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El modelo de intervención temprana en la enfermedad mental.

FUENTE: PSIQUIATRÍA NOTICIAS. 2008; 11(2)
Prof. José Luis Vázquez-Baquero.
Catedrático de Psiquiatría. Jefe de Servicio. Servicio de Psiquiatría. Hospital Universitario Marques de Valdecilla.
Director Unidad de Investigación en Psiquiatría de Cantabria (Centro Colaborador de la OMS).

Introducción
El estudio y atención de las fases tempranas de las enfermedades mentales se ha convertido en
un tema de máxima relevancia en la Psiquiatría del siglo XXI. En el convergen tanto el
desarrollo de nuevas líneas de investigación como la puesta en marcha de servicios y programas
especializados de intervención (1-3). En este sentido, son cada vez más los países que están
desarrollando actuaciones de este tipo en el seno de sus sistemas sanitarios, estableciendo
programas de identificación e intervención temprana (4, 5).
La consolidación de la intervención temprana exige que se progrese desde el “paradigma de la
enfermedad mental establecida”, que ha constituido la base de la Psiquiatría tradicional, hacia el
“paradigma de la enfermedad mental en sus fases iniciales”. Esto, a su vez, plantea el reto de
desarrollar un nuevo cuerpo teórico y una nueva praxis (1) puesto que el concepto de
“intervención temprana” supone algo más que intervenir pronto.
Aunque desde un punto de vista etimológico, el concepto de intervención temprana lleva
implícita la idea de una intervención adelantada, anticipada o que tiene lugar antes del plazo
habitual, la auténtica intervención temprana no solo es importante por el momento en que se
realiza. Además, es fundamental proporcionar un tratamiento específico para la fase en que se
encuentra la enfermedad (6). Así, podríamos definir la intervención temprana en salud mental
como un proceso proactivo de cribado, identificación de caso y provisión de una tratamiento
específico, efectivo, intensivo y éticamente aceptable (7). Por tanto, tampoco sería adaptar
intervenciones estandarizadas desarrolladas para las fases más avanzadas de la enfermedad (8)
para aplicarlas de forma precoz. Asimismo, es importante recalcar que la intervención temprana
también es diferente de la intervención durante las fases iniciales de un trastorno mental
recurrente, que se debería denominar como intervenciones de “prevención de recaídas” o
“reducción de recaídas”.
A lo largo de esta exposición pretendemos analizar el desarrollo del concepto de la intervención
temprana en el ámbito de la Psiquiatría, revisar conceptos fundamentales sobre la cronología de
la enfermedad mental y su importancia para el desarrollo de la intervención temprana y las
implicaciones filosóficas que ello plantea para la implementación de modelos asistenciales en
salud mental. Todo ello desde una perspectiva objetiva, tomando en consideración los aspectos
positivos de este tipo de intervenciones así como las críticas existentes sobre ciertos aspectos
relacionados con su puesta en práctica.
Desarrollo del concepto de intervención temprana en Psiquiatría
Dentro del ámbito de la Medicina somática el concepto de intervención precoz durante las fases
iniciales de la enfermedad está perfectamente consolidado en el marco conceptual del manejo
terapéutico de muchas patologías. Incluso está generalmente aceptado que el retraso en la
instauración del tratamiento puede tener graves consecuencias para el curso evolutivo del
proceso. Paradójicamente, esta concepción del manejo precoz de la enfermedad no se ha
incorporado al campo de la salud mental hasta hace relativamente poco tiempo centrándose,
sobre todo, en el área de los primeros episodios de psicosis.
Esta situación no ha sido fruto del azar, sino que son varios los factores que justificaban este

c) se empezaron a identificar subgrupos de pacientes con síntomas prodrómicos que tenían un alto riesgo de hacer una transición a psicosis y d) se cuestiona que se genere estigma interviniendo en personas que aunque no reúnen criterios diagnósticos acuden a los servicios asistenciales en busca de ayuda para sus síntomas. también se han alzado algunas voces críticas con la filosofía de la intervención temprana (17-19). Los resultados preliminares provenientes de de diferentes estudios resultan esperanzadores (14). el Reino Unido. Asimismo. Otro elemento añadido fue la descripción por Wyat (12) del fenómeno de neurotoxicidad de la psicosis no tratada sobre el cerebro. previniendo o retrasando su comienzo. Estados Unidos. Canadá. Conceptos relevantes para la intervención temprana desarrollados en las psicosis Evolución cronológica de la enfermedad mental .estado de cosas. los primeros programas de intervención temprana en la enfermedad mental se pusieron en práctica en el manejo de las psicosis. y su ejemplo se está difundiendo en otras partes del mundo. incluyendo estudios de primeros episodios que mostraban la relación entre la DUP y el pronóstico. Alemania. Nos encontramos por tanto en un momento en el que los modelos de intervención temprana se están consolidando y este paradigma se va extendiendo desde la psicosis a otras enfermedades mentales como la depresión (22. entre los que se encuentran Australia. En primer lugar. los partidarios de las intervenciones tempranas argumentan que la alternativa actual a la intervención temprana es el tratamiento estandarizado. debemos considerar que el estudio de la enfermedad mental desde sus inicios nos facilita poder llegar a superar los efectos de confusión que sobre la naturaleza de la enfermedad mental ejercen la cronicidad y el tratamiento psiquiátrico estándar. que se prescribe habitualmente con retraso. etc. y al que también se podrían hacer objeciones éticas (20. corroborada posteriormente en otros estudios (13). b) al mismo tiempo se produce la introducción de nuevos neurolépticos. 21). Por ejemplo. los trastornos de la conducta alimentaria (24) o los trastornos bipolares (25). la reducción del tiempo transcurrido hasta recibir un tratamiento efectivo (no cualquier tipo de tratamiento) y proporcionar un tratamiento óptimo y sostenido durante un “periodo crítico” existente durante los primeros años de la enfermedad (11). para evitar el estigma asociado con esta condición. Son varios los países pioneros en la puesta en marcha de programas de intervención temprana. aunque aún no son claramente concluyentes (15. Además. Sin embargo. la risperidona o la olanzapina con menos efectos secundarios. A partir de estas constataciones. c) los síntomas prodrómicos son muy inespecíficos por lo que la identificación de grupos de riesgo presenta el inconveniente de incluir falsos positivos y d) el diagnóstico de esquizofrenia se retrasaba hasta que fuera muy obvio. No es hasta los años 90 cuando se producen una serie de acontecimientos que permiten modificar la actuación durante las fases iniciales de la psicosis y dar una mayor viabilidad a las intervenciones tempranas (10): a) empiezan a aparecer evidencias de que los tratamientos existentes pueden afectar el curso natural de la psicosis. se ha considerado durante mucho tiempo que tanto desde un punto de vista ético como clínico no se deberían utilizar fármacos antipsicóticos hasta que no se pudiera establecer un diagnóstico firme (9) puesto que: a) no se creía que los fármacos antipsicóticos pudieran servir para alterar el curso natural de la esquizofrenia. b) los neurolépticos tienen efectos secundarios y siempre es preferible evitar esos riesgos si no hay causa justificada para emplear este tipo de fármacos. las razones que justifican un cambio de paradigma en la Psiquiatría actual son múltiples. 16). 23). los trastornos de ansiedad (23). la puesta en práctica de la intervención temprana incluiría la detección precoz de nuevos casos. como la clozapina. Por tanto. en el caso de las psicosis.

aunque el número. se denomina periodo o fase prodrómica y se delimita entre la aparición de rasgos o signos indicativos de cambio en el funcionamiento premórbido de la persona y el inicio de claros síntomas psicóticos (32. Además. la frontera entre lo “diferente pero no psicótico” y lo “claramente psicótico” puede ser muy sutil. en el trastorno bipolar distintos autores han demostrado que la mayoría de los pacientes que finalmente desarrollan dicho trastorno. Desde . Asimismo. el concepto de pródromo es retrospectivo ya que hasta que no existe un trastorno psicótico bien establecido no puede considerarse que haya existido (31). por ejemplo. tanto para el paciente como para los que le rodean. 27).33 años) (35). Así. La delimitación exacta de la fase prodrómica puede ser compleja puesto que los cambios se producen generalmente de forma gradual y el momento exacto del cambio con respecto al nivel de funcionamiento del paciente (el comienzo de la fase prodrómica) puede ser difícil de determinar. o no necesitan tratamiento o resulta imperativo que reciban un tratamiento adecuado. Ya en 1938 Cameron describió que alrededor del 83% de los pacientes que ingresaban por primera vez con un diagnóstico de esquizofrenia habían tenido una fase prodrómica prepsicótica caracterizada por deterioro del funcionamiento. Así al referirse a la duración de esta fase hay autores que la cifran alrededor de 1-2 años de media (16) y mientras que otros indican que la puede alcanzar una duración de 4. aislamiento social y pensamientos o convicciones extrañas (28). presentan alteraciones afectivas y del comportamiento. en consecuencia. Un aspecto fundamental con relación a la fase prodrómica es determinar qué papel desempeña con respecto a la evolución posterior que experimentarán las personas que la presentan. Pródromos Dentro de la evolución de la enfermedad mental tiene una especial importancia el concepto de pródromos. En la mayoría de los ocasiones estas personas habían experimentado una transición gradual hasta la aparición de delirios paranoides u otros síntomas positivos de una psicosis establecida. meses o incluso años. Hoy sabemos que aun cuando el comienzo de la psicosis puede ser súbito lo cierto es que habitualmente viene precedido por cambios en el comportamiento que pueden estar presentes durante semanas. 33). Esta etapa. Sin embargo. el fenotipo psicótico se expresa dentro de un “continuum” que va desde la normalidad a la psicosis y que comprende varias fases secuenciales. la duración y la gravedad de esos signos es muy variable (29-31). por ejemplo. Sin embargo.8 años (mediana 2. En este modelo las personas tienen o no tienen una enfermedad y. mucho antes del primer episodio (26. Sin embargo. podríamos considerar la existencia de una secuencia que va desde una fase premórbida. anterior al desarrollo de síntomas psicóticos. una fase prodrómica y conduce al inicio de un primer episodio psicótico. las investigaciones epidemiológica llevadas a cabo en la población general están poniendo de manifiesto que esta aproximación teórica puede resultar demasiado simplista ya que. sino que también se da en otros cuadros psiquiátricos. Por todo ello podemos entender la disparidad de criterios relativos a la duración de la fase prodromica. el momento en que esos signos pueden considerarse psicóticos (lo que constituiría el final de los pródromos y el comienzo de la psicosis) también puede ser difícil de definir. es importante recordar que este fenómeno del “continuum” no solo se produce en el caso de las psicosis no afectivas. aplanamiento afectivo. Asimismo se ha usado el término pródromo para denominar al periodo que precede a la recaída en personas una psicosis bien establecida por lo que para favorecer su diferenciación de los pródromos de inicio de la enfermedad se ha sugerido que sería más correcto hablar en el caso de la enfermedad ya establecida de de “pródromos de recaída”. Por tanto. también hay que tener presente que en un 10-20% de los casos no existe una fase prodrómica previa (34).La aproximación en la práctica clínica a la enfermedad mental se ha basado fundamentalmente en el modelo dicotómico de salud-enfermedad. En ocasiones.

41. si sumamos la duración de la fase prodrómica con la duración de la DUP. 13. el nivel socio-económico y la forma de comienzo (48. tenemos otro concepto relevante. finalmente. Lo importante de esta secuencia es que se produce durante un periodo de tiempo que se prolonga varios años.1% durante más de 2 años (39). 40. Esta definición ha perdurado hasta nuestros días aunque ahora el final de la DUP se sitúa en el momento de inicio del tratamiento.un punto de vista teórico. el 17.4% de los pacientes que estudió habían mostrado síntomas claramente psicóticos durante unos 6 meses antes del ingreso hospitalario. con algunos pacientes teniendo periodos DUP de muy larga duración (13. También se ha argumentado que la prevención de la psicosis interviniendo durante la frase prodrómica puede ser cuestionable desde un punto de vista ético y suponer un importante reto desde el punto de vista clínico. que reflejaría el tiempo transcurrido entre la aparición de cualquier síntoma psiquiátrico y el inicio del tratamiento (40). Este periodo podría durar entre 1-2 años de media. . Puesto que en la mayoría de los casos existe una fase prodrómica previa. 51-53). Por el contrario. lo que implica que la psicosis no es inevitable (36). Ello es así debido a la inespecificidad de los síntomas prodrómicos y la baja capacidad predictiva para identificar a las personas que harán una transición hacia la psicosis (38). si el pródromo constituye la etapa inicial de la psicosis. Duración de la enfermedad sin tratar (DUI) y Duración de la psicosis sin tratar (DUP) También en 1938 Cameron describió que el 32. 49).5% entre 6 meses y 2 años. y el 48. 44-47). Aunque podríamos plantear que la duración de la DUP esté influenciada por otros factores asociados como la edad de comienzo de la enfermedad. La trascendencia del concepto de pródromo hace que su estudio en la depresión y los trastornos bipolares (26. el funcionamiento premórbido. el sexo. Este periodo de tiempo durante el que la psicosis había estado sin tratar se denominó “duration of untreated psychosis” (DUP) y la delimitó con dos momentos temporales concretos: el comienzo de los síntomas psicóticos y el primer ingreso psiquiátrico. 13. la presencia de una significativa reducción del nivel de funcionamiento global (56). Mrazek y Haggerty (37) afirmaron que la mayor esperanza para la prevención de la esquizofrenia reside en la puesta en práctica de intervenciones de prevención indicada dirigidas a personas que muestran signos y síntomas precursores pero no reúnen los criterios diagnósticos suficientes. 27) también pueda tener importantes implicaciones para la intervención temprana en estas enfermedades mentales. En la actualidad no está claro con qué frecuencia aparece un trastorno psicótico en las personas que presentan pródromos. 55) y. entonces solo una cierta proporción de personas acabarán padeciendo un episodio psicótico. Entre los efectos a corto plazo de la presencia de un largo periodo de DUP se encuentran la remisión incompleta y tardía del primer episodio frente a una mejor respuesta a la terapia y rápida remisión (8. por lo que actuaciones terapéuticas concretas pueden tener una relevancia fundamental en el curso evolutivo del trastorno. por lo que resultaría fundamente poder determinar quienes se encuentran realmente en una situación de alto riesgo de desarrollar la enfermedad. la duración de la enfermedad sin tratar o “duration of untreated illness” (DUI). 41-43). si el pródromo es exclusivamente un factor de riesgo. en la actualidad parece que la DUP es un predictor significativo de la evolución posterior (50). la presencia de enfermedad activa durante más tiempo con un mayor riesgo de presentar síntomas psicóticos y negativos (54. aunque con una mediana de 26 semanas pues la distribución es muy irregular. en ausencia de una intervención adecuada aparecería inevitablemente la enfermedad. Desde mediados de la década de 1980 han ido apareciendo estudios que ponen de manifiesto la importancia de la duración de la DUP con respecto al pronóstico de la evolución de la enfermedad (12.

funcionamiento global y calidad de vida a los 12 meses (8). los procesos de identificación y en ultima instancia para recibir un adecuado tratamiento (57). Factores estos que se convierten en barreras para el establecimiento de contacto. Neurotoxicidad Esta hipótesis fue planteada inicialmente por Kraepelin quien postulaba que “los episodios . aumento de la frecuencia y gravedad de las recaídas (8. 69). también se han estudiado las dilaciones para el inicio del tratamiento en trastornos mentales frecuentes. los intentos para reducir la duración de la enfermedad sin tratar deben enfrentarse con los problemas metodológicos existentes para la exploración de la sintomatología subclínica en las fases iniciales de la enfermedad mental. en el caso de la depresión la existencia de un concepto análogo. En un estudio retrospectivo sobre los primeros contactos en busca de tratamiento en personas con historial de depresión se estimó que el retraso en establecer contacto y demandar tratamiento alcanzaba una media de siete años (66). A su vez se ha visto que. Asimismo se ha verificado que el coste del tratamiento para los pacientes con una DUP mayor de 6 meses es el doble que el coste del tratamiento de aquellos con una DUP menor de 6 meses (14). mayor riesgo de recaídas y hospitalizaciones de mayor duración (58). las personas cercanas y los propios afectados perciben el problema (65). también hay estudios que no han encontrado este tipo de asociaciones (59-62). Así hoy en día se sabe que entre los factores que influyen en que exista una DUP de mayor duración destacan aquellos relacionados con el retraso en la detección de la enfermedad (64). 74. Sin embargo. También en aquellos casos con aislamiento social o una mala red de apoyo social. Se ha descrito la asociación entre la duración de la DUP y presencia de síntomas positivos o negativos. (63) se concluía que las personas que habían tenido una DUP mas larga no presentaban peor sintomatología o peor funcionamiento en el momento de inicio del primer episodio. Otros autores estiman que en el trastorno afectivo (depresión) bipolar la duración del retraso en ser diagnosticado y recibir adecuado tratamiento se sitúa entre 5 (67) y 10 años (68. 57). aspectos todos ellos que siguen siendo objeto de investigación. la accesibilidad a la asistencia sanitaria. Otros factores que influyen en la mayor duración de la DUP tienen que ver con factores socioculturales tales como estigma. La duración de los síntomas no tratados presentaba una media de 19. la capacidad de manejo de la enfermedad mental por los profesionales y en ultima instancia el grado en que las familias. evaluación y grado de solapamiento con otros trastornos psiquiátricos (71). No obstante si se pudo constatar que a los 6 y 12 meses tras la instauración del tratamiento los pacientes con una DUP mas larga presentaban una sintomatología general más grave y un peor funcionamiento global que quienes habían tenido una DUP más corta. la DUP es mayor en aquellos casos de comienzo insidioso en los que se dan cambios en el funcionamiento menos manifiestos. En el ámbito de la atención primaria de salud. entre los que se pueden citar su conceptualización.Cuando se ha estudiado la relación entre el DUP o la DUI y la evolución a medio o largo plazo.1) y una mediana de 1 semana (70). Sin embargo. como “duración de la depresión sin tratar” resulta muy relevante para intentar valorar su efecto en el curso de la enfermedad.D.1 semanas (S. como es lógico y previsible. Finalmente queremos resaltar la relevancia de conocer los factores que condicionan la presencia de largos periodos de DUP. los resultados son menos concluyentes (40). La duración de la enfermedad sin tratar en otras enfermedades mentales Un concepto similar al de DUP se ha descrito también en otras enfermedades mentales. Así. 41. En un metaanálisis de 26 estudios de primeros episodios llevada a cabo por Marshall y cols.

se ha descrito la reducción de volumen del hipocampo en casos de depresión grave recurrente (76-78) o en la depresión no tratada (79). Periodo crítico La fase temprana de la psicosis tiene una gran influencia en la evolución a largo plazo de la enfermedad y esa fase constituye un “periodo crítico” fundamental para prevenir la discapacidad que acompaña a la psicosis puesto que durante ese periodo la enfermedad tiene mejor respuesta al tratamiento que en fases posteriores (85. Este concepto de periodo crítico es coherente con el hecho de que: i) el deterioro ocurre en el periodo prepsicótico y al comienzo de la psicosis aunque el efecto se estabiliza entre los 2 y los 5 años (efecto plateau). También se han descrito cambios en la corteza prefrontal en personas con depresión. 75). sino tambien después de recidivas. Esta es una fase de máxima vulnerabilidad (86) y durante la que se determina la evolución posterior (87. Por ejemplo. McGlashan y Johannessen (14) consideran que puede preservarse la plasticidad del cerebro y prevenirse el deterioro cuando las personas afectadas reciben tratamiento farmacológico y estimulación social en un momento de la enfermedad en el que todavía exista una buena capacidad de respuesta. Así. 89. según él este periodo crítico abarcaría la fase que se inicia tras la recuperación de un primer episodio de psicosis y se extendería hasta los 3-5 años posteriores. ii) las tasas de recaída durante los primeros 2 años se sitúan entre el 30 y el 60%. Este concepto de un periodo crítico inicial se ha visto ratificado en estudios prospectivos longitudinales (85) y también son varios los estudios que indican que la intensidad del tratamiento no debe reducirse durante los primeros cinco años en la mayoría de los casos (61. fenómeno conocido como cycle acceleration (74. no solo al inicio del trastorno. la psicosis no tratada adecuadamente podía ser en sí misma tóxica para el cerebro y contribuir al proceso degenerativo que puede acabar haciéndose crónico (12. 72). McGlashan y Johannessen (14) consideran que puede preservarse la plasticidad del cerebro y prevenirse el deterioro cuando las personas afectadas reciben tratamiento farmacológico y estimulación social en un momento de la . Estos autores señalan que los antidepresivos podrían tener un efecto protector frente a la pérdida de volumen del hipocampo que se asocia con los sucesivos episodios depresivos. 13. 90). el “kindling” (91).floridos de psicosis” tenían como consecuencia un cierto grado de deterioro irreversible que denomino “defecto”. En el caso de los trastornos depresivos. disminuyendo su apoyo social (73). se ha descrito que con cada nuevo episodio de depresión. De acuerdo con ello Birchwood sugiere que en los casos en que ocurre deterioro. Por tanto. como la reducción de su grosor (82) o su volumen (83. éste aparece de forma más importante durante los primeros 2-3 años. Describe que la mayoría de los cambios se dan en los primeros episodios de la enfermedad y producen alteraciones permanentes. en función de que los síntomas psicóticos y el estigma asociado con ellos puede alterar de manera significativa las relaciones sociales de las personas afectadas. densidad y tamaño de las células gliales y las neuronas (82-84). 86). En la depresión existe un concepto relacionado con el periodo crítico de las psicosis. el siguiente tiende a ocurrir en un lapso de tiempo menor y tener un curso clínico más grave que el anterior. 88). Algunos autores han relacionado estas alteraciones del volumen del hipocampo con la duración de la depresión (77) o afectación de la memoria verbal a corto plazo (80) aunque los resultados no son concluyentes (78. El concepto de periodo crítico en el desarrollo y progresión de la psicosis constituye un buen argumento a favor de la intervención temprana y de la necesidad de reducir la duración de la DUP. también son varios los hallazgos que apuntan a la viabilidad de hipótesis de la neurotoxicidad. existen diversos estudios de neuroimagen e histopatológicos que parecen demostrar la existencia de alteraciones funcionales y estructurales en los trastornos depresivos. 81). 84) y en el número. Desde el punto de vista clínico. incluso después de una recidiva. Incluso recientemente se ha planteado la hipótesis de que la psicosis no tratada podía ser socialmente tóxica. Asimismo.

que definiría un síndrome que puede evolucionar o no a psicosis y que puede ser estudiado de forma prospectiva. el Programa de Atención a Primeros Episodios Psicóticos de Cantabria. 95). un término más apropiado para denominar a las personas que se encuentran en esa situación sería la de “estado mental de riesgo” o ARMS (93). 95). lo que permitiría reducir el periodo de seguimiento necesario para observar la transición a psicosis (31). Este programa está dirigido a la detección y el tratamiento de pacientes emergentes con un primer episodio de psicosis en nuestra comunidad autónoma y tiene los siguientes objetivos fundamentales: . Si asumimos que la psicosis no es el final inevitable de la evolución de los síntomas psicóticos. Ese riesgo es consecuencia de diferentes factores. desde hace ya casi una década. que permanece todavía incluida en la fase de seguimiento del estudio. las personas vulnerables pueden estudiarse prospectivamente y se pueden valorar los cambios tanto a nivel psicopatológico como las variables biológicas que coincidan con el momento de la transición a la psicosis (34. Dicha población. Por tanto los estudios que han investigado el periodo prodrómico han sido también de tipo retrospectivo (31). evaluaron y trataron. Las implicaciones de usar el concepto de ARMS son varias. establecieron contacto con los servicios públicos de Salud Mental. nos han permitido disponer de la información precisa para el desarrollo de un programa asistencial sobre las fases iniciales de las psicosis en Cantabria. siguiendo un protocolo clínico estandarizado un total 86 personas (43 hombres y 43 mujeres). En primer lugar. y podría alterarse modificando esas circunstancias o realizando una intervención adecuada (34. Un claro exponente de esa actividad es el programa de intervención temprana en las fases iniciales de la psicosis. durante el bienio 1989-1991. como antecedentes familiares. a partir de la percepción de la necesidad de contar con un programa específico de atención a pacientes en fases iniciales de psicosis. se reconoce la existencia de una situación de mayor vulnerabilidad a desarrollar una psicosis (31). Se trataba de un estudio prospectivo de todos los primeros episodios de esquizofrenia que. tanto desde la actividad clínica como de la investigadora. está siendo supervisada clínicamente y es evaluada periódicamente (97-100). personas que no hacen la transición a psicosis y que podrían sufrir consecuencias negativas debito a su inclusión en programas de intervención temprana (31). que se inició en 1989 (96). A partir de la experiencia adquirida en el estudio y seguimiento de estos pacientes. Eaton y cols. desarrollaron el concepto de “precursores” con el mismo propósito (94). También es cierto que esta actitud puede acarrear el riesgo de incluir falsos positivos en programas de estudio. Este programa tiene como antecedente el Estudio de Primeros Episodios de Esquizofrenia en Cantabria.enfermedad en el que todavía exista una buena capacidad de respuesta. Además. Desde este planteamiento. en lugar de adoptar la postura de que el pródromo es la primera manifestación de la psicosis y conduce inevitablemente hacia ella. En total se identificaron. así como los datos obtenidos de su evaluación. mediante esta estrategia se pueden combinar factores de riesgo para manejar casos que sean auténticos positivos. Los programas de Intervención Temprana en Cantabria El Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario “Marqués de Valdecilla” de Cantabria viene desarrollando actividades relacionadas con la intervención temprana en la enfermedad mental. el Programa Asistencial para las Fases Iniciales de las Psicosis de Cantabria (PAFIP). Estado mental de riesgo: ARMS (At Risk Mental State) Tal como hemos señalado el concepto de pródromo es retrospectivo y se ha empleado habitualmente cuando se ha producido la transición a la psicosis (92). actualmente denominado Programa Asistencial a Fases Iniciales de Psicosis de Cantabria (PAFIP). que fuera coherente con las características y necesidades asistenciales de dicha población. Surgió así en el año 2001.

frecuencias similares a las encontradas en otros programas similares.1. Tratamiento psicoterapéutico individualizado.13 meses (mediana: 4). se incluyeron en él 182 pacientes. reflejando esto la eficacia de la difusión del programa y la facilidad de acceso al mismo. De todos ellos.09%) y 69 mujeres (37. a estas actividades y con la idea de extender el conocimiento sobre la intervención en las fases iniciales de las enfermedades mentales. con carácter anual. con la intención de recoger los avances que se están dando en todas estas áreas. La duración media de la psicosis antes de entrar en contacto con el programa fue de 14.91%). La aplicación de este programa ha permitido una mejoría rápida y mantenida de los pacientes con una optimización en cuanto a dosis de antipsicóticos y efectos secundarios de los mismos. Favorecer el acceso a tratamiento de pacientes con un primer episodio de psicosis y reducir el periodo sin tratamiento (DUP) de los pacientes. Simultáneamente. Estos datos reflejan una tendencia a la disminución en la proporción de sujetos hospitalizados y la duración de la hospitalización. reuniones de alto nivel científico. desde nuestro servicio también se ha realizado una importante actividad investigadora en relación con las fases tempranas de las enfermedades mentales que se ha visto reflejada en diferentes publicaciones durante estos años (101-125). b. Durante sus primeros 5 años de funcionamiento. .64%) y en estos.fasestempranas.04% del total de pacientes). la estancia media fue de 21. 3. c.19% del total de pacientes). Mejoría del pronóstico y minimización de recaídas. 113 hombres (62. Aunque el diseño inicial del programa se hizo sobre la base de un seguimiento de los pacientes durante el primer año.com/. Atender de forma específica aspectos relacionados con: a. multidisciplinar y personalizada. Para ello se ha contado con la participación de expertos nacionales e internacionales altamente cualificados y que llevan ya tiempo realizando aportaciones significativas en el campo de la intervención temprana en la salud mental. alcanzando la cifra de 24 pacientes al año de seguimiento (13. de prevención de suicidio. valor similar aunque más bajo que los habitualmente reportados en programas de primeros episodios. Reincorporación laboral y funcional precoz. d. Dar atención y tratamiento a estos pacientes en los 3 primeros años de su enfermedad de forma intensiva. Programas específicos de intervención en familias. incluyendo así todo el denominado “periodo crítico” de la enfermedad. adherencia al tratamiento y discontinuación de tratamiento. Fruto de la experiencia de cada una de estas reuniones ha sido la publicación de una serie de cinco monografías sobre las Fases Tempranas de las Enfermedades Mentales (126-130) . el programa ha continuado asistiendo a los pacientes hasta su tercer año de evolución. dirigidas a revisar en profundidad el estado actual del conocimiento sobre las fases tempranas de las patologías psiquiátricas más relevantes. 114 fueron hospitalizados inicialmente (62. estamos organizando. Además de esta actividad más clínica. 2. Esto ha permitido una baja tasa de recaídas y rehospitalización en los pacientes.14 días. Con estos resultados entendemos que la continuidad y ampliación de este programa y otros similares dentro de los servicios de salud comunitarios son esenciales para una asistencia óptima a los pacientes en fases iniciales de psicosis. De estos 182 pacientes que se incluyeron inicialmente en el programa hubo un abandono del tratamiento de 11 pacientes en las 6 primeras semanas de tratamiento (6. hecho que repercute tanto en el gasto sanitario general como en la calidad de vida de los pacientes. Esta línea de investigación que continúa abierta en la actualidad y seguirá ayudándonos a tener un mejor conocimiento sobre las fases iniciales de la enfermedad mental. Estas cifras son de un valor muy bajo cuando se comparan con las cifras habituales de abandono de pacientes con un primer episodio en programas de este tipo. La información más actualizada sobre estas reuniones se puede consultar en www.

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