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Revista Internacional del Trabajo, vol. 135 (2016), núm.

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Instituciones y determinación
de los salarios en la zona del euro.
Evaluación con técnicas
de cointegración de panel
Mariam CAMARERO*, Gaetano D’ADAMO** y Cecilio TAMARIT**

Resumen.  Se estima aquí la ecuación del salario de equilibrio para la zona del
euro en 1995-2011 con técnicas de cointegración de panel que permiten dependen-
cia transversal y rupturas estructurales. Como se esperaba, los salarios presentan
una relación positiva con la productividad y negativa con el desempleo. Las varia-
bles institucionales incluidas muestran correlación entre flexibilidad y moderación
salarial. Además, desde 2004, la mayor competencia internacional reforzó la rela-
ción entre salarios y productividad, y la apreciación del tipo de cambio provocó
una caída salarial. Los resultados indican también que la intervención guberna-
mental y la concertación social tienden a moderar los salarios.

E n los últimos quince años, las tendencias de los salarios reales en los
  países de la zona del euro han sido muy dispares, reflejo de las diferen-
cias en el costo unitario del trabajo agregado (véase el gráfico 1). Por una parte,
la determinación de los salarios tiene repercusiones importantes en los precios
y, por consiguiente, potencialmente también en la competitividad: cuando un
país registra de forma persistente una inflación alta –debido al aumento del
costo unitario del trabajo, por ejemplo– con respecto a los otros miembros de

*  Grupo de Investigación en Integración Económica (INTECO), Facultad de Economía de la
Universitat Jaume I (Castellón de la Plana); dirección electrónica: camarero@eco.uji.es.  **  Grupo
INTECO, Departamento de Economía Aplicada II, Universitat de València; direcciones electrónicas:
gaetano.dadamo@uv.es (autor para la correspondencia); cecilio.tamarit@uv.es.  Los autores agrade-
cen la financiación recibida del Ministerio de Economía y Competitividad español para el proyecto
ECO2014-58991-C3-2-R, del programa Prometeo de la Generalitat Valenciana (proyecto 2009/098),
y de la Comisión Europea (subprograma Jean Monnet del Programa de Aprendizaje Permanente,
proyectos 542457-LLP-1-2013-1-ES-AJM-CL y 542434-LLP-1-2013-1-ES-AJM-CL). También dan
las gracias a los participantes en el IV Seminario sobre Econometría de series temporales (Zara-
goza, 2 y 3 de abril de 2014) por sus valiosos comentarios, y a Josep Lluís Carrion-i-Silvestre por
proporcionarles los códigos informáticos para aplicar la prueba de Banerjee y Carrion-i-Silvestre
(2015), así como por sus valiosísimas sugerencias y consejos.
La responsabilidad de las opiniones expresadas en los artículos solo incumbe a sus autores,
y su publicación en la Revista Internacional del Trabajo no significa que la OIT las suscriba.

Derechos reservados © Los autores, 2016
Compilación de la revista y traducción del artículo al español © Organización Internacional del Trabajo, 2016

30 Revista Internacional del Trabajo

Gráfico 1. Remuneración real por asalariado en 11 países de la zona del euro,
1995-2011
Alemania Austria Bélgica

T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010
España Finlandia Francia
r_comp

T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010
Irlanda Italia Luxemburgo

T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010
Países Bajos Portugal

T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010
Tiempo
Fuente: Cálculos de los autores a partir de datos de Eurostat.

Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 31

la Unión Monetaria, experimentará una apreciación del tipo de cambio real y
una pérdida de competitividad. Por otra parte, los países de la zona del euro
no pueden utilizar el tipo de cambio nominal para corregir dinámicas de pre-
cios divergentes. La única forma de reducir las diferencias de los niveles de
inflación es a través de la devaluación interna. De hecho, Jaumotte y Morsy
(2012) demostraron recientemente que, en el periodo previo a la crisis econó-
mica y financiera de 2008-2010, dos factores que contribuyeron significativa-
mente a las grandes y persistentes disparidades entre varios países de la zona
del euro con respecto a la inflación fueron una protección del empleo elevada
y un grado medio de centralización de la negociación colectiva.
Comprender cómo la determinación salarial funciona en la zona del euro
es pues una cuestión de máxima importancia, entre otras cosas por el énfasis
que la OCDE (2004) y la Comisión Europea (sobre todo en los últimos años)
han puesto en las reformas laborales y en la flexibilidad salarial. Además, dadas
las fuertes diferencias entre los países de la zona del euro en lo que respecta a
instituciones laborales, es razonable pensar que esos marcos institucionales, así
como la evolución macroeconómica, tengan importantes efectos en los salarios.
En este contexto, el presente artículo analiza los determinantes a largo
plazo de los salarios en 11 países de la zona del euro, centrándose en las insti-
tuciones del mercado de trabajo. Más concretamente, ampliamos una ecuación
salarial clásica (Blanchard, 2000) para analizar la influencia de la reglamen-
tación laboral y de la negociación salarial. Por consiguiente, una contribución
importante de este artículo es que estimamos por primera vez ecuaciones del
salario de equilibrio que tienen presente la relación de cointegración y pue-
den dar cuenta del papel de los factores institucionales a largo plazo. Incluir
variables institucionales en la relación de cointegración implica el supuesto
de que los cambios en el marco institucional tienen efectos permanentes en
el nivel del salario real. Además, ello nos permite analizar en cierta medida
qué marco institucional es más idóneo para la determinación salarial dentro
de una zona de moneda única.
Sin embargo, el elemento más innovador de nuestro análisis radica en su
diseño estadístico. En efecto, estimamos los determinantes de los salarios utili-
zando técnicas de cointegración de panel que tienen en cuenta el problema de
la dependencia transversal de los datos y la presencia de rupturas dentro de
las series en las relaciones de cointegración. Esto es de una importancia capi-
tal si tenemos en cuenta los cambios institucionales que los mercados de tra-
bajo nacionales de la zona del euro han experimentado en los últimos veinte
años, por no mencionar la propia introducción del euro. También corregimos
la correlación y la endogeneidad de las series.
El resto del artículo está organizado en siete apartados. En el primero
se revisa la bibliografía sobre instituciones laborales y sus conclusiones sobre
salarios. En el segundo se presenta un marco teórico estilizado, y en el tercero
se describen los datos y las variables utilizados para el análisis empírico. En el
cuarto apartado se ofrece una perspectiva comparada de los países de la zona
del euro en relación con los salarios, el costo unitario del trabajo, la producti-

En el quinto se describen los contrastes de raíces cuadradas y de cointegración realizados y sus resultados. y cuando la ne- gociación está muy centralizada.32 Revista Internacional del Trabajo vidad y las instituciones laborales. 3  Sin embargo. unas prestaciones de desempleo muy generosas. 2  Véase. la relación entre la cuña fiscal y los salarios tiene forma de U invertida. Por ejemplo. una mayor rigidez del mercado de trabajo está asociada a salarios más altos. Y ello a pesar de que. Por ejemplo. Alesina y Perotti (1997). Marcellino y Mizon (2001). los sindicatos tienen en cuenta las ventajas en términos de prestaciones sociales asociadas con los aumentos de impuestos. según Alesina y Perotti (1997). Sin embargo. y Nickell. y moderan 1  Ejemplos de esos trabajos se encuentran en Nunziata (2005). como señala Nunziata (2005). y Baltagi. por ejemplo. la literatura empírica ha estu- diado ampliamente la relación entre desempleo y salarios1. podrían asi- mismo reducir la predisposición a trabajar. menos atención empírica se ha prestado a la relación entre institucio- nes laborales y salarios. Sargan (1964) inter- pretó la curva de Phillips como un mecanismo de ajuste en torno a la relación de equilibrio a largo plazo entre el nivel salarial y la tasa de desempleo. . si bien la relación entre desempleo e instituciones del mercado de trabajo ha sido objeto de una investigación exhaustiva en los últimos veinte años2. concretamente la en- contrada por Nunziata (2005). Otros estu- dios se han concentrado más específicamente en los efectos de la imposición fiscal en los salarios. Blien y Wolf (2000). Nunziata y Ochel (2005). nuestra inves- tigación es de talante similar a la suya. si bien tendrán un im- pacto en el salario de reserva (afectando por consiguiente a los salarios agregados). tanto la negociación a escala empresarial como a escala del conjunto de la economía están asociadas a contracciones salaria- les. con lo que incrementarían la duración del desempleo. han de hacerlo a través de su impacto en el costo del trabajo3. En el último apartado se ofrecen las conclusiones y algunas reflexiones sobre las aportaciones del estudio para la elaboración de políticas. sobre todo si el gobierno participa en el proceso de negociación. Existe evidencia empírica en apoyo de la hipótesis de Calmfors y Driffill. si las instituciones laborales influyen en el desempleo. Revisión bibliográfica Desde los trabajos pioneros de Phillips (1958). Belot y Van Ours (2004). aunque nos centramos en un periodo muestral distinto y adoptamos un método empírico diferente para estimar una «curva salarial» del tipo de la de Blanchflower y Oswald (1994). Más concretamente. y en el sexto se proporcionan los resultados de nuestras regresiones. La investigación pionera de Calmfors y Driffill (1988) condujo a pensar que la relación entre centralización de la negociación salarial y salario real no es lineal. algunas instituciones laborales pueden afectar también al desempleo de forma directa. De hecho. la negociación a escala sectorial) está asociada a un salario de equilibrio más alto. Nickell (1998). quien estudia los determinantes de los costos laborales en países de la OCDE en el periodo 1960-1994 utilizando un vector amplio de instituciones laborales: según sus resultados. mientras que la centralización intermedia (es decir.

Grecia.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 33 sus demandas salariales. medido como remuneración real por asalariado. Arpaia y Pichelmann (2007) estudian la flexibilidad de los salarios (nomi- nales y reales) en los países de la denominada Unión Económica y Monetaria de los Doce (UEM-12) entre 1980 y 20054. su poder de negociación depende de la tasa de desempleo. por consiguiente. Países Bajos y Portugal. los sindicatos. ya que las demandas salariales sindicales suelen ser más moderadas cuando esta es elevada. podemos formular la siguiente expresión: r_compts = f(prodt . moderan sus demandas salariales. Austria. Finlandia. Hauptmann y Schmerer (2014). si bien las empresas de sectores más productivos (y por tanto de países más productivos) pagan salarios más altos. no prestan atención al papel de las instituciones laborales. y de una relación negativa entre la tasa de desempleo y el salario real. No obstante.3. . que es la cuestión central del presente artículo. Estas predicciones teóricas han sido confirmadas por Felbermayr. España. y encuentran que las diferencias persistentes en términos de evolución de los costos laborales y de determina- ción de los salarios impidió el ajuste necesario. En el lado de la oferta de trabajo. entre el nivel del salario real y la productividad. prodt es el logaritmo de la productividad del trabajo. pero que no llega a ser proporcional. del grado de apertura de una economía. Francia. lo que quiere decir que un aumento de un punto porcentual del desempleo está asociado a una caída del salario real del 0. Luxemburgo. Bélgica. Italia. La existencia de una relación positiva. el efecto de las instituciones laborales y de negociación salarial en el salario agregado puede cambiar en función del nivel de competencia internacional y. por una parte. Irlanda. por la otra. Sirviéndose de un modelo teórico. es en realidad lo que 4  Los doce miembros de la Unión Económica y Monetaria son Alemania. Por consiguiente. Sin embargo. f ΄unemp < 0 (1) s donde r_comp es el logaritmo del salario real en el lado de la oferta de tra- t bajo. En consecuencia. sin embargo. más preocupados por los efectos negativos de los aumentos salariales en el empleo. cuyos resultados apuntan a una correlación negativa entre el aumento de la intensidad de la exportación de las empresas cubiertas por la negociación colectiva y los salarios. Interpretamos el salario real observado como el resultado del proceso de negociación entre sindicatos y empleadores. la exportación reduce los beneficios por trabajador porque los márgenes de utilidad en los mercados ex- tranjeros son más pequeños. Estiman la elasticidad del sala- rio respecto del desempleo en torno a 0. Marco teórico En este apartado presentamos un modelo muy estilizado de determinación de los salarios. f ΄prod > 0. y unempt es la tasa de desempleo. Egger y Etzel (2012) de- muestran que. unempt ). si bien estos autores analizan en profun- didad las diferencias entre países –sobre todo en lo relativo a la rigidez de los salarios–.3 por ciento. los sindicatos tienden a presionar para obtener incrementos sala- riales por encima de la productividad.

que puede servir como indica- dor indirecto de la presión competitiva a la que se enfrentan los productores nacionales en los mercados internacionales de productos y servicios. la depreciación hace aumentar el precio de los bienes intermedios importados y por consiguiente de los costos de producción. Esta es la «vía de los bienes in- termedios importados» (Robertson. al igual que otros modelos semejantes (véase Blanchard y Katz. como factores institucionales de determinación salarial. lo cual hace que aumente el índice de precios al consumo y que disminuya el salario real. en el lado de la demanda: r_comptd = g(prodt . y reert es el tipo de cambio efectivo real. con lo que aumenta la presión salarial. Esta es la «vía de la inflación importada». 1999). Llamaremos a esta posi- bilidad la «vía de la demanda de trabajo». y la tercera y la cuarta. En concreto. Sin embargo. una relación posi- tiva. 2001). una depreciación) aumenta la demanda de bienes nacionales. de forma más general. que se define como r_comptd  – prodt. en la medida en que esos bienes son un complemento del trabajo. una mayor protec- ción del empleo puede ejercer una presión al alza en los salarios negociados. En segundo lugar. En primer lugar. también incita a los trabajadores a tratar de mantener sus ingresos netos rea- les. Por último. incrementando el costo de los bienes finales importados. los empleadores tienden a redu- cir el salario real maximizando así su margen de utilidad en relación con el coste unitario del trabajo. Si definimos el tipo de cambio real efectivo en términos de unidades de bienes extranjeros (ponde- radas en función de los intercambios comerciales) por unidad de bienes na- cionales. En cuarto lugar. Este margen de utilidad que los empleadores podrán extraer del salario real estará rela- cionado a su vez con el tipo de cambio real.34 Revista Internacional del Trabajo implica la «curva salarial» de Blanchflower y Oswald (1994). un mercado de trabajo más flexible debería estar asociado a restricciones sa- lariales: al aumentar el poder negociador de los «insiders». En el lado de la demanda de trabajo. incrementando así la demanda de trabajo y el salario real (Campa y Goldberg. con g΄reer < 0 depen- donde g prod > diendo de cuál de las vías descritas predomine. 2003). los estudios sobre los efectos de la legislación de protección del 5  Dado el comportamiento asimétrico de los asalariados en respuesta a una caída o a un in- cremento del tipo de cambio real. la primera y segunda vías implicarían una relación negativa entre r_compt y el tipo de cambio real. Nos referiremos a ello como la «vía de la presión de los asalariados» (Nunziata. la depreciación del tipo de cambio real implica que los bienes importados son más caros. ello se traducirá en una reducción de la demanda de trabajo y del salario real. 2005)5. . el salario de equilibrio observado es también el resultado de factores de presión salarial adicionales que pueden catalogarse. Por consiguiente. una caída del tipo de cambio real (es decir. En tercer lugar. cuando el tipo de cambio real cae. reert ) (2) ΄ > 0. El tipo de cambio real puede afectar a los costos laborales de diversos modos. esta vía podría ser relevante únicamente cuando el tipo de cam- bio real efectivo se deprecia.

GOVIN re- presenta la intervención del gobierno en la negociación salarial. nuestra revisión bibliográfica supra nos lleva a esperar que γ4 ≤ 0 cuando la competencia internacional es fuerte. Ese es el caso de los Países Bajos. deberíamos esperar que γ2 ≤ 0. un país con mayor intervención estatal tendría salarios reales más bajos. la ecuación del salario de equilibrio puede expresarse como una especificación reducida y apta para la estimación. La intervención gubernamental puede favorecer la mo- deración salarial si el gobierno. que incorpora los factores de la demanda y los de la oferta. Nickell y Quintini. como seña- lan Borghans y Kriechel (2008). Por consiguiente. siendo γ3 ≤ 0. al igual que en los modelos de vinculación de los salarios intersectoriales. en calidad de planificador social. Zt es un vector de variables que definen las medidas gubernamentales que podrían afectar al nivel sala- rial. Dado que consideramos los salarios netos. y suponiendo que ningún otro factor cambie. Nunziata (2005) y Boeri. En lo que respecta a la participación de los sindica- tos en la negociación. los precios y los salarios). por ejemplo. Si la adopción del euro ha favorecido un aumento de los salarios reales –digamos que a causa de la convergencia de los países con salarios iniciales más bajos (como España. 2002. β2 < 0 y β3 > < 0. Nunziata. 7  Justifica que se espere que γ ≥ 0 el hecho de que una moneda común facilita la compara- 1 ción de variables nominales (como. En ese caso. Italia y Portugal) con países con salarios iniciales más elevados–. Por consiguiente. y RI (participación sistemática de los sindicatos y empleadores en las decisiones sobre políticas) es el grado de concertación. por efecto de la oferta de trabajo. reducir la remune- ración neta. los trabajadores de los países con bajo nivel salarial podrían presionar para obtener un aumento de estos por efectos de compara- ción y «envidia» social (Oswald. Dado que reer probablemente sea endógeno en la ecuación (3). como el grado de centralización de la negociación salarial y la participación de los sindicatos en las decisiones gubernamentales también afectan al salario de equilibrio6. otros factores institucionales. como sigue: r_compt = β0 + β1 prodt + β2  unempt + β3 reert + β4 ΄ Zt + β 5 ΄Xt + t (3) donde esperamos. Si adoptamos los términos de los estudios al respecto (Nickell. nuestro planteamiento empírico lo tendrá en cuenta. así como los institucionales que pue- den tener una repercusión en los salarios. TWED es la cuña fiscal. por ejemplo. 6  Véase Calmfors y Driffill (1988). a priori. ceteris paribus. . o bien. el nivel de imposición directa/ indirecta y de prestaciones sociales debería. Además. β4 ΄ Zt = γ1dEAt + γ2 GOVINt + γ3 TWEDt + γ4 RIt (4) donde dEA es una variable ficticia que capta la adopción del euro. se preocupa de la competitividad de los salarios. entre otros. β1 > 0. 1998.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 35 empleo (LPE) se han centrado más en su impacto en el empleo que en los sa- larios. 2005). 1979). trasladarse a los lugares donde son más altos (Demekas y Kontolemis. deberíamos esperar que γ1 ≥ 07. 2000). En lo que respecta al análisis empírico. Bell. Brugiavini y Calmfors (2001). y Xt es un vector de instituciones laborales.

siempre arroja valores entre 3 y 5. esperamos que 1 ≤ 0. como sucede en 11 países de la zona del euro analizados aquí. la relación entre centra- lización de la negociación salarial (es decir. Nuestra especificación no nos permitirá comprobar la hipótesis de Calm- fors y Driffill. EPLt repre- senta el grado de protección del empleo. el signo esperado de 1 depende de la validez de esta hipótesis. En este sentido. tal como sostienen Checchi y Nunziata (2011). Por esta razón. WCOORt ) y salario agregado no es lineal. En realidad. sobre todo cuando el grado de centralización es fuerte. Además. utilizamos la densidad sindical (UD) en su lugar porque es también un indicador indirecto del poder de los sindicatos: en efecto. y durante un corto periodo en Irlanda y Portugal. 9  Véase el anexo para los detalles. la proporción de asalariados sindicados)8. tenemos: β5 ΄ Xt = 1WCOORt + 2 EPLt + 3UDt + 4 MWSt (5) donde WCOORt es el grado de centralización de la negociación salarial (un valor más elevado de WCOORt implica mayor grado de centralización). Sin embargo. ceteris paribus. Dado que una mayor densidad sindical aumenta el poder negociador de los sindicatos. Así pues. De igual forma. y MWS representa el salario mínimo. Según la hipótesis de Calmfors y Driffill (1988). suele suponerse que 3 > 0. los sindicatos internalizarán el costo de las reivin- dicaciones salariales excesivas y ello también tendrá un efecto moderador en los salarios. dependiendo de si en nuestra muestra predomina la negociación a escala empresarial (es decir. con la negociación salarial a escala nacional (es decir. y por consiguiente. com- pletamente centralizada). UDt es la densidad sindical (es decir. de ahí el efecto moderador en las reivindicaciones sindicales. los dirigentes sindicales nacionales pue- den internalizar el costo de una presión salarial excesiva. En lo que res- pecta a EPLt. los datos disponibles sobre cobertura de la negociación colectiva no son suficientemente fiables.36 Revista Internacional del Trabajo En relación con las instituciones laborales. 2 > 0. . 1 será positivo o negativo. Por consiguiente. dado que WCOOR en nuestra muestra puede tomar valores de 1 (negociación a escala empresarial predominante) a 5 (negociación a escala nacional predominante)9. En todos los países de nuestro conjunto de datos salvo en Fran- cia. la relación entre WCOORt y el salario real debería adoptar una forma de U invertida. En concreto. una densidad sindical mayor puede re- sultar en una moderación salarial y en 3 < 0 (volveremos a esta cuestión más 8  Aunque la cobertura de la negociación es la variable que afecta a la determinación de los salarios reales a largo plazo (de forma que una mayor cobertura extiende los incrementos salariales a un conjunto mayor de trabajadores). En realidad. es decir. podemos representar gráficamente la rela- ción hipotética entre WCOOR y el salario como se ilustra en el gráfico 2. nuestro análisis previo nos lleva a esperar que una protección del empleo más estricta dé lugar a salarios más altos. las demandas salariales tienen una repercusión directa en la competitividad de la empresa. es lógico esperar que dicho poder sea mayor cuanto más grande sea el porcentaje de trabajadores que representan. WCOOR < 3) o nacional (WCOOR > 3). cuando predomina la negociación a escala empresarial. en el lado derecho de la curva en forma de U invertida de Calmfors y Driffill. ello no se traduce necesariamente en salarios más elevados. sin embargo.

Por último. En primer lugar. Finlandia. toma el . Bélgica. intervención estatal y pactos so- ciales de 1960 a 2011. consideramos dos grupos de variables institucionales. GOVIN y RI. que van de 1995 (T1) a 2011 (T4). La versión 3 de la base de datos ICTWSS proporciona datos anuales de 34 países sobre sindicalismo. y las variables se han ajustado teniendo en cuenta las variaciones estacionales y el número de horas de la jornada laboral. Países Bajos y Portugal. Irlanda. 4 > 0. más elevado será el salario agregado. sobre el grupo de países al que denominaremos UEM-11. esperamos que cuanto más alto sea el salario mínimo (o mayor sea su cobertura intersectorial). dEA es una variable ficticia que indica la adopción del euro (es decir. 2011) y de OCDE (2013). determinación de los salarios. Austria. Datos y variables Nuestro análisis se basa en datos trimestrales.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 37 Gráfico 2. La productividad se calcula como producto por trabajador. Francia. España. TWED. y se calcula del siguiente modo: comp_ p = ln(comp_ emp) – (ln(emp_ p) Las variables institucionales se han tomado de la versión 3 de la base de datos ICTWSS de Jelle Visser (Visser. Relación entre el grado de centralización de la negociación y el salario real Salario real 1 3 5 A escala empresarial A escala sectorial A escala nacional Fuente: Adaptación de los autores a partir de Calmfors y Driffill (1988). hay cuatro variables sobre «política gubernamental»: dEA. adelante). como la literatura al respecto demuestra de forma con- sistente. Italia. Los datos macroeconómicos proceden de Eurostat. a saber: Alema- nia. es decir. Como se ha mencionado al describir la ecuación (3). y el salario (nominal) se define como remuneración por trabajador. Luxemburgo.

Nunziata. UD. buscamos la reforma o intervención reglamentadora correspondiente dentro de dicho año y construi- mos la serie trimestral teniéndola en cuenta. EPL indica el grado de protección del empleo. MWS es una variable discreta que representa la determinación del salario mínimo: va de 0 (cuando no existe un salario mínimo nacional) a 8 (cuando el salario mí- nimo es establecido por el gobierno. cuando detectábamos un cambio en una serie anual. UD y MWS. algunos de los países de nuestra muestra no tienen salario mínimo establecido. 10  En el anexo se proporciona una recapitulación y una descripción detallada de las varia- bles y las fuentes de datos. representa el «sistema de concertación». es decir. y reconstruido el indicador completo como media no ponderada de la protección del empleo de trabajadores permanentes y temporales. para las otras variables institucionales. la cuña fiscal.38 Revista Internacional del Trabajo valor de 1 a partir del primer trimestre de 1999. En segundo lugar incluimos cuatro variables para describir las institucio- nes del mercado de trabajo: WCOOR. negociación a escala nacional). de 2009. En otros estudios en que se estima una ecuación salarial (por ejemplo. RI denota la participación sis- temática de los empleadores y los sindicatos en la negociación salarial. EPL. Sin embargo. es decir. optamos por considerar el efecto del salario mínimo desde una perspectiva diferente. Por consiguiente. hemos seguido las directrices de la edición previa. En el cuadro 1 se proporcionan los estadísticos resumidos de las variables utilizadas10. La edición actual (que ofrece datos de 2008 a 2013) solo proporciona indicadores separados para contratos temporales y per- manentes. es la proporción de asalariados sindicados. o no lo tenían durante parte del periodo muestral. WCOOR es una varia- ble discreta que va de 1 (plena descentralización. Por último. y 0 antes del mismo). A dicho fin realizamos una inter- polación cuadrática para UD y TWED. negociación a escala empresarial) a 5 (plena centralización. 2013). tuvimos que convertirlos en trimestrales. la densidad sindical. TWED. es decir. GOVIN indica la intervención estatal en la negociación salarial: va de 1 (cuando el gobierno no interviene) a 5 (cuando el gobierno impone los niveles salariales al sector privado). con el cual se observa un impacto positivo del salario mí- nimo en dicho salario agregado. es decir. . incluye impuestos y cotizaciones sociales (netas sin subsidios) que crean una cuña entre el costo salarial del empleador y lo que el asala- riado gana realmente. es decir. Por consiguiente. Los datos sobre reformas labo- rales y convenios colectivos se tomaron de la base de datos LABREF de la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros y el Comité de Po- lítica Económica de la Comisión Europea. cuando cubre a todos los sectores y no es el resultado de negociaciones entre empleadores y asalariados). Esta variable va de 0 a 5 y ha sido elaborada por la OCDE utilizando varios indicadores de rigidez del mer- cado de trabajo (OCDE. 2005) se utiliza un indicador del salario mínimo en relación con la mediana (o la media) del salario agregado. Puede tomar valores de 0 (cuando no hay concertación) a 2 (cuando hay plena concertación). Dado que los datos institucionales de ICTWSS y de la OCDE son anua- les.

077 0. costo unitario del trabajo.907 TWED 731 0. Véase también el anexo. la protección del empleo y la densidad sindical son las variables institucionales que presentan la mayor variación dentro de cada país a lo largo de nuestro periodo muestral y.178 EPL 696 2. La excepción es Alemania. tasa de desempleo. En este apartado adoptaremos una perspectiva comparada de los países de nuestra muestra en lo que respecta a salarios nominales.331 0.856 GOVIN 746 3.406 0. resultan ser las más descriptivas.177 0. por una parte.015 MWS 748 4.398 2. el costo unitario del trabajo.185 RI 748 1.360 0.655 Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de Visser (2011) y OCDE (2013). por consiguiente. rigidez de la protección del empleo y densidad sindical.945 0.  Resumen estadístico Número de observaciones Media Desviación estándar comp_ p 739 2. y por otra parte. El cuadro 2 ofrece los datos resumidos por país.052 UD 724 0. productividad laboral. único país donde el crecimiento de los salarios fue superior en 2008-2011 que en el subperiodo anterior.035 prod 748 1. los países de la zona del euro examinados aquí son muy heterogéneos en lo que respecta a la evolución salarial en el periodo 1995-2011. la productividad y el desempleo. Ello va de la mano de marcadas diferencias en términos de costo unitario del trabajo.116 reer 748 0.464 1. crecimiento de la productividad e instituciones labora- les. La tasa media de cre- cimiento anual de los salarios nominales se proporciona para tres subperio- dos: los años previos a la introducción del euro (1995-1998). En el segundo subperiodo se observa en general un aumento de las tasas medias de crecimiento de los sala- rios.481 0.987 0. Dado que estos países tuvieron la media de ingresos más baja en el subperiodo previo a . Irlanda.739 WCOOR 748 3.334 0. Portugal y España muestran las tasas de crecimiento más altas en los dos pri- meros subperiodos (junto con Finlandia en el primero de ellos).817 unemp 748 0. Evolución salarial e instituciones laborales en la zona del euro Como ya hemos dicho. mientras que los años de crisis se caracterizaron claramente por la mode- ración salarial.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 39 Cuadro 1. podemos obtener un buen panorama del estado del mercado de trabajo a partir de los salarios. Nos concentramos en estas seis variables porque. la «era del euro» (1999-2007) y los años de la crisis (2008-2011).

en porcentaje) 1995.  Análisis descriptivo de los 11 países de la muestra Salarios nominales Costo unitario Productividad unemp EPL UD (crecimiento anual medio. Finlandia. un régimen de tipo de cambio más rígido –como un ajuste estricto o una unión monetaria– fomenta la convergencia de las variables nominales (precios y salarios) por encima de las variables reales debido a que facilita las 11  España.48 0.993 3.668 1.70 0.36 1.725 3. la productividad.173 9.942 1.88 0. centaje) centaje) anual medio. El hecho de que los salarios nominales en la periferia hayan ido acercán- dose a los niveles salariales de los países de ingresos más altos independiente- mente de la productividad podría estar relacionado con la adopción del euro.758 3.801 0.50 0.56 3.6 Finlandia 0.49 2.46 1. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo. .968 34.45 0. Irlanda.82 0.135 3.1 Bélgica 0. su crecimiento salarial fue comparativamente más alto.998 41.148 2.53 1. junto con Luxemburgo. el crecimiento del costo unitario del trabajo es- tuvo asociado a un estancamiento de la productividad.54 0.587 2.173 34.724 0.555 13. En Alemania. En Italia y España.953 8. es decir.72 0. Una mirada al crecimiento de la productividad añade algo importante al pa- norama.064 15.8 Portugal 1. el bajo crecimiento del costo unitario del trabajo se logró gracias a la moderación salarial. 1999.44 0. unemp.8 Países Bajos 0.18 1.7 Italia 0.577 51. con la excepción de Irlanda.188 2.608 1. así como el nivel más alto de protección del empleo.988 5.44 0.413 0. (en por- en porcentaje) (crecimiento anual medio.065 8.9 Luxemburgo 0.40 Revista Internacional del Trabajo Cuadro 2.976 21.41 1.398 2.9 Austria 0. EPL y UD.788 −0. El grupo periférico también registra mayor desempleo. la UEM (al comienzo del periodo muestral).93 0.690 0. en términos de productividad. Italia y Portugal.01 0. ello implica convergencia de los niveles salariales (nominales) en toda la zona del euro.91 0.35 1.72 2.70 0. mientras que en los demás países periféricos esta creció por encima de la media de la zona del euro.585 8.238 0.0 Irlanda 1.791 1.951 8.8 España 0. en porcentaje) 1998 2007 2011 Alemania 0.904 0.8 Francia 0.73 0.352 22.86 0.57 0. De hecho.35 −0. del trabajo (crecimiento (en por. por el contrario.805 8.05 2.908 73.26 0. No obstante.750 2.629 0.614 1.548 22.483 1.316 6. 2008.36 0.85 0.0 Nota: Se proporcionan medias de todo el periodo 1995-2011 para el costo unitario del trabajo.893 36.388 2.77 0. al menos hasta 2008. La cuarta columna del cuadro 2 muestra que los países periféricos11.31 2. Cabe preguntarse si la convergencia nominal fue acompañada de una convergencia real.947 8. ex- perimentaron el aumento más alto del costo unitario del trabajo hasta 2008.

. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de OCDE (2013) y Visser (2011). Protección del empleo y densidad sindical en 11 países de la zona del euro. a la densidad sindical (en porcentajes).Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 41 Gráfico 3. y la de la derecha. 1995-2011 Alemania Austria Bélgica 4 80 4 80 4 80 60 60 60 3 3 3 40 40 40 2 2 2 20 20 20 1 1 1 0 0 0 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 España Finlandia Francia 4 80 4 80 4 80 60 60 60 3 3 3 40 40 40 2 2 2 20 20 20 1 1 1 0 0 0 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 2010q1 Irlanda Italia Luxemburgo 4 80 4 80 4 80 60 60 60 3 3 3 40 40 40 2 2 2 20 20 20 1 1 1 0 0 0 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 Países Bajos Portugal 4 80 4 80 60 60 3 3 40 40 2 2 20 20 1 1 0 0 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 T1-1995 T1-2000 T1-2005 T1-2010 LPE Densidad sindical Nota: La escala de la izquierda se refiere a la legislación de protección del empleo (LPE).

por ejemplo. y Choi (2006) ofrecen una revisión de estos estadísticos de segunda generación. que permite observar el debilitamiento de esta legislación en casi toda la muestra. eu/labref/public/> [consultada el 21 de marzo de 2016]. así como la introducción de contratos temporales más cortos12. 2002). las reformas llevadas a cabo han aumentado significativamente el grado de fle- xibilidad de los mercados laborales de la zona del euro. esta evolución induce a pensar que la moderación salarial continuará en la zona del euro en el futuro próximo.42 Revista Internacional del Trabajo comparaciones entre países (véase D’Adamo y Rovelli. Las reformas in- cluyen la reducción de los periodos de preaviso y de las indemnizaciones de despido. que diferenciaban las series para corregir la existencia de dependencia en el panel. Pesaran propone el desarrollo de versiones modificadas 12  Para una descripción exhaustiva de las reformas laborales en los países de la UE. LABREF. los salarios. El contraste se realizó en Stata utilizando el código xtcd proporcionado por Markus Eberhardt. Ese fue el caso de las cua- tro variables macroeconómicas del cuadro 3: la hipótesis nula de independen- cia queda claramente refutada13. aplicamos a las variables el contraste de dependencia trans- versal de Pesaran (2004).europa. En particular. A diferencia de los precedentes. 2015). Las variables institucionales están vinculadas. Como examinaremos más abajo. los sindicatos en los países de bajos ingresos pueden conseguir salarios más altos. 13  Obsérvese que solo aplicamos contrastes de estacionariedad a las variables macroeconó- micas. Este contraste se realiza tomando como hipótesis nula la independencia transversal: su rechazo significa que se encuentra dependencia entre los diferentes países del grupo y debería tenerse en cuenta en los otros contrastes aplicados al panel. En lo que respecta a la legislación de protección del empleo (LPE). véase la base de datos sobre reformas del mercado de trabajo. . es decir. 14  Breitung y Pesaran (2007). Dada la presencia de dependencia entre las variables. la productividad. Basándose en este procedimiento. En primer lugar aplicamos la versión de Pesaran (2007) del contraste de Dickey-Fuller aumentado con covariables (contraste CADF). El de- bilitamiento de la LPE ha ido acompañado de un descenso gradual del número de trabajadores sindicados. por lo que no son aptas para este tipo de contrastes. Vol- veremos sobre este punto. entre ellos los de los países del sur de Europa.ec. a tenor de los «efectos de envidia» identificados por Oswald (1979). o contraste CD. Checchi y Lucifora. una tendencia generalizada que se ha estudiado muy en profundidad (véase. Ello se ilustra en el gráfico 3. este aumenta las regresiones estándar DF o ADF con las medias transversales de los niveles retardados y las prime- ras diferencias de las series individuales (estadísticos CADF). en <https://webgate. estudiamos su orden de integración utilizando dos contrastes distintos. el desempleo y el tipo de cambio real. Ambos son repre- sentativos de la «segunda generación» de contrastes de raíces unitarias con datos de panel14. o bien varían muy poco durante el periodo muestral. Contrastes de raíces unitarias y de cointegración En primer lugar.

CD ~ N(0. t denota la parte determinista del modelo. pero también del tipo de cambio efectivo real. t del siguiente modo: t πi + ei.  Contraste de dependencia transversal (CD) de Pesaran (2004) Estadístico de la prueba CD Valor P r_compit 32. t es el término de perturbación idiosincrásico. . . Ft es un vector (r x 1) que da cuenta de los factores comunes presentes en el panel. permiten la posibilidad de que exista raíz unitaria y cointegración en los factores comunes. . N. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo.27 0. Como hemos afirmado más arriba. y con constante y tendencia.61 0. . Marcellino y Osbat. ya sea una constante o una tendencia temporal lineal. t + F ΄ donde t = 1. que se supone sin dependencia transversal.000 reerit 34.19 0. como en el nuestro. A continuación estiman el peso de los factores y las primeras diferencias de los factores comunes. La ventaja principal del estadístico CADF de Pesaran es su sencillez y facilidad de aplicación.000 prodit 7. y ei. del contraste t-bar de Im. t = Di. siguen par- tiendo del supuesto de que N/T Ž 0. con tendencia. también es válido para paneles donde N (número de grupos) y T (número de observaciones de series temporales) son de magnitud similar. este método permite controlar la dependencia transversal derivada de las relaciones de cointegración transversales. A partir de un planteamiento bastante general.78 0.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 43 Cuadro 3. que se adapta bien a los casos en los que la correlación transversal es generalizada. también aplicamos el método de Bai y Ng (2004). Además. i = 1. Bai y Ng proponen un contraste ADF para cada raíz unitaria individual y uno de tipo Fisher para la hipótesis de raíz unitaria agrupada (Pê  ). La estimación del número de factores comu- . .1) bajo H0. Ese suele ser el caso cuando se aplican contrastes de raíces unitarias a variables macro. Di. .000 unempit 18. Pesaran (2007) define los contrastes estadísticos para el modelo con constante. que tiene una distribución normal estándar. Este es claramente el caso de los salarios. 2004). Además. t Yi. Para el componente idiosincrásico esti- mado. lo cual constituye una posibilidad en nuestro grupo de países y variables (véase Ba- nerjee. . Bai y Ng (2004) utilizan mo- delos factoriales residuales para tener en cuenta la dependencia. Sin embargo. Aplican el procedimiento del componente principal a la versión en primeras diferencias del modelo. En segundo lugar.000 Nota: La hipótesis nula es la independencia transversal de las series. Pesaran y Shin (2003). T. como N y T Ž 1. . Descomponen Yi. los factores comunes no observados y los términos de perturbación idiosincrásicos se estiman utilizando componentes principales en el modelo de primeras diferencias. el contraste chi-cuadrado in- verso (contraste P) de Maddala y Wu (1999) y el contraste Z normal inverso propuesto por Choi (2006).

expuestas más arriba. La parte derecha del cuadro 4 se dedica a los resultados del contraste de raíces unitarias para datos de panel de Bai y Ng (2004). recomiendan un contraste ADF. Los resultados de los contrastes de Pesaran (2007) y de Bai y Ng (2004) se presentan en el cuadro 4 15. como proponen Bai y Ng (2002). Bai y Ng (2004) proponen varios contrastes para seleccionar el número de tendencias estocásticas independientes. sugieren un procedi- miento iterativo para seleccionar kl. kl < m. la hipótesis nula queda rechazada en el ADF idio- sincrásico para la tasa de desempleo (al 5 por ciento). estos autores proponen un contraste para verificar la hipótesis nula de no cointegración en datos de panel que permite cambios tanto en los componentes deterministas como en el vector de cointegración. El procedimiento fi- naliza en el momento en que kl = m no puede rechazarse (en cualquier etapa). La hipótesis nula de existencia de raíz unitaria no puede rechazarse para ninguna de las variables analizadas en el caso del modelo con constante. El paso siguiente en nuestra estrategia empírica es comprobar si existe cointegración aplicando el contraste de Banerjee y Carrion-i-Silvestre (2015)16. una tendencia y cambios estructurales. donde el número de retardos elegido es p = 4. A partir de modelos factoriales concebidos para dar cuenta de la dependen- cia transversal. mientras que según los contrastes MQ todos los componentes comunes son no estacionarios.ado de Piotr Lewandowski. respectivamente. El contraste se formula para seis especificaciones diferentes de los componentes deter- ministas que incluyen una constante. en los factores comunes esti- mados. 15  Elcontraste se realizó utilizando el código Stata pescadf. como en la ecuación (3). para m a partir de kˆ. En lo que respecta a los con- trastes de raíces unitarias. mientras que si se obtienen varios factores comunes. La excepción esta vez es el desempleo. Los encabezados CADF(4)C y CADF(4)T corres- ponden. la tasa de desempleo y el tipo de cambio (efectivo) real. Ambos estadísticos tienen una distribución no estándar. Si solo se estima un factor común. para tratar de demostrar a continuación la conveniencia de tener en cuenta las variables institucionales. concretamente: dos estadísticos Q modifi- cados –MQc y MQf – que utilizan una corrección no paramétrica y paramétrica. para dar cuenta de la correlación serial adicional. En las especificaciones con tendencia. kl. esta hipótesis es rechazada en el caso del tipo de cambio efectivo real. pero que puede solicitarse a los autores o consultarse en la edición inglesa de este número de la Revista Internacional del Trabajo.44 Revista Internacional del Trabajo nes se obtiene utilizando el criterio de información bayesiano de panel (BIC). kl = m. al modelo de Pesaran (2007) con constante y con tendencia. La hipótesis nula. . buscamos una relación de equilibrio entre los salarios. se verifica frente a la alternativa. la productividad. en cuyo caso se han encontrado dos factores en MQc y tres en MQf . Fˆt. El número de facto- res comunes elegidos es el máximo (seis) para los dos estadísticos y las prime- ras tres variables. con un máximo de seis factores comunes. respectivamente. 16  Ladescripción de los modelos especificados y del contraste se proporcionan en un anexo (en inglés) no incluido en este artículo. Sobre la base de nuestras expectativas teóricas.

853 6 −46. Los valores críticos del estadístico MQ están tabulados en Bai y Ng (2004. Según los cri- terios de información.375 0. siendo la tendencia un indicador indirecto del progreso tecnológico19. también es interesante la comparación entre ambos.163 6 −46. un «cambio de régimen»)17. 18  Analizaremos la interpretación de estas fechas en el siguiente apartado. ya que el modelo 6 permite un cambio estructural en la relación de cointegración. El contraste de Banerjee y Carrion-i-Silvestre (2015) induce pues a pensar que los modelos más adecuados incluyen una tendencia en la relación de cointegración. La úl- tima columna presenta los resultados del contraste para el componente idiosincrásico. Aplicamos el contraste para todas las especificaciones posibles y la hipótesis nula queda rechazada en todos los casos.690) (0.065 3.968) (0.353 (0.275 1. 2006).999) (0.867 (0.000) (0.164 (0.309 6 −40. Por consiguiente.843) unempit 0.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 45 Cuadro 4. y un cambio estructural en ambas) o el modelo 6 (el cambio afecta al nivel.015) Nota: Valores P entre paréntesis.407 1. como en Bai y Ng (2004). el modelo apropiado podría ser el modelo 3 (constante y tendencia restringida en la relación de cointegración. mien- tras que según el BIC. .807) reerit −1.573 −2. nos permite definir la relación de cointegración entre el salario real y la productividad ajustada en función de la tendencia (más otras varia- bles). habríamos elegido el modelo 6.390 6 −53. si se excluyera la ten- dencia de la relación de cointegración.955 −2. Zj*. Si bien la inclusión de un término lineal en la relación de equilibrio puede cuestionarse dada la dificultad que plantea su interpretación económica. Además. y en el cuarto de 2004 en el mo- delo 6 18. Como puede verse en el cuadro 5. rc es el número de factores comunes en MQc. en el caso del contraste de no cointegración de Banerjee y Carrion- i-Silvestre (2015) aplicamos el estadístico basado en los componentes idiosin- crásicos acumulados.008) (0. la mejor especificación sería el modelo 3.128 0. Los resultados de los criterios de información pueden solicitarse a los autores.  Contrastes de raíces unitarias CADF(4)C CADF(4)T rc MQc rf MQf ADF idiosincrásico r_compit 0.960 6 −54. presentamos los resultados de ambos modelos. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo.008 (0. cuadro 1). En nuestro caso nos concentramos en mode- los con cambios estructurales homogéneos comunes.608) (0.062 6 −44.692 6 −41. El cambio se observa en el segundo trimestre de 2004 en el modelo 3. la tendencia y el vector de cointegración.526) (1.497 3. 17  Con el criterio de información de Akaike (AIC).058) (0. incluir un término lineal es un procedimiento habitual en el análisis de cointe- gración cuando las variables incluidas muestran una tendencia determinista que no sea estocástica y la inclinación de esa tendencia es diferente según la variable. En este caso. r f es el número de factores comunes en MQf . 19  Además. es decir. podríamos encontrarnos con una no estacionariedad resi- dual (véase Juselius.638) prodit 0.841 6 −48. A continuación se obtienen los términos de perturbación idiosincrásicos (e˜it ) mediante la acumulación de los residuos estimados y se verifica la hipótesis nula de no cointegración frente a la alternativa de cointegración con cambios utilizando el estadístico de ADF.

68 −8.19 −8. –2. Resulta interesante que la elastici- dad estimada a largo plazo del salario real respecto del desempleo se acerque a la estimada por Arpaia y Pichelmann (2007). unemp y reer.58 * Nota: Los valores críticos de Z j son –2. El desempleo tiene una relación negativa con el salario real a largo plazo. respectivamente.21 5 −5. unempijt ) Modelo Z*j AIC BIC 1 −6.67 4 −6.46 Revista Internacional del Trabajo Cuadro 5.99 −8.85 −8. reerijt.835 para el modelo con tendencia. Los valores en negrita corresponden a nuestros modelos preferidos para cada criterio. Analizaremos en primer lugar el cuadro 6.824. que proporciona los resultados de la ecuación salarial de base. el coeficiente de prod es positivo y menor que 1. con especificaciones sin y con variables institucionales. Estos estimadores presentan varias ventajas: son válidos cuando algunos o todos los factores comunes son estacionarios. Kao y Ng (2009) para el modelo con un cambio estructural en los componentes deter- ministas (modelo 3).25 −8.71 −8. la «vía de la inflación importada» y la «vía de los bienes intermedios importados» descri- .58 3 −4. la que incluye únicamente las variables macroeconómicas prod. que probable- mente estén presentes en la ecuación (3).41 −8.759 en los niveles de significación de 1. aunque no llega a ser proporcional. y también cuando algunos de los regresores son estacionarios. y –2.96 −8. son fiables por- que corrigen la correlación y la endogeneidad en las series. el coeficiente de reer es positivo y significativo: un aumento en el tipo de cambio efectivo real genera un aumento de los salarios reales. respectivamente.31 6 −4. –2.240 y –1. Los resultados se presentan en los cuadros 6 y 7.82 −8.53 −8. Por último. Todos los coeficientes presentan el signo y la magnitud esperados y son significativos a todos los niveles de significación.55 2 −5. lo que quiere decir que los aumentos de la productividad tienen un efecto positivo en los salarios. La ecuación salarial de la zona del euro Un cambio en la constante y en la tendencia A partir de los resultados del contraste de Banerjee y Carrion-i-Silvestre (2015). para el modelo con constante.78 −8. En particular.72 −8. estimamos la ecuación (3) utilizando los estimadores constantemente actualizados y completamente modificados (CUP-FM) y constantemente ac- tualizados y con sesgo corregido (CUP-BC) propuestos por Bai. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo. 5 y 10 por ciento. es decir.924.113 y –1. Contraste de cointegración de panel de Banerjee y Carrion-i-Silvestre (2015) f(prodijt. además. Dicho de otro modo.

034*** 0.014*** −0.004) (−4.174) UDit −0.550*** (3. Todos los modelos se han estimado con dos factores.207** (−4.029 −0.551) GOVINit −0.048** (−3. Nota: Valores t absolutos entre paréntesis.002 0.041*** 0.446) −0.346) (1.011*** −0.007 (1. los resultados se proporcionan en el cuadro 7.961) (−4.136 0.776) (−5.912) (−5.047*** 0.025 0.466*** −0.810) (−4.007*** −0.322*** (7.614) (0.366** 0.127) (4. Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 47 Cuadro 6.421*** −0.  *  Significativo al nivel del 10 por ciento.426*** −0.008*** 0.795) (3. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo.681) (5.069) (2.728) (4.280*** (5.396) (−3.313*** (7.401) (4.534) (3.061*** −0.011*** (−3.008*** −0.015*** (−3.477*** 0.090) (6.044*** 0.986) (5.028*** 0.898) reerit 0.  Estimación de los parámetros a largo plazo (ecuación salarial de base) CUP-FM CUP-BC prodit 0.062) (5.382*** 0.005 0.009 0.007*** 0.480) ***  Significativo al nivel del 1 por ciento.275) (−1.002 0.279*** 0.296** 0.260*** 0.839) reerit 0. El ancho de banda se eligió utilizando la regla general de Silverman.208 0.172** −0.061*** −0.201** −0.387*** (−4.949) (0.603) ***  Significativo al nivel del 1 por ciento.  **  Significativo al nivel del 5 por ciento.336) (4.273) (2.111) (3. El ancho de banda se eligió utilizando la regla general de Silverman. Con- .693) (3. tas más arriba predominan sobre las vías de la «demanda de trabajo» y de la «presión de los asalariados».199** −0.767) (−4.008*** 0.398) (0.262) (−2.603) (0.015*** −0.559) WCOORit −0.557) unempit −0. Nota: Valores t absolutos entre paréntesis.128) EPLit 0.435*** −0. A continuación incluimos las variables institucionales.890) 0.237) (5.009*** −0.002 0. Estimación del modelo a largo plazo con inclusión de variables institucionales Especificación completa (1) Especificación completa (2) Variables seleccionadas (1) Variables seleccionadas (2) CUP-FM CUP-BC CUP-FM CUP-BC CUP-FM CUP-BC CUP-FM CUP-BC prodit 0.849) (4.663) TWEDit 0.009*** −0.752) (−4.906) (1.041*** (4.009 0.064) (4.011*** −0.595) (−4.384*** (−4. según el ACP.286*** 0.716) unempit −0.051*** 0.014*** −0.194 0.110) (−2.054** 0.012*** −0.223*** 0.089) (−2.008*** 0.008*** 0.857) (3.650) (4. según el ACP.288* (2.389) (1.098) (6.777) (−3.770) 0.007*** 0.006 (0.744) (5.394) (6.234) (6.534) (0. Todos los modelos se han estimado con dos factores.835) (0.002 0.008*** 0.009*** (3.750) (−2.363) (1.496) (1. Cuadro 7.047** −0.257*** 0.228*** 0.001 (0. procediendo de lo general a lo específico.725*** (4.885) (−3.445) (−3.707) (−3.438) (0.372) EAit 0. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo.175) (4.226*** 0.429) MWSit 0.403) RIit 0.305) (−2.988) (0.314) (5.

como promotores del bienestar social. La densidad sindical (UD) merece mención especial. ya que estas dos variables parecen ser colineales. que los dirigentes sindicales pueden internalizar el costo de los aumentos salariales excesivos. Esto vuelve a confirmar lo que esperábamos: un patrón situado en la parte derecha de la curva en forma de U invertida de Calmfors y Driffill. Todas las variables institucionales muestran el signo esperado: GOVIN tiene un coeficiente negativo y significativo. Obsérvese. pero nunca ambas. y los trabajadores son 20  Véase Nunziata (2005). los resultados cualitativos presentados en el cuadro 6 sobre productividad. que cuando UD se incluye en lugar de WCOOR el coeficiente de unemp cae. Curiosamente. Esto podría deberse a la convergencia de los salarios nominales de los países con bajo nivel salarial (Portugal. Brugiavini y Calmfors (2001). es decir. Estimamos los modelos que incluían WCOOR o UD. estimamos en primer lugar el modelo que incluye todas las varia- bles institucionales. Nickell y Layard (1999). . la adopción del euro (EA) tiene un coeficiente positivo y significativo: según nuestro modelo. Esta variable pre- senta un coeficiente negativo. habría provocado un aumento de los salarios reales agregados del 3 al 5 por ciento. las excluimos del modelo y proporcionamos los resultados de las estimaciones con las demás variables en las cuatro últimas columnas. re- sultado que concuerda con la «visión positiva» de los sindicatos de Checchi y Lucifora (2002). EPL y RI no afectan a los salarios reales de forma significativa. como sugieren Checchi y Nunziata (2011) y se ha expuesto más arriba. y Boeri. a saber. Nuestros resultados confirman en realidad lo opuesto. aunque el coeficiente de la productividad resulta positivo pero no significativo en la es- pecificación (2). En las cuatro primeras columnas del cuadro 7 se ofrecen los resultados de las especificaciones completas. más alto será el salario agregado. un aumento de la densidad sindi- cal por encima de un cierto umbral podría provocar moderación salarial. Después eliminamos uno por uno los coeficientes con los valores t más bajos siempre que no fueran significativos respecto de ninguno de los estimadores. por consiguiente. es probable que el impacto del poder negociador de los sindicatos en los sala- rios sea compensado por la centralización20. un sistema más amplio o más centralizado de salarios mínimos aumenta el salario real de equilibrio (el coeficiente de MWS es positivo y significativo). Dado que TWED. Ello va en contra de la expectativa a priori de que esta relación debería ser positiva porque cuanto mayor es la densidad sin- dical. lo cual refuerza la idea de que un gobierno que actúa como planificador social (preocupado por la competitivi- dad) podría fomentar la moderación salarial. asimismo. mayor será el poder de negociación de los sindicatos y. además. mientras que una mayor cen- tralización de la negociación salarial está asociada a salarios más bajos. En concreto. España e Italia) con los del «nú- cleo» de la zona del euro.48 Revista Internacional del Trabajo cretamente. Ello podría deberse al hecho de que si los sindicatos son capaces de obtener un trato preferencial para sus miembros. En este sentido. En todos los casos. en función de la especi- ficación. desempleo y tipo de cambio real se confirman.

Por consiguiente. como cabía esperar. procedimos a estimar la ecuación salarial incluyendo un cambio en el coeficiente del largo plazo en un determinado momento. Por consiguiente. aunque los estudios sobre determinantes de la sindicación no se pronuncian acerca de la relación entre UD y unemp. con el signo negativo esperado. predomina el signo negativo a partir de 2004. aunque solo en la segunda mitad del periodo muestral. Además. ceteris paribus. nuestras 21  No obstante. y es significativa. los salarios parecen haber sido más sensibles a los cambios en relación con la competitividad debido a la apreciación/depreciación real después de 2004. también encontramos que: i) el impacto de la productividad en el salario real a largo plazo antes de 2004 era inferior. Si se produjo un cambio de régimen en ese momento. Según una opinión alternativa. o incluso no significativo. La variable que representa la adopción del euro también toma el mismo valor que en el cuadro 7. un aumento de riesgo de desempleo agregado hará aumentar la densidad sindical. Un cambio estructural Los resultados del contraste de Banerjee y Carrion-i-Silvestre (2015) que rea- lizamos hacen pensar que podría haber un cambio estructural en nuestra re- lación. como mantiene Booth (1984). no existe aquí problema de multicolinealidad. Brugiavini y Calmfors. Y en realidad el panorama que muestran es bastante diferente del que se extrae del cuadro 6. los resultados de la estimación no concordarían con los que proporcionamos en los cuadros 6 y 7. En el cuadro 8 pueden verse los resultados de la estimación del modelo de base con un cambio estructural. Volveremos sobre este punto al final del presente apartado. podría existir una relación positiva entre UD y unemp21. porque simplemente habríamos sacado la media de los dos regímenes. Cabe observar que. dado que el cambio se representa mediante una variable ficticia que toma el valor 1 a partir del cuarto trimestre de 2004 y que se hace interactuar con todas las variables del modelo. Lo mismo sucede con TWED. mientras después es claramente positivo y significativo. el valor del coeficiente del largo plazo de la variable X después del cambio viene dado por la suma de los co- eficientes de X y d0404 * X. lo que significa que las vías de la «demanda de trabajo» y de la «presión de los asalariados» predo- minaron. Si bien todavía obtenemos coeficientes con los signos esperados. el desempleo y el tipo de cambio real. 2001).Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 49 heterogéneos en términos de aversión al riesgo. por ejemplo. En este sentido. . En el cuadro 9 se ofrecen los resultados de la estimación de la ecuación salarial con variables institucionales y un cambio estructural. cuando el desempleo es elevado. Se confirman nuestros resultados anteriores sobre la productividad. los sindicatos tienen menos capacidad de influencia en las decisiones de despido de las empresas. la legislación de protección del empleo re- sulta ahora significativa: tiene un efecto positivo a largo plazo en los salarios. ya que una apreciación real generó una caída del sala- rio a largo plazo. y ii) en lo que respecta al tipo de cam- bio real. En cuanto a los coeficien- tes de las variables institucionales. por lo que hay menos incentivos para sindicarse (Boeri. el cuarto trimestre de 2004.

249* (1. lo interesante es que la concertación. era mucho mayor en 2004-2012 en todos los países excepto Irlanda (donde permaneció casi sin cambios). Es probable que ello supusiera dos perturbaciones. estimaciones sugieren un impacto más fuerte de MWS después del cambio (el coeficiente de MWS × d0404 es significativo y positivo). Todos los modelos se han es- timado con dos factores. que culminó con la entrada de Rumania y Bulgaria en 2007. Estos resultados son muy interesantes porque todos apuntan en la misma dirección.687*** (−5. Valores t absolutos entre paréntesis.459) −0. aunque la mayor parte de este proceso ya había tenido lugar en años anteriores.50 Revista Internacional del Trabajo Cuadro 8. Nota: La variable dependiente es r_comp. por una parte.113) ***  Significativo al nivel del 1 por ciento. La apertura de Alemania supuso un aumento del 59 al 84 por ciento del PIB. Sin embargo. la participación de los sindicatos en las decisiones de política económica (RI). Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo. En efecto.  **  Significativo al nivel del 5 por ciento.992) reerit × D0402s −0. De hecho.244*** (7. es realista suponer que la negociación salarial haya estado menos influida por factores internos. impulsó al alza los salarios en la primera mitad del periodo muestral.262** (2.256** (2.139) 0.610*** (−4.841) 0.398) prodit × D0402s 0.151) 0. el grado de apertura comercial de las economías de la zona del euro au- mentó en términos generales durante el periodo muestral. El ancho de banda se eligió utilizando la regla general de Silverman.601) −0. es probable que dicho efecto deje de ser significativo des- pués del cambio.736) reerit 0. y que la evolución de los salarios haya estado más vinculada a la productividad –como muestra el hecho de que su coeficiente pase a ser positivo y significativo– en un intento de mantener estable el costo unitario del trabajo.  *  Significativo al nivel del 10 por ciento.238*** (6.  Modelo de base para el largo plazo. según el ACP.925) unempit −0. Si bien la intervención gubernamental (GOVIN) tuvo un efecto restrictivo en la primera parte del periodo muestral. Como ilustra el gráfico 4. es decir. Con las empresas bajo la presión de esta mayor competencia internacional. la pri- mera en la producción de bienes y la segunda en la oferta de trabajo. como el poder ne- gociador de los sindicatos o las instituciones del mercado de trabajo. con cambio estructural CUP-FM CUP-BC prodit 0. y a la baja después del cambio.895) unempit × D0402s 0. ese año se caracterizó por la amplia- ción de la UE a los países del este.394*** (8. hay que aceptar con toda honestidad la dificultad que supone interpretar el cambio estructural de 2004 teniendo en cuenta única- mente las cuestiones laborales.571*** (−5. En cualquier caso. Sin embargo.580*** (−5. las empresas de la zona del euro (y de toda la UE-15) tuvieron que hacer frente a una competencia más fuerte en el mer- cado de productos debido a la eliminación de todas las barreras comerciales a las importaciones procedentes de Europa central y oriental.391*** (8.442) 0. Ello explicaría .204 (1.

081) (4.302*** −0.093) (7.033) (−6.015*** 0.486) ***  Significativo al nivel del 1 por ciento.764) (6.954) (5.259) (1.902) (3.725) (−3.177*** −0.024*** −0. según el ACP.532) (2.732) (3. Valores t absolutos entre paréntesis.042*** −0.069 0.942) (1.962) (4.014*** −0.071 0.027*** × D0404s (5.922) (4.027*** 0.030*** 0.001 0.  **  Significativo al nivel del 5 por ciento.321** 0.535) UDit 0.013** 0.100) (4.033*** 0.155 0.025*** 0.030*** 0.312) (2.024*** −0.045) (−4.689) prodit 0.623) (−4.169) (1.596) (0.112) (3.022*** −0.952) (−4.926) (3.497) (0.010 0.009 0.711) (−3.164) (5.009 0. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo.150 0.110) (−2.798) (4.644) (2.024*** 0.292) (5.418) (−5.119*** −0.010 −0.057*** 0.005*** 0.267*** 0.656) (−3.168*** −0.914) (−3.628 (1.670) (2.750*** −0.208*** 0.298) TWEDit 0.003 0.235*** 0.326) (2.597*** −0.266) (4.092 0.137 0.691) (10.179) (1.473) (−11.254*** −0. El ancho de banda se eligió utilizando la regla general de Silverman.115) (2.053*** 0.008*** × D0404s (3.892) (8.162*** −0.350*** −0.737) (−5.265) (5.004** 0.009 −0.585) (5.028*** 0.442*** −0.012*** 0.985) (−2.059) WCOORit 0.360*** 0.017*** 0.040) (7.432) (2.005*** (1.530*** (−4.013*** −0.639) (1.025*** −0.020*** 0.252) (−0.010** (−1.182*** 0.018*** 0.467) EAit 0.331) (4.024*** −0.356*** 0.474) (3. con cambio estructural Especificación completa (1) Especificación completa (2) Variables seleccionadas (1) Variables seleccionadas (2) CUP-FM CUP-BC CUP-FM CUP-BC CUP-FM CUP-BC CUP-FM CUP-BC prodit −0.238) RIit 0.129) (−0.154) (4.024*** 0.754*** −0.967) GOVINit 0.538) (4.813) EPLit 0.566) (4.227*** 0.004 (2.010 0.034*** 0.021*** 0.440*** 0.008*** 0.010** −0.012*** 0.136*** × D0404s (5.024*** 0.014** × D0404s (2.068) reerit −0.308) (−5.768) (−0.621) (4.141*** 0.049) (1.253*** × D0404s (−7.018*** 0.003 0.560) (2.020*** −0.529) (2.109*** −0.488) (2.266) (0.042*** −0.254) MWSit 0.240) (1.024 0.015** 0.476) (2.211*** −0.869) (4.023*** −0.901) (4.451*** −0.636) (1.006*** 0.441*** 0.279*** −0.395) unempit 0.269*** 0.447*** −0.060) (4.568) (4.243*** (5.223) unempit −0.201) (1.156*** (−5.340) (2.014** 0.232*** 0.011** −0.015*** 0.014** 0.014** 0.623) (0.181) (1.952) (3.127) (−11.383*** × D0404s (−4.736) (6.041*** −0.108 −0.114) RIit −0.009 0.862) (3.522) (1.010** −0. Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 51 Cuadro 9.079) (−0.353*** −0.374*** −0.894) (−3.276*** −0.019*** 0.003 0.005*** 0.571) (4.311) (−3.212*** 0.016*** × D0404s (5.653) (4.799) (−2.060) (−3.992) reerit 0.946) (−4.067) (−1.211) (−3.026*** × D0404s (−5.65) (−5.312** 0.020*** (−4.325*** −0.428) (2.655) (0.418) (2.030 (3.098) (−2.042*** 0.886) (−4.004** 0.088) (−7.425) (1.025*** −0.003 0.030*** (6.081) UDit −0.261* 0.954) TWEDit −0.013 −0.499*** −0.003** × D0404s (1.182*** 0.017) MWSit 0.005*** 0.235*** × D0404s (8.261) (−3. Nota: La variable dependiente es r_comp.006*** 0.141 (−0.008 (1. .055*** 0.976) (−6.367) (5.642) GOVINit −0.382) (−5.232 0.579) (6.827) (−2.110) (−0.765) (10.000) (−4.  *  Significativo al nivel del 10 por ciento.004 −0.348) (−3.260*** 0.055) (0.806) (−11.015*** 0.376) (5.706) (5.225) (−11.  Modelo completo para el largo plazo.540*** −0.462) EPLit 0.764) (3.993) (−4.502) (−5. Todos los modelos se han estimado con dos factores.272) (1.424) (1.003 0.198 0.606*** −0.212*** −0.112) (4.867) (−2.017 −0.962) (4.913) (4.058*** 0.802) (6.672) WCOORit −0.001 (0.

52 Revista Internacional del Trabajo Gráfico 4. Apertura comercial de 11 países de la zona del euro. . 1995-2003 y 2004-2012 Alemania Austria Bélgica 100 120 200 100 80 150 80 60 60 100 40 40 50 20 20 0 0 0 España Finlandia Francia 60 100 60 80 40 40 60 40 20 20 20 0 0 0 Irlanda Italia Luxemburgo 200 60 400 150 300 40 100 200 20 50 100 0 0 0 Países Bajos Portugal 150 80 60 100 40 50 20 0 0 1995-2003 2004-2012 Nota: El grado de apertura se calcula como la suma de las importaciones y de las exportaciones de bienes y servicios respecto del PIB. Fuente: Eurostat y cálculos de los autores.

debido a sus repercusiones en los precios. En particular. junto con nuestra interpretación de la ruptura estruc- tural. reconocemos que lo que importa para la competitividad no es el tipo de cambio nominal. su modelo muestra que la intensificación de la competencia influye en la elasti- cidad de la demanda de trabajo. Apuntan a una disminución a corto plazo de los salarios en los países receptores debido al aumento de los flujos de inmigración. Dado que los países de nuestra muestra fijaron entre sí tipos de cambio irrevocables desde el segundo trimestre de 1998. nuestro método tiene en cuenta la dependencia transversal. en este apartado adoptamos un plantea- miento más radical sustituyendo reer por el tipo de cambio efectivo nominal. No obstante. De hecho. existe una correlación positiva bastante fuerte entre estas dos variables dentro de nuestra muestra (en torno a 0. Además. debido a la rigi- dez de los precios. la correlación entre países es bastante elevada. analizado más arriba. la libre circulación de los trabajadores a partir de los paí- ses de Europa central y oriental afectó a la oferta de trabajo dentro de la zona del euro. D’Auria. Por consiguiente. Por último. En realidad.5). aunque va de 0. y a la evolución de los tipos de cambio del euro frente a las monedas de dichos asociados. que muestran moderación salarial en el periodo posterior a la ampliación. sino el real. Pruebas de robustez Podría sostenerse que. Aunque nuestro método empírico tiene en cuenta la endogeneidad. utilizamos el tipo de cambio nominal 22  El tipo de cambio efectivo nominal es la media ponderada de los tipos de cambio nomi- nales con cada socio comercial. las diferencias entre países en la evolu- ción de neer se deberán solo a diferencias en los porcentajes de intercambio internacional de sus otros socios comerciales. de los países que se inte- graron en 2004) en la UE-15 como consecuencia de la ampliación. los movimientos del tipo de cambio real a corto y medio plazo están determinados por la evolución del tipo de cambio nominal. Por otra parte. así como el cambio de signo del coeficiente del tipo de cambio real. aunque la evolución del tipo de cambio nominal puede afectar en principio al salario real mediante el efecto que tiene en el tipo de cambio real. no puede afirmarse que lo con- trario también ocurra.70 (Ita- lia y Luxemburgo) a 0. neer22. los salarios afectan al tipo de cambio real y. la disminución de las rentas obtenidas por los trabajadores puede reducir de forma endógena su grado de organización. McMorrow y Pichelmann (2008) observaron un aumento del porcentaje de nacionales de la UE-10 (es decir.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 53 el efecto moderador en los salarios de los mecanismos de concertación. van en el sentido de las conclusiones de Dube y Reddy (2014) de que la moderación salarial puede ser consecuencia del aumento de la competencia en el mercado de productos y de la integración económica. . por consiguiente.99 (Bélgica y Países Bajos). lo cual empuja a los trabajadores a moderar sus demandas salariales. Sin embargo. aunque el efecto total depende en principio de la composición de estos flujos en términos de competencias la- borales. ade- más. Estos resultados. en cuyo caso nuestro modelo puede presentar un problema de simultaneidad entre el tipo de cambio real y los salarios. también a la competitividad. Ello va en la línea de nuestros resultados.

pero no pudimos descartar la existencia de raíz unitaria con el segundo. aunque con ligeras diferencias. Los resultados pormenorizados pueden solicitarse a los autores. tanto con la inclusión de WCOOR como de UD. Este último resultado confirma las conclusiones de investigaciones previas en el sentido de que la mayor flexibilidad del mercado de trabajo está asociada a la moderación salarial y. Los resultados de estos contrastes de robustez para los modelos sin varia- bles institucionales y con variables institucionales seleccionadas se proporcio- nan en el cuadro 10 24. solo ofrecemos los resultados del modelo 6 (cambio estructural). Dicho cambio se detectó en 2004 (en el segundo o cuarto trimestres. Estos contrastes confirman nuestros resultados previos. lo cual confirma los resultados que obtuvimos con los modelos inicia- les utilizando el tipo de cambio real. pero la forma en que afectó a la ecuación salarial resulta muy clara: la mayor flexibilidad laboral y la intensificación de la competencia internacional incre- mentaron la sensibilidad de los salarios reales a largo plazo a la productividad. 24  Por razones de espacio. la influencia moderadora del tipo de cambio en los salarios es significativamente más fuerte después de 2004. Las técnicas de cointegración que hemos adoptado nos han permitido incluir un cambio estructural en las relaciones a largo plazo. sin embargo. También hemos incluido variables institucionales en la ecuación de largo plazo. por consiguiente. cayeron cuando el tipo de cambio real estaba por encima del equilibrio– y los mecanismos de concertación resultaron ser moderadores salariales. La relación entre el tipo de cambio y los sa- larios es negativa en toda la muestra. Conclusiones y aportaciones para la elaboración de políticas En este artículo hemos estimado una ecuación del salario de equilibrio para la zona del euro durante el periodo 1995-2011. en función del modelo). 23  Al igual que en el procedimiento descrito en el apartado precedente. No parece posible identificar un acontecimiento específico que lo provocara. además. Rechazamos la hipótesis de independencia transversal en todos los niveles de significación con el primero. Las reformas laborales subsiguientes también contu- vieron los salarios reales. a un de- sempleo de equilibrio inferior. con el fin de explorar la influen- cia de diferentes configuraciones del mercado de trabajo y políticas guberna- mentales en la moderación salarial.54 Revista Internacional del Trabajo en lugar del real efectivo como prueba de robustez para estimar la relación entre tipos de cambio y salarios23. los salarios tendieron a ajustarse para compensar las apreciaciones del tipo de cambio real –esto es. utilizando técnicas de cointe- gración con datos de panel que tienen en cuenta el problema de la dependen- cia transversal en los datos y de la presencia de cambios estructurales en las series y en las relaciones de cointegración. . realizamos primero el contraste de dependencia transversal (CD) de Pesaran (2004) y el contraste de raíces unitarias PANIC de Bai y Ng (2004) sobre neer.

026*** 0. .634) (1.028*** 0.367** 0.730) WCOORit −0.018*** 0.015*** 0.352) neerit −0.  **  Significativo al nivel del 5 por ciento.001 0.303) (0.  Pruebas de robustez Modelo con WCOOR Modelo con UD CUP-FM CUP-BC CUP-FM CUP-BC prodit −0.004* 0.256* −0.665) MWSit 0.173) (4.445) (−4.325) (−4. Valores t absolutos entre paréntesis.023*** −0.607) (2.003 0.396*** 0.139** −0.019*** 0.539) (−4.424*** 0.730) (3.027*** (4.033*** −0.492) prodit × D0404s 0.017*** (−4.001 0.036 0.269) MWSit × D0404s 0.405) (4.506) (1.034*** 0.017*** (3.390) (−0.711) (1.452) neerit × D0404s −0.991) (−0.174*** −0.020 −0.634) (0.003 0.414) (−2.006*** 0.008*** 0.118* (−2.001 0.551) (−5.015** 0.021*** (−4.547) UDit −0.017** −0.022*** 0.742) (4.842) unempit × D0404s 0.006 (3.302) (−3.198 (−0.820) (3.014) (−5.482) (4. Fuente: Cálculos de los autores sobre la base de las fuentes proporcionadas en el anexo.149) (−1.650) ***  Significativo al nivel del 1 por ciento. El ancho de banda se eligió utilizando la regla general de Silverman.573) (−3.876) (−2.670) GOVINit × D0404s 0.021*** −0.144) (−1.013*** 0.007*** (1.803) (4.232*** −0.021 (0.888) TWEDit × D0404s −0.208*** (8.730) EAit 0.914) (2.040*** −0.010* (2.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 55 Cuadro 10.324) (−1.624) (9.029) UDit × D0404s 0.278*** −0.021*** (−7.363) (−0.032 −0.016*** −0.271) (−2.354) (5.226) (0.727) EPLit 0.934) (2.943) unempit −0.008*** (4.012* 0.522) TWEDit 0.188*** 0.243) (−1.793) (−3.216) (−0.570) (−11.173*** (−6.032) (−11.569*** (−6.631) (−2.145*** (5.689) GOVINit −0.270*** (−5.463) (3.644*** −0.589) (−1.135*** −0.020*** −0.124) RIit × D0404s −0.293) RIit 0.002 −0.182*** −0. Nota: La variable dependiente es r_comp.538) (−4.006*** 0.456) EPLit × D0404s 0.349*** 0.766) (−3.471) WCOORit × D0404s 0.738*** −0.395) (−3.479) (5. según el ACP.140*** −0.358** (2.040*** −0. Todos los modelos se han esti- mado con un factor.002 (0.339** 0.752*** −0.028 −0.741) (−4.451) (1.836*** −0.006 −0.261) (−6.814) (5.259) (−1.260) (4.018*** (6.  *  Significativo al nivel del 10 por ciento.264* (−5.907) (0.022*** 0.439) (3.032*** 0.141 −0.361) (7.401*** −0.

un mercado de trabajo más flexible garantiza que los salarios sigan más de cerca la evolución de la productividad. Por el contrario. En segundo lugar. por ejemplo. En primer lugar. dejar la determinación de los salarios en manos de sectores no comerciales o del sector público podría con- ducir a la ausencia de moderación salarial (véase Camarero. Sería necesario un análisis más exhaustivo para extraer conclusiones de- finitivas en relación con la configuración institucional que los mercados la- borales de la zona del euro deberían adoptar para ganar sostenibilidad. las reformas aplicadas en los últimos veinte años en toda la zona del euro deberían haber hecho sus mer- cados más competitivos. los sectores abiertos a la competencia internacional deberían guiar la determinación salarial. Dado que los salarios de los diferentes sectores de la economía están relacionados entre sí. Sin embargo. y la lentitud del proceso de ajuste podría atribuirse a grandes diferencias entre países en lo que respecta a las condiciones de sus mercados de trabajo.56 Revista Internacional del Trabajo Hemos tratado de demostrar que el aumento de la competencia en el mercado de productos provocado por el aumento en el comercio internacio- nal y la mayor movilidad internacional de los trabajadores –ambos presu- miblemente como consecuencia de la ampliación de la UE en 2004– puede contribuir a explicar el cambio estructural observado. podrían utilizarse algunas características de los mercados de trabajo y de la determinación salarial para impedir los desequilibrios observa- dos. nuestros resultados sugieren que. como ocurre en Austria y en Alemania. D’Adamo y Ta- marit. y que las subidas salariales en un sector pueden provocar incrementos salariales en otros. Sin embargo. en virtud de sus legislaciones sobre nego- ciación colectiva. Lo mismo se aplica al rápido incremento del grado de apertura comercial de todos los países de la zona del euro analizados aquí (excepto Irlanda) durante el mismo periodo. debe existir la posibilidad de devaluación interna si el costo unitario del trabajo aumenta demasiado en un determinado país –como ocurrió en los países periféricos antes de 2008– con el fin de evitar una acumulación exce- siva de desequilibrios por cuenta corriente. dicho de otro modo. esas reformas se han centrado funda- . Dado que el tipo de cambio nominal no puede utilizarse como mecanismo de ajuste frente a los desequilibrios nominales dentro de la zona del euro. no obstante. De hecho. nuestros resultados también pueden interpretarse desde la perspec- tiva normativa. En este sentido. como de- muestran Calmfors y Driffill (1988) y se confirma en este artículo. una protección del em- pleo más estricta está asociada con salarios más altos. Y en tercer lugar. si bien los salarios relativos han comenzado a ajustarse. y las referencias por ellos citadas). los precios todavía son bastante rígidos. No obstante. los cambios en el vector de cointegración que implica el cambio de régimen en 2004 inducen a pensar en una mayor preocupación de las empre- sas (y de los sindicatos) por el impacto de los aumentos de los salarios reales en la competitividad. 2014. ceteris paribus. una negociación salarial a escala sectorial es subóp- tima en relación con la plenamente centralizada o descentralizada. los salarios agregados deberían seguir la evolución de la productividad más de cerca.

322-340. Jushan. págs. Uwe. 1. ya que las empresas sustituirán a los trabajadores más veteranos por otros sin antigüedad (Boeri y Garibaldi. núm. 299-328. Belot. Glenda. 3. vol. 2000. Badi H. 72. 87. núm. 2002. y Ng. «The welfare State and competitiveness». págs. 4. Roberto. 4. 2007. 2004. 2004. 1-23. págs. núm. 69. y Osbat. Banerjee. 1993-1998». reducir la de los contratos temporales puede en realidad frenarlo. vol. la competitividad-coste de las empresas no mejo- rará necesariamente. Por último. American Economic Review. 341-360. Bibliografía citada Alesina. Blien. Katja. vol. de la ley Treu de 1997 y de la ley Biagi de 2003 en Italia. 2015. págs. 1997. reduciéndola. Anindya. núm. Journal of Econometrics. «Nominal and real wage flexibility in EMU». 56. 149. Econometrica. Alberto. Arpaia. y Pichelmann. Econometrics Journal. Nickell. Ese fue el caso. «A PANIC attack on unit roots and cointegration». Kao. y Ng. y —. y Wolf. 4. y Van Ours. vol. 1 págs. Economic Letters. vol. Jan C. 9. Oxford Economic Papers. Brian. núm. «Does the recent success of some OECD countries in lowering their unemployment rates lie in the clever design of their labour market reforms?». y Quintini. «Wage equations. 191-221. vol. 5 (diciembre). Josep Lluis. y Perotti. 3 (noviembre). núm. 70. International Economics and Economic Policy. «Cointegration in panel data with structural breaks and cross-section dependence». págs. No hacerlo puede mermar la validez de los contrastes de cointegración –como se analiza en la literatura (véase también Banerjee y Carrion-i-Silvestre. 2. núm. Baltagi. 3. 2007). relacionada con la crítica de Lucas (1976): es crucial tener en cuenta los posibles cambios estructurales a la hora de estimar ecuaciones sobre los salarios reales a largo plazo. vol. 2009. Alfonso. «Determining the number of factors in approximate factor models». 1. Por esta razón. mientras que reducir la pro- tección jurídica de los contratos indefinidos puede impulsar el crecimiento de la productividad. lo que acabamos de argumentar supone una reserva a la idea de que una legislación de protección del empleo menos estricta tenga un efecto moderador en los salarios: si ello se traduce también en una menor productividad del trabajo. wage curves and all that». . Bai. mientras que la de los contratos permanentes práctica- mente no se ha tocado. «Panel cointegration with global stochastic trends». —. 1. Serena. Labour Economics. págs. Econometrica. Chihwa. Tales reformas parciales crean un mercado dual que incentiva a las empresas a contratar a trabajadores temporales para reducir los gastos de los despidos. «Some cautions on the use of panel methods for integrated series of macroeconomic data». Massimiliano. vol. Si bien los efectos de la protec- ción del empleo en la productividad no entran dentro del ámbito de análisis del presente artículo. págs. Karl. págs. 621-642. nuestros resultados tienen una implicación adicional de orden metodológico. 1127-1177. págs. Chiara. por ejemplo. y Carrion-i-Silvestre. 2015)– y provocar una malinterpretación de los coeficientes estimados. 2004. Journal of Applied Econom- etrics. en general. Serena. 7. 2002. núm. 82-99. como hemos demostrado con nuestro análisis. 921-939. Michèle. —.. «The East German wage curve. vol. 25-31. Marcellino. —. núm. Bell. Stephen.Instituciones y determinación de los salarios en la zona del euro 57 mentalmente en la protección del empleo de los trabajadores temporales. núm. vol.

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