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12 REVISTA DE OBRAS PUBLICAS Al privar el automévil al ferrocarril de lo que los tranceses han llamado muy gréficamente Ja crema del trilico, es decir, de aquellos transportes que com ereces sv costean sus proplos gastos, lo que hace, no es marear tun tanto sobre el ferrocarril en régimen de leal lucha econdmiva, sino prevalerse de aguella caracteristica del sistema dé tarificacion ferroviaria, asestando un golpe mortal a Ja ralz misma de ésta. Con arteylo a estos principios, y siguiendo por el cae ite iniciado, ef cumplimiento de esta ailtima condicién biisica de lo que estimo una sana orle- nacion de nuestros ferrocarriles es facil. Mas facil entre nosotros, descle luego, que en cualquiera de los restantes grandes’ paises, meréed a dos. eireunstancias. muestr La escasa importancia de nuestra red de ferrocarriles secundirios y la inexistencia de una industria nacional del automdvil y del petrdlev. hréis observado que esta misma condicion de faci lidad_y estas mismas cireunstancias favorables se dan también en todos los «emis aspectos que hemos consi: derado hisicos «le la nueva ordenacion En el aspect estrictamente juridico, el Estatuto de 1924, de cierto modo vigente, presta base firme para egoeiaciin precisa a stv reforma, que para Hegar a una ortlenacién sobre las bases expttestas no habria de ser esencial En lo que se refiere a la renovacién de Ja explotacién ferroviaria, el camino ya recorrida en los ikimos afios y la competencia de nuestros técnicos son factores que seguran el debido prog En la cuestion, del equilibria eeondmico, las cirewns~ tancias son también bien favorables: Jin proporeion al volumen de sus ingresos, ef déficit que presentan nes tros ferrocarriles es muy inferior, de otro orden de magnitud, que el que en est misma proporeidn ofrecen los principales paises de Europa. ¥ ello, a pesar del “handicap” que representan el nivel de los impnestos ¥ el nivel de las tarifas sefialados. Colmar el desequilibrio no es empresa mayor. En lo que se refiere a la renovacién interna de Tas ‘Administraciones ferroviarias, Ja labor ya realizada cn ese sentido por las compaiias es garantia de lo que puc- len hacer cuando vean definido sit Estatuto legal, equili- Lrada su economia y desembarazada su gestion, Merece, sin duda, destacarse en esta feliz orientacién actual de stt politica Ja de coordinacién de Jas distintas redes, hoy en franco y rapido desarrollo, Sobre todos estos factores de progreso, que favore- cen, a mi juicio, una buena ordenacidn de los ferroca- rriles, yo veo, sin embargo, dlestacarse dos. Eel primero el espiritt de superacién de Ja’ lucha de clases que, de modo creciente, se va desarrollando en el personal—cn el personal alto y bajo—dle las explota- clones ferroviarias, que va adquiriendo conciencia, y traduciéndola en hechos, de que Iz produccién es uma actividad de cooperacién, de colaboracién de todos los elementos que en ella intervienen, donde el capital y el trabajo deben ver si sus mutuas relaciones, regulidas por la accién del Estado, protectora del obrero—que, como decia Lacordaire, “entre el fuerte y el débil, la bertad oprime y Ja ley libera”—, pero donde esa orde- ngeidn y esa defensa en modo alguno deben abandonar- se a organismos de uno y otro bando enirentados en pie de guerra, Lise sentido de cooperacién, y aun de colaboracion cordial, sin merma de la jerarqaia que, a mi entender, se va desarrollando en todos los trabajaclores del carril, constituye, creo yo, un feliz presagio de algo que, tal ver, supera y deshorda el objeto concreto de nuestro es tudo. Segundo factor esencial de un desenvolvimiento nor- mal y prospero del ferrocarril es la reetificacién, que se apunta ya, del otro gran error de nuestro tiempo, de Ia politica de aislamiento y de nacionalismo econémico Tlevadlo a su ailtimo limite, que en estos titimos afins vie~ ne asolando toda la vida eeonémica y que es, sin duida, la raiz eseneial de Ia tremenda depresién que hoy pa- lecemos. El grado en que esta depresion afecta a la industria de lps transportes nos indica la medida en que una rec- tifeacién de esa politica suicida de desaforado aisla- sniento, y con ella nin renacimiento econmico general, pueden inyectar vida al ferrocarril Planteada en estas circunstancias tan propicias Ja or denacidn de nuestros caminos de hierro, su realizacién constituye, sin embargo, empresa de alto hordo, com pleja y grave. in ella, como siempre en la materia, ten= dra mision rectora el Instituto, El Mercado de frutas En breve plazo quedard abierto al servicio el nue- yo Mercado que en Madrid ha constrnido el Ayunta- miento para el trifico de frutas y verduras, Es una, obra de gran importancia, edificada total- mente con hormigdn armado, en cuyo proyecto y construceién tenemos el gusto de haber colaboraclo con el distinguido arquitecto municipal D, Javier T'e- rrero, director técnico- nombrado por ei Ayunta- miento. Si bien la obra comenzé hace cuatro afios, tuvo en ese periodo un largo espacio de paralizacién por las dificultades de orden administrativo de aprobacién de créditos para la segunda planta, y puede decirse que la construccién se ha desarrollado con gran rapi- dez, pues sdlo han bastado unos treinta meses, con- tando con Ja cimentacién, Ha sido un éxito también de fos constructores, se~ ores Eguinoa hermanos, que nos complacemos en declarar. y verduras de Madrid La primer dificultad de esta obra era su. proximi- dad al rio Manzanares, al costado del puente de la Princesa, en que la naturaleza del terreno, formado por arenas con alguna cantidad de arcilla, sobre base dle cascajo a bastante profundidad, le hacian muy poco consistente para Ins eargas que habia de sopor- tar. Después de varios experimentos realizados se yino en conocimiento de la resistencia del terreno, comprobando que no era prudente aceptar mayor car ga unitaria que la moderadisima de 0,3 kg sem’, ¢ fra a la que no se ha Tlegado, a pesar de precaver en €l proyecto la circulacién de camiones de 6 toneladas en el piso superior y el almacenamiento de mercan- ciag hasta dar sobreeargas, en cada planta, de 500 ki- logramos por metro cuadrado, muy suficiente para este género de productos. EI modo de conseguir tan pequefia carga de traba- jo en el plano de asiento se ha hecho estudiando det hridamente la cimentacién por placas de hormigén REVISTA DE OBRAS PUBLICAS er eis WW REVISTA DE OBRAS PUBLICAS armado, de forma que repartan de manera sensible- mente tniforme las cargas en toda el firea que cir~ cunda cada pilar, ocasionando ast una distribucién Wig. 2 Plante inferior de presiones siempre estable, pues que es mis bien o- tacién sobre ¢l terreno. Tos pilares arrancan, pues, de unas formas tronco piraniidales, que reparten sobre placa armada con tna rigider elistica calculada para que In distribuciém sea de vmas superticies curvas en que la di- ferencia de ordenaclas no exce~ da del 20 por 100 de la mi- xima, con Io que puede consi- derarse aprovechada con gran homogeneidad Ia base total det terreno, No ha sido necesario excavar Ja planta del edificio mas que en una pequeiia profundidad, nece- saria para esas bases y para las canalizaciones de desagiies la figura 1" se repre- a planta total del Mer- cado, que forma un tringulo exterior en que los Tados son 200, 227 y 290 metros, respec~ tivamente, La construecién de- ja un patio interior, de figura ‘Semejante al de contorno, con trea muy suficiente para el tré fico de vehiculos, pues el iado menor de ese patio excede de 110 metros, dividiéndose las tres fajas laterales cons- truidas en seis crujias, cuyas Iuces son de 6 metros 50 centimetros las cinco crujias interiores y 4+ metros Ja exterior. La distribucién de pilares es Ia indieada en Ja plan- senta ta, en la que se ha dispuesto una gran regularidad on las luces para poder distribuir sobre el terreno, eon gran uniformidad, las presiones. Al piso. superior pueden en: trar directamente los camiiones automéviles, desde el puente de la Princesa, por In diferencia de rasante que ganan las avenidas del puente, permitiendo hai asi un paso superior de acceso desde el estribo de aqul En esa segunda planta la c culacién de autombviles se ha- ce por la cuarta crujia, todo al- rededor del editicio, con glorie- tas en los Angulos para mani- obra de los vehiculos, segiin se representa con Tineas Henas en Ia planta citada, Alo largo de la © Himiitada con las_laterales por hordillos, se establece el trifico, y el almacenamiento de Jas mer cancias ocupara la serie de ct ernjia, binas dispuestas a uno y otro lado de esa calzacla, con se raciones de tabiques transver- sales la fotografia (lig, 2.°) se ve la. disposiciia Joptada para s vigas y viguetas del piso superior, apareciendo claramente la distribueién wniforme de viguetas transversales a la nave en las erujias lntera- ig. 2, Naver det piso superior les de almacenamiento y viguetas longitudinales, ear- gando sobre vigas transversales, en la zona de trafico rodado. Siendo en las obras de hormigén armado muy im- portante la sencillez en las formas y repeticién de los REVISTA DE OBRAS PUBLICAS 1B elementos para poder conseguir el miximo de econo~ mia en los encofrados (que de modo tan decisivo in sluyen en el precio de Ia wnidad de obra), en esta cons- truceidn se ha hecho un detenido estudio de los ele- mentos para aleanzar el desiderdtum deseado, "A pesar de los ‘ngulos de la planta triangular, muy pocos son los tipos distintos, y la repeticion, con el Listingo entre la erujin de mayor carga y las otras, haciendo portivas laterales con volados: wun portico doble que, con el volado, cubria tres crujias, y otro portico simple, con volado, eubriendo dos erstjas. nla figura 3." se aprecia esta disposieiin en ama de las naves, tomada ln, fotografia desde el portico simple, y en la figura 4° se ha tomado ef angulo en panoriimiea para poder ver el encuentro de las dos aves desde tna de las glorietas Page se acusa en la composicién, dando al piso, ademis de la economia, cierta belleza estructural, El piso superior no necesitaba cubierta en la crujia de trifico, pero si en las otras de almacenamiento, y para tener adenvis el mayor desahtogo en las opera- clones de carga y descarga convenia suprimir los pilares Iaterales,. dando gran diafanidad a la par central, Por esta razon, creimos que la mayor econo- invia y seneillez se obtenia con la disposicion adoptada, Yyata desde et Angulo Sur Esos porticos tienen tambign uma gran uniformi- dad, habiéndose hecho el estudio elistico com una acertada eleccion de masas, que ha permitide una cu bicacién media inferior a 20 centimetros de espes xmiforme por unidad de planta, con Iuces de 6,50 metros Tas pruch: nstru de resistencia obtenidas en el perio- cién han confirmado plenamente el Shas estublecidas en el proyecto. A. PERA BOEUB Ingesiero de Caminos Para el I Congreso Internacional de Paludismo que se celebrara en Madrid en octubre de 1935 Una invitacién a la Asociacién de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y a su Escuela especial EI II Congreso Internacional de Paludismo, cele~ brado en Argel el aito 1930, acordé invitar al Go- bierno espaol a reunir el siguiente Congreso en Ma- drid en el corriente aito de 1935. Li invitacion fué aceptada, y el Ministerio de ‘Trabajo, Sanidad y Pre- vision designd, en 29 de septiembre tiltimo, el corres- pondiente Comité organizador, que, desde luego, ha empezado sus trabajos. No sera necesario insistir, tratindose de las enti. dades a que me ditijo, sobre la importancia que me- recidamente se viene dando a la materia de Paludismo y Antipaldismo, no sdlo por lo que toca a Ia salud de las personas amenazadas, sino, ademis, por etranto Ja influencia demogrifica de Ja endemia palitdica pesa en la economia y el poderio de muchos paises tropica~ les y templados, incluso el nuestro, con sus colonias y Protectorado; pesadumbre especialmente manife ada cuando el paludismo se opone tenaz a las empre- sas que persiguen el aprovechamiento territorial me- diante obras correctoras del régimen de las aguas ni turales, como regadios, saltos de agua, encauzamien- tos, desecaciones, etc., empresas a las cuales fian hoy numerosos Estados las mejores y ms amplias espe~ ranzas de aumento y bienestar de sus poblaciones. Espatia puede y debe aportar al préximo Congreso la experiencia histérica de su inmenso imperio colo-

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