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El ambiente de misterio contribuye al estremeci miento general de los cuerpos: una hoguera, un hogar o chimenea en didos, una fuente 0 un arroyo, segin Jas épocas del ano y el pais, Silencio y Yor del narrador... Todos estén pen- dientes de sus labios, las palabras caen pausadamente, después se agi- tan como la misma persona que las, encadena; ésta vivifica a sus persona- Jes, los proyecta hacia el pubblico y lo emociona. El narrador y sus oyentes han salido por compleio de la vida consuetudinaria y vulgar, logrando el objetivo que se perseguia, Es.un largo momento de tranguilidad y de paz en cuanto a los problemas de todos los dias, no en cuanto a la accién misma del cuento, que aporta nuevas emo- ciones y nuevas. inguietudes. Que porta sorpresas inexistentes durante el transcurso de los dias normales. Ante los oyentes ~que, mis que oye: tes, son participes- pasan personajes Y episodios encarnando por un tiem- polos ideales de valentfa, de nobleza, de riqueza, de fantasia y amor, 0 afan de aventura y el deseo de salir fuera de uno mismo que todos lleva- mes soterrados. La creencia del pectador de que existe un mundo, ex- terior al suyo, donde se dan todas es- tas cosas, hace posible, a sus ojos y a Escuchar una raraciin, doarso ‘Sedo pore! poder magico de las Palabras, ha sido Surante sgios uno de is mayores: entretnimientos 1 todo tipo. { sociedades, tanto {elas mas cutas ‘yrefinadas como Ge as uraos y do mas leta evolucén. (zquierda, miniatura Ge Historia de los lamores de Yusut y Zuo, Boloteca Naceona, Derecha, naradora sudafncana } su ilusién, que le ocurran a é! mismo algin d Se debe narrar con absoluta serie- dad, tomando ta narracion como una obra de arte en la que nada puede ser cambiado ni degradado. Tanto el na- rrador aficionado, que narra en fami- un grupo de amigosode tura, como el narrador profesional, que lo hace creando un teatro primiti- Vo. procuran conservar con el miixi- mo cuidado todos los detalles de la historia que despliegan ante su publi co. El narrador dice unas frases este- reotipadas, que abren y cierran la na- rracion 4, y lo que cuenta entre estas frases debe ser fiel a lo que él recibio de sus maestros, incluso si suma una historia a otra formando cadenas de narraciones. Fuera del caso de los contadores profesionales, cuya forma de contar y 5/La magia Lanarracién maravillosa es, en si mis ‘ma, la expresidn de un acontecer mi- gico. Una expresion en la que el rito ha desaparecido practicamente, pero en la que queda el contenido mas 0 menos completo y transformado en li teratura; y, de literatura, en folklor como ya hemos dicho «2. Para el pensamiento magico, para la magia en general, de cualquier cul- tura y de cualquier época, todo lo que existe en el Universo, incluidos noso- {ros mismos, los dioses y hasta el ulti- mo de los elementos, no son sino dife- rentes aspectos 0 formas de una mis- ma realidad. En cierto modo, ocurre como en lafisicasubatomica moderna (la llamada «fisica atémica de altas cenergfas»), en la que las particulas su- batomicas, que lo componen todo. se oa ies Soon muestran como particulas 0 como on- das, Se produce ast un concepto del Universo segiin el cual éste es el resul- tado de las interconexiones: un mun- do que es como un tejido, en donde las relaciones de todo tipo se combi- nan y se alternan, determinando su dibujo y su textura. Un acontecimien- to que se produzea en cualquier parte del tejido dindmico repercute inmé diatamente en todas las demas parte yaala inversa, Este es el principio cli- Encasi todas Es revelador que las vieja eliones —_actualmente la magia los dlases no san las cencias lnmorales de por si, __experimentales mas sino que renvevan ‘avanzadas estén ‘lelcamente sus Comenzando a las ao fargo cencontrarse en una ‘de periods do ‘plataorma comin. tempo generaimente (Estructura atémica ‘muylarges. ‘dal aimidén,) Lamagia acta (Consuitorio magico. ‘enun presente Mosaico romane, ‘continuo en elque Museo de Napoles.) ‘conflyen el pasado yer futur. sico y conocido de la magia de que lo menor es igual a lo mayor. y al revés. El mago actiia sobre una pequenisima parte del Universo, la cance, pero al hacerlo esta se que su actuacién vaa repercutir auto- maticamente en el resto, o en la parte gue elie interes Es como si rase le un hilo de la trama sabiendo qué efectos producira en el resto del teji- do, Por eso el mago de los cuentos es capaz de transformar unas cosas en otras y de crear, aparentemente, ob- jetos de la nada, No se trata de ilusio- nismo ni de fendmenos hipnsticos, sino de operaciones sobre una textura que se rest a ransformacion ero el mago de los cuentos debe lle- var a cabo estas operaciones de una _ conociendo los modos 16 7/El paisaje La narracién maravillosa, en si, ape nas tiene paisaje real. Es un relato de forma directa, en el que el paisaje lo constituyen, mas que nada, los pro- pios paisajes y el hecho mismo que el relato trata de transmitir. En el caso en que este hecho -esta ensefian: necesite el desarrollo «filmicor de tuna serie consecutiva de secuencias, como puede ocurrir en los cuentos de Viaje ! 0 de fuga 4, entonces el p: saje si aparece, pero integrado en la accién y en el mensaje. Otro tipo de paisaje que puede darse, mas deserip- tivo y detenido, es fruto principal- mente del paso de este relato, origina- jamente oral, a la literatura escrita, 0 el resultado de los afiadidos impues tos por la brillantez interpretativa del narrador profesional Los personajes principales consti: tuyen el paisaje central, ef nudo y el objeto de la narracion; sin embargo, los personajes complementarios, adi cionados en cierto modo al nudo de la narracion para darle mayor verosimi litud y puntos de anclaje en la reali- dad que se pretende contar, forman tuna especie de marco que puede ser considerado como paisaje, Cabe pre intarse, desde luego, hasta qué pun- to estos tiltimos personajes. no son sino afiadidos posteriores; si bien, en bastantes casos, mas parece tratarse de antiguas figuras, principales, que perdieron su finalidad y su entidad primera en la narraci6n. Los persona- Jes secundarios son, igualmente, el fondo sobre el que se recortan los hé- roes humanos y los personajes ex- trahumanos; contribuyen a definirlos mejor y los sitéan en un determinado entorno, En términos muy generales, pode mos decir que este paisaje humano es profundo, deserito con rasgos breves pero fuertes, caricaturizado en mu- chas ocasiones. En su contenido re- altan afanes, ilusiones, alegrfas 0 pe- nas idénticos a los que habitan en los mismos narradores 0 en cualquiera de sus oyentes. Aquellos los persona- jes- viven su vida real y la aparicion de lo fantastico se mueve por encima de ellos, tocdndoles apenas. Nos sir- vende encuadre porque la mayor pi te de ellos reflejan, a veces de modo muy exacto, los diferentes caracteres, psicologias y etnias de las gentes que creado fa narracion o que la estan transmitiendo en este momento. Su color local es muy marcado. Son personajes secundarios fre- cuentes los jefes, reyes y sultanes, que Pueblos abandonadas Imisterosamenie Ymontanas abruptas ‘on des de os: fesconaros favoritos ‘nas naraciones ‘maravilosas. Los primeros, como hue Se! pasado do! hombre, ylos ‘segundos, como horzonte reploto de aicutades ‘que ls pretagonistas Gel relatodeben ‘superar para cumpir aparecen como padres 0 como opo nentes del héroe; el monarea a lo oriental, rodeado de una corte fastuo sa, despatico y caprichoso; o el pe quefto jefe, cabeza de tribu, al que s califica de rey, pero que suele ser ur tipo escueto y duro con el mismo esta tus que sus stbditos o poco mis. Y ON 8/Los cuentos de desbroce Conforme el hombre se ha ido exten- diendo por li superficie de la Tierra ha ido ocupiando los puntos de agua tas Tlanuras fertiles. fos bosques que podia transformar en terreno de cult Voy. cn definitiva, todas laszonas ap. tas para vivir, En todas estas ocups. iones y expansiones el hombre hate nico que luchar contra el suelo mismo para conseguir hacerlo fértil y habi- tarlo, Yen esta humanizacién de la Elcombate del ‘yeonsituye hombre contra a! elmotivo central Bosueha nsprado — enforno alque buena parte dela pica agricola Se organizan los cuentos de desbroce. Robin, el Buen Chico ‘Shakespeare y, varios siglos despues, 50 compatriota Kipling sacan a la luz el ppersonaje de Puck ef Duende, llamado fambien Robin el Bueno o el Duende del Hogar. A dees de Kipling, Puck es un su- perviviente del «Pueblo de las Colinas BiSea, delas hadas ylos gnomos que an: tiguamente, poblaban las campinas in {lesas. ¥ Shakespeare nos detine, con stas palabras, al personaje: «..Sois fese duende mabgno ¥ sto que aman Fiobin el Buen Chico. No sols ese que fasusta alas mozas de aldea, que espu: mma la leche, enveda en ol molino de mano y, haciendo vanos fod0s 10s es- ferzos del ama de casa, impide que la manteca se cule, y, olfas veces, que fermente la cerveza? ¢No extravidis a lose vjnpoianocho sree dos tierra ha dbido disputar el suelo a los imales y a losinsectos que lo pobla than antes de su venila, La vegetacion frondosa, los huccos de las piedras y fas anfractuosidades de las roca, gua misma enrevesada con plantas. y ia'selva, cubren, tapan y contienen tuna serie de_ animales” pululantes: Uentro de estos tertenos el hombre debe ir creando cl suyo propioaEs Gvidente que de esta largutsima histo. ria han surgido una serie de relatos.en Tos quese narra el eneuentro del hom tbre con los primitivos habitantes det suelo sobre el que avana, yse eset de qué modo debe avanzar y con qué reglas. Cuentos de iniciacion sobre cl Uesbroce. Cuentos de desbroce.| Un pacifico campesino se ve movi= do, a causa de un presagio, a trasla aise a un territorio virgen, en el cual una serpiente le instruye de como debe ucondicionar un campo leno de piedras para hacerlo productivo. Esta ma serpiente, en forma humana. Te conducira, a través de una especie de mundo de los muertos, a dirigir a un pueblo y traerlo a aquel campo para que lo habite, Este puede ser cl resumen -y lo es, de hecho- de un Cuento norteafricano, probablemente de desbroce. Unos genios matan a dos personas por haber quemado una tierra pobla Gade arboles y haberla cultivado: con el calor del fuego. algunas serpientes escapan volando. Esta leyenda nos sefala la identificacin de la serpicnte con el genio “s, y su custodia de la tie: rra virgen que constituye su morada Los arabes preiskimicos hacian sacri fieios a los genios al disponerse a hab tar una casa o cuando descubrian un rbanizarta Naturaleza para ‘acomodaria alas recesidades de! 0 os rocursos mas frecuentes {os que han llogado ios creadores de nuevos paises. 9/Cuentos de mensaje secreto Y al final de los tiempos, el rey volve- ra para hacer justicia e inaugurar ka nueva edad de oro que todo el mundo espera. Asi se ha dicho del monar celta Arturo, el de la Tabla Redonda; del emperador aleman Federico Ti Hohenstauffen, que fue a las cruzadas yvolvi6 cargado de antigua sabiduria: del califa egipcio fatimi" Al-Hakim, fundador de una nueva doctrina reli giosa (actualmente profesada por los drusos. pueblo que habita entre Libit no, Siria ¢ Israel) y desaparecido un dia sin dejar rastro; del iman Muham- mad ibn al-Hasan, que «se ocultd» la muerte de su padre, y de seguidores Siies* esperan la apari- ccidn mistica; y tambien, en definitiva, del Mahdi, figura portentosa que en- tre algunos pueblos iskimicos repre senta al restaurador futuro del orden y la verdad, papel que en la religion persa de Zoroastro corresponde al Saoshyant 0 «salvador tltimo». Y otros muchos. Fs una constante de la Humanidad la de querer reanudar los Iazos con el Cielo y la aspiracion a rea- lizarse comprendiéndose a si misma. dlescos que se resumen en estos hom bres, stuados allende el tiempo como prototipos de humanidad completa En grado descendente, la nostalgia de un gobernante de justi ranza de que venga y re equilibrio perdido ‘surge blos y en miiltiples momentos de la Historia «Boabdil de la montafia», durmiendo durante siglos, «esta escrito en el libro del destino -como dice e! norteameri ‘ano Washington Irving en sus cue tos- que cuando sean deshechizados descenderi... ala cabeza de su ejérci to, recobrard su trono en la Alhambi y gobernard de nuevo en Granada. y juntando los encantados guerreros que hay repartidos en toda Espatia re- conquistarii la peninsula...». Basado © no en leyendas andaluzas. este ‘cuento nos lleva por el camino de | arraciones maravillosas que pueden contener un mensaje de esperanza, una advertencia y una bandera de en- La Tabla Redonda componentes representa ia Son heroes. erteccion deuna ——_iguales entre si, hhumanad idealzada, (Los caballores enlaquetodes sus dol Rey Arturo.) ganche respecto al guia que va a ve ni. Cuentos, por tanto, de simbolo- aia politica y religiosa EL apartamiento del héroe literario y del héroe maravilloso, su encietto.o Su destierro, son parte de un proceso narrative para que «renazcan» a un plano superior *sDeorro lado, ess bido que lit retirada a los lugares ale- jados y al encierro ha sido norma en Tas ceremonias de iniciacion de la p bertad ~celebradas incluso hoy en nu- merosas culturas-, que dan paso a muchachos y muchachas a la condi- n deadultos.{En la vieja Babilonia, durante las fiestas Hamadas Akitu, que se repetian una vez cada ano. el rey era recluido en el templo y alli ha- cia penitencia, despojado de sus insig- nias reales, hasta que. purificado y absuelto, salia y regresaba a su fun- cin. Mientras tanto, el mismo dios Marduk padecta encierro en la montaia, preso de las fucrzas del caos. hasta ser liberado por su hijo, también divino. Ambos episo: dios eran paralelos. de tal modo que el encierro del rey era el encierro del dios, y la humillacin del dios era la humillacién del rey. Los dos persona: jes, finalmente, salian vencedores de la lucha y volvian por sus fueros, ha cigndose cargo el uno del pais y el otro del Universo durante un nuevo ano. En este ritual se levaba a cabo la reactivacién del jefe como tal, al tiempo que se volvia a representa. y a vivir, el momento dramitico y feliz del Comienzo dentro del mito de la Creaci6n. En este orden de pensa miento, la armonia interna, la buena marcha y la proyperidad de su grupo social dependen del jefe. en tanto que al dios corresponde la conservacion 12/Los viajes y la bisqueda Nosotros los hombres hemos buscado siempre y seguimos buscando nuevas fronteras, largos horizontes. Un a ‘mal consciente en busca de fronteras. he ahi al hombre. Llegar a ellas para poder pasarlas y dejarlas atris, yendo ina all, Sino fuese asi, jams hub semos logrado aduefiarnos de la Ti rra, Sino es asi, jamiis nos compren deremos a nosotros mismos. El viaje por los paisajes fisicos y el viaje en nuestro propio «yor son dos de los Viajes de expansion y de busqued quedan mais: os viajes para obtenerel conocimiento de las cosas, y nuestro origen y nuestro fin, y los dems mun- dos que nos rodean. Estos son los contenidos, en definitiva, de muchos relatos de biisqueda En cierto modo es una especie de co de llegar al cielo lo que mucvea los constructores de a torre de Babel, en el relato biblico. ¥ los argonautas del mito griego, héroes humanos de sangre divina, marchan en su nave para traer el vellocino de oro, piel curtida de un prodigioso carnero, simbolo a su vez de viaje y constel Gidn celeste. Y losantiguos mejicanos se mueven en sus emigraciones: «En seguida se pusieron en movimiento! todos se pusieron en movimiento/los nifios chicos, los viejos/las mujercitas, las ancianas». Navegan y buscan tie” ras nuevas los cretenses, los fenicios. los tartesios. los griegos, los norman: Junto ata interpretacion clésica ol mto de fos ‘Argonautas “vlgjeres on ‘busca do vellocino {de or0-, podemos concebirorra en la que estos orsonajes, todos los hos de doses, realzan sutanoso perio on el proposto. Ge establecer tna omunicacion directa ‘enrol mundo de ios ‘Sores humanosy elespacio dvna. (Obra de. Costa, Museo Civico de Padua) dos 0 los pueblos de Polinesia; y no lo cuentan en poemas y leyendas. A l movilidad del hombre que busca e prodigio se debe, en buena parte todo el descubrimiento y la creacién de la América moderna. La movili: dad inspirada del hombre’ causa el arte. Hormiguea la pasién de los via jes: «Durante cierto tiempo vivi tran- quilo y alegre de noche y dia..., pero én mi interior deseaba volver a Teco. rrer los paises, navegar por el mar...» dice Simbad. “Inguieta el afin de ir ‘mas alld en el conocimiento, seain la frase de Las Mil y Una Noches: «Es un hombre sabio, que ha viajado mu: cho.../que conoce a las personas, los prodigios de cada lugar, las tiertas y las comarcas». Los viajeros fascinan El viaje en sf resulta ser un fin el sitio al que llegar- y un medio-el modo de egar y el conocimiento de si mismo- junto con una prevision, por cuanto {que se suele preparar el viaje, a fin de que tenga éxito, con ingenio ¢ inspira cidn antes de realizarlo. os tipos de viaje se reflejan, sobre todo, en la narracién maravillosa: la busqueda de las tierras portentosas, el uno; la biisqueda del objeto clave el otro. EI héroe protagonista del ci clo de Wagwaq®., en las narraciones dirabes. sucle volar sobre diversos me dios de transporte hasta Hegar a las le janisimas islas: «Lo coloco sobre Si hombro y remonts el vucl hasta I cuispide de los cielos volando con él ynoche hasta que oy6, en el cielo, los Ginticos de los angeles». O en bre ve tiempo: «El aguila le hizo montar sobre su dorso, le dijo:/"Cierra los Qjos...”(Cerr6 los ojos,/abrié los ojos, se encontré en Waqwaq». Viniendo del «norte del Mundo» arriban a la Ir y nos Ala cael arte ili jomu- as, 10s eras Y Scinan elsitio odode ismo~ cuanto afin de nspira- 1 sobre Josa: La ntosas. oclave n del ci aciones sos me ‘alasle~ bre Su hasta la 9 con él elcielo. den bre: ymontar irra los los ojos, Viniendo mmalalr- Janda mitica los magos Téatha Dé Dannan*, en barco a bordo de nu- bes. Y Bernal Diaz del Castillo nos cuenta la visiGn maravillada del que llega por fin a las tierras: «Aquella calzada tan derecha y por nivel como iba a México, nos quedamos admira dos y dectamos que parecia alas cosas de encantamientos que cuentan en el libro de Amadis... y aun algunos de nuestros soldados decéan st aquello que veian si era entre suefios». Tie- tras asombrosas, «cuyo polvo era aza rin; sus guijarros, jacintos y piedras preciosas: su maleza, jazminesn: de~ tris de las cuales hay otras, hasta Ile sural fin del mundo (el monte Qat,.en ia cosmogonia mistica arabe del me- dioevo), y detras del fin del mundo hay mas: «Una cordillera que tiene una Tongitud de quinientos afios de siaje, eubierta de nieve y hielo: cuarenta paises, cada uno de los cua- les es cuarenta veces mas grande que nuestro mundo». Pero no siempre agradables y, muchas veces, mor les: «Tierra de las fieras, ya que en ella se oyen los gritos de las fieras, de Tas hienas y de los animales, el ulular de los lobos y el rugido de los leo- nes... tierra de los genios. los gritos de éstos, las llamas de los fuegos, las chispas y el humo que salen de su boca; sus suspiros y sus insolencias nos cerraran el camino; no veremos ni oiremos; no podremos volvernos atris..0» Los vuelos de estos viajes estin en intima relacién con el traslado en éxtasis y Ta vocacién de los chama- nes 4 w otros personajes de este tipo, para restablecer lo que creen comuni cacién perdida entre la Humanidad, el mundo de los dioses en el ciclo y el Incluso en nuestros dlasios hombres ‘aventureros sguen buscando cudades perddas, razas Imistenosas y mundos ‘de etemnayuventud ‘nlos nncones Ignoracos det planeta Prstoicamente, algunos de ostos tales han daco lugara gostas tramatioasy cas! Sobrehumanas, fen easo de Lope de aguire, fntebrecido en su busqueda de El Dorado. (Fotograma de ‘Aguila cola de Dos, 49 W. Herzog) mundo de las almas en el reino de la muerte Precisamente para hallar la inmor talidad y la salvaci6n es por lo que el hombre busca. El objeto clave. La ri queza. El amor "%. El ciclo mitico so bre el rey Arturo gira en parte en tor- no a la busqueda del Grial, primitive mente un recipiente de oro, quiz em blema de la barea 0 del carro sola y de sus viajes, mas tarde convertido en simbolo cristianizado, no menos te presentativo de la idea celeste y te Uentora. En cuentos persas, arabes y rusos se busca al pijaro que habla y al pajaro de fuego: 0, como dice mis Tiosamente una’ version nortealrica- na, se busca a Universo. El mago ene migo de Aladino busca la kimpara magica