- PI eta sme hace etn ism neuen a presente, tions con este fn Jel pe i. ois de lo de tene por sions que monte, Tronscender Hl prestite Fhaverlew vz jet ce cote mia ile bi eta eer que d ian sp skins est pce” Asése presminesa HL john Zealot Retion an ohn rence chr Moines en Elan Rebagiomntescie wo Berane Shute nero OVE. yp MAMAS. Fee sides tose Wg EL Lad 87 2QPE SE CRC ACTUAL AE contemplads como fa fimdamentacisn religiosa "ms anménica® de una “directa cultural” predominate hay dia (M.N. Eberte). ana Siveetria que cabria describir como sigue: "La vida no tiene sentido menos de que uno mismo se fo dé? Como la expestencia, zhora bien, nos dicta que en una sola existencia, emplazada ademis a una inekadi- blee imprevisible eta com fa muerte, esta donacién auténoma de sen flo se salda la mayoria de las veces con wn fracaso, lo que fa doctrina «ei reencarnaciéin promete entonces n cada individuo es que éste dis pondra de la atractiva posibilidad de hacerse de una vez por todas con ese sentido vital plenamente cumplido a Jo largo de una cadena de ‘existencias terencles siempre amevas, La armonia interna entre el sen- timienio modemo de la vida y fa doctrina de la reencamacién con. vierte de hecho @ esta iitima en un destacado punto de cristalizacién, cen of cual encuentran un expresivo y retigioso reflejo un gran niimero de lugares conunes calturates, Debio a ello, me gustaria ocuparme de wll aga’ con cierto detatfe, en cierto modo a la manera de un diag nstico de nuestra epoca de interés teobbgico™ En kes paginas que siguen no voy @ entrar a discutir la tore de ka tdootina de la recncarnacién of interesado en ella puede recurrir con este fin a una amplia Hteratura, De dicha historia se desprende, oo obstante, un resultado que llama enormemente la atenicién: a saber, ued concepto mismo de “reenicarnacién” o “senacimiento” ha alber. ‘ado muy diferentes significados dependiendo de las épocas histéri- cas y cultures; y ello tanto en Jo que se refiere al sujet que se reen~ carna en figuras siempre nuevas (es decir, el alma individual, ef prin- cipio divino-espisitual, fa fuerza vital de una trihn, etc}, como al sgn! Fado esos renacisnientos repetidas, es decir, ala explicaci6n al ser- 2 Al respect of taanbin G, Bac, Cer dow Te ae Lad cenach, Cae 1980, 281 987; G. Greshake. Sirierawadirang oie drtcg, en i, Gates Hs ‘Gh dis Mens, ein LS, p. 226-244, £1. Fewest, Sind teh ema nf Erde, Prebor1983; Me Ret, Kata, When, 1996: le, Mer cand (nf Bed on Bitel aed Kirche 49 (1999), p. 35 Chu Schon, Reber end rch Gtaresen CA. Relay tos (od). Reokarmation- Winderedt ots ath Si, Peary / Schei. 198, yp PLT-196; , Hearne, Renzeranton Minchen / Maine 1988 HL Rechonek fed}, Koitematie ler dificiehing Petar 1992; R Schany, Mee Reioemartinvortlimgee Cites 996 fos Jamayor parte det aperado dedicate ssmitir ws dggtatice soe mete poe ne ape dlaraentalente en cite mays ese) 5 YP PESPLES DI EIN. QUE wicio de by cual se haflan esins limos. La concepeioa de ta doctris dle fa seencarnacién: muestra un elevado gracia de diversidad y Bexibi lidad. K, Benz. se eelisid en ciesta oeasiGn a bs “eapacidadd qu tiene: fe camarse en todas fas religiones doctvina de ta reeacarmacién para reet ; posibles””. 2Conseguiné haceslo también a largo phivar en ef jah yen el eristianismo? A pesar de los actaales craces sineretistas, me ‘steve a ponerlo en dude 1. La diferencia principal entre Ia concepeién occidental y fa concepeion oriental de la reencamacién Con el fin de exclarecer este panto citaré un breve pasje, en el cuul Hans Torwesten, un partidario decidido de fa doctrina de la ver de poner de manifesto ta compatibi- fe evistiona: recncarnacigin, tata dad dle esta Gime con {La idea Aindamental de esta docttinn es sencila: si en el ser frunnanes hay depesitac una reaiael potenesaimente diva es precise que cl hombre evoluciane en ef plane relative, exh el Kempo ¥ el espacio, hasta ef momento en quic haya termina por convertir su verdaders maturaleza en on reside, de tal suerte que lo que hasta ese instante s6lo exists en 61 de forma fotente se menifieste en tors su plenitud. Puesto que en ft cola existencia humana ey demasia ado (cosa que se dsprendle mayoria de fos eavos tina do breve para yieantizar este es menos de argumentes ce ripe ligico que de lo que nos dicta la experiencia), y puesto que la muerte del hombre ao se ve segitila de forma automatica por la iluminacién, & preciso «que, con este fin, se dé una serie de existencias, De este modo, fa docirina de ts tranamixgacidn de kas alas viene tambide completar en cierta medida ake docteina eveluctonista, 2 ka col confiere una dimensidn espicitual, De aouerdo eon esta Gltima dimension, cl espiritu mda wa ¥ otra ver sus ropas, pararia por experiencias siempre atevas y busearéa posibilida les que Te pertitieran expresarse con cada ver mayor perfeo cid, hasta que, finalmente, se cesprenderia de toda envoltara * yeonovedia su propis ininitud ACER Sacha fe 10 sQue si BCE ACTUALMMENTE Hs FLENTORNO CULTURAL? 59 A] bosquejar el principio fundamental de tx doetrina de la reencarnacién, hemos hecho recaer intencionixdamente el acen- to sobre su aspecto positive y activo ~el avance hacia fa realiza