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Reforma Energética:

Propuestas concretas de mejora


El sector petrolero necesita una renovación que permita a México
superar sus rezagos y reafirmarse como un competidor de primera
línea en el mercado energético internacional

Por Humberto Armenta

México es una nación privilegiada en la disponibilidad de recursos naturales,


entre los que destaca, especialmente, el petróleo, que nos ofrece la
capacidad necesaria para construir un país más avanzado, competitivo y
equitativo. La Agencia Internacional de Energía estima que para el año 2030
el mundo seguirá dependiendo en un 80 por ciento de las fuentes
convencionales de energía, prácticamente igualando las cifras actuales. El
petróleo ha sido, es y será, nuestra principal fuente de riqueza, al menos en
el medio plazo. Actualmente, más del 35 por ciento de los ingresos
presupuestarios del Gobierno Federal provienen de la explotación del crudo.

Sin embargo, aprovechar al máximo la riqueza petrolera del país no es tarea


sencilla. México debe superar sus rezagos y reafirmarse como un
competidor de primera línea en el mercado energético internacional y, para
lograrlo, necesitamos una reforma energética que nos ayude a adaptarnos
tecnológicamente a los nuevos tiempos. Nuestros políticos deben renovar
nuestra legislación para ayudar a impulsar el sector, aunque sin olvidar que
en sus manos está el mayor tesoro del pueblo mexicano.

La iniciativa propuesta tiene tres objetivos principales: Fortalecer el régimen


corporativo de PEMEX; regular sus esquemas de operación y ampliar las
posibilidades y alcances de su actuación, para hacerla más eficiente; y
reforzar y diversificar los mecanismos de control y supervisión. Fines muy
positivos a primera vista, pero que, a juicio de la CMIC, deben ser
desarrollados minuciosamente con la meta final de seguir siendo la principal
fuente de beneficio de todos los mexicanos.

Para lograrlo, desde la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción


hemos presentado ante el Senado una serie de propuestas que hemos
resumimos en los siguientes puntos:
1. Se necesita prestar especial atención a la planeación de la inversión,
para que dé certidumbre y continuidad a los programas y permita a
las empresas del sector realizar una adecuada planeación de sus
recursos.

2. Los criterios de licitación de los proyectos deben establecer


condiciones de igualdad para las empresas nacionales y extranjeras,
evitando requisitos que limiten la participación de empresas
nacionales. Particularmente, en el rubro dedicado a comprobar
experiencia previa en actividades que antes sólo eran realizadas por
PEMEX o en obras de infraestructura petrolera que no se hubieran
realizado en México durante años.

3. Se debe fomentar el desarrollo de la industria nacional aumentando


el porcentaje mínimo de contenido nacional de materiales,
maquinaria y equipo de instalación permanente de acuerdo a las
reglas emitidas por la Secretaría de Economía, e incluir en su
cumplimiento, lo referente a la construcción y la elaboración de las
ingenierías de los proyectos.

4. Hace falta establecer un porcentaje de preferencia en los


procedimientos de contratación de las obras de PEMEX con respecto
al grado de integración nacional de las propuestas de un 5% mínimo,
de la misma forma que se establece en la ley de adquisiciones. Por
supuesto, sin que esto viole los tratados internacionales.

5. Proponemos crear y gestionar un padrón de contratistas, basado en


la determinación de la capacidad técnica, económica y financiera,
enfatizando la especialización de las empresas y el grado de
cumplimiento de los contratos.

6. Queremos que los contratos en los que PEMEX tenga la facultad de


adjudicación directa o de invitación restringida, se privilegie a las
empresas nacionales que cuenten con capacidad de respuesta
inmediata y con experiencia técnica en los trabajos a desarrollar.

7. Creemos que se debe estipular la obligación en las bases de licitación


para las empresas extranjeras, de subcontratar a empresas
nacionales, de acuerdo al presupuesto presentado por éstas, para no
fomentar una competencia depredadora después de haberse firmado
el contrato, y la obligación de realizar las acciones que garanticen la
transferencia tecnológica de los proyectos.

8. Necesitamos promover esquemas de financiamiento competitivo que


logren la participación de las empresas nacionales en los proyectos
del sector petrolero, en condiciones de igualdad, con las empresas
extranjeras.

9. Se debe mejorar la capacidad de administración y ejecución de los


proyectos realizados por PEMEX, para evitar los problemas inherentes
a las modificaciones de proyectos, la falta de liquidez de las obras y
los retrasos por controversias entre el contratante y la paraestatal.
10.La investigación y el desarrollo tecnológico deben fomentarse a
través de la participación de institutos y centros de enseñanza
superior.

11. A efecto de promover el desarrollo de la industria nacional, se debe


establecer en los permisos otorgados a los particulares en las
actividades relativas al transporte, almacenamiento y distribución de
los productos que se obtengan de la refinación de petróleo y
petroquímicos básicos, así como de los servicios de refinación de
petróleo, la obligación de apegarse a las normas de calidad
mexicanas en la construcción de las instalaciones y determinar un
porcentaje mínimo de contenido nacional de las obras.

12.Con el propósito de propiciar el sano desarrollo de la ingeniería en


México, y dado que en otros países los trabajos de ingeniería no se
licitan, sino que se asignan de manera directa a empresas
especializadas en el ramo, se propone que en la reforma se considere
la asignación directa de las ingenierías, además de permitir la
participación de las empresas que las realizan, en la ejecución de las
obras.

Estamos seguros de que si consideran estas propuestas, avanzaremos hacia


un México más competitivo y, a la vez, más equitativo. Es tiempo de
impulsar el sector con la inversión necesaria para mejorar la administración
de los yacimientos de petróleo ya existentes y la exploración de nuevos
mantos petroleros. En la CMIC estamos convencidos de que es tiempo de
cambios y de proponer ideas claras y concisas que logren el beneficio de
todos.