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GUERRAS DE ISRAEL

La Guerra de Independencia (1947-1949)


La guerra se combatió a lo largo de todas las fronteras del país: contra el Líbano y Siria en el norte;
Irak y Transjordania - que pasó a llamarse Jordania durante la guerra - en el este; Egipto, asistido
por contingentes de Sudán en el sur y palestinos, y voluntarios de los países árabes en el interior del
país.
Fue la más sangrienta de las guerras de Israel. Costó la vida de 6.373 combatientes muertos en
acción (desde los días previos a la creación del estado hasta el 20 de julio de 1949), casi el 1% del
yishuv (la comunidad judía) - aunque esa cifra incluye también una cantidad de inmigrantes y
algunos voluntarios del extranjero.
En la primera fase (29 de noviembre 1947 - 1 de abril 1948), fueron los árabes palestinos quienes
tomaron la ofensiva, con la ayuda de voluntarios de los países vecinos; el yishuv tuvo escaso éxito
en limitar la guerra, sufrió serias bajas y la interrupción del tráfico en la mayoría de las carreteras.
En la segunda fase (1 de abril - 15 de mayo) la Haganá tomó la iniciativa y en seis semanas fue
capaz de cambiar los resultados - capturando, entre otros, los barrios árabes de Tiberíades, Haifa y
posteriormente Safed y Acre, abriendo temporalmente el camino a Jerusalem y logrando el control
sobre gran parte del territorio que había sido destinado al estado judío, de acuerdo con la resolución
de la ONU.
La tercera fase (15 de mayo - 19 de julio), considerada la fase crítica, se inició con el ataque
simultáneo y coordinado contra el joven estado por parte de cinco ejércitos regulares árabes de los
países vecinos, que contaban con una impresionante superioridad de equipo pesado - blindados,
artillería y fuerza aérea.
El día 31 de mayo la Haganá pasó a llamarse "Fuerzas de Defensa de Israel" (FDI). Las FDI
sufrieron serios reveses en un comienzo, incluyendo la pérdida del Bloque Etzión en Judea, el área
de Mishmar Hayardén en el norte y Yad Mordejai en el sur, pero al cabo de tres semanas fue capaz
de detener la ofensiva, estabilizar el frente e incluso iniciar algunas operaciones ofensivas de
carácter local.
La cuarta fase (19 de julio 1948 - 20 de julio 1949) se caracterizó por las iniciativas israelíes: la
Operación Yoav, en octubre, despejó el camino hacia el Néguev, culminando con la captura de Beer
Sheva; la Operación Hiram, a fines de octubre, logró la captura de la Alta Galilea; la Operación
Jorev en diciembre de 1948 y la Operación Uvdá en marzo de 1949 finalizaron la captura del
Néguev, que había sido asignado por las Naciones Unidas al Estado Judío.
Simultáneamente, se firmaron Acuerdos de Armisticio con los países árabes: primero Egipto, el 24
de febrero de 1949; lo siguió el Líbano, 23 de marzo; Jordania, 3 de abril; y Siria, 20 de julio.
Solamente Irak no firmó un acuerdo de armisticio con Israel, prefirió retirar sus tropas y entregó su
zona a la Legión Arabe de Jordania.
Al final Israel no sólo expulsó a las fuerzas árabes invasoras, sino que capturó unos 5.000 km2 más
que el área asignada por las Naciones Unidas.
En medio de la Guerra de la Independencia nacieron las FDI; no el 15 de mayo, sino dos semanas
más tarde. Durante dos semanas Ben Gurión negoció con las organizaciones armadas "disidentes",
el Etzel y el Leji, para convencerlas que se disolvieran voluntariamente, antes que él las licenciara
en la Orden del Establecimiento de las FDI, el 31 de mayo de 1948. Esa orden disponía la existencia
de solamente una fuerza armada, subordinada al gobierno constitucional. Hubo una total
continuidad entre la Haganá y las FDI: Yaacov Dori, el jefe del Estado Mayor, los miembros del
Estado Mayor y los comandantes de brigadas para abajo fueron confirmados automáticamente en
sus cargos.
Al término de la guerra las FDI contaban con más de 100.000 hombres y mujeres bajo armas, en
comparación con el mero puñado de soldados a tiempo completo en su comienzo. Además de 12
brigadas, en su mayoría de infantería, contaba con varios regimientos de artillería. Los primeros
regimientos blindados fueron equipados con vehículos livianos, algunos capturados, otros
"requisados" a las tropas británicas salientes, y unos pocos tanques - dos Cromwell "comprados" a
los británicos y algunos reconstituidos de desechos estadounidenses.
La marina consistía en un comienzo en embarcaciones de inmigrantes ilegales refaccionadas.
Existían elementos de una Fuerza Aérea - Spitfires y Messerchmidts, adquiridos principalmente en
Checoslovaquia, además de aviones civiles livianos que la Haganá había empleado para fines de
reconocimiento y comunicaciones. Algunos bombarderos estadounidenses de la Segunda Guerra
Mundial fueron comprados como desechos. Estos aparatos llevaron a cabo su primer "ataque
estratégico" a El Cairo en ruta a Israel, incluso antes de llegar a su base madre. Armado con una
guía turística Baedeker, uno de ellos bombardeó el Palacio Abdeen: ciertamente rudimentario, pero
absolutamente imprevisto, y por lo tanto, psicológicamente efectivo.
Tan pronto se firmaron los acuerdos de armisticio y pasó el peligro inmediato, las FDI - salvo un
pequeño núcleo - fueron no sólo desmovilizadas, sino efectivamente licenciadas. El nuevo estado
tenía tareas urgentes para cumplir, que exigían de todos sus recursos, por sobre todo, la misión de
absorber el flujo de nuevos inmigrantes, que por fin podían "llegar a casa". Un intento de mantener
a los soldados desmovilizados en algún tipo de marco de reservas fracasó. No obstante, por el
momento había poca tendencia en el lado árabe por reanudar los combates en gran escala. No es que
hubieran llegado a hacer frente a la realidad y reconocer a Israel - lejos de eso; pero se dieron
cuenta que combatir contra Israel requería una mayor preparación.
Entretanto encontraron lo que consideraron un instrumento perfecto para demostrar a su pueblo que
la guerra aún no había terminado, y al mismo tiempo amenazar a Israel. Los fedayun (tropas
suicidas) palestinas se infiltraban a lo largo de las flojamente defendidas fronteras - y hay que
recordar que ningún lugar en Israel estaba lejos de la frontera. Las infiltraciones con el propósito de
robar maquinaria agrícola fueron seguidas por la colocación de minas, el asesinato de individuos y
masacres generales. Los fedayun eran entrenados, equipados y pagados por los servicios de
Inteligencia egipcia, a pesar de que actuaban principalmente desde bases en Jordania, de modo que
Jordania soportaba la represalia israelí, que seguía inevitablemente. Y cada vez que Israel respondía
con una represalia, el Consejo de Seguridad lo condenaba; la condena a un gobierno árabe era un
imposible, debido al veto soviético.
Las infiltraciones, a pesar de ser dolorosas, militar y diplomáticamente, no fueron más que una
distracción de la principal preocupación de las FDI: la preparación para una segunda vuelta.
Yigael Yadin, que sucedió a Yaakov Dori como jefe del Estado Mayor, dedicó sus energías a
organizar las reservas y a agilizar la estructura de comando - elementos que siguen en efecto hasta
el día de hoy. Al mismo tiempo, se brindó particular atención al desarrollo de las fuerzas blindadas.
La inferioridad numérica de Israel frente a sus vecinos y enemigos potenciales; la certeza de que
debido a la falta de profundidad estratégica estaba obligado a transferir los combates lo más rápido
posible a territorio enemigo, y su ya probada ventaja en maniobras improvisadas - señalaron la
necesidad de crear una fuerza blindada. La reciente alianza con Francia en tiempos de la crisis de
Suez proporcionó una oportunidad única para equipar una importante parte de las FDI con tanques
de fabricación francesa. Este "milagro" ocurrió en un momento de desesperación, en el que ningún
otro país, de Oriente ni de Occidente, deseaba proveer de armas a Israel, mientras que países de
Oriente y de Occidente ofrecían en venta sus armamentos a los árabes. Particularmente inquietante
fue el acuerdo checo-egipcio, que amenazó a Israel con toda una gama de equipo militar ruso.
La Campaña del Sinaí de 1956 (Operación Kadesh)
En una rápida y arrasadora operación de 100 horas, bajo el mando del entonces jefe del Estado
Mayor, Moshé Dayán, toda la península del Sinaí cayó en manos de Israel a un costo de 231
soldados muertos. Unidades de reserva, sobre las cuales se habían manifestado muchas dudas antes
de la guerra, actuaron honorablemente. Una brigada de reservistas, equipada con autobuses civiles
requisados, avanzó por el desierto y conquistó Sharm e-Sheikh en el extremo sur de la península. La
Fuerza Aérea era aún deficiente; su desarrollo fue una de las lecciones aprendidas en esa guerra; las
fuerzas blindadas habían demostrado su capacidad. Si 1948 fue indudablemente la Guerra de la
Infantería, la reina indiscutible del campo de batalla en la guerra de 1956 fueron las fuerzas
blindadas.
Una vez más Israel logró un respiro por unos diez años. La atención se volcó hacia el norte, donde
los sirios - desde 1953 - habían intentado impedir el Proyecto del Acueducto Nacional de Israel.
Habiendo fracasado, comenzaron a desviar las aguas del Jordán (que nace en Siria) en una maniobra
destinada a dejar a Israel seco. El agua es una razón clásica para las guerras en el Medio Oriente,
pero un breve y resuelto uso de la artillería y de tanques obligó a los sirios a abstenerse de su
malintencionada acción.
A pesar de que Israel se vio obligado a retirarse del Sinaí sin recibir ninguna garantía de seguridad,
se estableció la UNEF - Fuerza de Emergencia de las Naciones Unidas - para impedir una
recurrencia de los eventos del pasado. Como resultado de esto, los fedayun dejaron de existir. Por
otra parte, fue reorganizada la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y su principal
brazo militar, el Fataj - una confusa mezcla de organizaciones paramilitares y terroristas - inició sus
operaciones el 1o. de enero de 1965, primero desde el otro lado de la frontera libanesa. Sin ser
nunca una amenaza existencial para Israel, fue una constante molestia y una tentación para distraer
la atención y la energía de la tarea principal, los preparativos para una nueva vuelta.
La Guerra de los Seis Días (junio 1967)

El año 1967 comenzó con confiadas predicciones de que no traería una guerra. Nasser, se sostenía
en Israel, había aprendido la lección de 1956 y no iniciaría una guerra a menos de estar preparado.
De todas formas, sus relaciones con Jordania eran notoriamente malas, y una coalición entre Nasser
y el rey Hussein no venía en consideración. En una rápida sucesión, los acontecimientos
desmintieron dichas presunciones. En un combate aéreo en el que Siria - el más cercano aliado de
Rusia en el Medio Oriente perdió 13 aviones, fue la señal de apertura. Como resultado del
aguijoneo soviético, Nasser movilizó y envió 100.000 soldados al Sinaí. Exigió al Secretario
General de las Naciones Unidas la inmediata retirada de la UNEF y - probablemente para su propia
sorpresa, tuvo éxito de inmediato y los "bomberos" partieron. Entonces Nasser anunció el cierre de
los Estrechos de Tirán para la navegación israelí - un claro casus belli. Concluyó mofándose de
Itzjak Rabín, el jefe del Estado Mayor israelí: "Déjenlo venir, lo estoy esperando".
Entretanto, logró alcanzar una estrecha coordinación con el ejército sirio. El rey Hussein, en un
abrupto vuelco, viajó a Egipto y firmó un acuerdo poniendo sus fuerzas bajo el comando global
egipcio. Esto le costaría la mitad de su reino.
Israel, con sus reservas totalmente movilizadas, sus nervios tensos al máximo, esperó durante tres
largas semanas. La situación parecía ser el reverso de 1956; Israel estaba solo, frente a una poderosa
coalición árabe. Las Grandes Potencias, a pesar de las vagas promesas, no hicieron nada por la
reapertura los Estrechos, e Israel decidió hacerlo por sí mismo.
El 5 de junio de 1967, un grupo de aviones que volaban de Egipto a Israel fueron vistos en las
pantallas de los radares del rey Hussein. Convencido por los egipcios de que los aparatos eran
suyos, dio la orden de atacar - en Jerusalem!. De hecho los aviones eran israelíes, que regresaban de
un devastador ataque contra la fuerza aérea egipcia, que aunque parezca asombroso había sido
tomada por sorpresa; después de mofarse de Rabín, Egipto no estaba preparado cuando éste llegó.
En el breve lapso de seis días, las FDI ocuparon toda la península del Sinaí, hasta el Canal de Suez,
capturaron toda la Margen Occidental del río Jordán; y en lo últimos días, sin la ventaja de la
sorpresa, capturaron una gran parte de las Alturas del Golán, incluyendo el dominante Monte
Hermón - desde entonces en adelante "los ojos y oídos de Israel". El evento culminante fue la
captura de la Ciudad Vieja de Jerusalem y el reencuentro con el lugar más reverenciado por los
judíos, el Muro Occidental (de los Lamentos). El sonido del shofar en el Muro Occidental reverberó
por todo el mundo.
776 soldados israelíes cayeron en la Guerra de los Seis Días.
Si bien todas las ramas del ejército actuaron bien, la Fuerza Aérea, por primera vez, jugó un papel
decisivo, al despejar el cielo desde un comienzo hizo posible todo lo que siguió después. Esta fue la
Guerra de la Fuerza Aérea.
Los esfuerzos diplomáticos por llevar a su término el conflicto de 40 años, anterior en más de dos
décadas al establecimiento de Israel, no llevaron a nada. En noviembre de 1967, después de meses
de deliberaciones, el Consejo de Seguridad adoptó unánimemente la Resolución 242, llamando a la
paz y el reconocimiento del "derecho de toda nación a vivir libre de amenazas dentro de fronteras
seguras y reconocidas", a cambio de la retirada israelí "de territorios", no "todos los territorios" ni
"los territorios capturados en las recientes hostilidades". No obstante, la Liga Arabe, en su sesión en
Sudán (1967) adoptó una resolución diferente, los "Tres No" de Khartum: No paz, No
negociaciones, No reconocimiento de Israel.

La Guerra de Desgaste (1968-1970)


Poco después de suspendidas las hostilidades, el presidente Nasser se embarcó en lo que sería una
sangrienta, prolongada e inconclusa guerra: la Guerra de Atrición - un intercambio estático de fuego
de artillería a lo largo de toda la línea Bar Lev en el Canal de Suez, que escaló rápidamente. Las
FDI llevaron a cabo varias osadas acciones - siendo probablemente la más espectacular la captura y
traída a Israel, sin sufrir pérdidas, de una completa instalación de radar de fabricación rusa,
funcionando. Cuando la Fuerza Aérea israelí comenzó sus ataques de bombardeo dentro de Egipto,
Nasser, en su desesperación solicitó a la Unión Soviética que ésta proporcionara a Egipto no sólo
equipo ruso, sino también tropas rusas aéreas y terrestres. Rusia aceptó con reluctancia. Poco
después EE.UU., temeroso de que esa intervención directa de una Gran Potencia condujera a una
confrontación nuclear, acordó con la URSS poner término a la guerra, bajo la fórmula del Consejo
de Seguridad (julio 1970) de cese de fuego. 1.424 soldados israelíes murieron en acción entre el 15
de junio de 1967 y el 8 de agosto de 1970.
La ocupación de la Margen Occidental y la Franja de Gaza fue considerada en un comienzo por los
líderes de la OLP como ideal para la resistencia armada, es decir, las actividades terroristas. Los
ataques terroristas no lograron, sin embargo, causar un impacto significativo. Por lo tanto, las
organizaciones terroristas palestinas trasladaron sus actividades al exterior: secuestrando aviones y
haciéndolos estallar. En un comienzo fueron tratados con benevolencia por las Potencias
Occidentales - después de todo, concernían sólo a Israel - los actos de terror aumentaron en cantidad
e importancia. La más espectacular y sangrienta operación terrorista fue la masacre de 11
deportistas israelíes en Munich, en los Juegos Olímpicos de 1972.
Entretanto Egipto, en coordinación secreta con Siria, se preparaba para una nueva vuelta. Israel era
consciente de estos preparativos, pero, fiel a su idea de que el presidente egipcio Sadat no se
embarcaría en una guerra hasta no haber conseguido al menos una paridad, si no una superioridad
en el aire, ignoró lo que se anunciaba y estaba escrito en el muro.
La Guerra de Yom Kipur (octubre 1973)
La guerra fue llamada así porque comenzó en el día más sagrado del calendario judío, el Día del
Perdón (6 de octubre, 1973). Llegó casi absolutamente por sorpresa y la advertencia fue dada
demasiado tarde como para lograr un llamado ordenado de las reservas, antes de la hora cero.
Los egipcios y los sirios hicieron algunos significativos avances iniciales: los primeros cruzaron el
Canal de Suez y se establecieron a todo lo largo de su ribera oriental; los segundos cruzaron las
Alturas del Golán y llegaron hasta cerca del Mar de la Galilea. Sin embargo, la suerte cambió muy
rápidamente. Contraatacando con rapidez, a veces incluso con temeridad, en pocos días las FDI
cruzaron a la ribera occidental del canal de Suez, llegando a una distancia de 100 kilómetros de la
capital egipcia, El Cairo, y al alcance de la artillería los aeropuertos alrededor de la capital siria,
Damasco.
Egipto, que en un comienzo rechazó un cese de fuego, lo aceptó ahora con ansias, al igual que Siria.
Considerando las adversas circunstancias iniciales, la rapidez y determinación con que las FDI
fueron capaces de cambiar la situación es algo notable. No obstante la Guerra de Yom Kipur entró
en la historia de Israel como un descuido calculado. La sorpresa causó enojo, y el costo fue alto:
cayeron 2.688 soldados.
Los Servicios de Inteligencia fueron culpados por no dar la alarma a tiempo - el jefe del Estado
Mayor, David (Dado) Elazar y su jefe de Inteligencia debieron renunciar. Demasiados aviones se
perdieron a causa de los misiles de fabricación rusa SAM. Algunos expertos llegaron a la
conclusión de que el tanque había finalizado su carrera, a la luz de su vulnerabilidad ante los misiles
Sagger y los RPG operados por la infantería. De 265 tanques israelíes en el primer escalón, sólo 100
sobrevivieron.
La rama militar que se distinguió durante la Guerra de Yom Kipur fue la Marina, que recién había
llegado a la mayoría de edad: sin ninguna baja propia, hundió 34 naves enemigas, protegió las
costas del país y logró hacer retroceder al enemigo a sus bases. Esta fue, de hecho, la Guerra de la
Marina.
La capacidad de disuasión de las FDI se debilitó como resultado de esta guerra. No obstante, fue
recuperada parcialmente después de una exitosa y espectacular operación: la Operación Entebbe de
1976 - llamada posteriormente Operación Yonatán, en recuerdo del joven comandante de la fuerza
terrestre que fue su única víctima militar. Los pasajeros judíos e israelíes de un avión Air France
secuestrado - cuidadosamente seleccionados por los secuestradores - fueron libe-rados de manos de
un grupo de terroristas alemanes en la lejana Uganda. El ingenio y la osadía de la operación - que
llegaron a transportar por avión un Mercedes negro del tipo usado por el dictador de Uganda para
confundir al enemigo excitaron la imaginación de todo el mundo.
La Guerra de Yom Kipur fue seguida por una serie de acuerdos de separación de fuerzas con Egipto
y con Siria. Estos acuerdos dispusieron el establecimiento de una franja de territorio dentro de la
cual no se permitiría la presencia de tropas, seguida de otra franja en la que la presencia de tropas
estaría cuidadosamente restringida.
El acuerdo con Siria aún está vigente y UNDOF, la Fuerza de Observadores de las Naciones
Unidas, aún está allí para supervisar su implementación. El acuerdo con Egipto fue reemplazado -
después de largas conversaciones que comenzaron con la dramática visita a Jerusalem del
presidente egipcio Anuar Sadat (noviembre 1977) - por el Tratado de Paz Israelo-Egipcio de 1979,
el primero firmado por Israel con uno, el más importante, de sus vecinos árabes. El Tratado estaba
basado en la retirada israelí de toda la península del Sinaí y su desmilitarización a cambio del total
reconocimiento de Israel por parte de Egipto y el establecimiento de embajadas y relaciones
comerciales y turísticas.
***
Las organizaciones terroristas palestinas nuevamente aparecieron en el frente. Pudieron establecer
sus bases en el Líbano. No es que el Líbano hubiera sido más hostil a Israel que los demás países
árabes, por el contrario, pero el gobierno central libanés fue demasiado débil para impedir la
creación de "un estado dentro del estado". Después de un ataque terrorista particularmente
sangriento a dos autobuses de pasajeros civiles que viajaban por la carretera costera cerca de Tel
Aviv, que dejaron un saldo de 37 muertos y 76 heridos (marzo de 1978), las FDI llevaron a cabo
una rápida operación: la Operación Litani (marzo 1978) contra bases terroristas en el Líbano. El
impacto que causó la operación, no obstante, no fue muy duradero.

Operación Paz para la Galilea (1982)


En junio de 1982 un grupo terrorista palestino dirigido por Abu Nidal llevó a cabo un intento de
asesinato contra el embajador de Israel en Gran Bretaña, Shlomó Argov (que lo dejó inválido y
hospitalizado desde entonces). En represalia, las FDI atacaron nuevamente el Líbano y lograron su
propósito original de arrasar las bases terroristas en el sur de ese país. Una serie de operaciones
anfibias simultáneas fue notablemente exitosa. Subsecuentemente, no obstante, la misión fue
ampliada y la conquista de Beirut marcó la transición a una prolongada guerra. Fracasó en lograr su
propósito definitivo. Se firmó un tratado de paz, pero no fue ratificado; el gobierno cristiano del
fragmentado Líbano fue demasiado débil para perdurar.
Durante un corto período (7-11 de junio 1982) los sitios intervinieron en la guerra; no en las Alturas
del Golán, donde el acuerdo de separación fue observado estrictamente, sino en el Líbano mismo,
donde los sirios tenían una fuerza expedicionaria considerable. El combate terrestre contra los sirios
no fue bien para las FDI, y la misión de neutralizar a los sirios y cortar la carretera Beirut -
Damasco se logró a un alto precio. No fue así la batalla por el control del espacio aéreo: de 19
baterías sirias - SAM 2, 3 y 6 de fabricación rusa desplegadas en el Líbano - 14 fueron destruídas y
4 más fueron dañadas; la fuerza aérea siria, carente de su apoyo terrestre, perdió 29 aviones MIG en
un día, sin ninguna baja israelí. Fue la más intensiva y concentrada batalla aérea conocida hasta la
fecha: 200 aviones de ambos lados combatían en un espacio de 50x50 kms. Este fue el resultado de
las lecciones aprendidas después de la Guerra de Yom Kipur - una combinación de adiestramiento y
equipo, planificación y control, sorpresa e inventiva, entre los cuales medios secretos de combate
electrónico tuvieron un lugar de honor. Esta guerra, por lo tanto, puede ser nominada como la
Guerra de la Electrónica.
Entretanto, las emboscadas diarias contra las fuerzas israelíes ocupantes se incrementaron, con un
correspondiente aumento en las bajas - 1.216 soldados muertos entre el 5 de junio de 1982 y el 31
de mayo de 1985. Una de sus primeras y más importantes víctimas fue el consenso nacional. Por
primera vez en la historia de Israel no sólo se debatió la conducción de la guerra - de lo que había
amplio precedente - sino su justificación misma. El primer ministro Menajem Beguin dio la palabra
clave: una Guerra de Elección, a diferencia de todas las guerras anteriores, que fueron concebidas
como de una terrible necesidad.
El fracaso de la Operación Paz para la Galilea en lograr su objetivo convenció al nuevo gobierno de
coalición nacional, que asumió en 1984, a retirarse de inmediato del Líbano. Una pequeña fuerza
fue mantenida para ayudar a los habitantes del Sur del país a patrullar la Zona de Seguridad - una
estrecha franja de territorio adyacente a la frontera de Israel, que es esencial para los asentamientos
israelíes, algunos de ellos ubicados en la frontera misma.
Los pueblos y ciudades a lo largo de la frontera norte estaban relativamente seguros, con algunas
notables excepciones. Ataques de katiushas contra Kiriat Shmoná en julio de 1993 llevaron a Israel
a iniciar la Operación Din Vejeshbón, una importante operación dentro del Líbano, y nuevamente en
abril de 1995, a llevar a cabo la Operación Viñas de Ira. Esta última fue una operación "limpia", sin
bajas israelíes; pero su efecto fue opacado por un bombardeo israelí por error a un campamento
cerca de una base de la ONU en Kafr Kana, causando la muerte de casi cien civiles. A raíz de esta
operación fue establecido un Aparato de Vigilancia Conjunto que incluye representantes de EE.UU.,
Francia, Siria, Líbano e Israel para supervisar la implementación de una serie de "entendimientos"
básicos - siendo el primero de ellos la prohibición de llevar a cabo ataques contra la población civil,
y de emplear a esa población como cobertura y escudo para unidades militares.
Mientras tanto los ataques, principalmente de miembros de Jizballá (Partido de Dios) una secta
shiíta fanática apoyada por Irán y tolerada, al menos, por Siria, contra las fuerzas israelíes y sur
libanesas en la zona de seguridad, continúan sin cesar.
En diciembre de 1987 los árabes palestinbos se embarcaron en la intifada (literalmente, despertar),
que mantendría a las FDI ocupadas por los siguientes tres años. Implicó una gran tarea de patrullaje
en los centros de población árabes, choques a diario con grupos de jóvenes, frecuentemente apenas
adolescentes, que arrojaban piedras. No constituyó un problema militar, pero sí uno moral. Las FDI
recibieron órdenes estrictas de abrir fuego únicamente en caso de real peligro de vida. ¿Qué debía
hacer uno con un niño que arrojaba piedras? Fue una misión muy desagradable para un ejército de
civiles entrenado para la guerra y puso a prueba la moral del ejército.
La intifada, a pesar de ser un problema, nunca logró distraer la atención de la tarea principal:
prepararse para una nueva vuelta. La paz con Egipto era relativamente segura - una "paz fría", pero
paz al fin. Jordania estaba ansioso, por sus propias y buenas razones, de mantener tranquila la
frontera con Israel, la más larga entre Israel y alguno de sus vecinos. Siria era considerado el más
hostil, y las FDI debían prepararse para el día en que éste lograra la "paridad estratégica" con Israel.

Pero entonces concluyó la guerra de ocho años de duración entre Irak e Irán, y Saddam Hussein
declaró abiertamente su deseo, incluso su ansiedad, de colocar sus fuerzas a disposición de la causa
palestina. Esto garantizaría automáticamente el liderazgo de Irak dentro del mundo árabe. Aunque
no comparte una frontera con Israel, Irak ha participado en la mayoría de las guerras contra el
estado judío.
Todavía antes del término de la guerra con Irán, la Fuerza Aérea Israelí en uno de sus asaltos más
espectaculares y precisos - la Operación Tamuz eliminó la planta nuclear iraquí Osirac que,
establecida con asistencia francesa, estaba a punto de entrar en operación. Israel fue condenado por
el Consejo de Seguridad.

La Guerra del Golfo (1991)


Después de finalizar su guerra con Irán, Saddam Hussein tenía un enorme y experimentado ejército
sentado ocioso, y sus amenazas de "quemar la mitad de Israel" debían ser tomadas en serio. Las FDI
estaban preocupadas por las considerables cantidades de misiles rusos Scud, de 600 kms. de
alcance, con los que contaba Saddam Hussein, y contra los cuales Israel no tenía ninguna respuesta
en sus arsenales, particularmente si esos misiles eran equipados con cabezales químicos, de los que
se decía que Saddam había perfeccionado con la ayuda de compañías alemanas.
El 2 de agosto de 1990, fuerzas armadas iraquíes invadieron la vecina Kuwait y rápidamente
capturaron todo el país. Después de grandes maniobras diplomáticas y preparación militar, Estados
Unidos, apoyado por una coalición de casi treinta países aliados y con el respaldo de resoluciones
del Consejo de Seguridad, lanzó la Operación Tormenta del Desierto el 17 de enero de 1991,
destinada a expulsar a las fuerzas iraquíes de Kuwait. Al segundo día de la guerra, fueron lanzados
misiles Scud contra Israel los primeros de unos 40 que cayeron en el mes siguiente, causando
considerables daños y algunos heridos. Una persona murió.
A instancias de EE.UU., que temía ser abandonado por su coalición de aliados árabes, Israel se
abstuvo de participar activamente en la guerra.
En vista del peligro sin precedentes para la retaguardia civil, se prestó especial atención a su
organziación: las FDI fueron responsables de proporcionar y distribuir máscaras antigás a toda la
población, preparó la red de asistencia médica, e instruyó a la población civil sobre la preparación
de "habitaciones seguras" para ser utilizadas en caso de sonar la alarma.
Para Israel, esta guerra fue llamada la Guerra de la Retaguardia Civil y la Gadná, el Batallón
Juvenil, tuvo una vez más una útil función que cumplir, haciéndolo con gran fidelidad.

Conclusiones
1947-49; 1956; 1967; 1973; 1982; 1991: a intervalos casi regulares, las FDI han afrontado
importantes estallidos de violencia. ¿Continuará esto hasta un futuro indefinido? "¿Hasta cuándo
devorará la espada?" (II Sam. 2:26).
El precio ha sido enorme para un pequeño país. Un total de 20.093 soldados han caído en acción
hasta fines de marzo de 1997.
Las perspectivas no son totalmente abrumadoras. Lentamente pero con seguridad, el mundo
reconoce el derecho de Israel a existir: en noviembre de 1917 fue una sola potencia - Gran Bretaña -
que emitió la Declaración Balfour; en noviembre de 1947, después de un intervalo de treinta años,
una gran mayoría de las Naciones Unidas votó a favor de la Resolución de la Partición, pero ningún
país árabe o musulmán se contó entre ellos; y en noviembre de 1977, después de otros treinta años,
el presidente Sadat vino a Jerusalem y desde el estrado de la Kneset declaró que su país deseaba
vivir en paz con Israel.
El 30 de octubre de 1991 se convocó en Madrid una Conferencia de Paz, copatrocinada por EE.UU.
y la URSS. La siguió, después de dos años de negociaciones secretas, la firma de una Declaración
de Principios entre Israel y la OLP, que marcó un significativo paso hacia la conciliación entre
israelíes y palestinos. Luego vino el Acuerdo Gaza-Jericó de mayo de 1994, y acuerdos
subsecuentes detallando el traspaso gradual a la Autoridad Palestina de más territorio y más
responsabilidades.
La Conferencia de Madrid abrió también el camino a las negociaciones que culminaron con un
Tratado de Paz con el reino Hashemita de Jordania, firmado por los primer ministros Itzjak Rabín y
Abdul Salam Majali el 26 de octubre de 1994. Israel estableció además relaciones - primeramente
comerciales - con varios países árabes en el Golfo Pérsico y Noráfrica.
Así el proceso de paz ha progresado a lo largo de los años; pero mientras algunos países - y no sólo
los vecinos inmediatos de Israel - se nieguen a reconocer su derecho a la existencia, la posibilidad
de una guerra no puede ser ignorada, y las FDI - guardián y escudo de Israel - "no se adormecerá ni
dormirá" (Sal. 121:4).

Netanel Lorch, Doctor, Teniente Coronel (r), embajador y ex-secretario general de la Knéset, es el
fundador de la División Histórica de las FDI, autor de The Edge of the Sword (Putnam's 1961,
vuelto a imprimir en Military History Classics, Easton Press, 1991), Una Larga Guerra (Altalena,
Spain 1983), Shield of Zion (Howell Press 1992), y Major Knesset Debates (UPA y JCPA 1993).
Guerra del Líbano(verano 2006)

La guerra comenzó el día 12 de julio de 2006 y finalizó el 14 de Agosto, un mes y 2 días después.
Se trató de una guerra entre Israel y la organización terrorista hezbollah que operaba desde territorio
Libanés y Sirio. Dicha organización no dudo en ocultarse tras civiles para defenderse de los ataques
del ejercito de Israel, aumentando así considerablemente los daños colaterales, acción que
perseguían, pues al mismo tiempo, disparaban miles de katiushas desde esas mismas casas.
Concretamente más de 4000 de esas bombas PROHIBIDAS por la convención de ginebra y que
nadie del consejo de la ONU o de cualquiera otra se atrevió a denunciar y que dañó
considerablemente casi todo el Norte de Israel.
Pero una vez más, la ONU dictó otra resolución más con olor antisemita, ésta vez fue la 1701, y
gracias a ella, hoy Hezbollah se rearma en el Líbano gracias a Siria o Iran ante la pasividad de los
cascos azules. ¿Volverá a haber guerra éste verano 2007?