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UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA

Facultad de Ciencias Sociales y Humanas

Departamento de psicología

UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Departamento de psicología Escuela específica experimental Yonathan

Escuela específica experimental

Yonathan Alexander Castaño CC. 1060591513

Medellín 2015

Datos del sujeto Nombre: Yonathan Alexander castaño castaño Edad: 23 años Sexo: M Profesión: Estudiante Residencia: Medellín - Antioquia

Definición de la conducta

Conducta: Uso del teléfono móvil Tipo de conducta: Manifiesta

Antecedentes: Desde hace aproximadamente 5 años, con diferentes niveles de uso, a medida que los teléfonos han integrado más funciones he notado un uso mucho más frecuente.

Duración: Depende del nivel de estrés, tipo de labores, tiempo disponible y lugar. Tiempo de observación: Del 9 de julio al 17 de julio.

Observaciones: La conducta se da todos los días, varias veces al día en casi todos los horarios comprendidos entre las 6:00 am y las 12 am

Terminación de la conducta: cuando me percato que debo realizar otras labores, cuando estoy satisfecho con la conducta realizada o por un acto de toma de conciencia sobre la conducta.

Registro

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Registro
Análisis Tablas de relación de variables Tabla 1: Nivel de estrés vs tiempo y frecuencia de

Análisis Tablas de relación de variables

 

Tabla 1: Nivel de estrés vs tiempo y frecuencia de la respuesta

 
 

Nivel de estrés

N. de respuestas

Total tiempo por nivel

Promedio de cada

 

respuesta por nivel

 

Bajo

7

= 20%

388 minutos - 38.68%

55.42 minutos

Medio

17= 48.57%

390 minutos – 38.88%

22.94 minutos

Alto

11= 31.43%

225 minutos – 22.44%

20.45 minutos

Total

35= 100%

1003 = 100%

 
 
 

Tabla 2: Hora del día vs tiempo y frecuencia de la respuesta

 
 

Hora

Numero de respuestas

Tiempo total

Promedio

 

6

am

1

10 minutos

1%

 

7

am

2

25 minutos

2.49%

 

8

am

2

35 minutos

3.49%

 

9

am

2

26 minutos

2.59%

 

10

am

1

15 minutos

1.5%

 

11

am

1

5 minutos

0.5%

 

12

pm

6

155 minutos

15.45%

 

1 pm

1

40 minutos

3.99%

 

2

pm

0

0 minutos

0%

 

3

pm

2

31 minutos

3.09%

4

pm

1

26 minutos

2.59%

 

5 pm

4

74 minutos

7.38%

6

pm

2

250 minutos

24.92%

7

pm

1

15 minutos

1.5%

8

pm

1

12 minutos

1.20%

9

pm

1

20 minutos

1.99%

10

pm

0

0 minutos

0%

11

pm

6

173 minutos

17.25%

12

am

1

91 minutos

9.07%

 

Total

35

1003 minutos

100%

Tabla 3: eventos posteriores vs frecuencia y duración de la respuesta

 

Respuestas

Tipo de evento

 

(posterior)

Numero de respuestas

Tiempo total

Promedio de respuesta

 

por evento

  • 4 50 minutos

12.5 minutos

Arreglarme

  • 1 180 minutos

180 minutos

Adelantar labores

  • 7 276 minutos

39.43 minutos

Dormir

  • 6 200 minutos

33.33 minutos

Dirigirme a un lugar

  • 1 10 minutos

10 minutos

Realizar aseo

  • 6 124 minutos

20.66 minutos

Realizar trabajo

 

académicos

  • 1 5 minutos

55 minutos

Ver clase

  • 8 155 minutos

19.37 minutos

Estudiar

  • 1 3 minutos

3 minutos

Hablar con un amigo

Este análisis lo podemos agrupar en dos puntos, el primero son las posibles causas de la conducta y el

segundo la interpretación de las gráficas.

En primer lugar al ser observador de mi propia conducta dispongo de información de primera mano

sobre el fenómeno, puedo asegurar a modo de hipótesis que la conducta se mantiene porque funciona

como un refuerzo negativo del sentimiento de tener muchas cosas por hacer, es decir disminuye el

sentimiento de preocupación, lo que me lleva a desconectarme de lo que estoy haciendo y ocuparme

algunos minutos en la conducta de uso del celular, lo cual es problemático porque aunque me permite

disminuir el sentimiento de preocupación inmediatamente terminada la conducta dispongo de menos

tiempo para realizar las labores pendientes y esto puede incidir en la reaparición del sentimiento y con

mayor intensidad.

Aunque en un primer momento pensaba que el uso del celular estaba significativamente relacionado con

periodos altos de estrés, el análisis me permitió observar que en estos periodos no hay un uso

significativamente mayor con respecto al uso en momentos de estrés bajo o medio y al contrario el

mayor uso fue evidenciado en los periodos en los que tenía la sensación de estar en un estado medio de

estrés. Sin embargo la primera grafica permite evidenciar que aunque en los periodos de estrés bajo se

da la menor frecuencia en el uso del celular también se da los usos más prolongados de tiempo. Esto se

podría explicar por dos factores; el primero es que al no tener muchas cosas por hacer hay un estado

relativo de calma que evita la aparición de periodos de estrés y por consiguiente una menor activación

de la conducta, lo segundo es que al disponer de más tiempo hay mayor facilidad para usos prolongados

puesto que no existe la necesidad de volver a las ocupaciones y no hay un sentimiento de

autoconciencia que me lleve a percatar de la necesidad del tiempo utilizado en la conducta.

La segunda grafica permite evidenciar un uso significativamente mayor en las horas de la tarde con

respecto al uso en horas de la mañana lo cual se podría explicar por el hecho de que en las mañanas

existe la sensación de disponer de todo el tiempo del día para cumplir con todas las obligaciones y

llegadas las horas de la tarde se dispone de menos tiempo lo cual lleva a aumentar el sentimiento de

preocupación con respecto al cumplimiento de las actividades. Esto podría justificar la aparición de la

conducta de uso del celular y su función de alejarme del malestar causado por este sentimiento.

La tercera y cuarta grafica permite evidenciar que posterior a la conducta los eventos que más se

presentan son dormir y estudiar, esto se puede explicar por el hecho de que estas dos actividades

requieren niveles de estrés bajo para ser realizadas y aquí la conducta seria funcional pues de cierta

manera permite reducir estos niveles de estrés y así se realice con mayor facilidad el evento posterior.

Por ultimo es importante destacar que aunque esta observación de la conducta aporta elementos válidos

para establecer constantes y realizar hipótesis, sería necesario un estudio mucho más amplio en el que se

tuvieran en cuenta mayor cantidad de variables, fuera más sistemático y más extenso en el tiempo con el

fin de llegar a resultados más concretos que constituyan elementos de mayor fiabilidad.

Referente conceptual

El teléfono móvil puede considerarse el principal representante de la llamada convergencia tecnológica,

ya que al integrar el texto, el audio, la imagen y los números en un mismo aparato, se inicia el consumo

de informaciones multimedia y la diseminación de contenidos de estilo info-entretenimiento

(Mantovani, 2006), y se intensifica el movimiento de digitalización de la vida cotidiana.

La comunicación entre los jóvenes adquirió nuevos lenguajes y hoy es posible seleccionar el tipo de

canal de comunicación de acuerdo con lo que quiere decirse, a quién quiere decirse y en qué tiempo

quiere decirse. Así, el teléfono móvil es considerado un utensilio básico para localizar a alguien y ser

localizado y, principalmente, representa una comunicación directa sin interlocutores que antecedan el

contacto. En función de ello, la posesión del teléfono móvil aumentó vertiginosamente entre los

años1999 (Primer Dossier) y 2005. Con esto se evidencia la importancia del celular como herramienta

de comunicación y como un facilitador social al permitir romper las barrearas físicas que imponen las

distancias. Al poseer un móvil, el joven se siente un participante activo en el medio en el que vive, se

percibe seguidor de patrones establecidos por la cultura y, en consecuencia, siente pertenecer a ella. En

esta fase del ciclo vital las tentativas de afirmar su identidad y de pertenencia a un grupo son prioritarios

para los jóvenes. En este proceso, el teléfono móvil parece estar ayudando en esa tarea debido al valor

social que se le otorga. Mantovani (2006)

Sin embrago su uso puede representar aspectos problemáticos y evolventes en la vida cotidiana.

Recientes investigaciones han encontrado conductas de adicción a las Tics especialmente al teléfono

celular, entre jóvenes se ha desarrollado extraordinariamente (Cuesta, Ugarte y Gaspar, 2012a y 2012b).

Estas conductas se enmarcan dentro del modelo conocido como adicción sin substancia. Esta conducta

es compleja y se encuentra enraizada en los hábitos cotidianos de los sujetos, compartiendo rasgos

comunes con la adición sin substancia y el hábito de uso placentero, social y profesional.

Dentro de estas conductas es importante destacar el uso de pruebas y test que nos pueden conducir a

desarrollar un modelo teórico que nos permita comprender la conducta para evaluarla adecuadamente

y desarrollar programas de intervención. Ya que, El “uso problemático”, “adictivo”, “compulsivo” de

las tecnologías de información y la comunicación (TIC), así como otras denominaciones utilizadas para

definir el término muestran dificultad de consenso entre autores y especialistas (Cuesta, Ugarte y

Gaspar, 2012). Dicha discusión viene suscitada por la ausencia de esta problemática en manuales

diagnósticos, como el manual diagnóstico estadístico de los trastornos mentales DSMV o su

reconocimiento en organismos internacionales como la American Psyquiatric Association (APA) o la

Organización Mundial de la Salud (OMS). Sin embargo existen multitud de instrumentos para la

medición del uso problemático del teléfono móvil.

Podemos señalar como los más relevantes:

La escala MPPUS (Mobile Phone Problem Use Scale), desarrollada por Bianchi y Phillips (2005), que

ha sido el instrumento más ampliamente usado, escala de tipo Likert con 27 ítems.

Leung (2008a, 2008b) realizó una versión breve de esta escala Mobile Phone Addiction Scale (MPAS)

donde se verificó que altas puntuaciones en “adicción al móvil” se asociaban con baja autoestima, alta

búsqueda de sensaciones y evitación de aburrimiento.

Billieux, Van der Linden y Rochat (2008) construyeron el Problematic Mobile Phone Use Questionnaire

(PMPUQ) para población adulta, con una escala que medía los usos problemáticos y potenciales,

observando que el incremento de urgencia es unos de los componentes más importantes de la

impulsividad y al sumarse con el tiempo como usuarios, se relaciona con el problema de adicción.

Beranuy, Chamorro, Graner y Carbonell (2009) crearon el Cuestionario de Experiencias Relacionadas

con el móvil (CERM) detectando un uso mayor en género femenino y en la preadolescencia (1214

años).

Xu, Wu, Lan y Chen (2008) propusieron la escala Mobile Phone Dependence Inventory (MPDI) y Ha,

Chin, Park, Ryu y Yu (2008), la (ECPUS), poco centradas en medir el problema en los grupos de riesgo.

Uno de los últimos trabajos desarrollados en el ámbito del uso problemático del Smartphone (Rush,

2011), ha propuesto un nuevo instrumento para evaluarlo: el SPUQ o Ubaldo Cuesta Cambra Uso

“envolvente” del móvil en jóvenes: propuesta de un modelo.

Smartphone Problematic Use Questionnaire que incluye 44 preguntas basadas en escalas tipo Likert de 5

puntos. Incluye, al igual que muchos de los modelos citados anteriormente (e.g. Walsh et al., 2008.), los

siguientes elementos de adición para ser evaluados: prominencia cognitiva y comportamental, conflicto

interpersonal, conflicto con otras actividades, euforia, pérdida de control, síndrome de abstinencia y

recaída.

Es importante a incluir en el referente conceptual propuesto el concepto de “Reputación Online”. Este

concepto es fuertemente “envolvente” para los jóvenes dado que involucra las 3 variables clásicas de la

teoría de la motivación social (Fiske y Taylor, 1991).

Bibliografía

Cuesta, U. Uso “envolvente” del móvil en jóvenes: propuesta de un modelo de análisis. Estudios sobre el mensaje periodístico. Vol. 18. Núm. Especial de octubre (2012) pp. 253-262.

Verza, f; Wagner, A. Uso del Teléfono Móvil, Juventud y Familia: Un Panorama de la Realidad Brasileña. Intervención Psicosocial v.19 n.1 Madrid mar. 2010