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WASHINGTON CUCURTO. ERey de la cumbia contra los fucking Estados Unidos de América ELRey de fa Cumbia Atentos sefiores. En la radio hablan las locutoras trolas de la EM. Tropical. El rey de la cumbia se echa Axe (el desodorante de k sbacos, el pelo, bolas. Se pone su camisa blanca con flores s. Su pantalén rica lewis y sus zapatojos del ores! Ya estd por salir al ring de la vida el rey de la cumbia. Baja las escaleras de su casa, se lo como baja del 168 y se dirige por I: hasta el pasaje O'Brian, No se detiene ni soni escucha a los znganos vendedores, las putas lo perifonean, los sauneros lo agarran del brazo’en vano. No hay criatura de la noche que lo decenga Sagrada Constitucién qué dichoso sos, en tus venas va el andnimo rey de tus calles y de tus galpones mu- sicales! No lo oyes respirar, echar montafiadas de humo? haciendo a un lado borrachos ‘bes Chorros, Medialuna, Amarazul, karicia, Débora: Bostas! ;Basura! Este es el rey de la cumbia y no canta. Baila, paga su en- iendo de los Yahi voy yo, adentro de él dispuesto a I Rey paga su entrada de cinco guaracos y una con- (Gratis no hay nada y menos en el mundo ~ Washington Cucurto {Qué lindo olor a Axe hay en la calle! Ent de verdad y completamente! Me pierdo en el muchedum- braje de culos saltando y chorros de cerveza que caen al piso, clua, cluac... Horriblemente hermoso el Bronco esta noche! Qué feliz soy, porque encontraré a mi amada, a mi novia paraguaya, como a mi me gusta, y solo la hallaré esta noche entre los cumbianteros del Paraguay. Oh, dénde es- tis mi amada de esta noche, agitadora de caderas, dénde estd tu culo portentoso chocando con otro gigantesco al son viroso de la cumbia, adénde estin tus pechos apreta- dos por la camisa de un machote. ;Oh, teina de Consti- tucién, ya voy a tu encuentro, acalorado y borracho y la pinga al palo! Ay, qué necesidad inaplazable, incorregible, de mover todo, de entristecerse por lela cumbia villera que retratan nuestra vida, que son gota de sangre de rnuestras vivencias y sensaciones... Dale, dale, a agitar todo, sigueme con este pasito, y ahora con esta vueltita rey de la ‘cumbia, y con este meneo lubricador hasta tener las rodillas en el piso y mirarte las bolas desde abajo, qué perspectiva maravillosa, qué visién insustanciablo, qué fendmeno pa- Fanormal, por suerte. Y ahora subo rey total, agarrindome de tus rodillas como una comadreja, podria morderte los hhuevos a esta altura (y te los muerdo))... Se me rompe el esqueleto si ponen otra mds, si hay otra més suelto el alma porla boca como un gran vémito, me leno de transpiracién Y te miro a los ojos, fijamente. Solté todos mis diablos y a mis temores los tiré al piso como un vasito de cerveza, Buenitas noches, tucanes, alacranes, arroyos, yaguaretés, Jacarandases, cascadas, pourillos colorados, buenazas no. ches Condorinas con olor a porro, llenas de vicios, de besos artificiales de lipices labiales y boquitas de pingas abiertas como peces. Otro viernes mis veni A ea eum “Panam sin yanuis?” sinica revolucién posible: la de bailar la cumbia y levan- farse una buena perra paraguaya. Estoy repegado a esta ‘moroc jue ni S€S nombre. Qué importancia tiene! levame al fondo de tu ser. Mi tavyrdn se pone te romper la bragueta. Mi esposa, mi hijo, mi fe, mis hermanos, mi madre, vienen y quieren arrancarme de los brazos de ella, cuerachona, pero yo me agarro con todo y comienzo a dar vueltitas, a soplar hura- canes musicales que los alejan de mi. ;Déjenme joderme la vida en paz! para apestérsela bien llenarlos de cerveza y el > (0, Kirito, ven a Matecopio Bronco viejo y querido només!.. Buenas noches pantaloncitos ajustado: a bosta de un lado y a concha del otro Abiertas, supersénicas, reculan las cone zalcito de lycra de las tangas. Culos he iPresente, Presente, aci estoy! Voy yendo a la barrita donde tin acodadas las guainas mas lindas de lav litro de Condorina helada, mi preferida por tuna forosky-katdi con Condorina en mano que soy un rey, tun hombre, un hétoe, Miro pasar perras, crespitas divinas J pasar tilinguitas que estén pa hacetlas sonar y morochazas del incomensurable ycaluroso norte argentino y pasar culos grandes, avasalladores, imponiendo respeto ante ottos culos faquitos de machos o de flacas trifilas, pasito a pasito, tetas redondas y atas, olores de todos los sabores, sabores a eatin. ga de todos los olores. lengua roja lamiendo los sobacos! iQué travesia llegar a la barra! Jelou, b: de los bardos bailantiles! Apretujones, el destino me pone delante una guanita culona, la guio con el asta de carne alos —— Washington Cucur’y empujoncitos, ela salta cada vex que la apoyo. ;Pard guai- ‘no, andés volcando leche! Me dice y me eee Sigo Por aci si, por acd no, no, mejor para alld que hay menos hom. bres. Los guainos aprovechan y me la tocan, me le apoyan, me la sobaquean toda perdidita pa siempre, mancine a, 812, en el horizonte tropical de la bailanta. Hago lo mismo bombén de otro mundo, js, si y enamorador del Paraguay, porque la guiana cs. Buaya de 17 a6itos! Déjame tomar, no te me enloquezcas como mi corszén. La bailarina oficial del Bronco ex capar de todo con el cuerpo. Seamos felices asi, Virgencita del Sal, viéndola zarandear todo al ritmo embriagador de la cumbia, olvi Fanzas aunque ahora aparezca esta rifaga de carne esperan. zadora. jOlvidémonos de todo, Virgencita pecadora, y ma, ‘témonos en sus ojos, giremos en el ritmo de las cadevae de Gta bellezaparaguaya dl otro mundo que se lama Rept. blica Septrentional del Paraguay!.. Atontado, perro mo. jado por un chaparrén de madrugada. Ay, Virgencita, ‘os que estds muerta ni yo que estoy vivo vamos a tocarla, Ta Virgencita desaparecié 725 zs, alguien me agarra el brazo y me arrastra. Y yo: no, no, mi amor... t te ime vayds Sirenita del alma, aguanté aci. Vega, Veguita me dice una mano negra, alacranada, que me da vueltes meta girar con dos negrazas terrbles, muy feas, pero con unos cuerpos importantes. Ingueroviable!, cho que se me vino encima a todo tote como un Sen el embriague cortado, ;os sos el hijo del viejo Vogal 2 Ray de a cumbia "Pana sin yanquis” ila pucha che, que te estiraste como junco! Cuando te co- noci andabas soltando los mocos, guacho, allé por Fiorito enchuffindole vasos a la gilada. Me decia y me abrazaba y besaba, contento de verme, y yo mirando pa trés por sivela mi guainita del sabado pasado, aquella que me juré amor eterno, y me prometié por todos los santos del Paraguay que me iba a esperar sin mirar a nadie calladita al lado de la barra. Lo hizo besindose los dedos y hasta me hizo el “piedra papel y tijera, te espero hasta que venga:” Cémo avanza el mundo che, otro pasito més ‘.acia la destwuccién total. La veo a la juradora catélica entre la negrada meta ‘arraspear con otto. Qué poco dura el amor, che! a¥ en qué anda tu viejo? No se lo vio més vendiendo por el Camino Negro, che, se lo a'comio la tierra... Yo: no, no, si jMird dénde te vengo a encontrat!, lo que es el destino, qué haces entre la paraguayada, ne itiéndome un poco. (Ahora lo calo al morocho: es busca como mi viejo, ex colectivero del ama- tillito 188, nos llevaba gratis y mi viejo le regalaba un par de medias o una musculocita pa los crios.jEsté igual, pero debe tener como 60! ;Es de roble el paragual) El amigo encontrado de mi padre estaba meta bailar con tuna compatriota de 50 pirulos largos, cuerachona, mo- rocha-tetas-grandes y culo-de-porla-sin-mezclar. Todavia tenia las ancas fuertes, se notaba por el vestido cefiido al cuerpo. Pienso la pija que hay que tener pa entrarle a una de ésta qué hay acd tan fiera como su madre! Con mucho lomo, gran cabellera y ojos negros, la hija de uunos 17 afios. La marco con mucho amor y ya la agarro de la manito y nos ponemos a girar lindo. :Paraguayita?, Je pregunto. Si, a mucha honra. iera a nacer serfa 3B Washington Cucurg Je miento. jNembucpoti! tiré mi golpe maestro ja cayé: Una felicidad me invade, el amigote deja de traer cervezuchas, jEntrele, éntrel ‘morochote gigantén agarra de lac hace dar vucltas y grita para el escenario, jun Vega! Yo, timido, chis chis, no levantés to en esa mesa familiar rodeado de ‘oro, gente sin interés mas que el de amigos; ay pai, qué felicidad estar iorochada espléndida de dientes blancos Ay, la sagrada morochosidad del mundo, Jos mestizajes, los smos, viva el al del tano o el treo o el drabe bia; jqué picazdn deleitoso tencr- mo otitis en los timpanos! No parés nunca ‘el mundo paré, si. Que los yanquis hi ral Venezuela, ef Mar Rojo, ae leo, me importa un giievo todo con 0_pare. nunca... iY este paraguayo acordar a mi padre, tan generoso, tan vivo, Shera‘ato, contame més de tu tata, dame el que lo voy a ver. No me atrevo a decirle 16 yile digo “se mudé pal lado de Chacarita’. Ya pide las manos con mi paraguayita. La ma. fando palabritas en el oido unas bailaditas mis o 1 Rey de a cumbia Panam sin yang? — tantear el terreno y ella que me deja, que va al frente. Vol- vemos a la mesa y el amigo se levanta y dice, Nos vamos suacho, te dejo mi teléfono y mi calle, cuando te quieras pasar tenis las puertas abiertas y decile a tu viejo que me llame. Si, s{ ya te llama en esta semana sin falta, y se van. Yo no la queria largar por nada a mi paraguayita,alargaba ___ los saludos. No hubo caso, ;qué separacién més dolorosa! La paraguayita me mira picara y me dice al ofdo “no dejes de llamarme”, Bl papelito dice: “Rosalino Riquelme, Patricias Argentinas 1540, Barracas. Chau sefiora. Portate bien guacho, jmird dénde te vengo a encontrar! Yo: dénde te vengo a encon- trara vos, paraguayo eimierda, y encima de cuidador de la conchita cerradita que me gusta, roto, puerco, descosido, ojald te destripe un auto o te pise un tren. - Orra vez, arrechado, pati- in ponerla como un vaso de Cerré la noche y me quedé a el viernes que viene! No me relinchen asi, che, no le hagan trampa a mi corazén, iSon las seis de la mafiana, cofio! Y me acuerdo que tengo que volver al supermercado. Ojalé el lastre de Domingo Gonziles, el gordo alcachuete, me haya marcado tarjeta, Maldicion, la putrefacta gondola estéesperdndome, enqui- lombada reluce bajo las luces y espera a que un negro venga ameterle manos. ;Cémo la dejaron anoche, qué plaga es la ‘za humanal Corro todo transpirado a la parada del bondi 15 ‘Washington Cucurto ye | 102. Cierra los ojos pienso en la paraguayta Pupila del amigo guarani de mi padte, parece mentite, hac ta después de muerto, me legan sus herencias, Patan para adentro al colectivero que va durmiendo, tranqui de la mafana, dale gallina cluccs, mete un cambio, Alfonsin, jugate una vez siquiera... 6:45 de a mating, by corriendo por Figueroa Alcorta yllego al Carrefour trabajo. Los vigiladores me abren la puerta y me dine ipa, guey, de dénde vents con esa traza? Del baile manes, les digo y me sonrio. Me meto al vestuario y me pongo ‘pido el uniforme blanco y la pechera verde del ect, Soruco, El Pato, El gordo Domingo y Frascarell ~Dale, che cnewete que no Hlegamos pa la apertura. -Ya voy, che, no se pasen de la raya que soy Tom Sawyer Bajo alos topezones con los timbos relamentarios des- atados y egando al salon me resbalo y casi me ego un potrazo contra la géndola de papas. Me paro, comienvo a armar la géndola, Jaulasy jaulas de remolacha, lechugas, Tabanitos, apios, verdeos... ;Ay, el maldito supermercado del cual no saldré nunca si no me gano la Quiniela! Y qué tal ascender, gascender? Yo nunca podré ascender vi Siempre cortiendo en todo, lo que no me permive pensar, Sino pienso, soy feliz. De pronto, cae un mora Podrido ini gondola. Risas, me doy vuelta y Domingo me dice, larva, mezclé bien los colores, o querés que nos caguen a pedos. Tiene razén, el verde de las lechugas habria que 16 ia ete cumbia "Panam sn yang? cortarlo con el rojo de los repollos o los zipallitos. Ese es el tinico secreto del super. De repente, me acuerdo de la jeta. Loco, me doy vuelta, che, gme marcaron tarjeta? Yo, no. ¥ yo tampoco, y yo menos que menos, Chavito, Se hacian los boludos. Subi cortiendo como un loco ali chero y si, estaba marcada, (Qué pelotudos!, digo y respiro aliviado, Bajo las escaleras y encuentro a Pato peleando con luna zorra y un gran palet de papas que va al salén. Eeehh, rnegro, no llevés tantas papas, no van a entrar. Aytidame a bajarlas, dale. No termino mas, man. Dale, aptirate, le ayudo a bajar las bolsas sobre otras de ancos. De pro! escucho gritos feos. |Vega, Vega! Es Carlitos Ntiiez, el jefe, Mi géndola esta desastrosa. ‘Vega te lo dije mil veces, sos lorudo vos, cuantos premios te tengo que quitar para = aprendas a laburar! Me recaliento, pierdo la cabeza y me le abalanzo para pegarle. ;Me quedé dormido! Nunca te dotmiste vos?... Nifiez arruga se da vuelta y sale cami- nando para el salén, jNo aprendés més, negro de mierda, tejuro que te suspendo un mes Patt eri, dao es pura chispa. Siempre dice que te echa y no hace un carajo, tiene miedo de laburar él Con la lengua afuera, legamos a las 8:55 a la apertura del supermercado, i “Ny buenos dias clientes, se hace la apertura del hiper- mercado”. : Las balanceras ocupan sus puestos todas perfumaditas. A mi me encanta Miriam.