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Edicién Constanza Lopez Nee) & & eee RiL editores ey PERIODISMO NARRATIVO 070.4 — Herrscher, Roberto H Periodismo narrativo. Manual para contar la realidad con las armas de Ia literatura / Roberto Herrscher ~ Santiago: RIL editores - Universidad Finis Terrae, 2009, 338 p.; 24cm, ISBN: 978-956-284-705-6 1 PERIODISMO. 2 PERIODISTAS. FORMACION PROFESIONAL PERIODISMO NARRATIVO MANUAL PARA CONTAR LA REALIDAD. CON LAS ARMAS DE LA LITERATURA, i wera edicién: noviembre de 2009 © Roberto Herrscher, 2009 Edicién: Constanza Lépez G. Correceisn de textos: Eduardo Guerrero del R. © RIL® editores / Universidad Finis Terrae, 2009 Alféren Real 1464 750-0960 Providencia Santiago de Chile Tel: (56-2) 2238100 + Fax 2254269 frores.com * www.rileditores.com én y disefio de portada: Icondesign Impreso en Chile * Printed in Chile ISBN 978-956-284-705-6 Derechos reservados 15 INDICE PROLOGO 19 INTRODUCCION BREE 1. Mario Vargas Llosa, Ginger Thompson y el chofer del ministro haitiano 2. De qué va este libro 3. De miisica, afinidades y admiraciones 4. El mérito es de mis maestros; la culpa es mia. 1. LA REALIDAD CONTADA 1. Herramientas BREA 44 Primeros pasos para transformar una noticia en un texto narrativo a. El punto de vista y el personaje del narrador Thier c. De fuentes y declaraciones a personajes y didlogos: el teatro de la realidad d. El detalle relevante: los objetos cobran vida, la descripcién como fiesta del estilo y como forma de hacer concreto lo conceptual ¢. Qué historias piden y merecen ser contadas: el camino de los hechos y los caminos de los personajes 2. Preguntas SeRRER Las cinco ‘Ws' del periodismo narrative a. ‘Qué’ b.‘Quién’ Dénde! 63. 3. Enfoques Cuatro maneras de acerearse a una gran histo) 64 a. Mateo, el abogado 67 b. Lucas, el historiador 68 c. Juan, el poeta 69d. Marcos, el reportero 72___ 4, Antecedentes El fuego donde comenzé a calentarse el periodismo narrative 72a, Cantar y contar el mito 74___b, Las obras histéricas de Shakespeare 7c. La novela realista y el folletin 7) ___d. Surgidas de las mismas Remington en las que tecleaban sus novelas 83___5. Medios Revistas, libros y diarios cuentan y descubren lo que pasa 85. a. Las revistas o.cémo suscribirse a una, oy b. Los libros de no ficcién o cémo morder un trozo de profundidad 89 b1. Antologias, colecciones ECCIONES Y MAESTROS Capitulo 1 99 _1, Ryszard Kapuscinski El reportero de la curiosidad infinita 102 a, Una conversacién inesperada 104 b.‘Kapu’ cuenta sus primeros viajes BERBER 15 c. Maestro en constante aprendizaje d. Tener o no tener zapatos e. Su tiltimo viaje Cicadas g. Buscando la historia de esa mafiana en el Zécalo 2. Leceiones a partir de Kapuscinski BEEBEE 2. Llegar, mirar, oler, describir, contar, entender a.Iry legar b. Ver y mirar c. Ofr y escuchar, oler y saborear, tocar hasta mancharse d. La foto: deseribir el escenario y hacernos ‘ver’ su significado c. La novela: de los datos a la historia, del argumento al relato f. La estructura: siempre diferente, siempre reconocible Capitulo 2 1, Studs Terkel, Lawrence Grobely Oriana Fallaci BR 132 BR 146 B 150 152 153 155 El teatro de la entrevista a. Studs Terkel, el mejor escuchador del mundo b. Cémo Ilegé a crear fascinantes patchworks de historia oral c. Lawrence Grobel, tirando del hilo de Ariadna d. ¢Grobel o Pacino? e. Lucha, desafio e intransigencia de Oriana Fallaci £ Una propuesta: Oriana Fallaci nunca cambio 2. Lecciones a partir de Terkel, Grobel y Fallaci La entrevista como género narrativo a, La entrevista para entender b, La entrevista como recoleccién de material para poder contar c_La entrevista: una obra de teatro de no ficcién d, Entrevistas ‘con': con quién contamos y por qué? 157 _¢, Entrevistas ‘a’: personajes ‘entrevistables’ y cémo tratarlos 152 Entre 160g. zEs cierto lo que nos dicen? ¢Mienten? ;Se equivocan? as ‘contra’: representando al ciudadano Capitulo 3 162 1, Gay Talese, Joseph Mitchell y Tomas Eloy Martinez Perfiladores afilados como cuchillos 162 a. Bendita gripe la de Frank Sinatra 165 b. Gay Talese, maestro de la fama y la oscuridad joseph Mitchell, una figura en los pasillos del New Yorker 121d Elsecreto de Joe Mitchell 174 ¢, Tomas Eloy Martinez y el fantasma de Evita Perén 178 Tomas Eloy Martinez vuela bajo pero viaja lejos 182 2. Lecciones a partir de'Talese, Mitchell y Martinez, El perfil como arte y como oficio 182 a. No es reportaje, no es erénica, no es biografia... :qué es el perfil periodistico? 185 _b. Quiénes son ‘perfilables’? 188, Ingredientes del perfil I: Entrevistas y seguimiento al personaje 190d. Ingredientes del perfil II: Entrevistas con otros 182 ¢, Ingredientes del perfil IIT: Investigacién, qué leer, donde ir... 194, La receta: cémo estructurarlo y escribirlo Capitulo 4 1. George Orwell, Giinter Wallraff, Tim O'Brian y Alma 197 Guillermoprieto En carne propia 17 a. El‘método Orwell’: Bajar a la mina,a la cocina y al campo de batalla 23 _b, Culpa y expiacién de Erie Blair 205. Engafiar para develar el engafto: el viaje de Gtinter Wallraff 209d, Cabeza de turco, cuerpo de aleman 212 ¢. Tim O'Brien cuenta su Vietnam 214 Tim O’Brien inventa una guerra literaria mas verdadera que Vietnam 218g, Alma Guillermoprieto despacha cartas desde América Latina 222 bh. Alma Guillermoprieto envia una postal desde el recuerdo 224 _ 2, Leccionesa partir de Orwell, Wallraff, O'Brien y Guillermoprieto , Cudndo el 'yo' es aceptado... 0 incluso obligatorio 224 a, gMe ocurrié algo importante? :Soy interesante? Me puedo tratar como noticia? 29 _b. El placer y el dolor de recordar el pasado 232 Lo vivo porque lo quiero contar 234d. El viaje del periodista narrativo y su lector hacia la comprensién Capitulo 5 238 _1.John Hersey, Truman Capote y Gabriel Garcia Marquez Contar desde la narracién de los personajes Ia poesta de los datos, Ios detalles y las entrevistas 238 a. gHiroshima, el mejor libro de no ficcién? 242 _b. John Hersey, pionero y enemigo del Nuevo Periodismo 247 c. Truman Capote, padre de la non fiction novel 2s1 La fria sangre de un novelista 256 e. Garcia Marquez: novelista, cuentero, genio y reportero cuidadoso 200 La historia que no escribié el teniente Velasco 264g. Tiburones, pacos y narcos: el peligro como motor narrativo 270 2, Lecciones a partir de Hersey, Capote y Garcia Marquez El durisimo trabajo de contar historias reales como novelas 270 a, La realidad supera a la ficcién... a veces 273 _b, Dar sentido al caos 276 ¢. Tienen la historia escondida, pero no lo saben 278d. La voz del autor, la voz de los personajes 279 £, Contar la vida de los otros Capitulo 6 282 1. Bob Woodward & Carl Bernstein, Seymour Hersh y Rodolfo Walsh Contar contra el sistema: la tentacién del poder y el poder de las tentaciones. 282 a, Bob Woodward y Carl Bernstein, personajes 284 b. El‘método Woodstein’ 286 c. Los arquetipos junguianos 283d. El taquigrafo del poder 290. El talento desperdiciado 292 £, Sy Hersh viaja a la cabeza del teniente Calley y descubre el horror del sistema 2% g- El nuevo Hersh de la guerra de Iraq es... el mismo Hersh 300 hh, Rodolfo Walsh: del crimen individual inventado a los erimenes reales y colectivos 303 i, Operacién Novela de Investigacién Periodistica 309 2. Lecciones a partir de Woodward & Bernstein, Hersh y Walsh El impulso narrativo en el periodismo de investigacién 309 a, La larga y fructifera tradicin de tirarle mierda al poder sit _-b. Quign investiga hoy? 313. ;Cémo transformar una sucesién de datos en una narracién legible? 313d Justicia retroactiva: el periodista narrativo de investigacién no permite que los crimenes se entierren EPILOGO 319 Dedicado a la memoria de Anna Polithouskaya 325 BIBLIOGRAFIA Prologo La carpinteria del oficio rimero fue la radio, esa voz que daba vida a las notici momento sdlo se lean, En los sesenta la amenaza cambié: se masificaba la television. Y a partir de los noventa el cataclismo de la prensa lo detonaria Internet. Seria fatal e irreversible. Ya nadie leerfa, mucho menos textos de cierta envergadura. Era imposible competir con las imagenes, con la globalizacién, con la seduccién de la inmediatez. Gracias a Dios, se equivocaron todos los gurties; el apocalipsis de las letras no Ilegé. Muy por el contrario. EI sistema defensivo estaba a la mano y resulté tener una fortaleza indes- tructible: la narrativa, contar historias, contarlas bien, con profundidad, con iguales dosis de informacién y emocién. Transformar una noticia, un fendme- no Ia realidad en definitiva— en un relato que atrape al lector, que lo cautive, lo haga pensar, lo entretenga; un relato que le permita entender el mundo en. que vive y conocerse mejor a si mismo. “La gran respuesta del periodismo con- temporaneo al desafio de los medios audiovisuales”, dice el célebre periodista, escritor y maestro argentino, Tomas Eloy Martinez, “es descubrir, donde antes habja sélo un hecho, al ser humano que esta detriis de ese hecho, a la persona de carne y hueso afectada por los vientos de la realidad”. rita “1. Eso es lo que ha hecho el periodismo escrito, el buen periodismo, en su lucha del tiltimo par de décadas: acudir a la narrativa y usar las armas de la literatura para contar la realidad. Escenas, descripciones, atmésferas, didlogos, personajes y el desarrollo de una voz, autoral y propia, han sido no sélo el remedio para este enfermo tantas veces desahu alto metabolismo. Esta publicacién, con la que estamos celebrando veinte afios de vida de la Escuela de Periodismo de la Universidad Finis Terrae, pretende ser una contribucién para que tanto los estudiantes como los profesionales chilenos pucdan conocer los antecedentes, conceptos y técnicas que subyacen y dan vida al periodismo narrativo, Eso que Garcia Marquez, a quien me he permitido robarle cl titulo de este prélogo, sucle llamar “la carpinteria del oficio”. En este texto se combinan —con el talento y la enorme experiencia de su autor aspectos practicos y cotidianos del ejercicio de la escritura con hicidos ensayos sobre el aporte de muchos de los grandes maestros del periodismo mundial. jado, sino un fortificante de Las Escuelas de Periodismo debemos transmitirles a nuestros alumnos cédigos éticos y pasién por lo que hacemos, invitarlos el mundo con espiritu critico, a tomar posiciones, a trabajar en equipos y a desarrollar el liderazgo. Tenemos que ensefiarles a manejar las claves de la comunicacién audiovisual; a emprender en las nuevas plataformas y en el mundo de los new media; debemos invitarlos a que lean, relean y disfruten las grandes plumas de ficcién y no ficcién; debemos exigirles que estén al tanto e interesados~ de la actualidad y que sean capaces de tener una opinisn frente a ella. Pero en la base de todo aquello, esta Ia esencia de este oficio, eso que permanece inmutable sin importar a través de qué soporte se esté comunicand: Educar es alentar y exigir; ayudar a nuestros alumnos a vencer inseguridades, darles la mano para ir siempre un paso més all4, retarlos a que se desafien a si mismos, estimularlos a alcanzar sus metas y a perseguir sus suefios. Educar es, finalmente, inspirar. Y eso es este libro: una inspiradora invitacién a lanzarse a la maravillosa aventura de contar historias. a reflexionar y a ver las historias. Constanza Lépez G. Directora Escuela de Periodismo Universidad Finis Terrae Noviembre 2009 -18- Introduccion 1. Mario Vargas Llosa, Ginger Thompson y el chofer del ministro haitiano n octubre de 2006, acudi a la entrega de los premios Cabot de Ia Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia, Columbia entrega los principales premios periodisticos de Estados Unidos, entre otros los Pulitzer. En 1938, instituyé estos galardones, pioneros en su tipo, que juntan a directores de medios y reporteros de nuestro continente con periodistas norteamericanos que cubren Latinoamérica ¢ iluminan al piblico estadounidense sobre su mal comprendido ‘patio trasero’ En la ceremonia de 2006, habia un protagonista especial, a quien yo tenia muchas ganas de escuchar: el novelista y reputado creador de opinién peruano Mario Vargas Llosa. Junto con su obradeficciény sus ensayos literarios, Vargas Llosamantiene una muy comentada columna, Piedra de toque, en E/ Pais de Espaiia, que numerosos diarios de América reproducen, y en los tiltimos afios ha emprendido via sitios conflictivos para escribir crénicas de lo que vio y convers6 con personas de puntos de vista contrastantes. De alli surgieron extensos reportajes sobre Iraq, el Congo y Medio Oriente. Por sus textos periodisticos que “durante toda su vida promovieron los valores democraticos y el entendimiento entre los ciudadanos de las Américas”, lo estaban premiando en Nueva York. esa “2. ROBERTO HERRSCHER Comimos en mesas redondas, charlando con cuidada cordialidad periodistas y académicos, y a los postres vinieron los discursos. Quiero acordarme ahora del discurso de Vargas Llosa, pero pese a las ganas, que tenia de escucharlo,sus palabras se me iban olvidandoa medida que hablaba, como arena que se escapa de las manos. El esmoquin y la pajarita seguramente le engolaron la voz y las ideas, y pontificé de lo lindo sobre la importancia del periodismo libre en una sociedad liberal como la que pregona- y sobre los principios de calidad e independencia de los medios. En Las mesas, los satisfechos representantes de los medios mis poderosos de Latinoamérica lo escuchaban con agrado. Pero qué dijo? ¢Y por qué no pucdo citarlo 0 recordar una frase feliz, un concepto, una idea? Si he leido una quincena de sus libros, si lo vengo leyendo desde la adolescencia, ze6mo es que no puedo acordarme de lo que dijo esa noche? Después del gran novelista, entregaron el premio a una reportera del New York Times que yo no conocia: su nombre es Ginger Thompson y lo primero que supe de ella, cuando se levanté decidida y eli premiado esperaba su turno, fue lo que transmitian su color mulato y su figura esbelta. Y Ginger, de quien no habia leido una linea, empezé a contar una historia. Conté que en el inicio de su carrera como reportera internacional, en os noventa, le tocé cubrir una ola de violencia en Haiti. En sus palabras, se comenzé a colar el sol abrasador y la miseria extenuante del pais mas pobre de América. Asesinaban a politicos oficialistas y opositores,se sucedian las manifestaciones, la comunidad internacional peroraba impotente, y la joven reportera intentaba seguir a la tropa de periodistas que iban de acto a ceremonia, y del sitio del tiltimo atentado al funeral de la victima. Cuando mataron a un ministro, la joven periodista ya tenia tarea para la mafiana siguiente. Llamé a su chofer habitual y le pidié que la pasara a recoger al hotel para llegar temprano al entierro del funcionario. ‘No puedo’, le dijo el chofer. ‘Busquese a otro. Yo tengo algo importante que hacer’, Sin saber bien por qué, Ginger Thompson le pregunté qué era eso tan importante, y el chofer le informé que junto con el ministro habjan asesinado a su chofer, un viejo amigo. Y que, para él, ir al entierro de su amigo era mis importante que el trabajo mejor pagado. Y entonces, casi sin pensarlo, la reportera tomé6 una decisién que marcaria su carrera y que, de alguna forma, la Hevé a escribir las crénicas que lamaron la atencién del jurado de los Cabots. ‘Voy contigo’, le propuso ella. ‘Llévame por favor al entierro del chofer’ ‘Todavia recuerdo la sorpresa. Lo que Ginger queria decirnos esa noche, en la enorme sala circular de las grandes ceremonias en la Universidad de Columbia, se explicaba en esa escena. Pero Ia conté de tal manera que yo, al menos, no la vi venir. Tal vez me sorprendié porque se colocé a si misma en ica del sillén donde cada a2 PERIODISMO NARRATIVO ese momento, en el momento de recibir la respuesta del chofer y no tener preparada su contrarréplica, Y entonces, claro, se le ocurrid ~y actué como si se le estuviera ocurriendo alli, en el estrado, frente a nosotros la proposicién que le hizo entrar en otra dimensién del periodismo. No iria a cubrir como todos los demas los discursos del gobierno y los pasos conocidos de Ia ceremonia oficial. Iria al cementerio pobre, en el barro, con los dolientes descalzos que llorarian sin ceremonia al chofer. ¥ de alli sacaria su crénica del otro Haiti, el hundido, el invisible. Puedo pedir y citar los discursos exactos, pero siento que seria un engafo: quiero basarme en lo que me acuerdo, a la distancia. No me propuse compartir sus historias como las contaron ellos, sino el proceso de reconocimiento, regocijo y enriquecimiento que produce una buena historia bien contada. Y sobre todo, lo que nos queda —Io que nos va moldeando, historia a historia— en el proceso acumulativo, la formacién de una memoria que se nutre de los descubrimientos de los otros. eDe qué nos acordamos? ;De qué nos olvidamos? ¢Qué se pierde para siempre? Qué queda, adormecido pero con un ojo entreabierto, vigilante, en la penumbra de nuestra memoria? A estas alturas ya creo que quedar4 claro que, para mi, como postulan muchos lingiiistas y epistemélogos, lo que nos toca, nos apela, nos hace recordar 0 nos sorprende son mucho més las historias que las teorfas, los argumentos y los sermones, Somos mis ricos después de haber leido las novelas de Vargas Llosa. Hemos disfrutado o suftido con las tentaciones de Pantaleén y sus visitadoras, con el escribidor y su picara tia Julia, con la furia de Urania en su viaje de vuelta a Repiiblica Dominicana, con los viajes profundos y paralelos de Paul Gauguin y su abuela Flora Tristan. Pero cuando el narrador se pone sentencioso me cuesta seguirlo. Y no tiene que ver con el hecho -también cierto~ de que sus admoniciones me parecen més simples, menos flexibles y mas toscas que las historias que cuenta. Tiene que ver con el poder implacable de las historias. Tras el timo café tibio, terminé la ceremonia de los Premios Cabot, y en mi interior agradeci profundamente a Ginger Thompson, a quien no conocia y a quien no volvi a ver, por la humanidad y el arte que me regalé con su historia del chofer del ministro, Y recordé, también, qué es lo que me mueve, lo que me llena, lo que leo sin cansarme, lo que trato de hacer en mis articulos y mis libros. Cuando me dicen: ‘te voy a contar una historie’, que se hagan a un lado todas las teorias. Necesito las teorias para entender y pensar, pero si debo ser sincero,son, las historias las que me quedan. Disfruto las historias inventadas, por supuesto, pero las reales —la no ficcién- tienen para mi un inmenso valor agregado. gPor qué? Por un lado, porque es muy dificil no poder inventar, no poder agregar ni mentir, y para ser realmente honestos, tampoco poder quitar lo que 23 ROBERTO HERRSCHER no encaja con la coherencia de la historia que estamos contando. Debemos crear una narracién que emocione, ilumine y plante en la mente del lector historias y personajes indelebles, pero nuestra materia prima es nada més y nada menos que la verdad. La persona que vemos del otro lado de Ia mesa o en la calle donde sucedié el hecho es ésa y no otra; lo que nos cuenta, aunque nos esté mintiendo, no lo podemos tergiversar. Tenemos que tratar de entender a gente que no acta como si fueran personajes producto de nuestra imaginacién. Esta escritura, por mas que vuele alto, siempre estara pegada a la tierra, y nos hard mas humildes y mas sabios como escritores. Es muy dificil hacer literatura con personas ajenas, provistas de sus propias ideas, su légica y su memoria que con monigotes inventados por nosotros. A los lectores, la buena ‘literatura de los hechos' los levar4, estoy covencido, mis alld del goce estético y el impacto de escuchar un buen relato. Las historias ‘verdaderas’nos meten en el corazén de este mundo que nos rodea, de esta época u otra del pasado, nos ponen en contacto con puntos de vista divergentes sobre grandes acontecimientos 0 dramas mas domésticos pero no menos profundos. Es este mundo el que se nos muestra, es gente de verdad la que habla. Es el enfrentamiento de un escritor-reportero con un mundo externo que no puede cambiar ni moldear a su antojo o segtin sus ideas. Bien practicado, el periodismo narrativo es profundamente ético. 2. gDe qué va este libro? Este libro busca compartir con suslectores el entusiasmoyelenriquecimiento del autor por esta disciplina que no es nueva pero que esta en constante auge ¥ que, estoy convencido, es més til y necesaria que nunca, tanto para la supervivencia de los medios escritos como para la comprensién profunda de realidades, sensibilidades ¢ historias cada vez mas complejas. En la primera parte, presento ensayos sobre las herramientas que utiliza el periodismo narrativo; la profundizacién y ampliacién de las seis preguntas basicas que sirven para transformarlas en cuestiones relevantes para este tipo de periodismo; el enfoque, centrado en los caminos narrativos planteados por los cuatro evangelistas; los antecedentes literarios, que parten de los poemas épicos, siguen con la dramaturgia y especialmente con y las alturas insuperables del genio shakesperiano, la novela realista decimonénica y los textos de ‘no ficcidn’ de los grandes escritores; y finalmente, los medios en que se publican este tipo de textos: diarios, revistas y libros. En esta parte, que llamo La realidad contada, busco trazar el contexto comin de formas de trabajo, preguntas, lecturas, s alos hechos que rodean y dan sentido a la obra de los maestrc ios de publicacisn y acercamientos s que trato mé “ths PERIODISMO NARRATIVO adelante. En cierto sentido, es una descripcién del estanque en donde nadan las especies de peces que introduzco en la segunda parte. En esta segunda parte, Lecciones y maestros, intento juntar dos formas de acercarse al periodismo narrativo: mediante los ensayos sobre la vida, la obra y la relevancia de un pufiado de insustituibles cultores de este arte/oficio, y con recomendaciones o principios del viejo cufto de los manuales. La idea es contar las formas en que escritores, reporteros, luchadores y vigjeros inventaron un nuevo pais narrativo, y después transformar lo que aprendimos ~al menos lo que aprendi yo~ de sus articulos y libros en una serie de lecciones de las que cada lector sacaré lo que le sirva. zPor qué estos periodistas narrativos y no otros? Me resulta mucho mas ficil defender que todos los que estan deben estar que justificar las ausencias. ‘Tal vez la respuesta més sincera sea que me baso en los que para mi Ilevaron mas lejos y mas coherentemente uno o ma caminos del periodismo narrativo, Esto no es ni pretende ser una enciclopedia ni una lista explicada, sino una serie de lecciones acompafadas por ensayos sobre la vida y la obra de quienes me las ensefiaron. Algunos son famosos por haber escrito grandes novelas y su obra periodistica, aunque relevante, es secundaria en la apreciacién publica George Orwell, Gabriel Garcia Marquez) Otros dedicaron toda su vida al periodismo y los libros que ensanchan y complejizan nuestra disciplina son en su mayorfa recopilaciones de textos pu- blicados en medios (Oriana Fallaci, Joseph Mitchell o Alma Guillermoprieto). La mayoria son autores de libros periodisticos. Tienen, como autores, variedad de registros, pero me he concentrado en unos pocos temas y unas pocas herramientas, porque considero que son éstos y éstas los que mas nos ayudan a dominar nuestro oficio. Por tiltimo, se veri en el indice que he agrupado a los autores en ditos, trios, cuartetos y algtin quinteto. Si ellos mismos leen lo que digo de ellos y su obra (més de la mitad estan vivos y en plena produccién), algunos se sorprenderan mas que otros al encontrarse en la compahia en que los coloco. Para los lectores, mi esperanza es que las agrupaciones tengan sentido y ayuden, Espero también que se entienda desde el principio que no estén juntos porque percibo escuelas, afinidades ideolégicas ni mucho menos lealtades identitarias, sino porque responden, con ciertas similitudes y sobre todo con fascinantes diferencias, a las mismas preguntas. En algunos casos, los vinculos vienen por Ilevar hasta sus tltimas consecuencias un género: hay entrevistadores (Pallaci, Grobel y Terkel), perfiladores (Mitchell, Talese y Tomas Eloy Martinez) y cronistas (Kapuscinski, que es como si fueran tres). En otros, los une su desarrollo de herramientas: 1a investigacién en s de las formas, herramientas o i todos los -25- ROBERTO HERRSCHER profundidad (Woodward & Bernstein, Hersh y Walsh); el uso de la primera persona (Wallraff, O’Brien y Orwell) o la entrevista para narrar una historia (Hersey, Capote y Garcia Marquez). En las segundas partes de los capitulos y en el epilogo, agrego algunos nombres mis, que me parecen importantes para redondear los temas, como Barbara Ehrenreich, Anna Politkovskaya y Mirta Ojito. Por lo tanto, para mi, todos los que estén, son. Todos me ensefiaron cosas basicas y profundas de mi oficio, y estoy seguro de que todos tienen mucho que ensefiar y compartir con los lectores Pero, zestén todos? Seguro que no. Ya lo dije: esto no es el canon del periodismo narrativo, los cien mejores, los reportajes y crénicas que hay que Icer antes de morir ni los nombres que hardin quedar al lector ignorante como culto stibito en un céctel. Ni siquiera estan todos mis preferidos. Quise quedarme con un pufiado de cjemplos, de quienes llevaron ciertas formas, ciertas btisquedas, ciertos estilos y preguntas hasta el limite. Originalmente habia el doble de nombres, pero no quise que este libro resultara demasiado grueso. Tampoco tenia sentido dedicar un parrafo a cada escritor, sino demorarme en la obra y el camino de unos pocos. De los que conozco y admiro, faltan por supuesto plumas ilustres de varios paises, como Ernest Hemingway, John Pilger, Arturo Pérez Reverte, Josep Pla, Roberto Arlt, Carlos Monsivais, Juan Villoro, Horacio Verbitsky o Bru Rovira. De varios de estos maestros, y de otros de su categoria, escribi y publique ensayos y resefias a lo largo de los aftos, y su ausencia en este tomo no significa, obviamente, ninguna consideracién sobre su obra en relacién con la de quienes si inclui. Estas consideraciones tienen que ver con los libros y los periodistas que conozco. Internet nos ha hecho mas internacionales, pero todavia hay mucho camino que recorrer. En los paises de América Latina, los clisicos del pasado y los imprescindibles del presente en un pais son muchas veces desconocidos en el pais vecino, Y en Europa mucho mis, porque las obras largas de periodismo natrativo raras veces se traducen. Para decirlo més claro: mis personales limitaciones lingtiisticas son las sazones por las que en este libro aparecen excepcionalmente obras escritas en italiano (Oriana Fallaci), alemin (Giinther Wallraff) 0 ruso (Anna Politkovskaia), y eso porque han sido traducidos al castellano y al inglés. En su inmensa mayoria, los trabajos que se mencionan fueron escritos en alguno de estos dos idiomas, y casi todos se consiguen en ediciones en castellano. Trato de seguir, como el fanitico que soy, todo lo que sale de periodismo narrativo desde principios de los noventa, pero, obviamente, muchas joyas se me deben haber escapado. Un suefio de esta botella al mar que arrojo con la -46 PERIODISMO NARRATIVO publicacién de este libro es que me regalen 0 propongan autores nuevos, 0 mejor atin, que me critiquen o discutan la eleccién y los agrupamientos. 3. De misica, afinidades y admiraciones Un libro —de la misma forma que un articulo de periodismo narrativo~ es un producto personal, creado desde la sensibilidad, las afinidades emocionales ¢ ideoldgicas, el punto de vista y el mundo cultural del autor. Este, lo notaran al instante, est trufado de citas, referencias y metaforas relacionadas con el mundo de la mtisica, y especialmente de la miisica clasica (aunque se habla también algo de tango, de jazz y una pizca de rock). No puedo evitarlo. Vivo rodeado de miisica. De hecho, estoy escuchando una cantata de Bach mientras escribo este pa paginas anteriores con Piazzolla. Escribo sobre mtisica mas de lo que escribo sobre periodismo, y me ayuda a desconectar y a la vez conectar con mis ideas y mis sentimientos. Las danzas sensuales de los instrumentos y las historias desorbitadas de las 6peras, me vienen ala mente al pensar en un tema, por mis alejado que esté del mundo de la misica. Sin ir més lejos, en mi primera clase en un curso sobre periodismo narrativo, nunca dejo de hacer referencia a la metafora musical que para mi mejor ilustra nuestra extrafia disciplina: el laid barroco de doble encordado. Eran instrumentos de madera y cuerdas pulseadas muy grandes, que tenian una hermosa caracteristica: dos juegos de cuerdas de tripa, que vibraban en simpatia. Pongamos que fueran doce cuerdas las que se pulseaban (por la época y la escuela variaban en ntimero). Encima de las cuerdas que el miisico tocaba, habia otro juego de doce cuerdas que no eran pulseadas, pero que vibraban en simpatia cada vez que se tocaba Ia cuerda que estaba afinada en su mismo tono. E] instrumento sonaba como si futeran dos, porque las cuerdas simpaticas sonaban solas, la del La de arriba cuando se pulsaba la del La de abajo, y asi. No he encontrado en todos estos afios ninguna metéfora mejor para describir lo que hacen las buenas historias de periodismo narrativo: nos hacen, vibrar en simpatia cuando pulsan una cuerda que nos es afin. Poseo, por tanto, afinidad con estos maestros, aunque obviamente no concuerde con todo lo que opinan ni me parezca que todo su trabajo es admirable. A esa afinidad con su obra, en mas de un caso el aprendizaje fue en directo, de viva voz. Tuve la fortuna de conversar con, entrevistar a, asistir a clases de, y hasta ensefiar periodismo junto con varios de los maestros de este libro. En més de un sentido, son mis maestros personales. Y en més de un sentido, también, ésta es seguramente una autobiografia profe rafo, y esta mafiana escribi las sional y personal. a ROBERTO HERRSCHER Dime a quién admiras y te diré quién eres, Y si me dices que no admiras a nadie. Una de las clases que mis disfruto es la que suelo compartir cada aio, una semana de julio en Berlin, con una quincena de periodistas africanos y asiiticos del Instituto Internacional para el Periodismo del Ministerio de Desarrollo Aleman. La segunda majiana del curso les suelo pedir a los participantes que, en sus riquisimas variantes de inglés, me presenten, cuenten y expliquen a sus héroes en la profesién. Al terminar, sé mucho mas de ellos que cuando se presentaron a si mismos el primer dia. Nuestras admiraciones nos definen, y tal vez uno de los peores males del periodismo actual es que carecemos de la ilusi6n y la generosidad para expresar abiertamente admiracién por los mejores de nuestros colegas. también sabré bastante sobre ti. 4. El mérito es de mis maestros; la culpa es mia Todo lo que hay en este libro ha sido ensefiado, compartido y discutido por el autor con sus colegas, profesores y alumnos de los tiltimos tres lustros, principalmenteen el Masteren PeriodismoBCNY que organizan conjuntamente el Instituto de Formacién Continua (IL3) de la Universidad de Barcelona, el departamento de formacién continua de la Universidad de Columbia y la prestigiosa Escuela de Periodismo de dicha universidad neoyorquina. El master de la UB, mi casa desde hace mas de una década, es el si dia tras dia, afio a afto aprendo y comparto lo que voy descubriendo con un excelente cuerpo de profesores (y sobre todo mi colega y amigo Juan Pedro Chuet-Missé), y con alumnos de més de treinta paises, de cuyas preguntas, respuestas y debates he aprendido mucho. Sélo espero haberles ensehando tanto como ellos a mi. ‘También es tributario lo aqui expuesto de lo que aprendi ensefiando en la carrera de periodismo de la Universidad Finis Terrae de Santiago de Chile y charlando y compartiendo experiencias con sus estimulantes profesores con la excelente periodista, profesora, amiga y ex alumna, Patricia Corona,y sobre todo su directora, amiga y gran editora de este libro, Constanza Lopez. Su lectura experta mejoré estas paginas, sobre todo aclarandome ideas y ayudindome a quitar frases redundantes y pérrafos innecesarios. Aprendi, asimismo, ensefiando y compartiendo lecciones en el Instituto para la Formacién de Periodistas Internacionales de Berlin, la Fundacién Nuevo Periodismo de Cartagena de Indias, la Maestria en Periodismo del Diario Clarin de Argentina, las redacciones de los medios del Grupo Nacién de Costa Rica y Panama y La Prensa de Nicaragua, los cursos que di en Guatemala y Belice para io donde -28- PERIODISMO NARRATIVO la Fundacién Thomson de Gran Bretafia y otras instituciones que me dieron Ia posibilidad de ensefiar y compartir conocimientos con colegas y alumnos. Mis al fondo de mi memoria, lo que aqui escriboy lo que diariamente enseio se nutre de los grandes profesores que tuve en la Universidad de Buenos Aires (sobre todo el gran intelectual y polemista socarrén Leén Roszichner), en la Universidad de Columbia (especialmente mi mentor, el malogrado, recordado y divertidisimo profesor James Carey) y en el Instituto para el Periodismo fert). Aspiro a poder transmitir con algo de pericia y elocuencia las historias que Internacional de Berlin (en primer lugar, el maestro Peter Pri me ayudaron a ser mejor periodista y profesor, y las lecciones que saqué de dichas historias. Todo libro es un viaje. Aqui comienza éste. -29- I. La realidad CONTADA 1. HERRAMIENTAS . Primeros pasos para transformar una noticia en un texto narrativo I periodismo narrativo ha sido siempre una cenicienta sucia y zaparrastrosa sometida a las burlas y menosprecios de sus altivas hermanastras, legitimadas por la sociedad. Para los Escritores que hablan de si mismos en mayiiscula, el que escribe sobre la realidad, con palabras que dijo gente de verdad y descripciones de lugares que existen, es un segundén. Un aspirante a novelista que no da la talla. Un reportero con aspiraciones. Un plumilla que carece de un mundo interior yuna imaginacién que le permitan inventar historias, y debe limitarse a contar lo que ve. Y los Periodistas con la P grande de Poder suelen ver desde su atalaya a los que cuentan historias reales en vez de dar primicias o de pontificar. Los ven con condescendencia como jévenes principiantes o ~peor-viejos patéticos que siguen gastandose las suelas de los zapatos y sudando por las calles a una edad en que deberfan estar apoltronados en despachos con aire acondicionado. En los medios tradicionales, los periodistas narrativos son como los payasos del circo: dan el toque de color, la emocién, la cercania con los pobres y las victimas, mientras los Periodistas entrevistan a los mandamases, anuncian catistrofes o ejercen de cuarto (0 tercero, o segundo) Poder. Por suerte nos han tratado y nos siguen tratando mal. Espero que tarden mucho en darse cuenta de lo valiosos, titiles ynecesarios que -33- ROBERTO HERRSCHER somos, porque a la sombra de nuestro anonimato los mejores de entre nosotros fueron construyendo un rico, variado, imprescindible corpus que perduraré décadas y siglos, mientras varios de los poderosos Periodistas y muchos de los canonizadores de la Literatura terminan en el oscuro tinel del olvido. Obviamente, no todo lo que se hace en periodismo narrativo es memorable. Hay también mucho barroquismo de adoracién del propio ombligo, mucha mala literatura disfrazada de periodismo y mucha reporteria descuidada y opinativa camuflada de cuento. En este libro, he intentado rescatar algunos de los periodistas narrativos que creo valen la pena. Es mi criterio subjetivo, pero intentaré demostrar con argumentos ¢ historias que, cada uno en su tamafio y con su enfermedad carac- teristica, nos enriquecen y alegran la mirada al mundo y a nosotros mismos. {Qué tienen de especial? En este capitulo, trataré de desentrafiar cinco aspectos que hacen a un buen periodista narrativo: la voz, la visién de los ‘otros’, a forma en que las voces cobran vida, los detalles reveladores y la seleccién de historias, recortes y enfoques. Hay mucho mas, pero éstos son, creo, elementos basicos que consiguen que ciertas historias veridicas nos toquen, nos peguen, nos acaricien, se apoderen de nuestra memoria. a. El punto de vista y el personaje del narrador Definir el periodismo narrativo es como tratar de explicar un chiste. En vez de decirles por qué me parece bueno 0 importante contar historias reales, lo que deberia hacer es contarles una. ‘Aqui va: la primera vez que sali de Argentina yo era un mochilero de pelo largo hasta el hombro y le acababa de regalar a mi novia -otra hippie de pollera larga unas flores que habia recogido en la hermosa ciudad patagénica de Bariloche. Salimos en lancha por el lago Nahuel Huapi, entramos a Chile en autobtis y nos dirigiamos a Puerto Montt, en el Pacifico, cuando nos detiene la gendarmeria chilena. Muy serios, los uniformados le sacan a mi novia las flores y las tiran a un horno, donde se achicharraron dramiticamente. No se podian pasar productos que pudieran transmitir alguna peste o virus, y el hombre se tomaba con mucho celo su deber. Ese primer contacto con un chileno pudo haberme predispuesto mal con los habitantes del pais vecino, y tengo la impresién que la mayorfa de los ciudadanos del mundo ven hoy al vecino as{, como un gendarme colectivo que tira flores silvestres en un horno. Pero no me quedé en esa imagen. Ma por curiosidad que por apertura humanistica, quise saber mis, y asi me pude “Bee PERIODISMO NARRATIVO enriquecer en todos estos afios con amigos chilenos y con tantos libros y tantas cosas fascinantes que me fueron viniendo del ‘otro’ lado de la cordillera. Lo primero que aprendi fire que Ia palabra que a mi me habian ensefiado para definir a los chilenos la misma palabra que ellos usaban para referirse a nosotros. Es un maravilloso concepto epistemolégico: para mi los chilenos son trasandinos, y para ellos el trasandino soy yo. Fijense si los israelies y los palestinos, los catélicos y protestantes de Irlanda, los blancos y negros de Sudafrica, o los chifes y sunies de Iraq tuvieran la misma palabra para referirse al otro. Yo soy el otro para el otro, Desde su lado de la cordillera, él me ve como el que vive cruzando las montafias. Para acercarme yo, o para acercarse él, tenemos que cruzar las mismas montafias. Nuestra ‘transandinidad’ nos une, nos hermana. ‘Tengo la pavorosa impresién de que, en el mundo hiperdesarrollado de hoy, la gran mayoria de la gente nace y muere sin tener nunca esa epifania. Antes de empezar a conocer 0 contar quignes son los otros, tengo que saber quién soy yo. Pero los periodistas no tenemos ni tiempo, ni ganas, ni la humildad necesaria para preguntarnos quiénes somos y desde dénde contamos el mundo. Asi como el bombero o el policfa salen a la calle con sus corazas y trajes protectores, nosotros salimos disfrazados de periodista, desde el pedestal del que todo lo sabe, todo lo entiende y es, soberbiamente, “nadie”. Las fuentes hacen declaraciones al aire, la gente esta contenta o enojada en abstracto, las historias se cuentan y las calles estan abarrotadas 0 vacias independientemente de que alguien las mire. En el periodismo informativo clasico, el que a todos nos ensefian en la facultad y el que se practica en las paginas “calientes” de los diarios, los noticieros de la radio y los informativos de la televisién, el periodista no existe. El “yo” esta prohibido no sélo como mencién de que yo hice algo, yo pensé o yo reaccioné de determinada manera. Est prohibido como punto de vista, como mirada particular, como observador personal. En ese sentido, la objetividad periodistica se parece a la mirada del cientifico que hace un experimento. Cualquier otro cientifico en cualquier otro momento y lugar podria repetir el mismo experimento y obtendria los mismos resultados. La subjetividad no tiene cabida en el laboratorio. Si yo voy a la conferencia de prensa del ministro o al accidente de coches de Ia esquina como un periodista objetivo, eso significa que mi articulo deberia ser el mismo que hubiera hecho cualquier otro en las mismas circunstancias. Pero cuando cuento una historia, ya sea inventada ~una novela, un cuento, una gesta en verso~ o real ~un relato de no ficcién— lo primero que aparece es el narrador: yo. Esa miy no a otro a quien le ocurris la historia con el gendarme, la novia “trasandinos’, los del otro lado de los Andes-, era 35. ROBERTO HERRSCHER y las flores, ¥ yo me lo recuerdo, mientras otro se lo hubiera olvidado, y yo lo cuento de una determinada manera, mientras que la que era mi novia, el chico que estaba con nosotros, o el gendarme, lo contarian de otra forma. Porque la manera en que contamos las historias nos define. Ustedes pueden saber un poquito mas de mi por la forma en que les conté esa historia, y por el hecho de haberla recordado y seleccionado para contarla aqui. El invento del personaje del narrador es uno de los desarrollos més fascinantes de la literatura. Mario Vargas Llosa (ahora lo elogiaré) lo cuenta muy bien en ‘La fentaci6n de lo imposible’, su anilisis de Los miserables, de Victor Hugo. El principal personaje de Los miserables no es Jean Valjean, el hombre condenado a galeras por robar un mendrugo de pan y que se escapa y convierte cn rico y generoso, ni el policia que lo persigue, ni la nifia a la que salva. Es el narrador, que es y no es Victor Hugo. Es el personaje de la voz que narra. En no ficcidn, en periodismo, tal vez el escritor que més lejos llegé en el camino de la construccién de su propia voz como un personaje memorable sea Ernest Hemingway. Los reportajes, las crénicas y los perfiles de Hemingway en la Guerra Civil Espafiola, fascinan atin hoy en gran parte, porque estan contados por el bravuedn irénico, incansable, admirable que es el personaje de Ernest Hemingway creado por un escritor del mismo nombre. Vargas Llosa dice que, en literatura, ya no es concebible un escritor que haga una novela sin estar consciente de que lo primero que tiene que crear es el narrador, la voz, el tono, el punto de vista, el personaje que dialoga con el lector. En periodismo, esa invencidn de Ia voz, con su ritmo, sus manias, sus verborreas ysilencios, quizas sea el principal aporte del Nuevo Periodismo norteamericano, con Tom Wolfe, Norman Mailer y Truman Capote ala cabeza. Humildemente y sin intentar compararme a todos esos monstruos, en los iiltimos afios me acerqué al periodismo narrativo desde el vértigo y la libertad de crear un personaje que es el que aparentemente firma mis crénicas, que se lama como yo, pero que es una construccién literario-periodistica. En 2006 y 2007, escribi una crénica entre personal, histérica y de investigacion periodistica. Gira alrededor del barco donde pasé el mes més intenso y aterrador de mi vida, durante la Guerra de las Malvinas, como soldado conscripto de la marina. Lo lamé Los viajes del Penélope, y para gran parte de sus paginas usé el género y las convenciones del relato de viajes. En él hay un 'yo'que viaja y cuenta. Buscaba emular a los viejos viajeros cuyo punto de arribo es el conocimiento, el enriquecimiento, la maduracién, y su ambicién inconfesada, hacer que el lector también emprenda ese viaje. Los relatos de viajes que me gustan narran travesias hacia el conocimiento de un lugar, una cultura, un ‘otro’ extrafio 0 sorprendente, y sobre todo travesias hacia uno mismo. El que termina el viaje no es el mismo que el que lo iniei6, -36- PERIODISMO NARRATIVO porque a lo largo de los viajes que realmente importan, vamos aprendiendo, vamos conociendo y nos vamos descubriendo. Yo queria contar mi viaje a la Guerra de las Malvinas, a mi recuerdo de esa guerra, a los tripulantes del barquito de los malvinenses donde pasé las, semanas mas duras de la guerra, y también contar mi viaje de vuelta a las islas -donde fui en agosto del 2006- y mi viaje a buscar la historia de ese barquito, que resulta que tiene ochenta afios y mucha historia. Ese viaje lo hice yo, no lo pudo haber hecho ningiin otro. Si lo hiciera otro periodista tal vez seria peor, tal vez seria mucho mejor, pero seria totalmente distinto. El relato de esta naturaleza es siempre una invitacisn al lector a embar- carse en un viaje con, por y desde el escritor. Tenemos que ver nosotros primero con ojos especiales. Si logramos que el lector vea con nuestros ojos, dir tal vez al final eso tan gratificante de escuchar: ‘al leerte, sentia que yo también estuve abt. b. La historia de los otros Pero el periodismo narrativo es capaz de hacer algo mas que transmitir la voz y el punto de vista del narrador. Puede Ilevarnos a las voces, las légicas, las sensibilidades y los puntos de vista de lo: Las guerras son posibles, entre muchas causas econémicas, politicas y sociales, porque somos incapaces de ver al otro como un otro yo. Hace unos afios, un ministro israeli declaré en televisién que habia visto a una anciana palestina, encorvada y arrugada, recogiendo los escombros de lo que habia sido su casa, y que las topadoras israelies acababan de demoler, y que le habia hecho pensar en su propia abuela en los escombros del gueto de Varsovia. Los intransigentes y los cerrados se le vinieron encima. Sabian que, cn el momento en que vemos al otro como un ser humano, no hay marcha atras. El ministro tuvo que renunciar. Elotro no tiene que ser necesariamente el enemigo ancestral de otra religin o de otra etnia. Pueden ser los jévenes o los viejos, la gente de otra generacién a la que no entendemos. El papé de Mafalda despotricaba en una vifieta de esa genial creacién de Quino, porque su hija escuchaba a esos impresentables melenudos, los Beatles. Y entonces el padre recuerda que su propio padre lo criticaba a él por escuchar a Bing Crosby. zQuign es, dénde esta el ‘otro incomprensible’? Puede ser el mundo de las mujeres para los hombres y viceversa, el abismo de las clases sociales, los que tienen otra preferencia o necesidad sexual. Escuchar a alguien distinto a nosotros contar su historia, desde su punto de vista, construyendo la narracién, desde la que ven el mundo y nos ven a nosotros, ¢s una experiencia que siempre nos des s otros. loca, a veces nos confunde, pero a la larga nos enriquece. -37- ROBERTO HERRSCHER Para mi, el mejor libro periodistico que cuenta la historia de los otros sigue siendo Hiroshima, de John Hersey. Es el relato minucioso y sentido de seis japoneses que estaban en la ciudad de Hiroshima cuando estallé la primera bomba atémica en 1945. No es un alegato, niun manifiesto, ni una investigacion antropolégica. Es la historia de estas personas investigada y narrada desde las armas del periodismo. Pero los estadounidenses que lo leyeron cuando salié como unico contenido de la revista New Yorker, a finales de 1946, no pudieron sacudirse el haber visto venir la bomba desde el punto de vista de los japoneses que estaban en el punto de mira. Albert Einstein pidio a sus ayudantes que compraran todos los cjemplares de la revista en los quioscos alrededor la Ia Universidad de Princeton y los regal a sus colegas y alumnos. Una de las cosas que cuento en mi libro ¢s la historia de Finlay Ferguson, el viejo lobo de mar malvinense que fue el capitan del Penélope durante diecinueve afios y era su capitén cuando siete marinos argentinos vinimos a tomar su goleta en 1982. Entre esos siete marinos, habja un teniente, un suboficial, cuatro cabos y un conscripto marinero, que era yo. Cuando tenfa siete afios, en una islita perdida en el sur del archipiélago mal- vinense, Finlay Ferguson subié a un monte a hacer seftales de humo para que un barco viniera a buscar a su hermanita, que se habia roto un brazo. A los quince estaba matando focas a palazos para ayudar a sobrevivir a su madre viuda. Yo era el mas joven de la tripulacidn que le sacé el barco a este hombre. Navegamos una semana con él, y el afto pasado, a veinticuatro afios de la tiltima vez que lo habia visto y sin saber si querria hablar conmigo, lo ley. Terminamos a la una de la mafiana tomando whisky en su club. En Malvinas, viven hombres que dedicaron toda su vida a construir el inico pedazo de tierra que tienen en el mundo. En mi pais, la gente no los conoce, muchos no quieren conocerlos y demasiados querrian que no existieran. Las herramientas del periodismo narrativo me permitieron intentar que mis lectores argentinos pudieran, por unas pocas paginas, ver el mundo desde los ojos de Finlay Ferguson. a buscar a Puerto Stan- c. De fuentes y declaraciones a personajes y didlogos: el teatro de la realidad Acabo de mencionar a Albert Einstein, el creador de las teorias fisicas que posibilitaron la bomba atémica, y a Finlay Ferguson, un encallecido y silencioso marino de las Malvinas. Les conté una 0 dos cositas de cada uno. Cuando leo una historia bien contada, un par de pinceladas me permiten acercarme a algo pequefio pero profundo de una persona desconocida. -38- PERIODISMO NARRATIVO Me dice mucho de Einstein el hecho de que se haya afanado porque sus colegas y alumnos leyeran sobre el efecto de la bomba atémica en los relatos de seis japoneses. Me emociona y me ayuda a conocer a quien fue mi prisionero en Malvinas el hecho de que se pasara su adolescencia apaleando focas y que quisiera compartir conmigo sus historias en su refugio de calor, amigos y alcohol. Creo que estas historias hacen que la gente cobre espesor y vida sobre la hoja de papel. Los periodistas solemos tener fuentes, pero no los vemos como lo que son, gente como nosotros. Los vemos como expertos, testigos, poderosos o victimas de estos poderosos. Las fuentes largan parrafadas sin contexto; muchas veces nos tiran sus conclusiones sin contarnos de dénde las sacaron, lanzan argumentos sin narrar la historia que hay detras, y aparecen y desaparecen de nuestros textos sin que podamos ni verlas, ni olerlas, ni entenderlas. No cuentan ni recuerdan ni reflexionan. Dan declaraciones. No las vimos en una noche oscura ni en un dia de sol, ni en una oficina de rebuscados oropeles ni en un descampado hostil, Estin en el no-lugar y el no-tiempo de las declaraciones. Pasar de las fuentes a los personajes y de las declaraciones a las escenas casi teatrales donde la gente se cuenta cosas ¢s entrar en el mundo del periodismo narrativo. Cuidado: no es pasar de lo cierto a la ficcién. Si transformo a alguien con quien hablo en personaje, no significa que mienta ni que me invente una figura de novela, Yo creo que el personaje periodistico nos acerca y humaniza més a la persona que metemos en nuestro articulo que si lo dejéramos en mera fibrica de declaraciones. e¥ eso tiene sus peligros? Claro que si. Si describimos a alguien, si lo mostramos actuando y contamos cémo dijo lo que dijo, puede que se enoje, puede que no se vea reflejado. Pero nos permite también entrar en su mundo interior, en su punto de vista, y lograr, tal vez, que el lector se identifique con la persona a la que le pasan las cosas que cuenta el periodismo. d. El detalle relevante: los objetos cobran vida, la descripcién como fiesta del estilo y como forma de hacer concreto lo conceptual jQué maravilla el tango! Bueno, qué maravilla para mi. La maisica, aun més que la literatura o la pintura, establece una conexién personal, emotiva, de memoria sensible y sensorial con cada oyente en particular. A mi me hablan de Buenos Aires, del tiempo que se va, de la pena y la amargura, con una riqueza musical que aleanzan poc s géneros populares, y con letras que en muchos casos se comparan con provecho ante la poesia de su tiempo. -30- ROBERTO HERRSCHER Los tangos que mas me gustan —lo habran adivinado~ son los que cuentan historias. Sobre todo los que tiene por protagonistas objetos que adquieren vida y se pueblan con los sentimientos, los anhelos y las frustraciones del personaje- narrador, o mejor dicho, el personaje-cantor que los invoca. Carlos Gardel evocaba Aguel éapado de armine’, simbolo de su ficticia opulencia y su actual soledad y rencor. El ‘narrador’ es un pobre trabajador que se hace de una novia, pero la novia tiene gustos estrambsticos. La chica le pide que le regale un carisimo tapado de armifto. El tipo saca un oneroso crédito, y, por supuesto, la mina lo deja en la banuina mucho antes de que el tipo termine de pagar el bendito tapado. La falana debe haber cambiado cinco o seis veces de novio, mientras el hombre sigue abonandole al banco las cuotas. Con bronea, sobre todo contra si mismo, le canta al tapado de armifo. No los abrumo con més tangos, y paso directo a mi preferido: Antiguo relaj de cobre, que cantaba Miguel Montero con el compas marcado y varonil de la orquesta de Osvaldo Pugliese. El hombre recuerda una escena entrafable de su nifiez: su padre tenia un valioso reloj de cobre que cuidaba con esmero. La madre se lo daba al nifio para que jugara con él y el padre refunfufiaba mientras el nifio se dormia abrazado al reloj. “Hoy han pasado los aitos, se me fue blanqueando el pelo, el rebenque de la vida me ha golpeado sin cesar; yen el banco prestamista ze llegao a formar fila, esperando que en la lista me Namaran a cobrar’. El comienzo de Ia tiltima estrofa es demoledor en su desgarro simple y directo: “Cuatro pesos sucios por esta religuia...”. El dinero le quemaba en las manos al salir del banco, y en el cielo se le dibuja la imagen de su madre, que le dice: “El viejo te perdond”. La crisis econdmica de los afios treinta, las familias pudientes que lo perdieron todo, el frs concentrado en ese reloj, que es metéfora de la vida del protagonista, y por extensién, de todo un pais en decadencia, Seguramente es problema mio, pero puedo leer un sesudo texto de sociologia historia sobre Ia decadencia de la clase media argentina y el papel de los bancos prestamistas, y no me produce la emocién que me provocan tres minutos de tango. En el primer capitulo de Hiresbima, el libro de John Hersey sobre los seis so vital, la derrota... todo esta -40- PERIODISMO NARRATIVO japoneses, se cuenta dénde estaban y qué hacfan los personajes en los minutos previos a la explosién de la bomba, y los instantes posteriores. La sefiorita Sasaki era bibliotecaria en una base naval, y con la onda expansiva se le cayeron encima dos estanterias, que le quebraron horriblemente la pierna. “En el primer minuto de la era atémica, una persona fue sepultada por libros’, dice Hersey. Es una descripcién exacta de lo que pasé con la sefiorita Sasaki, y es al mismo tiempo una metéfora visual, concreta y poderosa de la destruccién provocada por el avance de la ciencia. Es periodismo narrativo tal vez més poético que narrativo-, porque encuentra la escena real que deja una onda expansiva dentro de nuestra comprensién y nuestra sensibilidad. Eso sucede con una buena novela. Es como una piedra que uno tira en un estanque,y va abriendo surcos que se alejan y se agrandan mas y mas en cl agua. Tal vez la metafora de los circulos concéntricos en el agua es la que quisiera haber pensado primero, Pero la primera que me vino a la cabeza es la onda a de una bomba, Tal vez tenga que ver con que a los diecinueve afios expansi vivi una guerra, y en estos dias me estoy acordando mucho de esos tiemp Los detalles reveladores son a veces pequefias escenas, frases, imagenes, cosas que escuchamos, vemos, olemos o tocamos y que quedan en nuestra memoria, porque nos hacen percibir con los sentidos cosas que pensamos 0 sentimos y que nos cuesta expresar. Como periodistas, cuando encontramos una escena asi yla podemos trasmitir para que el lector sienta que la ve con sus propios ojos, estamos entrando en una dimensién a la que muchas veces sdlo accede la ficci6n, la poesia, la musica o el cine. Pero estamos llegando ahi para contar la realidad, permitirle al lector conocer algo de lo que pasa en el mundo, en el pais o en la ciudad, Un maestro del detalle revelador fue el recientemente fallecido Ryszard Kapuscinski, el gran reportero polaco. Kapuscinski cubrié veintisiete guerras y revoluciones, sobre todo en Africa,y pasaba de los discursos de los dictadores y los grandes planes de ataque de los generales para contar que un soldadito hondurefo, en la Guerra del Fiitbol contra El Salvador, recorria los campos de batalla sacéndole las botas a los muertos para Hevarlas a sus hijos, que andaban descalzos. En Eéano, Kapuscinski cuenta que, en plena dictadura de Idi Amin en Uganda, los pescadores de un lago cerca de Ja capital empezaron a sacar peces grandes y grasosos, como no habia antes. Con un pez enorme sobre una mesa de madera en la playa, empezaron a atar cabos y llegaron a la conclusién de que el comienzo de la gordura de los peces coincidié con los desaparecidos de Amin, y que se rumoreaba que el dictador los mandaba matar y tirar sus cadaveres al lago. Entonces llega una camioneta militar, los soldados se llevan el pez, lo depositan en la parte de atrds del vehiculo y de ahi sacan un cadaver desnudo. Lo tiran sobre la mesa del pez y se alejan entre risas demenciales. -41- ROBERTO HERRSCHER Cual puede ser la historia, la frase, la descripcién que quede por afios en la cabeza del lector, cuando todos los ejemplares del diario o la revista donde publicamos nuestra crénica ya fueron al recicladero o se ajaron envolviendo pescado? Lo memorable es lo que merece ser recordado, lo que nos sitve guardar en la memoria, porque nos ayuda a seguir pensiindonos y entendiendo el mundo. Después de veinticinco afios, todavia me acuerdo de una de las ultimas escenas de la guerra de las Malvinas. Yo era un soldado traductor, y cuando las tropas argentinas se rindieron el 14 de junio de 1982, el almirante jefe de la Armada cn las islas me ‘cedié’ al capitan briténico jefe de prisioneros. Después de ver el estado calamitoso, fantasmal de mis compatriotas, este capitan me llev6 a abrir un depésito que los oficiales argentinos tenfan cerrado. En el depésito, habia latas de dulce de batata hasta el techo. Latas y latas, y los chicos en las montafias se morian de hambre. zPara quién guardaban estas latas?, me preguntaba el capitén inglés. ¢Para qué? Yo puse la historia del depésito de latas de dulce de batata en mi libro, y tres de los colegas que me entrevistaron en estos dias en programas de radio y en diarios me recitaron ese fragmento. A cada uno le habia parecido que la historia de ese depésito era una imagen que les ayudaba dolorosamente a ‘ver’ algo, era una metafora de algo mayor. Yo también pienso que esa imagen me persigue, porque muestra desde lo concreto una idea, una realidad mas amplia. e. Qué historias piden y merecen ser contadas: el camino de los hechos y los caminos de los personajes Obviamente, no postulo que el periodismo narrativo reemplace a la noticia pura y dura. En todos los casos en que acaba de pasar algo importante, la pirdmide invertida sigue siendo el camino. Hay que aprender a ser sintéticos, a contar lo més importante ¢ informar al piblico de lo tiltimo y de lo importante. Sentarse a leer pacientemente un libro periodistico 0 una crénica de diez paginas es un lujo para lectores interesados en un tema en particular 0 en una forma de contar especifica. A veces nos encontramos con temas que, por més vueltas que les demos, no se prestan para este tratamiento. Yo no soy de los que creen que todo el mundo merece la misma atencién. Hay gente a la que se le puede hacer un gran perfil literario, y otros que no queman, porque son papel mojado. Y también hay historias que, por mas arte que les pongamos, son aburridas y punto. Pero el mundo est lleno de buenas historias y grandes personajes esperando a su Rodolfo Walsh, a su Robert Fisk oa su Kapuscinski. -42- PERIODISMO NARRATIVO Cuando se juntan Ia historia con su contador, cuando se pone el enorme trabajo que lleva investigar y escribir a fondo horas meses y mas meses~, puede salir un texto que se escape del destino terrible del petiodismo, que es el olvido. Los grandes textos de periodismo nacrativo tienen, creo, una enorme horas, dias y dias, ambicién escondida. No buscan sdlo informas, entretener o ensefiar algo. Buscan el mayor objetivo al que puede aspirar un escrito: a que el lector cambie, crezca, conozca no sélo una parcela del mundo que desconocia, sino que termine conociendo una parcela de si mismo que no habia frecuentado. Guardo el sccreto anhelo de que la lectora o el lector de esta invitacion se lance a buscar algunos de los libros de los que habla éste. Que consiga abrirles el apetito. Y también, por qué no, que también algiin dfa se aventuren acontar algo de esta manera, Algo de lo que conocen 0 de lo que ignoran, algo desconocido 0 mal entendido por la sociedad. -43- 2. PREGUNTAS Las cinco ‘Ws’ del periodismo narrativo Nos lo ensefiaron en Ia facultad, en el colegio... creo que hasta lo estan ensefiando en la escuela primaria, Lo inventaron los periodistas norteamericanos, pero su facilidad para ser entendido y aplicado lo difundis por el mundo y mucho mis alld de nuestro oficio. Me estoy refiriendo a las famosisimas tinco IV Supongo que los lectores que hayan llegado hasta aqui conocen lo esencial del método: un articulo periodistico debe responder a cinco preguntas basicas, que se Hlaman ‘Ws’ por Ia letra con Ia que empiezan en inglés. Son: what (qué), who (quién), when (cuando), where (dénde) y why (por qué). La sexta pregunta, que se les suele adosar como un componente mas y en muchos casos el més importante (como D’Artagnan a los tres mosqueteros), es how (cémo). Las cinco ‘Ws’ son un excelente mapa para saber qué tenemos que incluir en nuestro texto, qué tenemos ya y qué nos falta cuando tenemos que contar una noticia, reflejar un hecho noticioso que acaba de ocurrir, dar cuenta de un, oficial o dar a conocer una denuncia ciudadana. anune EI legendario profesor Melvin Mencher, autor del manual de escritura en prensa mas usado en Estados Unidos (News Reporting and Writing), publicé una exitosa serie de libretas para reporteros basada en estas preguntas. Eran un agregado a su manual, y tenian casi todas las paginas en blanco. Pero en las, primeras paginas contaban con un titil ¢hecklist’, un recordatorio de las preguntas basicas que no podiamos olvidar en cada una de las ocasiones mas comunes. -44- PERIODISMO NARRATIVO Asi, si nos tocaba cubrir un incendio, jamas deberfamos irnos del lugar del siniestro sin tener claro el lugar exacto y el momento del suceso, la cantidad e identidad de los afectados, las probables causas, el nombre, cargo y evaluacién del jefe de los bomberos y de la policia, citas de afectados y de testigos presenciales. Al acudir a la presentacién de un libro, la libreta nos daba otra serie de preguntas claves que debiamos ir tachando: nombre del libro, del autor, ntimero de ejemplares impresos, género, lugar y momento de la presentacién, quiénes lo presentan y su vinculo con el autor y el tema, yasi. Muchos profesores y maestros explican que lo primero que tiene que hacer cl intrépido que se anime a sumergirse en el periodismo narrativo es olvidarse de una vez y para siempre de la pirdmide invertida y las cinco doblevés, uvesdobles, dobleuves 0 como se las lame en cada pais. Cuando empecé a dar clases de periodismo narrativo en universidades y redacci nes de Hispanoamérica, muchas veces me encontraba con alumnos por qué, pero estas cosas nunca me las decian sentados rectamente, como los pianistas, ni volcados hacia delante, como los escribientes, sino despatarrados en la silla~ y me decian sin empacho que el tiltimo conferenciante que habia pasado, el invitado especial que triunfaba en las revistas o el joven profesor de camiseta negra y coleta, les habia anunciado solemnemente la muerte de las cinco Ws. La primera vez me alarmé. ¢Cémo que habjan muerto las viejas preguntas? Pues si, me confirmaban. Las cinco Ws ya no servian para nada. Si el profesor o conferenciante que les habia tocado en suerte era posmo- derno, los alumnos me decian que las habia reemplazado el punto de vista, la subjetividad, el ‘yo'y la impresin de los hechos. Ya no habia hechos. Si el profesor era neomarxista, lo que habia reemplazado a las viejas preguntas era Ia ideologia, el marco tedrico, el anilisis de clase de los hechos. Pero el relato fidedigno de los hechos en si... ;qué antigualla! ‘A partir de esos descubrimientos se me ocurrié transformar mi clase de los objetivos, causas y consccuencias del periodismo narrativo en una reinvindicacién, actualizacién y ampliacién de las viejas preguntas, que, estoy convencido, estan mas validas que nunca. Por supuesto que los hechos no lo explican todo. Hay marcos teéricos, teorias criticas, estructuras de poder, aportes de la psicologia, Ia sociologia, la antropologia, Ia lingiiistica, Ia economia politica y el psicoandlisis que son litiles, necesarios, validos para acercarse a la interpretacion de los hechos. Pero, como explicé con iracunda elocuencia George Orwell hace medio siglo, la negacién de los hechos lleva a la dictadura de un poder que termina controlando las mentes, tergiversando el pasado y decidiendo por nosotros el futuro. que se tiraban para atrés en la silla —no s -45- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO Nada es ms personal ni involucra tanto las ideas, preconceptos y prejuicios del periodista con su historia y sus fuentes como el simple y aparentemente objetivo ‘esto pase’ referido a un hecho que el periodista no presencié,un informe que no leyé, un anilisis que desconoce las condiciones en que se realiz6. El segundo elemento central del ‘qué’ es por dénde empezamos a contarlo, por dénde seguir y cémo terminar. La esencia de la piramide invertida se basa en que todo el mundo coincide en cuél es el hecho més importante, cual el segundo en importancia, cual el tercero... -Pero qué intervencién mayor nos podemos imaginar en un texto? El hecho de que nos abroguemos la representacién de una cofradia con un conocimiento valioso, objetivo, ‘real’ de los hechos noticiosos no quita que estamos tomando decisiones ~y decisiones personales~ en cada momento, a cada pirrafo. Todo esto —lo que llamo los dos primeros niveles de profundizacién de la pregunta por el ‘qué’-, es lo que se puede decidir una vez que se tomé la decisién previa, tal vez la més importante: ges este hecho, este asunto, esta declaraci6n, esta historia, esta persona digna de aparecer en los medios? :Es a? Lo cual quiere decir, en otras palabra conocer al ptiblico? ¢Y tengo derecho a hacerlo puiblico? Numerosos libros de ciencias de la comunicacién tratan el tema de cémo se decide qué va en los diarios y en los informativos. Van desde los mas académicos, como ‘Deciding What's News’, un anilisis de los procesos para decidir qué comunicar al puiblico en dos revistas y dos informativos televisivos, de Herbert Gans, hasta los mas combativos, como ‘Manufacturing Consent’ (en espanol, Los guardianes de la libertad’), de Noam Chomsky y Edward Herman, una erudita diatriba contra la forma en que los medios tradicionales de EE.UU. transmiten la ideologia dominante a través de su selecc’ En estos libros,se estudia cdmo se decide qué es el qué’ que se le va a dar al lector ‘noticiable’, cémo se toma esa decisién y qué consecuencias tiene. {Qué es periodistico? ¢Qué merece serlo? Esto nos mete en otro tema, de mucha actualidad, relacionado con la definicin de qué es periodistico: ¢dénde termina lo privado y comienza lo puiblico? Tenemos derecho u obligacién de hablar de ciertos temas? Este es uno de los asuntos centrales de la ética periodistica, y creo que es bueno que los lectores participen de este debate. Si no lo hacemos los periodistas narrativos, zquién lo hard? En este presente medistico, se dice que todos quieren salir en los medios. Que el hecho de que algo pase, de que una persona quiera decir algo sobre otra, que alguien camine por la calle, es razén suficiente para que salga en los medios. Y en la era de Internet, ni siquiera tenemos que tomar la decisién de hacer que algo pase del dominio de lo privado al de lo piblico. Con que alguien lo cuelgue en la red, jya esta! Es puiblico! esto notic : gmerece esto ser dado a ny tratamiento de las noticias. como noticia -47- ROBERTO HERRSCHER Sin embargo, tanto como en otros siglos, sigue siendo tal vez la pregunta basica que tenemos que hacernos: zdebemos hablar de esto? ¢Lo publicamos? ePor qué? Sise trata de personas que no quieren que su vida se haga publica, estamos en un tipo de dilema, Si son artistas, politicos o lideres sociales, podemos concluir que aceptaron que parte de sus actividades sean conocidas y discutidas por el piblico. Pero nunca todo. Un personaje piblico, y sobre todo quienes le rodean, tienen derecho a la vida privada. EI tratamiento de la conducta privada de los demas marca las pautas de conducta social de grandes segmentos de la poblacién, asi que el tema no es banal. ¢Por qué estamos contando esto? ¢Con qué propésito? El hecho de que la insaciable morbosidad de las masas lo consume, lo paga, el duefio de nuestro medio se hace rico y algo llegar4 a nosotros, es bien poco como justificacién. gPara esto querfamos ser periodistas? En el momento en que hablamos de gente que no ha ido nunca en los eran publicas, cuando nos metemos en rincones nuevos y secretos de la sociedad, nos metemos en el mundo de los dilemas éticos: gcon qué derecho, para qué sacamos a esta persona, este lugar, estos hechos del espacio de lo privado y lo pasamos al de lo ptiblico? Estas preguntas también fancionan al revés: cuando todo un segmento de la realidad no esta cubierto por los medios. También pecamos cuando no hablamos de lo que no hablamos. Lo feo, lo triste, lo vergonzoso, las historias que dejan a nuestro pais 0 a la clase social que conforma el grueso de nuestros lectores mal parados o que cuenten historias cuya moraleja es contraria a la ideologia o la visién del mundo que sustenta el medio. Cada vez que un periodista joven o un practicante viene con una idea para un reportaje y le dicen: Pero, muchacho, eso no es noticia en este medio!’, empieza a dar vueltas la rueda de las discusiones éticas. Cusles son entonces los limites y las caracteristicas de lo que constituye una noticia para nosotros? ¢Cual es nuestro ‘qué’? Una de las maravillosas posibilidades del periodista narrativo es que tiene dos buenas herramientas para incluir en su texto estas preguntas. Si usamos un hibrido de narracién y ensayo, como hace por ejemplo Janet Malcolm en El periadista y el asesino, vamos contando una historia y, al mismo tiempo, vamos discutiendo con el lector y con nosotros mismos las razones por las cuales la contamos, las preguntas que nos vamos haciendo a medida que incluimos o dejamos fuera determinada cuestién, los limites de lo que estamos dispuestos a meter en nuestro texto. También podemos usar el camino del viaje de investigacién, como hace por ejemplo Francisco Goldman en El arte del asesinato politico, discute con el lector medios, de conductas que sus autores preferirfan que no se h -48- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO y las revistas materia, generalmente representado por las grandes universidades j especializadas. Si lo queremos presentar como representativo de un grupo, una generacién, una actitud, una clase, debemos haber hecho el trabajo previo de consultar estadisticas y encuestas y hablar con varios ‘representativos’ mas. No es un tema menor. Los manuales de periodismo suelen dedicar mucho espacio a la obligacién de poner lo que dicen ‘las fuentes’ de la forma més fidedigna y completa posible. Pero quién elige a las fuentes, y por qué? Encontrar un empresario, un vecino o hasta una profesora que diga lo que queremos es ficil. Hay gente para todas las opiniones, y multitudes que quieren salir hablando en los medios. Pero en nuestros articulos caben unos pocos, y debemos clegirlos bien. La forma mas comin de meter nuestra propia opinién y nuestro sesgo en los articulos informativos, es en la seleccién de los que hablan y opinan. Hablan los que piensan como yo, y punto. Si nos inventaramos el ‘qué’, nos pillarfan. El dénde, el cémo, el cudndo y el cémo suelen ser datos dificiles de refutar. Sin embargo, los articulos periodisticos estén plagados de ‘quiénes’, que son en el fondo minas, trampas del periodista o de su medio. Con tal que la persona exista y nos haya dicho lo que figura entre comillas, pareciera que tenemos rienda suelta para meter a cualquiera a opinar en nuestros articulos. Por eso las noticias tipicas estén plagadas de poderosos disfrazados de mansos analistas independientes O de ricos empresarios opinando como profesores sobre temas en los que tienen invertidos millones. O de falsos representantes de sectores de la sociedad o del pueblo entero que no representan a nadie, sino que esperan empezar a representarlos montados en nuestro articulo. En el tercer nivel, y éste es un tema esencial en el periodismo narrativo, nosotros elegimos a quién seguimos a lo largo de cada historia. Por Ia forma de contar, de introducir a los personajes, de optar implicitamente por un punto de vista, estamos fomentando una identificacién entre el lector y uno 0 més personajes o fuentes. ‘Quién’ es una pregunta muy profunda, muy complejs fondo en los capitulos dedicados a los maestros, y sobre todo cuando veamos algunas variantes del perfil y del acompafiamiento durante meses de personas y grupos. Aqui sélo quisiera resaltar lo importante que es contar historias Lo veremos mis a diversas, meterse en las percepciones, los recuerdos y los puntos de vista de gentes distintas a nosotros, incluir géneros, clases, etnias, nacionalidades, religiones, identidades distintas en el centro de nuestras narraciones. Contar ‘su’ historia. Elegir, en definitiva, con quién, entre todos los personajes de una historia, queremos que se identifique el lector. “51 ROBERTO HERRSCHER Eso nos Hleva al punto, para mi vital, de que el ‘quién’ esencial del periodismo es el lector. El periodismo en su conjunto ayuda a formar, deformar y conformar la mentalidad, las prioridades, los intereses y las identificaciones de su piblico y de la sociedad en general. ‘Quién’ somos nosotros. En las historias que contamos, en las noticias que damos, hay definiciones de qué es importante € interesante, y eso quiere decir qué ‘nos’ importa, qué ‘nos’ interesa. En las historias que leemos en los diarios, en las revistas, en las noticias, en los informativos: gquién se indigna, quién sufre, quién alcanza el triunfo a pesar de las adversidades, quién llora por no ganar pero acepta con dignidad la derrota, quién clama justicia? Son los nuestros. Una de las armas mas efectivas para democratizar una sociedad, vencer las barreras mentales y lograr una minima armonia social, es que podamos identificarnos con las historias de los otros, que entendamos sus recuerdos del pasado, su forma de percibir el presente y sus anhelos y miedos del futuro, y no sdlo que los entendamos: que reconozcamos dentro de nosotros sentimientos y recuerdos similares. Primer nivel: Quién hizo qué a quién, o quién dijo qué de quién Identificar a los protagonistas de las hechos y los autores y objetos de las citas Segundo nivel - Profundizacion: Quién es ‘de verdad’: “Who is who” Elpersonaje singular: Por qué es interesante, tinico, capaz de despertar la curiasidad de los lectores? gCudnto se lo conoce? gCudnto se lo admira, estima, envidia o desea? Elpoderoso: Qué poder, influencia, prestigio, autoridad tiene? 2Qué cargo ostenta? Qué esta bajo su autoridad? 2Qué alcance tienen sus promesas 0 amenazas? Elpersonaje representativo: 24 qué grupo pertenece? gLo siguen u obedecen? gEn nombre de quitnes habla? “52+ a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO Como en el caso del ‘quién’, se puede resaltar lo extrafio, lo exético del lugar distinto al doméstico, sea, el sitio donde vive la mayor parte del puiblico para el que el periodista escribe. Pero la comprensidn y Ia identificacién se producen cuando se pasa la barrera de lo exstico y se muestra lo comtin, lo que une a las gentes de distintos si lo doméstico en lo exético. ‘Al revés: sno es extraftisimo lo que hacemos todos los dias,con slo ponernos a pensar en qué es y por qué lo hacemos? Ninguna de nuestras costumbres y convenciones son naturales. Con pensarlas un poco, ya nos resultan tan extranias como la de los que viven en el otro lado del mundo. Hay un viejo chiste sobre esto. El cristiano se burla del musulman que deja comida en la tumba de su pariente. Te parece que se la va a comer?’ le dice. Y el otro le contesta: ZY si? go le dejas flores? zTe parece que las va a oler?’. Muchas de las mejores peliculas independientes norteamericanas, ademas de algunos de los cuentos més escalofriantes del minimalismo de ios, culturas ¢ identidades. Es decir, encontrar los sesenta y setenta, como los de Raymond Carver y John Cheever, hacen precisamente esto: muestran con lupa y sin sentimentalismo las marcas y las muecas en las caras familiares. Cuentan escenas de la vida cotidiana de forma tan minuciosa y despiadada que terminan soltando toda su extrafieza y su patetismo. Una de las tareas mas titiles a las que puede abocarse el periodista narrativo, para mi, es tratar de mostrar lo doméstico que hay en lo que solemos ver como exético. Y el camino opuesto: encontrar lo exético y extrafo que anida en lo que consideramos doméstico. Ahora, un recordatorio de preguntas basicas sobre el ‘dénde’ Primer nivel: En qué lugar sucedi6 el hecho Segundo nivel - Profundizacion: El lugar de los hechos y el lugar del anuncio Ellugar de la decision o el sitio en el que se aplicé Cémo es el lugar: la descripcion Tercer nivel - Expansién: El donde’ del periodismo narrativo: el aroma de un sitio. gCémo conocer un lugar? gCémo describirlo? -55- ROBERTO HERRSCHER La comprensién, el contexto: el mundo de otro lugar Llevar al lector al lugar donde suceden los hechos Los cinco sentidos Otros lugares como contexto y formas de entender Io de agué Lo doméstico y lo exotico Saber ver y reflejar lo extrano dentro de lo doméstico Saber ver y reflejar lo humana, lo propio dentro de lo exatico d. Cuando En los diarios, todo es ‘ayer’. En los informativos de la television, es ‘Aoy’. En las paginas web actualizadas al minuto, es ‘bace unos instantes’ Son las tiltimas noticias. No importa cuanto cambien y se desarrollen los medios informativos: siempre habra necesidad de conocer las tiltimas noticias. Después de dar lo ultimo en radio y televisién, y cuando se pensaba que no habja mayor acercamiento a la actualidad, surgié la transmisién de noticias por teléfono movil, la noticia que va a buscar a sus lectores ahi donde estén. Eso es inmediatez: no sélo estar disponible ya mismo, sino que las notici nos vienen a buscar al cine, a la calle, nos gritan y nos alertan: }Mira lo que acaba de pasar!” Pero no todo lo noticioso es lo que acaba de suceder, lo que sucedii mafana para el informativo, lo que sucedié ayer para el diario. Los medios se llenan siempre de nuevos desarrollos de noticias que se van haciendo cada vez més viejas, Lo mismo que sucede con el ‘dénde’, los que controlan y acaparan las noticias, deciden ‘cudindo’ las dan, y a quién. El ‘cudndo’ de la noticia pocas veces es el momento en que se produjo, sino el momento en que se supo y el momento en que el que la tiene, decide darla a conocer. ‘A veces, se guardan noticias por razones bien fandadas. Lo més comtin en los sucesos con muertos es que las que a la prensa, para que padres, hijos y cényuges no se enteren del infausto acontecimiento por los medios. En otras ocasiones, lo que separa los hechos de su difusién es el tiempo necesario para estar seguros de qué paso, cémo, por qué, y qué significa. De lo contrario, seriamos maquinas repetidoras, 0 no nos diferenciariamos de cualquier transetinte con un mévil. El periodista es un filtro que debe decidir qué es lo que sabe, si lo que sabe es noticia, y cémo dar la noticia, y a veces eso lleva tiempo. esta wutoridades avisen a los familiares antes -56- PERIODISMO NARRATIVO Pero en muchos casos los tiempos los marca el poder de quien tiene la informacién. El conocimiento de hechos, decisiones o resultados tiene en ocasiones efectos politicos, econémicos y sociales. Adelantarse al anuncio oficial es entonces no un juego ni una competencia. Se trata, en cambio, de romper el abuso de poder que significa guardar una informacién hasta el momento en que sea mas beneficioso o menos perjudicial para quien la esté guardando. Asi como se atrasan noticias, también se pueden ‘recordar’ hechos del pasado con fines politicos 0 sociales. Los medios, los lideres de partidos y grupos diversos y las autoridades usan aniversarios, efemérides, entrevistas con participantes en hechos histéricos o la apertura de juicios o presentacién de denuncias para recordar a la opinién publica hechos y personajes cuya relacién, con cl presente beneficiara su causa, 0 ¢s0 al menos piensan los ‘actualizadores del pasado’. Y también los llamados hechos nuevos que ‘actualizan’ historias viejas. Cuando surge un candidato con posibilidades de ganar una eleccién, cuando se premia a un artista, o cuando muere una persona famosa, surgen histori desconocidas del pasado, y muchas veces tienen un propésito mas allé de dar un servicio a los lectores. Es dificil controlar cuando pasan las cosas. Pero los poderes de distintas indoles pueden controlar en qué piensan los consumidores de medios. Adelan- rarse al futuro, recordar el pasado o atrasar una noticia son formas de transfor- mar el tiempo en poder. En el periodismo narrativo, la relacién entre narracién y tiempo va mucho mas alla. Si tiene algiin sentido trascendente el periodismo, es el dar razén de los hechos, el pensamiento, el clima moral y politico, la légica de las relaciones interpersonales en nuestro tiempo. Entender el presente es muchisimo ms que certificar el dia y la hora de los acontecimientos. Muchas veces qué pasa en una sociedad en un momento determinado de su historia puede fijarse mejor en la memoria por las historias que cucntan los narradores de ficcién que por los escritos y reportajes filmados de los periodistas. El poder del Nuevo Periodismo en Estados Unidos fue en gran parte Ia manera en que logré cristalizar el clima, el espiritu de los sesenta a través de la narraci6n, con herramientas prestadas 0 robadas de la ficcién, de hechos reales que representaban lo que pasaba por las mentes y los corazones de una generacién. Como la mayorfa de las historias que contamos son de ahora, es el espiritu, la logica de nuestro tiempo la que debemos entender y reflejar. Pero cuando contamos historias del pasado, 0 cuando en una seccién de nuestro reportaje © crénica viajamos hacia los antecedentes, el origen de alguna situacién que pervive o un personaje que sigue actuando, debemos meternos en la mente, la logica y la cultura de otros tiempos. las. -57- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO e.Cémo “Pero cimo pasé? gCémo fue posible? ;De qué manera? Cuéntamelo todo desde el principio, porquesino, no lo entiends...”, dicen del otro lado del teléfono. Y entendemos que para explicar qué nos pasé tenemos que entrar a saco en el ‘como’. La base del periodismo narrativo, como la de cualquier narracién, es el cémo. Contar es contar cémo pasaron las cosas. Pero desde el inicio, esta pregunta, que en inglés se escapa de las cinco ‘Ws’, es de las mas importantes. Es probablemente la mis profunda y abierta de las preguntas, porque permite al lector sacar sus propias conclusiones. El cémo obliga a comenzar a contar la historia. Es decir, dar un paso atras de las conclusiones que sacamos y darle al lector las claves de la historia. En un primer nivel, el ‘cémo’ es una ampliacién del ‘qué’. Por eso los teéricos de la piramide invertida usan estos datos ‘de relleno’ como ejemplo de lo que se puede cortar, quitar ‘y no pasa nada’. El lector superficial pensard que meterse en el ‘cémo’ es tener que ponerse a trabajar. El presidente anuncié medidas econdmicas que benefician a la clase media’; ‘La policta arresté esta maitana al autor del brutal asesinato del sdbado’; ‘Roger Federer gané el torneo de Wimbledon’. ¢Qué més quieres saber? Con esto ya tienes suficiente. Si no tienes tiempo, no necesitas el ‘emo’. Pero ‘ze6mo?’ es mucho mas que un relleno. En su segundo nivel, es una invitacién para el que quiera o pueda adentrarse en el relato de los hechos y sacar de alli informacion que le sirve para adentrarse en otros temas o en su propia vida. En este segundo nivel, los datos ayudan a comprender, recordar, dar sentido a lo que pas6, permiten unir causas y consecuencias, y en muchos casos, los detalles que brinda la narracién del ‘cémo’ nos ayudan a relacionar hechos sucedidos a personas muy distintas a nosotros en sitios donde nunca estuvimos con nuestra propia experiencia. El tercer nivel nos comunica, de esta manera, con las necesidades y deseos del lector, alos que debemos adelantarnos. ;Qué nos pedira? Qué mas querra saber? gHasta dénde le cuento, para mantener y acrecentar su interés y curiosidad? Adentrarnos en el ‘cémo' es siempre un juego de balance imaginario. Si le contamos demasiado poco, no se interesara por la historia, no la relacionara con sus miedos y esperanzas, con sus ideas y experiencias. Si le contamos demasiado, lo abrumaremos de datos o lo aburriremos sin remedio. Volviendo a las tres hipotéticas noticias del principio, el relato que hunde sus patas en el ‘cémo’ nos saca de la noticia que sdlo importa hoy y nos lleva a terrenos que pueden decirnos algo que trasciende la noticia No sélo saber cémo pueden beneficiar las medidas econémicas a la clase media, cémo fue la operacién policial 0 cémo se desarrollé el partido, sino a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 3. ENFOQUES Cuatro maneras de acercarse a una gran historia Deefa Jorge Luis Borges, con su habitual talante provocador y su ironfa, que no hay mas que dos argumentos en la literatura, que todo lo demas es variante de estas dos historias primigenias. Una es la vida de un dios que se hace crucificar en el Gélgota; la otra, el azaroso intento de regresar a la tierra nativa de unos hombres navegando al garete en un bajel. “Cristo y Ulises. La conversion y el retorno al territorio perdido’, resume el mexicano Victor Barrera. ‘4 partir de alli todas las ficciones literarias (todos los discursos, dirfan los postmodernistas) serian variaciones de esas dos fuentes’. Tal vez dos argumentos es demasiado poco. Por eso suena a provocacién, a sofisticada broma literaria. Pero muchos teéricos de la literatura han limitado a cinco, seis 0 siete los argumentos usuales, y las tramas ‘reales’ que han dado pie a los mas exitosos libros de periodismo narrativo suelen también seguir estos caminos. Nos suelen conmover historias nuevas cuando se amoldan a estructuras que ya tenemos dentro. Sean tres, cuatro 0 cinco, de cualquiera manera los argumentos bisicos se reducen a muy pocos. Pero ninguno afecté la conciencia occidental con la fuerza del relato del nacimiento, la vida y la muerte de Jestis. Parte de su poder tiene que ver con que nos viene contada ni una ni dos ni tres, sino cuatro veces. Esas cuatro versiones sucesivas, los Evangelios, no chocan frontalmente (estin -63- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO en el lugar de cada uno,adoptar su modo de hablar, su vocabulario, sus muletillas, sus argumentos, y hacernos creibles sus cambios y evoluciones. Tave la suerte de estudiar en un colegio inglés donde un pufado de profesores se empecinaba en que leyéramos, entendiéramos, recitéramos y nos introdujéramos en algunas de las obras de William Shakespeare. Ya los estadisticos de las artes nos lo advirtieron: es asombroso el vocabulario que mangjaba el bardo Statford-upon-Avon. Aqui no importa la discusién de si fae uno o varios, si habia un noble, un actor o hasta una mujer escondidos detris del glorioso nombre. Shakespeare, quienquicra que fuesc, llevé nuestro conocimiento del alma humana, de las pasiones, elucubraciones, anhelos y sentimientos a cotas nunca antes alcanzadas de complejidad y profundidad zCémo pensar en términos simples y bastos la relacién de pareja después de leer los didlogos de Romeo y Julieta, de Hamlet y Ofelia, de Macbeth y su espeluznante esposa? ¢Cusintas capas y dimensiones sabemos que tiene la amistad después de seguir las escenas de César y Marco Antonio, Falstaff y el principe Harry, Otelo y su falso amigo Tago? La magia del teatro es que sélo hay personajes y lineas de didlogo, amén de alguna accién. En Shakespeare, casi ni eso. El lugar de la accién suele ser tan simple como ‘un bosque’ o ‘una sala en el castillo’. Los movimientos se reducen a ‘entra’, ‘sale’, desenvaina la espada’ o ‘muere’. En un articulo de enero de 2009 en E/ Pats, Fernando Savater recuerda la mais célebre de estas breves acotaciones, que une la salida y la muerte con una concisién esperpéntica de tan precisa: Sale, perseguido por un oso’ Eso es todo en cuanto a acciones. El resto, el nombre de cada personaje y lo que dice. Tan claro esta el sentido de los parlamentos que casi nunca siente la necesidad de poner, entre paréntesis, Ia forma o el tono que emplean al hablar. 4M reino por un caballo!’; ‘zEs que un judto no es un hombre?’ ‘Ser o no ser’. gCémo lo dicen? El actor al prepararse y el lector al sumergirse en la pagina lo estén oyendo dentro de sus cabezas. Hay veces en que, leyendo los articulos de jévenes reporteros en los medios o los trabajos de algunos de mis alumnos, me acuerdo de la parquedad de Shakespeare. Si todas las obras de Shakespeare tienen algo que ensefiarnos, a los periodistas que cubrimos de alguna manera las acciones del Poder y sus consecuencias, nos interesan especialmente un grupo de tragedias histéricas que siguen las peripecias de los reyes ingleses y escoceses. Algunos ~Macbeth, Ricardo Il, Enrique IV, el mas lejano Lear eran personajes remotos para el autor y su piblico. Otros les resultaban casi contemporineos. Enrique VIL, incluso, reinaba cuando nacié el dramaturgo. Repasen los diarios de estos dias. Dificilmente encontrarin una historia, -75- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO Otro gran aporte de la larga escuela de novelas realistas son las narraciones y las descripciones impresionistas, que hacen que no slo veamos y oigamos como si estuviéramos en la escena, sino que sintamos que estamos adentro del cuadro. Nos afecta desde dentro a alegria del encuentro, la tristeza de la pérdida, el dolor de la incomprensisn, el sudor frio del peligro, la sonrisa intima de la injusticia reparada. Los miserables de Victor Hugo, Guerra y paz de Tolstoy, Lord Jim de Conrad, David Copperfield de Dickens 0 Los novios de Alessandro Manzoni son ejemplos de contar y describir con tal maestria que la imaginacién vuela al lugar y el momento de la accién, y con el frio, el calor, la Iluvia 0 el hedor de los muertos, nos Ilegan los sentimientos de angustia, pesar,alivio o felicidad de los personajes. Como en los paisajes de los impresionistas, muchos de los grandes escritores del siglo XIX utilizan las descripciones de la naturaleza, los animales y plantas, los fendmenos meteorolégicos, para transm y sentimientos que pujan por salir en el alma de los personajes. Los mares de Conrad, los cielos abiertos de Strindberg o las selvas enmarafadas en el trépico del novelista costarricense Joaquin Gutiérrez (autor de excelentes novelas como Manglar, Puerto Limén 0 Murdmonos Federico) son ejemplo de esto. Estoy convencido de que un buen periodista no debe nunca dejar de leer buena literatura. Kapuscinski decia que leer poesia era para él como un retorno a los manantiales del valor y el carifio por la palabra. Incluso me relaté en una entrevista en Barcelona una historia aleccionadora: cuando dio a en Estados Unidos, ni los pichones de periodistas ni los aspirantes a novelistas y cuentistas entendieron su mania con el valor de las palabras, los sonidos, el peso de cada vocablo. Ninguno salvo los aprendices de poetas. Para mi, Ia escuela de estilo son los grandes novelistas. Para escapar cada tanto, escapar de la forma burocritica en la que nos suelen hablar los diarios. Refrescarnos, sacar ideas, y recordar cémo se escribia con amor por la palabra y cuidado en la edificacién de una frase. Incluso para escaparme de mi propia escritura, Ahora mismo, entre capitulo y capitulo de este manual, estoy releyendo una profunda y sentida novela de Hermann Hesse, Rosshalde. irnos el estado animico y los impulsos un taller en un curso de escritura creat d, Surgidas de las mismas Remington en las que tecleaban sus novelas -Puede un gran novelista escribir mal? Si, claro que si. Todos, hasta los mas grandes eseritores tienen derecho a haber escrito paginas infames, parrafos incomprensibles, frases no dignas de un maestro de las letras. Hasta el mejor cantante puede desafinar. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 5. MEDIOS Revistas, libros y diarios cuentan y descubren lo que pasa Como les debe haber sucedido a muchos latinoamericanos 0 europeos que ganaron becas para estudiar en Estados Unidos, yo parti en 1997 hacia Nueva York para estudiar en el Master en Periodismo de la Universidad de Columbia sin tener una idea clara de lo mucho que esa experiencia cambiaria mi vida. ‘Ahora que lo pienso, creo que me lo cambié todo: mi forma de mirar el mundo y de mirarme a mi mismo, mi trabajo, mi vocacién y mi manera de hacer periodismo. Habja leido mucho ‘periodismo literario’, réni as’ o ‘reportajes en profun- didad’ sin saber atin que eso se llamaba periodismo narrativo, pero me faltaba entender la sociedad donde habia nacido, donde tenia relevancia y donde se- guia manteniendo toda su vigencia. Como todos los géneros, modos y estilos periodisticos, el periodismo narrativo parte de un didlogo entre una sociedad, con sus légicas, sus luchas de poder, su forma de mirarse a si misma y discutir sus problemas, y los medios de comunicacisn que le sirven de foro, faro y espejo. La forma europea y latinoamericana de acercarse a los problemas sociales, econémicos y politicos implica siempre una discusién previa sobre contexto, sobre ideologia,sobre referentes histéricosy tedricos. Las historias que contamos suelen ser ejemplos de Ia construccién tedrica que acabamos de explicitar. En Estados Unidos es al revés: Ia teoria viene después de la casuistica -83- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO En los sesenta se produjo la explosién de periodismo narrativo paralela a—y en buena medida provocada por- una serie de revoluciones sociales, culturales ¢ ideolégicas en Estados Unidos y la mayoria de los paises occidentales. La era del rock no podia ser contada como la del hot jazz; la guerra de Vietnam pedia otras herramientas narrativas que la Segunda Guerra Mundial; la explosion de sexo y formas de vida alternativas debia ser, légicamente, narrada de forma distinta a la era de la familia tradicional Muchas revistas se convirtieron en vehiculos para que se explayara una generacién que mezclé el enojo juvenil, el humor, la cultura literaria y la rebeldia politica. De esas revistas ~cientos en el hervidero cultural de los sesenta~ sobrevive con buena salud la antafio alternativa y hoy ‘mainstream’ Rolling Stone. Ninguna como esta biblia del rock para expresar el ritmo rapido y juguetén del habla de la €poca, el desenfado y anti-sentimentalismo en el tratamiento de las relaciones personales, el realismo al hablar de los cinicos e hipécritas politicos y la gozosa construccisn del nuevo héroe, el rockero libre y autodestructivo. Con el paso de los aitos Rolling Stone madurs y fandador Jan Wenner y como sus lectores, se mudé de la vanguardista San Francisco a la rica Nueva York, se alié a la industria del espectaculo y se volvié mas burguesa y consumista. Todavia el viejo tigre lanza zarpazos, y algunas de envejeci6, como su mitico sus crénicas de los soldados que vuelven de Iraq tienen el regusto a pacifismo, rencor y pudricién que exalaban sus mejores textos contra Vietnam. Claro, la sociedad no es la misma, no son iguales los viejos rockeros, por no hablar de los nuevos, y un medio se debe a su tiempo y a su piiblico. Una fria tarde de invierno de hace 12 aiios, cuando estudiaba en Columbia, cayeron sobre la sdlida caja de piedra de Ia Escuela de Periodismo las decenas de jurados del Premio Nacional de Revistas. Llenaron el Aula Magna de mesas plegables de madera y encima de cada una colocaron cinco o seis ejemplares de cada una de las cientos y cientos de revistas que optaban a las varias secciones del premio. Habia ahi ejemplares de New Yorker, New York, Rolling Stone, Atlantic Monthly, Harper’, Mother Jones, \a lujosa Vanity Fair, la impactante National Geographic, la desgarbada y mordiente The Nation, Details, Outdoors y muchisimas revistas de las que nunca habia ofdo hablar. Pasado el fin de semana y tomadas las decisiones del jurado, nos anunciaron a los alumnos que cada uno se Ievara las revistas que quisiera, Yo me llevé seis cajas. Siempre fui fandtico de las revistas. En mi infancia portefia coleccionaba la infantil Billiken, que tenia juegos y acertijos y presentaba a los préceres nacionales argentinos en dibujos animados pero igual de acartonados que los libros escolares. No me perdia ni un ejemplar, y los comentébamos todas las semanas con mis amigos en el recreo. -87- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO de la Guerra Civil Espafola y las vifietas de Marti del Nueva York de fin del siglo XTX, se leen como una novela de una forma que no pudieron sospechar sus autores. Ahora reconocemos esos recorridos dispersos yastillados como posibilidades narrativas, Asi estén armados, por ejemplo, los impactantes reportajes Exterminad a todos los salvajes ¢ Historia de los bombardeos, de Sven Lindqvist. Otra ventaja de las antologias de textos periodisticos es que permiten percibir las lineas maestras, correspondencias y corrientes subterraneas que empujan y nutren su obra. Es sdlo con la lectura de un buen ntimero de crdnicas y reportajes que podemos entender y apreciar el método, la forma de ver el mundo y el aporte principal de autores tan dispares como Gay Talese, Juan José Millis o Martin Caparrés. b2. Libros de consumo inmediato y de compromiso Existe un modo completamente distinto de ser un no-libro: los que nacen para aparecer entre tapas —duras o blandas~ pero para durar poco mas que un. diario o una revista. Excepcionalmente tienen ambicién y calidad para durar, y en algunos casos sobreviven al dictamen del olvido. Pero la mayoria de los libros de ocasién duran menos que muchos articulos de diario recogidos en formato libro. Una categoria muy popular es el perfil del personaje medisitico. Hace unos aiios, escuché con estupor a un pseudoperiodista de cuyo nombre no quiero acordarme comentar en televisién que estaba encantado con su libro sobre el habilidoso jugador brasileio Ronaldinho, y que esperaba que se vendiera muy bien en la feria literaria barcelonesa de Sant Jordi. Pero agregs que sdlo tenia una pena: no haber podido conocer a su idolo. Salté de mi asiento con un respingo. Qué? ;No habia hablado ni una vez con el nifio malcriado que se escondia detris de In mé Con los datos de archivo que le facilité la oficina de prensa del Futbol Club Barcelona, ya tenia bastante para su libro. ‘Ademas de los deportistas, los actores cinematogrificos, los protagonistas de crimenes sonados y sobre todo las figuras de la televisidn, suelen merecer en. nuestra sociedad este tipo de ‘libros periodisticos’. Ultimamente, florecié un sub-género de esta especie: los perfiles de politicos en campaiia: a veces los encarga directamente el partido en cuestién, otras el diario que es un conocido aliado de dicho partido. En general, son més divertidas yestén mejor escritas las biografias ‘en contra’ de un determinado candidato que las favorables. Existen libros sobre la vida entera del candidato y otros que se centran en un episodio o una etapa de su carrera o su vida personal. Otro grupo son los cada vez mis exitosos libros para gente que no lee cara feliz del futbolista! 91. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO y el delirio de un comandante. El resto lo hizo el libro de Wolfe: miles de estudiantes de periodismo en todo el mundo leyeron y desmenuzaron en estos aiios un articulo destinado a durar hasta el diario del dia siguiente. El antologista usa el texto de Tomalin como demostracisn y ejemplo de que una crénica investigada y escrita en unas horas puede alcanzar la profundidad, la claridad y el impacto de los mejores cuentos. Después de todo, muchas de las mejores obras de la literatura, la muisica y la pintura se hicieron también a las apuradas, con el aullido de los lobos en la puerta, con el autor apretado por editores, acreedores 0 con el acicate de la necesidad de sacar a la luz un mundo interno que por falta de tiempo podia perderse para siempre. Asi crearon obras macstras Vincent Van Gogh, Wolfgang Amadeus Mozart y Victor Hugo. Pocos articulos alcanzan estas cotas, pero son bastantes mas de los que entran en las antologias. El secreto esta en la preparacién anterior ~de la que muchas veces ni siquiera tenemos conciencia-, el poder de concentracién y observacién para captar la realidad y destilarla en un gran texto, y algo que algunos Ilaman genio, otros, talento, y los menos pretenciosos simplemente buena mano. Obviamente, Nicholas Tomalin no acababa de aterrizar en Vietnam. Llevaba meses mirando, escuchando, oliendo, preguntando y escribiendo, tratando de entender esa locura. Cuando topé con el general demente, entendié que tenia el personaje, el viaje en helicéptero y la metafora para contar la guerra en una capsula. Sabia por qué era importante, por qué tenia sentido contar esa carniceria. Las estanterias de Periodismo en las librerias norteamericanas estin llenas de libros antolégicos de las series ‘los mejores’, a las que son tan afectos los estadounidenses. Casi todos son ‘los mejores reportajes’ de investigacién, de turismo, de deportes, de crimen o de divulgacién cientifica. Cada afio, el Poynter Institute for Media Studies se lanza a editar en libro lo mejor del periodismo en diarios, y muchas de sus piezas aguantan sin problemas la comparacién con los articulos de revistas, investigados y pulides pacientemente durante meses La edicién del ‘Best Newspaper Writing’ de 2002 (que compila lo publicado en el 2001) comienza con una terrible y fascinante antologia que ¢s lo mejor que se escribié desde la mafiana hasta la noche del 11 de septiembre de 2001, en la ciudad de Nueva York. El primero de los textos es el relato de los supervivientes publicado en el New York Times del 12 de septiembre por el reportero N. R. ‘Sonny’ Kleinfeld. En el libro, el articulo cubre ocho paginas, y es un milagro de claridad, estructura, sensibilidad ¢ investigacién. Todo hecho en menos de un dia. Muy poces alcanzan la precisién y la fuerza poética de la prosa de Kleinfeld, y casi nadie lo hace con la asombrosa rapidez con la que lo hizo él. Pero desde -95- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. Il. Lecciones y MAESTROS a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO prensa norteamericana lo habia comprarado con el Premio Nobel colombiano. “Es el Garcia Marquez del periodismo”, sentencié The New York Times. Y aqui estaban los dos, platicando como viejos amigos. De hecho, nunca se habian visto, pero cada uno esperaba durante décadas las traducciones de los libros del otro. Por afios sus obras dialogaron cruzando fronteras ¢ idiomas. En El Emperador, hay lecciones aprendidas de El otoito del patriarca, y en Neticia de un secuestro se ven las noches pasadas, como dice el inventor de Macondo, “descosiendo los libros de Kapuscinski para ver cémo estaban hechos.” “Bran los tiempos de Stalin’, seguia recordando el polaco sobre su primer reportaje, interrogado por el autor de Cien arias de soledad. “Yo tendria veintitrés afios. Cerca de Cracovia estaban construyendo una fabrica muy grande, una aceria. Habia un terrible desorden. Las condiciones de trabajo eran horribles, habia hambre entre los obreros. A los extranjeros, las autoridades les mostraban, un ejemplar sitio de construccién. Yo tenia amigos en la construccién, y ellos me contaban historias, Un dia me dijeron: “Te queremos mostrar cémo es esto en realidad.’ yo fui.” Kapuscinski trabajabaenel departamento de cultura deun diario de Varsovie. Hasta entonces habia publicado sobre todo poesias y erénicas culturales.“Al dia siguiente de la publicacién del articulo de Ia acerfa, lo discutieron en el Comité Central del Partido Comunista, Ese mismo dia me echaron del trabajo.” Las autoridades vetaron al joven Kapuscinski por un afio. No podia salir ningiin articulo con su nombre. Ese castigo fue a la larga una bendicién para 41, porque lo forz6 a entrar en la agencia oficial de noticias (donde nadie firma). La tinica forma de no meterse en mas lios con los dirigentes comunistas de Polonia era salir del pais. Pero era también la tinica forma de conocer el mundo, porque de otra manera nunca le hubieran dado pasaporte o dinero. Ryszard Kapuscinski pasé los siguientes treinta afios de su vida en el Tercer Mundo. Apenas si volvia a Polonia cuando una dictadura lo expulsaba © cuando contraia una enfermedad tropical. Como la agencia polaca era pobre, sélo podia permitirse un corresponsal por continente. Como corresponsal en Africa, Asia y América Latina, Kapuscinski fue testigo de veintisiete revoluciones, guerras y golpes de estado en paises donde muchas veces era el tinico periodista extranjero. “En la agencia me sentia como un esclavo; el lenguaje era muy pobre, lleno de formulas, mecanico. ‘El presidente de un pais visita al presidente de otro’. ‘Se reine un Congreso’. ‘Un pais declara Ia guerra a su vecino’. El mundo que estaba viendo era mucho més rico, fascinante, pero en la agencia no tenia posibilidad de contarlo,” record: _ Kapuscinski no aprendié a escribir breve y directo en ninguna universidad. ‘Eramos tan pobres que me daban cien délares para cubrir un golpe de estado o una revolucién. En esa época tenia que mandar el articulo por telégrafo y = 103 - a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO erudita (y que fue gran amiga del periodista desde los afios cincuenta) apela a libros no traducidos, entrevistas, textos breves nunca publicados en libro y retazos de los muchos que ella tradujo, para armar un apasionante ‘Peguerio Kapuscinski ilustrado’. En medio de las traducciones nuevas de libros viejos, las antologias de discursos y colecciones de entrevistas, su ultimo libro, en el que relata su salida del cascarén: Viajes con Herédoto. Tim Adams, critico literario del diario inglés The Observer, lo visité a finales de los noventa en su modesto apartamento de Varsovia para elaborar un perfil de titulo clogioso: “Ryszard Corazén de Leén.” Descubrié que las paredes y el piso estaban Ilenos de libros y papeles, y que no habia computadora. “Pienso mucho antes de escribir cada frase”, nos confié en el taller mexicano. {Cémo describir lo que escribe? Tim Adams lo intent6. “A lo largo de los aiios, Kapuscinski ha ido creando su propio tipo de reportaje y ha inventado palabras para describirlo, Algunas veces usa la expresidn latina silva rerum, ‘la selva de las cosas’; en otros momentos lo Hama ‘literatura de a pie’, Pero cualquiera que sea el nombre, es mucho més que periodismo. Diria que es més bien el viejo arte de contar historias con un agregado moderno de disociacién y de ironia.” ‘Alguna vez, Kapuscinski se definié como “un testigo de la historia mientras, sucede, de la historia real, de nuestra historia.” Otra cita: “Me considero un detective del Otro, de las masas silenciosas, de su forma de ver, de su comportamiento.” También dijo, sin falsa modestia, que sus reportajes eran “una forma de acercarse a la verdad del mundo”. d. Tener o no tener zapatos El maestro nacié en Pinsk, entonces Polonia, ahora Bielorrusia, en 1932. De nifio sufrié Ia ocupacién de los nazis, y después la de las tropas de Stalin, y comenzé a trabajar su periodismo literario desde dos extremos: escribiendo poesia para pocos y publicando noticias impersonales en la agencia oficial polaca. La historia de su infancia la conté en Imperio. Antes de describir lo que les sucede a los rusos de Mosci, del Mar Negro o de la estepa cuando la Unién Soviet se desmorona a su alrededor, cuenta la historia de cuando su padre y su maestro de escuela fireron Ilevados a Siberia, en el momento en que la represion se respiraba en las aulas. El afio 1939 en los ojos de un nifio aterrado. Su combinacién de la Historia de los grandes personajes con las pequefias historias de la gente comienza para él con la narracién de su propia vida, como fuente de sabiduria y forma de entender de dénde venia. -107-- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO f. Una entrevista inolvidable Recuerdo que yo queria hablar de cémo hizo sus libros, mientras que Gabriela estaba més interesada en su forma de escribir y de leer. Creo que nos complementamos muy bien. Yo le habja escuchado en México la historia de que llevaba siempre dos libretas, una para los articulos que le pedian en la agencia oficial, y otro para lo que realmente le importaba, lo que podria convertirse en libro. O no. “Como todos los escritores que todavia no se hicieron un nombre, durante la mayor parte de mi vida tuve que trabajar para ganar el dinero necesario para mantenerme”, nos dijo con una sonrisa.“Lo que hice como periodista fue para tener la posibilidad de viajar para conseguir las historias, como un deber que tuve que pagar. Pero la mayor parte de los periodistas nunca salen de esto. Yo tuve desde el principio mas curiosidad y un sentido de la insuficiencia de este tipo de periodismo. Ese es un idioma muy pobre, y las cosas pasan mas adentro, en otro lado; las cosas realmente grandes ¢ importantes no se ven a primera vista, hay que buscarlas”. Agregé que sus primeros libros fueron colecciones de historias cortas, escritas con un estilo muy distinto al de la agencia. El estilo que sentia que le pedian las mismas historias. “Sélo después me di cuenta de que el libro debe ser algo mas que una coleccién, precisa una estructura”. “:Como la estructura de una novela?”, le pregunté Gabriela. “Tal vez como la estructura de una sinfonia, la construccién de un edificio, y asi escribi los libros. El primero que esctibi conscientemente asi fue Un dia mds con vida (sobre la guerra de Angola). Este tipo de libros, llamado gran reportaje —no por la calidad sino por el tamafio y el panorama~ comparte con los otros libros (ficcién, ensayo) la preciosa calidad y entidad del libro como objeto, algo que se puede tocar. El libro no cambia mucho a lo largo de su historia. Tanto en el exterior como en el interior, el libro es una estructura, una construccién unitaria”. ‘Me sorprendié mucho la respuesta, que dio a mi siguiente pregunt cambié y qué permanece desde sus dias de reportero de agencia?”, “Hay algunas cosas que nunca he cambiado”, confes6. “Yo sigo siendo un periodista que necesita estar apremiado por los plazos, el “deadline”. Nunca publico un libro directamente, siempre lo escribo primero en capitulos, como serial, para un periddico. Sdlo puedo escribir si me estin esperando en una redaccién. Eso crea cierta pres’ peligrosa que es el perfeccionismo. Por un lado es necesaria, importante, pero paraliza. Muchos amigos muy talentosos fueron paralizados por el perfeccionismo. Siempre encontraban algo que mejorar, y mejorando, mejorando, mejorando, se quedaron dandole vueltas a un libro toda la vida”. ‘Qué in, permite luchar con una enfermedad muy -m- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. 2. LECCIONES A PARTIR DE KAPUSCINSKI Llegar, mirar, oler, describir, contar, entender a. Iry llegar En Esano, Kapuscinski cuenta lo que le pasé cuando quiso vivir en Nigeria como vivian los locales. El relato, a la vez divertido y profundo, se lama ‘Mi callején 1967’. En pocas palabras -1o cual es un insulto y una osadia, porque en las obras de ‘Kapu’ las palabras nunca sobran-, el reportero blanco se instala en medio de la barriada de negros, no en el area europea de hoteles y casitas con jardinero y cocinera donde viven sus colegas. Pero a partir de un determinado momento, se replantea su decisisn, porque empiezan a desaparecer elementos de su escaso mobiliario y la ropa de su escueto armario. zCémo era posible que estas gentes no notaran que él queria vivir como ellos para poder contar su historia, que no tenia casi nada, y que se habia instalado en su sector para entender cémo vivian? Pero, poco a poco, los robos lo dejaron atin mas desconcertado: las cosas que desaparecian volvian a aparecer. Y desaparecian otras. El periodista decidié ir a ver aun lider local, y obtuvo una leccién de cémo fanciona la mentalidad africana. Los que le quitaban su bicicleta y la colocaban en su sitio al dia siguiente, los que descolgaban su camisa de la cuerda de secar y la ponian otra vez en su sitio a la semana, no buscaban hacerle mal. Se limita~ ban a tomar lo que necesitaban y devolverlo cuando ya no les hacia falta. 115 a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO rodillas, dia tras dia. Y pudo escribir sobre la situacién de los mineros de una forma distinta a la del que se sienta un par de dias a escuchar argumentos y tal vez alguna historia. ‘Ted Conover, un gran ‘reportero antropélogo’, cuyos proyectos consisten en. vivir hasta un afio con grupos y en situaciones de interés periodistico, tomé los dos caminos: uno de sus libros, Coyotes, traza su camino con ‘espaldas mojadas’, inmigrantes mexicanos sin papeles matandose en la cosecha del algodén en el sur de Estados Unidos. Otro Ileva al lector a vivir una temporada en el exclusivo ski resort de Aspen, Colorado, donde van a pasar el invierno los de mejor situacién. En ambas inmersiones, encontré Conover historias, puntos de vista, percepciones para entender nuestro mundo que no hubiera conocido con una simple visita y unas preguntas del lado de afuera de Ia verja. Kapuscinski era un maestro de la inmersi6n, aunque nunca la llamaria de ese modo, No era para él un método: simplemente vivir con la gente, entenderla desde adentro, saber lo que ve, oye, huele y toca era lo que necesitaba para escribir como queria. Como sélo él podia. d. La foto: describir el escenario y hacernos ‘ver’ su significado Con un par de pinceladas, Kapuscinski dibujaba un escenario, sus personajes y su significado, como los grabados de Durero, como los dibujos de Goya. Miren: aqui est lo que queria mostrarles, parece decir en muchas de s imagenes de guerra, de miseria moral en Siberia, de miseria material en el corazén de Africa. Uno de sus libros tiene directamente la descripcién de fotos y otros elementos grificos —reales 0 supuestos, pero todos verdaderos~ como su elemento principal. Es E/ Sha. Como en El Emperadar, no aparece Haile Selassie sino a través de las voces fantasmagéricas de sus sirvientes y ficles, en cste libro no actia ni habla Mohammed Reza Pahlevi sino a través de los efectos que su modernizacién de espaldas al pueblo y su represién brutal dejan en las escenas que presencia Kapuscinski y en lo poco que dan a entender sus aterrorizadas fuentes También aqui, en su libro irani, Kapu: no emplea en ningtin otro libro, pero que en esta era de lo fragmentario y lo deconstruido han usado después muchos periodistas narrativos y novelistas. El reportero se va de Teheran. Deja atrés un régimen opresivo, cruel, odiado, que pronto sera derribado para dar lugar a una dictadura teoeratica y luego a una semidemocracia tutelada por los ayatolas. En la cama de la habitacisn del hotel, va apilando fotos, casetes con entrevistas y documentos. inski inventa una estructura que -119- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO mayoria de los periodistas tenemos metido como un clavo en el cerebro una estructura basica, 0 a lo sumo dos o tres, y al acerearnos a un hecho nuevo o una persona desconocida, vamos escuchando y recogiendo informacién con la estructura ya resuelta. Hay una ‘estructura basica’ de los feature stories del Wall Street Journal: primer parrafo, un personaje hace algo o le pasa algo. Segundo pérrafo: una cita donde completa en primera persona el dibujo del hecho. Puede que el tercer parrafo termine de perfilar el significado de Ia historia del personaje, o pase directo al nutgraph, que explica lo que hace que esa historia sea relevante y periodistica. En el cuarto o quinto: datos, estadistica, mimeros que confirman que lo que le pasa o hace ese personaje marca una tendencia. Y asi. Cada reportero tiene que buscar los datos y Ienar el formulario. Qué son las redes de trifico de chinos en Europa occidental? Primer patrafo: el fancionario belga descubre el camién leno de chinos; en el segundo pérrafo viene su cita, En el tercero, el ‘nutgraph’: crece mucho el comercio ilegal de seres humanos en Europa, y no hay funcionarios para hacerle frente. En el cuarto, las estadisticas. 2O tal vez la sofisticacién de los ladrones de identidades por Internet? En el primer parrafo, Ben, el empresario canadiense, se levanta un dia y su cuenta bancaria esté vacfa, porque compré montones de cosas que nunca compré. Ya lo adivinaron: segundo parrafo, nos cuenta su espanto, y en el siguiente, el periodista nos ilustra con la cantidad de gente que sufre esta nueva forma de engafto. “Como Ben, hay miles...” Hay también ‘estructuras basicas’ en las historias de viaje del National Geographic, en las crénicas ensayisticas del New Yorker y hasta en las entrevistas de personaje de la revista Hola, Cada medio y la mayoria de los periodistas exitosos tienen incrustada en Ia nuca la estructura que les ha resultado en el pasado, y buscan los datos, las citas, los detalles para lenarla, como quien va completando un formulario. Una de las grandes lecciones de Kapuscinski es que no se repite, sino que busca innovar y hacerlo tratando de sorprender y atrapar al lector. Como dije antes, la estructura de cada libro es producto de una larga reflexion y discusién con los datos y la historia que quiere contar. Por ejemplo, con todo lo malo y opresivo de su régimen, el Negus Haile Selassie, a quien todavia adoran los rastafaris y los seguidores de Bob Marley, era un viejo monarca que exudaba simpatia personal, carisma, orgullo que proyectaba a los africanos que salian de las espantosas redes del colonialismo, y era complejo y contradictorio como persona. Los que lo servian sentian genuino aprecio y admiracién por él. Kapuscinski sentia que no podia contar la historia del sistema que creé de la misma forma en que narré la dura y antipitica tiranfa del Sha de Iran -123- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO dificiles: Una historia oral de la Gran Depresién”), en 1970, y Working: People Talk About What They Do All Day and How They Feel About What They Do (“Trabaj que hace”), en 1974, Estos libros mezclan presente con pasado, reflexiones sobre lo que esta La gente habla de lo que hace todo el dia y cémo se siente con lo sucediendo y recuerdos de lo que pasé antes. Asi respondia Terkel a las dos tareas més importantes del tipo de periodismo al que se abocd. La primera es ayudar a la sociedad a entender lo que le est pasando, los cambios y tendencias que la estén moldeando y que separan a las generaciones actuales. Y la segunda, el gran trabajo del historiador oral: ayudar a su época a entender de dénde viene, cémo se formé el presente y qué hechos ¢ ideas lo hicieron posible. En una memorable entrevista con Robert Chalmers, de The Independent de Londres en 2007, un Terkel ya de noventa y cinco afios le conté con su voz rasposa y su ironia caracteristica una anéedota que resume mucho de lo que pensaba del valor de la historia, y de paso dejaba clara su posicién ideolégica. ‘Todo surgié de un comentario sobre el coche. Terkel dijo entonces que nunca habia tenido un coche, que no sabia conducir y que habia tenido infinidad de conversaciones interesantes esperando el autobuis. Por ejemplo: “Un dia estaba yo solo esperando el bus 146, hablando solo. Viene gente, y también les hablo. Pero noto que hay una pareja que me ignora totalmente. Fl calza zapatos Gucci y leva un Wall Street Journal en la mano. Ella es un espectaculo, con su vestido Neiman Marcus y la revista Vantiy Fair bajo su braze. Entonces les digo: ‘Marana es el Dia del Trabajo, el feriada para bonrar a los sindicatos’. El tipo me da una mirada coma la que Noél Coward le daria a una cucaracha sobre su manga. ‘Nosotros despreciamos a los sindicatos’ “Le lanzo una de mis miradas punzantes y le pregunto: ‘s Cudntas horas trabajas cada dia?’ Me dice que ocho. ‘:Y cémo es que no trabajas 18 horas al dia, como tus tatarabuelos? No tiene una respuesta a eso. ‘Porque cuatro hombres fueron colgados por ti. Le explico que me estoy refiriendo al Haymarket Affair, la lucha sindical aguié en Chicago en mayo de 1886. El autobiis tarda. Lo tengo contra el buzén del correo. Entonces le digo: 'sY cudntos dias a la semana trabajas? Me dice que cinco. “Cinco? gEn serio? g¥ por qué no seis y medio?’ No esta seguro. ‘Por la masacre del Dia de la Memoria. Esas batallas fueron peleadas por ti. Le cuento sobre la masacre de trabajadores agui, en Chicago, en 1937. Nunca habia oido hablar de esas cosas. A ella se le cae su Vanity Fair. Yo lo levanto con cortesia. Y les digo: les doy el pasado. Porque, como dijo James Baldwin, sin el pasado no hay presente. Llega el bus. Se suben. No los volvt a ver. Pero apuesto a que... la chica mira hacia la parada cada dia, desde su piso 20, y él pregunta: Esti ese viejo loco todavia abi?”. Hacia mas de una década que leia a Studs Terkel cuando me encontré con este relato, pero de pronto entendi por qué no podia dejar de comprar sus libros dondequiera que los encontrara, no podia dejar de leerlo compulsivamente, no -127- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO colaboré con el comité, fue despedido de la television, y se vio solo y sin trabajo en el invierno de 1952. Llamé a una pequefia estacién de radio de Chicago, WEMT, para ofrecer sus servicios. Pese a las listas negras, el director no tuvo miedo, y asi comenzé un programa diario de una hora, de entrevistas y miisica, que duraria cuarenta yeinco afios y alcanzaria un récord de longevidad. Si no hubiera sido por la persecucién macartista, la carrera de Studs Terkel hubiera despegado de Chicago y de las entrevistas radiofénicas. En el fondo -como optimista inveterado, Terkel siempre le encontraba a todo el lado positivo-, fue McCarthy quien sin plancarlo redirigié sus pasos hacia la invencién del personaje que le dara gloria eterna. Un personaje que escucha y extrac historias, cl autor de decenas de libros sin los cuales no se entenderia tan bien el sinuoso camino de la sociedad norteamericana en el siglo XX. Division Street: America nacié como un proyecto del editor de Pantheon Books André Schiffrin. Buscaba quién pudii ra contar la vida en una gran ciudad a través de las voces de sus habitantes, y Terkel le propuso, por supuesto, Chicago. Pero su pasién no era la ciudad de Chicago: era la gente, la gente comin. Le importaba mucho el mundo y era un avido lector y discutidor de politica internacional, pero entendié a lo largo de su carrera que debia haber un hilo de comprensién cultural, de identificacin entre sus entrevistados y él, por lo que muy pocas de sus entrevistas se desarrollan fuera de las fronteras de Estados Unidos. Para los males de la plutocracia del imperio donde habia nacido, le bastaba con las victimas locales. No viajé lejos: viajé hasta el fondo de la gente. Surge en sus obras, tras la lectura de cientos de paginas, una clara percepcién, casi fisica: la de una conciencia de la clase obrera norteamericana, un grupo con una sensibilidad y una cultura propias, pero que en el resto del mundo —tal vez especialmente en los paises hispanoamericanos~ no conocemos. Aparecen destellos en las canciones de sus juglares, como Bruce Springsteen, pero en las obras de Terkel brilla ese fascinante mundo en todo su esplendor. En su larguisima vida, le tocé presenciar y sacar a la luz las historias de la Gran Depresiéa, la Segunda Guerra Mundial, la revolucién femenina, la lucha por los derechos de los negros, los cambios radicales en las experiencias del envejecimiento y la muerte, y pese a todas las tragedias propias y ajenas a las que sobrevivi6, nunca perdié In esperanza de que el ciudadano norteamericano medio era en el fondo decente, sagaz, generoso y con historias interesantes que valia la pena escuchar. Como el ndufrago que muere a metros de la playa, como un Moisés que apenas llega a ver, borrosa, la tierra prometida, Studs Terkel murié una semana antes de la eleccién para la presidencia del pais que adoraba, y que le dolia, de un activista negro de Chicago. -131- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO A partir de ahi, Marlon Brando se lanza a discutir con Larry Grobel la importancia de las palabras en Shakespeare comparado con el valor de lo escrito en Tennessee Williams (sobre una de cuyas obras, Un tranvia llamado deseo, armé una de sus mas geniales composiciones). Nunca antes y nunca después el actor mas influyente de la historia del cine tuvo un momento como éste. d. sGrobel 0 Pacino? “Conoci a Larry Grobel en 1979", cucnta Al Pacino en el prologo del libro mas famoso del entrevistador, la coleccisn de entrevistas con el propio actor. “Por supuesto, desconfiaba de él porque era un periodista que me venia a entrevistar, y en ese momento, yo no habia concedido ninguna entrevista. Desde entonces he llegado a conocerlo muy bien. Compartimos muchas cosas en este pertodo: triunfos, fracasos, encuentros con situaciones tanto maravillosas como impensables. Nuestra amistad lo sobrevivie todo. Y por eso estoy muy agradecido”. En el segundo parrafo, se aventura a explicar las razones de su eleccién como su primer ~y tinico~ entrevistador, “No habia dicho st a nuestra primera entrevista, pero cuando let su entrevista con Marlon Brando en la isla de Brando en Tabiti, me impresioné. Conociendo a Brando como yo lo conocia, si a él le gusté Larry, si pudo hablar con él tan abiertamente, senti que yo también podria’. Pero el ‘abrirse’ de Pacino fue un arma de doble filo. El actor, tan intenso que se metia hasta el tuétano en cada uno de sus personajes, sabia bien por qué no queria ser entrevistado: no podia reservarse, callarse, mentir, engafar. Si aceptaba hablar de sus sentimientos, recuerdos y suefios mis intimos, era para iniciar un camino hasta lo mas hondo, cosa que no hacia ni con sus mas cercanos amigos. La tinica manera en que aceptaria ser entrevistado era iniciando una amistad sin condiciones. La esposa de Larry se dio cuenta de que algo iba mal cuando el teléfono comenzé a sonar a las dos, las cuatro, las seis de la mafiana. Era Al Pacino, que tenia necesidad de hablar con el amigo que tan bien lo entendia, que tanto sabia de él. Las conversaciones duraban horas, y era el periodista el que tenia que poner los limites. El genial y temperamental actor, por supuesto, no estaba dispuesto a respetar esos limites. Pero después de las horas y mas horas de la primera entrevista, en 1979, que se tradujeron en dos mil paginas transcritas, es facil entender por qué Pacino se volvié adicto a hablar con Grobel. “sPor qué no haces Hamlet?”, le pregunta en la pagina 69 de las 103 de la versién editada de esa entrevista que abre el libro. “Porque nadie me lo pidio”. “gSi alguien te lo pide, lo harias?”. -135- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO ante una escritora con una misién. Esa seguridad absoluta de tener la razdn, de estar del lado de los buenos, que no la dejé hasta su muerte en el 2007, fue su fuerza mientras vivid y actus, y seguramente sera también la debilidad de su personaje, ahora que est muerta y es tiempo de hacer balance. Empecemos por su grandeza: Oriana Fallaci fue una gran escritora, una gran entrevistadora —la mas grande ‘cuestionadora’ de los poderosos que haya dado el periodismo~ y una formidable aventurera. Escribié maravillosos reportajes y crénicas. Tal vez las més famosas fueron sus crénicas de México, Vietnam y Grecia. Primero, la cobertura de la matanza policial de estudiantes desarmados que se manifestaban en Ciudad de México pidiendo democracia en 1968, En esas jornadas de represin, la misma Fallaci fac herida por balas policiales, y su menudo y fragil cuerpo nunca terminé de curarse esas heridas. La gran cronista mexicana Elena Poniatowska (més sobre ella en el tiltimo capitulo) la entrevisté y conté su historia en su propio libro sobre las manifestaciones y balaceras del 68. Después, fire una formidable cronista de guerra en Vietnam, y su denuncia de las atrocidades del ejército norteamericano hizo mucho por dar vuelta la opinién publica europea hacia esa supuesta guerra por la democracia y contra el comunismo. Fue de los muy pocos periodistas que convivieron con ambos bandos y entrevistaron a los soldados norteamericanos, a sus aliados vietnamitas y a los resistentes del Vietcong. En Grecia, entrevisté al lider insurgente en la revuelta contra la dictadura de los coroneles, Alekos Panagoulis; se involucré en la lucha y sobre todo se sumergié en una historia de amor apasionadisima que sélo se interrumpié con la muerte de Alekos, y a la que Oriana dedicé su libro mas desgarrador y de aliento més tragico: su novela de no ficcién (ella lo llama en italiano-francés ): Un hombre. Para uno de los mayores expertos del periodismo literario espafol, el profesor de la Universidad Auténoma de Barcelona Albert Chillén, éste es el mayor logro de Fallaci. En su influyente estudio Periodismo y literatura, Chillon explica la forma novedosa, creativa, vibrante que hace de Un hombre un libro que sobreviviré mucho mis allé de la memoria de las luchas de liberacin de Grecia y que el recuerdo de Panagoulis en el resto del mundo. El libro, que yo lei en su excelente traduccién al inglés, esta estructurado como un poema épico griego. Se bs la construccién del héroe, su educacién, su dolorosa asuncién del papel que la an, sin mencionarlos, en los mitos sobre historia le tiene asignado, su endurecimiento ante los malos y su descubrimiento de traiciones y cobardias de los suyos,y finalmente, su sacrificio, su muerte y el reconocimiento del pueblo de que murié un gran hombre y que no supieron estar a su altura. Asi se contaban las gestas de los reyes conquistadores de la antigiiedad, de -139- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO mayor matanza de la historia, en proporcién a la poblacién. Los dos millones de camboyanos que estaban a punto de morir en cimaras de torturas, en ejecuciones sumarias o de hambre y enfermedades, era un porcentaje mucho mayor de la poblacién de Camboya que el de los europeos que perecieron en la Segunda Guerra Mundial. “Monsieur (ast lo llama a lo largo de toda la entrevista), usted ha dicho hace un momento que el destino de Camboya es acabar siendo comunista. ;Quiere aclarar mejor esta previsién?”, pregunta Fallaci, volviendo con tacto y excelente sentido del tiempo a una pregunta anterior. “Camboya acabaré siendo comunista, y es justo que esto suceda, porque la revolucién que han hecho los kbmer rojos en las zonas liberadas ha triunfade. Me han convencida ellos con mis propios ojos. Las khmer rojos son personas serias. Saben construir un pats y han conseguide aquello que yo nunca pude lograr. Por ejemplo, el fin de la corrupcién. En mi Camboya habfa corrupcién, contrabando. En la Camboya de Lon Nol (el titere de Estados Unidos que todavia controlaba parte del pais al momento de la entrevista) se vende hasta la medicina de los hospitales. En la Camboya liberada por los khmer rajos no acurre nada de todo esta: es una sociedad limpia...”. Y asi sigue, una pagina més, cantando las bondades de los khmer rojos. “;De weras no se ha vuelto usted comunista, Monsieur?”, indaga la periodista. El viejo rey confundido le dice que no, que ya se equivocé una very que pidié perdén a su pueblo, que ahora esta en buenas manos. Y luego, con el mismo tacto: “;¥ sf se equivocase otra vex, Monsieur? gEstd seguro de que a los khmer rojos les cae usted bien en la misma medida en que ellos le caen bien a usted?”. La respuesta de Norodom Sihanuk es escalofriante, tanto si sabemos lo que vino después como si no: le dice que sabe bien que Jo usan mientras les sea util para controlar a los campesinos y que después lo haran aun lado, ‘me desecharan como el bueso de una cereza. Mademoiselle... Aqui conmigo bay un representante de los khmer rojas que me sigue de la manana a la noche. Sé que estd encargado de espiarme. Sé que me detesta cordialmente. ;Claro que lo sé! El es mi peor enemigo. Y ademés es antipdtico. Pero ;qué importa? Incluso si un dia quiere asesinarme, qué importa? ¢No luchan contra mis propios enemigos (el colonialismo estadounidense y europeo, ante el cual, piensa Sibanuk, cualquier dictador camboyano es preferible)? {Qué tipo de patriota seria yo si lo hiciese depender todo de mi persona y de mis antipatias? Qué tipo de camboyano seria si no les dijese a los campesinos que me adora ‘id con los khmer rojos’?”. Son veintiséis paginas tensas, duras, que pueden leerse como una moderna versién de las obras de teatro histéricas de Shakespeare. El personaje de Sihanuk es como un Lear, un Ricardo III, un Julio César metido en su laberinto sin salida, A Jo largo de las seiscientas quince paginas de Entrevista con la bistoria desfilan veintitrés personajes asi, cazados en su momento de acabar de -143- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO Oriana Fallaci se entrevista a sf misma (pero de una forma muy distinta ala que usaba Grobel en su auto-entrevista). Los argumentos eran simples pero tremendamente fuertes: durante afios, los musulmanes fueron Megando a las costas de Europa en pateras, en trenes y en aviones, se afincaron en los campos de cultivo y en las periferias de las grandes ciudades y se negaron tenazmente a integrarse. Ahora Al Qaeda les da el grito, los ha unido en una misién connin de dominio del mundo, y todos se lanzarn a la guerra santa. Son nuestros enemigos mortales, y si no lo vemos asi, peor para nosotros. Neville Chamberlain quiso apaciguar a Hitler con tratados y promesas, pero lo Gnico efectivo contra el nazismo fue la guerra a muerte. Ahora, postulaba la autonombrada Casandra de principios del milenio, estamos otra vez en una encrucijada similar. Pero ésta, advierte Fallaci, nos toma con la guardia baja: los buenistas de la izquierda multicultural, ecologista y autoflagelante, que culpan de todos los males a las sociedades occidentales a las que pertenecen sus miembros, creen que con buen trato y palabras amables los sunies y chifes de Iran, Iraq, Pakistan, Afganistan, Arabia Saudi y los millones de inmigrantes descontentos desparramados por Europa querrin integrarse en las democracias liberales y las sociedades laicas y respetuosas de las costumbres y creencias ajenas que tantas décadas de sangre costé armar en Europa. No es asf, no se engafien, grita a voz en cuello Oriana. Sélo el imbécil de George W. Bush, con su poco cerebro pero con una idea grande y digna de Estados Unidos, ha comprendido que los que nos declararon Ia guerra slo desistirdn si los destruimos. Y no tengan listima de los pobrecitos que vienen en patera y sobreviven con casi nada. Esos son los peores. Sus hijos son bombas de tiempo. ;Por qué tenemos que dejar que no se integren, que practiquen sus costumbres medievales y traten a sus mujeres como ganado, si en sus paises por hacer lo que hacemos en Europa nos flagelarian? La democracia se defiende a sangre y fuego, brama en sus libelos la anciana. :O se creen que con aprender de nuestra libertad querrin ser como nosotros? ;Desprecian nuestra libertad, han venido a destruirla! Esto le dice a su amigo, el editor de La Republica, quien le encargé un articulo sobre el 11-S y abrié la caja de los truenos, en La rabia y el orguilo: “Nos hundimos en todos los sentidos, querido amigo. Y en el lugar de campanas, encontraremos muecines, en vex de minifaldas, el chador, en vex de contac, leche de camello, gNo entendéis ni esto, mi siquiera esto? CNN, mi amiga Christiane Amanpour le pregunté (al entonces presidente francés Jacques Chirac) mas de cuatro veces de qué forma y en qué medida pensaba luchar contra esta yibad y, las cuatro veces, Chirac evité dar una respuesta. Se escurrié como una anguila. Me daban ganas de gritarle: ‘Monsieur le President, grecuerda el desembarca en Normandta? gSabe cudntos americanos murieron en Normandia (para expulsar a los alemanes de Francia?” Durante una entrevista en la -147- a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. a You have either reached 2 page thts unevalale fer vowing or reached your ievina tit for his book. PERIODISMO NARRATIVO joven sonriente que habia levantado la mano sin dudar. La chica dijo que su profesor de la facultad le habfa ensefiado que una buena entrevista era, en efecto, como una conversacién. “Seguro que tenia las mejores intenciones y que fue un buen profesor que te ensefié cosas de provecho”, comenz6, contemporizadora. “Pero estaba muy equivocado. Una entrevista es algo muy distinto a una conversacién”. Larga, huesuda, con ojillos irdnicos y una melena blanca que quita de su cara para dar énfasis a sus palabras, Jacqui es maestra en silencios significativos. Todos estabamos esperando sus siguientes palabras. “El objetivo principal de una conversacién —con un amigo, con un compajiero de trabajo, con un jefe © subordinado-, es proteger la relacién”. No queremos llegar a la verdad, y no hablamos para poder después escribir. No conversamos para que lo que decimos tenga sentido a un tercero que leera 0 escuchard el didlogo. En la entrevista hay que llegar a algiin lado: en general, a la pregunta dificil. “Hay que hacerla, y no hay camino mégico hacia Ia pregunta dificil”. Jacqui se movia por la sala con sus largos pasos, mientras seguia discutiendo con el profesor de la joven que habia contestado que hay preguntas estiipidas, que no hay que hacer. En una entrevista la tinica pregunta esttipida es la que debiamos haber hecho y no hicimos”. Y entonces Jacqui nos conté, cémo no, una historia, Ella debja entrevistar para una revista a la tinica mujer en la primera expedicién sin perros al polo sur. ‘Ya la habian entrevistado decenas de veces, y no era una mujer a quien le gusta- ra hablar, y mucho menos abrirse a desconocidos. Habia muchas posibilidades de que saliera mal. Antes de salir de la redaccién, Jacqui le pregunté a un co- lega, un hombretén bromista y con fama de superficial, que qué le preguntaria al. “Lei que ahi afuera habia 40 grados bajo cero yun viento de 100 kilémetros por hora”, dijo el compafiero. “Yo le preguntaria cémo hacia para orinar”. Qué pregunta més estipida!, pensé Jacqui. Pero Ia periodista legs ala casa de su victima, se sentaron, le empezé a hacer las preguntas que tenia preparadas, a otra contestaba maquinalmente, se veia incémoda, cada vez empleaba menos palabras, y la entrevista iba camino al desastre. Entonces Jacqui le propuso empezar todo de nuevo, se salié de su rol y le comenté que Wayne, su compafiero, le habia dicho que su principal curiosidad era saber cémo orinaba, “En serio te dijo eso? ;Nunca me lo preguntaron! Y es muy divertido, porque la primera vez... Y desde ahi se quebré el hielo (aunque tal vez no es una buena metafora, dado el tema) y “pasé de lo fisico a lo emocional, y de ahi a lo politico”. No siempre fanciona, pero tenemos que darnos el permiso de vincular lo periodistico con nuestra curiosidad, nos dijo esa mafana Jacqui Baranawski. “Nuestro papel no es el del que sabe, sino el del que averigua”, dijo, y casi como si se asombrara de lo bien que le salié la frase (aunque la debe haber i. “En una conversacién, -151-