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ade» © Las aventuras de Romeo Palote, detective Pablo Noguera 8 RL EcTRAlo CASO DE Los DURAZHOS PELADOS Tede de smeve Momeo Palote no podia creer que se hubiera dejado embarcar en esta nueva aventura. Don Gregorio y el comisionado de El Duraznero se habian pasado toda la tarde de ese sébado convenciéndolo de que él era el mejor candidato para resolver el caso de los duraznos peludos. La gente de El Duraznero, des- esperada porque sus deliciosos duraznos conserveros, amarillos y peludos, quedaran reducidos a simples 2 ‘nectarines pelados (mucho més fo- mes, desabridos y no recomendados para hacer conservas), ponia todas sus ‘esperanzas en su calidad de soluciona- dor de problemas. Sin embargo, aunque ‘este caso parecia més una labor para detectives que para alguien con su ex- pperiencia con la magia de la naturaleza, Romeo confiaba en que con su astucia y su gran capacidad de deduccién, de alguna manera podria ayudarlos. Pero Romeo era un héroe que no queria serlo. Le costaba mucho la idea de volver a alejarse de su casa, de su reciente matrimonio y de sus futuros hijos. Y, a pesar de todo, los habitantes eH Durzner resin ua aya —Miamor, yo sé que no quieres dejarme tantes de El Duraznero. A ellos podria pasatles lo mismo que estuvo a punto de ocurtir aqui en La Higuera. Perder ‘tu casa y todo lo que has juntado por tanto tiempo no tiene ninguna gracia! ‘Romeo, no podemos ser egoistas. Ade- ‘més, falta todavia algdn tiempo para que nazean los nifios y yo voy a estar muy bien cuidada mientras ti representas al pueblo. Pero Rosita ~contesté Romeo-, yo no soy un aventurero. La tinica razén porla que me fue bien con La Higuera, se debié a que conté con la ayuda de buenos amigos. Ahora, si hago este viaje, estaré solo porque ta no puedes viajar y mi amigo Jorge tiene mucho trabajo con su compafifa de vuelos ‘Matapiojos Airlines; bien sabemos que pperdié demasiado tiempo al permanecer de las hormigas. ‘Asi siguié Romeo, tratando de jinventar toda clase de argumentos para no hacer el viaje, pero sabia desde el principio que la batalla estaba perdida. Porn Jado, su espititu de servicio no le permitirfa dejar abandonado a un pucblo en peligro y por otro, su mujer ya habia decidido que él debia ir. Pot esto, en poco tiempo preparé su maleta y partié de viaje hacia El de uno de los aviones de Matapiojos ‘Airlines, Romeo llegé a la plaza de El Duraznero. Alli lo recibieron el al- calde don Julién Abejorro y Federico Concejo Municipal, donde estaban representadas todas las colonias de insectos que vivian en el pueblo. Don Julidn, con la elocuencia propia de un Viejo politico, se dirigié a la asamblea: ~Conciudadanos aqui presentes, coecincnte au pueblo para pedi su ayuda en nuestro grave problema. Elha ofrecido apoyaros en el dificil trance que nos aqueja y conffo en que, con su valory sabiduria,logre resolver el .duraznos peludos, Pale gna uf, pero ahora pelados, como vulgares nectarines, Pido a todos ustedes que Te entreguen la maxima colaboraci6n, ya que el destino de nuestro pueblo ‘dlepende de su actuar. He dicho. Romeo queds tan impresionado con las palabras del alcalde que decidi6 reunirse inmediatamente con Federico Saltamontes para que le contara todos Jos detalles del mal de los duraznos. Se juntaron en una pequefia oficina dela alcaldia, desde donde se divisaba el pueblo entero, en una panorémica impresionante de vuelos de insectos y recorridos de cuncunas. al grano Federico-. En estas paginas encontrar todos los testimonios que se han recopilado respecto de nuestro problema. Mi labor sera ayudarle a obtener toda la informacién del caso y presentarle a las personas que podrian entregar nuevos antecedentes. ‘Asi, en la medida que Romeo comen- 76 leer los testimonios de la gente de El Duraznero, le pidi6 a Federico que Je organizara entrevistas con algunos testigos seleccionados. La primera fue con una anciana abe- jorro, prima del alcalde, quien le cont6 lo siguiente: Mire, mijito, el sébado en la noche, usted sabré que la mermelada de jugo de durazno es la més fresca y la que tiene mejor sabor cuando hace frfo. A Ja fruta solo le habfa hecho un. con mi lanceta, por donde cosechaba el jugo. Me dio fiojera levantarme a esa hora, porque, desde que me empezaron los dolores de mi tercera pata del lado izquierdo, me demoro mucho en salir de la cama. Al poco rato los ruidos se acabaron y me volvi a dormir. Al dia siguiente fui muy temprano ala cocina a prepararme un té de tilo, que es muy bueno para esa carraspera que me da ena mafiana desde que el afio pasado ‘me quedé dormida con la puerta abierta yy se me destaparon las alas. “Bueno, cuando me acerquéalaventana dela cocina para mirar hacia el jardin, me encontré con que mibello durazno estaba. Pale nagues ysin ellos se le estaba escapando todo el jugo por el hoyite hecho con milanceta”, ruido que hago tigers de bordar los hilitos de telaraa ‘oon los qu fabrico las mafianitas que tysan todos los bebés de mis nietas y sobrinas. "Gracias, sefiora -le respondié Ro- rmeo-, su informacién seré muy stil ‘esos vndalos que se dedican a hacer festas barrabasadas con las frutas de ntiestro pueblo. problemas. sefior Ciempiés -comenz6 Romeo en tono conciliador-, usted declaré que habia sentido un ruido ‘similar a como si muchos bichos pasaran delante de su puerta. :Podria decirme ‘qué cosa le parecié extrafia de todo esto? “=Lo rato es que el ruido sonaba como acarreritas de patas cortas. ~Catreritas de patas cortas? gunt6 Romeo. ~Mire, sefior Palote ~contesté, de ‘mala gana el ciempiés- si hay algo que conozco en este mundo es el ruido de Jas patas cortas.... ;Como que tengo cien! ‘Toda mi vida he vivido entre ciempiés y siempre han existido muchos nifios insoportables corriendo por el vecindario ymetiendo bulla con sus patas cortas. Romeo, asombrado por el mal humor del ciempiés, le pregunté: ~iNo serian, entonces, algunos de ‘es08 nifios los que usted escuché? =A esa hora? ~dijo el ciempiés-. ilmposible! En esta ciudad somos muy respetuosos con la educacién de nues- tos hijos; nadie dejaria que los nifios anden jugando por ahi a esas horas de la noche, Preparado para una noche en vela, Cuando anochecia, se puso un abrigo yuna bufanda de tonos oscuros y salié a recorrer las ramas cerca de donde habfan duraznos que atin conservaban sus pelitos. Se encontraba escondlido detras de un trozo de corteza, cuando de pron- to escuch6 unos murmullos bajitos y = Pate nogura agudos. Sintié también el curioso ruido de tijeras que le habia mencionado la anciana abejorro. Decidido a intercep- tara quienes anduvieran rondando, se dirigié répida y silenciosamente a la rama de donde venian los murmullos, pero sus largas patas se enredaron en un nudo de la madera y al caer emiti6 lun fuerte ruido, Al segundo los chilli- dos agudos acompaiiados del sonido dle pasitos se alejaron cortiendo. Y cuando finalmente Romeo Megar al lugar de origen de la bulla, descubrié un curioso durazno que pa~ recia ser mitad pelado y mitad peludo. Ficwmin 225 Jo memati Con la informacién que habja obte- nid de las entrevistas y de su propia observacién, Romeo se reunié con don Julisn, el alcalde, y con Federico, ‘a quienes les expuso sus conclusiones ‘en un tono muy detectivesco: % ~Luego de un extenso anélisis de los siguientes i El fendmeno de lacaida del pelo de los duraznos no es por causas naturales; algunos insectos estén involucrados en este problema. ; ‘rosas y ser muy expertos en trabajar conellas, ya que a los duraznos per- dicados, {ules extn dts del problemay cl sla causa de este modo de actuar”. que miembros de la colonia para efectuar una asamblea. En ella deberian ex- pueblo pensara a quién le cuadraban Jas caracteristicas mencionadas. Cuando todos los adultos estuvieron juntos en el sal6n de actos que habia en laramamésaltade El Duraznero, Romeo ‘expuiso sus conclusionesa la comunidad. Los bichos, muy indignados con que alguien pudiera estar perjudicéndolos de esa manera, pasaron mucho rato discutiendo, conversando y tratando de rosa, pero eran grandes y de un intenso color rojo. Los pulgones eran pequefios y chillones, pero sus bocas estaban adap- tadas para chupar los ugos de las hojas y sno eran cortantes. Las orugas de polilla ‘tenjan las patas cortas, pero sus voces eran graves y muy potentes; ademés, siempre se movian muy despacio. Cada vez que se proponia una es- pecie, Federico miraba a Romeo con cara esperanzada de que dieran por fin conel insecto que andaban buscando. -jSefior alcalde! jSefior alcalde! ‘Don Julian, haciendo callar ala asam- blea, dijo: ={Quién esese que insiste en lamarme? ~Sefior -contesté alguien desde el fondo de la sala-, mi nombre es Va~ lentin Hormigén, soy un comerciante que junto a mis hermanos recorremos todo El Huerto levando mercancias de un érbol a otro. ~Z¥ qué deseas, amigo comerciante? “respond don Julidn. -Sefiores, creo que puedo tener ‘itil para aclarar este pro- blema. Cuando nuestra caravana venia legando a su pueblo, vimos muy cerca pequefias, chillonas, de patas cortas y toxlos sabemos que ellas son maestras en el arte de cortar con sus bocas. Inmediatamente y aunque no le gustaba mucho este personaje que se parecia tanto a las odiadas hormigas, Romeo intervino y se dirigis a él, pre- Seftor Hormigén, zpor casualidad noté si ese grupo de termitas estaba muy inquieto? ~Si, detective, el grupo estaba efec- tivamente muy alterado -respondié Valentin Hormigén-. De hecho, ‘me pareci6 que estuvieran trabajando investigar al termitero a primera hora dela mafiana. la enfermedad de ta reina as{ que le costé un buen rato encontrar a alguien con quien poder conversar. estar tratando de organizar el desorden, se diigié cortésmente aély le pregunté: Fa gant de podem Un gure esti en algtin tipo de grupo pueblos-drboles gravemente enferma. Aparentemente algo que comié le ha producido fuertes dolores estomacales. Es tan fuerte el malestar, que lleva varios diassin poner huevosyeso esmuy grave. | * Para crecer, la colonia necesita tener mu- chas obreras jévenes que vayan tomando el lugar de los que, como yo, ya estamos viejos para poder mantener el ritmo de investigar un poco sobre el origen de laenfermedad y ver si ast podia ayudar enalgo: —Digame, sefior termita, saben ustedes ‘mo se produjo la enfermedad de su reina? {Hubo algtin evento especial que pués de que recibimos la visita de la delegacién de El Hormiguero que est cercano a la Laguna de los Zancudos ~relaté el anciano termita-. Esta dele- gacién nos visité con un encargo de su 4 reina para tratar de que los ayudéramos a quires fats alos bole para paser mejor el invierno. Nosotros somos un. pueblo honesto y a pesar de tratarlos cortésmente, decidimos que no nos gustaba la propuesta. jLas hormigas ‘no se fueron muy contentas! Romeo, que detestaba a las hormigas en general, pero més atin a esas, ‘eran las que lo habian tomado prisi dad, porque eran muy vengativas con Jos que no las ayudaban. ~2Y qué han podido hacer para ayudar a Su Majestad? ~pregunté tratando de buscar una solucién, Nuestros curanderos encontraron un remedio que, aunque no la ha sanado, ha servido para que no siga empeoran- do. Si ella toma varias veces al dia un jarabe de pelos de durazno disueltos ” cen pulpa de madera, los dolores se le alivian por un rato. Pero aun asfno tiene la fortaleza para dedicarse a la crianza He respondié el viejo. Romeo se sorprendié, ya quel tratar de ayudar al termitero habia dado con alguna ‘manera, ayudar ala Reina de las Termitas, resolverfa ademés otros dos problemas: se acabarfan los duraznos pelados y dlesenmascararfa alas odiadas hormigas yy sus perversos planes. Le pidi6 entonces a las termitas que ‘enviaran a un mensajeroa El Duraznero. para pedirle a Federico que se contactara getecon forge Matos cago de sus parientes. Habia decidido viajar nuevamente donde a Vieja Arafia, que era curandera aparte de bruja, para explicarle el caso y pedirle un remedio para la reina. . Alos pocos minutos Jorge Matapiojos y su primo José aterrizaron en medio 1 Sis Jey Rome. ‘urgente a El Peral de panne La reina de esta colonia esta muy enfermay tenemos que ayudarla. = como sabia que Jorge odiaba a las hormigas tanto como él, continué~:De acuerdo a lo que me dijeron, me temo que haya sido envenenada por orden Creo que la vieja bruja seré capaz de ‘encontrar un antidoto para el veneno y con eso resolveremos el problema de las termitas y, de paso, se terminard el corte de pelo de los duraznos. Ademés, » Pablomoquera si ella demuestra que las hormigas son responsables de esta barbaridad, podria- mos conseguir la aprobacién de varios Arboles para expulsarlas de El Huerto. Con Romeo montado en su lomo, Jorge vold: hacia el refugio de la Arafia. Dieron un rodeo hacia el sur de la laguna, para evitar cruzar el drea del hormiguero, y ya en la tarde lograron cerca de la cueva de la Arafia. Romeo pidié que lo esperaran y por segunda ‘vez en su vida entré en ese lugar leno de extraiios olores y pociones. Golped a la puerta y casi se muere del susto cuando le contestaron: Adelante, mi querido muchacho, estaba esperdndote para que me lleves donde las termitas; los sintomas de la reina me parecen conocidos y tengo lista mi maleta de cola de lagartija, con todas las pociones que podria necesitar. polilla amiga me conté lo que estaba pasando en El Duraznero y los pro- blemas del termitero; por eso lista para partir. Conociéndote, supuse {que serias capaz.de vencer el temor de venir a mi casa con tal de ayudar a una comunidad en peligro. Con la mayor prisa posible, los primos ‘atapiojos cargaron con Romeo, la bruja y su maleta, y volaron de vuelta hacia al pueblo de las termitas, de una revisién muy completa ala paciente, la Vieja Arafia llegé a la conclusién de que la reina tenia, efecti- -vamente, sintomas de envenenamiento por jugo de larvas de hormiga negra. en un cuarto aislado en el fondo de la colonia, y cuando salié, Hevaba en una taza grande hecha con media cAscara de nuez, un liquido de color verde oscuro y fuerte olor. Su Majestad, tome esta pocién cada ocho horas durante tres dias, no coma nada en ese perfodo y trate de dormir lo més posible. Ya vera cémo se le pa- san sus problemas estomacales y todo vuelve a la normalidad le indicé atenta ala Reina de las Termitas. ‘Las termitas obreras se comprome- tieron a cuidar de que su soberana ‘cumpliera fielmente sus i ‘Adem, como pago por sus servicios, le prometieron que una vez normalizada Ja situaci6n de la ciudad, le enviarian tun gran frasco de savia de pino, ingre~ diente muy cotizado por los médicos y curanderos de El Huerto. Informe final Luego que José Matapiojos partiera con Ja Arafia de vuelta a su casa, Romeo se +habian envenenado a su reina y solo Jograban mantenerla viva gracias a un jarabe que hacian con pelos de duraz~ ino. Por suerte y gracias a la ayuda de Jos primos matapiojos, pude traer a la bruja de El Peral para que la curara. Ya ‘no habra mds duraznos pelados. Ja mayor cantidad de pueblos posibles, unirnos en una cruzada con el fin de expulsar a esas perversas hormigas de todo El Huerto. Federicoy don Julidn, el alealde, son- tieron felices, Los frutos de sus arboles volverfan ala normalidad y comprome- tieron su ayuda para lograr un decreto contra El Hormiguero. El pueblo de El Duraznero homenajed al héroe Romeo Palote con una cere- monia, después de la cual este pudo por fin volver al lado de Rosa justo antes de que nacieran sus hijos. Beerets Supreme Romeo estaba en la clinica acompafian- do a su Rosita, cuando se presentaron ante ellos don Gregorio y Cristébal. Ambos trafan novedades dela reunién. de alcaldias de todos los pueblos efec- tuada en Los Olivos. -Estimado muchacho —comenzé6 el alcalde con la formalidad que lo carac- terizaba-, los alcaldes hemos decidido evitar futuros problemas: formé la AMPAH, Asociacién de Muni- enttidad encargada de decidir respecto de cualquier complicacién que surja en los pueblos o entre ellos. Segundo, por Decreto Supremo de la AMPAH, {a colonia de hormigas que ha hecho tanto dafto sera obligada a abandonar Romeo estaba muy feliz con la noticia. Ahora que los pueblos-Arboles estaban los problemas organizados disminuirfan| ‘yélpodtia descansar y regalonear asus todo resultaria hijitos. Sin embargo, no todo: tan simple. =Lo que don Gregorio no te conté ~agregé Cristébal- es que la AMPAH, ‘ity contenta con lo bien que hiciste las ‘cosas en El Duraznero, resolvi6 nom- barte también Delegado Especial para a Solucién de Problemas en El Huerto. Romeo quedé palido: jhasta ahi llegaban sus esperanzas de una vida tranquila! Ahora, cada vez que pasara ~Esposo querido -le dijo su mujer ‘con mucho amor-, ti sabes que eres el ‘mejor para ayudar a nuestra comunidad. Aunque sé que no te gusta el cargo, es nuestro deber ayudar alos que nos necesita, Ademis, yo voy a estar bien cuiidada en La Higuera y sé que tendre~ ‘mos tiempo para criar a nuestros hijos y que ellos van a estar muy orgullosos de su padre. Resignado a su futuro, Romeo Palote decidié disfrutar al méximo cada minuto que tuviera con su familia, ya que nunca sabrfa cudndolo llamarian pararesolver un nuevo misterio. Boon Gregorio Escarabajo, el alcalde de La Higuera, solicité a Romeo, en: dela recién creada AMPAH, la misién de llevar un mensaje a su primo Gastén Cucara- cha, que habitaba en el pueblo de El Naranjo. Romeo estaba con su nuevo encargo, porque no le ‘gustaba ir a El Naranjo. Sus habitantes eran unos amargados; de tanto comer naranjas écides habjan desarrollado un ‘pésimo cardcter. guera, de todas formas el viaje duraria un par de dias. ‘A poco andar, escuché unos fuertes aumbidos y gritos. Curioso, se enca- mind en direccién al sonido, donde dleseubrié a un grupo de avispas chacueta-amarilla atacando a una arafiita joven. ‘Romeo se qued6 paralizado: la pobre arafiita joven le recordaba a sus hijitos recién nacidos y no soportaba la idea de que alguien tan pequefo, aunque fuera tun cachorro de arafia fuera atacado y devorado por esas avispas. Pero, ;c6mo podria salvarla? No era un guerrero y podria» Tas avispas eran muchas. ;Qué negra. Buscé Romeo en su bolso el sil- ato que le habia regalado el jefe delos zancudos cuando se conocieron y con Romeo soplé y soplé hasta que se escuché un suave zumbido, como el sonido de la lluvia que recién comienza. El zumbido fue creciendo y creciendo hasta convertirse en un ruido infernal. ‘Una gran nube de zancudos volaba en su direccién atraida por el silbato de Romeo. Eran muchos més quelosque habia conocido en su primer viaje. Ala cabeza del grupo, con su casco de semilla. dle amapola y su gastada chaqueta de eutero, venia el jefe de la banda. = {Por qué nos lamaste, flacuchento Lnviado Especial de La Higuera? “le 2 4 pregunté con su cara depocos amigos. —Necesito pedirle un favor muy sen- as aun bicho que cuando sea grande nos va aatrapar ya comer en su tela? “Yo voy a criar a esa arafia ~afirmé Romeo y agregé-: Ademés, te ofrezco Ja mitad de una rica breva que tengo guardada, -No sé cmo vas a cuidar a una araiia salvaje. Pero si estés dispuesto a pa~ ‘gamos por la ayuda, nome queda otra ‘opcién que creerte. :Una breva dijiste? ~afirmé el jefe de los zancudos, a la vez que le gritaba a sus compaiieros-; Vamos, amigos, a espantar avispas se ha dicho! ‘Del suelo se levanté una gran nube de insectos que, agrupados en apreta- das filas, se lanzaron contra las avis- Romeo corrié hacia la arafita y 1a encontré herida e inconsciente, pero viva. El palote se arrodillé a su lado y Vamos a ser buenos amigos y te Voy a ensefiar que E} Huerto esté leno de ‘bichos maravillosos. de su fielarafia Margarita. © ‘Aunque al: io todos, incluso Rosa, dudaron de la sinceridad de la arafia” doméstica, la gratitud hacia Romeo et i ae De ctar ras, 3 EL. CASO DE LAS MARZANAS RATADAS Pan mmova mision embargo, de su primo Cristbal, que ya era el io formal del alcalde, supo que algo se estaba gestando en comunidad de El Huerto. Elpalote corrié a esconderse en el batio, pero como Rosa lo miré con cara de “jni Jo pienses!”, tuvo que volver a su lugar. —jHola, tio Cris! -gritaron los nifios cuando entr6 la mantis-. ;Qué cosa rica nos trajiste para comer? ~{Nifios, nifios! -repondié sonriendo Cristébal, al tiempo que abria maletfn de cuero de lagartija~. Aquiles traigo un mont6n de caramelos de jugo de mandarina que me regalaron en la (iltima reunién de AMPAH. Los nifios, especialmente la pequefia Rosita, a quienes no les gustaban las cosas dcidas, miraron a su tfo con cara de “jqué lata!”. ~Bstdn hechos con el jugo de las tilti- ‘mas mandarinas de la cosecha pasada, Ala orden de Rosita, losnifios agrade~ cieron asu tio Cris por el regalo, quien ‘ya se sentia satisfecho con la cara de {felicidad de sus sobrinos. La mantis se senté en el sill6n. favorito de Romeo y con cara muy seria le extendi6 un papel que trafaen ‘su maletin, Primo, vengo en labor oficial de la AMPAH, porque tenemos un serio problema en la comunidad de Los ‘Manzanos. El otofio pasado se pro- dujo un fen6meno muy raro en los frutos de esa comunidad de arboles gemelos: casi todas las manzanas de la parte en que los dos Arboles se tocan, en vez de salir rojas o verdes, como es normal, jsalieron con los dos Si este fendmeno se repite, corremos ‘el riesgo de que el duefio del huerto decida cortat los manzanos. ;Seria una tragedia espantosa! ‘eter Mientras Cristébal hablaba, Romeo se de pie, y le llamé la atencisn lo gordo y pomposo que su primo se estaba volviendo con su nuevo trabajo oficial, casi tanto como don Gregorio. También pensé que las manzanas rayadas debian verse muy bonitas. ~gY¥ qué tengo yo que ver con el proble- ma de Los Manzanos? -pregunté al fin. ~Después de salvar a La Higuera y de aclarar el problema de El Durazne- 10, el Consejo Superior de la AMPAH decidié ampliar tu titulo y designarte Representante de la AMPAH para la Solucién de Problemas Riesgosos. jEsta es la primera vez que se le concede a alguien ese titulo! |Qué honor! -lo fe- licit6 Cristébal. Romeo recibié la noticia sin mucho entusiasmo; por meterse donde no le importaba, se habia convertido en un experto | problemas y a él jle cargaban los sorrel Sin embargo, ayudar a la comunidad de insectos lo llenaba de viaje: ‘La primera noche stefan EL un muy amistoso y Cuyos Cagu-un pueblo my oy coe de las comunidades. Eran altaneros y Pprepotentes, pero no podrian negarle su acogida si era la AMPAH quien lo enviaba. Le pediria a Cristobal que le consiguiera alojamiento. -No te preocupes, primo —dijo la mantis-, dofia Eduviges Cucaracha solucionaré ese tema. Ella es la repre- sentante de El Palto en la organizacién y fue una de las primeras que pidié tu ayuda, porque al estar cerca de Los Manzanos temen contagiarse con la plaga y dar paltas rayadas. Fiesta en El Caqai Ala cafda de la tarde del primer dia de viaje, Romeo y su fiel acompaiiante Margarita, legaron aE! Caqui. Comoe o losestaba esperando'y aunque un poco temerosos de Ja araiia, los recibieron a de un viaje largo y cansador. ‘ARomeo le dotian un poco las cuatro que todos los habitantes se juntaron en la plaza Rama del Medio para celebrar ‘una gran fiesta. Result6 una noche muy entretenida, en Ja que todos comieron, bailaron y conversaron hasta altas ho- ras de la noche. Y Romeo, que en un principio no estaba muy entusiasmado, Tuego de probar un licor especialy muy ‘dulce que le ofrecié una polilla vieja, no demor6 nada en achisparse y unirse a la celebracién, 4 ruce Al dia siguiente Romeo se desperté muy tarde; le dolia la cabeza y estaba mucho mas agotado que antes de la fiesta. Ta araita to mird diver al notar st ojerasy con vor baja, para noaumentair su faqueca, le comenté: / ~Anoche me desperté con el ruide de la fiesta y al verlos tan entretenidos, ‘supuse que no estarias en condiciones « de funcionar mucho hoy dia. Ya les pada unos cempiés que hoy segufan bailando, que me consiguieran mas moscas, as{ que no te preocupes por mi. Ademés, nos queda harto por viajar y ‘un poco més de descanso siempre es bienvenido. Al otro dia, Romeo y Margarita “i¥a sé! /Suena igual alos pasitos cor- tos de El Duraznero! -exclaméy ante la mirada extrafiada de Margarita, aclaré~: Es el sonido que hacian las termitas al o cortarle los pelitos alos duraznos. Vamos a pedirles que nos ayuden. Son buenas cortadoras de palos y podrfamos hacer un puente para cruzar a El Embalse. Romeo aguzé el ofdoy logré encontrar el termitero. Entonces le sugirié a Mar- garita que se escondiera para no asustar alas termitas y ala puerta. Romeo sacé su credencial de la AMPAH_ y se presenté: Buenos dias, mi nombre es Romeo Palote y vengo en representacién del Consejo. Necesito una audiencia con su Sefiora Reina para que la colonia me ayude en la misién que me enco- mendaron. Dicho esto, el soldado se fue y dejé (Srerandl al Pelofe hasta que aparecio : ‘gran educacién, se dirigié a Romeo: Soy el coronel Pinzén, jefe de la sala del trono para que Su Majestad Jo reciba. ;Sigame, por favor! i El Representante del Consejo de-la AMPAH, es decir, Romeo, siguié al sc prom deco i 7 internaban hacia la parte més profunda de la colonia, donde en una habitacién muy adomada y acogedora se encon- traba una termita hembra que, aunque muy digna, era inmensamente gorda. Soy la reina de esta colonia, me llamo Adelaida Pinz6n y te doy esta audien- cia especial, porque en el sistema de mensajes intra-termiciliario creo haber tacuchado tu nombre. gAcaso eres tel mismo personaje que ayud6 a nuestras hermanas del termitero de El Duraznero? ~MiSejiora—respondié Romeo- afor- tunadamente tengo el honor de haber podido cooperar en la solucién de la crisis que se produjo en ese pueblo. Le agradezco que se tome el tiempo de recibirme. -Efectivamente me he tenido que dar un tiempo especial ~contesté la reina~. Estamos en primavera y es la época en que mas obreros debo producir para renovar las reservas de alimento. Dime, équé es lo que necesitas de nuestra colonia? ~Estoy encomendado para solucionar un problema en el pueblo de Los Manzanos. Para eso debo cruzar El Embalse. Sin embargo, yo y mi amiga Margarita hemos recortido todo el trayecto hasta el borde de Bl Huerto y no hemos podido hallar el modo de ctuzarlo. Como ustedes son buenos _ cortadores de madera, jserfa posible que nos ayudaran a construir un puente © pasada en el curso de agua? i La monarca de las termitas lo pensé © Por iunos minutes y considerando las { posibilidades £ moliendo madera, pero para obtener el material que necesitas deberiameay cortarla, no romperla. n ‘La conclusi6n de los ingenieros fue que los soldados, con sus fuertes man- dibulas, serian més apropiados para la tarea. Por lo que de inmediato el coronel_ y se pusieron a construir la pasada del rio. Cuando por fin lo tuvieron listo, se Jo comunicaron a Romeo. Sin mayores despedidas pero muy ido, Romeo monté en su ara- fia y cruzaron el estrecho embalse sin imayores problemas. Esa tarde llegarian. a El Palto. Estedia muy frie Como ya lo habfan previsto, la Ile- prepotentes autoridades de El Palto ya Pablo Noguera estaban informadas de la necesidad de dar acogida a los enviados y ayudarlos para proseguir su misién, no fueron para nada amables. Les dieron comida y un lugar donde dormir, pero el trato fue frio y distante. Parecia que el asunto les causaba una gran molestia. Nisiquiera el alcalde se digné a recibirlos: envié aun ayudante. Cuando Romeo se quejé por elttotan poco agradable el secetaro le dijo: Nosotros hemos cumplido con lo que nos pidié la AMPAH. No vemos por qué — deberiamos hacer otra cosa que lonece- sario. Silos habitantes de Los Manzanos noson capaces de hacer que sus arboles’ den una buena cosecha, deberian pedir _ ayuda a pueblos como el nuestro, qué tenemos los mejores frutos de la zona y ‘no estar llorandole a la Asociacién. Al ver esta actitud tan altanera, ¢ palote prefirié no insistir y junto con. Margarita decidieron partir temprano_ en Ja majiana, para no tener que seguir soportando a este grupo de bichos tan insoportables. Encuentro de coke patas ‘Luego del desayuno y apenas hubo luz suficiente, Romeo y Margarita re~ acequia, que por la existencia del em- balse estaba casi seca, divisaron que al lado del rio se elevaba una figura como de algodén de azticar blanco, A medida que se acercaban, Margarita se ponfa mésy més nerviosa, porque aquella cosa extrafia era en realidad un conjunto de telarafias que cubrfa completamente aun pequefio arbusto y flameaba al viento. ‘Un gran grupo de arafias pollito habia decidido hacer de esa planta su casa. Noguera Aunque en general las arafias pollito son seres solitarios y viven en la tie- 1a, aparentemente este grupo habia decidido hacer algo distinto. Romeo, acostumbrado a vivir en comunidad, 1 entendia claramente las ventajasde esta decisién. Si aprendes a viviren grupo, todos los temas relacionados con la btisqueda de alimentos, el cui- dado de los pequefios, la seguridad frente a los extrafios y la solucién de problemas se resuelven de manera — mucho mas facil. Cuando las arafias pollito vieron | acercarse a Margarita, se alistaron para defenderse. Sin embargo, apenas notaron —Buenas tardes, sefiora -respon- dié Romeo-. Somos enviados por la Asociacién que representa a todos los Arboles de El Huerto. Nos diri- ‘vamos de paso. —Qué haces tii, un palote, viajando- sobre una de nosotras? —lo interpelé furiosa la arafia~. {Acaso tienes el des- caro de usar a una noble arafa como tusirviente? Estimada pariente —intervino Marga- rita-, actisas a mi amigo de algo com- falso, Cuando yo era muy joven, él me salvé del brutal ataque de unas avispas que quetian convertirme en el nido de sus crfas, y con mucho carifio me cuidé hasta que estuve recuperada. A partir de ese dia, y por n tos. Mientras Romeo se cuidaba de ni enredarse en alguna de las tantas tela rafias que habia en el lugar y buscaba a con todos los miembros de la colonia, comié un montén de bichos distintos, que no habfa probado nunca, aprendié muchas cosas que, por no haberse cria- do entre arafias, no conocia, y hasta se puso muy coqueta con un gran macho de pelo rojizo que la persigué toda fe haciéndole regalos. Por eso, cuando: wiih sgulente teteron que que partir, la compafiera de Romeo se fue un tanto melancélica, Esa tarde llegaron al pueblo de los Arboles gemelos, Los Manzanos. El lider de ambos Arboles, un respetable ciempiés llamado don Joaquin, los re- alojamiento, les relat6 el problema que debian solucionar: guests comunidades sempre han vivido tranquilamentey el duefto de El Huerto esté muy orgulloso de nuestros productos. El Arbol Norte produce ‘unas preciosas manzanas rojas, dulces y brillantes, que el duefio vende a sus vecinos. El Arbol Sur da unas manza- nas verdes, més Acidas y pequefias, que son muy apreciadas para hacer puré y mermeladas. “El problema es que, desde hace j algtin tiempo, en las partes donde ambos frboles se tocan, han aparecido unas extrafias manzanas que no son — ni lo uno ni lo otro. Tienen un extraiio color a franjas verdes con rojo, no son ni dulces ni grandes como unas, ni suficientemente dcidas como las otras. “Esto no seria tan grave si no fuer porque para evitar este desperdiciode ‘buenas ventas, el duefio de El Huerto estd pensando en trasplantar al Arbol Sur a otra parte de El Huerto. Esto destruirfa nuestra comunidad, que nos ha costado tanto reunir, y la mitad de los habitantes tendrfa que mudarse caso y ver si habia algin modo de evitar la catéstrofe. De esta forma, durante los dos dias siguientes recorrié cada tin- cén de ambos pueblos para conocer a casi todos sus habitantes, y en muchos hogares recibié invitaciones a comer. En sus recorridos se enters de que en Jo alto del Arbol Norte vivia una comunidad de artistas, formada en su mayoria por un dor de las artes, decidis tomarse libre Ja mafiana del dia siguiente para it a conocer a esa colonia, Llegé cerca del mediodfa y la mayoria de los talleres estaban recién abriendo. Unas abejas hacian escutturas de cera y, aunque bonitas y coloridas, se notaba que las artistas no podian sacarse de la cabe- za los hexdgonos del panal, pues sus disefios eran un tanto monétonos. Una familia de saltamontes vendia semillas pintadas y unas arafias pequefias ofre- cian unos preciosos telares de creativos disefios multicolores. El palote disfrut6 conversando con los artistas y de esta manera se enteré de que a una fami- lia de abejorros, que habia emigrado volando del pueblo de Las Tunas, el ‘Consejo Municipal habia tenido que multarla porque se dedicaba a zumbar todas las noches hasta muy tarde y tenia a la poblaci6n vuelta loca con sus habituales fiestas y desérdenes. Los artistas, aunque estaban de acuerdo en aque eran agotadores,Iamentaban que se hubieran marchado crojados dea ciudad porque hacan muy Romeo esta informacisn le quedé dando vueltas en la cabeza: zno tendrian los abejorros algo que ver con el misterio de las manzanas rayadas? ‘Nadie sabia realmente adénde se habian mudado los abejorros, pero suponfan que no debia ser muy lejos, Porque, a veces, tarde en la noche, se’ Romeose desperté convencido de que iba a localizar a los abejorros. Al galope de Margarita, recorrié los alrededores del pueblo, encontrando cerca de la base de los arboles un arbusto con muchas flores multicolores. Habfa, incluso, algunas que tenfan més de un color ala ‘vez, cosa muy rara. Romeo sabia que a Jos abejorros les gustaba jugar con los colores de las flores, asi que pens6 que no debia andar lejos de su nuevo hogar. ‘Mientras Margarita cazaba a sus ape- ‘tecidas moscas, Romeo decidié visitar a esta nueva colonia. Sin saber cual seria el dnimo de sus habitantes frente alos. extrafios, decidié acercarse con cuidado ala base del colorido arbusto, En eso se leacercé volando un abejorro de aspecto muy particular: su pelo era de un rubio intenso y sus franjas negras tenfan unos mechones grises. Llevaba en la cabeza un cintillo de pastos trenzados y sobre sulomoy patas lucia collares de pétalos de muchos colores. -Hola, hermano palote, bienvenido a la colonia de El Maqui ~se dirigié a Romeo con voz amable-. Aqui todos los visitantes son bienvenidos mien- tras compartan con nosotros la paz y elamor. Mi nombre es Florencio y mis hermanos me hicieron el honor de nombrarme su lider. De inmediato Romeo se dio cuenta de que este grupo de abejorros era una comunidad hippie, por lo que répida. mente tuvo que ponerse en sintoni con ellos. —Hermano Florencio ~contesté el pa’. lote-, mi nombre es Romeo y la gente de Los Manzanos me contd acerca del bello trabajo que ustedes hacen con'la 6 polinizaciGn de sus flores. Ya desde: Pe verlos colores deestearbustey oc resulté irresistible visitar tan hermoso her aSert po le ir con us- 'Y conocer de cerca tan interesante trabajo? . Treparon hasta lo que era la plaza central de la colonia, un lugar leno de flores multicolores que colgaban de las ramas del arbusto, Por todos lados se veian abejarros de ~-La verdad —le contesté Florencio muy ufano-, es que Ilevamos mucho tiempo trabajando en ello. Ta sabes que las flores producen polen y en él esté toda la informacién respecto al color que ellas tendrdn. En esta perfecta fusién de biologia y arte, y luego de mucha experimentaci6n, hemos logrado mez~ clar este producto para que las flores. tengan una gran variedad de colores, embelleciendo asi a este huerto con, cruzar unos azahares de naranjo con Jos de un cerezo, pero no nos resulté. Sin embargo, entre frutales parecidos, como un durazno y un damasco, los resultados son. i . ~Pero, amigo -quiso saber Romeo- équé pasara con las frutas salgan de esas flores tan coloridae ~Nunca hemos pensado en eso-1espon- dié sorprendido el jefe de la comunidad Nosotros somos artistas florales; eso de as frutas no nos atrae, se lo dejamos a tuestasprimas abeja, que estén tan preocupadas de ser productivas que no pueden fijarse en la belleza de las cosas, Ademés, como nosotros mezclamos polen, esas flores no pueden producir frutos, porque, al final, no pertenecen a ninguna especie definida. ~Pero -pregunté Romeo-, 2qué crees que pasarja si se mezclara el polen de dos flores de la misma especie? —Bueno, en ese caso podria prod un enredo de frutas. Pero que eso suice da es imposible, porque el Consejo «le ‘nuestra comunidad nos lo ha prohibicle, ‘ya que los resultados son muy aburridos. Mira, Florencio -comenz6 Romeo, decidido a hablar acerca de las manzanas rayadas-, te voy a contar la verdadera raz6n de mi visita. Desde hace algin tiempo, el pueblo vecino de Los Man- zanos est teniendo serios problemas porque una parte de sus frutas esta saliendo a rayas verdes y rojas. A pesar de que eso puede ser muy bonito, el duefio de El Huerto esté muy molesto con la situacién y quiere cortar uno de los manzanos para trasladarlo a otra parte. Viendo el trabajo que hacen ustedes y Io que me acabas de contar, no crees que alguien de tu comunidad pueda estar jugando con esas flores y armando ese desaguisado? De hecho, el problema es tan grave que Ja AMPAH. me mand6 especialmente a resolver el asunto. Florencio se puso muy nervioso al escuchar lo que estaba pasando. Lo Ailtimo que é1 queria era que el resto de los habitantes de El Huerto fueran molestados por su colonia. Ya habjan por echarlos de la zona y deberian buscar otro lugar para vivir muy lejos de allf! Inmediatamente, y mientras alojaba a Romeo en la casa de las visitas, se reunié con toda la comunidad. Estu- vieron casila noche entera debatiendo ya la mafiana siguiente, el Consejo de la colonia recibié al Enviado Especial para contarle el resultado de las ave riguaciones. Habian descubierto que un grupo de abejorros jévenes, en un arranque de creatividad y un poco “picados” por haber tenido que irse dle habian de ello y se dedicaron afanosamente a polinizar todas las flores que podian. El Consejo decidié reprender a los culpables y enviar a un grupo de expertos a revertir el enredo que se habia formado. Relengsom Cuando Romeo se reunié con Mar- garita partieron de regreso a los arboles gemelos. Llevaban resuelto el misterio yla noticia de que la solucién ya estaba encamino. El equipo de abejorros expertos, con. el apoyo de un grupo de abejas de la comunidad de Los. Manzanos, revi- saron y limpiaron todas las flores de ambos arboles. Y cuando empezaron a aparecer los primeros frutos nuevos, toda la comunidad se reunié para ver el resultado: las manzanas eran otra vez de un brillante y apetitoso color verde 7 Fb por resolul6n del confcto raoblecon organizé un gran camaval de otofio para celebrar el acontecimien- to. {El pueblo-arbol de Los Manzanos se habia salvado! El momento mas importante de la fiesta fue cuando el alcalde, don Joaquin Ciempiés, recibié a Florencio, de El Maqui, y le comunicé, que su comunidad y Los Manzanos eran ahora pueblos hermanos y que siempre Pablo Noguera serfan bien recibidos. Todas las faltas y errores del pasado estaban olvidados y desde ese dfa podrian vivir juntos y en armonia. Ambos lideres le entregaron a Romeo. Ja condecoracién de la Flor Multicolor por su excelente trabajo y le prometie- ron enviar los mejores frutos de cada temporada a la AMPAH para que los ayudaran a financiar sus labores. MFLICTG ON EL IZA DEL MORTE agin wernsle ge Poco después de terminado el caso de Los Manzanos, mientras Romeo descansaba acompafiado de su habitual taza de jugo de rosa y miraba jugar a sus nifios en el patio, Rosa, su querida y colorida esposa, salié muy enojada de la cocina. Viendo a su marido muy relajado en su sillén, le dijo indignada: ~{Romeo, tienes que llamar inmedia- tamente a los de la Compaivia de Agua! Estoy lavando los platos y no he podido enjuagarlos porque por la llave solo sale ‘un hilito de agua. ‘Tengo una ruma de platos enjabonados! jLlémalos ahora, Répidamente y para evitar mas reclamos, Romeo tons el teléfono que del palote y ubicaba a su pueblo entre Jos més avanzados de El Huerto. Romeo gité la manivela y de ime diato sintis la vo2. de fa operadora, 1a “Rosita ~explicé el palote-, todo el pueblo esti sin agua, asf que voy a Teunirme can don Gregorio para ver més explicaciones partié raudo hacia el edificio de administracién. En laantesala de la oficina del alcalde ‘se encontré con su primo Cristébal Man- tis, con Abelardo Escarabajo, sobrino de don Gregorio y jefe de la policia, y con. el doctor ‘Langostini, el médico te de sale de aaa principal y Se habian reunido alli por la crisis que vivia su pueblo. ‘Cuando todos estuyieron sentados ante el escritorio de don Gregorio, el primero en hablar fue Abelardo: ‘tenemos que encontrar la fuente del problema del agua y darle ‘una pronta solucién. Mis oficiales estén en las calles tratando de calmar a los eldoctor Langostini-. Sinolo soloucio- namos pronto, el asunto se va a trans- formar en un grave problema de salud, Usted sabe que la falta de agua acarrea imugre y la mugre produce enfermeda- des, Ademas, el calor del verano podria agravar las cosas y las enfermedades transformarse en una epidemia. Tras un rato de deliberaciones, el alcalde adopté las siguientes medidas: “\. Crist6bal Mantis llevaria de inmediato una carta de Romeo a la colonia de termitas mas cercana, solicitandole un equipo de trabajadoras para fabricar ‘unos estanques en la parte mas alta del pueblo y un sistema para elevar y almacenar toda el agua posible. 2. Establecerfan puntos de distrit de agua, coordinados por la guardia de Abelardo, con el fin de entregar Jacantidad necesaria en cada casa de, acuerdo a su nimero de habitantes. ®, Bl doctor Langostini organizaria a todos los médicos y enfermeras del pueblo para controlar constantemente ala poblacién, con el fin de detectar y resolver pidamente cualquier proble- neral para pedir la colaboracién del pueblo con la medidas adoptadas, junto con informarles lo siguiente: “Romeo Palote, el principal investiga dory solucionador de problemas de El Huerto, se pondrd a trabajar al instante en busca de la fuente del problema y su soluci6n urgente”. HEGT Lo primero que hizo Romeo fue diri- girse con Margarita hacia El Embalse, la fuente principal de abastecimiento de agua de todos los pueblos de El Huerto, Iejos de su pueblo, se encontré con un ‘desolador: la granreserva del. vital. estaba: apenas sobrevivian en el mar de barro, ¥ Jas enormes moscas invadfan todo, por y estancada. Romeo comprendié que ‘sino encontraba una pronta solucion, los habitantes de los pueblos-drboles enfermarfan y podrian morir en medio del caluroso verano. ‘Caminé hacia el oeste, siguiendo la orilla del pantano, y al poco rato se encontré con sus amigos zancudos. Estos se refugiaban a la sombra de un. arbusto, agobiados por el calory la sed. =;Qué pasé con El Embalse? ~pregunté Romeo al jefe de los zancudos-. Ustedes se mudaron aqui a principios del verano, porque esta agua era mas abundante y limpia que la dela laguna del norte. Pero ahora los encuentro tratando de sobrevivir en medio de este barial. ;Saben cémo cuando detectamos que el nivel de agua bajaba y bajaba, mis exploradores intentaron descubrir qué sucedia, y Puente de las termitas. De hecho, toda Ta acequia viene secdndose desde hace algiin tiempo, Mis zancudos no se atre- vieron a llegar hasta Maizal del Norte, Porque el grupo de Ciervos Volantes que se apoderaron de esos choclos, son muy agresivos y peleadores. jenna pro! Margarita siguieron bor- sean Ente soars ppantano, hastallegara la confluencia de este con La Acequia, que era la principal Pose sta de agua de todo El Hert, un panora- paola eke ee El Embalse: se habia convertido en un enorme y ancho batrizal por el que corria casi con miedo, un estrecho hilito de agua sucia. La noche empezaba a caer, asf que Romeo y sti acompafiante decidieron 104 pedir alojamiento en el pueblo de Las Tunas. A pesar de lo espinudo de las casas, las tunas debian El alcalde, don Mario Mat Padre de su amigo Jorge, los reci. did en su thisma Suse dado lo tarde que llegaron al pueblo. Se reunieron gn el escritorio de don Mario, cuya vista hacia el poniente permitia ver diariamente la Puesta de sol en La Acequia. Los de Las Tunas también tenfan problemas con el agua, aunque Pablonoguers lo habfan resuelto en parte gracias al liquido que guardaban en su interior Jas hojas carnosas de las tuneras. Sin embargo, los entristecia ver que sus queridos atardeceres sobre el agua se habian transformado en un polvoriento y barroso espectaculo. —-Sé por mi hijo Jorge todo lo que has hecho para ayudar a los pueblos de ‘nuestra tierra ~dijo don Mario cuando Romeo le expuso el problema del agua en La Higuera, y agregé-: Mafiana 1 primera hora uno de mis sobrinos. te llevard a hacer un reconocimiento: aéreo de la zona norte, de manera que puedas ver qué estd pasando con nuestro bello rio. mi El golpeteo en 1a puerta de un joven matapiojos vestido de chaqueta, casco Buenos dias, soy Sebastién Matapiojos, primo de Jorge -se present6-. Mitiome Pidi6 que te ayudara a investigar la zona norte de La Acequia. Hace dias que no tengo vuelos de trabajo, par lo que solo tengo que alimentarme de buen jugo de tuna como combustible y podria estar listo para partir dentro de una hora. contado sobre tu ingreso a a compajifa; me dijo que eras un excelente piloto —tespondié Romeo con su habitual cortesia-. Estaré listo para partir cuando tiilo estés. entonces en el hangar de la empresa en una hora~ysse retiré raudo, sin siquiera Romeo llega ugar acordado con un equipaje ligero, luego de haber dejadoa wr ba las actividades de la flota en forma admirable y eficiente: grandes mariposas de carga para los viajes largos y pesados, esbeltos matapiojos de correo rapido y pequefias chinitas que acarreaban carga por la pista de aterrizaje. Apenas lleg6 Sebastian, leno de energia, se elevaron en el cielo de El Huerto rumbo al norte, sobrevolando sobre sus conocidos de El Duraznero, Dejaron a su derecha el pueblo de El Damascoy doblaron hacia el poniente, para cruzar la frontera con el Maizal del Norte, justo sobre el lugar en que La Acequia pasa de una tierra ala otra. Sobrevolando nuevamente el rio ha~ curva del canal habia una gran represa que cortaba totalmente el curso de la corriente y que formaba un gran lago five car inundaba la mitad del maizal, pues el agua hasta muy arriba imams Un grupo de escarabajos peloteros trabajaba afanosamente en el espejo del dique, extendiéndolo y aplanandolo con sus patas traseras. Mas alld, otro grupo de los mismos insectos, acarreaba retrocediendo grandes bolas de barro para aumentar el embalsado. Sobre una esquina de la obra, un gigantesco ciervo volante dirigia con voz potente y de mala manera a sus parientes mas chicos, azuzéndolos para que trabajaran ellos paraba para recuperar el aliento, el tirdnico capataz lo amenazaba yem- Pujaba a cornadas para que volviera al Sebastian y Romeo no podian creerlo que estaban viendo, Con su desatinada obra, el clervo volante no solo estaba matando de sed a los habitantes de El Huerto, sino que también estaba aho- gando al Maizal del Norte. Ademés, para mantener este plan descabellado, obligaba a los escarabajos a trabajar hasta el agotamiento. {Debian actuar rapido para detener esta locura que perjudicaba a tantos! Un insecte aificl Romeo y Sebastian aterrizaron cerca de La Laguna para hablar con elimpo- nente capataz, que se vefa incluso mds grande de cerca. -Sefior Ciervo Volante, mi nombre es Romeo Palote. Soy el Delegado Especial para la Solucién de Proble- mas de El Huerto, la tierra que est al v0 ‘Tengo el encargo de investigar por qué el suministro de agua de nuestro pueblo ha disminuido peligrosamente. Soy Ciervo Volantis, jefe de la tribu del Ciervo Volante y hemos llegado hasta estas tierras porque fuimos ex- pulsados de nuestros bosques por un ‘grupo de avispas, las que se dedicaron a capturarnos para alimentar a sus Jarvas con tono altanero y despectivo el ciervo-. Estamos aqui para quedarnos y cambiar el paisaje, con el fin de que se patezca mas a nuestros recordados territorios. Pero, se ha dado usted cuenta de quue con su embalse no solo nos esté poniendo en peligro a nosotros, que esta también matando el maiz? =pregunté el palote. Bsa es la idea -dijo Volantis-. Si logra- mos que este lago se estabilice, pronto m estos débiles maices dejaran lugar a Arboles frondosos y de a poco lograre- ‘mos tener otro hermoso bosque donde habitar, como siempre lo hemos hecho. ZY no Je importa lo que nos pase a nosotros y a nuestros pueblos? ,O lo que Je ocurra a este grupo de escarabajos, a los que hace trabajar sin descanso? —{Qué nos puede importar a nosotros, nobles habitantes de la selva, lo que Je ocurra a un grupo de seres urbanos, como ustedes, 0 a estos debiluchos enanos que encontramos viviendo aqui? —grité el jefe tribal, proyectando la impactante sombra de sus cuernos sobre Romeo-. jVayanse répido de mis tierras 0 los pondré a trabajar en la represa! Comprendiendo que no se podia razonar con un salvaje, Romeo monté en Sebastian y volaron de regreso al sur. Decidieron pasar la noche en El 1 Damasco, para reponer fuerzas y pla~ nificar una estrategia que terminara con el problema. Ambos estaban muy deprimidos y solo picotearon el plato de frutos tardios que les ofrecieron; se acostaron temprano, por sila almohada_ pudiera darles alguna idea nueva. wu Al dia siguiente los desperté un alboroto en lacalle. Todos los habitartes de las zonas bajas del pueblo corrian despavoridos a refugiarse en zonas mas altas. Romeo miré hacia abajo y noté que la causa de tal espanto era un grupo de grandes sapos verduzcos instalado a los pies del étbol. Como los sapos son comedores de insectos, era natural que ‘hubiera cundido el pénico en la poblacién. Con la voz ronca que los caracteriza, Jos sapos croaron hacia arriba: m ‘sapos-, venimos en son de paz, porque nos enteramos de que el gran Romeo Palote esté de visita y necesitamos pedir su ayuda urgente. Ja altura en que podria hablar con los batracios, sin ponerse al alcance de sus Pegajosas y rapidas lenguas. Soy Romeo Palote -les dijo-. Qué necesitan de mf? Mi nombre es Juvenal Batracio le respondié el mas gordo y verde de los ‘sapos-. Mi pueblo habita en la laguna del norte y me han enviado para pedir tuayuda en un problema que nos per- judica tanto a tu pueblo como al nues- ‘tro —explicd-. No sabemos por qué La Acequia se ha secado y por culpa de eso us muchos de los nuestros que habitaban allt han tenido que mudarse a nuestra laguna. Ya no cabemos en ella y nues- tros renacuajos no tienen espacio para crecer. Sabemos que esa agua no solo Nos sirve a nosotros sino que es la fuente de suministro para ustedes -y agreg6-: Me encargaron proponerte el siguiente trato: si nos ayudan a solucionar este asunto, nos comprometemos ano co- mer nada més que moscas en el futuro. Romeo escuché atentamente la pro- puesta y pens6 que con estos grandes aliados podrian hacer frente alaamenaza 16 de la tribu de los Ciervos Volantes. Por el momento prefirié guardar en secreto sus descubrimientos, ya que de lo con- trario, los sapos podrian resolver solos el problema y él perderia la posibilidad de lograr el acuerdo que asegurarfa la vida de muchos de los habitantes de El Huerto. Pero no podia tomar él solo la deter- minaci6n. Acordé con Batracio darse un par de dias para consultar la propuesta y reunirse pronto en las orllas del estanque. Y, sin perderel tiempo, redacté una carta para el Consejo de la AMPA, relatando m vt pwoblema de il Embalse la propuesta de los sapos y solicitando amplios pode- "Ya més trangilo com las ideas que se Sban formando en su cabeza, el palote pudo disfrutar de unos dias de descanso, de sol-y de exquisitos damascos. cotrntomin Pasados un par de dias, volvié Se- bastian con una carta de don Gregorio. Seftor ‘Romeo Palote Encargado Oficial de la AMPAH Presente Es un orgullo para nuestra institucion el que usted haya logrado con tanta prontitud aclarar el origen del mal que nos amenaza. El Comité de Crisis de todos los pueblos- vecinos del norte, tomando las medidas que sean pertinentes. ‘Strva este documento para acreditar su estatus frente a todos los habitantes de nuestro gran y hermoso El Fiuerto. Romeo sonrié al distinguir el tono pomposo delalcalde y luego le pregunt6 a Sebastian sobre La Higuera. ~La situacién no es buena —le respon- dié el matapiojos-, el agua contintia siendo escasa, pero los estanques ya estan construidos y la Iabor del doc- tor Langostini ha logrado mantener Jos problemas de salud en un minimo aceptable. Lo bueno es que logré darles esperanzas al contarles que habfamos encontrado la rafz del problema, ¢Y qué pasé con Margarita? ~pre- gunté el palote. ~Hice una parada en Las Tunas para informarle que se necesitaba su presen- cia. Con lo rapido que camina, calculo que mafiana la deberfamos ver aparecer por aqui. Yast fue, al dia siguiente Romeo vio llegar a Margarita cansada y sucia, pero animosa de volver a estar con su amigo y jefe. El palote monté en ella y se encaminé al encuentro con los batracios. Se sentfa protegido por Margarita: su gran tamafio y ame- nazantes colmillos prometian ser un buen resguardo para lo que quedaba del trabajo. La reunién con Juvenal Batracio se desarrollé a mitad de camino entre EL Damasco y la Laguna del Norte, Cuando el grupo de sapos noté que Romeo llegaba acompatiado de una araiia pollito y con proteccién aérea, su actitud fue mucho mas cordial que la prepotencia exhibida la primera vez a los pies del arbol. ‘Luego de una breve reunién pactaron los términos del acuerdo: los insectos de la AMPAH se comprometian a des- cubrir la fuente del problema y a pla- nificar junto a los sapos una estrategia de resolucién. Por su lado, los sapos Jimitarian para siempre su alimentacién, a las moscas y apoyatian con la fuerza de su tamaiio en el asunto de la falta «le agua. Acordaton, una vez resuelto el problema, mantener reuniones anuales para conversar de todas las cosas que interesaran a ambos bandos. das y el acuerdo firmado, para revelarlesa Jos batracios que los de la tribu del Giervo ‘Volante habian construido un dique en el Maizal del Norte, con el objeto de crear un gran lago en cuyas orillas creciera salvajes, para eliminarlos. Romeo, sin embargo, traté de calmar los nimos y les propuso el plan que levaba algunos m dias meditando; este lograria que todas las partes salieran ganando sin necesidad. de guerras innecesarias, Juvenal y sus colegas escucharon atentamente las ideas de Romeo y coincidieron en que la solucién parecia buena. Ambos grupos esperarian la noche del dia siguiente y comenzarfan a campaiia para devolver la paz a El Huerto y sus vecinos del norte. La compaiie por fa pax ‘Cuando cafa la tarde del siguiente dia, Romeo, Margarita, Sebastian y un pe- quefio grupo de escarabajos de la policia ‘de El Damasco, apoyados por un par de mariposas de transporte de Matapiojos Airlines, se pintaron el cuerpo de verde ‘oscuro y partieron hacia el lugar de la represa de los Ciervos Volantes, Por otro lado, un grupo de sapos, los mas silenciosamente, debian hacer ala madrugada siguiente para garantizar su libertad y la recupe- racién de sus queridos maices. El equipo de sapos se deslizé hacia el agua del estanque y se sumergié con mucho cuidado, ocultandose en espera. de que las operaciones empezaran. Cuando el escuadrén de carceleros de Jos Ciervos Volantes llegaron.a despertar asus esclavos, se encontraron con que estos ya estaban levantados y con buena isposici6n para iniciar la faena, Como Jos escarabajos estaban tan activos, los Ciervos no notaron que camuflados con el grupo se encontraban los policfas de El ‘Damasco. Por el contrario, los guardias grandes conquistadores, Pero desde el inicio del trabajo los escarabajos estuvieron realmente tor- pes, Su energia los hacfa cometer todo tipo de errores tontos y sus bolas de ‘A medida que los problemas se acu- mulaban, le pidieron al jefe de la tribu que los ayudara a resolver el entuerto. No podfan castigar a los obreros porque trabajaban entusiastamente, pero su tor- peza estaba creando graves problemas. Cuando Ciervo Volantis, con la arro- gancia que lo caracterizaba, se dirigfa a la obra, iba tan concentrado pensando rabioso en sus ineficaces stibditos, que no se dio cuenta de que unas enormes. a Pao Noes sombras empezaban a cubritlo desde lo alto, SGbitamente sintié que sus insecto terrestre, el jefe de la tribu se sintié tan aterrado con Ja altura, que queds paralizado de pinico. Mientras tanto, el dique estaba cada vez més dafiado y los esperando la legada de su jefe, no atinaban a hacer nada. De repente ‘empezaron a levantarse grandes olas en el lago artificial. El grupo de sapos se acercaba nadando a gran velocidad ylevantaba mucha agua con sus movi- mientos. Al ver acercarse amenazantes a Jos comedores de insectos, los vigilantes trataron de huir hacia su campamento, | les lanzé entonces una extensa red de ‘guerreros de la tribu del Ciervo Volante estaban neutralizados, Romeo ordené a Jas mariposas que dejaran en tierra al aterrado jefe. Entonces se monté en Margarita para enfrentarlo. “Jefe de los Ciervos Volantes, los dias de terror que tu tribu trajo a nuestras tierras se terminaron hoy -informé Romeo con voz decidida-, Tt y todos tus soldados estén prisioneros de estos insectos urbanos que td despreciabas. Volveremos a dejar esta tierra como ‘me dijiste que Hegaron act huyendo de unas avispas que amenazaban a tu pueblo, y aunque no estemos de acuerdo con sus métodos, entendemos aba Nopwes que ustedes también tienen derecho a ‘buscar lo mejor para sus hijos. En nues- tra alianza de insectos y sapos hemos un lugar en que puedan vivir sin per- judicar a nadie ~continuaba el palote en tono conciliador-. Hacia el oeste de aqui hay un pequefio bosque que se dej6 sin trabajar. No es muy grande, pero puede albergar perfectamente a tu tribu por muchos arios. Nuestra linea aérea ha ofrecido sus cargueros para ayudarlos a transportar sus cosas: y a aquellos que sean muy jovertes © viejos para emprender el viaje. Cuiden pueblos. Volantis no podfa creer que después dela forma en que ellos habfan tratado a estas colonias, pudieran ser tan generosos wo con ellos. Sin dudarlo, se comprometié a aceptar la propuesta y se llev6 a su tribu al bosque que le ofrecian. peloteros debian trabajar Ientamente para evitar que una abrupta rotura del dique produjera una descomunal inundaci6n en las tierras debajo de La ‘Acequia. Solo entonces se mont6 en Margarita y agradeciendo la ayuda a Sebastidn, partio de vuelta a casa. Cuando estaba acercindose a su querido pueblo de La Higuera, escu- cho fuertes gritos que venian del arbol. ‘Temiendo lo peor, Margarita y Romeo treparon el tronco a gran velocidad y, al no encontrar a nadie en las calles, sorpresa se llevaron! El pueblo entero os esperaba con flores y grandes carte- les de bienvenida, Y desde un estrado, don Gregorio, Cristébal Mantis y Rosa ‘y sus hijos, los invitaban a subir a él. EL alealde, con cara radiante, los abraz6 a ambos, y pidiendo que se acallaran los vitores, se dirigié a la comunidad: —Amigos, rtuevamente estamos aqui para felicitar a nuestro querido Romeo Palote. Su para ‘nos amenazan. jFelicitaciones, Amigo e Hijo Tustre de La Higuera! Y a ti, Mar- garita, fiel amigay protectora de Romeo, quiero decirte que, aunque alguna vez hayamos dudado de tenerte entre no- sotros, tus acciones nos demuestran que nuestros temores estaban injustificados. | 1 | jFelicitaciones, Margarita, serds siempre bienvenida en nuestras casas! Las celebraciones duraron toda la noche, pero Romeo y Margarita esta- ban agotados por las aventuras vividas y el largo viaje. Rosa, que los conocia ‘muy bien, se dio cuenta de estoy con la ‘excusa de que los nifios tenian que ir a acostarse, se los llevé de vuelta a casa. acompafiados, por supuesto, de un delicioso jugo de rosas. hereeereeereeeeeeererreeereeeeeees!