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1. ¿Por qué los buzos no son aplastados por la masa de agua a grandes profundidades ? Buceando con aire comprimido la profundidad máxima preconizada no puede en ningún caso ser superior a 60 o 65 metros. La razón se debe a que en todo momento la presión del agua comprime el aire respirado por el buceador. Cuanto más desciende un buceador equipado con botellas de aire, más se comprime el oxígeno que en parte constituye ese aire (21%). A 70 metros de profundidad la compresión del oxígeno es tan elevada que éste se vuelve tóxico para las células del organismo (es la hiperoxia o efecto de Paul Bert), pudiendo provocar la muerte del buceador. Por esta razón todas las técnicas y escuelas de buceo prohíben terminantemente bajar con aire comprimido a profundidades superiores a 60 o 65 metros. Toda inmersión profunda, de 30, 40 o más metros de profundidad, debe ser preparada con antelación, verificando bien el equipo utilizado y embarcando una reserva consecuente de aire comprimido. Otro gas que se encuentra en el aire y que se vuelve tóxico a medida que se lo va comprimiendo es el nitrógeno. La profundidad a partir de la cual el nitrógeno afecta a los buceadores depende de la tolerancia desarrollada por el buceador a los efectos de la narcosis, adquirida por un entrenamiento constante en el que el buceador se sumerge periódicamente a distancias cada vez más profundas no superiores a los 30 o 40 metros de profundad pues se considera que el “umbral narcótico” del nitrógeno, respirando aire, se encuentra entre los 30 a 40 metros de profundidad. No es directamente mortal pero al ser lo más parecido a una borrachera la narcosis de nitrógeno puede inducir al buceador a cometer errores que lo lleven a la muerte o un grave accidente. Los efectos de la narcosis de nitrógeno y la toxicidad del oxígeno son producto de la presión a la que se somete el cuerpo del buceador al descender grandes profundidades con la ayuda exclusiva de aire comprimido. Comúnmente nuestro cuerpo expulsa el nitrógeno que respiramos, pero en el agua, debido a la presión, dicho nitrógeno no puede ser liberado y es absorbido por nuestro cuerpo. Si en el ascenso no se realizan las paradas de seguridad necesarias para la eliminación del nitrógeno excedente, acumulado en la sangre y los tejidos, dicho elemento vuelve a su estado gaseoso buscando una forma de salir del cuerpo produciendo burbujas de nitrógeno que se pueden localizar en tejidos como la piel y/o ser transportadas por el torrente sanguíneo a otros órganos. Dicha condición es conocida como enfermedad por descompresión. Para profundidades mayores a 30 metros la descompresión es una actividad necesaria para la eliminación, de una forma lenta y controlada, de los gases acumulados en los tejidos del buzo. Cuando hablamos de inmersiones a profundidades superiores a los 40 metros el uso de una mezcla de gases inertes (como el nitrógeno, helio o hidrógeno) diferentes al aire comprimido se hace necesario para minimizar el impacto del síndrome de descompresión. 2. ¿Por qué se usan piscinas para lograr la reahbilitación fisica de pacientes con lesiones en columna vertebral? ¿ Qué principio fisico se pone en evidencia con esta preactica? Este tipo de rehabilitación se denomina hidroterapia, el cual es el uso del agua con fines terapéuticos, ya sea de forma térmica, mecánica (ejerciendo presión) o química. Es una forma de fisioterapia y sirve para los tratamientos de varias enfermedades, lesiones y trastornos. Se aplica en diversos escenarios como:  Balnearios.  Saunas.  Piscinas termales.  Baños y duchas con características específicas. La hidroterapia se lleva utilizando desde la época de los griegos, que ya aprovechaban sus propiedades con fines médicos y también espirituales. Ha sido usada desde entonces por todo tipo de civilizaciones hasta la nuestra. Beneficios  Efectos cardiovasculares: mejora la circulación vascular periférica.  Estimula el sistema inmunitario.  Produce alivio muscular en contracturas, lumbalgias o tendinitis.  Reduce el estrés, la ansiedad y ayuda a la recuperación en trastornos depresivos.  Facilita la respiración. Acá se logra apreciar el principio de arquimides 3. ¿Por qué moja el agua ¿Qué fuerzas permiten que un líquido ascienda por un tubo capilar? El agua puede mojar debido a las fuerzas de adhesión que esta tiene sobre ciertos objetos; y un liquido puede ascender debido a capilaridad , el cual es una propiedad de los líquidos que depende de su tensión superficial. Las fuerzas entre las moléculas de un líquido se llaman fuerzas de cohesión y, aquellas entre las moléculas del líquido y las de la superficie de un sólido, se denominan fuerzas de adhesión, lo que les permite ascender por un tubo capilar (de diámetro muy pequeño). Cuando un líquido sube por un tubo capilar, es debido a que la fuerza de cohesión es menor a la adhesión del líquido con el material del tubo. El líquido sigue subiendo hasta que la tensión superficial es equilibrada por el peso del líquido que llena el tubo. Éste es el caso del agua y, ésta propiedad es la que regula parcialmente su ascenso dentro de las plantas, sin gastar energía para vencer la gravedad. Sin embargo, cuando la cohesión entre las moléculas de un líquido es más potente que la adhesión al capilar (como el caso del mercurio), la tensión superficial hace que el líquido descienda a un nivel inferior y su superficie es convexa. 4. Aplicando el principio de Bernuolli, explique la presencia de los ruidos de korotkoff al evaluar la presion arterial y por qué se corressponden con la presion sistolica y diastolica. Los sonidos oídos durante la medición de la presión sanguínea no son iguales a los latidos en forma de “lub” y "dup” del corazón, que se deben al cierre de sus válvulas. En una persona normal, sin ninguna patología arterial, al colocar la membrana del estetoscopio sobre la arteria radial entre el tendón del músculo palmar mayor medialmente y el tendón del músculo supinador largo lateralmente, canal del pulso, no se oirá ningún sonido. Cuando el corazón late, estos pulsos son transmitidos suavemente en flujo de sangre laminar (no turbulento) a través de las arterias y no produciéndose ningún sonido audible. Si el brazalete (manguito) de un esfigmomanómetro se coloca alrededor del brazo de un paciente, y se insufla hasta alcanzar una presión por encima de su presión sanguínea sistólica no habrá un sonido audible. Esto es porque la presión en el brazalete es suficientemente alta para ocluir totalmente el flujo de sangre. Si se ejemplifica, sería similar a un tubo o a una pipa flexible con líquido, que se está apretando para mantenerlo cerrado. Si la presión cae a un nivel inferior de la presión sanguínea sistólica del paciente, se oirá el primer sonido de Korotkoff. Como la presión en el brazalete es igual que la presión producida por el corazón, una cierta cantidad de sangre podrá pasar a través del brazo. Esta sangre, fluye a chorro cuando la presión en la arteria se eleva sobre la presión en el brazalete y después vuelve a caer, provocando una turbulencia que resulta en un sonido audible. A medida que desciende la presión del brazalete, se oyen fuertes ruidos de golpeteo mientras esta presión está entre la sistólica y la diastólica, pues la presión arterial se mantiene elevándose por arriba y volviendo a caer por debajo de la presión en el brazalete. Cuando la presión del brazalete decae, los sonidos cambian en calidad, hasta llegar al silencio que ocurre cuando la presión del brazalete cae por debajo de la presión sanguínea diastólica. En este momento, el brazalete no proporciona ninguna restricción al flujo de sangre, permitiendo que la sangre pase sin turbulencias y sin producir ningún otro sonido audible.