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GRAN

COMPAÑIA

TEATRO·

t!MPRI:SA•

DEL

JIIAN

A

PAMIAS

TEATRO

LICEO

NACIONAL

EL

ZAP ATO

DE

RASO

PAUL

DE

CLAUDEL

V ER SlO'\

ANTONIO

DE

GALA

t!MPRI:SA• DEL JIIAN A PAMIAS TEATRO LICEO NACIONAL EL ZAP ATO DE RASO PAUL DE CLAUDEL

PALABRAS

DEL

-

SENOR

MINISTRO

DE

INFORMACION Y

TURISMO

PALABRAS DEL - SENOR MINISTRO DE INFORMACION Y TURISMO

CR EO sinceramente

que estamos ante una

obra

extraordinaria.

Nunca

el

espiritu

del Barroco

cató/ico

r

español

ha

sido

mejor

reflejado

que

en

este

drama

grandioso.

Pocas

veces

el

tealro

contemporóneo

ha

tenido una

ambición

tan alta.

Claudel alcanza

en

"El Zapalo

de

Raso"

la

cima

de

Sll

leatro poético,

r

SIL

ancílisis

en

profundidad

de

unos

destinos

lwmanos.

insertos

en

el

plan

providencial. Sns

personajes no

son víctimas,

ni

!téroes,

ni

mitos,

ni

desechos

del psicoanúlisis;

SOlL

ftombres

y

IILlljeres

que

uiven,

sufren, mueren

a

la

vez como

seres humanos

y como

cristianos.

y

España

aparece estremecida. entre

SilS

intereses

políticos

r

SLL

vocación evangelizadora, entre

su

/mp erio

y

su

Cruz,

entre Don

Quijote

y

Sancho,

como

rea/mente

lo

estuvo

en

los

nzomentos

mas grandes

de

sn

Historia.

 

Paul C/audel fue,

no

lo olvidemos,

tamúién

el

autor del

gran

poema

dor de

"A

[{}S

mórtires

de España". Fue

un

la España

eterna,

que

le debía

este

amrv !tomenaje póstumo.

un

entendedor

r

MAN UEL FRAGA

ffiiBARNE

Fue un la España eterna, que le debía este amrv !tomenaje póstumo. un entendedor r MAN

Cariu

CARTA

diri g ida

a

don

Octuv io

Sa ll or Soler, nboga d o de

Ba rcelo na

y

d clcgn do gen e r al

e n

Espu ii a

de

los

"A mi ij

d c

P

u nt

C l a ud e l ",

d <!

Parí s .

Chatcau

de

Brang ues.

 

Drangues,

29

de julio del

52

Queri do

señor

y

amigo:

 

Gracias

por

su

afec tuosa

carta.

El

re·

cuerdo

de

los

grandes

día.s

de

Barcelona

no se

ha

borrado

y conti núa

vivo

en

mi

coraz6n.

 

Ma r ía

Bell

con

su compañía

( la

que la

estrcnó)

va

a

hacer

una gira

por

el

Mc-

diod ía

frnn cés

con

"El

zapato

de

raso".

E~laró

en

Toulouse el

21

de

novicmbre.

 

Se

mc

ha

ocurrido entonces

una idea:

Si

pudicra

ir

a Barcelona.

 

Sc

necesi la

un

gran

teatro,

porque

la

obra exigc

muchos

gaslos

¡,Cree ustcd

esto

posi ble?

¿Seria posi ble

obtcner

una

subvención

para

esta

obra

nacional

española

(el héroe principal,

don

llodrigo

de

Manacor,

es

catalan)

sea

de

Iu

El

muni cipalidad o

in cluso

del

Gobierno?

ministro

de

Asuntos Exteriores

ha

sido

muy

amable conmigo

y el J e!e

del

Estado

ncaha

dc

darme una prueba

de

s u benevo-

lencia

co ncediéndomc

esta

magnífica

co n-

dccoració n,

que scra

el honor de

mi

vida.

iSeria

lucra

por

fin

repre-

sentada

tan Ieliz si España

en

-y

en

tierra

de J osé María Sert-

Barcelona,

esta obra,

la

en-

teramcn tc inspirada sus tradiciones

l

en

su espíritu

y

en

Dígame

usted

lo

que piensa.

Estrccho

afcctuosamentc su

mano.

PAUL

CLAUDEL

DE

PAUL

CHATÏ!AU

· o

e:

BRANG ue:s

'

e

&i,!\:

MoRESTEL

:lf

TI<. M'Z

8AANGUe:S

!•tA•

CLA UDEL

CHATÏ!AU · o e: BRANG ue:s ' e &i,!\: MoRESTEL :lf TI<. M'Z 8AANGUe:S !•tA• CLA

PALABRAS

DEL

SEÑOR EMBAJADOR

DE

Dix ans

après

sa

mort,

l'oeuvre

lumière. Nous

apercevons mieux

son

de

C l aude!

commence

à

nous

caractère

multiple

et

débordant,

apparaitre

clans

sa

ju ste

la

vitalité puissante

qui

l'anime,

générosité,

plutot

lissant de

bien

" rassembler toutes les

la

en somme,

de

son inspiration.

force

Mais

qui

nous voyons aussi

finalement

et

la

terre

à

ou

jail-

regroupement, tels sont

voulait

son

unité,

son pouvoir

s'organiser

les

poétique

d'embrassement:

la

d'une

de cette

qu'il

voulait

permet

Eclatement

ce

monde

Dieu".

selon l'ordre, sacré,

profonds

Création.

oeuvre.

être

deux mouvements

Claude! a

déclaré

de

lui-même qu' il

de

images",

le "rassembleur

FRANCIA

EN ESPAÑA

dessein

est particulièrement

manifeste

clans

Le Soulier de

Satin,

ou nous pouvons voir

Le so n oeuvre

la

pl us

profonde,

la

plus

totale.

La

forme, peu

classique,

risqucra

peut

être

de sur-

prendre

d'abord

le spectateur -

la

scène de ce

drame

n'est

autre

en

efiet

que

l'Univers, saisi

daos

sa

profusion

la

plus

baroque

clans

et

du

l'analyse

des

lieux, des

races,

des

éléments,

de l'étroite

union aussi

du plan de

la

nature

plan de la

surnature.

Le

dramaturge

nous montre alors

comment, sur

quels cbemins cette

"création

déchainée"

se soumet

à l'aventure

du

rassemble-

ment. Ce

travail

de

réunification pe ut y

être

suivi

sur

divers plans:

celui d'abord,

tout

privé,

de

la passion

de

Rodrigue

et

de Prouhèze.

Passion

dès

le

départ condamnée

et

qui,

après

de

longs

déchirernents,

finit

par

se

renoncer

sur

terre

pour

se

réaliser

au

cie!.

Les

rapports

de

ces

deux

amants

se

placent sous

le

signe

d'une

sorte de

"psychologie

surnaturelle" :

saints,

an·

ges,

intercesseurs

divers interviennent

tout

au long

de

sa

maturation

pour

faire

que

l'écart

devienne réunion,

et

la

distance

mariage

-

Mais Prouhèze

et

Rodrigue

sont investis

et

outre

d'une

mission

et

de

de

{avec

par

historique.

Philippe

li

la chrétienté,

lls

{le

appartiennent

"roi

de

à

coeur"

en

à

cette Espagne

et

le

"roi

le!

de

du XVIème

pique"),

a ussi bien

de Charles

Espagne conquérante, soutien

q u'en Amc-

!e monde,

du pro-

entrepri·

siècle,

celle

Quint

mondial

rique

et

jet

se

finira

attachée

défendre

{avec

Le

valeurs

en Europe

à

ré unir

pas

ici

c'est la grande

de l'hérésie,

Rodrigue) ou en

mourir

que

des

de

sa

vo ulut

ames

Afrique

P rouhèze). Espagne qui s'épuise

dessein

histodque

ne

Le

Soulier de

se

générosité.

évoquer

captives",

sépare done

Salin

religieux. Ce

de

"libération

Claude! clans

leur affranchissement de l'ignorance ou

"l'ins-

cription

rien

de

tous

les territoires de

plus à

la

planète sous

à

n'échappc

la signification divine,

ni

lc sceau de

la chrétienté".

la

signification

poétique:

A la fio du drame,

car

le

monde

se

referme

sur

so i,

et

se

pose clans

la

main de

Dieu;

le

rap port

du

Créateur,

le

Salut,

ne

se

sé-

parc

pas

de

l'harmonie, ·de

la

consonance

des créatures

les unes avec

les autres.

Ou,

comme le

dit

Claude!,

" Tout

est devenu

Religion, tout

est ensemble

solidaire".

 
 

BARON

DE

BOISSESON

 

DI

EZ

años

después

del

fallecimiento

de

P aul

Claude}

su

obra

empieza

a

aparecernos

en

su

angulo

mas

exacto.

Distinguimos

mejor el

caracter polifacético

y

arrollador,

la

poten·

te vitalidad que

la

anima,

en una

palabra,

la generosidad

de

su

inspiración. Asimismo

vemos

mejor

su

unidad o,

mejor

dicho,

su

poder poético,

que abarca

el Universo :

la fuerza

que per-

mite finalmente

a

un

mundo

surgiente

de

organizarse

según

el orden

sagrado

de

una

Crea-

ción. Desmoronamiento y

reconstrucción, tales

son

los

dos

movimientos

proíundos

de

dicha

obra.

El

mismo Claudel declaró

que deseaba

reunir

todas

las imagenes,

que

quería

ser

el

uni-

ficador

de

la

tierra

de Dios.

El propósi to

aparece,

con toda

claridad, en

" El

zapato

de raso",

que

se

nos

presenta

como

su

obra

mas

significativa.

Su forma, poco

clasica,

sorprende tal vez

al

espectador.

La

escena

de

ese

drama

es,

en

realidad,

el

Universo,

captado en su

abundau-

cia

mas barroca,

en

el

barajar

de

los

lugares,

de

las razas,

de

los

elementos, en

la

estrecha

unión también

del

plano

de

lo

natural

y

de

lo sobrenatural.

El

dramaturga

nos

muestra

cn-

tonces

cómo y

por

q ué carninos

esa

"creación desenfrenada"

se

entrega

a

la

aventura

de

la

unificación.

Este

movimiento

de reunión

puede

observarse en

varios

pianos:

primero,

el tan

particular

de

la pasión

de Rodrigue

y

de

P

roubèze;

pasión

condenada

desde

el

principio

y

que, después

de largos

desgarramientos,

renuncia a

misma

en

la

tierra

para

lograrse en

el

cielo.

Ademas, las

relaciones

de

los

dos amantes

se

sitúan

hajo

el

signo

de

una psicologia

so·

brenatural:

san tos,

angeles

y

vari os

intercesores intervicnen a

lo largo

de

la

maduració n de

esa

pasión,

de tal

manera

que

la separación se

hace

reunión,

y

la

dis tancia, acercamiento.

Por

fin,

a Rodriguc

y

a

Proubèze

les incumbe, al mi smo

ticmpo, una mis ión

hi

stórica : pertenecen

a aquella

España del

siulo XVI,

la

España

de

Carlos

V

y

de Felipe

li

("El

rey

de Corazoncs

y

el

rey

de

Picas"),

Es~aña

de conquistadores,

apoyo

mundial

de

la

Cristiandad,

empeñadn

en defender

sus

valores tanto

en

Europa

como en

América {Rodrigue)

o

en

Africa (Proullèze).

España

el propósito

en

s u

del

nifi cada

que sc

zapato

su

arrota en su

his:6rico

de

alejamiento de

raso"

del

abarcan

la

de

esfuerzo

por reunir el mundo,

del

herejía,

En

el

y casi

espiritual:

en

la

desenlace

se

se muere por su generosidad. Así

lo

que quiso

las

almas

de todos

evocar Claude!

en

cautivas",

los

territorios

no

puede separarse

es

la

gran

la

empresa

ignorancia

sello de

to

proyecto

que consistió

y

en

"El

"redimir

01

inscripción

rescate,

planeta

mano

la

debajo

lo

la Cristiandad".

do;

en efecto,

el

la

ci

erra

no

y

el

s ignificada divino

y

el

sig-

sobre

mi

smo

y

descansa

en

se

aparta o de la

armonía,

sea

lo

dice

el

mismo Claudcl, «to·

poético de Di os;

consonancia

el mundo

la

de

relación con

los seres

unos

Creador,

con otros.

salvación,

l\Iejor

dicho,

do

se

hizo

Religión , todo

es

un

conjunto

solidario".

BARON

DE

BOISSESON

l\Iejor dicho, do se h i z o R e l i g i ó n

FE,

POESIA

Y AMOR

DE

PAUL

CLAUDEL

e UANDO hace d;ez

bre

su féretro,

su amigo

años

y varias veces su

Paul

Claude~un

25

d e

intérprere,

febre ro,

descendia

al

sepulcro,

SO·

Juan Luis

Barrault, decía con emo-

ción :

•Vuestra obra

es

un

nido

profundo

en

el

que

se

han

acurrucado

ya

tres gene-

raciones. •

Ahora,

a

los

diez

años,

vern os

que

la

cuarta

se

esta

acurrucando

también.

En

Jas universidades

de

América o

en

los

teatros

del Japón se r eponen sus obras en su ho-

nor.

de su ex:istencia fue una apoteosis,,

escribió Wladimiro

Ormerson

al

morir el

d e

cEl fin al P ero

su

poeta.

mayor apoteosis es

su eldstencia.

és ta

de

ahora:

cuando

vemos

que

aquél

no

fue

el final

Porque

no

podía serio.

Claude!

es,

ante

todo,

un

uvivienten. De

tal

modo es en él una

misma cosa vida y pensamiento que esa frase

trivial

aesta

vivo

en

su

obra»

tien-e

en

él

mucho mas

radical

significado :

y

el

que

tiene a

Claudel

en

su

biblioteca lo

tiene

de

co-

mensal en

su casa,

de interlocutor en sus pensamientos.

Porque

para

él,

como é l -escribió,

Poesía es

arte de conocer

una vibración del

ser

entero,

no

de

una

sola facultad

ais-

Iada.

~n

En

realidad,

en el heoho central de

su vida,

cooversión religiosa,

acaecido

-el

25

de

diciembre

suya

tera refiala

dido colocar la

de 1886,

conversión

queda dosificada,

que

tiene lugar

un

por dentro

y

cierto, como

fuera,

una

su vida

toda

y

que

su

arte.

en

una

se

de

Fue

ha

la

una

Señora

piedra o

de

la

mojón

su

carre-

po-

Nues-

acon-

una dirección o

hípida

de

kilómetro. Ahora,

en la tercera

con ocasión

columna

de

suyo, su

homenaje,

concretamente

aquí

nave dereoba

tra

París. Porque

fue. Como todo lo

convers.ión fue

un gran

tecimiento interior

•Magnificat»

que

polifónico

tuvo

o~do

su

aaquíu.

Fue cosa

de

la

apoyado

en

esa columna:

Gracia

cosa

de

de

Dios

mística y

y

de

un

liturgia.

buen

Siem-

pre

le

gustó

el

cul to divino, desde

entonces

muy

dorado

y

suntuoso,

pero

al-ejado

por

una

espesa

neblina

de

incienso.

Todo :

la

fe, el

arte, el

amor,

le

gustaba

con suficiente

corporeidad

plústica para

entenderlo

y con

sufíciente misterio

para

prevenir

su

naturale-

za

carnal.

Era

un

tremendo

campesino

fiancés

que

osaba todo

y

se temía a

sí mismo.

 

Y corno la fórmula de

su fe

~mística

y

liturgia-

fue,

desde

entonces, la

fórmula

de

su

Poesía.

Subía

a buscar sus palabras a

la mayor

altura trascendenre;

pero

volvía

de

su

viaje como

orina

el

vendimiador

del

vuelve

dellagar;

al

tambaleaote

Según

su

azucarada

racimo•.

Amaba

cuerpo.

y

e

«todo

diario íntimo•

violeta y pegajoso

de

la

que abora se ha

encontrado,

le borrorizaban, como a la Iglesia,

los

hornos

crematorios

por

el

ultraje

que

hacen al

cuerpo

humano

del

que

sólo dejan

un

montón

de

oenizas,

unos

huesos calcina-

dos

y

los

botones intactos

de

los

calzoncillos.

Para

él

toda criatura corp6rea habla

de

otra

cosa

creonte.

que

no

Pero

es ella;

si

no

no podemos

fuera

estarlo,

así «estaríamos

porque

la

en paz•

con

la rosa, como

lo estaba Ana-

nombre d e Dios.

rosa nos

mueve querella en

Por eso su

lenguaje

poético

fue

un

]ujo,

pcro un lujo impotente y alusivo.

El que sólo

d es-

pliega palabras

por

sí mismas, baoe

como el

p avo

real,

que

creyendo enseñar su

cola

sólo

enseña su

trasero.

 
 

No

es

extraño

que

un

poeta

tan

misUco y tan litúrgica,

unido

a toda la realidad por

una

especie

de

ligazón

espesa;

casi

un

«panteístall

al

revés, fundido

al Todo,

no

porque

Todo

sea Dios, sino, al

contrario,

porque

nada

es Dios

y

todo

se

junta

par.l desearlo

y

buscarlo,

fuera a

dar,

en sus

esthnulos

de poeta

con

esta realidad

plastica

y

altiva

que

es

España.

La tercera columna

de la navc derecha

de

cNotre Dam e•

fue

-el

caqui •

de

su

fe.

Pero Espru1a

res

fue

del

Alcazar•

columna

a contrapelo con

también

de

su nave y

•aquí•

d e

sus amigos

con

el

mismo

su

Poesía.

furor con

Cantó

los •M:hti·

que

prodigó

pala-

de su nave y •aquí• d e sus amigos con el mismo su Poesía. furor con

brotas e

co

insultos

que

a

enb·6

Voltaire,

Remin,

en el P ante6n

francés

a Víctor

con

Hugo:

casi como· un integrista

Ja bazaña

el

sombrero puesto. Cantó

español;

de

úni-

Cristóbal

Colón.

Y

al

fio,

como

quien

redacta

su

uSuman

y

su

O disea,

se

derramó,

se

desbor-

dó, en

uEI

zapato

de

rason. E sa

obra

çin

linderos en

cuya 'Primera p<ígina

escribió:

uL3

escena

se

su Poesía.

desarrolla

en

España

y

en

Su

«aquí.

no

se contenta ya, en

el mundo.» Un

modo

esta obra,

con menos

de

que

no

se pusiera

el sol en

de ese volumen y extensión.

Su

protagonista,

Don

Rodrigo,

se p as ea

por todo

lo mas

caótico

de

la

tierra:

Panama,

las

l n-

dias,

Cbina,

E&paña.

Representa

el

:funpetu y

la aventura.

En

él ha metido

Cl:ludel toda su

ex·periencia física

y

ya con

de diplomatico

la

columna

andariego.

La

columna

en

expansión

de

cat6lica que

le respaldó

la circunferencia

del ecuador.

en

uNotre

que

a-bora

se

Damen,

apoya, hinchazón

medirla

bay

que

es

Y

según

su

el impetuoso

fóJ1[Jlula

amor de

de

ambivalencia

D on Rodrigo por

de

dentro

y fuera,

Dice

tan ancho como

con razón

tanta tierra,

Chaigne

D oña

Proeza.

Louis

que

no

es

pos~ble

aislar

uEl

zapato

de

raso»,

de

uPartage du

Midin: la

uParticióo

del Me-

d iodían. Esta

es

mediodía,

lope

final

de

l a

para

la

obra

del

pecado,

difícil,

de

la

pasión

el .final

adúltera.

de Ja

a

los

Un

enfebrecido

amantes

un

trozo

del

un ga-

abordo, en un

Ja

demoruo

negro,

madurez

ocupar

se

los

cuando

capacidad

dos

como

erótica impu lsa a

que

de

pan

últimos kilómetros,

el

mediodía :

se

turba

crucero marítimo,

dividen

parten,

desesperación apasionada. Sólo

la

muerte,

como

en Tristan

e

lseo,

resuelve

el

problema.

P

ero

es

to

no

podía

quedar

así. • El

zapato

de

raso•

tiene

un

segundo

título:

• Lo

peor

no

es

siempre

seguro».

Grito

de

optimismo

final.

Nada

puede ser

del todo

perdfdo.

Claudel

se

siente

ncontable

del

universon

y

no

puede

cerrar <Su

cuenta con saldo

en contra.

Un

viaje por

mar

le

la

acerca

a

la

otra España interior. H a exaltado Ja

Conoce

en

el

viaje a

unas

el método

de

se

Proeza

va

del Im-

moojas carmelitanas

Avi-

une a la atm6sfera creada por el cente-

Ro-

su descubrimiento místi-

España

perio,

que

ahora

encuentra

su

unida

de

le

la Mística.

ponen

literaria

de

raso•.

teresiana

y

enderezan

Siempre

de

oración y

su

de

en contacto con

a

]a religiosa,

Coincide con

dantesca,

Doña

Santa Teresa

a decirle a

de

Don

la.

co Ja composición

nario

experiencia

su

«Zapato

entre

Dante.

Entonces,

drigo :

nDesp6jare,

arroja

todo,

da

todo,

a

fio

de

recibirlo

todo.»

Es

la

renunciaci6n

ascética,

y es la transferencia de la oexperiencia amorosa a

un

nivel

me tafls ico.

Beatriz

le dice

a

su

enamorado

en

la

oda

que

Claude!

ha

compuesto 1)ara

el

centenario

del Florentino:

«Bella,

he

querido

para

ti

ser

mas

bella;

joven,

he

querido

pasar a

una juventud mayor.

Desde

la

primera

vez

que

te

vi

hice

el juramento de

no morir.• He

aquí el

privilegio de

los

poetas:

hacer

inmortales a

sus amadas.

Doña Proeza

ba

colgado

su

zapatito

de

raso,

como ex-voto,

en

una

bornacina

de

Ja

Virgen

para que conduzca sus pasos.

Y ha

sido

con-

elucida

a

Ja

renuncia

Pero

a

lo

único

que

no

ba

renunciado

es

al

Poema.

Claudel

ba

podido

decir, como

Dante,

de su

amada:

«Diré

de

ti lo que de ninguna otra se dijo.»

Y

así lo

que

se renunci6 cristianamente

quecló poéticamente

vivo

en

el

libro, en

el

escenario

y

en

la

pantalla de

la

Televisión. Ahí,

en

ese pequeño cuadrilcítero donde

todo

cabe,

va

a

estar

uEl

zapato

de

rasoo ,

y

España,

y

el

mundo;

para

que

esta

cuarta

ge-

neraci6n joven

y

naciente

se

acurruque

también

en

el

difícil regazo

de

Paul

Claude! :

el

que tiene palabras de colega para el creyente,

para

el

poeta

y

para

el enamorado.

 
 

JOSE

MARIA

PEMAN

de colega para el creyente, para el poeta y para el enamorado.     JOSE MARIA

TEXTO

SOBRE

EL

ZAPATO

DE

Jeao LouLs Barrault refundló con

Paul Claude!

la

ver lón que

se

estreoó en la

Comedla Fran-

RASO

cesa el

27

de novlembre

de

1942. Traoscrlbimos

algunos fragmeotos

del

articulo

en

el que

el

mlsmo

Barrault

nos cueota

Jas

perlpecla.s

de

aquel e.streoo.

Lo publlcó con

motivo

de

Ja

r e-

poslclón

de

cEl

zapato

de

raso,

en

el

teatro

Odeóo hace dos

af'ios.

JEA.'I Louis Vnudoyer no pod<ó compn<ti< cou nosotros ln alegdn de conmemom los

veinre

años

del

estreno

de

uEl

zapato

de

raso•.

El,

que

tan estrechamente estuvo unido

a esta revolución

teatral

que

estalló

en

la

Comedia Francesa

el

27

de

noviembre

de

1943,

fecha

del 'estreno

de

la

obra

maestra

de

Paul

Claude!.

Hay

algo cierto

y

es

que

a:El

za-

pato

de

raso•

un

día

u

otro

hubiera

subido

a

un escenario.

Mi

maestro y

yo estabamos

decididos

a montarla

donde

fuera :

teatro, garaje, granja

o hajo

las vigas

 

de

un

mercado.

Pero

francés mod'erno,

sin Jean

Louü

no

Vaudoyer

esta obra,

hubiera

visto b

luz

probablemente

del

día

sobre

la

mas

considerable

del

teatro

nuestro

primer

escenario nacional.

Todo

empczó

a

principios

del

año

1942.

En

aquella

época

yo frecuentaba

casi

diariamente

a Jean

Paul

Sartre. Teníamos

una

gran amistad

y

durante

algún

tiempo

ejer-

ció

una

gran influencia sobre

mL

Yo

es taba

en

la

Comedia

un

Francesa,

teatro.

con

raso»

En

el

pero

soñaba con

Louis

Nuestra

continua-

abandonar la

Jouvct llegué a

programaci6n

compañía, asociarme

un

era ]a

acuerdo

con Sartre y

R enoir

tomar