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ISBN 84-97 r5-0i12-3

22

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B¡blioteca de Patrística

GREGORIO

MAGNO

regla pastoral

Q^t

udad Nueva

Gregorio Magno REGLA PASTORAL

Aunque nos separan quince siglos de la vida

de Gregorio Magno (540-604), es mucho lo

que este maestro de síntesis de la patrística occidental nos puede enseñar a los cristianos del siglo XXI. Gregorio, el de familia senatorial, el prefec-

to de Roma, el monje, el diácono legado papal, el Papa, n¡vo que dar respuesta a interrogantes ineludibles que le presentaba

su tiempo: el del nacimiento de Europa.

Su pastoral se disdnguió siempre por su

equilibrio, fidelidad, discernimiento pn¡-

dente, espíritu desprendido, sentido de la responsabilidad y oportunidad, amor al orden y a la justicia. Se le ha llamado "el Papa de la caridad" llegando a convertir los bienes de la Iglesia en los bienes de los

pobres. Su humildad, nacida de una profun-

da armonía entre contemplación y acción, le

hizo tomar el apelativo de

siervos de Dios".

La Regh Pastoral, escrita entre 591-592 co-

de los

siervo

mo respuesta al obispo de Rávena, se inser-

ta en la misma línea que la Oratio secunda

ad fugam de Gregorio de Nacianzo o el De

sacerdotio de Juan Crisóstomo, que ante la

responsabilidad pastoral optaron por la

huida.

Desde su composición ha servido como

libro de formación pastoral para sacerdotes.

Así lo aconsejaron los concilios de Reims, Maguncia, Tours y Chalon-sur-Saone (813). Juan XXIII confesaba que "este libro es el más precioso código de la acción pastoral, después del Evangelio y de las Cartas de los

Apóstoles, parala santificación de las almas

sacerdotales y la dirección de los fieles".

Juan Pablo II nos ha recordado la perenne actualidad de esta obra: "Será sumamente útil y oportuno tomar de nuevo en la mano

este libro verdaderamente áureo, para sacar

del mismo enseñanzas todavía válidas e indi-

caciones prácticas de experiencia pastoral ¡ diría, los secretos mismos de un arte que es indispensable aprender para poder ejercerlo

dcspués".

Gregorio Magno

REGLA PASTORAL

Introducción, Alejandro Holgado

traducción y noras de

Ramírez y josé Rico pavés

Segunda edición corregida )t adaptuda

I ltilil

iltil iltil ilil ililt ltilt ililt ilil ilil

1,7

I I r, j5

8939

,IIIVI IISIDAD P COMILLAS

359150

Nl,rtllicl - Ilogot:í

Q^t

Ciudad Nueva

IJucr.ros Aircs - Móxico - I\{or¡1g1.i11q,,¡ S.rrrti.rg.,

Segunda ediciírn: dicicmbre 2001

o

Alcjanrlro Ilolgarlo lJ.amírcz v

José l{ico I).rvós

o

1991, l-clitori¿l Ciurl.td Nueva

Andri's T:lnrit\'() 4 - 2u028 Madricl

ISBN: 84-9715-002-.1

Depósito Lcgal: M-52 I 5(r-2001

Imprcso cn Españrr - Printccl in Spain

Prcin.rprcsión: MCIr Tcxtos. M,rclricl Irnprirnc: Artes Gráficas Cucsta. M¡clricl

A cuantos ban formado parte del

Seminario Mayor Santa Leocadia de Toledo.

PRESENTACIÓN

Tiene el lector en sus manos la segunda edición de la

Regla Pastoral llevada a cabo por la Editorial Ciudad

Nueva. Agotada la primera edición en algo menos de seis años, se publica ahora de nuevo esta obra clásica de la lite- ratura cristiana primitiva. Respecto a la primera edición, la

presente viene calificada con dos adjetivos ("corregida" I

"adaptad¿')

que merecen una aclaración.

Ante

todo, esta nueva edición es, ciertamente una edi-

ción corregida. La primera edición se realizó a partir del

texto latino de la

sin ser crítico, era el

Ia tarea de traducción. Cuando nuestra versión se encon- traba ya en la imprenta, la Colección Sowrces Chrétiennes publicaba en dos volúmenes una edición bilingüe con un texto latino críticamente fijado, establecido a partir del ma- nuscrito más antiguo que se conserva de nuestra obra. La

segunda edición de la Regla pastoral debía, necesariamente,

hacerse a partir de ese texto, adoptando las variaciones res-

pecto al texto de Migne y asumiendo la nueva numeraciórr

y distribución. El lector paciente podrá, no obstante, c()nr-

probar cómo estas variaciones son mínimas.

"Patrologia

Latina" de Migne. Texto, que

único disponible cuando emprendimos

Esta segunda edición es, además, una edición adaptadn.

Desde que apareció la primera edición de la obrrr grcgor-i:r-

na hasta hoy, la colección "Biblioteca clc [):rtrístic:r' h:r rc- corrido un importante trecho en cl cluc los volúrncncs que la conforman han ido adquiricndo un,r fisononrí:r c;lcla vez

Presentactón

más definida: introducciones proporcionad,ts ;r l:r olrt.t l r .t

ducida, índices más completos, notas más ¡rrccis.ts

l'ttt's

bien, hemos considerado oportuno adaptar

ción de la

.Regla

consecuencla, se

pastor.al al estilo de toda

l,r sc¡¡trrl.l.r .'.li

l:r (lolc.'t'i,irr. lrrr

ha reducido sensiblementc la Irttrotltl 't'r.itr,

omitiendo aquellas consideraciones que pcrtcrlcc('rr rrr,r\ ,r

otro ámbito de estudios; se han simplificado lrts rt.)l.rs, \tr

primiendo aquellas alusiones que sólo pueclcrr i¡rtt'r't's,tr .rl

especialista; se han ampliado, en fin, los índiccs, ttlt't',.'i.'tt.l.'

asi un instrumento de lectura útil a cualquier ti¡'ro tlc lt't'tor.

Felicitamos, una vez más a la Editorial Ciutl.rtl Nt¡t'r'.t

por Su valentía al promover el conocimiento y l,r lcctt¡¡'.t tlt'

la literatura cristiana primitiva, y Por impulsar cst:l s('lltlrr

da edición, corregida y

mos siga entusiasmando a cuantos Se accrquctl .l t'll.r: l.r

Regla pastoral de Gregorio Magno.

adaptada., de una ol-rr:r (ltt(' ('sl)('r'.r

Alejandro Holgado Ramírez - Josi' ltit',, l'.tvtls

Roma - Toledo, 3 de septicrrrbrt' tlt' 1000 Festividad de san (]rcgot'io IVl.tgrrtr

ABREVIATURAS Y SIGLAS'T

Obras de Gregorio Magno

Dial

Diálogos

Ep

Registro epistolar

Ex Cant

Exposición sobre el Cantar de los Cantares

Hm Ev

Homilías sobre los Eaangelios

Hm Ez

Homilías sobre Ezequiel

In I Reg

Exposición sobre el Libro I de los Reyes

Mor

Libros morales

Reg Past

Regla pastoral

Fuentes generales

Acoll

Grégoire le Grand, Actes des Colloques Internario-

naux du CNRS (Chantill¡ 15-19 septembre 1982), Paris 1986

BAC

Biblioteca de Autores Cristianos (Madrid)

BPa

Biblioteca de Patrística, Ed. Ciudad Nueva (Madrid)

CCL

Corpus Christianorum series Latina, Ed. Brcpols

CSEL

FuP

(Turnhout)

Corpus Scriptorum Ecclesiasticorum Latinorur¡n

(Vien)

Fuentes Patrísticas, Ed. Ciudad Nucva (M.rdritl)

'f La Sagrada Escritura se cita scgún las ¿rbrs'i,rtur';rs (le l.r llibli¿ dc .f crusalén.

10

Abreaiaturas y siglas

PG

PL

PLS

SC

TS

Patrologia Graeca, J. P. MrcNr', ([):rris)

Patrologia Latina, J. P. MrcNr, (Paris) Patrologiae Latinae Supplemcntunr, ctl. A. I l.rrr¡nr,ur,

Paris 1957-1971

Sources Chrétiennes, Les Éditi.rr',r tlu ( ,r,r I (t'.rris)

Teología del Sacerdocio, Colcccitin pulrli.',r,l.r Facultad de Teología del Nortc clc I'.s¡'r.rrr,r, r

Burgos

¡,,,r l.r

1,.

.'r'

INTRODUCCIÓN

I. VIDA Y ÉPOCA DE GREGORIO MAGNO

1,. Primeros años y contexto bistórico

Gregorio nació en Roma hacia el año 540, en el seno de

una familia patricia, cercana a los aniciosr. Del linaje de los

1. Para el estudio de la vida

breves datos sobre Gregorio se

fran-

de san Gregorio Magno contamos han rccogido en la Historia

con fuentes diversas. Las principa- les las constituyen sus escritos, es-

corum, de Gregorio de Tours (cf.

PL 71, 527-529), en el De viris

pecialmente el Registro de cartas. illustribus de Isidoro de Sevilla (cf.

Existen también Vidas, algunas dc

cllas con carácter legendario: bio-

grafía de un monje anónimo de

Vhitb¡ escrira hacia el 213 (es la

PL 83, 1102-llo3) y en cl propio

de Ildefonso de Toledo (cf. PL 96,

197-199), así como en la Historia

ecclesiatica gentis anglorum, de

biografía conocid¿ más

cxiste edición de A. Gnsqurr, ,4

Itft of Pope Gregory tbe Great,

antigua), Beda el Venerable (.f.

PL 95).

Entre las biografías generales mo-

dernas, ciramos: H. Dudden,Gre-

gory the Great, his place in bistory

and tbought, 2 vols., Lonckrrr

19Q5, 1967; H. H. Howorrh, .\r.

Gregory tbe Great, London l9l2;

Gregor I. Lcl¡t,n bis

V. Stullfath,

zur Wabl zum Papsrc

Grisar, .\an Orcgo-

berg 1913; H.

rio Magno, traduccitin dcl alcmiin

Hciclcl-

\üTestminster 1904 y otra más re-

ciente de B. Colcn¡ve, Tbe ear-

liest life of Gregory the Great,

by

dn anonymus monb of Whitby,

Cambridge 1985; biografía

de

Pablo Diácono, escrita hacia el

770-780, (cf. PL 75,47-60); otra de

Juan Diácono escrita en Roma

,

enrre el 872-82 (cf. PL 75,59-242); al italiano clc A. rlc Santi, Roma

12

Introducción

anicios fue también Boecio, I con él ()tr()s rttit'tttlr,,

nobleza y senado romanos. Entre sus ilrlt('¡r.ts,t.l. 'r \(' ('n

cuentran

san Agapito (535-536). Sus padres, Gortli.ur., r' Silvi.r, s,,n

l,'l,r

el papa Félix III, el presbítero (]ortli.ln,',

t't'l ¡r,r¡r,¡

venerados en la Iglesia como santos, jurtto c,,ll tl,)s lt,ls

l).r

ternas que ejercieron sobre él un decisivo inl'luio tlt'(.u.r su conversión, Társila y Emiliana. Siendt-r [)orttíl'it't', ( itt'1'. rio hablará de su conversión y de su inici:rl rcsistcrtt'i,t .r l.t

,r

gracia de Dios2. Sin embargo, podemos cst¿1r scgt¡r'()s (1

'

,¡rr

'

ya en el ambiente familiar encontró un ejcnrpltt viv.' ,1.' t,'

guimiento a Jesucristo.

Cuando apenas contaba seis años, Grcgorit) tuv() (lu(' asistir al asedio y destrucción de Roma por p¿rrtc tlt'l.rt tr,, pas del rey godo Totila. Roma no era lugar pacíl'ico \' .tsr l,'

recordaría en el futuro. Entre guerras, se i[-r:r ftr-rn.ttt.l() ('n Gregorio un corazón tan pacífico, como Anl:lrrtc tlt' l(()nr,l,

s¡z Roma. Siendo yaPapahará frente a los brttt,tl

't

.tst'tlir¡s

longobardos. A la destrucción respondió con p:r7 \' .un()r; el resultado fue la formación de una verdadcra sr)('t('/.n ('ntr (' bárbaros y romanos. El siglo vI es de singular importancia par:r l:r lrisr,,ri.t,l '

Europa. Con la deposición de

Rómulo Augústult, ('lll') rlt'

1928; P. Batiffol, Grégoire

le

Grand, Paris 19281'E. M. Marin,

Roma 1994; .1. l(it lr,rr rls. ( ,,r'¡rl

of God. 'l'l¡c ltl,' ,trt,l Ittttt', ,,1

Gregorio I

Papa della caritá,

Gregory tbc ( )tt,tl, I .,rt.l.',' ¡')SOl

V. Parotlctt.,,

(;,.'t'.t,ttt, ll,t,t',u,,.

Un mat'slt',, ,tll,' t',tt'.utt (,t\!t.ut.'

l(r'rtt.t l')s5; ( ;.|t.

Ev:tns, 'l'l¡c tltttttvl¡l ,,1 ( irr',r'rr )'

Roma l95l; Ch. Chazottes, Gré- goire le Grand, Paris 1958; C. Da-

1977; E. Gandolfo,

Magno, servo dei serzti di

Milano 1980; reeditada con

queñas variaciones con el título

Gregorio

Magno, Papa in un'epo-

gens, Grágoire le Grand. Cultwre d'Euro¡t,t,

et expérience cbrétiennes, Paris

Gregorio tbc Ort',tt, (,,rrrrl'ri.l¡',,' l(,ri'il,; r I l(.

Dio,

Pe-

GoIrlrtN< ;, /lr/,/r,,r',¡,tlt,t tlt ( , t t .t',t,

rio hldttto ( Ili')0 l'),\')), l(,'nt.t

1990, I l{ 2 I .

2. (.1. IVl.'r, ( ,ttt,t tlt'tlt,,t!,,tt,t

ca trar.tagliata e di transizione, I (lll'.r {2, r'l).

Introducción

l.]

saparecía para siempre el Imperio Romano de Occidente. Oc- cidente se gobernará entonces desde Oriente. Los godos se habían extendido por los países mediterráneos, uniendo a su culrura las grandes aportaciones de la decadente Roma. Ván-

dalos en el norte de África, visigodos en Hispania, ostrogo-

dos en Italia

pretendieron rornanizar su culrura. Roma se-

guía ejerciendo su influjo, pero ahora, sin tener la iniciativa.

Con Justiniano las aspiraciones imperiales renacieron. Desde Oriente quiso reconstruir el Imperio; la unidad reli-

giosa sería uno de los medios empleados. Pero los tiempos

lrabían cambiad o, yd no eran los de Constantino, y menos

¿rún los de Teodosio. Los pueblos godos iban siendo cada vez más fuertes; en ellos iba naciendo una idea que encon- trará su plasmación en el Renacimiento, y que halló su pri- micia en España: la idea de nación, presupuesto del Estado

rrroderno renacentista.

En el III Concilio de Toledo (5S9), la unidad religiosa

llevó a la unidad nacional. La conversión de Recaredo al ca-

tolicismo no significaba sólo el final de las controversias

arrianas en Hispania, sino que supuso, ante todo, el triun-

fo de un proyecto común, nacional. El proyecto, asumido como vocación, fue la Cristiandad; el resultado, el naci-

rniento de un estado, la España visigoda, primicia de los es- tados europeos. El fruto se frustró con la invasión musul-

rnana; el proyecto permaneció como principio motor de la

Reconquista y de la unidad lograda por los Reyes Católi-

cos3. En Toledo, en efecto, se gestó Europa.

3. "El

Concilio de Toledo ha

crcado

ropa, produciendo la unidad a par-

futuro; ha construido Eu-

tir de la fuerza del espíritu": J.

IlnlzlxcpR, Perspectiaas y tareas

tlal Catolicismo en la actualidad y

,lc cara al futuro, ponencia pre-

sentada en el Encuentro clc intc-

lectuales sobre Catolicismo 7r (.t,1-

tura, cclebrado en Madricl .lur.rtr-

te los días 24 y 25 ,Jc fcbrcro clc

1990; recogida cn Catolic'ivno y

Cultura, EDICI:, M:rrlricl 1990,

90.

t4

Introduccirín

En Occidente se estaba operandt) Lnr:1 unitl.rtl (lu(' n.

l).1

saba ya por los cauces del Imperio, ni sc rctlut'í.r ,r 1,, r,,

manizado. La Cristiandad nacía com() pr()y('('t() ()( ('i.lr.'r¡t.rI;

los pilares de Europa se estaban ponicntlo, v ('()nr() ('()r\

tructor perito aparecía la figura de Grcgorio M.r¡{n(), .,.rl,t'

za de la Cristiandada.

2. Formación y estudios

Gregorio fue educado en el clima dc l,r rcttt,r'.tt'i.,rr ., rrl tural promovida en Italia por Justiniano. Irl crnpt'r'.rtl,'r Iri

zantino, deseando la unidad del Imperio, h:r['rí:l cnrl)r'('rr,li,l,, una magna labor renovadora. Conocemos las inici.rtiv.rs t'rn

prendidas en materia religiosa (lucha contrrr l:rs lrt'r't'ir,r' )' controversias teológicas) y en política rrilit,rr. l,.rs rt'l()r nr,rs culturales son, quizás, mayores que las Antcriorcs, \' \(rr l,rt

que le han valido más fama para la pt-rstcrirl¡ttl, s,,lt¡.'totlo

en el campo jurídico.

En efecto, Justiniano queriendo rcst¡cit.u' l,r l(,,rrr,r ,urti

gua, mandó codificar el antiguo dercclr,r r'()nr,ur(). I .r .rrrti

gua legislación romana se había fornr:rtlt, de elementos muy diversos. Como núclt',)

l)()r'

.r('r¡nrul.r. i,,n

t('nr,r l.r lt'r .'1.'

las Doce Tablas, arcaica, imposiblc, pcr() totl.tvr.r rrrir .r.l.r ('( )n veneración. A ésta hay que añadir l,rs lt'l'.'t ,rpr,'l',r.1.¡. p,,r'

el pueblo en los comicios republican()s; los rr'r/,r/ tt¡ tru¡ul

tws o decisiones del Senado, las ordcnrlnz.ls nruni. i¡',r1,'r ,,

edictos de los pretores, eue cambirrb:ln t'.rtl,r.ur('; l,r

i lt'

siones de jurisconsultos célebrcs, y por. lirr, l,tr t('\( ril't,rt

4. "Por su accitln de gober-

nante responsablc, estc cónsul de

Dios logró dar en catorcc años un

impulso eficaz al devcnir de un

Occidente empeñado cn su nrctir-

l'norlosis ('ur'P('rl.urrr',. I

'tAtNt , I ltt l,,tt,l,ttt'ttt tlt' l'l

l

, '^;

ttt,,¡,t'

Orlrottt' lt'(,t,ttt,l1l'l1) ¡,11'l), I lr'l

nr.intit'.r l'f (lt,st), l/t

Introducción

l5

cle los emperadores. Todo tenía fuerza de ley. Es sorprcn- dente que esta masa legislativa no fuese org Ár.^d^ y codi-

ficada hasta el siglo vI por Justiniano, cuand o ya casi no

hacía faka. El emperador nombró una comisión encargada

de hacer una primera compilación. Después de catorce

meses apareció el llamado Código Justiniano. Satisfecho de

cste primer fruto, Justiniano nombró una segunda comisión para codificar la legislación civil romana; esta comisión

tardó tres años en redactar lo que hoy llamamo s el Diges- to, o las Pandectas. Por fin, Justiniano hizo ordenar un tra- tadito sumamente práctico, resumen del Digesro, llamado Instituta, y fundó escuelas de derecho en Roma, Consran-

tinopla y Berito. Es probable que Gregorio visitara durante sus años de

cstudiante alguna de estas escuelas. Los cargos y misiones,

civiles y como legado pontificio, que años más tarde de-

sempeñó invitan a pensar en ello. En cualquier caso no te-

nemos ningún testimonio directo que lo asegure. Sí sabe-

rnos, por el testimonio de Pablo Diácono, QUe Gregorio "de rriño se educó en las disciplinas liberales: gram ática, retóri- ca y dialéctica; de modo que, aunque en aquel tiempo flo- recían en Roma los estudios literarios, sin embargo, ningu-

no tenía el prestigio de éstos,,s, y que desde joven dio mues-

tras de inteligencia preclara6.

5. Vita Gregorii,2: PL 75,42. 6. "Siendo de corta edad, re-

¡lizaba ya estudios superiores; se

rrnía a las enseñanzas de los ma-

un tiempo proporcionado, salían

de su garganta proferidos conr()

dulce miel": P¡sLo DrÁcc-lNr.l, Vir,l

Gregorii, 2: PL 75, 42-43; cn l;r

\'()res, y si escuchaba algo digno misma línea se sitúa Juan [)i;ict' .lc ser aprendido, no lo entregaba no, el cual afirma dc Grcg.rrio t¡ut.,

.rl olvido, sino que lo conservaba a una edad prcmaturrr ((//rrt tt('('t'-

ba aetate) ya rcalizeb¡ cstutli.rs su-

periorcs; cf . Vit¿ Orrpttrit,3: I)1.

t()rrcntcs de la doctrina, los cuales, 75, 64.

('()n tenaz memoria. Apuraba, ya

('ntonces, en su sediento pecho, los

lcspués

de haberlos asimilado en

l6

Introducción

3. Prefecto en Roma

El año 565 Justino II sucedió a.fustin;;ln(t .rl lrcnrc tlt'l Imperio. Con Justiniano terminaba urt:t ['¡rot'.r; .lt'r¡rut's tlt'

é1, el Imperio de Bizancio empezarii;t c()r'r'('r' l.r ¡r¡isnr.r \u('r'

te que el Imperio Romano. Las rcfor¡n;ls (lu(' ('nrpr1'¡r.1r,,,

'

sobre todo la jurídica, los esfucrzos p()r'l.r¡¡r'.u l.r u¡ri.l.r,l t rritorial del Imperio y su vigilanciir 1'ror l.t t'ut'sti,,rr r.'li¡ii,, sa serán todavía las líneas de fucrz.:r (lr,r('s('lluir,r¡r su\ \u('('

sores en el gobierno y dirección dcl lrrrpt'r'i'.

En un ambiente de amenaz.a lorrgttlr.u'tl.t, ( irt'¡i,,ri,, in

gresa en los funcionarios del gol-ricrno biz;urtirro tlc l(()nr,r,

recibiendo hacia eI 572 la suprcrnrr nrrrgistr'.lrur'.r , ivil: lut'

nombrado Praefectus urbi, c:lrl{() cn cl t¡tt.' .r.1.¡u¡n,, r tlr'

mostró las actitudes desplegirclrrs nrris t.trrl('('n l.r r.',rr¡1.rrrr

zación del Patrimonio dc satr l)cclro y cn l:t nrt'tli.r, r,,n lrt'n te a los lombardos.

En este ticmpo prrsrrtlo cr) l,r ¡tlrrri¡rist r.rt'ior¡ irrr¡tt'¡ i.¡l

aprendió a tcncr clcv,rrlo c()nc('l)t,r .1.'l ortlt'rr, l.¡ .1r., iltlrrr.r,

el respcto a l:r lcy, ctc. I)r' lrt'r'1r.,, sit'tt.l.r l'.r¡).r, tt't,,rrri,'rr,l.t

a sus ol'lisl'ros quc tcnl]iln r'()nl() nro.lcl,,.'rr l.¡t siásticas cl orclcn, l,r rliligr'rrt'i.r v t'l r('\l)('t,.r

¡1t'stror¡.',.', lt'.

l,r lt'r',1.''l,,s

buenos funci.,n¡r'ios t'ivilcs'. [ln cl cilt]lP() cclt'si.istit'o, lu\'() (lut' ot ulr.¡¡,r1' .1.'l ,,rrrllir'- to origin¿tdo p'rol'cl cisnt.tr.lc l,rs'l'rt's (,.r¡rttttlor, ,rl (lu('\(' habían adhcrido :rlguttos .rlris¡t.rs ,1.' lr.¡lr.r \t'Pl1'¡rtr i,,rr.rl.

Adernás, gracias a su gcstitirt, t'rt t'l .utr¡ 5/.1, stn. rilri,) (()n

otros reprcscntantcs dc la Irolllcz

el arzobispo de Milán, Lorcnz.o, r'cconot'í.t Jrts ,1,'ltl'r'r,¡/,r tlt'l

t

r'()r'n.lrr.r,.''l .rr t.r t('n l.l (lu('

Concilio de Constantinopla dcl 55.1 v l,l

Capítulos, reconciliándose con l:r Sctlt' A¡rortolit .r".

'.,rr.1.'rr.r.l.'l,,s'l'rt's

7. Cf . Ep II, 48 (CCL 140,

139-140).

t{. (,1.

2r8-2re).

lV, .' (( ( I

t.t0,

Introducción

17

A pesar de asumir estas responsabilidades, hacia el año

570 había empezado ya Gregorio a sentir deseos de una vida más perf ec:.a y de una entrega del todo a la oración y con- templación de Dios. Estos deseos fueron aprovechados por

algunos monjes gu€, arrastrados por las invasiones, llegaron

a Roma procedentes de Montecasino. Al monje Constancio (f560), de la generación siguientc a san Benito, debió co- nocerle cuando Gregorio era bastantc joven; y a Simplicio

ff575) debió tratarle cuando ya ocupaba altos cargos en la

sociedad romana. También parecc quc influyó en él el monje

Valentiniano, también de Montccasino y abad del Monaste-

rio de San Pancracio de Letráne. Sin cmbargo, no quiso pre-

cipitar su cambio de vida

¡

después de reflexionarlo con

tiempo, decidió continuar su vida de seglar.

4. Conztersión. Vida monástica

Gregorio experimentaba que en su interior se iba aqui-

latando una vocación realmente contemplativa; y aunque al

principio no se atrevió a dar el paso definitivo, al fin un día

cambió las vestimentas púrpuras de gobernante por el saco

humilde de monjero. Hacia el añ,o 574 se produce su defi-

nitiva conversi ón a la vida contemplativa, tras una madura

reflexión y un largo titubeo. Transformó la casa paterna -situada en el Cliztus Scau-

ri- en el monasterio de San Andrés, donde ya el Papa Ag"-

pito había instituido la Biblioteca de exégesis bíblica, pro-

yectada por Casiodoro y é1, cvya realización fue impedida

por la guerra gótica.

9. Cf. Dial II, Prol., 2 (SC

260, 128).

10. Cf. GRnconro ou TouRS,

Historia francorum X, I (PL 7l,

s27).

18

Introducciórt

Este cambio de vida, sin ser c()ttscctt('lt 'i.t

.1,' l.¡ ¡rt,',1.t

de entonces, sí que se vio favorcciclo tlr'.rl¡iurr tn,,.l, l)r)r'

la desgraciada condición de aquellos.clí:ts. lirt'rttt' .r l,¡\ t('n

siones y amenazas provocadas por lrrs ('()tlli¡tt¡,tt ttt\',t\t()

nes, la interiorizacíón de la vida cristi¡rr.r s('

como una tarea capaz de poner bación. Además del monasterio

pa7. cll lttt',li,t

l)tt'st'trt.tl,,t .1,' l.r lrrr

dc S¡rrt A¡t.lrt't, .,'l't.' ,'l

monte Celio, instituyó y dotó otros scis ltt.)tt.t\l('lr()\ rrr.l\

en los terrenos que él poseía en Sicili:r, lrt'r'.',1.t.1,,.,,1.'stt madre. Esta etapa es decisiva en la vida dc (it'('ll()rr,,; .r l.r lrrz ,lt'

ella podemos comprender mejor su obr:t litt'r.rrr.r v .s¡ri¡i rual. Formado en el Derecho y enam()l':rtlo .1.' ttt l,tt ('.1, t,,l,t

tras una madura reflexión abandona los .tl.utcr nnnr(l.rtt,rs,

inspirado por un deseo de eternidad. Lrr vitl,t rrr,rr.r,.¡l .,' ll,t

maba senticio de Dios,

vicio del Señor. Tres objetivos llevab,r (irt'¡i,)rrr) ('rr',rr r()r.r

y

el monastcrio t't',t t'l lrr¡1,rr .1.'l

'r'

zón cuando ingresó en San Andrés: clci.rt'.t rttt l,t,l' l.rr t.t

reas exclusivamente mundanas, seguir tttl

('\r' .1.'

l)to(

¡tttri

ficación y mortificación de sus pasiorrt's \'¡',t/.rr ,1,'l.t .,'tt

templación de Dios. "Me

te los supremos gozos y,

esforzab¿l p()t' \'('t ('\lttttttr.tltrt,'rt anhelandtl l¡ visi,,¡¡ ,1,' l)r.',. rl,'

t.t

no sólo con mis palabras, sino cttn totlo ttlt ,,)t.l/(,tr: l,'l,,t

dicho mi corazón: "He bwscado tu roslnt"; ttt ttttltr¡ l'tttt,t

ré, Señor (Sal 2Z,8)"".

lrrnrrt, un,l

Esta fundación de San Andrés :ttlt¡t¡iri,r nru\'

gran fama entre los monasterios r()tll:ltlos. ( ,r,rr ,'l

tiempo fue creciendo su influencirr, lr.tst,r .'l prn¡1,, ,1,' ,¡ttt'

algún autor lo compara con el misrrto Montcr.run', urr. 111'

los baluartes de la civilización occiclcrrt.tl''.

¡t.tt.tr

.1r.'l

11. Cf. Ep I,5 (CCL 140,5). A'l,tvt,,tl

12. Cf. H. Gntsnn,llmonas- lil.'.r

( ,'1t,,, l.r ( r,tlr., ( ,,rr,,

'll

\Vlll, r,'l \'l (1"'r.').

tero primitivo di S. Gre gorio

Introducción

l1)

No se sabe con seguridad si Gregorio había asumido la clirección de la comunidad de Roma; lo cierto es que en los primeros momentos de su fundación era abad el monje Va-

lencio

leria tt-

(574-584) -qr.

y, durante

la

ya lo había sido en la provincia Va-

estancia de Gregorio en Constantino-

pla fue elegido abad Maximiano (584-589) -que después fue

obispo de Siracusar4-; del 590 al S9S lo fue Mariniano. Tampoco se puede afirmar con certeza que Gregorio y sus monjes hubieran profesado la Regula Benedicti. Aún se duda acerca de la consonancia de fondo entre el ideal mo- nástico de Benito y el de Gregorio, e incluso, si esto no im-

plica necesariamente un preciso vínculo jurídico de la co-

munidad del Celio con los monasterios benedictinosrs. En

cualquier caso, el aprecio de Gregorio por la Regla de san

Benito sí parece suficientemente probador6.

Los años vividos como monje en San Andrés marcarán

definitivamente la espiritualidad de Gregorio y su solicitud

posterior por la reforma monástica. Gregorio, QU podía

haberse retirado a un monasterio ya existente, quiso, sin

embargo, transformar la casa paterna en uno nuevo. No se

trataba, pues, de renunciar a lo anterior despreciándolo, sino de asumirlo y transformarlo orientándolo definitiva-

mente hacia Dios. Lo que hizo con el hogar familiar, lo había hecho previamente con su propia vida, de ahí que

Gregorio pueda hablar de verdadera conversión al abrazar

la vida de monjetT.

13. Cf. Dial IV 22 (SC 26s,

16. Cf. Dial II, 36 (SC 260,

78).

242).

14. Cf. JunN DtÁcoNo, V/ra

17. Paralas reformas mon¿ísti-

()regorii,I, 6 (PL 75, 65).

15. Cf. O. Poncnl, La

cas emprendidas por Gregorio v e I

doctri- ambiente monástico de su ticnr¡'ro,

na monástica de san Gregorio Mag-

tto y la

"Regula monacborum,,

Madrid 1951.

cf. G. JrNu, Grégoire lc Clr,utd ct

la aie monastique dans l'ltrtlic dc

son temps, en AColl, 147-155.

20

Introducción

5. Legado del papa Pelagio II

Benito I18, pero más probablementc Pcl:r¡¡io ll, .,rtlt'rr.i

diácono a Gregorio y lo envió, en el 579, contt, lt'g.r.l,) \ir\()

a la corte imperial de Constantinopla, dontlc'

hasta fines del SgS o principios del 586. No crrltc l.r ¡rr,'rr,,r'

l)('nrr.urt'r

iri

duda de que, estando allí, echaba de mcn()s cl s.rsi.'¡ir¡ \ t'l

silencio de sus años de vida monásticar". l)or t'st,,

vinieran a Constantinopla un grupo de hcrrrr,lr'¡()s (lttt' lt'

¡titli,r r¡rrt'

¡rt'r'

mitieron reconstruir, en el Palacio dc

clima de recogimiento similar al del Cclio.

A partir de las piadosas conversaciortcs nr.lntt'rri,l.rr .rt¡rrí

con estos monjes y con todo prelado (lu('s('.ttt'rt.rlr.t.rl

grupo2o, nació la Expositio in lob o Mortli,t ttt l,,l,,l,r ,,1,r'.r exegética más grande de nuestro aut()r, (lu(' tt'r'ir,, 1 ( ()n- cluyó durante su pontificado. En Bizancio mantuvo cordiales rcl:rci.)n('s ( r,tr .'l .'nrJrt'- rador Mauricio, su esposa Constantin:r y ulr.r l.rr¡1.r list.r tlc

personajes: Teoctisa, Teodoro -médico .lc l.r t ortt' , l(usti-

ctana, etc. Por otra parte, conoció a frrttl,r .'l ,'s¡tl,'rrrl,t ,lc la liturgia y canto bizantinos. De hccll,,, l.t r(',rl',.rn/.r( r()n

de la scbola cantorum de Roma, el Kyric ,'|,'tr,,n \' t,tr,rs in-

novaciones llevadas a cabo durantc su po¡rt¡lit,¡rlo r,,rr ,'1,'-

mentos que recuerdan las celebraciortcs t' l.r. ,,,r."' ,l(' lti

zancro.

(l.rll.r

l'1.r, i,li,r, un

Allí se ocupó también de cucstio¡rcs tt''l,f'r(.r" rlt'lt'r¡

diendo la tesis tradicional acerca dc l,t r'r''un r('( ( r'n ,1,' l,,s cuerpos contra el Patriarca biz¿ulti¡lo l'.utir¡ttt, r, rlu,' ,r¡'li

18. Cf. Junr.r DtÁcoNo, Vira

Gregorii, I,25 (PL 75,72).

19. Cf. Ep V 53 (CCL 140,

348).

20. Como Leandro de Sevilla,

presente en la capital para implo-

rilt',rvu(l,r ctt l.tr,,t ,lr l.r l¡'l,.r.r ,1

'

l:s1t,¡¡¡.¡, p('r"('l',rrtrl.t

.rt'r'i.ttt,,s. l',tt,t.l .trl',

¡'r,r

1,," )',,,1,,r

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\ | r.rl'r', rl('

('()ttll)(l\i( t(ltt ,1, 1,,', I tlttttr ttttt¡,t

/,'r, , l. lll',r '1.'. I I

t

I

Introducción

21,

c,rba el principio del hilemorfismo aristotélico al dogma

c:rtólico.

Hacia el 586, Gregorio abandonó la corte imperial de

( lonstantinopla y volvió a Roma, donde desempeñó las fun-

ciones de consejero y secretario del papa Pelagio

principios del 588. Siguiendo la inclinación narural de su es*

píritu, se retiró al monasterio de San Andrés. Allí pasó en-

t()nces algunos años de vida tranquila y de profunda medi-

tación. En este tiempo inició algunos de sus comentarios bí-

lrlicos, como la Exposición sobre el Cantar de los Cantares, Homilias sobre Ezequiel y Exposición sobre el Libro I de los

Reyes. Posiblemente se refiera también a este tiempo una tradición antigua que presenta a Gregorio recorriendo las

II hasta

calles de Roma y encontrándose con unos esclavos anglo- sajones, de ruda cabellera y talle esbelto; se informó sobre

su procedencia y prometió hacer todo lo posible por su con-

versión. De hecho, consta que pidió a Pelagio

II permiso

para consagrarse a la conversión de los anglosajones y par- tir a la Gran Bretaña par^ evangelizarla. Había obtenido ya

licencia para emprender esta empresa; pero, habiéndose en- tcrado el clero y el pueblo romanos, obtuvieron del Papa la revocación del permiso. Gregorio permaneció, .rrto.r.é, .r, Roma como consejero de Pelagio II. El prestigio de Gre-

gorio se iba extendiendo.

Durante este tiempo residió en San Andrés; hay datos

suficientes como para pensar que fue abad de dicho mo-

nasterio desde el S89. Como secretario del

Papa y en