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SILMIDO

(2003)

Alfabeto coreano: 실미도 Título original: “Silmido”. Dirección: Kang Woo-seok. País: Corea del Sur. Duración: 133 min. Interpretación: Seol Kyeong-gu (Kang In-chan), Ahn Sung-ki (Warrant officer Choi Jae-hyeon), Heo Joon-ho (Sergeant Jo), Jeong Jae-yeong (Han Sang-pil), Im Won-hee (Won-hee), Kang Sung- jin (Chan-seok), Kang Shin-il (Geun-jae), Lee Jeong-heon (Sergeant Park), Uhm Tae-woong (Won- sang), Kim Kang-woo (Min-ho), Lee Sang-hong (Jae-yong), Kim Hong-taek (Choi Jang-soo), Kim Hyeong-jong (Hae-il), No Joon-ho (Joon-ho), Jang Dae-yoon (Dae-yoon), Choi Yeong (Yeok-joon). Guión: Kim Hee-jae. Producción: Kim Athanh-jon. Música: Cho Young-wook y Han Jae-gwon. Fotografía: Kim Seong-bok. Montaje: Go Im-pyo. Dirección artística: Jeong Eun-jeong. Maquillaje: Kim Yu-jeong. Vestuario: Sin Seung-hui.

Premios:

- 2 Galardones en los Blue Dragon Awards 2004:

Mejor Director (Kang Woo-seok) Mejor Actor de reparto (Jeong Jae-yeong).

- 3 Galardones en los Grand Bell Awards 2004:

Mejor Director (Kang Woo-suk). Mejor Actor de reparto (Jeong Jae-yeong). Mejor Guión Adaptado (Kim Hee-jae).

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945, Corea fue dividida involuntariamente en dos por las súper potencias mundiales: el norte, con influencia comunista, y el sur, con influencia capitalista. El 15 de agosto de 1948, se estableció la República Democrática de Corea, con Syngman Rhee como su primer presidente; el 9 de septiembre de 1948, se establece la República Democrática Popular de Corea bajo el mando de Kim Il-sung. En junio de 1950 comenzó la Guerra de Corea. Las Naciones Unidas (liderada por Estados Unidos) apoyaron al sur y China apoyó al norte. La guerra finalizó en un estancamiento y el armisticio de Panmujon fue firmado en 1953, separando la península por el paralelo 38, en la ahora Zona Desmilitarizada.

La historia de SILMIDO narra las acciones que como consecuencia del intento de asesinato del presidente surkoreano por un comando norkoreano emprende la inteligencia sureña. Para vengarse, deciden crear una unidad de soldados de élite a partir de reos condenados a muerte, liberados de pena si cumplen la misión de acabar con el presidente norkoreano. Con tal efecto los someten a un entrenamiento brutal en una isla desierta. Tras tres años sometidos a numerosas penurias, un cambio en la política internacional del país congela la operación, y la inteligencia, para evitar que tal llegue a la opinión pública, decide borrar a la unidad del mapa.

Desde el principio nos avisan que la película esta basada en acontecimientos reales y que se han tomado libertades para dar mas dramatismo a la historia, pero aunque el director se centra en las dificultades y las relaciones entre la unidad 684, de la pequeña línea que separa lo bueno y lo malo, SILMIDO sigue siendo una critica a uno de los sucesos mas amargos del régimen de Park Chung-hee donde la libertad y el individuo no valen nada frente la batalla ideológica contra el comunismo.

nada frente la batalla ideológica contra el comunismo. La escalofriante historia está narrada a través de

La escalofriante historia está narrada a través de lo que podría haber sido una película de guerra estilo “Doce del patíbulo” (The Dirty Dozen, 1967), incluídos todos los arquetipos del género: el mando severo pero honorable, el gracioso, el delincuente, etc. pero que a mitad de metraje se tuerce y comienza a derivar hacia un tenso drama, por un lado las inhumanas condiciones vitales de los reclutas y sus relaciones interpersonales, y por otro el fin que comienzan a presentir. Todo esto jalonado con escenas de acción, pues Kang Woo-seok, el director, sabe que por muy intensa

y realista que sea la historia, al público hay que saber entretenerlo. Por supuesto, dichas escenas están rodadas con la habilidad de alguien muy curtido en el género de acción (con anteriridad había dirigido, entre otras “Public Enemy”, película que daría inicio a una trilogía).

Hace tres décadas esta película no hubiera podido estrenarse, incluso su director Kang Woo-seok hubiera sido arrestado por simpatizante hacía el comunismo (como sucedió con el director Lee Man-hee y su película “The Seven Female POW’s”). Afortunadamente la democracia, la cultura

y la sociedad ha mejorado, hay mas voluntad de mejorar las relaciones con Corea del Norte y

sobretodo el gobierno ya no interfiere (bueno ya casi nunca) en la industria del cine (como se

demuestra en películas como “Shiri”, “Joint Security Area (JSA)” o “Doble Agent”

que humanizan

a los coreanos de norte, cosa que no era posible hace años sin sufrir las acusaciones de simpatizante

comunista).

SILMIDO es mas un drama que una película de acción, en la primera parte de la película podemos

ver el brutal entrenamiento al que son sometidos los hombres de la unidad bajo la mirada sin piedad de los soldados que los vigilan y en la segunda se desarrolla la amistad entre ellos e incluso con algún soldado que les vigila. En esta segunda parte que quizás sea la mas emotiva, esta muy bien realizada, mostrando como aunque no hay plena confianza entre prisioneros y guardianes,

si que hay una respeto y admiración mutua. La última parte se ve el cambio que han sufrido los hombres que sacrifican totalmente su identidad individual para la “causa”.

totalmente su identidad individual para la “causa”. En cuanto al reparto, es difícil profundizar en dos

En cuanto al reparto, es difícil profundizar en dos horas en los 31 hombres, por lo que quizás solo se desarrolle justamente 10 de ellos, en los q destacaría el asombroso Seol Kyeong-gu (“Oasis”, “Public Enemy”) como uno de los miembros de la unidad 684 y que se convertirá en el líder de ellos

y Ahn Sung-ki (“Musa”, “Arahan”) como el comandante en jefe de los soldados responsable del entrenamiento de la unidad.

Recordando la historía real en la que está basada SILMIDO, en 1968, un grupo de 31 comandos coreanos del norte cruzó la frontera en Corea del Sur para asesinas al presidente Park Chung-hee,

pero fue parado antes de que pudieran realizar la misión. Esta incursión incito a la agencia de inteligencia central de corea del sur a realizar la misma operación, reclutando a 31 hombres con antecedentes penales para asesinar al líder del norte Kim II-sung. Bajo la supervisión de la fuerza aerea, los 31 reclutas recibieron un entrenamiento intenso que duro dos años en la isla de Silmido

y recibieron el nombre de la unidad 684 (abril de 1968). Pero como las relaciones entre las dos

coreas fueron progresando y para evitar la vergüenza se aborto el plan del asesinato para así no corromper el acuerdo de paz.

La unidad 684 fue abandonada y terminaron como prisionera en la propia isla. Sin embargo los 24 hombres que quedaban de la unidad 684 (los que faltaban fueron muriendo a causa del duro entrenamiento o mientras intentaban escaparse) se revelaron en agosto de 1971 matando a la mayoría de sus oficiales y escapando al continente para pedir explicaciones al presidente Park Chung-hee. El resultado final un enfrentamiento con las tropas del gobierno que mataron a casi todos y los que sobrevivieron fueron ejecutados. El gobierno declaro inicialmente que estos hombres eran agentes comunistas.

Este capitulo de la historia oscura de corea del sur se mantendría oculta sino fuera por un preso llamado Baek Dong-ho, que durante sus ocho años en prisión por robo, tubo la curiosidad de investigar la historia que un preso contaba sobre un compañero que estuvo en Silmido. En 1999 publico un libro sobre este polémico proyecto del gobierno, convirtiéndose enseguida en un escándalo. Gracias al éxito en taquilla y al renombre que empezó a cosechar, el ministerio de defensa del país confirmo la existencia de los sucesos de Silmido y empezaron su propia investigación.

Resulta curioso que un pais de unos cincuenta millones de habitantes, que no lleva mucho tiempo en democracia y en el que hasta hace bien poco aún estaba vigente la censura sea capaz de generar grandes producciones con el acabado tanto a nivel artístico como técnico de ésta, sin contar con el nivel de madurez que se requiere para contar una historia tan profundamente crítica con la actitud del propio país, sin convertirla en la tipíca “que malos son, que vienen los grises”.

Viendo producciones como SILMIDO y las cifras de público que manejan (todos los años, la recaudación en Corea del Sur suele estar encabezadapor una película nacional, con ventas cercanas a los diez millones de entradas), no cabe duda respecto a de dónde vendrán los próximos remakes americanos (o de cualquier otra nacionalidad). Además de grandes producciones destinadas a un público general, Corea también arrasa en los festivales de cine, con productos más de vanguardia como los de Hong Sang-soo, Kim Ki-duk o Park Chan-wook, que hacen la delicia del gafapasterío local. Y eso que el gobierno surcoreano no pone un duro para defender el producto nacional. Eso sí, tienen una autoimpuesta cuota de pantalla de en torno al veinte por ciento, un tanto ridícula cuando las salas de cine se pelean por las películas nacionales, que vienen a cubrir el cuarenta por ciento de las proyecciones anuales.

NOTA:

se pelean por las películas nacionales, que vienen a cubrir el cuarenta por ciento de las

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