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CARTA A UN MALTRATADOR

Hola, si a ti, lee detenidamente esta carta porque sé que te interesará, tú, eres esa
persona que me destrozó, no lo niegues, admítelo, me destrozaste, tanto por dentro
como por fuera… Sí, me convertí en otra de tus chicas, o en otro de tus trapos sucios,
esos que usaste, maltrataste y tiraste con desprecio, ¿cómo crees que podemos estar
nosotras…?
¿Recuerdas cómo empezaste con todas nosotras? Algo tan simple como un hola,
seguido de una sonrisa, si, esa sonrisa tan bonita, tan embaucadora, la que nos
descolocaba a cada una… Después seguimos hablando, riendo, incluso lloramos juntos.
Pero… llegó ese momento… ese momento que nunca imaginé que pasaría… ¿Qué, qué
pasó? ¿Qué no lo recuerdas? Cambiaste, ¿a mejor? No… Ya no sonreías como antes,
esa sonrisa se iba apagando poco a poco y los gritos iban aumentando, mis lágrimas
crecían cada noche más y más… hasta tal punto en el que ya no me quedaban más
lágrimas. ¿Qué, qué pasó después? ¿Quieres que continúe? Tus gritos se sumaron con
golpes, ¿a mí? Todavía no… Golpeabas todo lo que tenías a tu paso, hasta que un día
esos golpes llegaron a mí, a mi rostro, a mi cuerpo, ya no tocabas ningún objeto, todo
iba a mí, matándome por dentro, yo te amaba y aun así, después de todos esos golpes,
insultos, te seguía amando, ¿por qué? No lo sé, era así de tonta…
El amor es ciego, ya lo ves, no podía soportar más tus gritos, pero sé que en el fondo
de ti hay una parte que me seguía queriendo, que sabias que no podías vivir sin mí ni
yo sin ti, ¿Qué me hacías daño? Ya lo sé.
Pero ya llego un día en el que me cansé, de ti, de todo, de mi alrededor, no me dejabas
vivir, lo único que podía hacer era estar en casa y como máximo ir al supermercado y
me dejabas un margen de tiempo. ¿Qué vida es esa? Eso no es vida, entonces cuando
te fuiste a trabajar me hice la maleta y escapé, corrí con todas mis ganas, me fui a otra
ciudad, a empezar de nuevo, sin ti, no más gritos, no más insultos, no más heridas, ya
no había nada que me molestase. Podía vivir. Podía sentir. Podía disfrutar de la vida.
Todo era bonito…
¿Sabes que ocurrió después? ¿No lo recuerdas? ¿En serio…? Me encontraste, ¿cómo?
Sigo preguntándomelo. Cuando llegué a mi piso la puerta estaba abierta, mis cosas
tiradas por el suelo, en definitiva todo el piso patas arriba como me dejaste a mí. Cerré
la puerta, con miedo y al cerrar aquella puerta mi tormento comenzó de nuevo…
¿cómo era posible? ¿Porque me buscaste? Yo era feliz pero tú llegaste y lo fastidiaste
todo… Mi vida volvió a ser oscura, fría, controlada por ti, cada paso, cada latido, cada
movimiento… Mi vida volvió a ser como antes… Incluso peor… ya ni me dejabas salir…
me encerrabas y me dijiste que nunca podría escapar de tu vida, tuviste razón… No
pude escapar y cuando lo intenté… gran error por mi parte… Me golpeaste como
nunca antes me habían golpeado… Pero ese día los vecinos escucharon mis gritos y
¿sabes qué? No hicieron nada. ¿Por qué? No lo sé…
Lo que si se es que al final escape de ti, otra vez. Pude huir de ti, escapar de ti, lo logré.
Y no volviste a encontrarme hasta después de 3 meses…

la otra parte se cansó de luchar. no podía más pero tampoco quería que ninguna mujer sufriera más por tu culpa… Pero aquello me superó… Así que me rendí. me paro en seco y se me borra la sonrisa que llevo. espero que no sufra ninguna mujer más por ti ni por hombres como tú. y se unió a mí y nos fuimos para no volver. mi vista estaba nublada y no veía nada y si… paso… un coche me arrolló… la gente empezó a venir yo perdí el conocimiento… ¿Y sabes qué pasó? Que fue el momento más tranquilo que tuve desde que te conocí. no me di cuenta que estaba llorando. y así no volver a verte y no volver a sufrir. le soltaste la mano y te ibas acercando a mí. María Segarra Noviembre de 2016 4ºESO IES Bovalar DÍA CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO . lo tengo que admitir. me sentía segura. me sentía bien estaba envuelta de calor y amor. fijaste tu mirada al frente chocando con la mía se te borró la sonrisa y la chica al verte sin sonrisa me mira y pone cara extrañada. miedo por si esa chica iba a sufrir lo mismo que yo. aquellas que tú hiciste. pero no vas solo. porque no valéis la pena. llorando a mares tú me perseguías y la chica te perseguía a ti. me odio por haberme enamorado de una persona como tú. me fui. la gente de mi alrededor sigue andando chocando con mi cuerpo inmóvil. no solo con tus golpes sino con cada palabra sucia que salía de ti. cuando te veo enfrente mía a unos metros andando. pero en cambio… por otra parte quería quedarme allí. le sonríes de la misma manera que a mí me sonreías al principio. estaba sola. escuchaba voces que decían: ‘Se nos va que se nos va. tuve miedo. Adiós. me acerqué a aquella luz que hay al final del túnel. una parte de mi cuerpo quería luchar por vivir y así disfrutar de la vida. tú apareciste y lo empeoraste todo… Me odio… Sí. No soportaba más todo aquello. chico que me maltrató. ya estabas a dos pasos de mí y yo ya tenía las mejillas más que húmedas. Mis heridas sanaban.Paseaba plácidamente. vas con una chica. todos esos insultos… Aquellos desprecios hacia mí… Quería que todo sea como lo era antes de conocerte… pero no fue así.’ Esa era yo.

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