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UNIVERSIDAD DE NAVARRA

FACULTAD DE TEOLOGA

Nombre: Rafael Fhr

Fecha: 02/02/2017

Comentario de texto

Moral de la persona

La filosofia del hombre y la Revelacin divina estn de acuerdo al


afirmar que: el hombre es un ser que se realiza en la relacin. Desde
su origen, el hombre est marcado por esta realidad. Dios al crear,
llama al hombre a relacionarse con l. Esta dinmica se caracteriza por
el encuentro con una realidad superior y trascendente a l mismo; el
hombre identifica la verdad sobre s, el mundo y en definitiva el
sentido de su vida, o sea, sobre Dios.

El cardenal Raztinger en el texto "Mirar a Cristo" hace una


descripcin muy acertada del hombre contemporneo; hijo de la
filosofia moderna. Este hombre de la actualidad vive inmerso en una
cultura del pragmtismo, de lo til para mi aqu y ahora. Esta cultura
se manifiesta concretamente en un deseo de tener y disfrutar de un
placer sin limites.

Asumiendo una postura fenomenolgica. Podriamos decir que,


todo lo dicho anteriormente es reflejo de algo que pasa en el interior
del hombre, de un vacio existencial que le deja en la superficie y no le
permite ahondar en el sentido ms profundo de su existencia. En
definitiva, el hombre actual huye de la verdad.

Toda persona est impulsada por un deseo innato de bsqueda


de la verdad, aunque la ignore. Puede pasar, que en esta bsqueda
confunda la Verdad, con mayscula, con "verdadecillas". Y as sucede,
como bien apunta Ratzinger: ''si no hay verdad, no puede haber
esperanza, y si no hay esperanza el hombre no puede tener alegria''.
se caba cayendo en un estado de constante inquietud

Pero el hombre est hecho para la Verdad. La verdad que le llena


y da sentido a su existencia, y mientras no la encuentre la seguir
buscando. Me parece que, el entonces Cardenal Ratzinger, deja claro
que si al buscar la verdad la ignoramos, corremos el riesgo de caer en
la curiosidad, o sea, en este vicio frentico de conocer sin medida
aquello, que tiende a distraernos.

De hecho, estamos hechos para Dios, Verdad eterna, el nico


que es capaz de satisfacer los anhelos humanos de plenitud. Cuando
Dios no ocupa el llugar que le corresponde en la dinmica de la
relacin entre l y nosotros, otras cosas ocuparan su sitio, y ah esta el
origen de las angustias humanas.