Está en la página 1de 66
JOSEPH FOLLIET GILBERT BLARDONE, HENRI VIAL MICHEL CHARTIER. 'RINAS SOCIALES DE NUESTRO TIEMPO Ediciones Humanismo 5 ae El Liberalism . Econémico — EL liberalismo econémico es: 1, Una realidad histérica que sbarca el perioco com- prendido entre las postrimerias del siglo XVII y el co- rmienzo de la guerra de 1914. En este sentido, se caracte- riza por propugnar: 4) un sistema que favorece la libertad en as relaciones ‘ecensmicas y reduce al minimo indispensable la ingeren- cia del Estaco en tales asuntos; +) una economia del mercado internacioral, es decir, tuna economia que propegna el libre intercambio entre as «) un orden econémieo bajo el eual provalocen las em- esas pequeflas y las medianas. Esto es lo que se llama el capi des pequeiias y medianas. y sia etapa ha sido superada ye! mundo atraviesa una nueva fase: Ia él capitalismo sutortarioy de os mono- polios estatales 2. Una doctrina ecenémica. Fh este sentido se nos pre senta bajo su aspecto mas interesante; lo juzgaremos a la luz de la moral eristiaea 1 EXPOSICION DE LA DOCTRINA A, Los teéricos El padre del lberalismo econsmico es el inglés Adam Smith Los principales teécicos del Iiberalismo han sido Fré- eric Bastiat y Jean-Baptiste Say, en Francia, y Adam Smith, David Ricardo y Robert Malthus en Inglaterra, La orieniacion oficial de la economia en Francia, por ejemplo, ha sido de inspiracida decididamente liberal hasta la época de transicion entre las dos guerras mun- diales; el mas reciente tesrico francés del liberalismo ‘econdmico ha sido Jzcques Rueff ‘Durante el siglo pasado. l lberalismo ka hecho vsler: ‘us influencia scbre una cantidad de economists caléli- ‘9s. Para comprobarln basta consultar los elésicos trata. dos de Baudrllart, de Carriguel y de Rambaue. B, Las principales tesis 1. Asi como existe un orden natural, existe también un arden econsmico. Para algunos, los espirituaisias, este arden existe por designio de la voluntad divira, Para ‘otros, en cambio, lamados positivist o ateos, dicho or- den resulta de la naturaleza del hombre v de las cosas. ‘in embargo, toéos concuerdan en admitir que el orden ‘econémico puede. porsi solo. proporcionar al hombre la prosperidad material y la feliciad terrena, 2, Bisten leyes eccnémicas, andlogas a las leyes fisi- ‘as y mecéinicas. Tanto aquéllas com éstas se imponen ‘onel mismo rigor. En cuanto tales leyes econdmicas son infringidas, va sea por individuos o por agrupaciones, és- tos no tardan en experimentar las consecuencias de st transgresion. Valganos de ejemplo, para el easo, a leyde la oferta y la demanda, querige la relacién entre los pre- ios y los salaries 3. Dichas leyes estn de seuerdo con la naturaleza hu ‘mana, puesto que la condicign del hombre puede ser as rilada a la del tomo oecovomicus, cuva actividad vital responde al ain de satistacer sus necesidades va la ley del menor esfuerzo. E homo oeemomicus solamente as- pira a obtener un maximo beneficio a cambio de un es- fuerz0 minimo. En consecvencia, se earacteriza prinei- palmente por sus intereses materiales. 4 Al tiempo que cada uno persigue sus intereses perso- rales, con si actividad redunda inevitablemente en pro- vecho del interés general, en virtud de la competencia eatablada, siempre que ésta se desarrolle en un medio dotado de las mas amplias garantias de libertad y con ex- chisidn de exalquier otro Factor que puciora ontorpecerel juego de relacionos mutuas entre los individuos y sus in- tereses. En aste punto los economistas liberates ditieren entre si, segin as distintas tendeacias del pensamiente a {quo adhieran, | 4) Para los optimistas, sobre tado los franceses, los re- sullados obtenidos senalan al liberalismo como d mejor tema ecorsmico que pueda darse, ya que con el tiempo ende a perfeccionarse sigulendo un curso de evolucion progresiva, b) Para los pesimistas, especialmente los ingleses, es ‘entre muchos males el menor. Pero aun siendo deficien- te no seria posible sustituirl sin afrontar el riesgo de re- nnovar las bases de la estructura econémice-social 5, Lallibertad es requisito indispensable para el normal desenvalvimiento de la economia, 4) La libertad de empresa. Cada cual puede fundar la ‘cantidad de empresas que le parezca y organizarlas éel ‘modo que le plazza ) La libertad ée preduccién. Cada empresario puede ‘administrar ia cantided, calidady normas dela produc- cidn de su establecimiento segin su propio critero, ¢) Lalibertad de cirealacién. Le riqueza econémica de- becireular lbremente, sin trabas aduaneras, tani enel ‘mereado interno de cada pals, cuanto en el mercado in- temacienal, Los liberales san, en la mayoria de las ci- teunstancias, partidarios del librecamtio, 4) La libertad de consumo, Cada consumidor puede dis- poner libremente de sas recursos. Resumiento: la libre empresa produce libremente pa aun mercado libre afin de satisfacer el libre consumo. 8. En términos prdeticos esta libertad implica la com- petencia: wo © entre individues, para obtener trabajo; © entre empresas, para ubiear sus productos en el mercado: ‘© entre naciones, para cofizarse en el mercado internacional Sin dud, esimposiblenegar que ia libre empresa suele {nopinadamenie presentar inconvenientes, tales como las quiebras, los paros, ete, Pero el remedio para estes ma. les es inkerente al principio de competencia mismo: 8) porque elimina los débiles, alos ineptosy a les des- honestos, con lo cual no hace sino favoreeer a todos los demas: ») porque tiende s propiciarun crectente aumento de I riqueza e.inversamente, una continua disminacion de los precios, Jo cul se traduce en un beneficio para el constr ‘midor. que representa en este caso el interés general. ‘Axioms liberal: la libertad es como la lanzade Aquiles, pues ella misma cura las heridas que previamente oca 7. Los precios y los salarios quedan fijados como resul- tantor dela competeneia, es decir, sogtin a ley dela ofer- tayyla demanda, Eltrabajo se considera una mercaderia ‘com cualquier otra, que se vende en el mereado del tra ‘bajo, Los precios y los selarios dependen estrechamente de Ia situacion del mercado, y son siempre tan favorables ‘comp ésta lo permite. Encasode resultarinsuficiente, se debe esperar que el tiempo proporcione el remedio, 8. La funciéa que corresponte al Estado aparcee muy. sencilla: hace las veces de un guardian encargado de ve- ir por la libettad y de imponer, ala vex que el respeto por los contratos estipulados, una moralidal elemental (on provision del robo, del traude y de la mentira). Ses funciones se resumen en una frase harto élebre: “Lais- sez aire laissez passer" En ningin momento y bsjo ai: sunpretexto puedearrogarseel derecho de intervenir en Ja vida econdmica, ni aus en la vide social: elremediose- rd peor que el mal 9, Para los problemas econémicos y sociales no existen sino soluciones extrinseras: © la beneficiencia, que comprende la limosna ya asistencia privada_o publica; ‘© Ia moralidad, que incluye la sobricdad, el ah>- ro j la resigoacion, HL. ENSAYO DE JUICIO. A. EI ansisie do los hoshos 1a teoria literal no ha logrado mantenerse en pie ante los hechos. 1. Con sus excess, la bre competencia ha eliminada ‘buena parte de las empresas pequefias y medianas, mien- tras desembocaba en la integracion de poderosos mono- polos, Ins cuales terminaron por implantar a voluntad Jos precios y los salaries. La competencia desenfrenada ‘es an monstruo que acaba devoréndose a simismo (ct. Pio XI, Quadragesimo Anno) 2, BI liseralismo econémice ha dado lugar 4 quese pro- dujeran sucesivas erisis, cada vezmés graves y mas vio- Ienlas. Esto bt tenido por consecencia la ereciente in- tervencisn del Estado, primero en la vila social, y luego directamente en la vida econ6mica 2 8, El iberalismo te6rieo no supo,o tal vez no quiso, ver Jas realidades tales como sor. En consecuencla, éstas se vergaron —dando por tierra con — como lohacen siem- Dre con quienes las desconocen. 4) Lasrealidades nacionales, Las nacionesque salieron perjudicadas ie la lucha econsmica procuraron defender- Se implantando tasas aduaneras y toda clase de escollos para el lbre desenvolvimiento dea economia. Hacia fi nes del siglo XIX la economia mundial experiment6 una profunds trarsformacidn: el liberalismo se convirtié en nacionalismo econimies. Este siguid, a su yez, dos ten- dencias opuestas, la autdrquica yla imperialista. Dicho fendmeno se tegisird incluso en Inglaterra, que podria Iamarse el puis liberal por excelencie b) La realidad soclal. Las clases desamparadas, may priscipalmente la clase obrera, ecearcn el sindicalismo par la defensa desus intereses, Asimismo, el Estado se vio obligado a intervenir con frecuencia cada vez mis reiterada en su favor; de esta manera ls primitiva econo- ‘mis liberal se transforms en una economia reglamenta- a, la cual derive hacia una economia més © menos dir sida y, en definitiva, hacia una ecenomia planificeda, va- Te decir, sujeta a planes establecidos por el gobierno B. El andlisis de la doctrina 1 liberalismo sucumbe arte la critica de la filosofia eristiana 1. El orden econémicono es similar al orden dela nat raleza. Es un orden humano, creado por el hombre, y co- 18 7 “ae ‘mo tal est sujeto a las peripecias de a raz6n y la ber- tad. 2, Las prelendias leyes econémicas no se verifican del mismo modo que las leyes fisias. Son, ante tedo, leyes hipotéticas: su validez depende de ciertas condiciones ‘que el hombre puede plantear sin que nada lo obligue & allo. 1, El homo oeconomicuses tna abstraccién. Por pode- oso que ses el impulso de satisfaer las necesidadesm: teriales, con él no se agota la actvided vital del hombre. [Ej hombre rive también por sus pasiones y sus idestes. 4, Bsinexaeto que et interés general se vea automatiea- ‘mente favorecido por el beneficioaisiado de cada interés particslar, Con gran frecuencia, el afin egoistamediante fel cual cada uno procura satisfacer sus intereses comiuce al desorden 5, Nunca se puede afirmar ea certeza que {a compe- tencia cureautomaiticamente, en virtud de su propiome- ceanismo, los males que ocasions, Por el contrario, ame- rudo los agrava, mediante 1a integracion de poderosos ‘monopolios exeluyentes, etc 6. Bs inexacto que el trakajo sea ura mercaderia como. ‘cualquier otra. El trobajo es ura actividad humans que ‘extrafa una dignidad especifica a la vex que requiere principios de justicia para entender en sus relaciones. PPor encima de Isley dela oferta y la demanda existe una ley de justicia que eblige —como lo eonsignara Leén XII tanto a los obreros cuanto a los patroros. 7, Impliea un error el concepto que atriouye al Estado. ‘1 papel de gendarme: puis ademas de hacer las veces de fuardidn del bien comin, se desempeha como promotor sel misma y esa titalode tal, precisamente que se arre- ‘ae derecko de Intervent en a vida econémiea y social del pais. El error funviamental del lberalisme El dofecto basic iba ensu rai Bldefecto bitico dal ikoralismo estriba env raigam- ‘ore profuniamente materialista, asi en la teoria como en la pricties Este melerialismo conduce al literalismo © concebir Ia sociedad humana con un criteri fin al que se empleapparainterpretar el mund ae de los fenémenss fisco-asimicos: © climizar la moral y el idesl de la vida econdmi- Ga. y aun do la vida sockely See so ie Soe yan de Ta vida sock ‘© onsideraral hombrecual una criatura mecani- ,_un-anteain-alma, un home eecenomicus; © confndi i felicidad cos el acrecentamiento Ge la riguees materia Es principalmente por estas razones que la Tglesia a condenado al liberalismo econémice (cf. Ledn XIII, enc. Rerun Novarum). . El substrato de verdad que contiene el iteralismo En odo concepto errade existe, sin embargo, un “subs trato de verdad” «Libni'2) En el caso del liberalismo, ese fondo verdalero puede resumirse on dos grandes idese a 1. La vida econémica no est enteramente sometida a la voluntad humana; sigue,en cierta medida,un curso in- ‘deperdiente. Si bien las leyes econémicas son hipotéti- wun con esalimitacin tienen vigencia en el orden de tosas al que perteneoen, En economia las posibilidades stdin condi.clonadas determinados momentos ycircuns- tanclas; y es preciso tener en cuenta estas realidades pa~ a poder prevenir sus consecuenclas. 2, Un minimo de ltertades individuales y coletivas es indispensable para el desenvolvimiento dela visa econé- mies, De lo conirario, la iniiativa tionde a desaparecer. 4 eon ella el progreso, Por otra parte, cierto grado de li- bertad econsmica correspond a la sma total de Tas I bertades, CONCLUSION Eniré los testicos de lz economia apenas quedan ya {quienes defiendan el liberalism; casi todos sus partida- ros actuales merecea calificarse de neo-lberales, ¥ jus tamente porque estosneo-liberales reciber el apoyo deci ido de nutridas grupos de industriales y comerciantes, aun cristianos, se hace necesario aclarar debidamente sus posiciones, El Neo-liberalismo Bl neo-liberalism se funda en un hecho bésico: el de- ‘co de recehrar la libertad econdmica, que ya se hizo ev dente a partir de las reelamentaciones imptestas en ‘portunidad de Ia crsis ecandmica de 1931, fuetomando orpo a ralz de las sucosvas restricclores, an mayo res, implantadas ente 190 y 1986. Un conjunto de pensadores que se habia puesto a inda- far las causas dela decadencia de la doctrna liberal el escaso prestigiode que gozaba entre as masas, oncluyo yor trazar los fundamentos de un literalismo renovado, En JEiB_un grupo de conscides ecoromistas, compies- t por Ericirich von Hayek, Rdlt xan Mises Wilhelm | Rupke, de a escuela austriaca, y Louis Beudin, Jacques Ruei'y Lonls Rovger, dela escuela francesa, se reid em el cologeio Walter ‘con elpropisito de formular Ios prinspiosbasicns deuna octrina der ‘i aa con el pom: ‘re de_newliberaismo._ " 1m, que presidia este timo, | 7 1. LA REVISION DEL LIBERALISMO A, La critica del “Iaisser faire” ‘Ex opinion ée los neo-iberates, a decadencia dl lbe- ralismo obedece a que la no-ntervenciin det Estado no hha constituido una garantia suficiente para que la libre ‘competercia conservara sus rasgosprimitivos de justicia ¥ equidad, El error de los antiguos liberales consistia en confiar ‘que el eauilibrio que nace espontneamente del libre jue- {0 de las leyes econdmicas se mantendria por si mismo. uso despojaral eoxsabido prineiplo de “laisser fa re, luisser passer" de su auténtico cardeter revolucions- rio, para interpretarlo como una medida censervadors tendiente a asegurar la pasividad del Estado, Este dio lugar a la concentracidn de los capitales y as empresas en imponentes moropolios que aniquilaron la libre competercia Elrégimen de las sociedades anénimas favorece l pre- dominio de la faz financiera sobre la economia toda, La autoridad piblica deberia velar por el mantenimien- to electivo de ta litertad mediante una legislacién ade ‘euada: pues al earecer de un basamento legal, el orden natural se trasiorna, y ental caso el Estado habria perse- ‘uido, a pesar de todo una polities anti liberal. En consecuencia. la senda que debe seguir la rerisién std trazada: se trata de restablecer y propiciar sctiva- mente el libre juego de las fuerzas econimicas a través He i funeién regulidora del Fstaco, 1B. Los prineplos det neo-iberalismo [Existe un objetivo comin a todos los neo-tiberales: sux perar el desorden y la miseria que acompataban al ati- {up “laisser faire”, sin caer en ninguna de las formas del Ccolectivismo (Ilimense fascismo 0 comunismo), para crear un auténtico liberalismo. La concrecién de dicha inspiracién se apoya ex cuatro principios fundamentals. 1. La negativa a creer en una evoluciéa supuestamente fatal hacia el evlectiviema, Ep efecto, no son el maquinismo nila téoniea captalis- ta los que han provoeato la concentracin de los medios «de prodaccién en manos de unos poeos, en desmedro de la rmayoria, sio la pasividad del Estado ante los abusos fecondimicos y sociales derivados del “lalsser far 2,11 individuatismo : EI hombre es el ndcleo esencial de ia actividad econ6- ‘mica: el sistema éebe construirse en fanetéa de las nece- sitiades ales La libre bisqueda del interés personal deatro del mar- co legal estableci¢o otorga al individuo el derecho de de- ssenvolverse en su calidad de procuctor v de consumidor, sin mai trabas que las que padiera imponerie la concien- cea de su propia responsabilidad Bl hombrelibrese transformari en un ser moralmente superior. En este sentilo, el liberalisme se presonta co- ‘mo una puerla abjerta frentea una esfera mis elevada de Ja vida: ta moral 1 4) La desigueldad de condiciones da paulo In iricia- tiva, aT espirity de-empresa._al dinamismo producto, b) Ps los neo-lberales mn atenuar Jas consecuencias més graves ¥ trdgicas de la desigual- feria area ea €) BI Estado debe hacecse cargo de los vencidos en la leh Unimpuesto aplicado a la renta nacional bastaria para cubri los eventuales riesgos sociales y garantizar un mi- rnimo a quienes se hallaren en la necesidad de recurrir 2 dL, Se debe protezer. en este sentido, a les desocupados involuntarios, a los ancianos, a los ineptes, a los invdi- os. ete. Se trata de un minimo de seguridad, indispen- sable para compenssr a las victimas de la desigualiad. La doctrina noo.lieral admite que junto a ls libertad effsta también, en minima medida Ta justicia social 4, La necesidad de Ia intervencién éel Estado Es éste el mis original entre los prineipios del neo- beralism, Preconiza una doble intervercién del Estado: una de ‘orden juritico y otra de orden econsmice, a) La intervencién juridica ‘Tendria por finalidad la de erear un marco legal dentro el eval funcionaria el mercado libre, aunque sin trabar 0 las oscilaciones de los precios, Corresponderia al Estado Teglamentar toto lo concernieate a la propiedad, a los Contratos, a las sociedades, alas patentes,alasquiebras, al sistema bancario, al fis, etc. Este régimen deberia ser ea tole momento susceptible de modificaciones para garantizar su buen fancionamiento. En defintiva, la reglamentacin incide sobre el meca- nismie exterior de la organizacién econémica; més el mercado permanece sujeto a las vicisitudes de la libre competencia. b) La interveacién econémics Es éste un asanto més ¢elieado. La interveneién debe limitarse a reactivarlos miembros paralizados del orga- nisme econdmico y a nevtralizar los desequilirios mas scusados. Séto seria legitima cuanto se propusiera restablecer el libre juego de le competencia, la iniciativa y el espirity de empresa. Pero la dificultad estriba justamente en determmar cuales son las formasde intervencién compatibles con el ‘riterio expuesto y que no gravitan diectamente sobre la oferta y Ia demanda, sin alterar jamés los precios me- fiante la aplicacién de tasas u otras impesiciones, Se splicarian tarifas aduaneras mederadas eon exelu- sin de tode género de restrieciones en materia de impor- tacién, del control de divisas y de la distribucién oficial e las materias primas, -S¢_postularia un sindicalisme autonomo, libre de todo. ‘eardcier obligatorio, o sea sin vigencia reglamentaria, Seat tsancin oe eers ie tetas qor se a para al reoliteralismo de ciertas doctrinas similares ‘aparece sumamente impreciso. ©, Difereacias entre ef neo-tiberalismo y las demas Aoctrinas 1. Neo-iberalismo y planificacién. Elcolectivismo planificado es igualitario, aunqueanti- Individualista, porque elimina la propiedad priveda y también, en cierta media, el mercado, 2, Neoliberalismo y liberalismo, El neod ‘echava la pasividad del Estado ante ios ‘se opone, también, al espiritu excesiv dor & indiferente en materia social 'b) Admite, en cambio, la intervencién estalal. ) Conserva el espiritu capitalista, que se caracteriza ‘por el inaivid cigs sionetar obtenidos mediante Ia libre competencia y las _ventajas fe Iz propiedad privat 3. Neoliberalismo y dirigisme 4) El neo-iberalismo es, ante todo una detrina que re- comienda la aplicaciin parcial dl intervencinismo, BI gino es, rads ben. una téznica de Ia economia esta- {al que pusde adaptsrse a distnts sistemas de gobierno, {ales como et absoutisme esata, el socialism nacional ‘¢] comunieme, Con estonio se intenta revel un parale- listo —inexistente, por otra parte entre um y otra po- sicién dnicamente Se comprueba que en ambos casos existe Ia ingerenca activa del Estado en la economia 1 Puetedicirso que elngc iberliene casera mig alia individalit; recomvenda una intervene mo- creda el ead eT ainiog commas ate dee Sjereerae sobre la oferta y la demenda, pro no directa ‘hens RTE os DEIOS Ei earia, 6 arigismo es arimado por ines cleetivs, ytiende aconeretaros in fluyendo poderosamente sore los precio, mediante Ia apleacién de tases Elneo-liberlismo carece deuna formulacin precisa y conereta, La prdctica demuestra ate es muy fei pasa del neoriberaliso al dirigism yviceversa. IL. LA INTENSIDAD DE LA NUEVA CORRIENTE, LIBERAL 4) Batre los patronos. Las entidades representativas de os jefes de empresa suclen ser de tenderea neplieral:entrelosindst de ls pases poco Jesarollado tal tendenca coe b) Entre los sindieatos, Las federaciones agrarias carecen, por lo general, dé tuna posiciin definida; su principal preocapactin es la de velar por os intereses de os productores agricolas, para Jo cual se inspiran en las exigencies de} momento. Los sindicatos obreros se muestran hosiiles 4 toda forma de liberalismo, que es sindnimo para ellos del “capitalismo ‘explotador’ 2 } ‘e) Entre los consamideres, Existe una fuerte aversién a todo tipo de reglamenta- cones restrictivas, muy especialmenteal racionamien- to. Bs preciso sefalar, por otra parte, que la burguesia tradicional (compuesta por hombres de negocios y miem- bbrosde las profésiones liberales) es liberal por tradicién es medias, que se caraetorizar por u natural Independencia, se inclinan por Iggiea consecuencia al Ti- Regie ea dete ciceathe vested iad io que ef resultado desconocid> de la aplieacion de qulerdoetrina, No obstanie, debe recondarse-que easkto~ sls formas del fascism turieronsuorigenen las cla- ses medias, Por elo, estas tienen undereeho ha vo assimbolizar el ansia de libertad Ethombre do campo e tambien , por naturaleza, de tendencla liberal; pero es eapsz de avenirse-con un régi- ‘men que le garantice un mainimo de seguridad, siemare y ‘euardo centemple su libertad de inieiatva, En iltima instaneia, el principal feo de oporiciinal li- beralismo esta constituide por los obrera:, a quienes re- ‘euerda el primitivo capitalism, con sus jornadas agota- doras, sus Salarios miserables y sus paros intermnientes, Jamis recompensados. Para el obreto la senda de la ser- vidumbre no es la del colectivismo, sino la que desemito- ‘ca en el “mercado de la mano de obra”. Su meta es, en realidad, un sistema que asegure su autentica iberacion. 4) En Gran Bretana. La Comunidad Britaniea posee dos hombres que po drian ser calificados de neo-literales, cuya personalidad hha encauzado en tos ditinos aftos el curso de las ideas Py econdmicas en el pais. Ellos son Beveridge y Keynes. Fue Lord Beveridge el promotor de la ley sobre la Se- furidad Social inglesa. Por su intermedio preconiza el pleno empleo del capital yde la mano de obra, al tiempo ‘que apela al Estado para asegurar un volumen de dispen- dios suficientes para proporcionar trabajoa todo el mun o, La intervencién daré lugar a la expansién monetaria, ‘Simultdneamente se muestra partidario de una imposi cidn progresiva sobre las grandes reatas y de importan- ‘es inversiones publicas financiadas por empréstitos Lord Keynes, euya obra capital, “Teorka general do la ‘cupacién, el interés y el dinero”, fue publicada en 1996, se preocups por la solucién del problema del paro for2080 ‘J, a partir del andlisi del hecho, reconstruye toda la ieo- ‘ia econdmica, Se esfucres por sefalar los factores que influyen sobre el empleo y apunia claramente la necesi- dad de garantizar el equilibrio econsmico por intermedi el Estado, representante del interés general ‘Keynes ha realizadoun esfuerzo para superar los anta- gonismos del capitalismo de monopolios y permitit la ‘aparicién de un régimen translormado, susceptible de funcionar correctameate, ©) En Bsiados Unidos. Los norteamericanos, campeones de la tendereia libe- ral, aceptan, sin embargo. clertas resiricciones en pet ‘do de risis, tales como el New Deal, de Rooserelt, Fair Deal, de Truman, ‘Ja zona de influencia norteamericana corresponde el spetor que evoluciona hacia el neo-liberalismo, Ala zena de influencia soviética, el sector que evoluciona hacis la planificacién IH ENSAYO DE JUICIO El neo-liberalismo obliga a tres categoriasde reservas. 1, Retervas de orden econémico 6n de eapitalismo parece 1 Estado no interviene, es porque no ha fuerzas ecoxsmicas dominan al Bs- tado y le imponen a inaccién en provecho desu propio in- teres. ') Para que el Estado pueda obrar, es menester que se libere dela tuteta de las potencias econdmicas; para es- {0,hace alta reformarla estructura del Estado liberal y ir una reforma indispensable de las costumbres y de instituciones politicas y econdmieas. Este punto de vista aparece muy atenuado en el ner-liberalismo. 2, Reservas de onten social 4) El neo-tberalismo se halla demasiado impregnado e) espiitu capitalista para que pueda lograr una real in- tegracién delos asalariados en la vida econdmica v una superacion del régimen del salario. 1) Elneo-liberalismono aborda el problema de conjun- {ode una reforma de la propiedad capitalistaen else do de un acceso general de los indviduos a la propiedad privada ‘ «) Nopreconizauna reforma dela empresa en el senti- do de ura participacion de los asalariatos ea las respon- sabilidades econémicas y sociales. % 4) EI mundo permanece dividido en dos clases: Ios em~ presarios y los asalariados. €) No se reserva lugar alguno alos organisms sociales. ‘apaces de dar vida @ las comunidades naturales: la fa- nila, e1 gremio profesional, el medio social, eteétera. 4. Reservas de orden moral El cristiano no puede admitir la idea de a neatralidad {ela economia, que sustentan elneo liberalismoy el ibe- ralismo clisico. [La clencla econdmiea aplicada a a actividad econén ‘a deben estar al servicio del hombre; su funcién esen- ‘al eonsiste en proporeionar a cada cual un nivel de vida ‘compatible con Ia dignidad hursana y permitirel ejerci- ‘io de las responsabilidades necesarias para el completo esenvolvimiento de) ser humano. No se trata de permitir, mediante un individualismo ‘exiromista, la eclosidn de Ios mis fuertes, sino de buscar Ia elevactor y la felicidad de la mayoria de los tombres. Acerca de todos estos puntos esenciales, el neo ibe lismo no puede satistacernos, EI Socialismo Es diffe definir el socialismo: — Poraue en el curso de Ia historia han existido ‘numerosis opuestas formas de socialismo, Jag cuales no poseon un comin denominador; — porque un empleo excesivo del término socia- lismo ha diluido su contenido, subsistiendo una significacin cada vez mas vaga, a medida que los socialismos se multplican; = porque e! socialisino, més que una doctrina, es tun sentimiento y una tendercia que se mani- flesia en doctrinas diversas y vanables. Por eonsiguiente, es necesario eomenzar su estudio ha- lendo una revisida histérica. 1. HISTORIA DEL SOCIALISMO A. Los precursores. 1, La antigiedad conecié teéricos del socialismo; por ‘ejemplo, el flésofo griego Platén icf. su didlogo “La Re- publica”. amolinados practicaron_ el imp a las teorias socalistas: saute se extrema imuierda’” soc es" velo). 1, La Edad todusti En realided, la sistematizaciée la difusn dl socia- smo ennelden can la edad industria, 1aepres del nas trialismo y del capitalism, He aqui algunas de sus prin- cipales tendencias: 1. Bajo lé Revoluctin Francesa, ls conspiracidn de Gracelns Baboeuf 2. El socialism utépico (epi t0 que 1b es siempre fetor_Considérant en. Francia, ¥ por (Owen en Inglaterra. 2, Lalcortiette proadoniana Ce: Perrésoseot Prou- dhon),poderosa en Francia hasta 188, Tendencia rica y cempleja. donde se mezclan la democracia.el anarquis- 0. manticlenicalismo ‘Tuvouna vaste influen- ‘irene atta delsindicalsmo obrere des pases at ince, sobre todo en su tendencia anarco-sindicalist, 0 mo Hamada clentifia (la denominaeién tampeca e* siempre exacta), con Karl Marx, Federico Engels sts dispus. En razin de su importancia ac- tual, ol marxismo ser estudiao ex capitulo parte, smo religloso,propugnado por el escitor ‘Observatnos también un reducdo movie tiento de soclalisme cristiano; entre sus expostores el Iotestante Frederic Passy —hoy Ardré Pilip~ ¥ el ear tico Maurice Landran. , Evolucién contempordnea 1. EI marxismo, may extendido salvo ef los paises an- ‘slosajnes, ha imperado sabre las demas correntes, Em- ero, se ha dividido en muchas tendenciss. 4a) La revolucionaria: con Plekhanov y luego Lenin ‘TrotSkv-v Stalin. Esta tendencia ha convergido en el bol En Vagoestavia, ef Ware i et pari del holchevismeo ofieial, AI tiende a establecerse el ttnis- 4) na tendercia mumantsta reformist (Bernstein y Kauisky, evalemania; Jaures y Blum, en Francia )-reve~ [nada Vea menos suorigen marxista, como lo prueoa la ‘lima obra de Len Blum. A Vechelle bi 2, Fuera del marxismo, debemos destacar: 4) el laborismo anglosajén, sobre todo el britanico, di- unio en Australia, Nueva Zelandia y Candi, Poco se a as; centra su interés sobre las reali preceupa de doet ney y Bea: zaaciones y Sus principales teéricos Kan sido: trix Webb y Harold Laski by) el sindicalisme reveluclonarie, que tuvo un perfodo de auge antes de 1514 (su tedrico principal: Georges So- tel). Fue el animador de a vieja C. G. T. frances, con ‘Le6n Jouhaux, convertida ahora en|a “Fore Ouvriere” ) gnsayos de neo-socialisme (por Henri de Man, ex Belgica, Marcel Déat, en Francia, ete.) La mayor parte de este movimiento se plego posteriormente al nacional socialismo, 3, Sefalemas: 4) que el socialism ha superado Ia etapa de a tere pura, para lear a a etepa ejeeutiva eansiruceisn so Walisa aria, 1U8/8,jgsbieceelsborctaten ale ‘ra, partcipacion de ls scilistas en los gobiertos de Franela, Alemania, Kali, etter; que se ha prdcido un exeuerro y una colin en tree nacionalismo ye socialism, Mussain, antigua di Figento stclalisa, acaullé ol fassisme Hallano, Olver hectos confirmatorios sn el naciora-scialismo alemar Yel bolchevimo reo. Dejames fuera deestudio el anarauism (indvidialista co comunista) qe, s blense seme a scialsmo, die rede éteprofandamente por 5 atitud frente l Estado. Sus levis mis destacados han sido ertre oros, Bak- nin, Kropotkin Jean Grave y Gérard de Lacar-uthiers Tl. ENSAVO DE DEFINICION A Soctalismo y Sockalizacién El socialismo es una tendencia intelectual y sentimen- lal. La socializacin os un hecho, a la vez dependiente 6 independiente del socialismo, B. Los rasgos principales del socialismo, 1. El punto de partia: ‘© Comprobacién de la miseria (sobre todo de la miseria obrera) y de la injusticia que ella en- gendra © Voluntad de poner término a la miseria y a la injustcia, © Critica del régimen existente, erearnado en el czpitalismo. 2. Los propssitos Susttucidn de ia socledad injusta por una sociedad or- ‘denada yreconciliada: ‘a sociedad sin clases” gondeha- brian de imperar la livertad y Is igusldad; en suma: el reemplazo ée una sociedad capitalista por una sociedad socialist 3. Los medi El principal es una presién social de tipo autoritario, or el Bstado, instrumeato normal de socaliza- 3 ci, sea de manera lenta y progresiva (reformismo), 0 fenforma répida y violenta (revolucién). Por ello socia- lismo se opone @ la ve? al Iiberalismo y al anarquismo. 'E] Estado suprimir4, o al menos disminuiss en la pr tica, la propiedad privada de los medios de produecién. ‘Estas caracteristicas son, como puede apreciarse, har to vagas, pero elles condicen bien con la complejidad del ‘movimiento socialist. IMT, SOCIALISMO Y CRISTIANISMO A, Dates histories 1. Leon Xill en “Kerum Novarum’” manitest6 severa- ‘mente su repudio del socialismo. Es necesario sefialar {que en ese momento el socialismose presentaba sobre fo- do comp una doctrina demasiado incokerente, mas sub- versiva que consiructiva, casi siempre impregnada de ‘materialismo. 4, Cuarenta aos més tarde, Pio XI en su “Quadragest ‘me Anno” records las condenaciones de Leén XIII, juz- gando fambisn severamente el ‘comanismo ateo". En tuna circunstanciada exposiciin sobre las otras corrientes socialisias, roconecis que en eterminzdas puntos coinci- dian con el pensamiento cristiano. Agreg6, no obstante: [No se puede ser un byem eatélleo y un verdadero socia~ lista” En el interin, el socialisno hatia evolucionado, ¥ Pio XI reconocis esta evolucin. 4, Las autoridades religiosas precisaron que las conde: nes no afectaban al laborismo anglosajén, que cuenta con hnumeresos eatdlicos entre adherentes y dirigences 4 4. Los precursores catdlicos del pensamientoy de a ac- cidn social que ab comtenz» eran designados como socia- listas catelicos”. son denominados hoy, fara evitar toda confusion, “cristianos socialistas B. Convergencias y oposiciones 1 la ended scanty el pensamlento cristiano feces dept ogee Cin da mise de la nj, rea dal gen ‘altri, volunad Ge mse te ev loerislanosagreenn razon estas qoeles “oop la ssinci oaniularenodelavi ‘spiral porokra dela misera lerepagantia por os desmanes de 1a injusticia, bh _2: El socalismo y el eristianismo social eoincden par- ialmente en os fines que persiguen: una sociedad orde- ‘ada y reconeiliada donde reinen la justicka y la libertad, in embargo. el pensamiento cristiano: 1) no eree on Ia posiilidad de una sociedad definitva- ‘mente instalads, de Ia cual se hubiera eliminado para siompee la injusticia y el sifrimiente, Cree en la posibil dad del progress. pero no en un “paraiso terrenal ) ni siquiera cree en la posibilidad de una de una ler- fad y-de una igualdad absoluta (que se excluyan mutua- mente a través de toda la historia). 4, Fin el dominio de tos meds: 2 ees mate acerca ee instrument de sti vd progres» soci, Se pone a liberalismo y a ta anarquia. re & Desconfia, empero, de una accion estatal invasora, en detrimento de la persona, la familia y las comunidades naturales. Cree que a la reforma de las instituciones debe agregarse una reforma de las costumbres, vale decir, de los espiritus, b) Admite, también, que el Estado debe controlar la propiedad privada y orientarla hacia el bien comun. En algunos casos, contempla inclusive la llamada “accion estatal''; pero no cree que la supresion de toda propiedad privada, ni la socializacién de los,bienes de consumo, ni siquiera la de los medios de produccion, sea un bien, pues ello implicaria una tirania colectiva. 4. La mayor parte de las teorias socialistas han sido contaminadas por un materialismo tedrico o practico. El pensamiento cristiano no puede menos que desechar este materialismo, como rechaza él del liberalismo, del eapi- talismo o del comunismo ateo. CONCLUSION La evolucién del socialismo no ha terminado. Una par- te del movimiento se aleja cada vez més del eristianis- mo. La otra se aproxima a él poco a poco (Leon Blum, en Francia; Ignacio Silone, en Halia), El deber de los catoli- cos es seguir de cerca esta evoluciin; asi podria faciiitar- se el encuentro de un movimiento socialista depurado y rectificado con un movimiento social cristiano cada vez mis eficaz. Este encuentro podria producirse en todas partes como se ha realizado en los paises anglosajones. La Filosofia Marxista Se denomina marxismo a la doctrina y al movimiento social originados en Karl Marx (1818-1883), quien expuso sus principios en “El Capital’, su obra maestra. Puede hablarse de una filosofia marxista? Algunos lo hiegan; para ellos el marxismo es, ante todo, un método de andlisis de la realidad social y una doctrina de accion revolucionaria. Observemos, sin embargo, varios aspec- tos: ® Jaevoluciin del pensamiento de Karl Marx des- de la filosofia hegeliana al tema politico, y lue= go a los social y econdmico; ® los dos grandes temas del materialismo y de la dialéctica, que sustentan todo el pensamiento econémice y social de Marx; ® Jaortodoxia intelectual casi religiosa (se ha ha- blado de religién secular) que se ha desarrolla- do en el bolchevismo lenin-staliniano, que cons- ituye la tama mas importante del marxismo, 3 esconfia, empero, de una accién estaial invasora, en detrimento de la persona, la familia y las comunidades naturales, Cree que la reforma de las instituciones debe agregarseuna teforma de las costumbres, vale decir, de los espiritus. ) Admite, tambien, que el Estado debe controlar la propiedad privada y orientarla hacia el bien comin. En alguros c#80s, contempla inclusive la Hamaca “accion estatal”; pero no cree que la supresin de toda propiedad privada, ni la soelalizacién de los bienes de consumo, ni siquiera la de es medios ée produccién, sea unbien, pues cello implicaria una tirania colectiva, 4, La mayor parte de las teorfas socalistas han sido conteminadas por un materialiemo teérico o préctico. El pensamiento cristiato no puede meros que desechar este Iaterialismo, como rechza ol del liberalismo, del capi talismo o del comurismo ateo ‘CONCLUSION, La volucién del socialismo ao ha terminado. Una par- te del movimiento se aleja caia vez mas del cristanis- mo. La otra soaprosima a él poco a poco (Leda Blum. en Frareia; ignacio Sloe, en Italia). Bl deber de los catoi- 0s es seguir de corca esta evolucién; asf podria faciitar se el encuentro de un movimiento socialista depurado y fectificads con un movimiento social cristiano eada vez mas efieaz, Este excueniro prdria producirse en todas partes como se ha realizado e1 los paises anglosajones. 4 La Filosofia Marxista Se denomina marxismo a la doetrina y al movimiento social originados en Karl Marx (18181883), quien expuso sus prineipios en “El Capital”, su obra maestra. {Puede hablarse de una filosofia marsista? Algunos lo aiegan; para elles el marsismo es, ante todo, an método de anilisis de la realidad social y una doctrina de accién revolucionaria. Observers, sia embargo, varios aspec- tos © la evolucisn del pensamiento de Karl Marx des- de la flosofia hegeliana al tema politico, y Iue- 9 a les social y econdmico; los dos grandes temas del materialism y dela daaléctica, que sustentan todo el pensaimiento feconémico ¥ social de Marx; 1a ortofoxia intelectual casi religiosa (se ha ha- blado de religién secular) que se ha dscarrolla- 4o en el bolehevismo lenin-staliniano, que cons- tituye la rama méa importante del marxismo, 2 1, e1 marxismo es: 1, Una concepeién de! mundo (Weltanschauung) que ‘implica una eencepsién éel hombre y dela histori, Lue 0, es ura filsotia 2, Un método de andlisis de la realidad, a partir de los fenémenos econémicos. interpretados ala luz de lalucha de clases y del materialismo dialéctico. 8, Unadoctrina econémica, con nociones sobre el valor ¢l trabajo, el camtio, ete 4. Una prevision del futuro y una invitaciona la accién revolucionaris, 5. El marxismo, simplificado y reducido a sus temas esenclales, adguiere, para las masas, una fuerte color ign religiosa, como lo ha demostrado Berdiaeff. 1. LAS FUENTES DEL PENSAMIENTO DE MARX 1 EI fl6sofp alomsin Hegel. Mars ha extraido de él la ‘dea de una evoluciin dialéctica de la humanidad; es de- cit, de una evoluciin del hombre que se realiza en tres tiempos: . © la tesis: aparicién de una idea: © Ia antitesis: negacién de esa idea por otra idea ccontraria la sintesis: fusin de la tesis y la antitesis en una idea mas rica ysuperior a ambas. A su vex la sintesis se transforma en tess, vde esta ma: ‘era continua el proceso “Mientras Hegel ers idealista, e8 decir, que ereia que la realidad era esenciaimente idea, Marx era materialista. 2, Otro fildsofo alemsin: Feuerbach. Este persador era asimismo an materialist, Sostena la idea de la enajena- ci6n, que tendra gran predicamento en el persamiento ‘marsista, Crevendo en Dios, os hombres “se enajenan", decir, se despojan de su ser, de suesencia, que atribu- yea la divinidad, onte mistica situado mis alld de la hu- maniad. De esa manera, dejan de ser hombres. 3. La originalidad de Marx. 4) Ha difundido el materialismo ée Feuerbach con la evolucion dialéstica, Los marsistas se jactan de haber levado a la materia la dialéctica begeliana, que antes era un proceso intelectual b) La aplicacién de esas nociones filoséticas a la reali- dad econémica y social explica la importancia que lo prdetico ("praxis") azure en la obra de Mare. “Hasta ahora, decia, los fldsofos han intentado explicar el mun- lo. Ahora es necesario tranaformario" U, EL PENSAMIENTO FILOSOFICO DE MARX A. El materialismo dialéetico a) El pensamientode Marx es materialista. Para é, la realidad primera y fundamental es la materia. Emgero, no ha precisado rigurosamente lo que entiende por mate- El pensamiento y lo seatimientos no son otra cosa, en Aefinitiva. que productos de la materia. “superestructu- ras", de las cuales la materia es In infracstructura. Lo ‘cual no significa, enforma alguna, que el‘espiritu” (que también procede dela materia) no pueds adqalrir elerta autonomia y obrar a su vez sobre ella, Por esle matiz, el materialismo marxista dfiere del que los marxistas lla- ‘man “‘materialismo vulger’’ (Helvetius, Buchner, Noles- ‘chott, etestera). El_materialismo de Marx es resueltay violentamente ateo. La ereencia ea Dios enajena al hombre de st con- tacto con la tierra Y¥ este atenismo es militente, antizeligioso, Para Marz, la religién es el “opio del pueblo” es decir, el sue- fo, el paraiso artificial que desprende al hombre de su realidad; es la forma mis acabada de la enajenactén, }b) El materialismo de Marx es dialéctico: no considera 4 la materia como aun ente esttico, sino dinémico, an- ‘mado de an mevimiento evolutive permanente y univer- sal La evolucién se realiza dialdetieamente, por oposicio: nes de afirmaciones contrarias, de tesis antitesis,re- sveltas on sintesis superieres. En lahistoria, ls evolucion dialéctica esta dada por la lucha de clases ‘La naturaleza evoluciona, por tanto, segdn la ley dia- lectica cc) Este materialismo es econémico. Las realidades ‘econimicas constituyen la infraestructura profunda del mundo soeial y moral; siellas cambian, determinan mo- difieaciones en la evoluolén general Las realidades econdmicas, es decir, los modos y téeni- ‘a8 dela producején, determinan las relaciones sociales, juridicas y morafes. En todos los tiempos, el estado de tas relaciones depende de leo mods de produecisn 0 Asi por ejemplo, la esclavitud correspondia a la época del molino de brazo; la servidumbre, a lz épora del mol- no de agua; el capitalismo, a la del molino a vapor, etc. 4) Por ditimo, este materialise es historic, esto €3, luna concepeién que explica el desarrollo de la historia en base dela economia, la cual, asu vez, se determina segun los medics de producctén, Estos medios de produccién se originan en las relociones det homore con la matela, de suerte que la materia es la realidad dltima dela historia, B, La filesofia marxista de Ie historia ) Como Ia fllosofia de Hegel, la de Merx es un: fia de la historia, Es decir: © que no se sitéa fuera ni por encima de Ia histo ria, como lo hacen la mayor parte de las filoso- fias idealistas; (© que pretende bssarse en un conocimientoy une explicacin: ‘© que pretende descifrar el senti¢o dela historia, 6 sea el secrete de la humanldad. ») Para Marr, la historia se explica por la lucha de cla- ‘es, que es el hecho decisivo; a su vez, la lucha de clases ‘se explica por el estado de la produceldn y Ios instrumen- tos de produccién, En la historia hay tres grandes perfodos: © La esclavitud, La clase do los hombres libres, ‘amos y opresores (esis), se opone ala clase de eselavos oprimidos (antitesis). Esta opos a corresponde a un periodo de la técnica donde predomina el melino de brazo, puesto en movi- tmiento por esclavos. La lucha finaliza en una sitesi: el feudalismo, ‘© El feudalismo. A la clase de los senores (tesis), ‘# opone la de Ios siervos (anttesis) sta opo- sicidn corresponde a una etapa de la evolucién ‘éonica que se caracteriza por el empleo predo- minante del molino de agua. La lucha finaliza con una sintesis: el capitalisme, © El capitalismo. 4 la clase de los capitalisias 0 bburgueses, propietarios de los instrumentos de produccion (tesis), se opoae la de tos proletae tados obreros, trabajadores desposeidos, ena Jonades, expollados (antitesis), que no cuentan ds que con su esfuerzo. Esta fase corresponde al empleo del molino de vapor. Este es el uti- mo estadio de Is evolucide humana, ‘la lucha final’ Una ver concluida ésta, el mundo cono- cera una nueva situacién ) Es la revelucién la que terminara la historia me- diante la supresin del capitalismo yla instauractén dela dictadura del protetariado, Ells ser la obra de os prole- tarios de todo el mundo (";Proletatios de todos los pai- ses, unios"!) y sobrevenird inevitablemente, pues co- respondeal determiaismo sockal, que reduce da aa et inimero de los capitalistas y acrece sin cesar el nimero de tos proietarios, v que obliga a luchar a unos y otros. La Reveluciéa habré de apelar. entretanto, ala liber- tad ya las voluatades libres de ls proletarios, euya vio- lencia “dard a la lus Ia histori” de la ravolucicn, 2 Pondré fin al capitalismo, definido como la “separa- ‘clin entre los trabajadores y los instrumentes de traba- jo”y, al mismo tiempo, al proletariado, que esa lavez la pitalisme, Producida Is Revoluein, y después de una fase transi- toria ("la dictadura del proletariado”), comenzaré una era absolutamente nueva, Ia era del comunismo, que abarcaré un mundo reconcliable consigo mismo, que ve- +4 el fin ¢e la enajeracida y la expollacion dethombre por el hombre, la recorciliacin de la esencia con la existen- cia, del individuo con la sociedad, dl hombre con a mu- Jer, de la ciudad con la campatia, ete. ‘Aigunos de estos puntes de vista seran precisados en el capitulo consagrado a las concepeiones econémicas de Karl Marx. Sélo hacemos aqui una exposiciin general, necesaria para compreader los rasgos principales del ‘marxismo, a contradicién interna ya condena del c2- II, ENSAYO DE JUICIO 1. La filosofia marxista es mas importante por los sen- ‘mientos que provoca y por los mitos a que ha dado = gen, que por su contenido, que no es de una origiralidad Felevante, y que importa ciertas contradicciones que he- ‘mos de exporer mis adelante, Pero, por su adecuaciéa ‘con los sentimientes del mundo obrero, ha tenido una ‘measa fuerza de expansin y de propaganda, que puede ser atestiguaca por el éxito obtenido en la URSS y en una fraecién notable del movimiento obrere 2, El matetialismo de Marx, apoyado en los conoe'- mientos cientificos y ena flesofia de sa tiempo, wo pre- e isa claramente su nocidn sobre Ia materia; hoy ha sido superado. 2) Aun reconociendo que st materialisme es mas dle- vvado que el materialismo vulgar, no se puede admitir que ‘se diferencle esenelalmente del mismo; en defintiva, st ‘el pensamiento y et sentimieato adquieren cierta autono- ‘mis respectode la materia, de ella provienen y se exyli- ccanpor ella. En rigor de verdad, un marxista consecuen- te-n0 pusde invocar el espiritu ) El tema esenclal del materlalsmo dialéctico contie- ne una contradiccién que es dificil resolver. Si, en princl- pio, existe solo la materia y nada mas que la materia, no ‘se comprende por qué la materia evoluciona segin leves dialécticas que son esencialmente leyes del espiritu. On0 existe mas que la materia (y faltaria entonces explicar ‘surigen) y ella nopuede evolucionar segtn as eyes dia- Ieticas; 0 la materia evoluciona sogtlas leyes diléeti- cas, pero entonces bajo un Pensamienio o Espiritu rec- tor. La sintesis hecha por Marx entre Hegel y Feuerbach implica ana contradicctin, €) Las eriticas aportadas por Marx contrac! idealismo sona menudo justas: los erstianos pueden examinarlas sin temor. Marx tiene razdn al recordar 1a importancia e la materia, de les modo y téenicas de a produccién y de la economia. Pero sus eriticas estin dirigidas eontra, la concepcién filostica del idealismo, que noadhite mis ‘que a existencia de un espirtu nico, y no contra el dua- listo cristiano, que afirma a la ver el espiritu § le mate- ria, la unidad sustancial del ser humano —cueryo | al ma y que afirma al mismo tiempo la dependeneiai la ‘causalidad reefproca del espiritu y de la materia, Pode- “ ORS mos bacer nuestros aquellos puntos de vista del marxis- mo que nos parecen justes, aunque el sistema marxists no puede integrar nuestra concepcidn cristian. 4. Las contradiceiones del marxismo Ademas de las que expusimos mas arriba, hay dos grandes contraticciones en el pensamiento marxista. Los exegetas de Marx sehan visto siempre en figurillas para superarlas; al hacerlo, frecuentemente chocan entre si 44) La contradicciéa determinisme-Libertad, O bien et mundo esti sometido al determinismo de la materia, y ‘entonces no se ve qué sentido reviste el lamaio a ias li- tertades humanas para realizar la revolucién, o bien el llamado a las liertades tiene un sentido ulterior, en ra- ‘ain de cusl la revolucién habria de ser precisamente la bra de la libertad, Pero en este caso el alearce del de- ferminismo no ceria total, sino relative y centingento, on Io cual nos alejariames del materialismo, Solamente ‘ayendo en una contradicelén puede decicse del marxls- ‘mo que sea ‘el sentido de una fatalidad ya exaltackin de tna Voluntad”, como lo afirmaba André Malraux en sus tiempos de comunista b) La contradicctén historicidad-fin de la historia. 0 bien Ia evolucién diakctiea es el motor que mueve la his- {oria (y en tal caso ro se ve por qué ésta habria dedete- nerse en un momento dado, pues entonces el destino hu- mano tendria que desarrollarse mas allé del tiempo, en ln medio imaginario, semejante 2 un paraiso supra- historico),o bien se presenta la posiilidad de que la evo- luctén dialéctica cese en determinado momento, De ser ssi, debe admitirse forzosamente qu no sea el inten mo- 4 | , tor de la historia, con lo cual se le restaria toda valider, ‘Bn ambos casos la posici6n marx:sta resulta harto preca- 4. Marx y Ia histor ‘La filosofia de la historia ereada por Mars, sobre la ta- = de las ideas de que se disponia en su época, nose ade~ cua a la realidad histérica ) Marx desconoce la prehistoria, qu se extlende alo largo de centenares de milenios,y reduce el Ambito dela historia al continente europeo. Seria preciso ineluir en su Sistema las historias de Asia, de América precolembina, de Africa, del mando isldmico, todas las cuales apenas pueden ser adecuadas a ciertos arpoctos de su esquema b) La lucha de clases es un fensmene importante, pero dista mucho de ser Ie unica forma de lucha. También existen las luchas entre naciones, entre razas, entre cvi- Tizaciones, etc. Todas ellas quedan ex