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Comentando la propuesta de la revista con los demás miembros del

grupo, éstos deciden darme vía libre para proponer los cinco temas
protagonistas de esta nueva sección. Ante semejante oportunidad
decido pues hacer acopio de todo lo hablado en anteriores reuniones
de la banda, de temas un tanto más íntimos y poco confesables, y
aprovecho para trazar lo que a modo personal me gustaría que fuese
el futuro de la banda desde el punto de vista compositivo y de las
influencias. Es decir, a modo de predicción, imagino futuros discos
que incorporan cada vez nuevos elementos que nos guían en el
propósito de encontrar un sonido propio, una marca de la casa, algo
que nos delate y que nos haga reconocibles.

Para cumplir con la tarea, pienso que el camino más honesto sería
coger todos esos discos que tanto nos gustan y nos inspiran y tirarlos
a la basura, empezar de cero y parir algo realmente sincero, honesto
y de calidad. Pero no será este el caso de Pen Cap Chew. Nuestra
intención a la hora de hacer música nunca fue la de la exploración de
nuevos caminos compositivos, ni el de la experimentación y el diseño
de nuevos sonidos; ni siquiera nos preocupamos por reinventar el
género. Actualmente se ven demasiadas bandas con ciertos delirios
de grandeza, grandeza por supuesto postiza y que para nada les
corresponde. El resultado suele ser ridículo: piruetas compositivas
imposibles, fusiones de estilos que tienden al batiburrillo, predilección
por el revival reincidiendo en el tópico de que cualquier tiempo
pasado siempre fue mejor (por supuesto, esta revisión del pasado nos
llega siempre muy distorsionada y carente de los elementos básicos
de su esencia verdadera), etc… Lo grave es que el problema no
acaba aquí, de hecho, ni siquiera empieza aquí. Lo realmente grave
es que esas bandas gustan, y parece ser que mucho. Conforman el
paradigma del “todo vale”, emblema ya de esta era gobernada por un
posmodernismo omnipresente y, parece ser, omnipotente.

Dicho lo dicho, propongo cinco canciones que tienen en común haber


sido publicadas en los últimos cinco años. Material fresquito y
nuevecito que espero nos sirva para tomar nuevos aires y para
descubrir nuevos métodos de trabajo ya que, al igual que la música,
también cambia la forma de hacer ésta.

The sparrow looks up at the machine, The Flaming Lips, Embryonic


(2009)

El ritmo metronómico hipnotiza desde el comiendo de la canción, una


vez estás dentro el tema fluye con elegancia desmesurada y un
sonido impecable. Quizá los temas de Pen Cap Chew pequen de
estructuras demasiado explotadas y poco arriesgadas. Una estructura
rítmica repetitiva, como la de los grupos de rock alemán de los 70,
permite una mayor libertad a otros instrumentos para introducir
nuevos sonidos y conseguir así arreglos y texturas interesantes.
Grandísimo tema, grandísimo disco y grandísima banda.

Tonto, Battles, Mirrored (2007)

Comentaba antes que la forma de hacer música está cambiando. En


pleno siglo XXI ya, la tecnología se ha introducido por completo en
nuestras vidas. En la música no iba a ser menos. Rock y electrónica
tienden a converger. De nuevo el ritmo repetitivo y metronómico,
samples, loops, texturas, capas de sonido que vienen y van. Battles
en este sentido son únicos y saben como trascender a su rock
psicodélico y progresivo añadiendo esquemas y métodos de
producción propios de la música electrónica. Por algo publican en
Warp. Creo que el riesgo y la experimentación debería estar siempre
en nuestras cabezas.

All thoughts are prey to some beast, Bill Callahan, Sometimes I wish
we were an eagle (2009).

La música de Pen Cap Chew siempre se ha caracterizado por un rock


duro de corte melódico, al cual tratamos de añadir mucha fuerza y
potencia en los directos. Me atrevería a decir que no se nos da mal
del todo esta faceta… He elegido este tema por su fragilidad, por su
elegancia y por reivindicar la importancia de los textos. Tema
claramente alejado de la sensibilidad punkrockera, requiere para si
una delicadeza en su interpretación que nunca hemos plasmado en
nuestras canciones pero que, sin embargo, sé que existe y algún día
verá la luz. Temas en los que el texto y la interpretación cobran una
importancia fundamental. Un temazo.

60 feet tall, The Dead Weather, Horehounds (2009)

Este tema viene a cuento de lo que mencioné antes como grupos


revival. En un panorama rockero general en el cual las ideas
originales escasean, existen bandas que cogen su sonido
directamente de otras épocas para darle un lavado de cara y
posicionarlo en un plano más actual. La mayoría son bandas efímeras
que pronto dejan de ser interesantes precisamente porque la perdiz
ya no puede estar más mareada. Sin embargo, hay otras como The
Dead Weather que conocen perfectamente las raíces de dicho sonido,
se han empapado bien de éste desde la cuna y, sobre todo, han
sabido rejuvenecerlo e incorporarle nuevos elementos siempre
interesantes. Otra cosa que se nos puede achacar a Pen Cap Chew es
la de sumergirnos poco o nada en las raíces que dieron como fruto la
música que hoy en día defendemos.

Your weather, Dinosaur Jr., Farm (2009)

He puesto este pero podría haber puesto cualquier otro tema de este
discazo. Por trayectoria, integridad, honestidad y sinceridad; por
talento, por seguir haciendo auténticos temas de punkrock y por mil
cosas más. ¿Inventan algo? No ¿Pero acaso hace falta con semejante
frescura? Lo único que necesita una banda para convencer es saber
claramente lo que se quiere ofrecer. En el caso de Dinosaur Jr. todos
van a una. Grandiosos.

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