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AUTORES Y COLABORACIONES

Manual de Gestión Penitenciaria


Procuraduría General de la República
Autores

José Manuel Abud Soler


Arelys Peguero Mateo
Silvana Gálvez Rincón
Unidad Técnica Gestión de Proyectos
Procuraduría General de la República

Andreu Estela Barnet (Coordinador)


Arsenio Corral Gómez
Yolanda Martín Cervantes
Consultores Internacionales

Para la elaboración de este manual, también han participado de manera activa:


Dra. Jaisser Bera del Programa de Apoyo a la Reforma y Modernización del Estado
(PARME), Lic. Ibelca Villanueva González y la Dra. Rosa Julia Flores, directoras de los dos
primeros Centros de Corrección y Rehabilitación del país.

Instituciones que colaboraron en este manual:

Dirección General de Prisiones

Escuela Nacional Penitenciaria

•Diseño de portada: Máximo Méndez


•Diagramación e Impresión: Editora Taller, C. por A.

Primera Edición, Editora Taller, 2006


Santo Domingo, República Dominicana

Este documento ha sido elaborado con la ayuda financiera de la Unión Europea. Su contenido es responsabili-
dad exclusiva de la Procuraduría General de la República y en ningún caso se debe considerar que refleja la
opinión de la Unión Europea.

La presente publicación es autoría de la Procuraduría General de la República.


Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso del autor.
ÍNDICE
Presentación VII
INTRODUCCIÓN 1
Titulo I. Organización de los Centros de Corrección y Rehabilitación 5

Titulo II. Personal para la Puesta en Marcha y Funcionamiento de un Centro 9


Capítulo I. Funciones y Obligaciones Particulares 10
Sección 1 Dirección del Centro 10
Sección 2 Subdirección de Asistencia y Tratamiento 10
Sección 3 Subdirección de Seguridad 14
Sección 4 Subdirección Administrativa 16

Título III. Funcionamiento de un Centro Penitenciario 19


Sección 1 Horario Regimental del Centro 20
Capítulo I. El Ingreso 22
Sección 1 Protocolo de Actuación para la Recepción e Ingreso 22
Capítulo II. El Período de Observación 28
Sección 1 Procedimiento para el Cumplimiento de la Fase de Observación 28
Sección 2 Protocolo Básico de Observación 28
Sección 3 Instrumentos a Utilizar 30
Capítulo III. Período de Tratamiento 31
Sección 1 Actividades y Destinos de los Internos(as) 32
Sección 2 El Equipo Técnico o Equipo Multidisciplinar 33
Sección 3 La Junta de Tratamiento 35
Sección 4 La Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción como órgano colegiado 37
Sección 5 El Juez de la Ejecución de la Pena 38
Capítulo IV. Período de Prueba 40
Capítulo V. Libertad y Otros tipos de Salidas de los Internos(as) 41
Sección 1 Protocolo para Reingreso 44

Titulo IV. Gestión Administrativa. 45

Titulo V. Gestión de Seguridad 53


Capítulo I Funciones del Agente de Recepción 53
Capítulo II Seguridad Interior 54
Sección 1 Observación de los Internos/as 56
Sección 2 Grupos y Bandas 57
Sección 3 Comunicación No Verbal 59
Sección 4 Componentes Paralingüísticos 60
Sección 5 Utilización de Medios Coercitivos 60
Sección 6 Recuentos: Finalidad y Tipologías 61
Sección 7 Apertura y Revisión de Celdas 62

III
Sección 8 Cacheo Personal y Requisa de Dependencias 63
Sección 9 Sustancias y Objetos Prohibidos 66
Capítulo III. Seguridad Exterior 67
Sección 1 Conducciones y Traslados 67
Sección 2 Vigilancia Perimetral 72
Sección 3 Anillos de Seguridad 73
Capítulo IV. Comunicaciones con el Exterior y Visitas 74
Sección 1 Personas Autorizadas a Comunicar 74
Sección 2 Tipos de Comunicaciones 74
Sección 3 Desarrollo de la Comunicación 77
Sección 4 Ingreso de Dinero 78
Sección 5 Procedimiento a Seguir desde el Interior 78
Sección 6 Normas Básicas de Seguridad 81
Sección 7 Registros de Entrada y Salida de Personalidades en Vehículos 83
Sección 8 Transmisiones y Comunicaciones 83
Capitulo V Libro Rojo de Emergencias (Actuaciones en Casos de Emergencia) 89

Título VI. De los Servicios Médicos 95

Título VII. Colaboración de Instituciones Publicas y Privadas 97

Título VIII. Reglamento Básico De Régimen De Interno/a 99


Capítulo I. De los Derechos de la Persona Interna 99
Capítulo II. De los Deberes de la Persona Interna 102
Capítulo III. De las Faltas 103
Capítulo IV. De las Sanciones 104
Capítulo V. De los Beneficios Penitenciarios 106
Capítulo VI. De la Organización del Centro Penitenciario 108
Capítulo VII. De las Relaciones con el Exterior 110
Capítulo VIII. De los Medios Coercitivos y Medidas de Sujeción 111
Capítulo IX. Del Régimen Interior 113

Título IX. Reglamento Interno de los Agentes de Vigilancia y Tratamiento


Penitenciario 115
Capítulo I. De los Agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario 115
Capítulo II. Obligaciones y Deberes de los Agentes 116
Capítulo III. Régimen Disciplinario 118
Capítulo IV. Derechos de los Agentes 122

Anexos 123
Ficha de Ingreso 125
Informe de Salud para Internos/as de Nuevo Ingreso 126
Protocolo Unificado del Interno/a 127

IV
Evaluación Psicológica 131
Genograma en la Evaluación Familiar 135
Programa Individualizado de Tratamiento 139
Ficha de Actividad 141
Acta de Reunión de la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción 143
Hojas de Sanciones 144
Hojas de Méritos 145
Modelo de Carta de Conducta 146
Formulario de Reporte de Conducta 147
Modelo de Carta de Amonestación a un Interno/a 148
Horario Regimental 149
Anexo Horario Regimental 150
Objetos Prohibidos 151
Reglas para los visitantes 152
Protocolo de Realización de las Visitas al Centro 153
Sobre el Servicio del Economato 154
Al Personal de Salud 155
Negativa de Salida a Hospital 156
Orden de Licencia Médica para Reposo en Celda 157
Personal Autorizado para el Manejo de las Llaves del Consultorio 158
Registro de Medicación Según Prescripción Médica Nuevo Ingreso 159
Retirada Medicamentos del Consultorio Médico por el Supervisor 160
Hoja de Control de Licencias Médicas 161
Registro de Paquetes de Entrada 162
Indicaciones a Seguir para el Funcionamiento de las Paqueterías 163
Informe de Cacheo de Internos/as 164
Formato de Recuento de Internos/as 165
Informe de Registro de Dependencias 167
Libro de Servicios 168
Informe de Notificación de Huelga de Hambre 169
Respecto a las Guardias para el Traslado de Internos/as 170
Hoja de Novedades 171
Relación de Entrada y Salida del Personal que labora en el Centro. 172
Control del Estado del Vehículo del Centro 173
Relación Oficial de Medios Coercitivos y Comunicadores 174
Solicitud de Dietas para Internos/as 175
Controles Internos Fondo de Caja Chica 176
Control de Asistencia del Personal Técnico 178
Reporte para control del Personal Técnico 179
Formulario para el Levantamiento de las Áreas e infraestructuras
exteriores (Perímetro exterior frontal) 180
Formulario para el Levantamiento de las Áreas e infraestructuras
exteriores (Perímetro lateral derecho) 181

V
Formulario para el Levantamiento de las Áreas e infraestructuras
exteriores (Perímetro posterior y lateral izquierdo) 182
Formulario para el Levantamiento Condición de las áreas verdes
y jardines 183
Formulario para el Levantamiento Condición de los Pabellones 184
Relación mensual de viáticos a VTPs 186
Asientos contables del Economato 187

Otros Anexos 189


Constitución de la República Dominicana 191
Ley 224 Sobre Régimen Penitenciario 227
Declaración Universal de los Derechos humanos 249
Reglas Mínimas para El Tratamiento de los Reclusos 257
Principios Básicos Para el Tratamiento De Los Reclusos 277
Ley 120-01 que Instituye el Código de Ética del Servidor Público 281
Ley N° 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas 295
Reglamento de la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas 345

Bibliografía 389

VI
PRESENTACIÓN
La articulación de las medidas y acciones sustantivas para producir y administrar el
nuevo modelo penitenciario está presente en el “Manual de Gestión Penitenciaria” que
la Procuraduría General de la República, con el auspicio de la Unión Europea y la
asesoría técnica de UTG-PARME publica para organizar en un texto la normativa a
aplicar en todos los recintos carcelarios del país.

La redacción y publicación de este manual se inscribe dentro del ingente esfuerzo que
la Procuraduría realiza para dotar a nuestro sistema penitenciario de características
modernas y humanas, buscando sancionar el delito, proteger a los ciudadanos y ciu-
dadanas, proporcionando a la vez las medidas adecuadas para reinsertar a la sociedad
a los que delinquen.

Se han alcanzado logros importantes con la creación de la Escuela Nacional


Penitenciaria creada al amparo de las leyes nacionales, y que tiene a su cargo la tarea
de formar, capacitar y organizar a los nuevos agentes de vigilancia y tratamiento peni-
tenciario, así como al personal que interviene en los Centros de Corrección y
Rehabilitación.

Ahora con el Manual de Gestión Penitenciara, la Dirección General de Prisiones, la


Escuela Nacional Penitenciaria y los Centros de Corrección y Rehabilitación disponen de
un compendio claro y preciso de informaciones, conocimientos y reglas para ordenar y
eficienzar las administración penitenciaria en nuestro país.

Como es sabido, las leyes y procedimientos escritos solo tienen la fuerza para producir
transformaciones importantes cuando son conocidas, estudiadas y asumidas plena-
mente por quienes han de aplicarlas.

De ahí que la Procuraduría General de la República, en aras de garantizar los dere-


chos inherentes de los seres humanos recluidos en los modernos Centros de
Corrección y Rehabilitación en que deben transformarse las cárceles dominicanas,
confía en que los miembros del Ministerio Público y los servidores penitenciarios se
introduzcan en la esencia de este manual, que abarca, no solo el funcionamiento del
nuevo sistema carcelario, sino también las responsabilidades y deberes del personal.

Recordemos que solo con recursos humanos calificados y conscientemente motivados se pon-
drá en marcha un sistema penitenciario modelo, como el que diseña y regula este manual.
VII
En las manos de esos servidores penitenciarios, fiadores morales de su ejecución,
depositamos el Manual de Gestión Penitenciaria, que garantizará pulcritud, decencia,
ética, organización y humanismo en los recintos carcelarios de la República
Dominicana.

Francisco Domínguez Brito


Procurador General de la República.

VIII
MANUAL DE GESTIÓN PENITENCIARIA
INTRODUCCIÓN

El Sistema Penitenciario Dominicano sustenta su base legal en la ley 224 del 26 de junio del
año 1984, la cual está basada en la Constitución de la República y las Reglas mínimas apro-
badas en la Convención sobre tratamiento del Delincuente celebrada en Ginebra en 1955.

La Procuraduría General de la República y la Dirección General de Prisiones han iniciado


un proceso de remodelación de las cárceles existentes, implementando un Nuevo Modelo
Penitenciario, moderno y respetuoso de los derechos humanos. Previendo que no se repi-
tan situaciones lamentables como las que otrora ha experimentado: un sistema penitencia-
rio lleno de vicios, promiscuidad, hacinamiento y violencia; objeto de denuncias por parte
de organizaciones nacionales e internacionales como la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos de la OEA.

Este nuevo modelo penitenciario está sustentado en los Principios básicos para el trata-
miento de los reclusos adoptados y proclamados por la Asamblea General de las
Naciones Unidas en su resolución 45/111, del 14 de diciembre de 1990:

1. Todos los reclusos serán tratados con el respeto que merecen su dignidad y valor inhe-
rentes al ser humano.

2. No existirá discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión políti-
ca o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otros factores.

3. Sin perjuicio de lo que antecede, es necesario respetar las creencias religiosas y los pre-
ceptos culturales del grupo a que pertenezcan los reclusos, siempre que así lo exijan las
condiciones en el lugar.

4. El personal encargado de las cárceles cumplirá con sus obligaciones en cuanto a la cus-
todia de los reclusos y la protección de la sociedad contra el delito de conformidad con los
demás objetivos sociales del Estado y con su responsabilidad fundamental de promover el
bienestar y el desarrollo de todos los miembros de la sociedad.

5. Con excepción de las limitaciones que sean evidentemente necesarias por el hecho del
encarcelamiento, todos los reclusos seguirán gozando de los derechos humanos y las liber-

1
tades fundamentales consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y,
cuando el Estado de que se trate sea parte, en el Pacto Internacional de Derechos
Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
y su Protocolo Facultativo, así como de los demás derechos estipulados en otros instru-
mentos de las Naciones Unidas.

6. Todos los reclusos tendrán derecho a participar en actividades culturales y educativas


encaminadas a desarrollar plenamente la personalidad humana.

7. Se tratará de abolir o restringir el uso del aislamiento en celda de castigo como sanción
disciplinaria y se alentará su abolición o restricción.

8. Se crearán condiciones que permitan a los reclusos realizar actividades laborales remu-
neradas y útiles que faciliten su reinserción en el mercado laboral del país y les permitan
contribuir al sustento económico de su familia y al suyo propio.

9. Los reclusos tendrán acceso a los servicios de salud de que disponga el país, sin discri-
minación por su condición jurídica.

10. Con la participación y ayuda de la comunidad y de instituciones sociales, y con el debi-


do respeto de los intereses de las víctimas, se crearán condiciones favorables para la rein-
corporación del ex recluso a la sociedad en las mejores condiciones posibles.

11. Los principios que anteceden serán aplicados en forma imparcial.

La creación de la Escuela Nacional Penitenciaria (ENAP), ha incidido en la reforma y


modernización del sistema penitenciario Dominicano, dotando de gran profesionalidad al
Cuerpo de Agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario, el personal Técnico y
Administrativo, mediante la preparación para el eficiente desempeño de sus funciones den-
tro el sistema.

Este proyecto de reforma penitenciaria, al igual que la creación de la Escuela Nacional


Penitenciaria (ENAP), ha recibido la colaboración económica de la Delegación de la
Comisión Europea en la República Dominicana (UE) a través de la Oficina Nacional de los
Fondos Europeos de Desarrollo (ONFED) y la asesoría técnica del Programa de Apoyo a
la Reforma y Modernización del Estado (PARME).

El presente Manual, basado en los preceptos anteriormente citados, establece los procedi-

2
mientos básicos de gestión del nuevo modelo penitenciario. Pretende ser un recurso de capa-
citación y una guía para el personal del sistema penitenciario que enfatiza la explicación pro-
cedimental del trabajo en el interior de los centros penitenciarios con el fin de establecer unos
protocolos unificados de actuación que permitan el cumplimiento de la Ley Nº 224.

La tarea es ardua pero no imposible, siempre que los actores del proceso; Procuraduría
General de la República (PGR), la Dirección General de Prisiones (DGP) y la Escuela
Nacional Penitenciaria (ENAP), junto a otras instituciones gubernamentales e instituciones
de la sociedad civil como entes de apoyo en todos los procesos donde se generan cambios;
se mantengan unidos en una misma dirección y dentro de un mismo punto cardinal, donde
solo deberá primar un elemento común “la rehabilitación de las personas privadas de liber-
tad, de forma honesta, responsable y decidida, pero sobre todo humana e igualitaria”.

3
4
Título I
ORGANIZACIÓN DE LOS CENTROS DE CORRECCIÓN Y REHABILITACIÓN

La prisión, por sus características como institución total, cuenta especialmente con un sis-
tema de normas que regulan su vida cotidiana y su trasgresión supone algún tipo de con-
secuencia a menudo de naturaleza coercitiva.

Estas normas son los mecanismos para garantizar la seguridad jurídica de los internos/as
y dotar de los medios y herramientas al personal penitenciario para que, en el ejercicio de
sus funciones, puedan remitirse siempre a una normativa legal que les respalde en sus
decisiones y refrende sus acciones.

La gestión penitenciaria se desarrollará dentro de los límites establecidos por la


Constitución, las leyes, los reglamentos y los tratados internacionales.

En la organización se encuentra el eje central del ordenamiento de un establecimiento peni-


tenciario. La organización, es un medio útil para garantizar un buen clima social, velar por
la seguridad del establecimiento y la del propio interno/a y en consecuencia facilitar el tra-
tamiento y la reinserción del mismo.

Los establecimientos penitenciarios se organizarán conforme a los siguientes principios:

a) Un trato fundamentado en el respeto de los Derechos y los Deberes de cada


interno/a.
b) El establecimiento de actividades y acciones que conlleven a la rehabilitación de
los internos/as.
c) Un régimen de vigilancia que garantice la seguridad de los internos/as.
d) Una adecuada gestión y administración para el buen funcionamiento del centro.

Y así cumplir eficaz y efectivamente con el propósito de establecer el sistema de períodos


progresivos, como contempla la Ley 224 del 26 de junio de 1984 sobre Régimen Penitenciario
que establece que el régimen penitenciario tendrá carácter progresivo, y constará de tres
periodos fundamentales:

1) De observación
2) De tratamiento
3) De prueba

Las normas establecidas en este manual deben ser aplicadas imparcialmente, no pudien-
do existir diferencias de trato fundadas en raza, opinión política, religiosa, nacionalidad o
cualquier otra circunstancia o condición personal o social.

5
Ningún Interno/a será sometido a torturas, a tratos crueles, inhumanos o degradantes, de
palabra o acción, ni será objeto de un rigor innecesario en la aplicación de las normas esta-
blecidas en este manual.

La gestión penitenciaria se regirá por las normas establecidas en este manual.

Se denominaran Centros de Corrección y Rehabilitación, los recintos penitenciarios donde


deban permanecer las personas privadas de libertad, ya sea por prisión preventiva o cum-
pliendo condena.

6
ORGANIGRAMA DE UN CENTRO DE CORRECCIÓN Y REHABILITACIÓN

7
8
Título II
PERSONAL PARA LA PUESTA EN MARCHA Y FUNCIONAMIENTO DE UN CENTRO

Los diferentes aspectos primordiales de vida y convivencia de un Centro Penitenciario que-


dan enmarcados en tres áreas, todas ellas bajo la supervisión y control del Director/a que
a su vez queda bajo la tutela de la Dirección General de Prisiones.

Estas tres áreas tienen un responsable llamado Subdirector/a, que trabajará de manera
coordinada y siguiendo las instrucciones del Director/a.

La suma de todas ellas contempla todos los aspectos de un centro penitenciario, y son:

•ÁREA DE ASISTENCIA Y TRATAMIENTO


•ÁREA DE SEGURIDAD
•ÁREA ADMINISTRATIVA

Para el adecuado funcionamiento del sistema penitenciario, en la designación del personal


directivo, administrativo, técnico y de vigilancia se considerará la vocación, aptitudes, pre-
paración académica y antecedentes personales de los mismos.

Los miembros del personal penitenciario quedan sujetos a la obligación de seguir, antes de
ser nombrados y durante el desempeño de su cargo, los cursos de formación y de actuali-
zación que establezca la Escuela Nacional Penitenciaria (ENAP).

En función de las necesidades que se desprenden del cumplimiento de la Ley 224 sobre
Régimen Penitenciario, se establece una relación del personal para laborar en un Centro
aplicable a la estructura organizacional de un Centro Penitenciario prototipo.

Equipo Directivo

El equipo directivo de un Centro penitenciario tiene encomendada la responsabilidad de


garantizar el normal, efectivo y eficiente funcionamiento de este.

El equipo directivo estará compuesto por:

• Director/a
• Subdirector/a de Asistencia y Tratamiento
• Subdirector/a de Seguridad
• Subdirector/a Administrativa

9
CAPÍTULO I
FUNCIONES Y OBLIGACIONES PARTICULARES

Sección 1
Dirección del Centro

Dirige y supervisa el funcionamiento de las áreas de seguridad, técnicas y admi-


nistrativas.
a) Coordinar al equipo directivo
b) Emitir informes técnicos y estadísticos de su Centro.
c) Elaborar el programa de trabajo anual del Centro.
d) Dirigir la Comisión de vigilancia, evaluación y sanción.
e) Presidir la Junta de Tratamiento.
f) Supervisar el funcionamiento de todas las áreas del centro a su cargo.
g) Promover la elaboración de planes y programas y supervisar la ejecución de los
mismos.
h) Coordinar programas y convenios de colaboración con entidades externas.
i) Brindar atención e información a los internos/as así como a sus familiares.
j) Mantener informada a la Dirección General de Prisiones de las incidencias del centro.
k) Informar a las autoridades judiciales sobre el interno/a, a solicitud de parte o
cuando les sea solicitada.
l) Gestionar el suministro de bienes y servicios.
m) Realizar las tareas encomendadas por la Dirección General de Prisiones o la
Procuraduría General de la República.

Sección 2
Subdirección de Asistencia y Tratamiento

a) Emitir informes técnicos y estadísticos de su área.


b) Coordinar al personal adscrito a su área, y supervisar su funcionamiento.
c) Asistir y participar en la Comisión de vigilancia, sanción y evaluación.
d) Promover el diseño y la elaboración de planes, así como supervisar la ejecución
de los mismos.
e) Asistir y en ausencia del Director del Centro presidir la Junta de Tratamiento.
f) Brindar atención e información a los internos/as y sus familias.
g) Mantener informado al Director del Centro de las incidencias y novedades en el
tratamiento de los internos/as.
h) Gestionar el suministro de bienes y servicios.
i) Cumplir con las metas individuales que le sean asignadas, así como los compro-
misos que conlleve la naturaleza del cargo.
j) Realizar otras tareas afines o complementarias, conforme a lo asignado por el
Director del Centro.

10
Equipo Técnico y Profesional bajo su dirección
Puestos base:

• Médico
• Enfermero(a)
• Maestro(a)
• Asistente Jurídico
• Psicólogo(a)
• Trabajador(a) social penitenciario
• Promotor(a) Deportiva y Cultural
• Encargado de Taller
• Odontólogo(a)

Sus tareas y funciones son:

Médico:
a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Hacer estudio médico y sanitario para fines de clasificación, diagnóstico y pro-
nóstico.
c) Realizar evaluación médico-sanitaria.
d) Redactar informes individuales y en colaboración con el equipo multidisciplinar.
e) Redactar informes periciales para otras autoridades judiciales.
f) Asistir, atender e informar a los internos/as.
g) Dar asesoramiento técnico a otros profesionales.
h) Tener bajo su estricta responsabilidad los medicamentos enviados al Centro y
vigilar el suministro en cada caso.
i) Realizar otras tareas afines y complementarias, conforme a lo asignado por su
superior inmediato.

Enfermero(a):
a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Aperturar el expediente médico a todo interno/a que ingrese al Centro.
c) Auxiliar al médico en sus labores asistenciales.
d) Realizar gestión técnica y administrativa de los protocolos y expedientes
colegiados.
e) Manejar el suministro de medicamentos.
f) Realizar la selección y preparación de pacientes para una adecuada y oportuna
consulta médica.
g) Participar en las actividades que realice la Junta de Tratamiento, donde se
solicite su participación.

11
Odontólogo:
a) Recoger información.
b) Realizar evaluación odontológica para fines de clasificación y diagnóstico.
c) Coordinar operativos odontológicos.
d) Elaborar programas de prevención y rehabilitación bucal.

Maestro(a):
a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Evaluar el historial educativo y escolar de la población interna.
c) Preparar redacción de informes individuales y en colaboración con el equipo
multidisciplinario.
d) Trabajar gestión de la escuela.
e) Coordinar y dinamizar los internos/as integrantes de la escuela.
f) Diseñar y ejecutar programas educativos.
g) Participar en la Junta de Tratamiento.
h) Realizar otras tareas afines y complementarias, conforme a lo asignado por el
Director o su superior jerárquico.

Asistente Jurídico:
a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Realizar Estudio legal, jurídico y procesal-penal para fines de clasificación, diag-
nóstico y pronóstico.
c) Redactar informes jurídicos-criminológicos para la valoración de aplicación de
beneficios penitenciarios.
d) Redactar informes individuales y en colaboración con el equipo multidisciplinario.
e) Brindar atención, información y asistencia a los internos/as.
f) Participar en la Junta de Tratamiento.
g) Asesorar a otros profesionales.
h) Realizar y ejecutar programas de asesoramiento jurídico a la población interna.
i) Realizar gestión técnica y administrativa de los protocolos y expedientes colegiados.
j) Realizar otras tareas encomendadas por el Director o su superior jerárquico, las
cuales estén en relación con sus funciones.

Psicólogo(a):
a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Realizar evaluación de la personalidad para fines de clasificación, diagnóstico y
pronóstico de los internos.
c) Efectuar evaluación de la evolución del tratamiento.
d) Redactar informes individuales y en colaboración con el equipo multidisciplinario.
e) Realizar y ejecutar programas de prevención y terapéuticos para la población interna.
f) Participar en la Junta de Tratamiento.
g) Fijar y ejecutar métodos de tratamiento.

12
h) Brindar atención e información a internos/as.
i) Realizar gestión técnico y administrativa de los protocolos y expedientes colegiados.
j) Dar asesoramiento técnico a otros profesionales.
k) Redactar informes periciales para la valoración de aplicación de beneficios
penitenciarios.
l) Redactar informes periciales para las autoridades judiciales.
m) Realizar las tareas encomendadas por el Director o superior jerárquico las cua-
les están en relación con la labor del psicólogo.

Trabajador (a) Social:


a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Estudiar el entorno social y familiar del interno/a para fines de clasificación,
diagnóstico, pronóstico y elaboración de la ficha familiar.
c) Realizar evaluación de la evolución social y familiar.
d) Redactar informes individuales y en colaboración con el equipo multidisciplinario.
e) Redactar informes periciales para la valoración de aplicación de beneficios peni-
tenciarios.
f) Ofrecer atención e información a internos/as y familiares.
g) Dar asesoramiento técnico a otros profesionales.
h) Realizar gestión técnica y administrativa de los protocolos y expedientes cole-
giados.
i) Realizar y ejecutar programas de prevención e intervención socio familiar.
j) Participar en la Junta de Tratamiento.
k) Realizar otras tareas encomendadas por el Director o su superior jerárquico las
cuales estén en relación con su labor.

Promotor (a) Deportivo y Cultural:


a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Diseñar y ejecutar programas deportivos u culturales.
c) Incentivar a los internos/as para promover el deporte y la cultura.
d) Dar asesoramiento técnico a otros profesionales.
e) Realizar gestión técnica y administrativa de los protocolos y expedientes cole-
giados.
f) Redactar informes individuales y en colaboración con el equipo multidisciplinar.
g) Realizar otras tareas afines y complementarias, conforme a lo asignado por el
Director o superior jerárquico.

Encargado de Taller:
a) Recoger información sobre su ámbito.
b) Evaluar el historial laboral y profesional de la población interna.
c) Redactar informes individuales y en colaboración con el equipo multidisciplinar.
d) Diseñar, ejecutar y evaluar programas profesionales y formativos laborales.

13
e) Realizar gestión técnica y administrativa de los protocolos y expedientes cole-
giados.
f) Administrar el taller productivo y/o formativo laboral.
g) Dar asesoramiento técnico a otros profesionales.
h) Realizar las tareas encomendadas por el Director o superior jerárquico.

Sección 3
Subdirección de Seguridad
a) Emitir informes técnicos y estadísticos de su área.
b) Coordinar al personal adscrito a su área, y supervisar su funcionamiento.
c) Asistir y participar en la Comisión de vigilancia, sanción y evaluación.
d) Promover el diseño y la elaboración de planes, así como supervisar la ejecución
de los mismos.
e) Ofrecer atención e información a los internos/as y sus familias.
f) Mantener informada a la dirección del centro de las incidencias y novedades.
g) Supervisar el funcionamiento del área.
h) Gestionar el suministro de bienes y servicios.
i) Cumplir con las metas individuales que le sean asignadas, así como los compromisos
que conlleve la naturaleza de su cargo.
j) Las encomendadas por el director del Centro.

Personal de seguridad y vigilancia


• Supervisor(a) de Servicios
• Encargado(a) de área
• Agentes de vigilancia interior, exterior y conducciones

Supervisor de Servicios:

El Supervisor de Servicios es un puesto clave en el buen funcionamiento y organi-


zación de un centro penitenciario, ya que actúa como puente entre los mandos del
Centro y el personal que trabaja en el interior del mismo y a la inversa.

Sus tareas y obligaciones son:


a) Mantener informados a sus superiores de incidencias y novedades.

b) Coordinar las actividades de control, vigilancia y traslados de los internos/as.

c) Designar a los Agentes para los diferentes puestos de vigilancia, control y traslados.

d) Coordinar con los responsables de los centros de salud, tribunales u otros luga-
res donde se trasladen internos/as.

14
e) Coordinar los servicios de vigilancia perimetral e interior.

f) Ordenar cacheos y requisas.

g) Coordinar y dirigir la intervención en cualquier tipo de incidentes en el interior del


establecimiento.

h) Hacer buen uso de los recursos y materiales puestos al servicio de los agentes.

i) Confeccionar debidamente el libro de incidencias del Centro.

j) Reunirse diariamente en el servicio de la mañana el Supervisor entrante y salien-


te con los mandos del Centro.

k) Realizar y asignar los servicios del día.

l) Asegurar el mantenimiento y buen estado de las instalaciones, equipos y servi-


cios del establecimiento.

m) Todas las encomendadas por sus superiores jerárquicos.

Encargados de Área
La responsabilidad del encargado de área es asegurar el buen funcionamiento y
organización de un área concreta de trabajo asignada. Esta área, con independen-
cia de que esté relacionada con un espacio físico del establecimiento o una activi-
dad o servicio, tendrá asignados un número concreto de recursos humanos de los
cuales también será responsable.

Sus obligaciones consistirán en:


a) Mantener informados a sus superiores sobre incidencias y novedades.
b) Coordinar las actividades diarias de seguridad, vigilancia, control al interior y
exterior del Centro.
c) Designar agentes para los puestos de vigilancia interior y exterior del Centro
d) Coordinar las tareas de vigilancia perimetral.
e) Coordinar las tareas de servicios de vigilancia y tratamiento interior.
f) Recomendar al Supervisor de Servicios oportuna y convenientemente cacheos y
requisas.
g) Coordinar y dirigir la intervención en incidentes entre internos/as en su área.
h) Coordinar y dirigir la intervención en situaciones de amotinamiento en su área.
i) Coordinar y dirigir la intervención en situaciones de catástrofe en su área.
j) Hacer buen uso de los recursos y materiales puestos a su servicio.
k) Asegurar el mantenimiento y buen estado de las instalaciones, equipos y servi-
cios del establecimiento.
15
l) Mantener actualizados todos los libros (tablillas de recuentos, relación de perte-
nencias, etc.).
m) Realizar los recuentos diarios acompañados por dos agentes.
n) Las encomendadas por sus superiores jerárquicos.

Agentes de Vigilancia y Tratamiento


Se establecerán tres tipos de funciones claramente diferenciadas dentro del cuer-
po de Agentes de vigilancia y tratamiento.
• De vigilancia interior
• De vigilancia exterior y perimetral
• De traslados o conducciones

Las funciones específicas de cada uno son las siguientes:

Agentes de vigilancia interior: Estos Agentes mantienen un contacto permanen-


te con la población interna y por tanto la interacción con los internos/as será su fun-
ción básica.

Agentes de vigilancia exterior y perimetral: Control exterior del perímetro de los cen-
tros penitenciarios. En el desempeño de sus funciones estos Agentes harán uso de
armas de fuego y por lo tanto deberán extremar el cuidado en el uso de las mismas.

Agentes de traslados o conducciones: En especial el cometido de traslados y


conducción de internos/as de un centro a otro, dependencias judiciales, policiales
y centros hospitalarios, y otras salidas temporales según establece la Ley 224. En
el desempeño de sus funciones, estos Agentes harán uso de armas de fuego y por
lo tanto deberán extremar el cuidado en el uso de las mismas.

Las tres unidades, integrantes de un mismo cuerpo, deben mantener un nivel de


coordinación excelente, evitando tanto como sea posible cualquier tipo de conflicto
entre ellas. Ello será también cometido de los mandos directos de las respectivas
unidades.

Sección 4
Subdirección Administrativa

a) Realizar un control sistemático preventivo en relación con todo el mantenimien-


to de la institución tanto de infraestructura como de recursos humanos.
b) Gestionar el suministro de bienes y servicios.
c) Manejar la contabilidad.
d) Custodiar los valores en efectivo ocupados al ingreso de los(as) internos/as.

16
e) Promover el diseño y la elaboración de planes o programas para el funcionamien-
to interno/a administrativo del Centro.
f) Coordinar y gestionar convenios interinstitucionales o contratos comerciales,
según se trate de instituciones gubernamentales, no gubernamentales o empresas
privadas; con miras a obtener colaboración o relaciones comerciales de suminis-
tros y servicios.
g) Recibir las quejas y peticiones de los(as) internos/as, facultad otorgada por el
artículo 34 de la ley 224, sobre Régimen Penitenciario.
h) Asistir y participar con voz y voto en la Comisión de Vigilancia, Evaluación y
Sanción.
i) Levantar información de incidencias y novedades del Centro.
j) Emitir informes técnicos, económicos y estadísticos del Centro para ser presentados
a la Dirección del Centro y a la dependencia oficial por las vías correspondientes.
k) Realizar turnos extraordinarios.
l) Realizar otras tareas afines y complementarias, conforme a lo asignado por el
Director(a) del Centro.

17
18
Título III
FUNCIONAMIENTO DE UN CENTRO PENITENCIARIO

El Régimen Penitenciario de los Centros de Corrección y Rehabilitación tendrá como fina-


lidad la consecución de una convivencia ordenada que permita alcanzar un buen funciona-
miento y organización en un ambiente adecuado para el éxito del tratamiento de los inter-
nos/as, su rehabilitación y posterior reinserción social, a tales fines debe cumplirse con dos
elementos fundamentales:
a) un horario regimental
b) implementación del régimen progresivo

Sección 1
Horario Regimental del Centro

Con el fin de normalizar al máximo el estilo de vida en los establecimientos penitenciarios,


la Dirección del Centro determinará dos modalidades distintas de horario general: uno de
lunes a viernes, y otro de fin de semana. Los días festivos se regirán por el horario de fin
de semana.

En dicho horario se contemplarán unas franjas horarias diferenciadas que permitan realizar
las diferentes acciones de control, suministro de alimentos, distribución de actividades for-
mativas/lúdicas, descanso y tiempo libre de los internos/as.

El horario general propuesto se configuraría de la siguiente manera:

• Control de presencia: Son los controles presenciales sobre la población reclusa, con el
objetivo de comprobar la presencia física de todos ellos, así como comprobar que todos los
internos/as se encuentren en buen estado físico.
Se realizarán tres controles de este tipo:
• Alimentación: Se crearán tres franjas horarias destinadas al suministro de desayuno,
almuerzo y cena.
• Actividades, talleres y tiempo libre: Se crearán franjas horarias destinadas a a c t i v i -
dades lúdico/formativas, talleres productivos y tiempo libre de lo internos/as. Estas franjas
horarias deberán iniciarse siempre después de los controles de presencia o recuentos.
• Descanso: Se deberá respetar un mínimo de ocho horas diarias de descanso nocturno
para los internos/as, que sólo podrán ser interrumpidas por orden del Director/a o del
Supervisor de Servicios.

En lo referente a participación en actividades y talleres productivos, en el horario de festi-


vo o de fin de semana no se realizará ninguna de estas actividades, por lo que estas fran-

19
jas horarias quedarían destinadas a otras necesidades, como turnos de comunicaciones,
asistencia a actos religiosos, etc. Los apartados de control de presencia, alimentación y
descanso no se verán afectados por el tipo de horario.

En la siguiente tabla se exponen de forma cronológica las diferentes actividades que pue-
den darse en una unidad modular tipo.

Horario Regimental

IMPLEMENTACIÓN DEL RÉGIMEN PROGRESIVO

El articulo 13 de la ley 224 expresa que “El régimen penitenciario aplicable a los condena-
dos por sentencias definitivas, en aquellas penas que por su duración lo permitan, tendrá
un carácter progresivo y contará de tres periodos fundamentales:

1.- De observación
2.- De tratamiento
3.- De prueba

20
Flujograma de aplicación de estos periodos.

Durante la implementación del régimen progresivo el interno/a pasará por diversas fases de
intervención tendentes a lograr su rehabilitación y que se cumplen de la siguiente manera:
• Ingreso
• Fase de Observación
• Fase de Tratamiento
• Fase de Prueba

21
CAPÍTULO I
EL INGRESO

Uno de las momentos más difíciles por las que debe pasar toda persona imputada o con-
denada es el proceso de ingreso a un Centro penitenciario. Por lo tanto no sólo se debe-
rá ser cuidadoso con la integridad física y el derecho a la vida sino especialmente delicado
en lo relativo al estado anímico y psicológico del ingresado. El primer contacto con la insti-
tución será determinante en su conducta futura y el ingresado deberá percibir desde este
primer contacto las características básicas del lugar en que va a permanecer recluido, por
lo tanto la actitud del personal responsable del ingreso deberá ser a un tiempo firme, como
corresponde a una institución donde debe primar el orden y el respeto a la normativa, pero
no rigurosa en exceso sino más bien comprensiva y proactiva.

Ninguna persona será admitida en el Centro Penitenciario sin la correspondiente orden judi-
cial de encarcelamiento.

Sección 1
Protocolo de actuación para la recepción e ingreso
1.- Recepción.- En el momento de la entrada en el Centro se conducirá al imputado o con-
denado, a las dependencias de Recepción o sala de espera.

Toda persona ingresada en el centro penitenciario deberá ser convenientemente inscrita en


un libro oficial a modo de registro. En este libro registro se deberá evitar cualquier tipo de
enmienda o tachadura, deberá estar encuadernado y foliado, y se consignarán:

• La identidad del detenido.

• El día y la hora en que se ha producido el ingreso.

• La autoridad de quien depende y quien ha ordenado su ingreso así como refe-


rencia clara al auto judicial que lo dispuso.

Si el ingresado lo es en situación de preventivo esta circunstancia será reflejada en el libro


registro junto a la referencia del auto judicial que dispuso el ingreso.

2.- Registro personal.- A continuación se procederá, en las dependencias de inspección,


al chequeo integral por parte del encargado de área y/o el agente de Seguridad que este
asigne.

22
El registro personal o cacheo de los internos/as se ceñirá a los siguientes principios:

• Los internos/as serán cacheados siempre por Agentes de su mismo sexo y en un


número tal que, sin poner en riesgo la seguridad, no resulte intimidatorio o vejatorio.

• El cacheo se llevará a cabo en lugar cerrado, resguardado de la mirada de otros


internos/as y que reúna las condiciones de salubridad suficientes.

• El cacheo consistirá en la obligación impuesta al interno/a de desprenderse de sus


ropas mientras éstas son registradas por los Agentes. Se preservará, en la medida
de lo posible, su intimidad no se registrarán las cavidades del cuerpo del interno/a.

• Los Agentes que hayan llevado a cabo el cacheo elevarán al Director/a un informe
relativo al mismo en cualquier caso, tanto si se detecta alguna anomalía como en el
caso de haber sido infructuoso.

3.- Admisión.- Una vez realizado el chequeo pasará a la oficina de Admisión y


Egreso para llenar su ficha básica de admisión, la cual contará con los siguientes elemen-
tos:

a) Número de identificación Carcelaria

A todos los internos/as le será asignado un número de identificación carcelaria (NIC) que
en ningún caso servirá para denominarlos, siendo formal el uso de su nombre y apellidos
para ser designados, pero que a efectos identificativos este tiene una importancia sustan-
cial y dicho número será permanente y válido aún cuando el interno/a haya salido del cen-
tro y nuevamente vuelve a ingresar.

El NIC deberá ser único y acompañará al interno/a a lo largo de su trayectoria penitencia-


ria, aun cuando éste abandone la institución siempre que se produzca un nuevo ingreso
volverá a serle asignado el mismo número. Ello representa una garantía de seguridad jurí-
dica y material en el interior de la prisión.

Haciendo uso de esta numeración se archivarán los diversos expedientes y documentacio-


nes relativos a los internos/as egresados, diferenciando claramente los archivos de presen-
tes de los no presentes mediante la utilización de carpetas de colores fácilmente identifica-
bles y ubicados en lugares distintos.

b) Filiación
En la ficha que se confeccionará y que debería contar con soporte informático que permi-
tiera su recuperación, se consignarán también, los datos de filiación del ingresado tales
como:

23
• Nombre.
• Apellidos.
• Lugar y fecha de nacimiento.
• Nombre del padre y de la madre.
• Número de Cédula o pasaporte o cualquier otro documento de identificación si lo
tuviere.
• Domicilio, nombre del cónyuge y número de hijos.
• Datos descriptivos y antropomórficos que facilitarán su identificación en caso de
necesidad (sexo, estatura, color de la piel, color del cabello y los ojos, señales par-
ticulares si las hubiere, etc.).

c) Identificación dactiloscópica y fotográfica


La reseña del interno/a permite su identificación. La identificación de los internos/as es una
labor básica para asegurar la seguridad interior del centro penitenciario y para dar efectivo
cumplimiento a los mandatos legislativos que regulan el sistema penitenciario. La adminis-
tración penitenciaria debe asegurarse que toda persona ingresada en prisión es efectiva-
mente quien la autoridad judicial ha ordenado que ingrese.

d) Identificación y fundamentos dactiloscópicos


Para llevar a cabo la identificación los internos/as serán registrados fotográfica y dactilos-
cópicamente en el momento del ingreso en la Oficina de Admisión y Egreso. Este registro
servirá al mismo tiempo para confeccionar la ficha básica y en la que figurarán, además de
los datos básicos de filiación, una fotografía y las huellas digitales de los pulgares de ambas
manos, así como dos fichas dactiloscópicas, una alfabética y otra decadactilar. La informa-
ción recabada servirá también, mediante soporte informático, para confeccionar un carné
identificativo del interno/a, que éste deberá portar siempre consigo y que servirá para man-
tenerlo siempre identificado en cualquier supuesto de interacción con los agentes.

Las fichas dactiloscópicas serán archivadas en un lugar adecuado de la Oficina de


Admisión y Egreso y servirán para, mediante la comparación de las huellas de las fichas y
las que en su caso sean tomadas al interno/a en cualquier orden de excarcelación, identi-
ficarlo sin ningún género de dudas. El registro dactiloscópico puede ser en cualquier caso
tomado mediante soporte informático y con equipos de identificación que aseguren la iden-
tidad de los internos/as ante cualquier entrada y salida del centro penitenciario pero ello no
debe hacerse en detrimento de la utilización de los medios tradicionales basados en la
impronta de tinta sobre papel y/o cartón ya que ante el eventual fallo de los sistemas infor-
máticos o de la energía eléctrica que los sustentan deberá asegurarse la posible identifica-
ción en cualquier caso.

4.- Chequeo médico.- El interno/a pasará a ser visitada por el médico quien implementa-
ra el cuestionario de salud. En caso de que el ingresado/a tuviera que administrarse algún
tipo de medicamento bajo receta medica, este/a informará por escrito al encargado de área,

24
a efectos de que estos no le sean retenidos en el chequeo y le puedan ser suministrados.

5.-Entrevista de Ingreso.- Para continuar con el Protocolo de recepción e ingreso el inter-


no/a pasará:
A la oficina del Técnico (Trabajador Social o Psicólogo) para proceder a la entrevista de
ingreso, y así completar la Ficha de ingreso.

6.-Entrega de récord de admisión.- Se le entrega, al Subdirector de Tratamiento del


Centro o al Director, el récord con la ficha de ingreso.

Los internos/as serán informados en el momento del ingreso del motivo del mismo, de la
normativa del Centro, de sus derechos y obligaciones así como del régimen de sanciones
y recompensas. Esta información le será facilitada por el Director o el Subdirector de
Tratamiento.

El interno/a recibirá un ejemplar del reglamento del interno/a, horario regimental y los ins-
tructivos y manuales del Centro, así como la explicación de su contenido. En caso de inter-
nos/as analfabetos o que no conozcan el idioma español se les hará saber el contenido del
documento buscando un intérprete.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 44 de la Ley No. 224 sobre Régimen peni-
tenciario, el interno/a será informado de la posibilidad de poner en conocimiento de sus
familiares, representantes legales o personas que él señale, la circunstancia de su encar-
celamiento, o bien que el propio Centro penitenciario lo haga en su nombre. Si el interno/a
es extranjero deberá ponerse en conocimiento de las autoridades consulares de su país el
internamiento si este lo desea.

Estos actos informativos serán reflejados en un documento de ingreso que el interno/a fir-
mará en señal de conformidad y en expresión de su voluntad. Este documento será inclui-
do en su expediente personal.

7.-Revisión de pertenencias.- Luego se da paso al chequeo de las pertenencias y reten-


ción de objetos prohibidos.
• Los registros de pertenencias se llevarán a cabo respetando también las garan
tías de intimidad y seguridad así como la correspondiente redacción de informes.

• Si el cacheo o el registro de pertenencias dan como resultado la detección de cualquier


objeto u objetos prohibidos, éstos serán identificados y señalados en el informe pertinente
y se adjuntarán al mismo.

Los(as) internos/as no tendrán en su poder dinero o títulos que lo representen ni objetos de


valor. Todo ello le será intervenido al ingresar con arreglo a las siguientes normas:

25
-Los objetos de valor serán custodiados por el Subdirector de Seguridad en la caja del
Establecimiento o en lugar seguro dispuesto exclusivamente para esos fines y se le expe-
dirán los resguardos que acrediten el depósito de los objetos de valor.

-El dinero será entregado y custodiado por la Sub-Dirección Administrativa. Al interno/a se


le entregará una hoja individual de cuenta de peculio, iniciada con las cantidades que le
fueron recogidas.

Los(as) internos/as podrán autorizar por escrito, que los valores u objetos intervenidos se
haga cargo algún familiar u otra persona particular de su confianza y, en tal caso, la entre-
ga se hará mediante presentación de identificación de la persona autorizada, debiendo fir-
mar con el Subdirector de Seguridad o el Administrador, según proceda, la diligencia de la
entrega.

La medida anterior no procederá cuando existan dudas acerca de la legítima procedencia


del dinero u objetos de valor intervenidos. En tal caso, se pondrá en conocimiento de la
autoridad competente la retención para que se resuelva lo procedente, sin perjuicio de ase-
gurarlo en el lugar regular de almacenamiento, como otro valor cualquiera y de entregar al
recluido recibo de descargo, suficientemente expresivo de los efectos depositados.

Cuando la autoridad judicial disponga la intervención de todo o parte de los objetos de valor
del interno/a, se procederá a inmovilizar las cantidades indicadas en la orden correspon-
diente, que quedarán a disposición de dicha autoridad para el destino que proceda, de todo
lo cual se dará conocimiento al interesado, y se entregará la orden judicial que autoriza o
da lugar a la intervención.

8.-Traslado al pabellón de observación.- El interno/a será conducido al Pabellón de


Observación por el Supervisor de Servicios, con independencia de estar condenado (a) por
sentencia definitiva o ser preventivo (a). Se le entregará un kit de aseo, ropa de cama, y el
uniforme penitenciario (pantalón jean y t-shirt).

26
Flujograma de Actuación del equipo técnico

27
CAPÍTULO II
EL PERÍODO DE OBSERVACIÓN

La función y objetivo de este período es establecer un diagnóstico individualizado y multi-


disciplinar a través del Protocolo Unificado del interno/a y así poder elaborar el plan de tra-
tamiento adecuado a desarrollar durante el cumplimiento de la condena impuesta siguien-
do el modelo teórico de la individualización de la pena.

El Art. 14 de la Ley 224 expresa que “Durante el período de observación que durará entre
diez y treinta días se mantendrá al recluso en dependencia separada del resto de la pobla-
ción penal que se encuentre en otros períodos de tratamientos, y se efectuará el estudio
de su personalidad, de su medio social y de sus antecedentes personales, para determinar
la sección o establecimiento a que deba ser destinado y la naturaleza del tratamiento que
sea conveniente aplicarle”.

Sección 1
Procedimiento para el cumplimiento de la fase de observación

El procedimiento de la fase de observación se centra principalmente en la actuación de los


profesionales del Equipo Técnico que se regirán por el protocolo básico de observación.

Después de haber concluido el Protocolo de ingreso a través de la entrevista realizada por


el profesional del Equipo Técnico y de completar la Ficha de Ingreso, el interno/a quedará
ingresado/a durante 10 a 30 días en el Pabellón de Observación. A partir de este momen-
to será cada uno de los componentes del Equipo Técnico y Multidisciplinar quienes darán
paso a la implementación del Protocolo unificado a través de las entrevistas y observación
pertinentes.

Sección 2
Protocolo Básico de Observación

Al Período de Observación accederán, aquellos internos/as preventivos y condenados por


sentencia definitiva que ingresen procedentes de libertad o de cualquier otro Centro
Penitenciario, previo paso por la oficina de Admisión y egreso para su identificación y des-
pués de la entrevista de ingreso, siendo el Director/a o Subdirector/a de Tratamiento quien
dará paso al Pabellón y Fase de Observación.

Se habilitará una dependencia exclusiva para realizar esta tarea de observación denomi-
nada Pabellón de Observación.

El interno/a deberá ser visitado dentro de las 24 horas de su ingreso por un médico del esta-

28
blecimiento quien extenderá informe relativo a su estado de salud y aconsejará al Director/a
acerca de la ubicación del mismo en caso de necesidad.

El Periodo de observación centra su intervención en tres áreas diferenciadas:

1. Estudio de la personalidad
2. Del medio social
3. De los antecedentes personales

Para realizar este estudio será necesaria la intervención de los miembros del
Equipo de Tratamiento:

1. Psicólogo
2. Trabajador Social
3. Abogado o Jurista-criminólogo
4. Maestros y Educadores

Actuación para la Observación

1. Entrevista con el Asistente Social, en base al Protocolo Unificado de tratamiento, y entre-


vista especializada.

2. Entrevista con el Psicólogo, en base al Protocolo Unificado de tratamiento, y entrevista


especializada.

3. Entrevista con el Abogado o jurista-criminólogo, en base al Protocolo Unificado de trata-


miento, y entrevista especializada.

4. Entrevista y valoración por parte del equipo educativo de centro, para la evaluación del
nivel escolar y trayectoria laboral del interno/a.

5. Entrevista con el médico y exámenes pertinentes para las recomendaciones de lugar.

6. Reunión del Equipo de Tratamiento y Multidisciplinar en Junta de Tratamiento para la


determinación del plan de tratamiento a ejecutar.

7. Discusión sobre el caso individualizado.

8. Elaboración del Programa individualizado de tratamiento.

En este período los internos/as, básicamente, se someterán a las entrevistas y actividades


que les sugieran los profesionales, utilizando el Protocolo Unificado del interno/a. Sus movi-

29
mientos serán limitados a los que permitan sus actividades y a las intervenciones que se
van a realizar.

Sección 3
Instrumentos a utilizar

a) Récord de Tratamiento:
Es la carpeta que incluirá el conjunto de documentación sobre cada uno de los internos/as
y que se iniciará con la Ficha de ingreso a la llegada del interno/a y se cumplimentará en
el periodo de observación con la siguiente documentación:

b) Protocolo unificado del Interno/a


Este protocolo recoge los datos que contemplan todos los aspectos de cada uno de los pro-
fesionales que componen el Equipo Técnico y cada uno de los informes:

1. Informe Psicológico
2. Informe Social
3. Informe Criminológico/legal
4. Informe Educativo-laboral

Las informaciones deberán extraerse de las entrevistas mantenidas con el interno/a, pero
también podrán dirigirse a otras fuentes para confirmar y completar la información que se
precise, así como sería el caso de las entrevistas del Trabajador social con las familias de
los internos/as. La custodia de la información será responsabilidad de los profesionales y
se regirá por las normas corporativas en cuanto a ética y secreto profesional.

Los datos o constancias de cualquier naturaleza que estén en los archivos de los Centros
tienen carácter confidencial y no podrán ser proporcionados, sino a las autoridades judicia-
les y administrativas legalmente facultadas para solicitarlas.

Queda prohibido al personal que no está expresamente autorizado para ello el acceso a los
expedientes, libros, registros o cualquier otro documento que este en los archivos del
Centro.

Una vez recogidos los datos se reunirá el Equipo Técnico en Junta de Tratamiento
Multidisciplinar que emitirá un diagnostico-pronóstico integral acompañado de un Plan de
Intervención Individualizado al tratamiento que sea conveniente aplicarle a través de las
distintas actividades que el Centro desarrolla.

30
CAPÍTULO III
PERÍODO DE TRATAMIENTO

El Periodo de tratamiento, como fase previa al Período de prueba, persigue la Intervención


o Tratamiento Penitenciario, en función del tratamiento individualizado que se haya progra-
mado para el interno/a que se realizará a partir de las posibilidades de la intervención de
las actividades que tenga el centro penitenciario.

Los programas de intervención y tratamiento deben contemplar básicamente dos aspectos


fundamentales:

• La funcionalidad organizacional que permita un adecuado clima social, ambiental y de


convivencia en el establecimiento penitenciario.
• La reinserción social de la persona privada de libertad mediante el entrenamiento en habi-
lidades sociales y personales.

Los programas que se lleven a cabo en los Centros Penitenciarios deben enmarcarse en
las siguientes categorías:

• Programas de educación e instrucción básica


• Programas de habilidades personales y sociales
• Programas de educación física y deportes
• Programas de manualidades y artes plástica
• Programas laborales y productivos
• Programas terapéuticos
• Programas recreativos

En el tratamiento que se de a los internos/as, no habrá más diferencias que las que resul-
ten por razones médicas, psicológicas, psiquiatricas, educativas o de aptitudes y capacita-
ción en el trabajo.

En el Centro existirá una biblioteca básica que contendrá, libros de apoyo para la enseñan-
za fundamental, obras de literatura, revistas, así como ejemplares de la Constitución, la Ley
224, Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos, etc.

Se procurará estimular a los internos/as en la lectura y se les facilitará el préstamo de libros


para que los lean fuera de la biblioteca.

A fin de reforzar el tratamiento de readaptación, se organizaran espectáculos, actividades


culturales, artísticas y deportivas con la participación de los internos/as.

31
Sección 1
Actividades y destinos de los internos/as
Además de las diferentes actividades productivas, instructivas, deportivas y religiosas, los
internos/as podrían dedicarse a la realización de tareas o destinos dentro de los Centros.
Estas tareas o destinos las realizarán los internos/as de manera voluntaria, y tendrían
repercusión en una mejor calificación mensual, con los beneficios que marca el Capítulo XV
de la Ley 224, con lo que se lograrían varios objetivos:
• Crear hábitos en el interno/a, como podrían ser el del horario de trabajo, fomentar las tareas
en común con otros internos/as, higiene personal y laboral, etc.
• Involucrar al interno/a en el mantenimiento de las dependencias del Centro, promoviendo
entre ellos el buen uso de las mismas.
• Iniciar al interno/a en los conocimientos de una profesión.
• El interno/a vería ocupada una franja horaria de manera diaria, por lo que su estancia
mientras dure la condena seria más llevadera.

Los destinos que proponemos que deben desarrollar los internos/as dentro de los centros,
son aquellos que en función de las necesidades del Centro establezcan las autoridades
entre las que podríamos nombrar:

Destino de cocina: a realizar bajo la supervisión de un cocinero/a, en el caso que el cen-


tro disponga de cocina propia. En caso de disponer algún interno/a de la titulación o cono-
cimientos necesarios, podría desempeñar dicho cargo, mientras otros internos/as formarí-
an la de manipulación de alimentos o limpieza de la dependencia.

Destino de lavandería: los internos/as podrían encargarse de recoger, lavar y entregar la


ropa, tanto la de cama como la personal de los internos/as.

Destino de mantenimiento: en este caso, los internos/as deberían acreditar conocimientos


en algunas de las profesiones que podrían desarrollar, tales como carpinteros, electricistas,
albañiles, jardineros, etc. También se podría formar en este campo a otros internos/as sin
conocimientos iniciales de estas profesiones.

Destino de limpieza: diferentes brigadas de internos/as se dedicarían a la limpieza y conser-


vación de las zonas comunes, tales como: pasillos, patios, comedores, aulas formativas, etc.

Destino de Economato: los internos/as servirían de auxiliares en la venta del economato.

Destino de Biblioteca, Destino de Paquetería, etc.

32
Sección 2
El Equipo Técnico o Equipo Multidisciplinar

El Equipo Técnico o Equipo Multidisciplinar estará compuesto por todo el Equipo de


Tratamiento
• Doctor/a en Medicina
• Licenciado/a en Psicología
• Licenciado/a en Trabajo Social o Asistencia Social
• Abogado
• Maestros y educadores

El Equipo Técnico ejercerá las funciones siguientes:

• Ejecutar los programas de tratamiento y los modelos individualizados de inter-


vención penitenciarios que se establezca para cada interno/a por la Junta de
Tratamiento.

• El conocimiento directo de los problemas y de las demandas que formulen los


internos/as.

• Proponer a la Junta de Tratamiento la adopción de las medidas necesarias para


superar las carencias que presenten los internos/as.

• Atender peticiones y quejas que le formulen los internos/as respecto a su trata-


miento y programa de intervención.

• Evaluar los objetivos alcanzados en la ejecución de los programas de tratamiento


o de los modelos de intervención penitenciarios e informar de los resultados de la
evaluación a la Junta de Tratamiento.

• Ejecutar cuantas acciones concretas le encomiende la Junta de tratamiento o el


Director del Centro.

• Realizar las tareas de orientación y selección de personal relativas a los talleres


o escuelas de formación y procurar la integración personal y colectiva de los
internos/as.

El Equipo Técnico se reunirá ordinariamente una vez a la semana, y extraordinaria-


mente las veces que las necesidades del Centro lo requieran.

Los miembros del Equipo Técnico tendrán voz y voto a excepción del secretario,
quien levantará acta de las reuniones. En caso de empate el voto del Director/a diri-
mirá. Podrán contemplarse votos particulares.

33
Recursos documentales a utilizar:

Récord de Tratamiento
Es la carpeta que incluirá el conjunto de documentación sobre cada una de los internos/as.

• Ficha de ingreso
Es un registro manual, nominal que se inicia en el área del Subdirector Tratamiento cuan-
do llega el ingreso. La ficha contempla los datos esenciales del interno/a y una exploración
general pero completa de la misma. La finalidad de la ficha de ingreso es la obtención de
los datos generales mas importantes del interno/a para poder determinar si existen proble-
mas de interés que se deban atender desde el primer momento, con el fin de actuar sobre
los mismos si fuera necesario. Otro objetivo fundamental es poder ubicar al interno/a en
Fase de Observación junto con los demás internos/as.

• Protocolo Unificado del Interno/a


Este protocolo incluye la información de cada uno de los profesionales que componen el
Equipo Técnico y cada uno de los informes:

Informe Psicológico
Informe Social
Informe Criminológico

También se incluirá la información escolar y laboral del interno/a, su nivel escolar y su tra-
yectoria laboral, emitiendo los profesionales de la educación un informe Educativo-laboral.

• Programa Individualizado de Tratamiento


El programa Individualizado de tratamiento será elaborado por todo el Equipo Técnico a
partir de los informes extraídos del protocolo unificado, previo consenso al plan de trata-
miento en la Junta de Tratamiento, para proceder al programa de tratamiento a través de
la ficha de actividad del interno/a.

• Ficha de actividad
Es la ficha en la cual se asentarán las actividades planificadas en función del programa indi-
vidualizado de tratamiento establecido para cada interno/a. La misma estará adaptada a la
realidad y necesidades del interno/a con el objetivo de reforzar todas las carencias detec-
tadas en la evaluación del mismo.

34
Sección 3
La Junta de Tratamiento

Es el órgano colegiado que regula el funcionamiento de las actividades del Centro, aunque
no queda específicamente determinada en la ley 224, a través de la Comisión de Vigilancia,
Evaluación y Sanción, se evidencian algunos aspectos y decisiones desde el punto de vista
de tratamiento, que motivan la creación y la incorporación de La Junta de Tratamiento de
manera independiente a la Comisión de Vigilancia, Evaluación y sanción, con el objetivo de
potenciar los aspectos tratamentales de los internos/as y desarrollar las funciones de diag-
nóstico, tratamiento y evaluación de los mismos a lo largo del proceso de tratamiento de los
internos/as.

Composición de La Junta de Tratamiento

La Junta de Tratamiento estará presidida por el Director/a del Centro o por el subdirector/a
de Tratamiento, y compuesta por los siguientes miembros:

• Doctor/a en Medicina
• Licenciado/a en Psicología
• Licenciado/a en Trabajo Social o Asistencia Social
• Abogado
• Maestros y educadores
• Subdirector de Seguridad

Por lo general, serán todos aquellos profesionales del Equipo de Tratamiento y


Multidisciplinar que hayan intervenido en los casos, motivo del estudio.

Como Secretario de la Junta de Tratamiento y del Equipo Técnico actuará, sin voto, un pro-
fesional designado por la Dirección del Centro.

Los acuerdos de la Junta de Tratamiento se adoptarán sobre las propuestas elevadas por
los Equipos Técnicos para la adopción de las medidas necesarias para ejecutar los progra-
mas de tratamiento o los programas individualizados de ejecución, y se ejecutarán por los
Equipos Técnicos, bajo el control inmediato y directo de los encargados de dichos equipos.

Las deliberaciones de la Junta de Tratamiento tendrán carácter reservado, debiendo sus


componentes guardar secreto sobre las mismas. Para deliberar será necesaria la presen-
cia de todos los miembros.

Se enviará una copia del acta de la Junta de Tratamiento a la Dirección General de


Prisiones.

35
Funciones de La Junta de Tratamiento

• Establecer los programas de tratamiento o los modelos individualizados de ejecución


penitenciarios para cada interno/a del centro, definiendo las actividades a realizar en fun-
ción de las características de cada interno/a.

• Supervisar la ejecución de las actividades programadas por el Equipo Técnico, distribu-


yéndolas, según su naturaleza, entre los miembros del Equipo, que las ejecutarán de
acuerdo con las técnicas propias de su especialidad y bajo el control inmediato del
Subdirector de Tratamiento.

• Formular, en función del estudio científico de la personalidad de interno/a y de los datos


e informaciones de que se dispongan, las propuestas razonadas de clasificación interior.

• Adoptar los acuerdos que estime pertinentes sobre las peticiones y quejas que formulen
los internos/as a los Equipos Técnicos sobre su clasificación interior, tratamiento o progra-
ma de intervención.

• Elevar las propuestas que, con respecto a los beneficios penitenciarios y a la libertad con-
dicional, les estén atribuidas.

• Organizar la ejecución de las prestaciones de carácter asistencial que precisen los inter-
nos/as o sus familiares, fomentar las actividades laborales de los internos/as, cuidando que
las mismas se desarrollen con arreglo a las normas vigentes, así como organizar, por uni-
dades de separación interior, los procedimientos de designación de aquellos internos/as
que hayan de participar en actividades o responsabilidades de orden educativo, formativo,
laboral, sociocultural recreativo, deportivo o religioso.

• Facilitar a la Unidad Docente las valoraciones de las aptitudes de los internos/as que rea-
licen cursos de formación, así como aquellas otras informaciones contenidas en el proto-
colo que puedan serle útiles en la programación y ejecución de las tareas formativas o edu-
cativas.

• Sugerir a la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción, la reducción, aplazamiento o


suspensión de la ejecución de las sanciones disciplinarias, que pueden perturbar el trata-
miento o el estudio de la personalidad del sancionado, así como la reducción o suspensión
cuando existan fundados motivos para esperar que esta medida pueda influir favorable-
mente en el tratamiento.

• Implementar el Protocolo Unificado del interno, incorporando al mismo las informaciones


y documentos de los diferentes profesionales del Equipo Técnico.

36
Recurso documental a utilizar:

• Libro de actas
Tal como se ha especificado el secretario del establecimiento levantará acta de los acuer-
dos y resoluciones de la Junta de Tratamiento. Las actas serán firmadas por los asistentes
a la reunión, y se remitirá copia a la Dirección General de Prisiones.

El libro de actas será custodiado por el secretario del Centro y los acuerdos y resoluciones
tomadas solo podrán ser notificados verbalmente o por escrito a las personas interesadas.

Sección 4
La Comisión de vigilancia, evaluación y sanción como órgano colegiado
La definición y funciones del órgano colegiado, están reguladas en el Art. 20 de la Ley No.
224, y recibe el nombre de Comisión de vigilancia, evaluación y sanción.

Art. 20.- En las penitenciarias, presidios, cárceles y centros abiertos funcionará una comi-
sión formada por el director del penal, el secretario, un psiquiatra, un visitador
social y cualquier otra persona que preste servicio en un departamento del penal,
quienes se reunirán una vez al mes y tratarán sobre el progreso, tratamiento, adap-
tación, permisos y sanciones de los reclusos que se encuentren en el penal.

Podrá ser convocada una reunión que no sea en la fecha señalada cuando el caso lo ame-
rite.

Los miembros de la Comisión de vigilancia, evaluación y sanción tienen voz y voto, a


excepción del secretario, quien es el secretario del penal.

La comisión resolverá sobre el avance, retroceso, sanciones y permisos de los internos/as


sometidos a tratamiento.

Los pormenores de las reuniones se asentarán en dos libros de actas que se lleven al efec-
to.

Ante esta comisión pueden dirigirse los internos/as a realizar sus reclamos o solicitudes,
siempre y cuando no sean atendidos por el director del penal.

La comisión remitirá copia de las actas o resoluciones a la Dirección General de Prisiones.


Esta misma comisión decidirá acerca de las quejas que pueda tener cualquier Agente o
empleado del penal relacionada con el comportamiento de cualquier interno.

Funcionará como comisión de apelación, la que estará formada por el Procurador General

37
de la República o su representante y el Director General de Prisiones, quienes tienen voz
y voto y estarán obligados a fallar el mismo día que se reúnan a conocer el caso.

La Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción, como órgano colegiado, estaría com-


puesta por:
a) El Director/a
b) El Subdirector/a de Asistencia y Tratamiento
c) El Subdirector/a de Seguridad
d) El Subdirector Administrativo
e) El Psiquiatra
f) El Trabajador Social
g) El Secretario del establecimiento

Pudiendo asesorarse, y recopilar informaciones de todos aquellos profesionales y perso-


nas que puedan aportar datos de interés sobre el internos/as o la información rigurosa
sobre cualquier tema de los tratados por la Comisión.

Los miembros de la Comisión tendrán voz y voto a excepción del secretario, quien levan-
tará acta de las reuniones, y que en caso de empate el voto del Director/a dirimirá. También
podrán contemplarse votos particulares.

Sección 5
El Juez de la Ejecución de la Pena

En la ejecución de las penas privativas de libertad interviene un órgano administrativo, la


Administración Penitenciaria y un órgano judicial, el Juez de la Ejecución de la Pena, insti-
tuido por la Ley No. 76/02 que establece el Código Procesal Penal.

El Juez de la Ejecución de la Pena, juega un rol preponderante en el control del cumpli-


miento de las sentencias condenatorias. Entre sus funciones está la de garantizar al con-
denado o condenada por sentencia irrevocable, el goce de los derechos y garantías funda-
mentales que le reconocen la Constitución, los tratados internacionales, el Código Procesal
Penal, la Ley 224 sobre Régimen Penitenciario y demás leyes especiales y además con-
trolar y vigilar la legalidad de la ejecución de la pena.

El artículo 437 del Código Procesal Penal expresa: “El Juez de la ejecución controla el cum-
plimiento adecuado de las sentencias condenatorias y resuelve todas las cuestiones que
se suscitan durante la ejecución”.

El Juez de la Ejecución de la Pena tiene jurisdicción territorial dentro del Departamento


Judicial para el que ha sido nombrado.

38
De conformidad con el artículo 437 el puede disponer inspecciones y visitas a los estable-
cimientos penitenciarios cuantas veces sean necesarias. Y puede hacer comparecer ante
él a los condenados y a los encargados de los centros penitenciarios con fines de vigilan-
cia y control.

El Director del Centro Penitenciario debe informar al Juez de la Ejecución Penal todo inci-
dente grave que afecte el orden, la disciplina y la seguridad del Centro y que concierne a
los internos condenados.

Los internos/as condenados podrán formular al Juez de la Ejecución de la Pena directa-


mente o a través de sus representantes sus peticiones y quejas, cuando por acción u omi-
sión le sean afectados sus derechos.

La Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción y la Junta de Tratamiento le informarán a


dicho juez las medidas tanto disciplinarias como de tratamiento aplicable a cada interno
condenado. El Juez de la ejecución Penal debe acordar planes de colaboración recíproca
con la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción y debe abogar porque en los recintos
penitenciarios funcionen las mismas.

39
CAPITULO IV
PERIODO DE PRUEBA

El periodo de prueba comenzará a aplicarse de la manera siguiente: para aquellos conde-


nados hasta 5 años después del cumplimiento de un tercio de la pena; para los condenados
a más de 5 años después de un cuarto de la pena; en situaciones especiales se podrá pro-
poner la puesta en prueba de algún recluso que no caiga dentro de estas disposiciones, en
cuyo caso la decisión quedará a cargo de la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción.
Este periodo esta detallado en la Ley 224 de 1984, desde el artículo 16 hasta el 19.

El articulo 17 señala que “serán considerados como medidas de prueba del recluso:
a) El permiso de salidas del establecimiento por el tiempo que rigen los reglamentos;
b) El alojamiento en instituciones especiales;
c) La concesión de la libertad condicional.”

Las medidas de prueba señaladas en los puntos a y b se tomarán en coordinación


con el Juez de la ejecución de la pena ya que el señalado en el punto c es una pre-
rrogativa de este.

40
CAPÍTULO V
LIBERTAD Y OTROS TIPOS DE SALIDAS DE LOS INTERNOS/AS
Se entiende por libertad el acto de salida de un condenado/a o imputado/a del Centro con
carácter definitivo. Esta se otorgará mediante:

• Cumplimiento de la condena.
• Sentencia de descargo u orden de autoridad judicial competente
• Indulto o amnistía

El acto de la salida es uno de los procesos más importantes que se lleva a cabo en la
Oficina de Admisión y Egreso del Centro Penitenciario. Mediante este acto se procede a
otorgar la salida a un interno/a del centro, sea en libertad, diligencia, permiso o traslado a
otro Centro, y por ello el personal encargado de efectuar esta tarea deberá llevarlo a cabo
con extremo cuidado por motivos de seguridad.

Salidas definitivas
Se entiende por salida definitiva del Centro cualquier acto de egreso de un condenado o
imputado, con carácter definitivo. Por tanto las salidas que se efectúen con la previsión de
que el interno/a reingrese de nuevo en el Centro a lo largo de las horas inmediatamente
siguientes o durante el mismo día no serán consideradas salidas en el Centro y se enten-
derán por lo general como diligencias o permisos.

El artículo 41 de la Ley No. 224, considera causas de egreso del recluso las siguientes:
• Cumplimiento de la condena.
• Libertad condicional.
• Indulto o amnistía.
• Salidas temporales
• Sentencia de descargo u orden de autoridad judicial competente.

Asimismo debemos añadir las salidas producidas por traslado a otro centro penitenciario así
como las que se produzcan por fallecimiento del interno/a, tanto si la muerte se produce en
el interior como en el exterior del establecimiento siempre y cuando el finado permanezca
bajo la tutela de la Dirección General de Prisiones y, finalmente, las salidas por evasión.

Formas de actuar ante los diversos supuestos de salidas.

En primer lugar, si se trata de una salida producida por el cumplimiento de la condena o


de la medida de coerción, indulto, amnistía, sentencia de descargo, fallecimiento serán sali-
das definitivas a todos los efectos. En el correspondiente registro de la Oficina de Admisión
y Egreso se consignará en el egreso, el motivo del mismo, decreto, sentencia o resolución
que lo haya motivado.
No se realizará ninguna acción de salida en el centro, ni física ni administrativa, si antes no
41
ha sido emitida la correspondiente orden de salida por parte del Director/a. En dicha orden
figurarán los datos identificativos básicos del interno/a, la información sobre las causas
penales que estuviese extinguiendo en ese momento y el motivo de la salida, además será
necesario que dicha orden haya sido firmada por el Director/a y por el Supervisor de
Servicios, finalmente el responsable de la Oficina de Admisión y Egreso efectuará la identi-
ficación dactiloscópica del interno/a y estampará igualmente su firma, un agente penitencia-
rio acompañará al interno/a hasta la puerta principal del establecimiento donde la orden será
nuevamente firmada por el Agente de servicio en el mismo, quien hará indicación de la hora
efectiva de salida del interno/a.

Es necesario extremar el cuidado en la salida de internos/as. Se utilizarán exclusivamente


y de forma conjunta los dos mecanismos habilitados para la identificación dactiloscópica, el
informático y el manual, no permitiendo bajo ningún concepto la salida del centro a inter-
no/a alguno haciendo uso de la identificación visual o del conocimiento personal que el
agente penitenciario tenga del mismo. Únicamente la identificación dactiloscópica garanti-
za la certeza de la identidad de la personas.

Los internos/as que abandonen un centro penitenciario deberán portar consigo todas sus
pertenencias, tanto las que eran de libre disposición como aquellas que les hubieran sido
retiradas y retenidas en depósito en la dependencia del establecimiento habilitada para
esos fines.

Si la salida se ha producido por evasión del interno/a en el exterior del establecimiento la


identificación se hará efectiva por otros medios. En el primer caso, una vez que se haya
constatado la evasión de un interno/a, el Director/a dará las órdenes oportunas para que
sea identificado dicho interno/a, por los medios que considere oportunos y con dicha infor-
mación ordenará al responsable de la Oficina de Admisión y Egreso que se le identifique y
se le dé salida.

Si por el contrario la salida es consecuencia del fallecimiento del interno/a, en el exterior del
Centro serán los Agentes de Vigilancia y Tratamiento quienes se encarguen de identificar
el cadáver y llevar el informe del fallecimiento al Centro, produciéndose entonces la salida
administrativa del mismo.

Luego se le dará efectivo cumplimiento a la salida administrativa del interno/a y podrá


hacerse entrega del cuerpo a patología forense quienes a su vez entregarán el cadáver a
los familiares, autoridades consulares o servicios funerarios designados al efecto.

En todos los casos deberá el Centro tener un documento válido que justifique la orden de
salida del sistema. Una vez llenada esta formalidad se notificará a la autoridad judicial que
hubiera dispuesto la prisión o de quien dependiera el interno/a.

42
Salidas condicionales o provisionales
Estas salidas son las denominadas condicionales o provisionales y su acuerdo es compe-
tencia de los juzgados y tribunales de quienes dependan los internos/as o bien, según esta-
blece el artículo 17 c) de la Ley No. 224, parte del periodo de prueba del sistema progresi-
vo. A efectos prácticos no hay grandes diferencias entre estas salidas y los de libertad defi-
nitiva, salvo por el hecho de que normalmente la autoridad judicial habrá acordado algún
tipo de condición que será necesario comunicar al interno/a en el momento de su salida del
Centro. Estas condiciones pueden ser, por ejemplo, la obligación de comparecer ante dicha
autoridad judicial en una determinada fecha o con una cierta regularidad, el depósito de una
fianza, la obligación de asistir a una vista judicial en determinada fecha, etc. Esta notifica-
ción será entregada al interno/a egresado con copia para su expediente y para la autoridad
judicial correspondiente, ambas deberán ser firmadas por el interno/a y por el agente peni-
tenciario que se lo notifique.

El expediente de estos internos/as y los diversos documentos identificativos de la Oficina


de Admisión y Egreso serán archivados en el apartado de salidas con la anotación de PRO-
VISIONAL o CONDICIONAL según el caso y con mención expresa del acto judicial que lo
dispuso.

Por otra parte los permisos y diligencias pueden ser considerados también como salidas no
definitivas y por lo tanto pasamos a describir aquí la forma en que deben llevarse a cabo.

Permisos
Los permisos o salidas temporales son parte del periodo de prueba del sistema progresivo
y se regirán por lo dispuesto en los artículos 18 y 19 de la Ley No. 224, Una vez acordada
la salida, el Director/a emitirá la correspondiente orden junto con un certificado que será
entregado al interno/a a efectos identificativos en el exterior. En ambos documentos figura-
rán los datos básicos del interno/a, los de la condena o condenas que estuviera extinguien-
do en ese momento, mención a la autoridad judicial de quien dependa y los relativos a la
salida en sí, esto es: fecha y hora de salida y de reingreso, persona que se hace respon-
sable de su acompañamiento y finalidad principal de la salida. El interno/a deberá portar
consigo el certificado que le fuera entregado en el momento de la salida.

También son consideradas permisos o salidas temporales las dispuestas por el art.79 de la
Ley 224: “En caso de enfermedad grave o de muerte de algunos de los parientes del reclu-
so, el director del establecimiento podrá autorizarlo por escrito, para que concurra al lecho
o a los funerales”.

En todo lo demás se seguirán las prevenciones de identificación propias de cualquier sali-


da o entrada de internos/as en el establecimiento.

43
Diligencias
En cuanto a las salidas de los internos/as que deben ser conducidos ante una instancia
judicial, a un centro hospitalario, a una diligencia policial o cualquier otra en que el interno/a
sea acompañado por agentes penitenciarios encargados de su custodia exterior deberá
seguirse el procedimiento de identificación protocolizado. Las órdenes de salida, al igual
que sucederá con las de permisos, serán conservadas en la Oficina de Admisión y Egreso,
hasta que el interno/a sea reingresado por los Agentes y se comprobará de nuevo la hue-
lla al reingresar.

Sección 1
Protocolo para reingreso:
• Reingreso de diligencias judiciales, policiales u hospitalarias: el interno/a ha salido del
mismo centro penitenciario y, salvo indicación expresa de los agentes penitenciarios encar-
gados de su traslado, no ha tenido contacto con personas de las que se presuma que pue-
dan haberle hecho entrega de ningún objeto o sustancia peligrosa por lo que se seguirá
simplemente el trámite de identificación dactiloscópica consistente en tomar de nuevo su
huella en la orden de salida que ha sido previamente cumplimentada a la salida y se cote-
jará dicha huella con la que se tomó en el momento de la salida y se procederá a un
cacheo, por agentes VTPS que no estuvieron en la custodia de salida del interno/a. El inter-
no/a será a continuación conducido a su celda.

• Reingreso al Centro procedente de permiso: el interno/a ha estado en contacto con la


población en general y por lo tanto no sólo se deberá proceder al trámite de identificación
consistente en tomar las huellas de sus pulgares y cotejarlas con las que se hayan toma-
do en la orden de permiso en el momento de la salida, sino que además se deberá proce-
der a su cacheo personal y al registro de sus pertenencias de igual forma que se describe
para el ingreso en el Centro.

• Ingreso en el Centro procedente de traslado desde otro Centro penitenciario: se actuará


de igual forma que la descrita para los ingresos en el Centro. El interno/a será identificado,
filiado, reseñado y cacheado. Debemos tener en cuenta que la orden de traslado habrá sido
emitida por la Dirección General de Prisiones, de conformidad con lo dispuesto por la Ley
No. 224 en su artículo 42.

44
Título IV
GESTIÓN ADMINISTRATIVA

Al frente de esta área se encuentra un(a) Subdirector/a. La Subdirección Administrativa res-


ponde de forma inmediata a la Dirección del Centro y sus operaciones estarán supeditadas
a los controles internos de la Subdirección Administrativa de la Dirección General de
Prisiones.

Cada proceso que ejecute la Subdirección Administrativa debe estar encaminado a:

Procurar las condiciones para que todas las autoridades, empleados y agen-
tes de seguridad, puedan desempeñar sus funciones de forma eficiente.

Procurar la buena gestión y el mantenimiento de las instalaciones recursos y


prestaciones básicas dirigidas a los(as) internos(as).

Para ello la persona que desempeñe el cargo de Subdirector Administrativo debe tener un
amplio conocimiento no solo de las funciones inherentes a su cargo, sino también de las
funciones de las Subdirecciones de Tratamiento y Vigilancia.

Son funciones de la Subdirección Administrativa:

Realizar un control sistemático preventivo en relación con todo el mantenimiento de


la institución tanto de infraestructura como de recursos humanos:

a.1) Recursos Humanos


La Subdirección Administrativa debe controlar a todo el personal en sus diversos
niveles, en relación con la puntualidad y asistencia, altas y bajas, vacaciones, per-
misos y licencias y cualesquiera otros movimientos que el personal observe, estos
trámites deben ser remitidos a la Dirección General de Prisiones, vía la Subdirección
Administrativa de esa dependencia oficial. Con excepción de los Subdirectores, los
cuales responderán directamente a la Dirección del Centro;

Coordinar al personal de su área, tanto a los(as) internos/as que estén desempeñan-


do funciones administrativas, como el personal de cualquier institución o empresa
que brinde servicios de naturaleza administrativa dentro del Centro;

Cualquier otra gestión que pueda contribuir al cumplimiento de esta función, previa
autorización de la Dirección del Centro y/o la dependencia oficial.
a.2) Infraestructura y equipos
La subdirección administrativa debe velar por el mantenimiento de toda la infra-

45
estructura y equipos del Centro, evitando el deterioro, organizando una brigada de opera-
rios que lleven a cabo pequeñas reparaciones o con el auxilio de la División de
Edificaciones y Mantenimiento de la Procuraduría General de la República.

Estas medidas repercutirán en una mejor calidad de vida de los(as) internos/as, y en mejo-
res condiciones para que los distintos profesionales que desarrollan su tarea diaria en los
centros puedan llevar a cabo sus funciones, para ello debe:

Cuidar la imagen del Centro y toda su infraestructura, los jardines y cultivos de


hortalizas;
Utilización de los recursos de forma consiente y austera.
Implementar sistemas que permitan un eficiente manejo de los desechos o des-
perdicios de las diferentes áreas del Centro, para evitar las plagas y mantener
condiciones optimas de salubridad;
Velar por el funcionamiento del sistema eléctrico, de bombeo, sistemas de aguas
potables y negras, el sistema de drenaje, así como cualquier otro sistema inhe-
rente a la infraestructura;
Velar por el funcionamiento de la planta eléctrica y su aprovisionamiento de com-
bustible;
Velar por el funcionamiento de los equipos de transporte y su aprovisionamiento
de combustible;
Velar por el funcionamiento de los equipos Médicos, de Oficina, cocina, lavande-
ría, talleres vocacionales y especializados, laboratorios, etc;
Cualquier otra gestión que pueda contribuir al cumplimiento de esta función.

Gestionar el suministro de bienes y servicios del Centro


b.1) Realizar las requisiciones de bienes, servicios y material gastable a la
dependencia oficial (Ver manual de procedimiento administrativo).

b.2) Implementar planes de contingencia para hacer frente a cualquier dificultad


que se presente con los servicios que recibe o requiera el Centro (agua, luz, telé-
fono, recogida de basura, transporte y alimentación de los(as) internos/as, etc.).

b.2.1) En caso fortuito la subdirección Administrativa realizará cualquier gestión


tendente impedir el perjuicio que pudiera producir la falta de algún servicio. Esta
gestión la realizará de forma oficiosa y con el concurso del Director del Centro si
se encontrare en el lugar. Posteriormente presentará un informe formal a la
Dirección del Centro y a la Dependencia oficial por la vía correspondiente.

b.3) Ocuparse de que los uniformes de los empleados estén siempre en buen estado;

b.4) Cualquier otra gestión que entienda necesaria para el cumplimiento de esta función.

46
Gestionar el suministro de insumos y Custodiar los objetos de valor y dinero efecti-
vo de los internos.
c.3) Ocuparse de que los uniformes tanto de empleados como los internos/as y
del resto del personal, estén siempre en buen estado y en cantidad suficiente a
la requerida;
La vestimenta, está regulada por los Art. 26 y 28, de la ley 224 que establecen
que el Centro debe proporcionar uniformes a los(as) internos/as y que estos no
deben ser humillantes ni degradantes.

c.4) Facilitar los insumos de higiene personal a los internos al momento de su


ingreso en el centro y periódicamente a aquellos internos indigentes, es decir,
que no posean dinero en su peculio libre y/o que no suelan recibir comunicacio-
nes de familiares;

c.5) Facilitar los artículos de alojamiento a todos los internos al momento de su


ingreso en el centro y periódicamente conforme se vayan deteriorando. Esta
tarea la realizará en coordinación con la Trabajadora Social, observando siempre
el tiempo que persistieron dichos artículos una vez entregados al interno, para
evitar así el mal uso de estos.

c.6) Valores en efectivo u objetos ocupados al ingreso de los(as)


internos/as.

c.6.1) Cuando las autoridades del Centro determinen que el dinero que le haya
sido ocupado a un(a) interno/a, deba ser objeto de intervención oficial por sospe-
cha de la legalidad de su procedencia, se cumplirá lo que al respecto establezca
la legislación correspondiente, sin perjuicio de asegurarlo en la caja como otro
valor cualquiera y de entregar al recluido recibo de descargo, suficientemente
expresivo de las cantidades depositadas, pero no se le dará ingreso en el pecu-
lio de libre disposición o sistema de tickets, hasta tanto sea aclarada la situación;

c.6.2) Cuando la autoridad judicial disponga la intervención de todo o parte del


dinero de un interno/a, se procederá a inmovilizar las cantidades indicadas en la
orden correspondiente, que quedarán a disposición de dicha autoridad para el
destino que proceda, de todo lo cual se dará conocimiento al interesado y se
entregará la orden judicial que autoriza o da lugar a la intervención.

Manejo de la contabilidad
Esta debe llevarse organizada y transparentemente, a fin de estar en condiciones de
presentar los estados de cuenta, balances e informes ante las autoridades fiscaliza-
doras correspondientes, en el momento en que éstos lo requieran.

47
La fiscalización financiera estará a cargo de los representantes de la Contraloría General
de la República y los funcionarios o auditores que la Procuraduría General de la República
designe para tales efectos, directamente o a través de la dependencia oficial.

d.1) Manejo de fondo de caja chica, conforme a las disposiciones vigentes entre-
gadas por la Subdirección Administrativa de la Dirección General de Prisiones.
(Ver Controles Internos/as para Fondo de Caja Chica)

d.2) Manejo del Fondo en Avance, o cualquier fondo de esta naturaleza que sean
puestos a la disposición del Centro para su desenvolvimiento.

d.3) Manejo de los recursos económicos o peculio libre de los internos(as) a tra-
vés del sistema de ticket.

d.4) Manejo de los fondos de reservas para el egreso de los internos/as.

d.5) Seguimiento contable de los gastos de alimentación


El Art. 29 de la Ley 224 manifiesta en cuanto a la alimentación de los reclusos
que: “Todo recluso recibirá alimentación adecuada en cantidad y calidad, para el
mantenimiento de la salud”. Para ello los centros han sido dotados de los medios
materiales adecuados (cocinas, comedores) y los medios personales (cocine-
ros).

La preparación y distribución de los alimentos estará bajo la vigilancia y supervi-


sión de la Sub-Dirección Administrativa del centro en coordinación con el perso-
nal médico. Los alimentos deberán ser servidos en utensilios adecuados para
que puedan ser consumidos decorosamente.

d.5.1) Cuando la gestión de cocina este a cargo de los Comedores Económicos


del Estado, otra institución gubernamental o empresa privada, la Subdirección
Administrativa deberá cumplir el siguiente procedimiento:

Coordinar el menú con el Departamento de Nutrición de la Dirección General de


Prisiones, basado en un programa alimentario para toda la población penitenciaria y los
empleados, de tal suerte que el menú siempre esté balanceado y variado.

Solicitar semanalmente a la dependencia oficial, vía la Sub-Dirección Administrativa, las


raciones crudas que requiera conforme al menú correspondiente para la semana.

Recibirá las cantidades indicadas en el conduce emitido por la institución o empresa, com-
probando cantidad, peso y calidad de los artículos que se reciba.

48
Deberá llevar un control de las mercancías recibidas para la preparación de los alimentos.

Diariamente entregará al cocinero o encargado del servicio de alimentación, las mercancías


para la preparación de las comidas según la cantidad necesaria para la elaboración de las racio-
nes. Este funcionario deberá velar también por la cantidad, peso y calidad de los artículos.

Excepcionalmente, la Subdirección Administrativa podrá adquirir en el mercado local algu-


nos insumos de menor cuantía que se hayan agotado y que sean necesarios para la pre-
paración de las raciones, siempre que esos insumos estén contemplados en el menú esta-
blecido y aprobado.

d.6) Inventarios
Igualmente, es responsabilidad de la Subdirección Administrativa el manejo de
los siguientes controles:

Inventario almacén de la cocina.


Inventario del material gastable de oficina.
Inventario del material gastable del Centro.
Inventario de medicamentos y material gastable de igual naturaleza.
Inventario del activo fijo del Centro.
Inventario del Economato: los economatos en los establecimientos penitenciarios son un
servicio prestado por la institución a los internos/as que permite disponer de un sistema de
adquisición de productos de naturaleza complementaria a los facilitados por los Centros
penitenciarios.

El articulo 38 de la Ley 224 expresa “que en los establecimientos funcionarán centros de


expendio atendidos por el personal controlado por la Dirección. En ningún caso se permiti-
rá el funcionamiento de cantinas, pulperías, ventas o negocios en poder de los reclusos”.
Las compras en el economato se harán mediante tarjeta-valor o ticket, ya que le está prohi-
bido el uso de dinero de curso legal a los internos/as.

La lista actualizada de productos y precios deberá exponerse en un lugar visible para los
internos/as, dentro del economato. Los Productos autorizados para la venta en el econo-
mato son:

Comestibles que no precisen ser cocinados


Cigarrillos
Productos de aseo personal
Ropa de uso interior
Otros productos que necesiten los internos/as, siempre que su uso y consumo no implique
riesgo para el buen funcionamiento del Centro.

49
d.6.1) Además de llevar estos controles debe realizar los inventarios de todos los
implementos, artefactos y posesiones de la institución, llevando cuenta, bajo la
responsabilidad del titular, de las altas, bajas y de las modificaciones que se pro-
duzcan en la estructura de las instalaciones y la dotación general de implemen-
tos del Centro:

Para proceder con el descargo de un activo fijo se debe remitir, conjuntamente


con el activo a descargar, un oficio firmado por el Director del Centro, al
Departamento de Almacén de la Procuraduría General de la República, con la
justificación del Descargo;

Este oficio debe consignar copia al Encargado de Activo de la Procuraduría


General de la República, quien realizará la baja en el sistema y;
Copia a la Subdirección Administrativa de la Dirección General de Prisiones para
su conocimiento y control.

d.7) Formular el presupuesto de ingresos y gastos del Centro, el cual formará


parte del presupuesto general de la Dirección General de Prisiones, por lo cual
deberá ser remitido por la vía correspondiente.

d.8) La Subdirección Administrativa, podrá solicitar la práctica de auditorias cuan-


do estime pertinente y necesario para un eficiente manejo contable. Asimismo
podrá ser objeto de estas, sin previo aviso.

Promover el diseño y la elaboración de planes o programas para el funcionamiento


interno/a administrativo del Centro.

e.1) Establecer programas permanentes que procuren el mantenimiento total de


la institución, para evitar en todo momento el deterioro de las instalaciones e
implementos de trabajo y demás;

e.2) Establecer un programa de acción adecuada para el funcionamiento eficaz


de los servicios generales de la institución;
e.3) Supervisar la ejecución de los planes y programas;
e.4) Promover el diseño y elaboración de cualquier programa que favorezca a la
institución, siempre que cuente con el concurso del Director del Centro.

Coordinar y gestionar convenios interinstitucionales o contratos comerciales, según


se trate de instituciones gubernamentales, no gubernamentales o empresas priva-
das; con miras a obtener colaboración o relaciones comerciales de suministros y
servicios.

f.1) Coordinar o gestionar programas de acción laboral, en niveles de tipo indus-

50
trial, semi-industrial, artesanal artístico y de servicios, que ayude a que el cien por
ciento de los internos/as tenga trabajo, de tal manera que contribuya a reducir la
carga que implica el sostenimiento de los mismos.

A partir de los programas de acción laboral desarrollados, deberá realizar el pago de los
salarios a los internos/as en forma directa y sin participación de otras personas físicas o
morales ajenas a la institución, haciendo los descuentos a que se refiere el Art.61 de la Ley
224 sobre Régimen Penitenciario u otras legislaciones que pudiesen entrar en vigencia
posterior a la publicación de este manual.

f.2) Gestionar programas de capacitación mediante acuerdos interinstitucionales,


con vistas a brindar una actividad que el (la) interno/a pueda utilizar a su egreso;

f.3) Gestionar y coordinar cualquier convenio que favorezca a la institución, siem-


pre que cuente con el concurso del Director del Centro.

Recibir las quejas y peticiones de los(as) internos/as, facultad otorgada por el artícu-
lo 34 de la ley 224, sobre Régimen Penitenciario.

Asistir y participar con voz y voto en la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción.

La Subdirección Administrativa como miembro de la comisión podrá aportar información


sobre el progreso del tratamiento y la adaptación, avances o retrocesos de las internas que
trabajan bajo su dependencia, así como el mérito o no para la obtención de permisos;
Proponer sanciones a aquellos(as) internos/as cuyo comportamiento afecten u obstaculi-
cen la gestión administrativa (daños a la infraestructura o equipos, falta de cooperación con
la higiene del Centro, maltrato reiterativo o frecuente de los artículos entregados para alo-
jamiento y vestimenta, etc.);
El art. 28 de la Ley 224 sobre Régimen Penitenciario deja claro que los(as) internos/as
“serán los responsables de la conservación de las vestimentas, ropas de cama y demás
objetos que se les proporcione para su vida en reclusión”.

Mantener informado al Director(a) del Centro de las incidencias y novedades del Centro.

Emitir informes técnicos, económicos y estadísticos del Centro para ser presentados
a la Dirección del Centro y a la dependencia oficial por las vías correspondientes.

Realizar turnos Extraordinarios.

La Subdirección Administrativa, sin perjuicio de la jornada de trabajo que les


corresponda, deberá realizar turnos extraordinarios cualquier día del año, inclui-
dos domingos y festivos, siempre que las actividades del centro lo demanden.

51
Realizar otras tareas afines y complementarias, que le sean asignadas por el Director
del Centro, el Director General de Prisiones y el Procurador General de la República
u otra persona en las que estos deleguen.

Personal bajo su dirección


Personal auxiliar
Secretaria
Auxiliar de contabilidad
Personal de servicios múltiples

Chofer
Mayordomo
Conserje
Mensajero
Cocineros

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Título V
GESTIÓN DE SEGURIDAD

La observación, el trato y la relación de los agentes de vigilancia y tratamiento penitencia-


rio con los internos/as, tiene una importancia esencial puesto que es realmente necesaria
para crear un buen clima social para la convivencia diaria, la seguridad del establecimien-
to, e incluso para que en momentos difíciles, sepamos como debemos hablar y con quién.

CAPÍTULO I
FUNCIONES DEL AGENTE DE RECEPCIÓN
a) Control de entradas y salidas del Centro
b) Actualización de tablillas de recuentos (control de entradas y salidas de internos/as)
c) Poner en conocimiento del supervisor cualquier movimiento que se produzca durante su
servicio (ingresos, traslados, etc.)
d) Deberá tener en todo momento conocimiento del personal que se encuentra en el inte-
rior del Centro (personal de tratamiento, equipo directivo, agentes, visitas, etc.)
e) Prohibir la salida de cualquier interno/a que no vaya acompañado por un agente, sin
excepción.
f) Control de llaves del Centro
g) Antes de permitir la entrada de cualquier visita en el Centro, asegurarse de que no son
portadores de armas de fuego.
h) Mantenerse informada de todo el personal que acceda al Centro por parte del primer
acceso.

Ubicación y custodia de las llaves

La ubicación y custodia de las llaves de los Centros es una medida de seguridad básica, y
más en los Centros que no cuentan con un sistema de llaves maestras que permitan la
apertura rápida y eficaz de las dependencias en caso de necesidad.

La clasificación y control de todas y cada una de las llaves es fundamental para evitar que
estas puedan ser sustraídas o extraviadas y de esta forma se facilite una evasión.

Es necesario separar las originales de las copias. Las llaves originales serán guardadas y
custodiadas por el Subdirector de seguridad del Centro.

Es fundamental que se confeccione una relación oficial de llaves en que se incluya la referen-
cia de la dependencia que abre cada llave y un código asignado a la misma. En las llaves ori-
ginales se mantendrá la denominación de la dependencia y en las copias se incluye el códi-
go. Al utilizarse únicamente las copias en el trabajo diario se garantiza, que en caso de pér-
dida o sustracción, los internos/as no puedan saber a qué estancia corresponde esa llave.

53
Las copias serán las que los agentes utilizarán diariamente y al final del turno de la tarde
se llevará a cabo un recuento de las mismas para asegurar su custodia.

Las llaves del consultorio médico quedarán depositadas en recepción bajo el control del
agente de servicio en ese puesto. El personal sanitario recogerá la llave cuando se incor-
pore al servicio, la cual deberá ser anotada en el formato habilitado para tal fin por el agen-
te de servicio en recepción, una vez finalizada la consulta el profesional deberá entregar la
llave en el mismo lugar de recogida.

El agente de servicio en recepción solo podrá entregar la llave única y exclusivamente al


Supervisor(a) de Servicios, quien deberá quedar anotada en la hoja de registro.

El Supervisor(a) de Servicios que retire medicamentos, en horario que no se encuentre


laborando el personal médico, para entregárselo a algún interno/a que presente dolencias,
deberá llenar la hoja de seguimiento de medicación e informar al equipo directivo en la reu-
nión matinal del día posterior.

CAPÍTULO II
SEGURIDAD INTERIOR

La interrelación de los Agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario con los internos/as

La interrelación de los Agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario con los internos/as


en este nuevo modelo penitenciario, se basa principalmente en la observación y en la
comunicación.

Para el interno/a las circunstancias propias del encarcelamiento, por norma general, pue-
den favorecer la desconfianza y el rechazo al agente de vigilancia en tanto que elemento
represor y símbolo de la institución que le priva de libertad.

La relación agente e interno/a estará en la mayoría de los casos presidida por la obligación
del primero de salvaguardar el buen orden del establecimiento y el cumplimiento de la nor-
mativa, esto puede chocar en algunos casos con los intereses y actividades de algunos/as
internos/as.

La observación diaria del comportamiento de los internos/as, sus dinámicas de conducta,


individuales o de grupo, las relaciones que mantienen, tanto en el interior como con el exte-
rior, etc. constituyen una fuente de información de importancia capital y que puede llevar-
nos a lograr un conocimiento de calidad acerca de sus necesidades, intereses y/o proble-
máticas.

Para realizar sus funciones los agentes deben reunir una serie de características, todas

54
ellas exigibles a un buen profesional desde la perspectiva de la competencia psicosocial:

• Autocontrol emocional
• Capacidad de resolución de problemas
• Empatía
• Capacidad para la comunicación interpersonal
• Autodisciplina

En este nuevo modelo penitenciario, el agente debe ser, a un tiempo, agente de vigilancia,
informador y orientador del interno/a, interlocutor y agente de tratamiento. Estas funciones
pueden parecer quizá contradictorias entre ellas, incluso incompatibles, pero no obstante la
práctica demuestra que no sólo no lo son, sino que además la correcta integración de todos
estos factores otorga calidad al profesional penitenciario y le convierte en un buen profe-
sional que concita la estima y el respeto de los internos/as y del resto de profesionales.

La captación de información es la tarea más importante que debe realizar un agente de vigi-
lancia y tratamiento penitenciario. Desde el inicio de la jornada se inicia la captación de
información y por lo tanto resulta necesario sistematizarla u ordenarla de alguna forma si
queremos darle utilidad. Por ello una norma a seguir será la de intentar objetivar la infor-
mación, es decir, recoger datos fácilmente contrastables y no impresiones que darán una
visión sesgada, condicionada por una apreciación subjetiva, falseando de este modo los
resultados. Deberemos por lo tanto tener claro en primer lugar qué es lo que buscamos, a
dónde queremos llegar, para a continuación escoger el mejor procedimiento para lograrlo,
finalmente deberemos ordenar la información y decidir en qué la queremos emplear.

Respecto a la primera premisa, qué buscamos, es necesario precisar que el agente peni-
tenciario debe preservar la seguridad y el orden del establecimiento y por lo tanto esa será
su principal tarea, una vez logrado esto deberá atender también a las necesidades trata-
mentales y no olvidemos que una misma información recabada puede servirnos en esta
doble finalidad.

Las características del trabajo en la prisión condicionan la capacidad de obtención de infor-


mación pero no debemos olvidar que el agente es un observador participante y por lo tanto
los estímulos informativos son múltiples y constantes. La técnica a utilizar para sistemati-
zarla deberá adecuarse a la finalidad que se le quiera dar y a la naturaleza de la informa-
ción. Así por ejemplo podrá utilizar un registro de cacheos que le ayudará básicamente en
la labor preventiva y de seguridad, pero también puede mantener entrevistas personales
con algunos interno/as que le lleven a conocer mejor sus necesidades y carencias enfocan-
do de esta manera su conocimiento más hacia la vertiente de tratamiento y asistencia que
a la de seguridad y vigilancia.

En el primer caso estaríamos hablando de información cualitativa fácilmente manejable,

55
incluso de forma estadística, mientras que en el segundo caso se trata más bien de infor-
mación cualitativa que requiere un trabajo más riguroso y exige mayor dedicación y empe-
ño en su sistematización.

El agente penitenciario debe ser un buen conocedor de la normativa y de los servicios peni-
tenciarios para poder orientar al interno/a convenientemente, dándole la información que
solicite y que pueda resultarle de utilidad. El trato humano, la comprensión, la empatía e
incluso el consejo pueden ser elementos muy valorados por el interno/a que conferirán al
agente una valoración profesional y un respeto suplementarios.

Funciones de los Encargados de Área Interior

Mantener informados a sus superiores sobre incidencias y novedades


a) Coordinar las actividades diarias de seguridad de los internos/as
b) Dar cumplimiento a la asignación de servicios
c) Coordinar las tareas de servicios de vigilancia y tratamiento interior
d) Recomendar oportuna y convenientemente cacheos y requisas
e) Coordinar y dirigir la intervención en incidentes entre internos/as
f) Coordinar las instrucciones recibidas en la intervención en situaciones de amoti-
namientos
g) Hacer buen uso de los recursos y materiales puesto a su servicio
h) Asegurar el mantenimiento y buen estado las instalaciones, equipos y servicios
del establecimiento
i) Mantener actualizados todos los libros (Tablillas de recuentos, relación de perte-
nencias, etc.).
j) Realizar los recuentos diarios acompañados de dos agentes
k)Realizar las tareas encomendadas por sus superiores jerárquicos.

Sección 1
Observación de los Internos/as

La observación directa del interno/a por parte del agente penitenciario es el recurso más
importante con la que cuenta éste, una buena observación y por lo tanto un conocimiento
de los internos/as ubicados en su departamento llevará a un mejor control de los mismos,
por lo tanto se incrementará la seguridad del centro, y se podrán detectar en muchos casos
posibles incidentes con anticipación.

Es la llamada seguridad dinámica. Cuando existe un contacto directo entre interno/a y


Agente, éste sabrá responder ante situaciones anómalas que puedan representar un peli-
gro para la seguridad. Los Agentes entrenados y experimentados en esta habilidad serán

56
capaces de prevenir, evitando o controlando con más eficacia cualquier incidente que
pueda darse en su departamento. Se detectan, por lo tanto, a través de una buena obser-
vación, amenazas para la seguridad en sus primeras fases, precisamente cuando son más
fáciles de controlar.

Las relaciones interpersonales


Es de suma importancia la estabilidad del agente en un servicio o puesto de trabajo con-
creto. La continuidad en un mismo servicio o puesto de trabajo tiene por finalidad conocer
mejor a los internos/as de esa unidad, tanto a nivel de conducta como de carencias o pro-
blemáticas personales.

Una desestabilización en la conducta del interno/a no sólo puede producirse por hechos
relacionados con su entorno actual sino que también pueden y suelen estar relacionados
con el entorno exterior del interno/a (hijos, matrimonio, pérdida de la vivienda, posibles cau-
sas pendientes, reenvíos...) por todo ello es conveniente que el Agente de la unidad conoz-
ca el mayor número de datos posibles para poder avanzarse a los problemas que el inter-
no/a pueda producir a consecuencia de ello.

El conocimiento de estos datos procederá de la observación y seguimiento personal del


Agente, del contacto directo, asiduidad de recepción del correo, procedencia, comunicacio-
nes, ingresos económicos, etc.

La información facilitada por el interno/a directamente deberá ser tenida en cuenta pero con
la prevención que nos merece debido a la manipulación que puede hacer el interno/a de la
misma, aunque no por ello carece de importancia ya que nos puede facilitar un conocimien-
to de su carácter y temperamento.

Utilización de los espacios comunes


El Director/a dará a los espacios comunes el fin adecuado a ellos; suelen destacar como
puntos clave dentro del centro los patios, los talleres y la sala de día o comedor. Es en estos
espacios donde los internos/as se reúnen de forma conjunta y donde se pueden realizar los
intercambios o situaciones conflictivas como peleas entre ellos o disturbios colectivos.
En estos espacios se pueden ver con mayor claridad los grupos en que se configuran los
internos/as y es más fácil observar la relación entre éstos y entre el resto de internos/as.

Sección 2
Grupos y bandas
En todo medio cerrado se crean grupos, algunos de ellos ya proceden de bandas organi-
zadas del exterior, otras se deben únicamente a la afinidad de caracteres sin mayor fin que
el compartir el tiempo, y otros pueden generarse para extorsionar y traficar con objetos o
sustancias prohibidas en el centro. Cada uno, en su medida, interesa que sean identifica-

57
dos para poder conocer las dinámicas que puedan establecer en el interior y/o exterior del
establecimiento. En el último supuesto es importante su identificación para poder intercep-
tar sus acciones y prevenir múltiples problemas personales y ambientales en la prisión.

Para identificarlos es muy importante la observación de los movimientos de los internos/as


durante la vida en común. Los grupos suelen acudir juntos a realizar actos como la comi-
da, el patio, el deporte; suelen también ayudarse entre ellos de forma constante en el pago
de gastos como el cigarrillo o productos de consumo. Asimismo se mostrará en el resto de
los internos/as una actitud de respeto hacia dicho grupo que puede percibirse por ejemplo
en actos tan banales como respetar el turno de uno de sus miembros en una fila para reco-
ger algún tipo de documento, o respetar el espacio de la Sala o el Comedor que dicho grupo
ha hecho como propio, no ocupándolo nadie.

Las acciones que realicen dichos grupos pueden ser muy variadas, y los beneficios econó-
micos no siempre son intramuros, en algunas ocasiones las propias familias se encargarán
de cobrar y pagar fuera del centro las deudas o pagos correspondientes a su actividad.
Para ello es importante el control de las cuentas económicas de los internos/as y sobre todo
la procedencia de sus ingresos, obsequios o similares.

Dentro del Centro resaltarán como días problemáticos los días de comunicaciones con las
familias y los días de recepción de paquete del exterior, momento aprovechado por los inter-
nos/as para la introducción en el centro de objetos prohibidos de diversa índole. Justo en
ese día y en los siguientes el Agente debe estar atento a los movimientos tanto del grupo ya
diferenciado como de aquellos internos/as no habituales que se acerquen a él. Estos últimos
comprarán o entregarán seguramente algo a los primeros, y es muy posible que no sean
internos/as de los que inicialmente se podría sospechar ya que precisamente debido a esta
condición de “poco sospechosos” han sido captados u obligados a trabajar para el grupo.

No podemos olvidar que siempre puede existir un grupo de internos/as que se dedique a
la extorsión del resto para sobrevivir en la prisión, por tanto, no necesitan traficar con nin-
guna sustancia prohibida. En este supuesto es muy importante observar la presencia de
marcas en el cuerpo de algún interno/a, así como el pago de gastos sin motivo aparente
por parte de uno o varios internos/as hacia miembros del grupo ya que puede revelarnos
que dicho interno /a está sufriendo algún tipo de extorsión.

Los grupos están liderados por un tipo de internos/as con unas características muy concre-
tas, son internos/as que mantienen una relación muy correcta con los Agentes y demás pro-
fesionales del centro, evitando enfrentamientos directos. No participarán directamente en
ningún tipo de incidentes, cumplirán siempre las órdenes recibidas y las normas de convi-
vencia establecidas, su círculo personal es muy reducido, su espacio físico es aún más
concreto que el del grupo que lidera.

58
Solución de conflictos

Es fundamental que el personal penitenciario sepa prever y detectar los conflictos y la rele-
vancia en la que pueden desencadenar los mismos. Dependiendo del grado del conflicto,
dependerá el nivel de actuación para solucionarlo. Por ejemplo, no es comparable un con-
flicto de la magnitud de un motín o un secuestro, con un altercado de un interno aislado en
su celda, o las quejas de unos familiares por no poder entregar un paquete al interno/a que
una situación de crisis en un interno por no ser atendido por el médico ante la manifesta-
ción de una dolencia.

Los pequeños conflictos son prácticamente el día a día dentro de los establecimientos peni-
tenciarios. La resolución de éstos será, en cierto modo, una de las tareas principales del
agente de vigilancia y tratamiento penitenciario. Estar dotado en el conocimiento de técni-
cas y habilidades comunicativas es básico y fundamental para el desempeño de las tareas
de seguridad y vigilancia.

Los conflictos de máximo riesgo o de mayor relevancia, no debemos tomarlos como pro-
pios ni creer que está en nuestra mano resolverlos. En ese caso debemos de trabajar en
equipo y cumplir las directrices que se hayan protocolorizado para cada supuesto.
En conflictos individuales o de menor relevancia, debemos partir de la base del diálogo, uti-
lizando la persuasión para evitar el enfrentamiento. Nunca deben afrontarse estas situacio-
nes con hostilidad. Es importante que en ningún momento demos la sensación de no tener
la situación controlada, o de no ser concretos en nuestras palabras o posicionamiento. Es
importante en una negociación, sea individual o colectiva, no hacer promesas ni entrar en
pactos de los que no podemos responder.

En la mayoría de las ocasiones en las que se presentan conflictos o situaciones de crisis


la intervención del agente deberá seguir el siguiente procedimiento:
1. aislar el problema;
2. contener la situación;
3. sosegar el clima ambiental;
4. informar de la situación a los superiores (cadena de mando) para que estos indiquen el
procedimiento a seguir y;
5. ejecutar las medidas acordadas.

Sección 3
Comunicación no verbal
La mirada.- Es importante mantener la mirada sobre nuestro interlocutor de manera fre-
cuente, dirigida a la cara y los ojos de éste y de manera fija, con seguridad, para transmi-
tir órdenes y consignas. La mirada debe procurar ser receptiva, evitando la hostilidad y el
reto. Es importante mantener la mirada mientras hablamos o escuchamos.

59
Los gestos y la expresión facial.- La expresión facial es un indicador potente de emocio-
nes. Es conveniente que la otra persona reciba información también mediante nuestra
expresión facial. Una persona que no cambia el gesto en una relación interpersonal puede
dar a entender al otro sentimiento de indiferencia o de excesiva rigidez, por tanto debere-
mos mostrar gestos abiertos y espontáneos.

La postura corporal.- Para empezar, si queremos mostrar una actitud positiva, debemos
mostrar una inclinación ligeramente adelantada del cuerpo, ya que si la inclinación es hacia
atrás podemos aparentar rechazo. Una postura demasiado erguida mostrará una tenden-
cia orgullosa y engreída, en definitiva, hostil.

La distancia.- Es importante establecer un radio de espacio personal para no equivocar


nuestras intenciones y actitudes. Si nos situamos cerca la intención será la de pedir o per-
suadir, si nos situamos más lejos denotaremos actitud de ordenar.

Sección 4
Componentes paralingüísticos:

Volumen.- Debe ser adecuado a cada situación. Normalmente debe indicar seguridad, es
decir no ser demasiado elevado pero sí lo suficientemente alto para que se entiendan nues-
tras indicaciones con claridad.

Tono.- Básicamente nos moveremos en torno a dos tipos de tono; cálido, suave y cercano
para persuadir o seguro y firme para ordenar.

Fluidez del habla.- No debemos dejar demasiados espacios de silencio, pues podríamos
indicar desprecio o enfado. Atención al uso indiscriminado de “argot”, puede resultar con-
traproducente tanto en un extremo como en el otro. Adecuar la velocidad a la capacidad de
entendimiento del interlocutor.

Sección 5
Utilización de medios coercitivos
En algunas ocasiones, por la tipología o desarrollo del conflicto, se hace necesario interve-
nir, en última instancia, mediante la utilización y aplicación de medios coercitivos.

Los medios coercitivos, deben ser directamente proporcionales al nivel del problema que
tengamos que resolver, sin olvidar que el Director, delegando en el Subdirector de
Seguridad o Supervisor de Servicios es quién autorizará a utilizarlos.

Es evidente que hay muchos casos en los que la necesidad hace inminente utilizar los

60
medios coercitivos, y lo haremos con la misma proporcionalidad y avisando de inmediato a
los mandos superiores.

La función de estas medidas es, como su nombre indica, coartar e intimidar al interno/a
para que desista de su actitud agresiva, o repeler cualquier acción violenta contra el perso-
nal penitenciario u otro interno/a.

Los medios más comunes utilizados en el interior de los establecimientos son:


• La utilización de la “fuerza mínima necesaria”
• Las “esposas o grilletes”
• La “defensa reglamentaria” o Macana
• El “aislamiento provisional”

Estos serían los medios coercitivos mas utilizados en el interior del centro penitenciario,
dejando para el apartado de material antidisturbios:

• Los “escudos”
• Los “chalecos” antitrauma, anticorte y si es necesario antibala”
• Las “defensas reglamentarias” o Macanas
• Los “cascos”

Es importante remarcar que el Director/a del centro, directamente o a través del Supervisor
de Servicios, será quien dé las órdenes para la utilización de tales medidas.

Sección 6
Recuentos: Finalidad y Tipologías
Se entiende por recuento el control presencial de la población reclusa de un establecimien-
to o departamento concreto.
El recuento es uno de los medios para garantizar la seguridad interior del establecimiento,
así como para la comprobación y prevención de fugas o evasiones.

También es un espacio importante para la detección de situaciones y estados, individuales


o colectivos. A través de la observación, durante el recuento, podremos obtener informa-
ción de situaciones, tales como; si el interno/a ha consumido algún tipo de sustancia prohi-
bida, si tiene heridas en su cuerpo o detectar con anticipación algún posible incidente.

Normalmente en los establecimientos penitenciarios se utilizan dos tipos de recuentos; los


ordinarios y los extraordinarios.

Recuentos ordinarios
Se realizaran recuentos ordinarios diarios coincidiendo con el número de relevos de perso-
nal o guardias de los Agentes adscritos a los departamentos que configuren el estableci-
miento y en el horario que establezca la normativa que lo rija.

61
Recuentos extraordinarios
Siempre que lo ordene y a discreción del Director, el Subdirector de Seguridad o el
Supervisor de Servicios.

Forma de realizar un recuento


Los recuentos tienen una sistematización para su realización, así como una serie de reco-
mendaciones:
• Nunca se realizará un recuento en solitario.
• El recuento ordinario deberá llevarlo a cabo un mínimo de dos Agentes, normalmente el
entrante, que será quien lo realice efectivamente, y el saliente, de apoyo y comprobación.
• Antes de proceder a la apertura de la celda o habitación se observará su interior.
• El interno/a deberá estar alejado de la puerta y en pie.
• Una vez abierta la puerta se identificará a los ocupantes visualmente y, si ello fuera nece-
sario, nominalmente y se observará el estado del interno/a así como el interior de la celda
o habitación (mobiliario, objetos, etc.).
• El recuento debe ser rápido y ágil.
• Las preguntas o peticiones que pueda realizar el interno/a se resolverán a posteriori, así
como cualquier incidencia de tipo leve.
• Una vez finalizado el recuento, el resultado del mismo se reflejará por escrito en un parte
modelo, que será firmado por el Agente entrante y el saliente y será elevado al Supervisor
de servicios el cual informará al Director/a.

Sección 7
Apertura y Revisión de Celdas
En cualquier apertura de celda y/o habitación se deberán adoptar las mismas medidas de
seguridad que en la realización de los recuentos.

Se entiende que la apertura y revisión de celdas y/o habitaciones se realizará siempre que
el interno/a deba abandonar la celda por cualquier motivo; visita médica, comunicación
familiar o con abogado, cumplimiento del horario establecido por la Comisión de vigilancia,
evaluación y sanción, etc.

Las celdas y/o habitaciones deben estar en perfecto estado de revista e higiene, la cama
hecha y los objetos autorizados y material de limpieza en los lugares habilitados para los
mismos. La Comisión valorará cuales son los objetos y material autorizados a tener en la
celda, reflejándolo en la normativa interna del centro.

Con independencia del control de los objetos personales autorizados al interno/a, el Agente
observará el estado del equipamiento de la celda y/o habitación y de su mobiliario.

Cualquier incidencia en la revisión (exceso de ropa, rotura de material del centro, marcas en las
paredes, etc.) será notificada al Encargado de área y éste por escrito al Supervisor de Servicios
si procediera (por ejemplo un expediente por mal uso o rotura de material del centro).

62
Es recomendable realizar como mínimo una revisión de cada una de las celdas del depar-
tamento diariamente.

Sección 8
Cacheo Personal y Requisa de Dependencias
Los cacheos y registros tienen la finalidad de encontrar en el interior del establecimiento
objetos o sustancias peligrosas y/o prohibidas por la normativa que puedan menoscabar la
seguridad del centro poniendo en peligro la integridad física de los internos/as y de los
Agentes.

Requisas de celdas
Lo llevarán a cabo siempre un mínimo de dos agentes, con los internos/as presentes, pero
a distancia suficiente para no entorpecer el cacheo. Se utilizarán siempre guantes protec-
tores y si es posible medios mecánicos (detectores de metal) para colchones, paredes, o
similar.

Se iniciará el registro desde el fondo de la celda y/o habitación hacia fuera, siendo encar-
gado cada agente de una zona concreta. Hay que tener especial cuidado con las zonas no
visibles. También hay que ser especialmente cuidadoso y respetuoso con los objetos per-
sonales del interno/a, por ejemplo fotos o similar, que pueden acabar siendo un foco de
conflictos propiciatorios de incidentes.

Antes de manipular cualquier objeto o prenda se preguntará al interno/a si contiene algún


objeto punzante o cortante.

El registro se efectuará manteniendo un orden y se intentará que al finalizar las pertenen-


cias de los internos/as estén dispuestas de tal forma que sea lo más parecido posible a
como estaban antes de realizar el mismo.

Siempre se dejará constancia por escrito de la realización del registro mediante un informe
dirigido al Supervisor de Servicios en el que obligatoriamente deberán figurar los nombres
de los internos/as ocupantes de la celda, los agentes participantes y las incidencias si las
hubiera.

Las celdas pueden ser requisadas en cualquier momento con base a la observación perso-
nal del agente, sospechas o informaciones recibidas, en ningún caso se utilizará el cacheo
como un tipo de sanción encubierta o modo de presión.

Durante la realización de la requisa no se entablará conversación con el interno/a y no deja-


remos que éste hable (a efectos de que no pueda distraernos la atención) a no ser que sea
preguntado por los agentes.

63
Requisas de zonas comunes
Las zonas comunes son las que son utilizadas por la población interna sin estar asignada
a ninguna actividad específica; pasillos, corredores, escaleras, o incluyendo también las uti-
lizadas por los internos/as y los profesionales del centro para la realización de actividades;
escuela, talleres o similar, lavaderos, etc.

Todos los días, se requisarán y revisarán las diferentes zonas preferible y recomendable-
mente en horas en que la población reclusa esté en sus celdas.

Registro personal
Este registro, también llamado policial, consiste en la palpación del interno/a por encima de
la ropa. En la mayoría de los casos se buscan objetos prohibidos relativamente grandes.
Por este sistema es difícil detectar objetos prohibidos de menor tamaño.

Recomendaciones prácticas para la realización de cacheos personales:

• Preferiblemente realizarán el cacheo dos agentes, uno efectuándolo y el segun-


do dándole cobertura.
• Si por motivos de urgencia se realiza por uno solo se extremarán las precauciones.
• Se ordenará al interno/a que se coloque contra la pared apoyando las palmas de
las manos en ésta y con los dedos separados, quedando en un ángulo de 45 grados.
• Nos colocaremos detrás del interno/a y en diagonal con nuestra espinilla en con-
tacto con uno de sus gemelos y con una de nuestras manos apoyada en su espalda.
• Se le ordenará que vacíe los bolsillos y que entregue todos los objetos que porte,
preguntándole si tiene en su poder algún objeto cortante o punzante.
• Comenzaremos el cacheo palpando cabeza, cuello, hombros y brazos, dorso y
torso, cintura y piernas hasta la rodilla. Una vez cacheada la rodilla, ordenaremos
que levante el pie, que apoyaremos en nuestra cintura y cachearemos gemelos y
calzado, así evitamos agacharnos.
• Una vez finalizado realizaremos el mismo procedimiento cambiando de lado.
• Siempre estaremos detrás y en diagonal y evitando en todo momento que el inter-
no/a se gire hacia nosotros.
• Ha de realizarse con rapidez y seguridad, evitando conversaciones, dando al
interno/a órdenes claras y cortas.

Este tipo de cacheo debe realizarse de manera aleatoria o cuando se sospeche que algún
interno/a posea algún tipo de objeto prohibido. También siempre que el interno/a salga y
entre del establecimiento penitenciario.

En departamentos, celdas y/o habitaciones de regímenes especiales se realizarán siempre


que el interno/a se desplace fuera de su celda.

64
Se debe hacer hincapié en que cualquier incidencia que se produzca en un cacheo o requi-
sa debe notificarse inmediatamente y por escrito mediante informe dirigido al Supervisor de
Servicios.

Cacheos integrales
Se trata del cacheo más minucioso. En este tipo de cacheo el interno/a se desprende de
toda su ropa para visualizar la totalidad de su cuerpo. El establecimiento penitenciario esta-
rá dotado de una dependencia habilitada y adecuada para llevarlos a cabo.

El cacheo integral normalmente se realizará por la sospecha fundada de posesión de algún


objeto o sustancia prohibida, por tal motivo acostumbra a darse en situaciones de tensión
y puede generar fácilmente incidentes, por lo tanto deberá realizarse respetando los dere-
chos fundamentales de los internos/as y con la mayor rapidez posible pero sin perder efec-
tividad.

Este tipo de cacheo deberá reflejarse siempre por escrito, aunque no se produzcan inciden-
cias.

Recomendaciones prácticas para la realización de cacheos integrales:


• Siempre lo realizarán un mínimo de dos agentes, preferiblemente tres, dos reali-
zando el cacheo y el tercero dando cobertura, un número mayor de Agentes provo-
ca un rechazo inmediato del interno/a y puede ser fuente de conflictos.
• Se conducirá al interno/a al lugar habilitado al efecto.
• En primer lugar se comprobará el interior de la boca y las manos, se le ordenará
que vacíe los bolsillos y entregue su contenido y se le preguntará si es portador de
objetos cortantes o punzantes.
• Durante todo el cacheo sólo uno de los agentes participantes se dirigirá al interno/a
y éste a él. Se le ordenará que entregue las piezas de ropa una a una, no entrega-
rá ninguna pieza de ropa si la anterior no ha sido cacheada.
• Primero se cachearán las piezas superiores, una vez se haya acabado con éstas
se le ordenará que se las ponga y comience a entregar las de la parte inferior.
• Por ultimo se comprobarán calcetines, ropa interior y calzado.
• Se pondrá especial atención en todo tipo de costuras.
• Como norma se evitará hablar durante el cacheo, si es necesario algún tipo de con-
versación se realizará una vez finalizado el cacheo y con el interno/a vestido.

Este cacheo se realizará, siempre al ingreso al establecimiento penitenciario, o en casos


de aislamiento por cualquier tipo de conducta agresiva que pueda generar una situación de
riesgo y a la entrada de un departamento especial o de cumplimento de sanciones.

En caso de negativa del interno/a se comunicará al Supervisor de Servicios manteniendo


al interno/a en todo momento bajo vigilancia.

65
Sección 9
Sustancias y Objetos prohibidos
Quedarán prohibidos en el interior del Centro de Corrección y Rehabilitación, todos aque-
llos objetos que puedan suponer un peligro para la seguridad, la ordenada convivencia o la
salud, tales como:

• Drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas (estas últimas sólo


podrán admitirse por prescripción médica)
• Celulares (fuera de la normativa específica que regule su uso)
• Valores: dinero, joyas, tarjetas de crédito, cheques, documentación (cédulas, licen-
cias…), lotería o billetes de juego.
• Limpieza y complementos personales: aerosoles, cortaúñas, limas, alicates y tije-
ras de manicuras y rasuradoras (de uso restringidos). Bisutería grande y manipula-
ble, zapatos de punta metálica.
• Musicales: Altavoces, grabadoras, auriculares grandes o con varillas metálicas. El
walkman y el discman (de uso restringido).
• La posesión de animales de compañía.
• Otros: Papel o pipa de fumar, fósforos, llaves, cadenas, aparatos de motor o bate-
ría, perchas con gancho metálico, agujas, jeringuillas, tijeras, máquina de tatuar,
material de ferretería, objetos metálicos, muñecos de peluche, recipientes de vidrios
o no transparentes, palos, barras, metales (que puedan utilizarse como bates), obje-
tos cortantes y/o punzantes y otros no previstos en el presente manual y que el
Director del Centro considere.

Estos objetos pueden encontrarse en poder de los internos/as o escondidos en cualquier


parte del establecimiento. Por ello diferenciaremos entre las requisas de zonas, que son las
celdas y/o habitaciones, las zonas comunes de un departamento, y los cacheos persona-
les que pueden ser de tres tipos: utilizando de medios técnicos, personales (palpación) e
integrales.

66
CAPÍTULO III
SEGURIDAD EXTERIOR

Sección 1
Conducciones y traslados
De las conducciones y traslados de los internos/as se ocuparán los Agentes del Cuerpo de
Vigilancia y Tratamiento Penitenciario destinados a dicho servicio. Estos Agentes deberán
seguir una metodología de trabajo protocolizada que les permitirá reducir considerablemen-
te los riesgos que entrañan este tipo de situaciones, además les permitirá actuar con una
seguridad y disciplina que redundará en beneficio de los propios internos/as al ser mucho
más fácil respetar sus derechos y libertades individuales.

En primer lugar cabe reseñar que la Ley No. 224, en el artículo 43 nos dice que “Los tras-
lados de reclusos (…) se harán en carros celulares especialmente destinados para tal tra-
bajo. En todo caso se sustraerá el recluso de la curiosidad pública, estará exento de publi-
cidad y el traslado se efectuará respetando la dignidad de la persona”. La prohibición de
hacer públicas las conducciones debe ser objetivo prioritario de los agentes penitenciarios
ya que no sólo se evita con ello el escarnio del interno/a sino que además, y fundamental-
mente, se evita que desde el exterior de la prisión pueda orquestarse cualquier tipo de plan
de fuga que pudiera, aprovechando el propio traslado, poner en peligro la vida o la integri-
dad física del interno(a) y de los agentes que lo efectúan.

El traslado o la conducción comienza en el momento en que desde la Dirección General de


Prisiones se programa la conducción o el Director del Centro ordena el traslado de un interno/a,
en virtud de una necesidad o por orden de Autoridad Judicial competente. Desde ese primer
momento la discreción debe ser norma fundamental y no debe trascender en ningún momen-
to el traslado del interno/a ni mucho menos el momento y el trayecto que se va a seguir.

El protocolo de actuación de la unidad de traslados no diferirá demasiado del que sigan los
agentes de vigilancia interior: de idéntica forma se practicarán los registros personales y de
pertenencias cuando sea necesario, y el trato con los internos/as deberá ser el estrictamen-
te necesario, evitando la confraternización. Se diseñará un sistema de traslados que evite
en lo posible los itinerarios repetitivos, intentando no pasar siempre por el mismo lugar a la
misma hora.

Los agentes penitenciarios irán armados y en vehículos acondicionados para el traslado de


internos/as, normalmente con los indicativos visuales del servicio que prestan a no ser que
razones de seguridad aconsejen el uso de vehículos camuflados.

En caso de tener que conducir a un interno/a cuyas características personales y procesa-


les hagan suponer que reviste un riesgo alto de fuga, o bien que deba coincidir necesaria-

67
mente con familiares o amigos de los que se suponga pueden favorecer una fuga, se toma-
rán las medidas oportunas para reducir este riesgo destacando agentes penitenciarios sin
uniformes en el lugar de llegada de la conducción que, además de servir de apoyo a los
agentes de la conducción, realizarán labores de contravigilancia e información. Los agen-
tes deberán estar atentos a las personas que se encuentren en las proximidades del vehi-
culo o de los conducidos, ya que sus familiares u otras personas pueden conocer el día y
hora de la consulta para facilitar una fuga.

Durante el trayecto, especialmente si se trata de conducciones con varios internos/as, es fre-


cuente que se puedan producir altercados o problemas de índole sanitaria en el interior del
vehículo. Salvo una situación de fuerza extrema el responsable de la unidad de traslados no
permitirá que cualquiera de estas u otras circunstancias le obliguen a detenerse y hacer des-
cender a los internos/as del vehículo si no es en el interior de un centro penitenciario o acuar-
telamiento policial o militar y, sólo, tras haber tomado las debidas precauciones.

Durante los traslados los internos/as pueden ir sujetos mediante las esposas. Será decisión
discrecional del responsable de la unidad de traslados hacer uso de las esposas, pero en
ningún caso se encadenará a unos internos/as con otros y nunca al propio vehículo.

Durante las maniobras de entrada y salida de los internos/as al vehículo de traslados en el


interior de un Centro penitenciario, los agentes encargados no portarán sus armas regla-
mentarias, que deberán ser depositadas en un armero que a tal efecto debe haber en el
acceso a la prisión. Ningún arma debe entrar en el recinto interior del Centro.

Los traslados sólo se llevarán a cabo si existe la correspondiente orden firmada y cumpli-
mentada debidamente por autoridad competente para ello.
Los traslados serán ordenados, según dispone el artículo 42 la Ley No. 224, por el Director
General de Prisiones quien emitirá una orden para cada uno de los Centros implicados, el
de origen y el destino del interno/a. La orden de salida llegará al Director del Centro de ori-
gen quien emitirá una orden de salida por este motivo tras haber coordinado el traslado con
el responsable del equipo de conducciones y con el Centro receptor. En lo demás se segui-
rá el protocolo común a cualquier salida.

La información del interno o internos para estos casos es vital, el dispositivo táctico debe ir
siempre en función del nivel de riesgo o peligrosidad de quién vayamos a trasladar o para
las conducciones que debamos hacer.

Aspectos importantes para confeccionar los operativos a realizar:

• Información del expediente personal del interno/a.


• Valoración de riesgos
• Dispositivo táctico

68
• Itinerario
• Medios materiales
• Medios humanos
• Alternativas de emergencia

Normas generales de la conducción

Documentación: la entrega y recepción de internos/as, así como de sus expedientes


y equipajes llevan consigo la tramitación de los siguientes documentos:
-Expedientes
-Hoja de conducción- Datos del interno/a, fotografía y huella dactilar.
-Copia de la hoja de control sanitario- Efectuada en el centro de origen conforme el
medico autoriza su traslado y firmada a la llegada al centro de destino por el inter-
no/a conforme no haber sufrido lesiones durante el traslado.
-Relación de internos/as y equipajes- Anotando nombre de los conducidos y bultos.
-Parte de incidencias- Lo emitirá el Jefe de la conducción cuando se produzca algu-
na incidencia y será entregado al Superior de servicio o Director.
Los traslados se realizarán de forma que se respete su dignidad y derechos, velan-
do en todo momento por su vida e integridad física.
Se efectuarán normalmente de día por motivos de seguridad y solo excepcionalmen-
te en horarios nocturnos cuando circunstancias debidamente justificadas hagan
necesario o imprescindible realizarlas; en cuyo caso se extremarán las precauciones.

Es importante revisar la información previa y la valoración del riesgo, con el fin de no come-
ter errores que puedan afectar a la seguridad del interno/a y de los agentes penitenciarios.

La Dirección General de Prisiones deberá crear un fichero de internos/as considerados de


alto grado de peligrosidad, utilizando una nomenclatura que sea conocida por los miembros
que deban realizar los traslados:

a) Internos/as de peligrosidad 1 (muy alta peligrosidad, internos/as considerados


peligrosos por haber participado en diversos actos relacionados con fugas, motines,
secuestro de agentes y largas condenas los cuales requieren un control directo).
b) Internos de peligrosidad 2 (alta peligrosidad, internos relacionados con el narco-
tráfico)
c) Internos/as de peligrosidad 3 (media peligrosidad, internos/as pertenecientes a
cuerpos como policía, ejercito, vtps).
d) Internos/as de peligrosidad 4 (todos los no incluidos en los apartados anteriores)

Las nomenclaturas de peligrosidad de los internos/as deberán conocerlas los agentes


encargados del traslado y custodia de los internos/as, para así poder diferenciar de los
otros internos/as trasladados y extremar al máximo las medidas en estos traslados. Por

69
regla general, estos traslados o conducciones se pueden efectuar de forma conjunta con
otros internos/as a excepción de los catalogados en los grupos 1 y 2 que siempre se reali-
zarán separados del resto de los internos/as por unidades especializadas.

Los bultos de los internos/as deberán ser depositados en un lugar dentro de la conducción
donde ellos no tengan acceso a los mismos. La carga y descarga de los bultos será reali-
zada por sus propietarios hasta el vehículo, debiendo en todo momento estar supervisado
este traslado por miembros de la fuerza conductora y bajo ningún concepto se permitirá
una vez esté el bulto en el vehículo que el interno/a tenga contacto con cualquier otro inter-
no/a que no vaya a ser conducido.

Conducciones de enfermos en ambulancia


Cuando por razones de enfermedad, anomalía física o bien por otra circunstancia que
fuese preciso realizar el traslado en ambulancia o vehículo adecuado, la atención médica
del conducido corresponde en todo momento al personal sanitario penitenciario. Los agen-
tes penitenciarios asignados a este traslado escoltarán en otro vehículo la ambulancia, dán-
dole protección. En caso de que él o los conducidos padezcan enfermedad mental o infec-
tocontagiosa, que entrañe riesgo para las personas, el médico deberá informar a los agen-
tes de las pertinentes medidas preventivas que deban tomar.

Conducciones de internas
Cuando se realicen conducciones de internas dentro de la fuerza conductora deberá de
haber agentes femeninos.
Cuando tengan que viajar juntas internas con sus hijos pequeños, los traslados se harán
en vehículos idóneos e irán acompañados por personal de la Dirección del Centro.

Conducciones de militares
Los agentes VTP encargados del traslado de militares o policías podrán ir acompañados
de quien la Dirección general de Prisiones designe y que pertenezca al cuerpo al que per-
tenece el trasladado, debiendo guardar siempre el respeto y consideración a su dignidad,
sin que en ningún momento se merme la seguridad.

Medios personales de ejecución del servicio de traslados


Dentro de las conducciones debemos diferenciar dos tipos de personal al servicio de la
misma: los conductores y los Agentes de Escolta.

a) Los conductores de los vehículos de los Centros serán agentes penitenciarios.


b) Jefe de Escolta:
1.- Deberá cerciorarse del buen estado del vehiculo, del funcionamiento correcto de
las transmisiones y sistemas de seguridad, así como de que el personal se presen-
te al servicio en perfecto estado de uniformidad y completo su armamento, así como
el abastecimiento de comestibles tanto para los conducidos como para los agentes.

70
2.-Distribuir al personal de la conducción según considere, más oportuno, así mismo
situará adecuadamente a los conducidos dentro del vehículo, atendiendo a las cir-
cunstancias personales de cada uno de ellos.

3.-Podrá tomar las medidas de seguridad que estime necesarias para garantizar la
custodia durante la conducción, como el uso de grilletes metálicos o desechables,
colocar en sitio adecuado, observación permanente, etc.

4.-Poner en conocimiento, lo antes posible y por medio de transmisión mas rápido


al centro de procedencia o destino, cualquier incidencia que surja en el transcurso
del servicio. Los retrasos serán comunicados igualmente al centro de destino o de
procedencia.

5.-Efectuará la recepción, traslado y entrega de los conducidos, haciendo constar la


hora de salida, orden de conducción y peligrosidad del interno/a en su caso, igual-
mente se hará cargo de sus expedientes y equipajes mediante recibo que entrega-
rá en el Centro de destino con igual formalidad.

6.-Deberá cerciorarse mediante informe emitido por el medio del Centro de origen
de la salud del o de los conducidos.

7.-Dispondrá el dispositivo de seguridad adecuado para garantizar la seguridad de


la conducción cuando por algún motivo, al margen de los propios relativos a la cir-
culación, el vehículo tuviese la necesidad de pararse.

8.-Podrá disponer lo que crea más oportuno sobre la realización o no del servicio.
Cuando las circunstancias climatológicas adversas impidan o dificulten gravemente
la conducción, pudiendo solicitar apoyo a cualquier miembro de policía o ejercito así
como la utilización de sus instalaciones.

9.-Deberá disponer lo necesario para que sean los agentes que realizan la conduc-
ción los que en lugar apropiado procedan al cacheo de los internos/as que serán
conducidos.

10.-Dispondrá a miembros de la conducción para que revisen el vehículo de forma


exhaustiva a objeto de detectar cualquier anomalía o la existencia de objetos disi-
mulados dentro del vehículo.

11.-Deberá determinar el número de miembros de la escolta que deben llevar armas


largas y otros medios persuasivos en los casos que el servicio lo requiera.

71
Custodias e ingresos en centros hospitalarios
El equipo de agentes de traslados llevará al interno/a al lugar de la consulta. Los agentes
no permitirán que se establezca contacto físico con otras personas evitando con ello posi-
bles fugas o cualquier otra acción que pueda poner en peligro la integridad física del inter-
no/a, la de los componentes de la conducción o a terceros.
En caso de quedar ingresado en un hospital la vigilancia y custodia del interno/a pondrán
en conocimiento de esta incidencia a la mayor brevedad al Supervisor de Servicios para
que sea notificado al Subdirector de Seguridad y al Director del Centro.
Corresponde a los Agentes de Vigilancia la identificación de las personas que vayan a visi-
tar a los internos/as.

Evasión de Interno/a
En el caso de producirse una fuga esto será puesto inmediatamente en conocimiento del
Supervisor de Servicios y este al Subdirector de Seguridad y al Director del Centro para que
este a su vez informe a la Dirección General de Prisiones. El informe que se le redactará
al Director del Centro debe contener:
-Hora de la fuga
-Señas identificativas (Vestimenta)
-Lugar de la fuga
-Medios empleados (apoyo externo, vehículo)
-Dirección que tomó
-Armas utilizadas; y cualquier otra información que contribuya a su captura.

Sección 2
Vigilancia Perimetral

Los agentes de esta unidad se encargan de todo lo relacionado con las funciones de vigilan-
cia y control del centro penitenciario en las zonas de los anillos de seguridad y del exterior.

Estará compuesta por personal perteneciente al Cuerpo de Agentes de Vigilancia y


Tratamiento Penitenciario, al que se seleccionará y se formará de acuerdo con parámetros
que incluyen desde el conocimiento de la normativa interna del Centro hasta los protocolos
de trabajo de los diferentes cuerpos de seguridad que ejercen su labor fuera del Centro
Penitenciario, pretendiéndose una estrecha colaboración e intercambio de información.

Entre sus funciones se encuentran:

• Conocimiento de los diferentes sectores en los que estará dividido el centro.


• Localización y conocimiento de los accesos más rápidos a ellos.
• Conocimiento personal de los agentes de servicio, de la actuación a seguir en las
activaciones de los diferentes protocolos de seguridad.
• Conocimiento personal de los indicativos y las claves asignadas para los diversos

72
incidentes que puedan producirse.
• Posibilidad de ampliación de la iluminación en puntos determinados, donde el
agente de servicio tenga la opción de libre enfoque.
• Anotación en el libro de incidencias de vigilancia exterior, de cuantas novedades
pudieran surgir en el servicio.
• Control del perímetro exterior del centro y zonas de influencia del mismo tales
como áreas de trabajo exterior, granjas, talleres concertados, etc.
• Control armado de los accesos exteriores al centro y de los diferentes puntos perimetra-
les de vigilancia del mismo, así como el uso de las armas pertinentes en torres y garitas.

Sección 3
Anillos de seguridad

Los anillos de seguridad son los diferentes perímetros, establecidos como tal, para mante-
ner el control de acceso o salida del centro seguro, desde cualquier punto posible, asegu-
rando las distintas zonas y distribuyendo las funciones de vigilancia a las unidades que
corresponda o a la tecnología de que se disponga.

En la distribución de los diferentes sectores en los que esté dividido el centro se incluyen
los anillos de seguridad, que con un número de dos, podríamos centrar el trabajo a desa-
rrollar en su configuración, preferentemente sobre la zona donde deban aplicarse.

En un primer anillo se encuentra el perímetro exterior, que custodiado por la Unidad de


Vigilancia Exterior-Perimetral, formaría un espacio libre entre el exterior y el muro o verja
de acceso al recinto penitenciario.

En el segundo anillo, tenemos un perímetro interior, que custodiado por Agentes de


Vigilancia Interior, dispondría de un espacio similar al primero, pero esta vez, entre el muro
o verja y las edificaciones propias del centro.

Todo esto, bajo la supervisión y coordinación (a ser posible) de un Centro de Control, el cual
de estar dotado con medios tales como cámaras y sensores, llevarían a un mejor control
de la seguridad del centro.

En relación a las zonas a cubrir y las dimensiones del terreno que debamos asegurar, dis-
pondremos los operativos o procedimientos a seguir en cada uno de los diferentes sectores.

73
CAPÍTULO IV
COMUNICACIONES CON EL EXTERIOR Y VISITAS

Las comunicaciones se realizarán en las salas habilitadas para tal fin, evitando que fami-
liares e internos/as accedan a la zona de dormitorios u otras dependencias, lo cual facilita
la seguridad, el orden y el control del establecimiento.

Los hijos menores de los internos/as tendrán un día especial para las visitas. En la medida
de lo posible se les facilitará toda privacidad. Únicamente se autorizará la entrada de meno-
res de edad cuando sean descendientes del interno/a.

En la zona de acceso al Centro, debe haber un letrero visible y claro en lo que se especi-
fiquen los requisitos de visitas, así como los derechos y obligaciones de los visitantes en el
transcurso de la misma. También se explicará cuáles son las consecuencias del incumpli-
miento de las obligaciones y a qué superior pueden acudir quienes consideren que no se
respeten su derechos.

Se realizarán como máximo cuatro comunicaciones al mes.


La duración de las comunicaciones ordinarias es de una hora y para las íntimas dos horas,
sin que haya la posibilidad de unir dos de estas comunicaciones.

Sección 1
Personas autorizadas a comunicar
• Visitantes hasta segunda relación de parentesco (esposos/as, hijos, padres, hermanos,
abuelos, tíos, cuñados...) que puedan demostrarlo documentalmente.
• Personas sin relación de parentesco que previa petición por parte del interno/a, hayan
sido autorizadas por la Dirección del Centro, en razón de que pueden contribuir a la reha-
bilitación del interno/a.
• Abogados apoderados.

Sección 2
Tipos de comunicaciones

Identificación de los comunicantes


Los comunicantes tendrán que demostrar mediante un documento de identidad válido su
identidad y la relación que les une con el interno/a. Los menores de edad deberán asistir
acompañados por un responsable, mayor de edad, que aporte un documento de identidad
con los datos del menor, o en su defecto una autorización de los padres o de la persona
que ostente la patria potestad.

• Comunicaciones familiares:
Personas con relación de parentesco que pueda ser demostrada documentalmente.

74
Amigos, previamente autorizados por la Dirección del Centro. Los amigos autorizados a
comunicar acompañados de familiares, no podrán hacerlo en ausencia de estos.

En principio el número de comunicaciones y comunicantes autorizados por turno queda


pendiente de decisión por parte de la dirección del Centro, la cual no excederá a cuatro per-
sonas por interno/a, ya que se deberá tener en cuenta el espacio habilitado para las comu-
nicaciones y el número de internos/as que podrán comunicar en cada turno, garantizando
la seguridad de los internos/as, comunicantes así como la del propio Centro.

• Comunicaciones íntimas:
Personas que mantengan relación de pareja con el interno/a y que lo puedan acreditar
(acta de matrimonio, de convivencia, de empadronamiento, certificado de parroquia o cons-
tancia de comunicación íntima en otro centro penitenciario). Queda prohibida la autoriza-
ción de visita íntima con parejas eventuales.

Régimen de visitas íntimas

Las comunicaciones íntimas tendrán por finalidad contribuir al mantenimiento y consolida-


ción del vínculo familiar del interno/a.

La Dirección del Centro Penitenciario autorizará la visita en horario diurno fijando el día, la
hora y el lugar, debiendo realizarse, en principio, en un área especialmente asignada al
efecto, fuera del lugar de alojamiento de los internos o en su defecto, en un lugar que pre-
serve la discreción y tranquilidad del establecimiento.

Estas visitas se concederán cada quince días y su duración no será inferior a una hora ni
superior a dos horas, siendo hecha por su cónyuge o pareja estable. La prolongación de la
visita íntima se fijará de acuerdo con la demanda existente y a los espacios con que cuen-
ta cada Centro, sin perjuicio de que su duración mínima no podrá ser inferior a una hora.

La visita íntima estará condicionada a que tanto el interno/a como su pareja se sometan a
exámenes periódicamente.

El derecho a comunicaciones íntima se suspenderá en los siguientes casos:

a) Por incumplimiento a las normas establecidas en el Centro


b) Cuando a juicio del equipo médico del Centro, ocurriera enfermedad que haga
prever contagio.
c) Cuando el interno/a cometa falta grave que de lugar a sanción de supresión de
visita o aislamiento.
d) Cuando para obtener este beneficio se utilicen engaños comprobados, sin perjui-
cio de la acción disciplinaria o penal a que haya lugar.

75
e) A solicitud del interno/a o su pareja
f) Cuando durante la visita trascendiere la comisión de hechos que haga presumir
peligro para la seguridad del interno/a o su pareja, o indicios que involucren falta de
respeto o consideración entre los mismos.

Procedimiento
Para cada interno se confeccionará un expediente iniciado con la solicitud pertinente y en
que se le adicionará: el consentimiento del cónyuge o concubino/a, las verificaciones res-
pecto a su identidad, vínculo y estado de salud.

La Junta de Tratamiento es la encargada de verificar que exista el lazo estable entre el


interno/a y la pareja. Para ello ordenará visitas domiciliarias y entrevistas con familiares,
vecinos y amigos.

El servicio médico del Centro informará inicial y trimestralmente acerca del estado de salud
de los internos y de la existencia de impedimentos de orden médico. Asimismo asesorará
a la población penal sobre toda medida medico-preventiva referida a enfermedades de
transmisión sexual y para control de la natalidad.

Las actuaciones de la Junta de Tratamiento como las informaciones médicas tendrán carác-
ter estrictamente reservado y en base a éstas se proveerán las autorizaciones de las visitas.

El cónyuge o concubino/a debe haber demostrado buen estado de salud mediante certifi-
cado expedido por la autoridad sanitaria.

El Supervisor/a de Servicios llevará un libro de visitas íntimas que será verificado y rubri-
cado por él al final de cada jornada en la que se hayan registrado visitas y se revisará
semanalmente por la Junta de Tratamiento.

Este libro debe contener lo siguiente: fecha, hora, expediente, interno/a, vínculo del visitan-
te, observaciones.

Reglamentación interna

El Centro suministrará la ropa de cama al interno/a para la visita íntima, quien la devolve-
rá limpia.

No se permitirá el uso de grabadoras ni de radios.

No se permitirá el ingreso de alimentos y bebidas, salvo las adquiridas en el Economato del


Centro.

76
Los internos y sus parejas son conjuntamente responsables por el mantenimiento y la higie-
ne del área, debe ser dejada limpia después de cada visita.

Los internos/as como sus parejas se abstendrán de causar daño en el inmueble y mobilia-
rio; serán responsables de cualquier perjuicio ocasionado en el área propiedad estatal.

Los visitantes están obligados a respetar las normas del establecimiento así como las ins-
trucciones y las directivas particulares que complementariamente imparta la Dirección del
Centro.

Sección 3
Desarrollo de la comunicación. Procedimiento a seguir desde el exterior.

Al llegar al primer acceso, un agente penitenciario preguntará el nombre de los comunican-


tes y el del interno/a a quien vienen a visitar, identificando que corresponda con las previs-
tas, recogiendo la documentación que les acredite. Será el primer lugar de identificación y
se comprobará que la documentación sea correcta.

• Se exigirá que la presentación del comunicante se efectúe en el horario previsto


para la comunicación, no dejando entrar a nadie fuera del horario establecido.
Deberán presentarse media hora antes de la comunicación.
• Se controlarán las personas no autorizadas a comunicar en el centro por razones
de suspensión o motivos concretos de seguridad, las cuales estarán registradas en
un listado.
• Se realizará un control de bolsas y paquetes. Los familiares no podrán entrar a la
comunicación bolsas ni paquetes, y se les recordará que eviten en su indumentaria,
objetos metálicos para que su paso por los controles sea rápido y evitar retrasos.
Una vez realizado este procedimiento se les acompañará a la sala de comunicacio-
nes donde ya les espera el comunicante. Debido a que los visitantes no pueden
entrar a comunicar con bolsas u otros objetos, se habilitarán unas taquillas con el fin
de que antes de entrar a la comunicación puedan dejar sus pertenencias. En el
momento de depositarlas se les entregará un número para facilitar y agilizar, una vez
terminada la comunicación, la recogida de los objetos depositados.
• Todo comunicante que entre al centro deberá quedar registrado, bien sea digital,
en libros o listados oficiales.
• Una vez finalizada la comunicación se despedirán de los internos/as, esperando en
la sala hasta que estos se hayan marchado.
• Posteriormente se les acompañará a la entrada del centro para entregarles su
documentación y allí podrán recoger sus pertenencias.
• Los retrasos y la presentación fuera del horario supondrán la pérdida de la comuni-
cación, sin posibilidad de recuperarla, fuera de casos excepcionales documentados.

77
Entrada De Paquetes

Un agente penitenciario será el encargado de recoger los paquetes que los comunicantes
traigan a los internos/as, teniendo en cuenta que cumplan los siguientes requisitos:

• Un número determinado de paquetes al mes (según beneficios penitenciarios).


• Artículos no autorizados: alcohol, drogas, cubiertos metálicos, maquinaria de nin-
gún tipo (radiocasetes, celulares, máquinas de cortar pelo, de afeitar) y alimentos.

El paquete irá en bolsas de plástico, de fácil manipulación, con una relación de los artícu-
los que contiene. Posteriormente pasarán a la sala de cacheo donde serán revisados minu-
ciosamente. Los artículos no autorizados, serán devueltos el mismo día al finalizar la comu-
nicación o pudiéndole hacer en la siguiente comunicación, identificando el nombre del
depositario.

Los objetos no autorizados, permanecerán durante un periodo de tres meses en el depar-


tamento habilitado a tal efecto para que el visitante tenga la posibilidad de reclamarlo.
Pasado este periodo de tiempo y después de haber hecho público los listados, se dará un
término de 15 días, procediéndose después a su destrucción.

El agente penitenciario también será el encargado de entregar las pertenencias y paquetes


de salida de los internos/as a sus familiares, para lo que será imprescindible un formulario
firmado por el interno/a con el nombre de la persona que lo ha de retirar, y siendo previa-
mente autorizada por el agente.

Sección 4
Ingreso de dinero
Los comunicantes que deseen realizar un ingreso de dinero para un interno/a, deberán diri-
girse al agente de vigilancia encargado de esta tarea, el cual entregará un recibo donde
constará la identidad del depositario, nombre del interno/a y cantidad depositada.

Se utilizarán tickets de uso interno, con una cantidad de disposición máxima a la semana
y servirán para comprar en el economato.

Sección 5
Procedimiento a seguir desde el interior del Centro
• Los internos/as deberán hacer, obligatoriamente, la solicitud para las comunicacio-
nes, el primer día del mes (o según establezcan reglamentariamente en función del
establecimiento). Quedarán excluidos de este término los ingresos y reingresos de
fechas posteriores.
• En la instancia constará el día y la hora o turno de preferencia, fijando una segun-
da alternativa, por si el turno solicitado estuviese completo.

78
• Estarán claramente indicados los nombres de los comunicantes, así como la rela-
ción de parentesco que les une.
• El turno de la comunicación se notificará con suficiente antelación, el agente peni-
tenciario notificará con la entrega de unos recibos, el turno, la hora, y el día de la
comunicación a los internos/as.
• No se admitirán cambios una vez notificada la comunicación si no es por causa jus-
tificada.
• Las comunicaciones que no se hayan hecho el día señalado en la autorización, no
podrán recuperarse.

Desarrollo de la comunicación

• Los internos/as deberán estar preparados antes del horario previsto para su comu-
nicación y atentos a la llamada del agente penitenciario. Aquellos internos/as que no
se presenten en el término reglamentario, perderán la comunicación.
• Los internos/as esperarán a la familia 30 minutos siendo regresados al módulo si
ésta no se presenta.
• A la comunicación no estará permitido llevar objetos de valor, cartas, paquetes... Si
se llevaran, serán retirados por el agente penitenciario, elevando el correspondien-
te informe. Si los objetos de valor son considerables, se suspendería la comunica-
ción regresando nuevamente al interno/a a su módulo.
• El interno/a podrá acceder a la comunicación con una cajetilla de cigarrillos y un
máximo de cinco bebidas sin abrir, así como alimentos envasados de venta en el
Centro. Al finalizar la comunicación el interno/a tendrá que salir de la misma sin nin-
gún objeto. Los artículos que no se hayan consumido durante la comunicación serán
retirados por la seguridad y depositados en el Zafacón.
• Una vez finalizada la comunicación se trasladará a los internos/as a una sala
común donde se les realizará un cacheo elemental, a no ser que haya sospechas u
órdenes concretas de realizar un cacheo más exhaustivo. Estos últimos se realiza-
rán en habitaciones habilitadas para este fin y se harán individualmente. Una vez
realizados estos pasos se trasladará a los internos/as a su pabellón y posteriormen-
te se acompañará a la familia al exterior.
Una vez finalizada la comunicación los internos/as no podrán mezclarse con la familia.

Suspensión de las comunicaciones

La suspensión de las comunicaciones solo podrán decidirlas:


• El Director del Centro previo informe motivado.
• El Supervisor/a de Servicios cuando tenga sospechas de acciones delictivas o por
comportamiento incorrecto de los comunicantes, elevando en todos los casos un
informe detallado al Director del Centro.

79
Intervención de objetos y sustancias prohibidas
Dado que las comunicaciones son una de las vías más habituales de entrada de drogas y
otros objetos prohibidos a los centros penitenciarios, es necesario tener claro las actuacio-
nes a seguir ante tales situaciones.

Al tratarse de una conducta delictiva es importante la especificación de información ya que


los hechos serán puestos en conocimiento de la dirección del centro para que tome las
medidas oportunas.

Sospechas de introducción de objetos y sustancias prohibidas a través de las comu-


nicaciones
Los familiares no podrán ser portadores de bolsas o paquetes en el momento de la comu-
nicación con el interno/a y podrán ser sometidos a los controles y cacheos que se crean
necesarios. El cacheo a los familiares será superficial y sólo en casos excepcionales, en
los que haya sospechas de que puedan portar sustancias u objetos prohibidos, se proce-
derá al cacheo integral.

Todos los internos/as, previa realización de su comunicación, firmarán una declaración


jurada en la cual afirmarán no poseer ninguna sustancia estupefaciente, de tal forma que
si posteriormente se le encontrara, no pueda negar la entrada de la misma mediante sus
familiares.

Si existen sospechas fundamentadas con anterioridad de que se introducirá droga en una


comunicación, se elevará a través del Supervisor de Servicios un informe al Director, fun-
damentando las sospechas y especificando el día y el comunicante, para tomar las medi-
das oportunas sobre el caso.

Si las sospechas no son previas y son conocidas en el momento de la comunicación, se


pondrán inmediatamente en conocimiento del Director o de quien le representa.

Procedimiento de actuación
Una vez finalizada la comunicación se le indicará al interno/a que se tienen sospechas de
que es portador de alguna sustancia estupefaciente. Se le hará pasar a una dependencia,
siempre bajo la supervisión de un agente penitenciario, sin dejarlo solo en ningún momen-
to, para que no pueda deshacerse de la misma. Si accede voluntariamente a entregarla, se
estará presente hasta que la expulse o la saque, dependiendo de la vía utilizada para intro-
ducirla. Si aun así se tienen sospechas de que pueda llevar más cantidad, se pondrá en
conocimiento del médico del centro y del director para que tomen las medidas que consi-
deren convenientes. Si se cree que no es portador de otras sustancias, se le hará pasar a
su dependencia de origen.

El Director del Centro pondrá al portador y al objeto y sustancias a disposición del Ministerio
Público.

80
Sospechas importantes de familiares portadores de objetos y sustancias prohibidas
En estos supuestos es importante que el director del centro comunique fundamentado la
sospecha al Ministerio Público para que en caso de que la misma fuese real procediera en
consecuencia.

Asimismo, si en un cacheo rutinario realizado a un comunicante antes de entrar al centro


se le encontrara cualquier sustancia prohibida por la ley, tanto ésta como el comunicante
se pondrían a disposición del Ministerio Público para que se proceda en consecuencia. En
ningún caso se permitirá realizar la comunicación autorizada.

Sección 6
Normas básicas de seguridad
Desde el exterior:
1. Se evitará la concentración de visitantes en las zonas de paso (entradas, salidas, pasillos...).
2. Se identificarán correctamente tanto a la entrada como a la salida, evitando que ningún
comunicante no autorizado pueda llegar hasta la sala de espera.
3. Es muy importante la identificación de los internos/as después de la comunicación, y
antes de la salida de los familiares, con la finalidad de evitar posibles fugas por suplanta-
ción de identidad.
4. Durante los días de las comunicaciones se incrementará el control de todo el personal
que entre o salga, exigiendo la documentación de aquellas personas que se desconozcan,
aunque lleven identificación.
5. Si se produjera algún incidente no controlable, se solicitará la presencia de los mandos
del centro y si se considerase necesario el refuerzo de los agentes de vigilancia exterior
para ayudar a desalojar al personal que altera el orden.
6. En el caso que se detecte una falsificación de documentos o indicio de delito, el Director
lo pondría en conocimiento del Ministerio Público para que tomase las medidas oportunas
en el caso.

Desde el interior:
1. Se evitará la coincidencia de turnos en las salidas y entradas a las comunicaciones, man-
teniendo los horarios previstos. Si se produjeran retrasos, nunca saldrían a comunicar los
internos/as de un turno sin que hayan regresado los del turno anterior.
2. Se deberá cachear a los internos/as a la entrada y salida de las comunicaciones. De
forma aleatoria y atendiendo básicamente a las sospechas de posible introducción, se rea-
lizará un cacheo más exhaustivo.

Los criterios que motivan una sospecha pueden ser:


• Internos/as habituales al consumo de drogas detectado en informes y observación
dentro del Centro.
• Internos/as que se muevan en grupos de tráfico y consumo de drogas detectado a
través de la observación, informes confidenciales, informes disciplinarios.

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• Observación directa de síntomas de consumo de drogas, nerviosismo, movimien-
tos extraños de los internos/as.
• Posibles presiones ejercidas sobre otros internos/as y conocidas a través de infor-
maciones confidenciales, declaraciones.
• Observación directa de síntomas de consumo de drogas en familiares.
• Antecedentes de incautación de droga y suspensiones anteriores de comunicacio-
nes.
• Los familiares no podrán entregar directamente los artículos autorizados a los inter-
nos/as; deberán hacerlo siguiendo el procedimiento establecido en el centro.
• Cuando se realice un cacheo integral a un interno/a se deberá poner inmediata-
mente en conocimiento del Supervisor de Servicios mediante el informe correspon-
diente y siempre motivado.

Atención a los familiares


Los agentes penitenciarios que en su trabajo tengan relación directa con los visitantes,
deben tener en cuenta que su actitud y comportamiento tienen una importancia significati-
va en la imagen del centro que se ofrece al exterior.

Se deberá tener en cuenta:


• La importancia de que sean buenos conocedores de su trabajo y sepan responder
sin dudas a las cuestiones planteadas por los familiares.
• La atención y aportación de soluciones a los problemas que surjan, garantizando
la efectividad de su trabajo.
• La correcta uniformidad, con el distintivo visible.
• El trato directo y amable.
• Resolución rápida en caso de conflicto.

Turno de comunicaciones
El agente penitenciario avisará del inicio del turno y se encargará de identificar y recoger los
documentos de identidad de las personas que entran a comunicar, acompañándolos en todo
momento hasta la sala donde se realicen las comunicaciones y estando presente durante
las mismas.

Procedimiento a seguir desde el interior


Todos los internos/as tendrán constancia del día y la hora que tienen programada la comu-
nicación a través de la instancia autorizada por la dirección del centro. El día de la comu-
nicación un agente penitenciario avisará a los internos/as diez minutos antes de la comu-
nicación para que estén preparados y asimismo agilizar el proceso. Aquellos internos/as
que, una vez requeridos por el agente para ser trasladados a la sala de comunicaciones,
no estuviesen preparados, perderían la comunicación.

82
Durante la comunicación los agentes penitenciarios realizarán un control visual de la comu-
nicación para evitar que puedan intercambiar cosas entre ellos.

Una vez terminada la comunicación e identificados los internos/as se acompañará a los


comunicantes hasta la entrada donde se les hará entrega de su documentación.

Sección 7
Registros de entrada y salida de Personalidades en Vehículos

Protocolo:
-Detener el vehículo
-Identificación mediante documento acreditativo de personalidad
-Abrir el baúl (sin excepción).

Personal autorizado para ingresar con su vehículo al Centro:

-Funcionarios de la Procuraduría General de la República


-Funcionarios de la Dirección General de Prisiones
-Funcionarios Judiciales
-Funcionarios Públicos, relacionados con actividades del Centro
-Diplomáticos y autoridades internacionales autorizadas
-Empresas suplidoras de bienes o servicios con previa aprobación de las autorida-
des correspondientes.

Nota: Si alguna de estas autoridades no están en ejercicio de sus funciones no está moti-
vada la visita a los establecimientos penitenciarios.

Todas las personas anteriormente descritas como personalidades deberán ser tratadas con
la mayor diligencia posible. Si son portadores de armas de fuego, deben dejarlas en sus
vehículos y no podrán acceder al interior de las edificaciones del establecimiento con las
mismas.Todo Vehículo que entre y salga del centro penitenciario debe ser revisado y ano-
tado el número de la placa y sus ocupantes así como la hora de entrada y salida del mismo.

Sección 8
Transmisiones y Comunicaciones
Para el funcionamiento del centro, es de vital importancia la utilización de equipos de radio
en las comunicaciones.

Estos medios son utilizados mediante protocolos de comunicaciones, con los cuales de ser
posible, se dispondrá de varias frecuencias, para no pasar en exceso las comunicaciones
por el mismo canal, con la excepción del centro de control que deberá comunicar por todas

83
las frecuencias, a fin de actuar como coordinador si ello fuera necesario, siempre en cone-
xión directa con el Supervisor de Servicios.

Asimismo, dispondremos de un código específico o clave para la identificación de diferen-


tes situaciones, de la vigilancia interior, la exterior y las conducciones y traslados, asignan-
do también indicativos propios para diferentes mandos y puestos de trabajo asignados a
los agentes penitenciarios.

Asignación de frecuencias – Indicativos y códigos

Frecuencias:
• Conducciones y Traslados
• Vigilancia Exterior – Perimetral
• Vigilancia Interior

Indicativos:
• Director/a.
• Subdirectores.
• Supervisor de Servicios.
• Encargado de área.
• Agentes de Vigilancia asignados a la Unidad de Conducciones y Traslados.
• Agentes de Vigilancia asignados a la Unidad de Vigilancia Exterior-Perimetral.
• Agentes de Vigilancia asignados a la Unidad de Vigilancia Interior.
• Vehículos.
• Accesos.
• Comunicaciones.

Códigos:
• Aislamiento Provisional.
• Avisar Servicios Médicos.
• Secuestro de personal penitenciario u otros colaboradores externos.
• Alteración GRAVE del orden (Peleas multitudinarias y motines)
• Intento de evasión del centro.
• Incendio detectado.

Debe de existir un indicativo genérico que determina la implicación de los agentes-


penitenciarios:

• Solicitud de apoyo.
• Posible incidente o agresión a un agente.
• Agresión confirmada o situación de peligrosidad.

84
Debe existir otro indicativo genérico que determine la implicación de internos/as
entre sí:
• Posible incidente entre internos/as.
• Incidente pelea entre internos/as, confirmado.
• Interno/a herido caído.
• Pases, “carros”, intercambios o comercio ilícitos.

Los códigos asignados es oportuno revisarlos “in situ”, con el fin de adecuarlos a la reali-
dad tanto de la zona, como a las características arquitectónicas, para conocer con detalle
el terreno donde desenvolverse, y las funciones que se encomienden a los diferentes pues-
tos de trabajo.

El código universal alfanumérico es el código que se usa en todo el mundo para establecer
comunicaciones vía radio. Se aplica para deletrear nombres propios o matrículas. Tiene la
virtud de que las palabras utilizadas son muy diferentes entre sí y por lo tanto son fácilmen-
te identificables.

El código es el siguiente:

Redacción de Informes
Como resultado del trabajo de observación de los internos/as y las dependencias donde
conviven, y por la necesidad de transmitir a los superiores y compañeros los resultados de
esta observación, existen diferentes modelos de informes que engloban las situaciones en
que nos podemos encontrar dentro de un centro penitenciario.

Encontraremos diferentes tipos de informes:

• Informes formalizados
• Informes de hechos
• Informes de observación

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Informes formalizados: Se trata de situaciones cotidianas que no revisten una especial
gravedad ni necesitan una actuación inmediata, pero que requieren de una comunicación
escrita al superior inmediato. En dichos formularios se añadirá sólo el código identificativo
(nombre, número de placa, etc.), el nombre del interno/a involucrado y la dependencia o
unidad donde ha tenido lugar el hecho. Se pueden nombrar los informes sobre los desper-
fectos que se han producido sobre el material del centro, los informes sobre internos/as o
dependencias cacheadas y los informes en los que se comunicaría si determinado
interno/a, por ejemplo, se encuentra en huelga de hambre. En todos los informes se pon-
drá obligatoriamente la fecha y la firma.

Informes de hechos: Este tipo de informe sirve para comunicar al superior inmediato un
hecho ocurrido en la unidad de trabajo. Presenta un encabezamiento estándar al que sólo
hay que añadir el código identificativo del agente penitenciario y la unidad donde hayan
ocurrido los hechos. El resto del formato se encuentra en blanco y es donde el agente tiene
que describir lo ocurrido de manera objetiva y sin efectuar juicios de valor, tanto si se trata
de una actividad negativa, como si es de relevancia positiva para el interno. Al final del for-
mato se pondrá obligatoriamente la fecha y la firma.

Para la realización de un correcto informe debemos tener presente:

• Cuándo ha ocurrido
• Dónde ha ocurrido
• Quién ha protagonizado los hechos
• Qué ha ocurrido
• Por qué ha ocurrido (en este apartado valorativo se debe ser especialmente cui-
dadoso)

Si se utiliza una buena técnica a la hora de redactar los informes, se hará comprender los
hechos ocurridos a la persona que no se encontraba presente.

Algunas recomendaciones sobre la redacción de informes:

1. La redacción del informe debe iniciarse situando los hechos ocurridos, señalando la hora
y el lugar donde se han producido los hechos y quienes son los internos/as protagonistas.
A modo de ejemplo el informe podría iniciarse de esta manera: “Sobre las 17:00 horas del
12 de enero de 2006 y encontrándonos en el patio del pabellón 2, observamos como los
internos Pedro Pérez Gómez y Alejandro Rodríguez García... “

2. A continuación se deben describir los hechos y la actuación del agente penitenciario,


además de otros datos relevantes: respuesta pasiva o activa de otros internos/as, presen-
cia de otros agentes para resolver la situación, presencia del Encargado de Área o
Supervisor de Servicios, utilización si la hubiere de medios coercitivos, resolución final del
conflicto, etc.

86
3. En la descripción de los hechos se debe señalar sólo y exclusivamente lo visto en un pri-
mer momento, explicar la respuesta dada por el agente penitenciario y la reacción de los
internos/as.

4. Se debe pensar que, en ocasiones, el Supervisor de Servicios puede desconocer datos


que al agente penitenciario le pueden parecer irrelevantes, pero que sin ellos la informa-
ción transmitida en el informe puede ser incompleta y por lo tanto, susceptible de ser mal
interpretada. Es por ello que cualquier detalle, aunque parezca insignificante, debe ser
reflejado en dicho informe.

5. En caso de tener conocimiento o sospecha de por qué han ocurrido los hechos, se hará
constar la procedencia de la información o el motivo de las sospechas, pero sin dar por
hecho la veracidad de estas.

6. Del mismo modo, si algún interno/a ha presenciado o participado en los hechos se soli-
citará su versión y se hará constar como fuente de dicha información en el informe.

Informes de observación: Este tipo de informe se realizará cuando a través de la obser-


vación, de informaciones de otros profesionales o de confidencias de terceros internos/as,
el agente penitenciario maneje una información que represente un potencial motivo de
incumplimiento de alguna de las normas por parte de uno o varios internos/as.

Para confeccionar estos informes se utilizará el formato normalizado anterior. El agente


penitenciario pone en el encabezamiento su código identificativo y la dependencia o unidad
donde se ha dado esta información.

A continuación, se volverá a utilizar el espacio en blanco del formato para describir la infor-
mación, utilizando de nuevo el mismo método de realización de informe anteriormente
explicado, es decir: desde CUÁNDO disponemos de la información y DÓNDE la hemos
conseguido, QUIÉN nos la ha facilitado (en ocasiones conviene preservar la fuente de infor-
mación) POR QUÉ, y finalmente QUÉ es lo que va a ocurrir.

Al final del informe se volverá a poner la fecha y se firmará.

Al final de la explicación de los hechos o de la información, y antes de poner la fecha y la


firma, se utilizará la siguiente fórmula: “Todo lo cual pongo en su conocimiento para los
efectos oportunos”. Esta fórmula tiene como objetivo que nadie pueda añadir nada a nues-
tro informe sin nuestra autorización.

En resumen, el informe es otro de los principales recursos de trabajo, pero mal realizada
puede traer consecuencias graves para los implicados; tanto internos/as como agentes, por
lo que es esencial tener un buen método para ser capaces de explicar a una tercera per-

87
sona lo ocurrido. Hay que tener en cuenta que es posible que esa tercera persona no
conozca el medio penitenciario y hemos de ser capaces de transmitir la situación con cla-
ridad y de manera objetiva.

Tramitación
El agente de vigilancia y tratamiento o cualquier otro profesional que trabaje en el centro
penitenciario, tiene la potestad de realizar alguno de los informes que se han explicado en
el punto anterior.

Normalmente será el encargado de área el responsable de realizar los informes, pero cualquier
agente de la unidad estará capacitado para ello si no se encontrase presente el encargado.

Informes formalizados: Estos informes se entregarán al Supervisor/a de Servicios, el cual


se encargará de enviar a las diferentes áreas según la petición que se manifieste:

1. Informe de desperfectos.- área de administración y mantenimiento


2. Informe de lesiones, huelga de hambre.- área médica.
3. Informe de cacheo de internos/as y dependencias.- área de seguridad.

Informes de hechos e informes de observación: Estos informes van dirigidos directa-


mente al Supervisor/a de Servicios, y deberán ser entregados en mano por el encargado
de área o el agente. Es conveniente que el Supervisor/a de Servicios lea el informe en pre-
sencia de alguno de éstos, por si considerara necesario alguna información complementa-
ria para poder entender mejor la situación. Si así fuera, el Encargado de Área complemen-
taria el informe con los datos solicitados.

Estos informes, si no son susceptibles de alguna acción inmediata por parte de la dirección
del centro por la gravedad de los hechos que expliquen, quedarán depositados en la ofici-
na del Supervisor/a hasta que éste se reúna con la Comisión de Vigilancia, Evaluación y
Sanción, el Director o el Subdirector de Seguridad. Esta reunión podrá tener carácter dia-
rio y en ella se analizarían los informes y las consecuencias que puedan acarrear.

Circuito de información
Cuando incoamos un informe de hechos o del tipo informativo a uno o varios internos/as,
éste informe sigue un circuito administrativo que permitirá decidir si la conducta descrita en
el informe es merecedora de algún tipo de sanción.

El informe llega a manos del Supervisor/a de Servicios, que a su vez lo remite al


Subdirector de Seguridad y al Director.

88
CAPÍTULO V
LIBRO ROJO DE EMERGENCIAS

ACTUACIONES EN CASOS DE EMERGENCIA

Cada Centro Penitenciario debe tener su Libro Rojo de Emergencias Penitenciarias.

MOTÍN

I. Acciones a realizar al inicio de un motín:

1. Informar a la Dirección General de Prisiones de la situación y a la vez solici-


tarle el refuerzo necesario de los diferentes organismos de seguridad y emergen-
cias (Bomberos, Cruz Roja, Policía Nacional, Ejército Nacional, etc.)
2. Ordenar el refuerzo de la seguridad exterior y las azoteas.
3. Identificar el área amotinada y tratar de que esta no se extienda a otras zonas
del centro penitenciario.
4. Encerrar todos los demás internos de tal manera que se reduzca el radio de
acción del motín.
5. Indagar las causas que dio origen al motín y tratar de buscar las soluciones o
respuesta a estas.
6. Tener preparado los extintores para actuar inmediatamente en caso de incen-
dio si lo hubiese hasta que lleguen los bomberos.
7. Dividir las funciones de los miembros de la seguridad, una parte concentrada
en el motín, preferiblemente aquellos de mayor experiencia en estos casos y la
otra en la seguridad de los internos que no estén amotinados.
8. Reforzar la seguridad de la puerta principal.
9. Si el motín es originado un día de visita, tratar de conducir a los visitantes lo
más rápido posible a un área segura.
10. Suspender el suministro de energía eléctrica.
11. Despejar la vía de acceso al recinto para facilitar el tránsito a los organismos
de seguridad y emergencia.

II. Acciones a realizar después del Motín:

1. Verificar el área que estaba amotinada, pasarle lista a los reclusos, identificar
si hubo víctimas mortales o heridos para informar y brindar atención médica a los
mismos si los hubiere.
2. Identificar a los cabecillas.
3. Rastreo del área en busca de armamentos utilizados por los reclusos amotina-
dos o posibles averías tales como: eléctricas, paredes rotas, barrotes rotos, entre
otras.

89
4. Sacar el personal amotinado al área de seguridad, aislarlo para tomar medi-
das tales como: instrumentarles expedientes por las víctimas si las hubiese, tras-
lado a otros centros carcelarios, entre otros.
5. Hacer un informe a la Dirección General de Prisiones indicando los pormeno-
res del incidente y las posibles averías en las instalaciones.

SECUESTRO

I. Acciones a realizar al inicio de un Secuestro:

1. Informar a la Dirección General de Prisiones de manera preliminar y llamar a


organismos de seguridad externos (Fuerzas Especiales, Policía Nacional,
Ejército Nacional, Bomberos, Cruz Roja, etc.)
2. Tratar de establecer comunicación con él o los secuestradores para negociar
con estos y evitar que el rehén o rehenes sean dañados.
3. En el proceso de negociación debe haber un solo negociador por parte de la
seguridad y este debe tratar de llevar los secuestradores a su terreno, sin perder
la autoridad.
4. Identificar los secuestradores para de esta manera hacer contacto con sus
familiares si los tiene (padres, hijos, esposo(a) o hermano(a)(s)) para que estos
traten de convencerlos de deponer su actitud.
5. Despejar y aislar el área donde se encuentran los secuestradores y hacer un
cerco de seguridad a esta.
6. Después del negociador identificar las exigencias del o de los
secuestrador(es), tomar medidas en las que se puedan y en las que no, nego-
ciarlas.
7. El negociador debe tratar a toda costa que los secuestradores mantengan intac-
ta la integridad física de los rehenes, agotando todos los recursos disponibles.
8. Las autoridades del centro penitenciario deben utilizar como última opción la
irrupción de los organismos de seguridad bélicos en el área de conflicto.

II. Acciones a realizar después del Secuestro:

1. Poner a disposición de las autoridades judiciales todas las informaciones


necesarias para la instrumentación de expedientes y el traslado de los secues-
tradores.
2. Realizar un conteo general de los internos para detectar las posibles fugas.
3. Realizar una investigación para establecer responsabilidad, en cuanto a las
facilidades obtenidas por los secuestradores para realizar el hecho.

90
INCENDIO

I. Acciones a realizar al inicio de un Incendio:

1. Llamar a la estación de Bombero.


2. Informar a la Dirección General de Prisiones de manera preliminar y llamar a
organismos de seguridad externos (Fuerzas Especiales, Policía Nacional,
Ejército Nacional, Cruz Roja, etc.).
3. Desalojar las celdas y pabellones afectados por el incendio, y llevar los inter-
nos a un área segura.
4. Utilizar los extintores o el sistema contra incendio.
5. Prestar atención médica a los internos afectados o lesionados.
6. Facilitar el acceso de los miembros del cuerpo de bombero a las celdas afecta-
das por el incendio para sofocar este y rescatar internos atrapados en esta área.
7. Reforzar la seguridad del perímetro para evitar posibles fugas.

II. Acciones a realizar después del Incendio:

1. Identificar las causas que dieron origen al incendio.


2. Pasar lista para identificar víctimas y posibles fugas.
3. Prestar atención a los internos afectados o lesionados.
4. Reorganizar los internos de las celdas afectadas por el incendio a otras áreas
del penal disponibles, de lo contrario enviarlo a otro centro penitenciario hasta
que esta área sea reparada.
5. Hacer un informe pormenorizados de los hechos a la Dirección General de
Prisiones.

TERREMOTO

I. Acciones a realizar en caso de Terremoto:

1. Desalojar rápidamente las áreas más vulnerables a áreas más seguras.


2. Informar a la Dirección General de Prisiones de manera preliminar y llamar a
organismos de socorro y seguridad externos (Bomberos, Cruz Roja, Fuerzas
Especiales, Policía Nacional, Ejército Nacional, etc.), si fuere necesario.
3. Prestar atención médica a los internos afectados o lesionados.
4. Reforzar la seguridad de todo el perímetro y zonas adyacentes para evitar las
posibles fugas.
5. Ejecutar el plan de evacuación para las áreas afectadas hasta que sean reu-
bicados en otros centros penitenciarios.

91
6. En caso de derrumbe utilizar los miembros de la Defensa Civil y Cuerpo de
Bomberos para el rescate de posibles víctimas atrapadas en los escombros.
7. Pase de lista general para identificar las víctimas y las posibles fugas.
8. Hacer un informe a la Dirección General de Prisiones indicando la estructura
afectada por el terremoto.

INUNDACIÓN

I. Acciones a realizar en caso de Inundación:

1. Desalojar rápidamente las áreas más vulnerables a áreas más seguras.


2. Informar a la Dirección General de Prisiones de manera preliminar y llamar a
organismos de socorro y seguridad (Defensa Civil, Bomberos, Cruz Roja,
Fuerzas Especiales, Policía Nacional, Ejército Nacional, etc.).
3. Prestar atención médica a los internos afectados o lesionados.
4. Si fuere necesario utilizar los miembros de la Defensa Civil y Cuerpo de
Bomberos para el rescate de posibles víctimas.
5. Ejecutar el plan de evacuación para las áreas afectadas hasta que sean reu-
bicados en otros centros penitenciarios.
6. Reforzar la seguridad de todo el perímetro y zonas adyacentes para evitar las
posibles fugas.
7. Pase de lista general para identificar las víctimas y las posibles fugas.
8. Hacer un informe pormenorizado a la Dirección General de Prisiones indican-
do los daños producidos por la inundación.

Aspectos a tomar en cuenta ante una posible Evacuación

Antes de una Evacuación:


• Conserve la calma y motive a sus compañeros para que la conserven.
• Actúe con rapidez, pero sin precipitarse.
• Siga las instrucciones de la autoridad de mayor jerarquía del Centro.
• No arriesgue por ninguna circunstancia la vida de los(as) Internos/as.
• Coloque los(as) Internos/as en orden con su respectivo oficial de seguridad al
lado con dirección a la salida o al autobús.
• Despliegue los equipos de seguridad.
• Tenga definido y preparado el lugar de seguridad o refugio para los(as)
Internos/as evacuados.
• Procure clasificar los(as) Internos/as peligrosos(as), los(as) ancianos(as), y los
que padecen de enfermedades infectocontagiosas.
• Pase lista antes de que inicie el proceso.
• Procure tener coordinada la movilización de los(as) internos/as.

92
Durante una Evacuación:
• Inicie la evacuación cuando la autoridad coordinadora de la evacuación lo indique.
• Procure priorizar la evacuación desalojando en primer orden los pasillos o pabe-
llones ubicados en la parte delantera.
• Siga la ruta de evacuación aprobada y coordinada por el Director General de
Prisiones.
• Procure que el proceso de evacuación sea organizado, sin gritos, sin detener-
se, sin correr, y sobre todo sin empujar.
• Procure que cada grupo de Internos/as sea debidamente chequeado.
• Recuerde que la evacuación no puede durar más de 20 minutos.

Otros aspectos generales a tomar en cuenta en los diferentes Centros Penitenciarios

• Cada Centro Penitenciario debe tener un teléfono disponible las 24 horas del día al ser-
vicio de la seguridad para las llamadas de emergencias.
• Cada Centro debe tener un listado de teléfono de los diferentes organismos de seguridad
y emergencias, correspondiente a cada comunidad, (Procuraduría General de la Republica,
Dirección General de Prisiones, Policía Nacional, Ejército Nacional, Bomberos, Cruz Roja,
Ayuntamiento, Gobernación, etc.). Este listado debe ser actualizado periódicamente.
• Cada Centro tiene la responsabilidad de diseñar un plan de evacuación. El mismo debe
contener todos los aspectos anteriormente mencionados y periódicamente debe realizarse
un simulacro para verificar su eficacia.
• Tener identificado las posibles ubicaciones en caso de una evacuación.
• El Director General de Prisiones estará a cargo del manejo de las situaciones de emer-
gencia para ejecutar el plan de evacuación.
• El Director del Centro Penitenciario será el coordinador interno de evacuación, quien a su
vez tendrá subcoordinadores por pabellones y pasillos, siendo estos los responsables de
las maniobras de evacuación a ejecutar en su área de responsabilidad.
• Los miembros de la seguridad empleados en estas labores deberán estar dotados de los
equipos adecuados y necesarios para lograr los objetivos trazados. En caso de necesitar
el apoyo de otras unidades, su participación será coordinada desde el puesto de comando
que estará a cargo del Director General de Prisiones.
• El personal médico del Centro Penitenciario asistirá a cualquier interno/a lesionado y esta-
blecerá un servicio permanente en el punto de evacuación.
• El director General de Prisiones es el responsable de ordenar el traslado al lugar de eva-
cuación y una vez desaparecidas las causas que motivaron el mismo, el retorno de los
internos/as al Centro Penitenciario; todo lo cual se hará bajo coordinación y recomendación
de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).

93
94
Título VI
DE LOS SERVICIOS MÉDICOS
Para cuidar la salud física y mental de los internos/as y vigilar que se respeten las normas
de higiene dentro del centro, en cada establecimiento existirá un servicio médico compues-
to al menos por un médico general, un psiquiatra, un ginecólogo (en los Centros de muje-
res), un odontólogo y una enfermera(o).

Los centros penitenciarios estarán dotados de un consultorio médico y una enfermería que
contará con camas para la observación de los internos/as.

El servicio médico funcionará de manera permanente y estará organizada a fin de que se


atiendan los problemas de salud de los internos/as, con la urgencia debida.

Los internos/as que requieran tratamiento y hospitalización serán atendidos en los hospita-
les públicos. En caso de que los hospitales no cuenten con los servicios especializados
requeridos, el médico del centro lo comunicará al director, quien, previa autorización de la
Dirección de Prisiones, dispondrá su traslado a un centro de salud especializado.

Los responsables de los servicios médicos de los centros, además de las actividades inhe-
rentes a sus funciones contribuirán en la elaboración y ejecución de los programas nutricio-
nales y de prevención de enfermedades en los internos/as y vigilarán que sean adecuadas
las condiciones sanitarias de las celdas. Además, deben supervisar constantemente que
todas las áreas del Centro se encuentren apegadas a los lineamientos de higiene.

Es responsabilidad de los servicios médicos realizar campañas de orientación sexual y de


hábitos de higiene y otros temas para la promoción de la salud.

Todos los internos/as a su ingreso al centro, serán examinados por un médico. Se dejará
constancia en el libro de ingreso y en la historia clínica individual que deberá serle abierta
a todo interno/a. Los internos/as tendrán derecho a ser informados sobre todo lo referente
a su estado de salud.

Los internos/as no pueden ser sometidos a prácticas médicas experimentales.

Las celdas de aislamiento o reflexión serán visitados diariamente por el médico, el psiquia-
tra y por el psicólogo del centro, informando al director respecto al estado en que se
encuentran los internos/as y las anomalías que puedan ser detectadas.

En los Centros de Corrección y Rehabilitación para mujeres existirán instalaciones espe-


ciales para la atención de las internas embarazadas, de las que acaban de dar a luz y de
las convalecientes, según lo establece el art. 84 de la Ley 224.
95
LICENCIA MÉDICA PARA REPOSO EN CELDA

Indicaciones para la elaboración y control de las licencias de reposo.

a) La indicación de la licencia médica será responsabilidad del médico/a a que lo


prescriba.

b) El médico/a una vez termine su consulta la entregará al Subdirector/a de


Seguridad.

c) El Subdirector/a de Seguridad dará las órdenes pertinentes para el cumplimiento


de la misma al Supervisor(a) de Servicios.

d) El Supervisor(a) de Servicios tomará nota en la hoja de control de licencias.

e) En la reunión matinal siguiente a la recepción de la licencia médica se dará cuen-


ta al Director(a).

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Título VII
COLABORACIÓN DE INSTITUCIONES PÚBLICAS Y PRIVADAS

Las Instituciones y asociaciones públicas y privadas dedicadas a la asistencia de los inter-


nos/as deberán presentar, para su aprobación al director del centro, la solicitud de colabo-
ración junto con el programa que deseen desarrollar, en el que deberá constar los objeti-
vos a alcanzar, su duración, cantidad de internos/as que se beneficiarán, la relación de las
personas que van a participar en la ejecución del programa, así como los medios materia-
les a utilizar.

Aprobada la solicitud y el programa de colaboración por el centro, previo informe de la


Junta de Tratamiento, el director informará a la Dirección General de Prisiones.

Finalizada la ejecución del programa de colaboración, la institución o asociación colabora-


dora elaborará un estudio de resultados que junto al informe de la Junta de Tratamiento del
Centro, se remitirá a la Dirección General de Prisiones.

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98
Título VIII
REGLAMENTO BÁSICO DE RÉGIMEN DE INTERNO/A

CAPÍTULO I
De los Derechos de la Persona Interna

Art. 1.- Proscripción de la tortura y de malos tratos.- Ningún interno/a será sometido a
torturas ni a malos tratos de palabra o de obra. Tampoco podrá ser objeto de un rigor inne-
cesario o uso excesivo de la fuerza en la aplicación de las normas.

Art. 2.- Dignidad.- Toda persona interna tiene derecho a que se preserve su dignidad, así
como su intimidad, sin perjuicio de las medidas exigidas para la ordenada convivencia en
prisión. La persona interna tiene derecho a ser designada por su propio nombre.

Art. 3.- Derechos civiles y políticos.- Toda persona interna tiene la facultad de ejercer sus
derechos civiles, personales y políticos, salvo la suspensión en los casos de condena cri-
minal definitiva, conforme lo consagra la Constitución de la República.

Art. 4.- Convivencia penitenciaria y no discriminación.- Toda persona interna tiene


derecho a recibir un trato penitenciario adecuado y a participar de los programas estable-
cidos con el fin de asegurar su éxito, sin que puedan establecerse discriminaciones o dife-
rencias de trato fundadas en la nacionalidad, género, raza, credo o religión, ideas políticas,
orientación sexual, posición económica o social ni en otra condición con implicaciones dis-
criminatorias.

Art. 5.- Alimentación y recreo.- Toda persona interna recibirá la alimentación adecuada
en cantidad y calidad para el mantenimiento de la salud. Asimismo, tendrá derecho a par-
ticipar de las actividades recreativas activas e interactivas previstas para los correspondien-
tes programas.

Art. 6.- Alojamiento.- Toda persona interna tiene derecho, atendiendo a la disponibilidad
de espacios físicos e instalaciones apropiadas, de un espacio ventilado e iluminado sufi-
ciente, incluyendo el necesario para dormir, asearse y descansar.

Art. 7.- Relaciones con el exterior.- La persona interna podrá recibir, con la frecuencia
que determinen los Reglamentos, las visitas de sus parientes, abogados y amigos sin ante-
cedentes penales, o de personas que representen a organismos o instituciones oficiales o
privadas que se interesen por su protección y rehabilitación.

Párrafo I. Cuando el establecimiento lo permita podrán autorizarse visitas íntimas del cón-
yuge o conviviente, debidamente predeterminado.

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Párrafo II. La persona interna podrá mantener comunicación epistolar y telefónica bajo los
controles que se establezcan en cada caso.

Art. 8.- Trabajo remunerado.- La Administración Penitenciaria hará los esfuerzos necesa-
rios para proporcionar trabajo apropiado a los internos/as, a fin de procurarles una justa
remuneración que les permita atender las necesidades de sus familias, costear gastos per-
sonales y formar un fondo de reserva para su egreso.

Párrafo I. El trabajo de las personas internas constituye un medio de trato penitenciario y


no puede ser considerado como un castigo o sanción. En lo posible, el trabajo tendrá por
objeto instruirles en un arte u oficio que les permitan ganarse la vida en libertad, y formar-
se un hábito de disciplina y responsabilidad.

Párrafo II. La organización y dirección del trabajo penitenciario estará a cargo de la


Administración, y sus métodos, modalidades, jornadas de labor, medidas de higiene y
seguridad serán, en cuanto su naturaleza lo permita, los existentes en la vida libre.

Art. 9.- Participación en las actividades.- Las personas internas tienen derecho a parti-
cipar en las actividades del centro, según el régimen y horarios fijados como normativa.

Art. 10.- Peticiones y quejas.- Toda persona interna tiene derecho a formular y dirigir peti-
ciones y quejas a la dirección del establecimiento, a las autoridades administrativas o judi-
ciales, a través de los canales correspondientes y aportar los medios de prueba en defen-
sa de sus derechos e intereses legítimos.

Párrafo I. Las peticiones o quejas podrán presentarse verbalmente o por escrito, siempre
a título individual y en primera instancia ante el director del centro, salvo que la queja esté
referida directamente a este funcionario, en cuyo caso podrá dirigirse a una autoridad jerár-
quicamente superior.

Párrafo II. El Director o quien este determine adoptará las medidas oportunas, después de
obtener los informes correspondientes y, en su caso, remitírselos a las autoridades u orga-
nismos competentes.

Art.11.- Informes sobre situación procesal y penitenciaria.- Toda persona interna tiene
derecho a recibir información completa, precisa y actualizada, de modo personal, sobre su
situación procesal y de ejecución penitenciaria. Asimismo, tendrá derecho a ser informada
de los acontecimientos más importantes de la vida nacional e internacional, mediante la cir-
culación de periódicos, libros, charlas, conferencias, programas de radio y televisión.

Art. 12.- Beneficios y asistencia social.- Toda persona interna tendrá derecho a los bene-
ficios penitenciarios y a la asistencia social previstos en la legislación, de conformidad con

100
su calificación y el período del régimen progresivo en que se encuentre. La calificación de con-
ducta tendrá valor para la concesión de beneficios tales como recibir visitas con mayor frecuen-
cia, prolongación de recreos, asistencia a actividades deportivas, culturales y recreativas.

Párrafo I. La calificación y el grado de rehabilitación serán considerados para la concesión


de beneficios tales como: salidas temporales, libertad condicional, de acuerdo con las regu-
laciones normativas dictadas al efecto.

Párrafo II. Las personas que se encuentren en el período de prueba, según lo establecen
los artículos 16 y siguientes de la Ley No. 224 sobre Régimen Penitenciario, podrán disfru-
tar de: permisos de salidas del establecimiento por el tiempo y bajo la modalidad que fijen
los reglamentos; el alojamiento en instituciones especiales y la concesión de la libertad con-
dicional.

Párrafo III. Los permisos de salida tienen por finalidad esencial: el afianzamiento de los vín-
culos familiares y sociales; la búsqueda de trabajo, de alojamiento, de documentación per-
sonal, y como etapa de preparación psicológica para la vida en libertad.

Art. 13.- Asistencia religiosa.- Todas las personas internas tienen derecho a solicitar el
servicio religioso de su preferencia, siempre que se preste con respeto a los derechos de
las demás. Las personas internas no podrán ser obligadas a asistir o a participar en actos
religiosos. La autoridad penitenciaria facilitará que los fieles puedan respetar y guardar los
ritos y los días de fiesta de su religión, siempre que lo permitan las disponibilidades mate-
riales, la seguridad, las normas de convivencia y los derechos de las demás personas.

Art. 14.- Visitas y comunicaciones.- Las personas internas tienen derecho a comunicar-
se en forma oral y escrita en su propia lengua con sus familiares, amigos y representantes
acreditados de organismos e instituciones de cooperación penitenciaria, salvo en los casos
de incomunicación judicial. Las sanciones de aislamiento en celda contienen también la
imposibilidad de mantener cualquier tipo de comunicación o recibir visitas, con excepción
de las comunicaciones y visitas de abogados y representantes legales.

Párrafo I.- Las visitas y comunicaciones se efectuarán de manera que se respete al máxi-
mo la intimidad y no tendrán más restricciones, en cuanto a las personas y el modo de rea-
lizarlas, que las impuestas por razones de seguridad, el interés del tratamiento y de la orde-
nada convivencia en el establecimiento.

Párrafo II.- Toda persona interna tiene derecho a comunicar a su familia y abogado, sin
demora innecesaria, su ingreso en un Centro Penitenciario, así como su traslado a cual-
quier otro establecimiento o lugar.

101
CAPÍTULO II
De los deberes de las personas internas

Art. 15.- Retención.- La persona ingresada, mediante orden judicial, está obligada a per-
manecer en el establecimiento hasta el momento de su liberación, a disposición de la auto-
ridad judicial o para cumplir las condenas de privación de libertad que se le impongan.

Art.16.- Respeto a las normas.- La persona interna debe:

a) Acatar las normas de régimen interior y las órdenes que reciba del personal peni-
tenciario en el ejercicio legítimo de sus atribuciones.
b) Colaborar activamente y observar un comportamiento solidario en el cumplimien-
to de sus obligaciones.
c) Colaborar activamente en la consecución de una convivencia ordenada dentro del
centro y mantener una actitud de respeto y consideración hacia las autoridades,
agentes, trabajadores, colaboradores de instituciones penitenciarias, internos/as y
demás personas, tanto dentro como fuera del establecimiento, cuando hubiese sali-
do del mismo por causa justificada.
d) Asimismo el interno/a está obligado a utilizar adecuadamente los medios materia-
les que se pongan a su disposición y las instalaciones del establecimiento.

Art. 17.- Higiene.- La persona interna deberá observar una adecuada higiene y aseo per-
sonal, corrección en el vestir y acatar las medidas higiénicas y sanitarias establecidas a
esos efectos. También deberá realizar las tareas conducentes al buen orden y limpieza
común de los establecimientos, sin que deba recibir remuneración por estas tareas, salvo
en aquellos casos en que constituyan la única actividad que le fuere encomendada.

Art. 18.- Formación.- Toda persona interna deberá participar en las actividades formativas,
educativas y laborales definidas en función de sus necesidades para la preparación de la
vida en libertad.

Párrafo: En caso de que el interno/a se niegue a asistir a cualquiera de las actividades que
le correspondan, se asentará por escrito y se anexará a su expediente.

Art. 19.- Cumplimiento de sanciones.- La persona interna deberá cumplir las sanciones
que le fueran impuestas por la comisión de faltas previstas en el régimen disciplinario
según la Ley 224/84 sobre Régimen penitenciario y este Reglamento.

102
CAPÍTULO III
De las faltas

Art. 20.- Autoría.- Es autor de una falta quien comete la falta disciplinaria o designe a otro
a cometerla. Es cómplice quien contribuye a la realización de la conducta o preste una
ayuda posterior, por acuerdo previo o concomitante a la misma.

Art. 21.- Faltas leve.- Son faltas leve las siguientes:

a) Impedir con su comportamiento el normal desarrollo de cualquiera de las activi-


dades del centro.
b) Simular enfermedad.
c) Participación en apuestas y juegos de azar.
d) Permanecer en lugares no autorizados.
e) El incumplimiento de los horarios de régimen interior que la dirección del centro
establezca por normativa.
f) No vestir con el uniforme asignado sin una justificación expresa del Director(a).
g) La venta o comercialización de artículos prohibidos por la normativa del Centro.
h) Cualquier otra acción u omisión que represente el incumplimiento de los deberes
y obligaciones del interno/a y que no esté comprendido en los apartados anteriores
de este artículo ni de los artículos 22 y 23.

Art. 22.- Faltas grave.- Son faltas grave las siguientes:

a) Incurrir en tres faltas leve durante un periodo de tiempo inferior a seis meses.
b) Promover o divulgar noticias falsas sobre la institución, los agentes o el personal
directivo con la voluntad de menoscabar su autoridad y credibilidad o la seguridad
del Centro.
c) Atentar contra la propia vida o integridad física.
d) Incitar a participar en pelea o agresión a cualquier trabajador del centro o a los
internos/as.
e) Sustraer, dañar o manipular los bienes de la institución o de otras personas.
f) Manipular objetos convirtiéndolos en potencialmente peligrosos.
g)Introducir en el establecimiento, poseer o fabricar objetos que las normas del cen-
tro prohíban.
h) Organizar apuestas, rifas o juegos de azar.
i) Resistirse a las órdenes recibidas de los agentes o personal directivo del centro de
forma pasiva.
j) La embriaguez producida por el consumo de bebidas alcohólicas o sustancias psi-
cotrópicas así como el consumo o posesión de las mismas.
k) Amenazar, coaccionar o faltar al respeto a otros internos/as o al personal de la institución.

103
Art. 23.- Faltas muy grave.- Son faltas muy grave las siguientes:

a) Atentar contra la vida o la integridad física de otras personas en el interior del cen-
tro o en el exterior del mismo, si el interno/a hubiese salido por causa justificada.
b) Agredir sexualmente a otra persona.
c) Intentar, auxiliar o consumar la evasión.
d) Resistirse a las órdenes recibidas de los agentes o personal directivo del centro
de forma activa.
e) Sobornar o incitar al soborno.
f) Retener personas a la fuerza.
g) El tráfico de bebidas alcohólicas y sustancias psicotrópicas.
h) Sustraer, dañar o manipular los bienes de la institución causando un grave daño.
i) Introducir o fabricar objetos punzantes o armas blancas.
j) Adulterar los alimentos o medicamentos.
k) Sustraer documentos oficiales o el sello del centro, así como falsificarlos.
l) Asumir la identidad de otro con el fin de obtener beneficio propio o el de terceros.
m) Reunirse para planear actos delictivos o de indisciplina interna.
n) Participar o promover actos de indisciplina coletivas o motines.

CAPÍTULO IV
De las sanciones

Art. 24.- Ámbito de la aplicación de las sanciones.- Se aplicará a la persona privada de


la libertad cuando incurra en falta disciplinaria dentro del establecimiento de reclusión,
durante los traslados y en los lugares en los que permanezca de manera transitoria.

Art. 25.- Escala de las sanciones.- En cada caso concreto, la determinación de la sanción
y de su duración se llevará a efecto atendiendo a la naturaleza de la infracción, a la grave-
dad de los daños y perjuicios ocasionados, al grado de ejecución de los hechos, a la cul-
pabilidad de los responsables y al grado de su participación en aquellos, así como a las
demás circunstancias concurrentes.

Art. 26.- Sanciones.- Las sanciones asociadas a las faltas serán las siguientes:

a) Para las faltas leve la sanción será:


1.- De amonestación verbal.

b) Para las faltas grave las sanciones serán:


1. De amonestación escrita.
2. De suspensión de incentivos hasta por un mes.
3. De suspensión de salidas hasta por un mes.

104
4. De suspensión de actividades hasta por un mes.
5. De suspensión de llamadas hasta por un mes.
6. De suspensión de visitas y/o correspondencia de uno a quince días.
7. Encierro en su celda o en celda de aislamiento de uno a siete días.

c) Para las faltas muy grave las sanciones serán:


1. De traslado a otro centro penitenciario por no más de 60 días.
2. De suspensión de incentivos de uno a tres meses.
3. De suspensión de salidas de uno a tres meses.
4. De suspensión de actividades de uno a tres meses.
5. De suspensión de llamadas de uno a tres meses.
6. De suspensión de visitas y/o correspondencia de dieciséis a treinta días.
7. Encierro en su celda o en celda de aislamiento de ocho a treinta días.

Párrafo.- En el cumplimiento de las sanciones de aislamiento en celda se atenderá a lo dis-


puesto en el artículo 14 de este Reglamento. Del mismo modo los internos/as sancionados
en aislamiento tendrán restringido el acceso a los productos del economato, pudiendo
adquirir, mientras dure esta condición, exclusivamente cigarrillos, encendedor, agua embo-
tellada, papel y bolígrafo para escribir, sobres y sellos.

Art. 27.- Del procedimiento sancionador.- La imposición de las sanciones y medidas dis-
ciplinarias corresponden a la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción, sin perjuicio de
que el Director del establecimiento pueda adoptar las medidas cautelares o de asegura-
miento que sean urgentes. Deberá iniciarse, a partir del informe de los hechos, una inves-
tigación sumaria que será llevada a cabo por el propio Director o la persona que en su caso
éste determine, con preferencia por los Supervisores de Servicios. En dicha investigación
se tomarán en cuenta las alegaciones del interno/a.

Párrafo I.- Una vez concluido el expediente sancionador se comunicará la resolución adop-
tada al interno/a afectado. Si la sanción acordada es de aislamiento no serán eximidos del
trabajo si éste pudiera ejecutarse dentro de la celda o dormitorio. Se les proporcionará
material de lectura adecuada, aunque no estarán permitidos aparatos de televisión, y serán
visitados diariamente por personal de la dirección, el médico y cuando lo solicite por el
capellán.

Párrafo II.- Antes de iniciarse el cumplimiento de una sanción de aislamiento se tiene que
escuchar la opinión del médico del establecimiento. Mientras dure la sanción el interno/a
estará bajo supervisión médica. Si la salud física o mental del interno/a se resiente por la
aplicación de las medidas disciplinarias, éstas podrán ser suspendidas o atenuadas por el
Director, previo informe médico.

Párrafo III.- La aplicación de toda sanción correspondiente a faltas grave y muy grave será
comunicada al juez de la ejecución de la pena.

105
Párrafo IV.- Registro de Sanciones. De todas las sanciones impuestas a los internos, se
tomará nota en el expediente, firmada por el interno.

Art. 28.- Revocatoria o disminución de las sanciones.- La misma autoridad que impone
las sanciones corresponde revocarlas o disminuirlas cuando lo considere oportuno, conve-
niente o por motivo grave.

Art. 29.- Suspensión condicional.- Tanto el Director como la Comisión de Vigilancia,


Evaluación y Sanción pueden suspender condicionalmente, por justificados motivos, en
todo o en parte, las sanciones que se hayan impuesto, siempre que se trate de internos que
no sean reincidentes disciplinarios.
Si dentro del término de tres meses, contados a partir del día en que se cumpla la sanción,
el interno comete una nueva infracción, se aplicará la sanción suspendida junto con la que
merezca por la nueva falta.

CAPÍTULO V
De los beneficios penitenciarios

Art. 30.- Calificación de la conducta.- La conducta del interno será calificada mensual por
la comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción mediante resolución motivada. La califica-
ción se hará tomando en cuenta las normas reglamentarias que rigen el orden, la discipli-
na y la convivencia del centro, atendiendo la siguiente escala:

• Óptima
• Muy buena
• Buena
• Regular
• Menos que regular
• Mala
• Pésima

Art. 31.- Conductas merecedoras de beneficios penitenciarios.- Serán consideradas


conductas o acciones merecedoras de beneficios penitenciarios aquellas que:

a) Fomenten el espíritu de convivencia en la prisión.


b) Las que representen un beneficio general para los internos/as o la institución.
c) Las que tengan como finalidad auxiliar a los agentes de vigilancia y tratamiento
penitenciario o al equipo directivo en el desempeño de sus funciones.
d) El desempeño de trabajos necesarios para el mantenimiento, la limpieza, la ali-
mentación y la habitabilidad del centro penitenciario. Para ello la dirección del Centro
establecerá un sistema de destinos para los internos/as.

106
e) Todas aquellas que, de común acuerdo, el encargado de área bajo cuya super-
visión esté el interno/a y uno de los (las) subdirectores (as) consideren oportuno.

Párrafo.- La anotación en el expediente del interno/a de estas conductas seguirá las


siguientes garantías:

a) En el expediente se anotarán todas y cada una de las notas meritorias, con inde-
pendencia de la situación procesal, penal o penitenciaria de la persona interna,
incluso si ésta se encuentra sancionada o privada de privilegios.
b) Para llevar a cabo cualquier anotación será necesaria la firma del encargado de
área bajo cuya supervisión se encuentre la persona interna y de uno (a) de los (las)
subdirectores/as; en su ausencia podrá hacerlo el Director/a.

Art. 32.- Los beneficios penitenciarios.- Son beneficios penitenciarios, que podrán ser
concedidos al interno/a en función de la calificación de su conducta, los siguientes:

a) Comunicaciones conyugales extraordinarias


b) Beca de estudios.
c) Donativos de libros.
d) Notas meritorias.
e) Prolongación de recreos.
f) Participación en actividades recreativas y deportivas.
g) Salidas temporales.
h) Libertad condicional.

Párrafo I.- En la oficina del Centro penitenciario se llevará un expediente personal o Récord
de Tratamiento de cada interno/a en el que se incluirán las medidas disciplinarias aplica-
das, las infracciones que haya podido cometer, los hechos meritables de los que haya sido
merecedor, las entradas y salidas del centro penitenciario, así como su origen y destino,
también se incluirá una hoja de admisión que será cumplimentada en su primera entrada
en el centro y que se completará con todas aquellas incidencias de relevancia que vayan
aconteciendo al interno/a. Este expediente se irá conformando de forma paulatina y servi-
rá para complementar la información que la dirección del centro aporta de cada interno/a al
Juez de la Ejecución de la Pena para acordar la concesión de beneficios y a los juzgados
o tribunales que entiendan de sus causas y así lo soliciten. Asimismo las calificaciones de
los internos/as de las que habla el artículo 52 de la Ley 224/84 se harán en función de los
datos contenidos en su expediente.

Párrafo II.- El expediente de cada interno/a debe ser custodiado por la dirección del cen-
tro penitenciario y no podrá ser enajenado, sustraído o alterado de ninguna forma o mane-
ra. Este expediente acompañará al interno en caso de traslado a otro centro penitenciario.
La información contenida en dicho expediente tendrá el tratamiento de confidencial y no
podrá darse información del mismo más que a las autoridades competentes, a los juzga-
107
dos o tribunales que conozcan los expedientes relacionados con el interno/a y a sus repre-
sentantes legales debidamente autorizados.

CAPÍTULO VI
De la organización del Centro penitenciario

Art. 33.- De la separación de los internos/as.- Las personas internas permanecerán


separadas en dependencias diferentes siguiendo las siguientes reglas:

a) Los hombres de las mujeres.


b) Los adultos de los jóvenes.
c) Los condenados de los preventivos.
d) Los enfermos de los que gocen de salud.
e) Los sancionados con medida de aislamiento de los que tengan vida ordinaria.
f ) Los que están en periodo de observación de los que están en otros periodos.

Párrafo I.- En los Centros para mujeres existirá un pabellón para madres y embarazadas.

Párrafo II. Las autoridades de la prisión velarán para que dichas separaciones se respeten
adecuándose a los medios materiales e instalaciones del recinto carcelario.

Art. 34.- Del economato.- Los internos/as tienen derecho a procurarse a su cargo ciertos
objetos y alimentos suplementarios. Todos los internos/as pueden llevar a cabo compras en
el economato con las excepciones que se establecen en esta normativa.

a) La Dirección del Centro habilitará un servicio de economato para cada uno de


los Centros penitenciarios. Dichos servicios se surtirán con los productos facilitados
por la Dirección General de Prisiones y, si ello no fuera posible, mediante provee-
dores externos contratados por la propia dirección.
b) El Director del Centro designará, a modo de destino a un interno/a o a varios(as),
que servirán de auxiliares en la gestión de dicho economato.
c) La Dirección del Centro establecerá los precios de los productos que se pongan
en venta en el economato. No se permitirá la venta de aquellos productos u obje-
tos que puedan poner en peligro la seguridad o el orden del Centro y los que la
dirección determine.
d) Queda prohibida la venta o suministro de cualquier producto dentro del recinto
carcelario por parte de internos/as de forma particular.

Art.- 35.- Del trabajo penitenciario.- La administración penitenciaria facilitará los medios
necesarios para realizar actividades productivas o formativas. Se dará especial preferencia
a las actividades de formación o capacitación profesional.

108
a) La Dirección del Centro establecerá un sistema de turnos para cubrir las vacan-
tes que pudieran producirse. En dicho sistema tendrán preferencia los internos/as
que hayan observado una buena conducta y que tengan un mejor expediente.
También se tendrán en cuenta criterios de idoneidad y conocimientos previos para
los puestos de trabajo productivo.
b) La Dirección del Centro establecerá convenios laborales o mercantiles con aque-
llas empresas o profesionales que, respetando las leyes laborales de la República
Dominicana, deseen establecer toda o parte de su producción en la prisión.
c) El salario de los internos/as empleados en los trabajos productivos será entrega-
do a la Dirección del Centro, quien establecerá la siguiente partición:

I. Un 10% irá destinada al interno/a de forma directa para que éste lo destine al fin
que considere oportuno y para sus gastos de economato dentro del recinto confor-
mando de esta forma su cuenta de peculio.
II. Un 10% irá destinada a las arcas del propio Centro y estará destinado a las mejo-
ras en habitabilidad y seguridad del mismo.
III. Un 50% estará destinada a la familia del interno/a que podrá retirarlo de forma
directa una vez al mes mediante el mecanismo que se habilite al efecto. Los familia-
res deberán contar con la expresa autorización del interno/a y, en caso de que éste
no lo autorizará o bien careciera de familiares, este monto se irá acumulando en su
cuenta particular conformando un fondo de reserva. El fondo de reserva del interno/a
no puede ser enajenado o embargado por la Administración penitenciaria.
IV. Un 30% para la formación de un fondo de reservas que se le entregará a su egreso.

Art. 36.- De la cuenta de peculio del interno/a.- El interno/a tiene derecho a mantener
una cuenta de peculio. Esta cuenta se surtirá de dinero aportado por los familiares y de los
ingresos económicos por el trabajo tal y como se indica en el artículo anterior.

Párrafo I. El interno/a podrá disponer en dicha cuenta de una cantidad máxima mensual a
determinar por el administrador del centro pero que deberá ser igual para todos ellos.

Párrafo II. En el Centro penitenciario no se permitirá el uso de moneda de curso legal.

Art. 37.- Del administrador.- De la gestión económica del Centro, la relación con los
empresarios o profesionales establecidos en el mismo, los economatos y las cuentas de
peculio de los internos/as se ocupará el administrador del mismo.

109
CAPÍTULO VII
De las relaciones con el exterior

Art. 38.- De las cartas o telegramas. Los internos/as tienen derecho a recibir y tramitar
correspondencia de forma ilimitada. Sin embargo, el Director podrá prohibir el intercambio
de correspondencia cuando:

a) Se encuentre en peligro la seguridad y el orden del Centro.


b) Se reciba una orden judicial al respecto.

Párrafo I.-El correo entrante será inspeccionado por los agentes de vigilancia y tratamien-
to penitenciario abriéndolo en presencia del interno/a destinatario. Salvo en virtud de orden
motivada del Director o autoridad judicial, los agentes se abstendrán de leer el contenido
de las misivas.

Párrafo II.- Los objetos o elementos prohibidos que se contengan en las cartas o telegra-
mas serán retenidos y, si el caso así lo requiere, se dará conocimiento a la autoridad judi-
cial competente.

Art. 39.-. De los paquetes.- Los internos/as están autorizados a recibir paquetes desde el
exterior del establecimiento. Los paquetes se recibirán por vía postal o mediante entrega
de los visitantes y deberán pasar por el control previo de la seguridad del recinto y el che-
queo de su contenido por parte de los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario.

Art. 40.- De las comunicaciones telefónicas.- Los internos/as podrán comunicar telefóni-
camente a través de las cabinas telefónicas colocadas en el interior del Centro a tal efecto
salvo en los casos de:

a) Prohibición judicial.
b) Sanción de aislamiento.

Párrafo.- El uso y posesión de teléfonos celulares en el interior del Centro penitenciario


estará regulada por la normativa del Centro.

Art. 41.- De las comunicaciones y visitas.- Las comunicaciones y visitas se llevarán a cabo
siguiendo los siguientes principios básicos de actuación:

a) Los internos/as podrán recibir visitas regularmente, siempre que éstas favorez-
can el tratamiento y con la intención de evitar el desarraigo familiar del interno/a.
b) El Director podrá limitar o prohibir estas visitas cuando la seguridad o el orden
del Centro estén o puedan estar en peligro.
c) Las visitas deberán ser vigiladas por los agentes de vigilancia y tratamiento
penitenciario.

110
d) Las visitas podrán ser interrumpidas o anuladas mediante resolución motiva-
da del director.
e) En caso de mandamiento judicial de incomunicación se seguirá lo dispuesto
en el mismo.
f) En todo lo aquí no contemplado se seguirá lo dispuesto en la normativa de
comunicaciones del Centro penitenciario.

Art. 42.- De las visitas de abogados y representantes legales.- Los abogados y repre-
sentantes están autorizados a comunicar con los internos/as a quienes representen en el
lugar destinado para ello y en las horas reglamentarias del Centro.

Art. 43.- Los abogados representantes legales no podrán entrevistarse con más de un
interno/a simultáneamente.

Art. 44.- Los abogados y representantes legales únicamente podrán entregar a sus defen-
didos documentos relacionados con su proceso.

Art. 45.- De las visitas conyugales.- En cada Centro se dispone de un determinado núme-
ro de celdas conyugales en las cuales se llevarán a cabo las visitas de este tipo durante el
horario que la dirección del Centro establezca.

a) Los internos/as tienen derecho a disfrutar al menos de una visita conyugal al mes, sien-
do el máximo de cuatro. Esta gradación se llevará a cabo en función del expediente, la con-
ducta y el aprovechamiento de las actividades que haya realizado el interno/a a lo largo del
mes anterior. La valoración será llevada a cabo por la junta de tratamiento.

CAPÍTULO VIII
De los medios coercitivos y medidas de sujeción

Art. 46.- El orden y la disciplina en el interior del Centro deberán mantenerse con firmeza.
Las autoridades del Centro sólo harán uso de la fuerza en caso de resistencia organizada,
conato de motín, agresión al personal o disturbios que pongan en peligro al Centro.

Art. 47.- De los medios coercitivos permitidos.- Serán considerados medios coercitivos
permitidos en el Centro, los siguientes:

a) El aislamiento provisional.
b) La fuerza física personal.
c) Las defensas o macanas.
d) Las esposas.

111
Párrafo I.- Su uso será proporcional al fin pretendido, nunca supondrá una sanción encu-
bierta, y sólo se aplicarán cuando no exista otra manera menos gravosa para conseguir la
finalidad perseguida y por el tiempo estrictamente necesario.

Párrafo II.- De la consideración de medios coercitivos se excluyen las armas de fuego ya


que son elementos de defensa cuya utilización están restringidas para casos particulares.

Párrafo III.- Los medios coercitivos no podrán ser aplicados, salvo en el caso de que de la
actuación de los internos/as pudiera derivarse un inminente peligro para su integridad o
para la de otras personas:

a) A las mujeres gestantes y a las mujeres hasta seis meses después de la termina-
ción del embarazo, a las madres lactantes y a las que tuvieran hijos consigo.
b) A los internos/as convalecientes de enfermedad grave.

Párrafo IV.- La decisión de la aplicación de los medios coercitivos corresponde al


Supervisor de Servicios y de la utilización de los mismos será informado inmediatamente al
Director y Subdirector de seguridad del Centro.

Párrafo V.- Las defensas o macanas y las esposas serán depositadas en aquel lugar o
lugares que el Subdirector de Seguridad determine, y de su estado y cantidad el Supervisor
de Servicios le dará cuenta diariamente.

Párrafo VI.- En los casos de grave alteraciones del orden con peligro inminente para las
personas o para las instalaciones, el Director con carácter provisional podrá ordenar el uso
de armas en el interior del establecimiento y recabar la colaboración de las fuerzas de
seguridad nacional.

112
CAPÍTULO IX
Del Régimen Interior

Art. 48.- La clasificación en el interior de los Centros deberá ser estricta. Por ningún moti-
vo se cambiara de celda o pabellón a un interno/a sin la previa reclasificación de la Junta
de Tratamiento.

Art. 49.- Los internos/as no podrán permanecer en sus celdas o pabellones durante día en
los horarios destinados a actividades fuera de las mismas, ni podrán ingresar a los otros
pabellones.

Art. 50.- La Junta de Tratamiento determinará el aislamiento de internos/as en las celdas


de reflexión, cuando el caso lo requiera.

Art. 51.- El área de reflexión deberá ser visitada diariamente por el médico, el psicólogo,
el trabajador social, quienes le darán seguimiento a la evolución de los internos/as ubica-
dos en aislamiento y en su caso propondrán su cambio o salida de la misma.

Art. 52.- Ningún interno/a podrá tener acceso a las áreas de oficinas, servicios generales
o de mantenimiento del Centro.

Art. 53.-Los internos/as no podrán transitar solos por ninguna área del Centro y deberán
estar siempre acompañados por agentes de vigilancia.

Art. 54.- Queda prohibido introducir alimentos y bebidas en los talleres y aulas del Centro.

Art. 55.-Todos los internos/as, salvo aquellos que se encuentren en el área de reflexión o
enfermos, deberán acudir al área del comedor para recibir y consumir sus alimentos en el
horario que se fije.

Art. 56.-Queda prohibido tomar fotografías o películas en el interior de los centros, salvo
autorización de la Dirección General de Prisiones.

Art. 57.-Los internos/as y los visitantes tendrán la obligación de conservar y mantener las
áreas y el mobiliario destinados a las visitas en completa limpieza, orden, cualquier desper-
fecto será informado inmediatamente a la Dirección del Centro y si es responsable el inter-
no/a o su visita, estos tendrán la obligación de cubrir los gastos que genere su reparación
y la autorización de sus visitas quedará suspendida hasta que se subsanen las anomalías.

113
114
Título IX
REGLAMENTO INTERNO DE LOS AGENTES DE VIGILANCIA Y TRATAMIENTO
PENITENCIARIO

El presente reglamento pretende establecer las normas básicas a las cuales deberán ate-
nerse los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario, sea cual sea su graduación,
durante el desempeño de sus funciones en los Centros de Corrección y Rehabilitación.

La conducta de los agentes, en tanto que servidores públicos y trabajadores de un Centro


penitenciario, deberá ser intachable en lo que respecta a moral y respeto por las leyes. A
ellos se les exige una responsabilidad de gran importancia ya que son ellos quienes con su
ejemplo y actitud hacia el interno/a deberán inspirar los cambios de hábitos esperados en
los internos/as inmersos en un proceso constante de reeducación.

Por todo ello en este reglamento se incluyen una serie de conductas prohibidas, estructu-
radas en faltas leve, grave y muy grave, asociando a estos comportamientos indebidos, su
correspondiente sanción disciplinaria.

No se incluye en este reglamento referencia alguna a los procedimientos de promoción y


exclusión del cuerpo, salvo en lo dispuesto en los artículos 13 y 14 de este mismo regla-
mento, por cuanto dichos procedimientos ya han sido establecidos por la autoridad compe-
tente en ordenamientos tales como: la ley 14/91 del 20 de mayo de 1991, de Servicio Civil
y Carrera Administrativa, del Reglamento No. 81/94 del 31 de marzo de 1994, de aplicación
de la Ley 14/91, así como otras disposiciones de la Procuraduría General de la República.

CAPÍTULO I
De los Agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario.

Artículo 1. Los Agentes de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario tienen como principal


finalidad proporcionar seguridad en los Centros Penitenciarios, supervisando y vigilando los
internos/as, respetando y haciendo cumplir las leyes y los reglamentos vigentes, sin
menoscabar la dignidad de estos y participar en la reinserción social de los mismos.

Artículo 2. Para ser Agente de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario deberá satisfacer los
requisitos de ingreso de la Escuela Nacional Penitenciaria (ENAP).

115
CAPÍTULO II
Obligaciones y Deberes de los Agentes.

Artículo 3. Los agentes tienen las siguientes obligaciones y deberes:

a) Es deber de los Agentes VTPs el cumplimiento de las normas contenidas en este regla-
mento y de todas las normas y leyes de la República Dominicana. Los Agentes de
Vigilancia y Tratamiento Penitenciario (VTPs) deberán obedecer las órdenes del Director(a)
y del resto del equipo directivo, así como las de sus superiores jerárquicos.

b) Los Agentes VTPs deberán informar al Director(a) del Centro de cualquier incorrección
o abuso que observaren o del que sean conocedores, negándose a cumplir las órdenes
manifiestamente ilegales.

c) Los Agentes VTPs deberán, en caso de necesidades del servicio, cumplir con horarios
extraordinarios y prolongar su jornada si ello fuera necesario a requerimiento del
Director(a), subdirector del seguridad o un supervisor de servicios. Cualquier falta a esta
disposición, ameritara sanción que será impuesta por el Director del Centro.

d) Es competencia de los Agentes VTPs la vigilancia interior y exterior del recinto peniten-
ciario, así como de las conducciones y traslados que tengan como origen el mismo, evitan-
do cualquier incidente que altere dicho orden y el buen funcionamiento del Centro.

e) Mantener el orden, disciplina y buen comportamiento de los internos, respetando sus


derechos.

f) Revisar y asentar en los libros record a las personas, objetos o vehículos que ingresen a
las instalaciones del centro.

g) Presentarse puntualmente a sus labores, en buen estado de salud, aseado y debida-


mente uniformado, pasar lista y conocer la ubicación donde fueron asignados.

h) Permanecer en sus funciones de custodia y vigilancia en el sector o zona asignada,


mientras no sea relevado.

i) Evitar el uso de armas cuando no sean autorizados para usarlas.

j) Abstenerse de introducir alimentos, sustancias tóxicas, bebidas embriagantes o cualquier


objeto que trastorne o pueda alterar el orden y la disciplina al interior del Centro.

k) No aceptar o pedir dádivas a los internos, familiares y defensores.

116
l) Efectuar revisiones periódicas en los alojamientos de los internos para verificar que no se
poseen sustancias u objetos prohibidos, previa instrucciones del director del Centro.

m) Revisar que el equipo de seguridad se encuentre en buenas condiciones, llevar el con-


trol del armamento y vigilar que se posean los permisos correspondientes.

n) Atender en forma amable y respetuosa a los internos, a sus familiares y demás perso-
nas que visiten el Centro.

o) Guardar respeto, lealtad y fidelidad a sus superiores, compañeros y a todo el personal


del Centro.

p) Los agentes deben requerir autorización expresa del Director(a) del Centro para ingre-
sar o permanecer en el mismo en horas distintas a las de su servicio.

q) Las demás que le asigne el director(a) del Centro, este reglamento o cualquier otra dis-
posición legal.

Artículo 4. Gratificaciones y premios.

a) Los Agentes VTPs no podrán aceptar gratificación o premio alguno por su trabajo, úni-
camente recibirán el sueldo que les asigna la Procuraduría General de la República y, en
su caso, a lo viáticos a los que tuvieran derecho.

b) A los Agentes VTPs les está absolutamente prohibido mantener cualquier tipo de nego-
cio o transacción con los internos/as.

Artículo 5. Chequeos personales.

Los Agentes VTPs deberán someterse a chequeos personales en el interior de la prisión si


así lo estima conveniente el Director(a) mediante resolución motivada. Dichos chequeos se
regirán por los mismos principios y normas que los establecidos para los internos/as, salvo
por el hecho de que el chequeo será llevado a cabo siempre por superiores jerárquicos o,
como mínimo, iguales en rango.

Artículo 6. Uso de las armas de fuego.

Los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario están autorizados a hacer uso de sus
armas de fuego estando de servicio, tanto vistiendo de uniforme como de civil, en las
siguientes circunstancias:
• Cuando se ejerza contra ellos violencia grave o sean amenazados por individuos
armados.

117
• Cuando sea necesario para defender de un ataque armado el recinto penitenciario
que custodian y las personas a su cargo.
• Cuando intenten la evasión de detenidos por la violencia o bien penetrar violenta-
mente en el establecimiento penitenciario.
• En caso de intento de evasión podrán realizar disparos intimidatorios contra el
interno/a y las personas que puedan ayudarle desde el exterior, pero nunca, salvo
en los supuestos anteriores, directamente contra personas.

Párrafo I. En el uso de armas de fuego el Agente VTP deberá actuar con diligencia extre-
ma, en especial cuando se haga en presencia de civiles o en zonas habitadas y se utiliza-
rán en primer lugar a modo de aviso. Sólo podrá hacerse uso de las armas de fuego sin
amenaza previa en la defensa de un riesgo inmediato para la vida o la integridad física y
en los supuestos del punto uno de este artículo.

Párrafo II.Las armas de fuego sólo podrán ser portadas por los Agentes VTPs en el área
perimetral del establecimiento, en la vigilancia exterior de los edificios y en los traslados de
internos/as. Nunca podrá portarse arma alguna en el interior de los establecimientos peni-
tenciarios salvo cuando el Director(a) así lo ordene con el fin de restablecer el orden ante
una situación de grave alteración del mismo.

Artículo 7.- El agente penitenciario deberá dedicar gran atención al cuidado y conserva-
ción de todos los materiales pertenecientes al Centro de Corrección y Rehabilitación, y en
especial, al armamento una vez les sean cargados.

Artículo 8.- La discreción en asuntos institucionales o del servicio. Los agentes de


Vigilancia y Tratamiento penitenciario no deben sostener conversaciones ni corresponden-
cias que den lugar a las informaciones que puedan ser maliciosamente aprovechadas.

CAPÍTULO III
Régimen disciplinario.

El régimen disciplinario aplicable a los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario, sin


perjuicio de la responsabilidad penal en que incurra será el siguiente:

Artículo 9. Faltas leve.

Serán consideradas faltas leve de los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario en


el ejercicio de sus funciones las siguientes:

a) El incumplimiento de horarios de trabajo.


b) Ausencia sin justificar.

118
c) Falta de respeto a compañeros o superiores.
d) Usar o alterar los uniformes en forma no reglamentaria.

Artículo 10.- Faltas mediana.

Serán faltas medianas de los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario en el ejer-


cicio de sus funciones las siguientes:
a) Atender visitas en horas no reglamentarias sin la autorización correspondiente.
b) No permanecer en el puesto que le sea asignado.
c) Proferir palabras obscenas.
d) Fomentar tertulias disociadoras en el Centro.
e) Salir del recinto sin permiso.
f) Omitir voluntaria o involuntariamente, cualquier detalle en el cumplimiento de las
órdenes de los superiores.
g) La negligencia y el descuido de las obligaciones, siempre que no revistan carac-
terísticas grave.
h) Cometer tres faltas leve en un periodo de un mes.

Artículo 11. Faltas grave.

Serán faltas grave de los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario en el ejercicio de


sus funciones las siguientes:

a) Presentarse al establecimiento bajo los efectos del alcohol u otras substancias


tóxicas o psicotrópicas.
b) Abandono de servicio.
c) Desobediencia a las órdenes.
d) Rigor innecesario con los internos/as.
e) Amenazas o coacciones a los internos/as, visitantes, compañeros o superiores.
f) Uso indebido o deterioro intencionado de material del Centro penitenciario.
g) Cesión o venta del uniforme.
h) Agresiones y participación en riñas.
i) Los préstamos con interés y la usura a otros vigilantes o trabajadores del Centro.
j) Establecer cualquier tipo de transacción o acuerdo económico con los internos/as,
sus familiares o amigos.
k) Retener indebidamente a personas dentro del recinto carcelario.
l) Dormirse durante las horas de servicio
m) Faltar el respeto a un superior Interpretándose como tal, la réplica y el empleo de
palabras, gestos o acciones no acordes con la cortesía.
n) Organizar actividades y acciones que atenten contra la estabilidad y el normal
desenvolvimiento del servicio.
o) Cometer tres faltas leve en el periodo comprendido en un mes.

119
Artículo 12.- Faltas muy grave.

Serán faltas muy grave de los agentes de vigilancia y tratamiento penitenciario en el ejer-
cicio de sus funciones las siguientes:

a) El consumo de alcohol u otras substancias tóxicas o psicotrópicas durante el ser-


vicio.
b) Soborno activo y pasivo.
c) Prevaricación.
d) Malos tratos y torturas.
e) Acoso sexual a los internos/as, visitantes o compañeros
f) Uso indebido o pérdida de las armas de fuego.
g) Introducir objetos peligrosos o armas en el recinto carcelario.
h) Facilitar o auxiliar la evasión de un interno/a.
i) Cometer tres faltas graves en el periodo de dos meses.

Artículo 13.- Sanciones.

Sin perjuicio de las actuaciones civiles o penales a que sus actos pudieran dar a lugar, las
sanciones administrativas se adoptarán según el sistema prescrito por este reglamento en
los términos siguientes. Las sanciones que podrán adoptarse serán:

a) Para las faltas leve y mediana


a.1 Anotación en el expediente.
a.2 En el momento en que se acumulen tres faltas leves y medianas por espa-
cio de un año, se anotará en el expediente como falta grave.

b) Para las faltas grave:


b.1 Se suspenderá al agente de empleo y sueldo durante una semana y se ano-
tará en su expediente.
b.2 La acumulación de tres faltas graves por espacio de dos años representará
la anotación de una falta muy grave.

c) Para las faltas muy grave:


c.1 La comisión de una falta muy grave representará la suspensión de empleo y
sueldo. Ésta podrá ser desde un mes a la cancelación definitiva.
c.2 La comisión de tres faltas muy graves por espacio de dos años significará la
cancelación y expulsión del cuerpo de agentes de vigilancia y tratamiento peni-
tenciario.

120
Las faltas y las sanciones cancelan en el tiempo, perdiendo toda eficacia disciplinaria,
según el siguiente orden:

a) Las faltas y sanciones por faltas leve y mediana cancelan transcurrido un año.
b) Las faltas y sanciones por faltas grave cancelan transcurridos dos años.
c) Las faltas y sanciones por faltas muy grave cancelan transcurridos cinco años.

Artículo 14.- Procedimiento sancionador.

a) El procedimiento sancionador para los agentes debe ser iniciado en cualquier


caso por el Director(a) del Centro o superior jerárquico del mismo, dando conoci-
miento por escrito al agente tan pronto se inicie el expediente. El subdirector de
Seguridad calificará los hechos. Si los hechos fueran constitutivos de una falta leve
el Director(a) adoptará la resolución que considere conveniente, si los hechos fue-
ran constitutivos de una falta grave o muy grave será la Junta Disciplinaria quien
sancione la misma.

b) La Junta Disciplinaria estará integrada por el Director(a), el subdirector de


Seguridad y un Supervisor de Servicios. Todos los votos tendrán el mismo valor, los
acuerdos relativos a faltas grave serán tomados por mayoría y los que entiendan de
faltas muy graves por unanimidad.

c) En todos los procedimientos deberá ser oído el interesado. Los procedimientos


serán llevarán a cabo por escrito en todos y cada uno de sus actuaciones, levantán-
dose acta de los testimonios y actos orales.

d) Las sanciones de suspensión de empleo y sueldo superiores a una semana debe-


rán ser confirmadas por el Director General de Prisiones.

e) Los acuerdos de expulsión del cuerpo sólo podrán ser adoptados por el Director
General de Prisiones previo informe favorable de la Junta Disciplinaria del Centro.

121
CAPÍTULO IV
Derechos de los agentes.

Artículo 15. Derecho a trabajo y sueldo.

La Administración estará obligada a velar por los derechos de los agentes, su seguridad
laboral, las condiciones higiénicas y sanitarias en el lugar de trabajo y a facilitarles los
medios materiales y humanos necesarios para el ejercicio de sus funciones. Los agentes
de vigilancia y tratamiento penitenciaria tienen derecho a desempeñar su labor sin que pue-
dan ponérsele obstáculos al desempeño del mismo, asimismo tienen derecho a percibir
una remuneración justa.

Artículo 16. Descanso y horarios.

Los agentes tienen derecho a que sean respetados sus horarios de trabajo y sus periodos
de descanso, salvo en lo dispuesto en el artículo tres letra C de este reglamento.

Artículo 17. Dignidad.

Los agentes tienen derecho a ser tratados con dignidad y respeto por sus superiores jerár-
quicos así como por cualquier otra persona durante el ejercicio de sus funciones.

122
ANEXOS
Modelos de impresos y documentos

123
ANEXOS
Modelos de impresos y documentos

En este anexo hemos incluido una recopilación de modelos de documen-


tos que, a modo de propuesta, presentamos para su uso en el interior de
los establecimientos penitenciarios.

El buen uso de los documentos aquí recogidos, así como de otros que
puedan confeccionarse, otorga seguridad jurídica tanto a los internos/as
como a los Agentes responsables de su vigilancia.

124
125
126
Protocolo Unificado del interno/a:

Este protocolo incluye la información de cada uno de los profesionales que componen el
Equipo Técnico y cada uno de los informes:

•Informe Psicológico
•Informe Social
•Informe Criminológico/ Legal

127
128
129
1/4 parts

130
EVALUACIÓN PSICOLÓGICA
1. Evaluación del proceso de socialización (contrastarla con la Asistente Social)

1.1 Ámbito familiar (valoración en relación con los indicadores siguientes)

1.1.1Estilo Educativo familiar

1.1.2 Modelo de conductas desviadas en la familia

1.1.3 Maltratos físicos o psicológicos

1.1.4 Clima afectivo familiar

1.1.5 Adquirió responsabilidades familiares prematuras

1.2 Ámbito sociocultural y/o grupal (valoración en relación con los


indicadores siguientes)

1.2.1 Características del medio sociocultural del individuo

1.2.2 Adquirió Modelo de conductas grupal o valores antisociales

1.2.3 Rol del individuo dentro del grupo de referencia

1.2.4 Tipo de refuerzos grupales

1.3 Ámbito Escolar (valoración en relación con los indicadores sigientes)

1.3.1 Rendimiento y motivaciones académicas

1.3.2 Problemas específicos de aprendizaje

131
1.3.3 Conflictos con las normas escolares

1.3.4 Ha pertenecido a alguna institución de menores o escuela especializada

1.3.5 Grado académico finalizado

1.4 Ámbito laboral (valoración en relación con los indicadores siguientes)

1.4.1 Proceso de adquisición de hábitos y de formación laboral

1.4.2 Itinerario laboral

1.4.3 Conflictos en el ámbito laboral

1.4.4 Relaciones entre el ámbito laboral y actividades desviadas

1.4.5 Motivación, expectativas y rendimiento laboral

1.5 Proceso de desviación (valoración en relación con los indicadores siguientes)

1.5.1 Momento evolutivo de inicio en las actividades desviadas

1.5.2 Motivaciones iniciales de las actividades desviadas

2. Análisis funcional de la conducta delictiva

2.1 Antecedentes

2.2 Descripción de la conducta delictiva

2.3 Consecuencias

3. Drogodependencias (contrastar la información con el trabajador social y


el testimonio de sentencia) y otras adiciones.

3.1 Proceso de inicio en el consumo

3.2 Tipo de sustancias y vías de administración

3.3 Sustancias de abuso principal

132
3.4 Tipo de consumo

3.5 Tratamientos recibidos (tanto fuera como dentro de la prisión)

3.6 Periodos de abstinencia y motivos

3.7 Episodios de sobredosis

3.8 Forma en la cual ha financiado el consumo

3.9 Relación entre consumo y actividad delictiva

3.10 Situación actual del consumo

3.11 Estado de motivación actual

3.12 Otros trastornos adictivos

4. Evaluación psicopatológica (contrastarla con la asistenta social, el testimo-


nio de sentencia y/o con los servicios médicos)

4.1 Diagnóstico psiquiátrico previo

4.2 Tratamientos psiquiátricos o psicológicos recibidos tanto fuera como


dentro de la prisión

4.3 Sintomatología actual

4.4 Relación con la actividad delictiva

4.5 Antecedentes de conducta autolíticas

5. Variables Psicológicas

5.1 Capacidades intelectuales

5.2 Aptitudes

5.3 Variables emocionales

133
5.4 Variables cognitivas

5.5 Rasgos principales de personalidad

5.6 Motivaciones actuales y expectativas de futuro

6. Análisis funcional de conductas institucionales inadaptadas

6.1 Antecedentes

6.2 Conducta problema

6.3 Consecuencias

7. Recursos personales favorecedores del cambio

8. Áreas donde hace falta intervenir

9. Fuentes de información

10. Otros datos

134
135
136
menores

137
138
• Programa Individualizado de Tratamiento:

El programa Individualizado de tratamiento será elaborado por el Equipo Técnico a partir


de los informes extraídos del Protocolo Unificado, previo consenso de plan tratamental en
la Junta de Tratamiento, para proceder al programa de tratamiento a través de la ficha de
actividad del interno/a.

139
PROGRAMA INDIVIDUALIZADO DE TRATAMIENTO

Apellidos y Nombres

Resumen de la Situación Penitenciaria


Fecha Ingreso Delito Ubicación Actual

Objetivos del Programa

Objetivos Específicos del Tratamiento

Área Psicológica

Área Toxicológica

Área Social

Área Formativa

Actividades / Intervenciones

140
• Ficha de actividad
El equipo de tratamiento planificará las actividades pertinentes al interno/a, en función del
programa individualizado de tratamiento y establecerá una ficha de actividad personaliza-
da y adaptada a la realidad y necesidades del interno/a con el objetivo de reforzar todas
las carencias detectadas en la evaluación del interno/a.

141
FICHA DE ACTIVIDAD

Apellidos y Nombres

Centro

Actividad Horario Lugar Profesional

Anotaciones Suplementarias

Firma Profesional Firma de la Interna

Fecha

142
ACTA DE REUNION DE LA COMISION DE VIGILANCIA,
EVALUACION Y SANCION

En a los……….días del mes ……… del año ....... se reúne la Comisión de


Vigilancia Evaluación y Sanción en reunión ………………y asistiendo a la misma:
Director……………………………………………………………………………..
Subdirector Seguridad…………………………………………………………………
Subdirector Asistencia Tratamiento…………………………………………………..
Subdirector Administrativo……………………………………………………………
Secretario………………………………………………………………………….......
Psiquiatra……………………………………………………………………………
Visitador Social………………………………………………………………………
Asistentes……………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………………
……………………………………………………………………………………
ASUNTOS A TRATAR
1)
2)
3)
4)
5)
6)
7)
8)
9)
10)

RESOLUCIONES TOMADAS
………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………
FIRMA DE LOS ASISTENTES

143
HOJAS DE SANCIONES

Hoja de sanciones/Hoja No._____

Nombre y apellidos:____________________________________
No. De Orden:_____________________

No. de sanción Sanción Fecha Fecha cumplimiento

Reporte hecho por:


____________________________________________

144
HOJAS DE MÉRITOS
Hoja de meritos/Hoja No._____

Nombre y apellidos:____________________________________
No. De Orden:_____________________

Hecho meritable Fecha Responsable

Reporte hecho por:


____________________________________________

145
MODELO DE CARTA DE CONDUCTA

Fecha_________

Oficio No.________

Referencia:
Num. Listado __________
Oficio No. __________
Fecha __________

CARTA DE CONDUCTA

Por medio de la presente CERTIFICO, que en el Centro de Corrección y Rehabilitación


______________
se encuentra recluido(a) el (la) interno(a)______________________________________
ficha_________
Nacionalidad________________________________, ubicación___________________,
mayor de edad, natural de___________________________________.
Ingreso a este penal en_________________________, acusado(a) de violar
___________________________________________________________________________
___________________________________________________________________________
del Código Penal Dominicano. Fue sentenciado(a) a_______________________________
en fecha _________________ en______________________________________________.
En el tiempo que lleva recluido(a) en este penal no ha cometido ningún acto reñido con la
moral, orden y disciplina en este penal observando una conducta:
Buena Mala Regular.

Se emite la siguiente certificación, en el Centro de Corrección y Rehabilitación


_____________________
A los ____________ días del mes de______________ del año_____________, a los fines de
lugar.

___________________
El Director(a)

146
FORMULARIO DE REPORTE DE CONDUCTA

Protocolo No._______

Fecha del reporte: _____________

Nombre del
Interno/a:________________________________________________

Pabellón:____________________ Celda:___________

Motivo del reporte:

__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________

Involucrados en el hecho:
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________
__________________________________________________________________

Reporte hecho por: ____________________________________________

147
MODELO DE CARTA DE AMONESTACION
A UN INTERNO/A

Fecha_________

A:

Asunto:

Se le informa por este medio que por falta al reglamento que rige este Centro, al
golpear al interno ____________, usted está amonestado a la vez que tiene suspen-
sión de llamadas por quince (15) días, advirtiéndole que deben continuar observan-
do las normas de disciplina que están contenidas en el reglamento de este Centro,
a los fines de que su conducta no tenga objeción de parte de esta dirección.

___________________
El Director(a)

148
ORDEN DE DIRECCION No._________

Horario Regimental

07:00h Inicio de la jornada


07:45h Recuento
08:00h Apertura de celdas
08:15h Desayuno
09:00h Entrada a talleres y 1er. turno de actividades
10:45h Descanso
11:00h Reinicio de actividades
12:30h Fin de actividades y aseo personal
12:45h Entrada al comedor
13:45h Salida y cierre del comedor
14:00h Cierre de celdas
15:00h Apertura de celdas
15:15h Entrada a talleres y 2do. turno de actividades
16:45h Descanso
17:00h Reinicio de actividades
18:45h Fin de actividades y aseo personal
19:00h Entrada comedor y tiempo personal
21:15h Cierre celdas y total de los módulos.
21:30h Recuento
22:00h Fin de la jornada

Los fines de semanas y días festivos, las franjas horarias de talleres y actividades
quedarán como tiempo personal para el descanso de los internos(as).

Esta orden entrará en vigor desde el día de la fecha.

El Director(a)

Ciudad, fecha

149
ORDEN DE DIRECCION No._________

Anexo Horario Regimental

1. Los días de comunicación los pabellones permanecerán abiertos con el fin


de impermeabilizar el horario de comunicaciones y facilitar el acceso al
centro de los familiares.
2. La cancela de acceso a los pabellones permanecerá cerrada y bajo la super-
visión de un agente, y únicamente podrán salir aquellos/as internos/as que
desempeñen algún destino, actividades o comunicaciones.
3. El pabellón de maternidad permanecerá abierto desde la apertura de cel-
das matinal (08:15h) hasta el cierre de celdas a las 20:30h, respetando de
esta manera el horario de sueño de los bebés, así como los horarios y aseo
personal de los mismos.

Esta orden entrará en vigor desde el día de la fecha.

El Director(a)

Ciudad, fecha

150
ORDEN DE DIRECCION No._________

Objetos Prohibidos

Quedarán prohibidos en el interior del Centro de Corrección y Rehabilitación,


todos aquellos objetos que puedan suponer un peligro para la
seguridad, la ordenada convivencia o salud, tales como:

Drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas (esta última solo


podrá admitirse por prescripción facultativa)
Celulares (fuera de la normativa específica que regule su uso).
Valores: dinero, joyas, tarjetas de crédito, cheques, documentación (cédulas,
licencias,…), lotería o billetes de juego.
Limpieza y complementos personales: aerosoles, cortaúñas, limas, alicates,
tijeras de manicura, rasuradotas (de uso restringido y controlado), etc. Bisutería
grande o manipulable.
Musicales: altavoces, grabadoras, auriculares grandes o con varillas metálicas.
Los walkman y discman (de uso restringido).
Otros: papel o pipa de fumar, llaves, cadenas, aparatos de motor o batería, per-
chas con gancho metálico, agujas, jeringas, tijeras, máquinas de tatuar, material
de ferretería, objetos metálicos, muñecos de peluche, botes no transparente o de
vidrio.

Cualquier objeto que dificulte su cacheo se retirará, valorándose desde la oficina del super-
visor si queda retenido o bien se devuelve a su propietario.

De las requisas se deberá realizar la correspondiente hoja adjunta habilitada para tal fin.

Objetos de valor que si podrán tener:


Un anillo.
Un juego de aretes

Esta orden entrará en vigor desde el día de la fecha.


_________________
El Director(a)

Ciudad, fecha

151
Reglas para los Visitantes

1. Cumpla los horarios de visita, respete a las personas y el orden de llegada para
el ingreso al Centro.
2. Recuerde que sin documentos personales no puede ingresar. No se olvide traerlos.
3. Debe someterse a los registros rutinarios de personas y paquetes, solicite al
ingresar a la institución y mantenga en un lugar visible la ficha de identifi-
cación que se le entregará, la cual debe cuidar y conservar.
4. No traer productos o artículos prohibidos, los cuales pueden constituir una falta
o delito.
5. No ofrezca dinero por ningún concepto y denuncie a quien se lo solicite
6. No reciba ENCARGOS, podría tratarse de artículos prohibidos y se involu-
craría EN UN DELITO.
7. Si no va a ingresar a la institución no entregue encargos a personas ajenas al
Centro ni empleados no autorizados; podrían no llegar a su destino.
8. No haga caso a rumores mientras espera, ello genera discusiones y alteraciones
que perjudican el orden.
9. Si no sabe dónde se encuentra su familiar (interno), acuda a la Dirección del
Centro, ellos le informarán donde se encuentra.
10. En cada Pabellón o Sección hay un personal de seguridad (VTP), que vela por
la seguridad, al servicio de la institución. Es la autoridad inmediata, respételo
y si tiene algún problema acuda a él.
11. No salga después de las horas establecidas, salir a último momento crea con-
gestión en la puerta, pone en peligro su seguridad, y perjudica al interno con la
suspensión de la visita.
12. Usted es un ciudadano con derechos y obligaciones. Cumpla con las normas de
seguridad y denuncie sin temor si es faltado o maltratado e identifique al infractor.

152
ORDEN DE DIRECCION No._________

Protocolo de realización de las visitas al Centro.

1. Las visitas deberán encontrarse en la puerta del recinto 30 minutos antes de los horarios asig-
nados para las comunicaciones.

Horario de visita para viernes, sábado y domingo:

Turno de Mañana 1 Turno de 09:00h a 10:00h


2 Turno de 10:00h a 11:30h

Turno de Tarde 1 Turno de 15:00h a 16:00h


2 Turno de 16:30h a 17:30h
3 Turno de 18:00h a 19:00h

2. Las visitas pasarán al despacho donde se encuentren las taquillas.


3. En este despacho se tomará nota e identificarán a los visitantes.
4. Una vez identificados, dejarán todas las pertenencias en un locker, cerrando el mismo y
llevándose los visitantes su llave.
5. Una vez finalizada la comunicación con el interno(a), la(s) visita(s) deberán retirar todas sus
pertenencias del locker asignado y si tienen interés de dejarle algún ingreso o paquete deben
pasar al despacho destinado para esos fines. La persona encargada de recibir las pertenencias
del interno(a) deberá tomar nota de todo lo recibido, y deberá darle constancia al familiar(es).
6. Estos ingresos y paquetes serán entregados inmediatamente.
7. Los visitantes podrán entrar todo el grupo la cantidad máxima de ___personas (esta canti-
dad es por grupo que comunica con interna).
8. No se permitirá la entrada de comida al interior del Centro.
9. El control de la entrada de visitantes será coordinado por el encargado de área exterior.
10. La supervisión de todo el proceso correrá a cargo de la Supervisora de Servicio.
11. Los paquetes de salida serán preparados durante la comunicación y entregados a la salida
de los familiares.

Este protocolo entrará en vigor desde el día de la fecha.

El Director(a)
Ciudad, fecha

153
ORDEN DE DIRECCION No._________

Sobre el servicio del Economato.

•A partir de la fecha ningún interno/a podrá comprar con el ticket correspon-


diente a otro/a.
• No serán vendidos ticket en blanco bajo ninguna circunstancia, sin excepción.
• No serán vendidas rasuradoras a ningún interno/a que no presente la autorización
expedida por los(as) agentes VTPs.
• Los tabacos y cigarrillos no serán vendidos en este economato, si se
encuentran colillas tiradas en el piso, en cualquier área del Centro.

Esta orden entrará en vigor desde el día de la fecha.

___________________
El Director(a)

Ciudad, fecha

154
ORDEN DE DIRECCION No._________

Al personal de salud

Por la presente orden se instruye al personal de salud en el sentido de que:


1. A todo interno(a) de nuevo ingreso le sea aplicado el cuestionario de salud
(anexo) el mismo día de ingreso a este Centro o en su defecto al día siguiente
de su llegada ( a los que ingresen de fin de semana fuera del horario de aten-
ción deberá llenárseles el día lunes sin falta).
2. A todos los internos(as) de nuevo ingreso deberá realizárseles historia
clínica, indicación de análisis de laboratorio de lugar y abrirles un récord
médico.
3. Toda atención dispensada deberá registrarse en el récord médico.
4. El encargado(a) de área de enfermería deberá en conjunto con el médico
de servicio habilitar un botiquín de emergencias que deberá entregar cada día
al supervisor(a) de servicio junto con el formulario de reporte de uso de
medicamentos.
5. A todo interno(a) que amerite un referimiento médico se le llenará el pro-
tocolo creado a tales fines.
6. En horario de 12:00m a 02:00p.m., solo serán atendidos(as) las emergencias.
7. El horario de entrada a este Centro es a las 7:30 a.m. hasta las 1:00 p.m.
en el turno de la mañana y de 1:00 p.m. hasta las 6:00 p.m. en el turno de la
tarde, por lo cual el personal de salud deberá ajustarse al mismo.

Esta orden entrará en vigor desde el día de la fecha.

__________________
El Director(a)

Ciudad, fecha

155
NEGATIVA DE SALIDA A HOSPITAL

Sr. (a).Director(a)
Por la presente le comunico que el interno/a-----------------------------------
Que tenía programada una salida al hospital--------------------------------
En la unidad de-------------------------------------el día-------------------------
A la hora------------------------
Se niega a realizar dicha salida, todo lo que pongo en su conocimiento para los
efectos más oportunos.

En____________ a los____ del mes___________ del _______

______________ _______________ ______________


Firma interno/a Firma médico Firma Agente

156
ORDEN DE LICENCIA MÉDICA PARA REPOSO EN CELDA

Nombre Médico-a…............................................................................................

Nombre del interno/a……………………………………………………………

Diagnostico………………………………………………………………………

……………………………………………………………………………………

……………………………………………………………………………………

Fecha de licencia…………………. Fecha de Alta……………………………..

El interno/a deberá permanecer en su celda por prescripción médica.

Con suministro de comida en celda Sí (…) o No (…)


(tachar lo que proceda)

Se entiende como fecha de alta el primer recuento del día posterior

En …………. A los…………días del mes de…………del año ...........

Firma del Médico responsable

157
ORDEN DE DIRECCION No._________

Personal autorizado para el manejo de las llaves del consultorio médico.

1. Las llaves del consultorio médico quedaran depositadas en recepción bajo


el control de la agente de servicio en ese puesto.

2. El personal sanitario recogerá la llave cuando se incorpore al servicio, la


cual deberá ser anotada en el formulario habilitado para tal fin por el (la)
agente de servicio en recepción, una vez finalizada la consulta el profesion-
al (medico, enfermera) deberá entregar la llave en el mismo lugar de recogi-
da.

3. La gente de servicio en recepción solo podrá entregar la llave única y


exclusivamente al supervisor/a de servicio, lo cual deberá quedar anotado en
la hoja de registro.

4. El Supervisor/a de Servicios que retire medicamentos del consultorio


médico para entregárselo a algún interno/a que presente dolencias, deberá
llenar la hoja de seguimiento de medicación e informar en la reunión mati-
nal del día posterior al equipo directivo.

Esta orden entrará en vigor desde el día de la fecha.

_________________
El Director(a)

Ciudad, fecha

158
ORDEN DE DIRECCION No._________
Protocolo No.____

Registro de medicación según prescripción medica para los(as) internos/as de nuevo


ingreso.

1. Nombre del interno(a)_____________________________________________

2. Fecha de ingreso al Centro__________________________________________

3. Trae consigo medicamentos por indicación medica: Sí_____ No_____. (Anexar receta).

4. Describir cuales medicamentos y horarios según dosis:____________________

________________________________________________________________

________________________________________________________________

Instructivo para uso de este protocolo.

a) Este protocolo para el registro de medicamentos de las internos/as de nuevo ingreso debe ser
llenado por el encargado/a de área o agente designado para el chequeo de pertenencias.

b) Deberá estar disponible en el área de inspección.

c) El encargado/a de área o agente deberá informar al médico de servicio u otro personal de


salud, en caso de que refieran la necesidad de continuar la medicación inmediatamente después
de su ingreso.

Este protocolo entrará en vigor desde el día de la fecha.

_________________
El Director(a)

Ciudad, fecha

159
RETIRADA DE MEDICAMENTOS DEL CONSULTORIO
MÉDICO POR EL SUPERVISOR(A) DE SERVICIOS

NOMBRE DOLENCIA MEDICAMENTO DÍA HORA SUPERVISOR (A)


INTERNO/A

En______________a los ____días del mes___________ del ________

El Supervisor/a de Servicios que retire medicamentos del Consultorio médico


para entregárselo a un interno/a que presente dolencias, deberá llenar la hoja de
seguimiento de medicación e informara en la reunión matinal del día siguiente al
equipo directivo.

160
HOJA DE CONTROL DE LICENCIAS MÉDICAS

NOMBRE Y APELLIDOS PABELLON INICIO ALTA OBSERVACIONES


LICENCIA

Indicación para llenar la hoja de control de licencias:

a) El Supervisor/o de Servicios es el responsable del llenado y actualización de la


hoja de Licencia Médica.
b) El Supervisor/a será el responsable de que en el formulario de recuento conste
tal evento.
c) Cualquier evento de licencia médica que se produzca diariamente será el
Supervisor/a el encargado de disponer las medidas oportunas.

161
REGISTRO DE PAQUETES DE ENTRADA

NOMBRE Y FECHA FECHA Nº FIRMAS


APELLIDOS ENTRADA SALIDA PAQUETES

En_________________a los ________días del mes de ____________del _____

162
INDICACIONES A SEGUIR PARA EL FUNCIONAMIENTO
DE LAS PAQUETERÍAS

a) Las zonas habilitadas como paqueterías quedarán divididas por orden


alfabético, una de la A a la M y la otra de la N a la Z.
b) Se crean dos destinos de paquetería, cada interno/a será responsable de
una zona y no podrá acceder a ella sin presencia de una agente.
c) El máximo de pertenencias que un interno/a podrá tener en paquetería será
la capacidad de una funda grande.
d) Las salidas de paquetes se realizarán el segundo fin de semana del mes,
aquellos internos/as que deseen retirar un bulto se lo comunicará al encarga-
do(a) del destino con tres días de antelación.
e) La entrada de paquetes se realizará el cuarto fin de semana de cada mes,
una vez esté el bulto en el interior del centro el interno/a encargado(a) del
destino realizará una relación detallada de las pertenencias en presencia del
interno/a a quien va dirigido el paquete rellenando el formato que se adjun-
ta, quedando archivado en la paquetería.
f) Los internos/as que necesiten retirar alguna pertenencia de paquetería
deberán comunicarlo con un día de antelación al interno/a responsable de la
misma y deberá entregar la sustitución de los objetos que se retiren.

163
INFORME DE CACHEO DE INTERNOS/AS

SR.(A), le informo de los cacheos de internos/as que se han llevado en el día de


la fecha

Número y nombre de los agentes vtps que practicaron el o los cacheo(s)

NOMBRE INTERNO/A HORA MOTIVO DEL NOVEDADES


CACHEADO CACHEO

OBSERVACIONES

164
FORMATO DE RECUENTO DE INTERNOS/AS

Recuento Anterior Fecha______________Hora__________

Internos/as Presentes
Internos/as Juicio
Internos/as Hospital
Total Internos/as

Recuento Actual Hora__________

Internos/as Presentes
Pabellón A Internos/as Juicio _____
Internos/as Hospital

Total Internos/as

Internos/as Presentes
Pabellón B Internos/as Juicio
Internos/as Hospital

Total Internos/as

Internos/as Presentes
Pabellón C Internos/as Juicio
Internos/as Hospital

Total Internos/as

165
Internos/as Presentes
Pabellón D Internos/as Juicio
Internos/as Hospital

Total Internos/as

Pabellón Observación Internos/as Presentes

Total

Internos/as Presentes
Pabellón Reflexión Internos/as Sancionadas
Internos/as Inmovilizadas

Total Internos/as

Total General Internos/as Presentes

Total General Internos/as Juicio

Total General Internos/as Hospital

Total General De Internos/as En El Centro

Vtp. Entrante Vtp. Saliente Vtp. Supervisor

166
INFORME DE REGISTRO DE DEPENDENCIAS

Sr.(a) le informo de los registros de dependencia que se han llevado a cabo en el


día de la fecha

Número y nombre de los Agentes vtp.

DEPENDENCIAS HORA MOTIVOS NOVEDADES


REGISTRADAS

167
LIBRO DE SERVICIOS

TURNO_____________________________________________

Fecha_________________ Supervisor_______________________

Encargado de Área_______________________________________

Puesto 1(Puerta Principal)_________________________________

Puesto 2 (Recepción)______________________________________

Puesto 3 (Acceso a Pabellones) ______________________________

Puesto 4 (Comedor) _______________________________________

Puesto 5 (Cancha) _________________________________________

Puesto 6 (Talleres) _________________________________________

Puesto 7 (Gimnasio) ________________________________________

Puesto 8 (Áreas restringidas) ________________________________

Puesto 9 (Otras Áreas) ______________________________________

Supervisor de Servicios Subdirector de Seguridad

168
INFORME DE NOTIFICACION DE HUELGA DE HAMBRE

SR.(A) DIRECTOR(A), le informamos de los internos/as que se encuentran en


huelga de hambre

Nombre del vtp que hace el informe

NOMBRE DEL INTERNO/A FECHA INICIO MOTIVOS


HUELGA

OBSERVACIONES________________________________________________

169
ORDEN DE DIRECCION No._________

Respecto a las guardias para el traslado de internos/as ante tribunales, hospitales y


otros asuntos internos:

1. Las guardias para los traslados deberán organizarse la noche anterior, a cuyo
efecto recibirán la relación de internos/as para traslado con anticipación.

2. Los supervisores deberán entregar a la Dirección por escrito los resultados del
recuento realizado, tanto en las horas de la mañana como de la noche.

3. Los agentes encargados de la supervisión de la planta eléctrica, depósito del


gasoil, gas, cisterna y área externa del recinto deberán comunicar sobre el estado de
las mismas, a fin de evitar el desabastecimiento y los inconvenientes que esto pueda
acarrear.

4. Los agentes de vigilancia deben comunicar a sus superiores cualquier situación


o inquietud antes de acudir a la Dirección.

5. Los superiores de vigilantes deben comunicar a los homólogos en cada cambio


de guardia sobre las medidas implementadas, novedades, situaciones de algunos(as)
internos(as) y todo evento que deba conocer y manejar quien le sustituye en el ser-
vicio.

Esta orden entrara en vigor desde el día de la fecha

Sin otro particular,

Atentamente,

Director(a)

Ciudad, fecha

170
HOJA DE NOVEDADES

Nombre y apellidos del o los internos/as


Fecha y hora de los hechos

NOVEDAD:

NOMBRES Y FIRMAS DE LOS AGENTES VTPS

171
RELACION DE ENTRADA Y SALIDA DE PERSONAL
QUE LABORA EN EL CENTRO
NOMBRE CARGO HORA LLAVES HORA OBSERVACIONES
ENTRADA SALIDA

En_______________a los______días del mes de__________del ________.

TURNO________ FIRMA VTP (RECEPCIÓN)

172
CONTROL DEL ESTADO DEL VEHÍCULO DEL CENTRO
Ficha de Vehículo____________
Marca:_____________________
Modelo:____________________
Matrícula No.:_______________
Fecha de alta en el Centro:____________________
Kilometraje en el momento de alta en el Centro:_______________

Fecha Traslado:_______________________

Estado de las gomas


Kilómetros salida
Kilómetros llegada
Kilómetros realizados
Itinerario
Fecha/hora salida
Fecha/hora llegada
Combustible actual

Fecha Traslado:_______________________

Estado de las gomas


Kilómetros salida
Kilómetros llegada
Kilómetros realizados
Itinerario
Fecha/hora salida
Fecha/hora llegada
Combustible actual

Reporte hecho por:


____________________________________________

173
RELACIÓN OFICIAL DE MEDIOS COERCITIVOS
Y COMUNICADORES

TOTAL
Macanas
Esposas
Esposas de pie
Llaves de esposas
Comunicadores
Cargadores
Petacas
Adaptadores
Transformadores
Adaptadores de enchufe

___________________________
Firma del encargado(a) de área

___________________________
Firma del supervisor(a) de servicios

Recuento y control realizado en fecha:__________________.

174
SOLICITUD DE DIETAS PARA INTERNOS/AS

Nombre de médico-a……………………………………

Nombre del interno/a……………………………………..

Diagnóstico…………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………

Tipo de dieta
……………………………………………………………………………..

Suministro de alimentos: Desayuno…….. Comida…… Cena……..

Observaciones………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………
………………………………………………………………………………………
………………

Duración Desde…………………………
Hasta………………………………

Fecha Solicitud…………………………………………………………………...

Gestionado en fecha………………………………………………………………

Subdirector(a) Administrativa

175
CONTROLES INTERNOS FONDO DE CAJA CHICA

1. Los fondos de caja chica deberán ser utilizados solamente para pagos de poco monto.

2. Los desembolsos de caja chica no deben exceder de 10% del monto total del fondo.

3. Los pagos por caja chica se realizan mediante volantes definitivos prenumerados de
imprenta expedidos en secuencia, y volantes provisionales para controlar la entrega de
efectivo previo al desembolso real, el cual se liquidará con los comprobantes. Los volantes
provisionales no podrán permanecer más de tres días en caja.

4. Los volantes de caja chica deberán ser firmados por la persona que aprueba el pago y
por quien recibe el dinero.

5. Debe anexarse a los volantes definitivos de caja chica, toda la documentación justifica-
tiva por los pagos efectuados.

6. La documentación justificativa de los pagos por caja chica deberán cancelarse con un
sello fechador con la inscripción “pagado” y a la fecha del desembolso.

7. Para la reposición del fondo de caja chica debe haberse consumido el 60% del monto
total del fondo.

8. El cheque de reposición debe hacerse por el total de los comprobantes y a nombre del
custodia.

9. Los cheques de reposición deben indicar los números de los comprobantes que se repo-
nen.

10. Está prohibido el cambio de cheques a través del fondo de caja chica.

11. Está prohibido el pago de sueldos a través del fondo de caja chica.

12. El fondo de caja chica debe mantenerse separado de cualquier otro fondo que opere la
institución y el custodia no debe tener acceso al efectivo recibido de los clientes u otro
depósito.

176
13. Los volantes de caja chica deben ser autorizados por el funcionario del área donde se
solicite el desembolso y por el encargado del área financiera.

14. No se permitirá el manejo de dos fondos de caja chica por una sola persona.

15. Cualquier cambio en el monto de caja chica debe realizarse mediante una comuni-
cación del incumbente de mayor jerarquía.

16. Las políticas para el manejo adecuado de caja chica deben ser entregadas por escrito
al responsable del manejo de la misma.

17. Las facturas no deben ser fraccionadas para eludir el monto de desembolsos.

18. El encargado del fondo no debe tener acceso a los registros de contabilidad, relaciona-
do con el manejo del efectivo.

19. El fondo de caja chica debe ser arqueado esporádicamente y sorpresivamente por el
auditor interno o por cualquier otro departamento que sirva de control financiero.

20. Es responsabilidad del incumbente de mayor jerarquía, el encargado del área financiera
y del Auditor interno, velar por el cumplimiento de estos controles.

177
178
Reporte para Control de Asistencia de Personal Técnico
Relación Mes ___________2006

179
Formulario para Levantamiento Condición de las Áreas
e Infraestructuras Exteriores

180
Formulario para Levantamiento Condición de las Áreas
e Infraestructuras Exteriores

181
Formulario para Levantamiento Condición de las Áreas
e Infraestructuras Exteriores

182
Formulario para Levantamiento Condición de las Áreas
Verdes y Jardines

183
Formulario para Levantamiento Condición de los Pabellones

184
185
186
187
188
OTROS
ANEXOS

189
190
CONSTITUCIÓN
DE LA
REPUBLICA DOMINICANA

191
192
CONSTITUCION DE LA REPUBLICA DOMINICANA
Proclamada por la Asamblea Nacional
En fecha 25 de julio del año 2002.
LA ASAMBLEA NACIONAL
EN NOMBRE DE LA REPUBLICA
Constituida en Asamblea Revisora de la Constitución,
declara en vigor el siguiente texto de la
CONSTITUCION DE LA REPUBLICA DOMINICANA

TITULO I

SECCION I
De la Nación, de su Soberanía y de su Gobierno.
ART. 1.- El pueblo dominicano constituye una Nación organizada en Estado libre e inde-
pendiente, con el nombre de República Dominicana.

ART. 2.- La soberanía nacional corresponde al pueblo, de quien emanan todos los
poderes del Estado, los cuales se ejercen por representación.

ART. 3.- La Soberanía de la Nación dominicana, como Estado libre e independiente es


inviolable. La República es y será siempre libre e independiente de todo poder extran-
jero. Por consiguiente, ninguno de los poderes públicos organizados por la presente
Constitución podrá realizar o permitir la realización de actos que constituyan una inter-
vención directa o indirecta en los asuntos internos o externos de la República
Dominicana o una injerencia que atente contra la personalidad e integridad del Estado y
de los atributos que se le reconocen y consagran en esta Constitución. El principio de la
no intervención constituye una norma invariable de la política internacional dominicana.

La República Dominicana reconoce y aplica las normas del Derecho Internacional general
y americano en la medida en que sus poderes públicos las hayan adoptado, y se pronun-
cia en favor de la solidaridad económica de los países de América y apoyará toda iniciati-
va que propenda a la defensa de sus productos básicos y materias primas.

ART. 4.- El gobierno de la Nación es esencialmente civil, republicano, democrático y


representativo.

Se divide en Poder Legislativo, Poder Ejecutivo y Poder Judicial. Estos tres poderes son
independientes en el ejercicio de sus respectivas funciones. Sus encargados son
responsables y no pueden delegar sus atribuciones, las cuales son únicamente las
determinadas por esta Constitución y las leyes.

193
SECCION II
DEL TERRITORIO
ART. 5.- El territorio de la República Dominicana es y será inalienable. Está integrado por
la parte oriental de la Isla de Santo Domingo y sus islas adyacentes. Sus límites terrestres
irreductibles están fijados por el Tratado Fronterizo de 1929, y su Protocolo de Revisión
de 1936.

Se divide políticamente en un Distrito Nacional, en el cual estará comprendida la capi-


tal de la República, y en las provincias que determine la ley. Las provincias, a su vez se
dividen en municipios.

Son también partes del territorio nacional, el mar territorial y el suelo y subsuelo sub-
marinos correspondientes, así como el espacio aéreo sobre ellos comprendido. La
extensión del mar territorial, del espacio aéreo y de la zona contigua y su defensa, lo
mismo que las del suelo y subsuelo submarinos y su aprovechamiento, serán estable-
cidos y regulados por la ley.

La ley fijará el número de las provincias, determinará sus nombres y los límites de éstas
y del Distrito Nacional, así como los de los municipios en que aquellas se dividen, y
podrá crear también, con otras denominaciones, nuevas divisiones políticas del territo-
rio.

ART. 6.- La ciudad de Santo Domingo de Guzmán es la capital de la República y el


asiento del gobierno nacional.

SECCION III
DEL REGIMEN ECONOMICO Y SOCIAL FRONTERIZO
ART. 7.- Es de supremo y permanente interés nacional el desarrollo económico y social
del territorio de la República a lo largo de la línea fronteriza, así como la difusión en el
mismo de la cultura y la tradición religiosa del pueblo dominicano. El aprovechamiento
agrícola e industrial de los ríos fronterizos se continuará regulando por los principios
consagrados en el Artículo 6to. del Protocolo de Revisión de 1936 del Tratado de
Frontera de 1929, y en el Artículo 10 del Tratado de Paz, Amistad y Arbitraje de 1929.

194
TITULO II

SECCION I
DE LOS DERECHOS INDIVIDUALES Y SOCIALES
ART. 8.- Se reconoce como finalidad principal del Estado la protección efectiva de los
derechos de la persona humana y el mantenimiento de los medios que le permitan per-
feccionarse progresivamente dentro de un orden de libertad individual y de justicia
social, compatible con el orden público, el bienestar general y los derechos de todos.
Para garantizar la realización de esos fines se fijan las siguientes normas:

1. La inviolabilidad de la vida. En consecuencia no podrá establecerse, pronunciarse ni


aplicarse en ningún caso la pena de muerte, ni las torturas, ni ninguna otra pena o pro-
cedimiento vejatorio o que implique la pérdida o la disminución de la integridad física o
de la salud del individuo.

2. La seguridad individual. En consecuencia:


a. No se establecerá al apremio corporal por deuda que no proviniere de infracción a
las leyes penales.
b. Nadie podrá ser reducido a prisión ni cohibido en su libertad sin orden motivada y
escrita de funcionario judicial competente, salvo el caso de flagrante delito.
c. Toda persona privada de su libertad sin causa o sin las formalidades legales, o fuera de
los casos previstos por las leyes, será puesta inmediatamente en libertad a requerimiento
suyo o de cualquier persona.

d. Toda persona privada de su libertad será sometida a la autoridad judicial competente


dentro de las cuarenta y ocho horas de su detención o puesta en libertad.

e. Todo arresto se dejará sin efecto o se elevará a prisión dentro de las cuarenta y ocho
horas de haber sido sometido el arrestado a la autoridad judicial competente, debiendo
notificarse al interesado dentro del mismo plazo, la providencia que al efecto se dictare.

f. Queda terminantemente prohibido el traslado de cualquier detenido de un establecimien-


to carcelario a otro lugar sin orden escrita y motivada de la autoridad judicial competente.

g. Toda persona que tenga bajo su guarda a un detenido estará obligada a presentarlo
tan pronto como se lo requiera la autoridad competente.

La Ley de Habeas Corpus, determinará la manera de proceder sumariamente para el


cumplimiento de las prescripciones contenidas en las letras a), b), c), d), e), f) y g) y
establecerá las sanciones que proceda.

195
h. Nadie podrá ser juzgado dos veces por una misma causa.
i. Nadie podrá ser obligado a declarar contra sí mismo.
j. Nadie podrá ser juzgado sin haber sido oído o debidamente citado ni sin observancia
de los procedimientos que establezca la ley para asegurar un juicio imparcial y el ejer-
cicio del derecho de defensa. Las audiencias serán públicas, con las excepciones que
establezca la ley, en los casos en que la publicidad resulte perjudicial al orden público
o a las buenas costumbres.

3. La inviolabilidad de domicilio.
Ninguna visita domiciliaria puede verificarse sino en los casos previstos por la ley y con
las formalidades que ella prescribe.

4. La libertad de tránsito, salvo las restricciones que resultaren de las penas impuestas
judicialmente, o de las leyes de policía, de inmigración y de sanidad.

5. A nadie se le puede obligar a hacer lo que la ley no manda ni impedírsele lo que la


ley no prohíbe. La ley es igual para todos: no puede ordenar más que lo que es justo y
útil para la comunidad ni puede prohibir más que lo que le perjudica.

6. Toda persona podrá, sin sujeción a censura previa, emitir libremente su pensamien-
to mediante palabras escritas o por cualquier otro medio de expresión, gráfico u oral.
Cuando el pensamiento expresado sea atentatorio a la dignidad y a la moral de las per-
sonas, al orden público o a las buenas costumbres de la sociedad, se impondrán las
sanciones dictadas por las leyes.

Se prohíbe toda propaganda subversiva, ya sea por anónimos o por cualquier otro
medio de expresión que tenga por objeto provocar desobediencia a las leyes, sin que
esto último pueda coartar el derecho a análisis o a crítica de los preceptos legales.

7. La libertad de asociación y de reunión sin armas, con fines políticos, económicos,


sociales, culturales o de cualquier otra índole, siempre que por su naturaleza no sean con-
trarias ni atentatorias al orden público, la seguridad nacional y las buenas costumbres.

8. La libertad de conciencia y de cultos, con sujeción al orden público y respecto a las


buenas costumbres.

9. La inviolabilidad de la correspondencia y demás documentos privados, los cuales no


podrán ser ocupados ni registrados sino mediante procedimientos legales en la substan-
ciación de asuntos que se ventilen en la justicia. Es igualmente inviolable el secreto de
la comunicación telegráfica, telefónica y cablegráfica.

196
10. Todos los medios de información tienen libre acceso a las fuentes noticiosas ofi-
ciales y privadas, siempre que no vayan en contra del orden público o pongan en peli-
gro la seguridad nacional.

11. La libertad de trabajo. La ley podrá, según lo requiera el interés general, establecer la jor-
nada máxima de trabajo, los días de descanso y vacaciones, los sueldos y salarios mínimos
y sus formas de pago, los seguros sociales, la participación de los nacionales en todo trabajo,
y en general, todas las providencias de protección y asistencia del Estado que se consideren
necesarias en favor de los trabajadores, ya sean manuales o intelectuales.

a. La organización sindical es libre, siempre que los sindicatos, gremios u otras asocia-
ciones de la misma índole se ajusten en sus estatutos y en su conducta a una organi-
zación democrática compatible con los principios consagrados en esta Constitución y
para fines estrictamente laborales y pacíficos.

b. El Estado facilitará los medios a su alcance para que los trabajadores puedan adquirir
los útiles e instrumentos indispensables a su labor.

c. El alcance y la forma de la participación de los trabajadores permanentes en los ben-


eficios de toda empresa agrícola, industrial, comercial o minera, podrán ser fijados por
la ley de acuerdo con la naturaleza de la empresa y respetando tanto el interés legíti-
mo del empresario como el del obrero.

d. Se admite el derecho de los trabajadores a la huelga y de los patronos al paro en las


empresas privadas, siempre que se ejerzan con arreglo a la ley y para resolver conflic-
tos estrictamente laborales. Se prohíbe toda interrupción, entorpecimiento, paralización
de actividades o reducción intencional de rendimiento en las labores de las empresas
privadas o del Estado. Será ilícita toda huelga, para, interrupción, entorpecimiento o
reducción intencional de rendimiento que afecten la Administración, los servicios públi-
cos o los de utilidad pública. La Ley dispondrá las medidas necesarias para garantizar
la observancia de estas normas.

12. La libertad de empresa, comercio e industria. Solo podrán establecerse monopolios


en provecho del Estado o de instituciones estatales. La creación y organización de esos
monopolios se harán por ley.

13. El derecho de propiedad. En consecuencia, nadie puede ser privado de ella sino por
causa justificada de utilidad pública o de interés social, previo pago de su justo valor deter-
minado por sentencia de tribunal competente. En casos de calamidad pública, la indem-
nización podrá no ser previa. No podrá imponerse la pena de confiscación general de
bienes por razones de orden político.

197
a. Se declara de interés social la dedicación de la tierra a fines útiles y la eliminación
gradual del latifundio. Se destinan a los planes de la Reforma Agraria las tierras que
pertenezcan al Estado o las que éste adquiera de grado a grado o por expropiación, en
la forma prescrita por esta Constitución, que no estén destinadas o deban destinarse
por el Estado a otros fines de interés general. Se declara igualmente como un objetivo
principal de la política social del Estado el estímulo y cooperación para integrar efecti-
vamente a la vida nacional la población campesina, mediante la renovación de los
métodos de la producción agrícola y la capacitación cultural y tecnológica del hombre
campesino.

b. El Estado podrá convertir sus empresas en propiedades de cooperación o economía


cooperativista.

14. La propiedad exclusiva por el tiempo y en la forma que determine la ley, de los inven-
tos y descubrimientos, así como de las producciones científicas, artísticas y literarias.

15. Con el fin de robustecer su estabilidad y bienestar, su vida moral, religiosa y cultural,
la familia recibirá del Estado la más amplia protección posible.

a. La maternidad, sea cual fuere la condición o el estado de la mujer, gozará de la pro-


tección de los poderes públicos y tiene derecho a la asistencia oficial en caso de desam-
paro. El Estado tomará las medidas de higiene y de otro género tendientes a evitar en lo
posible la mortalidad infantil y a obtener el sano desarrollo de los niños. Se declara,
asimismo, de alto interés social, la institución del bien de familia. El Estado estimulará el
ahorro familiar y el establecimiento de cooperativas de crédito, de producción, de dis-
tribución, de consumo o de cualesquiera otras que fueren de utilidad.

b. Se declara de alto interés social el establecimiento de cada hogar dominicano en ter-


reno o mejoras propias. Con esta finalidad, el Estado estimulará el desarrollo del crédi-
to público en condiciones socialmente ventajosas, destinado a hacer posible que todos
los dominicanos posean una vivienda cómoda e higiénica.

c. Se reconoce el matrimonio como fundamento legal de la familia.

d. La mujer casada disfrutará de plena capacidad civil. La ley establecerá los medios
necesarios para proteger los derechos patrimoniales de la mujer casada, bajo cualquier
régimen.

16. La libertad de enseñanza. La educación primaria será obligatoria. Es deber del


Estado proporcionar la educación fundamental a todos los habitantes del territorio
nacional y tomar las providencias necesarias para eliminar el analfabetismo. Tanto la

198
educación primaria y secundaria, como la que se ofrezca en las escuelas agronómicas,
vocacionales, artísticas, comerciales, de artes manuales y de economía doméstica
serán gratuitas.

El Estado procurará la más amplia difusión de la ciencia y la cultura, facilitando de manera


adecuada que todas las personas se beneficien con los resultados del progreso científico
y moral.

17. El Estado estimulará el desarrollo progresivo de la seguridad social, de manera que


toda persona llegue a gozar de adecuada protección contra la desocupación, la enfer-
medad, la incapacidad y la vejez.

El Estado prestará su protección y asistencia a los ancianos en la forma que determine


la ley, de manera que se preserve su salud y se asegure su bienestar.

El Estado prestará, asimismo, asistencia social a los pobres. Dicha asistencia consis-
tirá en alimentos, vestimenta y hasta donde sea posible, alojamiento adecuado.

El Estado velará por el mejoramiento de la alimentación, los servicios sanitarios y las


condiciones higiénicas, procurará los medios para la prevención y el tratamiento de las
enfermedades epidémicas y endémicas y de toda otra índole, así como también dará
asistencia médica y hospitalaria gratuita a quienes por sus escasos recursos económi-
cos, así lo requieran.

El Estado combatirá los vicios sociales con medidas adecuadas y con el auxilio de las
convenciones y organizaciones internacionales. Para la corrección y erradicación de
tales vicios, se crearán centros y organismos especializados.

SECCION II
DE LOS DEBERES
ART. 9.- Atendiendo a que las prerrogativas reconocidas y garantizadas en el artículo
precedente de esta Constitución suponen la existencia de un orden correlativo de
responsabilidad jurídica y moral que obliga la conducta del hombre en sociedad, se
declaran como deberes fundamentales los siguientes:

a. Acatar y cumplir la Constitución y las leyes, respetar y obedecer las autoridades


establecidas por ellas.

b. Todo dominicano hábil tiene el deber de prestar los servicios civiles y militares que la
Patria requiera para su defensa y conservación.

199
c. Los habitantes de la República deben abstenerse de todo acto perjudicial a su esta-
bilidad, independencia o soberanía y estarán, en caso de calamidad pública, obligados
a prestar los servicios de que sean capaces.

d. Todo ciudadano dominicano tiene el deber de votar, siempre que esté legalmente
capacitado para hacerlo.

e. Contribuir en proporción a su capacidad contributiva para las cargas públicas.

f. Toda persona tiene la obligación de dedicarse a un trabajo de su elección con el fin de


proveer dignamente a su sustento y al de su familia, alcanzar el más amplio perfeccionamien-
to de su personalidad y contribuir al bienestar y progreso de la sociedad.

g. Es obligación de todas las personas que habitan el territorio de la República


Dominicana, asistir a los establecimientos educativos de la Nación para adquirir, por lo
menos, la instrucción elemental.

h. Toda persona está en el deber de cooperar con el Estado en cuanto a asistencia y


seguridad social de acuerdo con sus posibilidades.

i. Es deber de todo extranjero abstenerse de participar en actividades políticas en terri-


torio dominicano.

ART. 10.- La enumeración contenida en los artículos 8 y 9 no es limitativa, y por con-


siguiente, no excluye otros derechos y deberes de igual naturaleza.

TITULO III
DERECHOS POLITICOS

SECCION I
DE LA NACIONALIDAD
ART. 11.- Son dominicanos:
1. Todas las personas que nacieren en el territorio de la República, con excepción de
los hijos legítimos de los extranjeros residentes en el país en representación diplomáti-
ca o los que están de tránsito en él.

2. Las personas que al presente estén investidas de esta calidad en virtud de constitu-
ciones y leyes anteriores.

3. Todas las personas nacidas en el extranjero, de padre o madre dominicanos, siem-

200
pre que, de acuerdo con las leyes del país de su nacimiento, no hubieren adquirido una
nacionalidad extraña; o que, en caso de haberla adquirido, manifestaren, por acto ante
un oficial público remitido al Poder Ejecutivo, después de alcanzar la edad de diez y
ocho (18) años, su voluntad de optar por la nacionalidad dominicana.

4. Los naturalizados. La ley dispondrá las condiciones y formalidades requeridas para


la naturalización.

Párrafo I. Se reconoce a los dominicanos la facultad de adquirir una nacionalidad


extranjera.

Párrafo II. La mujer dominicana casada con un extranjero podrá adquirir la nacionalidad
de su marido.

Párrafo III. La mujer extranjera que contrae matrimonio con un dominicano seguirá la
condición de su marido, a menos que las leyes de su país le permitan conservar su
nacionalidad, caso en el cual tendrá la facultad de declarar, en el acta de matrimonio,
que declina la nacionalidad dominicana.

Párrafo IV. La adquisición de otra nacionalidad no implica la pérdida de la nacionalidad


dominicana. Sin embargo, los dominicanos que adquieran otra nacionalidad no podrán
optar por la Presidencia o Vicepresidencia de la República.

SECCION II
DE LA CIUDADANIA
ART. 12.- Son ciudadanos todos los dominicanos de uno y otro sexo que hayan cumpli-
do 18 años de edad, y los que sean o hubieren sido casados, aunque no hayan cumpli-
do esa edad.

ART. 13.- Son derechos de los ciudadanos:


1. El de votar con arreglo a la ley para elegir los funcionarios a que se refiere el Artículo
90 de la Constitución.
2. El de ser elegibles para ejercer los mismos cargos a que se refiere el párrafo anterior.

ART. 14.- Los derechos de ciudadanía se pierden por condenación irrevocable por
traición, espionaje o conspiración contra la República, o por tomar las armas, prestar
ayuda o participar en cualquier atentado contra ella.

ART. 15.- Los derechos de ciudadanía quedan suspendidos en los casos de:

201
a. Condenación irrevocable a pena criminal, hasta la rehabilitación.
b. Interdicción judicial legalmente pronunciada, mientras ésta dure.
c. Por admitir en territorio dominicano función o empleo de un gobierno extranjero sin
previa autorización del Poder Ejecutivo.

TITULO IV

SECCION I
DEL PODER LEGISLATIVO
ART. 16.- El Poder Legislativo se ejerce por un Congreso de la República, compuesto
de un Senado y una Cámara de Diputados.

ART. 17.- La elección de Senadores y de Diputados se hará por voto directo.

ART. 18.- Los cargos de Senador y de Diputado son incompatibles con cualquier otra
función o empleo de la administración pública.

ART. 19.- Cuando ocurran vacantes de Senadores o de Diputados, la Cámara correspon-


diente escogerá el sustituto de la terna que le presentará el organismo superior del par-
tido que lo postuló.

ART. 20.- La terna deberá ser sometida a la Cámara donde se haya producido la
vacante, dentro de los treinta días siguientes a su ocurrencia, si estuviere reunido el
Congreso, y en caso de no estarlo, dentro de los treinta primeros días de su reunión.
Transcurrido el plazo señalado sin que el organismo competente del partido hubiese
sometido la terna, la Cámara correspondiente hará libremente la elección.

SECCION II
DEL SENADO
ART. 21.- El Senado se compondrá de miembros elegidos a razón de uno por cada
provincia y uno por el Distrito Nacional, cuyo ejercicio durará un período de cuatro años.
ART. 22.- Para ser Senador se requiere ser dominicano en pleno ejercicio de los dere-
chos civiles y políticos, haber cumplido veinticinco años de edad y ser nativo de la cir-
cunscripción territorial que lo elija o haber residido en ella por lo menos cinco años con-
secutivos.

Párrafo.- Los naturalizados no podrán ser elegidos Senadores sino diez años después
de haber adquirido la nacionalidad, y siempre que hubieren residido dentro de la juris-
dicción que los elija durante los cinco años que precedan a su elección.

202
ART. 23.- Son atribuciones del Senado:
1. Elegir el Presidente y demás miembros de la Junta Central Electoral y sus suplentes.
2. Elegir los miembros de la Cámara de Cuentas.
3. Aprobar o no los nombramientos de funcionarios diplomáticos que expida el Poder
Ejecutivo.
4. Conocer de las acusaciones formuladas por la Cámara de Diputados contra los fun-
cionarios públicos elegidos para un período determinado, por mala conducta o faltas
graves en el ejercicio de sus funciones. En materia de acusación, el Senado no podrá
imponer otras penas que las de destitución del cargo. La persona destituida quedará sin
embargo sujeta, si hubiese lugar, a ser acusada y juzgada con arreglo a la ley.
El Senado no podrá destituir a un funcionario sino cuando lo acordare por lo menos el
voto de las tres cuartas partes de la totalidad de sus miembros.

SECCION III
DE LA CAMARA DE DIPUTADOS

ART. 24.- La Cámara de Diputados se compondrá de miembros elegidos cada cuatro


años por el pueblo de las provincias y del Distrito Nacional, a razón de uno por cada
cincuenta mil habitantes o fracción de más de veinticinco mil, sin que en ningún caso
sean menos de dos.

ART. 25.- Para ser Diputado se requiere las mismas condiciones que para ser Senador.
Párrafo.- Los naturalizados no podrán ser elegidos Diputados sino diez años después
de haber adquirido la nacionalidad y siempre que hubieren residido dentro de la juris-
dicción que los elija durante los cinco años que precedan a su elección.

ART. 26.- Es atribución exclusiva de la Cámara de Diputados ejercer el derecho de


acusar ante el Senado a los funcionarios públicos en los casos determinados por el
Acápite 5 del Artículo 23. La acusación no podrá formularse sino con el voto de las tres
cuartas partes de la totalidad de los miembros de la Cámara.

SECCION IV
DISPOSICIONES COMUNES A AMBAS CAMARAS
ART. 27.- Las Cámaras se reunirán en Asamblea Nacional en los casos indicados por
la Constitución, debiendo estar presente más de la mitad de los miembros de cada una
de ellas.
Las decisiones se tomarán por mayoría absoluta de votos.

ART. 28.- Cada Cámara reglamentará lo concerniente a su servicio interior y al despa-

203
cho de los asuntos que le son peculiares, y podrá, en el uso de sus facultades discipli-
narias, establecer las sanciones que procedan.

ART. 29.- El Senado y la Cámara de Diputados celebrarán sus sesiones separada-


mente, excepto cuando se reúnan en Asamblea Nacional.

Párrafo.- Podrán también reunirse conjuntamente para recibir el mensaje del Presidente
de la República y las memorias de los Secretario de Estado, a que se refiere el Artículo
55, Inciso 22, y para la celebración de actos conmemorativos o de otra naturaleza que
no se relacionen con el ejercicio de las atribuciones legislativas de cada Cámara ni de
las que están señaladas por esta Constitución como exclusivas de cada una de ellas.

ART. 30.- En cada Cámara será necesaria la presencia de más de la mitad de sus
miembros para la validez de las deliberaciones. Las decisiones se tomarán por mayoría
absoluta de votos, salvo los asuntos declarados previamente de urgencia, en que
decidirán las dos terceras partes de los votos, en su segunda discusión.

ART. 31.- Los miembros de una y otra Cámara gozarán de la más completa inmunidad
penal por las opiniones que expresen en las sesiones.
ART. 32.- Ningún Senador o Diputado podrá ser privado de su libertad durante la legis-
latura, sin la autorización de la Cámara a que pertenezca, salvo el caso de que sea
aprehendido en el momento de la comisión de un crimen. En todos los casos, el Senado
o la Cámara de Diputados, o si éstos no están en sesión o no constituyen quórum,
cualquier miembro podrá exigir que sea puesto en libertad por el tiempo que dure la leg-
islatura o una parte de ella, cualquiera de sus miembros que hubiere sido detenido,
arrestado, preso o privado en cualquier otra forma de su libertad. A este efecto se hará
un requerimiento por el Presidente del Senado o el de la Cámara de Diputados, o por
el Senador o Diputado, según el caso, al Procurador General de la República; y si fuese
necesario, dará la orden de libertad directamente, para lo cual podrá requerir y deberá
serle prestado, por todo depositario de la fuerza pública, el apoyo de ésta.

ART. 33.- Las Cámaras se reunirán ordinariamente el 27 de febrero y el 16 de agosto


de cada año y cada legislatura durará noventa días, la cual podrá prorrogarse hasta por
sesenta días más.

Párrafo.- Se reunirán extraordinariamente por convocatoria del Poder Ejecutivo.

ART. 34.- El 16 de agosto de cada año el Senado y la Cámara de Diputados elegirán


sus respectivos Bufetes Directivos, integrados por un Presidente, un Vicepresidente y
dos Secretarios.

204
Párrafo I. Cada Cámara designará sus empleados auxiliares.

Párrafo II. El Presidente del Senado y el de la Cámara de Diputados tendrán durante


las sesiones poderes disciplinarios y representarán a su respectiva Cámara en todos
los actos legales.

ART. 35.- Cuando las Cámaras se reúnan en Asamblea Nacional o en reunión conjun-
ta, asumirá la Presidencia el Presidente del Senado; la Vicepresidencia la ocupará la
persona a quien corresponda en ese momento presidir la Cámara de Diputados, y la
Secretaría las personas a quienes corresponda en ese momento las funciones de
Secretarios de cada Cámara.

Párrafo I. En caso de falta temporal o definitiva del Presidente del Senado, y mientras
no sea elegido el nuevo Presidente de dicha Cámara Legislativa, presidirá la Asamblea
Nacional o la reunión conjunta el Presidente de la Cámara de Diputados.

Párrafo II. En caso de falta temporal o definitiva del Presidente del Senado y del
Presidente de la Cámara de Diputados, presidirá la Asamblea o la reunión conjunta el
Vicepresidente del Senado, y, en su defecto, el Vicepresidente de la Cámara de
Diputados.
ART. 36.- Corresponde a la Asamblea Nacional examinar las actas de elección del
Presidente y del Vicepresidente de la República, proclamarlos y, en su caso, recibirles
juramento, aceptarles o rechazarles las renuncias y ejercer las facultades que le con-
fiere la presente Constitución.

SECCION V
DEL CONGRESO
ART. 37.- Son atribuciones del Congreso:
1. Establecer los impuestos o contribuciones generales y determinar el modo de su
recaudación e inversión.

2. Aprobar o desaprobar, con vista del informe de la Cámara de Cuentas, el estado de


recaudación e inversión de las rentas que debe presentarle el Poder Ejecutivo.

3. Conocer de las observaciones que a las leyes haga el Poder Ejecutivo.

4. Proveer a la conservación y fructificación de los bienes nacionales, y a la enajenación


de los bienes del dominio privado de la Nación, excepto lo que dispone el Inciso 10 del
Artículo 55 y el Artículo 110.

205
5. Disponer todo lo concerniente a la conservación de monumentos y objetos antiguos
y a la adquisición de éstos últimos.

6. Crear o suprimir provincias, municipios u otras divisiones políticas del territorio y


determinar todo lo concerniente a sus límites y organización, previo estudio que
demuestre la conveniencia social, política y económica justificativa del cambio.

7. En caso de alteración de la paz o en el de calamidad pública, declarar el estado de


sitio o suspender solamente donde aquellas existan, y por el término de su duración, el
ejercicio de los derechos individuales consagrados en el Artículo 8, en sus Incisos 2,
letras b), c), d), e), f), g), y 3, 4, 6, 7 y 9.

8. En caso de que la soberanía nacional se encuentre expuesta a un peligro grave e


inminente, el Congreso podrá declarar que existe un estado de emergencia nacional,
suspendiendo el ejercicio de los derechos individuales, con excepción de la inviolabili-
dad de la vida, tal como lo consagra el Inciso 1) del Artículo 8 de esta Constitución. Si
no estuviera reunido el Congreso, el Presidente de la República podrá dictar la misma
disposición, que conllevará convocatoria del mismo para ser informado de los acontec-
imientos y las disposiciones tomadas.

9. Disponer todo lo relativo a la migración.

10. Aumentar o reducir el número de las Cortes de Apelación y crear o suprimir tri-
bunales ordinarios o de excepción.

11. Crear o suprimir tribunales para conocer y decidir los asuntos contencioso-adminis-
trativos y disponer todo lo relativo a su organización y competencia.

12. Votar el Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos y aprobar o no los gas-
tos extraordinarios para los cuales solicite un crédito el Poder Ejecutivo.

13. Autorizar o no empréstitos sobre el crédito de la República por medio del Poder
Ejecutivo.

14. Aprobar o desaprobar los tratados y convenciones internacionales que celebre el


Poder Ejecutivo.

15. Legislar cuanto concierne a la deuda nacional.

16. Declarar por ley la necesidad de la reforma constitucional.

206
17. Conceder autorización al Presidente de la República para salir al extranjero cuando
sea por más de quince días.

18. Examinar anualmente todos los actos del Poder Ejecutivo y aprobarlos, si son ajus-
tados a la Constitución y a las leyes.

19. Aprobar o no los contratos que le someta el Presidente de la República de conformi-


dad con el Inciso 10 del Artículo 55 y con el Artículo 110.

20. Decretar el traslado de las Cámaras Legislativas fuera de la capital de la República,


por causa de fuerza mayor justificada o mediante convocatoria del Presidente de la
República.

21. Conceder amnistía por causas políticas.

22. Interpelar a los Secretarios de Estado y a los Directores o Administradores de


Organismos Autónomos del Estado, sobre asuntos de su competencia, cuando así lo
acordaren las dos terceras partes de los miembros presentes de la Cámara que lo
solicite, a requerimiento de uno o varios de sus miembros.

23. Legislar acerca de toda materia que no sea de la competencia de otro Poder del
Estado o contraria a la Constitución.

SECCION VI
DE LA FORMACION Y EFECTO DE LAS LEYES
ART. 38.- Tienen derecho a iniciativa en la formación de las leyes:
a. Los Senadores y los Diputados.
b. El Presidente de la República.
c. La Suprema Corte de Justicia en asuntos judiciales.
d. La Junta Central Electoral en asuntos electorales.

Párrafo.- El que ejerza ese derecho podrá sostener su moción en la otra Cámara, si es
el caso del Inciso a) de este artículo, y en ambas Cámaras mediante representante si
se trata de uno cualquiera de los otros tres casos.

ART. 39.- Todo proyecto de ley admitido en una de las Cámaras se someterá a dos dis-
cusiones distintas, con un intervalo de un día por lo menos entre una y otra discusión.
En caso de que fuere declarado previamente de urgencia deberá ser discutido en dos
sesiones consecutivas.

207
ART. 40.- Aprobado un proyecto de ley en cualquiera de las Cámaras, pasará a la otra para
su oportuna discusión, observándose en ella las mismas formas constitucionales. Si esta
Cámara le hiciere modificaciones, devolverá dicho proyecto con observaciones a la Cámara
en que se inició, y, en caso de ser aceptadas, enviará la ley al Poder Ejecutivo. Pero si aque-
llas fueren rechazadas, será devuelto el proyecto a la otra Cámara con observaciones; y si
ésta las aprueba, enviará a su vez la ley al Poder Ejecutivo. Si fueren rechazadas las obser-
vaciones, se considerará desechado el proyecto.

ART. 41.- Toda ley aprobada en ambas Cámaras será enviada al Poder Ejecutivo. Si éste
no la observaren, la promulgará dentro de los ocho días de recibida y la hará publicar
dentro de los quince días de la promulgación. Si la observare, la devolverá a la Cámara
de donde procedió en el término de ocho días a contar de la fecha en que le fue envia-
da, si el asunto no fue declarado de urgencia, pues en este caso hará sus observaciones
en el término de tres días. La Cámara que hubiere recibido las observaciones las hará
consignar en el orden del día de la próxima sesión y discutirá de nuevo la ley. Si después
de esta discusión, las dos terceras partes del número total de los miembros de dicha
Cámara la aprobaren de nuevo, será remitida a la otra Cámara; y si ésta la aprobare por
igual mayoría, se considerará definitivamente ley. El Presidente de la República estará
obligado a promulgar y publicar la ley en los plazos indicados.

Párrafo I. Los proyectos de ley que quedaren pendientes en cualquiera de las dos
Cámaras al cerrarse la legislatura, deberán seguir los trámites constitucionales en la
legislatura siguiente, hasta ser convertidos en ley o ser rechazados. Cuando esto no
ocurriere así, se tendrá el proyecto como no iniciado.

Párrafo II. Todo proyecto de ley recibido en una Cámara, después de haber sido aproba-
do en la otra, será fijado en el orden del día.

ART. 42.- Cuando fuere enviada una ley al Presidente de la República para su promul-
gación y el tiempo que faltare para el término de la legislatura fuere inferior al que se
determina en el precedente artículo para observarla, seguirá abierta la legislatura para
conocer de las observaciones hasta el agotamiento de los plazos y del procedimiento
establecido por el Artículo 41.

Las leyes, después de publicadas, son obligatorias para todos los habitantes de la
República, si ha transcurrido el tiempo legal para que se reputen conocidas.

ART. 43.- Los proyectos de ley rechazados en una Cámara no podrán presentarse en
la otra, ni nuevamente en ninguna de las dos, sino en la legislatura siguiente.

ART. 44.- Las leyes se encabezarán así: "El Congreso Nacional. En Nombre de la República".

208
ART. 45.- Las leyes, después de promulgadas, se publicarán en la forma que por la ley
se determine, y serán obligatorias una vez que hayan transcurrido los plazos indicados
por la ley para que se reputen conocidas en cada parte del territorio nacional.

ART. 46.- Son nulos de pleno derecho toda ley, decreto, resolución, reglamento o acto
contrarios a esta Constitución.

ART. 47.- La ley solo dispone y se aplica para lo porvenir. No tiene efecto retroactivo
sino cuando sea favorable al que esté sub-judice o cumpliendo condena. En ningún
caso la ley ni poder público alguno podrán afectar o alterar la seguridad jurídica deriva-
da de situaciones establecidas conforme a una legislación anterior.

ART. 48.- Las leyes relativas al orden público, la policía, la seguridad y las buenas cos-
tumbres, obligan a todos los habitantes del territorio y no pueden ser derogadas por
convenciones particulares.

TITULO V

SECCION I
DEL PODER EJECUTIVO
ART. 49.- El Poder Ejecutivo se ejerce por el Presidente de la República, quien será
elegido cada cuatro años por voto directo. El Presidente de la República podrá optar por
un segundo y único periodo constitucional consecutivo, no pudiendo postularse jamás
al mismo cargo, ni a la Vicepresidencia de la República.

ART. 50.- Para ser Presidente de la República se requiere:


1. Ser dominicano de nacimiento u origen.
2. Haber cumplido 30 años de edad.
3. Estar en pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos.
4. No estar en servicio militar o policial activo, por lo menos durante el año que prece-
da a la elección.

ART. 51.- Habrá un Vicepresidente de la República, que será elegido en la misma forma
y por igual período que el Presidente y conjuntamente con éste. Para ser
Vicepresidente de la República se requieren las mismas condiciones que para ser
Presidente.

ART. 52.- El Presidente y el Vicepresidente de la República, electos en los comicios


generales, prestarán juramento de sus cargos el 16 de agosto siguiente a su elección,

209
fecha en que deberá terminar el período de los salientes. Cuando el Presidente de la
República electo no pudiere hacerlo por encontrarse fuera del país o por enfermedad o
por cualquiera otra causa de fuerza mayor, ejercerá las funciones de Presidente de la
República interinamente el Vicepresidente de la República electo, y, a falta de éste, el
Presidente de la Suprema Corte de Justicia.

ART. 53.- Si el Presidente de la República electo faltare definitivamente sin prestar jura-
mento de su cargo, el Vicepresidente de la República electo lo sustituirá y, a falta de
éste, se procederá en la forma indicada en el Artículo 60.

ART. 54.- El Presidente y el Vicepresidente de la República, antes de entrar en fun-


ciones, prestarán ante la Asamblea Nacional o ante cualquier funcionario u oficial públi-
co, el siguiente juramento:

"Juro por Dios, por la Patria y por mi honor, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las
leyes de la República, sostener y defender su independencia, respetar sus derechos y
llenar fielmente los deberes de mi cargo".

ART. 55.- El Presidente de la República es el jefe de la administración pública y el jefe


supremo de todas las fuerzas armadas de la República y de los cuerpos policiales.
Corresponde al Presidente de la República:

1. Nombrar los Secretarios y Subsecretarios de Estado y los demás funcionarios y


empleados públicos cuyo nombramiento no se atribuya a ningún otro poder u organis-
mo autónomo reconocido por esta Constitución o por las leyes, aceptarles sus renun-
cias y removerlos.

2. Promulgar y hacer publicar las leyes y resoluciones del Congreso Nacional y cuidar
de su fiel ejecución. Expedir reglamentos, decretos e instrucciones cuando fuere nece-
sario.

3. Velar por la buena recaudación y fiel inversión de las rentas nacionales.


4. Nombrar, con la aprobación del Senado, los miembros del Cuerpo Diplomático, acep-
tarles sus renuncias y removerlos.

5. Recibir a los Jefes de Estado extranjeros y a sus representantes.

6. Presidir todos los actos solemnes de la Nación, dirigir las negociaciones diplomáticas
y celebrar tratados con las naciones extranjeras u organismos internacionales, debien-
do someterlos a la aprobación del Congreso, sin lo cual no tendrán validez ni obligarán
a la República.

210
7. En caso de alteración de la paz pública, y si no se encontrare reunido el Congreso
Nacional, decretar, donde aquella exista, el estado de sitio y suspender el ejercicio de
los derechos que según el Artículo 37, Inciso 7 de esta Constitución se permite al
Congreso suspender. Podrá también, en caso de que la soberanía nacional se encuen-
tre en peligro grave e inminente, declarar el estado de emergencia nacional, con los
efectos y requisitos indicados en el Inciso 8 del mismo artículo. En caso de calamidad
pública podrá, además, decretar zonas de desastres aquellas en que se hubieren pro-
ducido daños, ya sea a causa de meteoros, sismos, inundaciones o cualquier otro fenó-
meno de la naturaleza, así como a consecuencia de epidemias.

8. En caso de violación de las disposiciones contenidas en los apartados a) y d) del


Inciso 10 del Artículo 8 de esta Constitución, que perturben o amenacen perturbar el
orden público, la seguridad del Estado o el funcionamiento regular de los servicios públi-
cos o de utilidad pública, o impidan el desenvolvimiento de las actividades económicas,
el Presidente de la República adoptará las medidas provisionales de policía y seguridad
necesarias para conjurar la emergencia, debiendo informar al Congreso de esa emer-
gencia y de las medidas adoptadas.

9. Llenar interinamente las vacantes que ocurran entre los Jueces de la Suprema Corte
de Justicia, de las Cortes de Apelación, del Tribunal de Tierras, de los Juzgados de
Primera Instancia, de los Jueces de Instrucción, de los Jueces de Paz, del Presidente
y demás miembros de la Junta Central Electoral, así como los miembros de la Cámara
de Cuentas, cuando esté en receso el Congreso, con la obligación de informar al
Senado de dichos nombramientos en la próxima legislatura para que éste provea los
definitivos.

10. Celebrar contratos, sometiéndolos a la aprobación del Congreso Nacional cuando


contengan disposiciones relativas a la afectación de las rentas nacionales, a la enaje-
nación de inmuebles cuyo valor sea mayor de veinte mil pesos oro o al levantamiento
de empréstitos o cuando estipulen exenciones de impuestos en general de acuerdo con
el Artículo 110; sin tal aprobación en los demás casos.

11. Cuando ocurran vacantes en los cargos de Regidores o Síndicos Municipales o del
Distrito Nacional, y se haya agotado el número de Suplentes elegidos, el Poder
Ejecutivo escogerá el sustituto, de la terna que le someterá el partido que postuló el
Regidor o Síndico que originó la vacante. La terna deberá ser sometida al Poder
Ejecutivo dentro de los 15 días siguientes al de la ocurrencia de la vacante; de no ser
sometida dicha terna en el indicado plazo, el Poder Ejecutivo hará la designación co-
rrespondiente.

12. Expedir o negar patentes de navegación.

211
13. Reglamentar cuanto convenga al servicio de las Aduanas.

14. Disponer, en todo tiempo, cuanto concierna a las Fuerzas Armadas de la Nación,
mandarlas por sí mismo o por medio de la persona o personas que designe para hacer-
lo, conservando siempre su condición de Jefe Supremo de las mismas; fijar el número
de dichas fuerzas y disponer de ellas para fines del servicio público.

15. Tomar las medidas necesarias para proveer a la legítima defensa de la Nación en
caso de ataque armado actual o inminente de parte de nación extranjera, debiendo
informar al Congreso sobre las disposiciones así adoptadas.

16. Hacer arrestar o expulsar a los extranjeros cuyas actividades, a su juicio, fueren o
pudieren ser perjudiciales al orden público o a las buenas costumbres.

17. Nombrar o revocar los Miembros de los Consejos de Guerra de las Fuerzas
Armadas y de la Policía Nacional.

18. Disponer todo lo relativo a zonas aéreas, marítimas, fluviales y militares.

19. Determinar todo lo relativo a la habilitación de puertos y costas marítimas.

20. Prohibir, cuando lo estime conveniente al interés público, la entrada de extranjeros


en el territorio nacional.
21. Cambiar el lugar de su residencia oficial cuando lo juzgue necesario.

22. Depositar ante el Congreso Nacional, al iniciarse la primera Legislatura Ordinaria el


27 de febrero de cada año, un mensaje acompañado de las memorias de los
Secretarios de Estado, en el cual dará cuenta de su administración del año anterior.

23. Someter al Congreso, durante la segunda legislatura ordinaria, el proyecto de


Presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos correspondientes al año siguiente.
24. Conceder o no autorización a los ciudadanos dominicanos para que puedan ejercer
cargos o funciones públicas de un gobierno u organizaciones internacionales en territo-
rio dominicano, y para que puedan aceptar y usar condecoraciones y títulos otorgados
por gobiernos extranjeros.

25. Anular por Decreto motivado los arbitrios establecidos por los ayuntamientos.

26. Autorizar o no a los ayuntamientos a enajenar inmuebles, y aprobar o no los con-


tratos que hagan cuando constituyan en garantía inmuebles o rentas municipales.

212
27. Conceder indulto, total o parcial, puro y simple o condicional, en los días 27 de
febrero, 16 de agosto y 23 de diciembre de cada año, con arreglo a la ley.

ART. 56.- El Presidente de la República no podrá salir al extranjero por más de quince
días sin autorización del Congreso.

ART. 57.- El Presidente y el Vicepresidente de la República no podrán renunciar sino


ante la Asamblea Nacional.

ART. 58.- En caso de falta temporal del Presidente de la República, después de haber
prestado juramento, ejercerá el Poder Ejecutivo, mientras dure esa falta, el
Vicepresidente de la República; y a falta de éste, el Presidente de la Suprema Corte de
Justicia.

ART. 59.- En caso de falta definitiva del Presidente de la República, después de haber
prestado juramento, desempeñará la Presidencia de la República por el tiempo que
falte para la terminación del período, el Vicepresidente de la República.

ART. 60.- En caso de que el Vicepresidente de la República faltare definitivamente,


asumirá el Poder Ejecutivo interinamente el Presidente de la Suprema Corte de Justicia,
quien, dentro de los 15 días que sigan a la fecha de haber asumido estas funciones,
convocará a la Asamblea Nacional para que se reúna dentro de los 15 días siguientes
y elija el sustituto definitivo, en una sesión que no podrá clausurarse ni declararse en
receso, hasta haber realizado la elección. En el caso de que, por cualquier circunstan-
cia, no pudiere hacerse tal convocatoria, la Asamblea Nacional se reunirá de plano
derecho, inmediatamente, para llevar a cabo la elección en la forma arriba prevista.

SECCION II
DE LOS SECRETARIOS DE ESTADO
ART. 61.- Para el despacho de los asuntos de la administración pública, habrá las
Secretarías de Estado que sean creadas por la ley. También podrán crearse por la ley las
Subsecretarias de Estado que se consideren necesaria, y que actuarán bajo la subordi-
nación y dependencia del Secretario de Estado correspondiente. Para ser Secretario o
Subsecretario de Estado se requiere ser dominicano en el pleno ejercicio de los derechos
civiles y políticos y haber cumplido la edad de 25 años.

Párrafo.- Los naturalizados no podrán ser Secretarios ni Subsecretarios de Estado sino


diez años después de haber adquirido la nacionalidad.

ART. 62.- La ley determinará las atribuciones de los Secretarios de Estado.

213
TITULO VI

SECCION I
DEL PODER JUDICIAL
ART. 63.- El Poder Judicial se ejerce por la Suprema Corte de Justicia y por los demás
Tribunales del Orden Judicial creados por esta Constitución y las leyes. Este poder
gozará de autonomía administrativa y presupuestaria.

Párrafo I. La ley reglamentará la carrera judicial y el régimen de jubilaciones y pen-


siones de los jueces, funcionarios y empleados del orden judicial.

Párrafo II. Los funcionarios del orden judicial no podrán ejercer otro cargo o empleo
público, salvo lo que se dispone en el Artículo 108.

Párrafo III. Los jueces son inamovibles, sin perjuicio de lo dispuesto en el Acápite 5 del
Artículo 67.

Párrafo IV. Una vez vencido el período por el cual fue elegido un juez, permanecerá en
su cargo hasta que sea designado su sustituto.

SECCION II
DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
ART. 64.- La Suprema Corte de Justicia se compondrá de, por lo menos, once jueces,
pero podrá reunirse, deliberar y fallar válidamente con el quórum que determine la ley,
la cual reglamentará su organización.

Párrafo I. Los jueces de la Suprema Corte de Justicia serán designados por el Consejo
Nacional de la Magistratura, el cual estará presidido por el Presidente de la República
y, en ausencia de éste, será presidido por el Vicepresidente de la República, y a falta
de ambos, lo presidirá el Procurador General de la República. Los demás miembros
serán:
1. El Presidente del Senado y un Senador escogido por el Senado que pertenezca a un
partido diferente al partido del Presidente del Senado;

2. El Presidente de Cámara de Diputado y un Diputado escogido por la Cámara de


Diputados que pertenezca a un Partido diferente al partido del Presidente de la Cámara
de Diputados;

3. El Presidente de la Suprema Corte de Justicia;

214
4. Un Magistrado de la Suprema Corte de Justicia escogido por ella misma, quien fun-
girá de Secretario.

Párrafo II. Al elegir los Jueces de la Suprema Corte de Justicia, el Consejo Nacional de la
Magistratura dispondrá cuál de ellos deberá ocupar la Presidencia y designará un primero
y segundo sustitutos para reemplazar al Presidente en caso de falta o impedimento.

Párrafo III. En caso de cesación de un Juez investido con una de las calidades arriba
expresadas, el Consejo Nacional de la Magistratura elegirá un nuevo juez con la misma
calidad o atribuirá esta a otro de los jueces.

ART. 65.- Para ser Juez de la Suprema Corte de Justicia se requiere:


1. Ser dominicano por nacimiento u origen y tener más de 35 años de edad.
2. Hallarse en el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos.
3. Ser licenciado o doctor en Derecho.
4. Haber ejercido durante, por lo menos, 12 años la profesión de abogado; o haber
desempeñado, por igual tiempo, las funciones de Juez de una Corte de Apelación, Juez
de Primera Instancia o Juez del Tribunal de Tierras, o representante del Ministerio
Público ante dichos tribunales. Los períodos en que se hubiesen ejercido la abogacía y
las funciones judiciales podrán acumularse.

ART. 66.- El Ministerio Público ante la Suprema Corte de Justicia estará representado
por el Procurador General de la República, personalmente o por medio de los sustitu-
tos que la ley pueda crearle. Tendrá la misma categoría que el Presidente de dicha
Corte y las atribuciones que le confieren las leyes.

Para ser Procurador General de la República se requieren las mismas condiciones que
para ser Juez de la Suprema Corte de Justicia.

ART. 67.- Corresponde exclusivamente a la Suprema Corte de Justicia, sin perjuicio de


las demás atribuciones que le confiere la ley:

1. Conocer en única instancia de las causas penales seguidas al Presidente y al


Vicepresidente de la República, a los Senadores, Diputados, Secretarios de Estado,
Subsecretarios de Estado, Jueces de la Suprema Corte de Justicia, Procurador General
de la República, Jueces y Procuradores Generales de las Cortes de Apelación,
Abogado del Estado ante el Tribunal de Tierras, Jueces del Tribunal Superior de Tierras,
a los miembros del Cuerpo Diplomático, de la Junta Central Electoral y de la Cámara
de Cuentas y los Jueces del Tribunal Contencioso Tributario; y de la constitucionalidad
de las leyes, a instancias del Poder Ejecutivo, de uno de los Presidentes de las
Cámaras del Congreso Nacional o de parte interesada.

215
2. Conocer de los recursos de casación de conformidad con la ley.

3. Conocer, en último recurso de las causas cuyo conocimiento en primera instancia


competa a las Cortes de Apelación.

4. Elegir los Jueces de las Cortes de Apelación, del Tribunal de Tierras, de los Juzgados
de Primera Instancia, los Jueces de Instrucción, los Jueces de Paz y sus suplentes, los
Jueces del Tribunal Contencioso Tributario y los Jueces de cualesquier otros tribunales
del orden judicial creados por la ley, de conformidad a lo establecido en la Ley de
Carrera Judicial.

5. Ejercer la más alta autoridad disciplinaria sobre todos los miembros del Poder
Judicial, pudiendo imponer hasta la suspensión o destitución en la forma que determine
la ley.

6. Trasladar provisional o definitivamente, de una jurisdicción a otra, cuando lo juzgue


útil, los Jueces de las Cortes de Apelación, los Jueces de Primera Instancia, los Jueces
de Jurisdicción Original del Tribunal de Tierras, los Jueces de Instrucción, los Jueces de
Paz y los demás jueces de los tribunales que fueren creados por la ley.

7. Crear los cargos administrativos que sean necesarios para que el Poder Judicial
pueda cumplir cabalmente las atribuciones que le confiere esta Constitución y las leyes.

8. Nombrar todos los funcionarios y empleados que dependan del Poder Judicial.

9. Fijar los sueldos y demás remuneraciones de los jueces y del personal administrati-
vo perteneciente al Poder Judicial.

SECCION III
DE LAS CORTES DE APELACION
ART. 68.- Habrá, por lo menos, nueve Cortes de Apelación para toda la República. El
número de jueces que deben componerlas, así como los distritos judiciales que a cada
Corte correspondan, se determinarán por la ley.

Párrafo I. Al elegir los Jueces de las Cortes de Apelación, la Suprema Corte de Justicia
dispondrá cuál de ellos deberá ocupar la Presidencia y designará un primero y segun-
do sustitutos para reemplazar al Presidente en caso de falta o impedimento.

Párrafo II. En caso de cesación de un juez investido con una de las calidades arriba

216
expresadas, la Suprema Corte de Justicia elegirá un nuevo juez con la misma calidad
o atribuirá ésta a otro de los jueces.

ART. 69.- Para ser juez de una Corte de Apelación se requiere:


1. Ser dominicano.
2. Hallarse en el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos.
3. Ser licenciado o doctor en Derecho.
4. Haber ejercido durante cuatro años la profesión de abogado, o haber desempeñado
por igual tiempo, las funciones de Juez de Primera Instancia, de representantes del
Ministerio Público ante los tribunales de Juez de Jurisdicción Original del Tribunal de
Tierras. Los períodos en que se hubiesen ejercido la abogacía y las funciones judiciales
podrán acumularse.

ART. 70.- El Ministerio Público está representado en cada Corte de Apelación por un
Procurador General, o por los sustitutos que la ley pueda crearle, todos los cuales
deberán reunir las mismas condiciones que los jueces de esas Cortes.

ART. 71.- Son atribuciones de las Cortes de Apelación:


1. Conocer de las apelaciones de las sentencias dictadas por los Juzgados de Primera
Instancia.
2. Conocer en primera instancia de las causas penales seguidas a los Jueces de
Primera Instancia, Jueces de Jurisdicción Original del Tribunal de Tierras, Jueces de
Instrucción, Procuradores Fiscales y Gobernadores provinciales.
3. Conocer de los demás asuntos que determinen las leyes.

SECCION IV
DEL TRIBUNAL DE TIERRAS
ART. 72.- Las atribuciones del Tribunal de Tierras estarán determinadas por la ley.

Párrafo.- Para ser Presidente o Juez del Tribunal Superior de Tierras se requieren las
mismas condiciones que para ser Juez de una Corte de Apelación, y para desempeñar
el cargo de Juez de Jurisdicción Original, las mismas condiciones que para ser Juez de
Primera Instancia.

SECCION V
DE LOS JUZGADOS DE PRIMERA INSTANCIA
ART. 73.- En cada distrito judicial habrá un Juzgado de Primera Instancia, con las
atribuciones que le confiere la ley.

217
Párrafo.- La ley determinará el número de los distritos judiciales, el número de los
Jueces de que deben componerse los Juzgados de Primera Instancia, así como el
número de cámaras en que éstos puedan dividirse.

ART. 74.- Para ser Juez de Primera Instancia se requiere ser dominicano, hallarse en
el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos, ser licenciado o doctor en Derecho,
y haber ejercido la profesión de abogado durante dos años o haber desempeñado por
igual tiempo las funciones de Juez de Paz o de Fiscalizador.

ART. 75.- Para ser Procurador Fiscal o Juez de Instrucción se requieren las mismas
condiciones exigidas para ser Juez de Primera Instancia.

SECCION VI
DE LOS JUZGADOS DE PAZ
ART. 76.- En el Distrito Nacional y en cada municipio habrá los Juzgados de Paz que
fueren necesarios de acuerdo con la ley.

ART. 77.- Para ser Juez de Paz o Fiscalizador o Suplente de uno u otro, se requiere ser
dominicano, ser abogado y estar en el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos.
Tendrán las atribuciones que determine la ley.
No será necesaria la condición de abogado para desempeñar las antedichas funciones
en los municipios donde no sea posible elegir o designar abogados para las mismas,
excepto en el Distrito Nacional y en los municipios cabeceras de provincias donde estas
funciones deberán ser desempeñadas por abogados.

TITULO VII
DE LA CAMARA DE CUENTAS

ART. 78.- Habrá una Cámara de Cuentas permanente compuesta de cinco miembros
por lo menos, elegidos por el Senado de las ternas que le presente el Poder Ejecutivo.
Párrafo.- La Cámara de Cuentas tendrá carácter principalmente técnico.

ART. 79.- Sus atribuciones serán, además de las que le confiere la Ley:
1. Examinar las cuentas generales y particulares de la República.
2. Presentar al Congreso en la primera legislatura ordinaria de cada año el informe
respecto de las cuentas del año anterior.

ART. 80.- Los miembros de la Cámara de Cuentas durarán cuatro años en sus funciones.

ART. 81.- Para ser miembro de la Cámara de Cuentas se requiere ser dominicano en
el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos, haber cumplido la edad de 25 años

218
y ser doctor o licenciado en Derecho, licenciado en Finanzas, o Contador Público
Autorizado. La ley determinará las demás condiciones para ser miembro de dicho
organismo.

TITULO VIII
DEL DISTRITO NACIONAL Y DE LOS MUNICIPIOS

ART. 82.- El Gobierno del Distrito Nacional y el de los municipios estarán cada uno a
cargo de un ayuntamiento, cuyos regidores, así como sus suplentes, en el número que
será determinado por la ley proporcionalmente al de habitantes, sin que en ningún caso
puedan ser menos de cinco, serán elegidos, al igual que el Síndico del Distrito Nacional
y de los Síndicos Municipales y sus suplentes, por el pueblo de dicho Distrito y de los
municipios, respectivamente, cada cuatro años, en la forma que determinen la
Constitución y las leyes, mediante candidaturas que podrán ser propuestas por partidos
políticos o por agrupaciones políticas regionales, provinciales o municipales.

ART. 83.- Los ayuntamientos así como los Síndicos, son independientes en el ejercicio
de sus funciones, con las restricciones y limitaciones que establezcan la Constitución y
las leyes, las cuales determinarán sus atribuciones, facultades y deberes.

ART. 84.- La ley determinará las condiciones para ejercer los cargos indicados en los
Artículos 82 y 83. Los extranjeros mayores de edad podrán desempeñar dichos cargos
en las condiciones que prescriba la ley, siempre que tengan residencia de más de 10
años en la jurisdicción correspondiente.

ART. 85.- Tanto en la formulación como en la ejecución de sus presupuestos, los ayun-
tamientos estarán obligados a mantener las apropiaciones y las erogaciones desti-
nadas a cada clase de atenciones y servicios. Los ayuntamientos podrán, con la
aprobación que la ley requiera, establecer arbitrios, siempre que éstos no colidan con
los impuestos nacionales, con el comercio intermunicipal o de exportación, ni con la
Constitución o las leyes.

TITULO IX
DEL REGIMEN DE LAS PROVINCIAS

ART. 86.- Habrá en cada provincia un Gobernador Civil, designado por el Poder
Ejecutivo.

Párrafo.- Para ser Gobernador se requiere ser dominicano, mayor de veinticinco años
de edad y estar en el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos.

219
ART. 87.- La organización y régimen de las provincias, así como las atribuciones y
deberes de los Gobernadores Civiles, serán determinados por la ley.

TITULO X
DE LAS ASAMBLEAS ELECTORALES

ART. 88.- Es obligatorio para todos los ciudadanos ejercer el sufragio.


El voto será personal, libre y secreto.
No podrán votar:
1. Los que hayan perdido los derechos de ciudadanía y aquellos a quienes se les hayan
suspendido tales derechos, por virtud de los Artículos 14 y 15 de esta Constitución.
2. Los pertenecientes a las fuerzas armadas y cuerpos de policía.

ART. 89.- Las Asambleas Electorales se reunirán de pleno derecho el 16 de mayo de cada
cuatro años para elegir el Presidente y Vicepresidente de la República; asimismo para ele-
gir los demás funcionarios electivos, mediando dos años entre ambas elecciones. En los
casos de convocatoria extraordinaria, se reunirán a más tardar sesenta días después de
la publicación de la ley de convocatoria.

ART. 90.- Corresponde a las Asambleas Electorales elegir al Presidente y al


Vicepresidente de la República, los Senadores y los Diputados, los Regidores de los
Ayuntamientos y sus suplentes, el Síndico del Distrito Nacional y los Síndicos Municipales
y sus suplentes, así como cualquier otro funcionario que se determine por la ley.

Párrafo.- Cuando en las elecciones celebradas para elegir al Presidente y Vicepresidente


de la República, ninguna de las candidaturas obtenga la mayoría absoluta de los votos váli-
dos emitidos, se efectuará una segunda elección cuarenta y cinco días después de cele-
brada la primera. En esta última elección participarán únicamente las dos candidaturas que
hayan obtenido mayor número de votos en la primera elección.

ART. 91.- Las Elecciones se harán según las normas que señale la ley, por voto direc-
to y secreto, y con representación de las minorías cuando haya de elegirse dos o más
candidatos.

ART. 92.- Las elecciones serán dirigidas por una Junta Central Electoral y por juntas
dependientes de ésta, las cuales tienen facultad para juzgar y reglamentar de acuerdo
con la ley.

Párrafo.- Para los fines de este artículo, la Junta Central Electoral asumirá la dirección
y el mando de la fuerza pública en los lugares en donde dichas votaciones se verifiquen.

220
TITULO XI
DE LAS FUERZAS ARMADAS

ART. 93.- Las Fuerzas Armadas son esencialmente obedientes y apolíticas y no tienen,
en ningún caso, facultad para deliberar. El objeto de su creación es defender la inde-
pendencia e integridad de la República, mantener el orden público y sostener la
Constitución y las leyes. Podrán intervenir, cuando así lo solicite el Poder Ejecutivo, en
programas de acción cívica y en planes destinados a promover el desarrollo social y
económico del país.

ART. 94.- Las condiciones para que un ciudadano pueda ser miembro de las Fuerzas
Armadas están contenidas en la ley de su creación.

TITULO XII
DISPOSICIONES GENERALES

ART. 95.- La bandera nacional se compone de los colores azul ultramar y rojo bermellón,
en cuarteles alternados, colocados de tal modo que el azul quede hacia la parte superior
del asta, separados por una cruz blanca del ancho de la mitad de la altura de un cuartel
y que lleve en el centro el escudo de armas de la República. La bandera mercante es la
misma que la nacional sin escudo.

ART. 96.- El escudo de armas de la República tendrá los mismos colores de la bandera
nacional dispuestos en igual forma. Llevará en el centro el libro de los Evangelios, abier-
to, con una cruz encima surgiendo ambos entre un trofeo integrado por dos lanzas y
cuatro banderas nacionales, sin escudo, dispuestas a ambos lados; llevará un ramo de
laurel del lado izquierdo y uno de palma al lado derecho; estará coronado por una cinta
azul ultramar en la cual se leerá el lema: Dios, Patria y Libertad, y en la base habrá otra
cinta de color rojo bermellón con las palabras: República Dominicana. La forma del
escudo nacional será de un cuadrilongo, con los ángulos superiores salientes y los infe-
riores redondeados, el centro de cuya base terminará en punta, y estará dispuesto en
forma tal que si se traza una línea horizontal que una las dos verticales del cuadrilongo
desde donde comienzan los ángulos inferiores, resulte un cuadrado perfecto.

Párrafo.- La ley reglamentará el uso y dimensiones de la bandera y del escudo nacional.

ART. 97.- El Himno Nacional es la composición musical consagrada por la Ley Nº 700,
de fecha 30 de mayo de 1934 y es invariable, único y eterno.

ART. 98.- Los días 27 de febrero y 16 de agosto, aniversarios de la Independencia y la


Restauración de la República, respectivamente, son de Fiesta Nacional.

221
ART. 99.- Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos. Toda decisión
acordada por la requisición de la fuerza armada es nula.

ART. 100.- La República condena todo privilegio y toda situación que tienda a quebran-
tar la igualdad de todos los dominicanos, entre los cuales no deben contar otras diferen-
cias que las que resulten de los talentos o de las virtudes y en consecuencia, ninguna
entidad de la República podrá conceder títulos de nobleza ni distinciones hereditarias.

ART. 101.- Toda la riqueza artística e histórica del país, sea quien fuere su dueño, for-
mará parte del patrimonio cultural de la Nación y estará bajo la salvaguarda del Estado.
La ley establecerá cuando sea oportuno para su conservación y defensa.

ART. 102.- Será sancionado con las penas que la ley determine, todo aquel que, para
su provecho personal, substraiga fondos públicos o prevaleciéndose de sus posiciones
dentro de los organismos del Estado, sus dependencias o instituciones autónomas,
obtenga provechos económicos. Serán igualmente sancionadas las personas que
hayan proporcionado ventajas a sus asociados, familiares, allegados, amigos o rela-
cionados. Nadie podrá ser penalmente responsable por el hecho de otro ni en estos
casos ni en cualquier otro.

ART. 103.- Los yacimientos mineros pertenecen al Estado y solo podrán ser explotados
por particulares en virtud de las concesiones o los contratos que se otorguen en las
condiciones que determine la ley.

ART. 104.- Es libre la organización de partidos y asociaciones políticas de acuerdo con


la ley, siempre que sus tendencias se conformen a los principios establecidos en esta
Constitución.

ART. 105.- Sin perjuicio de lo dispuesto por el Artículo 23, Inciso 5, de esta Constitución,
el Presidente y Vicepresidente de la República electos o en funciones no podrán ser pri-
vados de su libertad antes o durante el período de su ejercicio.

ART. 106.- La persona designada para ejercer una función pública deberá prestar jura-
mento de respetar la Constitución y las leyes, y de desempeñar fielmente su cometido.
Este juramento se prestará ante cualquier funcionario u oficial público.

ART. 107.- El ejercicio de todos los funcionarios electivos, sea cual fuere la fecha de su elección,
terminará el 16 de agosto de cada cuatro años, fecha en que se inicia el correspondiente perío-
do constitucional.

Párrafo I. Cuando un funcionario electivo cualquiera cese en el ejercicio del cargo por

222
muerte, renuncia, destitución, inhabilitación u otra causa, el que lo sustituya per-
manecerá en el ejercicio hasta completar el período.

Párrafo II. Una vez vencido el período para el cual fueron designados los Miembros de
la Cámara de Cuentas y el Presidente y demás miembros de la Junta Central Electoral,
permanecerán en sus cargos hasta que el Senado haga las nuevas designaciones para
el período que se inicia.

ART. 108.- Ninguna función o cargo público a que se refieren esta Constitución y las
leyes, serán incompatibles con cargos honoríficos y los docentes, sin perjuicio del
Artículo 18.

ART. 109.- La justicia se administrará gratuitamente en todo el territorio de la República.

ART. 110.- No se reconocerá ninguna exención, ni se otorgará ninguna exoneración,


reducción o limitación de impuestos, contribuciones o derechos fiscales o municipales,
en beneficio de particulares, sino por virtud de la ley. Sin embargo, los particulares
pueden adquirir, mediante concesiones que autorice la ley, o mediante contratos que
apruebe el Congreso Nacional, el derecho irrevocable de beneficiarse, por todo el tiem-
po que estipule la concesión o el contrato, y cumpliendo con las obligaciones que la una
y el otro les impongan, de exenciones, exoneraciones, reducciones o limitaciones de
impuestos, contribuciones o derechos fiscales o municipales incidentes en determi-
nadas obras o empresas de utilidad pública o en determinadas obras o empresas hacia
las que convenga atraer, para el fomento de la economía nacional, o para cualquier otro
objeto de interés social, la inversión de nuevos capitales.

ART. 111.- La unidad monetaria nacional es el peso oro.


Párrafo I. Sólo tendrán circulación legal y fuerza liberatoria los billetes emitidos por una
entidad emisora única y autónoma, cuyo capital sea de la propiedad del Estado, siem-
pre que estén totalmente respaldados por reservas en oro y por otros valores reales y
efectivos, en las proporciones y condiciones que señale la ley y bajo la garantía ilimita-
da del Estado.

Párrafo II. Las monedas metálicas serán emitidas a nombre del Estado por mediación
de la misma entidad emisora, y se pondrán en circulación sólo en reemplazo de un valor
equivalente de billetes. La fuerza liberatoria de las monedas metálicas en curso y de las
que se emitieren en lo adelante será determinada por la ley.

Párrafo III. La regulación del sistema monetario y bancario de la Nación corresponderá


a la entidad emisora, cuyo órgano superior será una Junta Monetaria, compuesta de
miembros que serán designados y sólo podrán ser removidos de acuerdo con la ley y

223
responderán del fiel cumplimiento de sus funciones de conformidad con las normas
establecidas en la misma.

Párrafo IV. Queda prohibida la emisión o la circulación de papel moneda, así como de
cualquier otro signo monetario no autorizado por esta Constitución, ya sea por el Estado
o por cualquier otra persona o entidad pública o privada.

ART. 112.- Toda modificación en el régimen legal de la moneda o de la banca requerirá


el apoyo de los dos tercios de la totalidad de los miembros de una y otra Cámara, a
menos que haya sido iniciada por el Poder Ejecutivo a propuesta de la Junta Monetaria
o con el voto favorable de ésta.

ART. 113.- Ninguna erogación de fondos públicos será válida, si no estuviere autoriza-
da por la ley y ordenada por funcionario competente.

ART. 114.- Anualmente, en el mes de abril, se publicará la cuenta general de los ingre-
sos y egresos de la República hechos en el año anterior.

ART. 115.- La Ley de Gastos Públicos se dividirá en capítulos que correspondan a los
diferentes ramos de la administración y no podrán trasladarse sumas de un capítulo a
otro ni de una partida presupuestaria a otra, sino en virtud de una ley. Esta ley, cuando
no sea iniciada por el Poder Ejecutivo, deberá tener el voto de las dos terceras partes
de la totalidad de los miembros de cada Cámara.

Párrafo I. No tendrá efecto ni validez ninguna ley que ordene o autorice un pago o
engendre una obligación pecuniaria a cargo del Estado, sino cuando esa misma ley
cree fondos especiales para su ejecución o disponga que el pago se haga de las
entradas calculadas del año, y de éstas quede en el momento de la publicación de la
ley una proporción disponible suficiente para hacerlo.

Párrafo II. El Congreso no podrá votar válidamente ninguna erogación, a menos que esté
incluida en el proyecto de Ley de Gastos Públicos sometido por el Poder Ejecutivo, en
virtud del Artículo 55 de esta Constitución, o que sea solicitada por el Poder Ejecutivo
después de haber enviado dicho proyecto, sino en el caso de que la ley que ordene esa
erogación haya sido apoyada por las dos terceras partes de la totalidad de los miembros
de cada Cámara; y todo sin derogación de la regla general establecida en el párrafo
primero del presente artículo.

Párrafo III. El Congreso no podrá modificar las partidas que figuren en los proyectos de
ley que eroguen fondos o en la Ley de Gastos Públicos sometidos por el Poder
Ejecutivo, sino con el voto de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros de

224
cada Cámara; y de acuerdo con las disposiciones contenidas en el párrafo primero de
este artículo. El Congreso podrá, sin embargo, modificar las referidas partidas con la
mayoría ordinaria cuando sea a iniciativa del Poder Ejecutivo.
Párrafo IV. Cuando por cualquier circunstancia el Congreso cierre la legislatura sin
haber votado el presupuesto de Ingresos y Ley de Gastos Públicos, continuará rigien-
do la Ley de Gastos Públicos del año anterior.

Párrafo V. Cuando el Congreso esté en receso, el Poder Ejecutivo podrá disponer por
medio de decreto los traslados o transferencias de sumas dentro de la Ley de Gastos
Públicos que exijan las necesidades urgentes del servicio administrativo, así como las
creaciones o supresiones de cargos administrativos o servicios públicos que afecten
aquella ley, con la obligación de someter al Congreso en la próxima legislatura, para su
aprobación, las referidas disposiciones. Podrá, asimismo, en el caso previsto por este
párrafo, del mismo modo, erogar los fondos necesarios para atender gastos de la
administración pública, dando cuenta al Congreso cuando éste se reúna.

TITULO XIII
DE LAS REFORMAS CONSTITUCIONALES

ART. 116.- Esta Constitución podrá ser reformada si la proposición de reforma se pre-
senta en el Congreso Nacional con el apoyo de la tercera parte de los miembros de una
u otra Cámara, o si es sometida por el Poder Ejecutivo.

ART. 117.- La necesidad de la reforma se declarará por una ley. Esta ley, que no podrá
ser observada por el Poder Ejecutivo, ordenará la reunión de la Asamblea Nacional,
determinará el objeto de la reforma e indicará los artículos de la Constitución sobre los
cuales versará.

ART. 118.- Para resolver acerca de las reformas propuestas, la Asamblea Nacional se
reunirá dentro de los quince días siguientes a la publicación de la ley que declare la
necesidad de la reforma, con la presencia de más de la mitad de los miembros de cada
una de las Cámaras. Una vez votadas y proclamadas las reformas por la Asamblea
Nacional, la Constitución será publicada íntegramente con los textos reformados.

Por excepción de lo dispuesto en el Artículo 27, las decisiones se tomarán en este caso,
por la mayoría de las dos terceras partes de los votos.

ART. 119.- Ninguna reforma podrá versar sobre la forma de Gobierno, que deberá ser
siempre civil, republicano, democrático y representativo.

225
ART. 120.- La reforma de la Constitución sólo podrá hacerse en la forma que indica ella
misma, y no podrá jamás ser suspendida ni anulada por ningún poder ni autoridad ni
tampoco por aclamaciones populares.

Dada y Proclamada en la ciudad de Santo Domingo de Guzmán, Capital de la


República Dominicana, en el Palacio del Congreso Nacional, sito en el Centro de los
Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo, hoy día veinticinco (25) del mes de julio
del año dos mil dos (2002); años 159 de la Independencia y 139 de la Restauración.

226
Ley No. 224
Sobre Régimen
Penitenciario

227
228
Ley No. 224 Sobre Régimen Penitenciario.
G.O. 9640

CONSIDERANDO: Que el establecimiento de un "Sistema Penitenciario" en la


República Dominicana, inspirado en los conceptos modernos de la penología, y que al
mismo tiempo, se adapte a las posibilidades materiales y humanas del país, exige,
antes que nada, de la elaboración de una ley básica que comprenda todas aquellas nor-
mas y conceptos orientadores de la política aplicable en esta materia;

CONSIDERANDO: Que esta ley debe contener principios generales que puedan ser
desarrollados a través de reglamentos, para su correcta aplicación;

HA DADO LA SIGUIENTE LEY:


CAPÍTULO I
Artículo 1.- Los establecimientos penales se clasifican en penitenciarías, cárceles, pre-
sidios e institutos especiales.

En las penitenciarías cumplirán sus condenas los reclusos sujetos a penas de privación
de libertad superiores a dos años; en los presidios lo harán los condenados a penas
inferiores a dos años; en las cárceles permanecerán los reclusos mientras dure su
prisión preventiva.

Institutos especiales son aquellos donde son recluidos condenados con características
especiales, tales como: enfermos mentales, reclusos primarios o que se encuentren
dentro del período de prueba. Podrán ser establecimientos abiertos o granjas agrícolas.

El Poder Ejecutivo determinará los lugares en que existan establecimientos de una y


otra clase, pero en cada Distrito Judicial existirá necesariamente una cárcel.

Cuando en la localidad no existieren construcciones separadas, en un mismo edificio


podrán ser alojados reclusos que debieren estar internados en penitenciarías, presidios
y cárcel, debidamente clasificados.

Artículo 2.- La ejecución de las penas privativas de libertad tiene por objeto, fundamen-
talmente, la protección social y la readaptación del condenado, a fin de restituirlo a la
sociedad con voluntad y capacidad para respetar la ley. El régimen penitenciario deberá
usar, de acuerdo con las características de cada caso, el tratamiento educativo y asisten-
cial de que pueda disponer, de conformidad a los progresos científicos que se realizan en
la materia.

229
Artículo 3.- Recluso es toda persona que se encuentre privada de libertad, en virtud de orden
emanada de autoridad judicial competente e internada en alguno de los establecimientos a
que se refiere el artículo 1.

Artículo 4.- Las normas de la presente ley y los reglamentos correspondientes se apli-
carán a los reclusos sin que pueda hacerse discriminaciones o establecerse diferencias
de tratamiento fundadas en prejuicios de raza, color, religión, nacionalidad, clase social
y opinión política del interno.

Artículo 5.- Los reclusos no podrán ser objeto de torturas, maltratos, vejaciones o humilla-
ciones de ninguna especie. Solamente podrán usarse medidas de seguridad en los casos
que esta misma ley contemple.

El o los miembros del penal que ordenen o realicen tales excesos serán sancionados
con suspensión de su empleo, sin disfrute de sueldo hasta por treinta días, sin perjuicio
de la responsabilidad penal que le correspondiere. En caso de reincidencia serán san-
cionados con la destitución.

Los reclusos deben obediencia y respeto a todos los funcionarios del establecimiento,
y ejecutarán las órdenes que ellos reciban, sin la más mínima objeción. Podrán, sin
embargo interponer sus quejas, ante el Alcaide o quien haga sus veces, de acuerdo con
lo dispuesto en el artículo 34 de la presente ley cuando consideren que han sido vícti-
mas de una arbitrariedad. En caso de no ser atendida su queja, tendrán derecho a pre-
sentarla ante la Dirección General de Prisiones, que por esta ley se crea.

CAPÍTULO II
DIRECCIÓN GENERAL DE PRISIONES

Artículo 6.- Se crea la Dirección General de Prisiones como un organismo central depen-
diente de la Procuraduría General de la República Dominicana, y bajo cuya dirección y
control estarán todos los establecimientos penales del país.

Artículo 7.- La Dirección General de Prisiones tendrá a su cargo, de manera principal,


la atención de los reclusos y elementos antisociales que la ley designe, con miras a
obtener su readaptación, eliminar o disminuir su peligrosidad y atender sus necesi-
dades de orden moral o material, en coordinación con otros servicios afines, sean éstos
de carácter publico o privado.

Artículo 8.- Para la consecución de los fines expuestos en esta ley, la Dirección General
de Prisiones velará por la fiel ejecución y cumplimiento de todas las leyes y reglamen-
tos relativos al servicio de prisiones, cuyas normas, postulados y principios constituyen

230
los medios más eficaces para lograr la rehabilitación social de los reclusos y la base del
sistema penitenciario dominicano.

Artículo 9.- La Dirección General de Prisiones queda organizada como un servicio de


bienestar, asistencia y readaptación social y estará a cargo de un Director General que
tendrá fundamentalmente las funciones siguientes:

a) Dirigir y supervigilar la marcha administrativa, técnica y orgánica del servicio;


b) Proponer proyectos de reglamentos para el servicio y dictar las instrucciones para
la correcta y cabal aplicación de las disposiciones legales y reglamentarias;
c) Destinar, trasladar y suspender a los empleados y funcionarios del servicio, a los car-
gos que corresponda, de acuerdo con las disposiciones legales y reglamentarias;
d) Aplicar al personal de vigilancia las medidas disciplinarias que determine el
reglamento;
e) Disponer el traslado de los reclusos a su permanencia en los establecimientos
penitenciarios y de readaptación; y
f) Ejecutar las demás funciones que se le fijen por ley o reglamento.

Párrafo.- Además del Director General, integran la Dirección General de Prisiones, en


principio, los siguientes departamentos:

a) Departamento de Secretaría y Administración;


b) Jurídico;
c) De Inspección;
d) De Personal;
e) De Vigilancia y Tratamiento Penitenciario;
f) De Contabilidad y Control;
g) Industrial;
h) Educacional;
i) De Criminología;
j) Sanitario;
k) De Bienestar y Asistencia Social;
l) De Menores;
m) De Mujeres;
n) De control para los condenados que gocen del beneficio del Perdón Condicional,
para los reclusos en libertad condicional y de asistencia post-penitenciaria.

El reglamento que se dictará para la aplicación de la presente ley determinará las atribu-
ciones de cada departamento e indicará las secciones y sueldos de los funcionarios y
empleados que sirvan a la Dirección General de Prisiones, se consignará anualmente en
la ley de Gastos Públicos.

231
Artículo 10.- Mientras no se organice el Departamento de Vigilancia y Tratamiento
Penitenciario a que se refiere la letra e) del párrafo del artículo anterior, las funciones de
supervisión y custodia de los establecimientos y recintos carcelarios seguirán a cargo de
la Policía y Ejército Nacional. Los miembros de estas instituciones de servicios en los
establecimientos carcelarios, deberán atenerse a las leyes y reglamentos del servicio de
prisiones y estarán bajo la autoridad jerárquica del Director del establecimiento correspon-
diente, únicamente, mientras estén de servicio.

CAPÍTULO III
SEGREGACIÓN DE LOS RECLUSOS

Artículo 11.- Habrá establecimientos separados para hombres y mujeres. En aquellas


localidades en que esto no fuere posible, se habilitarán, en un mismo establecimiento,
secciones totalmente independientes, de tal modo que no pueda existir comunicación
alguna entre las clases de reclusos mencionados. Los establecimientos para menores
seguirán regidos por su ley especial.

Artículo 12.- Sin perjuicio de lo establecido en el artículo anterior, en los establecimien-


tos carcelarios deberá existir conveniente clasificación entre los reclusos mayores y
menores de 21 años de edad, y respecto de los pertenecientes a la primera clase, entre
los que hayan cometido delitos de sangre o que atenten contra el sexo, y los demás
delitos establecidos por el Código Penal y las leyes especiales.

Cuando las dependencias del establecimiento lo permitan, se procurará mayor sepa-


ración atendiendo a la naturaleza del delito, la edad y personalidad del recluso, la cuan-
tía de la pena y la reincidencia.

CAPÍTULO IV
PERIODOS PROGRESIVOS DEL REGIMEN PENITENCIARIO

Artículo 13.- El régimen penitenciario aplicable a los condenados por sentencias definiti-
vas, en aquellas penas que por su duración lo permitan, tendrá carácter progresivo y
contará de tres períodos fundamentales:
1) De observación; 2) de tratamiento; 3) de prueba;

Artículo 14.- Durante el período de observación que durará entre diez y treinta días se
mantendrá al recluso en dependencia separada del resto de la población penal que se
encuentre en otros períodos de tratamientos, y se efectuará el estudio de su personali-
dad, de su medio social y de sus antecedentes personales, para determinar la sección o
establecimiento a que deba ser destinado y la naturaleza del tratamiento que sea con-
veniente aplicarle.

232
Artículo 15.- Durante el período de tratamiento se intentará la rehabilitación del recluso,
mediante la instrucción, el trabajo, la asistencia espiritual, la disciplina, la práctica de ejer-
cicios y de sanos pasatiempos y demás métodos que la naturaleza del caso aconseje.

Artículo 16.- El período de prueba comenzará a aplicarse de la manera siguiente: Para


aquellos condenados hasta 5 años después del cumplimiento de un tercio de la pena;
para los condenados a más de 5 años después de un cuarto de la pena; en situaciones
especiales se podrá proponer la puesta en prueba de algún recluso que no caiga den-
tro de estas disposiciones, en cuyo caso la decisión quedará a cargo de la Comisión de
Vigilancia, Evaluación y Sanción creada por esta ley.

Párrafo.- En todos los casos, cuando la pena es superior a 5 años el período de prue-
ba no podrá ser menor a 20 meses.

Artículo 17.- Serán consideradas como medidas de prueba del recluso:

a) El permiso de salidas del establecimiento por el tiempo que rigen los reglamentos;
b) El alojamiento en instituciones especiales;
c) La concesión de su libertad condicional.

Artículo 18.- Las salidas fuera del establecimiento podrán concederse después que
haya cumplido por lo menos un tercio de su pena, bajo la palabra de honor del recluso,
con la compañía de un funcionario de vigilancia no uniformado, o confiado a la custo-
dia de alguna persona que merezca confianza.

Artículo 19.- Son finalidades primordiales de los permisos de salida del recluso: el afian-
zamiento de los vínculos familiares y sociales, la búsqueda de trabajo, y el alojamiento
y documentación personal, y como etapa de preparación sicológica para su futura vida
en libertad.

COMISION DE VIGILANCIA, EVALUACION Y SANCION

Artículo 20.- En las penitenciarías, presidios, cárceles y centros abiertos funcionará una
comisión formada por el director del penal, el secretario, un psiquiatra, un visitador
social y cualquier otra persona que preste servicio en un departamento del penal,
quienes se reunirán una vez por mes y tratarán sobre el progreso, tratamiento,
adaptación, permisos y sanciones de los reclusos que se encuentren en el penal.

Podrá ser convocada una reunión que no sea en la fecha señalada cuando el caso lo
amerite.

233
Los miembros de la Comisión de Vigilancia, Evaluación y Sanción tienen voz y voto a
excepción del secretario, quien es el secretario del penal.

La comisión resolverá sobre el avance, retroceso, sanciones y permisos de los reclusos


sometidos a tratamiento.

Los pormenores de las reuniones se asentarán en dos libros de actas que se lleven al efecto.

Ante esta comisión pueden dirigirse los reclusos a realizar sus reclamos o solicitudes,
siempre y cuando no sean atendidos por el director del penal.

La comisión remitirá copia de las actas o resoluciones a la Dirección General de


Prisiones.

Esta misma comisión decidirá acerca de las quejas que pueda tener cualquier fun-
cionario o empleado del penal relacionada con el comportamiento de cualquier recluso.

Funcionará como Comisión de Apelación, la que estará formada por el Procurador General
de la República o su representante y el Director General de Prisiones, quienes tienen voz
y voto y estarán obligados a fallar el mismo día que se reúnan a conocer el caso.

Artículo 21.- Las salidas temporales de los reclusos serán concedidas por el director del
establecimiento, previa resolución motivada, dictada al efecto por la Comisión de
Vigilancia, Evaluación y Sanción a que se refiere el artículo anterior, y copia de la cual
será remitida al Procurador General de la República, al Procurador General de la Corte
de Apelación o Procurador Fiscal correspondiente, según el caso. Si el permiso se otor-
gare por enfermedad grave o muerte del cónyuge, padres o hijos del recluso, no será
necesaria la resolución.

Artículo 22- La resolución a que se refiere el artículo precedente contendrá:


a) Causas que originan la salida;

b) La fecha y duración de la salida;

c) El lugar o distancia máxima a que podrá trasladarse el recluso, y si hubiere de per-


noctar fuera, el lugar preciso; y

d) Las restricciones, prohibiciones o condiciones que se decida fijar a su libertad temporal.

234
CAPÍTULO V
HIGIENE

Artículo 23.- Las condiciones higiénicas de los establecimientos penitenciarios deberán


ajustarse a los principios y normas que fije la Secretaría de Estado de Salud Pública y
Asistencia Social, teniendo como finalidad la conservación y el mejoramiento de la
salud física y mental del recluso.

Artículo 24.- El aseo personal del recluso será obligatorio. Para tal objeto, los establecimien-
tos dispondrán de las instalaciones adecuadas y estarán provistos de los elementos indis-
pensables para su higienización.

CAPÍTULO VI
ALOJAMIENTO Y VESTIMENTA

Artículo 25.- Los reclusos se alojarán en celdas o dormitorios individuales o colectivos.


Cuando fueren de la segunda clase siempre lo harán en número impar, la dirección del
establecimiento efectuará la distribución de las celdas tomando en consideración lo dis-
puesto en el artículo 7.

Artículo 26.- El establecimiento proporcionará a los reclusos condenados vestimenta


uniforme. Las prendas no deberán ser en modo alguno degradantes ni humillantes.
Cuando, de acuerdo a las disposiciones de la presente ley, pueda el recluso salir del
establecimiento, usará sus ropas personales o la vestimenta apropiada que pueda pro-
porcionársele, si no las tuviere.

Artículo 27.- Se proporcionará a los reclusos camas individuales con ropa adecuada y limpia.

Artículo 28.- Los reclusos serán responsables personalmente del estado de conser-
vación e higiene de las vestimentas, ropas de cama y demás objetos que se le propor-
cione para su vida en reclusión.

CAPÍTULO VII
ALIMENTACIÓN Y RECREO

Artículo 29.- Todo recluso recibirá alimentación adecuada en cantidad y calidad, para el
mantenimiento de la salud. La prohibición de bebidas alcohólicas en los establecimien-
tos penales es absoluta.

235
Artículo 30.- Los reclusos deberán salir diariamente a patios o dependencias al aire libre
por un plazo no inferior a una hora. Durante dicho tiempo se procurará la ejecución de
ejercicios físicos o juegos y deportes apropiados a su edad.

La Dirección General de Prisiones elaborará anualmente un plan deportivo para ser


aplicable a todos los recintos carcelarios, de acuerdo a las posibilidades de cada penal.

CAPÍTULO VIII
CONSERVACIÓN Y DEPÓSITO DE ESPECIES PERSONALES

Artículo 31.- El dinero, los objetos de valor, ropas y demás especies que el recluso
posea a su ingreso, o que posteriormente recibiere, y que el reglamento no lo autorice
a retener, serán mantenidos en depósito, previo inventario. Se tomarán las medidas
adecuadas para su conservación en buen estado. Con la debida autorización podrá
disponer el recluso de las especies referidas precedentemente.

Párrafo.- Los efectos de que no haya dispuesto el recluso le serán devueltos a su regre-
so. De los depósitos, disposiciones y devoluciones se dejará constancia escrita.

Artículo 32.- A su ingreso a un establecimiento o sección todo recluso será debidamente


instruido acerca del régimen a que será sometido, el sistema disciplinario vigente, sus
derechos y obligaciones.

Artículo 33.- Se mantendrá debidamente informado a los reclusos de los acontecimientos


más importantes de la vida nacional e internacional mediante la circulación de periódicos,
revistas, libros, charlas, conferencias, programas de radio y televisión.

Párrafo.- Queda prohibido la circulación de impresos o la radiación de programas que


atenten contra la moral o las buenas costumbres.

CAPÍTULO IX
DERECHOS DE PETICIÓN

Artículo 34.- Todo recluso tendrá derecho a formular y dirigir peticiones y quejas a la
dirección del establecimiento o a las autoridades administrativas y judiciales, sin otra
limitación que la de proceder en términos respetuosos o convenientes.

236
CAPÍTULO X
VISITA Y CORRESPONDENCIA

Artículo 35.- Los reclusos podrán recibir, con la frecuencia que determinen los reglamen-
tos, visitas de sus parientes, abogados, curadores, amigos de buena reputación o de
personas representantes de organismos o instituciones oficiales o privadas que se
interesen por su protección y rehabilitación.

Artículo 36.- Cuando el establecimiento lo permita, podrán autorizarse visitas en depar-


tamentos privados.

Artículo 37.- Los reclusos podrán despachar y recibir correspondencia bajo la censura
que establezcan los reglamentos.

CAPÍTULO XI
EXPENDIO

Artículo 38.- En los establecimientos funcionarán centros de expendio atendidos por el


personal controlado por la dirección, en los que se ofrecerán a los reclusos aquellos pro-
ductos o especies que, por la naturaleza del tratamiento, autoricen los reglamentos. Las
adquisiciones se harán con fondos del Estado para vender a precio de costo. Se llevará
un control detallado del movimiento de fondos y especies. En ningún caso se permitirá
el funcionamiento de cantinas, pulperías, ventas o negocios en poder de los reclusos.

CAPÍTULO XII
JUEGOS DE AZAR

Artículo 39.- Quedan terminantemente prohibidos todos los juegos de azar y todas las
apuestas de dinero o especies en los juegos de destrezas física y metal.

CAPÍTULO XIII
INGRESO, EGRESO Y TRASLADO DE RECLUSOS

Artículo 40.- Sólo podrá darse entrada a una persona en calidad de recluso en los
establecimientos penales, en virtud de una orden emanada de autoridad judicial com-
petente, la que se registrará en el libro de ingreso correspondiente.

237
Artículo 41.- Serán causas de egreso del recluso, las siguientes:
1.- Cumplimiento de la condena;
2.- Libertad condicional;
3.- Indulto o amnistía;
4.- Salidas temporales; y
5.- Sentencia de descargo u orden de autoridad judicial competente.

En los casos de los números 2, 3, 4 y 5 se registrará el decreto, sentencia o resolución


en el libro correspondiente.

Artículo 42.- Los reclusos serán trasladados de un establecimiento a otro, o de una sección
a otra dentro de un mismo establecimiento, cuando así lo exigiere la extensión de la pena
o la naturaleza de tratamiento señalado en su caso.

Se dejará especial constancia de los traslados en ambos establecimientos o secciones


de establecimientos únicamente, y se remitirá conjuntamente con el recluso copia de
sus antecedentes penitenciarios.

Los traslados se efectuarán en virtud de orden firmada por el Director General de


Prisiones.

Artículo 43.- Los traslados de reclusos desde un establecimiento a otro, a los tribunales
de justicia, hospitales, o en los demás casos que autorice la ley, se harán en carros
celulares especialmente destinados para tal trabajo. En todo caso se sustraerá el reclu-
so de la curiosidad pública, estará exento de publicidad y el traslado se llevará a cabo
respetando la dignidad de su persona.

Artículo 44.- Del ingreso, traslado o egreso de un recluso se dará aviso a sus familiares,
o a la persona que señalare el recluso, con indicación de la fecha del suceso y el nom-
bre del establecimiento o sección del mismo.

CAPÍTULO XIV
DISCIPLINA

Artículo 45.- La infracción por parte de los reclusos de cualquiera de los preceptos de
la presente ley y de los reglamentos que para su conveniente ejecución se dictaren,
constituirá falta disciplinaria y será sancionada con las medidas que se establecen más
adelante.

Artículo 46.- Solamente podrán imponerse como sanciones las siguientes medidas dis-
ciplinarias:

238
a) Amonestación;
b) Privación de visitas o correspondencias hasta por 30 días;
c) Encierro en su celda o en celda de castigo hasta por 30 días;
d) Traslado temporal por no más de 60 días;
e) Privación de otros privilegios que determinen los reglamentos.

Artículo 47.- Corresponde exclusivamente al director del establecimiento la aplicación


de las medidas disciplinarias, lo que hará mediante resolución motivada tomando en
consideración la infracción cometida, la personalidad y los antecedentes del recluso.

Artículo 48.- Las medidas disciplinarias se aplicarán después de una investigación


sumaria de los hechos, efectuada por el director del establecimiento o por quien lo repre-
sente. En todo caso deberá oírse al recluso.

Artículo 49.- La comunicación de la medida se hará al recluso por el director o un repre-


sentante suyo, mediante la lectura de la resolución y de sus fundamentos, exhortándose-
le a reflexionar sobre su conducta.

Artículo 50.- Los reclusos sancionados con medidas de encierro no serán eximidos del
trabajo si éste pudiera ejecutarse dentro de la celda o dormitorio. Se les proporcionará
material de lectura adecuada y serán visitados diariamente por personal de la dirección
y cuando lo soliciten por el médico o capellán.

Si la salud física o mental del recluso se resiente por la aplicación de las medidas dis-
ciplinarias, éstas podrán ser suspendidas o atenuadas por el director, previo informe
médico.

Artículo 51.- En casos urgentes podrán imponerse a los reclusos medidas provisionales
de aislamiento por algún miembro del cuerpo de dirección, quien las comunicará en la
primera oportunidad al director del establecimiento para que resuelva lo que corresponde.

CAPÍTULOXV
CALIFICACIONES DE LOS RECLUSOS

Artículo 52.- Respecto de cada recluso se llevará una hoja de vida, en la que se ano-
tarán las medidas disciplinarias aplicadas a la calificación mensual, que merezca su
conducta y su grado de rehabilitación, expresados en una escala que comprenderá los
grados siguientes:
1.- Óptima;
2.- Muy buena;
3.- Buena;

239
4.- Regular;
5.- Menos que regular;
6.- Mala; y
7.- Pésima.

Artículo 53.- La calificación de conducta tendrá valor para la concesión de beneficios


tales como: recibir visitas con mayor frecuencia, prolongación de recreos, asistencia a
actividades deportivas, culturales o recreativas y demás prerrogativas que establezcan
los reglamentos.

Las calificaciones de conducta y de grado de rehabilitación servirán de antecedentes


para la concesión de beneficios tales como: salidas temporales, libertad condicional o
indulto y reducción de la pena de acuerdo con las regulaciones reglamentarias que se
dicten al efecto.

Artículo 54.- En cualquier momento podrá practicarse la revisión o allanamiento de la


persona del recluso o de su celda. La ejecución de esta operación se hará en tal forma
que no resulte dañino para sus pertenencias ni desmedro físico o moral para su per-
sona.

CAPÍTULO XVI
TRABAJO

Artículo 55.- El trabajo de los reclusos en los establecimientos carcelarios constituirá un


medio de tratamiento penitenciario y no se considerará como castigo adicional.

Artículo 56.- El trabajo penitenciario estará encaminado fundamentalmente a la rehabilitación


del recluso y en su planificación y administración se considerará dicha circunstancia y no el
beneficio pecuniario del Estado.

Artículo 57.- El trabajo será obligatorio para todo recluso condenado por sentencia
definitiva. Aquel que se negare a trabajar o voluntariamente lo hiciere en forma imper-
fecta será sancionado con alguna de las medidas disciplinarias mencionadas en la pre-
sente ley, sin que pueda obligársele coactivamente a trabajar.

En calificación del recluso se considerará pésima mientras dure su actitud, independien-


temente de que en otros aspectos observare buen comportamiento.

Artículo 58.- El Estado proporcionará trabajo apropiado a los reclusos, a fin de procu-
rarles una justa remuneración que les permita atender las necesidades de sus familias,
costear sus permanencias en el establecimiento y formar un fondo de reservas para sus

240
egresos; se les enseñará una profesión o labor que les permitan ganarse la vida deco-
rosamente en libertad, y formarse un hábito de disciplina y responsabilidad que sirva de
base a sus rehabilitaciones.

Artículo 59.- Los reclusos estarán obligados a prestarle al establecimiento aquellos ser-
vicios de carácter personal necesarios para su conservación y aseo, sin que deban
recibir remuneración por estas tareas, salvo en aquellos casos en que constituyan la
única actividad encomendada al recluso.

Artículo 60.- La Dirección General de Prisiones, con el informe del director del establecimien-
to respectivo, fijará el monto de las remuneraciones en los talleres penitenciarios, las que en
ningún caso podrán ser superiores a las que se perciban por trabajos de idéntica naturaleza
en la vida libre, ni inferiores a un 50% de las mismas.

Artículo 61.- Las remuneraciones que perciban los reclusos, sean éstas obtenidas en talleres
estatales, particulares o en trabajo por cuenta propia, se distribuirán en la siguiente forma:

a) Un 10% para la Dirección General de Prisiones a fin de contribuir a los gastos de


permanencia en el establecimiento;
b) Un 50% para la manutención de sus familiares o de las personas que determinen
los reclusos;
c) Un 30% para la formación de un fondo de reservas que se les entregará a sus egresos; y
d) Un 10% para el uso personal de los reclusos.

Artículo 62.- Cuando no hubiere familiares a quienes se deba ayuda por ley, o las per-
sonas a que se refiere la letra b) del artículo anterior, dicho porcentaje pasará al fondo
de reserva.

Artículo 63.- Durante su permanencia en el establecimiento y siempre que su califi-


cación en conducta hubiere sido buena, muy buena u óptima, los reclusos podrán
disponer hasta de un 30% del fondo de reserva mencionado en la letra c) para los fines
que señale el reglamento.

Artículo 64.- Los valores destinados a los fondos de reservas, con las deducciones
señaladas en el artículo anterior, deberán ser depositados en cuentas de ahorro en un
banco preferiblemente del Estado.

Los fondos de reservas serán inembargables y constituirán, para todos los efectos
legales, patrimonio de los reclusos, de que sólo podrán disponer cuando estén en liber-
tad condicional o definitiva, sin perjuicio de lo señalado en el artículo 63.

241
Artículo 65.- Podrá entregarse la concesión de talleres dentro de los establecimientos
penales a patronatos, personas naturales o jurídicas, cuando no fuere posible su insta-
lación y explotación por cuenta del Estado.

Artículo 66.- Podrá autorizarse el trabajo individual de los reclusos en su celda o en


departamento especialmente destinado al efecto, cuando así lo aconseje el tratamien-
to penitenciario o la carencia o insuficiencia de los talleres colectivos.

Artículo 67.- La organización y dirección del trabajo penitenciario estará a cargo del
Estado, y sus métodos, modalidades, jornadas de labor, medidas de higiene y seguri-
dad serán, en cuanto su naturaleza lo permita, los existentes en la vida libre.

CAPÍTULO XVII
INSTRUCCIÓN

Artículo 68.- La instrucción constituirá uno de los medios fundamentales en la rehabilitación


de los reclusos.

Se adoptarán las disposiciones de lugar para mejorar la instrucción de todos los reclu-
sos capaces de aprovecharla.

La instrucción de los analfabetos y de aquellos que no hayan alcanzado la instrucción


primaria será obligatoria.

Artículo 69.- La instrucción a los reclusos deberá coordinarse con el sistema de instrucción
pública, a fin de que al ser puestos en libertad puedan continuar su preparación.

Artículo 70.- La dirección del establecimiento podrá eximir de la asistencia a la escuela


a los reclusos que por su edad, salud mental o preparación cultural no les haya de resul-
tar provechosa.

Artículo 71.- Las escuelas funcionarán en locales especialmente destinados para ellas
y serán servidas por profesores titulados, quienes estarán bajo el control del director del
establecimiento.

Artículo 72.- En todo establecimiento penitenciario existirá una biblioteca adecuada al


número y categoría de reclusos que albergue. Se efectuará una prolija selección de mate-
rial de lectura y se instará a los reclusos a que se sirvan de la biblioteca lo más posible.

Artículo 73.- Constituirá especial preocupación de la dirección del establecimiento la

242
organización de cursos, charlas, conferencias y toda clase de actos culturales en los
establecimientos.

Artículo 74.- La asiduidad en la asistencia y la aplicación de los reclusos en las activi-


dades relacionadas con la instrucción constituirán importantes elementos para la califi-
cación de conducta.

CAPÍTULO XVIII
VIDA RELIGIOSA

Artículo 75.- Los reclusos tendrán derecho a comunicarse y mantener contacto con repre-
sentantes autorizados de su religión.

Artículo 76.- En la medida en que sea posible, se autorizará a todo recluso a cumplir los
preceptos de su religión, permitiéndole participar en los servicios religiosos organizados
en el establecimiento y tener en su poder libros piadosos y de instrucción religiosa. Toda
actividad religiosa por parte de los reclusos será absolutamente voluntaria.

CAPÍTULO XIX
ASISTENCIA SOCIAL

Artículo 77.- Corresponderá a los trabajadores sociales la asistencia y amparo del reclu-
so y de su familia, con el fin de reducir al mínimo los inconvenientes que representa
para éstos la reclusión en el aspecto económico social.

Artículo 78.- La dirección del establecimiento velará particularmente por el mantenimien-


to y el mejoramiento de las relaciones entre el recluso y su familia cuando éstas sean con-
venientes para ambas partes.

Artículo 79.- En caso de enfermedad grave o de muerte de alguno de los parientes del
recluso, el director del establecimiento podrá autorizarlo por escrito, para que concurra
junto al lecho o a los funerales.

CAPÍTULO XX
SANIDAD

Artículo 80.- En cada establecimiento penal existirá una enfermería dotada del equipo
adecuado para la atención médica y dental de los reclusos.
La dirección de la enfermería estará a cargo de un médico perteneciente al servicio peni-
tenciario, quien efectuará las visitas e inspecciones que requieren la salud de los reclusos.

243
Artículo 81.- Corresponde al médico la supervigilancia de la higiene general del
establecimiento y de los reclusos, el control de la calidad y poder nutritivo de la ali-
mentación y la información a la dirección de aquellas características o circunstancias
que deban influir en el tratamiento aplicable a los reclusos.

En cuanto fuere posible, el médico deberá tener conocimientos de siquiatría y crimi-


nología.

Artículo 82.- Cuando la naturaleza de la enfermedad o de la intervención quirúrgica que


deba practicarse lo aconsejen, podrá el médico autorizar la salida del recluso para su
internamiento en un hospital.

En estos casos, se adoptarán todas aquellas medidas necesarias para asegurar la per-
sona del recluso.

El enfermo permanecerá fuera del establecimiento penitenciario sólo por el tiempo


necesario para el tratamiento de su enfermedad.

Artículo 83.- Los reclusos alienados o los que padezcan enfermedades o anormali-
dades mentales graves deberán ser internados en el Hospital Psiquiátrico.

Artículo 84.- En los establecimientos para mujeres existirán instalaciones especiales


para la atención de las reclusas embarazadas, de las que acaban de dar a luz y de las
convalecientes. Se tratará por todos los medios de que el parto no se produzca en el
penal y competirá al administrador hacer uso de los trámites de lugar para que al redac-
tar el acta de nacimiento, no figure este acontecimiento.

Las reclusas podrán conservar sus hijos dentro del establecimiento por el tiempo estric-
tamente necesario y, para tal efecto, se habilitarán dependencias apropiadas para la
permanencia y alojamiento del niño.

Antes de que el recién nacido cumpla el primer año, se tratará por todos los medios de
que abandone el penal, permitiéndose su estancia en el solo caso de que se com-
pruebe que no existe persona alguna que pueda hacerse cargo de él.

Artículo 85.- La enfermedad grave o el fallecimiento del recluso será comunicado


inmediatamente a su familia, allegados o a la persona que él haya señalado previa-
mente. Tratándose de reclusos encausados, se hará también la comunicación al procu-
rador fiscal del Distrito Judicial correspondiente.

244
CAPÍTULO XXI
MEDIDAS DE SUJECIÓN

Artículo 86.- Se llaman medidas de sujeción aquellas que tienen por objeto asegurar la
persona del recluso, a fin de evitar su fuga, el daño de su persona o el de terceros. En
ningún caso podrán usarse las medidas de sujeción como castigo de los reclusos.

Artículo 87.- Las medidas de sujeción solo podrán emplearse por orden expresa del director
de quien lo reemplace y por el tiempo estrictamente necesario para el cumplimiento de sus
finalidades específicas.

Artículo 88.- Corresponde a la Dirección General de Prisiones determinar el tipo y mode-


lo de las esposas y demás medidas de sujeción cuyo empleo son permitidos.

Artículo 89.- El personal de vigilancia no podrá concurrir a la fuerza ni a la violencia en


el tratamiento de los reclusos, salvo que fueran estrictamente indispensables para evi-
tar una fuga, evasión o resistencia, violenta o pasiva, al incumplimiento de órdenes de
la autoridad.

Aun en los casos señalados precedentemente se evitará todo exceso y se sancionará


a los funcionarios que incurran en ellos con suspensiones de sus empleos por un tiem-
po determinado o su destitución, según la gravedad del caso.

CAPÍTULO XXII
RECLUSOS ENCAUSADOS

Artículo 90.- Los reclusos encausados o sujetos a prisión preventiva gozan de una pre-
sunción de inocencia y deberán ser tratados en consecuencia. En cuanto lo permita el
orden del establecimiento, los encausados podrán, si lo desean, alimentarse por su
propia cuenta, procurándose alimentos del exterior por conducto de la dirección, de su
familia o de sus amigos.

Artículo 91.- Se autorizará al preventivo para que si lo desea use sus propias prendas
de vestir y su ropa de cama, siempre que estén aseadas y decorosas.

Si el preventivo vistiere uniforme, éste será distinto que el de los reclusos condenados
por sentencia definitiva.

Artículo 92.- Se permitirá que los reclusos preventivos sean atendidos por su propio
médico o su dentista.

245
CAPÍTULO XXIII
ASISTENCIA POST PENITENCIARIA

Artículo 93.- Se presentará asistencia y protección moral y material a los reclusos egre-
sados, a fin de que puedan desarrollar normalmente su vida en libertad.
Cuando residieren en lugar distinto a aquel en que esté ubicado el establecimiento del
que egresan, se les proporcionarán los recursos indispensables para el traslado al lugar
de su residencia, si los reclusos no los tuvieren.

Artículo 94.- En las prisiones existirá un departamento especial encargado de la asis-


tencia de los reclusos liberados, al cual se le asignarán los fondos necesarios para su
funcionamiento. Corresponderá a este departamento una labor directiva y relacionada
respecto de los demás organismos que tengan finalidades análogas.

CAPÍTULO XXIV
PERSONAL PENITENCIARIO

Artículo 95.- Los establecimientos carcelarios estarán bajo la vigilancia y control de per-
sonal especializado e idóneo, capaz de cumplir la misión social que le impone la ley.
Los establecimientos destinados a reclusión de mujeres serán atendidos por personal
femenino de vigilancia.

Artículo 96.- Un reglamento establecerá el estatuto del personal penitenciario fijando su


naturaleza y condiciones.

Artículo 97.- Los directores de los establecimientos carcelarios se llamarán Alcaides y


serán los responsables en sus respectivos establecimientos de la aplicación de los pre-
ceptos de esta ley y de sus reglamentos.

Artículo 98.- El personal penitenciario no podrá exigir, cobrar ni percibir de los reclusos,
familiares o amigos, derechos, gratificaciones, dádivas o regalos de ninguna especie.
La infracción del presente artículo será sancionada con la pérdida inmediata del
empleo.

CAPÍTULO XXV
SISTEMA DE INSPECCION

Artículo 99.- El procurador fiscal del distrito judicial correspondiente deberá visitar una
vez al mes, por lo menos, los establecimientos penitenciarios.

En estas visitas oirá las quejas de los reclusos respecto de sus procesos o del trato que

246
se les diere en la prisión y se informará acerca del cumplimiento que dieren las autori-
dades penitenciarias de las leyes y reglamentos que rigen la vida en reclusión.

Dicho funcionamiento podrá hacer observaciones y presentar quejas verbalmente o por


escrito a los respectivos alcaides y, si el caso lo requiere, al Director General del Servicio
de Prisiones, quien tomará las providencias de lugar para corregir las irregularidades
denunciadas.

Artículo 100.- Corresponde al Procurador General de la República la supervigilancia


nacional de los servicios penitenciarios. Para tales efectos deberá por sí, o por interme-
dio de los representantes del ministerio público, efectuar por lo menos cada 30 días visi-
tas de inspección a los establecimientos carcelarios, incluyendo todas sus dependencias,
revisar sus libros, decretar allanamientos y practicar aquellas medidas de control que
estime necesarias. El Procurador General de la República en atención a las denuncias,
observaciones o sugerencias que le sean hechas, o en atención a las comprobaciones
que haga personalmente, dispondrá lo que fuere de lugar.

Artículo 101.- Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos precedentes, el Procurador


General de la República y los departamentos de la administración pública, según sus
atribuciones, podrán efectuar y ordenar por medio de funcionarios de jerarquía, conve-
nientemente especializados, las visitas de inspección que requiera la mejor adminis-
tración de los establecimientos penales.

CAPÍTULO XXVI
EDIFICACIONES CARCELARIAS

Artículo 102.- La proyección y construcción de edificios destinados a establecimientos


carcelarios se hará teniendo en cuenta, en la medida de lo posible, los programas y
especificaciones de la autoridad penitenciaria.

Artículo 103.- Los establecimientos deberán contar con las celdas, dormitorios, servi-
cios higiénicos, patios, comedores, talleres, lavanderías, bibliotecas, cocinas, enfer-
merías, capillas, bodegas, instalaciones de oficina y demás dependencias necesarias
para que los reclusos puedan llevar una vida digna y recibir el tratamiento adecuado
para su rehabilitación.

Artículo 104.- Cuando se usaren establecimientos antiguos que no cumplan con las
condiciones que exige la presente ley, se efectuarán las reparaciones y adaptaciones
necesarias a fin de aproximarles en cuanto sea posible al cumplimiento de las pre-
sentes reglas.

247
Artículo 105.- El Poder Ejecutivo dispondrá todas las reglamentaciones necesarias para
el logro de los fines de la presente ley, incluyendo su calendario de aplicación, de acuer-
do a las posibilidades presupuestarias del país.

Artículo 106.- Se suprime la pena de trabajos públicos. En lo sucesivo las penas aflicti-
vas e infamantes serán solamente la detención y la reclusión. En todos los casos que
el Código Penal o leyes especiales señalen la pena de trabajos públicos deberá leerse
reclusión.

Artículo 107.- La presente ley deroga toda disposición legal anterior que le sea contraria
en todo o en parte.

248
Declaración Universal
de los
Derechos humanos

249
250
Declaración Universal de los Derechos humanos

El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y


proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos, cuyo texto completo figura
en las páginas siguientes. Tras este acto histórico, la Asamblea pidió a todos los Países
Miembros que publicaran el texto de la Declaración y dispusieran que fuera "distribui-
do, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñan-
za, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios".

Preámbulo
Considerando que la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el
reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de
todos los miembros de la familia humana;
Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han
originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha
proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo
en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad
de palabra y de la libertad de creencias;
Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de
Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebe-
lión contra la tiranía y la opresión;
Considerando también esencial promover el desarrollo de relaciones amistosas entre
las naciones;
Considerando que los pueblos de las Naciones Unidas han reafirmado en la Carta su
fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona
humana y en la igualdad de derechos de hombres y mujeres, y se han declarado resuel-
tos a promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más
amplio de la libertad;
Considerando que los Estados Miembros se han comprometido a asegurar, en cooperación
con la Organización de las Naciones Unidas, el respeto universal y efectivo a los derechos y
libertades fundamentales del hombre, y
Considerando que una concepción común de estos derechos y libertades es de la
mayor importancia para el pleno cumplimiento de dicho compromiso;
La Asamblea General Proclama la presente
Declaración Universal de Derechos Humanos como ideal común por el que todos los
pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las institu-
ciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la
educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresi-
vas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y
efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los terri-
torios colocados bajo su jurisdicción.

251
Artículo 1
Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como
están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Artículo 2
1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración,
sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier
otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición.

2. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o inter-


nacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata
de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no
autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Artículo 4
Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos
están prohibidas en todas sus formas.

Artículo 5
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 6
Todo ser humano tiene derecho, en todas partes, al reconocimiento de su personalidad
jurídica.

Artículo 7
Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la
ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta
Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Artículo 8
Toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales com-
petentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales recono-
cidos por la constitución o por la ley.

Artículo 9
Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

252
Artículo 10
Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente
y con justicia por un tribunal independiente e imparcial, para la determinación de sus
derechos y obligaciones o para el examen de cualquier acusación contra ella en mate-
ria penal.

Artículo 11
1. Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mien-
tras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio público en el que se le
hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa.

2. Nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no


fueron delictivos según el Derecho nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena
más grave que la aplicable en el momento de la comisión del delito.

Artículo 12
Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio
o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene
derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Artículo 13
1. Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el terri-
torio de un Estado.

2. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar
a su país.

Artículo 14
1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de
él, en cualquier país.
2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada
por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones
Unidas.

Artículo 15
1. Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.
2. A nadie se privará arbitrariamente de su nacionalidad ni del derecho a cambiar de
nacionalidad.
Artículo 16
1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción
alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia, y
253
disfrutarán de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en
caso de disolución del matrimonio.

2. Sólo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse
el matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la


protección de la sociedad y del Estado.

Artículo 17
1. Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectivamente.
2. Nadie será privado arbitrariamente de su propiedad.

Artículo 18
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión;
este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la liber-
tad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en públi-
co como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.

Artículo 19
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho
incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir infor-
maciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio
de expresión.

Artículo 20
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas.
2. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación.

Artículo 21
1. Toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por
medio de representantes libremente escogidos.

2. Toda persona tiene el derecho de acceso, en condiciones de igualdad, a las fun-


ciones públicas de su país.

3. La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público; esta voluntad se
expresará mediante elecciones auténticas que habrán de celebrarse periódicamente,
por sufragio universal e igual y por voto secreto u otro procedimiento equivalente que
garantice la libertad del voto.

254
Artículo 22
Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a
obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de
la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económi-
cos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su per-
sonalidad.

Artículo 23
1. Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones
equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
2. Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
3. Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfacto-
ria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad
humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de
protección social.
4. Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus
intereses.

Artículo 24
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación
razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Artículo 25
1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su
familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asis-
tencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en
caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus
medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

2. La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos


los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección
social.

Artículo 26
1. Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos
en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental
será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acce-
so a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos.

2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el

255
fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales;
favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos
los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las
Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.
3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de
darse a sus hijos.

Artículo 27
1. Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comu-
nidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que
de él resulten.
2. Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que
le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que
sea autora.

Artículo 28
Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el
que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente
efectivos.

Artículo 29
1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede
desarrollar libre y plenamente su personalidad.
2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará
solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el
reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer
las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una
sociedad democrática.
3. Estos derechos y libertades no podrán, en ningún caso, ser ejercidos en oposición a
los propósitos y principios de las Naciones Unidas.

Artículo 30
Nada en esta Declaración podrá interpretarse en el sentido de que confiere derecho
alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades
o realizar actos tendientes a la supresión de cualquiera de los derechos y libertades
proclamados en esta Declaración.

256
Reglas Mínimas
para El Tratamiento
de los Reclusos

257
258
Reglas mínimas para el tratamiento de los reclusos

Adoptadas por el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito
y Tratamiento del Delincuente, celebrado en Ginebra en 1955, y aprobadas por el
Consejo Económico y Social en sus resoluciones 663C (XXIV) de 31 de julio de 1957 y
2076 (LXII) de 13 de mayo de 1977.

Observaciones preliminares
1. El objeto de las reglas siguientes no es de describir en forma detallada un sistema
penitenciario modelo, sino únicamente establecer, inspirándose en conceptos general-
mente admitidos en nuestro tiempo y en los elementos esenciales de los sistemas con-
temporáneos más adecuados, los principios y las reglas de una buena organización
penitenciaria y de la práctica relativa al tratamiento de los reclusos.

2. Es evidente que debido a la gran variedad de condiciones jurídicas, sociales,


económicas y geográficas existentes en el mundo, no se pueden aplicar indistintamente
todas las reglas en todas partes y en todo tiempo. Sin embargo, deberán servir para
estimular el esfuerzo constante por vencer las dificultades prácticas que se oponen a
su aplicación, en vista de que representan en su conjunto las condiciones mínimas
admitidas por las Naciones Unidas.

3. Además, los criterios que se aplican a las materias a que se refieren estas reglas
evolucionan constantemente. No tienden a excluir la posibilidad de experiencias y prác-
ticas, siempre que éstas se ajusten a los principios y propósitos que se desprenden del
texto de las reglas. Con ese espíritu, la administración penitenciaria central podrá siem-
pre autorizar cualquier excepción a las reglas.

4. 1) La primera parte de las reglas trata de las concernientes a la administración general


de los establecimientos penitenciarios y es aplicable a todas las categorías de reclusos,
criminales o civiles, en prisión preventiva o condenados, incluso a los que sean objeto de
una medida de seguridad o de una medida de reeducación ordenada por el juez. 2) La
segunda parte contiene las reglas que no son aplicables más que a las categorías de reclu-
sos a que se refiere cada sección. Sin embargo, las reglas de la sección A, aplicables a los
reclusos condenados serán igualmente aplicables a las categorías de reclusos a que se
refieren las secciones B, C y D, siempre que no sean contradictorias con las reglas que las
rigen y a condición de que sean provechosas para estos reclusos.

5. 1) Estas reglas no están destinadas a determinar la organización de los establecimien-


tos para delincuentes juveniles (establecimientos Borstal, instituciones de reeducación,
etc.). No obstante, de un modo general, cabe considerar que la primera parte de las reglas
mínimas es aplicable también a esos establecimientos. 2) La categoría de reclusos juve-

259
niles debe comprender, en todo caso, a los menores que dependen de las jurisdicciones
de menores. Por lo general, no debería condenarse a los delincuentes juveniles a penas
de prisión.

Primera parte
Reglas de aplicación general

Principio fundamental
6. 1) Las reglas que siguen deben ser aplicadas imparcialmente. No se debe hacer
diferencias de trato fundadas en prejuicios, principalmente de raza, color, sexo, lengua,
religión, opinión política o cualquier otra opinión, de origen nacional o social, fortuna,
nacimiento u otra situación cualquiera. 2) Por el contrario, importa respetar las creen-
cias religiosas y los preceptos morales del grupo al que pertenezca el recluso.

Registro
7. 1) En todo sitio donde haya personas detenidas, se deberá llevar al día un registro
empastado y foliado que indique para cada detenido: a) Su identidad; b) Los motivos de
su detención y la autoridad competente que lo dispuso; c) El día y la hora de su ingre-
so y de su salida. 2) Ninguna persona podrá ser admitida en un establecimiento sin una
orden válida de detención, cuyos detalles deberán ser consignados previamente en el
registro.

Separación de categorías
8. Los reclusos pertenecientes a categorías diversas deberán ser alojados en diferentes
establecimientos o en diferentes secciones dentro de los establecimientos, según su sexo
y edad, sus antecedentes, los motivos de su detención y el trato que corresponda aplicar-
les. Es decir que: a) Los hombres y las mujeres deberán ser recluidos, hasta donde fuere
posible, en establecimientos diferentes; en un establecimiento en el que se reciban hom-
bres y mujeres, el conjunto de locales destinado a las mujeres deberá estar completa-
mente separado; b) Los detenidos en prisión preventiva deberán ser separados de los que
están cumpliendo condena; c) Las personas presas por deudas y los demás condenados
a alguna forma de prisión por razones civiles deberán ser separadas de los detenidos por
infracción penal; d) Los detenidos jóvenes deberán ser separados de los adultos.

Locales destinados a los reclusos


9. 1) Las celdas o cuartos destinados al aislamiento nocturno no deberán ser ocupados
más que por un solo recluso. Si por razones especiales, tales como el exceso temporal
de población carcelaria, resultara indispensable que la administración penitenciaria cen-
tral hiciera excepciones a esta regla, se deberá evitar que se alojen dos reclusos en
cada celda o cuarto individual. 2) Cuando se recurra a dormitorios, éstos deberán ser
ocupados por reclusos cuidadosamente seleccionados y reconocidos como aptos para ser

260
alojados en estas condiciones. Por la noche, estarán sometidos a una vigilancia regular,
adaptada al tipo de establecimiento de que se trate.

10. Los locales destinados a los reclusos y especialmente a aquellos que se destinan
al alojamiento de los reclusos durante la noche, deberán satisfacer las exigencias de la
higiene, habida cuenta del clima, particularmente en lo que concierne al volumen de
aire, superficie mínima, alumbrado, calefacción y ventilación.

11. En todo local donde los reclusos tengan que vivir o trabajar: a) Las ventanas ten-
drán que ser suficientemente grandes para que el recluso pueda leer y trabajar con luz
natural; y deberán estar dispuestas de manera que pueda entrar aire fresco, haya o no
ventilación artificial; b) La luz artificial tendrá que ser suficiente para que el recluso
pueda leer y trabajar sin perjuicio de su vista.

12. Las instalaciones sanitarias deberán ser adecuadas para que el recluso pueda satis-
facer sus necesidades naturales en el momento oportuno, en forma aseada y decente.

13. Las instalaciones de baño y de ducha deberán ser adecuadas para que cada reclu-
so pueda y sea requerido a tomar un baño o ducha a una temperatura adaptada al clima
y con la frecuencia que requiera la higiene general según la estación y la región geográ-
fica, pero por lo menos una vez por semana en clima templado.

14. Todos los locales frecuentados regularmente por los reclusos deberán ser man-
tenidos en debido estado y limpios.

Higiene personal
15. Se exigirá de los reclusos aseo personal y a tal efecto dispondrán de agua y de los
artículos de aseo indispensables para su salud y limpieza.

16. Se facilitará a los reclusos medios para el cuidado del cabello y de la barba, a fin de
que se presenten de un modo correcto y conserven el respeto de sí mismos; los hom-
bres deberán poder afeitarse con regularidad.

Ropas y cama
17. 1) Todo recluso a quien no se permita vestir sus propias prendas recibirá las apropiadas
al clima y suficientes para mantenerle en buena salud. Dichas prendas no deberán ser en
modo alguno degradantes ni humillantes. 2) Todas las prendas deberán estar limpias y man-
tenidas en buen estado. La ropa interior se cambiará y lavará con la frecuencia necesaria
para mantener la higiene. 3) En circunstancias excepcionales, cuando el recluso se aleje del
establecimiento para fines autorizados, se le permitirá que use sus propias prendas o vesti-
dos que no llamen la atención.

261
18. Cuando se autorice a los reclusos para que vistan sus propias prendas, se tomarán disposiciones
en el momento de su ingreso en el establecimiento, para asegurarse de que están limpias y utilizables.

19. Cada recluso dispondrá, en conformidad con los usos locales o nacionales, de una
cama individual y de ropa de cama individual suficiente, mantenida convenientemente
y mudada con regularidad a fin de asegurar su limpieza.

Alimentación
20. 1) Todo recluso recibirá de la administración, a las horas acostumbradas, una ali-
mentación de buena calidad, bien preparada y servida, cuyo valor nutritivo sea sufi-
ciente para el mantenimiento de su salud y de sus fuerzas. 2) Todo recluso deberá tener
la posibilidad de proveerse de agua potable cuando la necesite.

Ejercicios físicos
21. 1) El recluso que no se ocupe de un trabajo al aire libre deberá disponer, si el tiem-
po lo permite, de una hora al día por lo menos de ejercicio físico adecuado al aire libre.
2) Los reclusos jóvenes y otros cuya edad y condición física lo permitan, recibirán
durante el período reservado al ejercicio una educación física y recreativa. Para ello, se
pondrá a su disposición el terreno, las instalaciones y el equipo necesario.

Servicios médicos
22. 1) Todo establecimiento penitenciario dispondrá por lo menos de los servicios de un
médico calificado que deberá poseer algunos conocimientos psiquiátricos. Los servicios
médicos deberán organizarse íntimamente vinculados con la administración general del
servicio sanitario de la comunidad o de la nación. Deberán comprender un servicio
psiquiátrico para el diagnóstico y, si fuere necesario, para el tratamiento de los casos
de enfermedades mentales. 2) Se dispondrá el traslado de los enfermos cuyo estado
requiera cuidados especiales, a establecimientos penitenciarios especializados o a hos-
pitales civiles. Cuando el establecimiento disponga de servicios internos de hospital,
éstos estarán provistos del material, del instrumental y de los productos farmacéuticos
necesario para proporcionar a los reclusos enfermos los cuidados y el tratamiento ade-
cuados. Además, el personal deberá poseer suficiente preparación profesional. 3) Todo
recluso debe poder utilizar los servicios de un dentista calificado.

23. 1) En los establecimientos para mujeres deben existir instalaciones especiales para el
tratamiento de las reclusas embarazadas, de las que acaban de dar a luz y de las conva-
lecientes. Hasta donde sea posible, se tomarán medidas para que el parto se verifique en
un hospital civil. Si el niño nace en el establecimiento, no deberá hacerse constar este
hecho en su partida de nacimiento. 2) Cuando se permita a las madres reclusas conser-
var su niño, deberán tomarse disposiciones para organizar una guardería infantil, con per-
sonal calificado, donde estarán los niños cuando no se hallen atendidos por sus madres.

262
24. El médico deberá examinar a cada recluso tan pronto sea posible después de su
ingreso y ulteriormente tan a menudo como sea necesario, en particular para determi-
nar la existencia de una enfermedad física o mental, tomar en su caso las medidas
necesarias; asegurar el aislamiento de los reclusos sospechosos de sufrir enfer-
medades infecciosas o contagiosas; señalar las deficiencias físicas y mentales que
puedan constituir un obstáculo para la readaptación, y determinar la capacidad física de
cada recluso para el trabajo.

25. 1) El médico estará de velar por la salud física y mental de los reclusos. Deberá visitar
diariamente a todos los reclusos enfermos, a todos los que se quejen de estar enfermos y
a todos aquellos sobre los cuales se llame su atención. 2) El médico presentará un informe
al director cada vez que estime que la salud física o mental de un recluso haya sido o
pueda ser afectada por la prolongación, o por una modalidad cualquiera de la reclusión.

26. 1) El médico hará inspecciones regulares y asesorará al director respecto a: a) La


cantidad, calidad, preparación y distribución de los alimentos; b) La higiene y el aseo de
los establecimientos y de los reclusos; c) Las condiciones sanitarias, la calefacción, el
alumbrado y la ventilación del establecimiento; d) La calidad y el aseo de las ropas y de
la cama de los reclusos; e) La observancia de las reglas relativas a la educación física
y deportiva cuando ésta sea organizada por un personal no especializado. 2) El Director
deberá tener en cuenta los informes y consejos del médico según se dispone en las
reglas 25 (2) y 26, y, en caso de conformidad, tomar inmediatamente las medidas nece-
sarias para que se sigan dichas recomendaciones. Cuando no esté conforme o la mate-
ria no sea de su competencia, trasmitirá inmediatamente a la autoridad superior el
informe médico y sus propias observaciones.

Disciplina y sanciones
27. El orden y la disciplina se mantendrán con firmeza, pero sin imponer más restricciones
de las necesarias para mantener la seguridad y la buena organización de la vida en común.

28. 1) Ningún recluso podrá desempeñar en los servicios del establecimiento un empleo
que permita ejercitar una facultad disciplinaria. 2) Sin embargo, esta regla no será un
obstáculo para el buen funcionamiento de los sistemas a base de autogobierno. Estos
sistemas implican en efecto que se confíen, bajo fiscalización, a reclusos agrupados
para su tratamiento, ciertas actividades o responsabilidades de orden social, educativo
o deportivo.

29. La ley o el reglamento dictado por autoridad administrativa competente determinará


en cada caso: a) La conducta que constituye una infracción disciplinaria; b) El carácter
y la duración de las sanciones disciplinarias que se puedan aplicar; c) Cuál ha de ser la
autoridad competente para pronunciar esas sanciones.

263
30. 1) Un recluso sólo podrá ser sancionado conforme a las prescripciones de la ley o
reglamento, sin que pueda serlo nunca dos veces por la misma infracción. 2) Ningún
recluso será sancionado sin haber sido informado de la infracción que se le atribuye y
sin que se le haya permitido previamente presentar su defensa. La autoridad compe-
tente procederá a un examen completo del caso. 3) En la medida en que sea necesario
y viable, se permitirá al recluso que presente su defensa por medio de un intérprete.

31. Las penas corporales, encierro en celda oscura, así como toda sanción cruel, inhu-
mana o degradante quedarán completamente prohibidas como sanciones disciplinarias.

32. 1) Las penas de aislamiento y de reducción de alimentos sólo se aplicarán cuando


el médico, después de haber examinado al recluso, haya certificado por escrito que éste
puede soportarlas. 2) Esto mismo será aplicable a cualquier otra sanción que pueda
perjudicar la salud física o mental del recluso. En todo caso, tales medidas no deberán
nunca ser contrarias al principio formulado en la regla 31, ni apartarse del mismo. 3) El
médico visitará todos los días a los reclusos que estén cumpliendo tales sanciones dis-
ciplinarias e informará al director si considera necesario poner término o modificar la
sanción por razones de salud física o mental.

Medios de coerción
33. Los medios de coerción tales como esposas, cadenas, grillos y camisas de fuerza nunca
deberán aplicarse como sanciones. Tampoco deberán emplearse cadenas y grillos como
medios de coerción. Los demás medios de coerción sólo podrán ser utilizados en los siguientes
casos: a) Como medida de precaución contra una evasión durante un traslado, siempre que
sean retirados en cuanto comparezca el recluso ante una autoridad judicial o administrativa; b)
Por razones médicas y a indicación del médico; c) Por orden del director, si han fracasado los
demás medios para dominar a un recluso, con objeto de impedir que se dañe a sí mismo o dañe
a otros o produzca daños materiales; en estos casos, el director deberá consultar urgentemente
al médico, e informar a la autoridad administrativa superior.

34. El modelo y los métodos de empleo autorizados de los medios de coerción serán
determinados por la administración penitenciaria central. Su aplicación no deberá pro-
longarse más allá del tiempo estrictamente necesario.

Información y derecho de queja de los reclusos


35. 1) A su ingreso cada recluso recibirá una información escrita sobre el régimen de los
reclusos de la categoría en la cual se le haya incluido, sobre las reglas disciplinarias del
establecimiento y los medios autorizados para informarse y formular quejas; y cualquiera
otra información necesaria para conocer sus derechos y obligaciones, que le permita su
adaptación a la vida del establecimiento. 2) Si el recluso es analfabeto, se le propor-
cionará dicha información verbalmente.

264
36. 1) Todo recluso deberá tener en cada día laborable la oportunidad de presentar peti-
ciones o quejas al director del establecimiento o al funcionario autorizado para represen-
tarle. 2) Las peticiones o quejas podrán ser presentadas al inspector de prisiones
durante su inspección. El recluso podrá hablar con el inspector o con cualquier otro fun-
cionario encargado de inspeccionar, sin que el director o cualquier otro recluso miembro
del personal del establecimiento se hallen presentes. 3) Todo recluso estará autorizado
para dirigir por la vía prescrita sin censura en cuanto al fondo, pero en debida forma, una
petición o queja a la administración penitenciaria central, a la autoridad judicial o a
cualquier otra autoridad competente. 4) A menos que una solicitud o queja sea eviden-
temente temeraria o desprovista de fundamento, la misma deberá ser examinada sin
demora, dándose respuesta al recluso en su debido tiempo.

Contacto con el mundo exterior


37. Los reclusos estarán autorizados para comunicarse periódicamente, bajo la debida
vigilancia, con su familiar y con amigos de buena reputación, tanto por corresponden-
cia como mediante visitas.

38. 1) Los reclusos de nacionalidad extranjera gozarán de facilidades adecuadas para


comunicarse con sus representantes diplomáticos y consulares. 2) Los reclusos que
sean nacionales de Estados que no tengan representación diplomática ni consular en
el país, así como los refugiados y apátridas, gozarán de las mismas facilidades para
dirigirse al representante diplomático del Estado encargado de sus intereses o a
cualquier autoridad nacional o internacional que tenga la misión de protegerlos.

39. Los reclusos deberán ser informados periódicamente de los acontecimientos más
importantes, sea por medio de la lectura de los diarios, revistas o publicaciones peni-
tenciarias especiales, sea por medio de emisiones de radio, conferencias o cualquier
otro medio similar, autorizado o fiscalizado por la administración.
Biblioteca

40. Cada establecimiento deberá tener una biblioteca para el uso de todas las cate-
gorías de reclusos, suficientemente provista de libros instructivos y recreativos. Deberá
instarse a los reclusos a que se sirvan de la biblioteca lo más posible.

Religión
41. 1) Si el establecimiento contiene un número suficiente de reclusos que pertenezcan
a una misma religión, se nombrará o admitirá un representante autorizado de ese culto.
Cuando el número de reclusos lo justifique, y las circunstancias lo permitan, dicho repre-
sentante deberá prestar servicio con carácter continuo. 2) El representante autorizado
nombrado o admitido conforme al párrafo 1 deberá ser autorizado para organizar per-
iódicamente servicios religiosos y efectuar, cada vez que corresponda, visitas pastorales

265
particulares a los reclusos de su religión. 3) Nunca se negará a un recluso el derecho de
comunicarse con el representante autorizado de una religión. Y, a la inversa, cuando un
recluso se oponga a ser visitado por el representante de una religión, se deberá respetar
en absoluto su actitud.

42. Dentro de lo posible, se autorizará a todo recluso a cumplir los preceptos de su


religión, permitiéndosele participar en los servicios organizados en el establecimiento y
tener en su poder libros piadosos y de instrucción religiosa de su confesión.

Depósitos de objetos pertenecientes a los reclusos


43. 1) Cuando el recluso ingresa en el establecimiento, el dinero, los objetos de valor,
ropas y otros efectos que le pertenezcan y que el reglamento no le autoriza a retener,
serán guardados en un lugar seguro. Se establecerá un inventario de todo ello, que el
recluso firmará. Se tomarán las medidas necesarias para que dichos objetos se conser-
ven en buen estado. 2) Los objetos y el dinero pertenecientes al recluso le serán devuel-
tos en el momento de su liberación, con excepción del dinero que se le haya autorizado
a gastar, de los objetos que haya remitido al exterior, con la debida autorización, y de las
ropas cuya destrucción se haya estimado necesaria por razones de higiene. El recluso
firmará un recibo de los objetos y el dinero restituidos. 3) Los valores y objetos enviados
al recluso desde el exterior del establecimiento serán sometidos a las mismas reglas. 4)
Si el recluso es portador de medicinas o de estupefacientes en el momento de su ingre-
so, el médico decidirá el uso que deba hacerse de ellos.

Notificación de defunción, enfermedades y traslados


44. 1) En casos de fallecimiento del recluso, o de enfermedad o accidentes graves, o de
su traslado a un establecimiento para enfermos mentales, el director informará inmediata-
mente al cónyuge, si el recluso fuere casado, o al pariente más cercano y en todo caso a
cualquier otra persona designada previamente por el recluso. 2) Se informará al recluso
inmediatamente del fallecimiento o de la enfermedad grave de un pariente cercano. En
caso de enfermedad grave de dicha persona, se le deberá autorizar, cuando las circunstan-
cias lo permitan, para que vaya a la cabecera del enfermo, solo o con custodia. 3) Todo
recluso tendrá derecho a comunicar inmediatamente a su familia su detención o su trasla-
do a otro establecimiento.

Traslado de reclusos
45. 1) Cuando los reclusos son conducidos a un establecimiento o trasladados a otro, se
tratará de exponerlos al público lo menos posible y se tomarán disposiciones para prote-
gerlos de los insultos, de la curiosidad del público y para impedir toda clase de publicidad.
2) Deberá prohibirse el transporte de los reclusos en malas condiciones de ventilación o de
luz o por cualquier medio que les impongan un sufrimiento físico. 3) El traslado de los reclu-
sos se hará a expensas de la administración y en condiciones de igualdad para todos.

266
Personal penitenciario
46. 1) La administración penitenciaria escogerá cuidadosamente el personal de todos los
grados, puesto que de la integridad, humanidad, aptitud personal y capacidad profesional
de este personal dependerá la buena dirección de los establecimientos penitenciarios. 2) La
administración penitenciaria se esforzará constantemente por despertar y mantener, en el
espíritu del personal y en la opinión pública, la convicción de que la función penitenciaria
constituye un servicio social de gran importancia y, al efecto, utilizará todos los medios
apropiados para ilustrar al público. 3) Para lograr dichos fines será necesario que los miem-
bros del personal trabajen exclusivamente como funcionarios penitenciarios profesionales,
tener la condición de empleados públicos y por tanto la seguridad de que la estabilidad en
su empleo dependerá únicamente de su buena conducta, de la eficacia de su trabajo y de
su aptitud física. La remuneración del personal deberá ser adecuada para obtener y conser-
var los servicios de hombres y mujeres capaces. Se determinarán las ventajas de la carrera
y las condiciones del servicio teniendo en cuenta el carácter penoso de sus funciones.

47. 1) El personal deberá poseer un nivel intelectual suficiente. 2) Deberá seguir, antes
de entrar en el servicio, un curso de formación general y especial y pasar satisfactoria-
mente pruebas teóricas y prácticas. 3) Después de su entrada en el servicio y en el curso
de su carrera, el personal deberá mantener y mejorar sus conocimientos y su capacidad
profesional siguiendo cursos de perfeccionamiento que se organizarán periódicamente.

48. Todos los miembros del personal deberán conducirse y cumplir sus funciones en
toda circunstancia, de manera que su ejemplo inspire respeto y ejerza una influencia
beneficiosa en los reclusos.

49. 1) En lo posible se deberá añadir al personal un número suficiente de especialistas,


tales como psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, maestros e instructores técni-
cos. 2) Los servicios de los trabajadores sociales, de maestros e instructores técnicos
deberán ser mantenidos permanentemente, sin que ello excluya los servicios de auxiliares
a tiempo limitado o voluntarios.

50. 1) El director del establecimiento deberá hallarse debidamente calificado para su fun-
ción por su carácter, su capacidad administrativa, una formación adecuada y por su
experiencia en la materia. 2) Deberá consagrar todo su tiempo a su función oficial que
no podrá ser desempeñada como algo circunscrito a un horario determinado. 3) Deberá
residir en el establecimiento o en la cercanía inmediata. 4) Cuando dos o más establecimien-
tos estén bajo la autoridad de un director único, éste los visitará con frecuencia. Cada uno
de dichos establecimientos estará dirigido por un funcionario residente responsable.

51. 1) El director, el subdirector y la mayoría del personal del establecimiento deberán


hablar la lengua de la mayor parte de los reclusos o una lengua comprendida por la

267
mayor parte de éstos. 2) Se recurrirá a los servicios de un intérprete cada vez que sea
necesario.

52. 1) En los establecimientos cuya importancia exija el servicio continuo de uno o varios
médicos, uno de ellos por lo menos residirá en el establecimiento o en su cercanía inmedia-
ta. 2) En los demás establecimientos, el médico visitará diariamente a los presos y habitará
lo bastante cerca del establecimiento a fin de que pueda acudir sin dilación cada vez que se
presente un caso urgente.

53. 1) En los establecimientos mixtos, la sección de mujeres estará bajo la dirección de


un funcionario femenino responsable, que guardará todas las llaves de dicha sección
del establecimiento. 2) Ningún funcionario del sexo masculino penetrará en la sección
femenina sin ir acompañado de un miembro femenino del personal. 3) La vigilancia de
las reclusas será ejercida exclusivamente por funcionarios femeninos. Sin embargo,
esto no excluirá que funcionarios del sexo masculino, especialmente los médicos y per-
sonal de enseñanza, desempeñen sus funciones profesionales en establecimientos o
secciones reservados para mujeres.

54. 1) Los funcionarios de los establecimientos no deberán, en sus relaciones con los reclu-
sos, recurrir a la fuerza, salvo en caso de legítima defensa, de tentativa de evasión o de
resistencia por la fuerza o por inercia física a una orden basada en la ley o en los reglamen-
tos. Los funcionarios que recurran a la fuerza se limitarán a emplearla en la medida estric-
tamente necesaria e informarán inmediatamente al director del establecimiento sobre el
incidente. 2) Los funcionarios penitenciarios recibirán un entrenamiento físico especial que
les permita dominar a los reclusos violentos. 3) Salvo en circunstancias especiales, los
agentes que desempeñan un servicio en contacto directo con los presos no estarán arma-
dos. Por otra parte, no se confiará jamás un arma a un miembro del personal sin que éste
haya sido antes adiestrado en su manejo.

Inspección
55. Inspectores calificados y experimentados, designados por una autoridad compe-
tente, inspeccionarán regularmente los establecimientos y servicios penitenciarios.
Velarán en particular por que estos establecimientos se administren conforme a las
leyes y los reglamentos en vigor y con la finalidad de alcanzar los objetivos de los ser-
vicios penitenciarios y correccionales.

268
Segunda parte
Reglas aplicables a categorías especiales

A.-Condenados
Principios rectores
56. Los principios que se enumeran a continuación tienen por objeto definir el espíritu
conforme al cual deben administrarse los sistemas penitenciarios y los objetivos hacia
los cuales deben tender, conforme a la declaración hecha en la observación preliminar
1 del presente texto.

57. La prisión y las demás medidas cuyo efecto es separar a un delincuente del mundo
exterior son aflictivas por el hecho mismo de que despojan al individuo de su derecho a
disponer de su persona al privarle de su libertad. Por lo tanto, a reserva de las mediadas
de separación justificadas o del mantenimiento de la disciplina, el sistema penitenciario
no debe agravar los sufrimientos inherentes a tal situación.

58. El fin y la justificación de las penas y medidas privativas de libertad son, en defini-
tiva, proteger a la sociedad contra el crimen. Sólo se alcanzará este fin si se aprovecha
el período de privación de libertad para lograr, en lo posible, que el delincuente una vez
liberado no solamente quiera respetar la ley y proveer a sus necesidades, sino también
que sea capaz de hacerlo.

59. Para lograr este propósito, el régimen penitenciario debe emplear, tratando de apli-
carlos conforme a las necesidades del tratamiento individual de los delincuentes, todos
los medios curativos, educativos, morales, espirituales y de otra naturaleza, y todas las
formas de asistencia de que puede disponer.

60. 1) El régimen del establecimiento debe tratar de reducir las diferencias que puedan
existir entre la vida en prisión y la vida libre en cuanto éstas contribuyan a debilitar el
sentido de responsabilidad del recluso o el respeto a la dignidad de su persona. 2) Es
conveniente que, antes del término de la ejecución de una pena o medida, se adopten
los medios necesarios para asegurar al recluso un retorno progresivo a la vida en
sociedad. Este propósito puede alcanzarse, según los casos, con un régimen prepara-
torio para la liberación, organizado dentro del mismo establecimiento o en otra institu-
ción apropiada, o mediante una liberación condicional, bajo una vigilancia que no
deberá ser confiada a la policía, sino que comprenderá una asistencia social eficaz.

61. En el tratamiento no se deberá recalcar el hecho de la exclusión de los reclusos de


la sociedad, sino, por el contrario, el hecho de que continúan formando parte de ella.
Con ese fin debe recurrirse, en lo posible, a la cooperación de organismos de la comu-
nidad que ayuden al personal del establecimiento en su tarea de rehabilitación social de

269
los reclusos. Cada establecimiento penitenciario deberá contar con la colaboración de
trabajadores sociales encargados de mantener y mejorar las relaciones del recluso con
su familia y con los organismos sociales que puedan serle útiles. Deberán hacerse,
asimismo, gestiones a fin de proteger, en cuanto ello sea compatible con la ley y la pena
que se imponga, los derechos relativos a los intereses civiles, los beneficios de los
derechos de la seguridad social y otras ventajas sociales de los reclusos.

62. Los servicios médicos del establecimiento se esforzarán por descubrir y deberán
tratar todas las deficiencias o enfermedades físicas o mentales que constituyen un
obstáculo para la readaptación del recluso. Para lograr este fin deberá aplicarse
cualquier tratamiento médico, quirúrgico y psiquiátrico que se juzgue necesario.

63. 1) Estos principios exigen la individualización del tratamiento que, a su vez, requiere
un sistema flexible de clasificación en grupos de los reclusos. Por lo tanto, conviene que
los grupos sean distribuidos en establecimientos distintos donde cada grupo pueda
recibir el tratamiento necesario. 2) Dichos establecimientos no deben adoptar las mis-
mas medidas de seguridad con respecto a todos los grupos. Convendrá establecer
diversos grados de seguridad conforme a la que sea necesaria para cada uno de los
diferentes grupos. Los establecimientos abiertos en los cuales no existen medios de
seguridad física contra la evasión, y en los que se confía en la autodisciplina de los
reclusos, proporcionan por este mismo hecho a reclusos cuidadosamente elegidos las
condiciones más favorables para su readaptación. 3) Es conveniente evitar que en los
establecimientos cerrados el número de reclusos sea tan elevado que llegue a consti-
tuir un obstáculo para la individualización del tratamiento. En algunos países se estima
que el número de reclusos en dichos establecimientos no debe pasar de 500. En los
establecimientos abiertos, el número de detenidos deberá ser lo más reducido posible.
4) Por el contrario, no convendrá mantener establecimientos que resulten demasiado
pequeños para que se pueda organizar en ellos un régimen apropiado.

64. El deber de la sociedad no termina con la liberación del recluso. Se deberá disponer,
por consiguiente, de los servicios de organismos gubernamentales o privados capaces de
prestar al recluso puesto en libertad una ayuda postpenitenciaria eficaz que tienda a dis-
minuir los prejuicios hacia él y le permitan readaptarse a la comunidad.

Tratamiento
65. El tratamiento de los condenados a una pena o medida privativa de libertad debe
tener por objeto, en tanto que la duración de la condena lo permita, inculcarles la volun-
tad de vivir conforme a la ley, mantenerse con el producto de su trabajo, y crear en ellos
la aptitud para hacerlo. Dicho tratamiento estará encaminado a fomentar en ellos el
respeto de sí mismos y desarrollar el sentido de responsabilidad.

270
66. 1) Para lograr este fin, se deberá recurrir, en particular, a la asistencia religiosa, en
los países en que esto sea posible, a la instrucción, a la orientación y la formación pro-
fesionales, a los métodos de asistencia social individual, al asesoramiento relativo al
empleo, al desarrollo físico y a la educación del carácter moral, en conformidad con las
necesidades individuales de cada recluso. Se deberá tener en cuenta su pasado social
y criminal, su capacidad y aptitudes físicas y mentales, sus disposiciones personales, la
duración de su condena y las perspectivas después de su liberación. 2) Respecto de
cada recluso condenado a una pena o medida de cierta duración que ingrese en el
establecimiento, se remitirá al director cuanto antes un informe completo relativo a los
aspectos mencionados en el párrafo anterior. Acompañará a este informe el de un médi-
co, a ser posible especializado en psiquiatría, sobre el estado físico y mental del reclu-
so. 3) Los informes y demás documentos pertinentes formarán un expediente individual.
Estos expedientes se tendrán al día y se clasificarán de manera que el responsable
pueda consultarlos siempre que sea necesario.

Clasificación e individualización
67. Los fines de la clasificación deberán ser: a) Separar a los reclusos que, por su pasa-
do criminal o su mala disposición, ejercerían una influencia nociva sobre los com-
pañeros de detención; b) Repartir a los reclusos en grupos, a fin de facilitar el tratamien-
to encaminado a su readaptación social.

68. Se dispondrá, en cuanto fuere posible, de establecimientos separados o de sec-


ciones separadas dentro de los establecimientos para los distintos grupos de reclusos.

69. Tan pronto como ingrese en un establecimiento un condenado a una pena o medi-
da de cierta duración, y después de un estudio de su personalidad, se establecerá un
programa de tratamiento individual, teniendo en cuenta los datos obtenidos sobre sus
necesidades individuales, su capacidad y sus inclinaciones.

Privilegios
70. En cada establecimiento se instituirá un sistema de privilegios adaptado a los diferentes
grupos de reclusos y a los diferentes métodos de tratamiento, a fin de alentar la buena con-
ducta, desarrollar el sentido de responsabilidad y promover el interés y la cooperación de
los reclusos en lo que atañe su tratamiento.

Trabajo
71. 1) El trabajo penitenciario no deberá tener carácter aflictivo. 2) Todos los condena-
dos serán sometidos a la obligación de trabajar habida cuenta de su aptitud física y
mental, según la determine el médico. 3) Se proporcionará a los reclusos un trabajo pro-

271
ductivo, suficiente para ocuparlos durante la duración normal de una jornada de traba-
jo. 4) En la medida de lo posible, ese trabajo deberá contribuir por su naturaleza a man-
tener o aumentar la capacidad del recluso para ganar honradamente su vida después
de su liberación. 5) Se dará formación profesional en algún oficio útil a los reclusos que
estén en condiciones de aprovecharla, particularmente a los jóvenes. 6) Dentro de los
límites compatibles con una selección profesional racional y con las exigencias de la
administración y la disciplina penitenciarias, los reclusos podrán escoger la clase de tra-
bajo que deseen realizar.

72. 1) La organización y los métodos de trabajo penitenciario deberán asemejarse lo


más posible a los que se aplican a un trabajo similar fuera del establecimiento, a fin de
preparar a los reclusos para las condiciones normales del trabajo libre. 2) Sin embargo,
el interés de los reclusos y de su formación profesional no deberán quedar subordina-
dos al deseo de lograr beneficios pecuniarios de una industria penitenciaria.

73. 1) Las industrias y granjas penitenciarias deberán preferentemente ser dirigidas por
la administración y no por contratistas privados. 2) Los reclusos que se empleen en
algún trabajo no fiscalizado por la administración estarán siempre bajo la vigilancia del
personal penitenciario. A menos que el trabajo se haga para otras dependencias del
gobierno, las personas para las cuales se efectúe pagarán a la administración el salario
normal exigible por dicho trabajo teniendo en cuenta el rendimiento del recluso.

74. 1) En los establecimientos penitenciarios se tomarán las mismas precauciones prescritas


para proteger la seguridad y la salud de los trabajadores libres. 2) Se tomarán disposiciones
para indemnizar a los reclusos por los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales,
en condiciones similares a las que la ley dispone para los trabajadores libres.

75. 1) La ley o un reglamento administrativo fijará el número máximo de horas de traba-


jo para los reclusos por día y por semana, teniendo en cuenta los reglamentos o los usos
locales seguidos con respecto al empleo de los trabajadores libres. 2) Las horas así
fijadas deberán dejar un día de descanso por semana y tiempo suficiente para la instruc-
ción y otras actividades previstas para el tratamiento y la readaptación del recluso.

76. 1) El trabajo de los reclusos deberá ser remunerado de una manera equitativa. 2)
El reglamento permitirá a los reclusos que utilicen, por lo menos, una parte de su remu-
neración para adquirir objetos destinados a su uso personal y que envíen otra parte a
su familia. 3) El reglamento deberá igualmente prever que la administración reserve una
parte de la remuneración a fin de constituir un fondo que será entregado al recluso al
ser puesto en libertad.

272
Instrucción y recreo
77. 1) Se tomarán disposiciones para mejorar la instrucción de todos los reclusos
capaces de aprovecharla, incluso la instrucción religiosa en los países en que esto sea
posible. La instrucción de los analfabetos y la de los reclusos jóvenes será obligatoria
y la administración deberá prestarle particular atención. 2) La instrucción de los reclu-
sos deberá coordinarse, en cuanto sea posible, con el sistema de instrucción pública a
fin de que al ser puesto en libertad puedan continuar sin dificultad su preparación.

78. Para el bienestar físico y mental de los reclusos se organizarán actividades recreati-
vas y culturales en todos los establecimientos.

Relaciones sociales, ayuda postpenitenciaria.


79. Se velará particularmente por el mantenimiento y el mejoramiento de las relaciones
entre el recluso y su familia, cuando éstas sean convenientes para ambas partes.

80. Se tendrá debidamente en cuenta, desde el principio del cumplimiento de la conde-


na, el porvenir del recluso después de su liberación. Deberá alentarse al recluso para
que mantenga o establezca relaciones con personas u organismos externos que
puedan favorecer los intereses de su familia así como su propia readaptación social.

81. 1) Los servicios y organismos, oficiales o no, que ayudan a los reclusos puestos en
libertad a reintegrarse en la sociedad, proporcionarán a los liberados, en la medida de
lo posible, los documentos y papeles de identidad necesarios, alojamiento, trabajo,
vestidos convenientes y apropiados para el clima y la estación, así como los medios
necesarios para que lleguen a su destino y puedan subsistir durante el período que siga
inmediatamente a su liberación. 2) Los representantes acreditados de esos organismos
tendrán todo el acceso necesario a los establecimientos y podrán visitar a los reclusos.
Se les consultará en materia de proyectos de readaptación para cada recluso desde el
momento en que éste haya ingresado en el establecimiento. 3) Convendrá centralizar
o coordinar todo lo posible la actividad de dichos organismos, a fin de asegurar la mejor
utilización de sus actividades.

B.- Reclusos alienados y enfermos mentales


82. 1) Los alienados no deberán ser recluidos en prisiones. Se tomarán disposiciones
para trasladarlos lo antes posible a establecimientos para enfermos mentales. 2) Los
reclusos que sufran otras enfermedades o anormalidades mentales deberán ser obser-
vados y tratados en instituciones especializadas dirigidas por médicos. 3) Durante su
permanencia en la prisión, dichos reclusos estarán bajo la vigilancia especial de un
médico. 4) El servicio médico o psiquiátrico de los establecimientos penitenciarios
deberá asegurar el tratamiento psiquiátrico de todos los demás reclusos que necesiten
dicho tratamiento.

273
83. Convendrá que se tomen disposiciones, de acuerdo con los organismos competentes,
para que, en caso necesario, se continúe el tratamiento psiquiátrico después de la liberación
y se asegure una asistencia social postpenitenciaria de carácter psiquiátrico.

C.- Personas detenidas o en prisión preventiva


84. 1) A los efectos de las disposiciones siguientes es denominado "acusado" toda per-
sona arrestada o encarcelada por imputársele una infracción a la ley penal, detenida en
un local de policía o en prisión, pero que todavía no ha sido juzgada. 2) El acusado
gozará de una presunción de inocencia y deberá ser tratado en consecuencia. 3) Sin
perjuicio de las disposiciones legales relativas a la protección de la libertad individual o
de las que fijen el procedimiento que se deberá seguir respecto a los acusados, estos
últimos gozarán de un régimen especial cuyos puntos esenciales solamente se deter-
minan en las reglas que figuran a continuación.

85. 1) Los acusados serán mantenidos separados de los reclusos condenados. 2) Los
acusados jóvenes serán mantenidos separados de los adultos. En principio, serán
detenidos en establecimientos distintos.

86. Los acusados deberán dormir en celdas individuales a reserva de los diversos usos
locales debidos al clima.

87. Dentro de los límites compatibles con un buen orden del establecimiento, los acu-
sados podrán, si lo desean, alimentarse por su propia cuenta procurándose alimentos
del exterior por conducto de la administración, de su familia o de sus amigos. En caso
contrario, la administración suministrará la alimentación.

88. 1) Se autorizará al acusado a que use sus propias prendas personales siempre que
estén aseadas y sean decorosas. 2) Si lleva el uniforme del establecimiento, éste será
diferente del uniforme de los condenados.

89. Al acusado deberá siempre ofrecérsele la posibilidad de trabajar, pero no se le


requerirá a ello. Si trabaja, se le deberá remunerar.

90. Se autorizará a todo acusado para que se procure, a sus expensas o a las de un
tercero, libros, periódicos, recado de escribir, así como otros medios de ocupación, den-
tro de los límites compatibles con el interés de la administración de justicia, la seguri-
dad y el buen orden del establecimiento.

91. Se permitirá que el acusado sea visitado y atendido por su propio médico o su den-
tista si su petición es razonable y está en condiciones de sufragar tal gasto.

274
92. Un acusado deberá poder informar inmediatamente a su familia de su detención y
se le concederán todas las facilidades razonables para comunicarse con ésta y sus ami-
gos y para recibir la visita de estas personas, con la única reserva de las restricciones
y de la vigilancia necesarias en interés de la administración de justicia, de la seguridad
y del buen orden del establecimiento.

93. El acusado estará autorizado a pedir la designación de un defensor de oficio cuan-


do se haya previsto dicha asistencia, y a recibir visitas de su abogado, a propósito de
su defensa. Podrá preparar y dar a éste instrucciones confidenciales. Para ello, se le
proporcionará, si lo desea, recado de escribir. Durante las entrevistas con su abogado,
el acusado podrá ser vigilado visualmente, pero la conversación no deberá ser
escuchada por ningún funcionario de la policía o del establecimiento penitenciario.

D.- Sentenciados por deudas o a prisión civil


94. En los países cuya legislación dispone la prisión por deudas u otras formas de
prisión dispuestas por decisión judicial como consecuencia de un procedimiento no
penal, los así sentenciados no serán sometidos a mayores restricciones ni tratados con
más severidad que la requerida para la seguridad y el mantenimiento del orden. El trato
que se les dé no será en ningún caso más severo que el que corresponda a los acusa-
dos a reserva, sin embargo, de la obligación eventual de trabajar.

E.- Reclusos, detenidos o encarcelados sin haber cargos en su contra


95. Sin perjuicio de las disposiciones del artículo 9 del Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, las personas detenidas o encarceladas sin que haya cargos en su
contra gozarán de la misma protección prevista en la primera parte y en la sección C
de la segunda parte. Asimismo, serán aplicables las disposiciones pertinentes de la sec-
ción A de la segunda parte cuando esta aplicación pueda redundar en beneficio de este
grupo especial de personas bajo custodia, siempre que no se adopten medidas que
impliquen que la reeducación o la rehabilitación proceden en forma alguna respecto de
personas no condenadas por un delito penal.

275
276
Principios básicos para el
tratamiento de los reclusos
Adoptados y proclamados
por la Asamblea General
en su resolución 45/111
del 14 de diciembre de 1990

277
278
Principios básicos para el tratamiento de los reclusos
Adoptados y proclamados por la Asamblea General en su resolución 45/111
del 14 de diciembre de 1990

1. Todos los reclusos serán tratados con el respeto que merecen su dignidad y valor
inherentes de seres humanos.

2. No existirá discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión
política o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u
otros factores.

3. Sin perjuicio de lo que antecede, es necesario respetar las creencias religiosas y los
preceptos culturales del grupo a que pertenezcan los reclusos, siempre que así lo exi-
jan las condiciones en el lugar.

4. El personal encargado de las cárceles cumplirá con sus obligaciones en cuanto a la


custodia de los reclusos y la protección de la sociedad contra el delito de conformidad
con los demás objetivos sociales del Estado y con su responsabilidad fundamental de
promover el bienestar y el desarrollo de todos los miembros de la sociedad.

5. Con excepción de las limitaciones que sean evidentemente necesarias por el hecho
del encarcelamiento, todos los reclusos seguirán gozando de los derechos humanos y
las libertades fundamentales consagrados en la Declaración Universal de Derechos
Humanos y, cuando el Estado de que se trate sea parte, en el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales y el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo, así como de los demás derechos estipu-
lados en otros instrumentos de las Naciones Unidas.

6. Todos los reclusos tendrán derecho a participar en actividades culturales y educati-


vas encaminadas a desarrollar plenamente la personalidad humana.

7. Se tratará de abolir o restringir el uso del aislamiento en celda de castigo como san-
ción disciplinaria y se alentará su abolición o restricción.

8. Se crearán condiciones que permitan a los reclusos realizar actividades laborales


remuneradas y útiles que faciliten su reinserción en el mercado laboral del país y les
permitan contribuir al sustento económico de su familia y al suyo propio.

9. Los reclusos tendrán acceso a los servicios de salud de que disponga el país, sin dis-
criminación por su condición jurídica.

279
10. Con la participación y ayuda de la comunidad y de instituciones sociales, y con el
debido respeto de los intereses de las víctimas, se crearán condiciones favorables para
la reincorporación del ex recluso a la sociedad en las mejores condiciones posibles.

11. Los principios que anteceden serán aplicados en forma imparcial.

280
LEY 120-01
QUE INSTITUYE
EL CÓDIGO DE ÉTICA
DEL SERVIDOR PÚBLICO

281
282
LEY 120-01 QUE INSTITUYE EL CÓDIGO DE ÉTICA
DEL SERVIDOR PÚBLICO

CONSIDERANDO: Que, como consecuencia de la creciente participación del


Estado en la regulación y orientación de los procesos de desarrollo socioeconómico de
la nación, es necesario que, además de las disposiciones jurídicas que los regulen, se
provean orientaciones y mecanismos de orden ético aplicables al personal del Estado
que, dentro de sus actividades, tenga participación en asuntos de orden económico, ya
sea dentro del Estado en sus relaciones con particulares o que, sin tratarse de asuntos
económicos reciban indebidamente beneficios o ventajas ajenos a los sueldos o
salarios que el Estado les paga por sus servicios;

CONSIDERANDO: Que el Estado Dominicano está comprometido ética y


moralmente con la sociedad, en el sentido de obrar de acuerdo a normas y principios
que rijan la conducta de los integrantes de la administración pública, en razón de que
el Estado no sólo se presume moral por definición, sino que debe actuar moralmente;

CONSIDERANDO: Que en el sector público y en toda la comunidad nacional se


viene promoviendo una política de honestidad administrativa y de moral pública orienta-
dora de todos los actos de administración pública, para lo cual es necesario crear
mecanismos disciplinarios que abarquen y sancionen, fuera del campo del derecho, las
violaciones a los preceptos morales dentro del mismo ordenamiento administrativo y sin
perjuicio de las sanciones que a los términos del derecho deben ser aplicadas penal o
civilmente a aquellos servidores públicos que violaren las leyes establecidas;

CONSIDERANDO: Que mediante decreto No.322-97, del 24 de julio de 1997,


el Poder Ejecutivo creó el Departamento de Prevención de la Corrupción Administrativa,
como una dependencia de la Procuraduría General de la República, especializada en
el manejo de todo lo concerniente a la corrupción en la República Dominicana;

CONSIDERANDO: Que en el “Plan Estratégico Nacional de Prevención de la


Corrupción”, que es el documento que contiene las políticas del Gobierno Dominicano
en materia de lucha contra la corrupción, se establece como uno de los objetivos impor-
tantes la aprobación de un Código de Ética del Servidor Público, el cual debe abarcar
aquellas actuaciones que, aunque no previstas y sancionadas en las leyes, infringen los
preceptos de ética y de moral y, por tanto, deben ser tratadas disciplinariamente
aplicándoles las sanciones de lugar.

283
HA DADO LA SIGUIENTE LEY:

Art. 1.- La presente ley instituye el Código de Ética del Servidor Público, en
cuyos actos están envueltos los intereses supremos de la ciudadanía y la dignidad del
Estado.

Art. 2.- Este Código tiene como objetivo principal, normar la conducta de los
servidores públicos respecto a los principios éticos que han de regir su desempeño en
la administración pública, a fin de garantizar y promover el más alto grado de honesti-
dad y moralidad en el ejercicio de las funciones del Estado.

Párrafo.- A los efectos de este Código, las expresiones “funcionario público”,


“empleado público” y “servidor público” tendrán un mismo y único significado.

Art. 3.- Las disposiciones de este Código se aplicarán a los empleados y fun-
cionarios de las Secretarías de Estado y sus dependencias, así como a los de las insti-
tuciones autónomas descentralizadas y otros órganos del Estado cuya conformación
jurídica se encuentre regulada por el derecho público.

Principios Éticos del Servidor Público

Art. 4.- A los efectos de este Código, serán considerados como principios rec-
tores de los servidores públicos, todo lo concerniente a la práctica de las virtudes y de
manera particular, los siguientes:

La honestidad.
Atributo que refleja el recto proceder del individuo, contentivo de elementos vivos de
decencia y decoro; es compostura y urbanidad. La honestidad implica buen compor-
tamiento.

La justicia y la equidad.
Obliga a los servidores públicos a actuar, respecto de las personas que demandan o
solicitan sus servicios, sin ningún tipo de preferencias y sin consideración de género,
religión, etnia, posición social y económica u otras características ajenas al fondo del
asunto y a la justicia.

El decoro.
Impone al servidor público respeto para sí y para los ciudadanos que acudan en solici-
tud de atención o demanda de algún servicio.

284
La lealtad.
Manifestación permanente de fidelidad hacia el Estado, que se traduce en solidaridad
para con la institución, superiores, compañeros y subordinados, dentro de los límites de
las leyes y de la ética.

La vocación de servicio.
Se manifiesta a través de acciones de entrega diligente a las tareas asignadas e impli-
ca disposición para dar oportuna y esmerada atención a los requerimientos y trabajos
encomendados, apertura y receptividad para encausar cortésmente las peticiones,
demandas, quejas y reclamos del público. Excluye todo tipo de conducta e intereses
que no sean las institucionales.

La disciplina.
Significa la observancia y el estricto cumplimiento de las normas administrativas por
parte de los servidores públicos en el ejercicio de sus funciones.

La honradez.
Tiene como fin principal no engañar ni engañarse. Forma un ingrediente humano que
ayuda a mantener la frente en alto. Debe ser considerada siempre como el norte que
va anunciando el camino del hombre decente a lo largo de la vida.

La cortesía.
La palabra amable, los ademanes moderados y las maneras gentiles son elementos de
cortesía de los que nunca se debe apartar el servidor público.

La cortesía infunde en el espíritu de todo ciudadano una agradable sensación de


agradecimiento, y, a la vez que halaga a uno, enaltece al otro; debe ser una hermosa
actitud constante, con miras a la perfección por su uso y por el deseo de hacernos grata
la vida propia y hacérsela por igual, a los que nos rodean.

La probidad.
Conducta humana considerada como reflejo de integridad, entereza y hombría de bien,
componentes de la personalidad distinguida.

Mientras más alto sea el grado de probidad en el servidor público, más fecundo y per-
durable será el recuerdo de moralidad dejado en sus relacionados.

La discreción.
El hecho de saber guardar silencio de los casos que se traten, cuando éstos ameriten
secreto, es un rasgo de altura moral del individuo.

285
Más que una simple actitud, es una verdadera virtud que se cultiva con la fuerza de la
voluntad y de la prudencia.

El carácter.
El conjunto de buenos hábitos que forman en el servidor público una conducta superior,
lo hacen suficientemente apto para afrontar con denuedo las contingencias diarias y, con
altura moral para decidir lo que debe hacerse rectamente.
El carácter es seriedad cumplimiento mando, voluntad definida y temple.

La transparencia.
La transparencia exige del servidor público, la ejecución diáfana de los actos del servi-
cio e implica que éstos tienen, en principio, carácter público y son accesibles al
conocimiento de toda persona natural o jurídica que tenga interés legítimo en el asunto.

La pulcritud.
Entraña el adecuado manejo y uso de los bienes del Estado, la preocupación por el
ambiente físico de trabajo, y, en todo caso, en no aumentar o permitir por desidia, su
deterioro.

Art. 5.- El ejercicio de la función pública administrativa de cualquier servidor


público propenderá a la combinación óptima de los principios señalados en el artículo
anterior, y tendrá prioridad, la honestidad y la vocación de servicio.

Órgano Responsable. Sus Atribuciones

Art. 6.- En virtud de la presente ley se dispone que, el Departamento de


Prevención de la Corrupción Administrativa (DPCA), creado en virtud del decreto
No.322-97, queda como órgano responsable de velar por el fiel cumplimiento y apli-
cación de las disposiciones éticas contenidas en el presente Código.

Art. 7.- Además de las atribuciones señaladas en el referido decreto, el


Departamento de Prevención de la Corrupción tendrá, para los fines de la presente ley,
las siguientes facultades y atribuciones:

Interpretar, aplicar y hacer cumplir las disposiciones de esta ley, las reglas y reglamen-
tos que establecen determinadas prohibiciones respecto a la conducta de ciertos fun-
cionarios y empleados públicos, o que rigen cuestiones de ética y conflictos de intereses;

Resolver controversias sobre la aplicación de esta ley;

Establecer y administrar procedimientos para identificar violaciones a la ética y a la honestidad,

286
prevenir los conflictos de interés y tomar u ordenar las medidas disciplinarias, administrativas
o penales autorizadas por esta ley, luego de las correspondientes investigaciones;

Elaborar y dictar los reglamentos y resoluciones necesarios y convenientes, a fin de


cumplir con los objetivos de esta ley, incluyendo reglas de procedimiento para las inves-
tigaciones y empleo de los medios de prueba jurídicamente admisibles;

Solicitar y obtener de las instituciones del Estado, aquellos informes que estime necesarios;

Nombrar o contratar el personal que sea necesario para llevar a cabo las funciones y
deberes que se establecen en esta ley;

Recomendar, previo requerimiento de parte interesada, sanciones disciplinarias a servi-


dores públicos en falta, sin que ello entrañe la imposibilidad de que se ejerzan contra el
funcionario o empleado, las acciones penales a que hubiere dado lugar;

Promover y organizar conferencias, charlas y seminarios sobre ética en todas las insti-
tuciones del Estado;

Adoptar cualquier otra medida o acción que sea necesaria y conveniente para cumplir
con los propósitos de esta ley.

Párrafo.- El Departamento de Prevención de la Corrupción queda en plena facultad de


gestionar la asesoría de personas e instituciones con el fin de obtener informaciones
que puedan esclarecer la conducta y el patrimonio de los funcionarios públicos.

Prohibiciones Éticas de los Servidores Públicos

Art. 8.- A todos los funcionarios o empleados públicos sujetos al presente Código
de Ética, independientemente del nivel jerárquico que ostenten, les está prohibido:

Desacatar, ya sea personalmente o actuando como servidor público, las leyes en vigor
y las citaciones u órdenes de los tribunales de justicia, de la rama legislativa o de las
instituciones de la rama ejecutiva que tengan autoridad para ello;

Dilatar la prestación de los servicios que las instituciones del Estado están obligadas a
ofrecer o, entorpecer su funcionamiento;

Utilizar su cargo para obtener ventajas, beneficios o privilegios que no estén permitidos
por la ley, de manera directa o indirecta para él, algún miembro de su familia o cualquier
otra persona, negocio o entidad;

287
Solicitar o aceptar, además del sueldo, jornal o compensación a que tiene derecho por
su función o empleo público, algún bien de valor económico como pago, retribución o
gratificación, por realizar los deberes y responsabilidades de su cargo;

Aceptar o solicitar a alguna persona, directa o indirectamente para él, algún miembro de
su familia o cualquier otra persona, negocio o entidad, algún bien de valor económico,
incluyendo regalos, préstamos, promesas, favores o servicios a cambio de que la
actuación de dicho funcionario o empleado público esté influenciada a favor de esa o
cualquier otra persona;

Recibir, en su condición de servidor público, aún en el caso de ausencia de compro-


miso, cualquier tipo de regalo, prebenda o gratificación por ninguna razón, en ningún
caso y bajo ninguna circunstancia;

Revelar o usar información confidencial, adquirida en razón de su empleo para obtener


directa o indirectamente, ventaja o beneficio económico para él, para un miembro de
su familia o para cualquier otra persona, negocio o entidad;

Agilizar o redactar por paga o ratificación, los debidos procedimientos burocráticos legal
o institucionalmente establecidos para la prestación de los servicios públicos;

Aceptar un empleo o relaciones contractuales de negocios con una persona, negocio o


empresa que haga negociación con la institución gubernamental para la cual él traba-
ja, cuando el funcionario o empleado público participe, de algún modo, en las deci-
siones de la institución o tenga facultad para influenciar las actuaciones oficiales de la
entidad que tenga relación con dicha persona o negocio;

Ser parte o tener algún interés en las ganancias o beneficios producto de un contrato
con cualquier institución pública o privada;

Representar, directa o indirectamente, a alguna persona privada para lograr, a cambio


de compensación o beneficio económico, la aprobación de una ley, ordenanza o resolu-
ción para obtener un contrato, el pago de una reclamación, un permiso, licencia o autor-
ización, ni en cualquier otro asunto, transacción o propuesta, si él o algún miembro de
su familia posee autoridad o poder de decisión en la institución donde labora;

Prestar, a título particular y en forma remunerada, servicios de asesoría a entidades


públicas o privadas que guarden algún tipo de relación con los servicios y funciones
propias de la institución donde labora;

288
Obtener préstamos y contraer obligaciones con personas naturales o jurídicas con las
cuales se tengan relaciones oficiales en razón de los cargos públicos que desempeñan;

Recurrir, en ocasión del ejercicio de su funciones, a argumentos, con el fin de distor-


sionar hechos, falsificar informes, datos y documentos públicos, par beneficio propio,
familiar o cualquier persona o institución;

Utilizar en su provecho, o en provecho de terceros, los bienes, equipos, valores y mate-


riales del Estado, sobre todo aquellos que están bajo su responsabilidad;

Promover y propiciar el nepotismo en las oficinas del Estado, favoreciendo y protegien-


do a sus parientes y amigos en los cargos y negocios de la institución;

Las demás prohibiciones que se establezcan por vía legal o reglamentaria, o que resul-
ten del buen entendimiento y observancia de la ética social y administrativa.

Párrafo I.- No podrán prestar servicios en una misma institución pública más de tres
parientes o familiares del titular de la misma o de cualquier otro funcionario que tenga
poder de mando y decisión en dicha institución.

Párrafo II.- Nadie podrá desempeñar de manera simultánea, dos o más cargos dentro de
la administración pública, excepto la actividad docente, artística, y de investigación
académica y la participación en juntas, Comisiones de Ética Pública (CEP), grupos de tra-
bajo u otras formas de acción conjunta que, por mandato de la ley o reglamento, correspon-
da a determinados funcionarios por la naturaleza de sus responsabilidades.

Párrafo III.- Participar en actividades oficiales en las que el empleado público resulte
ser juez y parte a la vez.

Sanciones y Acciones

Art. 9.- Todo servidor público que viole intencionalmente o por falta grave e inexplica-
ble, los principios rectores de este Código de Etica, pero sin que dichas faltas impliquen
violación a las leyes en general y que, por tanto, no fuesen susceptibles de ser juzga-
dos por la justicia ordinaria, será sancionado disciplinariamente de conformidad con la
gravedad de las faltas de la manera siguiente:
Amonestación privada;
Amonestación pública;

Suspensión sin sueldo por mes;

289
Suspensión sin sueldo por tres meses;
Cancelación definitiva del cargo.

Las sanciones disciplinarias anteriores no serán aplicables a aquellos funcionarios respec-


to de los cuales la Constitución de la República establece el privilegio de jurisdicción, en
cuyo caso, los expedientes a su cargo serán remitidos por la vía correspondiente a la
Suprema Corte de Justicia para que proceda como corresponda.

Párrafo I.- Serán consideradas faltas agravantes:

Incurrir en la comisión del hecho en complicidad con compañeros de trabajo;

Cometer la falta aprovechando la confianza depositada por su superior;

Cometer la falta para encubrir otra;

Rehuir la responsabilidad o atribuírsela a otra persona.

Párrafo II.- Serán consideradas circunstancias atenuantes, entre otras, las siguientes:

Haber observado buena conducta en su trabajo;


Haber sido inducido por un superior jerárquico;
Confesar la falta oportunamente y mostrar genuino arrepentimiento;
Haber cometido la falta bajo ofuscación o presión.

Párrafo III.- En todos los casos previstos en el presente artículo, el tribunal discipli-
nario, que organizará el Departamento de Prevención de la Corrupción Administrativa
mediante reglamento que será dictado por el Presidente de la República, conocerá y
aplicará las sanciones disciplinarias. En todos los casos en que, los procesados disci-
plinariamente correspondan a poderes del Estado distintos al Poder Ejecutivo, deberá
integrarse dicho tribunal disciplinario con un representante de esos poderes designado
por el superior jerárquico de los mismos. Lo mismo que se prevé para los procesados
disciplinariamente dependientes de poderes distintos al Poder Ejecutivo, se observará
cuando se trate de instituciones descentralizadas del Estado.

Art. 10.- El Departamento de Prevención de la Corrupción Administrativa tendrá facul-


tad para intentar interponer las acciones que considere de lugar, a fin de garantizar la
aplicación de las sanciones penales y el cobro de las sanciones civiles que se impon-
gan en favor del Estado.

290
Art. 11.- El Departamento de Prevención de la Corrupción podrá acudir a los tribunales
competentes para solicitar que se impida, suspenda o paralice la ejecución de cualquier
acción que constituya una violación a las prohibiciones que establece este Código.

Capacidad para promover investigaciones

Art. 12.- Cualquier otro ciudadano, funcionario o empleado público podrá solicitar del
Departamento de Prevención de la Corrupción, mediante denuncia o querella escrita y
bajo juramento, que este inicie una investigación bajo cualquiera de las disposiciones
de esta ley. Para tales fines, el promovente deberá exponer en su querella, todos los
hechos en que se fundamenta su creencia de que procede la investigación.

Art. 13.- Dentro de los sesenta (60) días siguientes a la fecha de presentación de la
denuncia o querella, el Departamento de Prevención de la Corrupción realizará una
evaluación y notificará el denunciante o querellante la acción que se propone seguir. Si
el Departamento de Prevención de la Corrupción entiende que es innecesario llevar a
cabo una investigación, así se lo informará al denunciante o querellante dentro del tér-
mino antes descrito.

Art. 14.- Si el Departamento de Prevención de la Corrupción entiende que procede


efectuar una investigación, deberá concluir la misma dentro del término de los ciento
veinte (120) días siguientes a la fecha en que se haya notificado al denunciante o
querellante la acción que se propone seguir.

Concluida la investigación, el Departamento de Prevención de la Corrupción decidirá si ha


de proceder judicial o administrativamente, contra el funcionario o empleado querellado o
si habrá de eximirlo de responsabilidad.

Art. 15.- Todo servidor público que resulte afectado por alguna decisión, resolución,
orden o acción del Departamento de Prevención de la Corrupción tendrá derecho a una
revisión judicial, para lo cual someterá la correspondiente petición ante el Tribunal
Superior Administrativo, con notificación al Departamento de Prevención de la
Corrupción dentro de los treinta (30) días de haberle sido notificada la decisión, resolu-
ción, orden o acción.

Art. 16.- Será considerada como una violación grave al presente Código, cualquier
medida o represalia tomada por un funcionario público en contra de algún subalterno,
por este último haber divulgado o denunciado ante cualquier autoridad la comisión de
algún acto considerado “delito o crimen contra la cosa pública”

291
Informes anuales

Art. 17.- El Departamento de Prevención de la Corrupción rendirá al Presidente de la


República, al Congreso Nacional y a la Suprema Corte de Justicia, a mas tardar el 30
de julio de cada año, un informe detallado que contenga entre otras, las siguientes infor-
maciones:

a) Descripción detallada del trabajo realizado por el DPC, durante el año anterior;

b) El total de casos presentados, conocidos, resueltos y pendientes del año anterior,


relacionados con posibles violaciones a los cánones de la ética o a otras normas de
conducta aplicables a los funcionarios y empleados públicos;

c) Las acciones de naturaleza civil o criminal que ha promovido el Departamento de


Prevención de la Corrupción durante el período comprendido en el informe, por ale-
gadas violaciones a las disposiciones de esta ley;

d) Las medidas correctivas o preventivas que ha tomado el Departamento de


Prevención de la Corrupción de parte de otros funcionarios o instituciones gubernamen-
tales y la disposición final tomada;

Las recomendaciones sugeridas por el Departamento de Prevención de la Corrupción


para mejorar la efectividad de las disposiciones legales que rigen los conflictos de
intereses y las normas de conducta de los funcionarios y empleados públicos.

Incentivos

Art. 18.- La conducta de los servidores públicos ajustada a los principios y las normas
de este Código será tomada en cuenta para la permanencia en sus cargos.

Art. 19.- En cada despacho de la administración pública se publicarán periódicamente,


cuadros de honor donde figurarán los servidores públicos que se hayan destacado en
el cumplimento de lo prescrito en este Código, según aquellas prioridades y valores que
sean importantes y características del tipo de actividades que realiza el despacho
respectivo.

Art. 20.- A los efectos de este Código, los servidores públicos que durante el último año
de servicio hayan mostrado buena conducta serán propuestos para hacerse acreedores
de reconocimientos y condecoraciones que han de imponerse el día del servidor públi-
co o en ocasiones significativas.

292
Art. 21.- Todo funcionario que haya contribuido a una manera responsable a descubrir
o evitar la comisión de un acto de corrupción en la administración pública, no podrá ser
sustituido de su cargo por esas razones bajo ningún subterfugio y, será acreedor de una
promoción en la institución para la cual labora.

Disposiciones Generales

Art. 22.- Sin menoscabo de lo establecido en este Código, las oficinas públicas podrán
mantener, elaborar o instrumentar manuales, instructivos, normas y procedimientos
que, enmarcados en el espíritu y términos de este Código, contribuyen a su mejor y mas
efectiva aplicación.

Art. 23.- Se dispone incluir en el presupuesto de ingresos y ley de Gastos Públicos de la


nación de cada año, los fondos necesarios para cubrir los gastos corrientes en que incurra
el Departamento de Prevención de la Corrupción para llevar a cabo sus funciones.

Art. 24.- La presente ley deroga toda disposición legal o parte de ley que le sea contraria.

293
294
LEY N°50-88
sobre Drogas y Sustancias
Controladas

295
296
LEY Nº 50-88
Sobre drogas y sustancias controladas en República Dominicana

CONSIDERANDO: Que el Artículo 5 de la Constitución Dominicana establece que el terri-


torio de la República Dominicana está integrado por la parte oriental de la isla de Santo
Domingo y sus islas adyacentes, y sus límites terrestres están fijados por el Tratado
Fronterizo de 1929 y su Protocolo de Revisión de 1936; siendo también parte del territorio
nacional, el mar territorial, el suelo y subsuelo submarinos correspondientes, así como el
espacio aéreo comprendido sobre ellos;
CONSIDERANDO: la Ley Nº 168, de fecha 12 de mayo de 1975, que regula la
importación, fabricación, venta, distribución y uso de las drogas narcóticas resulta inefi-
caz en los momentos actuales como instrumento legal para prevenir y reprimir el tráfi-
co y consumo ilícitos de drogas peligrosas, para el control de las mismas y de las sus-
tancias indispensables para su fabricación, así como para rehabilitar a los usuarios de
dichas drogas;
CONSIDERANDO: Que la magnitud del problema del tráfico y consumo ilícito de dro-
gas alcanza en la actualidad, proporciones dramáticas y alarmantes, y nuestro país es
utilizado como puente internacional;
CONSIDERANDO: La necesidad de que se categoricen y codifiquen los productos
químicos básicos y esenciales en que se apoya el negocio internacional del tráfico y
consumo ilícito de drogas y sustancias sicotrópicas, en relación con los niveles de peli-
grosidad resultantes de su uso y destino frecuentes y tomando en cuenta que no todas
las drogas que requieren control legislativo son narcóticas;
CONSIDERANDO: Que las grandes sumas de dinero que se manejan en el tráfico y con-
sumo ilícitos de drogas peligrosas, apoyadas en bien organizadas campañas publicitarias,
ejercen una abierta, malsana y negativa influencia a la parte sana de la sociedad, princi-
palmente a la juventud, que es factor esencial del desarrollo de los pueblos;
CONSIDERANDO: Que es indispensable crear centros controlados por el gobierno
dominicano destinados a la desintoxificación y rehabilitación de los individuos considera-
dos adictos o fármacodependientes, en función de que, a diferencia de los ya existentes,
se carece de las condiciones necesarias para el establecimiento de más centros privados
dedicados a estas actividades a largo plazo;
CONSIDERANDO: La urgente necesidad de que se coordinen las capacidades y recur-
sos disponibles para la ejecución de actividades, programas y proyectos de las diferentes
instituciones que luchan en contra del abuso de las drogas, para la implementación de
una estrategia y campaña nacional contra el consumo y tráfico de drogas y sustancias
controladas en la República Dominicana;
CONSIDERANDO: Que es alarmante la cantidad de extranjeros que son sorprendidos
en tráfico, posesión, consumo y uso ilícitos de drogas peligrosas, en violación a las cos-
tumbres y tradiciones de nuestro pueblo, a la actual Ley N° 168, así como a la Ley N°
95, sobre Inmigración;

297
CONSIDERANDO: Que en la actual Ley N° 168 no están clasificados ni subsecuente-
mente enumerados, los delitos relacionados con las drogas, ni tampoco están delimi-
tadamente claras las sanciones penales y pecuniarias que han de imponéseles tanto a
patrocinadores, traficantes, intermediarios, distribuidores, o vendedores, lo mismo que
a los usuarios;
CONSIDERANDO: Que la denominación "drogas narcóticas", como se consigna en la
Ley N° 168, vigente, es muy confusa, simple y limitativa, y que toda tipificación de la
conducta prohibida del hecho ilícito debe ser concreta, precisa, amplia, inteligible y,
sobre todo, clara;

VISTA la Ley N° 168, de fecha 12 de mayo de 1975, que regula la importación,


Fabricación, Venta, Distribución y Uso de Drogas Narcóticas;
VISTAS las Leyes, Reglamentos y Decretos sobre Drogas, anteriores, a la Ley N° 168,
de 1975;

VISTA la Ley N° 95, sobre lnmigración, del 1939.

VISTA la Ley N° 573, de fecha 16 de abril de 1977, sobre Mar Territorial, Zona Contigua,
Zona Económica Exclusiva y Plataforma Continental;

VISTAS las, Leyes Nos. 5439, de 1915, y sus modificaciones, sobre Libertad Provisional
Bajo Fianza, la Ley N° 164 de 1980, sobre Libertad Condicional, y la Ley N° 223, sobre
el Perdón Condicional de la Pena;

VISTOS los Artículos 1, 2, 3, 6, 7, 11, 18, 21, 23, 39, 40, 56, 57, 58 y 59 del Código
Penal Dominicano y los Artículos 32 al 43 del Código de Procedimiento Criminal.

HA DADO LA SIGUIENTE LEY:

CAPÍTULO I
TÍTULO Y DEFINICIONES

Artículo 1.
- Esta Ley se denominará como Ley sobre Drogas y Sustancias Controladas de la
República Dominicana.

Artículo 2.
- Las palabras y frases definidas en este artículo tendrán el significado que se expresa
a continuación, a menos que del texto de la Ley se desprenda otro significado.

298
ACAPITE I.
- Adicción. Significa un patrón de conducta por el uso compulsivo de una sustancia, carac-
terizado por agobiante afección por el uso del fármaco, la necesidad de conseguirlo y una
gran tendencia a recaer después de su supresión.

ACAPITE II.
- Adicto o Fármaco-Dependiente -. Toda persona que usa habitualmente un estupefa-
ciente o sustancia peligrosa, con riesgo de poner en peligro su moral, salud, seguridad
y bienestar, que haya adquirido la adicción o dependencia perdiendo el auto-control
sobre ese hábito, constituyendo así una amenaza para la sociedad.

ACAPITE III.
- Administrar Suministrar tratándose de medicamentos, aplicarlos, darlos o hacerlos
tomar. Se entiende por eso, la aplicación directa al individuo, de una sustancia contro-
lada o bajo régimen de prohibición legal, sea por inyección, inhalación, ingestión o por
cualquier otro medio de ingreso al organismo.

ACAPITE IV.
-.Amapola Adormidera (Opium poppy) Planta de la especie Papaver Somniferum L,
exceptuando sus semillas.

ACAPITE V.
-.Comercialización Se entiende por comercialización las transacciones comerciales ile-
gales, venta, entrega, recepción, internación y exportación de estupefacientes y sustan-
cias controladas, bajo régimen de prohibición legal.

ACAPITE VI.
- Comercialización ilegítima Es cuando el sujeto activo, estando autorizado para comer-
cializar o transportar sustancias controladas, les da uso legítimo.

ACAPITE VII.
- Comercialización ilícita Es cuando el sujeto activo no tiene autorización debida para
comercializar o transportar sustancias controladas que estén bajo el régimen legal de
la prohibición.

ACAPITE VIII.
- Consumo Se entiende por consumo el uso esporádico, periódico o permanente de sus-
tancias controladas que estén bajo el régimen legal de la prohibición, y que encierren el
peligro de la dependencia.

299
ACAPITE IV.
- Controlar Significa incluir una droga o sustancia o precursor inmediato, en una cate-
goría, eliminarla de ella o cambiarla de categoría, de conformidad con el Capítulo II de
esta Ley.

ACAPITE X.
- Cultivo Es la actividad destinada al desarrollo de una plantación, en los términos
descritos en el numeral 2.33.

ACAPITE XI.
- Dependencia Física Síndrome específico y característico de síntomas físicos, provo-
cados por la suspensión brusca de la droga (Síndrome de abstinencia).

ACAPITE XII.
- Dependencia Psicológica Significa que existe una compulsión para continuar usando
una droga a pesar de las consecuencias adversas.

ACAPITE XIII.
- Dispensar Es la entrega de una sustancia controlada por orden o receta médica.

ACAPITE XIV.
- Dispensador Es el médico, dentista, veterinario o farmacéutico que entrega la sustan-
cia controlada.

ACAPITE XV.
- Distribuidor Es la persona que distribuye una sustancia controlada.

ACAPITE XVI.
- Distribuir Significa entregar una sustancia controlada, por otro medio que no sea
administrar o dispensar.

ACAPITE XVII.
- Droga Es una sustancia simple o compuesta de origen natural o sintético, que, al
ingresar al organismo, puede modificar la salud de los seres humanos y que se utiliza
en la preparación de medicamentos, medios diagnósticos, etc. Sustancia o preparado
medicamentoso de efecto estimulante, deprimente o narcótico.

ACAPITE XVIII.
-.Drogas Alucinógenas Las drogas que pertenecen a este grupo se caracterizan por
producir alucinaciones en los consumidores. Aunque ésta no es su única propiedad, se
exhibe como su efecto más destacado y dominante en el organismo de los consumi-

300
dores. Entre las drogas alucinógenas de mayor uso, se destacan las siguientes:
Dietilamida del Acido Lisérgico (LSD-25), Peyote, Mescalina y otras similares.

ACAPITE XIX.
- Drogas Deprimentes o Estimulantes Todas aquellas que contengan cualquier cantidad
de ácido barbitúrico o cualquiera de sus sales, cualquier derivado del ácido barbitúrico
que se determine como capaz de formar hábito; toda droga que contenga cualquier can-
tidad de anfetaminas o cualquiera de sus isómeros ópticos; cualquier sal de anfetami-
na o cualquier sal de un isómero óptico de anfetamina, dietilamida del ácido lisérgico.
Tienen potencial para el abuso, debido a su efecto deprimente o estimulante en el sis-
tema nervioso central o a su efecto alucinógeno.

ACAPITE XX.
- Drogas Narcóticas Significa cualquiera de las siguientes sustancias, ya sean produci-
das directa o indirectamente, extrayéndolas de sustancias de origen vegetal, indepen-
dientemente por medio de síntesis química, o por una combinación de extracción y sín-
tesis química:
a) El opio, las hojas de coca y los opiatos.
b) Cualquier compuesto, producto, sal, derivados o preparación de opio, hojas de coca
u opiatos.
c) Cualquier sustancia y cualquier compuesto, producto, sal, derivado o preparación de
la misma, que sea químicamente idéntica a cualquiera de las sustancias mencionadas
en los apartados a) y b) de este acápite, con la excepción de que las palabras "Drogas
Narcóticas" no incluyen las hojas de coca descocainizadas, ni extractos de hojas de
coca, si dichos extractos no contienen cocaína o ecgonina.

ACAPITE XXI.
- Entregarse considera como entregar, al suministro, traspaso o dispensa de sustancias
controladas o que estén bajo el régimen legal de la prohibición.

ACAPITE XXII.
- Entrega o Suministro. Es el traspaso o provisión entre personas de una sustancia con-
trolada, exista o no relación legal para tal acto.

ACAPITE XXIII.
- Fabricación. Es el proceso de preparación, elaboración, manufactura, composición,
conversión o procesamiento de sustancias controladas o que estén bajo el régimen
legal de la prohibición, ya sea directa o indirectamente por medio de síntesis química,
o por la combinación de extracción y síntesis química.

301
ACAPITE XXIV.
- Fabricante Persona que fabrica una droga u otra sustancia.

ACAPITE XXV.
- Grupos Alucinógenos. Dietilamida del Acido Lisérgico (LSD-25), Peyote, Mescalina,
Psilocibina, Psilocina, DMT (Dimetiltriptamina), DET (Dietiltriptamina), MDA
(Metilenedioxianfetamina), STP (Dimetoximetanfetamina), y el THC (Tetrahidrocannabinol) y
otras similares.

ACAPITE XXVI.
- Grupos Excitantes o Estimulantes. La coca y sus derivados (Coeaína y Clorohidrato
de Cocaína), Anfetaminas, Bencedrina, Dexedrina, y otras similares.

ACAPITE XXVII.
- Grupos Hipnóticos y Barbitúricos. Este grupo carece de interés en la comercialización
dirigida por el narcotráfico. Los sedantes hipnóticos más empleados pertenecen al
grupo de los barbitúricos.

ACAPITE XXVIII.
- Grupos Opiáceos. Morfina, Heroína, Codeina, Papaverina y otros similares en los
cuales intervienen el opio, como el Elixir Paregórico y la Tintura de Láudano.

ACAPITE XXIX.
- Marihuana. Significa todas las partes de la planta Cannabis Sativa L, esté en proceso
de crecimiento o no; las semillas de la misma, la resina extraída de cualquier parte de
dicha planta, y todo compuesto, producto, sal, derivado, mezcla o preparación de tal
planta, de sus semillas o de su resina, pero no incluirá los tallos maduros de dicha plan-
ta, ni las fibras obtenidas de dichos tallos, ni el aceite o pasta hecho de las semillas de
dicha planta, ni cualquier otro compuesto, producto, sal, derivado, mezcla o preparación
de tales tallos maduros. Esta planta ha recibido diversos nombres según los países
donde se cultiva o comercializa. En Norteamérica se le llama mariguana; en Perú
Marihuana; en México se denomina Grifa, en Siria y Líbano, Hashish, en La India, Bang
o Gania, en Argelia, Kif, en Turquía, Habak, en nuestro país, yerba, material, mafafa,
marihuana, maso, clavo, etcétera. Se le conocen unos trescientos nombres más exten-
didos por todo el mundo.

ACAPITE XXX.
- Opiato. Cualquier droga u otra sustancia capaz de crear adicción o de mantener la
adicción, en forma similar a la morfina, o sea susceptible de ser convertida en una droga
que posea dicha capacidad para crear o mantener la adicción.

302
ACAPITE XXXI.
- Paja de la Adormidera. Son todas las partes de la amapola adormidera luego de ser
segada, exceptuando las semillas.

ACAPITE XXXII.
- Persona. Es toda persona física o moral.

ACAPITE XXXIII.
- Plantación. Es la pluralidad de plantas en número superior a veinte (20), de las que
puedan extraerse drogas que causen dependencia.

ACAPITE XXXIV.
- Posesión. Es el acto material de tener sustancias controladas.

ACAPITE XXXV.
- Posesión Culposa. Tenencia o posesión para uso o consumo propio e inmediato, con-
traviniendo disposiciones legales que la prohíben.

ACAPITE XXXVI.
- Posesión Ilícita. Cuando el sujeto activo susceptible de comisión delictiva, realiza un acto
doloso contrario a la prohibición expresa de la Ley, de tenencia, guarda o posesión de sus-
tancias controladas a las que se les da un destino indebido, o que teniendo autorización
para tener, hace uso indebido de ellas.

ACAPITE XXXVII.
- Preparado. Toda solución o mezcla, en cualquier estado físico, que contenga una o
más sustancias controladas, o una o más sustancias controladas en forma dosificada.

ACAPITE XXXVIII.
- Precursor Inmediato. Significa cualquier sustancia que es un intermediario químico
inmediato usado o propenso a ser usado, en la fabricación de una determinada sustan-
cia controlada, y cuyo control se hace necesario para prevenir, reducir o limitar la fabri-
cación de tal sustancia controlada.

ACAPITE XXXIX.
- Prescripción o Receta. Significa una orden dada por un médico, dentista o veterinario,
autorizado para dispensar sustancias controladas.

ACAPITE XL.
- Producción. Es la siembra, plantación, cultivo, crecimiento, cosecha, recolección, etcétera, de
plantas que contengan sustancias controladas o que estén bajo un régimen de prohibición legal.

303
ACAPITE XLI.
- Producción Ilícita. Es cuando el sujeto activo susceptible de comisión delictiva, no
tiene autorización debida para producir o fabricar materias que contengan sustancias
controladas definidas y prohibidas por la legislación vigente.

ACAPITE XLII.
- Producción Ilegítima. Identifica la comisión delictiva cuando el sujeto activo estando
autorizado para producir o fabricar materias que contengan sustancias controladas, les
da a éstas un uso ilegítimo.

ACAPITE XLIII.
- Sustancia Controlada. Significa toda droga, sustancia química, básica y esencial, o pre-
cursor inmediato, incluida en las Categorías I, II, III, IV y V del Capítulo II de esta Ley.

ACAPITE XLIV.
- Sustancia Falsificada. Toda sustancia controlada o que su envase o etiqueta, exhiba
sin autorización, la marca de fábrica, nombre comercial u otra marca, señal, número o
diseño identificador, o su semejante, de un fabricante, distribuidor o dispensador que no
es la persona o personas que en realidad fabricaron, distribuyeron o dispensaron tal
sustancia y la cual así falsamente pretende o representa ser el producto de, o haber
sido distribuido por tal fabricante, distribuidor o dispensador.

ACAPITE XLV.
- Sustancia Sicotrópica. Cualquier sustancia natural o sintética, o cualquier material natu-
ral de las Categorías I, II, III o IV.

ACAPITE XLVI.
- Tráfico Ilícito. Es el acto ilegal de traslado o transporte de estupefacientes y sustancias
controladas, así como los actos anteriores o posteriores, dirigidos a las transacciones
comerciales ilícitas de entrega a cualquier título de sustancias controladas o que estén
bajo el régimen de prohibición legal.

ACAPITE XLVII.
- Tráfico Internacional. Es el tráfico ilícito organizado por bandas criminales que cubren
varios países en sus operaciones delictivas.

ACAPITE XLVIII.
- Uso-Consumo. Se conoce con este término, la utilización de sustancias controladas o
que estén bajo el régimen de la prohibición, entendiéndose que su frecuencia puede ser
esporádica, ocasional, periódica, continua o permanente, pero en todo caso que lleve
el peligro de dependencia y cuadro de peligrosidad social.

304
Artículo 3.
- Para fines de esta Ley, los usuarios de drogas controladas se clasifican en tres
Categorías:
a) Aficionados. Aficionado es la persona que se inicia en el uso de las drogas, sin llegar
al hábito.
b) Habituados. Habituado es la persona que abusa regularmente de una o varias dro-
gas sin consecuencias sociales u ocupacionales evidentes.
c) Adictos o Fármaco-Dependientes. Adicto o fármaco-dependiente es la persona que
depende psíquica y físicamente de la droga, manifestando síndrome de abstinencia,
luego de la cesación o disminución drástica de la dosis regularmente utilizada, de forma
tal que pone en peligro la moral, la salud, seguridad o bienestar públicos, o que está tan
dependiente del uso de las drogas, que ha perdido el autocontrol con respecto a su
adicción.

Artículo 4.
- Los que negocien ilícitamente con las drogas controladas, se clasificarán en las siguientes
Categorías:
a) Simples Poseedores. La simple posesión se determinará conforme a lo establecido
en esta misma Ley, en cada caso particular.
b) Distribuidores o Vendedores. Distribuidor o vendedor es la persona que realiza direc-
tamente la operación de venta al usuario.
c) Intermediarios. Intermediario es la persona que hace los contactos entre el usuario y
el distribuidor, o entre el distribuidor y el traficante.
d) Traficantes. Traficante es la persona que comercia con drogas controladas en las
cantidades especificadas en la presente ley.
e) Patrocinadores. Patrocinador es la persona que financia las operaciones del tráfico
ilícito, dirige intelectualmente esas operaciones, suministra el equipo de transporte o
dispone de cualquier medio que facilite el negocio ilícito.

Artículo 5.
- (Modificado por la Ley Nº 17-95, del 17 de diciembre de 1995). Cuando se trate de
cocaína, la magnitud de cada caso sometido a la justicia se determinará de acuerdo a
la escala siguiente:
a) Cuando la cantidad de la droga no excede de un (1) gramo, se considerará la simple
posesión, y la persona o las personas procesadas se clasificarán como aficionados. Si
la cantidad es mayor de un (1) gramo, pero menor de cinco (5) gramos, la persona o per-
sonas procesadas se clasificarán como distribuidores. Si la cantidad excede los cinco (5)
gramos, se considerará a la persona o las personas procesadas como traficantes.
b) No se considerará aficionado cuando la droga que la persona lleve consigo tenga
como fin la distribución o venta, cualquiera que sea su cantidad, en este caso, se con-
siderará al procesado como distribuidor o vendedor.

305
Artículo 6.
- Cuando se trate de marihuana, por la cantidad decomisada o envuelta en la operación,
se determinará la magnitud de cada caso.

a) Cuando la cantidad no exceda de 20 gramos, se considerará la simple posesión, y


la persona o las personas procesadas se clasificarán como aficionados; si la cantidad
es mayor de 20 gramos pero menor de una libra, se clasificará a la persona o a las per-
sonas como distribuidores; si la cantidad excede de una libra, se clasificará a la persona
o las personas procesadas como traficantes.
b) Cuando la cantidad no exceda de 5 gramos, tratándose de Hashish, se considerará
la simple posesión, y la persona o las personas procesadas se clasificarán como afi-
cionados; si la cantidad es mayor de 5 gramos pero menor de un cuarto (1/4) libra, se
clasificará a la persona o las personas procesadas como distribuidores; si la cantidad
excede de un cuarto (1/4) de libra se clasificará a la persona o a las personas proce-
sadas como traficantes.
c) (Agregado por la Ley N° 17-95, del 17 de diciembre de 1995). No se considerará afi-
cionado, cuando la droga que la persona lleve consigo tenga como fin su distribución o
venta, cualquiera que sea su cantidad, en este caso, se considerará al procesado como
distribuidor o vendedor.

Artículo 7.
- Cuando se trate de LSD o cualquier otra sustancia alucinógena, lo mismo que el opio
y sus derivados, en la cantidad que fuera, se clasificará a la persona o las personas
procesadas como traficantes.

CAPITULO II CATEGORIAS DE LAS DROGAS CONTROLADAS


Artículo 8.
- Se establecen a partir de este artículo, cinco Categorías de sustancias controladas,
que se conocerán como Categorías I, II, III, IV y V. Tales Categorías consistirán inicial-
mente en las sustancias químicas, básicas y esenciales, así como los precursores
inmediatos, enumeradas en este artículo y de cualesquiera otras que sean incluidas o
cambiadas de una Categoría a otra, de acuerdo con lo dispuesto en este artículo.
Durante el mes de diciembre de cada año, la Secretaría de Estado de Salud Pública y
Asistencia Social, deberá publicar en dos (2) periódicos de circulación nacional, por lo
menos durante tres (3) días consecutivos, una relación de los cambios habidos en las
Categorías en el curso de dicho año.

En caso de no haber cambios, es evidente, que la Secretaría no tendrá la obligación


de hacer tal publicación.

306
Las determinaciones que se requieren para cada Categoría será como se expresa a
continuación:

1) Categoría I.
a) La droga u otra sustancia tiene un alto potencial de abuso.
b) La droga u otra sustancia no tiene uso medicinal aceptado.
c) Ausencia de condiciones aceptadas de seguridad para su uso bajo supervisión médica.

2) Categoría II.
a) La droga u otra sustancia tiene un alto potencial de abuso.
b) La droga u otra sustancia tiene uso medicinal aceptado, o uso medicinal aceptado
con severas restricciones.
c) El abuso de la droga u otra sustancia puede conducir a una grave dependencia
sicológica o física.

3) Categoría III.
a) La droga u otra sustancia tiene un potencial menor para el abuso que el de las dro-
gas u otras sustancias enumeradas en las Categorías I y II.
b) La droga u otra sustancia tiene uso medicinal aceptado.
c) El abuso de la droga u otra sustancia puede conducir a una dependencia física de
carácter leve o moderado o una fuerte dependencia sicológica.

4) Categoría IV.
a) La droga u otra sustancia tiene un bajo potencial de abuso en comparación con las
drogas y otras sustancias incluidas en la Categoría III.
b) La droga u otra sustancia tiene uso medicinal aceptado.
c) El abuso de la droga u otra sustancia puede crear dependencia física o dependencia
sicológica limitada en comparación con las drogas u otras sustancias incluidas en la
Categoría III.

5) Categoría V.
a) La droga u otra sustancia tiene un bajo potencial de abuso en comparación con las
drogas u otras sustancias incluidas en la Categoría IV.
b) La droga u otra sustancia tiene uso medicinal aceptado.
c) El abuso de la droga u otra sustancia puede crear dependencia física o dependencia
sicológica limitada en comparación con las drogas u otras sustancias incluidas en la
Categoría IV.
Las Categorías I, II, II, IV y V, salvo que sean enmendadas, comprenderán las siguientes
drogas u otras sustancias, conocidas por cualquier nombre oficial, usual o corriente,
químico o comercial con que se designen.

307
CATEGORIA I
Incluye drogas con alto potencial de abuso y sin uso médico aceptado actualmente. Se
deben utilizar únicamente para investigaciones, uso instruccional o análisis químico.

ACAPITE I.
- A menos que estén específicamente exceptuados o incluidos en otra Categoría, se enten-
derán incluidos en esta Categoría, cualquiera de los siguientes opiatos, incluyendo sus
isómeros, sales de sus isómeros, ésteres, y éteres, siempre que la existencia de dichos
isómeros, sales de sus isómeros, ésteres y éteres sea posible dentro de la designación
química correspondiente.
Acetilmertadol 9601
Alilprodina 9602
Alfacetilmetadol 9603
Alfameprodina 9804
Alfametadol 9605
Alfametilfenil 9614
Bencetidina 9606
Betacetilmetadol 9607
Betameprodina 9608
Betametadol 9609
Betaprodina 9611
Clonitaceno 9812
Dextromoramida 9613
Diampromida 9615
Dietiltiambuteno 9616
Difenoxina 9168
Dimenoxadol 9617
Dimefeptanol 9618
Dimetiltiambuteno 9619
Dioxafetilbutirato 9621
Dipipanona 9622
Etilmetiltiambuteno 9623
Etonitaceno 9624
Etoxeridina 9625
Furetidina 9626
Hidroxipetidina 9627
Ketobemidona 9628
Levomoramida 9629
Levofenacilmorfan 9631
Morferidina 9832
Noracimetadol 9633

308
Norlevorfanol 9634
Normetadona 9635
Norpipanona 9636
Fenaxodona 9637
Fenanpromida 9638
Fenomorfan 9647
Fenoperidina 9641
Piritramida 9642
Proheptacina 9643
Properidina 9644
Propiran 9649
Racemoramida 9645
Sufentanil 9740
Tilidina 9750
Trimeperidina 9646

ACAPITE II.
- A menos que estén específicamente exceptuados o incluidos en otra Categoría, se enten-
derán incluidos en esta Categoría, cualquiera de los siguientes derivados del opio, sus sales,
isómeros y sales de sus isómeros, siempre que la existencia de dichas sales, isómeros y
sales de sus isómeros sea posible dentro de la designación química específica.

Acetorfina 9319
Acetildihidrocodeína 9051
Bencilmorfina 9052
Metilbromuro de Codeína 9070
Oxido-N-Codeína 9053
Ciprenorfina 9054
Desomorfina 9055
Dihidromorfina 9145
Drotebanol 9335
Etorfina (excepto la sal de hidrocloruro 9056
Heroína 9200
Hidromorfinol 9301
Metildesorfina 9302
Metildihidromorfina 9304
Metilbromuro de morfina 9305
Metilsulfonato de morfina 9306
Oxido-N-morfina 9307
Mirofina 9308
Nicocodeína 9309

309
Nicomorfina 9312
Normorfina 9313
Folcodina 9314
Tebacon 9315

ACAPITE III.
- A menos que estén específicamente exceptuados o incluidos en otra Categoría, se
entenderán incluidos en esta Categoría, los materiales, compuestos, mezclas o
preparaciones que contengan una cantidad cualquiera de las siguientes sustancias alu-
cinógenas, sus sales, isómeros y sales de sus isómeros, siempre que la existencia de
tales sales, isómeros y sales de sus isómeros sea posible dentro de la designación
química específica.

4-bromo-2.5 -dixnetoxi-anfetamina 7391


2,5-dimetoxianfetamina 7396
4-metoxianfetamina 7411
5-metoxi-3,4, metilenodioxi-anfetamina 7401
4-metil,-2,5, dimetoxi-anfetamina 7395
3,4, metilenodioxi-anfetamina 7400
3, 4, 5, trimetoxi-anfetamina 7390
Bufotenina 7433
Dietiltriptamina 7434
Dimetiltriptamina 7435
Ibogaína 7260
Dietilamida del ácido lisérgico 7315
Marihuana 7360
Mescalina 7381
Prahexil 7374
Peyote 7415
N-etil-3piperidil bencilato 7482
N-metil-3-piperidil bencilato 7484
Psilocibina 7437
Psilocina 7438
Tetrahidrocanabinoles 7370
Análogo etilamínico de fenciclidina 7455
Análogo pirrolidino de fenciclidina 7458
Análogo tiofeno de la fenciclidina 7470
Fenetilina 1503
N-etilanfetamina 1475

310
ACAPITE IV.
- Los materiales, compuestos, mezclas o preparaciones que contengan cualquier can-
tidad de las siguientes sustancias depresoras del sistema nervioso central, incluyendo
sus sales, isómeros y sales de sus isómeros.

1. Meclocualona 2572
2. Metacualona 2565

CATEGORIA II
A menos que estén específicamente exceptuadas o incluidas en otra Categoría,
cualquiera de las siguientes sustancias ya sean producidas directa o indirectamente
mediante extracción de sustancias de origen vegetal, o independientemente por medio
de síntesis química, o mediante una combinación de extracción y síntesis química.

ACAPITE I.
- Cualquier sal, compuesto, derivado o preparación de opio, excluyendo la Apomorfina,
el Dextrorfan, la Nalbufina y la Naltrexona y sus sales respectivas, pero incluyendo las
siguientes:

Opio crudo 9600


Extractos de opio 9610
Extractos de líquidos opiáceos 9620
Opio en polvo 9639
Opio Granulado 9640
Tintura de Opio 9630
Codeína 9050
Etilmorfina 9190
Hidrocloruro de etorfina 9059
Hidrocodona 9193
Hidromorfona 9150
Metopon 9260
Morfina 9300
Oxicodona 9143
Oximorfina 9652
Tabaina 9333
Concentrado del tallo de opio 9670
Alfaprodina 9010
Anileridina 9020
Becitramina 9800
Dextropropoxifeno 9273
Dihidrocodeína 9120

311
Difenoxilato 9170
Fentanil 9801
Isometadona 9226
Levometorfan 9210
Levorfanol 9220
Metasocina 9240
Metadona 9250
Metadona-intermedio, 4-ciano-2-dimetilamino 4, 4-difenilbutano 9254
Moramida-intermedio, 2-metil-3-morfolino-1, 1-difenil-propanocar-boxílico-ácido 9802
Meperdidina (petidina) 9230
Meperidina-intermedio-A; 4-ciano-1-metil-4-fenil peridina 9232
Meperidina-intermedio-B; etil-4-fenilpiperidina-4-carboxilato 9233
Meperidina-intermedio-C-1-metil-4-fenilpiperidina-4-ácido carboxílico 9234
Fenazocina 9715
Piminodina 9730
Racemetorfan 9732
Racemorfan 9733

ACAPITE II.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquier cantidad
de las siguientes sustancias estimulantes del sistema nervioso central.

Anfetamina, sus sales, isómeros ópticos y sales de éstos 1100


Metanfetamina, sus sales, isómeros y sales de éstons 1105
Fenmetracina y sus sales 1631
Metilfenidato 1724
Hojas de coca 9040
Cocaína 9041
Ecgonina 9180

ACAPITE III.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquier cantidad
de las siguientes sustancias con efecto depresor sobre el sistema nervioso central,
incluyendo sus sales, isómeros y las sales de éstos.

Amobarbital 2125
Pentobarbital 2270
Secobarbital 2315

312
ACAPITE IV.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquier cantidad
de estos precursores inmediatos: anfetamina, metanfetamina y fenciclidina.

Fenilacetona 8501
1-fenilciclohexilamina 7460
1-piperidinociclohexanecarbonitrilo (PCC) 8603
A menos que estén específicamente exceptuados o incluidos en otra Categoría, se
entenderá incluidos en esa Categoría los liquidos inyectables que contengan cualquier
cantidad de metanfetamina, incluyendo sus sales, isómeros y sales de sus isómeros.

CATEGORIA III
ACAPITE I.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquier cantidad
de las siguientes sustancias con efecto estimulante sobre el sistema nervioso central
incluyendo sus isómeros, Sales (ya sea sus posiciones ópticas o geométricas), y las
sales de tales isómeros.

Benzfetamina 1128
Clorofentermina 1645
Clorotermina 1647
Fendimetracina 1615

ACAPITE II.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquier cantidad
de las siguientes sustancias con efecto depresor sobre el sistema nervioso central.

Clorehexadol 2510
Gluterimida 2550
Acido lisérgico 7300
Amina del ácido lisérgico 7310
Metiprilón 2575
Sulfonetilmetano 2605
Sulfondietilmetano 2600
Sulfonmetano 2610
Nalorfina 9400
Cualquier sustancia que contenga derivados del ácido barbitúrico y sus sales 2100

313
ACAPITE III.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquiera de las
siguientes drogas narcóticas o sus sales calculadas según la base anhídrica libre o
alcaloide en cantidades limitadas según se especifica a continuación:

No más de 1.8 gramos de codeína por 100 mililitros o no más de 90 miligramos por
dosis única, con una cantidad igual o mayor de un alcaloide isoquinolínico del opio 9803

No más de 1.8 gramos de codeína por 100 mililitros o no más de 90 miligramos de dosis
única, con uno o más ingredientes activos, no narcóticos, en cantidades reconocidas
como de valor terapéutico 9804

No más de 300 miligramos de dihidrocodeinona por 100 mililitros o no más de 15


miligramos por dosis única, con cuatro veces o mayor cantidad de un alcaloide iso-
quinolínico del opio 9805

No más de 300 miligramos de dehidrocodeinona por 100 mililitros o no más de 15


miligramos por dosis única, con uno o más ingredientes activos no narcóticos en canti-
dades consideradas terapéuticas 9806

No más de 1.8 gramos de dehidrocodeína por 100 mililitros o no más de 90 miligramos


por dosis única, con uno o más ingredientes activos no narcóticos en dosis terapéuti-
cas 9807

No más de 300 miligramos de estilmorfina por 100 mililitros o no más de 15 miligramos


por dosis, con uno o más ingredientes activos no narcóticos en dosis terapéuticas 9808

No más de 500 miligramos de opio por 100 mililitros o por 100 gramos o no más de 25
miligramos por dosis única con uno o más ingredientes activos, no narcóticos, en dosis
terapéuticas 9809

No más de 50 miligramos de morfina por 100 mililitros o por 100 gramos, con uno o más
ingredientes no narcóticos activos en dosis terapéuticas 9810

CATEGORIA IV
ACAPITE I.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquier cantidad
de las siguientes sustancias, incluyendo sus sales, isómeros y sus sales.

Alprazolam 2882
Barbital 2145

314
Betano de cloral 2460
Hidrato de cloral . 2465
Clorodiazepoxido . 2744
Clonazepam . 2737
Cloracepato 2768
Diazepam . 2765
Etclorovinol . 2540
Etinamato 2545
Flurazepam 2767
Halazepam 2762
Lorazepam 2885
Mebutamato 2800
Meprobamato. 2820
Metohexital 2264
Metilfenobarbital (mefobarbital) 2250
Oxazepam 2835
Paraldehido 2585
Petricloral 2591
Fenobarbital 2285
Prazepam 2764
Temazepam 2925
Triasolam 2887
Fenfluramina 1670

ACAPITE II.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación que contenga cualquier cantidad
de las siguientes sustancias estimulantes:

Dietilpropion 1610
macindol 1605
Pemolina (incluyendo complejos organometálicos y chelatos) 1530
Fentermina 1640
Pipradol 1750
SPA (1-dimetilamino-l,2, difeniletano) 1635
Pentasocina en cualquier cantidad incluyendo sus sales 9709

CATEGORIA V
ACAPITE I.
- Cualquier material, compuesto, mezcla o preparación, que contenga cualquiera de las
siguientes drogas o sus sales, en cantidades limitadas como se especifica más ade-
lante, que incluyan uno o más ingredientes activos medicinales no narcóticos, en can-

315
tidades suficientes para conferirle al compuesto, propiedades medicinales de valor, dis-
tintas a las que poseen las drogas narcóticas por sí solas:
No más de 200 miligramos de codeína por cada 100 mililitros o por cada 100 gramos
No más de 100 miligramos de dihidrocodeína por cada 100 mililitros o por cada 100
gramos.
No más de 100 miligramos de etilmorfina por cada 100 mililitros o por cada 100 gramos.
No más de 2.5 miligramos de difenoxilato y no menos de 25 microgramos de sulfato de
atropina por dosis única.
No más de 100 miligramos de opio por cada 100 mililitros o por cada 100 gramos.
No más de 0.5 miligramos de difenoxina y no menos de 25 microgramos de sulfato de
atropina por dosis única.

PÁRRAFO.
- (Agregado por la Ley N °35-90, del 7 de junio de 1990). Se consideran como sustan-
cias controladas y por tanto sujetas a todas las disposiciones legales de esta ley, los
siguientes precursores, solventes y reactivos químicos.

Cloruro de Acetileno;
Acido Antranílico;
Acido N-Acetil-Antranflico;
Ergonovina;
Ergotamina;
Acido Fenilacético;
Fenil-2-Propanona;
Piperidina;
Anhídrido Acético;
Acetona;
Eter Etílico;
Benceno;
Tolueno;
Hexano;
Metil-Etil-Cetona (MEK);
Metil-Isobutil-Cetona (MIBK);
Metil-Isopropil-Cetona (MIK);
Di-Isopropil-Cetona;

Artículo 9.
- Entre todas las drogas peligrosas enumeradas en el Artículo 8, para los fines de esta
Ley se considerarán como de las más peligrosas, las siguientes:
El opio en todas sus formas, todos sus derivados (alcaloides, sales, preparados o susti-
tutos sintéticos).

316
La heroína.
La coca (Erythroxylon Coca).
La cocaína, sus derivados o sustitutos sintéticos, o cualquier compuesto en el cual entre
como base.
El LSD o cualquier otra sustancia alucinógena.
Todas las semillas y plantas de la familia de las Cannabináceas, y productos derivados
de ellas que contengan propiedades estupefacientes o estimulantes (como Cannabis
Indica, Cannabis Sativa, Marihuana, y otras yerbas que tengan propiedades similares).

CAPITULO III ORGANISMOS PARA APLICACION DE LA LEY


Artículo 10.
- Se crea bajo dependencia del Poder Ejecutivo, la DIRECCION NACIONAL DE CON-
TROL DE DROGAS. Esta Dirección Nacional de Control de Drogas tendrá como obje-
tivos principales:
Velar por el fiel cumplimiento y ejecución de las disposiciones de la presente Ley.

Prevenir y reprimir el consumo, distribución y tráfico ilícito de drogas y sustancias con-


troladas en todo el territorio nacional.

Las labores de investigación y preparación para sometimiento a la justicia de aquellas


personas físicas o morales violadoras de la presente Ley de Drogas y Sustancias
Controladas de la República Dominicana, que operen tanto a nivel nacional como inter-
nacional.

El control del sistema de inteligencia nacional antidrogas, para colectar, analizar y disemi-
nar informaciones de inteligencia estratégica y operacional, con el fin de contrarrestar las
actividades del tráfico ilícito de drogas en la República Dominicana, pata cuyo fin se crea
como una dependencia de esta Dirección Nacional de Control de Drogas, el CENTRO DE
INFORMACION Y COORDINACION CONJUNTA (CICC).

El decomiso, incautación y custodia de los bienes y beneficios derivados del tráfico ilícito,
hasta tanto pese sobre éstos, sentencia irrevocable y definitiva.

La implementación de las previsiones consignadas en esta Ley respecto a la producción,


fabricación, refinados, transformación, extracción, preparación, distribución o cua-
lesquiera otras operaciones de manipulación de estas sustancias controladas produci-
das legalmente.

La coordinación y cooperación con autoridades policiales, militares y judiciales, en sus


esfuerzos comunes para mejorar y dar cabal cumplimiento a las disposiciones de la pre-
sente Ley.

317
La coordinación y cooperación con gobiernos e instituciones extranjeras para reducir la
disponibilidad de drogas ilícitas en la República Dominicana y el Área del Caribe, desarrolladas
dentro del contexto de los Convenios y Tratados Internacionales suscritos y ratificados por la
República Dominicana.

Ser contacto y representante ante la INTERPOL, así como ante cualquier otro organis-
mo internacional, en materia de programas de control internacional de drogas y sustan-
cias controladas.

Artículo 11.
- La Dirección Nacional de Control de Drogas estará a cargo de una Junta Directiva
integrada por cinco miembros, que serán nombrados por el Poder Ejecutivo.

PARRAFO I.
- La Junta Directiva estará formada por:
Un representante de la Presidencia de la República;
Un representante de las Fuerzas Armadas o la Policía Nacional;
Un representante de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social;
Un representante de la Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores, y
Un miembro prominente de la Iglesia Católica Dominicana.

PARRAFO II.
- El Presidente de la República designará la persona que presidirá la Junta.

PARRAFO III.
- Las decisiones de la Junta Directiva que correspondan con el ejercicio de sus atribu-
ciones, serán determinadas por el voto positivo de cuatro de sus miembros.

Artículo 12.
- El Departamento de Drogas Narcóticas y Peligrosas de la Policía Nacional, pasa a ser
dependencia de esta Dirección Nacional de Control de Drogas.

PARRAFO:
Los oficiales superiores, oficiales subalternos y alistados, que en la actualidad prestan
sus servicios bajo la dependencia del Departamento de Drogas Narcóticas y Peligrosas
de la Policía Nacional, pasarían a ser miembros de esta Dirección Nacional de Control
de Drogas, luego de la evaluación correspondiente.

Artículo 13.
- El personal que laborará en esta Dirección Nacional de Control de Drogas provendrá

318
de los diferentes Departamentos de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y el
Departamento Nacional de Investigaciones, así como de cualquier otra institución públi-
ca, a consideración del Poder Ejecutivo.

PARRAFO I.
- Los oficiales superiores, oficiales subalternos y alistados, seleccionados previa evaluación
correspondiente, para ingresar a la Dirección Nacional de Control de Drogas, deberán recibir
entrenamiento y capacitación especializada en materia de investigación y drogas.

PARRAFO II.
- Para estos fines se crea mediante esta Ley y bajo la dependencia de esta Dirección,
la ACADEMIA DE CONTROL DE DROGAS DE LA REPUBLICA DOMINICANA.

Artículo 14.
- El personal militar, policial y civil de esta Dirección Nacional de Control de Drogas no
podrá ingresar, ser trasladado, sustituido o cancelado, sin la previa autorización del
Presidente de la República, en su condición de Jefe Supremo de todas las fuerzas
armadas y de los cuerpos policiales, en virtud de lo estipulado en el artículo cincuenta
y cinco (55) de la Constitución Dominicana.

Artículo 15.
- (Modificado por la Ley N° 35-90, del 7 de junio de 1990). El presidente de la Dirección
Nacional de Control de Drogas queda facultado previo los requisitos correspondientes
a asignar Armas de Fuego a los miembros de la Dirección Nacional de Control de
Drogas.

Artículo 16.
- Los miembros de esta Dirección Nacional de Control de Drogas, militares, policiales y
civiles, serán provistos de carnets y placas especiales que los acreditarán como tales.

Artículo 17.
- ta Dirección Nacional de Control de Drogas tendrá derecho a requerir, para el
cumplimiento de su misión, la cooperación de todas las dependencias gubernamen-
tales, cuando se considere que tal cooperación es necesaria para la consecución de
sus objetivos.

Artículo 18.
- Las autoridades militares, policiales, civiles y judiciales, deberán prestar su colabo-
ración para el fortalecimiento de los programas y operaciones que lleve a cabo esta
Dirección Nacional de Control de Drogas.

319
Artículo 19.
- Se crea bajo dependencia del Poder Ejecutivo el CONSEJO NACIONAL DE DRO-
GAS, que estará formado por siete personas de reconocida solvencia moral que serán
designadas por el Presidente de la República. Este Consejo Nacional de Drogas tendrá
como objetivos principales:
Asesorar al Poder Ejecutivo en materia de la problemática de las drogas en la
República Dominicana.,
Revisar, diseñar, desarrollar e implementar la estrategia y campaña nacional contra el
consumo, distribución y tráfico de drogas ilícitas en la República Dominicana.
Propiciar la coordinación de todos los sectores públicos y privados de la República
Dominicana, para detener el tráfico ilícito de drogas a nivel nacional e internacional.

Artículo 20.
- El Consejo Nacional de Drogas tendrá derecho a requerir, para el cumplimiento de su
misión, la cooperación de todas las dependencias gubernamentales, cuando se con-
sidere que tal cooperación es necesaria para la consecución de sus objetivos.

CAPITULO IV PROHIBICIONES Y CONTROL


Artículo 21.
- Se prohíbe en todo el territorio nacional, la siembra, cultivo, producción, recolección,
cosecha y explotación de plantas de los géneros papaver somniferum L. (paja de la
adormidera, amapola), y su variedad "albura" (papaveráceas), de la coca (erytroxilón
coca) y sus variedades (erytroxyláceas), del cáñamo (cannabis sativa L.) y sus var-
iedades "indica","movacae", "marihuana" y demás plantas y parte de plantas que
posean principios considerados como estupefacientes y sustancias controladas.

Artículo 22.
- Queda prohibida la producción, fabricación, extracción, síntesis, elaboración y fraccionamien-
to de los estupefacientes y sustancias controladas, enumeradas en la Categoría I del Artículo
8 de la presente Ley.

Artículo 23.
- Se prohíbe asimismo, la extracción, purificación, cristalización, recristalización y sín-
tesis parcial o integral de los estupefacientes y demás drogas sujetas al régimen de la
fiscalización, salvo las excepciones señaladas por la presente Ley.

Artículo 24.
- La Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, a través de su departa-
mento correspondiente, en coordinación con la Dirección Nacional de Control de Drogas,
que se encargará de realizar las investigaciones y depuraciones correspondientes, podrá

320
según los casos, autorizar a instituciones científicas, oficiales o privadas, de enseñanza
superior o de investigación, aquellas actividades que, de manera general, se prohíben
en los Artículos 21, 22 y 23 de esta Ley. Estas instituciones quedarán sujetas al control
periódico de dicha secretaría y dirección.

Artículo 25.
- Los establecimientos farmacéuticos y organismos sanitarios que fabriquen drogas y
medicamentos que produzcan dependencia física o sicológica, o ambas a la vez,
estarán sometidos a la inspección y vigilancia de la Dirección Nacional de Control de
Drogas, así como de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social.

PARRAFO.
La producción, fabricación, refinación, transformación, extracción y preparación o cua-
lesquiera otras operaciones de manipulación de estas sustancias, o de sus preparados, a
que se refiere la presente Ley, estarán sometidos al régimen de autorización y fiscalización
de la Dirección Nacional de Control de Drogas, así como de la Secretaría de Estado de
Salud Pública y Asistencia Social.

Artículo 26.
- Los laboratorios que contemplen producir, fabricar, extraer, preparar, transformar o
refinar sustancias estupefacientes o controladas indicadas en las Categorías II, III y IV,
destinadas a la elaboración de productos farmacéuticos, deberán solicitar por escrito a
la Dirección Nacional de Control de Drogas, para la debida investigación y depuración,
la autorización correspondiente, debiendo hacer conocer la cantidad, contenido y natu-
raleza de lo que serán sus producciones.

Artículo 27.
- La fabricación, refinación, transformación, extracción, preparación, producción y cua-
lesquiera otras actividades similares de las sustancias a que se refiere esta ley, sus
derivados, sales, preparaciones y especialidades farmacéuticas, quedan limitadas
estrictamente a las cantidades necesarias para el tratamiento médico, la producción
legal de medicamentos o investigaciones científicas, y sólo las personas legalmente
autorizadas podrán intervenir en todo lo relacionado con ellas. Se declara ilícito
cualquier otro destino que se les dé a dichas sustancias.

Artículo 28.
- Ninguna persona podrá mantener en su poder, ya sea en sus ropas o valijas, ya tam-
bién en su domicilio, oficina de trabajo u otro lugar, bajo su orden o responsabilidad; sin
autorización legal, cantidad alguna de los estupefacientes y de las sustancias contro-
ladas mencionadas en la Categoría I.

321
Artículo 29.
- Todas las acciones que se relacionen con las transacciones comerciales ilícitas de
sustancias controladas, quedan involucradas en el concepto de "tráfico ilícito". La figu-
ra también comprende las acciones ilegítimas que se realicen transgrediendo la prohibi-
ción de importar y comercializar sustancias químicas, básicas y esenciales, así como
precursores inmediatos, que para el efecto precisan de licencia expresa de la
Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, así como la prohibición de
fraccionar, comercializar, importar y exportar estupefacientes y sustancias controladas.

PARRAFO I.
- La Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, es la única facultada
para dar licencia para la adquisición, importación, exportación y comercialización de
estupefacientes y sustancias controladas, las que para uso médico sólo podrán ser ven-
didas mediante receta médica, expedida en formulario oficial, diseñado por la Dirección
Nacional de Control de Drogas. La prohibición alcanza a las muestras médicas, las que
están sujetas a registro.

PARRAFO II.
- Queda terminantemente prohibida la importación o exportación de las sustancias
puras o contenidas en especialidades farmacéuticas a que se refiere esta Ley, en
encomiendas, bultos postales, correspondencias, etcétera, dirigidas a almacenes de
aduanas, almacenes habilitados, almacenes generales de depósitos, zonas francas o
puertos libres. Las infracciones a lo dispuesto en este artículo serán sancionadas con
el decomiso y se procederá de acuerdo a lo establecido en esta ley.

Artículo 30.
- La Secretaría de Estado de Salud pública y Asistencia Social, en coordinación con la Dirección
Nacional de Control de Drogas, que realizará la investigación y depuración correspondientes,
autorizará la adquisición limitada de estupefacientes y sustancias controladas indicadas en la
Categoría I, a instituciones científicas, oficiales o privadas, o de enseñanza superior o de inves-
tigación; las mismas deberán informar periódicamente los resultados de los estudios de inves-
tigaciones, así como la forma y cantidades utilizadas.

Artículo 31.
- Los medicamentos que contengan sustancias controladas indicadas en las Categorías II,
III y IV, se expenderán al público en farmacias o establecimientos de comercio autorizado,
sólo mediante receta médica en formularios diseñados por la Dirección Nacional de Control
de Drogas, vendidos en las estafetas de Rentas Internas ubicadas en la Secretaría de
Estado de Salud Pública y Asistencia Social.

322
Artículo 32.
- Las muestras médicas gratuitas que contengan sustancias controladas, estarán suje-
tas a su registro en la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, para
su ingreso, distribución o salida del país.

Artículo 33.
- Serán decomisadas e incautadas las sustancias químicas, básicas y esenciales, así
como los precursores inmediatos, insumos, fábricas, laboratorios, alambiques, imple-
mentos y enseres empleados en la producción y fabricación ilícita de drogas. Los cul-
tivos serán destruidos. Igualmente serán decomisados e incautados los terrenos de cul-
tivos. También será decomisado e incautado el dinero empleado u obtenido en la
comisión del delito de tráfico ilícito.

Artículo 34.
- Los bienes muebles e inmuebles, equipos y demás objetos donde se compruebe que
ilícitamente se almacene, conserve, fabrique, elabore, venda o suministre a cualquier
título, heroína, cocaína, marihuana o cualquier otra droga clasificada por esta Ley como
peligrosa, al igual que los vehículos y demás medios de transporte, incluyendo las
aeronaves, embarcaciones marítimas, así como los semovientes, utilizados para la
comisión del delito de tráfico ilícito, lo mismo que los dineros y efectos provenientes de
tales actividades, serán decomisados e incautados, y puestos a disposición del Estado
Dominicano.

Artículo 35.
- Los bienes sujetos a incautación especial como cuerpo del delito, sin que su
numeración sea limitativa, estarían entre:
Los bienes raíces, incluidos lo que crezca en la tierra, se le haya incorporado o se
encuentre en ella.
Los bienes muebles, tangibles e intangibles, incluidos los derechos, privilegios, intere-
ses, acciones y valores.
Todos los derechos reales sobre los bienes descritos, en el momento en que se cometa
el acto que dé lugar a la incautación, en virtud de lo dispuesto por esta Ley. Cualquiera
de esos bienes que se transmita ulteriormente a persona distinta del acusado, podrá ser
objeto de una sentencia especial de incautación en beneficio del Estado, salvo si el
adquiriente demuestra ante los tribunales competentes, que lo adquirió de buena fe, a
título oneroso, y que en el momento de la compra no tenía ninguna razón válida para
creer que dichos bienes fuesen producto del tráfico ilícito de drogas controladas.

Todo medio de transporte, incluyendo naves aéreas, barcos, vehículos, bestias,


etcétera, que se usen o se destinen para transportar o facilitar en alguna forma la trans-
portación, venta, recibo, posesión o encubrimiento de la propiedad.

323
Todos los libros, récords, estudios e investigaciones, incluyendo fórmulas, microfilms,
cintas registradoras, diskettes de computadoras, etcétera, así como informaciones que
se usen o se proyecten usar infringiendo esta Ley.

PARRAFO I.
La propiedad incautada o retenida de acuerdo con esta Ley, no será reivindicable, sino
que se considerará bajo la custodia del Estado, a través de sus órganos competentes,
y sujeta a las órdenes y sentencias de los tribunales.

PARRAFO II.
- Los bienes decomisados e incautados, descritos en los Artículos 33, 34 y 35, sobre los
que pese sentencia irrevocable de incautación a nombre del Estado Dominicano, serán
administrados y cuando se considere necesario, distribuidos o subastados por la
Comisión Nacional de Drogas, salvo cualquier otra disposición del Poder Ejecutivo.

Artículo 36.
- Se prohíbe cualquier tipo de publicación, publicidad, o propaganda o programas a
través de los medios de comunicación, que contengan estímulos y mensajes sublimi-
nales, auditivos, impresos o audiovisuales que tiendan a favorecer el consumo y el trá-
fico ilícito de drogas y sustancias controladas.

Artículo 37.
- Se consideran insumos para fabricación de sustancias peligrosas, por lo que se
recomienda que se les preste atención especial y prioridad por parte de las autoridades,
las siguientes sustancias químicas, básicas y esenciales:
El ácido antranílico y ácido-N-acetilan-traníflico, usados para fabricar metacualona.
Fenil-2-propanona y ácido fenilacético, usados para fabricar anfetamina y metan-fetamina.
Piperidina, usada para fabricar fenciclidina (PCP).
Los alcaloideas del cornezuelo del centeno, ergotamina y ergonovina, usados para fabricar
dietilamida de ácido lisérgico (LSD).
Acetona, usada en la extracción, síntesis y elaboración de heroína y cocaína.
Éter etílico, usado en la síntesis de heroína y cocaína, anhídrico acético, usado para
fabricar heroína.
Cloruro acetílico, usado para fabricar heroína.

Artículo 38.
- Se establecen dos Categorías de Certificados de Inscripción de drogas controladas:
Clase A.
- Certificados para tener el derecho de prescribir o administrar drogas controladas, para
los médicos, dentistas o veterinarios, legalmente autorizados por la Secretaría de
Estado de Salud Pública y Asistencia Social, para quienes su uso será obligatorio, los

324
que tendrán una duración de tres (3) años partir de la fecha de su expedición, debien-
do ser renovados al término de este período.

Clase B.
- Certificados para la importación, exportación, fabricación o comercio de drogas con-
troladas, que tendrán una duración de un (1) año a partir de la fecha de su expedición,
debiendo ser renovados al término de este período.

Artículo 39.
- Los Certificados de inscripción de drogas controladas, diseñados por la Dirección
Nacional de Control de Drogas, pagarán un derecho del siguiente modo:
Los de clase A, pagarán un derecho de ciento cincuenta pesos (RD$150.00).
Los de clase B, pagarán un derecho de quinientos pesos (RD$500.00).

Artículo 40.
- Para importar o exportar cualquier sustancia controlada, sus preparaciones o especiali-
dades farmacéuticas que las contengan, es indispensable un Certificado de Inscripción
Clase B. Los fabricantes, importadores, exportadores, distribuidores y vendedores de
insumos para la fabricación de sustancias controladas, deberán proveerse de un
Certificado de esta clase en las condiciones señaladas por esta Ley.

Artículo 41.
- Los importadores o exportadores de especialidades farmacéuticas o de cualquier sus-
tancia química, básica y esencial, lo mismo que los precursores inmediatos, así como
de los insumos a que se refiere el Artículo 8 de esta Ley, solicitarán por escrito al depar-
tamento correspondiente de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia
Social, un permiso especial que se extenderá en unos formularios diseñados por la
Dirección Nacional de Control de Drogas, impresos específicamente para este fin.

PARRAFO:
Estos formularios deberán hacerse por quintuplicado, los cuales se distribuirán, uno al
importador o exportador para que éste lo envíe a la casa exportadora o importadora,
otro a la oficina encargada del control de drogas controladas en el país exportador o
importador, otro se le enviará al Colector de Aduanas, otro para el archivo de la
Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, y el otro para el archivo de
la Dirección Nacional de Control de Drogas.

Artículo 42.
- Los permisos de importación o exportación de drogas controladas o de especialidades
farmacéuticas que las contengan, así como de sus insumos, tendrán validez por un
período de noventa (90) días a partir de la fecha en que se expidan.

325
Artículo 43.
- La Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social suspenderá los
Certificados de Inscripción indicados en el Artículo 38 de la presente Ley, a cualquier
persona física o moral que se encuentre acusada de violación de la presente Ley, hasta
tanto intervenga la sentencia irrevocable correspondiente.

Artículo 44.
- Cuando cualquier partida de sustancias controladas importadas no llegue dentro del
plazo concedido en el permiso, el interesado lo participará a la Secretaría de Estado de
Salud Pública y Asistencia Social, a fin de obtener un nuevo permiso.

Artículo 45.
- (Modificado por la Ley N °35-90, del 7 de junio de 1990). Las sustancias controladas en
general no podrán se introducidas al país, sino por el Puerto de Haína, el Puerto de Santo
Domingo, o el Aeropuerto Internacional de las Américas, y su uso y comercio estará rigurosa-
mente sujeto a las previsiones y prohibiciones establecidas en la presente Ley.

PARRAFO:
Las autoridades aduanales se encargarán de recibir las sustancias químicas, básicas y
esenciales, así como los precursores inmediatos, lo mismo que los insumos especifica-
dos en el Artículo 8 de esta Ley, correspondiendo a la Dirección Nacional de Control de
Drogas, verificar su cantidad, autenticidad y legalidad.

Artículo 46.
- la Aduana de Santo Domingo, entregará a la Secretaría de Estado de Salud Pública y
Asistencia Social, y contra recibo de ésta, cuyo duplicado se dará al importador intere-
sado, todas las sustancias 'controladas importadas, y los insumos a que se refiere el
Artículo 8 de esta Ley, pasando éstos a ser guardados en los depósitos destinados por
la Secretaría para tal fin. Esta entrega será hecha después que el importador haya
pagado los impuestos correspondientes, y en la persona del funcionario o empleado de
dicha secretaría especialmente autorizado por escrito para recibirla y conducirla a los
depósitos indicados, de conformidad con lo dispuesto por esta Ley.

PARRAFO:
La Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social conservará las drogas en
sus depósitos y entregará a los interesados, mediante orden de éstos dirigida por
escrito a dicha secretaría, la cantidad necesaria para cubrir sus ventas o las que nece-
sitaren usar durante un período aproximadamente de treinta días, para el despacho de
las atenciones normales de sus establecimientos. En la citada orden se mencionará los
nombres y las direcciones de las personas a quienes se destinen las cantidades de sus-
tancias controladas retiradas.

326
Artículo 47.
- Es obligatorio para los fabricantes o vendedores, mantener un récord de las reducciones
en peso o volumen de drogas controladas o insumos, cuando éstas obedezcan a
acciones atmosféricas, y comunicarlo por escrito a la Secretaría de Estado de Salud
Pública y Asistencia Social, así como a la Dirección Nacional de Control de Drogas, tan
pronto sean comprobadas.

Artículo 48.
- Toda persona o entidad que despache una prescripción de un médico, dentista o veteri-
nario, deberá conservarla por el espacio de un (1) año a contar de la fecha en que la
despachó, de modo que sea fácilmente inspeccionada por la Dirección Nacional de
Control de Drogas, o por cualquier funcionario o empleado autorizado por la Secretaría
de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, y enviar una copia a dicha dependencia
gubernamental por lo menos diez (10) días después del expendio.

Artículo 49.
- Los médicos, dentistas y veterinarios provistos del Certificado Clase A, para prescribir
o administrar drogas controladas, podrán tener en su maletín de urgencia, hasta dos
ampolletas de las drogas controladas especificadas en las Categorías II, III y IV del
Artículo 8 de la presente Ley, las cuales serán reponibles por receta expedida a favor
de la persona a quien se le haya aplicado, debiendo hacer llegar esta receta a la
Secretaría de Estado de. Salud Pública y Asistencia Social, en un plazo no mayor de
diez (10) días.

Artículo 50.
- Los talonarios de Rentas Internas para la compra y venta de drogas controladas, diseña-
dos por la Dirección Nacional de Control de Drogas, sólo podrán ser manejados por las per-
sonas o establecimientos provistos de Certificados de Inscripción Clase B, y las órdenes
de compra sólo podrán ser firmadas por los propietarios o por los farmacéuticos regentes
de los establecimientos en cuestión. La firma de estas órdenes por otra persona que no
sea el propietario o el farmacéutico regente, a menos que esté avalada por un poder autén-
tico autorizado y firmado por la persona competente, será considerada como una violación
a la presente Ley.

Artículo 51.
- La Dirección General de Rentas Internas hará que se preparen y suministren a todos
los Colectores de Rentas Internas, talonarios oficiales para esas órdenes, numerados
en serie y en triplicado, encuadernados en libros o en bloques, con papel polígrafo que
deber usarse entre el impreso original y los duplicados.

327
PARRAFO I.
- Los bloques o libros serán vendidos por los colectores de Rentas Internas, a un precio
que fijará la Dirección, y que no excederá a su costo de impresión, el ciento de folios, a
cualquier persona debidamente registrada, de acuerdo con las disposiciones de esta Ley.

PARRAFO II.
- La Dirección General de Rentas Internas, con la aprobación de la Secretaría de
Estado de finanzas, preparará y suministrará todos los modelos de formularios diseña-
dos por la Dirección Nacional de Control de Drogas, que se requieran para la aplicación
de esta Ley.

Artículo 52.
- La producción Industrial, extracción, síntesis, elaboración, importación, exportación,
transporte o distribución en cualquier forma, comercio, todo acto relacionado con el tráfi-
co o suministro de drogas controladas, de sus derivados o de cualquier producto reputa-
do como tal, así como los insumos previstos en el Artículo 8 de esta Ley, quedan sujetos
a lo establecido en los Tratados y Convenios Internacionales en, esta materia, suscritos y
ratificados por el país.

Artículo 53.
- Se crea bajo la dependencia de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia
Social, una Comisión Multi-disciplinaria, que asesorará al Magistrado Procurador Fiscal
competente, constituida por un médico representante de dicha Secretaría de Estado, un
representante de la Asociación Médica Dominicana (AMD), un oficial médico de la
Dirección Nacional de Control de Drogas, y un médico representante de la Procuraduría
General de la República, para determinar la condición de adictos o fármacos-dependientes
de los consumidores que caigan en la categoría de simples poseedores de las drogas con-
troladas previstas en esta Ley, puestos a disposición de la justicia. Dicha Comisión tendrá
su asiento en la Capital de la República Dominicana, pero con jurisdicción nacional, y nom-
brará Sub-Comisiones donde sea posible designar los funcionarios mencionados. Donde
no sea posible, dicha Sub-Comisión queda constituida por el Procurador Fiscal y un médi-
co de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social.

PARRAFO:
(Modificado por la Ley N° 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Esta comisión emitirá
su juicio y recomendará al tribunal apoderado si procede enviar al procesado a un cen-
tro público o especializado en tratamiento para la desintoxicación, rehabilitación y rein-
serción social, o someterlo a la acción de la justicia represiva.

328
Artículo 54.
- La condición de adicto o fármaco-dependiente se establecerá luego de que el
Magistrado Procurador Fiscal envíe a las personas puestas a disposición de la justicia
por consumo de drogas en la categoría de simples poseedores, por ante la Comisión
Multi-disciplinaria, la que habrá de recomendar al tribunal apoderado del caso de vio-
lación a la presente Ley, la rehabilitación del acusado sometido a evaluación, y que se
determine sea adicto o fármaco-dependiente, en un centro público o privado, hasta
curación, y/o sometimiento por ante la justicia represiva, en caso de no serlo.

PARRAFO I
(Agregado por la Ley N° 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El tribunal apoderado del
caso tendrá la potestad de otorgarle un plazo de quince (15) días a la Comisión
Multidisciplinaria para rendir su informe sobre la condición de adicto del inculpado.

PARRAFO II.
- El período de rehabilitación será computado a la pena que se le imponga al violador
como sanción prevista por esta Ley, liberándolo definitivamente del cumplimiento de
ésta, en el caso de que la curación haya sido total.

PARRAFO III.
- El Magistrado Procurador Fiscal está facultado a dictar todas las medidas de seguri-
dad y vigilancia del sometido a rehabilitación, que crea oportunas.

Artículo 55.
- En ausencia de un centro de rehabilitación público, el tribunal podrá disponer que el
acusado sea internado en un centro privado, corriendo en este caso los gastos por
cuenta del acusado, sus familiares, u otras fuentes.

Artículo 56.
- Toda persona que haya cumplido los requisitos exigidos para su total rehabilitación,
deberá presentar un certificado de la institución en la cual fue internado. Dicho certifi-
cado será presentado al juez encargado del caso, el cual expedirá sentencia de descar-
go definitivo del acusado.

PARRAFO:
En caso de que la persona internada para fines de rehabilitación, no cumpla con la
misma., en ningún momento se le tomará en cuenta el tiempo que estuvo en tratamiento.

Artículo 57.
- La Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, a través de la Comisión
Multidisciplinaria que funcionará bajo su dependencia, asumirá la responsabilidad del

329
tratamiento y rehabilitación de las personas adictas al uso de las drogas que se haya
ordenado su tratamiento.

CAPITULO V DELITOS Y SANCIONES

Artículo 58.
- Se considerarán como delitos graves en esta Ley, y por tanto sancionados con el máxi-
mo de las penas y las multas:
El tráfico ilícita.
La fabricación o posesión de material o equipo que sea usado o se intente usar en la
producción o fabricación ilícita de drogas o sustancias Controladas.
La adquisición, posesión, transferencia o "lavado" de dinero o cualesquiera otros valores,
así como las ganancias derivadas de, o usadas en el tráfico ilícito.

PARRAFO:
Se considerará el tráfico ilícito como un delito internacional.

Artículo 59.
- El que introduzca drogas controladas al territorio nacional o las saque de él, en tráfi-
co internacional con destino a otros países, será sancionado con prisión de cinco (5) a
veinte (20) años, y con multa no menor de doscientos cincuenta mil pesos
(RD$250,000.00).

PARRAFO I:
Si como último destino del tráfico, el agente introduce drogas controladas en el territo-
rio nacional, la sanción será de treinta (30) años y multa no menor de un millón de pesos
(RD$1,000,000.00).

PARRAFO II:
Se aplicará la ley penal dominicana, a los hechos cometidos en el extranjero, cuando
dentro del territorio nacional se hubieren realizado actos encaminados a su con-
sumación, o cualesquiera transacciones con bienes provenientes de dichos delitos rela-
cionados con drogas controladas.

Artículo 60.
- Cuando dos o más personas se asocien con el propósito de cometer delitos previstos
y sancionados por esta Ley, cada una de ellas será sancionada por ese solo hecho, con
prisión de tres (3) a diez (10) años, y multa de diez mil (RD$10,000.00) a, cincuenta mil
pesos (RD$50,000.00).

330
PARRAFO:
A los promotores, jefes o dirigentes de la asociación ilícita, se les sancionará con el
doble de la prisión y multa prevista en este artículo.

Artículo 61.
- El que con fines ilícitos use o destine un establecimiento para el consumo, venta o el
suministro de drogas controladas, será sancionado con prisión de tres (3) a diez (10)
años, y multa de diez mil (RD$10,000.00) a cincuenta mil pesos (RD$50,000.00), y se pro-
cederá a la clausura temporal del establecimiento por un período de dos años. En caso
de reincidencia o si el establecimiento ha sido destinado primordial o exclusivamente para
los fines que se indican en este artículo, la clausura del mismo será definitiva.

PARRAFO:
Con igual pena de prisión será sancionado el propietario, arrendatario, administrador o
poseedor a cualquier título de un inmueble o establecimiento que lo use o proporcione
a otra persona, a sabiendas de que lo está usando o lo usará, para elaborar, almace-
nar, expender, cultivar o permitir el consumo de drogas controladas en forma ilícita.

Artículo 62.
- Quienes con fines ilícitos, compren, vendan o traspasen, a cualquier título, especiali-
dades farmacéuticas controladas por esta Ley, serán sancionados con prisión de tres
(3) a diez (10) años, y multa de diez mil (RD$10,000.00) a cincuenta mil pesos
(RD$50,000.00).

Artículo 63.
- (Suprimido por la Ley N °17-95 del 17 de diciembre de 1995).

Artículo 64.
- Los que sin permiso de la autoridad competente, cultiven plantaciones de marihuana,
o más de una (1) libra de sus semillas, así como cualquier otra planta de la que pueda
producirse cocaína, heroína o cualquier droga controlada que produzca dependencia, o
más de un cuarto (1/4) de kilogramo de semillas de dichas plantas, serán considerados
traficantes, y por tanto sancionados con prisión de cinco (5) a veinte (20) años, y con
multa de cincuenta mil (RD$50,000.00) a doscientos cincuenta mil pesos
(RD$250,000.00).

PARRAFO I:
Si la cantidad de plantas a que se refiere este artículo excedieren de veinte (20), pero
sin sobrepasar, de la cantidad de cien (100), la pena será de tres (3) a diez años (10)
de prisión, y multa de diez mil (RD$10,000.00) a cincuenta mil pesos (RD$50,000.00).

331
PARRAFO II:
Si la cantidad de plantas de que se trata en este artículo no excediera de veinte (20), la
pena será de dos (2) a cinco (5) años de prisión, y multa de dos mil (RD$2,000.00) a
diez mil pesos (RD$10,000.00).

Artículo 65.
- Los que produjeren, extrajeren, purificaren, cristalizaren, recristalizaren o sintetizaren,
parcial o integralmente las drogas controladas en la Categoría I, consignadas en el
Artículo 8 de esta Ley, serán sancionados con prisión de cinco (5) a veinte (20) años, y
multa de cincuenta mil (RD$50,000.00) a doscientos cincuenta mil pesos
(RD$250,000.00).

Artículo 66.
- Los importadores, fabricantes, distribuidores y vendedores de sustancias químicas,
básicas y esenciales, precursores inmediatos, así como de insumos autorizados para la
fabricación de sustancias controladas o de preparaciones o especialidades farmacéuti-
cas que las contengan, que no cumplan lo previsto en los Artículos 32, 40, 41, 42 y 47
de la presente Ley, serán sancionados con la suspensión por un (1) año de su Permiso
o Certificado de Importación, y multa de cincuenta mil (RD$50,000.00) a cien mil pesos
(RD$100,000.00).

Artículo 67.
- Las firmas importadoras, de fabricantes, de distribuidores y vendedores, así como far-
macias o locales comerciales autorizados para el expendio de sustancias controladas
o de preparaciones o de las especialidades farmacéuticas que las contengan, cuyas
existencias en depósitos no guarden relación con sus inventarios y registros, serán san-
cionados con la clausura temporal por un (1) año de sus establecimientos y multa de
cincuenta mil (RD$50,000.00) a cien mil pesos (RD$100,000.00).

Artículo 68.
- Los propietarios, regentes o empleados de farmacias o locales de comercio autoriza-
dos para la venta de medicamentos, que despachen estupefacientes o drogas con sus-
tancias controladas, sin llenar las formalidades previstas en los Artículos 31 y 48 de la
presente Ley, serán sancionados en la siguiente forma:

Los propietarios, con la clausura de sus establecimientos por el término de seis (6)
meses y multa de veinticinco mil (RD$25,000.00) a cincuenta mil pesos
(RD$50,000.00).

Los regentes, con un (1) año de suspensión del ejercicio profesional y multa de diez mil
pesos (RD$10,000.00).

332
Los empleados con seis (6) meses de prisión correccional, y multa de quinientos pesos
(RD$500,00).

Artículo 69.
- El que ilegalmente tenga en su poder, elementos que sirvan para el procesamiento de
cocaína o de cualquier droga que produzca dependencia, tales como éter etílico, acetona,
amoníaco, permanganato de potasio, carbonato liviano, ácido sulfúrico, diluyentes, disol-
ventes u otras sustancias que se utilicen con el mismo fin, será sancionado con prisión de
dos (2) a cinco (5) años, y multa de dos mil (RD$2,000.00) a diez mil pesos
(RD$10,000.00).

Artículo 70.
- Los médicos, dentistas y veterinarios que no cumplan con lo previsto en los Artículos
31, 38 y 49 de la presente Ley, serán sancionados con la inhabilitación para el ejercicio
de sus respectivas profesiones por el término de un (1) año, y multa de cinco mil pesos
(RD$5,000.00).

PARRAFO:
El profesional inhabilitado por infracción a esta Ley, que continúe prestando servicio o
atención médica durante el período de inhabilitación, será sancionado con prisión de
dos (2) a cinco (5) años, y multa de cinco mil (RD$5,000.00) a diez mil pesos
(RD$10,000.00).

Artículo 71.
- Quien después de cometido un delito relacionado con drogas controladas, sin haber
participado en él, ayude a asegurar a provecho, eludir las investigaciones de la autori-
dad, sustraerse a la acción de ésta o del cumplimiento de la condena, será sancionado
como encubridor, con prisión de dos (2) a cinco (5) años, y multa de dos mil
(RD$2,000.00) a diez mil pesos (RD$10,000.00).

Artículo 72.
- El que a sabiendas, por sí o por interpuesta persona, física o moral, realice con otras
personas o con establecimientos comerciales o de cualquier naturaleza, transacciones
comerciales de cualquier tipo, o suministre información falsa para la apertura de cuen-
tas o para la realización de operaciones de la misma naturaleza, con dinero proveniente
de las actividades del tráfico ilícito de drogas controladas, será sancionado como
encubridor, con prisión de dos (2) años a cinco (5) años, y multa de dos mil
(RD$2,000.00) a diez mil pesos (RD$10,000.00).

PARRAFO:
En caso de que el encubridor fuera una persona moral, se sancionará con la suspen-

333
sión por un (1) año de sus actividades, y con multa de cincuenta mil (RD$50,000.00) a
cien mil pesos (RD$100,000.00).

Artículo 73.
- Quien después de cometido un delito relacionado con el tráfico ilícito de drogas con-
troladas, sin haber participado en él, oculte, adquiera o reciba dinero, valores u objetos,
o de cualquier otro modo intervenga en su adquisición, captación u ocultación, será san-
cionado como encubridor, con prisión de dos (2) a cinco (5) años, y multa de dos mil
(RD$2,000.00) a diez mil pesos (RD$10,000.00).

Artículo 74.
- Los establecimientos comerciales o de cualquier otra naturaleza, que encubran las
actividades relacionadas con los dineros y valores provenientes del tráfico ilícito de dro-
gas controladas, violando las disposiciones de esta Ley, serán sancionados con el
cierre definitivo e irrevocable, y con multa de cien mil (RD$100,000.00) a quinientos mil
pesos (RD$500,000.00).

Artículo 75.
- Cuando se trate de simple posesión, se sancionará a la persona o a las personas
procesadas, con prisión de seis (6) meses a dos (2) años, y con multa de mil quinien-
tos (RD$1,500.00) a dos mil quinientos pesos (RD$2,500.00).

PARRAFO I:
Cuando se trate de distribuidores o vendedores, así como de intermediarios, se san-
cionará a la persona o a las personas procesadas, con prisión de tres (3) a diez (10)
años, y multa de diez mil (RD$10,000.00) a cincuenta mil pesos (RD$50,000.000)

PARRAFO II:
Cuando se trate de traficantes, se sancionará a la persona o a las personas proce-
sadas, con prisión de cinco (5) a veinte (20) años, y multa no menor del valor de las dro-
gas decomisadas o envueltas en la operación, pero nunca menor de cincuenta mil
pesos (RD$50,000.00).

PARRAFO III:
Cuando se trate de patrocinadores, se sancionará a la persona o a las personas proce-
sadas, con prisión de treinta (30) años, y multa no menor del valor de las drogas
decomisadas o envueltas en la operación, pero nunca menor de un millón de pesos
(RD$1,000,000.00).

334
Artículo 76.
- Las sumas provenientes de las multas impuestas por las violaciones a la presente Ley,
los derechos de los Certificados de Inscripción pagados, así como el producto de las
ventas de los bienes incautados, serán destinadas para financiar las actividades de las
instituciones públicas y privadas legalmente establecidas para desarrollar e implemen-
tar programas de prevención, rehabilitación y educación, contra el uso, abuso, con-
sumo, distribución y tráfico ilícito de drogas y sustancias controladas en la República
Dominicana, así como de cualquier otra institución pública o privada legalmente
establecida para la implementación de programas de salud.

PARRAFO:
(Modificado por la Ley N °17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El Consejo Nacional de
Drogas administrará y distribuirá los fondos de la siguiente manera:
15% para las instituciones dedicadas a la regeneración de los adictos a drogas.
15% para la Secretaría de Estado de Deportes, Educación Física y Recreación, para la
práctica de los deportes.
40% para la Dirección Nacional de Control de Drogas, para ser utilizados conforme sus
necesidades.
20% para el Consejo Nacional de Drogas, para prevenir y educar contra el uso de las
drogas.
El 10% para el Patronato Nacional de Ayuda a los Cuerpos de Bomberos Civiles, para
ser distribuidos entre los mismos equitativamente.

Artículo 77.
- Los cómplices en cada caso, serán sancionados con la pena inmediatamente inferior,
pero en el caso de simple posesión, se le impondrá a la persona o a las personas proce-
sadas, las mismas penas que al autor principal.

Artículo 78.
- La tenencia o posesión ilegal de cualquier fármaco controlado por esta Ley, será san-
cionada con las penas establecidas para la simple posesión, a menos que por sus can-
tidades, caiga en otras clasificaciones ya establecidas y penalizadas.

Artículo 79.
- No podrán se deportadas, repatriadas o expulsadas del país, las personas extranjeras
que se encuentren involucradas en la ejecución de cualquier delito previsto en esta Ley,
hasta tanto concluya el proceso penal, y de ser condenadas, cumplan las penas que les
sean impuestas.

PARRAFO:
Los extranjeros que hayan cumplido la condena impuesta, serán deportados o expulsa-

335
dos del país, aún cuando tuvieran domicilio legalmente establecido en el territorio
nacional, quedando prohibido su reingreso.

Artículo 80.
(Modificado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Los allanamientos, cuando se
trata de violación a esta Ley, se harán a cualquier hora del día y de la noche, con una orden
escrita y motivada del Procurador Fiscal o Procurador General de la Corte correspondiente
o del Procurador General de la República y con la presencia de un representante del
Ministerio Público.

Artículo 81.
- Ninguna persona convicta por violación a esta Ley, así como de cualquier país extranjero, o
que haya sido declarada adicta a las drogas, podrá obtener licencia de las autoridades com-
petentes, para la tenencia, o por posesión de armas de fuego, a partir de la sentencia definiti-
va e irrevocable o a partir de la declaración de adición. Los funcionarios o empleados públicos
a cargo de expedir dichas licencias, estarán impedidos de extenderlas cuando concurra algu-
na de las circunstancias ya señaladas en el solicitante.

Cualquiera de tales licencias que hubiese sido expedida con anterioridad a la sentencia o
declaración de adición, será inmediatamente cancelada por las autoridades competentes.

Artículo 82.
- La Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, a través de su departa-
mento correspondiente, cooperará con las instituciones públicas, nacionales o interna-
cionales, en todo lo concerniente a la prevención y represión del tráfico ilícito de sustan-
cias controladas y a la supresión de su abuso. Para lograr este fin, queda autorizado a:

Tomar medidas para el intercambio de información entre los funcionarios y empleados


gubernamentales respecto al uso y abuso de sustancias controladas.

Cooperar con la iniciación y tramitación de los procesos judiciales y administrativos.


Conducir programas de adiestramiento para el personal a cargo de hacer cumplir la Ley
de Drogas y Sustancias controladas.

Desarrollar en coordinación con la Secretaría de Estado de Agricultura y la Dirección


General Forestal, programas de erradicación destinados a extirpar la producción sil-
vestre, o ilícita de especies vegetales de las cuales puedan extraerse sustancias con-
troladas o que provoquen dependencia.

336
Artículo 83.
- Las investigaciones de los delitos relacionados con el tráfico ilícito de drogas contro-
ladas, por parte de las autoridades competentes, podrán ser iniciadas a petición o en
cooperación del Estado en el que se hayan cometido los delitos.

PARRAFO:
Las pruebas provenientes del extranjero, relativas a la investigación de los delitos pre-
vistos y sancionados por esta Ley, serán valorados de acuerdo con las normas que
sobre el particular existan en la República Dominicana, así como las del Dercho
Internacional.

Artículo 84.
- Los Tribunales de Primera Instancia serán los competentes para conocer como juris-
dicción de primer grado, de las infracciones a la presente Ley.

Artículo 85.
- Son circunstancias agravantes del tráfico ilícito de drogas controladas, y en conse-
cuencia caerán bajo la esfera de los Artículos 56, 57 y 58 del Código Penal Dominicano:
La exportación o importación, producción, fabricación, distribución o venta de drogas
controladas o especialidades farmacéuticas, adulteradas o a base de sustancias adul-
teradas.
La participación de grupos criminales organizados.
El hecho de haberse cometido el delito en banda, o en calidad de afiliado a una banda
destinada al tráfico ilícito de drogas controladas. Si además de haber cometido el deli-
to en banda, el agente la hubiese promovido, organizado, financiado o dirigido.
El uso de armas de fuego o de la violencia.
Cuando el agente autor del delito, hubiese ingresado al territorio nacional, con artificios
o engaños o sin autorización legal, sin perjuicio del concurso de delitos que puedan pre-
sentarse.
El empleo de menores para la ejecución del delito, así como de personas con trastornos
mentales o habituados, lo mismo que imputables.
El hecho de haber cometido el delito en un inmueble que se tenga a título de tutor o
curador.
Cuando el que cometa el delito ostente un cargo público, ó fuese funcionario o servidor
público encargado de la prevención o investigación de cualquier delito, o tuviese el
deber de aplicar penas o de vigilar su ejecución, o tuviese la profesión de educar o se
desempeñase como tal en cualquiera de los niveles de enseñanza, o fuese profesional
que ejerciese cualquier profesión sanitaria.
El uso de escuelas y universidades, así como de sus alrededores, hasta una distancia
de veinticinco (25) metros a partir de donde terminen los límites de la entidad, de insti-
tuciones públicas o privadas, como cárceles, cuarteles, oficinas, de entidades dedi-

337
cadas a la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de adictos a las drogas,
de instalaciones asistenciales, culturales, deportivas, recreativas, vacacionales, de
lugares donde se celebren espectáculos o diversiones públicas o actividades similares,
etcétera, como centros de consumo o de operaciones.
Las reincidencias.

PARRAFO I:
La reincidencia se sancionará con el máximo de la pena que corresponde de acuerdo
con la clasificación de la violación cometida.

PARRAFO II:
Cuando se trate de traficantes o patrocinadores reincidentes, se sancionarán además
en cada caso, con el doble de la pena o multa prevista para los mismos, sin que en
ningún caso la prisión pueda exceder de treinta (30) años.

Articulo 86.
- Los culpables de violación a las disposiciones de esta Ley, ya sean personas físicas
o morales, no gozarán del beneficio de las circunstancias atenuantes establecidas en
el Artículo 463 del Código Penal Dominicano.

Artículo 87.
- Para los fines de esta Ley, no tendrán aplicación las Leyes que establecen la Libertad
Provisional Bajo Fianza, la Libertad Condicional y el Perdón Condicional de la Pena.

Artículo 88.
- En los casos en que las sanciones por la violación a las disposiciones de esta Ley lleven
prisión, o multa, o ambas penas a la vez, la prisión preventiva será siempre obligatoria.

Artículo 89.
- Una (1) copia de todas las sentencias dictadas por los tribunales competentes, en
cada caso de violación a la presente Ley, deberá ser enviada inmediatamente a la
Dirección Nacional de Control de Drogas para los fines estadísticos correspondientes.

Artículo 90.
- Por la presente Ley se crea el pergamino de reconocimiento público que se titula
RECONOCIMIENTO NACIONAL DE LUCHA CONTRA LAS DROGAS, que lo podrá
otorgar el Poder Ejecutivo a su discreción, luego de ponderar las recomendaciones de
los organismos competentes, a las personas físicas o morales que se destaquen acti-
vamente en la implementación de programas preventivos y campañas de lucha contra
las drogas en beneficio de la sociedad dominicana.

338
Artículo 91.
- Las donaciones que hagan las personas físicas o morales para la realización de pro-
gramas preventivos o campañas de lucha contra las drogas que lleven a cabo institu-
ciones legalmente establecidas para tal fin, serán consideradas como gastos
deducibles de la renta neta imponible conforme a la Ley N° 5911 del 22 de mayo de
1962 y cualquier otra Ley que la modifique.

Artículo 92.
(Modificado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Las drogas decomisadas
por violación a esta Ley, deberán ser destruidas, pero previamente deberá ser analiza-
da y comprobada su calidad y grado de pureza.
La destrucción deberá realizarse en la capital de la República, en presencia de un rep-
resentante del Ministerio Público, de la Secretaría de Estado de Salud Pública y
Asistencia Social, de la Asociación Médica Dominicana, de la Dirección Nacional de
Control de Drogas y del Consejo Nacional de Drogas, con acceso a invitación a la pren-
sa y al público en general, levantándose un acta que deberá ser firmada por los repre-
sentantes de las instituciones mencionadas, a quienes se les entregará una copia del
documento.

Artículo 93.
- Aparte de las autoridades mencionadas en la presente Ley, queda a cargo de la
Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas de la Nación, velar por el fiel cumplimiento
de las disposiciones de la misma.

Artículo 94.
- Queda a cargo del Poder Ejecutivo la REGLAMENTACION para la viabilización, eje-
cución y aplicación de esta Ley.

Artículo 95.
- La presente Ley deroga y sustituye la N ° 168 del l2 de mayo de 1975, así como
cualquier Ley o disposición legal que le sea contraria.

Artículo 96.
(Agregado por la Ley N° 35-90, del 7 de junio de 1990).- Será suspensiva la ejecución
de la sentencia dictada en materia de Hábeas Corpus, cuando contra ella se interpon-
ga el recurso ordinario de la apelación o el extraordinario de la casación, siempre que
la misma recaiga sobre cualquiera de los delitos previstos y sancionados por la Ley N°
50-88, del 30 de mayo del año 1988.

339
Artículo 97.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El procedimiento de los deli-
tos y crímenes definidos en esta Ley se regirá, con relación a los medios de prueba, por
lo dispuesto en los artículos subsiguientes, aplicándose subsidiariamente al Código de
Procedimiento Criminal.

Artículo 98.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El análisis de la sustancia
decomisada se realizará en presencia de un representante del Ministerio Público espe-
cialista en Análisis Químico.

Artículo 99.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El que a sabiendas, por
omisión o comisión convierta o transfiera bienes que sean producto de un delito de trá-
fico ilícito de drogas controladas o delitos conexos, previstos en esta Ley, será san-
cionado con reclusión de dos (2) a cinco (5) años y multa de RD$50,000.00 (Cincuenta
Mil pesos con 00/(100) a RD$100,000.00 (Cien Mil Pesos con 00/100).

Artículo 100.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Toda persona que adquiera,
posea, transfiera, tenga o utilice bienes a sabiendas de que tales bienes hayan sido pro-
ducto de un delito de tráfico ilícito de drogas controladas o delitos conexos previsto en
esta Ley, será sancionada con reclusión de dos (2) a cinco (5) años y multas de
RD$50,000.00 (Cincuenta Mil pesos) a RD$100,000.00 (Cien Mil Pesos).

Artículo 101.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Toda persona que a sabien-
das ocultase, encubriese o impidiere la determinación real de la naturaleza, origen, ubi-
cación, destino, movimiento o propiedad de bienes o de derechos relativos a tales bienes
que hayan sido producto de un delito de tráfico ilícito de drogas o delitos conexos pre-
vistos en esta ley, será sancionada con reclusión de dos (2) a cinco (5) años y multas de
RD$50,000.00 (Cincuenta Mil pesos) a RD$100,000.00 (Cien Mil pesos).

PARRAFO:
Son delitos conexos para los fines de la presente Ley las acciones o actividades
establecidas en los Artículos 99, 100 y 101, encaminadas a facilitar el lavado de dinero.

Artículo 102.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Cuando dos o más personas
se asocian para participar en la comisión de los delitos previstos o sancionados por los

340
artículos 100 y l01 de esta Ley, cada una de ellas será sancionada por este hecho, con
reclusión de tres (3) a diez (10) años y multa de RD$100,000.00 (Cien Mil pesos) a
RD$250,000.00 (Doscientos Cincuenta Mil pesos).

Artículo 103.
- (Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- En todos los casos, la ten-
tativa de las infracciones señaladas precedentemente será castigada como el crimen
mismo.

Artículo 104.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Las instituciones financieras
que, con conocimiento de sus organismos rectores o las personas que tienen el poder
de dirigir la política y las operaciones de la misma y deliberadamente violen las disposi-
ciones de los artículos 99, 100, 101 y 102 y cualesquiera otras previsiones de esa Ley,
independientemente de la responsabilidad penal que pudiera corresponderle a las per-
sonas responsables por los delitos de tráfico ilícito de drogas, será sancionada con
multa de RD$100,000.00 (Cien Mil pesos oro) a RD$250,000.00 (Doscientos Cincuenta
Mil pesos oro). Cuando el caso lo ameritare el tribunal competente recomendará a la
Junta Monetaria, vía la Superintendencia de Bancos, la cancelación de la licencia que
ampara las operaciones de la institución sancionada Con la misma pena serán san-
cionados personalmente los empleados, funcionarios, directores y otros representantes
autorizados que, actuando como tales deliberadamente violen las disposiciones de los
textos legales arriba citados.

Artículo 105.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El tribunal apoderado de un
caso de lavado dictará en cualquier momento sin notificación ni audiencia previa, una
orden de incautación o congelación provisional, con el fin de preservar la disponibilidad
de los bienes, productos o instrumentos relacionados con el tráfico ilícito y otros delitos
conexos previstos en esta Ley.

PARRAFO I:
Las instituciones financieras que entreguen fondos en virtud de esta disposición, quedarán descar-
gadas frente a personas afectadas por la sola entrega a las autoridades de fondos incautados.

PARRAFO II:
Los bienes decomisados o incautados por la Dirección Nacional de Control de Drogas
pasarán de inmediato, bajo inventario, a la custodia y cuidado del Consejo Nacional de
Drogas hasta que intervenga sentencia que haya adquirido la autoridad de la cosa irrevo-
cablemente juzgada.

341
Artículo 106.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Serán decomisados todos
los bienes, productos o instrumentos relacionados con un delito de tráfico ilícito o deli-
tos conexos y si no pudieran ser decomisados como resultado de cualquier acto u
omisión del condenado, el tribunal ordenará el decomiso de cualesquiera otros bienes
del condenado por un valor equivalente u ordenará que pague una multa por dicho
valor.

Artículo 107.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El tribunal competente ordenará
la devolución de los bienes, productos o instrumentos al reclamante de buena fe, siempre
que tenga un interés jurídico legítimo y no se le pueda imputar ninguna falta o participación
directa o indirecta en un delito de tráfico ilícito de drogas o delitos conexos.

Artículo 108.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Los bienes o instrumentos
confiscados por sentencia definitiva e irrevocable que no deben ser destruidos, el
Consejo Nacional de Drogas dispondrá su venta en pública subasta adjudicando éstos
al mejor postor y último subastador. Los fondos así obtenidos se distribuirán conforme
a lo establecido en el Párrafo del Artículo 76.

Artículo 109.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Las instituciones financieras
estarán obligadas a proporcionar a los tribunales, a la Dirección Nacional de Control de
Drogas y a los organismos de seguridad del Estado, vía la Superintendencia de Bancos,
en el más breve plazo, cualquier información que le sea requerida relacionada con la
comisión de los delitos previstos en los artículos 99, 101, 102, 103, 104, y cualesquiera
otros previstos en la presente Ley.

PARRAFO I:
Las instituciones financieras, de crédito, las empresas transportistas de dinero o reme-
sadoras no reguladas por los organismos rectores del sector financiero proporcionarán las
informaciones requeridas por el tribunal, la autoridad competente o la Dirección Nacional
de Control de Drogas a través de la administración tributaria en el más breve plazo.

PARRAFO II:
La violación al presente artículo será condenada con las penas y multas establecidas
en el Artículo 104 de la presente ley.

Artículo 110.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de' 1995).- B tribunal apoderado cooperará

342
con el tribunal competente, de otro Estado, a fin de prestarse asistencia mutua en los casos
de delitos de tráfico ilícito conexos dentro de los límites de sus respectivos ordenamientos
jurídicos y de las normas de derecho internacional.

Artículo 111.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El tribunal competente podrá
recibir una solicitud de un tribunal o autoridad competente de otro Estado para identi-
ficar, detectar, incautar o decomisar bienes, productos o instrumentos relacionados con
un delito de tráfico ilícito o delitos conexos y podrá disponer las medidas necesarias,
incluidas las señaladas en esta Ley, siempre que dicha solicitud esté acompañada de
una orden judicial o sentencia expedida por la autoridad y de acuerdo a las normas
legales de la República Dominicana y del Derecho Internacional.

Artículo 112.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El tribunal podrá recibir o
tomar medidas apropiadas sobre una solicitud de un tribunal o autoridad competente de
otro Estado para la prestación de asistencia en relación con una investigación o proce-
so de carácter penal referente a un delito de tráfico ilícito o delitos conexos.

Artículo 113.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- Las disposiciones legales
referentes al secreto o reserva bancaria no serán un impedimento para el cumplimien-
to de la presente Ley cuando la información sea solicitada por el tribunal competente
por intermedio de los organismos rectores del sector financiero.

Artículo 114.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- El que a sabiendas, por si
o interpósita persona divulgue las informaciones o traicione la confidencialidad de la
misma, con la finalidad de eludir las investigaciones de la autoridad competente relati-
vas a los delitos de lavado de dinero, se sancionará con la pena de reclusión de dos (2)
a cinco (5) años y multa de RDS10,000.00 (Diez Mil pesos Oro) a RD$50,000.00
(Cincuenta Mil pesos Oro).

Artículo 115.
(Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- No estará sujeto a la
incautación para fines de confiscación, un bien mueble o inmueble arrendado o vendi-
do bajo venta condicional por una persona física o moral acreditada en el país que sea
usado en la comisión de un delito de tráfico ilícito de drogas, a menos que la autoridad
competente pruebe la existencia de un vinculo delictivo entre el propietario del bien y la
persona que lo alquile o venda.

343
Artículo 116.
(Transitorio). (Agregado por la Ley 17-95 del 17 de diciembre de 1995).- La presente
Ley entrará en vigencia conjuntamente con el Reglamento de aplicación y ejecución dis-
puesto por el Artículo 94 de la Ley 50-88, sobre Drogas y Sustancias Controladas de la
República Dominicana.

DADA en la Sala de Sesiones del Senado, Palacio del Congreso Nacional, en Santo
Domingo de Guzmán Distrito Nacional, Capital de la República Dominicana, a los cinco
días del mes de. mayo del año mil novecientos ochenta y ocho, año 145° de la
Independencia y 125° de la Restauración,

Francisco Ortega Canela


Presidente

Juan José Mesa Medina Rafael Montolio López


Secretario Secretario Ad-Hoc

JOAQUIN BALAGUER
Presidente de la República Dominicana

En ejercicio de las atribuciones que me confiere el artículo 55 de la Constitución de la


República,
PROMULGO la presente Ley mando que sea publicada en la Gaceta Oficial para su
conocimiento y cumplimiento

DADA en Santo Domingo de Guzmán, Distrito Nacional, Capital de la república Dominicana,


a los treinta (30) dias del mes de mayo del año mil novecientos ochenta y ocho, año 145 de
la Independencia y 125 de la Restauración.

JOAQUIN BALAGUER

344
Reglamento
de la Ley 50-88
sobre Drogas y
Sustancias Controladas

345
346
DECRETO NO. 288-96
que establece el Reglamento de la Ley 50-88 sobre Drogas y
Sustancias Controladas de la República Dominicana.

CONSIDERANDO: Que el instrumento legal mediante el cual se modifica la Ley 50-88,


del 30 de mayo de 1988 y que establece disposiciones para perseguir y castigar el lava-
do de bienes provenientes y/o relacionados con el tráfico ilícito de drogas y sustancias
controladas en la República Dominicana consagra en su artículo final No.116 (transito-
rio) que para su entrada en vigencia es necesario dictar el Reglamento dispuesto por el
artículo 94 de la Ley 50-88, para su aplicación.

VISTA: LA LEY 50-88, del 30 de mayo de 1988 sobre Drogas y Sustancias controladas en
la República Dominica y la Ley No.17-95, del 17 de diciembre de 1995, que la modifica.

VISTA: la Convención de las Naciones Unidas contra el Tránsito ilícito de


Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas firmada en Viena, Austria, el 20 de diciem-
bre de 1988, ratificada por el Congreso Nacional y promulgada por el Poder Ejecutivo
en fecha 23 de junio de 1993.

En ejercicio de las atribuciones que me confiere el Numeral 2 del Artículo 55 de la


Constitución de la República,

DECRETO:
Se aprueba el Reglamento que se copia a continuación:
REGLAMENTO DE LA LEY 50-88 SOBRE DROGAS Y SUSTANCIAS CONTROLADAS
EN LA REPÚBLICA DOMINICANA.

CAPÍTULO I

DISPOSICIONES GENERALES
"Este Reglamento se conocerá y podrá citarse como Reglamento No.1 de Drogas y
Sustancias Controladas".

Art. 1
El propósito de este Reglamento tiene la finalidad de regular la acciones tendientes a
combatir y erradicar la producción, oferta y tráfico ilícitos y uso indebido de Drogas y
Sustancias Controladas en la República Dominicana, así como establecer las normas y
procedimientos necesarios para el control de fabricación y dispensación de drogas y
sustancias controladas para la fijación de derechos razonables a pagarse por concepto

347
de registro requerido, de conformidad con la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias
Controladas de la República Dominicana y sus modificaciones.

Art. 2.-DEFINICIONES
Salvo indicación expresa en contrario, las siguientes definiciones se aplicarán con
exclusividad a todo el texto del siguiente Reglamento.

I: Por "Bienes" se entienden los activos de cualquier tipo, corporales o incorporales,


muebles o inmuebles, tangibles o intangibles, y los documentos legales que acrediten
la propiedad u otros derechos sobre dichos activos.

2.- Por "Clase Básica" en cuanto a las sustancias numeradas en los Arts. 8 y 38 de la
Ley 50-88.

3.- Por "Decomiso" se entiende la privación con carácter definitivo de algún bien
decisión de un tribunal.

4.- Por "Director" de la Dirección Nacional de Control de Drogas.

5.- Por "Director de la División de Drogas y Farmacias de la Secretaría de Estado de


Salud Pública y Asistencia Social en Coordinación con la Dirección Nacional de Control
de Drogas.

6.- Por "Dispensador" el profesional (médico, veterinario, dentista y farmacéutico) que


está autorizado por un registro expedido por el Director, para dispensar sustancias con-
troladas. EI dispensador podrá estar limitado por el registro a una o varias de estas
actividades:
a. Llevar a cabo investigaciones.
b. Llevar a cabo análisis químicos.
c. Llevar a cabo actividades educativas.
d. Prescribir.
e. Administrar.
f. Preparar y despachar para entregar al consumidor final.

7.- Por "Dispensador Institucional" cualquier facilidad hospitalaria, clínica, dispensario,


centro o institución pública o privada que ofrezca servicios médicos y/o hospitalarios
debidamente licenciado por la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social.

8.- Por "Delitos Conexos" se entienden las acciones o actividades establecidas en los
Arts. 99 y 100 y 101 de la Ley 50-88 y sus modificaciones.
9.- Por "Envase comercial" cualquier frasco, cápsula, tubo, ampollas u otro envase que

348
contenga Sustancias Controladas para su distribución o dispensación. Este término es
directamente a la sustancia y no se refiere al empaque.

10.- Por "Farmacia" un establecimiento autorizado y registrado en el departamento de


Salud Pública y Asistencia Social, que esté autorizado además por un registro por el
Director para dispensar sustancias controladas al consumidor final.

11.- Por "Farmacéutico" el profesional autorizado por el Poder Ejecutivo mediante


Exequátur.

12.- Por "Fabricante" la persona que está autorizada para fabricar una droga o una sus-
tancia controlada.

13.- Por "Fabricación" la producción preparación, reproducción, confección o elabo-


ración de una droga u otra sustancia controlada, ya sea directa o indirectamente o
extrayéndola de sustancias de origen natural de extracción y síntesis química, e incluya
cualquier empaque o reempaque de tal sustancia o la rotulación de su envase.

14.- Por "Fiscalizador" funcionario o empleado de la sección que ha sido designado por
el Director de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).

15.- Por "Incautación" se entiende la custodia o control temporal de bienes por man-
damiento expedido por un tribunal o la Dirección Nacional de Control de Drogas, luego
de cumplidos los requisitos legales correspondientes.

16.- Por "Instrumento" se entiende los objetos utilizados o destinados a ser utilizados
con la intención de cometer el delito de tráfico ilícito o delitos conexos.

17.- Por "Importador" cualquier persona que en República Dominicana importe o sea
para la importación de Drogas y Sustancias Controladas.

18.- Por "Importación" la introducción de sustancias controladas a la República


Dominicana por cualquier medio lícito, procedente de cualquier parte del mundo.

19.- Por "Isómero" Isómero Óptico.

20.- Por "Investigación" el estudio y la experimentación médica, científica o preclínica,


así como el análisis químico de sustancias controladas realizadas por personas provis-
tas de un certificado expedido por el Director de la División de Drogas y Farmacias de
la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social y/o la Dirección Nacional
de Control de Drogas.

349
21.- Por "Ley" la Ley 50-88 sobre Drogas y sustancias Controladas de la República
Dominicana y sus modificaciones.

22.- Por "Local Controlado"


a) Lugar donde se guardan los récords, sellos, certificados y otros documentos origi-
nales de acuerdo a esta Ley y este reglamento.
b) Lugar, incluyen fábricas, almacenes y otros establecimientos o medios de transporte
donde las personas registradas bajo la Ley puedan legalmente tener, fabricar, distribuir,
dispensar, administrar o en cualquier otra forma disponer de sustancias controladas.

23.- Por "Nombre" la designación química específica o el nombre oficial, común o usual
o de marca de una sustancia controlada.

24.- Por "Oficial" el funcionario que el Director de la Dirección Nacional de Control de


Drogas asigne.

25.- Por "Persona" se entiende a todos aquellos entes naturales o jurídicos susceptibles
de adquirir derechos o contraer obligaciones; tales como una corporación, una sociedad
colectiva, un fideicomiso, una sucesión, una sociedad anónima, una asociación, una
empresa conjunta u otra entidad o grupo registrado o no como sociedad o comercial.

26.- Por "Producto" se entiende los bienes obtenidos o derivados directamente o indi-
rectamente, de la comisión de un delito de tráfico ilícito o delito conexos.

27.- Por "Propiedad" bienes sujetos a confiscación, cualquier acción de retención bajo la Ley.

28.- Por "Profesional" el médico, dentista, veterinario, investigador científico, farmacéu-


tico, farmacia, hospital, y otra persona con licencia, registrada o en forma autorizada por
la República Dominicana, a distribuir, dispensar, efectuar experimentos o administrar o
usar la enseñanza, o en los análisis químicos, una sustancia controlada en el transcur-
so de su práctica o investigación profesional en la República Dominicana.

29.- Por "Profesional Individual" el médico, el dentista, veterinario, que esté autorizado
por un registro expedido por el Director para dispensar sustancias controladas en el
curso de su práctica en República Dominicana. No incluye a un farmacéutico, una far-
macia o un profesional institucional.

30.- Por "Profesional Institucional" un hospital o institución con licencia, que esté autoriza-
do por un registro expedido por el Director para dispensar sustancias controladas. EI tér-
mino "Profesional Institucional", no incluye las farmacias.

350
31.- Por "Perjudicado" cualquier persona adversamente afectada por cualquier
reglamento, orden, resolución o acción del Director de la División de Drogas y Farmacias
de la Secretaria de Estado de Salud Pública y Asistencia Social y/o la dirección Nacional
de Control de Drogas.

32.- Por "Registro y Reglamento" se refiere esto únicamente a Certificación de Registro


y permitido por la Ley y propuesto en este Reglamento.

33.- Por "Registrante" cualquier persona que esté registrada de acuerdo con la Ley y
sus Reglamentos.

34.- Por "Rótulo o Etiqueta" cualquier despliegue de material escrito, impreso sobre el
envase comercial de una sustancia controlada por el fabricante o por el dispensador.

35.- Por "Registro" El Certificado clase A que expida la Dirección Nacional de Control de
Drogas a través de la División de Drogas y Farmacias para tener el decreto de prescribir o
administrar drogas controladas a los médicos, dentistas y veterinarios, tendrá una duración
de tres años a partir de su fecha. El Certificado Clase B "anual" que expida la Dirección
Nacional de Control de Drogas a través de la División de Drogas y Farmacias autorizando
la fabricación, distribución dispensación o investigación con sustancias controladas.
"Registro" significa el certificado de registro que se expide al vencimiento del original.

36.- Por "Tráfico Ilícito" se entiende los delitos enumerados en la Ley 50-88 sobre
Drogas y sustancias Controladas en la República Dominicana y sus modificaciones, de
fecha 30 de mayo de 1988.

Art. 3.- PRINCIPIOS FUNDAMENTALES


1.- La Dirección Nacional de Control de Drogas como institución especializada, con-
forme a las normas establecidas en la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias
Controladas de la República Dominicana y sus modificaciones, es esencialmente obe-
diente y apolítica y no tiene en ningún casi facultad para deliberar.

2.- El objeto de la creación de la Dirección nacional de Control de Drogas, esta con-


siderando específicamente en el artículo No. 10 de la Ley 50-88 sobre Drogas y
Sustancias Controladas de la República Dominicana y su modificaciones.

3.- La Dirección Nacional de Control de Drogas, se rige estrictamente por lo estableci-


do en las disposiciones contenidas en la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias
Controladas en la República Dominicana y sus modificaciones, así como por lo estable-
cido en la Constitución de la República y por las leyes y reglamentos que a ella se
refieren.

351
Art. 4.- DE LOS MIEMBROS
1.- Para ser miembro de la Dirección Nacional de Control de Drogas, se requieren,
además de los requisitos enumerados en los Arts. Nos.12 y 13 de la Ley 50-88 sobre
Drogas y sustancias Controladas en la República Dominicana, los siguientes:

a) Ser ciudadano dominicano, hombre o mujer, en el pleno goce de sus derechos civiles
y políticos.

b) Haber cumplido los dieciocho (18) años de edad, c) Ser bachiller, comprobado por el
certificado correspondiente, que deberá anexarse al expediente de ingreso, a excep-
ción del personal doméstico y limpieza.

c) Ser bachiller, comprobado por el certificado correspondiente, que deberá anexarse al


expediente de ingreso, a excepción del personal doméstico y limpieza.

d) Ser sano física y mentalmente según examen médico comprobado.

e) Ser de buenas costumbres y presentar certificado de "No delincuencia", expedido por


el Magistrado Procurador Fiscal, de donde resida y de la Policía Nacional.

f) No haber sido condenado por crimen o delito, ni haber sido excluido de otro servicio
público por mala conducta.

g) No tener pendiente ninguna acción pública

Art. 5. - CATEGORÍAS
1.- La(s) CATEGORÍA(s) en que caerá(n) (el) o (los) que negocien ilícitamente con las
drogas y sustancias controladas dependerá de la cantidad y tipo de droga o sustancia
controlada que se logre incautar al sujeto, tomándose como base para determinarlas,
las medidas de peso, en unas utilizando un cuerpo llamado kilogramo y en otras uti-
lizando una balanza para determinar el peso de las mismas.

2.- EQUIVALENCIAS.
a) Un (1) gramo equivale a mil (1000) miligramos.
b) Una (1) libra equivale a cuatrocientos cincuenta y cuatro (454) gramos.
c) Una ( 1 ) onza equivale a veintiocho punto treinta y ocho (28.38) gramos.
d) Un (1) kilo equivale a mil (1000) gramos. e) Un (1) kilo equivale a dos punto dos (2.2) libras.
Una (1) tonelada equivale a dos mil (2000) libras.

Cuando se trate de cualquier otra sustancia alucinógena, lo mismo que el opio y sus
derivados en la cantidad que fuere, se clasificará, a la persona o personas procesadas

352
como traficante en base a lo establecido por el Art. 7 de la Ley 50-88 sobre Drogas y
Sustancias Controladas en la República Dominicana y sus modificaciones.

Art. 6.- PROTOCOLO DE ANALISIS Y CADENA DE CUSTODIA


1.- Las drogas y sustancias controladas a que se refieren los Arts. 5, 6, 7, 8, 9 de la Ley
50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas en la República Dominicana, y en su caso,
las materias primas empleadas en su elaboración, que sean incautadas por las autori-
dades, será separada de ellas una cantidad técnicamente suficiente, para ser entregada
de inmediato al laboratorio de criminalística que corresponda para su experticio.

2.- E1 laboratorio de criminalista deberá analizar la muestra de la sustancia que se le


envía en un plazo no mayor de veinticuatro (24) horas debiendo emitir en ese plazo un
protocolo de análisis en el que identificará la sustancia y sus características, se dejará
constancia de la cantidad, peso, calidad y clase o tipo de sustancia a que se refiere la
Ley, así como el número asignado al analista, la sección que lo solicita, requerimiento
de que oficial, departamento al cual pertenece el solicitante, designación de la {s) per-
sona (s) a la cual se le incautó la sustancia, descripción de la evidencia y resultados.

3.- Cuando circunstancias especiales así lo ameritan, este plazo se podrá ampliar en
veinticuatro (24) horas, a solicitud de los oficiales que hubieren incautado las aludidas
controladas.

Dicho análisis deberá ser realizado a pena de nulidad en presencia de un miembro del
Ministerio Público, quien visará el original y copias del mismo.

4.- Los oficiales investigadores constarán si la sustancia enviada constituye droga o


sustancia controlada, y de ser así, remitirán de inmediato, de dicho protocolo de análi-
sis a la Consultaría Jurídica de la Dirección Nacional de Control de Drogas para la con-
fección del expediente y posterior sometimiento a la justicia.

5.- Dicho protocolo de análisis tendrá el valor probatorio de conformidad a las disposiciones
establecidas en los Art. 87 al 90 del Código de Procedimiento Criminal Dominicano.

6.- Realizado el análisis a que se refiere el inciso tercero de este artículo, las drogas y
sustancias controladas, deberán ser incineradas de conformidad con la Ley 50-88 sobre
Drogas y Sustancias Controladas en la República Dominicana y sus modificaciones.
Del procedimiento administrativo de incineración o destrucción se levantará acta, copia
de la cual deberá hacerse llegar al tribunal competente a más tardar diez (10) días de
haberse producido.

353
Art. 7.- ADMINISTRACIÓN, CONTROL, INCAUTACIÓN Y DEVOLUCION DE BIENES
INCAUTADOS.
1.- Los bienes muebles e inmuebles, los instrumentos, los equipos y los demás objetos
que se utilicen en la comisión de los delitos provistos en la Ley 50-88 sobre Drogas y
Sustancias Controladas en la República Dominicana y sus modificaciones, incautados
en virtud de los Artículos 33, 34 y 35 de la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias
Controladas en la República Dominicana y sus modificaciones, lo mismo que los diver-
sos bienes y valores provenientes de tales acciones, serán administradas por la
Dirección Nacional de Control de Drogas, en atención a lo establecido en el literal e) del
Artículo 10 de la mencionada Ley, hasta tanto recaiga sobre ellos sentencia definitiva e
irrevocable de decomiso.

2.- Cuando los bienes incautados necesitaren de mantenimiento, la Dirección Nacional


de Control de Drogas queda autorizada a utilizarlos, mientras se resuelve el caso en los
tribunales de manera definitiva.

Cuando resulte necesario, la Dirección Nacional de Drogas deberá asegurar los bienes
incautados, con el fin de garantizar un posible resarcimiento por deterioro o destrucción.

3.- Si se tratara de dinero la Dirección Nacional de Control de Drogas lo depositará en


una cuenta corriente, en el banco del sistema Bancario Nacional, previamente aproba-
do por el Control General de la República. La Junta Directiva de la Dirección Nacional
de Drogas, podrá autorizar la apertura de certificados de depósitos a plazos fijos y los
intereses ser utilizados en el cumplimiento de sus fines.

4.- Cuando se incauten inmuebles registrados, el tribunal apoderado ordenará inmedi-


atamente la anotación correspondiente al dorso del certificado de título en el Registro
de Título correspondiente y la notificación a la Dirección Nacional de Control de Drogas.

5.- El Consejo Nacional de Drogas, se encargará de dar fiel seguimiento a las sentencias
definitivas e irrevocables que dicten los tribunales competentes, para los casos de
decomiso.

6.- Cuando los bienes muebles e inmuebles, los instrumentos, los equipos y los demás
objetos que se utilicen en la comisión de los delitos previstos en la Ley 50-88 sobre
Drogas y Sustancias Controladas de la República Dominicana y sus modificaciones, no
fueren propiedad de los implicados serán devueltos a sus legítimos propietarios, siem-
pre y cuando se demuestre que no actuó con responsabilidad. Asimismo se devolverán
aquellos bienes que el tribunal apoderado, ordene su devolución por medio de senten-
cia definitiva que adquiera la autoridad irrevocable de la cosa definitivamente juzgada.

354
7.- El procedimiento en el inciso sexto será el siguiente:

a) El interesado o su apoderado legal, deberá elevar una solicitud de devolución por


escrito y motivada, dirigida al Director Nacional de Control de Drogas,
b) Deberá anexar copias de los documentos justificativos de propiedad.

8.- Se exceptúan de decomiso e incautación las naves comerciales aéreas, terrestres o


marítimas, que en equipajes bajo la exclusiva responsabilidad del pasajero, se encuen-
tren drogas. Sin embargo, los medios de transporte de carga por encomienda, deben
exigir la declaración jurada de su contenido, también quedan exceptuados de decomiso
e incautación los predios rústicos y urbanos en los cuales se encuentren drogas, a
condición de que el propietario pruebe su falta de responsabilidad.

9.- Si el tribunal ordenara el decomiso de los bienes referidos anteriormente, por medio
de sentencia definitiva e irrevocable, estos deberán ponerse a la orden del Consejo
Nacional de Drogas para que disponga de ellos de conformidad con el Artículo 76 de la
Ley 50- 88 sobre Drogas y Sustancias Controladas de la República Dominicana y sus
modificaciones.

Art. 8.- ALLANAMIENTOS


1.- La actuación de los miembros de la Dirección Nacional de Control de. Drogas en
allanamiento a viviendas, lugares públicos y a cualquier medio de transporte (barcos,
aviones lanchas, automóviles, etc.), se harán en base al siguiente procedimiento:

a) Los miembros de la Dirección Nacional de Control de Drogas deberán siempre estar


acompañados de un Ayudante Fiscal o de un Fiscal en los allanamientos a viviendas,
lugares públicos o cualquier tipo de transporte ya sea automóvil, avión o barco. El repre-
sentante del Ministerio Público será el que dirigirá el allanamiento.

b) El Fiscal, deberá a su vez contar con la debida autorización por escrito del
Procurador Fiscal o Procurador General de la Corte correspondiente o del Procurador
General de la República, para realizar la requisa, cuando se trate del período de tiem-
po comprendido entre las seis (6) de la tarde a las seis (6) de la mañana del otro día.

c) Está prohibido registrar o requisar cualquiera de los lugares señalados anterior-


mente, si no está un representante del Ministerio Público.

d) El encargado del allanamiento deberá hacer uso de su juicio para determinar el número
de ayudantes que necesitará para que lo acompañen en las acciones de la requisa. El
resto del personal lo usará como parte de la seguridad perimetral de las viviendas, lugares
públicos, y de los medios de transporte.

355
e) El encargado del allanamiento deberá siempre hacerse acompañar de un miembro
de la familia que mora la vivienda, de un empleado del lugar público o de un tribunal en
caso de barcos o aviones, en cada una de las diferentes áreas cuando están siendo
requisadas. El resto de la familia, empleados o tripulantes debe ser apartado y puesto
bajo su seguridad.

f) El encargado del allanamiento debe leer el acta de allanamiento y verificar que todo
está completo y correcto antes de estampar su firma en el referido documento.

g) El encargado del allanamiento no vacilará en mostrar su identificación en una forma


cortés y correcta cuando se presente a una vivienda, lugar público, barco o avión a
realizar una requisa:

h) Antes de realizar un allanamiento los miembros de la Dirección Nacional de Control


de Drogas deberán tener indicios suficientes de que el lugar está vinculado al tráfico de
drogas, mediante la investigación previa.

i) Los bienes, objetos y documentos incautados en el allanamiento serán debidamente


detallados en el acta que a ese respecto levantará el representante del Ministerio
Público, dichos bienes quedarán bajo su guarda y cuidado, de conformidad con los Arts.
32 al 40 del Código de Procedimiento Criminal Dominicano.

j) Si el encargado del allanamiento constata que en el lugar del allanamiento no hay


ninguna persona o que el lugar está cerrado, procederá de conformidad con los
Artículos 32 al 40 del Código de Procedimiento Criminal Dominicano.

Art. 9.- DISPOSICIONES ESPECIALES


I.- (Modificado por el Decreto 14-97 del 1 S de enero de año 1997, G. O. 99Q4). Que
modifica el Acápite 1 del Art. 9 del Reglamento de la Ley 50-88 sobre Drogas y
Sustancias Controladas de la República Dominicana, establecido mediante el Decreto
No. 288-96, de fecha 3 de agosto de 1996, para que rija del siguiente modo:

"1.- Conforme a los Arts. 86 y 87 de la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias


Controladas en la República Dominicana y sus modificadores, no serán aplicables a los
convictos por violación a la misma las circunstancias atenuantes previstas por el Art.
463 del Código Penal ni se beneficiará con la libertad provisional bajo fianza a los que
resulten procesados por su violación:"

2.- Cuando la Dirección Nacional de Control de Drogas actúe en caso de flagrante deli-
to de tráfico ilegal de drogas y sustancias controladas, cometido mediante el uso de
aeropuertos o pistas de aterrizajes de propiedad privada, podrá ocupar estos, y la licen-

356
cia de funcionamiento de los mismos será cancelada por la autoridad competente, tem-
poral o permanentemente, según el grado de partición de su propietario en la comisión
del delito.

3.- Igual sanción se aplicará al propietario; arrendatario, administrador o poseedor a


cualquier título de un inmueble o establecimiento que lo utilice para consumir, elaborar;
almacenar o distribuir drogas ilícitas o lo proporcione a otra persona, á sabiendas que
lo usa o lo usará para estas actividades.

4.- Cuando se trate de locales comerciales o centros de diversión estados al público, se


procederá a su cierre definitivo cuando se haya demostrado que sus propietarios o
administradores los hayan destinados a la realización de las conductas señaladas en el
párrafo segundo.

5.- Igual sanción se impondrá cuando establecido que dichos locales o centros de diver-
sión hayan sido utilizados retiradamente para la realización de delitos contemplados en
la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas de la República Dominicana y sus
modificaciones, aún cuando los dueños o administradores, no hay participado en la
comisión de los delitos.

CAPÍTULO II
DISPOSICIONES GENERALES DE LA SECCION DE QUIMICOS Y PRECURSORES

Art.1.- FUNCIONES DE LA SECCION DE QUIMICOS Y PRECURSORES.


El Director de la Dirección Nacional de Control de Drogas podrá delegar en el
Encargado de la sección de Químicos y Precursores de la Dirección Nacional de
Control de Drogas y este podrá a su vez subdelegar en los fiscalizadores las funciones
relacionadas con el cumplimiento de los deberes y el ejercicio de las facultades conferi-
das por la Ley 50-88 en su Artículo 24 y 25 y por este Reglamento.

Art. 2.- FACULTAD DEL DIRECTOR PARA LA EXPEDICIÓN DE CERTIFICADO. El


Director expediente registros autorizado la fabricación, distribución y/o disposición de
sustancias controladas a tenor con el presente reglamento.

Art. 3.- AUTORIZACIÓN PARA ACTUAR. Ninguna persona podrá participar en activi-
dades para las cuales se requiere un registro hasta que se apruebe su solicitud de registro
y se le otorgue el correspondiente certificado.

Art. 4.- QUIÉNES DEBEN REGISTRARSE. Deberá obtener anualmente una certifi-
cación de registro a tenor con este Reglamento:

357
1.- Toda persona que se dedique o desee dedicarse a la fabricación, distribución o dis-
pensación de cualquier sustancia controlada, a menos que esté exento de tal requisito
por la Ley 50-88 o por este Reglamento.

Solamente aquellas personas que se dedican y participan directamente en tales activi-


dades deberán registrarse y no las personas relacionadas o afiliadas que no se
dediquen ni participen en tales actividades.

2.- Los laboratorios de la División de Drogas y Farmacias para llevar a cabo análisis quími-
cos, que no sean pruebas de campo u otras pruebas químicas preliminares realizadas por
personal exento de registro.

3.- Toda nave marítima y toda aeronave debidamente registrada en Aeronáutica Civil,
que tenga oficina en República Dominicana para poder dispensar y tener sustancias
controladas a bordo.

De tener su registro, a tenor con la Ley 50-88 y este Reglamento rendirá a la División de
Drogas y Farmacias un informe al 31 de diciembre de las sustancias controladas adquiridas
en República Dominicana, las dispensadas y el balance en su poder a esa fecha.

Art. 5.- QUIÉNES QUEDAN EXENTOS DE REGISTROS


Quedan exentas del requisito de obtener un registro:

1. Todas aquellas personas exentas y/o exoneradas por la Ley 50-88 o este reglamento.
2. Cualquier nave marítima activa en el comercio internacional, o cualquier aeronave
comercial debidamente registrada en Aeronáutica Civil que no tenga oficinas en
República Dominicana, si las sustancias controladas que mantenga a bordo son
adquiridas por y guardas y dispensadas bajo la supervisión de:

a. Un médico con licencia de República Dominicana.

b. Un oficial médico debidamente acreditado como tal.

c. El capitán de la nave marítima o el piloto de la aeronave comercial, según sea el


caso, si la nave no emplea a ningún médico licenciado de República Dominicana.

Cuando una nave marítima o aeronave comercial sin oficina en República Dominicana
necesite sustancias controladas, el médico licenciado en República Dominicana, el ofi-
cial médico debidamente acreditado, el capitán o el piloto según fuese el caso, adquirirá
las sustancias controladas debidamente obteniendo la correspondiente autorización de
la Dirección Nacional de Control de Drogas, el cual se presentará a la División de

358
Drogas y Farmacias quien expedirá un certificado "Clase B" autorizando el que sean
adquiridas las sustancias controladas de un distribuidor registrado en la República
Dominicana.

3. Un profesional individual, que sea médico interno, residente, médico graduado en el


exterior o médico de la facultad médica de una universidad reconocida, que sea
empleado de un hospital u otra institución registrada. Este profesional individual podrá
disponer (prescribir y recetar) sustancias controladas bajo el registro del hospital o insti-
tución para la cual trabaje sin tener que estar registrado, siempre y cuando que:

a) El dispensador (recetar, prescribir o administrar) se efectúe en el curso usual de su


práctica profesional dentro del hospital u otra institución registrada.

b) El profesional individual esté autorizado para practicar su profesión en República


Dominicana.

c) El hospital u otra institución que lo emplee haya verificado que el profesional individual
está calificado para dispensar (recetar, prescribir o administrar) sustancias controladas en
República Dominicana.

d) El hospital y otra institución le conceda autorización al profesional individual para dis-


pensar, (recetar, prescribir o administrar) bajo el registro del hospital o institución y le
asigne a cada profesional individual un número de codificación interno específico. El
número de codificación tendrá forma de número o letras, o una combinación de éstos,
y será un sufijo al número de registro del hospital o institución, precedido por un guión.
La responsabilidad sobre la calificación profesional e idoneidad moral recae en el hos-
pital o institución.

e) El hospital u otras instituciones mantenga una lista al día de las codificaciones inter-
nas con el nombre de los profesionales individuales correspondientes, la que estará
siempre disponible para inspección por la División de Drogas y Farmacias, o al ser
solicitada por otro registrante o por la Dirección Nacional de Control de Drogas que vela
por el cumplimiento de la Ley 50-88 con el propósito de verificar la autoridad del profe-
sional individual que receta.

4.- Cualquier Médico del Ejército, la Fuerza Aérea, la Marina de Guerra, la Policía Nacional
que esté autorizado para dispensar (recetar o administrar, pero no solicitar o comprar) sus-
tancias controladas en el curso de sus deberes oficiales. Tales Oficiales o Funcionarios
seguirán los procedimientos indicados en este Reglamento en cuento a recetas, pero iden-
tificarán la rama del servicio y el número de identificación de servicio del Oficial que emite
la receta, en vez del número de registro que se pide en las hojas de recetas.

359
5.- Si algún funcionario oficial o empleado exento por la División de Drogas y Farmacias
participa además como individuo particular en cualquier actividad para la cual exige el
registro, tal Oficial Médico deberá obtener registro para esa actividad privada.

Art. 6.- REQUISITOS DEL CERTIFICADO CLASE B.


Serán requisitos para el Registro:

a) Aquellos enumerados en el Art. 8 Categoría II, III y IV y el Art. 37 de la Ley 50-88.

b) Todo solicitante que solicite registro para fabricar una sustancia controlada no tendrá
que divulgar detalles técnicos que considere como un secreto comercial incluyendo
temperatura, presión, volumen y el catalítico utilizado para ayudar en el proceso, pero
tendrá que identificar cada sustancia que se utiliza en o que se deriva de las etapas
sucesivas de la fabricación, con el de notificarle a la División de Drogas y Farmacias y
la Dirección Nacional de Control de Drogas sobre los Precursores narcóticos y produc-
tos secundarios.

c) Una persona registrada para dispensar con el propósito de hacer investigaciones con
sustancias controladas de acuerdo con el Art. 4 de la Ley 50-88 deberá someter:
1. Un protocolo de investigación que incluirá:
a. La duración en tiempo de la investigación.
b. La sustancia controlada o precursores que se utilicen.
c. Evidencia de la competencia profesional de los investigadores.

2. Los interesados, como información confidencial y sujeto a las peticiones del Artículo
30 de la Ley 50-88.

3. Terminada la investigación se devolverá al Director de la División de Drogas y


Farmacias toda existencia de sustancias controladas no utilizadas.

d) Toda solicitud de registro para fabricar una sustancia controlada narcótica, que
envuelva un proceso de síntesis química (ya se derive o no de materiales narcóticos),
vendrá acompañada de un resumen del proceso de síntesis. Dicho resumen debe:

1. Identificar las sustancias con las cuales se va a preparar las sustancias.

2. Identificar las sustancias que se formarán como resultado de cada etapa sucesiva
del proceso.

3. Identificará, en cada caso, si la sustancia será aislada y pesada o medida, o si


permanecerá en solución en un proceso de fabricación continuo.

360
Art. 7.- REGISTRO PARA LOCALES SEPARADOS
Se requiere un registro para cada local o establecimiento principal de negocio donde se
fabriquen, distribuyan o dispensen sustancias controladas.

a) Los siguientes locales o establecimientos no se considerarán como sitios donde se


fabrican, distribuyen o dispensan sustancias controladas.

1. Todo almacén donde se guarden sustancias controladas a solicitud de una persona


registrada, a menos que tales sustancias se distribuyan directamente desde el almacén
a otros registrantes, o a personas que no tengan la obligación de registrarse

2. La oficina utilizada por agentes de un registrante donde se solicite efectúe o super-


vise la distribución de sustancias controladas, pero donde no se almacenen tales sus-
tancias excepto aquellas usadas para propósitos de exhibición o como muestra para ser
distribuidas a los profesionales y que no sea utilizada como punto de distribución o de
despacho de órdenes de venta.

3. La oficina utilizada por un profesional donde se dispensen sustancias controladas,


pero ni se administren ni se entreguen como parte corriente de la práctica profesional
ni se entreguen como parte corriente de la práctica profesional en tal oficina y donde no
se mantenga existencia de sustancias controladas excepto las muestras que ordinaria-
mente recibe el profesional.

El profesional deberá llevar constancia escrita de las sustancias controladas recibidas


como muestras y la disposición final de estas.

b) Expresamente se prohíbe el uso de viviendas o residencias para almacenaje de sus-


tancias controladas.

c) Estarán exentos de la anterior disposición:

1. Los profesionales individuales.

2. El consumidor final.

3. Los visitadores médicos que podrán mantener la existencia de muestras a ser dis-
tribuidas en un período no mayor de 30 días, el almacenaje se hará en gabinete de
metal con llave.

Art. 8: FORMULARIOS DE SOLICITUD


Toda persona que interesada en obtener un Certificado, deberá solicitar y complemen-

361
tar los Formularios Clase B/A, los cuales podrán obtenerse en la División de Drogas y
Farmacias y/o Dirección Nacional de Control de Drogas.

a) A cada persona registrada le serán enviados los formularios de registro por correo,
aproximadamente 60 días antes del vencimiento de su registro. Cualquier persona que
no recibiera tales formularios 45 días antes de la fecha de vencimiento de su registro,
deberá notificarlo inmediatamente a la División de Drogas y Farmacias y/o Dirección
Nacional de Control de Drogas.

b) Cada solicitud de registro deberá incluir toda la información que se solicite en los
formularios a menos que el encasillado no sea aplicable, incluyendo su número de
licencia, nombre del establecimiento que solicite su renovación.

c) Cada solicitud anexo u otro documento sometido como parte de una solicitud estará
firmado por el solicitante, si es un individuo, o por el Presidente o Secretario, si se trata
de una corporación. Una persona previamente registrada podrá autorizar a uno o más
individuos a firmar solicitudes de registro por él, cumplimiento y radicando en la División
de Drogas y Farmacias el Formulario clase B y 20-65. Este formulario se le facilitará por
la División de Drogas y Farmacias y estará firmado por la persona que esté autorizada
para firmar las solicitudes, e incluirá la firma de la persona a quien se le esté autoriza-
do a firmar solicitudes, como aceptación de la delegación. La autorización tendrá
validez hasta tanto una de las partes le revoque. La intención de revocar deberá notifi-
carse por escrito y no será efectiva hasta tanto reciba la aprobación de la División de
Drogas y Farmacias.

d) En caso de instituciones Gubernamentales exentas del pago de derechos por con-


cepto de registro.

Art. 9.- FECHA Y FORMA DEL PAGO DE DERECHOS, REEMBOLSO.


Los derechos de registros se pagarán al radicarse la solicitud de registro. EI pago
deberá efectuarse mediante comprobante de pago de la Dirección Nacional de Control
de Drogas, por el importe de los derechos.

Art.10.- INFORMACIÓN ADICIONAL.


El director de la División de Drogas y Farmacias y de la Dirección Nacional de Control
de Drogas podrá exigir a cualquier solicitante aquellos documentos o declaraciones
escritas que considera necesarios para determinar si se acepta la solicitud, o si se con-
cede o deniega el registro. Si el solicitante no somete los documentos o declaraciones
escritas dentro del período de tiempo que le otorgue para ello la Dirección Nacional de
Control de Drogas, en caso contrario considerará que renuncia a su oportunidad de pre-
sentar tales documentos.

362
Art.11.- ENMIENDAS A SOLICITUDES, RETIRO.
Una solicitud de registro podrá enmendarse o retirarse, al aceptarse una solicitud para
radicación si el solicitante pide que se le devuelva, cuando dicha correspondencia se
envía por correo certificado o registro con acuse de recibo, a la dirección que aparece
en la solicitud se considera que el solicitante retira la solicitud.

Art.12.- EXPEDICIÓN DEL REGISTRO.


La División de Drogas y Farmacias, expedirá un Certificado de Clase A o clase B al
solicitante, si se justifica y se ha comprobado que procede su expedición. De lo con-
trario denegará la solicitud, previo el trámite provisto para ello en este Reglamento.

a) Para determinar si procede la expedición del Certificado de Registro el Director de la


División de Drogas y Farmacias podrá:
1. Revisar la solicitud.
2. Revisar cualquier otra información adicional relacionada con la solicitud.
3. Inspeccionar el establecimiento o local del solicitante.
b) El Certificado clase A y clase B, contendrá:
1. El nombre.
2. La dirección del Registrante.
3. El número de registro.
4. Las categorías de las sustancias controladas que el registrante queda autorizado a
manejar.
5. La categoría del Certificado con la cantidad de los derechos pagados la exención de
pago.
6. La fecha de vencimiento del registro.

c) El registrante colocará un certificado de registro en un sitio prominente en el local registra-


do fácilmente asequible para el Fiscalizador.

d) Todo registro se expedirá únicamente a nombre del dueño y/o razón social y nunca
a nombre del local o establecimiento, excepto en el caso de instituciones del Estado, en
cuyo caso se expedirá a nombre de la institución.

e) El Certificado se debe expedir por un año fiscal.

Art.13.- EXTENSIÓN DEL REGISTRO.


Si una persona, que esté haciendo negocios bajo un registro previamente otorgado que
no haya sido revocado ni suspendido y que haya solicitado un nuevo registro por lo
menos con cuarenta y cinco días de antelación a la fecha de vencimiento del registro
vigente, la Dirección Nacional de Control de Drogas le otorgará para la fecha en que
vence el registro vigente el nuevo registro.

363
a) El Director de la Dirección Nacional de Control de Drogas podrá extender cualquier
registro bajo las circunstancias indicadas en este artículo (aunque el registrante no haya
solicitado su registro por lo menos 45 días antes del vencimiento del registro vigente)
motu propio o a petición del solicitante, cuando determine que tal extensión no será per-
judicial a la salud yseguridad pública y que el solicitante cumple con el requerido por la
ley y por este Reglamento.

Art.14.- EXPIRACIÓN DE REGISTRO.


Cualquier registro expira cuando la persona a favor de quien se expidió fallezca, cese su
existencia legal, descontinúe su práctica de negocios o profesional, o cambie de nombre
a otro que no sea el que aparece en el Certificado de Registro. Cualquier cambio de los
antes señalados deben notificarse a la División de Drogas y Farmacias y a la Dirección
Nacional de Control de Drogas dentro del período de treinta (30) días de ocurrido.

a) En el caso de Registro con antelación a la fecha de efectividad de tal cambio, radi-


cando una solicitud y pagando derechos correspondientes como si fuera una solicitud
para un nuevo registro.

b) El cambio de dirección del local o establecimiento de un registrante no profesional


individual no conlleva la expiración del Registro, pero no podrá ocupar el nuevo local sin
el consentimiento previo de la División de Drogas y Farmacias.

c) El cambio de dirección de un profesional, individual o institucional no conlleva


expiración del registro y solamente se requiere se notifique el cambio a la División de
Drogas y Farmacias, a los fines de enmendar la dirección en el certificado de registro,
en los recetarios o en cualquier otro documento o formulario oficial.

Art.15.- TRANSFERENCIA DE REGISTRO.


No se transmitirá ningún registro o autoridad alguna por él conferido.

Art.16.- DENEGACIÓN, REVOCACIÓN O SUSPENSIÓN DE REGISTRO.


El Director podrá denegar, o suspender o revocar cualquier registro por cualquiera de
las causas enumeradas en la Ley o en este reglamento.
Dicha denegación, suspensión o revocación será por el término conveniente.
Art.17.- CAUSAS PARA LA DENEGACIÓN, SUSPENSIÓN O REVOCACIÓN DEL
REGISTRO.
La Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social en coordinación con la
Dirección Nacional de Control de Drogas podrá denegar, suspender o revocar la solici-
tud de registro por cualquiera de las siguientes causas:

a) Por las causas enumeradas en el Artículo 43.

364
b) Que no cuente el establecimiento con las facilidades necesarias y los requerimientos
legales exigidos por la Secretaria de Estado de Salud Pública y Asistencia Social.

c) Cuando determine que la concesión del registro es contrario al interés público,


porque afectaría adversamente o pondría en peligro la salud, la seguridad o el bienes-
tar de la comunidad.

Art.18.- PROCEDIMIENTO PARA LA DENEGACIÓN, SUSPENSIÓN O REVOCACIÓN


DEL REGISTRO.
Antes de denegar suspender o revocar cualquier registro, la Secretaría de Estado de
Salud Pública y Asistencia Social emitirá y notificará al interesado, por correo certifica-
do a la dirección que aparece en su registro o solicitud una orden para mostrar causa
por la cual el Registro no debe denegarse, revocarse o suspenderse.

a) En la orden para mostrar causa se le informará al solicitante o registrante que debe


comparecer ante el director de la División de Drogas y Farmacias en el sitio y fecha que
se le indiquen que no será menos de 30 días después de la notificación para mostrar
causa por la cual no debe denegársele, suspendérsele, o revocársele su registro. El
registrante solicitante podrá, a su opción, existe un peligro inminente a la salud o seguri-
dad pública. Si el Secretario de hecho ordena tal suspensión, notificará, con la orden
para mostrar causa, de acuerdo con la sección precedente, una orden de suspensión
inmediata informándole los hechos que pondrían en peligro la salud o
seguridad pública.

b) Al notificarse la orden de suspensión inmediata, al registrante procederá a cumplir


inmediatamente con el Inciso C de la sección precedente.

c) Todo registrante cuyo registro sea suspendido bajo este artículo podrá solicitar una
vista pública con relación a la revocación o suspensión de su registro para una fecha ante-
rior a la indicada en la orden de mostrar causa. La Secretaría de Estado de Salud Pública
y Asistencia Social al conocerla fijará la fecha para la misma a la brevedad posible.

Art. 20.- VIGENCIA DE LA SUSPENSIÓN O REVOCACIÓN.


Toda suspensión continuará en efecto hasta que formalicen todos los procedimientos
relacionados con la revocación o suspensión, incluyendo su revisión judicial, a menos
que sea dejada sin efecto por la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia
Social o por un tribunal con jurisdicción competente.

Art. 21.- FORMULARIOS DE RECETA. Todo profesional (médico, dentista, veterinario)


deberá proveerse de un talonario 2064 como lo define la Ley 50-88 en el Artículo 31.
Estos formularios no podrán ser utilizados para otra cosa que no sea expedir recetas.

365
Art. 22.- FORMA DE LOS FORMULARIOS. Los formularios de recetas se expedirán
en bloques de 100 originales.
Estos formularios deberán ser prenumerados en secuencia para cada profesional y lle-
varán su nombre, dirección y número de registro, disponiéndose que cuando se trate de
un profesional individual se incluirá además su especialidad. Estos datos no podrán ser
alterados sin la previa autorización de la Dirección de Control de Drogas.

Art. 23.- FORMA DE ADQUIRIR LOS FORMULARIOS. Los formularios de recetas


serán suministrados por Rentas Internas previa solicitud al efecto y de acuerdo a lo
establecido para ello en este Reglamento.

Art. 24: PAGO DEL COSTO DEL FORMULARIO.


El profesional individual que solicite los bloques de formularios deberá pagar por el
costo de impresión del formulario. Dicho pago se efectuará mediante comprobante de
Rentas Internas.

Art. 25.- SOLICITUD DE FORMULARIOS.


La solicitud para formularios de recetas deberá hacerse por escrito a la Dirección
Nacional de Control de Drogas y deberá estar firmada por el profesional individual o en
caso de un profesional institucional por su representante autorizado.
a) Cada solicitud vendrá acompañado de:
1. El comprobante de Rentas Internas por la totalidad del costo de impresión de los formularios.

2. Una justificación por escrito de la necesidad que tiene el profesional de la cantidad de


bloques de formularios de receta que solicita. Dicha justificación se hará de acuerdo a la
cantidad promedio de recetas expedidas diariamente por el profesional. Esta justificación
estará sujeta a verificación por la Dirección Nacional de Control de Drogas la cual podrá
negarse a suministrar la cantidad de bloques de formularios de recetas solicitadas cuan-
do entienda que dicha cantidad no se justifica.

Art. 26.- FORMA DE EXPEDIR LA RECETA.


El profesional que expida la receta entregará el original del formulario al paciente y con-
servará la copia. La copia de formulario de recetas será guardada por el profesional
debidamente registrado, por un término de un año desde la fecha en que fue expedida
la receta en orden numérico y estará disponible para investigación por cualquier fun-
cionario debidamente autorizado por el Director de la Dirección Nacional de Control de
Drogas. En el caso de un formulario de receta de un profesional Institucional se requiere
que incluya su nombre en forma legible en adición a su firma.

366
Art. 27.- DESGLOSE FORMULARIO 2064.
Los Talonarios de formularios de recetas oficiales 2064 serán encuadernados en blo-
ques con papel polígrafo que deberán distribuirse de la siguiente manera:
a) Original a la farmacia.
b) Duplicado al interesado.
c) Triplicado al profesional.
d) Cuadruplicado a la Dirección Nacional de Control de Drogas.
e) Quintuplicado a la Secretaría de Salud Pública.
Los formularios 2064 serán de uso exclusivo del profesional y no podrán transferirse ni
cederse a ningún título.

Art. 28.- ANULACIÓN O DAÑO AL FORMULARIO.


En caso de que algún formulario se anulase o dañase el profesional afectado deberá
escribir la palabra "nulo" sobre el mismo y conservar el original y las copias igualmente
anulada como lo requiere este Reglamento.

Art. 29.- ROBO O PÉRDIDA DE LOS FORMULARIOS.


Cualquier robo o pérdida de los formularios de recetas deberá ser notificado por la vía
más rápida, por el profesional afectado, a la Dirección Nacional de Control de Drogas
dentro de los tres días siguientes a que tenga conocimiento de dicho robo o pérdida.

Art. 30: VIGENCIA DE LOS FORMULARIOS DE RECETAS.


A partir de la fecha de vigencia de este Reglamento se concede a los profesionales individuales
un período de 60 días para adquirir y comenzar el uso de los formularios de recetas. A los pro-
fesionales institucionales se le conceden 180 días para igual propósito.

CAPÍTULO III
DISPOSICIONES GENERALES DE PRODUCTOS SICOTRÓPICOS.

Art. 1.- La importación, exportación, tránsito, producción, fabricación a cualquier título,


expedido, posesión, tenencia y uso de las drogas, preparado y demás productos
Psicotrópicos se someterán a las normas del presente Reglamento.

Art. 2.- Las referencias que las leyes, reglamentos, decretos, productos farmacéuticos
que causan dependencia, se entenderán formuladas a los productos Psicotrópicos al
presente Reglamento.

Art. 3.- Corresponderá a la División de Drogas y Farmacias el control de la importación,


exportación, tránsito, producción, fabricación, fraccionamiento y distribución de los pro-
ductos psicotrópicos.

367
Por parte a los servicios de salud les corresponderá el control de las actividades de
preparación, transporte, transferencia a cualquier título, expedido posesión, tenencia y
uso de los productos Psicotrópicos, dentro del territorio de su competencia.

Art. 4.- La importación, exportación, tránsito, extracción, producción, fabricación, fraccionamien-


to, preparación, distribución, transporte, transferencia a cualquier título, expendio, posesión y
tenencia de las drogas, preparados y especialidades farmacéuticas incluidas en las Listas I,
estarán prohibidas en el territorio nacional.

Art. 5.- Las disposiciones del presente Reglamento son sin perjuicio de la aplicación a
las drogas, preparados y especialidades farmacéuticas psicotrópicas de la Ley 50-88 y
otras normas complementarias del Código Sanitario, en cuanto a ellas sean pertinentes
y compatibles con este Reglamento.

Art. 6.- Las drogas, preparados y productos Psicotrópicos solo podrán ser importados o
exportados del territorio nacional por laboratorios de producción médica o científica,
previa autorización de Salud Pública, y la Dirección Nacional de Control de Drogas.
Con ese objeto, los establecimientos o entidades interesadas comunicarán a Salud
Pública, en el mes de enero de cada año, sus previsiones de importación o exportación
de dichos productos para el año calendario siguiente, a f n de que ese organismo, sobre
la base de la información aportada por el solicitante, determine la cantidad que podrá
importar o exportar durante ese período.

Art. 7.- Para importar o exportar Psicotrópicos incluidos en las previsiones aprobadas
cada establecimiento deberá emitirse dentro de los treinta días siguientes a la fecha de
la solicitud.
La autorización o exportación, que deberá emitirse dentro de los treinta días siguientes
a la fecha de la solicitad.

Art. 8: La solicitud de importación deberá indicar los siguientes datos:

a) Nombre y domicilio del establecimiento o de su representante legal, si se trata de una


persona jurídica.

b) Individualización del Regente del establecimiento o del profesional de área de la salud


responsable, en los casos de las instituciones de investigación médica y científicas.

c) Nombre y domicilio del exportador y país de origen del producto.

d) Denominación genética y nomenclatura química de identificación de la droga o producto.

368
e) Cantidad que desee importar.

f) Forma farmacéutica, nombre y naturaleza del envase; si se trata de preparados o


especialidades farmacéuticas.

g) Aduana a través de la cual se efectuará la internación del producto.

Art. 9.- La solicitud de exportación deberá indicar los siguientes datos:

a) Nombre y domicilio del establecimiento exportador y de su representante, si se trata


de una persona jurídica.
b) Nombre y domicilio del destinatario y país de destino.
c) Regente del establecimiento.
d) Denominación genérica y nomenclatura química de identificación de la droga o producto.
e) Cantidad del producto que se desea exportar. Forma farmacéutica, nombre y natu-
raleza del envase, si se trata de preparados o especialidades farmacéuticas.
g) Número y fecha del certificado de importación y autoridad que lo ha emitido en el país
de destino.
h) Aduana a través de la cual se efectuará la exportación.

Art.10.- Los certificados oficiales de importación y exportación tendrán una validez de


noventa días (90) contados desde la fecha de su emisión.

Art.11.- Para cursar cualquier destinación aduanera de los productos Psicotrópicos cuya
importación haya sido autorizada, el servicio de aduana exigirá un certificado emitido
por Salud Pública, en el que señala el lugar autorizado donde deberán depositarse estas
sustancias, la ruta y las condiciones de transporte que deberán utilizarse para efectuarse
su traslado desde los recintos aduaneros hasta el lugar de deposito indicado.

Salud Pública Deberá pronunciarse respecto del certificado a que se alude en el inciso
anterior, a más tardar en el plazo de tres (3) días hábiles contados desde la fecha de
petición y, en caso de rechazo, deberá hacerlo por resolución fundada.

Si por cualquier razón el interesado no recibiera los Psicotrópicos en las cantidades indi-
cadas en el certificado, deberá comunicar de inmediato este hecho a Salud Pública a fin
de que se investiguen las causas de extravío, pérdida o substracción de las sustancias.

Art.12.- Los productos Psicotrópicos que ingresen al país en tránsito no podrán ser
sometidos a operación o manipulación alguna que pueda alterar su naturaleza ni modi-
ficar su embalaje, salvo en caso calificativos que autorice Salud Pública y la Dirección
Nacional de Control de Drogas.

369
PRODUCCIÓN Y EXPENDIO
Art.13.- La producción fabricación, fraccionamiento o preparación de Psicotrópicos solo podrá
llevarse a afecto en laboratorios de producción químico farmacia y otros establecimientos
autorizados.

Para estos efectos, el propietario del establecimiento solicitará autorización a Salud


Pública en enero de cada año indicando la cantidad de Psicotrópicos que se propone
extraer, producir, fabricar, fraccionar o preparar durante el año calendario siguiente, la
que podrá ser objetada por ese organismo dentro de los treinta días siguientes a su pre-
sentación, vencidos los cuales se entenderá aprobada.

Art. 14.- Todo establecimiento autorizado para extraer, producir, fabricar, fraccionar o
preparar Psicotrópicos llevará un registro actualizado, que estará permanentemente a
la disposición de las autoridades sanitarias y la Dirección Nacional de Control de
Drogas que deberá contener las siguientes anotaciones:

a) Las cantidades y procedencias de las drogas o productos Psicotrópicos ingresados


al establecimiento y fechas de sus ingresos.
b) Las cantidades de los productos Psicotrópicos fabricados por el establecimiento, las
fechas de fabricación y los nombres y los domicilios de los destinatarios.
c) Los saldos correspondientes.

Los mismos establecimientos deberán comunicar a Salud Pública, antes del día 15 de
enero de cada año, la siguiente información:

a) La cantidad total de drogas dentro ingresadas al establecimiento durante el año ante-


rior y los saldos existentes a la fecha de la comunicación.

b) Las cantidades totales de los productos Psicotrópicos extraídos o elaborados durante


el mismo período y los saldos existentes a la fecha de la comunicación.

Art. 15.- Los referidos establecimientos deberán llevar actualizados un libro de control
de productos Psicotrópicos con el visto bueno de Salud Pública y fiscalizado por la
Dirección Nacional de Control de Drogas a quien se asignará esta función en el que se
registrarán en forma preparada los siguientes datos, respecto de cada droga producto
psicotrópico, indicando su denominación comercial si ello procediera:
a) Ingresos:
1. Fecha.
2. Cantidad.
3. Número y fecha de la resolución que haya autorizado la internación, distribución o
transferencia en su caso.

370
4. Proveedor, número y fecha de la factura; guía u otro documento según corresponda.
5. Número de serie, cuando corresponda.

b) Egresos:
1. Fecha
2. Cantidad
3. Nombre de la droga, medicamento que le contenga o producto psicotrópico y número
de serie, cuando proceda.
4. Control interno del establecimiento, guía u otro documento de control interno del
establecimiento.
5. Número de la receta cheque, número de registro de la receta si es preparado magis-
tral.
6. Nombre del médico cirujano o profesional que haya extendido la receta, en su caso,
y cédula de identidad.
7. Nombre y domicilio del destinatario o paciente.
8. Nombre y cédula de identidad del adquiriente.

c) Saldos.
Art.16. Los envases de los productos Psicotrópicos no podrán contener una cantidad
inferior a diez ni superior a treinta unidades posológicas. El contenido de los envases
clínicos destinados a ser utilizados exclusivamente en establecimientos asistenciales,
podrá ser mayor del indicado anteriormente.
Las etiquetas de los envases deberán expresar la condición de venta del producto y la
leyenda en letras sobre fondo blanco:
"Sujeto a control de psicotrópicos". Las etiquetas llevarán además, una estrella de cinco
puntas de color azul, cuyo tamaño no podrá ser inferior a la sexta parte de su superficie.

Art. 17.- E1 Inicio, suspensión o término de la elaboración y/o comercialización de todo


producto psicotrópico deberá ser comunicado por el respectivo establecimiento a Salud
Pública y la Dirección Nacional de Control de Drogas dentro de los treinta días siguientes.
EI incumplimiento de esta obligación podrá. Dar lugar a la cancelación de la autorización
y registro sanitario del producto.

Para reanudar la fabricación o comercialización de un producto psicotrópico cuya


elaboración se hubiera suspendido, el establecimiento deberá comunicarlo previamente
a Salud Pública.

Art.18: Sólo podrán adquirir sustancias naturales y drogas estupefacientes los


establecimientos indicados en el Art. 8 previa autorización de Salud Pública, otorgada
a solicitud suscrita por el regente del establecimiento. Tanto el vendedor como el
adquiriente deberán conservar copias de la respectiva autorización.

371
CAPÍTULO IV
DISPOSICIONES GENERALES DE PRODUCTOS ESTUPEFACIENTES
Art. 1.- Corresponderá a la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social,
conjuntamente con la Dirección Nacional de Drogas, el control de la importación,
exportación, tránsito, producción, fabricación, fraccionamiento y distribución de los pro-
ductos estupefacientes.

Por su parte, a los Servicios de Salud les corresponderá el control de las actividades de
preparación, transporte, transferencia a cualquier título, expendio, posesión, tenencia y
uso de los productos estupefacientes, dentro del territorio de su competencia

Art. 2.- La importancia, exportación, tránsito, producción, fabricación, fraccionamiento,


preparación, distribución, transporte, transferencia a cualquier título, expendio, posesión
y tenencia de acertofina, cannabis y su resina, cetobemidona, desomorfina, etorfina,
heroína y las sales de estas sustancias, en su caso, estarán prohibidas en el territorio
nacional. Con todo, en casos calificados y para fines de investigación científica, el uso
de estas sustancias podrá ser autorizado por la Secreataría de Salud Pública y
Asistencia Social, en las condiciones que determine la resolución correspondiente.

IMPORTACIÓN Y EXPORTACIÓN
Art. 3.- Las drogas, preparados y productos estupefactos sólo podrán ser importados o
exportados del territorio nacional por Laboratorios de instituciones de investigación
médica, previa autorización de la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia
Social (SESPAS).

Con ese objeto, los establecimientos o entidades interesadas comunicarán a ese


Instituto, en el mes de enero de cada año, sus previsiones de importación o exportación
de dichos productos para el año calendario siguiente, a fin de que ese organismo, sobre
la base de la información aportada por el solicitante, determine la cantidad que podrá
importar o exportar durante ese período.

Art. 4.- Para importar o exportar estupefacientes incluidos en las previsiones


aprobadas, cada establecimiento deberá solicitar a la Secretaría de Estado de Salud
Pública y Asistencia Social (SESPAS), autorización respecto de cada producto y par-
tidas determinadas.

La autorización se otorgará mediante un certificado oficial de importación o exportación,


que deberá emitirse dentro de los treinta días siguientes a la fecha de la solicitud.
La solicitud de importación deberá indicar los siguientes datos:

372
a) Nombre y domicilio del establecimiento o de su representante legal, si se trata de una
persona jurídica.

b) Individualización del director técnico del establecimiento o del profesional del área de
la salud responsable, en los casos de las Instituciones de Investigación Médica o
Científica.

c) Nombre y domicilio del exportador y país de origen del producto.

d) Denominación genérica y nomenclatura química de identificación de la droga o pro-


ducto.

e) Cantidad que se desea importar.

j) Forma farmacéutica, nombre y naturaleza del envase, si se trata de preparado o


especialidades farmacéuticas, y.

g) Aduana a través de la cual se efectuará la internación del producto.

Art. 5: La Solicitud de exportación deberá indicar los siguientes datos:


a) Nombre y domicilio del establecimiento exportador y de su representante, si de trata
de una persona jurídica,
b) Nombre y domicilio del destinatario y país de destino.
c) Director Técnico del establecimiento.
d) Denominación genérica y nomenclatura química de identificación de la droga o producto.
e) Cantidad del producto que se desea exportar.
f) Forma farmacéutica, nombre y naturaleza del envase, si se trata de preparados o
especialidades farmacéuticas.
g) Número y fecha del Certificado de importación y autoridad que lo ha emitido en el
país de destino.
h) Aduana a través de la cual se efectuará la exportación.

Art. 6.- Los Certificados Oficiales de Importación y Exportación tendrán una validez de
cuatro meses contados desde la fecha de su emisión y la respectiva internación o
exportación, según corresponda, deberá efectuarse, en todo caso, dentro del plazo
máximo de 6 meses contados desde la misma fecha.

Art. 7.- Para cursar cualquier destinación aduanera de los productos estupefacientes
cuya importación haya sido autorizada, el servicio de Aduanas exigirá un certificado por
la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS), respectivo, en
el que señale el lugar autorizado donde deberán depositarse estas sustancias, la ruta y

373
las condiciones de transporte que deberán utilizarse para efectuar su traslado desde los
recintos aduaneros hasta el lugar de depósito indicado.

El Servicio de salud correspondiente deberá pronunciarse respecto del Certificado a


que se alude en el inciso anterior, a más tardar en el plazo de tres días contados desde
la fecha de la petición y, en caso de rechazo, deberá hacerlo por resolución fundada.

Art. 8.- Una vez concluida la tramitación del documento de destinación aduanera y retira-
dos los productos estupefacientes de los recintos primarios de Aduanas quedarán deposi-
tados bajo la responsabilidad del consignatario, quien no podrá producir, fabricar, fraccionar
ni distribuirlos, sin obtener la autorización de la autoridad sanitaria competente.

Esta autoridad deberá dictar la resolución otorgando o rechazando la autorización, o bien fijando
un período de seguridad con el fin de que se efectúen los controles sanitarios correspondientes,
durante el cual los productores no podrán ser comercializados. Dicha resolución deberá dictarse
dentro del plazo de tres días hábiles contados desde la fecha en que el interesado le comunique
haber ingresado esas sustancias a su lugar de depósito, acompañando copia del certificado emi-
tido por el Servicio de Salud que permitió su traslado a ese recinto.

Si por cualquier razón. el interesado no recibiera los estupefacientes en las cantidades


indicadas en el Certificado, deberá comunicar de inmediato este hecho a la Secretaría
de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS), a fin de que se investiguen
las causas del extravío, pérdida o sustracción de las sustancias.

Art. 9.- Los productos estupefacientes que ingresen al país en tránsito no podrán ser
sometidos a operación o manipulación alguna que pueda alterar su naturaleza ni modi-
ficar su embalaje, salvo en casos calificados que autorice la Secretaría de Estado de
Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS).

DE LA PRODUCCIÓN Y EXPENDIO
Art. 10.- La extracción, producción, fabricación, fraccionamiento o preparación de estu-
pefacientes sólo podrá llevarse a efecto en laboratorios de producción químico farma-
céutica, farmacias y otros establecimientos autorizados.

Para estos efectos, el propietario del establecimiento solicitará autorización a la


Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social (SESPAS), antes del 1ro. de
septiembre de cada año, indicando la cantidad de estupefacientes que se propone
extraer, producir, fabricar, accionar o preparar durante el año calendario siguiente, la
que podrá ser objetada por ese organismo dentro de los treinta días siguientes a su pre-
sentación, vencidos los cuales se entenderá aprobada.

374
Art. 11.- Todo establecimiento para extraer, producir, fabricar, fraccionar o preparar
estupefacientes llevará un registro especial que estará permanente a disposición de la
autoridad sanitaria y que deberá contener las siguientes anotaciones:

a) Las cantidades y procedencias de las Drogas o productos estupefacientes ingresa-


dos al establecimiento y fechas de sus ingresos,

b) Las cantidades de los productos estupefacientes fabricados por el establecimiento,


las fechas de fabricación y los nombres y domicilios de los destinatarios y,

c) Los saldos correspondientes.

Los mismos establecimientos deberán comunicar a la Secretaría de Estado de Salud


Pública y Asistencia Social, antes del día 15 de enero de cada año, la siguiente infor-
mación:

a) La cantidad total de drogas estupefacientes ingresadas al establecimiento


durante el año anterior y los existentes a la fecha de la comunicación.
b) Las cantidades de los productos estupefacientes extraídos o elaborados durante el
mismo período y los saldos existentes a la fecha de la comunicación.

Art.12.- Los referidos establecimientos deberán llevar actualizado un Libro de Control


de Estupefacientes, aprobado por la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia
Social (SESPAS), o por el servicio de salud a quien asigne esta función, en el que se
registrarán en forma separada los siguientes datos, respecto de cada droga o produc-
to estupefaciente, indicando su denominación comercial si ello procediera:

a) Ingresos:
- Fecha,
- Cantidad
- Número y fecha de la resolución que haya autorizado la internación, distribución o
transferencia en su caso,
- Proveedor, número y fecha de la factura, guía u otro documento, según corresponda,
y
- Número de serie, cuando corresponda.

b) Egresos:
- Fecha,
- Cantidad,
- Nombre de la droga, medicamento que la contenga o producto estupefaciente, y
número de serie, cuando procede,

375
- Número y fecha de la factura, guía u No. documento de control interno del establecimiento,

- Número de la receta cheque, número de registro de la receta si es preparado magistral,

- Nombre del médico cirujano o profesional que haya extendido la receta en su caso, y
cédula de identidad,

- Nombre y domicilio del destinatario o paciente,

- Nombre y cédula de identidad del adquiriente, y c) Saldos.

Art. 13: Los envases de los productos estupefacientes no podrán contener una cantidad
superior a 12 unidades posológicas. El contenido de los envases clínicos destinados a
ser utilizados exclusivamente en establecimientos asistenciales, podrá ser mayor del
señalado anteriormente.

Las etiquetas de los envases deberán expresar la condición de venta del producto y la
leyenda en letras negras sobre fondo blanco: Sujeto o Control de Estupefacientes. Las
etiquetas llevarán, además, una estrella de cinco puntas de color rojo, cuyo tamaño no
podrá ser inferior a la sexta parte de su superficie.

Art.14: Los preparados o productos que contengan estupefacientes de las listas II y III
sólo podrán expenderse al público en farmacias o laboratorios mediante el formulario
2064.

Sin perjuicio de lo anterior, en el caso de los preparados o productos farmacéuticos que


contengan dosis mínimas de drogas estupefacientes mezcladas con uno o varios ingre-
dientes más, la autoridad sanitaria podrá disponer modalidad de venta.

CAPÍTULO V
PRECURSORES

Párrafo l.- Se consideran como sustancias controladas y por tanto sujeta a todas las
disposiciones legales de esta Ley, los siguientes precursores, solventes y reactivos
químicos.

376
(1) (2) NOMBRES SINÓNIMOS
N.C.C.A. S.A.
29.02 29.03 Cloruro de Bencilo Cloro metil benceno; alfa clorotolueno
29.13 29.14 3,4 metil 3,4 metil enodioxifenilacetona;
enodioxifenil 3,4 metilenodioxi fencil-metil-cetona-
2 propanona pirperonil-metilacetona
29.27 29.26 Cianuro de benceno Acetonitrilo de benceno, 2-fenil aceto
nitrilo, alfa toluinitrilo, cianotolueno
29.27 29.26 Cianuro de bromo, Bromobenceno acetato de nitrilo
bencilo
29.35 29.39 Piperidina Piperonal Hexahidro piridina; penta metilenamina
Heliotropina; 3,4 metilendroxi;
benzaldehido, aldehido piperonilico
29.42 29.39 Efedrina, sus sales alfa [ l-(metilamino)etil] benceno mitanol;
isomeras alcohol alfa [l-(metilamino) prpoilbencili-
co; 2 -metil amino-1- fenil-l-hidroxi-2
metil amino propano; alfa hidroxi-beta-
metil amino propil benceno

29.42 29.39 Seudo efedrina, sus 2-metil amino-1fenil-1-propanol; 1-fenil-


sales, isomeros opti- 1-hidroxi-2-metil
cos y sales de aminopropano; d-isoefedrina
isomeros ópticos
(3) D.C.I.

“OTROS PRODUCTOS QUÍMICOS”

(1) (2) NOMBRES SINÓNIMOS


N.C.C.A. S.A.
22.08 22.07 Alcohol etanol, alcohol etanol,alcohol,anhidro
hidroxido de etilo
22.09 22.08 [*] Alcohol 2-propanol; esopropanol; alcohol
Isopropilico propilico secundario
[*] Alcohol metanol, carbinol,
metilico alcohol de madera

377
28.06 28.06 Ácido ácido muriatico, cloruro de hidrógeno
clorhidrico en solución acuosa

28.08 28.07 Ácido sulfurico aceite de vitriola, sulfato de hidrógeno,


ácido fumante

28.15 28.13 Sulfuro de disulfuro de carbono


carbono
28.116 28.14 Amoniaco aguan amoniacal, hidróxido de amonio,
anhidro o endi hidrato amonico, amoniaco en solución
solución acuosa acuosa
28.17 28.15 Hidroxido de potasa caustica
potasio

28.17 28.15 Hidroxido de soda caustica, lejia


sodio
[*] Hidroxido de hidrato de calcico, hidrato de cal, cal
calcio hidratada, cal caustica, cal apagada

28.28 28.33 Sulfato de sodio sulfato disodico, sulfato sodico anhidro,


suifato sodico desecado, torta de sal
thenardita [mineral]. En la forma
hidratada sulfato de sodico dicahidrata-
do, sal glauber merabilita [mineral]

28.42 28.36 Carbonato de carbonato neutro de potasio, cenizas


Potasio de perla, sal tartara

28.42 28.36 Carbonato de carbonato neutro de sodio, soda


sodio solvay, ceniza sosagoza calcinada

28.47 28.41 Permanganato permanganato de Potasa, sal de pota-


de Potasio sio del acido permanganico, camaleon
mineral
29.02 20.03 Cloruro diclometano, bicloruro de metileno
de metileno
29.02 29.03 Tricloroectileno tricloroeteno

[*] Peroxido de agua oxigetenada, bioxido de


hidrogeno hidrogeno, dioxido de hidrogeno

378
[*] Queroseno keroseno, kerosina, petroleo lampante

[*] Urea carbomida

Ácido oxalico ácido etanoico

(*)Buen sustituto del Permanganato

(1) Nomenclatura del Consejo de Cooperación Aduanera


(2) Sistema armonizado de Designación y Coordinación de Mercancías
(3) Denominación Común Internacional, publicada por la Organización Mundial de la Salud

CAPÍTULO VI
DISPOSICIONES RELATIVAS SOBRE DELITOS Y LAVADO DE BIENES RELA-
CIONADOS CON EL TRÁFICO ILÍCITO DE DROGAS Y DE SUSTANCIAS CONTRO-
LADAS EN LA REPÚBLICA DOMINICANA

Art.1.- COMPETENCIA
1.- Los delitos tipificados en la Ley 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas en la
República Dominicana, de fecha 30 de mayo de 1988 y sus modificaciones, serán
investigadores por la autoridad competente y enjuiciados, fallados o sentenciados por
el tribunal, independientemente de que el delito de tráfico ilícito o delito conexos haya
ocurrido en otra jurisdicción territorial extranjera, sin el perjuicio de la extradición cuan-
do proceda conforme a derecho.

Art. 2.- MEDIDAS CAUTELARES SOBRE LOS BIENES, PRODUCTOS O INSTRU-


MENTOS
1.- Conforme a las normas procesales y la Ley 50-88 y sus modificaciones, el tribunal
dictará, en cualquier momento, sin notificación ni audiencia previa, una orden de
incautación o cualquier otra medida cautelar encaminada a preservar la disponibilidad
de los bienes, productos o instrumentos relacionados con un delito de tráfico ilícito o
delito conexos hasta tanto intervenga sentencia irrevocable.

Art. 3.- DECOMISO DE BIENES, PRODUCTOS O INSTRUMENTOS:


1.- Cuando una persona sea condenara por un delito de tráfico ilícito o delitos conexos,
el tribunal ordenará que los bienes, productos o instrumentos relacionados con este
delito sean decomisados y se disponga de ellos conforme a la Ley.

379
2.- Cuando cualquiera de los bienes, productos o instrumentos mencionados en el
numeral anterior, como resultado de cualquier acto u omisión del condenado, no pudieran
ser decomisados, el tribunal ordenará el decomiso de cualquier otros bienes del condena-
do, por un valor equivalente u ordenará al mismo que pague una multa por dicho valor.

Art. 4.-LOS TERCEROS DE BUENA FE:


1.- Las medidas y sanciones a que se refieren los Arts. Nos. 2 y 3 del presente
Reglamento se aplicarán sin perjuicio de los derechos de los terceros de buena fe.
2.- Conforme a las normas procesales, se efectuará la debida notificación a fm de que
presenten a hacer valer sus derechos todos aquellos que pudieran alegar un interés
jurídico legítimo sobre los bienes, productos o instrumentos inscritos como resultado de
la comisión del delito de tráfico ilícito de drogas y delitos conexos.

3.- La falta de buena fe del tercero podrá inferirse a juicio del tribunal o como resultado
del proceso de investigación de la Dirección Nacional de Control de Drogas, y de las
circunstancias objetivas del caso.

4.- Conforme a las normas procesales y la Ley 50-88 y sus modificaciones, el tribunal
o la Dirección Nacional de Control de Drogas por efecto del proceso de investigación,
dispondrá la devolución al reclamante de los bienes, productos instrumentos incauta-
dos cuando haya indicado y concluido que:

a) El reclamante tiene un interés legítimo respecto de los bienes, productos o instru-


mentos,
b) Al reclamante no puede imputársele ningún tipo de participación, con respecto a un
delito de tráfico ilícito y delitos conexos, objetos del proceso,
c) El reglamento desconocía sin intención, el uso ilegal de los bienes, productos o
instrumentos, o que teniendo conocimiento, no haya consentido voluntariamente en
dicho uso,
d) El reclamante no adquirió derecho alguno sobre los bienes, productos o instrumen-
tos de la persona procesada en circunstancias que llevaran razonablemente a concluir
que el derecho sobre aquello le fue transferido a los efectos de evitar el eventual
decomiso posterior de los mismos, y
e) El reclamante hizo todo lo razonable para impedir el uso ilegal de los bienes, produc-
tos o instrumentos.

Art. 5.- DESTINO DE LOS BIENES, PRQDUCTOS O INSTRUMENTOS DECOMISA-


DOS
1.- Toda vez que se decomisen bienes, productos o instrumentos conforme el Art. 3, que
no deban ser destruidos, ni resulten perjudiciales para la población, el tribunal procederá,
tal y como lo disponen los Arts. 35 y 108 de la Ley 50-88 y sus modificaciones.

380
Art. 6.- DESTINO DE LOS BIENES, PRODUCTOS O INSTRUMENTOS DECOMISADOS
1.- Toda vez que se decomisen bienes, productos o instrumentos conforme el Artículo 3,
que no se deban ser destruidos, ni resulten perjudiciales para la población, el tribunal
procederá, tal y como lo disponen los Artículos 35 y 108 de la Ley 50-88 y sus modifica-
ciones.
Art. 6.- BIENES, PRODUCTOS O INSTRUMENTOS DE DELITOS. COMETIDOS EN
EL EXTRANJERO.

1.- Conforme a derecho, el tribunal podrá ordenar la incapacitación o el decomiso de


bienes, productos o instrumentos situados en su jurisdicción territorial que estén rela-
cionados con un delito de tráfico ilícito o de un delito conexo contra las leyes de otro
país, cuando dicho delito, de haberse cometido en su jurisdicción, también fuese con-
siderado como tal.

Art. 7.-DE LAS INSTITUCIONES Y ACTIVIDADES FINANCIERAS


1.-
a) Bancos Comerciales, Bancos de Desarrollo, Bancos Hipotecarios de la Construcción,
Banco Nacional de la Vivienda, Asociaciones de Ahorros y Prestamos, Financieras
Comerciales, Casas de Préstamos de Menor Cuantía. Empresas Emisoras de Tarjetas
de Créditos, Grupos Financieros, Cooperativas de Ahorros y Créditos y cualquier otra
entidad que por la naturaleza de sus operaciones financieras actúen como tales según
la legislación vigente, sean de propiedad pública, privada o mixta.

b) Personas físicas o jurídicas dedicadas al corretaje o intermediación de Títulos o valores.

c) Personas físicas o jurídicas que intermedien en el canje de divisas.

2.- Asimismo, se asimilarán a las instituciones financieras las personas físicas o


morales que realicen, entre otras, las siguientes actividades:

a) Operaciones sistemáticas de canje de cheques u otro tipo de valor negociable,

b) Operaciones sistemáticas de emisión, venta o rescate de cheque de viajeros o giro


postal,

c) Transferencias sistemáticas de fondos, sea por vía de las entidades financieras, por
correos especiales, por medios electrónicos o por cualquier otro medio,

d) Cualquier otra actividad sujeta a supervisión por las autoridades monetarias.

381
Art. 8.- IDENTIFICACIÓN DE LOS CLIENTES Y MANTENIMIENTO DE REGISTROS
1.- Las instituciones financieras deberán mantener cuentas nominativas. No podrán
mantener cuentas anónimas ni cuentas que figuren bajo nombres ficticios o inexactos.

2.- Las instituciones financieras deberán registrar y verificar por medios fehacientes, la
identidad, representación, domicilio, capacidad legal, ocupación u objeto social de las per-
sonas, así como otros datos de identidad de las mismas, sean estos clientes ocasionales
o habituales, a través de documentos de identidad, tales como pasaporte, cédula de iden-
tidad y electoral, partidas de nacimientos, carnet de conducir, o cualesquier otros docu-
mentos oficiales, cuando establezcan relaciones comerciales, en especial, realización de
transacciones con efectivo que superen el contravalor en moneda nacional de
US$10,000.00.

3.- Las instituciones financieras deberán adaptar medidas para obtener y conservar
información acerca de la verdadera identidad de las personas (físicas o jurídicas en
cuyo beneficio se abra una cuenta o se lleve a cabo una transformación, en especial
cuando exista alguna duda de que tales clientes puedan no estar actuando en su pro-
pio beneficio.

4.- Las instituciones financieras deberán mantener, por lo menos durante cinco (5)
años, de la realización de la transacción, los registros de la información y docu-
mentación requerida en este artículo, sea por medio de los documentos mismos, de
microfilms, o cualquier otro medio electrónico de conservación de documentación e
información.

5.- Toda institución financiera estará obligada, a solicitud del tribunal y/o la Dirección
Nacional de Drogas, vía la Superintendencia de Bancos, a ofrecer información sobre
cualquier cuenta aperturada a un cliente.

Art. 9.- DISPONIBILIDAD DE REGISTROS


1.- Las instituciones financieras deberán suministrar en un plazo no mayor de setenta y
dos (72) horas hábiles, contadas a partir de la fecha de la recepción de la solicitad, las
informaciones que les soliciten las autoridades competentes en relación a la informa-
ción y documentación a que se refiere el artículo anterior, a fin de ser utilizados en
investigaciones y procesos criminales según corresponda, relacionados con un delito
de tráfico ilícito o delitos conexos, o a violaciones de las disposiciones de la Ley 50-88
y sus modificaciones:

Las instituciones financieras, no podrán poner en conocimiento de persona alguna, el


hecho de que una información ha sido solicitada o proporcionada al tribunal o autoridad
competente, Esta información podrá ser compartida con las autoridades competentes

382
de otra jurisdicción territorial extranjera, de conformidad con los ordenamientos jurídi-
cos y las normas de derecho internacional.

2.- Las autoridades competentes tratarán como reservada la información a la que se


refiere este articulo, salvo en la medida en que dicha información sea necesaria en las
investigaciones y procesos criminales, relacionados con los delitos de tráfico ilícito o
delitos conexos, según lo estipulado en la Ley No. 50-88, y sus modificaciones.

3.- Las disposiciones legales referentes al secreto bancario no constituirán impedimento


para el cumplimiento del presente artículo, siempre y cuando la información sea solicita-
da por intermedio de la Superintendencia de Bancos.

Art.10.-REGISTRO DE TRANSACCIONES
l.- Toda institución financiera deberá registrar en un formulario diseñado por la
Superintendencia de bancos, cada transacción en moneda nacional o extranjera, que
supere el contravalor en moneda nacional de US$ 10,000.00.

Las instituciones financieras podrán someter a la Superintendencia de Bancos, un listado


de cliente (personas físicas o jurídicas), cuyas transacciones en efectivo por la naturaleza
de sus operaciones superen el contravalor en moneda nacional de US$ 10,000.00, a fin
de ser exoneradas de estas disposiciones.

La Superintendencia de Bancos, en un plazo precedente, dará el visto bueno u objetará


el cliente que no reúna los requisitos establecidos.

2.- Los formularios a que se refiere el numeral anterior, deberán contener por lo menos,
en relación con cada transacción, los siguientes datos:

a) La identidad, la firma y la dirección de la persona qué físicamente realiza la transacción,


b) La identidad y la dirección de la persona en cuyo nombre se realiza la transacción,
c) La identidad y la dirección del beneficiario o destinatario de la transacción, si la hubiere,
d) La identidad de las cuentas afectadas por la transacción, si existen,
e) El tipo de transacción de que se trata, tales como depósitos en efectivo cambio de
monedas compra de cheques de administración y transferencias efectuadas por o a
través de la institución financiera,
f) La identidad de la institución financiera en que se realizó la transacción, y
g) La fecha, la hora y el monto de la transacción.

3.- Dicho registro será llevado en forma precisa y completa por la institución financiera
en el día en que se realice la transacción y se conservará durante el término de cinco
(5) años a partir de la fecha de la misma.

383
4.- Las transacciones múltiples en efectivo que en su conjunto superen el contravalor en
moneda nacional de US$10,000.00, serán consideradas como una transacción única y son
realizadas por o en beneficio de determinada persona durante el día laborable. En tal caso,
cuando la institución financiera, sus empleados, funcionarios o agentes tengan
conocimientos de estas transacciones, deberán efectuar el registro en el formulario diseña-
do para tal fin.

5.- En las transacciones realizadas por cuenta propia entre las instituciones financieras
definida en el artículo 7, numeral 1) Inciso A), que están sujetas a supervisión por las
autoridades bancarias o financieras nacionales no se requerirá el registro en el formu-
lario requerido en este articulo.

6.- Dichos registros deberán estar a disposición, vía la Superintendencia de Bancos y


del Tribunal y de la Dirección Nacional de Control de Drogas, conforme a derecho, para
su uso e investigaciones y procesos criminales, según corresponda con respecto a un
delito de tráfico ilícitos o delitos conexos, o a violaciones de las disposiciones de la Ley
50-88 y sus modificaciones.

7.- Cuando lo estime conveniente, el Tribunal o la Dirección Nacional de Control de


Drogas, podrían solicitar que las instituciones financieras representen, vía la
Superintendencia de Bancos, dentro del plazo establecido en el Artículo No. 9, ordinal
1), de este reglamento, en formulario previsto en el numeral 2) de este artículo. Este
documento serviría como documento de prueba o como informe oficial y se utilizaría
para los mismos fines señalados en el numeral 6) de este artículo.

8.- Las instituciones financieras definidas en el artículo 7, ordinal 1), Inciso a), del pre-
sente reglamento, por el intermedio de la Superintendencia de Banco y en caso, las enti-
dades definidas en los incisos b) y c) del mismo artículo, por intermedio de la adminis-
tración tributaria, deberá poner a disposición del tribunal de la Dirección Nacional de
Control de Drogas y de las Instituciones Internacionales, las informaciones solicitadas
cuando las mismas sean necesaria, siempre y cuando las mismas sean requeridas para
el esclarecimiento de los procesos criminales abierto por la comisión de tráficos y delitos
conexos.

9.- Las disposiciones legales referentes al secreto o reserva bancaria no serían un impedi-
mento para el cumplimiento del presente artículo, cuando la información sea solicitada, vía
la Superintendencia de Bancos, o del Tribunal o la Dirección Nacional de Drogas.

Art.11.- COMUNICACIÓN DE TRANSACCIONES FINANCIERAS SOSPECHOSAS


1.- Las instituciones financieras prestarán especial atención a todas las transacciones
efectuadas o no, complejas, insólitas, significativas y todos los patrones de transacciones

384
no habituales y las transacciones no significativas, pero periódicas, que no tengan un fun-
damento económico de legal evidente.

2.- Al sospechar que las transacciones descritas en el numeral 1) de este artículo


pudieren constituir o estar relacionadas con actividades relativas al tráfico ilícito o deli-
tos conexos, las instituciones financieras deberán comunicarlos inmediatamente a las
autoridades de la Superintendencia de Bancos.

3.- Las instituciones financieras no podrán poner en conocimiento de persona alguna,


el hecho de que una información ha sido solicitada o proporcionada al Tribunal, la
Superintendencia de Banco o la Dirección Nacional de Control de Drogas.

4.- Cuando la comunicación a que se refiere el numeral 2) de este artículo se efectúe


de buena fe, las instituciones financieras, sus empleados, funcionarios, directores,
propietarios, u otros representantes autorizados por la legislación, estarán exentos de
responsabilidad civil y penal, según corresponda, por el cumplimiento de ese artículo o
por la revelación de la información cuya restricción esté establecida como contrato o
emane de cualquier otra disposición legislativa, reglamentaria o administrativa,
cualquiera que sea el resultado de la comunicación.

Art.12.- RESPONSABILIDADES DE LAS INSTITUCIONES FINANCIERAS


1.- Las instituciones financieras o sus empleados, funcionarios, directores, accionistas
u otros representantes autorizados que, actuando como tales, tengan participación y/o
complicidad en un delito de tráfico y lícito o delitos conexos, se les aplicarán las san-
ciones previstas en la Ley 50-88, sobre Drogas y Sustancias controladas y sus modifi-
caciones.
Cuando se demuestre la complicidad de las instituciones financieras, las mismas serán
objetos de las medidas establecidas en el artículo 104.

Art.13.- PROGRAMA DE CUMPLIMIENTO OBLIGATORIO DE PARTE DE LAS INSTI-


TUCIONES FINANCIERAS
1.- Las instituciones financieras bajo la regulación y supervisión a que se refiere el
artículo 15 de este reglamento, deberán adoptar, desarrollar y ejecutar programas, nor-
mas, procedimientos y controles internos para prevenir y detectar los delitos previstos
en la Ley 50-88, de fecha 30 de mayo de 1988 y sus modificaciones. Esos programas
incluirán, como mínimo:

a) El establecimiento de procedimiento que aseguren un alto nivel de integridad del per-


sonal y un sistema para evaluar los antecedentes personales, laborales y patrimoniales.

385
b) Programa permanente de capacitación de personal, como "conozca su cliente" e
instituido en cuanto a las responsabilidades señaladas en los artículos 8 y 10 de este
reglamento.

c) Incluir dentro del programa y de Auditoria Interna, el cumplimiento de los programas


a los que se refiere el presente artículo.

2.- Las instituciones financieras, deberán, asimismo, encargar funcionarios a nivel


gerencial, a fin de vigilar el cumplimiento de los programas y procedimientos internos,
incluidos el mantenimiento de los registros adecuados y la notificación de transacciones
sospechosas. Dichos funcionarios servirán de enlace con las autoridades competentes.

Art.14.- DISPOSICIONES PARA OTROS OBLIGADOS


1.- Cuando lo estime conveniente, la administración tributaria extenderá la aplicación de
las disposiciones relacionadas con las instituciones financieras contenidas en este
Reglamento que resulten pertinentes a cualquier tipo de actividades económicas cuan-
do la transacción se realice en efectivo y supere el contravalor de US$10,000.00 en
moneda nacional, tales como:
a) La venta o traspaso de bienes raíces, armas, metales, artes, objetos arqueológicos
joyas, automóviles, barcos, aviones, u otros bienes duraderos de consumo, bienes
coleccionables o servicios relacionados con los viajes o entrenamientos.

b) Casinos y otras operaciones relacionadas con juegos de azar, o


c) Servicios profesionales.

Art.15.- OBLIGACIONES DE LAS AUTORIDADES COMPETENTES


1.- Conforme a derecho, la Superintendencia de banco, tendrá, entre otras obliga-
ciones:

a) Recomendar a la Junta Monetaria suspender o cancelar licencias o permisos para la


operación de instituciones financieras,
b) Adoptar las medidas necesarias para prevenir y/o evitar que cualquier persona no
idónea controle o participe, directa o indirectamente en la dirección, gestión u operación
de una institución financiera,
c) Examinar, controlar o fiscalizar a las instituciones financieras y reglamentar y vigilar
el cumplimiento efectivo de las obligaciones de registros y notificaciones establecidas
en el presente Reglamento,
d) Verificar mediante exámenes regulares, que las instituciones financieras posean y
apliquen los programas de cumplimiento obligatorio a que se refiere el Artículo 13 de
este Reglamento,
e) Suministrar a otras autoridades competentes la información obtenida de instituciones

386
financieras conforme a este Reglamento, incluyendo aquellas fruto de un examen de
cualquiera de ellas, cuando así le sea solicitada,
f) Dictar instructivos o recomendaciones que ayuden a las instituciones financieras a
detectar patrones sospechosos en la conducta de sus clientes,
Esas pautas se desarrollarán tomando en cuenta técnicas modernas y seguras de
manejo de activos y servirán como elemento educativo para el personal de las institu-
ciones financieras.
g) Cooperar con la Dirección Nacional de Control de Drogas en el marco de investiga-
ciones y procesos referentes a los delitos de tráflco ilícito o delitos conexos.

2.- La Superintendencia de Bancos y la administración tributaria deberán poner en


conocimiento a la Dirección Nacional de Control de Drogas, en un plazo no mayor de
setenta y dos (72) horas hábiles, a partir de la fecha de haber recibido cualquier infor-
mación de instituciones financieras y comerciales, respectivamente, referentes a
transacciones o actividades sospechosas que pudieran estar relacionadas a los delitos
de tráfico ilícita o delitos conexos.

3: La Superintendencia de Bancos y la administración tributaria, a través de la Dirección


Nacional de Control de Drogas, deberán presentar una estrecha cooperación con las
autoridades competentes de otras jurisdicciones territoriales a los delitos de tráficos
ILÍCITO o delitos conexos.

Art.16.- COOPERACIÓN INTERNACIONAL l:


1.- EI tribunal o autoridad competente cooperará con el tribunal o la autoridad compe-
tente de otro Estado, tomando las medidas apropiadas, a fin de prestarse asistencia en
materia relacionada con un delito de tráfico ilícito o delito conexos, de conformidad con
los delito de tráfico ilícito o delitos conexos, de conformidad con los respectivos orde-
namientos jurídicos y las normas del derecho internacional.

2.- EI tribunal y la autoridad competente podrán formular y recibir solicitudes de un tri-


bunal o autoridad competente de otro Estado para identificar, determinar o decomisar
bienes, productos o instrumentos relacionados con un delito de tráfico ilícito o delitos
conexos, según lo dispuesto por la Ley 50-88 y sus modificaciones.

3.- Una orden judicial o sentencia que ordene el decomiso de bienes, productos o
instrumentos, expedida por un tribunal competente de otro estado con relación al tráfi-
co o delítos conexos podrá ser admitida como prueba de que los bienes, productos o
instrumentos a que se refiere tal orden o sentencia pudieran ser sujetos a decomiso
conforme a la legislación vigente.

4.- El tribunal y la autoridad competente podrán formular, recibir y tomar medidas

387
apropiadas sobre una solicitud de un tribunal o autoridad competente en relación con una
investigación o proceso de carácter penal referente a un delito ilícito o delito conexos o a
violaciones de este Reglamento. Dicha asistencia podrá incluir el suministro de origina es
o copias autenticadas de los documentos y los registros pertinentes, comprendidos los de
instituciones financieras y entidades gubernamentales, la obtención de testimonios en el
Estado requerido, la facilitación de la presencia disponibilidad voluntaria en el estado
requeriente de personas para prestar declaraciones, incluyendo aquellas que estén
detenidas, la localización o identificación de inspecciones e incautaciones, la facilitación
de información y elementos de pruebas, y medidas cautelares.

5.- Las disposiciones legales al secreto o reserva bancaria no serán un impedimento


para el cumplimiento del presente artículo, cuando la información sea solicitada vía la
Superintendencia de Bancos y conforme al derecho internacional.

6.- La asistencia que se brinda en la aplicación de este artículo se presenta conforme


a la legislación.

Art. 2: El presente Reglamento deroga y sustituye el Reglamento No. 300-95, sobre


delitos y lavado de bienes relacionados con el Tráfico Ilícito de Drogas y sustancias
Controladas de la República Dominicana, de fecha 17 de diciembre del 1995.

Art. 3.- Comuníquese a la Dirección Nacional de Control de Drogas para su cumplimiento.

DADO en Santo Domingo de Guzmán, Distrito Nacional, Capital de la República


Dominicana, a los tres (3) días del mes de agosto del año mil novecientos noventa y
seis, año 153 de la Independencia y 133 de la Restauración.

388
BIBLIOGRAFIA
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Ley 76-02 que establece el Código Procesal Penal de la República Dominicana.

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Colombia, 9 de diciembre de 1985.

389
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Unidas en su resolución 43/173, de 9 de diciembre de 1988.

Principios Básicos para el Tratamiento de los Reclusos. Adoptados y Proclamados por


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bre de 1990.

Principios básicos sobre el empleo de la fuerza y de armas de fuego por los funcionarios
encargados de hacer cumplir la ley. Adoptados por el Octavo Congreso de las Naciones
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Reglas de las Naciones Unidas para la protección de los menores privados de libertad.
Adoptado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 45/113, de
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Reglas penitenciarias europeas. Adoptadas en la recomendación (87) del 3 al 12


de febrero de 1987, por el Comité de Ministros del Consejo de Europa.

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Gerardo Villalobos, Informe de Consultoría, segundo informe, PARME, febrero 2003.

Manual de Gestión Penitenciario, Directrices y Protocolos de Actuación para Agentes de


Vigilancia y Tratamiento Penitenciario. UTG PARME, Componente de Justicia 2003.

Andreu Estela Barnet, Informe Ejecutivo, Curso de Post-Formación “Funciones y Tareas


del Agente de Vigilancia y Tratamiento Penitenciario. UTG PARME, Componente de
Justicia 2003.

Bartolomé Mora Rueda y David Cuaresma, Resumen Ejecutivo, Curso de Post-


Formación Teórico Práctico destinado a los VTPs para la implementación del Proyecto
Piloto San Felipe Puerto Plata. UTG PARME, Componente de Justicia 2004.

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Yolanda Martín, Arsenio Corral Gómez, Jesús Figueres, Resumen Ejecutivo, curso de
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Andreu Estela Barnet, Informe Ejecutivo. UTG PARME, Componente de Justicia 2004.

Andreu Estela Barnet, Informe Ejecutivo, Sobre la Supervisión y Puesta en Marcha del
Centro de Corrección y Rehabilitación de Mujeres y Hombre en San Felipe Puerto Plata.
Consultores Internacionales: UTG PARME, Componente de Justicia 2004.

Yolanda Martín, Arsenio Corral Gómez, Informe Ejecutivo, seguimiento del fun-
cionamiento técnico y operativo del los Centros de Tratamiento y Rehabilitación de
Najayo Mujeres y Puerto Plata, Hombre y Mujeres. Consultores Internacionales: UTG
PARME, Componente de Justicia 2005.

Andreu Estela Barnet, Informe Ejecutivo, Sobre la Supervisión y Puesta en Marcha del
Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres. Consultores Internacionales:
UTG PARME, Componente de Justicia 2005.

Guadalupe Traserra Coderch y Margot García de Gregorio. Informe Ejecutivo,


Consultoras Internacionales UTG PARME, Componente de Justicia 2005.

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Schmelck Et Picca, “Penologie et Droit Penitentiaire”. 1967.

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Héctor Cabral Ortega, Reflexiones Criminologícas, ONAP, 1985

Leoncio Ramos, Derecho Penal Dominicano, mimeógrafo, UASD, 1985

Paul Mbanzoulou, La Réinsertion Sociale des détenus, de l` apport des surveillants de


prisons et des autres professionnels pénitentiaires, L’ Harmattan, Paris, 2000.

A. Chauvenet, G. Benguigui, F. Orlic, Le monde de surveillants de prison, Paris, PUF,


1994

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Carpeta Penitenciaria, recopilación de normas legales y administrativas sobre cárceles,


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392
Colofón
Esta edición del MANUAL DE GESTION PENITENCIARIA
de dos mil (2,000) ejemplares, se terminó de imprimir en
Editora Taller C. por A., Juan Vallenilla esq. Juanico Dolores,
Zona Industrial de Herrera, Santo Domingo, República
Dominicana, en el mes de enero del 2006.