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a J.-A. Miller: Intervenciones de Lacan en la Sociedad Psicoanalitica de Paris Jacques Lacan Intervencién en el Primer Congreso Mundial de Psiquiatria 1950 EI mito individual del neurdtico Dialogo con los filésofos franceses Carta a D. W. Winnicott ~Jacdiies Lacai Intervenciones Psicoandlisis y medicina y Textos Intervenciones y textos Manantial Manantial Jacques Lacan INTERVENCIONES Y TEXTOS EDICIONES MANANTIAL ‘Tita orginal y tueate Interventions de Lacan da SPP Oricar? NO 31 Intervention au Premier Gongs Mondale Pychiatie 1950, Orica? "ne.0 Lemyihe indieiuel du névrosé, Oriar? NO 17/18 ‘halogue ave lx pilospbes ancl, Orrico NY 32 lasae aD. Winnicott, rer? N23, Foychanalye ot medicine, Lette de "Heol freudiene NO 1 ‘race: Dina Sti Rabinovich Imprso en Argentina {Queda hecho dept que marca la Ley NO 11.723, © elas ecicioes orginal, Narain tea, Pai, Francia © fos derechos en longue caselanay dei tratucoin al castlano Eeicones Manantal 5.1, 1985, Santa Fe 1988, 3° ps, Buenos ‘res, Argentina Publicado con el severdo de Jase Alsi Miler tilt deoe derechos ‘orale dea ob de Steques Lacan, en Ia ey tances del Ti de mare de 1987. ISBN 9509615.06.% La reproduc total o paral de ete bo en forma inten o mod ‘ica por cualguie medio mecinic © eeetronco, inciyendo fotoco- Dis, gabactn 0 clalgler stems de almacenamieato y recuperseon {einformacion, no autarzada por osedltores, cla derechorteevados, EDICIONES MANANTIAL INTERVENCIONES DE. LACAN EN LA SOCIEDAD PSICOANALITICA DE PARIS. Jacques: Alain Miller Reunf aqui lo que queda de las intervenciones de Lacan en la Sociedad Psicoanalitica de Paris; ademis de lis que figuran cn los Ascrtos, y sin incluir lor documentos que fueron publicados otcora en la Escziin de 1953. ‘A partir de 1933, y hasta au reauncia en 1953, Lacan participd regularmente en las actividades de la Sociedad, en ese entonces la Giniea asociacién psiccanalitica de Francia, La ‘mayoria de sus intervenciones, realizaas durante lar resiones centiicas regulares, y en los congresonlamados “de pricox: nalitas de lengua francesa", no son conocidas mis que por Js breves menciones que surgen en las actas de scvion. Ms extens es Ia réplica de Lacan a su psicoanalists, Loewenstein, sobre el tema del “instinto de musrte”, Finalmente, dos resimenes de Lacan son de su corecha: el desu exposicion de 1938, "De Ia impulsian al complejo” es de su manos al igual que su respuesta. a las intervenciores que siguicron a su comunicacién de 1950, sobre la funciin del psicoandlisis en criminolog Fucra de estos dos escritos, el tenor de los comentarios que se Te adjudican a Lacan a uavés de las actas debe ser considerado como aproximativa, Pero el conjunto, por slew: {oro e incierto que sea, no es menos sgniieativo. 1 VALOR REPRESENTATIVO DEL CRIMEN PARANOICO, (1933) La VIII Conferencia de psicoanalistas de lengua francesa, que s¢ realizd en Paris el 18 y 19 de diciembre de 1953, incluyé la discusion de dos informes: no, de Jean Piaget, “El pricoanilsis yl desarrollo intelectual; el ott, de Raymond de Saussure, “Psicologia genética y psicoanilisis". Una intervencion de Jacques Lacan es mencionada, en ef aur de la discusion “del informe de Piaget, el 19 de diciembre: “EI Dr, Lacan, un poco al margen de la discusion, scala que en los parunoicos las manifestaciones esenciales, tales ‘como los asesinatos representative, ec., tienen un eminent valor representative social. “Hay alli algo que hace a la estructura misma de lo social”. 1 PSICOANALISIS ¥ PERVERSION (1938) a Sociedad eseucha, el 20 de noviembre de 1934, una comunicacion de Charles Odier,titulada “Conflicts instint- vos y bisexualidad” donde presenta caso “de un bisexual penerso, constantemente cortocircuitado por el deseo de ‘conocer proxenetas can fines de fellatio’ En el cuno de la discusion, Jacques Lacan, que fue sceptado como miembro adherente de la Sociedad durante lx parte administrativa de esta misma sesion, figura de este modo en el acta: “quisiera preguntarie a Otte, sin dejar de felicitario por su exposicién tan seductora, céma concibe el papel del psicoa- ralista en Ia eleceién de los medios de accion en un caso Interencione de Lacon ne PP 7 Odier “responde al Dr. Lacan que la cuestin es embarazo sa. En general, el prondstico de estos eaios no ex muy bueno. No hay posibilidad de adoptar una actitud particular, Hay ‘que legar a hacer admitir al enfermo que tener un coito es tan admisible como hacerse pis en a cama o como una fella- tio, En cuanto a una téeniea especial eventual, ella est alin por deseubrirse 1 ELSUIEIDIO (1934) EL 18 de diciembre de 1934, Ia sexion de la S.PP. est consagrada a un informe del Dr. Friedmann sobre el sucidio (aparecido el afo siguiente en la RF.P. ¢ VII, N° 1). Durante la discusion Marie Bonaparte sefiala en el suicidio ‘erta derrota, un repliegue del nareisismo". Jacques Lacan Intervene a contiauacin, en términos que son transmitidos el siguiente modo: “el Dr. Lacan piensa tambien que hab que acordar la mayor importancia al factor narcisistico, pero que no habia que contentarse con una comcepcion purs- mente energética que, por el contrario, sabria que introducir tana concepeidn estructural”. v EL CRIMEN PARANCICO (1935) El Dr. Schiff presenta ala S.P.P., cl 18 de febrero de 1985, tuna comunicacion titulada “Psicoandlsis de un eximen in- comprensible”. La inculpada maté a una tia con la cual vivia, ‘as un incidente fii “la victima hubfa manejado torpe ‘mente una ‘apicera lacrimogena’ que su sobrina le habia regalado". "En la disc 3, René Spitz intervene para sefalar que los reproches hechos a la tia eran “reproches claros de castrae ibn, Una queratitis, enfermedad hereditaria tiene el valor de luna eastracion por su madre. éPero su ta, por afadidura, In castrd al prohibirle el acceso una profesién masculina? ‘Lego, toma la palabra Jacques Lacan: “También le parece que ln importancia dada a la queratitis esti en el punto simbélico mis alto de la mujer viril Cree también en el valor desencadenante del incidente aparente mente absurdo, Tal era también el cato en el erimen de las ddos hermanas Papin, que habian masacrado a su patrona a propésito de un pequefio corte de energia Esta coincidencia de un acontecimiento objetivo con La tensién pulsional tiene gran valor”. “"ePuede, entonces, decirse verdaderamente que la crisis es incomprensible? Lo es para una idea convencional que s¢ tiene de ella. Hay casos donde la realizacion del Raton es incomprensible, otros en los que se comprende. El caso de Aimée esti caleado sobre el de Sehifl Se trata pues, verdad ramente, de una neurosis paranoiea, no de una psicoss en la que [a agresion adquiere la sigificacion de un esfuerzo para romper el eeila magico, la opresin del mundo externo”. René Laforgue invita luego a la asistencia a reflexionar en cl “problema de ln responsabilidad”. Luego de las interven sioner de Odette Codet, FE. Pichon, G. Dalbiez y Marie Bonaparte, Lacin da su opinién: “El punto de vista de la defensa no puede més que conduc a conclusiones peigrosas. Loe médicos se buslan de este punto de vista: hay jueces a medida para ello, ero nosotros podemos dar una definiién de la personalidad y ta sociedad tiene derecho a pedinas ‘cuenta de la homogeneidad de eta personalidad. Sin doctrina, legamor a la experticia médica tal como se practica hoy: absolutamente arbitraria. Ey indignante ver a tantas plums ‘médicas comprometarse cn experticis judiciales” serene de Laon en PP ’ v LA ANOREXIA MENTAL (1935) Sesion de la $.PP, del 18 de junio Odette Codet presenta tana comunicacién: “A propésito de tres casos clinicos de asorexia mental”. En el curso de la discusion, “el Ds. Lacan pregunta hasta donde debe levarse un anilsis de nifios. ‘No se puede Considerar come totalmente muerta 1 una fama muerta que sti en la ori, Ella lleva broter a lot euales pueden fengancharse materiales capaces de acer en un momento fade todo un dique. éUin sintoma desprendido par una breve terapéutiea na puede acaso hacerlo mismo? “Desea subrayar dos puntos. Primero, que en los anoréx- ccs existen siempre fantasmas filicos, Cita suefioe en apoyo de exta constatacion”. “Yun segundo punto: al examinar en sus recuerdos de consultas populares, se encuentra una treintena de casos de Anorexia mental. Todos esos casos se referian a varones, que ran judi vw LA ANGUSTIA Y EL CUERPC FRAGMENTADO 937) Bajo al titulo “Enfoques paleo bioloyicos y biopsiquicos" (cf. REP, t. 1X, N° 3)y Marie Bonaparte presenta una comunicacion ala sociedad, el 19 de enero de 1937. Jacques Lacan inerviene en la discus: “Me parece que falta la cadena representativas en el complejo de easiracion esti el fantamma de eastracin; en la angustia de penetracin, esti el fantasma de eventracién, Representémonos el abismo; es abvirmente cierto que nada ‘not permite supomer que las eélulas xe representen algo; la 0 Imeexcionsy textos angustia es un fendmeno del yo (moi). Persist cierta ambi- ssiedad en mi mente en lo que respecta a la percepeiin de festos temores; se trata de esa representacion narcisistica que intenté exponer en el Congreso Internacional al hablar del “estadio. del expejo". Fata representacion explica la unidad el cuerpo humana; épor qué esta unidad debe afirmarse precisamente para que el hombre experimente como lo mis enoso la amensza de esta fragmentacioa? Ks en los seis Drimeros meses de prematuracion biologica cuando Mega a ‘jars la angustia”. va FIJACION MATERNA Y NARCISISMO (1937) HL 25 de mayo de 1937, Daniel Lagache presenta bajo el tivulo de “Duelo y melancolia” (ef. RLF, t. Xp. 693 5), fl caso de una enferma que entra en ailsis lego de la muerte desu hijo, tra lo cual se suicid. Después de los primeros comentarios de René Spitz, Jacques Lacan hace saber que “desearia saber cuindo desapa recio el marido”. Lagache: “fue muerto en la guerra”. AL respecto, Lacan presigue: “Esta mujer nunca leg al stadio genital. Esto me parece ‘que esti en conelacion con el hecho de que el hombre munca faparecié en 4 vida mas que bajo una forma mutiada. Este ‘caso esta admirablemente estructurado para ilustrar el hecho de algunos eres que munca revolvieron el Falipo y quedan en ‘dos. dimensiones Is fijacion materna y el naecisisme. Si La ‘enferma exbazé algo logrado fue por la via narcisistca y por ef canal de su hijo. Bajo la forma de Voronof, es la made la aque viene a crticar a Lagache y en esto no comparto la interpretacion de Lagache ¢por qué se suicidé esta enferma? No 4e; parece que el fendmeno de la anorexia que esti en un segundo plano est igado con el taumatiamo del destete”. Invenio de Laan oe. 4 vu ELINSFINTO DE MUERTE, (1938) ‘Loewestein presenta en la X Conferencia de los psicoans tay de lengua francesa, el 21 de febrero de 1958, una ccomunicacién consagrada a “EL origen del masoquismo y la ‘eoriade las plsiones”. En el curso de In discusion, Jacques Lacan s¢ expresa, sein el acta, en ls siguientes ténminos. ““Agradezco en primer término a Loewenstein su informe, ceuyo mérito es el de plantear claramente los problemas y cspecialmente el problema de la teoria de las pulsiones de muerte, que resuelve a su modo, pero que resueve, “La complicacion extrema de esta discusion sobre el rmasoquismo surge de una suerte de diplopia que nos captura Ca Ye que interviene este trasfondo del instinto de muerte. jar de ls doctrina analitica ta mn freudiana del instinto de muerte. Intuicion, porque, para la actualizacion doctrinaria, queda ain mucho por hacer, Somo nuestra discusién lo pnicbas pero sin duda me parece fextraordinario, por parte de algunos, decir que, en lo que respecta al tema de log instintos de muerte, Freud hizo una cconstniccién expeculativa y ha estade alejado de los hechos. Es mis especulativo querer que todo lo que encontramos en rucstro dominio tenga un sentido biolbgico que, siguiendo jencia conereta del hombre —ninguno otto la tuvo fen su siglo mas que Freud hacer sugir una nocién bastarda, ‘que nos deja estupefactos. Poco me importa que esto const tuya un enigma biol6gico; es cierto que en el dominio bioléyico, el hombre se distinguc, en tanto que en ser que que tiene tn superyé. Observamos a esbozo en el reino animal y, obviamente, mo se trata de separar al hombre de la escala animal; pero de todos motos, puede sealarse que lo que se parece mas a un superyé humano no aparece en Tos 2 emerson tees simales salvo en Ia vecindad del hombre, cuando estin tdomesticador, En lo referente alas oteas sociedades animales, desde hace cierto tiempo aparectd una critica que pone en dada las semejanzas, un poco proyectadas, que se habian tstablecido, entre la supuesta analogia de las sociedades de bhormigas y de las sociedadles humana; de modo tal que en lo fque hace a su superyo, no podemus decir gran cora. El hhombre es también un’ animal que se saerifica y nos es imposible a nosotros, analistas, desconocerlo, sobre todo que, sobre este iltimo punto, ya surgievon equivocos. Esta especie ide convergeneia que hemos subrayado, entre laculminaciin el principio de realidad, de objetalidad y l sacrficio, ce algo ‘que quizd no ex tan simple como la teoria parece indicarlo. [No es una maduracion del ser, ex mucho mis misterioso. Hay tuna convergencia entre dos cosas totalmente distintas: entre la culminacion de la realidad y algo que parece ser la punta extrema de esa telaciin entre el hombre y la muerte, que por ctto lado puede ser precisada lenomenologicamente hablante. Estando intricado el sentido de la vida del hombre, en su vivencia, con el sentido de la muerte, lo que especifica al hombre en telaci al instinto de muerte, es que el hombre es {que es un animal mortal. “Freud precisamente, partia de una formacion, de una mente biologista, y en el contacto mismo eon la experiencia de los enfermos, promunciaba estas palabras que debian see difiiles: “El instinto de mucrte c¢ una cosa que debemos tener en cuenta, que me parece hacer una especie de irrup «ii feliz en este biologismmo que molesta demasiado” “Palpamos en todo momento una suerte de distincién entre los otdenes y los dominios, en exis estructuras que son ‘eseneiales. No eapté, recén, Io que queria decir Loewenstein 1 termine informe, cuando insstia en que fuesen distin: sides fos mecanismos y las rendencias. Si queria hablar de la Tendeneia que tenemes a hacer que todos los mecanismos solo sean tendencias, épor qué dar todo mis bien a las Internode Len enk PP n fendencias o mis bien a lor mecanisris? Si simplemente es esto a lo que quiso Fimitars, estoy ‘otalmente de acuerdo: cada quien sabe en qué medida, en la doctrina analitca, las lendencias siempre fueron una nociér que prevalecio sobre lox mecanismos, y en muchos casos todavia nos incomodan Pero si se trata, fenomenologicamente, de_establecer el winculo cronologico entze Jos mecanimaos y las tendencias, alli, ya no lo sigo mis. Mecanismo es una palabra que me parece dejar una duda, ya que, bajo sste téemino, parcceria tar otras cosas que mecanismos, que principios, y_me complacié mucho la ironia de su dempstracion, de acuerdo a 1a cual estos principios se arman y se desarman con la mayor Entonces, s se tata de aportar un poco de claridad en esta discusion, yo creo que ell puede etar en sia direccibn: investigacin psicogenétiea, en consecuencia evolutiva e hist rica de las estructuras y de las formas, en sus relaciones con Tas tendencias 1x DE LA IMPULSION AL, COMPLEJO (1938) FL 25 de octubre de 1988, Jacques Lacan present® ana ‘comunicacion tinulada “De la impusion al complejo”. El resumen publicado en la REP, es presentado como pertene: cléndole. El acta dela discusion (por J. Leuba) es reproduc dla aqui inextenso. Resumen de Jacques bacan Esta comunicacion es una contribucién al estudio de los hiechos definidos por la clinica clisiaa como “impulsiones”, porlos medios del pricoandlisis, ‘La preocupacin clinica domina aqui tanto la presentacion ‘como el anisis de los hecho, La presentacion de los dos casos relatados esti hecha tomindose un gran cuidado al describir las etapas de la crolucion pricoldgica de los sujetos en el curso del trata siento. En un vocabulario lo mas cercano posible al fenéme- no y que no se limita a la afirmaciin de mecanismos supuestamente recanocidos en la patogenia. Un procedimien to tal subraya la extensién que encuentra en estos momentos antificiales el campo de In clinica y a complement que japortan a Ta gama de fos estados mBrbidos: satisfacci6m que supera el interés clsifieatorio para revelar la esinicura. EL anilsis, oponiendo en sumo grado los dos casos clegidos en formas aparentemente muy cercanas, manifiesta toda su potencia de diagnéstico como téeniea de intervenciin. I primer caso muestra en efecto una rerolueiin de los sintomas desde el momento en que son dilucidados lor episodios edipicos, por una reevacacién casi puramente tnamnésica y antes casi de toda condensacion de la transte encia, sin embargo, totalmente lista para operarse. Manifest iim morbida muy plastica pues, y cuya desaparicin slo se traduce como la de un patisito en la personalidad, El segundo caso necesita, en cambio, el recurir a fantas mas extraordinariamente arcaicos, exumados no solamente @ partir del recuerdo sino del sueno y cya relaciin con las Impresiones recibidas del exterior en la primera infancia se limita evidentemente a una incidencia ecasional, y no hace ‘mis que profundiza la pregunta sob su orien. Faniaimas de desmembramiento y de fragmentaciin corporal, polarizados entre la imagen del cadaver oculto ¥ aquellas mellizas del vampiro macho con rostro de vie~ jo y de la mujer ogro despedazadora de nifios. Estas repre sentaciones caracterizadas efectivamente ‘por el tono del horror revelan ser solidarias, en la estructura, de revelacio: nes mentales de una cualidad afectiva muy diferente y Invrvencton de Laon a $7.7 s que pueden define como estades de beatitud pasiva. ‘Su complejo, que coincide con cie-tas intuiciones poéticas muy llamativamente expresidas en Ia literatura, es destacado ppor el autor en la presente ocasion bajo la invoeacion de Satumo, debido al motivo de la devoracin sangrienta del nifo ya ni relacion singular como ai fuera el revés de un seso arcadiano, [a forma clinica, como ex freeuente, hay que insatir en clo, s5lo libra plenamente nis particulridades tardfamente, cen el curto del flujo confidencial condicionado porel trata: mmiento, mostrando claramente la rdatividad de las obser- ‘vaciones de la prictiea psiquiitrica onfinaria que slo pueden sondear las variaciones de eada caso no silo en la reticencia, sino en la ignorancia y la inconsciereia de los sintomas. Es selamente por el acereamiento de las perspectivas proporeio- radas sobre el mismo sintoma por meidencias narrativas 0 inerpretativas méliples, que en curso det mondlogo Psicoanalitico y sin ninguna wigestién del cueationaro, ‘ri dibujase en st purera tn caso como el aqui presentado: aque el autor caracteriza como tna nairosis obsesiva reducida 2 su base pulsional, es decie ala cual le falta casi toda la superestractura de las obsesiones en tanto que desplaz rmiento de afectos, y lo que el ani ha aslado estructural ‘mente como sintomas de defensa de yo. Entidad que desde el punto de vista formal se sta entre Ia neurosis y la perversion, desde el pento de vista estructural Jmpone el recomacimiento de una géresis preedipiea tanto en 1 caso de algunas formas neuréticar como en el de ciertas perversiones. Ta resolucn de Jos sintomas es lamativamente comple- ‘a en exte cato, pero pese al cardeter de los sintomas, apa rentemente localizados en paroxismos parastaris, ésta fue gut correlativa de una verdadera nstnucturacién de Ia per- Somalidad, con toma de consciencia y_reforma sstemitica ide las actitudes mis profundas hacia la realidad: verdade- 16 Iino toe "a reereacin por parte del sujeto de su yo y de su mundo, Este ejemplo ilustra y confirma la forma teGrica que dio el expositor de un estado estructural primordial Usmado “del ‘cuerpo fragmentad” en la genesis dl yo, La direcciém terapéutica manifesta hasta qué punto, a pesar de las desventajas de un lenguaje abreviado impactan- ‘ec, conviene distinguir en la maniobra intelectual de las interpretaciones analitieas, lo que es del orden del mundo primordial de las imagenes y lo que pertenece a la material dad de los hechos La conclusién se inseribe en el esfuerzo tedrico desarro lado por ef autor para comprender el sentido y la realidad de li transierencia, que som diferentes tanto segiin los casos ‘como sein las funciones de la personalidad involuerada en el anil Discusion Se Odier — Sélo tengo un reproche que hacerle a Ta ‘comunicacin que acabamos de escuchar: el que a demasa: do Langa. A partir del momento en que expone usted na no casos dlinicos, deberia haber abreviado Ia exposicion demasiado larga de hechos que no siempre eran necesarios su tess y redueirla a lo que era estrictamente indispensable para desarrollar el hilo de su pensamiento. EL Dr. Lacan suicité, a propésito de estar dos casos tipices, el timo de los cuales pareceria en efecto tener una estructura primitiva muy pura, varios problemas complejos sobre los cuales seria Gil volver. Uno puede preguntarse, por cjemplo, porqué, en el segundo caso, la neurosis evolueciond en sentido obsesivo mis bies que en cualquier ovo sentido. S Borel ~ Deseo simplemente hacer una pregunta sobre el hive saturniano det que hablo Lacan: den qué momento se siti éte en el ani? 8% Lacan ~ Esto coincide com el estadio sidicovoral. Lo que Icovenctone de Laan ote PP ” digo acerca de € sélo tiene el vor de una descripeidn fenomenologies. Se Borel ~ éHabia creido comprender empero que usted hacia de €l un estadio, en el estilo ce lo que usted llama el estadio del espejo? Sh Lacen — Siy si se quicte. Es efectvamente un estadio, yo pienso que importa destacar ext, Sr Borel ~ Otra pregunta: usted dic que las pulsiones en el segundo caso se muestran en estado puro. 2No two la enferma defensa contra esas pulsiones? éNunea tuvo exe cortejo de representaciones ideativas tal como ae lo abserva en la mayoria de las obsesiones? St: Lacan ~ No, en Jo mas minim. St Borel — En exe easo el prondttisa e¢ bueno. De todos rodos, ambos casos son bastante cercanos. La que hace la difcultad de una eura es la pérdida de contacto, debido a las ddefensas, con el hecho primitivo. EI pronéstica es siempre favorable ewando el contacto con el hecho primitivo no es demasiado lejano. St Lowenstein — Lacan destaco caramente la diferencia entre una neurosis fundada en regresiones a planos pregenita les y una neurosis cercana a la genitalidad. Suscit, sin resolverlos a mi entender, problemas que me parecen nuevos Dorel sistema imprevisto de coordenalas que construyé. Quisiera volver ala discusion sobre la absesion en relacém, al segundo caso. Lacan hizo una distincin entre las obsesio: nes pura y las obses.ones combatidas por sistemas de defensa, cen segundo grado, Parece que la accibm del superyd respecto a las pulsiones primitivas es muy fuerte, aunque Lacan no lo haya puesto en evidenci [Algunos.obsesvos son castigados ali por donde pecan, es decir que la realizacion de la pulsiSn ae vuelve la punicién misma, Creo que se puede agregar este punto de vista en Ia distincin que hace Lacan. Sh Ginae ~ Quiero sefalar la gran satisfacciin mental que 1. Imvencnery toe hemor experiment al ver al psoas dar todo ret a pm, Hn el segues deipo pon Lar, Fee dade a esa inpelnign muy primis #8 denen dec que nove ta. de una cbcsién sme Pitta dene razon en nohacer de els una esos era por el contro, yo cxperaba en 0d momento SSI i eeuchebe que fa denominase ura eros bie ue ean ene mucha rein en hacer inten on arte en la composi de exe ews Hay €% ME koe te pone an Hen de ta neurons obit Tee JE atten evo que experimental enferma sar ena ean de pu, SE Rlcheminey = Mien Lacan hablaba pensbs om ana rica Se Osx que tenia a compulsion de mata ij. fn ca a vel la sportancn preponderance a ee TE STeds cn ts omnipotence mie del pensar: ec mataré um hors deta. Ea quis esto To cee aa tenia de as eaconce de defena enc e0 SOME itenan que no sevuchen sencontraren eat de lacan. ang habia scaado que no hay que desir, en oe coon que hemos eeuchado hoy a mothe, Hs mecaiamos eeeee tyes Ds do empl cinco quetsran ene sca Eun se ttn deta enema cuya nos rhea conte! temo naga que ie habia ctendo ‘Rio wine un aorto mis que probable desi made reece emplo e tatda, dela rprsin de ow fantamas de matuacon, con nepesentciones sis de eee taman te Eaorfantasnasreprimidos eron rea por un aconecen aumatiznt, se are una hermana. Bn cso ements 3 see iene evar aca nto cosy buon ayuda cle TRS UESont ne sendo diame mfcenemente ere Tomo pra reprints fantasies. trenton de Lacan O48. PP » Caer que en to los eos en qt una mer, lege de una igider onl, encuena dcop, este sora 86 face por Ia via de Ia martutbscion con predosinio de fanaa ico. Se Hartmann ~ Me iitaéa hablar el segundo de lox ctoe ‘che or que Lacan foo skpuao tn ale fa inert, Tacan ene sin da tesa en fpr un lime enre el sintoma pincpal de caferma y la perrenin, Me parce embargo git se ata do tn eatado morbid que, aimque no pertenee a Tk pertinent to eto de noctin, ponds ver dexipo como ian forma de tansicon trae a ncuros y ln pervert. Eltctivamente, no estoy comenchlo de a natuacra prinmin de ln pesons oo Ciuta. Haitualmente, extn sintona pallonaes musian tuna gneiss comple em tanto recent, po ejemplo, tl retomo de tendeneias natin yap cao cla neurosis. Por oto lado, puede obnermnc, eh cate seme te, como, dei al toleracia del yo hacia una tendencla pucal del istino (1 pli), exc el manteimento tm estado de repre delat tndencas principales (compe jo de Rape y de cmimcibn, ial come cou en ln perer Uno de los problemas mis intersantes, en los andlise ppaecidos a os del segundo caso de Lacan, me parece que ‘onsite en la comparacion de los mecanismos de defensa del yo y de la funcién del superyé con lar Funciones andlogas en Ja neurosis obsesiva. Quizi la continusciin de este anaisis, sobte todo al dirgire hacia la neurosis infantil podra ayuudamos a aclarar estas cuestiones ain poco estudiadas por el andliss Se Lacan ~ Debido a lo tardio de la hora, Lacan sélo responide muy suscintamente a los argumentadores. Se limita ppucs a constatar que Hartmann no esti para nada de acuerdo ‘con su concepeién de la pulsion primiuva en estado puro y porta en apoyo a lo dicho por Lafoque un hecha relativo a 20 Iuevenconesy to 1a segunda enferma: él también habta sospechado un trauma ‘bajo la forma del aborto de su madre y habia orientado las investigaciones en exe sentido. La enferma volvié a encontrar recuerdo de un balde de baiio que le parecia tan grande ‘como ella y que contenia cosas sospechosas. Mientras ella miraba dentro de exe balde, su madre lanzaba gritos en la Irabitacion contigua, Divers recortes permitieon establecer ‘que en realidad estos hechos se situaban en ef momento del nacimiento de sw herman. La ses administrativa es vemitida a la proxima reunién. x DELINCUENCIA Y PASAJE AL ACTO (1948) Durante Ia reunidn de Ia S.P-P. del 17 de febrero de 1948, Francis Pasche presenta algunos casos elinicos bajo el titulo “La delincuencia neurdtica”. En el curso de Ia discusion, Serge Lebovici interviene para sefalar que “Ia nocioa de Aelinevencin requiere las nociones de justcia y de pasa al “SEL Dr, Lacan esti igualmente de acuerdo en centrar ef interés sobre el pataje al acto, al igual que el Dr. Mle [1 xI MADRE CASTRADORA ¥ PADRE CARENTE. (1948) EL 20. de abril de 1948 J. Leuba presen titulado: “Madre falieay madre eastradora”. En la discusién, Sacha Nacht "ice que no observa que el ssutor haya cetablecido una diferencia muy neta entre el temor del padre y el de In made”. Lechat seala que “viola cartracidn por la madre mucho mis a menudo que por el wan lato Irene Lacon on $7? ” padre, hasta el punto que casi Hex a negar el temor de la castracion por el padre”. El resumen seals luego “el St Dp tambien compart ea opin, ye Dr. Lacan inclina en el mismo sentido”. “La imago matema es mucho mas estradora que la imago ppatera. AI final de cada uno de mis aniisis wi el fantasma de desmembramiento, el mito de Ossi Cuando el padre es catente de una manera o de otra {muzrto, ausente, incluso ego), se producen as neurosis mis graves” x LAS DOS HIPERTENSIONES. (1948) a comunicacién de reinicio del afo, el 19 de octubre de 1948, es realizada porel Dr. Ziseuracercs del “Psicoanalisis de los principales sindromes psicosomaticas” (ef, RAWP., 1948, Noa, Sacha Nacht interviene en la discusién para reprocharle al orador por “buscar establecer una estructura pat gen fija en cada sindrome, pues si se dice que se debe encontrar tal 0 ‘cual estructura, se arsieyga a observar mal”. Jacques Lacan toma la palabra para responderle: “EL Dr, Lacan ere que Nacht hace a Ziwar el reproche inmerecide de haber querido describir estructuras sindromes tipicos. Por el contrario, «a eriterio ce que ex adeciuado sistematizar, Io que los amesicanos han hecho en san medida. Refiriendose a los sindremes descriptos, hay, Ajo, dos hipertensiones: la roja que mantiene, y Ia blanca (la dle las mujeres embarazadas, por ejemplo), que mata. La blanca, la de Tos jovenes, interes a eiyjano, Se encuentra en Ja roja una fuerte emotividad, un eirieter colérico, wna estructura pasional estudiada por Freud (que describié tan bien esa pasién: la ambicién). En la hipertensiGn, el resent rmiento adquiere un lugar importante. Pero no tendremos xm PSICOANALISIS Y SOCIOLOGIA (1948) 1 14 de diciembre de 1948, exposiciim de S.A. Shentoub: Comentarios metodoligicos yobre el socio-aniss”. La dis casiém es abit por Charles Ose, que india ae ay Sempre una antinomia entre lo individual y 1o social y que toda 1y sociologia de. Engels y de Mare esti basada en la rnegacin del individuo”. Jacques Lacan toma la palabra luego de den un sentido contrario: SEI Dr. Lacan esti de acuerdo sobre todos los puntos de vista de la exposicion, Lo que el psicoanliss puede aportar 2 ln sociologia, dice, es un aparato conveniente para enfrentar lnyjeto. ("yo munca digo cl individuo™) en et plano de Ia ‘experiencia subjetiva xv MAGIA Y PSICOSOMATICA (1949) ‘ia comunicacin s hecha el 20 de junio de 1949 por René Held sobre “El problema de lx terapéutica en medicina psicosomitica”. ‘En los siguientes términos son recogidos Jos comentarios de Jacques Lacan lo largo dela disc ‘HEI Dr. Lacan lamenta verse reducido al papel de mago, ‘cuando es consultado en el servicio del Dr, Blondin acerca de feos de hipestioidismo preoperatorio, por cjemplo; tnismo papel le es dado en el servicio del Dr. Mocquot. A si tnntender, no habra jamais mis que wna galeria de casos hasta tanto no tengamos una teorfa slida del narcsismo, en 12 cual trabaja. A propésito de un punto particular suscitado por el De, Held, esti totalmente de acuerdo que las madres tienen lun carter mortifero y muy especialmente en las relaciones rmadre-hija pero se separa dela opinion del conferencista que quiere explicar ese earicter por Ia emancipacion de la mujer: of fendmeno es demasiado reciente para estar en el origen de tun problema demasiado antigua”. xv LA MUNECA™FLOR DE FRANGOISE DOLTO (1949) Frangoise Dolo contin wi trabjo ya pulcado en Ia AEP. NO 1, 1949, bajo cl inlo Mra pacoanalitica con ayaa deta museca or, con una comutcacony el 18 de cetubre de 1949, "A proponto dla mutcea on™ Tine ino dla dca: ELDr. Lacan Gene el wentinent sid ves mia fuerte de auc la mufecaflor de la Sra Dolo se intega en sis tieestgcione personales sabrela imag del cuerpo propio i endo dl epee y del curpo hapetade, Le rea importante que ln maeesfir no tenga boon lege de Naber setae que ella er un simbolo cecal que ella comacaz lyon human emi ded foe ers pee 2 pone de I Se. a2 respuesta 4 ls intervencines, Frangise Dolto sprucba I iden de que Mla mutecefor Se ieee 2 las Tacclones del extadio de eso, pers hay que entender la iden dal epejo como objeto de vefxion, mo solo de lo Wisi, sino del audible del eile 1o ntecional ba Imuteca no tenersto, ni manon ni pcm a derecho ni reve u Imemencone» tetas XVI EL SER VIVO Y SU “UMWELT™ (1949) Marie Bonaparte lee, el 16 de noviembre de 1949, un texto basado en una exposiiin realizada en el Congreso Lnternacio- nnal de Zurich en agosto del mismo allo: “Psique en la ratwraleza 6 acerea de los limites de a psicogénesis”. “Jacques Lacan intervene en la discusién para insist en el hecho de que el ser vivo no puede concebirse sin un Umwelt {que lo bata por todos lados y cuya actividad se hace sentir en a xvi LA MADRE FALICA (1949) EL 20 de diciembre de 1949, Maurice Bouvet presenta una cexporicidn consugrads a las “Incidencias terapéuticas de La toma de consciencia de la envidia del pene en un caso de neurosis obsexiva femenina” (ef. REP, t. XIV, NO y su libro La relacién de objera, Payor, 1967). EL resumen de la discusién comienza asi: “Lego de que el Dr, Nacht hubiese probado el conjunto de esta exposicion, el De. Lacan dice que quisiera hacer algunas critieas. Porqué el autor no hablo del estadio de la madre filica, lo que habria pemnitide dar una deseripeiin mucho mis simple de este hmagnifico caso. Alli donde Bouvet ve un vuelco en el momento de la tama de consciencia de la envidia del pene, ‘Lacan ve la emergencia de la imagen de la made fica” ‘Serge Leboviel “quisiera asociarse a los comentarios de Lacan, El sueho central se sirve de un simbolo ambiguo, ala ver femenino y masculino y de cualidad pregenital”. Angelo Heynard “esta de acuerdo con Lacan qu, nel caso analizado por Bouvet, el plano genital no fue alcanzado”. Internode Lacon om... » I resumen finalza con la mencion de que “el Dr. Bouvet le responde al Dr. Lacan que é mismo no wave la impresién dde que esta enferma hubiese alcanzade el estadio genital y que habia, en cambio, subrayado que ain habia permanecid en el estadio pregenital” xvi 18 Y CRIMINOLOGIA (1950) PSICOANALL Durante la XIII Conferencia de los psicoanalistas de lengua francesa, Jacques Lacan presenta, el 29 de mayo de 1950, luna comuinicacion bajo el titulo “Intrediceién teéries a las funciones del psicoanlisis en eriminalogia, (firmado con Michel Cénac, pero enteramente tedictada por él). Esta comunicacién, que figura en la RFP. 1951, NO 1, es retor mada en los’ Esertes, EL nimero ce la RUPP. incluye igualmente la resefa de la discusién, y un resumen de Lacan de sus respuestas, que se leeri a continuscién, Resumen de Jacques Lacan En una serie de respuestas a eada uns de lat personas que imtervinieron y cuyos momentos es impesible restituir porque no fueron grabatlos, especialmente en am largo didlogo eon. Hesnard, tuve ocasion de reafiemar las premisas esenciales| que doy por impuestas por Ia experiencia analitica a todo desarrollo posible de Ia criminologia. EL anilisis, en la medida en que es, dentro de los limites de cierias convenciones técnicas,esencialmente didlogo y progre- so hacia un sentido, mantendra siempre presente, en el nicleo de sus consecuencias objetivables en téminos cienifico, la plenicad dramitica de la relacion del sjeto con el sujet; sh sl parte en electo del lamado del hombre al hombre, se de- » Irene estos sarrlla en una investgacin que va mis alli de la realidad de [i conductar sealadamente ala verdad que all se conatituye. Ningin método pues hard menos posible cudir In relain dlinkétien que vincula el Crimen con la Ley, en tanto que ésta cs a la ver normativa (imperativo categirico) y contingent (ley posit). Ex decir que 4 no podei spoyar ningin tebajamiento.cientificsta 0. pragmatista del nivel de lox problemas. ‘Ahora bien, esta es Ia tendencia misma de la criminologta, tal como ella surge al excuchar el discurso de Hesnard, en Ia pena antinomia de sis efectos: a saber qu, si ella humaniza i el tratamiento del criminal, no To hard mas que al precio de in derrocamiento de su humanidad, en la medida en que ef hhombre se hace reconocer por st semejante por los actos cexya responsabilidad ase. El lazareto ciertamente cs la solucin ideal del problema ‘gue plantea cl crimen al idealismo cientitico, ¥ sin duda es ‘als para prevenir los actos que una determinacion erginica excluye con certeza del citculo de la interaccion social. Incluso esta exclusion es raramente tan completa como se la supone demasiado simplemente (e incluso’ en lor estados epilépticos, casos ejemplares en la materia). El psicoanilisisextiende el dominio de las indicaciones de tuna cura posible del criminal como tal: al manifestar la cexistencia de erimenes que solo tienen sentido comprendidos fen una estructura cervada de la subjetiidad, sehaladamente faguella que excluye al neurético de la realizacion auténtica {del otro, ahogando en al las prucbas de la lucha y de Ia ‘comunicacién social, ertructura que To deja preso de esa raiz ccortada de la consciencia moral que lamamos el supery6, en ‘otros términos, a lt ambigiedad profunda del sentimiento ‘que aslamos bajo el temino de culpabilidad, ‘Aiin debe seftaarse que, si el reconocimicnto de Ia morbi- dee de esto casot permite evitarles feliamente, con In egradacién penitenciria,elestigma que a ella se liga en nues- ‘tra sociedad, sigue siendo cierto que Ia cura no podria ser otra coma que na integracién por el sujeto de su verdadera ‘responsabilidad y que igualmente es esto a lo cual se tendia ‘por vias confusas mediante la biaqueda de wna punicin que puede scr quizi mas humano dejérsela encontrar a él Ta denincia del Universo ménbido de Ta falta no puede tener como corolaro ni como Fin et ideal de una adaptacion demis, totalmente secundario segin mi opinidn. Voy a ir verdaderamente al rnédulo de su pregunta que es para mi diré, un punto de Tlamado, algo sobre lo cual usted intenta mosirarme que mi terreno no se basta, (Ror otra parte, vono digo que se baste, Jntento a duras penas bastarme yo mist) en él.,). Pero iri usted 2 discutirme que la angustia que el yo (moi) cexperimenta por sit propia muerte es algo sobre Io cual tnalista tiene mucho que decit, unt» que decir que en muchas de esas angustis que usted nonbea “angustia” de x propia muerte, el aniisis nos demuesta que est angustia luna sefial de Ta captacion del yo (mot) en ese poder sempre hiante de identficarse con el otro, en su tentacion exencial seta de lo que es necesario hacer en todo instante para no ‘en cualquier alienacin, Que haya personay,peronas my ferts, que Megan a coniontcye Con ho que nest macsto Heidegger lama la emdeton uperable absolut y kia, que ex justamente fs epee me pace reams a pare la persona gus cn pcx das hablo de eo eon this Easy gu sendo en el fin, sno el fin del inde tna exporicnis que no seh cule nefable puts yoo eco hc Se ast como la presenta Heidegger in lg terminal Guy co cl exttema de ln noche human, cemeana au Imutacion del sen al menoe para nuestos contemporineos, Completunente comprometidoy ena fuestasconarewencas de ametaigin aitotlicay ot Usted me plane’ la pregunta de saber tt angi era tambien un enguje. Ella ex cetamente, ene texto toma ten de us neursisigifeane. Quiero decir que smekeuno- ‘Ven, obviamente, en todo esto la presencia de la muerte. Pera ‘qué es esta muerte? Quiero decit que la pulsacion imaginaria esth reglada por uma cscansién del signficante, canyo Himite se ve bastante claramente en tanto se resume a fin de cuentas en una sucesion de cuadeos vivos, Bastar esto acato al filésofo pura fundar sobre la experiencia la afi idm de una angustia del yo (mei) respecto a su propia muerte? Digamos tan silo que aqui la muerte es desiguada por su nombre, que el juego del yo (moi) es en si mismo un Dig ono nfo nes * juego angustiante, pero que aqui por afadidura estéjugado, scentuado com el fin de canes Se Alquis. Le hice esa pregunta porque usted y yo asimil tos precistmente al neurétiea con el filaofo, Dr. Lacan. Asimilamos... Digamos, en fin, que podemos hablar durante cierto tiempo de ellos en términas que lesson Sr. Alguié. Peto, Finalmente, podemos decir que sise enten de que las angustias del neurotico se motivan de manera inexacta, manera que usted puede muy bien percibir y mostrar, ellat tienen de todos modas como fondo uns angustiaverdadera. En otras palabras, sel neurtico no fuese de entrada um hombre, yn hombre mortal, todo lo dems,» saber et hecho de que esti angustiado perque tiene miedo de In castraciin o tal otro miedo, todo el resto no seria siquiera posible. Me parece pues que la angustia neurtica tiene como fondo lo que yo lamaria Ia angustia verdudera. Por eso no pienso que se pueda eliminar 1a cuestion diciendo: “La angustia verdadera no nos ata. ..". 0 enton ‘ces au meta es simplemente reducir las fleas angustin alae langustias verdaderar, lo cuales posible: aero en ese caso le e& necesario tan slo comprender Ia angustia,no cura. Dr. Lacan. Comenzando a responder, « partir de I posicion plantee un principio. Greo que al atenerse 2 ‘apriensia vida dea angusias Sie cede ominoe Be MerdaasFony. door enka, ip plas ING peepee pc pier ig pt el interven Hartel exer t-emo'o leoteel ‘No engo pace ind coapatecad prt ped baile, po yurgeclew ed tek caine es Groce Ipsos, queen eee Bega Serene lemepett ed Pes eecne tha convencide absolutamente—como por otra parte otros tra- bajos suyos~ al menos de una cosa:es que,entte el freudismo y lo que, hoy, se lama el psicoanilisis, por ejemplo, en los Estados Unides, entre el freudismo y esa prictica psicoane litica que tiene como ee el teforzamiento del yo (moi), sobre [a intervencion del psicoanalista, prictca que hace descender| cl psicoundlisis, dirta, To empitico, no hay absolutamente rads en comin y que, en contecuencia, et estrictamente inecerario retomar a Freud, ‘Ahora, yo no dria quizé, como lo hace el Dr, Lacan, que to~ do sea claro en Freud y que toda la expresin que Freud dio ‘des pensamnientos sea satistatoria. Les confesaré que lahis- toria Signorelli, a la cual usted nuevamente hizo alusion, me incomoda siempre. Cuando sc lee exe texto, como muchos fttos textos psicoanalitics, y cuando uno no es un iniciado, ‘cuando no se tiene Ia prictica ni siquiera la experiencia, uno impre se ve impactado por el hecho de que Freud, parece, ‘quiere siempre invertir las cosas y no tomarlas tal como apaecen.« De este modo, ese bloqueo de la palabra “Signorelli, le concedo que ¢ un hecho de lenguaje, un hecho de palabra. Per de qué palabra te trata? De un puro y simple calambut, usted mismo lo ha dicho. Uno podria en todo caso Secir que ol Tengusje no se reduce a los calambures, al menos fn sujetos normalmente dotades, y que Freud mismo design’ ‘otro lenguaje, el de las agudezas, en sus relaciones con el inconsciente, Usted estarh de acuerdo conmigo en que una ‘agueza y un calambus son totalmente diferentes. 'No basta pues con decir: “lenguaje". Seria necesaro quiz estudiar el Lenguaje fllido, el lengua logrado, el acto fallido Yel acto logrado. Me parece que en lo que s lee de Freud en todo cato, mis bien uno tiene que vérselas con el anlisis de fendmenos de desecha como rte del que hablamos, en que Jos ejemplos se aemejan mas bien a calambures... éAciso Freud vib verdaderamente cl lenguaje, la palabea, la funcion Dios con os ior ones ” Flosiica de Ia palabra tal como asted kx ve? Me parece que tno. Ahora esto no quiere decir que esto no esté en Freud y ‘que usted no tenga razin de encontraro alli Sacaré de esto una dnica conclusion: es indispensable, 6s lurgente que el verdadero freulismo, que reposa en las obras de Freud y en at mente, que reposs en la mente de Lagache, yen Ia mente de cierto nimera de otres, es urgente que ese verdadero freudismo rea expresado, Nolo esti en ningin lado, Para nosotros, que no hemos pasado por la dura prueba de un anilisis, es necesario que ustedes se den cuenta que quello de lo que hablan no se asemeja demasiado a lo que fencontramos en muchos de los textos de Freud. De esto silo se puede sacar una tinica conclusion: Ia sesin de esta noche ‘era especialmente Ia bienvenida y es necesario multiplicar este nero de manifestaciones y de publicaciones, como usted ‘coment a hacerlo en st tevsta. ‘Dr, Lacan, No sabriaagradecer suficientemente a Maurice Me Jeau-Fonty los comentarios benevolentes desu intervencin. Si comprendo bien m1 objecion a la historia del caso Signorelli, ella reside en lo siguiente: debido a la eleecion de la presentacion del fendmeno por Freud, usted acentia justamente el lado deficit de la cost. No obstante, no olvide fEntonees que todo el eonjunto de lx obra esti hecho, en soma, para mostrarnos que el acto fallido es justamente, ‘come Io dige desde siempre (espero no rpticme demasiado), tun seto logrado, ya que lo que Froud nos mucstra esa través el defecto de Ia verbalizacion, lo que se revela de algo que totalmente diferente, que quiere hacerse escuchar, y ex seguro que esto ests mucho mis en lo que nos cuenta apropesito del iso Signorelli que en cl hecho localzado del olvido del nombre, sobre todo si lo reducimos a ser un ejemplo de una ‘eneralidad calificada: olvido del nomte, Qué quiere de- ir? Que este caso particular desde la perypectiva analitica ‘desemboca en el andlsis de Freud y que tode lo que nosotros ppodemos conocer de él lo hace cada vez mis significative. Todavia queda por saber por qué clegi ese ejemplo. éPor qué me referi a al, por lo demis, como vieron, en forma bastante ripida? Es porque siverdaderamenie, de acucrdo a lo que dij, ebsignificante:por'siemismo:jueyivelpapel, no solo de material sino devestructurarque:d-arte-dinainieat sanaliticasualeancewes mucho mas impactante-ver-que:este> hecho s desconocido-en el anlissy cuando la obra de Freud despiegaen-todos ladosstsustracion-que se vuelve induda- ble cuando elves Nevada al grado de eaquema, “Tomé el ejemplo de Signorelli porque «+ conocido por todos ¥ porque en todas la buenas ediciones et reside Ng ‘muertepamovabsoluto, por una eansfereniaque ni sigue “evide palabras sinolesonemst que ciculan a partir del Bo aque s© desprende de oltratio. como factor comin con Totticelt que c= quien csconde la rim para conduclnas a través de Bosnia al Her de Herzegovina, Herr de la Sef ‘gee reconace la diqidad del native al médico unido com Ia fatalidad, y permite aleanzar en Trafoi cl punto de Uamado de la represion por Is noticia que acaba de recibir Freud del tieidio de uno de sus pacientes (afectado de impotencia sexual) ‘Puede hacerme entender diciendo que eteehladastide ‘maquina tazamonedas” de esta. presentacion Jo. que me colma? En otros términos, aquello de lo que se trata por el momento e del modo en que Fread concebia el incons- Gente, de los modos propios para operar con él y de saber si ain estamos all Si el recurso al texto de Freud nos aporta el testimonio sempre renovado de que éste se profundiza en un sentido sempre mis orginico a medida que se lo comenta, digo que se lo comenta auténticamente y no se lo reduce a resimenes, si los tesoros siempre nuevos que se deseubren en un tal comentario nos evan a las verdades primeras, las mis significance com el signfieado-ta-que-wieeddeja-en ta som; Digs co es sos ces » ceclarecedoras para nuestro pensamiento y muestra prietica, fo que ustedes no reprobarin este mésodo. Sr Byppalite. Qusiers primero asocianne a los comentarios de mi amigo Mereau-Ponty. EI Dr. Tacan nos enseha a comentar a Freud a la vex como filisofos y como médices ‘iene el mrita de enderesarciertasinterpretaciones poi sistas de Freud, que no reconocen el sentido y el lcance de 5x obra. Pero el Dr. Lacan, como Soctles, nos tortuta usa el lenguaje para introducimos en aporias siempre nuevas, y yo runea etoy demasiado seguro de comprender ten particular qué significa en dt la nocion de sujeto, La reacin de eujeto con eyo (mei) y lt superacion evidente de estas nociones relativas hacia una alterdad absolut? Existe, en el Dr. Lacan, la nocién del Ouro (con una O rmayéecula)nocién que supers a la del sjeto. Lo que se revela en el didlogo psicoanalitco, es, si entiendo bien, la trascendencia del sgnificante,el campo tel smboliamo, que al ‘gil que una formidable maquina ( las relaiones de familia fon um cemplo. de este significant), nox almpay_ nos domina. ‘ero eita-trascendencin debsignifiant, caracteristca ela vida mana, nosonenta-haciatnaenseva-pregunta inevita- ble. Noose: puede. pensarsel-significantessin=susrelaci6n, al menos global, con-ehsignitieade. Rs-esta-rlackin time del Usted interpreta cl sintoma leyéndolo en esa dimension del ificante, pero esa dimensién a au vez plantea Ia pregunta fatima de Is relacién con el significado. FI sintoma es un tigno de ignoy dpero qué et cl signo en general sin Ta invencin dltima del sentido? Dr. Lacen, Sin duda, Ia situacion paradéjica es hablar del Tenguae, pero solamente en aparienca, st la funcidn de la 0 Imrenetaney tes palabra o# tan alo que nosotros en ells adguiramos muestra fuga. Feronalmente no puedo mis que sucribir esa epecie dee: ‘uccin que usted acaba de hacer, ensuma, lo que enseo. Al final de todo esto, estoy de acuerdo con usted, vemos que hay una dificult que ea sguiente, en efecto, que esta ‘elacion con el sigiicante en si misma no e pura y simplemente padecida, inmanente. En otros términos, ques “et sipsilicad en misslviom com ef signifiante? ‘Aqui nosotres tenemos muchas cosas que decir porque, justamente, hasta certo punto, el sintomaanalitco es alge de este orden, c¥ un sgnficante en segundo grado en tant ‘ue participa deexa vlan cone significance Ustedes me dram: “Ale sjeto est completamente en In sombra” Hn efecto, es exactamente asf como form lat cosas. Hl inconsciente exe dacursa del Ota. Lo que ocore se sta en una alterdadoriginaria. Por més que intentemos penetrar ese mis alla en el aniliss, nox avlentramos alli Ineuestionablemente “por procuracién”, ponque es en el pa Giente donde lo descubrinon en tanto que avalista y nla trasferenciaen tanto que aalzad. ‘Si intentamos abordar exe mis ali por la experiencia dl pensumiento que brew hizo descubrendewemeonacients- lick de 8a. teacionedel hombrecontsigmificante, creo {que de este mov, no es en vano que constatamos que Fred se ib leva a habla del nsimde muerte, porque fin de cuentas, ‘iguilicane, es quia alli, tan slo, donde ests el Tague des ‘elacin, de su verdaderarelacim com si propia mere St. Hippolite. Bn sua, tes inefable! Dr. Lacan. iPor eso yo no hablo de ell! Sr. Gaston Berger. Al levantar Ia sein, expresemos wna vex ris nuestro agradecimiento al Dr. Lacan y vestras felicia: clones por haber defendido tan brillatemente st teis y respondido asus numero intelocutares CARTA A WINNICOTT elas coerce ‘netoct ition s gem ap opis wtp Soret deka Ville La Brigid - Pares de Saint-Troper - Saint-Tropee - Vor (Mi may querido amigo, ‘Llevo conmigo st carta desde el 11 (digamos el 12) de febrero, en que la recibi. Sélo ahora después de algunos dise de vacaciones me siento sulicientemente descansado como para responderle a mi gusto (ahérrese,ahOrreme, imaginar lo ‘que esto representa como ausencia de repo). Heme aqui pues releyéndola y saboreando como por primera vez su amabilidad. Pongamos fn a la vergtenza que ‘experimenté ante la errata que alteraba su nombre, Yo tan sblo en la ita de un texto, sino en tame autor que honraba ‘muestro sumario' . Errata si: quien corrgié las prchas, pese a ‘conocer tanto su nombre como sus artculos, no viola falta fl imprentero. El ridiculo recte sobre todos nosotros; no se ffenda por ello 2 Imerrncnes ytr28 En Io que se reflere a la amable oferta que usted me hace e ira hablar a la Sociedad de Londres, como no ser sensible a ell euando se rodea de explicaciones tan profundamente Denévolas. Tal como ellae te presentan, cmo pensar siquiera en molestarme por esat convenienciae, atin cuando ‘lls me reeuerden aquello que constantemente me hiere? ‘Tenfa demasiado que hacer para responder a su invitacion anes de las vacaciones (rei mil retorno de Bruselas donde di dos conferencias) Pero iré cuando comien- ‘el flo, en el momento en que a usted le convenga y en las ‘condiciones que usted establezea, ‘Consagré mi afio de teminario a intentarplanteat Ins bases ‘de una Ftica del psicoandlisis, Pienso que utted me tiene con- fianza suficiente como para imaginar que medi las dificl: tades, Ia audacia del tema. La pasién del trabajo no me deja tiempo para ningin vano arepentimiento Podlria empero, quizis, sentir uno hoy rexpecto a To que used me dice acerea de no haber podido asimilar adecuada- ‘mente el sentido de mi articulo ni medir su sleanee® Bs en este punto donde puedo sentir lo que piende fengetansa por no tener en nuestra comunidad a difusion ronal. ¥ esto me resulta ain mis sensible cuando se trata de st con quem seto que tengo tants zones pare Puedo precisar que elegiy para exe memorial de Jones, hablar de au teoria del simbolismo: 1. porque encuentro su esfuerzo entre los mis fundamen: tados para situar en relacién a I metifora, es decir a una figura del lengusje, los efectos Hamados de simbolismo en andlisis(amentando que este esfuerzo, hasta mi, haya queda: do sin continuacién);, 2. porque su fracato es instructivo, como aon los fracatos de las mentes vigoroeas. Los agujeros qque muestra s empresa ddesignan Tos lugates donde ella debe ser ectficada; 3. porque encuentro en ella nuevamente una confirmacion (onee Wome o de mis tess sobre In Funcién privilegiada del fal: el modo en fque Is derive de sus relaciones con el sigificante esti ilustrado de manera mucho més deshumbrante en la m fen que lo es 4 pesar del autor, por el hecho de que cada uno fe los cjemplor que éste se ve Mevado a promover para satisfacer a teoria no es mis que un simbolo flico, ‘Sin embargo, esto sélo puede scr bien comprendido por aquellos que saben lo que yo hago gitar de decisivo (para el pensamiento de nuestra accidm como para su tenia) alrede- ‘dor de ls relaciones del sgnficante con lo real. Posicién que resume (p. 9) Ia afrmacion de que “la relacion de loreal con To pentado no es la del significado con el significante, y Ia primacia que lo real tiene sobre lo pensado se invieste del ignificance al sigificado™. DDigamos que hay que invertr Ia pasvidad implicada en ef verbo signifiear y concebir que el siaificante, mucho mis ‘qué representatio, marca lo real. 'No 4 equivoque. No hay en esto ni idealism ni siguiera simple fosofia, sino tan xélo exfuerzo para invert un prejuicio cuya falsa evidencia se confunde con todo lo que forma el mayor obsticulo a nuestra experiencia, con todo lo que nos desvia del camino en su coafiguracion exacta, con todo lo que nos arrastra a camuflala para hacerla admitir fuera ‘Admiro en Jones una profunda apercepcién del verdadero relieve de esta experiencia, y habria podido encontrar mu: ‘hos otres términos originales de st obra, a afinisis, 0 la nocién de privaciin como diferent> de la frustracion, 0 hhubiese podide demostrar lo que ella aportan a lo que yo mismo enseio. Hlegi este articlo sobre el simbolismo porque rme_permitia eaclarecer para. mis aumnos algunos puntos difieiles de Ia ceoria y de la historia anlitieas Esto es lo que me divige siempre en mi elecci6n. Todo lo aque he escrito desde hace siete afi slo vale en elcontexto demi ensefanca. “ Ucn tere ‘fuera, no puede wated saber todo lo que construi sobre una distinciin tan simple, deisvay fundamental como la del deseo. de la demands, Fla aparecers con varios aot de retro bajo la forma de una nueva version de mi informe de Royaumont (1958) en el préximo nimero de lt Prychanalyre (sted reeuerda quris el titulo: The rules of the eure and the lures of ts power) Y, sin embargo, cémo me siento sostenido y de acuerdo ‘con sn investigaciones en au contenido y en su estilo. Ese “objeto transicional” del que mostré a los mios todos sus méritos, no indica acaso el lugar donde se maxca precozmente cata distncion del deseo en rclacion ala necesidad. ‘Me parece ahora cmpero que cs nccesario que yo retina todo eae esfuerzo en una obra que fje Io esenca Incluso si yorno tuviese el tiempo de hacerlo, se que un impubo es dado un grupo donde tna direceitm sera preservala el tiempo suliciente como para ser tanmitida incluso si se olvida su tigen Como todo esto seri forjado en este relativo aislamicato no es una citation que me conciema particularmente, La confusion de lenguas en el interior de la Internacional me gquita mucho de mi pena de haber continuado ai eaters fuera deel Usted sabe quizis que hacemos este aio un pequeno Congreso con los holandeses en Amsterdam sobre la sexuli- dad femenina. Otro tema, deseuidado despuzs de Jones, sobre el cual rei deber Hamat la atencion de nuestra epoca. Me abstengo esta ver de presentar alli un informe, abrté el Congreso y me interesaré menos en interveni en él que en ver qué fo que darin ali aquellos a quienes forme, Estoy aqui con mi mujer y mi hija menor. La otra, Laurence, la hija de mi mujer, que usted evoca tan amable- mente a propésito de Ia botela que se rompid en la cocinay nos provocd este aio muchas inguietudes (cosa de la cual ‘estamos orgullosos) habiendo sido detenia por sus relaciones ert Wet ss politicas, Ahora esti iberada, empero seguimos preocupados porn anunto que alin no esti cerrado. “Tenemos también un sobrino que vivid en muestra casa ‘coma am hijo mientras realizaba sus estudios, que acaba de ser condenido a una pena de dos aftos de prision por #1 actividad de resistencia ala guerra de Arges. (Que esta complete para usted el cuntto de lo que ocupa un. silencio demasiado largo. Que esto lo ayude a perdenirmelo, si agrego que mi pensamiento a menudo se drigié hacia usted Y su mujer, com toda la amistad que nosotros les hemos ‘rometido en mi cata for ever, J- Lacan 5 de agosto de 1960 NOTAS 2 se te et mai de ime 9 de eta Ls poche (FUE, sagen don ium ua ude dl seus ae Wao Tena pcan Trond Phomens one a ena anal 2 ie cm atin, el inn de epg 2A a semen ent Joa oe oti el olan (Reta #eI Breton Tp 907 St. PSICOANALISIS ¥ MEDICINA frei ten are it Thee 0 de ebro de 1966, ents Satire Me permitiin atenerme, en relacién a algunas de tas preguntas que acaban de ser planteadas, alas respuestas dela seflora Aubry, que me parecen suficientemente pertinentes. No veo que’ democratizar Ia ensefanea del psicoaniiss plantee otro problema mis que el dela definicion de nuestra ‘democracia. Ella es una, pero existen varias especies concebi bles y el porvenie nos leva hacia otra Lo que erela haber sportado a uns reunién como éta, caracterizada por quien la convoca, es decir el Colegio de Medicina, es precisamente el abordar un tema que nunca tuve {que tatar en mi ensehanza, el del higar del psicoanilsis en la medics, ‘Actualimente, este ugar es marginal y, como lo he escrito ris de tna ver, extraterritorial. Ex marginal debido a la pposicion de la medicina respeeto al psicoanilisis, al que sudmite como una suerte de ayuda externa, comparable ala de los psicélogos y a la de ottor asistentes terapéuticos. Es extestersitorial por obra de les psicoanaistas quienes, sin dduda, tienen sus razones para querer conservar esta extra territorilidad. Ellas no son las mias pero, a decir verdad, no pienso que mi anhele bastare para cambiar al respecto las cosas, Encontraran su lugar en su momento, es decir muy Prone y meine ” ripido, si consideramos el tipo de aceleracién que vivimos en ‘evanto a la parte que le toca al ciencia en la vida comin. Quisiera hoy considerar ese lugar del psicoandlisis en Ia imedicina desde el punto de vata del mico y del apidisimo ‘ambio que se esta produciend en lo que lamaria la funeion fel médico yen su personae, ya que éste es también un ‘lemento importante de su funcion. Durante todo el periodo de la historia que conocemos podemos califiesr como tal esta funcibn, este personaje del ‘médico, han permanecido con gran constancia hasta una paca reciente, Debe sefalarse, empero, que li prictica de la medicina rmunea dejo de tener un importante acxmpatamiento doctri- nario. El hecho de que durante un tepo bastante corto, en dl siglo XIX, las doctrinas invoeasen a ciencia, no ls volvio rie ciemifieas. Quiero decir que las doctrinas cientificas invocadas en Ta mevicina eran siempre, hasta una época reciente, Ia recupericion de alguna adguiscion cienitiea, pero con tn retarde no menor de veirte aftos. Esto muestra Elaramente que este recurso slo fimcion’ como susttuto y para crmatcarar lo que anteriorments hay que ubicar mis bien como una suerte de Filosofia. ‘Al considerar la historia de Ia moticina a través de las épocas, el gran médica, el médico tipo, era un hombre de prestigio y de autoridad. Lo que veurre entre ef médico y el fenfermo, ficilmente ilustrado ahora por comentarios como Tos de Balint de que el médica al recear se receta l mismo, siempre sucedio: as el emperador Marco Aurelio convocaba a Galeno para que le vertiese con sus propias manos a teriaca por otra parte, Galeno quien eserib en su Tratado que el fen st mejor forma es tabién un filbsofo; no Timiténdose esta palabra al sentido historicamente tardfo que tine en In filosofia de ls naturaleza. Pero den a esa palabra el sentido que quieran, Ia pregunta que se trats de situar se esclarecerd a partir de ottos puntos « ewrncones xn de coferencia, Fienso que aqui, aunque ac trats de una ‘sstencia en su mayoria médica, no se me pide que indique To que Michel Foucault nos aporta en xu gran obra sobre un método historico-ritico para stuar la responsabilidad de la ‘medicina en la gan eis tc (dec, en lo conceriene a Ia define del hombre) que él eentraen tomo al astamien to de Ta locus; tampoco se expera que introduaca esa otra obra “Nacimiento dela clinica" en tanto que en ells fj lo {que entaia la promocion por parce de Bichat de una mirada fe 36 fijaen el campo del cuerpaen exe como tiempo donde Subsite como entregada ala muerte, ex deci, el cadver. stin mareados de este modo lor dos Feanqueamientos, a través de Ios eles la medicina consuma por ma parte el cece de Tas puertas de un antigo Jano el que redoblaba en forma Jmecuperable todo gesto humana com na figura sngrads. La ‘medicina es una comelacion de este frinquesmiento, Fl paso de ls medicine al plano dela cena inlaso el hecho de (que la exgencia experimental haya sido inducida en la Medicina por Claude Bemard.y sus compaferos, no. ct algo que cuente por sf solo, el equilibria exta en otro fad. a medicina enttb en fase centifica en tanto surg un ‘mundo. que, en lo sucesivo, exige lon condicionamientor necesarios en la vida de todon en la medida que a presencia de La ieniaincluye a thos en ss efectos as funciones del onganimo hunano sempre fueron cbje to de una puesta a prucha de acuerdo con el context socal ero, al hacérslas funciona, svven en las organizaciones lumen difeencadss, que no habrian mac sn la cienci, ‘Al mético se le frecen en el laboratrio ya consitido, in. uso ya proporcionad, eréditor sin limites que empleari para reducir ets funciones a montajes equivalents aquellos ‘he esas otras onanicaiones, es det, que tengan estat de subsintencn etic, Gitemos simplemente aqui, pata aclarar lo que queremon cen y mats » decie, lo que debe nuestro progreso en a formalizacion funcional del aparato cardiovascular y del aparato respira: {otio, no sélo a la necesidad de operatlo, sino al aparato mismo de su inseripeidn en tanto que impone, a partir del alojamiento de lor sujetos de esas reasciones en los “satéli- tes": o sea lo que se puede considera formidables pulmones de acero, cuya construccidn misma esti vinculada con su Aestino de soportes de determinadas orbitas, drbitas que seria harto. equivocado amar edsmicas, pres a esas drbitas, el cosmos no las “conocia”. En sua, enn inico movimiento se revel la sorprendente tolerancia del hombre a las eondicio- es acsamicas, incluso la paradoja qu lo hace aparecer alli de algin modo “adaptado”, es abi como se misestra que cate xosmismo es lo que la Ciencia corstruye. Quien podia Jimaginar que el hombre soportaria may bien la ingravidez, quien podia predecir lo que advendria def hombre en esas condiciones si nos hubiésemos atenido a las metiforas filos6> fieas, por ejemplo a exa de Simone Wel, que hacta de la gra: ‘edad una de las dimensiones de dicha netifora. “in la medida en que ls exigencias socials eatin condicions- das por laaparicin de un hombre que s-ve alas condiciones de tan mundo eientific, dotado de nuevos poderes de investiga com y de bisqueda, el médico se encuentra enfrentado con problemas nuevos. Quiero decir que d médico ya no tiene nada de privilegiado en Ia jerarquia de ee equipo de cienti ‘os diversamente especialzados en las diferentes amas cient Feat. Desde el exterior de su funciin, principalmente en la ‘organizacin industrial, e son proporcionaos los medtos y al mismo tiempo las preguntas para inteoducir lay medidas de control cuantitativo, los grificos, las escalas, los datos estadis- ticos a través de los cuales se establecen, hasta la eseala microscépica, las constantes biologics: y se instaura en st dominio ese despeyue de la evidencia del éxito que corres: ponde al advenimiento de los hecho. [La colaboracion médica seré considerada bienvenida para programar las operaciones necesarias part mantener el funcio: fhamiento de tal o cual aparato del organismo humano en condiciones determinadas, pero después de todo cqué tiene ‘que ver todo esto con fo que llamaremes la posicion tra ‘icional del médieo? EL médica es requerido en In funcién de cientifice fi: siologist, pero autre también otros tsmados: el mundo cientfica welca entre sis manos tin almero infinito de lo que puede producir como agentes terapéuticos nuevos, ‘quimicos o biologicos, que coloea a disposicidn del pilico, le pideal médico, cual si fuere un distribuidor, que los pong a pricba. £Dénde esti el limite en que el médica debe actuar YA qué debe responder? A algo que se llama la demand, Diria que es en la medida de este deslizamiento, de esta cvohicion que cambia la posicn del médico respecto de ‘aquellos que se dirigen a él, como llega a individuaizare, a ‘specificarse, a valorizarse retroactivamente, Io que hay de sriginal en esa demanda al médico. Este desarrollo centifieo inwugura_y pone cada vex mis en primer plano ese nuevo derecho del hombre a la salud, que existe y que se motiva ya fen tn organizacin mundial. Kn la medida en que el registro de la relaciom médica con Ia salud se modifica, donde ex serte de poder generalizado que ex el poder de la ciencia brinda a todos Ia posibilidad de ir a pedile al médico ‘cuota de benefcios con un objetivo preciso inmediato, vemos Gbujarse 1a originaidad de una dimension que Uamo la demanda. Es en el registro del modo de respuesta a la ddemanda del enfermo donde est la posibilidad de superviven- «ia de la posiiém propiamente médica. ‘Responder que el enfermo viene 4 pedimos la cura no es responder, pues cada vez la tarea precisa, que debe realzarse con urgencia, no responde pura y simplemente a una posibili- dad que se encuentra al aleance de Ia mana, supongamos: ‘un sparato quirirgice oa In administracon de antibiotios (¢ incluso en estos eatos todavia debe snberse cual e+ st conse- Pecan» men ” ‘uencia para el porveni), existe fuera del campo de lo que se modified por el beneficio terapéutico algo que permanece constante y todo médico sabe muy bien de qué se trata. Guando el enfermo « remitido al nédico © cuando lo aborda, no digan que espera de él pura y simplemente la fexracion. Coloca al méico ante fa prusba de sacarlo de au condicién de enfermo, lo que 6 totalmente diferente, pues ‘esto puede implicar que él esté totalmente atado ala idea de ‘conservarla. Viene a veces a demandamos que lo autentifique mos como enfermo; en muchos trot casos viene, de la ‘manera mis manifesta, pra demandarles que lo preserven en ‘su enfermedad, que 16 traten del modo que le conviene a 4, el que Te pemmitiri seguir siendo un enfermo bien ins talado en a1 enfermedad. ¢Necrsito seav0 evocar mi ex periencia mis reciente? Un formidable estado de depresion ansiosa permanente, que dura desde hace ya mis de veinte ‘ios, el enfermo venia a busearme aterorizado ance la idea dde que yo le hiciese lo més minimo. Al sola proposicion de volverme a ver cuarenta y ocho horas mis tarde, yay la madre temible, que durante ese tiempo habia scampado en mi sala de espera, habia ya logrado tomar dposiciones para que nada de esto ocurriese. Esta es una experiencia banal, silo la evoco para recordarles la significacion de la demanda, dimensién donde se ejerce hablando estrictamente la funcién médica, y para introducie lo que parece facil de captar, aunque no haya sido seriamente imterrogado mas que en mi escuela, a saber, la estructura dela {alla que existe entce la demanda y el deseo, Una vex que se ha hecho este comentario, surge que no es necesario ser psicoanalista, ni siquiera médico, para saber que ‘cuando cualquiera, nuestro mejor amigo, sea hombre o mujer, ‘nos pide algo, esto no es para nada idémtico, incluso a veces cx diametralmente apuesto, a aquello que desea. Quisiera retomar aqui las cosas en otro punto, y hacer notar que si es concebible que lleguemos a una extensién ‘cada vez mis eficaz de nuestro procedimientos de interven’ ‘iin en lo concemiente al cuerpo humano en base a los ‘progeesos cientificos, el problema no podria resolverse a nivel dela psicologia del médico, com una pregunta que relrescaria el término de psicosomatico. Permitanme det tar mis bien como falls epistemo-wmitica, el efecto. que tendra el progreso de la ciencia sobre la relacion de la smeddicins con el ewerpo. Nuevamente aqui, para la medicina, la situacion es subvertida desde afuera. Por eso, nuevamente fqui lo que, antes de ciertas rupturas, permanecia confueo, velado, mezclado, embarillado, aparece con tal brill, Pues lo que esté excluido de Ia relaeibn epistemo-somitica ¥justamente lo que propondri ala medicina ol cuerpo en su registro purificado. Lo que se presenta de este modo se presenta como pobre en la fiesta donde el cuerpo brillaba recién con la posbilidad de ser enteramente fotografiado, radiografiado, calibrado, diagramado y posible de condi ionar, dado’ los recurios verdaderamente extraordinarios ‘que garda, pero quird también ese pobre le trae una ‘portunidad que le llega desde lejos, a saber del exilio al que prosenibid al cuerpo la dicotomia cartesiana del pensamiento ¥ de la extensidn, [a cual cimina completamente de st prehension todo Io tocante, no al cuerpo que imagina, sino alcuerpo verdadero en su naturaleza Exe cuerpo no se caracteriza rimplemente por La dimen- sim de la extension: un cuerpo er algo que esti hecho para ‘ez, gozar desi mismo. La dimension del goce esti excluida completamente de lo que lamé la relacion epistemo-somat ca. Pues la ciencia no es incapan de saber qué puede; pero cll al igual que el sujeto que engendra, no puede saber qué ‘quiere. Al menos lo que quiere surge de un avance cuya mar: cha acelerada, en nuestros dias, nos permite palpar que supe 1 8 propias previsiones, ‘Podemos nosotros prejuzgar acerca de ella, por ejemplo, ppor el hecho de que nuestro espacio, ya sea planetario 0 Pavoni» mete o ‘tansplanetario, pulula con algo que bay que Hamar clara- mente voces humanas que animan el codigo que eneventran fen ondas cuyo entrecruzamiento aigicre una imagen total- mente diferente del espacio que aquellaen la cual los torbell- nos eartesianos establecian su onden en el cielo? Por qué no hablar también de la mirada que ahora ts omnipresente, bajo 1a forma de los aparaios que ven por nosotros en los mismos Iigares: 0 aca algo que no es un ojo y que isla la mirada como presente. Todo esto podemos porerlo en el activo de la iencia, pero nos hace alcanzar lo que en esto-nos concieme, no diré como ser humano, pues a decir verdad Dios sabe qué se ata detris de ese fantoche que se Lama el hombre, el ser humane o la dignidad humana cualquiera que sea la denori nacién bajo Ia cual cada uno de noxotros coloca lo que ‘sucha de sus propiae ideologiae, més 9 menos revolliciona rine © reaccionarias. es necesario que ‘dl médico se hays entrenado en plantecr los problemas a nivel de una serie de temas cuyas conexiores, cuyos nudes, debe conocer, y que no som los temas corientes de la filosofia y de la psicologia. Los temas corrientes en ciertapritica investi szadora que se llama psicotéenica, donde las respuestas estin ddeterminadas en funcion de ciertas preguntas, ellas mismas registradas en un plano utiitario, tienen su precio y su valor n limites definidos que nada tienen cue ver con e! fondo de aquello que esti en juego en la demada del enfermo, A final de esta demands, la fancia de la telacin con et (Ty ten tants niin ve vey sujet supuesto al saber, revela lo que llamamos la “transe- rencia". En la medida en que mis que aunca la ciencia tiene Ja palabra, mis que munca se sostiene ese mito del sujeto supuesto al saber, y esto es lo que permite la existencia del fenomeno de la transferencia en tanto que remite a lo mis srraigado del deco de saber. En la épaca cientifiea,el médico se encuentra en una doble posicin: por un lada, tiene que enfrentar una carga energtt fa cuyo oder no sospecha sino se Te explica; por el otro, debe colocar esa carga entre paréntesis, debido justamente los poderes de los que dispone, a los que debe distribu, al plano cientifico en que et situado. Quiéralo o no, el médico fti integrado a ese movimiento mundial de Ia onganizacién de una salud que se welve piblica y, por este hecho, nuevas preguntas le serin planteadas En ninglin easo podri motivar el mantenimiento de st funcién propiamente médica en nombre de un “privado" que seria atinente a lo que se lamariaelseereto profesional, y no hhablemos demasiado del modo en que es observado, quiero decir en la prictica de la vida a la hora en que se toma el ‘coac. Pero no cs éate el resorte del seereto profesional, pues si ente fucre del orden de lo privado, seria del orden de Tas rmismas Muewaciones que han acompafado socialmente la seneralizacion en el mundo de la prictica del impuesto a hs Jinanciae. Se trata de algo diferente: ex estrctamente de esa Tectura por Ia eual el médico e eapas de conduct al sujeto a quello que esti en cierto paréntess, aquello que comienza fon el nacimiento, que termina con la muerte y que entrafa las preguntas que se despicgan entre uno y otra EE nombre de qué los médicos podin estatuir acerca del derecho. ono al -nacimiento? &Cémo responderin a las texigencas que may ripidamente confluicin con las exigencias| de la productividad? Pues si la salad se wuelve objeto de una ‘organizacién mundial, se tratari de saber en qué medida es productiva.