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Ise 9 % | EB 6 ii 8 i | | 206 signifi inortaci? Am tiene una inguletante teria al ecto ¥ por 650, se resite a Ccectia Bavehat os ust wont profess, inesigadoray esc eratra inant en Chia. Ha ado como ponente en numero ‘ongreos, ao ena exranjr ca ‘de 1BBY Che, bk sro La prinesa que cote: ‘onaba expat 1 personae det pero Amedbo th Ineprado a Cecila'a escrBr tes do sus obras mas importantes: Un ora conn, Amadeo yo! abvald ‘frre eo ecego PRIMEROS LECTORES EL BARCO DE VAPOR Cecilia Beuchat Amadeo va al colegio Ilustraciones de Andrés Jullian EL BARCO DE VAPOR Amadeo va al colegio Cecilia Beuchat Tlustraciones de Andrés Jullian “Amadeo va ol colegio Mharaciones: Andrés lin Dieccidn ferrin ergo Tonhrw Fin: Paul Pea Aviterions ieciind ate: Carmen Gloria Robles Die y diveramadn: Paes Lp Produce: Andrea Casco Pirera ec: 2007 ‘Senta elo mayo de 2014 Praera ei SM ergo he 2004 Cecil Beuchat (© uciones SM Cie SA Coyarcua 283, fin 203, Provider, antingo de Chile ATENCION AL CLENTE Telfore 600 390 1212 venoms act aeedciones scl Regist de propiedad intelecus 166357 gio deeds. 241782 SEN 976 936-349 068.6 rest Salesionos mpreores SA Genet Gar 1486, Sorloga Che, moreso Chie / inte Chie ‘acura jae a cnn eee pro Pex seb ingot poy par ae ‘ns lpi Esa tarde, los nifios Hegaron contentos del colegio. —Nos dieron una tarea muy entretenida —conté Martin—. Mafiana tenemos que hacer una disertaci6n. —Y vamos a hacerla juntos —agregé Ximena. Mientras servia la once, la mama El perro salchicha, que dormitaba pregunté: junto a la cocina, levanté las ore} —gLa van a hacer sobre Amadeo? —Claro, somos los tinicos en el curso que tenemos un salchicha —explicé Ximena—. Los demas tienen. perros de otras razas, o también gatos, canarios, pececitos y hamsters. La Pati tiene una rana, y la Sole, una tortuga. 10 —Rubén tiene una tarantula, y Jaime, un conejo —coment6 Martin. u Después de tomar once y lavarse las manos, los niftos comenzaron su trabajo. Martin se senté frente al computador y Ximena sacé uno de los gruesos tomos de la enciclopedia que les habia regalado el abuelo. Después de unos minutos, Martin exclamé: — (Mira, qué interesantel, la raza de los perros salchicha es muy antigua.. més de cinco mil aos... Ufiffff... Se han encontrado imagenes de ellos en las pirdmides egipcias. Amadeo se acercé a los nifios. Martin tomaba notas mientras Ximena hojeaba con cuidado las paginas de la enciclopedia: —Aqui dice que es un perro cazador, y que su forma le ayuda a meterse en las madrigueras. —La forma de hot dog —afadié Martin, riéndose. ‘A Amadeo no le hizo mucha gracia el comentario. —Hay que llevarlos a caminar todos los dias... asi fortalecen su columna vertebral. Mira, en esta pagina dice que los perros salchicha son inteligentes, muy vivos, simpaticos y graciosos —agregé Ximena. ‘Amadeo se paré en cuatro patas y movi6 la cola. —Ya, Amadeo, no te creas tanto afectuoso, sincero, sin complejos —leyé Ximena, acentuando cada palabra. —iEres lo maximo, Amadeo! —gritaron ambos. 21 —No se olviden de organizar todo bien. Los parrafos son importantes. Pongan puntos. Y recuerden la sangria.. Y todo habria seguido igual si, en ese momento, no hubiese llegado el pap, que se senté junto a los nifios y observé cémo trabajaban. 22 Y entonces, el salchicha se quedé —iExcelente idea! —dijo el papa—. helado al ofr lo que los niftos decian: Llamaré a la profesora y le contaré —1Qué pasaria si manana que ustedes llevardn al perro para Hevéramos a Amadeo al colegio la disertacin —agreg6, dirigiéndose y lo expusiéramos en la clase? al teléfono. 26 Amadeo se sintié desesperado. jgDi-ser-ta-cién?! {Habian dicho ‘disertaci6n’? El perro no podia tranquilizarse y su miedo aumentaba cada ver. més. Claro, esa era la palabra que los nifios habian usado hacia unas semanas cuando Ilevaron algunas plantas para examinarlas en el colegio. Y al parecer, esas plantas habian terminado cortadas en pedacitos y expuestas, como estatuas, en una sala, o peor atin, guardadas entre las paginas de un libro. Esa noche, Amadeo no pudo dormir. Se imaginaba en la sala, con muchos niiios gritando y dando saltos alrededor de él. Se vefa sobre una mesa listo para la operacién. \ Entonces entendié que todo lo = ri que los nifios habjan averiguado sobre 2 el cardcter de los perros salchicha podia ser verdad, pero era, sin duda, para disimular, y més todavia, para ponerlo como informacién en Ia sala del colegio donde guardaban animales disecados. En cuanto amanecié, la familia se levanté y, luego de desayunar, todos se dirigieron al colegio. Amadeo iba con la cabeza baja y su cuerpo se resistia al tirén de la correa. ‘Alllegar, Martin y Ximena —Hola, perrito lindo —le decian, Jo llevaron con firmeza hasta la sala. acercdndose a tocarlo. Desde la entrada y por los pasillos, Una nifa hasta le dio un besito. los niftos lo miraban. SS rte conc Ze y la sefiora del aseo le pas6 la punta del escobillon por el Jomo. Pert ener rc remN esc eric) Ronen corse cr tart SP rarn nem her ea salvarse de la famosa ‘disertacion’. Por fin, comenz6 la clase. Los nifios tomaron asiento La profesora hizo pasar adelante y permanecieron en silencio. a Ximena y a Martin. —Pueden empezar con la disertacién —dijo, y se sent6 a un costado de la sala. Luego agregé: —Si quieren, pueden usar mi mesa para que estén mas cémodos. Amadeo sintié un fuerte dolor —La disertacién es acerca de nuestra mascota... —dijo Ximena, pero no pudo seguir hablando porque ‘Amadeo se puso a ladrar con todas sus fuerzas. —Amadeo, compértate —grité Martin. Pero el salchicha no se podia contener y tironeaba y tironeaba de su correa en direcci6n a la puerta. Los nifios se pusieron a gritar. Todos se levantaron de sus puestos y rodearon al perro. Y entonces, pas6 algo terrible. Con el susto y los nervios, Amadeo no se pudo controlar y dejé en el suelo una poza y algo més. Ahora si que estaba desesperado. ‘Todos los nifios se refan de él. La profesora intervino —Ximena, limpia el suelo, por favor —dijo, entregandole un trozo de toalla absorbente. Y luego, sefialé: 46, —Es mejor que lo mantengan afuera, Martin, amarralo frente a la sala Dejaremos la puerta abierta. Martin hizo lo que la profesora le ordenaba, El perro se calmé un poco y luego se eché al pie de un Arbol, sin dejar de tiritar. Martin y Ximena volvieron a la sala y comenzaron a hablar nuevamente. —Y ahora, nifios, hagan preguntas —dijo la profesora. —gPor qué se lama Amadeo? —quiso saber uno de ellos. —Le pusimos asi porque, cuando ~ Ilegé a la casa, estaban tocando maisica de un compositor que lleva ese nombre. —Ideas de mi abuela —agregé Ximena, sonriendo. Después de un rato, el salchicha oy6 un gran aplauso que lo hizo concentrarse en lo que ocurria en la sala. 48 Amadeo sintié que el corazén le palpitaba més fuerte. Recordaba muy bien esa noche de Navidad en que habfa llegado a la casa, En sus ofdos atin resonaba la miisica de ese momento. —ZQué sienten ustedes por Amadeo? —quiso saber otra compajiera. Martin y Ximena se miraron. —Es una de las mejores cosas que nos han sucedido. Nosotros queremos mucho a Amadeo —explic6 Martin —E1 siempre est con nosotros y también nos quiere... Cuando tengo pena, se acerca y me consuela con la mirada... —agreg6 Ximena- encanta salir con él... es mi amig Me Amadeo no pudo més. Entonces se olvidé del miedo, de la vergiienza ¢ intenté liberarse del tronco al que estaba amarrado. En eso, salié Ximena y lo solt6. El animal se precipité sobre la nifta y le pas6 la lengua por la cara. Ella, riéndose, entré muy contenta alasala —Amadeo, :quieres mostrarle a mi curso las gracias que sabes hacer? —le pregunts Ximena ‘Todos los compaieros observaban Martin sacé de su bolsillo una galleta en forma de hueso, y Amadeo se sent6 para recibirla. Luego, Ximena tomé una pelota de trapo, la arrojé al patio, y el salchicha salié corriendo y la trajo de vuelta. Finalmente, ‘Amadeo se senté y les pas6 la patita de adelante. —2Y quién le enseié eso? —le pregunt6 Martin a Ximena Ella puso cara de asombro. El perro miré con carifio a sus amos y todos los nifios del curso se pusieron a aplaudir. 58 Frese Costar g rer tine esto sece Mies eae torg que los nifios le contaban al papa que, SrecteinteaMmocpesecogel onal asost Sr ence a eisten atch Fee ee a en ni eee Vee Elcra teem eee eon ate Genonteosay ome Mea tier tort) peach oatceia aoe tenets Ah, y por supuesto, ahora para él estaba muy claro que una disertacién no tenia nada que ver con eso llamado ‘diseccién’, que le habjan hecho a la planta para estudiarla y guardarla entre Jas paginas de un libro. Y Amadeo concluyé que era un perro muy feliz.