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MIÉRCOLES, 18 DE ENERO DE 2017

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MEDIO AMBIENTE

REDACCIÓN | El programa de educación ambiental ‘La Casa de los Colores’,

‘La Casa de los
Colores’ presenta
el nuevo curso

que lleva a cabo el área de Desarrollo Sostenible de la Diputación, prevé este curso una participación de unas 2.000 personas, principalmente escolares de la provincia, aunque también miembros de distintos colectivos sociales. Maribel Peinado, vicepresidenta segunda y responsable del área, ha participado en la presentación de la actividad.

CULTURA Camilo Gálvez Ruiz fue su maestro y principal mentor en el campo de la música, pasión que, desde los seis años, le infundió su madre

Rafael Prieto Soler: noventa
años de arte y bonhomía
HOMENAJE___ En el arte de pintar lo inició su padre, Francisco Prieto Santos, prestigioso pintor impresionista

Rafael Prieto Soler nació en la localidad gaditana de Arcos de la Frontera el 9 de enero de 1927. CEDIDA

Iñaki Errazkin
MADRID

R

afael Prieto Soler nació en la localidad gaditana de Arcos de la
Frontera el 9 de enero de 1927, el
año que dio nombre a la generación de, entre otros, Rafael Alberti, Federico García Lorca, León Felipe, Rosa Chacel, María Zambrano, José Bergamín, Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura,
Luis Buñuel, Bal y Gay, Gustavo Pittaluga y los hermanos Rodolfo y Ernesto
Halffter Escriche. Este último, único discípulo reconocido de Manuel de Falla,
sería posteriormente uno de sus mejores
amigos. Por su parte, Camilo Gálvez Ruiz
fue su maestro y principal mentor en el
campo de la música, pasión que, desde
los seis años, le infundió con ahínco su
madre, la arcobricense Fernanda Soler
Porrúa, mientras que en el arte de pintar
lo inició su padre, Francisco Prieto Santos, prestigioso pintor impresionista vallisoletano, catedrático de Dibujo en la
Escuela Normal de Magisterio y en el Instituto Columela, y académico de la Real
Academia de Bellas Artes de Cádiz, ciudad que lo reconoció como hijo adoptivo
y le dedicó un busto en la Alameda de

Arriba, cartel que usó la UCA para su
promoción en EEUU. Abajo, autorretrato.

Apodaca en 1973.
Siendo un niño comenzó sus estudios
en el Conservatorio de Cádiz, finalizándolos en el Conservatorio Superior de Sevilla en 1944 y ganando por oposición el
Premio de Fin de Carrera a la temprana
edad de diecisiete años, si bien ya había
ofrecido su primer recital dos años antes, así como varios conciertos benéficos
en Arcos de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda, Cádiz y otras poblaciones de la
provincia.
A los veinte años se trasladó a Tetuán,
ciudad perteneciente entonces al protectorado español, donde ganó la cátedra
de Piano en el Conservatorio HispanoMarroquí en 1951, convirtiéndose así en
el catedrático más joven de España con
solo veinticuatro años. En Marruecos,
Rafael Prieto se presentó como concertista solista, pianista acompañante y
pintor. Allí entabló amistad con los también pintores Mariano Bertuchi y Carlos
Gallego y celebró numerosas exposiciones individuales en Tánger, Tetuán, Larache, Ceuta y en otros muchas localidades de la provincia de Cádiz. También
participó en varias exposiciones colectivas en la Misión Cultural, invitado por el

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Comenzó sus
estudios en el
Conservatorio
de Cádiz,
finalizándolos
en el
Conservatorio
Superior de
Sevilla y
ganando por
oposición el
Premio de Fin
de Carrera a la
edad de
diecisiete años

Consulado General de España en Tetuán.
En 1971 volvió a instalarse en España
con su familia, ocupando su plaza de catedrático en el Conservatorio de Cádiz.
Desde entonces ha ofrecido periódicamente actuaciones en cursos de verano y
en distintas instituciones como la Escuela de Arquitectos, Juventudes Musicales,
Sociedad de Conciertos y muchas otras.
A lo largo de su extensa carrera, ha sido
secretario y vicedirector del Conservatorio Manuel de Falla, estando, además, en
posesión de la Medalla de Oro que le fue
concedida por unanimidad.
De la pintura de Rafael Prieto han hablado mucho y bien grandes críticos de
arte como, por ejemplo, Carlos Arean:
“Rafael Prieto se mantiene voluntariamente en la tradición posimpresionista,
sus paisajes son delicados y sensibles y
sus bodegones contrapesados y seguros
en su factura. Es posible que en la manera de concebir su obra haya algún eco de
su vocación musical”, o Manuel Salvador: “La pintura de Prieto es expresiva,
realista y contundente en sus formas.
Busca el equilibrio de la composición y
del color, lo que consigue principalmente en sus bodegones, donde obtiene calidades insuperables gracias a su técnica
cuidada. Como paisajista, sin embargo,
Prieto busca más la ambientación, la luz,
la idea, que las formas en sí. Parece un
artista distinto en cada una de estas facetas, y, no obstante, como es lógico, imprime un tecnicismo evidente en ambas
modalidades. Las raíces de la pintura de
Prieto hay que buscarlas, más que en su
formación pictórica -que es profunda- en
su andalucismo natal. Preciosista en el
terminado de su obra, lúcido en el color,
consigue imprimir alegría y vida a todo
lo que pinta”.
Jubilado oficialmente desde 1992, Rafael Prieto ha seguido pintando hasta
hace poco y, en 2011, el Centro Superior
de Lenguas Modernas de la Universidad
de Cádiz escogió uno de sus cuadros para su promoción exterior en Estados Unidos. Ha estado casado durante sesenta
años con María Jesús Romero Galindo
(hasta su muerte el pasado mes de diciembre), es padre de dos hijos y cuatro
hijas, abuelo de once nietos y bisabuelo
de siete bisnietos, y en la actualidad, recién estrenados sus primeros noventa
años, sigue residiendo en su amada Tacita de Plata rodeado de sus seres queridos.
Blog:http://rafaelprietosoler.blogspot.com.es/