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1 UNTREF – UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRES DE FEBRERO MAESTRÍA EN ESCRITURA CREATIVA SEMINARIO: IMAGINÁRIO POÉTICO PROFESSOR: JORGE MONTELEONE BRUNO ROBSON RIBEIRO DOS SANTOS EL MONSTRUO DE LA OSCURIDAD: UN BREVE ESTUDIO DEL POEMA “PSICOLOGIA DE UM VENCIDO” DE AUGUSTO DOS ANJOS Buenos Aires 2013 2 INTRODUCCIÓN El poeta Augusto dos Anjos es brasileño, natural del estado de Paraíba, y nació en 1884, en Pau d 'Arco, actualmente Sapé. Hijo de pequeños agricultores, Augusto dos Anjos fue testigo de la ruina económica de la familia, en el resultado de la decadencia del sistema propietario, que fue sustituido en los primeros años del siglo XX por grandes plantas. Comenzó sus estudios en el Liceo de Paraiba, en el año 1900, y desde ese año publicó su primer obra, el soneto ―Saudade‖, en el Almanaque del Estado de Paraíba. A lo largo de su vida fue profesor de portugués y literatura Brasileña y, junto a su actividad como profesor, siempre ha publicado sus poemas en los periódicos. Su único libro consta de cincuenta y ocho poemas, escritos casi todos en verso rimado y en decasílabos. Tradicional en la perspectiva técnica, su libro ―Eu 1‖, de 1912, se acerca al tema de la putrefacción, la decadencia, el terror, la muerte y el sufrimiento. Posteriormente, el trabajo se volvió a publicar con la adición de otros textos, pasando a llamarse ―Eu e outros poemas.2‖ Siguiendo el pensamiento del filósofo alemán Schopenhauer, Augusto dos Anjos miraba el dolor como la esencia del mundo y de los momentos de placer, así como su suspensión temporal. LA CLASIFICACIÓN DE AUGUSTO DOS ANJOS Augusto dos Anjos es un poeta de difícil clasificación dentro de los estilos de la época. Orris Soares, su más fiel crítico, dijo que el poeta no tiene afiliación con ninguna corriente 1 ―Yo‖ 2 ―Yo y otros poemas‖ 3 literaria. También Alexei Bueno establece que su poesía tiene un carácter de independencia extrema, casi espontánea. Ya Ferrara Gullar, poeta brasileño, lo clasifica como un pre- modernista. En medio de ese hibrido de opiniones, podemos decir que el trabajo de Augusto dos Anjos oscila entre el Simbolismo, el Parnasianismo, el Romanticismo, el Modernismo y hasta el Surrealismo. Afirmamos ahora que la poesía de Augusto dos Anjos tiene ciertas afinidades con el arte de vanguardia, en particular con el expresionismo y, con menor intensidad, con el surrealismo, pero no es mi deseo aquí, obviamente, decir que el autor es expresionista o surrealista. Principalmente por la cuestión contextual, debido a que el autor no debe haber tenido noticias del expresionismo, aunque este movimiento del arte ha sido contemporáneo a él. En el caso del surrealismo, éste fue posterior a él por diez años, pues el Primer Manifiesto es de 1924. Entonces, son opiniones abstractas, sin hondos concretos, pero aún así, no hay cómo descartarlas, dado que su poesía tiene grandes rastros de estos movimientos. Su única obra, el libro ―Eu‖, fue lanzado en el período llamado Pre-Modernismo, a principios del siglo pasado. De esto, evaluamos algunos rastros de su tiempo, de su estética literaria y la forma en que se encuentra en sus poemas; hay aspectos repetidos en el trabajo de Augusto dos Anjos que indican una obsesión por la decadencia, el grotesco, la ciencia, la morbidez y una combinación de expresiones eruditas con expresiones consideradas de ―mal gusto‖. Su poesía nunca fue fácil de estudiar, pero podemos decir que siempre está la idea de la muerte, la inquietud filosófica, lo exótico, lo científico, el hermetismo y un lenguaje fuerte, siempre subversivo, haciendo con que muchos lo comparen con Baudelaire. El libro ―Eu‖ fue comparado con ―Les fleurs du mal‖ (1857) del poeta francés. Por supuesto, no entiendo si la angustia que Augusto dos Anjos expresa en sus versos se han derivado de la poesía de Baudelaire, pero creo que ha habido un proceso de identificación de un posible desencadenante de influencia. Hay fuertes indicios de que Augusto dos Anjos ha leído a Baudelaire. Más allá de lo que es evidente en sus escritos, acá hay un hallazgo importante, pero, tal vez, un poco místico: en 1920, Orris Smith encontró en una librería de Paraíba una copia de la citada obra francesa, cuya portada se selecciona el sello y el nombre de Augusto dos Anjos. Otra similitud entre los dos poetas es la propensión a convertir lo que debería ser lírico en algo verdaderamente espeluznante. Para Marcelo Backes, por ejemplo, la poesía de Augusto dos Anjos concilia la filosofía con el budismo, y la biología con la anatomía del naturalismo de Haeckel. Sea cuales fueren los estudios y conclusiones, es cierto que Augusto dos Anjos no puede estudiarse en una sola dirección y su obra no está en un único período. Esta influencia no sólo es un terreno 4 común entre los que se aventuró en su crítica, ya que también existe el reconocimiento de que comulga con las características que se oponen a los radicales, a menudo en el mismo texto poético. Hay mucho para hablar de la obra de Augusto dos Anjos, pero acá vamos trabajar con sólo uno de los poemas de su libro, uno de los más conocidos también: ―Psicologia de um vencido.3‖ PSICOLOGIA DE UM VENCIDO Eu, filho do carbono e do amoníaco, Monstro de escuridão e rutilância, Sofro, desde a epigênesis da infância, A influência má dos signos do zodíaco. Profundissimamente hipocondríaco, Este ambiente me causa repugnância… Sobe-me à boca uma ânsia análoga à ânsia Que se escapa da boca de um cardíaco. Já o verme — este operário das ruínas — Que o sangue podre das carnificinas Come, e à vida em geral declara guerra, Anda a espreitar meus olhos para roê-los, E há-de deixar-me apenas os cabelos, Na frialdade inorgânica da terra! 3 Psicología de un perdedor 5 PSICOLOGÍA DE UN PERDEDOR (Traducción de Bruno Ribeiro) Yo, hijo del carbono y amoníaco, Monstruo de la oscuridad y rutilancia, Sufro, desde la epigénesis infancia, La mala influencia de los signos del zodiaco. Profundísimamente hipocondríaco Este local me causa repugnancia... Se eleva a mi boca un ansia análoga al ansia Que se escapa de la boca de un cardíaco. Ya el gusano - este obrero de las ruinas - Que la sangre rota de la carnicerías Come, y la vida en general declara la guerra, Ven a mirar mis ojos para roerlos, Y allí, dejándome sólo los pelos, ¡En la frialdad inorgánica de la tierra! 6 Para expresar su punto de vista negativo, Augusto dos Anjos desestabiliza la propia poesía lírica, usando términos e imágenes poéticas inusuales en el campo, como se lee en ―Psicología de un perdedor.‖ El poema describe las acciones del yo y un gusano. El yo somatiza el drama existencial, mientras que el gusano construye en silencio la destrucción final del yo. El vocabulario científico es tomado principalmente por las imágenes químicas y repulsivas, reforzando el carácter perecedero y finito del hombre. Augusto dos Anjos siempre introduce un elemento extraño en el flujo histórico de la lengua, haciendo que el lector sienta cada palabra que está leyendo. En el caso de la poesía pre-modernista este elemento exterior viene dado en el vocabulario científico, coloquialismos y términos relacionados con el deterioro del cuerpo, lo cual, junto con palabras consideradas no comunes en poemas, resultan en una combinación inusual y provocativa, que profana el poema y lo regala con un nuevo vigor. Aunque el título contiene la palabra "psicología", el poema (soneto, compuesto por versos decasílabos con el esquema rítmico ABBA ABBA CCD EED) se detiene a hablar de la materia, de las sustancias químicas que componen el yo, evitando una mayor introspección. Sin embargo, es posible ver el interior de la negatividad del yo lírico, que se considera ―perdedor‖, en virtud de la debilidad física del ser humano y la fuerza implacable de la muerte. En la primera estrofa, el yo lírico habla sobre un hecho de la infancia que se extiende hasta el presente. Profundamente pesimista sobre la vida que tiene en sí mismo, y cargando una visión de ser sólo un conjunto de sustancias químicas ―hijo del carbono y amoníaco‖ cuyo destino, a través del desarrollo del poema, es la muerte y la descomposición. Veamos el uso de la palabra ―monstruo‖ en el segundo verso, que en el poema aparece como una depreciación del yo lírico. Eso ya prefigura el tema del poema, que es la extinción total del yo. Aquí tenemos otra de las características de la poesía de Augusto dos Anjos: el ser humano no es bueno, él realmente es malo, y necesita un gran esfuerzo para producir algo bueno. Esta concepción trágica de la existencia de Augusto dos Anjos, ese dolor de existir, es bien característica del Simbolismo, como en Cruz e Sousa, poeta brasileño. Otro ejemplo en el poema de esos dolores que alcanzan una dimensión cósmica se encuentra en este verso: ―Sufro, desde la epigénesis infancia / La mala influencia de los signos del zodiaco.‖ Tengamos en cuenta que estos versos, además de revelar cierta angustia moral, abordan la miseria de la existencia humana desde el momento de su constitución más elemental. En la segunda estrofa, el yo lírico presenta su disgusto en relación al ambiente en que vive. En esa estrofa tenemos: ―Se eleva a mi boca un ansia análoga al ansia / Que se escapa de la boca de un cardíaco.‖ 7 Ahí vemos otra incursión de Augusto dos Anjos en la fisiología, utilizando esta información para empeorar aún más el espacio de este poema. Ahí termina la descripción poética del primer personaje en el poema: él es el yo lírico y es el hijo de la vida (carbono), es un monstruo, sufre, vive una miseria total que le causa disgusto. En la tercera estrofa, el segundo personaje aparece: ―Ya el gusano - este obrero de las ruinas –―, el gusano hará oposición al primer personaje, es su antagonista y al mismo tiempo salvador de sus dolores. Aún en la tercera estrofa, el yo lírico proyecta sus expectativas para el futuro. Para eso utiliza el mayor símbolo de la degeneración y la decadencia humana que es el gusano. Tengamos en cuenta que el poeta utiliza el recurso de la metáfora: ―obrero de las ruinas‖, para caracterizarla. ―Las ruinas‖ serían el cuerpo humano sin vida, y los gusanos haciendo sus trabajos de descomposición, los obreros, aquellos que operan. En la última estrofa, el yo lírico habla de la muerte de manera fría, distante. La crudeza es evidente en las imágenes ―Que la sangre rota de la carnicerías‖, y del gusano roedor de los ojos o de la permanencia exclusiva de los pelos en su cuerpo. Inclusive, esta es otra de las constantes incursiones de Augusto dos Anjos en el ámbito de la ciencia, pues de acuerdo con la biología, los gusanos no digieren la queratina, que es el principal componente del cabello. La descomposición del cabello se realiza por microorganismos en un proceso mucho más lento. En cuanto al último verso: ―¡En la frialdad inorgánica de la tierra!‖ tenemos que llamar la atención sobre la palabra inorgánica (no orgánica). Tomando la palabra inicial del poema: ―carbono‖ y ―componente orgánicos‖, tenemos el ciclo: ―Yo‖ con ―carbono‖ igual a ―gusano‖ con ―inorgánico‖. O sea, la descomposición y la disolución total del yo, el descenso de este ser orgánico hasta lo inorgánico, de la vida llena de sufrimiento para la muerte, que es operada por el oponente y al mismo tiempo libertador gusano. Esta es un verdadera queda que lleva el yo, hijo de la materia y de la vida, con todos sus sufrimientos, hasta la frialdad inorgánica, el no ser, la no vida. El pesimismo en ―Psicología de un perdedor‖ está presente en casi toda la obra de Augusto dos Anjos. Pero, si en la visión del poeta las fuerzas de la materia sólo conducen al mal y al vacío, ¿qué resta para ese yo que mantiene en sí mismo toda la angustia del mundo? CONCLUSIÓN El lenguaje del poema sorprendente y modifica una tradición poética brasileña, echa en gran parte por el sentimentalismo, temas delicados, sueños y fantasías. ―Carbono‖ ―amoníaco‖ y ―epigénesis‖, por ejemplo, son palabras empleadas poéticamente por Augusto 8 dos Anjos, palabras que tradicionalmente se considerarían antipoéticas (pues provienen de la ciencia, especialmente de la química). Augusto dos Anjos es un poeta polémico, un autor inclasificable y que no es un fuera de su tiempo; él tiene tantos rostros que podrían haber superado varias décadas de lectura, de estudio y de producción, sin embargo, no ha pasado del trigésimo primer cumpleaños. Leer a Augusto dos Anjos es transitar del Romanticismo al Modernismo, pasando por todas las corrientes estéticas intermedias. Él es un poeta que logró poner en verso, y en una sola obra, la esencia de las tendencias más dispares, sin ser apretado o incomprensible. BIBLIOGRAFIA ANJOS, Augusto. Eu e outras poesias. Porto Alegre: L&PM, Coleção L&PM Pocket, 2002, v.148. BACKES, Marcelo. Prefácio. In: ANJOS, Augusto. Eu. Porto Alegre: Mercado Aberto, 2001. BANDEIRA, Manuel. ―Augusto dos Anjos‖. In: ANJOS, Augusto dos. Obra completa. (atual.) Alexei Bueno. Rio de Janeiro: Nova Aguilar, 1996. BUENO, Alexei (org.). Augusto dos Anjos. Obra Completa. Rio de Janeiro: Nova Aguilar, 1994. PROENÇA, Ivan Cavalcanti. O poeta do eu: um estudo sobre Augusto dos Anjos. 3.ed. Rio de Janeiro: José Olympio, 1980. GULLAR, Ferreira. ―Augusto dos Anjos ou vida e morte nordestina‖. In: ANJOS, Augusto dos. Toda poesia. 2ª ed. Rio de Janeiro: Paz e Terra, 1998.