Y sigo aquel principio de pasar de puntillas con las

botas llenas de barro, para no hacer ruido pero dejar la marca
de lo que piso. No me avergüenzo de nada pero tampoco exijo
atención, me parezco lo suficientemente interesante como para
no tener que demandar un público comprado, forzado a ver por
obligación moral o comercial. Quizás por esto será que escribo,
porque de alguna manera piso de puntillas para no llamar la
atención, pero dejo la huella del barro que firmo.

Si quieres puedes prestarle atención o mandarlo a la infinita
oscuridad de algún músculo defecatorio; todo acabará siendo
pasto de alguna actitud en la que seguramente se halle lo que yo
siempre he andado buscando.”
Perdona, fue la estética del momento.
Son las ocho de la mañana y me levanto encabronado con y ponerte su brazo entre tu oreja y boca, como un arlequín
no se qué, todo me parece mal y es que hasta el aire se ha moderno, pero sin azotes en el culo, estos son al corazón:
propuesto molestarme. Como de costumbre me despierto
por defecto antes de que suene el despertador y eso hace - Si, dígame? - respondo. Siempre con un tono de servidum-
que me parezca no tan buena la idea de pegarme tres o bre, como pidiendo piedad.
cuatro tiros, y que penetren por la parte frontal de mi ca- - Hola, llamamos de “Seguros Máldia”, mi nombre es Jorge
beza dejando impregnado el espejo de sangre, al estilo Tar- Javier Cuesta, me permite...
antino. Por fuera de mis paredes carnales se respira una - No me interesa caballero, la verdad es que... - comienza la
humedad caduca, y mis huesos parecen llorar una muerte guerra.
porque están mojados, flacos y pegados a la piel que les - Disculpe solo serán cinco minutos, sin compromiso...
rodea. No tengo bello apenas, así que normalmente me
quedo desnudo delante de esas situaciones de la vida en No, no serán cinco minutos y usted lo sabe, me gustaría re-
las que andar descalzo no es la mejor opción para tener los sponderle, pero lo cierto es que solo puedo soltar un sonido
pies secos. parecido a un gemido intrínseco, que resuena en el lugar-
donde se traga saliva, de una manera neandertal.
Más tarde me llaman al teléfono, suena, sigue sonando,
continua y le tiro un suspiro a ver que tal, pero no cesa. Sus - Tengo algo de prisa - mascullo, como el que dice: Bueno, y
gritos son voces estridentes que traen la incerteza en sus a qué te dedicas?
quejidos, te recuerdan que aún sigues vivo, te llama la sor- - Señor, ya le dije que será poco rato, mire (Insiste el hom-
presa, y acéptalo, es una droga bastante adicta. Me río con bre) creo que usted es de esas personas que como yo tiene una
una flojera apabullante y me siento preso de alguna broma vida activa, con muchas cosas por hacer, nuestra empresa
de mal gusto. Y es que da igual lo que estés haciendo; sí, tiene la filosofía de que no solamente hemos de vivir sino
follando o discutiendo con la ventana para ver si hoy toca también saborear lo vivido, por eso nos dedicamos a ofrecer
o no, que la maquinita te llamará, como te llaman las si- seguridad a la gente, porque solo una vez estas seguro y no
renas de la retórica publicitaria, para obligarte de manera tienes miedo, estas dispuesto para hacer lo que realmente
psicológica pero autoritaria a ir hasta él, para desgarrarlo y quieres. Ya sabes, para actuar consecuentemente en la vida.
Bien, ¿y ahora que debería hacer? De momento tengo un - ¿Saben qué? Esto resulta tan irónico, como las palabras
profeta sin barba que me baña con una frase postiza de que pronuncio un aguerrido teniente alemán de un pelotón
alguna mente retorcida. Lo sé, lo veo claro, lo intuyo, la remoto destinado en la batalla de Marne, antes de recibir el
cabeza me lo dice, me lo grita y yo que no quiero ahoga- disparo de una bala.
rme en insultos, sigo escuchando. Tengo la fea costumbre Rezaba asi:
de esperar ver algo bueno, donde jamás lo hubo y eso me
hace perder el tiempo; quizás solo sea una excusa para no -(Alfred): Tranquilos, no os asustéis si el día no es claro y la
romper el momento, la estética de una conversación, la senda peligrosa! Dios dijo: seguid y difundid la palabra de
línea delicada de la educación que me resulta tan sublime Dios, y nunca jamás os pasará nada malo.
algunas veces y otras sin embargo una paja mental hecha Mateo: 2b, AT.
para no tener orgasmo sino solo dolor.

Creo que me vuelvo a dormir. “Otro día y otra luz, de nuevo la sangre corre por mis venas,
debes pensar que esto es un diario personal, pero creo que te
Normalmente un narrador en primera persona jamás equivocas, esto es una crónica en una columna de un diario
cuenta un sueño, porque se supone que los sueños son de poca tirada, si mucho me apuras una nave sin combusti-
inconscientes. Sí ¿y què? ¿Eres de los que necesita inflar el ble que da vueltas por el espacio.”
sentido para poder nadar? Todo tiende a girar sobre un le-
cho mullido de pensamientos diáfanos en parcelas oscuras, Los días son efímeros, cada uno a su manera, y todos pare-
pareciendo reunir unas cualidades innecesarias para hacer cen decirte que ojala pudieran dejar de ser lo que son y ser
nacer una idea de no sé sabe a donde ni para qué, y al final otra cosa, el lunes quisiera ser martes, el martes miércoles,
una broma absurda resultará el premio a la elegancia de la el miércoles jueves, el jueves viernes, el viernes sábado, el
noche: sábado es el niño con suerte y el domingo no dice nada
porque tiene la responsabilidad de cerrar la semana, pero
en realidad esta hastiado y desearía ser lunes porque se ha
cansado de ser el tipo tranquilo y calmado que gusta a to- gotas caen mientras el campanario sigue en segundo plano
das las suegras, que acude siempre a las comidas familiares a lo lejos, y el mismo campanario, mientras las gotas tan
y acaba las frases con la mano rozando el mentón y una cercanas toman ahora la lejanía.
actitud que invita a conversar. Él quisiera soltarse la melena Todo tiene una estructura estética, que se podría definir
y meter caña en medio de un atasco metropolitano a las 9 como una coreografía de valet clásico que roza la perfec-
de la mañana, tocar un blues en un garito perdido, con tres ción, si roza la perfección, porque nada que tiene fin puede
borrachos y una chica enamorada y quitarse la garganta en ser bello y nada que es perfecto existe, solo nos podemos
un solo que llega al lugar donde se agitan las almas, donde acercar, y en ese acercamiento, en ese lugar privilegiado en
se visten de tres botones y sudan ritmo en los zapatos de el que acaricias la perfección, en la que con tu respiración
talón alto. la mueves, en esa porción de espacio tan débil y sensible, es
donde yo encuentro la belleza.
De alguna manera, aunque algo metafórica, a mi me ocurre
algo parecido, siempre quiero ser aquello que no tengo o
que no puedo ser, quizás sea fruto de una mente siempre Disculpen, he quedado para tomar un café.
soñadora o el resultado de un plan de marketing bien elab-
orado. Mi vida resulta una frase pedante en una reunión
de sabios, soy un tipo incómodo en un sillón mullido. Me
muevo, cruje la madera cara, no tengo parné pero me en- Tengo novia, bueno pareja. La verdad es que me declaré in-
canta pintar el papel de color esperanza y jugar a ser crupi- solvente en el amor, vendí mi cuerpo y tiré las llaves de mi
er y tener la banca trucada. Me muevo según los impulsos corazón al mar de la duda. Mis latidos recesivos, ahora en
del Eros, vivo gracias al lívido que me produce el sentir mi plena caída, compran sentimientos vacíos por besos guar-
bello erizándose por un acto pleno. Un acto pleno es una dados, una transacción parecida a la de vender las sortijas
prostituta que espera en la puerta de un burdel fumando de la abuela por cuatro perras en una tienda de cualquier
tabaco negro, es el pintor que la dibuja entre las rejas de la callejón, de cualquier recoveco sombrío y mohoso. Ella se
pensión “Soledad”, es la ventana cuando llueve y sudan sus llama Sara, es una chica de tez blanca, que solamente cam-
gotas resbaladizas, es el acto sexual de observar como esas bia cuando toma el sol durante su semana de vacaciones
en Benidorm, luego tornase roja y se viste de piel como las gente y yo un filantrópico agnóstico, existe la vida y esta
serpientes, la diferencia es que una silva y muerde para de- anda deambulando buscando la roseta de los vientos por
fenderse y la otra grita para que le vaya a poner el aftersun. la estación Lautrec. No se si me vais a entender o me vais
Tiene un gusto innato, exquisito, dedica varias porciones a tomar por loco, me da igual mientras no molestéis, la
de su tiempo libre a combinar vestidos y pienso con fervo- cosa es que debo a la estación una de las situaciones más
rosa paciencia, que podría dedicarse al diseño de prendas bucólicas que recuerdo, es un cortometraje dirigido por la
de vestir de mujer, por su carácter autoritario no tardaría vida que nos enseña el camino de las almas. Se para el tren,
en habituarse a los quehaceres de una directora de arte. sale gente distante, con prisa, con calma, nerviosa, feliz,
Ella es de estas personas que necesita reivindicarse como pausada, enfadada, salen almas y cuerpos enfilados en un
autentica y única, necesita escuchar el tópico para estar se- mismo ser, nadie sabe a donde se dirigen, pero tampoco
gura de lo que siente. Sus te quiero me dejan escarcha en el importa si seguramente jamás los vaya a volver a ver. La es-
pelo y me anulan, es tan bonita, a veces creo que ni cuando tación rebosa un perfume de recuerdo, entes individuales
hacemos el amor piensa en mi. Solamente busco un lugar buscando tomar su camino, materia que busca el espíritu,
entre su risa y sus labios, un movimiento sutil, me dejo me gustaría preguntarles a donde van, pero eso rompería la
convencer de que la belleza es un huracán que te domina, estética del momento.
me dejo bailar como se dejan bailar los niños grandes, hué-
rfanos de amor.
Vibra mi bolsillo y ya he aprendido a no asustarme, es una
Son las nueve de la mañana, estoy bajando por la estación llamada de Sara, lo cojo con pausado nerviosismo, hace
de metro Lautrec, podría hacer lo mismo por otras tres días que espero oír su voz, la última vez que la escuche era
estaciones que me quedan más cerca o podría ir en bus. para mandarme a algún lugar remoto del infierno donde
La genialidad esta en bajar los escalones de mármol por no se que tipo de herramientas se utilizan para castrar el
donde se mecen las hojas de los árboles caducos, entrar en sexo masculino.
su interior y descubrir que el arte no solo se respira en los
grandes como el Liceo de Barcelona o la Ópera Garnier de -Sí, Sara? - emprendo la empatización.
París, que a pesar de ser un lugar perdido a los ojos de la
-Tenemos que hablar... Y he ahí un beso que sale alardeando, quemando las cosas
bonitas que habíamos pasado juntos.
Si.. esto me recuerda al dialogo de la película “Déjame para
siempre” -Hasta luego - contesto yo, como el que silva a un taxi que
pasa sin hacerle ni puto caso.
-Sara, porque estas tan seria, yo... - pregunto de forma casi
retórica. Bienvenida Soledad, dos besos, te he echado de menos; tu
-Mmm… no estoy bien y creo que lo mejor es... bueno creo crees... con lo mal que nos llevábamos antes. Si contesta Sole-
que tenemos que quedar y hablarlo cara a cara, no estoy dad, antes no te soportabas.
bien ya te digo, espero que lo entiendas ¿Te parece bien a
las cinco en el café Ribó?
Sigo, porque seguir es un verbo digno de ser escrito. Me
Perfecto, si, donde te declaré mi amor y donde tantas tardes dirijo a mi lugar de trabajo; al principio creía que tenia un
compartimos nuestras inquietudes en forma de sorpresa, en empleo moderno y seductor, con un sueldo importante
forma de actitud, de amor, de pasión desenfrenada por los que podía costearme y darme un ritmo de vida desahog-
lavabos del local. Si a las cinco, perfecto, veo que has orde- ado y lleno, después supe que no tenia nada mucho más
nado tu agenda hoy: a las 8 levantarme, a las 12 hablar con importante que los indigentes del cuarto mundo; de echo
Paula, a las cinco dejar el cafre de mi novio, a las 20 irme de voy diariamente con un ratón entre las manos, me rodeo
fiesta, a las 2 acordarme de que no sé que es el amor, a las 7 de gente con la barba dejada y a menudo necesito un trago
acostarme en otros labios y olvidar todo gracias al alcohol. para soportar vivir rodeado de inmundicia. La diferencia
entre el indigente y yo, es que a él el hambre no le deja ser
-Si..., de acuerdo a las cinco, pero, es que no acabo de libre, y yo en cambio soy tan libre que ni siquiera a eso le
comprender. presto importancia.

Pese a tener pensamientos misantrópicos, no os voy a en-
-No hace falta que entiendas nada, un beso, hasta lue-
gañar, me mantengo cuerdo porque prendo de una cuerda
go.
delgada que engalana las situaciones diarias que me saben lugar. La luz sigue su curso y va bañando mis sentidos
a poco. Igual que la persona inhala cocaína para evadirse hasta llegar a los ojos, finalmente consigo despertarme,
de la realidad que le envuelve, yo entro en mi mundo de rápidamente acude a darme los buenos días ese giro de es-
ramificaciones psicodélicas para bañar y sentir la belleza tómago llamado resaca y yo correspondo dándole un trago
de cada momento, son unos tambores que suenan de forma de saliva. Sudoroso, empiezo a evocar en mi pensamiento
improvisada y deliciosa, que hacen arrancarme un aplauso que será una jornada larga y ardua, en la que cada músculo
a la vida; hasta lo malo sabe seducirme, que manera tan y órgano se van a cobrar con creces el favor de la noche.
extraña de vivir. Puruleo por la habitación, no puedo evitarlo hace un día
bonito y me muero por el olor de un café recién echo, un
mantel de estampado francés o una sonrisa de dos arrugas
Hoy cama no me esperes despierta, que llegaré tarde. en la mueca, pero antes he de visitar la letrina tres veces y
luego ducharme con agua fría.

Es curioso porque la vida se compone de un despertar, el
“Cada día el sol se pone y la luna yace en la oscuridad toda amor y el desamor, el placebo de una matriz llamada feli-
blanca, hacen el amor a media tarde. Un amor prohibido cidad, una resaca larga y continua y finalmente la muerte.
por la mediocridad.” Siempre hemos temido a la muerte, la hemos echo par-
ticipe de nuestros peores pensamientos, el fin de todo, el
Quizás crees que esto es una crónica, pero me parece que adiós perenne, para siempre; y yo señores míos, pienso que
te equivocas, esto es una bala guardada en una recamara, de todas las etapas del ciclo vital es la más democrática y
una carta abierta a una sociedad que emana saciedad entre sofisticada, la más elegante, silenciosa, seca pero a la vez
sus palabras. cargada de emotividad; antes de morir, se revelará lo que se
Un ruido estridente penetra en mis oídos, y no es la alarma siente, se explicará lo que nunca se ha querido decir, se be-
de la segunda guerra mundial porque ya hace días que ter- sará a quien hacia años que no besabas por algún Ego tonto
mino, así que solo puede ser el despertador. Mejor lo apago que consumía gran parte de ti; ¡Qué sincera es la muerte!
y sigo durmiendo que hoy nadie me espera en ningún
¿Y si la muerte te sorprende de repente? (como dicen mu- cambiando de posición cada cierto tiempo, mi primo me
chas de las letras de himnos militares). Pues no lo sé, tengo ha llamado hoy, la vio merodeando un barrio gitano de las
una filosofía demasiado existencialista como para que eso afueras.
me preocupe, !Y ya no hay más que decir! - Joder, que difícil es encontrarla, bueno voy a correr que
Si, sé que hay más que decir, pero porfavor, no me obligues sino va a volver a marchar -murmuras con desasosiego.
a escribir que es lo que tengo que hacer. - ¿Que buscas qué? ¿La felicidad? Pero bueno hombre ¿En
que mundo vives? Es pura leyenda, no existe, más vale que
Nacemos con una serie de valores y morales impuestas, te pongas a trabajar en algo que te dinero para mantener a
crecemos y nos hinchamos de un amor que solo será un tu familia y deja de perder el tiempo.
lastre emocional cuando nuestros ángeles y musas no es- - No puede ser, a mi me dijeron otra cosa, lo escuché en la
tén, siempre urdirá en la herida el desamor mucho más que tele, la felicidad se podía comprar.
el amor, quizás porque los dos sean parte de una misma
cosa. Y caminarás en busca de la felicidad: El desconsuelo se cierne de golpe y aparece el regalo am-
argo que reserva la esperanza y empiezas a sollozar y te de-
- Si, yo la vi una vez, has de andar un poquito más, queda sesperas. ¡Estoy hasta los cojones de todo!
todo recto. Luego entras en un lugar donde una bola gira a una veloci-
dad de espanto, buscando el rojo o el negro, un número.
- Muchas gracias señor - respondes ilusionado. Allí caes hasta el fondo y no puedes andar, porque estás
cansado o porque ya ni tus piernas te pertenecen, porque
- No, te has equivocado, es que antes estaba aquí, pero aho- esto no es lo que te prometieron cuando eras pequeño y tus
ra queda hacia el este, nada, enseguida la encontrarás. padres te llevaban peinado y calzado de charol a ver la tía
Lola todos los domingos.
- Gracias, voy a ver si la puedo alcanzar - respondes esper-
anzado. - Lo has echo mal, la felicidad es algo que no has de buscar,
la felicidad te va a cortejar cuando menos lo esperes, cu-
- Uy chico, no, mira yo la he visto, pero se ve que va ando vivas en paz contigo mismo, cuando aprendas a
a quererte a ti. todo ahora es un cuadro sin firma, colgado en una hab-
itación sobria.
- ¿Como? - te preguntas como un estúpido.
No poder crear mis obras diarias, me produce una sen-
- La respuesta: Vuelve a empezar. sación de temor, de miedo a ser uno más, de ser mediocre,
de no reír, de no llorar, de no estremecerme por una cerilla
Procesando... completamente quemada, retorcida, disfrazada de humo.
Después salgo del parque abriendo una verja de hierro for-
jado y me dirijo a una librería, paso por el empedrado y
Un rectal de Domperidona entra sin mucho ruido, esto cruzo el puente del río Jilo, a cada paso más fuerte resu-
aplacará mis nauseas aunque después de la ducha empiezo enan mis sacos de músculo y sangre al golpearse entre ellos
a encontrarme algo mejor. y las gomas de los zapatos van sesgando el camino, respiro
Decido bajara la calle, si algún día os pasáis por aquí tené- agitado pero no compulsivamente, no observo nada y
is que adentraros en el parque de las rosas, no puedes ni quiero llegar a mi destino, de repente sucede algo que va
imaginarte cuantas cosas alberga este lugar. Viajo siempre a cambiar el curso del momento por completo. Oigo un
en busca de mi inspiración, piso el follaje seco y se multi- hombre silbar, como se oyen las golondrinas en el Monte
plica, el viento va perfumado de azahar. Sigo mi ruta, me Parnaso, es una música adecuada para los colores de aquel
enseño cada uno de los puntos que me traen la coreografía lugar, las casas me dicen que estamos a principios del siglo
de la que antes hablaba, la armonía que necesito; pero esta XX. Respiro, me atrevo a decir que ahora nada sacude mis
vez hay algo que parece que no funciona y me siento de la pensamientos y resuelvo, no sin el temor del que no sabe,
misma manera que cuando tuve mi primer beso sin amor, que aquello que me desasosegaba era un vago pensamien-
sabia a dulce pero no era miel, era sacarina. Ya lo había no- to que habría estado atormentándome a causa de mis in-
tado anteriormente, quizás sea yo que últimamente no me trínsecos mejunjes mentales. Entro en la librería en busca
acabo de entender con la vida, pero siento que los momen- de respuestas, y salgo con un libro sobre la energía de los
tos han perdido algo de su inmensa importancia, restan árboles caucásicos. Con cara de estúpido pero cubierto de
carentes. La estética que antes predominaba por encima de una elegante americana de dos botones descordada, viajo
con soltura para no separarme mucho de mi, no llego a - Soy Sara, se de sobras que me conoces, no juegues. Te
ningún lugar pero acabo dónde yo esperaba. Dónde yo es- llamaba para saber como estabas hace mucho que no hab-
peraba, si mi vida fuese una novela de ciencia ficción es- lamos, y yo... yo nunca he querido desaparecer de tu vida.
crita por Orson Welles.
- ¿Qué? - giro mi mano y me froto la cara, los ojos, y me
desaliño el pelo y la cordura.
- ¿Qué te ocurre?
“Ring o las cinco primeras notas de Beethoven, Bach o Wag- - Nada, he visto la programación que tenemos en semana
ner y ningún señor con el bigote afeitado excepto por la co- santa, cada año lo mismo.
misura central del mostacho en forma de cuadrado, a de- - Oye, tómame en serio por favor, ¿Supongo que ya has
clarado la guerra a nadie. “ superado lo nuestro, no? Porque bueno yo quería quedar
un día como amigos para tomar algo, ya sabes.
Ahora ya no hace frío, o eso dice el dibujito tópico de una - Evidentemente, ya lo he superado, si para mi la verdad
flor en el calendario; han pasado las hojas secas ,el solitario no fue nada especial -nunca se me dio bien actuar. En esta
frío, los días del marketing y las películas que hacen llorar representación dramática de una escena del teatro de lo ab-
en la televisión pública; en estes tiempo me he acostum- surdo me pase en el papel de chico rudo que quita hierro
brado ha acostarme borroso y por consiguiente desper- al asunto.
tar difuminado, tengo el color de la ceniza o un trastorno - ¿Como que no fue nada especial?
psicopático ha causado en mi un principio de daltonismo. - Si a ver, si que lo fue, pero lo que yo quería decir es que
Tengo el tiempo suficiente para despertar de mala gana y está superado y que si, que ya quedaremos
descolgar el teléfono: Me he puesto nervioso y me bloqueo, intento cerrar rápido
-¿Si? - pregunto con ironía. la conversación porque sino voy a decir un sarta de idi-
- Hola oteces de una calaña no inferior a la de los productores de
-¿Siii? ¿Quien es? - pregunto otra vez reconociendo su voz, cine X o a la de los niños pijos engominados, que habiendo
y mientras tanto estallan los medidores de sarcasmo del leído “La divina comedia” de Dante se atreven a objetar que
centro de investigación del meridiano de Greenwich. para ser tan famoso en la época, el poeta era muy feo.
- Soy Sara, se de sobras que me conoces, no juegues. Te - Ay... - suspira ella.
llamaba para saber como estabas hace mucho que no hab- - Bueno Sara debo ir a la churrería a por mis cascos de
lamos, y yo... yo nunca he querido desaparecer de tu vida. música, así que, ya...
- Jajajaja ¿Qué dices?
- ¿Qué? - giro mi mano y me froto la cara, los ojos, y me - No sé, me estresas, ya sabes que siempre me gusto la
desaliño el pelo y la cordura. música dulce. En fin que ya quedaremos, cuídate.
- ¿Qué te ocurre? - Adiós, que te vaya bien.
- Nada, he visto la programación que tenemos en semana - Ah, ah, Adiós -acabo con dificultad. Y es que esto es más
santa, cada año lo mismo. ridículo que un violador con eyaculación precoz.
- Oye, tómame en serio por favor, ¿Supongo que ya has
superado lo nuestro, no? Porque bueno yo quería quedar Cuelgo, y estoy casi sudando, no han pasado ni 5 minu-
un día como amigos para tomar algo, ya sabes. tos y una escalera de Escher marca la relatividad imposi-
- Evidentemente, ya lo he superado, si para mi la verdad ble de mis pulsaciones, me siento abatido como si acabara
no fue nada especial -nunca se me dio bien actuar. En esta de correr media maratón. Realmente tengo razón cuando
representación dramática de una escena del teatro de lo ab- digo que el teléfono es como un arlequín moderno; aunque
surdo me pase en el papel de chico rudo que quita hierro jamás probé el sadomasoquismo, yo del club Iron Kiss, veo
al asunto. salir la gente pagando el servicio con el sudor de su frente.
- ¿Como que no fue nada especial?
- Si a ver, si que lo fue, pero lo que yo quería decir es que Me siento en una butaca que compré para la ocasión, no
está superado y que si, que ya quedaremos la situación exclusiva de ahora sino la de sentarme a repo-
Me he puesto nervioso y me bloqueo, intento cerrar rápido sar, y medito con la mirada clavada en un punto fijo de la
la conversación porque sino voy a decir un sarta de idi- habitación sobre lo que me acababa de decir Sara, es muy
oteces de una calaña no inferior a la de los productores de curioso, porque me pregunto si ya lo había superado y no
cine X o a la de los niños pijos engominados, que habiendo pude resistirme en recordar aquella estrategia cínica de los
leído “La divina comedia” de Dante se atreven a objetar que EEUU al enviar investigadores disfrazados de médicos a
para ser tan famoso en la época, el poeta era muy feo. Hiroshima y Nagasaki para tratar de observar los daños
producidos por sus dos inofensivas bombas atómicas. algo sin sentido con tal de servir a los gusanos más tarde o
Dejo de pensar por un instante efímero, y me río encima de más temprano. Sin vivir la gente no puede avanzar, sin son-
los pantalones, una copa de Bourbon rueda por la moqueta reír con el alma, sin amar con el corazón.
hasta decir ¡ay! Más tarde me pongo en pie y me dispongo Sí, la gente muere en vida, porque no soporta la idea de
a volar, sigo una línea que me recuerda al perfil que toma acabar, porque los miedos le tienen pillado por la entrepi-
el humo al salir de un cigarro, veo cosas, creo cosas, me erna. Poca gente es capaz de brindarse un final, acto cum-
inspiro en una vehemencia extraída de los poros de la piel, bre de un cierre narcisista, símbolo estético de la belleza de
salgo indemne de toda falta, tengo una idea que no puede Tanatos.
fallar.
-Y el dolor no importa, a mi no me importa, porque creo en
Notas en mi diario personal: los finales en los que todos mueren pero en las cortinas queda
la sangre. La última cosa no es una palabra, ni una sonrisa,
-I creo tener la primera entrada del primer párrafo del seg- ni un llanto, ni siquiera un te quiero, la última cosa es la
undo o tercer capítulo de la novela de mi vida; dice así: cu- sangre que resbala por la sedosa tela de una cortina, sin más,
ando entre en el comedor, hacia la misma olor que cuando el colofón final que da una limpia gota de sangre, insinuando
tu me dejaste. al cuadro el matiz que faltaba para poder enmarcar.

- Sigo sintiendo que algo falta, a la espera del gran masturba-
dor mental de mi vida.
“Otro día, y cada día es poco, y cada día es mucho compara-
- Sí, por la calle andan, sin pestañear, llevan corbata, panta- do con un suspiro, te lo creas o no, esto no es una crítica
lón de tela barata, sombrero de copa o mono de trabajo, son constructiva que deja entrever mis miedos, solamente es una
gente muerta en vida. antología de réquiems guardados en el alma poeta de un sui-
cida.”
-Para que alargar el final de una historia, porque no aceptar
desde un principio que va haber un final, porque alargar
Se ha acabado el nihilismo, Dios no ha muerto, Dios Para ir hasta allí cojo la moto para desplazarme, una vieja
soy yo. Lambretta de color azabache. Me parece mucho más sen-
sato sobretodo si tenemos en cuenta que he quedado en la
Es un martes de un mes muy romano, la calor es azul terraza de un bar que se encuentra en el mirador de la ciu-
y amarilla y sin duda hoy es un día de espejo. Me miro dad, a unos pocos miles de metros. Aunque para ser hones-
anonadado contemplando mis rasgos físicos y creo ser una to no solamente quiero llegar y no oler a sudor, sino que
excepción en un mundo de perfección, me sorprendo por nunca desperdicio la oportunidad de dar una vuelta con
entender rebosante de gozo, que soy genuino. Luego me una chica a mi lado, por una carretera secundaria donde
expando la crema de afeitar por la cara, aunque sea inútil los árboles, a causa del viento, parecen pintados como por
porque apenas tengo barba, me gusta la sensación de un Kazimir Malevich, y el mar, a veces azul cielo y otras verde
buen afeitado. Me arreglo, eligiendo al azar la ropa pero lima, por Andy Warhool.
no el color, tengo claro que quiero el blanco y el gris. No es En el viaje que me llevará a mi cita paro solamente a re-
cuestión de niñería, me siento en el deber artístico de sat- postar combustible y me quedo horrorizado al ver que han
isfacer mi gusto, igual que satisfago la necesidad de comer, cambiado el color de una fachada que para mi daba sentido
beber y hacer el amor, para mi es fisiológico. a la calle, ahora en vez de colores caobas que se enzarzaban
en una vertical llena de balcones forjados, se extiende un
Esta mañana no desayunaré solo, he quedado con una chi- color rojo robotizado, de diseño metal, frío como el hielo y
ca, una antigua amiga que hace tiempo que no veo. elegante como un pedo visto por una cámara de Schilieren.
(Aunque ahora no lo sepas, voy a encontrar en ella una ine- Cuando dejo atrás la ciudad todo toma otro color y sen-
sperada reacción, mezcla de varios componentes metafísi- tido, en apenas diez minutos ya he llegado a mi destino.
cos; hablamos de átomos en esencia desintegrándose, via- Aparco y el casco, que ya me lo había quitado, lo guardo en
jando a años luz sin una explicación sensata y coherente de un maletín trasero de la moto. Finalmente me dirijo hacia
cual es su recorrido.) el bar con cara de situación, abro la puerta y penetro en él
buscando una cara conocida o un saludo familiar, no veo a
nadie, y sabes, no pienso en si me han dejado tirado, sim-
plemente me siento en una mesa cerca de una ventana
que traga de forma arrolladora la luz que deja escapar un ventana porque es casi para mi un ritual. Todo estaba bien
paisaje rocoso, por el que resbala con mucho disimulo el y daba la casualidad que tenia el coche aparcado delante de
agua de un río. Quizás he pecado de hedonista, nunca he casa. Luego he echo unos estiramientos y me he arreglado, no
arrastrado el yugo de la racionalidad por dunas yermas que creo haber tardado ni media hora y cuando iba a venir
llenan yermos corazones del placer de un oasis, de risas aquí he bajado a la calle y mi coche había desaparecido. Me
dolorosas, y que luego son solo un espejismo provocado lo han robado - decía con una media sonrisa de increduli-
por el calor (y no quise decir un plátano). dad.

Ahora pido un café con leche y le doy cobijo entre mis -Vaya, ahora ya no se esperan ni a que se haga de
papilas. No he dado el tercer trago de mi segundo café, noche - conteste, quitando hierro al asunto.
que entra por la puerta una muchacha de pelo rojizo, de
un metro setenta aproximadamente. << Perdón, antes he -Ya...
olvidado mencionar que el bar estaba desierto, quizás fue
porque estaba pensando en demasiadas cosas a la vez >> -Pero no te veo preocupada, bueno, otras personas estarían
La chica imita casi a la perfección mis movimientos al en- histéricas tratando de recuperar su posesión.
trar en la cafetería, la misma cara de póquer.
-Mira, no te engañaré, he pasado por distintas fases, primero
-Hola - saludo, desde el fondo. miedo, luego preocupación, y finalmente ganas de asesinar.
Pero tenía una comisaría cerca así que he denunciado el
-Ei, uah... lo siento, no te imaginas lo que me ha pasado - re- robo sin más, y luego me he creído con la suficiente endereza
sponde ella histriónicamente. para que ello no me estropeara el día, así que he cogido el bus
(Dos besos) y he llegado tranquilamente. Acaba con otra media sonrisa,
pero esta vez no es de incredulidad sino de aprobación.
-Cuéntame
-Todo un logro emocional. Me sorprendes. Me he quedado
-Me he despertado sobre las 9, y bueno he mirado por la sin que decir, busco entre sus ojos a ver que encuentro,
quizás por ahora, un… que tal. Luego seguimos charlando hasta que se nos pasa un poco
la hora de comer, bueno en otros países la hora de cenar.
- Bueno, dejando de lado crimenes y hurtos. ¿Qué tal tu Le sugiero que venga conmigo y ella acepta con agrado la
vida? - prosigo con mi letanía. invitación, la llevo con mi moto y recorro de una forma
premeditada aquella ruta que tanto me agrada. Paramos a
Entonces ella estalla en una sonrisa enorme mitad de camino y me confiesa que le encanta ir en moto
conmigo, luego nos quedamos sentados cerca de unas calas
- Si la verdad es que he entrado, y como si nos hubiésemos donde apaciguamos el hambre con algo que compramos en
visto cada día. Lo siento, la situación... la cafetería. Después de mucho hablar, quedamos sorpren-
didos el uno del otro, y aunque nadie se atreva a decir nada,
-No te preocupes, eso mismo, la situación lo requería - acabo estamos prendidos de una situación tan lograda que parece
contagiado por su risa. sacada de un pintor, genio de los colores y vidente de las
trazadas. Poco a poco encuentro la forma de un día pleno,
-Bueno, pues no se que decir de mi, nunca había intentado y olvido por un momento lo cretino y gris de la vida, cosa
sintetizar mis 30 años de vida en unos minutos. que hace que deje de admirar la belleza de una situación
compuesta por muchos matices y las tornas se giren, no
-Ah ¿Qué sólo piensas estar unos minutos? - Respondo con solamente porque siento que la belleza me admira a mi,
mucho tigueraje. sino porque he encontrado, sin tocarlo, otro principio en
mi vida: el límite , ese que antes fuera olvidado en mi me-
-No bueno, ya me entiendes -sonrie sin parar. moria y casi odiado. No se si me entendéis, es... diferente,
el límite separa lo real de lo romántico. El final es un paso
- Yo sigo sus carcajadas embelesado hacia nunca, después del final no hay nada real. Pienso: “si
encuentras el final aprovéchalo”, sino quizás jamás vuelva
Y sí, las risas parecen sacadas de un libro cursi de Jane Aus- a encontrarme o tenga que terminar encontrándolo yo, y
ten, pero en aquel momento eran agua mineral. la verdad nunca quise buscar un final, sería como ver una
película sin imágenes.
No se muy bien porqué, igual que tampoco se porqué nos Mañana será un gran día.
da reparo ver una escena de sexo en una película si nuestra
madre esta con nosotros mirándola, tampoco quiero darle PD: descomposición, cambiante, energía, inmortal.
más vueltas, simplemente me voy a dejar llevar, al fin y al
cabo todo sigue, aunque la física tenga sus limitaciones.
Más tarde la dejo en casa, nos acariciamos pero no nos be-
samos, después de mirarnos durante un rato largo de tiem- Hoy no me he despertado. El cianuro penetra en mi cu-
po y breve, reflejado en un reloj Daliniano que se derrite erpo y le digo: pues adelante camarada, no tengo frío, mis
por la temperatura del momento, nos abrazamos y le pro- huesos son de metal y mi piel es coraza que absorbe pero
pongo una cosa especial, le comento que mañana será un no deja penetrar.
gran día, y que quiero que por la noche ella sea mi gran in-
vitada de honor. Ella no puede dejar de sonreír, me abraza Un gran día, es un día de paz, nada me aturde y voy flotan-
y me dice que estaría encantada, le comento lo increíble do, dirigiendo la orquestra de este cuerpo inerte y a la vez
que esta siendo para mi todo en sí, que parece una alu- capaz de todo. Tengo claro que es lo que quiero hacer hoy,
cinación frenopática, pero que me encandila verla, que es lo más seguro es que no moleste a nadie ni a nada, pero me
toda una inspiración para mi y que me ha traído algo que apetece verla aunque sea una última vez. Me visto elegante
nadie había conseguido desde mi niñez, la ilusión. y parece obra de la imaginación, todo queda perfectamente
Si, una mentira cerebral que inyecta sin parar más y más de arrapado a mi, marcando sin molestia un cuerpo humano
esa droga que tanto nos gusta. que da gusto observar.
Finalmente veo como se va alejando su silueta por el retro-
visor de mi moto, y cuando giro la esquina respiro hondo, Paso el día deambulando, llaman a la puerta, no abro, y me
y me noto excitado, siento que no puedo soportar esa en- acuerdo de aquella frase en el epitafio de Groucho que dice:
ergía que parece desbordarse por todos los orificios de mi Perdonen sino puedo levantarme.
cuerpo. Cuando llego a casa, endulzo la sangre con dos o En dos respiros llega la noche y por supuesto he quedado
tres copas de un buen whisky o algo más y eso me relaja y con ella. Quiero invitarla a cenar y luego a bailar al “Mod-
me deja dormir tranquilo, feliz. ern jazz club”, un lugar de música sublime; abierto entre
semana para robarle a la vida un pedazo de alegría y los Mientras conversamos hablamos de mi, aunque suena mu-
fines de semana convertido en una especie de spot publici- cho más interesante cuando es ella la que habla, siempre
tario sobre la sensualidad de un eructo. sonríe y me hace sonreír sin más remedio, es como un acto
Paso a recogerla andando y cuando me recibe en su portal reflejo. No puedo hallar una explicación a lo que siento,
le regalo una caja de madera con las llaves de mi moto, y le pero mi alma se va elevando para llegar a ningún lugar,
aseguro que le hará mucha más falta que a mi, al principio solamente sube encontrando su paz, esa paz que la tierra
parece no entender nada, pero finalmente lo acepta y se le quitaba.
queda sin palabras, ella es una persona que se deja llevar Poco a poco se va agotando la noche y en su manto de luto
por las situaciones de la vida, una frase muy desechada en lucen sus perlas frías e itinerantes. Una puerta se abre, de
la sociedad actual. Luego nos abrazamos, y me dice que donde salen un hombre y una mujer, dejando detrás de
soy la cosa más rara y maravillosa que le ha pasado, quizás si el estallido de una puerta que encierra la música para
será porque me gustas le digo, como si fuera un comen- siempre. Caminamos, bajamos las escaleras de una calle
tario banal, aunque ella me aprieta fuerte el brazo y me que te conduce flanqueado por unos árboles que hacen
mira sonriendo. Paseamos hasta llegar a un restaurante majestuosa la oscuridad, la luna se ríe y yo mientras tanto
que parece estar escondido a propósito, y hablo con el maî- le pido los labios, sin querer acepta encantada y ya no pu-
tre que es amigo mío, aunque ni yo realmente sé porqué, edo separarme de ella ni ella de mi. Nos miramos incansa-
nos sentamos en una mesa que tiene una luz y un cuadro bles, respirando hondo, retornando a la lucha su intensi-
que parecen sacados del Suprematismo ruso por las for- dad. Luego le pido su corazón y me dice que no sabe como
mas geométricas. Pedimos carne los dos y vino, ella es una abrirlo de su cárcel, pero que encontraremos la manera. La
apasionada del vino, me cuenta cosas sobre las maneras de beso, y ella me pregona susurrando que nos tomemos, la
saborear el vino, incluso tratamos de jugar a adivinar los sudor corre en nuestras frentes, salada hasta lo más animal
aromas y componentes que en él se hallan, digo tratamos y sin pensarlo cada vez yo estoy más adentro de ella, para
porque yo hoy parece que haya perdido el gusto, será que seguir acariciando sus labios y dejar que el placer no sea
estoy resfriado. terrenal sino que sea un delirio constante, que nos lleve a
fusionar nuestros cuerpos, ahora antorchas desenvueltas
sin prohibiciones al gozo.
Cada vez se hace más oscuro, más, más, más!

Cae el telón.

- Una bolsa de 200 miligramos sargento - gritaba alguien,
mientras otro alguien me intentaba socorrer tratando de re-
animarme mediante un masaje cardíaco.

Mis ojos se tiñeron de pasión, solo pude inspirar hondo,
como si no tuvieran fin mis pulmones y el aire ya no quiso Amen.
salir más, ahora no era materia, solamente espíritu.

“No esperes nada más, voy a morir ya lo sabias. Pero fíjate
como resbala la sangre por las cortinas, lenta; y el olor que
hace eco en las recamaras latentes, vivas. Solo tu puedes
sentirlo, hazlo, porque será tu homenaje, un legado a tus
cristales que como decía el poeta, no se cansan de evocar im-
ágenes claras dentro del corazón.”

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful