Está en la página 1de 8

2.3. COMUNICACIÓN PARAVERBAL

Lenguaje paraverbal o paralingüística: El comportamiento lingüístico está determinado por dos factores: el código y el contenido que se pretende comunicar. Sin embargo, estos dos factores no constituyen la totalidad del comportamiento ni verbal ni comunicativo. Existen variaciones lingüísticas, entre las que se puede citar la elección del idioma, la utilización de un lenguaje simple o elaborado, la elección de los tiempos verbales, etc., y existen, por otro lado, variaciones no lingüísticas como el ritmo, el tono y el volumen de la voz (rasgos prosódicos). Al estudio de las variaciones no lingüísticas se dedica la paralingüística. Ese estudio se refiere a los elementos anexos al proceso de comunicación que intervienen en él y le dan sentido al mismo. Aquí se encuentran:

La entonación de la voz.

Las pausas que hacemos al hablar.

El ritmo de nuestras palabras.

La velocidad en la emisión de los enunciados.

El tono y las variantes de entonación.

Duración de las silabas.

Énfasis que utilizamos al expresarnos verbalmente.

Algunas señales que acompañan a la información lingüística son: el llanto, la risa, el control de órganos respiratorios y articulatorios.

Permiten extraer información sobre el estado anímico u otra información contextual sobre el emisor y constituyen algunos de los principales elementos paralingüísticos.

También está la comunicación paraverbal escrita, dentro de la cual se hallan los elementos de gramática y ortografía puntual, también el tamaño de las letras a usar, el formato del texto y la distribución de éste en la hoja o base donde se colocarán las palabras.

Hablando de los elementos de comunicación, podemos decir que se utilizan para “dar vida a las diversas intenciones del discurso” ya sea oral, escrito o a través de signos de puntuación. Por lo tanto, los elementos paraverbales son un elemento primordial en la comunicación.

Estos elementos se utilizan para otorgarle un mayor énfasis a la comunicación oral-escrita.

La comunicación oral: es aquella que se establece entre dos o más

personas, tiene como medio de transmisión el aire y como código un idioma. Cada vez que nos comunicamos hacemos uso de un lenguaje. Pero una forma muy particular de usar el lenguaje es la comunicación oral que corresponde al intercambio de información

la escritura, de signos, de

gestos o señales, sino utilizando únicamente la voz para transmitir una información.

entre las personas sin hacer uso de

La comunicación escrita: signos de puntuación, punto a parte, punto seguido, punto y coma, como puntos suspensivos, signos de interrogación y de exclamación y también en los tipos de letra (Negrita cursiva normal y subrayada).

Elementos paraverbales:

Entonaciones (las comillas para indicar el sentido irónico o no convencional de una palabra).

Énfasis o pausas (los puntos suspensivos para indicar pausas o frases incompletas, los guiones para indicar las intervenciones de los interlocutores, los signos de interrogación y exclamación para expresar preguntas y exclamaciones).

Funciones paraverbales:

Motivar al receptor.

Permitir que el otro procese la información.

Señalar un proceso comunicativo defectuoso (un silencio muy prolongado).

Indicar el cambio de turno en los hablantes.

Manifestar sentimientos o emociones (expresando la invitación a participar en ella a través de la elevación de tono al acabar el turno propio, en los silencios que instan al entrevistado a hablar y en mostrar deseo de intervenir).

Las cualidades primarias o rasgos personales básicos de la voz

o

Timbre : es el registro o altura musical de la voz que nos permite diferenciar a alguien en seguida y que depende de la longitud y grosor de las bandas vocales, es decir, cuanto más largas y gruesas, más despacio vibran y más bajo es el timbre (en general, en mujeres y niños), y viceversa. La perspectiva social, es negativa para un registro permanente que nos esperamos en una persona, aunque puede considerarse agradable si va acompañado de cualidades positivas como volumen suave y una equilibrada variación de registros. Como anomalía, lo perores tipos de vos psicosocialmente ocurren cuando en el hombre persiste el típico ç2falsete mutacional” (“voz infantil”) como voz atiplada o cuando en la mujer se desarrolla como anormalmente viril.

o

Resonancia: esta es la segunda cualidad de la voz determinada orgánicamente, siendo faríngea, coral o nasal, según dónde resuenen más las vibraciones de las bandas vocales por el tamaño y forma de casa una de esas cavidades. Si percepción social puede resultan ambigua respecto a la realidad de la

persona. Si es muy

oral produce una voz “sonora, clara y

rotunda”, si es faríngea pude considerarse como rasgo positivo en

el hombre, pero negativo en la mujer. Si es nasal, no parece sugerí nada positivo, pero si actitudes negativas.

o

Intensidad o volumen: esto depende del esfuerzo respiratorio y articulatorio y es, junto con los registros, uno de los efectos comunicativos más elocuentes, pasando de un grado a otro gradualmente o de repente. Los aspectos y funciones de la intensidad o volumen de la voz, muestran la posible complejidad de cualquier emisión paralingüística y cómo uno debería enfocar así los demás fenómenos paralingüísticos. Cada uno, tenemos un volumen determinado, un nivel conversacional habitual,

relacionando con nuestra personalidad y, según ella, con nuestra categoría social. Por encima de este nivel, puede haber un nivel patológico caudado por enfermedad o por pérdida auditiva. Pero

que

critiquemos los niveles de los demás que nos parecen extraños al nuestro. Actitudinalmente, la intensidad varía no sólo según la situación interactiva, sino en otras no interactivas (por ejemplo, hablar consigo mismo delante de otros).

hay

también

un

nivel

cultural

estándar,

lo

que

hace

o

Tempo: hace referencia a la velocidad relativa en la emisión sucesiva de las palabras, frases, etc., incluyendo las pausas, lo que se reconoce en seguida como parte del estilo personal básico. La escala para el tempo es: muy lento-lento-medio-rápido- muy rápido, bien aumentando o disminuyendo. Esta se puede ver afectadas por anomalías desde la neuralgia o la fase depresiva del maníaco-depresivo, con templo lento hasta la fase maníaca, caracterizada por gran animación e hiperexcitabilidad con templo más rápido y de mayor intensidad.

o

Tono (registro): el rasgo más versátil de la voz, el que acompaña

a

todos nuestros sonidos comunicativos con las más sutiles

variaciones simbólicas, es el tono, bien agudo (alto) o grave (bajo), producido por las vibraciones más rápidas o más lentas de las bandas vocales. Tipos:

 

El nivel tonal o de registro: es decir, el dominante en una porción de nuestro discurso. Es el aspecto más significativo del tono y el más elocuente, por encima del alcance semántico de las palabras mismas.

El campo tonal: se refiere al registro más bajo y más alto que podemos producir y que varía entre hablantes, siendo amplio o reducido. En él se diferencian dos aspectos:

El campo habitual personal: es decir, generalmente variado en un hablante animado y con kinésica igualmente animada, sobre todo facial.

El

campo

de

la

frase:

por

el

cual

una

misma

 

expresión varía de significado según su tono sea alto o bajo.

o

El

campo entonativo: aunque al tratar de los varios aspectos de

los registros se ve ya la naturaleza de la entonación, conviene identificar como cualidad personal de cada hablante de su campo entonativo, es decir, entre melodioso y monótono, según la impresión que nos da de esa combinación de registros, acentos y pausas. Sobre la entonación, podrían añadirse algunas ideas como:

El estilo entonativo de una persona: que no siempre se corresponde al kinésico, es decir, uno pude ser muy variado y el otro no. Es un desequilibrio o incongruencia dentro de la triple estructura lenguaje-paralenguaje- kinésica que puede reflejar un problema evolutivo o un problema psicológico posterior.

Aprendizaje de entonemas culturales: se adquiere sólo a través de una aculturación muy completa y con buen oído musical y gran capacidad de observación auditiva y visual. Así, podemos pretender conseguir la fluidez necesaria para diferenciar muchos patrones de registros, acentos etc., en la corriente del discurso.

o

Duración simbólica: por medio de alargamiento o acortamiento, es una cualidad paralingüística del discurso que puede ser permanente en la persona o que se usa consistentemente en ciertas situaciones con funciones actitudinales y semánticas a veces muy sutiles. El acortamiento y alargamiento silábicos caracterizan a ciertas zonas dialécticas y aparecen típicamente

en

la apocopación y sincopación de muchas zonas.

o

Ritmo: todos los rasgos anteriores producen al hablar variaciones en el flujo verbal- no verbal del discurso. El ritmo normal es el “suave”, pero se pueden distinguir distintos tipos de grados: muy suave-suave-agitado-muy agitado.

Los diferenciadores o reacciones fisiológicas y emocionales

o La risa: Es una serie de movimientos de aire bucales o nariales audibles, casi siempre irregulares, sobre todo espirados, con variaciones en su tensión muscular, ritmo y características fónicas, acompañado de conductas corporales y faciales variables

y de posibles reacciones químicas, dérmicas y térmicas,

simultáneos al lenguaje verbal o alternando con él o independiente, que expresan sentimientos positivos o negativos respecto a uno mismo, a otros, a sucesos o al ambiente.

Como calificador del mensaje verbal, la risa puede confirmarla, realzarlo, debilitarlo, contradecirlo, camuflarlo, ocultarlo o reemplazarlo.

Los rasgos paralingüísticos son:

La guía.

La entrada.

Tipo de vocal.

Cualidades primarias.

Calificadores.

Diferenciadores.

Sonidos consonánticos.

La salida.

El residuo.

Dirección, control y categorías motivacionales.

La dirección de la risa se refiere a: reacciones al un estímulo tanto interno como externo, negativo o positivo.

En el control o en la falta de él conviene distinguir la risa voluntaria natural y espontánea que es la risa sincera en su móvil y dirección, sea negativa o positiva, y suscita por un estímulo social o en nosotros mismos al imaginarlo, que puede convertirse en una “risa desbocada”, como en un acceso involuntario. Luego está la risa forzada como cuando nos sentimos obligados a reír, y por último, la risa afectada, fingiendo lo que no se siente como cuando nos reímos para ocultar el miedo o la vergüenza, protegiéndonos precariamente con ella como tras un escudo e incluso engañándonos a nosotros mismos.

o El llanto: Aparte de los aspectos del llorar que merecen ser investigados los rasgos de su configuración también deben identificarse exhaustivamente siguiendo el modelo ofrecido para la risa. Por una parte, están los rasgos característicos del llanto, es decir, los paralingüísticos tales como la nasalidad, gimoteando, susurrando, etc. Por otra parte, están los problemas que presentan los vocablos utilizados para identificar los tipos de lloro, que son:

La solidaridad creada y aumentada a través del llanto, y aún más poderosa a través del discurso llorado.

El lloro de galanteo se entiende como el del amor desinteresado con voz de tonos bajos un tanto trémula y susurrante, respiración relajada y contacto y desvío oculares.

El lloro de amor y ternura que se da entre enamorados, padres e hijos o amigos íntimos siempre tranquilo y prácticamente silencioso, delatado por los ojos lagrimantes y suscitado por un sentimiento de intimidad psicológica y/o espiritual.

El llanto compasivo presenciando la desgracia de otros, generalmente mucho más apagado que el de la persona con quien se identifica uno, que puede llorar o no, y se acompaña generalmente de contacto físico, abrazando, cogiendo una mano, con la mirada igualmente compasiva.

o El grito: La voz comúnmente denominada “muy alta”, corresponde al forte y fortísimo como cualidad primaria del discurso, pero ese gritar constituye en si mismo un parámetro digno que proporciona una mejor distinción en cada lengua y en cada cultura de los distintos términos verbales y nominales tanto en su forma original como en sus posibles traducciones.

Existen varios tipos de grito:

A gran distancia: Donde no solo gritamos lo que decimos, si no que intensificamos también nuestra kinésica. Precisamente por la cohesión de lenguaje- paralenguaje-kinésica.

Para atraer la atención de algo: En esta categoría del discurso gritar entra en situaciones básicas en nuestra relación con los demás o para llamar, ordenar y dominar a animales domesticados o domados.

El grito de enfado: En esta categoría es en la que más manifestaciones pueden verse, desde enfado a verdadero ataque físico, y cuyo grito se modifica con diversos calificadores paralingüísticos y kinésicos (cólera, indignación, odio, desprecio y escarnio).

Grito del dolor psicológico y físico que además de los gemidos y quejas profundas el amplio parámetro del dolor puede suscitar grandes gritos según la personalidad y el grado de emoción y a menudo son manifestaciones de complejos emocionales (angustia y duelo).

El

grito del sobresalto, miedo y alarma que además

de los movimientos típicos del sobresalto, miedo a lo inesperado, también se manifiesta en complejo lingüísticos-paralingüísticos-kinésicos.

El grito de alegría, diversión y comocidad que además de la risa gritada suscitada por estas situaciones y actitudes también se gritan las palabras y se lanzan gritos solos.

o El jadeo: Como producto de la respiración alterado, el jadeo podría estudiarse con el suspiro, pero si jadeamos no es para fingir ciertos estados, sino porque estamos realmente respirando arrítmicamente por una razón fisiológica y podemos todo lo más reforzarnos con movimientos visibles del pecho y respirando audiblemente, pero no suscitarlo altificialmente para comunicarlo.

Las causas del jadeo son:

El

estado médico que puede considerarse un jadeo

patológico y puede transmitir otros mensajes que contribuyen a una imagen sobre todo visual de una

persona por el movimiento del pecho, la postura entre abierta de los labios y la respiración dificultosa.

El

esfuerzo físico: El caso más común de jadeo es el

esfuerzo excesivos cuando los signos visuales más

o

menos dinámicos pueden ser elocuentes por el

mismo jadeo, adelantado la causa, y cuyos signos concurrentes y contextuales proporcionan a veces

más información que las palabras cuando éstas no son posibles.

El

esfuerzo psicológico que también puede alterar la

respiración, la agitación y la tensión emocional,

como en estados de excitación, expectación y cólera.