Está en la página 1de 1

COMUNICADO DE GRUPO CLARÍN S.A.

En el día de ayer, José Sbatella, presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), presentó
una nueva y falsa denuncia contra el Grupo Clarín. Se trata de una maniobra ilegítima que se
inscribe dentro de la escalada de hostigamiento administrativo y judicial que lleva adelante el
Gobierno Nacional contra la compañía.

La denuncia no tiene asidero alguno. La salida a la Bolsa del Grupo Clarín se realizó en el marco
de un proceso regular y transparente, en cumplimiento de todas las normativas locales e
internacionales. Tal es así que la CNV otorgó sin objeciones el visto bueno a su emisión inicial de
acciones. Y aún más, que la firma del propio Alejandro Vanoli –entonces vicepresidente y actual
titular del organismo- es la que rubrica la autorización para el proceso de emisión hoy cuestionado.

La emisión se realizó simultáneamente en las Bolsas de Londres y Buenos Aires, ajustándose a los
más exigentes estándares regulatorios en materia de cotización de acciones tanto de los Estados
Unidos (normativa 144 A), como de la London Stock Exchange. La colocación se realizó en un
80% en el exterior y a inversores internacionales, quienes fueron el factor determinante para la
conformación del precio. Cabe destacar que la demanda de acciones superó en 3 veces la
cantidad ofertada.

La conformación del rango de precio de las acciones del Grupo Clarín fue determinada mediante
un proceso técnico en el que sólo intervinieron los bancos colocadores globales Credit Suisse y
Goldman Sachs.

La UIF atribuye supuestos falseamientos de información en el Prospecto de Emisión de Acciones


del Grupo Clarín. Muy por el contrario, se trata de un documento cuya veracidad es de fácil
constatación por tratarse de información pública y de libre disponibilidad.

La variación de la cotización de acciones del Grupo Clarín que se produjo en los meses posteriores
a su Oferta Inicial no fue disímil de aquella sufrida por todas las empresas cotizantes en el marco
de una crisis internacional sin precedentes e imposible de prever. La evolución posterior del precio
de la acción refleja, además, la permanente campaña de acoso administrativo y regulatorio que
vienen sufriendo, por parte del gobierno argentino, las empresas del Grupo Clarín desde hace más
de 2 años, más allá de sus destacables resultados económico-financieros.

El común denominador entre esta denuncia de la UIF y otras acciones promovidas ante la CNV y la
Justicia es Hernán Arbizu, prófugo de la justicia norteamericana por delitos graves que conllevan
penas de prisión, y ariete del Gobierno para falsear información en contra del Grupo Clarín en
materia financiera. En ese sentido, no es llamativo que otras acusaciones por él promovidas en los
últimos meses en contra de la empresa no hayan podido prosperar en la justicia.

Esta maniobra se inscribe en un contexto de creciente complejidad para el gobierno nacional, cuya
agenda pública está hoy marcada por las sospechas de irregularidades en el comercio bilateral con
Venezuela. También en el marco de un reiterado accionar de la CNV y la UIF en contra de la
empresa, que coincide llamativamente con la remoción de funcionarios técnicos al frente de esas
entidades, y su reemplazo por nuevas autoridades políticas.

El Grupo Clarín continuará defendiendo sus derechos ante la Justicia a través de las medidas que
sean necesarias.

Buenos Aires, 8 de julio de 2010.

Intereses relacionados