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Peronismo José Pablo Feinmann

Filosofía política de una obstinación argentina


130 Conclusiones
(última entrega)

Suplemento especial de

PáginaI12
“UN ERROR ESPECTACULAR” El Che, no. Escribe Hobsbawm: “Un joven y brillante izquier- no– estaban ferozmente ideologizados y su odio al comunismo
alvo durante el desafortunado gobierno del Perón dista francés (¿quién si no?) proporcionó la ideología adecuada, provenía de adoctrinadores militares y religiosos que sabían hacer

S del retorno, del Perón anciano pero capaz de


arrojar las iras más devastadoras sobre quienes
tuvieran la insolencia de oponérsele y salvo
durante el gobierno de Carlos Saúl Menem, el
peronismo siempre tuvo un enemigo unívoco y que sin duda lo
honra: Eric Hobsbawm lo llama la oligarquía; y aclara: los ricos,
la clase dirigente local (Eric Hobsbawm, Historia del Siglo XX,
que sostenía que, en un continente maduro para la revolución,
todo lo que se necesitaba era llevar pequeños grupos de militan-
tes armados a las montañas apropiadas y formar ‘focos’ para
luchar por la liberación de las masas” (Hobsbawm, Ibid., p.
439). Es el célebre texto de Régis Debray ¿Revolución en la Revo-
lución? (Nota: Hemos tratado esto, pero necesitamos señalarlo de
nuevo brevemente aquí.) “Primero (dice el joven brillante fran-
su trabajo. O sea, que iban a enfrentar a soldados llenos de odio.
La guerrilla argentina (los Montoneros, no el ERP) tuvo, al
menos, el tino de tratar de enancarse en un gran movimiento
popular. Pero no pudo eludir la tentación de la vanguardia. Le
pidió la conducción a Perón, o compartirla. No comprendió al
pueblo peronista y lo postergó para otra etapa de la lucha. Lo
demás lo hemos visto.
ed. cit., p. 140). Dice que las masas cuya movilización preten- cés), se va de lo más pequeño a lo más grande. Querer ir en sen- El ERP lleva la teoría del foco al extremo cuando se mete en el
dió y consiguió Perón “no eran aquellas que temían por lo que tido inverso no sirve de nada. Lo más pequeño es el foco guerri- monte tucumano. Para colmo, hace saber –como parte de su
pudieran perder, sino las que nada tenían que perder” (Hobs- llero, núcleo del ejército popular, y no es un frente el que crea ese accionar propagandístico– que domina un tercio del territorio
bawm, Ibid., p. 140. “Salvo sus cadenas”, debió completar núcleo, sino que es el núcleo el que, al desarrollarse, permitirá tucumano. ¡Qué disparate! Yo iba cada dos meses a Tucumán,
Hobsbawm para exhibir la latencia “marxista” que el enemigo crear un frente nacional revolucionario” (Régis Debray, ¿Revolu- hablaba con medio mundo y nadie tenía la preocupación que
feroz de estos movimientos –las oligarquías locales y el imperia- ción en la Revolución?, Lucha Armada, Buenos Aires, Año 1, algo así habría provocado. (Mis clientes eran empresarios.) Ade-
lismo– vio en ellos y con esa ferocidad los reprimió). Y sigue: Número 1, p. 141). Esta grave alteración de la teoría marxista de más, en 2009 aparece un libro que se llama algo así como El
“El apoyo principal de Perón era la clase obrera y su maquinaria lucha social y política originó las guerrillas latinoamericanas. “En Vietnam argentino, escrito por un periodista de La Nueva Provin-
política era una especie de partido obrero organizado en torno toda América latina (escribe Hobsbawm) grupos de jóvenes cia y con prólogo de Rosendo Fraga y ¡desde luego! se basan en
al movimiento sindical que él impulsó” (Hobsbawm, Ibid., pp. entusiastas se lanzaron a unas luchas de guerrillas condenadas de esa estimación disparatada del ERP. El general Vilas fue enton-
140/141). Con eso fue el único que organizó a los “que nada antemano al fracaso, bajo la bandera de Fidel, de Trotsky o de ces a liberar una provincia ocupada por la guerrilla. ¡Un tercio
tenían que perder” contra la oligarquía, los poderosos de las Mao” (Hobsbawm, Ibid., p. 439). Pero la gran bandera fue la de del territorio dominaban los hombres de Santucho! ¡El Vietnam
finanzas y las potencias del gran capital. Ernesto “Che” Guevara. Acaso se le aproxime Camilo Torres, el argentino! ¿Cómo no iba a aplicar Vilas las teorías del coronel
Si nuestro país se viene largamente preparando para ¿conme- cura rebelde, levantisco, ese ejemplar seguidor del Cristo comba- francés Roger Trinquier, Guerra, subversión y revolución? “Qué
morar? el Bicentenario, tal vez convenga recordar que eso que tivo, del que había venido a traer la espada, del que había echado boludos fuimos”, puede reflexionar hoy un erpio autocrítico, hay
dijo un ruralista de la agresiva “Mesa de Enlace” es cierto. Por a los mercaderes del Templo, del que detestaba a los ricos y muchos. “Nosotros largábamos ese invento propagandístico en
desgracia, a este país lo hicieron el Ejército, la Iglesia y el campo. amaba a los pobres. ¿Qué más requería un cura para sentir que que decíamos que dominábamos un tercio del territorio y ahora
Ese elegante señor argumentó que así se lo había enseñado su continuaba los pasos del Crucificado cuando hacía frente a los lo usan para justificar a Vilas y a Bussi.” Vilas aplicó la técnica de
profesora de Historia y, sin posible duda, así habrá sido, dado poderosos, a los dueños de la tierra con una metralleta en mano? la OAS en contrainsurgencia. Las atrocidades que cometió en
que los manuales de Historia de nuestras inocentes escuelas ense- Pero –insistamos– el gran ejemplo fue el Che. Y el mandato de Tucumán no admiten descripción posible. Era el Plan Fénix de
ñan eso y lo vienen enseñando desde siempre. Hay quienes Castro: Sean como el Che. Tenemos entonces los elementos para los yankis en Vietnam. Y desde luego la técnica de la tortura de
dicen: “A este país, mal o bien, lo hizo la oligarquía”. Es cierto: diseñar los puntos esenciales que llevaron a eso que Hobsbawm inteligencia de los franceses en Indochina y Argelia. Hoy la usan
lo hizo, y mal. ¿Qué se festejará? ¿Un monólogo de las clases llama un error espectacular (Hobsbawm, Ibid., p. 439). Primero) los norteamericanos en Irak. Lo hemos dicho: crea el campo de
poderosas del Buenos Aires poderoso apenas interrumpido por el La Revolución Cubana no derrotó a un enemigo poderoso. Pri- concentración “La Escuelita” y ahí se lleva a cabo día a día,
federalismo del siglo XIX, tímidamente por el yrigoyenismo del mer espejismo. Los restantes países de América latina (y sobre minuto a minuto la tarea de masacrar los cuerpos. “Si por respe-
XX, más severamente por el primer peronismo, solitariamente y todo la República Argentina) eran mucho, pero mucho más to a las normas clásicas nos hubiésemos abstenido de emplear los
con enorme valentía por la Resistencia Peronista, y con iracundia poderosos que la Cuba de Batista. No se tomó en cuenta. ¿Por métodos no convencionales, la tarea de inteligencia –y ésta era
por la juventud “maravillosa” que fue masacrada en 340 campos qué? Segundo) Porque el Che afirma (en un célebre y breve texto una guerra de inteligencia– se habría tornado imposible de llevar
de concentración? Podemos agregar el juicio que Alfonsín hizo que se leyó a lo largo y a lo ancho del continente) que Cuba no adelante” (citado por Martin Andersen, Dossier secreto, El mito de
contra la Junta desaparecedora. Y el siglo XXI está aún muy fue una excepción. Y ataca ferozmente a los excepcionalistas la “guerra sucia” en la Argentina, p. 166). Entre tanto, en Monte-
cerca, aunque es fácilmente detectable que los sectores tradicio- como contrarrevolucionarios. Surge la tesis de exportabilidad de video, el 10 de octubre de 1975, Videla declaraba: “Si es preciso,
nalmente dominantes han engendrado un odio tan desmedido la Revolución Cubana. Lo que se hizo en Cuba se puede hacer en la Argentina deberán morir todas las personas necesarias para
hacia los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández que en cualquier país de América latina. El que promovió con su lograr la seguridad del país”. Algunos de mis clientes, en voz baja
señala la existencia de una política que los agrede seriamente. Si carisma, su nervio y su sinceridad combatiente la expansividad (el ingeniero Grodek, por ejemplo, de Ampere SA), me decían:
es que nos guiamos (y no es una mala guía) por la fiereza que esa revolucionaria a lo largo del continente fue Ernesto Guevara. En “Hay algo que aquí no se está haciendo bien. Se llevaron a un
política les ha despertado. Tal fiereza sería irracional que respon- un conocido y pequeño texto se pregunta si Cuba es una excep- chango la otra vez. Pobrecito. Tenía mujer, dos hijos. Se lo juro,
diera a ciertos cuestionamientos livianos. ción o es la vanguardia de la revolución en América latina. No José. Ese chango trabajaba de sol a sol. ¿En qué podía andar ese
El resto ha sido el largo monólogo de las clases poderosas de la duda: es la vanguardia. Su ejemplo debe ser tomado por todos. chango? Años que lo conozco. No hizo más que trabajar desde
Argentina, de sus fuerzas armadas, que siempre les han respondi- Tercero) La teoría del foco lo posibilita. Cuarto) Para demostrar- chico”. El ERP –como mucho– habrá llegado a tener cien mili-
do, y de su Iglesia, que siempre los ha confirmado o consolado lo, el Che emprende su travesía boliviana. La terrible derrota que cianos en el monte de Tucumán. Sólo por el campo de concen-
en sus patrióticas atrocidades humanitarias. sufre (denunciado por los propios campesinos que había ido a tración “La Escuelita” pasaron 1507 personas. “La tortura era
¿Por qué todo terminó tan mal? ¿Por qué fue tan completa la liberar) sólo sirve para elevarlo a las alturas del mártir crístico de rutinaria en ‘La Escuelita’, que recibió su nombre porque antes
derrota? Más aún: ¿por qué les fue tan sencillo a los militares la Revolución. Seamos como el Che. Esa frase que Fidel repite había sido una escuela. Era el primer campo de concentración
derrotar a la guerrilla? ¿Cómo fue posible que en este país “culto innúmeras veces en un discurso tiene ahora una lectura extrema: clandestino conducido por el Ejército en el país y uno entre
y a la europea” cometieran los horrores que cometieron? ¿Por Luchemos hasta morir. Demos la vida por la causa de la libertad varios que funcionaron en la provincia a partir de 1975” (Ander-
qué se habla –en el exterior y sin ninguna hesitación– del Reich de América latina. La prueba más alta de la verdad de un mili- sen, Ibid., p. 167). Cuando se fue Vilas (hubo algunos pedidos
argentino? ¿Por qué Primo Levi (nada menos que él) ubica al tante es dar la vida por la Revolución. No me interesa penetrar de oficiales del Ejército que advirtieron que el hombre no estaba
que aquí tuvo lugar entre los genocidios del siglo XX? en territorios psicológicos. Si aquí hay una pulsión tanática. O muy en sus cabales, pese a lo cual lo derivaron a Bahía Blanca,
Sigamos la explicación de Eric Hobsbawm. Tratará de echar un culto a la muerte, lo dejaremos de lado. Pertenecí a esa gene- donde se unió a los de La Nueva Provincia, tan tanáticos y para-
alguna o bastantes luces sobre lo que denomina “un error espec- ración y lo primero que se preguntaban todos era si serían capa- noicos como él, y desataron una caza de brujas en la Universidad
tacular”. Escribe: “Fidel Castro (1927) no era una figura insólita ces de ofrecer su vida por la liberación nacional y social de su del Sur) asumió Domingo Bussi, que continuó aplicando los
en la política latinoamericana: un joven vigoroso y carismático país. Incluso algunos católicos citaban una frase que atribuían al métodos de Vilas y la OAS. De todas formas, en plena democra-
de una rica familia terrateniente, con ideas políticas confusas apóstol Pablo: “En vuestra lucha contra el Mal aún no habéis lle- cia, los tucumanos lo eligieron como gobernador de la provincia.
pero dispuesto a demostrar su bravura personal y a convertirse en gado hasta la sangre”. ¿Qué era “ser como el Che”? Era ser derro- Era como elegir a Hitler. Pero lo eligieron.
el héroe de cualquier causa de la libertad contra la tiranía que se tado y morir. Nadie lo leyó así. Se leyó: dar la vida por la gran
le presentase en el momento adecuado (...) En términos puramen- causa de la liberación de los oprimidos. Y también: si el Che dio LOS ERRORES DE PERÓN
te militares la amenaza era modesta. Un camarada de Fidel, Che su vida, ¿por qué no tomar la de otros, que no sólo valen mucho Perón y la Jotapé cometieron enormes errores. Recordemos
Guevara, médico argentino y líder guerrillero muy dotado, inició menos que la de él, sino que son nuestros enemigos? que hablamos de un desastre. Para que un desastre se produzca
la conquista de Cuba con 148 hombres que llegaron a ser 300 en los errores no pueden ser pocos, tienen que ser muchos y graves.
el momento en que prácticamente lo había conseguido” (Hobs- LA TEORÍA DEL FOCO Enumeremos los de Perón. ¿Para qué volvió? Su estado de salud
bawm, Ibid., p. 437. Cursivas nuestras). Lo que dice Hobsbawm EN EL MONTE TUCUMANO apenas si le permitiría gobernar por escaso tiempo. Supongamos
seguidamente (y que está confirmado por toda la historiografía El “error espectacular” radicó en una pésima evaluación del que se creía inmortal. Insistamos entonces: ¿para qué volvió?
de izquierda o centroizquierda sin intereses propagandísticos) es poder de fuego de las fuerzas enemigas. La responsabilidad de ¿Por el uniforme, por hablar otra vez desde el balcón de la Rosa-
importante: “Fidel ganó porque el régimen de Batista era frágil, Castro es muy grande en esto. Lamento decirlo. Pero uno no da? ¿Sólo por eso? ¿Le era tan necesario eso? Lanusse le tendió
carecía de apoyo real, excepto del nacido de las conveniencias y escribe para ganar amigos o decir cosas bonitas de líderes que una trampa mortal cuando dijo que no le daba el cuero. Ahí lo
los intereses personales, y estaba dirigido por un hombre al que muchos necesitan mantener inmaculados. Lo siento: Fidel debió hizo venir. Ahí, Perón no tenía otra. Orgulloso como era tenía
un largo tiempo de corrupción había vuelto ocioso. Se desmoro- evaluar las fuerzas que el imperialismo y “sus aliados locales” que aceptar el reto. Lanusse aparece derrotado en el primer
nó en cuanto la oposición de todas las clases, desde la burguesía (poderosos siempre) tenían para reprimir la guerra de guerrillas. round, pero gana la pelea por KO. Perón se muere sin resolver
democrática hasta los comunistas, se unió contra él y los propios Debió alertar sobre el voluntarismo guevariano: no se lucha en nada. Supongamos que todos lo incitaban a volver. Por supues-
agentes del dictador, sus soldados, policías y torturadores, llega- un terreno enormemente desfavorable. Un asmático no puede to: era un negocio que no dejaba de convenir. Era volver al
ron a la conclusión de que su tiempo había pasado. Fidel lo puso meterse en una selva cuya humedad sofoca a cualquiera, y a él lo Gobierno. Perón, incitado por Lanusse y por los suyos, vuelve.
en evidencia y, lógicamente, sus fuerzas heredaron el gobierno” inutiliza. Su capacidad para sobrellevar el sufrimiento conmoverá Ahí empieza a cometer errores. 1) Le deja la custodia del palco a
(Hobsbawm, Ibid., p. 437). Sigue Hobsbawm (quien se confiesa a todos, pero no va a ganar la guerra. “Sean cono el Che, pero una pandilla de delincuentes. ¿Por qué aceptó y eligió como
fervoroso adepto de la Revolución Cubana en estos comienzos tomen más precauciones.” Que la Revolución Cubana había tropa propia a esos impresentables asesinos? ¿Creía que podría
de gloria): “La revolución cubana lo tenía todo: espíritu románti- nucleado a los campesinos y que éstos la acompañaron militar- controlar a esa gente? ¿No tenía otra cosa? ¿O no sabía nada
co, heroísmo en las montañas, antiguos líderes estudiantiles con mente porque querían con fervor la caída de Batista. Que una como el viejo en vertiginoso deterioro que todos decían que era?
la desinteresada generosidad de su juventud –el más viejo apenas revolución no se hace sin un respaldo popular. Debió saber y 2) Se apresura en el discurso del 21 de junio en condenar a la
pasaba los treinta años–, un pueblo jubiloso en un paraíso turís- hacer saber que el Imperio Norteamericano no estaba dispuesto Jotapé. Era un conciliador nato. Alguien que siempre sumaba.
tico tropical que latía a ritmo de rumba” (Hobsbawm, Ibid., p. a dejarse sorprender otra vez y cortaría de raíz todo intento revo- ¿Por qué resta a la juventud? Además, hay algo desagradable en
439). Sobreviene la disidencia entre Castro y el Che. Castro lucionario. Al entrenar a todos los aspirantes a guerrilleros que ese discurso. Todos lo advierten. Ayer dijo una cosa, hoy dice
pareciera más proclive a afirmar la Revolución antes de expandir- llegaban a Cuba debió decirles –como parte de ese adoctrina- otra. ¿Por qué le prometió tanto a la juventud y ahora la tira a la
la. Se integra, así, a la política de coexistencia pacífica de URSS. miento– que el enemigo era muy duro, y que –mercenarios o basura? Hace rato que le dicen “la parrala”. ¿Esto no erosiona la
II
credibilidad de un político? ¿Se le podía creer a Perón? ¿Se podía lo dijo desde un inicio– un cambio decisivo en la conducción de no deja de existir porque decidís no filmarla. Mi libro, sólo al año
confiar en su palabra? 3) No investiga lo de Ezeiza. A otra cosa: la Orga. No los traga a Quieto ni a Firmenich. La reunión no se 1973, le dedica alrededor de ochocientas páginas. Tal vez exage-
la culpa fue de la juventud, que queda “cuestionada”. 4) Los hace. De todas formas, ésta fue una buena iniciativa de su parte. ré. Pero mi Perón es total, no le amputé nada para hacerlo
recibe en Gaspar Campos. Y les pone a López Rega de interme- Pero tan tarde, tan tarde. 21) Algo intenta en su discurso del 12 bueno. No le agregué nada para hacerlo malo. La diferencia es
diario. ¿Era una broma? ¿Se burlaba de la Jotapé? Si era una de junio. Pero no sabemos qué. Se despide con su hermosa frase. grande. Un cineasta, un escritor –en temas como éstos– tienen
burla, pronto advertiría que las burlas en esa Argentina que des- 22) Cede el poder a Isabelita. Este es un error definitivo, ilevan- que manejarse con una moral. La moral reside en no ocultar los
conocía y con esos jóvenes que desconocía aún más se pagaban table. El no verá sus consecuencias. Pero la Chabela –apenas el 4 hechos, en no escamotearlos. Después vienen las interpretacio-
caras. 5) La fantochada del golpe contra Cámpora. Los micros de julio– confirma a López como su secretario privado. Nadie lo nes. Pero ocultar los hechos bajo el felpudo es mentir.) Calveiro
de Rucci. Un papelón. 6) Pone a Lastiri de Presidente. Un pobre duda: gobernará el clown exterminador. La Triple A empieza a –buscando una síntesis final, o todo lo definitiva que pueda ser,
tipo. El lacayo de un lacayo. El lacayo de López Rega. 7) Las matar gente a diestra y siniestra. De todas esas muertes el responsa- ya que nada lo es– enumera los errores de las Orgas. Habla de la
conferencias en la CGT le salen bien: demuestra lucidez y elabo- ble es Perón. Quien le dejó al país en herencia a una cabaretera desinserción, es decir: del alejamiento de las bases que pretendí-
ra algunos conceptos acertados para enfrentar la coyuntura. 8) Le tonta y fascista (hay cabareteras que son magníficas personas y an representar. “La desinserción (escribe) favoreció el rebrote de
cede la vicepresidencia a Isabel. Aquí se suicida. La historia ya todos los escritores estamos habituados a disfrutar con la crea- un vanguardismo cuyas fuentes provenían del foquismo inicial.
está escrita: la puso a la Chabela, ergo: lo puso a López Rega. Ya ción o con la frecuentación –con motivos literarios– de esos per- Con la destrucción de las agrupaciones de base, Montoneros fue
todo el país sabe que Isabelita pertenece más a López que a sonajes y encontrarles sus aristas sensibles, nobles) manejada por perdiendo los canales de comunicación, y comenzó a girar en el
Perón. 7) Golpe en Chile. Maltrato a los refugiados. Habla mal un clown asesino-compulsivo fue Perón. Por consiguiente, seño- vacío de su propia lógica, cada vez más desconectada y autosufi-
de Allende. Se encuentra con Pinochet. Horrible. 8) Asesinato res, guste o no, nadie se puede sacar de encima semejante atroci- ciente” (Pilar Claveiro, Política y/o violencia, Una aproximación a
de Rucci. Se asusta. ¿Qué pasa en el país? ¿Fueron los montos? dad política. A pagar. Y si de pagar se trata hay que decirlo: la la guerrilla de los años ‘70, Norma, Buenos Aires, 2006, p. 149).
¿Fue la CIA? 9) Responde como un alucinado. Aterroriza a responsabilidad de muertes como las de Ortega Peña, Silvio “A medida que aumentó el aislamiento de los sectores populares,
todos. Documento Reservado. Nunca más el pueblo simple, el Frondizi, Julio Troxler, Atilio López y de por lo menos 1500 se incrementó la práctica ‘internista’ y consecuentemente floreció
pueblo-pueblo va a una concentración peronista. Es arriesgarse a personas más recae sobre Juan Domingo Perón. Qué pena. Qué una lógica cerrada, retroalimentada, autosostenida y sin instan-
morir. 10) 17 de octubre. ¡Al fin va a hablar a su pueblo desde bronca. Qué dolor también. Que en apenas un año un gran líder cias de confrontación política con otros sectores” (Calveiro,
los balcones de la Rosada! Pero admite que le pongan un vidrio de masas, el único político que realmente hizo algo por los Ibid., p. 151). El análisis de Calveiro se centra en un hecho ine-
blindado. El mensaje de ese vidrio es sólo uno: Perón está siem- pobres de este país y les arruinó la eterna fiesta a los dueños eter- vitable: el aislamiento de la organización ante la realidad que
pre en peligro de muerte, los marxistas lo pueden matar en cual- nos de esta tierra haya deteriorado tanto su figura es una de las vivía el país. En 1977 se llega al disparate de afirmar que la
quier momento. Se acabó la alegría de los clásicos diecisietes. grandes desgracias de la Argentina, país que no carece de ellas. “situación del gobierno no puede ser peor” (Calveiro, Ibid., p.
Ahora el país está en guerra. El sol rebota en el vidrio y ni siquie- Baste pensar que Félix Luna (un radical antiperonista) confiesa 154). Precisamente ahí el poder desaparecedor desplegaba una
ra se lo puede ver al anciano general. El discurso no vale nada. tenerle envidia: “Porque muchos hombres y mujeres de la impunidad aberrante. El delirio crece: “El caudal de nuestra
¿Cómo, pero cómo acepta que le pongan ese vidrio entre él y el Argentina sintieron que sus vidas eran más ricas y plenas cuando política es, hoy, no menos de dos millones y medio de votos”
pueblo al que se supone ama y del que desea recibir su amor? lo tenían a su lado” (Luna, El 45, p. 491). Recordemos esa anéc- (Calveiro, Ibid., p. 155). Se sabe que tanto los erpios como los
¿Dónde está la relación líder-masas? ¿Tiene un vidrio en el dota que conté. Salía de la cantina de Munro donde me gustaba montos deseaban el golpe para eliminar el molesto “colchón
medio? 11) Le da mano libre a las bandas de la derecha. Atenta- comer el flan Quimili y un obrero, que tenía una bicicleta, me democrático” del gobierno de Isabel. Luego de haberle entregado
dos, violencia lumpen, asesinatos. La gente simple tiene miedo. dice: “¿Usted cree que estos zurdos que están gobernando ahora el motivo final del golpe en bandeja a los comandantes con el
¿Qué pasa en el país de Perón? ¿Tanto tiempo se esperó por me van a sacar la bicicleta?” (lo decía por Cámpora y su gobierno ataque a Monte Chingolo (“la más grande operación guerrillera
esto? 12) ¿No podía organizar una fuerza de choque menos bar- Jotapé). “No”, le dije. “Y si eso pasa, quédese tranquilo. Pronto desde el Moncada”, decía con orgullo sin advertir que estaba
bárica? ¿No hubo un solo sector del Ejército que pudiera apo- vuelve Perón y se la da de nuevo.” “¿Vio? Es lo que yo digo. infiltrado hasta las medias), Santucho recupera su entusiasmo
yarlo? 13) Parece que ni lo desea. Pone a un asesino célebre, a un Mientras esté Perón nunca me va a faltar una bicicleta.” con el golpe del 24 de marzo y lanza una Proclama que es una
loco sin retorno, que desborda odio, a un hombre formado en la pieza patética de delirio y autismo político: “¡Argentinos, a las
OAS y en la Escuela de las Américas al frente de la Policía: LOS ERRORES DE LAS armas!”. Y concluía del siguiente modo: “El paso dado por los
Villar. Y a otro loco, Margaride. Queda claro: Perón quiere que ORGANIZACIONES ARMADAS militares clausura definitivamente toda posibilidad electoral y
se tire con buena puntería. Perón quiere que se tire a matar. ¿Se El factor atenuante de los errores de Perón está en la organi- democrática y da comienzo a un proceso de guerra civil abierta
necesita alguna prueba de esto? ¿Sabía hacer alguna otra cosa zación que le hizo la guerra. Porque eso fue lo que le hizo: que significa un salto cualitativo en el desarrollo de nuestra lucha
Villar además de torturar y matar gente? No. Si alguien lo pone matarle a Rucci era la guerra. Era pegarle donde más le dolía. revolucionaria” (María Seoane, Todo o nada, Planeta Bolsillo,
en el más alto puesto de la policía, ¿qué está esperando de él? Era sacarlo de quicio. Por otra parte, ignoro qué resorte de su Buenos Aires, 1997, pp. 276/277). Pocos, muy pocos, meses
¿Qué les lea sus derechos a los ciudadanos como los buenos poli- espíritu de jefe vulneraba la rebeldía, la insolencia de la Jotapé. después –ante los resultados de un enfrentamiento catastrófico
cías de las películas? 14) Asciende a López Rega de cabo a comi- Pero no debía ser menor, intrascendente. El General les conce- con los militares que los aniquilaron con pasmosa facilidad–
sario general. Se dan un abrazo. El país entero lo ve y si no dió demasiada importancia. Su sagacidad política pareció velar- declaraba: “Nos equivocamos en la política, y en subestimar la
revienta de risa es porque tiene miedo. Le tiene miedo al payaso. se, ensombrecerse ante ellos. Esto lo llevó a actuar casi exclusiva- capacidad de las Fuerzas Armadas al momento del golpe. Nues-
Y el payaso es cada día más poderoso. 15) Maltrato público a los mente para combatirlos, y hasta para actuar en busca de su des- tro principal error fue no haber previsto el reflujo de masas”
diputados de la Jotapé. Amenazas. “Nosotros, por perder un trucción. Algo que explica –en parte solamente– el respaldo a (Pilar Calveiro, Poder y desaparición, Los campos de concentración
voto no nos vamos a preocupar.” 16) Lo de la Guarnición de López Rega. A toda la derecha peronista. A veces, más que con- en la Argentina, p. 19). Si no lo previeron fue porque nunca
Azul es una torpeza tan grande del ERP que le juega a favor. Se sagrarse a gobernar el país, se veía obstinado en combatir a la hicieron verdadera política de masas y mucho pero mucho
viste de milico y despotrica contra los infiltrados. 17) El “nava- Tendencia. Otras, era torpe o directo o abiertamente provoca- menos se preocuparon por comprender al “pueblo peronista”.
rrazo” es una insolencia institucional contra todo el país. Desti- dor. Algo que, en política (y él lo sabía muy bien), no suele dar Ese que Perón había moldeado y del que ellos no sabían nada.
tuye a Obregón Cano y a Atilio López en lugar de reponerlos en buenos frutos. Agredió en lugar de negociar. Pareció aferrarse Describiendo la situación creada a partir del 24 de marzo,
sus cargos. ¿O no hay una Constitución? 18) Todo el mundo hasta último momento a esa idea de pegar cuatro gritos por un Rodolfo Walsh –casi a fines de ese año– le escribía a la conduc-
sabe que en Córdoba actuaron parapoliciales. Que la ciudad de micrófono y con un vaso de agua a mano y mandarlos a sus ción montonera: (La situación es) “de retirada para la clase obre-
Buenos Aires está recorrida asiduamente por coches sin chapa, casas. Eso, lo que le había dicho a Jorge Antonio. Tener que ra, derrota para las capas medias y desbande en sectores intelec-
con gente armada adentro. Ana Guzzetti –en una conferencia de combatir a quienes (sabía) habían hecho posible en mayor tuales y profesionales” (Ernesto Salas, El debate entre Rodolfo
prensa– le formula una (hoy ya célebre) pregunta acerca de vein- medida que todos los demás su retorno le producía un desgaste Walsh y la conducción montonera, Revista Lucha Armada, Año 2,
ticinco unidades básicas voladas y doce militantes muertos. Afir- inesperado. Porque le ofrecían una resistencia también inespera- N 5, Buenos Aires, p. 10). Sin embargo, en marzo de 1978, Fir-
ma –por si fuera poco– que todo está hecho (“evidentemente”) da. Acaso en ese enfrentamiento se sintió viejo. La realidad no menich todavía dice: “La justicia de nuestra causa, la experiencia
por grupos parapoliciales de ultraderecha. El Presidente de la se dejaba esta vez derrotar por su carisma, por su prestigio ni adquirida, el compromiso hacia nuestros compañeros, héroes y
República la manda presa. Así nomás. A la vista de todos. Con lo por el mito de su nombre. Y eran –para colmo– los jóvenes. Los mártires, el ejemplo de nuestro pueblo, nos aseguran la victoria
cual está diciendo: de los parapoliciales ni se habla. El que habla que le habían dado lustre de revolucionario, de político aggior- final” (Calveiro, Política y/ o violencia, pp. 156/157).
o pregunta va en cana. Aquí, una duda: ¿está razonando bien nado, de joven entre los más jóvenes, de superpibe. Sólo La situación interna era de terror. Se estaba tan en superficie
Perón o está fuera de quicio? ¿Qué país cree que está gobernan- muriéndose pudo huir de los problemas que le planteó el país como siempre porque los perejiles ni idea tenían de la clandesti-
do? ¿Un paraíso bananero? ¿El es Trujillo? ¿Es Dios? ¿Puede real al que regresó y que –contrariamente a lo que decía– no era nidad. Pero, por cada operativo de la guerrilla, los grupos de
hacer lo que se le cante? ¿No hay Congreso, no hay oposición, lo que él imaginaba, eso que decía conocer muy bien. Si duran- tareas hacían una razzia de brutal violencia en esos sectores y, en
no hay instituciones? Hay miedo. 19) 1 de mayo. Horrible jor- te el exilio él se hizo todo lo socialista que pudo para incorporar los campos clandestinos, se acentuaba la tortura gratuita, la
nada. Errores por todos lados. Los Montoneros enloquecen. Exi- a los jóvenes y los jóvenes se hicieron todo lo peronistas que meramente sádica, y si sobre alguien se dudaba si matarlo o
gen una absurda Asamblea Popular e insultan a Perón como pudieron para entrar en el movimiento de masas, a partir del 20 dejarlo vivo un tiempo más y ver qué ocurría con él, ese mismo
nadie jamás lo ha hecho. Sólo tal vez Aramburu, Rojas, las seño- de junio él se hizo demasiado peronista y la juventud demasiado día lo masacraban. De aquí que los “operativos” de los que se
ras de las peluquerías de lujo, los gentlemen del Jockey Club y socialista. La brecha se volvió cada vez más insalvable. disponían a liberarnos a todos eran tomados con miedo y con
los miembros de la Sociedad Rural. Perón pierde el control y los Los errores de las organizaciones armadas fueron tan superlati- bronca por los cuerpos que estaban a disposición de los carnice-
insulta. Los montos se van. Atención ahora: la plaza no queda vos como los de Perón. Como vengo tratando este tema a lo ros, en sus casas o en los campos. Si estaban en los campos, acen-
vacía. Esa es una foto del diario Noticias tomada desde un ángu- largo de toda esta obra le voy a ceder centralmente la voz a mi tuaban la tortura o los mataban. Si estaban en sus casas, los lleva-
lo sesgado que agranda la imagen del vacío. La revista Movimien- amiga y compañera Pilar Calveiro. (Nota: Quiero señalar algo de ban a los campos. Perdía ensaya una autocrítica que tiene vali-
to publica otra en que se ve apenas un espacio –un buen espacio– lo que no me avergüenzo. Mi libro es el anti-Favio. Favio le dez: “Nuestra resistencia no tenía ya la misma legitimación social
totalmente vacío, pero no la mitad de la plaza. En suma, no se dedica todo su largo film a la obra del primer Perón y al del exi- que la de la década anterior. Se debía –en parte– a la correspon-
fue la mitad. Se fue un tercio. Como sea, no importa. El que se lio y luego, cuando llega a Ezeiza, acusa a los que (según él) sabilidad por haberle dado excusas al golpismo y también por el
iba no era “el pueblo”. Era la militancia montonera insultada por empezaron a tirar desde los árboles, después pasa algo más, des- retraimiento de la lucha de masas. Fue por ello que el alto costo
los pesados de los sindicatos que le pedían a la policía que les pués se muere Perón y ahí termina la película. Para Favio, el ter- humano de la acción desplegada no tuvo proporcionada eficacia,
diera leña “a esos troscos de mierda”. El pueblo peronista ya no cer Perón no existe. La Juventud Peronista tampoco. Hace desfi- dejando tanto dolor y frustración (...). Producido el golpe del
iba a las reuniones bélicas de los distintos encuadramientos. Esta- lar varias veces unos trenes con pintadas montoneras. Nadie sabe ‘76, ejercimos el legítimo derecho de resistencia, pero lo hicimos
ba en su casa. Con miedo. 20) El 11 de mayo, el custodio de qué significa eso. Pero también dura poco. La cuestión es clara: a precios muy altos y con el error de desplegar un tipo de violen-
Perón, el hombre de la Triple A, Rodolfo Almirón, acribilla al Favio no quiere verlo al tercer Perón. No quiere ni hablar de la cia que no se correspondía con el repliegue de la mayor parte de
padre Carlos Mugica. Perón no se da ni por enterado. Cuando Jotapé. No quiere meterse con ese infierno que fue el año final la población (...) El sincero reconocimiento de esta equivocación
lo necesitó se tomó la molestia de ir a buscarlo a la Villa 31. de la vida del líder. Queda, así, el conductor angélico de los años aspiro a que sirva para que otras generaciones eviten repetirla (...)
Ahora ni a su velorio va. Ni una corona le manda. 21) Se dice felices y de la lucha contra el régimen. ¡Yo también habría queri- Parece tan incorrecto condenarnos sin atenuantes –como lo hacen
que pide hablar con Norma Arrostito. Que quiere lograr –como do eso, Favio! Pero la realidad no se corta como una película. O algunos–, como reivindicarnos desde la misma soberbia que tuvimos
III
nosotros otrora” (Roberto Cirilo Perdía, La otra historia, las generaciones que vienen después eso no les cae antes: ojalá los gorilas no hubieran bombardeado la
Testimonio de un jefe montonero, ed. cit., pp. 278/ 279. bien. Bueno, no fueron mártires, no fueron víctimas, Plaza de Mayo. Ojalá no hubieran derrocado a Perón,
Cursivas del autor.) Se trata de un texto sincero y no fueron heroicos. Algo habrán sido. Creo que fue- promulgado el decreto 4161, asesinado al general
valiente. Justamente asume el que creemos es el error ron jóvenes atrapados en una encrucijada de la historia Valle, hecho desaparecer el cadáver de Evita, o masa-
fundamental de la acción guerrillera y sobre todo de la que esta obra ha delineado con –así lo espero– rigor. crado a los peronistas que regaron con sangre los basu-
foquista (de tan triste experiencia en América latina, Se entregaron a ella. No todos del mismo modo. La rales de José León Suárez y mil cosas más. La Historia
aunque haya legado a la posteridad la imagen eterna- mayoría no ejerció la lucha armada, pero fueron –para fue como fue. Y hubo hechos que provocaron otros.
mente rebelde de Ernesto Guevara): el foco condena a ellos– héroes quienes la llevaron a cabo. “El punto Acaso lo único imprevisible, inaceptable y, sobre todo,
sus integrantes a la violencia sin pueblo, al alejamiento más avanzado de la lucha.” Miguel dice en este libro: inimaginable, fue el horror de la dictadura desaparece-
de las masas, a la ignorancia de sus necesidades, de su “Cuidado, compañeros: no nos metamos la muerte en dora. De la llamada “guerra contra la subversión”. Los
historia, sus costumbres y hábitos. Sólo puede termi- el alma”. Sin embargo, las consignas revelan esa dure- que lograban enterarse de “algo” de lo que se venía lo
nar siendo lo que siempre fue: un ejercicio de soberbia, za, ese fervor, ese deslumbramiento casi infantil por anunciaban como el fin del mundo: “Esto es distinto”,
la consolidación de la vanguardia iluminista, ciega para los fierros y por quienes se atrevían a guerrear con decían. “Este golpe no es como los otros. No es otro
todo salvo para sus delirios internos. ellos. Pero hubo mucha generosidad. Hubo militancia golpe. Es la masacre total y para cualquiera.” Fue lo
Uno de esos delirios fueron las contraofensivas barrial, fabril, villera, universitaria, sindical. Chicos y que la Escuela de Frankfurt ha analizado a raíz de
montoneras. Elegían a los militantes casi al azar y les chicas que soñaban con no sé qué. Con algo –sin Auschwitz: una ruptura en el devenir histórico. (O,
otorgaban misiones sin asidero alguno. Les hacían fir- duda– que iba más allá de Perón. ¿Con qué puede sin más, la ruptura de la ilusión del devenir histórico.)
mar una especie de contrato o compromiso con la soñar un joven sino con la plenitud? ¿O acaso sabe lo A la pregunta frankfurtiana: “De qué es superación
Orga y los enviaban a liberar la Argentina de los desa- que le espera? De saberlo sería más prudente. De Auschwitz”, nosotros añadimos la nuestra “De qué es
parecedores. Había un Manual primitivo, burdo, que saberlo, no sería joven. Ninguno de nosotros imagina- superación la ESMA”. No esperábamos que todo ter-
había redactado Julio Roqué, y que terminó por llevar ba un futuro como el que tuvimos. Se trataba de traer- minara tan mal. Esto no debiera frenar a los que vinie-
su nombre para honrarlo a raíz de su heroica, increí- lo a Perón, de hacer al pueblo feliz y a la nación gran- ron después. Pero es casi imposible que no lo hiciera.
ble muerte ante una enorme patota de la ESMA a la de. Los que nos unimos en torno del proyecto de la La matanza se hizo para eso. Para que nadie nunca
que le llevó horas derrotarlo. Fue el 29 de mayo de revista Envido creo que teníamos algo del espíritu de la jamás se atreviera a cuestionar al poder.
1977. Roqué era miembro de la Conducción Nacio- Generación del ‘37. Esto lo dice Horacio en un Prólo- Nada más tenemos para decir. Y sentimos que ape-
nal, pero estaba en el país, haciendo probablemente go a la edición facsimilar de la revista a cargo de la nas si hemos dicho algo. Todo es tan opaco. Tan
eso para lo que se había preparado toda su vida: Biblioteca Nacional. No fue casual que, en el número impenetrable. Sigo y seguiré creyendo que los seres
luchar contra el poder por medio de las armas, que tres, yo escribiera sobre Alberdi y Rosas. El primero humanos hacen la Historia. Sin embargo, luego de
manejaba brillantemente. El Manual Roqué se les busca acercarse al segundo con los resultados conoci- este largo trayecto, creo más que nunca que la Histo-
daba a jóvenes que no tenían su preparación ni su dos. Termina en Montevideo conspirando contra el ria los hace a ellos. Y hasta que son sus víctimas.
coraje. Uno de ellos –Fito– narra en el libro de Cristi- Restaurador y unido a los unitarios que buscaban la También creo que hay que seguir. No cobijarse bajo
na Zuker: “No teníamos ideas de cuáles iban a ser las ayuda francesa para derrocar a la “tiranía”. ¿Quería- la rendición incondicional, para la que –cómo negar-
operaciones, pero había dos opciones para encuadrar- mos ser a Perón lo que Alberdi había sido para Rosas? lo– hay mil motivos, mil excusas. No aceptar ese
te, como si fuera la carrera de letras o de ciencias. Es posible. Desbordábamos ideología. Y sabíamos escepticismo blando –disfrazado de implacable luci-
Podías elegir entre las Tropas Especiales de Agitación –aunque sin confesárnoslo demasiado y ni siquiera dez– que nos lleva a escamotearnos, a decir que ya
(TEA) o las Tropas Especiales de Infantería (TEI), poco– que el peronismo era débil en el debate de ideas hicimos lo nuestro y se acabó o que nada merece ser
pero todos los que estábamos ahí tuvimos que firmar ante la izquierda marxista. Esto nos entusiasmaba. hecho. Porque aunque la lucha contra la opresión, el
ese contrato” (Cristina Zuker, El Tren de la Victoria, Estaba todo por hacerse. Hegelianos y marxistas éra- espíritu de sometimiento y la pulsión de muerte
Sudamericana, Buenos Aires, 2003, p. 164). Firme- mos por formación, por espíritu de los tiempos. Pero parecieran condenadas a perderse siempre por ser una
nich suele defenderse del desastre de las contraofensi- en la “cuestión nacional” y en el peronismo todo esta- lucha casi desesperada contra nosotros mismos, con-
vas diciendo que él no era el Flautista de Hamelin: ba por hacerse, ya que aunque los compañeros creye- tra la urdimbre de la que estamos hechos, no hay que
que los que iban a pelear o a morir en la Argentina de ran que con Jauretche o Scalabrini alcanzaba para dis- abandonarla jamás. Pensemos (casi con alegría) que
los militares lo hacían por voluntad propia. Que él no cutir con Portantiero y los suyos, no podíamos acom- acaso la voluntad y la pasión y la lucidez para enfren-
tiene responsabilidad alguna. Que no obligó a nadie. pañarlos en esa certeza. Nosotros seríamos más sóli- tar la injusticia es también un elemento esencial de la
Que fueron por su propia voluntad. “La estrategia dos. Para eso teníamos nuestras formaciones universi- condición humana.
nuestra no era salvar gente”, concluye. Y José Amorín tarias. Para dar la lucha de ideas de igual a igual. A
le da una paliza política y estratégica definitiva: “Sí nosotros no nos iban a correr con los Grundisse. Artu- TODO SALIÓ MUY MAL, PERO HAY
eras un Flautista de Hamelin: para esos pibes que vos ro Armada encontró para Envido una definición que QUE SEGUIR: TODO PUEDE SALIR
confundís con ratas, eras el fundador de los Montos, define también a los jóvenes del ‘70: “Envido fue la MEJOR
el ejecutor de Aramburu, el ‘modelo’ a seguir, precisa- expresión esforzada, dolorosa, ingenua y tributaria de Virginia Feinmann trabaja en el Centro de la
mente, a seguir. Y eran pibes. Pibes que ni siquiera una época, que contenía en su vientre político una Memoria Haroldo Conti. Está con Eduardo Jozami,
tenían nuestra edad cuando empezamos a los balazos” sarta de desproporcionadas ilusiones, sustentada por con Lila Pastoriza, con María Pía López. Con Horacio
(José Amorín, Montoneros: la buena historia, Catálo- un grupos de veinteañeros que creían que se converti- González, que se acerca a menudo. No hace mucho (el
gos, Buenos Aires, 2006, p. 273). Dice, en seguida, rían en los ‘Marx’ latinoamericanos del siglo XX”. Lo 10/04/2010) me envío un mail: “Me resulta incómo-
que cuando ellos empezaron a los tiros tenían apoyo de los “Marx” latinoamericanos del siglo XX era algo do el uso de la palabra guerra. Como sabés, es la
popular. “En cambio, estos pibes, como producto del privativo de algunos de nosotros. Pero hay núcleos defensa exacta de los represores: Que estábamos en
abierto desarrollo de los frentes de masas y su poste- poderosos en ese texto que señalan a esa generación. guerra, que se libró una guerra, una guerra sucia, pero
rior desamparo con el pase a la clandestinidad, eran Tomemos dos: fue tributaria de una época y tuvo des- guerra al fin. Y con eso justifican todo. Desde el
conocidos (...) Y no Pepe: nada es más difícil que proporcionadas ilusiones. Ignoro si nos sabíamos tri- campo de los derechos humanos se lucha un montón
desertar de una organización clandestina; primero butarios de una época. Diría que creíamos que la his- cada día para desterrar el concepto de guerra o guerra
porque una vez que te entregaste en cuerpo y alma a toria se iniciaba con nosotros y que con nosotros se sucia en todos los discursos desprevenidos.
ella no tenés a dónde ir y, segundo, porque en ella resolvería. En eso éramos “ingenuos”. Pero la coyun- “También es un error hablar de que mueren vícti-
pusiste tu Fe, en ella están tus hermanos, ella es tu tura era tan excepcional que nosotros nos sentíamos mas ‘inocentes’, como si los que estaban metidos en
familia y no podés abandonarla sin que la culpa te así. Los privilegiados protagonistas de una gran etapa los fierros se lo hubieran merecido, o hubiera estado
destruya (...). Y por último, Pepe, no sé cuál será ‘tu’ de la Historia. A nadie le parecía discordante que las más justificado. Sabemos que se mandaron algunas
estrategia pero, desde que la historia es historia, a “desproporcionadas ilusiones” se sustentaran en una cagadas (o si preferís: más que algunas), pero de nin-
todos los generales sensatos lo que más les importó generación de veinteañeros. Ante todo porque las ilu- gún modo lo que correspondía era el secuestro, la tortu-
fue, siempre, salvar a su gente. No por humanismo o siones no nos parecían “desproporcionadas”. Eso lo ra, la muerte y la desaparición del cuerpo, todo sin jui-
piedad: los militares carecen o carecieron de tales vir- sabemos ahora. Pero en ese momento las ilusiones cio. Se puede hablar de perejiles, pero hablar de ino-
tudes, por definición. En las guerras no existe la pie- eran las impecables ilusiones de los veinteañeros. ¿O centes me parece que abre el campo a pensar que los
dad, al menos en sus mandos la piedad es una virtud para qué se tienen veinte años? Y no digamos sólo otros lo merecían”.
desconocida. Lo hacían con el objeto de preservar sus “veinte”, pues nos encierra y nos sofoca bajo el impe- Vaya este texto como agradecimiento a mi entusias-
fuerzas hasta que las condiciones de la guerra los favo- rio del prestigio de la frase de Paul Nizan: “A nadie ta y brillante colaboradora Virginia. Su trabajo fue ina-
recieran. Para eso, vos que leíste a Clausewitz bien lo permitiré decir que es la mejor edad de la vida”. Eran preciable. Germán Ferrari también colaboró y mucho,
sabés, se inventaron las retiradas y sus diferentes veinte años, pero también veinticinco y veintiocho y pero –afortunadamente– se entregó con alma y vida a
modalidades” (José Amorín, ob. cit., pp. 273/274). hasta treinta y algo más. Y si fueran veinte, ¿qué había escribir y editar su libro Símbolos y fantasmas. Ya habrá
de malo? Aquí no se verificaba la célebre amargura, el tiempo y lugar para otros agradecimientos. Por ahora,
LA TRAGEDIA DE LA MILITANCIA escepticismo de la frase de Nizan. Para los pibes de la sólo mencionar algunos: Hugo Soriani, Miguel Rep,
(Y SUS ERRORES) Jotapé tener veinte años en 1972 era estar en la mejor Víctor Vigo y su equipo, Ernesto Tiffenberg y Jorge
Cuando se inauguró el Parque de la Memoria, Mar- edad de la vida, en el mejor lugar de la Historia. Pero Prim. Bertotto, siempre. Verónica también.
celo Brodsky, que es un gran amigo y que tiene a un había entre nosotros otro núcleo, que Arturo no men- Por el momento, esta obra se interrumpe aquí. Que
hermano desaparecido de veintidós años, Fernando, ciona porque él define a Envido y Envido jamás apoyó se interrumpa y “por el momento” implica la voluntad
alumno del ILSE (Marcelo lo fue del Nacional Bue- la violencia. Ese núcleo era la lucha armada. La tram- de continuarla más adelante. Pero la vida se burla de
nos Aires, de donde se chuparon a 112, algunos de pa en que cayó esa generación fue exacta, precisamen- nuestros humildes voluntarismos. Lo que torna incier-
edades tan peligrosas como dieciséis o catorce años), te ésa. Como dice Eduardo Grüner: no tengo autori- ta esa continuación. Podrá ser, podrá no ser. En el
me invitó a que lo viera antes de la inauguración. Me dad ni elementos ni sabiduría para señalar con certeza peor de los casos se continuará en otras obras, incluso
sumergí en ese horror. Y ahí descubrí muchos nom- qué otro camino habría sido posible o si había otro. ficcionales. Ojalá que así sea. Y si no es, que nadie se
bres del pasado. Sí, sabían lo que hacían. Muchos, al Sólo sé que el que se eligió costó demasiado. Debiera preocupe. No faltarán otros.
menos. Otros jamás sabremos por qué los mataron. decir: ojalá Fernando Abal Medina nunca hubiera
No estaban en nada. Pero en serio: en nada. Sé que no hecho fuego sobre Aramburu. Pero, ¿con qué derecho?
podemos victimizarlos. Ni tornarlos heroicos porque a Y además, ¿no es un disparate decirlo? Debiera decir noviembre de 2007 – mayo de 2010

IV Domingo 16 de mayo de 2010