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{8 lane Ge a comuneseion monaimPe eng presente el empo que dic pra ‘xponer una idea. Tres minutos son sucientes +. Si atin no lo ha hecho, debe insribitse ena {nstitucién seria y responsable ‘guna seflanza del ARTE DE gue imparta la ene LA COMUNICACION Eleccién del tema y preparacién del discurso | En algunas ocasiones, Ie indicarén # usted el tems y centonces su preocupacién consistia solamente en doct- imentarse y organizar debidamente su diseurso. Cuando. Ia eleccion dei tema quede bajo su crteri, elija usted un tema que conozea ale perfeccidn, que lo sientay le pst. Reuniendo estos requisios, le seré Cécil preparar y or- ganizar un discursoy, fa vez, hard su exposicion interc- Sante para el auditorio. Aparentemente, Ia cleccién del tema parece de poea importancia; sin embargo, es toda lo contratio. Es verdad que la eleccién es fic; pero también con {oda facilidad se presenta la tentacidn de cambiar el tema [por otro que se nos presenta de repente como més atrag~ tivo, y ls indecisién correspondiente constituye una seria, dificult. Si su problema es preparar un discurso para decirl proxima semana, clija un tems adecuado y prepér conciencia;silaeleccin fue hecheel lunes, par no piense el mares que el asunto escogida no es atractivo como parecia inicialmente, porque el mi ppensaré que encontrd otro tema extraordinario; preparaté el jueves y el viernes y el stbado le dard repaso; pero el domingo, reniendo cerca la preoeups 20 El arte de la comunicacion de pronunciarlo al dia siguiente, se le agolparan las ideas en su cerebro, encontrar cinco o diez temas interesantes y, Por estar inconscientemente acostumbrado a modificar Sus ideas, seguramente el lunes se encontrard sin preparacién, y el fracaso no se hard esperar, y todo se debera a su indecision ¢ imprevision La eleceién del tema, por lo tanto, debe hacerse cui- dadosamente, y ya no cambiar de idea. Una vez escogido el tema mas apropiado, debe usted documentarse a con- ciencia acerca de todo lo concerniente; formular el dis- curso, practicarlo en platicas familiares o de amigos y, sobre todo, organizarlo en-forma original, de tal manera que, aunque no sea apasionante, quede la impresién que fue tocado en forma amena y con conocimiento del tema, Recuerde usted que es muy importante la idea que se expresa, pero que es también de mucha importancia la manera en que se dice. En capitulos posteriores encontrard usted diversos métodos para exponer sus ideas en forma precisa ¢ intere- sante. Por el momento sélo insistiré en que el tema que usted elija debe ser el correcto y el mas apropiado para tratar frente a cualquier auditorio, y que debe estar acorde con el tipo de auditorio que lo escuchara, Un ejemplo aclarara lo anterior: supongamos que el tema elegido es el amor, y, aunque usted piense que no es tema interesante para tratar en la oficina que dirige o * en donde presta sus servicios, veamos en cudntos lugares Francisco Leyva_ 21 se puede tratar este tema y la forma de encaminarlo en forma atractiva para el auditorio presente. En un banguete familiar, se puede hablar sobre el ‘amor gjemplificado por los padres y por el amor de los hijos hacia ellos. En una primera comunién, el amor que debe profesar y sentir el nifio al recibir a Dios por primera vez. En un banquete para la seorita quinceanera (por lo regular en esta fiesta realmente cumplen 19), seré apropiado mencionar los cambios del amor en las diferen- tes edades, pasadas y en el futuro. En una despedida de soltero, como es cambiado el amor de los amigos, por otro que tarde o temprano puede ser motivo de arrepentimiento. (Discurso en broma, ya que es lo apropiado en ese tipo de reuniones). En la oficina, sera facil hablar de los beneficios que presta el amor al trabajo, Enun grupo de personas que lleva una vida disipada, puede encaminarse el tema del amor indebido hacia lo8 placeres mundanos, Para exagerar la nota, podemos hablar del amor ante presidiarios 0 ante tahures y hampones; si, por ejemplo, el orador diserta sobre el amor hacia Baco 0 Birjin seguramente obtendré éxito, aunque se exprese en forma 4 22_Elarte de la comunicactén negativa, pues creo que es imposible frente aun auditorio de esa clase, hablar en forma positiva. ‘i analiza usted cualquier tema, encontraré que existe Ja forma adecuada de tratarlo y de encaminarlo hacia el tipo de personas a quien se dirige y, por tal motivo, le eleccién del tema no es dificil; lo diffe es que usted sea firme en su decision y no lo eambie més adelante, Preparacidn del Discurso En la preparacin dle un discurgo intervienen un sin- snimero de regias, pero solamente ‘ya que son las fundamentaes: ilice las siguientes, 1. No eseribirlo, porque eso lo obliga a aprenderlo de memoria y, mientras no tenga la experienci le seré perjudicial 2. Anote solamente el tema y las ideas fundamentales, 3. Piense en estas ideas, con palabras diferentes, y cuando tenga que pronunciarlo ante un auditorio, saldré tuna de tantas formas y ésa seré seguramente la correcta, 4, Organfcelo mentalmente, digaloasolasen vor alia, ¥ piense si a usted le interesaria, si fuera otro quien lo pronunciara Francisco Leys 22 5, Documéntese lo suficiente en libros que traten el tema clegido, y provogue pléticas eon personas que tengan préctica al respecto. 6, Practique su discurso, repiijéndolo frente a un espejo, parn observar Ia posicién y movimientos de su ‘cuerpo. (Este ejercicio hégalo solamente en su damicitio y procure estar solo, que nadie lo vea, de Io contrario se prestaré a comentarios desfavorables y posiblemente ue junta de médicos psiquiatras para estudiar st T.lnvite 9 un gropo de amigos a tomar eaféo a cenar, y sin que ellos se percaten de ello,'en la primera opor- tunidac lance su mensaje en forma de platica, con Yo eval practicara y tal vez provogue comentarios que beneficien el contenido de su discurse en preparacién, Siguiendo los anteriores reglas la preparscién de sus mensajes sel facilitad oxtraocdinariamente, y luego, fa prticay la experiencia consiguiente se encargarin de hacer o resto Latercera semana debe dedicarse solamente a 1. Repasar los capitulos I y IL 2, Seguir con exacttud las indicaciones. Si est ing ‘en alguna Institucién que se dedique a esta ensefa 24 Elarte de la comunicacién 3. Acostiimbrese a ele; ie un tem, pistedonane gir un tema y a no cambiarlo 4. Yu elegido el tema, gue lo escuchar interés, inférmese del sma, inférmese del tipo de auditorio. | para encaniinarlo hacia su gusto 5. Prepare su discurso con tiempo suficiente are su discurso 5 tiempo suficie: documéntese, hhaga preguntas y comentarios y, soteg ‘odo, siga las siete reglas que se indican en este cope este capitulo, 6. Lea usted detenid ot letenidamente la recomendacion que hace en las paginas siguientes, mencacin qu Antes de pasar al c ar al capitulo Ill es ie conveniente tratar tema de gran trascendeneia: la puntuaidad; y no sola. mente €8 necesario para nuestra materia, sino indispen- le para todos los actos de la vida; pero solamente trataremos este tema en cuanto al beneficio que puede aer para el 1 EXEPSE et interesado en el ARTE DE LA COMUNI- La impuntualidad siempre trata de justficarse eul- pando a la mayoria de la gente de inforimalidad; pero es necesario pensar en que alguien debe iniciar la formali- dad y ese alguien debe ser usted. Si sigue pensando en ‘no llegar a tiempo, porque la otra persona no seri puntul, se equivoca , Siempre que una persona suie un retraso en los titi- mos momentos para llegar a una cita, siente su culpabili- Francisco Leyva 25 dad, y trata de reponer ese lapso apresurando el paso, lo que le ocasiona trastornos nerviosos que se reflejan en su respiracidn y en su presentacién. Si analizamos detenidamente lo que nos hace Hegar tarde a una cita, observaremos que en la casi totalidad de fos casos se debe a falta de previsién o a un descuido inconseiente, La solucién a este problema, como salta a [a vista, consiste en controlar nuestro tiempo, caleulando aigtn teastomo involuntario, de tal manera que, aunque ste suceda, Ileguemos a tiempo. Muchas personas acos- tumbran recordar que tienen una cita a las seis treinta, por ejemplo, y sin pensar en el tiempo que ocupardn en trasladarse, suponen erréneamente que a las seis treinta dleben salir de donde estén. En el camino, al observar que tl tiempo corre implacable, se consuelan pensando que Ja mayoria de las personas son impuntuales Respecto ala puntualidad podemos agregar que, micn~ {ras nosotros la exigimos siempre, no aceptamos discul- pas sobre un retraso de los demés; cuando el retraso es por nuestra parte, tenemos miles de disculpas que exigi- mos sean aceptadas, y no creemos ni aceptamos las de los demas. A la informalidad se debe, principalmente, ‘que muchas personas crean que no les alcanza el tiempo para llevar a cabo todas sus ocupaciones, y en real no se debe a la falta de tiempo, se debe a Ia falta organizacién y de seriedad para seguir un prograt trazado con anterioridad y conscientemente. 4