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II VÍSPERAS DEL DOMINGO

SEMANA I DEL SALTERIO


HIMNO

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Nos di - je - ron de no - che quees- ta bas muer - to y la fees -
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tu voenve- la jun- toa tu cuer - po. La no- cheen- te - ra la pa - sa - mos
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querien - do mo- ver la pie - dra. Con la vuel - ta del
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sol vol. ve - ráa - ver la tie - rra la
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glo - ria del Se - ñor.

2. No supieron contarlo los centinelas, nadie supo la hora ni la manera


antes del día, se cubrieron de gloria tus cinco heridas.

3. Si los cinco sentidos buscan el sueño, que la tenga el suyo, vivo y despierto.
La fe velando para verte de noche, resucitando.
Antífona 1

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O - rá - cu- lo del Se - ñor a mi Se - ñor: Sién - ta - tea mi de-

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re - cha, a - le - lu - ya.
Salmo 109
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Oráculo del Señor a mi Señor: / «Siéntate a mi derecha, * y haré de tus enemigos estrado de tus pies».
Desde Sión extenderá el Señor el poder de tu cetro: * somete en la batalla a tus enemigos.
«Eres príncipe desde el día de tu nacimiento, entre esplendores sagrados; * yo mismo te engendré,
como rocío, antes de la aurora».
El Señor lo ha jurado y no se arrepiente: * «Tú eres sacerdote eterno según el rito de Melquisedec».
El Señor a tu derecha, el día de su ira, * quebrantará a los reyes.
En su camino beberá del torrente, * por eso levantará la cabeza.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. † Como era en el principio ahora y siempre * por los
siglos de los siglos. Amén.
Antífona 2

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El Se - ñor pia - do - so ha he - cho ma - ra - vi - llas me - mo -

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ra - bles, a - le - lu - ya.

Salmo 110
* +
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Doy gracias al Señor de todo corazón, * en compañía de los rectos en la asamblea.
Grandes son las obras del Señor, * dignas de estudio para los que las aman.
Esplendor y belleza son su obra, * su generosidad dura por siempre.
Ha hecho maravillas memorables, * el Señor es piadoso y clemente.
Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, * dándoles la heredad de los gentiles.
Justicia y verdad son las obras de sus manos, * todos sus preceptos merecen confianza.
Son estables para siempre jamás, * se han de cumplir con verdad y rectitud.
Envió la redención a su pueblo +, ratificó para siempre su alianza, * su nombre es sagrado y temible.
Primicia de la sabiduría es el temor del Señor, + tienen buen juicio los que lo practican, * la alabanza del
Señor dura por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo, + como era en el principio, ahora y siempre, * por los siglos
de los siglos, Amén.

Antífona 3

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Rei nael Se- ñor,nues tro Dios, due- ño de to - do, a - le -

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lu - ya.

Cántico: Cf. Ap 19,1-2.5-7

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Aleluya.
La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios, Aleluya.
porque sus juicios son verdaderos y justos.
R/. Aleluya, aleluya.

Aleluya.
Alabad al Señor, sus siervos todos, aleluya,
los que le teméis, pequeños y grandes.
R/. Aleluya, aleluya.

Aleluya.
Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo, aleluya,
alegrémonos y gocemos y démosle gracias.
R/. Aleluya, aleluya.

Aleluya.
Llegó la boda del Cordero, aleluya,
su esposa se ha embellecido.
R/. Aleluya, aleluya.

Aleluya.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, aleluya.
Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos, Amén,
R/ Aleluya, aleluya.
LECTURA BREVE

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su gran misericordia, por la resurrección de
Jesucristo de entre los muertos, nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva, para una herencia
incorruptible, pura, imperecedera, que os está reservada en el cielo. La fuerza de Dios os custodia en la fe
para la salvación que aguarda a manifestarse en el momento final. (1P 1,3-5)

RESPONSORIO BREVE

R/. Bendito eres, Señor, * En la bóveda del cielo. Bendito.


V/. Digno de gloria y alabanza por los siglos. * En la bóveda del cielo. Gloria al Padre. Bendito.
Ant. Magníficat. Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá. Aleluya.

Proclama mi alma la grandeza del Señor, +


se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; * porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, * porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo, + y su misericordia llega a su fieles* de generación en generación.
El hace proezas con su brazo: * dispersa a los soberbios de corazón/
derriba del trono a los poderosos * y enaltece a los humildes.
a los hambrientos los colma de bienes * y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia + como lo había prometido a nuestros padres, *
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre, y al Hijo, y la Espíritu Santo. + Como era en el principio, ahora y siempre,*
por los siglos de los siglos. Amén.

PRECES
Invoquemos a Dios, nuestro Padre, que maravillosamente creó al mundo, lo redimió de forma más
admirable aún y no cesa de conservarlo con amor, y digámosle con alegría:
Renueva, Señor, las maravillas de tu amor.

Te damos gracias, Señor, porque, a través del mundo, nos has revelado tu poder y tu gloria;
—haz que sepamos ver tu providencia en los avatares del mundo.

Tú que, por la victoria de tu Hijo en la cruz, anunciaste la paz al mundo,


—líbranos de toda desesperación y de todo temor.

A todos los que aman la justicia y trabajan por conseguirla,


—concédeles que cooperen, con sinceridad y concordia, en la edificación de un mundo mejor.

Ayuda a los oprimidos, consuela a los afligidos, libra a los cautivos, da pan a los hambrientos, fortalece a
los débiles,
—para que en todo se manifieste el triunfo de la cruz.

Tú, que al tercer día, resucitaste gloriosamente a tu Hijo del sepulcro,


—haz que nuestros hermanos difuntos lleguen también a la plenitud de la vida.

Oh Dios, protector de los que en ti esperan, sin ti nada es fuerte ni santo; multiplica sobre nosotros
los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guia providente, de tal modo nos sirvamos de los
bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos. Por Jesucristo nuestro Señor....