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Universidad de Playa Ancha

Facultad de Ciencias de la Educación


Pedagogía en Educación Básica
Taller de Desarrollo Personal

“Virus De La Amabilidad”

Francisca López Gutiérrez

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Profesora asignatura: Ana Maria Méndez


Valparaíso 2010
Introducción

¿Qué pasaría si nos encontráramos en un barrio cualquiera, fuéramos


caminando por la calle, introducidos en nuestro propio mundo y sin
detenernos siquiera a observar a las demás personas que pasan a nuestro
alrededor? Cuando de repente nos encontramos con una persona sentada en
una mesa invitándonos hacia ella a través de un cartel en el cual se lee
“Conversación Gratis”?
¿Tendríamos la disponibilidad de acercarnos allí, aunque sea simplemente por
curiosidad? ¿Nos quedaríamos pasmados ante aquel suceso pensando en el
verdadero propósito de aquella persona? ¿O nos acercaríamos afectuosos a
simplemente platicar un rato, ya sea para conocer mas gente, compartir ideas,
y quien sabe, quizás hasta poder quitarse algunos pesos de encima?. Esos
pesos que nos mantienen oprimidos o preocupados toda la semana, que nos
encierran solo en nuestro mundo y no nos dan la posibilidad de pensar en los
demás.
“Virus De La Amabilidad”

 Ahora expondré mi pequeño experimento:

Lo que yo me quise proponer para este trabajo es tratar de que con una simple
conversación la gente pudiera botar sus emociones de alguna manera,
compartir un rato , reírse quizás conmigo, conocer otros mundos , otras
perspectivas o simplemente que con unos minutos que ocupen de su día ,
quizás este se les pueda hacer mucho mas agradable, al darse un tiempo para
reflexionar como va su vida y así estos contagien de alegría y amabilidad al
resto; no que anden enrabiados, preocupados o acelerados . Eso muchas veces
produce problemas entre la gente, el llevarse mal con alguien o por que uno a
tenido un mal día y se desquita con cualquier persona.
Mi idea era que la gente que se acercara a mi se diera cuenta de eso, que
siendo amables y dedicándole un poco de tiempo a otras personas, tan bien
ellos mismo podrían sentirse mejor y hacer una pausa en su rutina.

Y lo que yo hice fue lo siguiente:

En mi barrio muchas veces por la calle pasaba gente que veía todos los días,
pero lamentablemente el saludo por cordialidad no se daba mucho entre
nosotros, eso que son años de vecinos.

Me acomode fuera de mi casa con una mesa y dos sillas y por el frente un
cartel que digiera “Conversación Gratis”.Las primeras personas que pasaban
me miraban como si yo estuviera loca o estuviera haciendo el ridículo , por
coincidencia la misma persona que paso y me mira con cara de sorprendida a
la vuelta , es decir , luego de unos 15 minutos , se detuvo hablar conmigo, con
el paso de los minutos se volvió una conversación bien agradable ,
sinceramente nunca habíamos conversado mucho solo nos saludábamos rara
vez , hablamos de mi vida , que hacia , como me iba en mis estudios, yo le
pregunte también por la suya , y muchas otras cosas mas. Luego llego otra
señora a preguntarme si estaba haciendo una colecta para algo, me pareció
gracioso la verdad, ya que yo sabia bien cuales eran mis propósitos y no
estaban muy cerca la verdad, pero hay algo en mi que me gusta hablar con
gente adulta y con ella no fue la excepción, le termine explicando en realidad
que hacia allí, y ella me contó su “definición” de amabilidad, me explico
cuanto se respetaba en sus tiempos y estuvimos hablando mucho tiempo. Algo
parecido ocurrió con un señor y otra señora más que se me acercaron.

A pesar de haber estado solo un día haciendo aquello me fue muy gratificante,
por que creo que ellos supieron el significado de amabilidad para una joven de
mi edad y yo aprendí mucho de ellos también. Ademas, no puedo dejar de
mencionar que mejoro bastante, aunque sea entre nosotros, esa relación de
vecinos, esa que no es una obligación saludarnos cuando nos vemos en la
calle, sino ya pasa hacer un agrado.

 Esta comprobado que existen algunas personas tienen dificultad para


conversar amablemente; otras instan a los demás a expresarse con
amabilidad. Pero ¿cómo y por qué procurar una conversación amable?

 El corazón de las personas es comparable a un caracol, en el sentido de


que se encierra bajo un caparazón cuando se siente amenazado, y solo
sale a comer cuando tiene hambre y no hay amenazas a la vista. Tratar a
las personas con dureza y desconsideración las intimida y pone a la
defensiva. No hay mérito en maltratar a la gente ni pisotear su
autoestima, a menos que deseemos destacar entre los demás por nuestra
falta de habilidad para obtener cooperación inteligentemente.

El efecto de una palabra cortés

Muchas veces bastan unas cuantas frases amables para transformar una plática
áspera en un diálogo amable. Por ejemplo, puedes decir cosas como: Mucho
gusto, es un placer conocerte, ¿me permites ayudarte?, ¿puedo preguntarte
algo?, encantado(a), por favor, gracias, ¿tendrías la amabilidad de pasarme esa
hoja de papel?, aprecio mucho tu ayuda, te felicito sinceramente, ¿te ayudo?
¿Puedo ayudarte? ¿Es primera vez que vienes por aquí? Eso inspira confianza.
“Amabilidad”

La amabilidad es un reconocido valor en muchas culturas y religiones. Esta es


la manera mas sencilla, delicada y tierna de hacer realidad un amor maduro y
universal, libre de exclusivismos. Amabilidad se define como “calidad de
amable “, y una persona amable es aquella que “por su actitud afable,
complaciente y afectuosa es digna de ser amado”.

Alfred Capus dice: “Una persona amable es aquella que escucha con una
sonrisa lo que ya sabe, de labios de alguien que no lo sabe “

Friedrich Nietzsche dice: “La amabilidad y el amor, la mas hierba curativa y


agentes en la comunicación humana, son tal preciosos descubrimientos que
uno esperaría que estos remedios balsámicos fueran usados económicamente
como sea posible, pero esto es imposible. Solo los utopistas mas en negrilla
soñarían de la economía de la amabilidad”

Solemos olvidar que amable significa “digno de ser amado”, que amable es el
que se comporta de un modo determinado siempre impulsado por un
sentimiento puro.
Que se trata por tanto de una conducta que no se agota por si misma, sino que
tiene como origen mover a los demás a comportarse con nosotros
proporcionalmente sin buscar en ello la finalidad.

La amabilidad es siempre un claro exponente de madurez y de grandeza de


espíritu, dado su carácter universal, integrados y de calido acercamiento a los
demás seres de la creación, con los que siente hermandad toda persona
amable.

La amabilidad como valor es una actitud, un modo habitual de ser y


comportarse, afectuoso y complaciente de toda persona que es digno de ser
amado.
No debemos confundir actos de amabilidad, circunstanciales y transitorios,
con la amabilidad como actitud y valor, sentido y deseado. Todos podemos ser
“amables” en ocasiones y por diversos fines, pero no es a esta “amabilidad” de
conveniencia a la que nos referimos, sino a la amabilidad como valor, como
disponibilidad permanente, libremente asumida y ejercida.

El terreno más indicado en el cual se debe practicar la amabilidad,


primeramente es el hogar y podo después la escuela. El clima de una
educación para la amabilidad que ha de proporcionar el medio educativo en
que se desenvuelve el niño durante la infancia y la adolescencia debe despertar
los siguientes sentimientos positivos:

• Afecto
• Alegría como habito
• Confianza
• Aceptación
• Seguridad