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—CDI— Cc VE| ITARIO ch Dy =leye SION (Ne ~Maria\Kovacs CDI INVENTARIO DE DEPRESION INFANTIL \ MANUAL MARIA KOVACS Titulo original: Children’s Depression Inventory, Maria Kovacs, 1992. MultiHealth Systems, Toronto Adaptacién espariola: Victoria del Barrlo Gandara y Miguel Angel Carrasco Ortiz Departamento de Personalidad, Evaluacién y Tratamientos Psicolégicos Facultad de Psicologia UNED Adaptation Norms Copyright © (year of translation) TEA Ediciones. Test items Copyright © 1982, Marla Kovaes, Ph. D., © 1991, 1992 Mult-Health Systems inc. (MHS) Intemational copyright in al countries under the Berne Convention, Bilateral and Universal Copyright Conventions. All rights reserved. Not to be translated or reproduced in whole or in part, stored in a retrieval system, or transmitted in any form or by any means, photocopying, mechanical, electronic, recording or otherwise, without prior permission in writing from MHS. Applications for written permission should be directed in writing to MHS at 3770 Victoria Park Avenue, Toronto, Ontario M2H 3Mé. Spanish edition adapted and published by TEA Ediciones, 8.A. under license from MHS. Compt 2204 ig TEA Ediciones, S.A. Madrid, Es Ecita: TEA Ediciones, $.A. ISBN: 64-7174-789-8 Depésito Legal: M-35.455 - 2004 ER Quecian rigurosamente prohibidas, sin ia autorizacion escrita de los titulares de «Copyrights, bojo las sanciones establecidas en las layes, a reproduccién total o parcial de esta obra por cudiquier medio © procedimiento, comprendidos la reprografia y el frataiento informético, asi come la distibucién de [TEA] ctmicros co otc moctonte ciquoroprestameospubicos Indice CAPITULO I: INTRODUCCION . 1.1. Ficha técnica .. 1.2, Datos histéricos 1.3. Contenido, presentacién y descripcin CAPITULO II: NORMAS DE APLICACION Y CORRECCION. 2.1, Aplicacién ... 2.1.1. Instrucciones fi 2.2. Coreccién e interpretacién 2.3, Perfiles de las escalas y de los ttems CAPITULO Ill: CARACTERISTICAS PSICOMETRICAS.. 3.1. Estudios sobre fiabilidad: consistencia interna y estabilidad temporal 3.2, Estudios de validez en otras Investigaciones .. 3.3. Puntuaciones medias en otros estudios .. 3.4, Punto de corte CAPITULO IV: ADAPTACION ESPANOLA. 4,1, Descripcién de la muestra . 4.2, Desctiptivos por sexo y edad: comparacién de medias entre grupos 4.3, Andlisis factorial exploratorio .. 4.4, Andlisis de items ....... 4.5, Fiablidad de la prueba y descriptivos de las escalas 46. Evidencias de vaiidez .. 4.6.1. Validez de constructo. 4,7, Ejemplo comentado de un caso .. 4.8. Tablas de barem6s .... BIBLIOGRAFIA PROLOGO A LA ADAPTACION ESPANOLA Después de 30 afios de utlizacién del Inventarlo de Depresion Infantil (CD) en el campo de la investigacisn en poblacién espanola, ya era hora de que apareciese una forma adaptada y asequible para los ciinicos que se ocupan de los problemas emocionaies infantile. Es verdad que esta demora ha permitide, recoger una multitud de datos y una copiosa muestra que inc de en que su adaptacién y baremacién se apoye en unas bases sélidas. Alo largo de este manual se proporciona un sucinto repaso de la depresion infantil, su eva- uacién y la evolucién del CD! desde su aparicién en 1977 hasta hoy. Se recoge también la des- * ctipcién de fa prueba, la muestra sobre la que se ha hecho la adaptacién a la poblacién espariola, sus caracteristicas psicométricas y las normas de uso. E1CDI puede aplicarse tanto a poblacién general come clinica, En el primer caso sirve para hacer un tastreo o screening de nifios con depresién y en el segundo como elemento iniciol de diagnéstico. ‘Agradezco especialmente a las personas que han realizado conmigo su tesis doctoral y que han aportado sus datos a ia muestra inicial de este trabajo. Sus nombres son Miguel Angel Carrasco, Maria Dolores Frias, MP José Gonzélez y Rosa Lopez. Victoria del Barrio Gandara CAPITULO | INTRODUCCION 1.1, Ficha técnica 1.2. Datos histdricos La depresion infantil (DD ha existido siempre. sin embargo Ia falta de estudio e investigacion ha demorado su consideracién hasta la década de los setenta del siglo XX. momento en el que a comunidad cientifica acepts la posibilidad de su existencia. EI psicoaniili's, que ocupé en el comnienzo de Ia aparicién de 1a Psicologia un lugar preemi- nente en el estudio del nio, no adimitia la posiblidad de la depresién infant porque la depre- si6n consstia en la pérdida de la estima del yo y el yo se constituye Gnicamente en la etapa ‘adolescent, Esto, unido al desinterés del conductismo por las conductas interiorzadas, conclu- y6 en un abandono del estudio de Ia DI que sdlo se perfils como una posibilidad de investiga- cién con el advenimiento del cognitivismo. Nombres como Spitz, Bowlby, Harlow y Seligman jalonan una serie de estudios pioneros que han culminado en convertir ia depresién infantil en ia emocién patolégica infantil més estudia- a, incluso por encima de la ansiedad (Del Barrio, 1997). Un aspecto fundamental en el estudio de a DI ha sido su evaluaci6n. En 1977 no existia nin- gin instrumento especifico para su evaluacién y en el momento actual son més de 25 los que gs GDL Mana Kowcs s¢ ofrecen al investigador que desee abordar esta tarea. Entre todos ellos destaca el CDI por su uso masivo en una pluralidad de paises. EI Children's Depression Inventory (CD) aparecié por primera vez en 1977 bajo la autoria de Kovacs y Beck. Se trataba de confeccionar un cuestionarlo para nifios desde el punto de vista de la teoria de la depresién de Beck y basado en el Beck Depression Inventory (BDI. Beck, 1967). Este cuestionario contenia 21 elementos enunciados de forma gradual y se convirtié en el pri mer instrumento de depresi6n basado en un marco teérico cognitivo esttictamente psicol6gico, Tanto el BDI como el CDI, por Ia 6poca en la que fueron construidos, se adaptan formalmente @ Ios estandares técnicos de la confeccién de pruebas psicoldgicas dictados por la APA (American Psychological Association). La primera forma experimental del CDI apareci6 en 1975 con s6lo 20 items extraidos de la escala aduita, puesto que se suprimid el de contenido sexual. La siguiente version incluye cinco nuevos items referidos al entomo escolar, a la relacién con los comparieros y al rendimiento y se aplica a poblacién general en lugar de clinica, La adaptacién de los ftems de Ia forma adulta {ila infantil se realiz6 con ayuda de nifios que estaban recibiendo aigtin tipo de tratamiento ps uidtrico y también de nifios normales (Kovacs, 1980/81). Otra version posterior de 1976 aparece con un item més sobre culpabilidad y se aplica a poblacién clinica. La estructura actual del CDI mantiene un formato muy semejante al del BDI, pero con 27 items enunciados también de forma gradual. La mayor parte de los items afadidos tiene que ver con el trabajo escolar y los problemas de conducta. Bl desarrollo del CDI ha estado probablemente ligado a las dificultades de aplicacién det 8D! la poblacién adolescente. El trabajo de Albert y Beck (1975), que revel6 una alsima e insos- tenible incidencia (60%) de depresién en poblacién adolescente, fue uno de los desencade- nantes de Ia construccién de un instrumento especialmente pensado para nifios. También contribuyé el reto que Malmaquist (1977) lanz6 a los especialistas en psicopatologia infantil acerca de la necesidad de construir instrumentos para la evaluacién de Ia DI. ‘A partir de este momento, M. Kovacs comienza una intensa investigacién sobre la depresin yenlos afios 1978 y 1981 aparecen diversos articulos acerca del instrumiento firmado ya s6lo con su nombre. EI CDI se mantuvo sin publicar durante casi dos décadas, ya que su primera edicién comer- cial es de 1992 y durante todo ese tiempo se han utlizado versiones experimentales en la mayor Parte de las investigaciones sobre depresion infantil. El hecho de haber sido el primer instrumen- to publicade ha primado su uso y actuaimente se ha convertido en un instrumento basico, pues- to que permite a comparacién de datos entre distintos paises y continentes. En esta ultima versi6n del CDI (Kovacs, 1992) se han introducido dos novedades: la forma ‘breviada de la prueba (CDIS) y la aparicién de factores que permiten un andlisis mas porme- norizado de la sintomatologia depresiva de los sujetos evaluados. La historia del CDI confirma que se trata de uno de los instrumentos més utilzados y mejor ‘aceptados por todos los expertos en DI. Sin embargo, se le han hecho también algunos crticas, Una de ellas se refiere a la presentacién de cada item en tres frases que expresan distinta gra- dacién del sintoma, puesto que se considera que puede dificultar la comprensién en edades inferiotes a 7 afios. También se ha criticado la baja especificidad del instrumento, que se acha- ca.a su precoz aparicién cuando atin no estaba bien determinado el concepto de depresion infantil lo que hizo que no se incluyeran items que reflejaran conducts externalizadas (Hodges y Craighead, 1990). A pesar de todo ello, su uso ha mostrado un comportamiento muy s6lido desde el punto de vista psicométrico y util desde el punto de vista clinico, 6 a a INVENTARIO DE DEPRESION INaNTL CDE 1.3. Contenido, presentaciédn y descripcién La titima y presente version del CDI contiene 27 items, cada uno de ellos enunciados en tres frases que recogen Ia distinta intensidad o frecuencia de su presencia en el nifio o adoles- cente: Estoy triste de vez en cuando Estoy triste muchas veces Estoy triste siempre Este formato alarga fa aplicacién ya que cada item necesita la lectura de tres frases y su comparacién con lo que, a efectos de duracién, es como sila prueba tuviese 81 elementos. EI contenido de fos items del CDI cubre la mayor parte de os criterios para el diagnéstico de la depresién infantil, Los datos que se obtienen de las contestaciones al cuestionario aportan conocimiento sobre el nivel de depresién total del nifio y sobre las escalas que la constituyen: Disforia (humor depresivo, tristeza, preocupacién, etc.) y Autoestima negativa Guicios de ineft- cacia, fealdad, maidad, etc.). £L.CDI evaltia dos escalas: Disforia y Autoestima negativa. Con el fin de facilitar Ia lectura de este manual usaremos normaimente el término Autoestima para referimos a la segunda escala, pero hay que tener siempre presente que el sentido de la escal es inverso, es decir, una pun- tuacién alta denota una aufoestima débil y una puntuacién baja, por el contrario, refieja un nivel elevado de autoestima. El cuestionario puede ser contestado directamente por los niflos evaluados, como autointor- me, 0 pueden contestarlo adultos de referencia como el padre, la madre, profesores, enferme- ras 0 culdadores. Cuando se aplica por este tlfimo procedimiento los items deben leerse en tercera persona. Por ejemplo, el elemento 18 deberia leerse como sigue: La mayorta de los dias no tiene ganas de comer Muchos dias no tiene ganas de comer Come muy bien Normaimente, la concordancia entre las distintas fuentes es muy baja, sobre todo entre adul- tos y nifios, En general ia investigacién ha mostrado que la informacién aportada por los nifios y los adolescentes correlaciona més potentemente con el diagnéstico de ottos tipos de evalua- cién clinica, por lo que se les considera los mejores informantes (Del Barrio, 1997). Este fenome- no se tepite siempre que se trate de una conducta interiorzada, como es’el caso de la depresion. Las corelaciones entre fuentes adultas entre sison mejores que entre adultos y nifios. su vez, las correlaciones han sido mejores entre nifio y madre que entte nifio, padre y profe- sor, cunque titimamente esta tendencia se esté invirtiendo de modo que es cada vez més fre- cuente encontrar mejores corelaciones entre profesor y alumno que entre hijo y madre. Esto puede explicarse por dos hipétesis, la primera es que cada vez el profesor estd mejor informado que los padres y Ia segunda, que a medida que pasa el tiempo los padres conocen menos a sus hijos. El material necesario para la aplicacién consta de un ejemplar autocorregible de dos pagl- has que se entrega a cada nifo. Los nifios deben disponer de un lépiz y una goma para poder cumplimentar el cuestionario. No se precisa ningun otro material complementario. a aQq7 a -, niioghorsb ¥ noiopinessig odinginoD 1 idones tune mine as one has ead sretrio iG Joti Dole GIB Y carenS.c * ‘valet i Se Fe Arete eee Se OTE ei thtiaiak tl S _ tee: anasrnate sap tlh ater eonet anooupailaum steis qote a O# AiO alo up Atioale. SET oMmGS ea rie sotapie Ds Feb eb s sam ss ems Sear CAPITULO II NORMAS DE APLICACION Y CORRECCION n 2.1. Aplicaci La prueba puede ser oplicada individual o colectivamente. Normalmente con poblacién cf- nica y con nifios més pequefios (7 y 8 afios) se aplica de forma individual y, cuando el objetivo @8 el rastreo de casos (screening) o [a investigacién, es més eficaz la apicacién colectiva, En el ‘6050 de la aplicacién individual deben tenerse en cuenta todas las normas referentes a la eva- luacién clinica de una persona joven. principalmente acerca de Ia creacién del entorno, la ‘empatia y la confidencialidad. Cuando la aplicacién es colectiva, el evaluador debe tener presente que se trata de una poblacién no clinica y que, por lo general, ia aplicacién se lleva a cabo en el aula. En esta stuaci6n es especialmente relevante expiicar a los niios los motives y Ia finalicad de Ia evalu- cién, Cuando se presente a ios sujetos la prueba para su cumpiimentacién, en ningtin caso se debe usar la palabra DEPRESION, 2.1.1, Instrucciones Los datos de identificacién deben cumplimentarse antes de proceder a la explicacién de la prueba. La portada del ejemplar contiene as instrucciones que el evaluador debe leer en voz atta junto con un ejemplo del tipo de items que contiene el cuestionario. En el caso de los nifios pequefios es necesario poner especial cuidado durante las explica- cones, tratando de atraer su atencién y cercioréndose de que todos han entendido lo que tie- nen que hacer. Se repetiran los instrucciones las veces que sea necesario. Una vez repartidos los ejemplares se procede a la lectura en voz alta de las instrucciones que ‘aparecen en ia portada: Los chicos y las chicas como ti tienen diferentes sentimientos @ ideas. En este cuestionario se recogen esos sentimientos © ideas agrupados. De cada grupo, tie- nes que sefialar una frase que sea la que mejor describa cdmo te has sentido duran- te las dos titimas semanas. Una vez que hayas terminado con un grupo de frases, pasa al siguiente. No hay contestaciones correctas 0 incorrectas. Unicamente tienes que sefialar ia {fase que describa mejor émo te has encontrado citmamente. Pon un aspa (0) en @! clrculo que hay junto a tu respuesta, Hagames un ejemplo. Pon una aspa junto a la frase que MEJOR te describa. EJEMPLO: CDI Maan Kowcs Supongamos que has escogido la frase del medio: "Leo libros de vez en cuando". Esto quiere decir que ni todos los dias ni todas as semanas lees un libro sino s6lo de vez en cuando. Vamos a empezar la prueba. RECUERDA QUE DEBES SENALAR LAS FRASES QUE MEJOR DESCRIBAN TUS SENTI- ‘MIENTOS O TUS IDEAS EN LAS DOS ULTIMAS SEMANAS, DE LAS TRES FRASES QUE COMPONEN CADA PREGUNTA ESCOGE SOLO UNA, LA QUE MAS SE ACERQUE A COMO ERES TU. Se deben contestar todas aquellas preguntos que os nifios formulen durante la aplicacién de Ia prueba y evitar asi cualquier mala interpretacién de los enunclados que conlleve un sesgo en las respuestas. En el caso de los nifios mas peque/ios, Ia lectura del item con voz pau- sada y clara normaimente es suficiente para su comprensién. En ningn caso se debe orientar la respuesta, Teniendo en cuenta que actuaimente existen en las aulas nifios de integracion (que estén por debojo del rendimiento medio de su nivel de edad), hay que cuidar, sobre todo en las eda- des més bajas, que es0s nifios posean la suficiente capacidad de comprension lectora para poder realizar la prueba, ‘Sion aigin caso no fuera asi, se le aplicaria iguaimente el cuestionario junto con sus com- Parieros pero su protocolo no se corregirG, puesto que es muy probable que las respuestas sean inadecuadas debido a la fatta de comprensién. Cuando se recoja el cuestionario se debe revisar que el sujeto ha cumplimentado los datos de icentificacién y que ha contestado todas las preguntas. En el caso de que aiguna de ellas esté en blanco debe animarsele a contestaria. La mayor parte de los nifios de 7 a 11 afios consumen en la aplicacién de Ia prueba entre 15 20 minutos; a partir de los 12 afios la media se acorta y el tiempo de aplicacién so suele redu- Cita 10.6 15 minutos. Se ha comprobado que los sujetos deprimidos suelen consumir en Ia tarea un tiempo mayor que los de su grupo de edad. 2.2. Correccidn e interpretaci6én Lo valoracién de cada item se hace con una escala de 0 a 2 puntos. El cero corresponde a quella opcién que representa la intensidad o frecuencia de aparicién del item mds baja, el 1 corresponde a una intensidad o frecuencia media y el 2 a la mayor frecuencia e intensidad (véase el ejemplo). ‘Soy malo siempre 2 Soy malo muchas veces ‘Soy malo algunas veces o La correccién es muy sencilla, puesto que consiste en sumar las puntuaciones de los items ‘que componen cada una de las escalas. El formato autocorregible permite realizar estos cal- culos de manera répida y sencilla, Basta con desprender el original de la copia del ejemplar 10 @ INVENTARIO DE DEPRESION INFANTL ED. para tener a Ia vista tanto las respuestas del sujeto como la escala en la que punttia cada item. Se suman las puntuaciones de los items de la escala D y se traslada el resultado a la casi- lla correspondiente. Se sigue el mismo procedimiento con Ia escala A. Asu vez la suma de las puntuaciones en ambas escalas da lugar a una puntuacién total de depresién. Finalmente, las tres puntuaciones directas pueden transformarse en sus correspondientes percentiles y puntuaciones fipicas meciante la consulta de las tablas de baremos diferenciadas por edad y sexo. La determinacién de cudndo una puntuacién ha de considerarse patolégica se decide en funcién del punto de corte que determina Ia espectiicidad y Ia sensibilidad de la prueba (ver tabla 8). El punto de corte se puede utliizar tanto con poblacién general como con clinica y se ‘plica a la puntuacién global de depresion. El valor de corte més utiizado, tanto en poblacion espafiola como extranjera, es 19 (Del Barrio, 1997). En general, la puntuacién percentil 90 es incicativa de la existencia de la sintomatologia depresiva en el sujeto que Ia alcanza. A partir del percent 9 el grado de esta existencia se con- sidera severo. En las tablas de baremos se han diferenciado con distintos tonos de gtis las tres posibles cla- sificaciones que pueden establecerse: Sin sintomas de depresion. sintomatologia leve y sinto- matologia severa. Recordamos que Ia escala Autoestima evaltia en realiciad la Autoestima negativa 0 Ia falta de autoestima, por lo que son los valores elevados los preocupantes o relevantes a efectos clinicos. No obstante, la interpretacién de las puntuaciones obtenidas por cada sujeto cobran senti- do en un determinado contexto social y en una poblacién concreta. Es frecuente que las pun- tuaciones medias varien en distintos Gmbitos sociales y cutturales (ver tabla 7). Esta variacién se ha constatado en numerosas ocasiones y en distintos tipos de perturbaciones, sobre todo en lo que $2 refiere a problemas de conducta (Del Barrio et al, 2001), pero también en problemas de tipo interiorizado, como es el caso de la depresién (Del Barrio, 2001). £1. CDI puede utilzarse como instrumento de rastreo 0 screening para localizar a nifios que presentan aita sintomatologia depresiva. Si un nifio obtiene una puntuacién alta debe repetirse la aplicacion de Ia prueba. Dado que los estados emocionales de os nifios son la mayor parte de las veces transitorios, no se debe hacer un diagnéstico de depresién a partir de una Unica aplicacién de Ia prueba, sino que sera necesario repetiria en el plazo de una semana a quince lias, Si los sintomas persiston, so contrastarn estos resultados con otras fuentes 0 con la com- probacién mediante presencia de os criterios diagnésticos de depresion. Es decir, debe proce- derse a una evaluacién multimodal. Se puede utllizar también el CD! pora evaluar la eficacia de un tratamiento y Ia evoluci6n de los sujetos sometidos a una intervencién terapéutica. En este sentido analizar el conten do de los items que han obtenido la maxima puntuacién puede ayudar a planificar la inter vencion. Cuando se aplica en el entorno escolar, a menudo los responsables de los centros docentes solicitan que se suprima el item sobre suicidio. A pesar de que algunos profesionales acceden a ello no debe hacerse en ningtin caso. En primer lugar porque, si el nifio no est deprimido, pres- ta muy poca atencién a la pregunta y la contesta negativamente sin dudatlo y sin escandali- zarse. En segundo lugar, si por el contrario el nifio tiene esa idea © proyecto es imprescindible tener conocimiento de ello. Los nifios con ideas o planes de suicidio se senten aliviades cuan- do comprueban que pueden decitselo a aiguien que sabe que eso le ocurre a los nifios y que No €s algo terrible que sélo se le pasa a ellos por la cabezc. CDE Mara Kowcs 2.3. Perfiles de las escalas y de los items Las puntuaciones percentil correspondientes a cada escala (Disforia y Autoestima) y a la untuacién total de depresion pueden representarse en un griifico que proporciona el perfil de cada sujeto. También las respuestas dadas por el sujeto a cada item pueden representarse para ofrecer informacién sobre qué aspectos se dan con una intensidad de frecuencia elevada, media o baja. 122.0 CAPITULO III CARACTERISTICAS PSICOMETRICAS El presente capitulo recoge diversos estudios y andlisis levodos a cabo con poblacién no espaiiola y que dan cuenta de la calidad psicométrica del CDI. 3.1. Estudios sobre fiabilidad: consistencia interna y estabilidad temporal Consistencia interna Las caracteristicas psicométricas del CD! han sido investigadas desde el comienzo de su uso por numerosos investigadores en distintos paises y poblaciones, La mayor parte de estos traba- Jos demuestran que el instrumento es fiable. La tabla 1 contiene un resumen de estos resultados, ‘Tabla 1. RelaciGn de estudios sobre la consistencia interna del CDI Mezis 1978 Oar 0.4 084 (n) Saylor 1984 bts 073 Halsely Matson | 1964 O85 oa 1980 06, 087 (eh, O86 070 1981 0,72 (n), 088 (0) = Kovacs 1983 0,74), 087 (@) z 1986 0188 6), 0,70(6) s 1962 0.86 (n) s Tetkowitzy Tesing_| 1985 O73 = Smuckeretal._| 1986 0.89) = 0% nos = lea} Seer oe | A ee, 0.89 adolesc. _ Wierbick 1987 O67 O88V = Gharecb y Beshal | 1980 o79M e og E appari etal | ~ 1990, 087 oe O85 zs COtlendicky Yule | 1990 i = : 786 nits = Weisseta. | 1991 eee: iS Files al 701 079 = Dal Barro etal | 1999 Oat a Frigro etl. | 2001 0.20 = Figueras-Masip ota | 2001 O82 3 Del Barro etal__| 2001 082 E McGrath etl | 2002 0.85 = ‘Cassyay etal. | 2008 085 Es ‘ALBalham 2008; 085; oo ‘A= Americana: B = Biténica: ¢ = muestra clinica: n = muestra normal; @ = muestra con enfermedad fisica: V = varon: M = mujor a Q 13 CDE Mana Kovacs Estabilidad temporal EI CDI ha tenido un comportamiento muy aceptable en su estabilidad temporal, ya que dada Ia labilidad emocional intantil se hace dificil encontrar cifras altas en este campo. A con- tinuaci6n se muestra una tabla resumen (tabla 2 ) donde se recogen distintos trabajos que han dado cuenta de ello. Tabla 2. Relacién de estudios sobre la estabilidad temporal del CDI Friedman y Butler (1979) Nifios (c) ‘9-13 semanas Kazdin et al. (1983) Adolescentes (c) 6 semanas Kaslow et al. (1984) | Adolescentes (n) | 3 semanas ‘Adolescentes (n) | 1 semana Taylor (1984) ‘Adolescentes (c) | 1 semana 0.87 Adolescentes (c) | _6 semanas 0,59 0,74 3 semanas on ‘Smucker et al. (1986) 9-15 afios (n) Ot ‘A afio 0.69 2semanas 0,82 Finch et al. (1987) Adolescentes (n) 4 semanas 0,66 6 semanas 0.67 0.77 nifios™ Wierzbicki (1987) 8-14 afios (n) 1mes 0,75 madres Weiss y Weisz (1988) 8-16 afios (6) meses OBA Meyer et al. (1989) 9-13 afios: 3 semanas 0,76 tafo 0,52°** Mattison et al. (1990) 8-16 afios (s) 2afios 0,57*** 4afios 0,27* Nifios (@) 70 dias 0.62 Nelson y Poltano (1990) | “dolescentes (c) | __1 mes ose" 2 Nifios (n) 4 meses 0,54 eee en Adolescentes 4 meses 0,56 Del Barrio et al. (1999) 7-16 afios (n) mes 0,70 McGrath et al. (2002) 10-13 afios (n) 3afios 0,55 ‘AtBalham (2003) 9-17 afios (n) | 2 semanas 0,70 Figueras-Masip et al. (2001) | __ 13-18 afios (n) 3 semanas 0,81 ‘+ 1= muestra norma: c = muestra clinica: s = problemas sociales ‘Como se puede comprobar, la estabilidad temporal es muy atta para tratarse de poblacién infantil y adolescente. Por otra parte se puede advertir que en la poblacién normal las correla- clones bojan, mientras que se elevan en la poblacién clinica. También se hace patente que a medida que se distancia la toma de datos, la estabilidad, como cabe esperar, desciende. Twenge y Nolen-Hoeksema (2002), en un trabajo mediante meta-andilsis, advierten que las correlaciones medias son de -0,34 para varones y -0,58 para mujeres. El signo negative indica que en la segunda evaluacién suelen decrecer los valores. E50 explica también que las corre- laciones sean mas débiles a medida que pasa el tiempo. 4a INvENTARIO DE DeprEsiOn Inranre _ DL 3.2. Estudios de validez en otras investigaciones Existen numerosos trabajos acerca de Ia validez del CDI con muestras de diversos rangos de edad. En las fatblas 3, 4, y 6 se tecogen los principales trabajos que han obtenido adecuadas evidencias de validez concurente, citerial y de constructo. Validez concurrento Los trabajos recogicos a continuacién presentan las correlaciones halladas entre el CDI y otros instrumentos que evaitian la sintomatologia depresiva en poblacion infantil y adolescente. ‘Tabla 3. Validez concurrente entre el CDI y otros instrumentos de depresién infantil Weissman 1980 CEES Jacobsen etal 71983 PNID Saylor etal 19840 PNID Eason etal 7985. ‘CORS Lotkowitz y Tesi 1985. PNID ‘Asamow y Garison_| 1985. DSRS Rotundo y Henley | 1985 ‘cos Domenech 71988 ESDM Bartell y Reynolds | 1986 ‘cos Knight etal. 1988 ‘COS 1989 SDM Dot Barrio y Mestre bop 3 7689 BDI hareeb y Beshal ah ‘Nieminen y Matson_| 1989 RADS. 056" ‘Doménech y Polaino | 1990 ESM ‘oat RADS Shain etal. 1990 CORSR HRSD ‘Worchel ot al 7990 PND Crowley y Emerson _| 1996 RCDS 1998 RCDS el Barrio ot al. Aa Del Barro etal. 7388 EED RODS ‘Chorpita etal. 2000 RCADS Carrasco etal. 72000 PNID | Figueras-Masip ot al | __2001 RADS ost ‘Steor etal 2001 | BYi-depresin | 0.81 Nivel de Signiicactén * p < 005: ** p <0,01:** p eveanme | Gtaees Sifunenen — | creates | 12t6ane | — | 136ane | 19:-48at0e Pesinimo a - : mete seers] > == 18 a InVENTARIO DE DEPRESION INFANTIL GDR ‘Tabla 6. Validez de constructo en poblacin espafiola Ineficacia Raa 816 afios | 12-18afios | 7-16 afios ‘Anhedonia - S es Disforia 8-46afos | 12-48afos | 7-16 afios Autoestima negativa | 8-16afos | 12-18afios | 7-16 afios Soledad, Relacion . 8416 afios | 12-48afos | 7-16 afios Ajuste, Neuraticismo - = a Desamor = = = Extemalizacion es i Ss Disfunciones ae = 12-46 afios = Pesimismo 8-16 afios - - Valictez de criterio La mayor parte de los expertos considera que Ia diferencia significativa de medias entre gru- [pos deprimidos y normales constituye una prueba de Ia validez criterial del CDI, Estas diferencias las han encontrado numerosos investigadores extranjeros (Saylor et al., 1984; Carey et al, 19 Kovacs, 1983:) y esparioles (Polaino y Doménech, 1988). Sin embargo no es facil encontrar dife- rencias de medias significativas entre grupos de nifios y adolescentes deprimidos y los que sufren ‘otto tipo de trastomos tanto de tipo psicolégico como fisico (Wisniewski et al., 1988). Este dato ‘punta @ una fuerte comorbilidad de a depresion. Cassydy et al. (2003) encuentran que los puntuaciones del CDI tienen una correlacién de 0,60 con los criterios diagnésticos de depresién, de clinicos expertos. 3.3, Puntuaciones medias en otros estudios Hay que tener en cuenta que las puntuaciones medias de la prueba pueden ser variables de unas muestras a otras y es necesario atender a este dato para poder usarla con rigor. Se debe ‘tender utilzar como grupo de comparacién aquél que sea més homogéneo con el sujeto evaluado desde el punto de vista de cultura, edad y sexo. Cuando se manejan grupos grandes se deben obtener estadisticos propios y comparalos con los de Ia poblacién més afin ¢ investi- ‘gor @ qué se deben Ios diferencias, si las hublere. A continuacién se presentan diferentes datos procedentes de Investigaciones forineas y domésticas para que puedan observarse tanto los, tendencios a una cierta homogeneidad como las diferencias. DE Naru Kovacs ‘Tabla 7. Medias obtenidas en poblacién clinica y normal con diferentes rangos de edad ome | reenet | Nema [1019 [27 Tema —| te} at ects en Clinica, 10-12 11,18 Nal ro Kaxdneta | 1069 | vovinia | cto | 1600 Nodepringa ta20 ical 820 sovor | root | ponuavin | 712 | 1000 Deprimida 12,80 roundoyHeniy | soe | fm | saae | Se 7 | ravwa | ome | em | 8 | ae Sana 773 rerano Notion | 1086 | orarpatinyas | ett 770 eat 220 Gora vaz0 raxineta | 1866 | veprmea | 746 | too No epum ica i320 es ee Deprimida 23,47 remedy | 000 | atedos | ez | teat 3 vecgenycrapens | ano | Damn | oa | SE ‘copyviions | wor | Noma | 135 | 798 Keisni——| 7661 | Wma Gania)_[ 338 —| a0 Devine 1430 Prob condta iam sandeseta. | tonz | Prbsicontita | 7.4 | 1270 omals 3 Mestre et al. 1992 Normal 14-15, EY ‘oro Dad 72—| Gina —| “ase |a0 ‘eet | 8 | Noma | rar 68 DeBus sa 1998 | — Normal —| e-18 | — 10 waar carasooeta. | 2000 | noma | za | Tar Tiassa —| “a0 | Nomar — [isis] Buse tal [aot [Wem —[ “aot | a0 Figaro ata —|— 2001 | Naat | 89 70,2 Sia yavend | 2001 [Normal] “aos eo veisanocetar | 201 | noma | tras | vas 20 a INVENTARIO DE DEPRESION INraNTIL — CY. En lineas generales, como cabria esperar, se puede comprobar que la poblacién clinica Gicanza puntuaciones medias mds elevacias que las de la poblacién normal y que las muestias compuestas por sujetos aclolescentes tienen una puntuacién superior a la de muestras infantiles. Cuando se comparan los diferentes sexos, las chicas tienden a presentar medias més alas. Estos datos aparecen consistenterente en las investigaciones sobre el tema tanto en poblacién espajiola como anglosajona (Del Baro, 1997). Twenge y Nolen-Hoeksema (2002), mediante el meto-cnéilsis de numierosos Investigaciones, han detectado lo mismo: las puntuaciones medias de los chicos permanecen constantes a lo largo del tiempo mientras que a partir de los 12 artos los de las chicas se elevan. En este mismo estudio no aparecen diferencias entre medias de suje- fos pertenecientes a diferentes clases socioles y si puntuaciones més alfas entre hispanos. En un, estudio sobre trabajos de DI mediante meta-andilsis se ha comprobado que sistematicamente los puntuaciones medias aumentan en los sujetos de mds edad y que esas diferencias se deben fundamentaimente a la elevacién de las puntuaciones en ia muestra de chicas (Iwenge y Nolen-Hoeksera, 2002) 3.4, Punto de corte ‘Como @s sabido, la colocacién del punto de corte es esencial para el dlagnéstico de sinto- matologia depresiva, Su ubicacién en una determinada puntuacién directa se basa en un pro- blema de equliprio: si se pone un punto de corte muy alto se obtendrén gran cantidad de falsos negatives y si por el contrario se baja {a cifta se obtendrin muchos falsos positives. La mayor arte de los clinicos resuelven este problema de una manera empirica moviendo el punto de ‘corte y comprobando cud! es aquél que produce unos porcentajes de error menos importan- tes. Kovacs (1992) presenta un estudio donde se oprecia la diferencia entre falsos negatives y {alsos posttivos usando diferentes puntos de corte (véase la tabla 8). ‘Tabla 8. Resultados procedentes del estudio de Kovacs (1992) sobre especificidad y sensibilidad |Falsos negatives, 3,75% /erdadoros postvos, 5,87% Verdadoros negatvos, 52.00% | Falsos postvos, 38,14% 10 7 Tralsosnegatios,4.21% — [Verdaderospostvos, 5.30% Werdaderos nepatvos, 7.57% | Fatos postvos, 92,80% zs Falaos negatives, 4.95% _ [Verdederos postas, 454% WVerdadoos negates, 629% | Fasos poses, 28,14% a Faleosnegavos, 6.71% _[verdaderospoitvos, 3.60% Verdaderos negatvos, 65.23% | Falos postvos, 24.50% Falos negatvos, 614% —_|Verdaderos postivos, 343% a -Verdaderos negativos, 68,29% _|-Falsos positivos, 22.14% = Fatsos nogatvos, 657% verdadero pstvs, 00% verdaderos negatives, 71.09% | Falsos postivos, 1.50% a Fatos negaos, 700% __Verdader posites, 2.57% erdadars negates, 73.68% | Falsos poss, 1670% 7m Flkos negatvos, 7.20% _ [Verdadereapoavos, 229% verdaderos negatives, 75.57% | Falsos posiivos, 14,85% Fa Face negates, 764% — _Verdadere psivos, 155% erdaeros negatives, 77.86% | Falsos posivos, 12.57% Falos nogatvos, 7.50% __[Verdaders posivos, 108% aa -Verdaderos negativos, 79,93% | Falsos positivos, 10,50% ref EDI Manu Kovacs Como se puede comprobar en Ia tabla 8, a medida que se eleva el punto de corte apare- ce un porcentaje mayor de verdaderos negatives y disminuye el numero de falsos positives; al mismo tiempo aumentan los falsos negativos y disminuyen los verdaderos positives, aunque en menor proporci6n. El punto de corte 19 produce el porcentaje mas alto de verdaderos negatl- vos y el més bajo de falsos positives: por ello la mayor parte de los autores se ha decantaco por utllzar este valor. Ast, con un punto de corte de 19 aparece un porcentale de deprimidos del 10% en una muestra de poblacién normal con edad comprendida entre 10 y 12 afos (Doerfler et al, 1988). Lo mismo encontrames en el frabojo de Smucker et al. (1986) que utiiza también el valor 19 como punto de corte y por debajo de él se ubica el 90% de los suletos de una muestra de 1.200 entre 15 y 18 afios. Hodges (1990) encuentra una especificidad del 84% y una sensibilidad del 54% utilzando un punto de corte de 19. Sise baja el punto de corte a 12a especificidad desclende al 57,6% y la sensiblidad sube a 61,2% (Kazdin et al., 1986). También usando el punto de corte 12 se puede discriminar entre depresién y no depresion en el 88% de los sujetos afectados (Lobovits y Handi, 1985). Asarnow y Carlson (1985). con un punto de corte de 15 y en una poblacién cini- ca de nifios entre 6 y 7 afios, encontraron una especificidad del 91% y una sensibilidad del 54%, ‘aunque se tratolba de una muestra de s6lo 13 sujetos. Cassidy et al. recomiendan la utilzacion de un punto de corte de 20 en poblacién clinica. Kazdin (1989) encuentra que un 51.6% de los nifios que cumpien los criterios de depresion del DSM-I punttian por encima de 19 en el CDI. Worchel et al. (1990) han encontrado que con un punto de corte de 11, un 8% de una muestra do niios de 9°a 13 afios. pertenecientes a la poblacién normal, fueron identificados como depresivos y usando un punto de corte de 19 el porcentaje descendia a un 2%. Naturalmente el punto de corte puede ser modificado en funcién de los objetivos de! eva- luador. En un estudio epidemiolégico se tiende a obtener el menor nmero posible de falsos Positivos, mientras que en una pobiacién clinica interesa obtener el menor nmero posible de falsos negativos. La incidencia de Ia depresién es variable segtin el sexo, la edad y el ipo de poblacién estu- diada, En poblacién normal espariola Ia incidencia se estima entre un 8 y un 13% (Del Bario, 2001). 20a a CAPITULO IV ADAPTACION ESPANOLA 4.1. Descripciédn de la muestra Los andilisis contenidos en este capitulo se han llevado a cabo sobre una muestra extensa procedente de diversas comunidades, seleccionada siguiendo un métgdo de conglomerados NO puro, puesto que algunos colegios rechazaron tomar parte en Ia investigacién. La muestra ha sido evaluada en stuccién de aula por psicéloges y en presencia de los maes- tos. Muestra Esta compuesta por 7.759 sujetos, 3.723 mujeres (48%) y 4.031 varones (62%) con edades ‘comprendidas entre 7 y 15 aiios, con una media de edad de 11,03 aos y una desviacién tp ca de 2,34, La tabla 9 oftece una desctipcién mas detallada por sexo y edad. ‘Tabla 9. Descripcién de la muestra por sexo y edad T 143_| 37.4 | 239 | 626 | 382 [ 49 8 526 | 546 | 487 | 454 | 963 | 12,4 9 598 | 539 | 511 | 461 | 1409 | 14,9 10 364 | 484 | 609 | 519 | 1.173 | 15,1 iW 350 | 558 | 204 | 442 | e439 | 83 2 aaT_| 564 | 344 | 434 | 792 | 10,2 13 oa | 476 | 676 | 524 | 1.201 | 166 4 458_[ 53.9 | 390 | 459 | @49 | 10,9 15 ai_[ 683 | 221 [| 415 | 533 | 69 La clase socicl de la muestra se ha obtenido a partir del Indice de Hollinsghead (Holinsghead, 1978) colculadio a partir del nivel de estudios y el tipo de ocupacién de los padres, La distiow- ccién de la muestra es la habitual en la poblacién espafiola, en la que frecuentemente aparece la clase social 5 levemente menos representada que la 4. La hipétesis explicativa de este fend- meno es que, probablemente, la gente dice tener terminads sus estudlios secundarlos cuando en realidad no es asi. CDE Manu Kovacs ‘Tabla 10. Diferencias de medias entre los niveles de clase social (ANOVA). Descriptivos (media y desviacién t{pica) de cada uno de los niveles del indice de Hollingshead 1 152 967 573047 2 11 992 579 042 4 3 376-1035 584 0,390 1.798 3,632 0,006 54" GDITOTAL | 4 588-998-561 0,23 1.802 5 496 10.63 6,96 0,29 Total 1.803 10~~—«5.92_—0.14 1 162 376 3,19 0,26 2 181 419 339 025 4 3 376. « «395 3.53 0,18 1.799 1,494 0,201 DISFORIA |g. gee, 398 3.87" - 0.14 1.803 ns, 5496 4363.63 0.16 Total 1.604408 3.46 0,008 1 182 4,93 308 0,25 2° "481 462° 313” 023 4 3 376 «540 3.04 0,16 1.799 6,72 0,001 3a" AUTOESTIMA) 4 588485305 0,13 1.803 5a" 5497535341015 Total 1.804499 3,18 0,07 * Significativo p<0.01 Valores de Ia variable clase social: 1 Clase social muy alta; 2 CS aita, 3 CS media: 4 CS boja: 5CSmuy boja Estos resultados indican una leve subida de la media en clases sociales deprimidas, Destacan las diferencias en la puntuacién total y en la escala de Autoestima. En el primer caso las dife- rencias vienen marcadas entre clases sociales bajas y muy bojas (Scheffé, 54; p = 0.014) y en. el segundo caso entre clases media y baja (Scheffé 3:4; p = 0.002) y entre baja y muy baja Gcheffé, 54 p = 0.002). En lineas generales, las Investigaciones no encuentran diferencias de niveles de depresién en relacién con la clase social o las encuentran en la misma direccién que se muestra aqui. En estas ‘edades o en edades mds tempranas no suelen oparecer diferencias y si en la adolescencia, |o que apunta a que los niios no perciben la clase social, posiblemente, hasta llegar a la adoles- cencia. En la tabla 11 se aprecian las diferencias de medias por grupos de edad. Sise compa- ran las medias en cada uno de los grupos se aprecia la interaccién entre clase social y edad tanto en la escaia 1 & = 2.62: p = 007; gil= 8) como en la escala 2 €F = 2.80: p = 0,004 gil. = 8). Mientras que en los sujetos de siete afios s6lo aparecen diferencias entre la clase social alta y baja en Disforia, a partir de esta edad (9-10 aitos y 11-15 afios) estas diferencias se hacen exten- sibles al total de la sintomatologia depresiva y a la escala de Autoestima: en cambio plerden la significacién para Disforia. Es destacable en el grupo de 9-10 afios que los sujetos pertenecien- tes a clases sociales muy altas presentan peor autoestima que los sujetos de clase boja. Los dates en general, tal y como recoge [a literatura, muestran que las clases sociales mas desfavorecidas son las que presentan mayores niveles de sintomatologia depresiva, pero esta diferencia entre clases sociales es mucho més clara en los nifios de mas edad, 240 (Te INVENTARIO. DE DEPRESION INFANTIL Tabla 11. Diferencias de medias entre los niveles de clase social (ANOVA) en cada grupo de edad eS 1 47998 532, o77 2 7 j0at 555 Gk Teetos | 3 125 | 8A7 804 OMB STB 4 48860 Seo as St sia 970 590 04s, Totel 562843561 023 1 ‘91 926,09 063 2 far? Mega ene! Aegethe Ve s10afos | 3 178 104000802008 OMI 435908 54803008 5220 10706540. Tors 9009.87 6.97 020 + a 2 ns ey tisatos | 3731488 5271 322mm 4 i tat sso a7 5103120563802 Total 328 11,305.81 0.2 ae ee emnoren | 1 a 4sz 328 oar 2 7 48360 Toons | 3 125 «353-289 OZ5 5574.08.08 2 at 4 4833229802888 ze Ba 3288 Tol___662__ 3903.18 0.13 7 ‘91 3403.98 032 20) (SSE Sete Aare Lasts 4 soos | 3 176 «407 «3.0000 kts 4 318 43735902008 50a 395 028, Tost 909420 3.68 0.12 7 4399 354 098 2 4 232s teisatos | 373 43k 3390s T ns 4 tm 370308 ogra 54a aust Total 328405 018 1 a7 470 264038 2 70 427-303 ss Tears | 3 1 454 278025 57st ons 4 48 430, 2080288 5459308 03 Tol 662 4452.99 0,12 7 915143398035 2 rast 3s ost aa e0etos | 3 17854 T0388 001 at 4 315397283808 as 5052338 Tous 909 479 3.168___0.10 1 4429273073 2 “4 42st stesatos | 3 7 ger 2m om a8, inte) a 4 ee 30s oz? ser 51036335 st Toul s28 640347017 1s =no significative "Sig, p<0.01 @ 25 CDI Mara Kowcs 4.2. Descriptivos por sexo y edad: comparaci6n de medias entre grupos Se obtuvieron las diferencias por edad entre cada uno de los grupos a través de Ia T de Student a fin de poder obtener unos baremos ajustados. El estudio de las medias entre cada uno de los grupos de edad con los restantes mostré que los grupos de edad se agrupan en tres nive- es corespondientes a 7-8 afios, 9-10 afios y 11-15 afos. En la tabla 12 se presentan las dlferen- ‘clas por sexo en cada uno de los grupos de edad y en la tabla 13 las diferencias por sexo en el Conjunto de la muestra, ‘Tabla 12. Diferencia de medias entre grupos de edad. Descriptivos (media y desviacién tipica) por sexo y edad en la puntuacién total del CDI y sus escalas CDI TOTAL panos | 669 969 605 | 676 931 5.45 | 0,31 1343 1.210ns s4oatos | 1.159 993 638 | 1.117 1096 569 | 0.25 2274 -169ns 11-48 afos | 2.152 11,50 6,03 | 1.893 12,52 020 4.043 5,19 DISFORIA 7Banos | 669 396 348 | 676 3,78 371 | 0,18 1.343 1,009ns S40atos | 1.159 398 369 | 1.117 496 3,56 | 0,15 2275 2.46" 11-48 anos | 2.152 392 3,72 | 1.893 4,50 4,02 | 0,12 4.055 4,74" ‘RUTOESTIMA Teanos | 669 538 324 | 676 516 3.01 | 0,17 1.343 1,272ns at0atos | 1.159 563 342 | 1.117 571 322 | 014 2275 -0,57ns 1148 afos | 2.152 7,26 3,19 | 1.803 7,71 3,20 | 010 4057-449" * Signficaci6n p=0.05: ** p=0,001; nse no significative Como se aprecia en Ia tabla 12, los resultacios muestran que las mediias suben a medida que umenta Ia edad y sin embargo las desviaciones tipicas son més variables en las mujeres que en los varones. Como se advierte, Ia sintomatologia depresiva difiere significativamente entre nifios y nifias a partir de los 10 afios. Diferencias por sexo Si se consideran las diferencias por sexo en el conjunto de la muestra, se observa que tanto en la puntuacién total como en las dos escalas las nifias punttian significativamente mas alto que los nifios (ver tabla 13). ‘Tabla 13. Diferencia de medias entre sexos. Descriptivos (media y desviaci6n tipica) para cada sexo en la puntuacién total del CDI y sus factores Nios 3991 10,74 6,19 COITOTAL'!| snes SRT fon (orzo O28 eFSHD c SBspony, 0001 Nios 3998 3,95 3,68 DISFORIA |“Nwne ayos. aes” pare ae ee mee COP Nios 4.001647 3,38 AUTOESTIMA| Nines 3702 es ggg, O07 7600-218 (0020 % O INVENTARIO DE DepRESION INFANT CDE Estos resultados muestran que, como es habitual, las puntuaciones medias de las chicas son mds elevadias que las de los chicos en Ia escaia total y esto se mantiene también consideran- do las dos escalas por separado. Diferencias por edad ‘Se han considerado los tres rangos de edad que en anéisis previos han mostrado diferencics. ‘Como se puede advertir, Ia media aumenta a medida que avanza la edad, tanto en la escala total como en Disfotia y Autoestima. Este dato es también coherente con fa literatura proce- dente de distintos paises y culturas. Por otro lado en las chicas la subida de sintomas depresives en relaci6n con la edad es més intensa. ‘Tabla 14. Diferencia de medias por edad. Media y. desviacién tipica en cada grupo de edad (ANOVA) Gi 1345 9,50 576 0,160 G2 2276 1014605. 0,190 «2 114,828 0.0001 es ea 4.049 11,98 6,25 _0,009_7.667 Total 7.670 11,00 6,20 0,007_—7.669 Gi 1453.87 333 0,009 G2 2276 4,17 3,63 0,007 2 4,015 0,018 DISFORIA G3 4.049 4,19 3,87 0,006 += 7.680 Total 7.670 4,13 371 0,004 7.682 Gt 1.345 5,27 3,13 0,008 G2 2.276 «5,67 3,32 0,006 2 355,248 0,0001 AUTOESTIMA G3 4.049 747 3,20 0,005 7.682 Total 7.670 6,55 3,37 0,003 7.684 *G1=7-8 ofios: G2 = 9-10 afios; 63 = 11-15 aftos + 4.3, Andlisis factorial exploratorio Para Ia extraccién de factores de la escalia se lev @ cabo un anélsis factorial exploratorio. Elmétodo de extraccién utilizado fue el de componentes principales y rotacién oblicua Promax con Kaiser, La prueba de adecuacién muestral Kelser-Meyer-Olkin (KMO =0.878) y el Test de Esfericidad de Barlett (Chi-cuadrado= 27945,986; g.l= 351; p 0,001) mostraron valores adecuados. ‘Como puede verse en el grafico de sedimentacién (figura 1), cinco componentes presenta- ron autovalores mayores que | pero se observa ung mayor diferenciacién entre el primero y los. restantes; por ello, y de acuerdo con el andiisis sustantivo de los factores, se han extraido dos dimensiones ademas de la puntuccién total. EI autovalor para el factor 1 fue de 471 y para el factor 2 de 1,72. Los porcentajes de varianza explicada respectivamente fueron del 17.47 y 6,38%. En Ia tabla 15 se recoge la descripcién de los items y las saturaciones de cada uno de ellos en los factores extraidos. SDE Nana Kowcs Figura 1. Gréfico de sedimentacién Autovalor ee) oe 6 en ee ‘Numero de components ‘Tabla 15. Saturaciones de los items en cada uno de los factores extrafdos. Autovalores y porcentaje de varianza explicada lem? Mo odio 03360, Trem 10 Tengo ganas de lorar todos os as 0.236 Tom25 Nadie me quire 025 Trem Soy malo siempre 0.085 Tiem 21 Nunca me divieo enol colopio 0287 Trem 22 No tengo amigos 0,082 Trem 8 Todas los cosas malas son capa ia 0425 Trem 20 Nunca me siento solo oats Trem 27 Me polo siempre 0.105 rom Quiero matarme 0.228 Trem 16 Todas Tas noches me cvesta doxmirme 0308 Tiem 16 La mayoria des dias no tengo ganas de comer O21 Trem 1 Estoy ste siempre 0.185 Them 12 No quero en absoluto star con la gore 0,186 Tiom 17 Estoy cansado siempre 0,190 Trem 24 Nunca podié ser tan bueno como oo niios 0,802 Trem 2 Nua me saldré nada bien 0,504 [Trem25 evo muy malas asignaturas que ies levabarmuybin _0z25_—0s81 | Them Todo hago mal 0.202 0,536 Thom 15 Siempre mo cuosta ponorme a hacer los debores 0,108 0.522 Trem 13 Me cuesta decdime 0238 057 Them14 Soy foo o fea 0338 0455 Trem26 Nunca hago lo que me dicen 0.197 0.403 Trem 71_Las cosas me preocupan siempre 0.308 0,362 Trem Estoy seguro de quo me van a ocurt cosas torbles 0,100 0.322 Thom 19 Siempre me preocupa el door yi enfermedad os aa Them Nada me divi 0.208 oat [Autovalores ani Te Varanza Expicada 1141 638 InvenTaRio De DepResiOn Inranmi CDE Se excluyeron las saturaciones por debojo de 0,20 en cada uno de los factores y los items que, ‘cargan en dos factores se mantuvieron sélo en aquél en el que alcanzan més peso. 15 items cargaron en el primer factor y 11 en el segundo. Los pesos apatecen ordenados de mayor a menor. Por el Contenido de los items, claramente se advierte que el primer factor es de Disforia y el segundo de baja autoestima e ineficacia. La corelaci6n entre componentes fue de 0,449 y Ia correlacién entre factores 0,913, lo que confirma Ia relevancia teérica de los factores y Ia robustez de la consistencia interna del instru- mento. 4.4. Andlisis de iterns Elandliss de items se detail en la tabla 16. La media de los items oscilé entre 0,12 y 0,94 y la desviacién tipica entre 0,30 y 0,76, La discriminacién media de los items fue aceptable (0,33) y ningin item contriouyé a restar fiabildad al conjunto de la escala, Tanto los indices de asimetria como de curtosis estandarizados estuvieron incluidos on ol intervalo (- 2, 2) propios de una distr bbucién normal. La correlacién media entre los items fue de 0,13. Los valores oscilaron entre 0,07 yoai Tabla 16. Media, desviacién tipica, asimetria, curtosis, diseriminacién y fiabilidad en cada uno de los elementos de Ia eseala 0,12 0,36 1,08 1,65 0.27 0.66 0.54 “0,01 “0.14 0,32 0,24 0.45) 0.55 0,28 0,36) 0.31 0.48 0.35) 0,06 0,20 0,17 0.45) 0,96) 1,30) 0,30) 0.55 0.59 0.19 “0.10 0.19 0,22 0.48 0.48 0.18 0.49 0,34 0.57 073 067 0,40 Og 027 0.48 Ost 022 Ost T)_ 0.15 0.48 447 1,94 O44 i) 0.55 O74 0,30) -0,07 0,32 a 0,13 0.37 1,02 7,50, 0.25 0.67 0.58) 0,12 “0.12 0.34 ej 057 0,62 0.21 -0,09 0,36 E07 076 0.14 0,20 0,28 fe 0.54 0,72 0,32 -0,70 0,36 Ria 0,25 0,53 0,69 0,55 0,28 18 MY 072 0,35. -0,05 0,30 19° EO O75 0,02 0.21 0.12 Eg 0,33 0.53 0.46 0.14 0.47 Fg] 0.35 0.57 0,40 0.16 0.37 Bay 0,36 0,52 0,50 0,21 0.24 Ey 0,52 0,69) 0.34 “0,04 0.35 0.65 0.65 o.f7 “0.11 0.43 25 Ya 0,49) 0,82 0,89) 0.43 ci _ 0.45 0.56 0,26 0,60 0,28 Ea) 0.17 oat 0.40 0,50 0.26 GDL Nana Kovacs 4.5. Fiabilidad de la prueba y descriptivos de las escalas La fiaiblidad obtenida mediante el alfa de Cronbach es de 0.80 y Ia obtenida mediante el método de las dos mitades es de 0.79, ciftas altas en una poblacién infantil y semejantes a las ‘obtenidas por otros investigadores como puede comprobarse en la literatura citada anterior mente. Un resumen de [a fiablidad de las escalas y algunos indicadores descriptivos de las mis- mas se recogen en la tabla 17, Flabilidiad test-retest Respecto de la puntuacién total obtenemos un valor 0,38 con un intervalo de dos semanas, ligeramente inferior para el factor 1 (0.35) y ligeramente superior para el factor 2 (0,43). Los valo- tes obtenidos no son altos pero es lo habitual en muestras no clinicas como es el caso que nos ‘ocupa (ver tabla 17). ‘Tabla 17. Descriptivos de las escalas y fiabilidad Media 4,13 11 Dt 3,72 3.37 62 Curtosis 4 0,04 0,19 Asimetria 0.48 0,06 0,29 Ft 0,98 0,96 1 Discriminacion media 0,33 0,32 0,32 Alfa de Cronbach 0.751 0,66 0,799 Dos mitades de Guttman 0,699 0,582 0.78 Testretest 0,352 0.435 0,383 4.6. Evidencias de validez 4.6.1. Validez de constructo El estudio de Ia valicez de constructo se ha realizado a través del estudio de relaciones entre medidas y el andlisis factorial confimatorio de la escala. Relaciones entre medidas La validez de constructo se ha obtenido mediante las correlaciones de Pearson entre distin- tas medidas recogidas en Ia tabia 18. Las variables relacionadas con el constructo de la depre- sién ampliamente documentadas en Ia literatura se han evaluado a través de la Escala de Temperamento Revisada (DOTS-R) de Windle y Lemer (Windle y Lemer, 1986; Windle, Hooker, Lenerz, East, Lerner y Lemer, 1986); el cuestionario de Personalidad de los Cinco Grandes para nifios (BFQ-N) (Barbaraneli, Caprara y Rabasca, 1998; Barbaranell, Caprara, Rabasca y Pastoreli, 2003); la Escala de Autoeficacia Percibida (Caprara, Pastoreli, Barbaranelli y Bandura, 1997, Adaptacién espaiola, Carrasco y Del Barrio, 2002); la Escala de Agresividad Fisica y Vertoal (AFV) (Caprara y Pastorell, 1993; Adaptaci6n espafola de Del Barrio, Moreno y Lopez, 2001) y el Inventatio de Ira Estado Rasgo (STAXI-N) (Del Barrio, Spiellberger y Moscoso, 1998: Del Barrio, Aluja y Spielberguer, 2003). 30 @ InvenTaRio pe DepresiOn INFANT — CD. ‘Tabla 18. Correlaciones de Pearson entre diversas medidas de temperamento, personalidad, autoeficacia, ira y agresividad JTEMPERAMENTO Adaptabilidad Aproximacion Baja actividad-suefio Felicidad Inactividad general Persistencia Ritmicidad Facilidad temperamental PERSONALIDAD Conciencia Extraversion Apertura Inestabilidad Cordialidad |AUTOEFICACIA Global ‘Académica Social Autorregulatoria RA Ira Estado Global Ira Estado Ext, Ira Estado Int. Ira Rasgo Global Ira Rasgo Ext. Ira Rasgo Int |AGRESIVIDAD * Nivel de significacion p < 0,05; ** Nivel de significacion p < 0,01 Los resultados muestran que los nifios temperamentalmente més dificlles tienen mayores pun- tuaciones en depresién, especialmente cuando se trata de caracteristicas temperamentales rela~ clonadas con la adaptabiidad y la persistencia en la atenci6n, En cuanto a la estructura de 1a personalidad, se advierte que todas las dimensiones correlacionan negativamente con la depre- i6n, excepto [a "inestabilidad emocionat’, cuya correlacién es positiva y de mayor valor absolut que las restontes. En lo tocante a "Autoeficacia”, como era previsible, las distintas escalas correla- clonan negativamente con la depresién, La agresion correlaciona posilivamente con todas las escalas del CDI y otto tanto ocurre con las puntuaciones de ira, que correlacionan posttivamen- te, lo cual da muestras de la coherencia de constructo basada en la emocionalidad negativa como néicleo compartido del Conjunto de estas medias. Todos estos datos muestran una com- pacta validez de constructo y guardian una estrecha relacién con los datos que se han obtenido en otras investigaciones, muchos de ellas recogicas en los cuadros de validez precedents. Qs CDR Manu Kovacs Andilisis contirmatorio: Evaluacién de la validez factorial Se levé a cabo un andiss factorial confimatorio sobre Ia estructura factorial obtenida ini- clalmente por andlisis exploratorio (ver figura 2). Ambos andlisis pretenden dar cuenta de la