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eee UN ESTUDIO RECIENTE REVELA QUE LA MAYORIA DE LOS JOVENES DE NUESTRAS IGLESIAS YA NO SON CAPACES DE DETERMINAR LO QUE... ES LENG mr LO QUE USTED NECESITA SABER PARA AYUDAR A LOS JOVENES A TOMAR DECISIONES CORRECTAS EDITORIAL MUNDO HISPANO Apartado Postal 4256, EI Paso, TX 79914, EE. UU. de A. WWW.casabautsta.org Agencias de Distiibucion CBP ARGENTINA: Rivadavia 3474, 1203 Buenos Aires. BOLIVIA: Casilla 2516. Santa Cruz, COLOMBIA: Apartado Aéreo 55294, Bogoté 2, D.C. COSTA RICA: Apartado 285, San Pedro Montes de Oca, San José. CHILE: Casilia 1253, Santiago. ECUADOR: Casilla 3256, Guayaquil. EL SALVADOR: Av. Los Andes No. J-14, Col. Miramonte, San Salvador. 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NICARAGUA: Reparto San Juan del Gimnasio Hércules, media cuadra al Lago, una cuadra abajo, 75 varas al Sur, casa No. 320. PANAMA: Apartado E Balboa, Ancon. PARAGUAY: Casilla 1415, Asuncidn. PERU: Pizarro 388, Trujillo, PUERTO RICO: Calle San Alejandro 1825, Rio Piedras. URUGUAY: Casilia 14052, Montevideo 11700. VENEZUELA: Apartado 36653, EI Trigal 2002 A, Valencia, Edo. Carabobo. Publicado originalmente en inglés por WORD PUBLISHING, © Copyright 1994, bajo el titulo “RIGHT FROM WRONG: What You Need to Know to Help Youth Make Right Choices”. Autores: Josh McDowell y Bob Hostetler. © Copyright 1996 Editorial Mundo Hispano para la traduccién al catellano con permiso de WORD PUBLISHING. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicacién puede ser reproducida por ningtin medio —electrénico, mecanico, fotostatico, fotografico o de otra forma— sin el per- miso previo del publicador. A menos que se indique lo contrario, las citas biblicas son tomadas de la Santa Biblia, Versién Reina-Valera Actualizada (RVA) © Copyright 1982, 1986, 1987, 1989 Editorial Mundo Hispano. Ediciones: 1996, 1997, 1998 Cuarta edicién: 1999 Clasificacién Decimal Dewey: 241 Temas: 1. Etica Cristiana 2. Jovenes - Conducta humana 3. J6venes - Vida religiosa ISBN: 0-311-11081-9 Editorial M.H. Art. No. 11081 10 M7 99 Printed in Canada Contenido PARTE 1 Capitulo La Crisis de la Verdad 2. La Verdad Si inpora 23 5. Ms Realidad que Ficcién .. PARTE 2 La Defensa de la Verdad 6. La Prueba de la Verdad 7. La Evidencia de la Verdad . PARTE 3 La Aplicacién de la Verdad 10. ;Cual Es la Verdad Acerca del Sexo? ....... 11. ;Cudl Es la Verdad Acerca de la Honestidad: 12. ;Cual Es Ia Verdad Acerca de la Familia? ... 13; 2Cual Es la ae ‘Acerca de Oras Verdades? fs Canreete sei ee PARTE 4 El Andlisis de la Investigacién Introduccién al Andlisis de la Investigacién 269 15. Analisis: Encuesta sobre el Amor y el Sexo . 285 16. Andlisis: Encuesta sobre el Matrimonio y la Familia ... 299 17. Andlisis; Encuesta sobre la Fe y la Religién ......... a 18. Andlisis: Encuesta sobre Actitudes y Estilos de Vida . NOPE sssssscsssssssssvssnscesseevessuaassusisisvesesveonctsaesesseussuseses Dedicatoria A nuestras esposas Dottie y Robin Reconocimientos Un libro de esta magnitud no podria haberse escrito sin la con- tribucién y la colaboracién extraordinarias de muchas personas. Deseamos agradecer por su participacién en este proyecto a: George Barna y The Barna Research Group. Ltd., por el servi- cio experto en la direccién de la “Encuesta de jévenes de nuestras iglesias 1994” y por el incisivo anilisis de George de la investiga- cién inicial; Marcus Maranto, del Departamento de Investigacién del Mi- nisterio Josh McDowell, por las horas dedicadas a recopilar inves- tigaciones relacionadas con numerosos capitulos; el doctor Norman Geisler y Daryl McCarthy por revisar el bo- rrador y aportar su valioso discernimiento y consejo; David N. Weiss por aportar el beneficio de su pericia y su opi- nién sobre estas paginas; Becky Bellis por trabajar larga y arduamente en la computado- ra y por el discernimiento aportado; Bob Evans por la pericia técnica y el apoyo desinteresado que mantuvo viable el proyecto en un momento critico; Alyse Lousberry, editora de Word, Inc., por la correccién ex- perta y el discernimiento que contribuyé para completar el ma- nuscrito; ES BUENO O ES MALO Marsh Hamann, los esposos Kotner, Turner, Sheveland, Yerke, Kornweibel, Wallace, Zufiiga y Kuhn por participar en el grupo de enfoque y aportar su discernimiento y consejos tan practicos para darle la forma final al libro. Laura Minchew, vicepresidenta de Productos Infantiles de Word, Inc., quien creyé en este libro y compartié la visién de al- canzar a los nifios con el mensaje de Right from Wrong “Es Bueno o Es Malo” en Word, Inc.; Dave Bellis, compafiero de trabajo de Josh durante diecisiete afios, por disefiar y coordinar el desarrollo de toda la campafia de Right from Wrong “Es Bueno o Es Malo”, desde facilitar el sim- posio denominacional, hasta coordinar la investigacién, proponer el enfoque de la campajfia, desarrollar y producir los numerosos productos de la campajfia y supervisar su comercializacién. La participacién de Dave merece una mencién especial. Esta- mos agradecidos por su trabajo incansable en formar los concep- tos del libro, proporcionar borradores, nuevas redacciones y co- rrecciones de muchos capitulos y en general, en guiar y darle la forma final al libro. En muchos aspectos Dave podria considerar- se un “tercer autor” y estamos muy agradecidos por su contribu- cién. Y, por tiltimo, agradecemos a los numerosos hermanos y her- manas en Cristo que revisaron el libro y ofrecieron sugerencias para mejorarlo y apoyo para su misién. Josh McDowell Bob Hostetler 12 PARTE | CRISIS Una Generacién en Crisis Elizabeth Pefia, de dieciséis afios y Jennifer Ertman, de catorce, cometieron el error de tomar un atajo. Eran las once y media de una noche calurosa y htimeda de junio. Las dos acababan de salir de una fiesta en casa de un amigo. Llamaron primero para avisar a sus madres que estaban en cami- no. Nunca llegaron. Elizabeth y Jennifer tomaron un atajo por una zona boscosa cerca del pantano White Oak en Houston, Texas, y de pronto se encontraron con un ritual de iniciacién de la pandilla “Negros y Blancos”. Los miembros de la pandilla habfan ido a esa zona des- poblada para tomar cerveza y admitir nuevos miembros en una ceremonia que consistfa en el intercambio de pufietazos entre los que eran “iniciados” y los demas miembros. La reunién de la pan- dilla recién se dispersaba cuando aparecieron las jévenes. “Agarrémoslas”, grité uno de los miembros de la pandilla. Los cuerpos desnudos de Elizabeth y Jennifer fueron encon- trados cuatro dias mas tarde. Ambas habjan sido violadas repeti- das veces y estranguladas, una con un cinturén, la otra con un cordén de zapato. Aparentemente no habfan muerto instantdnea- mente. Un portavoz de la policfa informé: “Para asegurarse de que ambas estuvieran muertas, los presuntos asesinos se pusicron de pie encima de los cuellos de las jévenes.”' La edad de los seis miembros de la pandilla acusados de los ase- sinatos (la policia informé que los seis participaron en las viola- ES BUENO O ES MALO ciones y los asesinatos) oscilaba entre los catorce y los dieciocho afios. Uno de los miembros de la pandilla habia aparecido en un programa de televisidn local el dfa antes de los asesinatos; levan- tando una cerveza en alto se jacté ante las camaras diciendo: “La vida no vale nada.” Otro de los muchachos, al enterarse de que podrfan acusarlos de asesinato, supuestamente exclamé: “jFantas- tico! ;Ahora estamos entre los grandes!” @ UNA CLASIFICACION Billy Shehan, de diecinueve afios, obtuvo el primer lugar con sesenta y seis puntos. El competidor més cercano, Dana Belman, habia logrado sesenta y tres puntos. Un partido de baloncesto? ;Un juego de cartas? ;Una compe- tencia de tiro al blanco? jNo!, estos muchachos estaban jugando al sexo. Billy y Dana eran miembros de la infame pandilla Spur Posse, de Lakewood, California, un suburbio de clase media de Los Angeles, de lindas casas y pulcros jardines. Después de que nueve de ellos, de quince a dieciocho afios de edad, habian sido arrestados por vio- lacién y abuso, los Spur se volvieron famosos cuando los medios de difusién se enteraron de que habian elaborado un sistema de clasi- ficaciones para mantener un registro de sus conquistas sexuales. Los Spur, que inclufan de veinte a treinta muchachos, recibian un pun- to por cada joven distinta con Ja cual tenfan relaciones sexuales. Mike Weber, uno de los Spur més temidos, explicé el codigo que utilizaban los muchachos para comunicar su ultimo puntaje. “Cuando alguien estaba con una muchacha, decia: Soy [el juga- dor de béisbol] Steve Sax [numero 7], 0 soy [el jugador de futbol] Barry Sanders [ntimero 20].” A medida que aumentaba la puntuacién de los muchachos, también aumentaban las acusaciones de intimidacién y violacién. Una joven de diecistis afios informé que un Spur le quité la ropa durante un encuentro sexual en el parque y que se negé a devol- vérsela hasta que tuviera relaciones sexuales con los otros Spur; cree que evité una violacién de grupo por haber gritado hasta que se le devolvié la ropa. Una nifia de once afios dijo que estaba pa- 16 UNA GENERACION EN CRISIS sando la noche en casa de una amiga cuando un muchacho enud en el dormitorio por la ventana (aparentemente una practica comtin de los Spur) y le dijo que queria tener relaciones sexuales con ella. Ella accedié, explicando después que lo hizo porque le habian dicho que los Spur lastimaban a las muchachas que no accedfan a sus exigencias. Los muchachos admitieron que las jévenes con las cuales te- nfan relaciones no eran mis que estadisticas. “No tiene nada que ver con el amor”, dijo Matt Nielsen, de dieciocho afios. “No tiene nada que ver con que te gusten” (de hecho, los muchachos se re- ferfan a sus victimas como “prostitutas”). Y ninguno de los Spur se sentfa avergonzado ni mucho menos arrepentido por su con- ducta. “No fue nada”, dijo Mike Webber. “Si uno tenfa relacio- nes, sacaba un punto. Era algo asf como el derecho de jactarse ante el que pensaba que era el mds macho.” * MUNA JUVENTUD SOMBRIA ePor qué se estén volviendo tan groseros y brutos los nifios? Qué ha ocurrido en nuestra sociedad para que los adolescentes sean tan violentos, tan insensibles, tan indiferentes ante lo bueno y lo malo? Como escribiera el periodista Rowland Nethaway en un articulo para la empresa de noticias Cox: Los adultos siempre se han quejado de sus jévenes, pero esto es dis- tinto. Siempre han habido muchachos desenfrenados y rebeldes que se salen de la senda del bien y hacen cosas malas; pero sablan dénde estaba la senda y lo que estaba mal. Pero muchos de los jévenes de hoy no parecen poder distinguir entre lo que es bueno o es malo. Los nifios estan robando, mutilando y matando por impulso, sin piedad ni remordimiento,’ La cuestién es mucho mas seria que cuando Janet Leigh y Dick Van Dyke cantaron “;Qué les pasa a los nifios de hoy?”, en la pe- licula Bye Bye Birdie. La mayoria de los jévenes de hoy no sdlo estén tocando musica estrepitosa y usan peinados exagerados; parece que han pasado a un nivel de agresién, promiscuidad, ci- nismo y violencia que les pone los pelos de punta a los padres. 17 ES BUENO O ES MALO Y esto no s6lo ocurre en zonas aisladas. La investigacién revela una historia de horror en las estadisticas de lo que pasa casi todos los dias en los Estados Unidos de Norteamérica:* 1.000 adolescentes solteras se convierten en madres 1.106 adolescentes abortan 4.219 adolescentes contraen enfermedades venéreas 500 adolescentes comienzan a usar drogas 1.000 adolescentes empiezan a ingerir bebidas alcohdlicas 135.000 jévenes llevan pistolas u otras armas a la escuela 3.160 adolescentes son asaltados; 80 son violados 2.200 adolescentes abandonan los estudios 6 adolescentes se suicidan Este comportamiento no se limita a los “jévenes problemati- cos”. La 24 Encuesta Anual de Buenos Estudiantes, una encues- ta reciente entre estudiantes de secundaria que figuran en el cuadro de honor, revela datos alarmantes acerca de los adoles- centes de hoy. Una de cada cinco de estas jovencitas —recorde- mos que son estudiantes que estan en el cuadro de honor— dije- ron que hab{an sido victimas de un asalto sexual. Uno de cada tres conocia a alguien que habia llevado un arma a la escuela. Uno de cada tres habia pensado en suicidarse, y cuatro de cada cinco de estos buenos estudiantes admitieron haber copiado en algun exa- men. Estas estadisticas son alarmantes. Usted y yo podemos menear la cabeza y hacer un chasquido con la lengua ante el deprimente estado de la generacién juvenil. A veces cuesta trabajo creer las cosas que suceden “por ahi”, en el mundo —a los hijos de otros. Nos consolamos diciendo que nuestros jévenes no son asi. Confiamos en que nuestros hijos de cuatro y ocho afios estan pro- tegidos contra todo eso. Nos consolamos diciendo que los jévenes en nuestras iglesias no son asf; no estan libres de problemas, pero en el fondo son buenos muchachos. Sin embargo, al mismo tiem- po que nos felicitamos, sentimos un temor que nos carcome. Usted tiene miedo (y yo también) de que la locura del mundo exterior de algtin modo, alguin dia se apodere de nuestros jévenes. 18 UNA GENERACION EN CRISIS Yo soy padre de cuatro hijos; mi coautor, Bob, es padre de dos preadolescentes, y ambos tenemos miedo. A usted probablemen- te también le preocupe que sus hijos se vuelvan cada vez menos parecidos a usted y mas parecidos al mundo de “afuera”, donde la promiscuidad, la deshonestidad, la irresponsabilidad y la violen- cia forman parte de un estilo de vida. @ AL BORDE DE LA INMORALIDAD Usted no ¢s el tinico que tiene esos temores. De hecho, si usted es como la mayorfa de los padres cristianos (0 los pastores 0 los Ii- deres juveniles), su mayor temor es que no pueda inculcar debida- mente sus valores a la préxima generaci6n. Teme la influencia del sistema de educacién publica sobre sus hijos; le espanta el poder de la presién de los compafieros; se preocupa por los efectos de los videos musicales y de los distintos medios de comunicacién; tiem- bla ante el posible impacto de una cultura que parece estar esta- Ilandole en la cara. Se pregunta si la influencia del hogar y de la iglesia bastar4 para contrarrestar las fuerzas que amenazan a sus hijos. Resulta que hay suficientes motivos para preocuparse. En marzo de 1993 cuarenta y dos Iideres juveniles cristianos se reunieron conmigo en Dallas, Texas, para un simposio sobre el es- tado de la cultura juvenil. Durante dos dfas y medio conversamos acerca de los problemas més urgentes de los jévenes de hoy y de lo que podfamos hacer para tratar el estado en que se encuentra esta generacién. Los participantes compartieron su preocupacién por los jdvenes involucrados en cosas tales como drogas, relaciones sexuales prematrimoniales y crimenes violentos. A lo largo de esas reuniones el grupo luché para identificar no sdlo los sintomas de las enfermedades que afectan a los jévenes de hoy, sino también sus orfgenes. ;Sabe usted lo que estos hombres y mujeres iden- tificaron como el mayor problema que enfrenta la juventud de hoy? El ciento por ciento de ellos identificé como su mayor preo- cupacién la pérdida de un sistema de valores basado en la Biblia. Es interesante que es la misma preocupacién que compartimos usted y yo como padres, pastores, maestros y obreros juveniles. No estaremos exagerando? Por supuesto que hay motivo de 19 ES BUENO O ES MALO preocupacién, pero nuestros hijos no pueden andar tan mal como los que estin “por ahi”. Mandamos a nuestros hijos a la escuela dominical. Participan en grupos juveniles y campamentos cristia- nos. Los queremos y nos quieren. ;Cudnto podré afectar esta cul- tura “del mundo” a nuestra juventud? Nadie ha podido contestar esa pregunta con seguridad, por lo menos hasta ahora. Con la colaboracién de trece denominaciones evangélicas, realizamos la investigacién mds extensa entre los jéve- nes de nuestras iglesias que se haya llevado a cabo hasta la fecha. Bajo la direccién experta del Grupo de Investigacién Barna, por medio de un proceso cientfficamente disefiado se seleccionaron al azar grupos juveniles de entre miles de iglesias a lo largo de los Estados Unidos de América y Canada. Se realizé confidencial- mente una extensa encuesta entre mas de 3.700 jévenes (véase la “Introduccién a la investigacién” més adelante en este libro para detalles adicionales acerca del proceso de la encuesta y de los gru- pos participantes). En este libro estaremos citando extensamente y examinando meticulosamente datos de esta encuesta realizada en 1994. (Se han dedicado los tltimos cuatro capitulos a un andlisis completo de este estudio.) Los encuestados fueron sus hijos y mis hijos. Los participantes son jévenes activos en los programas de la iglesia (escuela domini- cal, adoracién, grupos juveniles, estudios bfblicos), y que en su gran mayorfa consideran a sus padres carifiosos y su experiencia familiar positiva. Sin embargo, como verd, la encuesta revela que nuestros jévenes viven al borde de la inmoralidad, més cerca del desastre de lo que nos hayamos podido imaginar. Los resultados de la encuesta no sélo reflejan dénde se encuentran nuestros ado- lescentes ahora, sino también dénde estardn nuestros hijos, de diez, ocho, seis afios 0 menos, dentro de pocos afios. Una gran proporcién de nuestros jévenes, la mayoria de los cuales dicen haber hecho un compromiso con Cristo, estan in- volucrados en comportamientos impropios, inmorales y hasta ile- gales. La encuesta revela que durante los tiltimos tres meses: Dos de cada tres (66%) de nuestros hijos (de once a diecio- cho afios) han mentido a un padre, maestro u otro adulto 20