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Fbula infantil: El asno y el lobo

Un Burro cojo vio que le segua un Lobo cazador,


y, no pudiendo huir de su enemigo, le deca:
"Amigo Lobo, yo me estoy muriendo; me acaban
por instantes los dolores de este maldito pie de
que cojeo.
Si yo me valiese de herradores, no me vera as
como me veo.
Y pues fallezco, s caritativo: scame con los dientes este clavo.
Muera yo sin dolor tan excesivo, y cmeme despus de cabo a rabo".
"Oh!, dijo el cazador con irona, contando con la presa ya en la mano,
No solamente s la anatoma, sino que soy perfecto cirujano!
El caso es para m una patarata: La operacin, no es ms que de un momento.
Alargue bien la pata, y no se acobarde, buen jumento!".
Con su estuche molar desenvainado, el nuevo profesor llega doliente;
mas ste le dispara de contado una coz que le deja sin un diente.
Escapa el cojo; pero el triste herido llorando se qued su desventura.
"Ay, infeliz de m! Bien merecido el pago tengo de mi gran locura!
Yo siempre me llev el mejor bocado en mi oficio de Lobo carnicero!
Pues si pude vivir tan regalado, a qu meterme ahora a curandero?".

Moraleja: Hablemos con razn, no tiene juicio quien deja el propio por ajeno
oficio.

EL LEON Y EL ASNO

El Len y el Asno Cierta vez, un


Hambriento Len invit a un Asno a
cazar, y cuando ya estaban
reunidos, el Len dijo: "Amigo Asno,
que te parece si te escondes en la
selva y rebuzna lo ms fuerte que
puedas?. Cuando estn muy
asustados, ellos huirn hacia la
salida de la selva y entonces, los
atrapar uno a uno." El Asno
fascinado por tal astuto plan acept, y de inmediato, ambos se encaminaron a
realizar dicho plan. Horas ms tarde, fueron cayendo muchas presas gracias a
tan astuta treta. Cuando el Len tuvo lo suficiente, el Burro sali de su
escondite y, acercndose al Len le dijo: "Que tal lo hice amigo Len?" El Len
le respondi: "Fantstico trabajo amigo Asno. Ni yo mismo hubiera tenido tanto
susto de no saber que eras un simple Asno."

Moraleja El miedo no te llega, si sabes de donde viene.