Está en la página 1de 19

“En la vejez seguirá dando frutos”

Una mirada a la ancianidad desde la fe


cristiana católica
“En la vejez seguirá dando frutos”

1. El envejecimiento, realidad humana


2. Desarrollo integral y armónico del ser
humano
3. Jesucristo, buena nueva para todo el
hombre y para todos los hombres
4. Pastoral de la ancianidad:
acompañamiento humano y espiritual del
ser humano en la etapa de envejecimiento.
“En la vejez seguirá dando frutos”
INTRODUCCIÓN

1. Agradecimiento a la Organización
Iberoamericana de Seguridad Social por la
cordial invitación.
2. Nuestro aporte se hace desde la fe cristiana
católica, pero no significa, en ningún momento,
que se tenga una mirada excluyente.
3. El trabajo pastoral que se desarrolla desde la
Conferencia Episcopal tiene cuatro pilares
fundamentales que animan nuestro servicio a las
personas que están viviendo la etapa de su
ancianidad:
“En la vejez seguirá dando frutos”
1. El envejecimiento, una realidad humana

Características antropológicas
del ser humano:
a) posee una dignidad innata.

b) es un proyecto histórico
que tiene un principio y un
fin.
c) es individual, pero también

social.
“En la vejez seguirá dando frutos”

Para la pastoral de la
ancianidad, cada persona
mayor es un ser humano que
tiene una altísima dignidad y
que está desarrollando un
proceso que merece cuidado,
respeto, valoración. Además
consideramos que, dada su
vulnerabilidad, estamos
llamados a solidarizarnos y a
acompañar su proceso.
“En la vejez seguirá dando frutos”
2. Desarrollo humano integral y armónico

El proyecto humano se desarrolla en


etapas: infancia, juventud, adultez y
ancianidad. Son biológicas,
cronológicas, psicológicas, morales
etc.

Es toda una complejidad e integralidad de dimensiones


y condiciones. Una exigencia natural de todo ser
humano es la búsqueda de su desarrollo, pero para que
sea verdaderamente humano, tiene que ser integral y
armónico
“En la vejez seguirá dando frutos”

Integral: desplegar todas las


potencialidades, crecer en todas sus
dimensiones (física, psicológica, moral,
espiritual, lúdica, social, religiosa).
Armónico: nuestro ser tiene una gran
similitud con lo que pasa en un concierto
que reclama armonía, integración, que
todos los componentes estén enrutados
hacia la unidad.
“En la vejez seguirá dando frutos”

La pastoral de la ancianidad tiene como


principio fundamental acompañar el
desarrollo integral y armónico de las
personas que viven este proceso. Para
nosotros es muy claro que son sujetos
de su propio desarrollo, que no han
terminado, que continúan creciendo
hasta culminar su proceso en la muerte
que es el paso necesario hacia la
trascendencia y la plenitud de la vida
“En la vejez seguirá dando frutos”
3. Jesucristo, buena nueva para todo el hombre y
para todos los hombres

Partimos de la
convicción de
que Jesucristo,
Este es el Hijo de Dios y
centro de Redentor de la
todo humanidad, es la
nuestro buena noticia
trabajo. que tenemos que
dar a todo el
mundo
“En la vejez seguirá dando frutos”

El encuentro del anciano


con Jesucristo, el hijo de
Dios “mis ojos han visto a tu
salvador”. Aquí está el eje
de la pastoral de la
ancianidad: propiciar,
facilitar el encuentro de los
ancianos con quien es el
Señor de la vida, con
Jesucristo, el verdadero
Salvador
“En la vejez seguirá dando frutos”

4. Pastoral de la ancianidad, acompañamiento


humano y espiritual del ser humano en la etapa del
envejecimiento.

Objetivo central de la
pastoral de las personas
mayores: reconocer,
desde la fe, que el anciano
es un ser humano que
tiene una gran dignidad y
que su proceso humano
está llamado a dar mucho
fruto
“En la vejez seguirá dando frutos”
¿CÓMO LO ESTAMOS HACIENDO?

1. Etapa de sensibilización – Conformación


Comisión Nacional – Proyecto de formación
inicial por todo el país.
2. Plan estratégico e implementación. Objetivo
General y objetivos específicos
3. Organización y afianzamiento. Acercarse a los
ancianos en familia y en instituciones.
“En la vejez seguirá dando frutos”

OBJETIVO GENERAL:

Promover una acción evangelizadora


sistemática con y para las personas mayores,
sus familias y centros de atención, con el fin
de suscitar un reconocimiento de ellos en la
sociedad y acompañarlos con el mensaje de
la salvación en el proceso de envejecimiento.
“En la vejez seguirá dando frutos”

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

1. Integrar las instituciones y estamentos


interesados en el tema para difundir el mensaje
de una vejez digna, activa y participante.

2. Promover la formación desde un enfoque


pastoral, de los cuidadores y agentes que
comparten trabajo con la población de personas
mayores.
“En la vejez seguirá dando frutos”

3. Construir un plan nacional de pastoral para


las personas mayores, en comunión con la
Comisión Episcopal y las comunidades, para
fortalecer sus valores, su riqueza espiritual y su
misión en el mundo.
4. Dar seguimiento a las políticas de personas
mayores a fin de hacer incidencia desde la visión
de iglesia.
5. Integrar acciones con pastoral familiar para
que la familia acoja, respete integre al anciano.
“En la vejez seguirá dando frutos”

3. Organización y afianzamiento

¿Hacia dónde apuntamos?


Organizar una buena atención pastoral a los
ancianos en todas las parroquias y diócesis del
país con dos vertientes bien definidas, pero
complementarias: la atención al anciano en su
familia, para nosotros es un valor de gran
importancia, se naces, se crece, se vive, se
envejece y se muere en familia.
“En la vejez seguirá dando frutos”

Recuperar el ambiente familiar


propicio a nuestros ancianos para que
haya respeto, acogida, buen trato, en
esto estamos buscando la forma de
conocer más a fondo la experiencia de
Brasil, que tendrá mucho que
enseñarnos en este campo. Igualmente
queremos comprometernos con las
Instituciones que atienden ancianos,
para fortalecer su espiritualidad y sus
valores.
“En la vejez seguirá dando frutos”

Finalmente pretendemos hacer


una tarea de mucha incidencia a
través de los medios de
comunicación y en los entes
gubernamentales, para que la
sociedad asuma su compromiso
y el Gobierno atienda
integralmente a nuestros
ancianos.
“En la vejez seguirá dando frutos”

“¡Queridos hermanos y hermanas, la Iglesia os


necesita, nos necesita! Pero también la sociedad civil
os necesita. Sabed emplear con generosidad el tiempo
que tenéis a disposición y los talentos que Dios os ha
concedido abriéndonos a la ayuda y al apoyo de los
demás. Contribuid en el anuncio del Evangelio como
catequistas, animadores de la liturgia, testigos de vida
cristiana. Dedicad tiempo y energías a la oración, a la
lectura de la Palabra de Dios y a la reflexión sobre
ella” (Juan Pablo II