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HISTORIFMiLTAR ’ WEDIWS i SLIBBAOSS | a in 0 m ESidel tite los MEDIOS BLINDADOS ew la Guerra Civil Esuaiiola Teatro de OPERACIONES del MATE Edita: AF Editores /Cromo Parcelas 18 a 20 - Pollgono Industrial San Cristobal 47012 VALLADOLID (Espana) - Ap. de Correos n® 2038 Tino: 983 20 69 28 / 983 39 05 83 / 983 24 31. 41 Fax 983 39 53 36 / 983 21 26 76 E-Mail: quiron@alcanizfresnos.com http://w libromedia.com/quironediciones Eulitor: Carlos Fresno Crespo. Director Artistico: Luis Fresno Crespo. Autores: Artemio Mortera Pérez lustradores Luis Fresno Crespo - Julio Lépez Caeiro Equipo Editorial Diserio y maquetacién: Carlos Fresno de Vega Tratamiento fotogratico: Diego Hernandez Buz6n Colecciones Fotograficas Archivo «Canario» Azaola - Archivo Editorial ‘Archivos particular del autor Archivo General de la Administracién (Alcalé de Henares) Servicio Historico Militar (Avila) © 2007 Alcafiz Fresno’s, S.A. ISBN: 978.84-96935.020 Depésito Legal: VA1149/99 Disefio, maquetacién e impresion: G/ Cromo P. 20 Poligono Industrial San Cristobal - 47012 VALLADOLID (Espafta) Encuademnacién San Cristobal Encuadernaciones, S.A. - C/ Cromo P. 18 y 19 Poligono Industrial Sen Cristobal - 47012 VALLADOLID (Espafia) les MEDIOS RLINDABOS eu Ja Guerra Civil Teatro de OPERACIONES del NORTE 36/37 Artemio Mortera Pérez Tustraciones Luis Fresno Crespo y Julio Lopez Caeiro AF EDITORES eE alcaitiz/fresno’s sa. En julio de 1936, el Alzamiento contra el Gobierno del Frente Popu: lar fracasé en las cuatro provincias ~Guiptizcoa, Vizcaya, Santander y Asturias- que conforman la mayor parte del litoral cantabrico penin- sular, que, @ su vez, quedaron separadas ~aisladas- del resto del territorio republicano por el triunfo de la sublevacién en Navarra, Ala- va, Castilla la Vieja, Le6n y Galicia, En las dichas provincias alineedas con el Gobierno se sostuvieron durante un tiempo relativamente breve dos focos de resistencia Nacionales, en los cuarteles de San Sebastian y en los de Gijén, donde se refugiaron las guamicio- nes de ambas plazas tras ser ven. cidas en Ia lucha callejera, y otro mas con cardcter indefinido en Asturias -Oviedo-, que los guber- namentales fueron incapaces de aniquilar y que propicié la tempra- na ocupacion por parte de los nacionales de la Asturias occiden- tal en su afan por socorrer a las fuerzas cercadas en la capital del Principado. Ni en las provincias que se all- earon con el Gobierno ni en las sublevadas que se enfrentaban directamente a las mismas existia Antecedentes Unidad blindada alguna. Las unide- des de este tipo con que contaban el Ejército espanol o las fuerzas de ‘Orden Pablico eran minimas y nin guna de ellas se asentaba en los territorios que constituirian el fren te 0 teatro de operaciones del Nor- te en la cruenta guerra que se ini- ciabe. No obstante, si se encontraban en ellas las principe: les industrias que habian proyecta- do y construido algunos de los escasos vehiculos acorazados pro- ducidos en Espafia antes de la guerra por lo que, aunque en 1936 no se encontraba ninguno de ellos en fabricacién, quedaban algunos en las factories 0 afectados a las unidades militares préximas. Eran éstos: los cuatro carros de comba- te Trubia A4, construidos en la Fabrica de Artillerfa de la poblacién asturiana de ese nombre, uno de los cuales permanecia en la propia Fabrica, en tanto que los otros tres habian sido entregados al Regi- miento «Milans n.® 32, de guarni- cién en Oviedo para que, oficial mente, continuaran en 6! sus Pruebas pero, en realidad, como Un destino a extinguir; dos “camio- nes protegidos", de los que habia blindado el Centro Electrotécnico y Primer carro Trubla terminado de ta Serie A, sobre una plataforma ferro- Viaria. Posa para la foto, ante él, todo el personal participante en su cons truccion. A la derecha, el maestro de Fabrica don Rogelio Areces, de Comunicaciones, de Ingenieros, para la campafia de Marruecos, afectados, uno de ellos, igualmen- te al Regimiento «Milans, mientras el otro io estaba al Batallon de Zapadores n.2 6 de San Sebastian; dos carros blindados Bilbao, de los construidos para las companies de Asalto del Cuerpo de Seguridad y para el Grupo de Autoametraliado- rasCaiion de Caballerfa en los talleres que la Union Espafiola de Construccién Naval tenfa en Ses- tao, que adn permanecian en la factoria, y cuatro camiones blinda- dos Ferrol, construidos por iniciati- va de! Regimiento de Artilleria de Costa n.F 2, de guamicion en esa plaza, por el Parque de Artilleria de la misma, Comenzando por los més anti- guos, diremos que los “camiones protegidos” habien sido alistados Dor ef Centro Electrotéenico y de Comunicaciones de Ingenieros, en Madrid, @ partir de 1921, para ‘Teatro DE OPERACIONES DEL Norte. (1936-1937) reforzar de alguna manera a los auténticos carros de combate, adquitidos en Francia en ese mis ‘mo afio a instancias del Ejército, que deseaba contar con vehiculos acorazados para la campaiia que estaba llevando a cabo en Marrue- cos. Se hablan comprado seis carros Schneider CA.1, con los que ‘se organizé una Baterfa de Carros de Asalto de Artilerfa, y once Rea nult FT-17! , que fueron encuadre: dos en una Compaiiia de Carros de Asaito de Infanterfa, pero el total ‘se consider6 escaso para las nace: sidades y, recordando los buenos servicios que habian prestado dos camiones blindados Schneider durante fa campafia marroqui de 1909/10, se pidi a la Maestranza de Artilleria de Madrid y al Centro Electrotécnico de Ingenieros, que blindaran por via de ensayo algu: os camiones. Experimentados los primeros ejemplares en Marrue- 0s, los blindados de Ingenieros dieron un rendimiento muy supe- rior, por lo que le fue confiada ta construccién de “camiones prote- idos” a dicho Centro, que llego a entregar 31 hasta 1925. Estaban realizados sobre camiones comer- ciales de diferentes marcas —Fede- ral, Nash-Quad, Benz y, sobre todo, Latil-y no se atenian'a un esque- ma de blindaje Gnico, ni siquiera entre los reslizedos sobre chasis de la misma marca. No se trataba Primer carro de combate construido en la Fabrica de Trubla en 1925, sin pro- Yyecto ni presupuesto oficiales; debido tan s6lo @ Ie iniciativa del capitan don Carlos Ruiz de Toledo y al apoyo y la ‘comprensién de la Direccién del esta- biecimiento. (Foto: Coleccion Martin ‘Carrasco Marqués) propiamente de vehiculos de com- bate, sino de enlace y abasteci- miento, aunque también fueron empleados con éxito como explora: dores y en misiones de otros tipos. Una ver pacificado el Protectorado Mmarrogui, permanecieron un tiem- ‘bo en 6! constituyendo los Grupos Mixtos de Automéviles y Radiotele- gfefia de Ceuta, Mella y Larache, excepto dos de ellos el Federal n22 y el NashQuad n.? 4— que fueron enviados al Parque Central de Madrid. La baja paulatina de la mayor parte de los mismos prop Ciaria la disolucién de los citados Grupos, remitiéndose los escasos supervivientes a la Peninsula, don- de serian entregados como vehicu los de enlace a diferentes unida- des. Como mas adelante veremos, algunos de estos “camiones prote- gidos” fueron los primeros blinda- dos del Ejército utilizados en el Norte; mas concretamente, en Asturias. Por su parte, los dos “camiones protegidos" presentes ‘en Madrid desde 1931 -Ios ya cita- dos n# 2 yn# 4-, serian emplea- dos en la madrugada del 10 de agosto de 1932 para proteger el Ministerio de la Guerra del frustre- do asalto de los militares subleva- dos a las drdenes del general San- Jurjo. Tras la intentona tracasada, fueron agregados al Regimiento de Carros 1. Entretanto, el capitan don Car- los Ruiz de Toledo, que habia man- dado en Marruecos la Bateria de Carros de Asalto de Artilleria en sus primeras acciones de guerra, habia sido destinado a la Fabrica de Trubia, donde tuvo la oportuni- dad de apreciar las posibilidades del establecimiento en orden a la construccién de carros de comba- te. Con su entusiasmo y profunda experiencia en tal campo, logro convencer al director de la factoria, coronel don Victor Perez Vidal, ara que le autorizara a constr Un catto que habia proyectado con el afan de ofrecérselo posterior- mente al Ejercito. Se trataba de una situacion extraordinaria, ya que no existian disposiciones ni presupuestos al efecto, pese a lo cual se reunié un pequefio equipo, encabezado por el propio Rulz de Toledo y el maestro de fébrica don Rogelio Areces, bajo la direccién del comandante don Victor Lande- sa Domenech, al que le fue cedido: el antiguo Taller de Escarpa para materializar en 61 su proyecto. El ingenio que iba a construirse era un carro ligero de clara inspire cl6n en el Renault FT.17? cuyas limitaciones evidentes se pretendi- an superar. Asi, se trato de reme- diar su escasa velocidad y su nula capacidad para largos desplaza- mientos con la instalacién de un motor mucho mas potente (de momento, un Hispano Suiza de 40/50 c.v.) y un mejor tren de rodaje. En io tocante al armamen- to, constituido en el Renault por una sola ametralladora, que las operaciones habian demostrado por completo insuficiente ya que, a fa menor interrupcion de la maqui- na, quedaba el carro desarmado, ‘se adopto una original solucion al ‘equipario con une torre de comba- te compuesta por dos semi-torres ‘superpuestas, con giro indepen: diente, armadas cada una con una ametralladora. En 1925, una vez terminado e! prototipo, fue enviado a la Escuela Central’ de Tiro, en Carabanchel, donde superé con éxito todas las pruebas a que fue sometido, despertando un gran interés que se tradujo en la conce- sién del necesario presupuesto para la creacion en la Fabrica de Trubla de un Taller de Carros de Combate, asi como el envio en ‘comision del capitén Ruiz de Tole- 1 Con anterioridad -en 1919- se habia recibido en Espaia un solte- rio Renault FT.17 y, mas tarde -en 1925- se comprarian otros seis. 2 EI Gnico que aquellos hombres Conostan, ya que las ditima nove- dades en este terreno eran secre- tas y los otros carros existentes en Espafia los Schneider y las Chen! ietes Saint Chamond no eran sino otras tantas vias muertas en lo que @ su desarrollo se refiere. ANTECEDENTES Carro Trubia Serie A, primera versién, en fase de conclusién en la factoria ‘Asturiana; a falta adn de! armamento y los guardabarros, aunque ya tiene instalados los soportes para estos Uikimos. (Foto: Archivo General Militar de Segovia, via José M¢ Manrique) do y el maestro Areces a diversos paises europeos para estudiar los Gitimos avances tecnolégicos en esta materia, La Comission obtuvo escasos fru- tos. Todo lo relacionado con los cartos de combate estaba velado or el secreto militar y los paises: Visitados Gnicamente estaban dis- puestos a mostrar aquello que ya consideraban superado. Tan solo en Alemania, y dentro de la linea Indicada, pudieron acceder @ unos: chasis orugas, con un tren de roda je muy peculiar inspirado en el estudiado en 1918 para el gigan- tesco Panzerkampwagen K-Wagen de 150 toneladas. Su cadena, conocida por el nombre de Ori en lugar de los tradicionales esl bones, estaba formada por unos patines provistos de rodamientos que se deslizaban por unos carri- les fijos a los largueros del bast dor. El sistema agrac6 extraordina- riamente a los comisionados, des- de el momento que evitaba por completo el descarrilamiento de las orugas, problema que por aquella época causaba no pocas preocupaciones, de suerte que €stos adquirieron una pequefia partida de los citados chasis ~con los correspondientes motores Daimler de 4 cilindros y 75 c.v.-, asi como otros dos chasis mayo- res dotados de plataforma y motor de 8 cilindros en V y 200 c.v. de potencia, con la idea de construir con estos Ultimos unos tractores apropiados para la recuperacién sobre el campo de batalla de los carros averiados. De regreso a Espafia con los materiales adquiridos comenz6 a desarrollarse en base a los mis- mos el proyecto de! nuevo carro cuya denominaci6n oficial fue Caro Ligero de Combate para Infanterla Modelo Trubia 75 H.P:, Tipo Rapido, Serie #. En el proyec- to del mismo se contemplaron ide- as muy avanzedas para la época, tales como la conduccién median- te un circuito de aire comprimido 0 la proteccion contra gases de la cémara de combate merced a la sobrepresién que un compresor proporcionaba a la misma, impi- diendo la entrada en ella de cual quier emanacién dafina del exte- rior. El Trubia Serie A llevaria la misma torre doble de su antece- sor, compuesta por dos semitor- res superpuestas € independien- tes armadas cada una de ellas con una ametralladora Hotchkiss de 7 mm., aunque estaba previsto que la semitorre inferior montara en algunos ejemplares un cafion Are- llano de 40 mm. modificado. Remataba la torre un estrobosco- io que proporcionaba al personal de la misma una vision panorémi: ca, al tiempo que protegida, del exterior. Como ya se ha dicho, el tren de rodaje resultaba igualmen- te novedoso, pues su disposicién a base de patines que discurrian en tomo a un bastidor rigido, impe dia que la oruga descarrilara e incluso la pérdida de alguno de los patines no suponia la detencion de la misma. Sin embargo, con este sistema desaparecia practicamen- 3 Posteriormente, comenzaria a parecer en los documentos oficia- Tes como Serie Ad 6 Serie 4A, Tal vez por haber sido cuatro los veht gules concluidos que compusieron 8 Teatro DE OPERACIONES DEL NoRTE. (1936-1937) AnTECEDENTES Pégina anterior: Primer carro Tuba Serie A oncluido, Aparece acu fotogrfiado en el Taller de Carros de la factore asturians, exiblendo todo su armamente, includes los fusiles Mauser utiizables a través 60 las Dequerias rotulas lterales, te Ta suspension, que quedaba reducida a un Gnico muelle en el interior de cada patin con un reco- rrido de 37 mm., a todas luces insuficiente. La construceién de la preserie de cuatro carros estuvo presidida por la urgencia con que desde Madrid se apremiaba a la Fabrica la termi- acién de la misma. Existia en el Ministerio de la Guerra una injustif- ‘cada prisa por presentar los cerros de combate que obligé a enviarlos a la capital sin estar realmente a pun to, acompafiados por una serie de operarios que debieron alistarios durante el viaje. Alin asi, uno de ellos llegd a Madrid sin estar con- cluido, haciéndose preciso alquilar or unos dias un garaje proximo a la Estacion del Norte en el que poder terminarlo. Los carros fueron eva- luados en’el Poligono de Experien- clas de Carabanche! con notable ‘aro Trbia Serle A, en su segunda y dein: twa confguracion, efectuando ura demos- ttacién de superacién de penciontes on terenos de la propia Fabrica. (Foto: Museo. | del Pueblo de Asturias. Gin) 6xito, al tiempo que evidenciaron algunos defectos que convendria subsanar antes de iniciar la produc- cién en gran serie, Asi, se hizo pre- clso reemplazar las aspas de los ventiladores por otras de aluminio, al tiempo que se les dotaba de un pion de giro libre, para evitar as roturas que producian las paradas bruscas; se reforzeron multitud de elementos, como el techo del vehi- culo que soportaba el peso de la torre; el soporte del ventilador pos terior, de fundicién, fue sustituido por otro de acero forjado y los pati nes de la oruga, unidos a los esla bones mediante una grapa soldada, Por la que se rompran con bastante facilidad, pasaron a realizarse de una sola pieza de acero estampa- do. Se cambiaron el carburador y las bulfas por otros de mejor rendi- miento, se doté al depésito de car- burante de una nodriza para eviter los cortes de suministro producidos poor [os vaivenes, se suprimieron los guardabarros y se amplié la escot- lla det conductor, que al mismo tiempo era la de acceso al vehiculo, con otra afiadida a la Izquierda de la anterior, proporcionandole un mejor servicio. EI sistema de conduccion por aire comprimido, que durante las pruebas habia sufrido numero- 8a pérdidas a causa de las fuertes sacudidas @ que se vela sometido el carro por su rigida suspensién, fue suprimido y reemplazado por un volante que, a través de las oportu- nas bielas y pifiones, accionaba las ruedas de frenado y unos pedales para actuar sobre el embrague, que ahora era de friccién, de doble ono, en lugar del primitivo de ufias. Todas estas modificaciones fue- ron introducidas en uno de los carros que fue enviado en mayo de 1928 a Carabenchel, donde fue recepcionado el dia 19, para some- terse el oportuno ciclo de pruebas, ue superé a entera satisfaccion, La Junta encargeda de las mismas conclufa su informe afirmando que *...€1 carro ligero Trubla, recne por [o tanto todas fas condiciones exigi- bles para un carro de esta naturale. za". En consecuencia, se dispuso la fabricacion de! mismo; se inicia- ron los acopios de material y utilla- je y se dio comienzo a la construc- cién de un primer tractor portacarros a partir de uno de los bastidores pesados con motor de 200 cv. En noviembre de 1926 se habia creado el llamado Grupo de Carros de Asalto, dependiente organicamente de la 3.! Seccion de la Escuela Central de Tiro, que con- tarfa en plantilla con dos compaii- as: la Primera, de carros Renault, en la que se agrupaban los diez y 10 ‘TeaTRo DE OPERACIONES DEL NORTE. (1936-1937) El primer carro Trubia listado con areglo @ la segunda configuracion fue presentaco en febrero de 1928 ante las autoridades milta- res astulanas, encebezedas por ol general “Zavitaga (con Indumenteria clara). Se 2pc0- Clan, como caractersticas de esta nueva ersiOn, 1a ausencia de guardabarros, la ‘escola de acoso ampliada y la nueva fr ma de los patnes de la oruga Siete vehiculos de este tipo super Vivientes de la campafia de Marrue- cos, y la Segunda de carros Trubia, sin personal ni material esta cltima hasta que ~.../a fabrica de Trubia... entregue ef material que tiene en construccién". Sin embargo, todos estos proyectos fracasaron. Prime Femente, los enfrentamientos que Se produjeron entre el dictador Pri- mo de Rivera y el Ejército 0, mas concretamente, el Arma de Artille- fa, encargada de la fabricacién del material de guerra, que llevaron @ su disolucién, y, mas tarde, con el advenimiento'de la Repiilica, que no tenfa el menor interés en poten: ciar nuestras Fuerzas Armadas, sino mas bien todo lo contrario, hicieron que los planes de fabrica ci6n de los Trubia se suspendieran y fueran languideciendo hasta su total extincién. En mayo de 1931 iniciaba la Repiiblica la reorganizacién del Ejercito en ta que se contemplaba, en lo que @ unidades blindadas se ‘mismo caro det fotografia arte eee tuando une demostiacion en un monte px xia 2 la fectora, Evetuaimente, se halla desprovste del armarrert, del espalen y de Ia tapa df escotila principal iustvacén: Liss sno Crespo ANTECEDENTES refiere, la creacion de dos Regi: mientos de Carros de Combate de Infanteria~n. 1, en Madrid y n.2 2 en Zaragoza y un Grupo de Autoz- metralladoras-Cafién de Caballeria, al tiempo que se disponia la reu- nién de los “camiones protegidos’ supervivientes en una Agrupacion de Radiotelegrafia y Automovilismo en Marruecos, pero lo cierto es que no se disponia de vehiculos para completar sus plantilas. Por estas fechas quedaban tan solo quince FT.17 en servicio, los cuatro Trubia, de los que s6lo uno estaba listo, ‘hallandose los otros tres medio desmantelados en la Fabri ca, y un Fiat 3,000, que se habia adauirido en Italia para su evalua cién sin que llegara a tomarse nin- guna decision al respecto. En cuan to a los camiones blindados, el paso del tiempo, con sus conse- cuentes bajas, y'el envio de algu nos de ellos 4 la Peninsula, impi- dieron que se completaran las plantillas previstas para la Agrupa cién marrogui, que resultaria ast inédita, Por otra parte, el Ministerio de Gobernacion creaba en 1932 las Compafifas de Asalto dentro del Cuerpo de Seguridad, que dispondi ‘an de material motorizado entre el ue habria de contarse con algunos autoametralladoras. El proyecto de estos vehiculos fue encomendado a la factoria de Sestao de la Sociedad Espafiola de Construccién Naval, corriendo a cargo de un ingeniero de la misma que cont6 con el asesora miento de un capitan de Ingenieros, destinado en la Seocién de Asalto del citado Cuerpo de Seguridad. Se utilizaron para el mismo los chasis del camién Dodge Mod. K 32 de 1934 -ya utilizado por la Guardia de Asalto- que fueron blindados y pro Vistos de una torreta giratoria que albergaba una ametralladora Hotch kiss de 7 mm. Mod. 1914, al tiem- po que se sustituian los neuméticos de las ruedas delanteras por otros, impinchables. En cualquiera caso, e! proyectado carro -o mejor, autoame- tralladora Bilbao Mod. 1932 tarde ria bastante en convertirse en reall- dad, por [o que volveremos sobre é! mas adelante. Entretanto, la produccién de los carros de combate Trubia parecia definitivamente cancelada., lo que aa animé a dos de los principales par- ticipantes en el proyecto, el ‘comandante don Victor Landesa y el maestro de fabrica don Rogelio Areces, @ constituir una empresa comercial en la que construir veni- culos oruga, aprovechando asi la experiencia adquirida en este cam. po. El primer tractor por ellos pro yectado, con motor Mercedes de 60 cw, fue realizado por ja Compa iifa Anénima Basconia, de Bilbzo, ‘superando a entera satisfaccion las pruebas a que fue sometido en la falda del monte Malmasin Dicho tractor, que recibi6 la deno- minacién de’ Tractor Landesa, se inspiraba en la mecanica del carro Trubia modificado del que incorpo- raba el sistema de rodaje, aunque modernizado y, desde luego, inver tido para dejar el motor en posi cién delantera. Inmediatamente se tom6 la decisiGn de trasiadar la produccién a Asturias para {0 cual Landesa y Areces se asociaron con Uno de fos pratotipas Gel “Garro Bindado Bilbao Modelo 1932" efectuando sus prue bas en las abruptas cerreteras vzcainas. La matrcuia-provsional- del vehicuo indica la feona *2# semastre, aro 1933" TeatRo DE OpeRaciones vet NorTE. (1936-1937) la firma S. A. Juliana. Constructora Gijonesa, donde se llevaria a cabo el montaje final de los tractores mas, como quiera que no desea- ban desligarse por completo de la Fabrica de Trubia, con el fin de aprovechar su enorme potencial industrial y ta mano de obra alta- mente especializada, tomaron en alquiler las instalaciones de la Industrial Quimica del Nalon, prox mas a la misma, donde se cons- truirfan una serie de elementos que finalmente se ensamblarian en Gijon. Se construyeron asi dos Nuevos tractores con motor SEFA que fueron ofrecidos al Ejército para participar en las denomina: das «Maniobras del Pisuerga» cele- bradas en Palencia en octubre de 1932, donde se desempefaron con total éxito, si bien terminaron el supuesto téctico averiados al fallar ia sujecion de los motores al bastidor, por la dureza de la sus- pension, provocando la rotura de los carter. Asimismo, con el afan de incluir al Ejército entre sus clientes potenciales, a Sociedad Juliana preparé una version del tractor Landesa como carro arma- do, doténdole de una carroceria blindada. EI puesto de! conductor iba cerrado en su frente por un por- tillo rectangular abisagrado, con apertura hacia la izquierda, provis- to de un estroboscopio de forma oval y giro horizontal que le propor- Tractor Landesa en confguracion de carro ‘armaco, Destacs la ausencia de la ametra- liadoray su rétula en el puesto ela derecha del conductor. llustracién: Luis Fresno Crespo cionaba vision continua. El puesto a la derecha del conductor estaba protegido frontaimente por una plancha que soportaba la rétula para la ametralladora Hotchkiss de 7 mm., Gnico armamento del vehi- culo, que se complementaba even- twalmente con el fuego de armas ligeras @ través de sendas rétulas, en sus costados. Sobre el techo del mismo se asentaba una peque- fia torre circular con renuras verti- cales de aireacion, rematada por una tapa de forma conica que se abria hacia delante. En octubre de 1934 tuvo lugar en toda Espa una huelga general revolucionaria planeada y encabe- zada por el Partido Socialista con- tra el Gobierno de la Repdbiica, con motivo de la entrada en el mis mo de tres ministros de. la C.E.D.A., coalicion de derechas ganadora de les Gitimas eleccio- Mes, por lo que tenia todo el dere- cho’ democratico a formar parte, cuando no a presidir, el Gobierno de la nacién. Diche huelga tomé en Asturias el carécter de una insu. rrecci6n armade al iniciarse, en las primera horas del 5 de octubre, con el asalto a los cuarteles de la Guardia Civil de la Cuenca Minera y ANTECEDENTES. otros establecimientos millteres | probablements, en la Industal entre los que se encontraba la | Quimica del Nain, muy préxima a Fabrica de Trubie. Los escasos | {a Fabrica de Aiea militares de plantilla en esta Giti- ma se rendiren, tras un corto tio. | __L08 revolucionarios asturianos ime se tendiian, tras un corto tro | aroctan por complato de experere dejando Ia factoria en poder de los | Ci@ en la construccién y empleo de revolucionarios que se hicieron en | Vehiculos blindados, pero éstos ella con una importante partida de | €fan unos ingenlos que habian exci- armamento entre el cual figuraban | tado su imaginacién a través de las See ene Oe eaten | poticias a, ncluso, pliculas- que motor". Ciertamente, en la Fabri- | es llegaron de la revoluci6n y la Gace enconizahe aigino'Ge ios | guetta cul ruse hasta converirse Truble do 19 primera’ serie, pere | easl en un simbolo. Como. quiera debian de halarse précticamente | que retuvleron en” su poder las desmantelados, por lo que entien- | industrias metaldrgicas mas impor- do que la cita no debe fefense | tantes de la region, se declcaron ellos, como més adelante vere: | febriimente, de acuerdo con las mos,'sino\e loa dos Landese'bliy | Grdenes emitidas. por sus diiger- dados que’ se encontraban, mas | tes" ala preparacion de estos vent CCamién igero -eamioneta- blinded y emple- ‘ada por os revoluconarios en su ataque a a capital asturiana, en octubre de 1934. 4 5 lustracién: ule Lépez Cacico Informe del Estado Mayor de la Comandancia Militar de Asturias ‘SegGn el plan de accién revolucio- nafia hallado en posesion del abo- .gado del Partido Comunista Pastor Florit en septiembre de 1934 (publicado por Francisco Aguado Sanchez en :La Revolucion de Octubre de 1934», pags. 471-480) *..AUTOMOVILES.... SU acoraza- miento es sencilio: entre e! para: choques y el tapén del radiador, tuna plancha de acero que por sii pposicion oblicua y su elasticidad necesita menos espesor para hacer que las balas se desvian; otra plar- cha con mitila de cuatro milmetros (esto es muy importante porque los Tusiles y ametralladoras tienen sus calibres de sels milimetros para arriba) y otras al lado con un onficio ue deje paso a la ametralladora, protegiendo la primera al conductor ¥y la Segunda al tirador, auxiliado por los que vayan detras, cuya Imisiin debe dividirse entre’ servir ‘a ametralladora y hacer fuego a su vez en el momento de leger a la linea enemiga, lanzando granadas de mano y cartuches de dinamita El efecto de estos coches a gran Velocidad es terrible; pues, sobre ‘no esperarlos, son casi invuinera- bles por su defensa, potencia agre- ‘sora y rapidez, que debe sin vacilar arrollar al enemigo, rebasar, dispa- rrando por detras (también proteg: dos por una plancha) y con toda rapidez procurar llegar al sitio de las reservas adversariss, sorpren derlas y acriilarias. Los grandes a4 ‘Teatro DE OPERACIONES DEL NoRTE. (1936-1937) I ‘Cemién dlindado 0, més bien, semibinds- do- empleado por los revolucionarios en actubre de 1934 an ol asaito al cuartel de Carabineros y al Ayuntamiento. de Oviedo. wala, ‘Aqui apareee, tas e! final oe Ia ‘bandonado en el cruce de las calles Cima- doula y San Antoro. culos en Fabrica de Mieres, en Hulleras de Turén y, sobre todo, en Duro Folguera, donde lleg6 a traba- jarse las veinticuatro horas, en tres turnos, en la produccién de camio- nes blindados. El hecho de que en La Felguera dominaran la escena politica los anarquistas, hizo que el manejo de estos ingenios quedara confiado a miembros de la C.N.T. y la FALL, cuyas sigles tos decoraban ‘con profusion. Los resultados fue- ron habitualmente mediocres e ire- gulares. En su mayoria habria que lasificarios como semilindados, pues fueron varios los ejemplares que sélo llevaban protegidas alg nas partes de os mismos: en algu- nos sélo se blindé la caja para dar cobijo a los tiradores, en tanto que- daba sin proteccién el puesto cel conductor y el motor; en otros ocu rrfa al revés, llevando cubiertos por planchas morro y cabina, mientras ‘se conservaba la caja original de madera, limiténdose a colocar una estructura metélica sobre la mis ma; por Gltimo, tanto los que reci- bieron un blindaje parcial, como los que fueron protegidos en mayor extensi6n evidenciaron una muy escasa fiabilidad al ser atravesa- das las planchas por disparos de fusileria que, en varias, ocasiones causaron bajas entre su dotacién y ello pese a llevar el blindaje recu- bierto por una gruesa capa de gra saen la que, segén la leyenda revo- | lucionaria, debian de resbalar los proyectiles enemigos. El primero de estos ingenios, procedente de La Felguera, llevando como pasajero al jefe socialista Arturo Vazquez, fue empleado en Oviedo el domingo 7 de octubre en el ataque a ia Comandancia de Carabiners calle Magdalena, numero 15, esquina Marqués de Gaztafiage- que consiguieron ocupar con su ayuda; seguidamente, se dirigio por dicha calle Magdalena hacia el Ayuntamiento, que fue igualmente ‘ocupado por los revolucionarios, y a continuacién hacia el Gobierno Civil, frente al cual un disparo mat6 ‘al conductor y otro hirid al segundo conductor, que le sustituy6 al volan- te. Este Gitimo consiguid, a pesar de todo, retirar el vehiculo hasta la confluencia de las calles Cimadevi- lia y San Antonio, donde qued6 abandonado. Otro elemento acorazado de combate que habia llegado a ser igualmente todo un emblema de la guerra civil rusa fueron los trenes blindados, por lo que éstos no pod an faltar entre los revolucionarios asturianos®. El primero de ellos fue el alistado a partir de la locomoto: camiones de carga, biindados con chapas 0 carfles de hierro, serfan de un efecto maravilloso, verdade- ras fortalezas rodantes impara- bles, pudiendo tras ellas avenzar parapetados los combatientes de 2 pie y hacerse duerios de! campo..." 6 Para todo Io relacionado con el empleo de trenes blindados se ha ‘seguido como hilo conductor el ‘magnifico trabajo sobre los mismos do don Jacinto Arévalo Molina +Los trenos blindados espaioles-, limi- {tandose el autor a introducir peque- fas modificaciones que el acceso a huevas fuentes documentales ha hecho aconsejables. ANTECEDENTES 15 i ten bindado con la locomtora «Grac:, el ferrocat del Vasco, fue el Gnico de va ‘estrecha alstado por los revoltosos astura os durante la revolucion de octubre. ra n.® 4348 «Grado», construida en Gran Bretana por Dilbs, y dos vago- nes de bogies del tipo “yanqui”, de los empleados para el transporte de troncos, del Ferrocarril Vasco Asturiano; ferrocarril de via estre- cha (1,00 m.). En opinion, muy plausible, de! Director del Museo del Ferrocarril de Gijén, don Javier Fernandez Lopez’, la falta de blin- daje en el frontal de la locomotora sugiere que ésta debi6 colocarse en la cola del convoy, circulando marcha atrés a partir del tanel exis tente en la via de enlace entre los ferrocarriles del Vasco y Econdmi cos. Con toda probabilidad el blin- daje debié efectuarse en Fabrica de Mieres, la principal empresa meta \argica y, por tanto, la mas capaci tada para realizarlo a lo largo de la linea del Vasco. El tren quedé a punto para participar en el asaito a la Fabrica de Armas de La Vega (Oviedo) planeado para la manana del dia 9, pero su acci6n quedaria inédita pues, al iniciar el ataque, ‘comprobaron los revolucionarios que el establecimiento fabril habia sido abandonado por sus defenso: res la noche anterior. Tendria oce sin de entrar en combate los dias 10 y 11, hostigando al cuartel de Pelayo contra el cual no lleg6 2 materializarse un asalto en fuerza al resultar herido Martinez Dutor, dirigente revolucionario que lo encabezaba. En los combates del dia 10 par- ticipé un nuevo camién blindado, procedente de La Felguera, como el anterior, y como aquel empleado nuevamente contra el Gobierno Civil, desde Ia calle La Ria, hasta que sus dos conductores resulta ron heridos por una bala que pene- ‘U6 por la mirilla, En la mafana del dia 40, la ‘columna del general Lépez Ochoa, salida la vispera de Avilés, enlaze- ba con los guardias civiles que se habfan concentrado en Lugones en defensa de la bifurcacion de la carretera a Gijon y Avilés. No solo habian conseguido mantenerse en ‘su puesto, asediados por los revol- tosos, y controlar el importante cru- ce de comunicaciones, sino que habian capturado un camién blinda- do con que éstos les atacaban, En esta misma fecha incorpora- ban los revolucionarios a la lucha fen el denominado frente de Campo- manes un nuevo tren blindado, este de via ancha, del Fertocarril del Norte, compuesto por una loco: motora y'seis vagones blindados, mas otro de suministros. Es de suponer que, al igual que el ante rior, habria sido alistado en Fabrica de Mieres. De acuerdo con los rela tos de su accién, si bien los dispa ros que le hacfan las fuerzas de la columna gubernamental mandade {Dos de fos blindados preprados por os rove lucionarios asturianos. Destaca en ellos su extreme rusticidady la ruesa capa ce grasa ‘que los cube, en la que estaba previst res: boalasen io proyecties que les Impactaren, por el general Bosch no atravesa- ban el blindaje de los vagones, silo hicieron con la chapa de 12 mm. de espesor que recubria la caldera de la locomotora, perforandola y provocando la detencién del tren Por falta de vapor. Hubo éste enton- ces de retroceder, aprovechando la Pendiente de la via favorable a tal maniobra, hasta refugiarse en un tGnel entre Pola de Lena y Ujo. El 44 salian de San Esteban de Pravia, donde hablan sido llevadas desde Gijon por el destructor «Chu- rruca», dos companias del Regi: miento n.2 29 a las que se uniria otra del Regimiento n.? 8 y algunos guardias civiles. Sabedores los revoltosos de la progresion de esta ‘columna organizaron un tren blind do en Trubia para acudir en refuer- 20 de los revolucionarios de Grado, El encuentro con las tropas se pro- dujo en la mafiana del 45, obligan- do @ éstas a retirarse sobre San Esteban tras causarles algunas balas’. Es muy probable que este tren fuera el de via estrecha el anteriormente citado, pues Trubia y Grado se hallan a escasa distancia sobre la misma linea en que aquel se movia y, una vez sofocada la revolucién, sdlo se recuperé un tren blindado de via estrecha, Si hubo, en cambio, un tren prepare do en Trubia, aunque era de via ancha y no puede calificarsele pro- piamente de blindado, Se compo- nia de la locomotora n.? 2544 «E] Cerveran del Ferracartii del Norte —muy someramente protegida con alguna que otra chapa la bancada y alguna porcion de la cabine- a la que se engencharon dos vagones 7 sFerrocaril y Guorra en Asturias: (inedito) 8 Un oficial y tres soldados muertos, {dos soldados heridos y un cabo de la Guardia Chil muerto, plataforma, uno detrés y otro delan: te, sobre los cuales se colocaron sendos tractores Landesa de la variante blindada y armada con una ametralladora, pero carentes de ‘motor, por lo cual no hubieran pod do emiplearse de otra forma que no fuera ésta. Sin duda se trataba de los dos “carros de combate” que Teatro DE OPERACIONES DEL NoRTE. (1936-1937) se dice estaban en la Fabrica de Trubia aunque, como ya se ha ade- lantado, mas bien debian de hallar- se en la Quimica del Nealon pues, ‘como vehfoulos que eran construi- dos por una empresa comercial pr- vada, no habia raz6n alguna para | que se encontraran en el establec- | miento militar. Tren alistado por los revotesos en la Fab ca de Trubia con la locomotora + Cervera, del Ferrocartl del Nort, y dos plataformas, ‘que soportaban sendos carros. armados Lendesa, Inmovilizedos por falta de los El 16 de octubre se Incorpora- ban a la columna del general Bosch ‘en Campomanes los dos “camio- nes protegidos” -n.? 2 y nt 4- enviados desde Madrid por el Regi- miento de Carros n.® 1. No tendrian muchas oportunidades de comba- tir, pues la vispera el general Lopez Ochoa habia ordenado a dicha columna que se abstuviera de pro: gresar hasta nueva orden. En cual quier caso, el citado Regimiento de Carros hubo asimismo de propor- cionar el personal necesario para ‘ripular otros cuatro “camiones Pro- tegidos” que fueron enviados por ‘Gamién protegide Nash Quad n* 4 fotoga fiado en Mieres, ya concluida la revuelts Mas concvetamente, Ia foto est tomeda frente a a panaderia La Aurora, nimero 42 de la calle Onén lustracin: Luis Fresno Crespo ANTECEDENTES a7 arco desde Melilla a Santander en refuerzo de las tropas que se enfrentaban a los revolucionatios y que, por la premura del envio, se habia dispuesto partieran de la pla- za africana con s6lo dos conducto- res. Estos cuatro camiones ya no retomarian a Marruecos, quedan- do, tras Ia revolucién, afectos junto con los otros dos al Rgto. de Carros n2 4, El ia 47, la columna Solchaga que, procedente de Bilbao, avanza- ba por el Oriente asturiano, ocupa- ba El Berton en porfiada lucha con grupos de cenetistas llegados en tren desde La Felguerra, a los que seguia por carretera un camién blindado armado con cuatro ame- tralladoras. Solano Palacios habla TeATRO DE OPERACIONES DEL NORTE. (1936-1937) de una muy eficaz actuacién del blindado, que profundizé en su avance hasta penetrar en los talle- res de los ferrocarriles del poblado obligando al Ejército a retirarse con abandono de las piezas de artilleria, de que disponia; no obstante, el Nutrido fuego adversario hizo acon selable el repliegue del blindado, que efectud una vez que sus ocu- antes volaron las vias del ferroca- mii, Otras fuentes se limitan a decir que el blindado *...fue batido de un cafonazo..."®. Eran los Gltimos coletazos de la rewelta, En 1935 un tractor Landesa fue evaluaco en el Pollgono de la Escuela Central de Tiro, en Cara- banchel, con resultados tan alenta- dores que el Ejército acabé por Fébrica de Armas de Oviedo. Entre sus aves se acumulan piezas de artileia y biindados utizeds por los revolucionaros. EI blindaco que parece en primer término en la fotografia inferior fue realizado sobre ln eamién de Ia fSbrica de cerveza «El Ag+ la. Negra, de Calioto, adquirir nueve vehiculos, con moto- Tes Mercedes construidos en la Fabrica de Trubia, con destino al Grupo de Ariilleria Antiaérea n.2 1, con sede en el propio Campamento de Carabanchel. La produccion de estos motores Mercedes, para la que no se habia obtenido la oportu- na licencia, hubo de suspenderse Por imposicién de la firma alemana, adquiriéndose entonces, por via de ensayo, cuatro motores Bomag de aceite pesado, a base de los cuales se dio inicio a la construccién de luna pequefia serie de tractores, el primero de los cuales quedé listo en julio de 1936, coincidiendo con el estallido de la guerra. Por otra parte, en 1935, con el acceso del senor Gil Robles. al ministerio. de la Guerra, habla Comenzado una timida potencia- ci6n del Ejército cuyos bajos nive- les de instruccién y equipamiento habian quedado bien patents con motivo de las operaciones en Astu- fias en octubre de 1934. Se reto- maron asi fos planes de construc cian de carros de combate en la Fabrica Ge Trubla, pero no. del 9 Francisco Aguado Sénchez. «La Rovolucién de Octubre de 1934+, pég. 293, ANTECEDENTES 19 Modelo A4, que se considerabe anticuado, sino de un nuevo pro- yecto basado en el mas moderno tractor Landesa, armado con un cafién de 40 mm. en torreta girato- ria y provisto de un curioso blindaje compuesto, que fue denominado Carro de Combate Trubia L.A. NE 4. ‘alte do Ta dada de Barco. Jona recibe les auloametraladores Bilbeo recién salidos de fabrica. (Foto Andreu Puig | Farran; via Francisco Marin) lustracion: Luis Fresno Crespo te Guardia Le llegada al poder del Frente Popu- lar, tras las elecciones de febrero de’ 1936, frustré Ia construccién del vehiculo, que no pasaria de los Planos, aunque mas tarde, durante la guerra, seria objeto de una insospechada continuidad. La Fabrica de Trubia fue ponien- do en servicio los cuatro carros Ad construidos (le habia sido devuelto el que se encontraba en la Escuela Central de Tiro), haciendo entrega de tres de ellos, como se ha dicho, al Regimiento «Milén» n.2 32 a cuya disposicion se hallaban al estallar la guerra, en un estado bastante precario, al parecer. Ya en 1936 la Constructora Naval de Sestao entregaba a los grupos de Asalto del Cuerpo de Seguridad los primeros autoame- tralladoras Mod. 1932. Cada Grupo de Asalto debia disponer en su ‘Secol6n Motorizada de dos autoa- metralladoras Bilbao y, como quie~ ra que por esas fechas existian ‘TeaTRO DE OPERAGIONES DEL NoRTE. (1936-1937) Blindodo Feral, ostentardo et emblema de “los mariscos", como gustavan autodenom: narse los gallegos que combatieron con el bande nacional, en replica, al parecer, a una tase despectiva de “La Pasionaria". go ‘ue ce indaleio Prato? lustracén: Julio Lépaz Caeito diez y seis grupos, se precisaban treinta y dos vehiculos para cubrir las plantilias. Sin embargo, parece que s6lo se les distribuyeron veint- séis, de suerte que, al estallar la guerra, varios de los Grupos carec- an de los autoametraliadoras regia mentarios, como era precisamente caso de los existentes en el tea tro de operaciones del Norte, que nos ocupa: el 4. Grupo, de Bilbao; el 8.2, de La Corufia, y el 10.2, de Oviedo". Por su parte, el Grupo de Autoa- metralladoras-cafion de Caballeria, a cinco afios de su creacién, atin carecia de vehiculos blindados. En Principio, la eleccion del modelo que debia dotarlo habia recaido en el _semioruga Citroen/Kegresse- Schneider P.16 Mod. 29, del que tan sélo llegaria a figurar la silueta en el emblema disefiadp para el Grupo, que ni siquiera se adquirio tun blindado de prueba. La situa- cién_ fue prolongéndose hasta 1936 en que el Grupo de Caballeria Tecibiria doce autoametraliadoras Bilbao Mod. 1932, idénticos @ los suministrados a ‘los Grupos de Asalto. Insuficientes para comple tar las plantillas que ascendian a dos escuadrones con catorce blin- dados cada uno". El Grupo de Caballeria tenia su sede en Aran Juez, por lo que no llegaria a tener relacién alguna con el frente Norte, al igual que sucedia con los Grupos de Asalto poseedores de blindados Bilbao, pero la raz6n de traerlos aqui a colacién es que en la facto- ria de Sestao, como ya se ha dicho, se hallaban al estallar la guerra dos de estos vehiculos -bien pen- Gientes de entrega, bien en repare- clon que logicamente fueron use- dos inmediatamente en combate. Para completar el panorama de los ingenios blindados en la corni- sa cantabrica quedan por mencio- nar cuatro camiones cuyo blindaje solicit6 -en vista del_mal cariz que estaban adquiriendo los aconteci- mientos politicos el Regimiento de Artilleria de Costa n.® 2, de guarni- ion en Ferrol, al Parque y Maes- tranza de Artilleria de la plaza que procedié @ alistarios en los meses inmediatos al conflcto. Se trataba de cuatro Hispano Suiza 30/40 de dotacién en el citado Regimiento, que el Parque se encargé de biin- der, montandoles una torre glrato- fia para una ametralladora Hotch- kiss de 7 mm_y una estacion de TSH. Por su parte la Marina, con Similar preocupacion ante el dete- rioro de la situacion, pidio a la S.E.C.N. de Ferrol en abril de 1936, {que blindara un camion Ford perte- neciente a la Ayudantia Mayor. 10 En carta dirigida por el coronel ‘Aranda al general Goded con fecha 8 de febrero de 1936, dandole ‘cuenta de la situacion militar en Asturias en visperas de las eleccio- res generales, le indicaba que las fuerzas de Asalto estaban 2 la espera de recibir “dos autoameua adores protegidas", que en el mes de jullo adn no habfan llegado 11 En un principio se habia previsto tuna dotacion de teinta y dos biin- \dados pero, al publicarse las planti- llas, se vieron reducidos a veintio- cho. 12 Marin, Francisco, y Meta, José Maria’ -Los Medios Blindados de Ruedas en Espatian, Vol. I, pags 44- 45 Los comienzos: Guipuzcoa, Vizcava Y SANTANDER . | A primeras horas del 19 de julio, el general Mola deciaraba el Esta do de Guerra en Pamplona. En otras capitales de provincia suce deria lo mismo en las siguientes horas. El Alzamiento se extendia por toda la Peninsula con resulta dos diversos. En el Norte triunfaba ‘en Pamplona y Vitoria, en tanto fra- casaria en Guiptzcoa, Vizcaya, Santander y Asturias, que confor. maton una franja territorial de cara al Cantabrico fiel a la Repéblica, pero aisiada de su territorio y rode ada desde el Sur por las provincias de Castilla la Vieja -Logroho, Bur- 0s, Palencia, Leon-, por el Sures- te -Navarra, Alava-y por el Oeste, donde Galicia se habia alineado igualmente con los alzados. En ‘Asturias quedaron cercados sen- dos focos de resistencia nacionae les en Gij6n -reducido tan s6lo a los cuarteles de Simancas y el Coto y Oviedo y en San Sebastién otro mas circunscrito a los cuarte- les de Loyola donde se refugi6 la uarnicion derrotada en las calles de la poblacion, Como se ha dicho, el dnico veht culo blindado de la guericion donostiarre era un “camién prote- ido", asignado al Batallon de Los comienzos: Guipuzcoa, Vizcaya y Santander Zapadores n2 6, al que algunas fuentes" identifican como el Nash- Quad n.? 4; blindado este que fue utiizado por los sublevados en las luchas por el control de la ciudad Su primera actuaci6n tuvo lugar en la mafiana del 49 de julio, en que ‘el comandante don José Vallespin Cobian, jefe del Batallon de Zapa- dores, habia acudido a la Coman. dancia Militar de la plaza a entre vistarse con el corone! don Leén Carrasco Amilibia, quien, pese a compromisos recientes, se mos: treba muy reticente a ‘unirse al Alzamiento. Los dos camiones, en {ue hicieron el recorrido desde los Cuartoles de Loyola el comandante Vallespin, el teniente coronel Eloy de la Brena y una secci6n que les daba escolta, fueron tiroteados, respondiendo los militares a la agresién, que causaria la muerte de un soldado de Zapadores. Sin haber logrado inclinar el énimo ce su superior a favor de la proclama- cion inmediata del Estado de Gue- ra, el comandante Vallespin emprendi6 el viaje de regreso, haciéndolo ahora en el. “camion protegido”, a resguardo de los dis- aros de fusil con que habia sico hostigado a la ida. Las vacilacio- El acabado de los primeros camiones blincados alistados en Pasajes y empleados en San Sebastian -como éste fotografiado frente al Ayunta- rmiento donostiarra~no podia ser mas. primitivo. (Foto Josep M# Mata Dueso) ines del coronel Carrasco retrasa: ron la sublevacién de la guamicion hasta el 21 en que, aprovechando la partida en la madrugada en direccién a Vitoria de una columna formada por los elementos izquier- distas més activos de la poblacion, fuerzas del Ejército ocuparon algu- Nos puntos clave de la misma. No lograron, sin embargo, hacerse con la totalidad, siendo varios los barrios que, en lucha abierta, les disputaban’ los frentepopulistas locales, a los que se sumarian en la jommada siguiente los expedicio- aries a Vitoria, que habian regre- ‘sado al tener noticia de la subleva ci6n de los militares. Durante las luchas que tuvieron lugar en la poblacién el “camién protegido” Citculé por las calles causando pro: funda impresién entre los milicia nos, mas por Su aparatosa presen: 413 Javier de Mazarrasa. sLos Carros ‘do Combate on la Guerra de Espa- fa, 1936-1939-, pag, 27. ‘Teatro pe OPeaciones vet NontE. (1936-1937) La costumbre de rotular los blindados on textos conminando al enemigo alcanza su maxima expresién en este Vehiculo capturado por los nacionales en Tolosa el 11 de agosto. cla que por la eficacia de su fue- go". El dia 23, quedaba aplastaca Ta resistencia de los militares que ‘se sostenian en diversos enclaves ciudadanos -Hotel Maria Cristina, Comandancia Miilitar...-, iniciando seguidamente las milicias del Fren te Popular el asedio a los ouarte- les de Loyola; asedio en el que intervinieron varios camiones blin dados, dos de los cuales se situa- ron en la posicién establecida por los republicanos en el camino de Churco, junto al cementerio de Polloe**, Tales camiones habien sido blindados en el marinero barrio del Trincherpe®; al parecer, por ini- Clativa del cenetista Valentin Alva rez, El 27, los militares alzados, completamente desmoralizados, se decidieron a entablar negociaciones para la rendicién mediante el envio de una carta eserita por el propio Vallespin que fue confiada al guar: dia municipal lgnacio Aramendi, pri sionero en el cuartel, del que partio en el “camion protegido” que lo lle v6 hasta el fielato municipal de Loyola. Finalmente, los cuarteles se rendian el 28, pasando el biin dado primeramente @ engrosar Is columna gubernamental de Pérez de Garmendia -llevando por con: ductor, segin Javier de Mazarrasa, @ un tal Duefias (sin mas datos}- con la que se enfrentarie a la nacio nal de Beorlegui, detenida y semi sitiada en Oyarzun, pasando des- pués al sector de Tolosa donde seria capturado por los necionales el 11 de agosto”. En Vizcaya, donde la guemicion no llegaria a sublevarse, las cosas Camién blindado en Deusto (Bilbao) en los inicios de la contienda ~no mucho mejor realizado que los alist dos en San Sebastian-, ostentando un texto en el que se pide a los solda. {dos enemigos se abstengan de dispa rar conta él resultaron mas faciles para los seguidores del Frente Popular, que controlaron con firmeza toda la provincia. Organizaron éstos una columna motorizada, de Ia que for- maron parte unidades de la guar- niin, que, al mando del teniente coronel don Joaquin Vidal Muné- riz, jefe del Batallon de Montafia 14*..la bestia... animada de una Inteligencia asésina pasaba junto a los portales de las casas sacudien 0 una fluvia de plome y de acer. Por fortuna, fos efectos fueron menores de’Jo que cabla esperar. Las balas hablan sido dingiaas muy por alto...". (Frente Popular» de 28 de julio de 1936), 415 Prueba del control que se efercia, sobre estos veniculos es el siguien- te aviso aparecido en el diario ‘Frente Popular» de 4 de agosto de 1936: "Se desea saber el paradero {el cami6n biindado, marca Che- olet, matricula “Prusbas, numero 100.401". 0 este ovo de! 30 de ‘agosto: "Se desea tener noticias el lugar en que pueda hallarse o! ‘camion Diamond matrioula S. S. 9.064 propiedad de don Ramon Companillas; dicho vehioulo fue bfindado en fos primeros das de fa ‘subversion militar. 416 El primer camién que se blindé en Trincherge fue uno de Lerchundi ‘que lego @ Pasajes con ganado. En cuanto lo descarg6, los pescado- fes pusieron manos ala obra y en el taller de Torrea y Vergara, le colo- caron unas chapas de la forma mas rudimentaria, sin que en el tra bajo intervinieran apenas metalor- gicos avezados en la faena. Nos Puede der una idea de le calidad {el mismo el hecho que solo se tar- daran dos horas en blindarlo. El siguiente fue un camién de la Com- parila de Maderas, blindado en Casa Lasa, también por maquinis- tas, fogoneros y algun otro obrero {del metal. En pocas horas se habi ltaron sels camiones mas a los ue seguirian otros. Posteriormente, se procedi6 al blin daje de un camion de nueve tonela- das “destinado a a artillria y al que se han colocado chapas Gobles, previamente probadas con disparos de diferentes calibres*. 417 Ob, cit. pag. 129-430. sin embar- 0, el diario donostiarra